Guía sobre talleres en la sala de espera de un servicio de salud [UN ESPACIO DE...


Guía sobre talleres
en la sala de espera


de un servicio de salud


[UN ESPACIO DE COMUNICACIÓN]


INSTRUCTIVO PARA PROFESIONALES DE LA SALUD


H O S P I T A L G E N E R A L D E A G U D O S C O S M E A R G E R I C H
D E P A R T A M E N T O M A T E R N O I N F A N T O J U V E N I L


S E R V I C I O D E A D O L E S C E N C I A




Jefe del Servicio de Adolescencia-Argerich:


Enrique D. Berner


Directora Ejecutiva de FUSA:


Sandra Vázquez


Coordinación y edición:


Nilda Calandra


Equipo actual de talleres:


Xiomara Diaz Arciniegas


Melina Paparás


Eleonora Prizze


Jorge Sosa Rolón


Lucila Szwarc


Diseño y colaboración:


Willay Estudio (www.willayestudio.com.ar)


Impresión:


Impreso en Talleres Gráficos Manchita, Julio de 2012




Esta publicación ha sido posible gracias al trabajo de quienes, a través
de los años, coordinaron talleres en la sala de espera del Servicio de Adoles-
cencia del Hospital Argerich, aportando sus ideas y reflexiones, y a quienes
continúan la tarea en la actualidad. El agradecimiento entonces a: licencia-
das/do Carolina Corino, María Eugenia Cuadra, Xiomara Diaz Arciniegas, Va-
leria Echeverry, Mariana Kielmanovich, Gabriela Kohn, Silvina López Chalde,
Lucila Martínez Minicucci, Clara Mayaud, Ana Picurio, Eleonora Prizze, Jorge
Sosa Rolón, Lucila Szwarc, Estela Trozzo, psicodramatista Melina Paparás,
doctores Nilda Calandra y Fernando Zingman.


Un especial reconocimiento al jefe del servicio de adolescencia Dr. En-
rique Berner, y a las Dras. Sandra Vázquez, Ana M. Corral y Viviana Medina
por el apoyo incondicional a la actividad de la sala de espera desde sus inicios
y por haber contribuido a que dicho espacio sea un importante eslabón en la
atención integral de adolescentes.

Se hace extensivo el agradecimiento al: Consejo de los Derechos de
Niños, Niñas y Adolescentes (CDNNyA) del Gobierno de la Ciudad de Buenos
Aires, por haber incluido los talleres dentro de su programa Nuestro Dere-
chos-Nuestras Vidas y habernos brindado su apoyo a través de la Fundación
para la Salud del Adolescente (FUSA 2000), desde el año 2002 al 2007; a la
Federación Internacional de Planificación de la Familia (IPPF) por su apoyo
por intermedio de la Asociación Civil FUSA desde 2008 al 2011 y a su actual
colaboración a través del proyecto “Educación Integral en Sexualidad”, que ha
hecho posible la publicación de esta guía.


Un reconocimiento también a las y los adolescentes, que concurren día
a día al servicio para su atención, por ser quienes, con sus intervenciones y
protagonismo, hacen posible llevar a cabo el trabajo en la sala de espera.


AgrAdecimientos




¿Qué les Queda a los jóvenes?


¿Qué les queda por probar a los jóvenes
en este mundo de consumo y humo?
¿vértigo? ¿asaltos? ¿discotecas?
también les queda discutir con dios
tanto si existe como si no existe
tender manos que ayudan, abrir puertas
entre el corazón propio y el ajeno,
sobre todo les queda hacer futuro a
pesar de los ruines del pasado
y los sabios granujas del presente.


Mario Benedetti (fragmento)




Índice


1 presentaciÓn


2 Marco conceptual


3 obJetivos Generales


4 el espacio de sala de espera
4.a. por qué talleres
4.b. talleres en un espacio no convencional


5 pautas para la realiZaciÓn de talleres


6 MoMentos del taller
6.a. inicio
6.b. desarrollo
6.c. cierre
6.d. evaluación

7 nuestra eXperiencia acerca de alGunas teMÁticas
7.a. abordaje de salud reproductiva
7.b. abordaje de género
7.c. abordaje de derechos
7.d. abordaje de interrupción de embarazos


8 aneXos
8.a. dinámicas orientadas a temas específicos
8.b. planilla de registro
8.c. encuesta de cierre


9 biblioGraFia


pág 7


pág 9


pág 10


pág 11


pág 17


pág 20


pág 25


pág 34


pág 43




UN ESPACIO DE COMUNICACIÓN


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en el taller se trabaja con la palabra,
con el cuerpo, con las emociones,
bajo la supervisión de la coordinación.




UN ESPACIO DE COMUNICACIÓN


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PresentAción


Esta guía busca transmitir la experiencia llevada a cabo desde el
año 2002 hasta la actualidad, en el Servicio de Adolescencia del Hos-
pital General de Agudos Cosme Argerich del Gobierno de la Ciudad de
Buenos Aires, basada en la realización de talleres en su sala de espe-
ra1. Los mismos están dirigidos a adolescentes y jóvenes que aguar-
dan para ser atendidos e incluyen a eventuales adultos acompañantes.


El servicio recibe en su mayoría, adolescentes pertenecientes al
área programática del hospital que abarca la zona sudeste de la Ciudad
de Buenos Aires, y del conurbano sur del Gran Buenos Aires. Se atien-
den aproximadamente 15.000 consultas anuales (75% corresponden
a mujeres). Estas consultas son abordadas a través de distintas áreas:
clínica, ginecología, obstetricia, nutrición, capacidades diferentes. Por
lo tanto es un servicio al que llegan demandas muy diversas como ser:
exámenes en salud, trastornos ginecológicos, controles de embarazo,
patologías infecciosas estacionales, patologías crónicas, trastornos de
la conducta alimentaria, discapacidades, etc. Esto configura una varia-
da gama de intereses y forma de relacionarse con el servicio de la
población usuaria y es con esta diversidad con la que se trabaja en los
talleres de su sala de espera.


La idea de realizar esta actividad surgió por iniciativa de un grupo
de profesionales que consideró necesario extender la atención por fuera
del consultorio médico, para actuar en promoción y prevención de la sa-
lud. Esta actividad se mantuvo en forma sostenida por más de 10 años y
ha tenido el apoyo de distintos organismos nacionales e internacionales.


1 Parte de los contenidos de esta guía forman parte de la publicación de la Dirección
de Salud y Adolescencia del Ministerio de Salud de la Nación: “Atención integral de
adolescentes en espacios de salud amigables y de calidad” en el capítulo: “Talleres en
sala de espera”.


1.




GUÍA SOBRE TALLERES EN LA SALA DE ESPERA DE UN SERVICIO DE SALUD UN ESPACIO DE COMUNICACIÓN


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Desde que se comenzó a trabajar en los talleres, un equipo
integrado por profesionales de distintas disciplinas se ocupa del di-
seño, planificación y coordinación de los mismos. Quienes integran
dicho equipo (y quienes los integraron a lo largo de los años) realizan
una evaluación permanente de lo actuado a través de reuniones pe-
riódicas, donde se analiza la tarea y se proponen nuevos dispositivos
de abordaje.


Hoy queremos compartir a través de esta guía, una experien-
cia que creemos puede replicarse en otros contextos similares.
La misma se centrará prioritariamente en salud sexual y reproduc-
tiva (SSyR) por ser donde, en nuestro ámbito de trabajo, obser-
vamos una gran carencia o distorsión de conocimientos así como
conductas y actitudes lejanas a la prevención en sexualidad. Pero
también hay otros temas que despiertan el interés de los adoles-
centes, como ser: las adicciones, la violencia o los trastornos de
la conducta alimentaria; por consiguiente en cada lugar de trabajo
o en cada región, es factible poner el énfasis en las áreas de salud
que sean más prioritarias2.


el PrinciPAl objetivo de estA PublicAción es Poder
AcercAr A ProfesionAles que estén en contActo con
Adolescentes y jóvenes en centros AsistenciAles,
AlgunAs herrAmientAs PrácticAs y sencillAs orien-
tAdAs A lA Promoción y Prevención de lA sAlud, den-
tro de los intersticios que el sistemA brindA.


2 Se ha optado por utilizar el sujeto genérico masculino para hacer referencia tanto
al género femenino como al masculino, en lugar de recurrir a @ o a la barra a/o, con
el fin de agilizar la lectura.




UN ESPACIO DE COMUNICACIÓN


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2. mArco concePtuAl
Un servicio amigable para adolescentes debe plantearse aspectos
relacionados con la mayor amplitud que requiere el abordaje de la salud,
ya que este abordaje no solo tiene que implicar una atención clínica que
incluya lo biopsicosocial, sino también –entre otras cosas- el desplegar
espacios de escucha por fuera del consultorio. Espacios donde se gene-
ren intercambios entre pares y/o con profesionales, donde se encuentre
un lugar para volcar dudas, plantear inquietudes o aclarar conceptos pro-
pios de una etapa de la vida de profundos cambios y en una sociedad
que, por distintas razones, no se caracteriza por contener a la juventud.
Esta mirada compleja, en la práctica profesional enriquece la función
facilitando la tarea de promoción y protección integral de la salud.


La actividad en sala de espera busca precisamente que ese pri-
mer contacto de adolescentes con el sistema de salud condicione po-
sitivamente su relación con el mismo. Es un espacio de comunicación
que trata por un lado de relativizar las posibles aprensiones que puede
desencadenar el acto de por sí traumático que significa la consulta mé-
dica, y por otro, aprovechar el tiempo inerte de la espera para trabajar
aspectos relacionados con la salud.


Al pensar en diseñar un dispositivo en la sala de espera de un hos-
pital público o de un centro asistencial, se busca dar paso a una mirada
más abarcativa de la atención de la salud, una mirada que comprometa
a otras disciplinas, a otros actores y a la participación activa de las y
los adolescentes. En otras palabras, este dispositivo pretende apartar-
se del modelo médico hegemónico, sólo asistencialista, para entender
los procesos de salud-enfermedad-atención como procesos integrales
que involucran una gran cantidad de variables que lejos están de la re-
ducción al cuerpo biológico; el modelo propuesto hace referencia a la
amplitud con que debe abordarse “la consulta”, considerando al espacio
de comunicación que se crea durante la espera como el primer eslabón
en el proceso de atención y la puerta de entrada al servicio de salud.




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Para ello se considera primordial horizontalizar la relación profe-
sional/adolescentes y adolescentes/servicio de salud, minimizando
las posiciones jerárquicas, con miras a mejorar la comunicación y la
escucha activa de la diversa problemática de este grupo etario. Esto
conlleva a una posición a veces difícil de asumir que implica además
no caer en enfoques paternalistas.


3. objetivos generAles
• Aprovechar el tiempo inerte de la espera y trasformarlo


en un tiempo activo de participación grupal para realizar ac-
ciones de promoción y prevención de la salud.


• Posicionar al taller como el primer tiempo de la consulta.
• Promover actitudes y conductas preventivas que abar-


quen la salud sexual y reproductiva.
• Generar inquietudes sobre la salud que favorezcan la con-


sulta médica respectiva.
• Facilitar la comunicación entre los adolescentes e interge-


neracional.
• Trabajar los contenidos que se aborden con perspectiva


de género.
• Abordar los derechos referidos a adolescentes, acordes


con las leyes vigentes y los tratados internacionales incorpo-
rados a nuestra Constitución.




UN ESPACIO DE COMUNICACIÓN


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4. el esPAcio en lA sAlA
de esPerA


La sala de espera de un servicio asistencial se puede transformar
en un espacio de comunicación grupal no tradicional, creando disposi-
tivos de intervención, donde profesionales y pacientes se encuentren
para plantear temáticas referidas a la salud que incluyan la salud sexual
y reproductiva (SSyR), y que tengan en cuenta la perspectiva de géne-
ro así como la apropiación de derechos, ya que muchas veces éstos
son vulnerados por el sistema.


El espacio que se crea en la sala de espera busca:
• Fortalecerlaautonomíadequienesparticipan.
• Promoverelejerciciodelosderechosylaapropiacióndelos


recursos propios e institucionales.
• Visualizarlasinequidadesdegénero.


Por medio de
dispositivos de
intervención se busca
la comunicación
grupal entre pares e
intergeneracional.




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• Empoderaralasadolescentesenrelaciónasusexualidade
intentar prevenir las relaciones sexuales de riesgo.


• Promoverelcompromisodelosvaronesenlaprevenciónde
infecciones de transmisión sexual (ITS), de embarazos no bus-
cados, así como su responsabilidad frente a la paternidad.


• Transmitirelcriteriodelservicioencuantoalaconfidenciali-
dad de la consulta


Si bien es factible, como se dijo, poner el énfasis en las temáticas
que más interesen en cada lugar de trabajo o en cada región, esta guía
se centrará prioritariamente en salud sexual y reproductiva, por ser donde
hemos podido observar una gran carencia de conocimientos, distorsión de
los mismos o actitudes poco preventivas, motivos que favorecen el incre-
mento de los embarazos no planeados, las ITS, y/o los abortos de riesgo.


A esto se agrega la resistencia que existe desde las políticas
públicas a implementar la ley de Educación Sexual Integral (ESI) en la
educación formal, así como la existencia de un alto número de ado-
lescentes que ya han abandonado el circuito educativo y por lo tanto
están alejados de la red de contención social que significa la escuela,
motivos que valorizan aún más las actividades en la sala de espera
como un lugar de aprendizaje y comunicación.


4.a. Por qué talleres


Consideramos que la mejor forma de abordar las temáticas de
salud que proponemos es mediante la modalidad de taller, ya que el
taller brinda un espacio donde:


• Sehabilita la palabra de quienes participan, comenzando a
dialogar a partir de una situación disparadora.


• Sepromueveescuchar al otro, sea adulto o adolescente,
esto favorece el diálogo intergeneracional.


• Secreaun lugardondese trabaja con la palabra, con el
cuerpo, con las emociones, “haciendo en grupo”, bajo la su-
pervisión de la coordinación.




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• Másquebuscarconsenso,sebusca la confrontación y el
disenso, valorando el aporte de miradas diferentes.


• Sevisualizanlos recursos que poseen quienes participan y
los que la institución puede brindarles tendiendo así a la
reducción de riesgos y daños.


• Sepromuevela igualdad entre los géneros dentro de las
diferencias propias de cada sexo.


• Setrabajasobreelreconocimientodelosderechos y la pro-
moción de los mismos.


• Sesensibilizaymotivaparaquesedecidaporsímismo,
contribuyendo a reforzar la autonomía. Es importante rea-
lizarlos con los valores del grupo participante y respetando
la diversidad.


• Seenfatiza laconfidencialidad que implica toda consulta
médica.


• Sepuedehablar libremente sobre temas que resulta difí-
cil abordarlos en otros ámbitos e incluso en la propia familia
como ser:


Abuso sexual
Violación
Anticoncepción
Embarazo adolescente
Discriminación
Aborto


Adoptar esta modalidad para el trabajo en la sala de espera pue-
de considerarse como la forma más apropiada para dialogar luego de
plantear una situación disparadora a partir de la cual se intercambian
experiencias y se reflexiona. En los talleres circulan herramientas para
que, a través del juego y las vivencias se posibilite el acceso a: cono-
cimiento, recursos, derechos, diferencias de género, actuando éstos
como facilitadores de la prevención. La idea es apartarse del modelo
pedagógico clásico basado únicamente en la transmisión de informa-
ción entre quién tiene el saber y quién escucha, y tratar en todo mo-
mento de aprovechar las condiciones favorables que ofrece un ámbito
no formal, para propiciar la participación activa, tanto de adolescentes
como de adultos acompañantes.




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Se trata de analizar los problemas que surgen y problematizar otros,
con lo que se busca la reflexión y se tiende a fortalecer futuras decisio-
nes. Los talleres se constituyen así en un espacio de construcción colec-
tiva donde se instalan otras modalidades de actuar, de imaginar, de vincu-
larse, de hacer y decir con la palabra y con el cuerpo, no en aislamiento
sino con otros y junto a otros, favoreciendo lazos sociales inesperados.


4.b - Talleres en un espacio no convencional


se busca la
reflexión y se


tiende a fortalecer
futuras decisiones.


los tAlleres en lA sAlA de esPerA fAvorecen lA vi-
suAlizAción del servicio como más AmigAble y enri-
quecen lA Atención clÍnicA Al PosibilitAr lA AmPliA-
ción de los motivos de consultA


el “Poder hAblAr” en el gruPo y con el gruPo, cree-
mos que es mucho más ProPicio PArA lA Prevención,
que dAr unA merA informAción, que Por otrA PArte
muchos jóvenes yA tienen.




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Los talleres convencionales están sujetos a ciertas pautas como ser:
se realizan en un ámbito cerrado, habitualmente un aula o una habitación;
existe una población cautiva y que permanece estable durante todo el
taller (alumnos, internos de institutos, etc.); se estipula previamente la
cantidad de talleres y el tiempo de duración de cada uno; la concurrencia
es voluntaria o impuesta por una institución; se conoce de antemano la
temática a tratar. Todo esto no ocurre en la espera de un centro asisten-
cial por eso los consideramos como talleres no convencionales ya que:


• Serealizanenunespacioabiertoypúblicocomoeslasalade
espera de un centro asistencial (sin paredes que limiten es-
pacio), donde puede circular gente hacia otros ámbitos. Se
remarcan estos aspectos porque no se necesita un lugar con
características determinadas, muchas veces difícil de conse-
guir en una institución pública.


• Hayungruponuevoencadataller,quesonlosadolescentes
que concurren ese día. No se conocen entre sí y es poco pro-
bable que vuelvan a encontrarse. Pueden estar con la compañía
de una persona adulta, generalmente una madre o una pareja.


• Elmotivoqueloshaacercado,esdistintodelaactividadque
se le está proponiendo para que intervengan. Son libres de
permanecer en el taller o de retirarse.


• Cadaencuentroesúnicoyquizáeseoesaadolescenteno
participe de otros talleres.


• Lapoblaciónesmóvil.Muchosdequienescomenzaroneltaller
no están al finalizar, ya que fueron llamados a la consulta, pero
seguramente se han incorporado otros que recién llegaron.


• Eltiempodeduraciónesvariable,dependedelclimadetra-
bajo que se logre en cada encuentro y de condiciones exter-
nas cambiantes.


• Sonsorpresivos,nohayunacuerdoprevio.
• Quienesvanaparticiparnosabenconanterioridaddequese


va a hablar.
• Elgruposecaracterizaporsuheterogeneidad,(mujeres,va-


rones; púberes, adolescentes, adultos acompañantes; diver-
sidad de estratos sociales; diversidad de creencias; escolari-
zados, que ya han abandonado la escuela, etc.).




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Considerando las características mencionadas, cada encuentro
de taller debe ser una unidad en sí mismo y se trata de abordar en
ese lapso, los contenidos básicos que previamente el equipo se haya
propuesto, como ser –si el taller está referido a salud reproductiva-:
prevención de embarazo e ITS, métodos anticonceptivos (MAC), anti-
concepción de emergencia (AE), uso del preservativo, estereotipos de
género en relación a sexualidad, etc.


Esta dinámica de talleres fue evaluado durante el año 2002 a través
de una beca Carrillo-Oñativia, otorgada por el Ministerio de Salud de la
Nación a un integrante del equipo (ver bibliografía), habiéndose obser-
vado que a partir de los mismos se producía una mayor adherencia al
servicio de los y las adolescentes que participaban en los talleres y los
contenidos adquiridos eran comentados dentro de su círculo primario.


todAs estAs vAriAbles deben ser tenidAs en cuentA y
evAluAdAs PreviAmente, Por quienes vAyAn A coordi-
nAr un tAller en estos esPAcios no convencionAles
y con tAl diversidAd de PoblAción.


inteGraciÓn
talleres - consulta




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5. PAutAs PArA
lA reAlizAción
de tAlleres


Es fundamental remarcar la importancia de la constitución de
equipos de coordinación interdisciplinarios, (psicología, medicina, psi-
copedagogía, trabajo social y otras ciencias sociales o humanísticas
afines). Las diferentes disciplinas del equipo abren la posibilidad de
abordar la tarea común desde diferentes enfoques vinculados a la pro-
pia formación y experiencia. Durante la planificación de los talleres o
durante la coordinación de los mismos, cada una de las disciplinas in-
corpora el discurso y los saberes de la otra, con lo cual el intercambio
que se va produciendo resulta mucho más enriquecedor.


Es conveniente que -como ya se dijo- en forma sostenida, el equi-
po realice reuniones periódicas para analizar las dinámicas, introducir
nuevas técnicas y/o evaluar los dispositivos utilizados.


las variadas
disciplinas del
equipo abren la
posibilidad de
abordar la tarea
común desde
enfoques diversos.




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Resulta aconsejable que cada taller sea coordinado por dos per-
sonas del equipo, lo que facilita el interjuego entre las mismas durante
la actividad y permite que constantemente una de ellas mantenga la
mirada atenta sobre el grupo y detecte gestos o movimientos, que
pueden incorporarse a la dinámica.


Quienes planifican y coordinan un taller deben:
• Tenerclaroquésequierelograrycualessonlosobjetivosaal-


canzar.
• Plantearseundisparador inicial (recursoverbal,fotos, láminas,


etc.), que pueda ser reemplazado si la circunstancia lo requiere.
• Noteneresquemasrígidos.Hayqueserflexiblesytenerplas-


ticidad para cambiar técnicas que logren el objetivo. No olvidar
que las técnicas nunca son un fin en sí mismo sino un camino
para lograr que se reflexione y se asimile un contenido.


• Tener en cuenta las diferencias en los códigos culturales de
quienes coordinan (generalmente provienen de clase media,
con estudios terciarios o universitarios, de medios urbanos),
con la población que se aborda (variados estratos sociales, de-
terminados códigos culturales, migrantes, etc.), para quienes
el número de hijos o el significado de la maternidad por ejem-
plo, pueden tener valores que es necesario conocer y respetar.


• Sensibilizarymotivaralosparticipantesparaqueintervengan,
piensen críticamente y razonen, favoreciendo el dialogo.


• Proporcionarinformaciónocorregirlacuandolaqueposeenes
errada.


• Tratardeevitarquelosparticipanteshaganplanteospersonalísi-
mos que los exponga ante el grupo.


• Privilegiar la palabra de los adolescentes, intentando evitar la
cooptación de la misma por los acompañantes.


• Apoyarseenquienesmásaportanconlapalabraperosindejar
de lado a los más callados.


• Negociarlossaberesbasadosenlaevidenciacientíficacon
los saberes populares, sin desvalorizar estos últimos.


• Socializarelconocimientoylotrabajadocontodoelgrupo.




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Obstáculos. Si bien los talleres son aceptados con beneplácito
por quienes aguardan para ser atendidos ya que los consideran
un plus que les brinda el hospital, en alguna oportunidad puede
escucharse alguna voz disidente, principalmente cuando se abor-
dan temas referidos a la sexualidad, o bien alguien intente refutar
verdades científicamente comprobadas (Ejemplo: que dando infor-
mación se favorece el inicio de las relaciones sexuales, o la inefi-
cacia del preservativo para evitar el pasaje de los virus.). En estos
casos lo recomendable es evitar entablar una discusión personal
con la voz objetora, que siempre resulta inconducente y tratar de
afirmar nuestras verdades recurriendo a la opinión y/o el apoyo del
resto de los participantes; al dirigir la mirada a todo el grupo se
socializan las intervenciones y se evitan enfrentamientos. Frente
al primer ejemplo es oportuno mencionar las distintas leyes que
avalan nuestro decir (ley de ESI, de Salud Sexual y Procreación
Responsable, entre otras).


el taller logra
transformar el
tiempo inerte de
la espera en un
tiempo activo de
participación grupal.




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6. momentos del tAller
En un taller se distinguen tres momentos: Inicio, desarrollo y cierre.


6.a. Inicio


Salida de coordinadores al espacio de espera. Este es un momento
de disrupción que sorprende a quienes aguardan pasivamente para
ser atendidos y produce cierto extrañamiento por el hecho de que se
les proponga participar en una actividad desconocida y no habitual
en ese ámbito. Para quienes coordinan es un equivalente a “salir a
escena”. Se crea por unos instantes un momento de tensión ya que
alguien se está introduciendo en un espacio donde habitualmente
los profesionales no participan, es un territorio propio de pacientes.

Presentación de coordinadores (es importante que éstos expliciten la
pertenencia al centro asistencial y el aval del mismo para la actividad
que se va a realizar, así como el conocimiento que tienen los médi-
cos que los van a atender en la consulta sobre el desarrollo del taller.


Encuadre del trabajo (objetivos, duración del encuentro, abandono
del taller si son llamados a la consulta, integración de nuevos parti-
cipantes, remarcar que la participación es voluntaria, etc.).


Organización espacial de la sala de espera conformando un espacio
circular con los asientos, de forma tal que quienes participan pue-
dan verse entre sí y con los coordinadores. Esta actividad conviene
hacerla con la ayuda de los participantes; el simple hecho de tener
que levantarse, cambiar de lugar y ayudar a conformar la rueda,
moviliza corporalmente y en general predispone a participar y a que
se conviertan en actores de la dinámica que se propone.


Presentación de cada uno de los participantes. Para este momento
es conveniente usar alguna técnica lúdica que servirá como caldea-
miento. Por ejemplo:




UN ESPACIO DE COMUNICACIÓN


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• Ronda de nombres: a éste se agrega la mención de alguna
actividad que hayan hecho esa mañana o que acompañen el
nombre con algún gesto.


• Ronda acumulativa de nombres: el primer participante dice
su nombre, el segundo dice el del anterior y el suyo propio; el
tercero los dos anteriores y el suyo y así sucesivamente hasta
terminar la ronda. Cuando alguien se equivoca en la secuen-
cia, se comienza nuevamente con el siguiente participante.


• Ovillo de lana: el primer participante lanza el ovillo a otra
persona, quedándose con un extremo; éste a su vez lo vuel-
ve a lanzar a otro, reteniendo su porción y así sucesivamente
de forma tal que se forme una red que incluya a todo los
integrantes. Cuando se recibe el ovillo, se deberá decir el
nombre y algo más que se desee.


• Encender el fósforo: cada participante y en forma sucesiva,
prende un fósforo, lo sostienen entre los dedos y antes de
que se consuma debe decir la mayor cantidad de cosas so-
bre su persona, como edad, nombre, familia, gustos, etc. El
primero que encenderá el fósforo será el coordinador para
ejemplificar.


Estas actividades son sólo un ejemplo para el inicio, cada equipo
creará las que se adapten mejor a la población con la que interactúa.
Este momento durará no más de 10 a 15 minutos.


6.b. Desarrollo


Este es el momento más importante del taller, porque -también
en forma lúdica y participativa- se irán introduciendo a través de dis-
tintos dispositivos, los contenidos que nos propusimos al planificar la
actividad. Consiste en impartir una consigna para trabajar en grupos.
Es importante que cada equipo elabore sus propias consignas tenien-
do en cuenta: los materiales de que disponga, el lugar físico, el nivel de
pensamiento abstracto de la población, así como el tiempo asignado a
la tarea. Como orientación, algunas pueden ser:




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Responder por escrito en forma anónima, a una pregunta que hará
la coordinación y que plantee una situación problema para un o una
joven, como por ejemplo: qué hacer ante la rotura del preservativo du-
rante una relación sexual o al olvido durante uno o más días en la toma
de la pastilla anticonceptiva. Luego se leen y socializan las respuestas,
instando a los participantes a que den su opinión sobre lo manifesta-
do. La coordinación actuará como moderadora favoreciendo el diálogo
entre pares, orientando el intercambio, informando y aclarando dudas.


Abrir el diálogo a partir de láminas (que seleccionará previamente
la coordinación) en que gráficamente estén planteadas diversas si-
tuaciones que hagan referencia a la temática que se quiera tratar.


Repartir para su lectura tarjetones con:
• Frases elaboradas por la coordinación o preferentemente


dichas en talleres anteriores, y proponer el intercambio de
opiniones a partir de las mismas. Algunos ejemplos de frases
recopiladas en nuestros talleres: “al varón se le dice cuidate
cuando lo hacés, a la mujer cuidate para no hacerlo” o “cuan-
do una chica queda embarazada, el varón se borra” Al abrir el
diálogo, la primera frase facilita el abordaje de los estereoti-
pos de género y el trabajo sobre los mismos, mientras que la
segunda permite analizar la veracidad o no de esa afirmación.


• Oraciones inconclusas acerca de situaciones conflictivas
para un o una adolescente, pidiéndole al grupo o a subgrupos
que concluyan las historias. Por ejemplo:


“ Mariana estaba con un atraso menstrual, se hizo un test de
embarazo y le dio positivo, entonces Mariana .......................”


“Juan le propone a María tener relaciones sexuales, María
acepta pero en ese momento Juan le dice que no tiene pre-
servativos, entonces María ………….........................……….”


Luego de leídos las finales propuestos para las historias plan-
teadas, la coordinación actuará analizándolos y reflexionando
grupalmente.


• Frasesescritasreferidasatemasdesaludreproductivaode
género o de cualquier otra temática que se quiera abordar,
cuyas respuestas puedan ser “verdaderas” o “falsas”, de




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acuerdo a los saberes establecidos por la sociedad. A partir
de las respuestas dadas, se pueden visualizar mitos o creen-
cias naturalizadas, intentar corregir conocimientos erróneos
o ampliar conceptos.


Utilización de otras consignas que cada equipo vaya elaborando en
el devenir del trabajo, que tiendan a que los participantes piensen y
reflexionen sobre las propuestas.


Quienes coordinan analizarán las temáticas que vayan aflorando durante
el transcurso del taller, relanzarán otros temas que no hubieran surgido
con el fin de ampliar el debate, insistiendo siempre en el diálogo y la con-
frontación de ideas entre los asistentes o aclarando lo que se haya perci-
bido como preocupaciones. Remarcar siempre que en caso de que algún
concepto no haya quedado claro o no se animaron a plantearlo en el taller,
sepan que pueden plantearlo dentro del consultorio médico.


Lograr la participación con la palabra de quienes conforman el ta-
ller, lleva implícito un componente emocional, requisito importante para
la apropiación de los contenidos. Es frecuente que se dé otra forma de
participación, ya que aún sin hablar, se nota en algún integrante, una
escucha atenta sobre lo que acontece, esto se capta en la gestualidad o
en la actitud corporal y demuestra que, aunque permanezca en silencio,
tiene puesta su atención en torno a la palabra de los otros.


A la coordinación le debe interesar que las opiniones de adoles-
centes sean las voces privilegiadas, en un espacio que se les torne
confiable, un espacio donde sus palabras y las de los mayores fueran
posibles de ser dichas y escuchadas, pero sin que los adultos coopten
sus opiniones. Se pueden crear a veces momentos de tensión inter-
generacional, tensión que creemos es irreductible al dispositivo que
se ha instalado: aquél que busca que los adolescentes puedan pensar
por sí mismo, reflexionar y permitirse otros pensamientos. Sólo así
empezarán a recorrer el camino de la autonomía.


Los talleres en sala de espera habilitan a hablar en un espacio
público y a que los adolescentes que participan reflexionen junto a sus




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pares sobre la prevención. Trabajar los prejuicios y los mitos que van
surgiendo a lo largo de la actividad o lograr que descubran con sorpresa
que ciertas conductas y actitudes aceptadas como naturales, en reali-
dad son aprendidas, genera espacio para que puedan ser modificadas.


Esta forma de trabajo nos da la certeza de que más allá de los
contenidos abordados, el hecho de poder hablar de salud, violencia,
discriminación, sexualidad, favorece por un lado, poder hablar también
en otros ámbitos como en la propia familia o con amigos y por otro
lado facilita la comunicación en el interior del consultorio médico, ya
que amplía la consulta a la temática de la prevención en salud y sexua-
lidad; por esto último consideramos a los talleres en sala de espera
como el primer eslabón de la consulta.


6.c. Cierre


La coordinación hará un breve resumen de lo más importante que
ha surgido en el transcurso del taller, remarcando que se ha podido
hablar e intercambiar opiniones sin inconvenientes en un espacio pú-
blico, abierto y entre personas que no se conocen entre sí.


Se les pide que completen una encuesta anónima autoadministra-
da, donde figura edad y sexo, y en la que cada participante deja por
escrito las impresiones sobre el taller:


• quéfueloquemáslegustó.
• sialgodeloquesedijonolosabía.
• siloconversadolehizosentirmolesto.
• quétemaspropondríaparaotrostalleres.


Es una instancia que conviene no obviar ya que, además de que per-
mite conocer la vivencia sobre el taller, refuerza la autoestima de quién par-
ticipa al sentirse interpelado para dar una opinión personal sobre lo aconte-
cido. En nuestra experiencia los temas que refieren, más les interesa para
que se aborden son: alcoholismo, drogas, violencia, anorexia y bulimia.


La entrega de folletería o algún otro material relacionado con las
temáticas tratadas, refuerza y sostiene lo incorporado.




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6.d. Evaluación de la Coordinación


Al finalizar cada taller en aconsejable que quienes lo coordinaron
se reúnan para hacer una evaluación sobre las condiciones en que se
desarrolló el mismo, si hubo participación, si las dinámicas utilizadas
fueron las adecuadas, si hubo actores facilitadores o se presentaron
obstáculos, etc. Para una evaluación a lo largo del tiempo conviene que
estas impresiones sean volcadas o bien a una planilla informatizada o
bien a una hoja que cada equipo diseñará. Esto permitirá saber a cuan-
tos adolescentes se ha llegado, el interés que despertó la actividad, las
temáticas que más han interesados, entre otras cosas.


Cuando se hayan producido durante el taller intervenciones pun-
tuales o actitudes de adolescentes o acompañantes que suscitaren la
atención del coordinador, es conveniente que éstas puedan comentarse
con el profesional que realizará la consulta clínica para que esté alerta a
aspectos que quizá no se muestren dentro del consultorio o no piensen
en verbalizar porque no contituyen el motivo explícito de consulta.


7. nuestrA exPerienciA
AcercA de AlgunAs
temáticAs


7.a. Abordaje de la salud reproductiva


Los cambios en las prácticas sociales han llevado a los adolescen-
tes a un inicio cada vez más temprano de las relaciones sexuales. En
esta etapa, el acceso a una sexualidad sin riesgos no sólo está ligado
al nivel educativo y a la pobreza, sino que también presenta problemá-
ticas que son inherentes a todos los estratos sociales y a la relación
que se establece con los prestadores de salud.




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En los talleres nos encontramos, con que muchas adolescentes
tienen con frecuencia un conocimiento parcial de los métodos anticon-
ceptivos, es decir, pueden enumerar el qué usar, pero no siempre co-
nocen el cómo usarlo o refieren no ser consecuentes con el cuidado.
Tratamos de abordar: las barreras que dificultan su uso, como ser, los
saberes transmitidos por sus madres sobre los efectos secundarios
propios de épocas anteriores donde las dosis y el tipo de hormonas de
los AC eran diferentes; o aclarar el concepto del coito interruptus como
un método anticonceptivo válido.


En cuanto a la AE, si se les pregunta a las participantes sobre la
posibilidad de prevenir un posible embarazo -por ejemplo en el caso
de una violación o de una única relación sin protección- muchas des-
conocen este recurso. En los últimos tiempos cada vez son más las
adolescentes que conocen el método, pero desconocen su gratuidad
en hospitales públicos, su derecho a solicitarla aunque sean menores
y sobre todo tienen ideas erróneas en cuanto a su mecanismo de ac-
ción. De todas maneras existe una gran confusión entre “las pastillas”
porque las vinculan con las pastillas abortivas y con las que inducen
menstruación, para ellas son “las pastillas”. Más allá de la aclaración
médica acerca del tema, lo que nos interesa señalar es la ausencia de
representación para la prevención que observamos en los talleres y
precisamente en ese punto se centra nuestro trabajo.


Respecto al preservativo, tanto en las chicas como en los chicos
aparece la idea de que es un método que sólo debe interesar a los varo-
nes, allí -parecería- las mujeres no tienen nada que ver. Una pregunta que
frecuentemente hacemos, está relacionada con qué se piensa de una
chica que lleva preservativos en su cartera. Si bien formalmente nos dan
la respuesta que saben es la correcta, diciendo que es prevenida, al ahon-
dar sobre el tema surgen voces que refieren: “lo lleva porque es rápida”,
“porque siempre está dispuesta”. Estos dichos son tomados por la coor-
dinación, tratando de derribar mitos y prejuicios y sobre todo favoreciendo
el diálogo entre pares, entre géneros e intergeneracional.


Mostrar y hacer circular entre los presentes los distintos métodos
anticonceptivos (AC orales, DIU) así como abrir un preservativo y expli-




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car la forma correcta de uso, aunque parezca obvio, suscita una mayor
atención de los participantes.


Permitir que aflore la palabra y se reflexione a partir de las propias
vivencias o la de sus pares, en lo relacionado con el cuidado anticon-
ceptivo, la interrupción de embarazos, la necesidad de la consulta pos-
terior para evitar complicaciones, la prevención para que no se repita
otro embarazo no buscado, el maltrato y abuso, etc., se han constitui-
do en un objetivo importante de los talleres.


Si bien los temas que se abordan en cada taller difieren de acuer-
do al dispositivo utilizado y a los intereses y vivencias del propio gru-
po, hay ciertos contenidos mínimos relacionados con el cuidado, que
tratamos de introducir siempre para que se reflexione, como ser: el
uso del preservativo, la prevención de embarazos y la prevención de
ITS. En cuanto a la práctica de abortos de riesgo, la perspectiva de
género, así como la necesidad de que los adolescentes se apropien
de sus derechos, son temas que también atraviesan los talleres. Por
tal razón, nos pareció oportuno volcar nuestra experiencia sobre el
abordaje de estos últimos puntos.


7.b. Abordaje de la temática de género


Si bien la construcción de las diferencias de género comienza en
las primeras etapas de la vida, es en la adolescencia donde los cam-
bios se inscriben más manifiestamente en el cuerpo.


Los estereotipos de género son construcciones que una sociedad
crea en torno a qué es “ser varón” y qué es “ser mujer”, apelando a “lo
natural”. Al ser construcciones, pueden ser modificadas. El trabajo en
los talleres apunta a desnaturalizar esto que aparece como inmutable,
y que puede observarse tanto en usuarios/as como en profesionales.


Los estereotipos de género reproducen inequidades en salud:
• En la forma de acceder a la prevención.
• En la atención diferente que brinda el sistema de salud a un varón


y a una mujer.




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• En la forma en que se acercan al sistema de salud y consultan los
varones y las mujeres.


En la gran mayoría de los casos, las respuestas en los talleres dan
cuenta de varones despreocupados por los temas de salud sexual y
reproductiva y mujeres como las responsables únicas de estos temas.


El trabajo en los talleres debe tender entonces a intentar:
• Democratizar los vínculos.
• Deconstruir la hegemonía que detentan los varones.
• Construir una mayor autonomía en las mujeres.


Es conveniente abordar las diferencias de género a partir de si-
tuaciones de la vida cotidiana, como ser: la resistencia de los varones
al uso del preservativo, las situaciones de violencia y abuso de las que
son víctimas en su inmensa mayoría las mujeres, el poco involucra-
miento del varón en los casos de embarazo adolescente, etc.


Se proponen algunas preguntas orientadoras para plantear la te-
mática de género en los talleres:
• ¿Qué hace el varón frente al embarazo de su pareja?, esta pregunta


es respondida habitualmente en primera instancia como: “el varón
se borra”. Teniendo en cuenta que la práctica ha puesto el peso de
la prevención del embarazo en la mujer, al trabajar esta respuesta
(que no siempre es válida) se abre la puerta para un abordaje pre-
ventivo con perspectiva de género.


• ¿Qué se piensa de la mujer que lleva un preservativo en la cartera?
Plantearlo en términos de “mujer prevenida y no de “mujer ligera”,
como es la expresión que utilizan los jóvenes, hace que, por lo me-
nos se replanteen el tema.


• ¿Por qué la mujer acepta tener relaciones sexuales sin preservati-
vo? las respuestas sobre “el amor” o “el estar enamorada”, son las
más frecuentes y prevalecen sobre la prevención y el poder decir
“no sin preservativo”. El uso del preservativo, la doble protección y
el análisis de la resistencia del varón a su uso, son los temas que
se abordan con un enfoque basado en las diferencias de género.




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7.c. Abordaje de los derechos


Si bien existen diversas leyes nacionales y de la ciudad de Buenos
Aires, que protegen los derechos de niños, niñas y adolescentes, y
otras referidas específicamente a SS y R (ver recuadro de la siguiente
página), en los talleres se suelen encontrar situaciones contradictorias:
por un lado el total desconocimiento sobre la existencia de estas leyes
y de su derecho a ser -como adolescentes- atendidas aunque no estén
con un adulto responsable; y por otro lado el hecho de que muchas de
las participantes llegan a la consulta solas, para atención anticoncepti-
va. Es decir, que a pesar del desconocimiento acerca de la legislación,
de alguna manera la información circula.


Se explicita el derecho que tienen a ser atendidos aunque sean
menores de edad y la existencia de leyes que protegen a los ado-
lescentes, más allá de su edad, (durante el taller es conveniente que
circulen versiones impresas de las principales leyes vigentes). Sin
embargo, aunque dar a conocer las leyes es un paso muy importante,
por sí solo no es suficiente. Es fundamental que si algún personal de
salud no cumple estas leyes o reglamentaciones, sean los propios
adolescentes quienes tengan la autonomía suficiente para que ha-
gan valer su derecho y esto es lo que se pretende con el trabajo de
los talleres. Se refuerza también el derecho a decidir sobre el propio
cuerpo y a que cuando se dice “no” es “no”. Las adolescentes son
las más comprometidas cuando se vulneran los derechos sexuales y
reproductivos.


Se trabaja para que se apropien de los recursos de que disponen
y los que existen en las instituciones y sobretodo, que hagan valer sus
derechos para que se cumplan.


hAblAr de los derechos en este esPAcio, les dA A
los jóvenes herrAmientAs PArA Poder utilizAr en el
cAso de que éstos seAn AvAsAllAdos Por el sistemA
de sAlud.




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LEYES NACIONALES (SíNTESIS DEL ARTICuLADO)


Ley 25673/02 . Salud Sexual y Procreación Responsable
En sus artículos 1 al 4, crea el programa de SS y PR y hace referencia: a


la prevención del embarazo no deseado; a promover la SS de los ado-


lescentes; a que el programa está destinado a la población en general


sin discriminación; a que la ley se inscribe en el marco de los derechos


y obligaciones de la patria potestad; y a que se considere primordial el


interés superior del niño. La resolución ministerial 232/07 incorpora la


AHE a los MAC provistos por el Ministerio de Salud de la Nación.


Ley 26061/06 . Protección Integral de los Derechos de Niños, Niñas
y Adolescentes


En el artículo 14 refiere que el derecho a la atención integral de la salud


del adolescente incluye el abordaje de su salud sexual y reproductiva


previsto en la ley que crea el Programa Nacional de Salud Sexual y


Procreación Responsable.


Ley 26150/08 . Educación Sexual integral
Establece en su artículo 1° que todos los educandos tienen derecho


a recibir educación sexual integral en los establecimientos educativos


públicos, estatales o privados, de todas las jurisdicciones.


Agrega que a los efectos de la ley, se entiende como educación sexual


integral la que articula aspectos biológicos, psicológicos, sociales,


afectivos y éticos. En su artículo 2° crea el Programa Nacional de


Educación Sexual Integral en el ámbito del Ministerio de Educación,


Ciencia y Tecnología.


Ley 25485/09 . Protección integral para prevenir, sancionar
y erradicar la violencia contra las mujeres


En distintos párrafos de sus artículos 3° y 5°, hace referencia a que


no se vulnere el derecho a decidir sobre la vida reproductiva y a


poder decidir libremente sobre la vida sexual, sin amenazas, coer-


ción o uso de la fuerza o intimidación, incluyendo a las relaciones


vinculares y la violación dentro del matrimonio.


Ley 26529/09 . Derechos del paciente en relación
a los profesionales e instituciones de salud


En el artículo 2 del capitulo 1, aborda el derecho del paciente en relación


a los profesionales de la salud, incluyendo el derecho a la asistencia de


niños, niñas y adolescentes, al trato digno y respetuoso, a la intimidad y


confidencialidad en la consulta y a la autonomía en las decisiones.




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LEYES DE LA CIuDAD AuTONOMA DE BuENOS AIRES
(SíNTESIS DEL ARTICuLADO)


Ley 114/98 . Protección Integral de los Derechos
de Niños, Niñas y Adolescentes.


En sus artículos 22 y 23 menciona el derecho a la atención inte-


gral de la salud y a la atención primaria preventiva, educación


sobre SSyR y tratamientos para prevenir el embarazo no deseado


y las ITS.


Ley 153/98 . Básica de Salud y Decreto Reglamentario 2316/03
En su artículo 4° sobre los derechos, se refiere al ejercicio de
los derechos reproductivos, incluyendo información, educación,
métodos y prestaciones que los garanticen.
El decreto reglamentario dice que toda persona que tenga un
juicio propio puede dar su consentimiento informado para la
realización de estudios y tratamientos. Y agrega que todo niño y
adolescente que concurre para su atención a un centro de salud,
está en condiciones de formarse un juicio propio sobre todo tra-
tándose de derechos personalísimos como el de solicitar atención
anticonceptiva.


Ley 418/00 . Salud Reproductiva y Procreación Responsable
En su artículo 4° hace referencia a otorgar prioridad a la aten-
ción de la SR de adolescentes, en especial a la prevención
del embarazo y la asistencia de la adolescente embarazada
y a promover la reflexión conjunta de adolescentes y padres
sobre SR y PR.


Ley 709/01 . Régimen especial para alumnas embarazadas
y alumnos en condiciones de paternidad.


Dispone un régimen especial de inasistencias en estos casos,
con el fin de la retención escolar


Ley 2110/06 . Educación Sexual Integral.
El artículo 1° establece la enseñanza de la ESI en todos los niveles
obligatorios y en todas las modalidades del sistema de enseñanza
público y privado. En su capítulo 2 se definen los principios y
objetivos de la ley.




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UN ESPACIO DE COMUNICACIÓN


7.d. Abordaje de la interrupción de embarazos


Puede suceder que para algún tallerista resulte difícil abordar la
temática del aborto, considerando su actual ilegalidad en la mayoría de
sus prácticas y a que se está trabajando en un espacio abierto y públi-
co. Esta autocensura puede obrar como una traba para hablar sobre
un problema que con frecuencia es llevado al seno del taller por las
adolescentes, generalmente como conducta de alguna amiga o como
inquietud. Teniendo en cuenta que es una práctica cada vez más co-
nocida y llevada a cabo por las jóvenes, es importante que no se sos-
laye el tema cuando surge durante la actividad, sino que se lo aborde
abriendo el juego a las distintas opiniones.


Por tal motivo es recomendable que se genere un espacio de
reflexión dentro del equipo de coordinación y con los profesionales
del servicio donde se actúa, sobre la forma de tratar una práctica fre-
cuente como es la interrupción de embarazos y poder adoptar crite-
rios coherentes, que tiendan a disminuir riesgos y daños, más allá de
las posiciones personales. Es necesario contar con acuerdos básicos
dentro de cada servicio; los disensos no pueden ser motivo para que
–como efectores de salud- no brindemos información.


Actualmente en los talleres:
• Sefacilitaelpoderhablarsobrelatemáticaysepromueveel


intercambio de opiniones.
• Seinsisteenlanecesidaddelaconsultamédicaanteunem-


barazo no buscado, para reflexionar sobre las distintas opcio-
nes.


• Se explicita la existencia en el servicio de un espacio de
orientación y consejería preaborto.


• Seinformasobrelaconvenienciadelaconsultapostaborto
inmediata.



La experiencia demuestra que hay ciertos planteos que favorecen
la discusión y el intercambio de ideas entre participantes y coordina-
ción como por ejemplo: ¿que creen que tendría que hacer una mujer
frente a la decisión de interrumpir un embarazo, o después de haberlo




UN ESPACIO DE COMUNICACIÓN


hecho?, la contestación casi unánime es, consultar al médico. Al repre-
guntar si esto ocurre, las respuestas reflejan que no, por el temor al
reproche o al castigo. No se consulta: “porque es ilegal”, “por miedo a
la denuncia”, “porque te tratan mal”, “porque no te pueden solucionar
el problema”, son algunas de las respuestas más escuchadas. Frente
a esta realidad, se abre el camino para hablar de la confidencialidad
dentro de la consulta, de la existencia de servicios amigables, de la
orientación en opciones y también de la posible violación de los dere-
chos. Además se torna necesario –más allá de los talleres- una urgente
reflexión en el campo de la salud sobre las estrategias a implementar.


Dejar que circule la palabra alrededor del aborto dentro del ta-
ller, permite hablar sobre: el contexto actual de ilegalidad, los casos
contemplados como no punibles en nuestro Código Penal, los datos
epidemiológicos, los riesgos asociados a la inequidad social, la ne-
cesidad de la consulta pre y postaborto y la práctica anticonceptiva
posterior, así como acerca de la obligación del profesional de guardar
el secreto médico.


CoMo CoNCLuSIóN, SE PuEDE DECIR quE LoS TALLERES:


• Contribuyen a que los servicios médicos sean percibi-


dos como amigables.


• Refuerzan la importancia del cuidado de la salud.


• Facilitan el poder hablar libremente sobre sexualidad


y salud reproductiva.


• Permiten conocer la existencia de leyes y el derecho


a exigir su cumplimiento.


• Modifican la consulta posterior, al observarse la in-


clusión de otros temas no previstos.


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34


8.a. Dinámicas orientadas al desarrollo de temas específicos

Este anexo sólo pretende brindar una descripción más detallada
de algunos dispositivos utilizados por nuestro grupo de trabajo, sobre di-
ferentes temáticas, que pueden resultar de utilidad para quienes deseen
emprender esta tarea.


Para abordar:


SALuD REPRODuCTIvA


Objetivo Trabajar aspectos relacionados con el cuidado anticonceptivo.
Consigna Se pide a cada uno de los participantes que escriba en una


hoja cuál es esa palabra o frase que siempre o con más fre-
cuencia le dicen sus padres o adulto a cargo cuando van a
salir, y a los adultos, la que recuerden que les decían a ellos.


Materiales Hojas de papel en blanco, lapiceras, una cartulina, un
marcador.


Desarrollo Se recogen las hojas y se mezclan para preservar el anoni-
mato. La coordinación o alguno de los participantes lee lo
que fue escrito, mientras se van volcando las respuestas en
la cartulina. Se analizan las respuestas con todo el grupo.


En nuestra experiencia encontramos siempre un denomi-
nador común: el cuidarse.


Se les pregunta: ¿de qué hay que cuidarse? Se menciona
que deben cuidarse de los peligros de la calle, de los robos,
de la violencia, de las malas juntas y solamente después
de insistir acerca de qué otras cosas hay que cuidarse, sur-
ge alguna referencia a la sexualidad, ligada al embarazo, al
contagio de enfermedades, al abuso. A partir de las res-
puestas se trabaja en y con el grupo:


-¿Se cuidan los adolescentes?
-¿Les dicen los mayores cómo cuidarse?


8. Anexo


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-¿El término “cuidate”, tiene el mismo significa-
do cuándo se le dice a un varón o a una mujer?



Con los contenidos que vayan apareciendo se abordan


distintos aspectos, orientándolos hacia el cuidado en re-
lación a los métodos anticonceptivos, la anticoncepción
de emergencia, el uso del preservativo, entre otros. Se
pondrá el énfasis en lo que surja como más problemáti-
co para los participantes o lo que más interese tratar de
acuerdo a lo visualizado en el grupo.


Comentarios Los jóvenes mencionan que no siempre saben que signifi-
ca el “cuidate” de los adultos, ya que no les dicen de qué,
ni cómo cuidarse, y para los adultos, es una frase tranqui-
lizadora, ya que cristaliza una cantidad de sentidos que in-
visibilizan tener que hablar del “cómo cuidarse” y les evita
mencionar palabras referidas a la sexualidad de sus hijos.


La relación con el placer difícilmente surja en el grupo, de
ahí que es importante que la coordinación lo señale, como
el aspecto positivo dentro de una relación sexual y no que-
de todo centrado en las preocupaciones o temores.


SALuD REPRODuCTIvA (OTRA TÉCNICA)


Objetivo Abordar a través del juego, diferentes aspectos relaciona-
dos con la salud y los derechos reproductivos.


Materiales Cubo de colores. Diseñar un cubo de cartón o tela que tenga
caras con 3 colores diferentes; cada color corresponderá a
tarjetas con preguntas, afirmaciones o prendas, sobre las
temáticas que se quieran tratar. Ejemplo: ITS, MAC, dere-
chos reproductivos.


-Elaboración de tarjetas de colores con los distintos temas
en forma de preguntas, afirmaciones o prendas, redactadas
en forma simple.


Desarrollo Cada participante arroja el cubo y según el color que le ha
tocado, extrae una tarjeta de ese color entre varias. La leerá
al resto del grupo y el participante (o con la ayuda de otros),


UN ESPACIO DE COMUNICACIÓN


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A
n


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x


o
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dará su respuesta que se analizará y comentará. La coordi-
nación intervendrá orientando la discusión y aportando infor-
mación. Una vez aclarado el tema, otro participante vuelve a
arrojar el cubo y así sucesivamente.


Ejemplo de pregunta:
-¿Cómo se contagia el virus del Sida?
Ejemplo de afirmación:
- La anticoncepción de emergencia no es abortiva.
Ejemplo de prenda:
- Mencionar otras formas de nombrar el preservativo.


EMBARAzO ADOLESCENTE


Objetivo Incentivar el intercambio de ideas sobre las distintas emo-
ciones y sentimientos que genera el embarazo en la ado-
lescencia.


Materiales Figuras de revistas que seleccionará la coordinación donde
aparezcan por ejemplo:


- Una adolescente o joven embarazada (si es posible una
con cara contenta y otra angustiada).


- Una adolescente con un bebé en brazos (es recomenda-
ble entregar varias figuras con diferentes características
étnicas).


- Una pareja de jóvenes, varón y mujer, con un bebé.
- Una joven con un bebé y varios chicos alrededor.
Desarrollo Se divide a los participantes en 2 o más grupos, se dis-


tribuyen varias figuras a cada grupo y se les pide que por
consenso elijan una. Una vez elegida, se pide al grupo que
arme y escriba una historia imaginaria sobre el personajes:
edad, nombre, estado de ánimo, en qué piensa, si se sien-
te sola o acompañada, etc. (en el caso de haber elegido la
figura de la pareja la historia deberá referirse a ambos).


Se socializan las historias de cada grupo y la coordina-
ción orienta la discusión para intercambiar opiniones so-
bre los diferentes aspectos del embarazo adolescente,
las actitudes y conductas del varón y la mujer, el signifi-


GUÍA SOBRE TALLERES EN LA SALA DE ESPERA DE UN SERVICIO DE SALUD




37


UN ESPACIO DE COMUNICACIÓN


cado de la maternidad/paternidad, las expectativas fren-
te a la misma. Se tendrá siempre presente el entrecru-
zamiento del embarazo con nivel educativo, grupo social
y roles de género.


EMBARAzO ADOLESCENTE (OTRA TÉCNICA)


Objetivo Trabajar las distintas emociones y sentimientos que ge-
nera el embarazo adolescente, las posibles conductas a
seguir y las diferencias de género frente al mismo.


Materiales Hojas de papel, lapiceras
Desarrollo Se le relata al grupo la historia de una adolescente ima-


ginaria a la que se le pone un nombre que la identifique,
por ejemplo: Lucila, y que aguarda para ser atendida en
la sala de espera de un hospital porque tiene un atraso
menstrual.


Mientras se sucede el relato formulamos algunas pre-
guntas que deberá responder cada participante por escri-
to: ¿cómo se siente Lucila mientras espera ser atendida?
¿qué está pensando? ¿está sola o acompañada? Si está
acompañada ¿con quién?


La historia continúa cuando sale Lucila de la consulta en la
que le dijeron que está embarazada. Se repregunta al grupo
para que continúe escribiendo:


¿qué hace cuando le dan la noticia de su embarazo?
¿a quién recurre? ¿a quién se lo cuenta primero? ¿qué
piensa hacer?


Se lee y socializa el material producido.
La coordinación promueve la reflexión sobre los distintos


sentimientos y conductas a asumir por una adolescente
frente a la noticia de su embarazo, la utilización de los re-
cursos de que dispone, las posibles opciones a seguir, los
riegos, el acompañamiento o no del varón, etc., aclarando
los temas percibidos como más preocupantes.


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DIFERENTES TEMáTICAS. vERDADERO O FALSO


Este dispositivo, a través del juego, propone responder a preguntas so-
bre diversos temas, que puedan ser verdaderas o falsas. Esta dinámica,
al proponer una actividad más centrada en lo lúdico, atrae la atención y
facilita la participación de todos los integrantes del grupo.


Objetivo Abrir el debate sobre la veracidad o no de las respuestas
dadas a distintas preguntas que se pueden ajustar a diver-
sos temas.


Materiales Se diseñará un dispositivos al que llamamos: “Rueda de la
fortuna” y que consiste en un tablero de madera o de car-
tón grueso, con una flecha giratoria en el centro y varios
compartimentos en forma de sobres a su alrededor, en el
que se colocarán tarjetas temáticas.


- Elaboración de las tarjetas temáticas con las preguntas.
(ver aparte)


Desarrollo El juego consiste en hacer girar la flecha del tablero hasta
que se detenga señalando un compartimiento. El primer par-
ticipante hará girar la flecha hasta que se detenga apuntando
a uno de los sobres, que contendrá una pregunta sobre la
cual el participante o el grupo deberán decir si creen que es
verdadera o falsa. Luego de la respuesta y del debate sobre
la misma, otra persona volverá a hacer girar la flecha y así su-
cesivamente. Dichas tarjetas son intercambiables, y pueden
quitarse y colocar otras referentes a los distintos temas que
se deseen tratar. Los ejes temáticos de las tarjetas pueden
estar referido por ejemplo a:


Comportamiento sexual
Afirmaciones:


• Si durante una relación sexual un hombre no tiene una
erección es porque no desea a la persona con la que
está. Falso


• Lamasturbacióntraeproblemasparalasalud.Falso
• Laformamássencilladesabercomosatisfaceralapareja


es hablando sobre lo que a él o a ella le gusta. Verdadero


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UN ESPACIO DE COMUNICACIÓN


• Laspersonasqueestáninformadassobreelpreservativo
lo usan siempre. Falso


• Sisetieneunaparejaestable,noesnecesariousarpre-
servativo. Falso


• Sepuedehacerelamorytenerorgasmossinnecesidad
de tener un coito. Verdadero


• Laedadcorrectaparainiciarlasrelacionessexualesson
los 18 años. Falso


• Elmayorporcentajedeabusossexualesen la infan-
cia son perpetrados por parientes o amigos cercanos.
Verdadero


O a:
Infecciones de transmisión sexual
Afirmaciones:


• Tomarmateocompartircubiertosconunapersonacon
VIH puede trasmitir el virus. Falso


• ElVIHpuedetransmitirseatravésdelalechematerna.
Verdadero


• Las infecciones de transmisión sexual son producida
solamente por virus. Falso


• Elsexooralnocontagialasinfeccionesdetransmi-
sión sexual. Falso


• Usarpreservativoprotegedelembarazoydelasin-
fecciones de transmisión sexual. Verdadero


• UnapersonaqueviveconelVIHtieneSida.Falso
• Lapicadurademosquitosno transmiteel virusdel


Sida. Verdadero
• Porlosporosdellátexdelpreservativopuedenpasar


los virus. Falso
• ElVIHpuedeafectarelsistemadedefensasdenues-


tro organismo. Verdadero


Cada una de las respuestas abrirá un debate y aclaración sobre la ve-
racidad o falsedad de lo que se afirma. Es aconsejable que cada equi-
po de trabajo elija los ejes temáticos de acuerdo a las necesidades e
intereses de la población destinataria, redacte sus propias preguntas
y discuta/acuerde las respuestas a dar.


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ROLES DE GÉNERO


Objetivo Trabajar sobre la naturalización de actitudes y/o creencias
de la vida cotidiana en relación a los roles de género y su
posible implicancia sobre la salud.


Materiales Láminas con una figura de mujer y otra de varón. Tarjetas
con frases que la coordinación habrá seleccionado previa-
mente, con adhesivo en el reverso. Cartulina.


Ejemplo de frases:
• Lleva el forro/preservativo
• Elige el método anticonceptivo
• Dice que no si se le propone tener sexo
• Toma la iniciativa
• Habla de sus sentimientos
• Sabe como se usa el preservativo
• Toma las decisiones en la pareja
• Siempre tiene ganas
• Si se da y no aprovecha queda mal
• Se pone feliz cuando va a tener un hijo
• Quiere hacerlo en la primera cita
• Le gustan los chicos


Desarrollo Se colocan en un lugar visible las figuras del varón y de la
mujer pegadas a una cartulina o sobre un pizarrón. Cada
uno de los participantes va extrayendo una tarjeta, la lee
en voz alta anteponiendo la frase: “Se dice que…” y la
adhiere luego sobre la figura a quién cree se le adjudica la
frase leída. Si hay divergencias entre integrantes, se anali-
za la situación. Mientras se van leyendo las tarjetas la co-
ordinación planteará -para su discusión- cómo la sociedad
atribuye ciertas conductas al varón o a la mujer, cuando
en realidad pueden corresponder a ambos. Se hará hinca-
pié en la implicancia que puede tener sobre las relaciones
interpersonales y sobre la salud, el encasillamiento de las
premisas leídas en uno u otro género.




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8.b. Planilla de registro


UN ESPACIO DE COMUNICACIÓN


8


A
n


e
x


o
.


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8.c. Encuesta de cierre




UN ESPACIO DE COMUNICACIÓN


9. bibliogrAfÍA
Ander-egg, e. “El taller, una alternativa para la renovación pedagógica”.
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recursos AdicionAles


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http://www.ies.org.pe/nuestras-publicaciones/modulos-manuales-y-guias-
de-capacitacion/72-manual-de-orientacion-informativa-en-sexualidad-y-pre-
vencion-del-vih-y-sida-a-traves-de-internet


http://informacionaborto.blogspot.com/2010/10/manual-sobre-aborto-con-
pastillas.html


http://www.ippfwhr.org/es/recursos/abortoseguro


http://www.sec.es/area_cientifica/manuales_sec/aho/aho.php


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cia/index.php


http://www.orientame.org.cohttp://www.unifemweb.org.mx/index.
php?option=com_remository&Itemid=2&func=fileinfo&id=287


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2&func=fileinfo&id=287


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Org%C3%A1nica/dg/3/3_5/3_5_2/manual_2006/menumanual.htm


http://www.ies.org.pe/nuestras-publicaciones/modulos-manuales-y-guias-
de-capacitacion/69-guia-didactica-de-educacion-en-sexualidad-adolescente-y-
prevencion-del-sida


http://www.ippfwhr.org/es/recursos/sexualidadesdiversashttp://www.slides-
hare.net/INPPARESinforma/manual-fuerza-joven-prohibido-para-mayores






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