Jóvenes en contextos de vulnerabilidad MINISTERIO...








Jóvenes en contextos
de vulnerabilidad




MINISTERIO DE LA PROTECCIÓN SOCIAL
Mauricio Santa María SalaManca - MiniStro de la Protección Social
Beatriz londoño Soto - ViceMiniStra de Salud y BieneStar
Gerardo BurGoS Bernal - Secretario General
leniS enrique urquijo VeláSquez - director de Salud PúBlica
ricardo luque núñez - coordinador de ProMoción y PreVención


FONDO DE POBLACIÓN DE LAS NACIONES UNIDAS - UNFPA
tania Patriota - rePreSentante en coloMBia
lucy WartenBerG - rePreSentante auxiliar
Martha lucía ruBio Mendoza - aSeSora Vih/Sida


EQUIPO TÉCNICO DEL CONVENIO COMPONENTE VIH


Ministerio de la Protección Social
ricardo luque núñez - coordinador de ProMoción y PreVención


FONDO DE POBLACIÓN DE LAS NACIONES UNIDAS - UNFPA
Martha lucía ruBio Mendoza - aSeSora Vih/Sida
GeMa GranadoS - aSeSora de coMunicacioneS


Equipo Técnico Convenio 620 VIH - MPS - UNFPA
Patricia Belalcázar orBeS - coordinadora conVenio 620 - coMPonente Vih
luz adriana Becerra caStro - conSultora MujereS en contextoS de VulneraBilidad
andrea García Becerra - conSultora MujereS tranS
eMManuel FontalVo Patiño - conSultor coMunicacioneS
juan carloS Pardo luGo - conSultor jóVeneS en contextoS de VulneraBilidad
juan SiMBaqueBa VarGaS - conSultor hoMBreS que tienen relacioneS SexualeS con hoMBreS
liza García reyeS - conSultora MujereS traBajadoraS SexualeS
luiSa Fernanda BenaVideS reina - conSultora PoBlación PriVada de la liBertad
Sonia caMPoS raMírez - conSultora eStrateGia inteGra
tereSa del carMen Moreno chaVeS - conSultora ePideMioloGía


Bogotá, D.C. 2011


ISBN: 978-958-99831-3-3


Diseño, diagramación e impresión
Acierto Publicidad & Mercadeo
asesoria@acierto-publicidad.com
www.acierto-publicidad.com




IntroduccIón
Desde su aparición, la epidemia de VIH/Sida en el mundo ha dejado al des-
cubierto una serie de inequidades y formas de injusticia que tan solo con-
tribuyen a que la epidemia se perpetúe. En el mundo, y al igual que otras
patologías, la infección por VIH prevalece en contextos donde existe mayor
desigualdad y pobreza, además de una falta de acceso a servicios socia-
les y de salud. Adicionalmente, el hecho de que el Sida sea una infección
de transmisión sexual y que haya afectado, mayoritariamente, a sectores
específicos de la población que tradicionalmente han sido marginados y
excluidos en razón de sus prácticas o su orientación sexual, ha contribuido
a que la epidemia se expanda. De igual forma, lo han hecho las connotacio-
nes morales cargadas de culpa o el rechazo que —a inicios de la epidemia
(y aún hoy)— generaban las personas infectadas, por ser consideradas
vectores de una enfermedad inexorablemente mortal; así como la desin-
formación existente, al intentar imponer perspectivas únicas de valoración
moral para su prevención y control.


En otras palabras, el estigma y la discriminación que se dirige hacia las per-
sonas infectadas por el VIH o hacia aquellas percibidas de forma errónea
como responsables de la infección, contribuyen a que la epidemia prospe-
re y a que se generen nuevas formas de rechazo y condenación. ¿Cómo
romper este círculo vicioso? ¿Por qué dirigir una serie de documentos de
prevención hacia las poblaciones identificadas como más vulnerables? En
principio, por una razón básica de salud pública; y es que las estrategias y
acciones preventivas deben focalizarse justamente en donde las epidemias
registran el mayor número de casos. Pero también, porque son justamente
las comunidades mayormente afectadas quienes deben reconocer que el
silencio y el miedo frente a las vulneraciones y los señalamientos, son cóm-
plices de la mayor concentración de casos al interior de sus comunidades




y que, únicamente tomando la vocería para una acción solidaria contra la
epidemia —ya no solo para prevenir los casos de grupos específicos de
población, sino para liderar la respuesta hacia la sociedad como un todo—,
se podrán desatar los nudos perversos que vinculan el Sida a formas de
vida o al ejercicio de la sexualidad.


Por otra parte, la infección por VIH seguirá vinculada al comportamiento
sexual pero no por ser las personas quienes son, sino por no haber sido
capaces de poner freno a formas de condenación moral, criminalización
o medicalización de la conducta sexual. No es reprimiendo la sexualidad
como se previene el Sida sino justamente lo contrario: generando los espa-
cios para el ejercicio de una sexualidad plena y en libertad. Solo personas
autónomas y libres podrán contrarrestar a la epidemia pero, para esto, se
requieren dos elementos fundamentales: primero, reconocer los propios
factores de vulnerabilidad a la infección. Unos de contexto externo como
son las barreras de acceso a información o a medidas de protección como
el condón, y otros de carácter interno como la percepción del rol que cada
quien tenga frente al nivel de exigibilidad de respeto al ejercicio de los de-
rechos sexuales y reproductivos, o el nivel de comunicación asertiva que
pueda generar con la o las parejas con que se relaciona afectiva o sexual-
mente. En segundo lugar, siendo capaces de responder en consecuencia
a las realidades de la epidemia, de forma coherente y solidaria, reforzando
el cuidado de sí mismo o misma y el cuidado de las demás personas. Todo
ello, no entendiendo el cuidado simplemente como la posibilidad de usar
o exigir el uso de preservativos, sino como la observancia, alerta y res-
puesta contundente frente a cualquier forma de estigma y discriminación;
reconociendo que la vulneración de los derechos humanos es el principal
combustible que atiza el perfil de la epidemia y que tan solo propiciando
espacios para la convivencia entre personas distintas, es que se logrará
frenar el Sida como una forma más de injusticia social.


Por lo mismo, estos documentos han sido elaborados para empoderar a las
personas en tal perspectiva y para facilitar propiciar la construcción de los
contextos de vulnerabilidad; pero, ante todo, para el reconocimiento de una
identidad que se forje solidaria para enfrentar la epidemia. Para la construc-
ción de ciudadanos y ciudadanas de derechos, sí; pero, sobre todo, para la
construcción de personas responsables, capaces de agenciar ciudadanía.
Personas dispuestas a reflexionar sobre la situación de salud que les atañe
y a responder de forma firme y decidida a cualquier forma de segregación o
injusticia, entre las que se cuenta la pandemia de intolerancia que alimenta
la epidemia del Sida.


Ministerio de la Protección Social




ÍndIce
CAPÍTULO I ................................................................................ 15
HERRAMIENTAS CONCEPTUALES BÁSICAS


¿Qué se entiende por perspectiva de derechos? ................................................... 15
¿Qué se entiende por perspectiva de género? ........................................................ 16
¿Qué se entiende por enfoque diferencial? ............................................................ 17
¿Qué se entiende por enfoque de vulnerabilidad? .................................................. 18
¿Por qué las perspectivas de derechos y de género en el contexto del VIH/Sida? 19
¿Por qué el enfoque diferencial y el enfoque de vulnerabilidad en
el contexto del VIH/Sida? ......................................................................................... 20
Diferencias entre “sexualidad”, “sexo” y “género”. ¿Por qué no son lo mismo? ...... 21
¿Qué son los Derechos Sexuales y Reproductivos? ............................................... 23


CAPÍTULO II ............................................................................... 31
ESTIGMA Y DISCRIMINACIÓN


¿Qué es el prejuicio? .............................................................................................. 31
¿Qué es estigma? ................................................................................................... 32
¿Qué es discriminación? ......................................................................................... 33
Prejuicio, estigma y discriminación por VIH ............................................................ 34


En mujeres en contextos de vulnerabilidad ......................................................... 35
En los hombres que tienen relaciones sexuales con hombres (HSH) ................ 36
En personas jóvenes ........................................................................................... 37
En las Mujeres Trabajadoras Sexuales (MTS) .................................................... 38
En la población privada de la libertad .................................................................. 38
En la población trans ........................................................................................... 39




CAPÍTULO III .............................................................................. 41
ASPECTOS BÁSICOS DE LA INFECCIÓN POR VIH


Consideraciones generales con respecto a la epidemia del VIH/Sida .................... 41
¿Qué es el VIH? ...................................................................................................... 42
¿Qué es el sistema inmunológico? ......................................................................... 42
¿Qué ocurre en el organismo cuando ingresa el VIH? .......................................... 42
¿Qué es el Sida? .................................................................................................... 43
¿Cómo se transmite el VIH? ................................................................................... 43
¿Cuáles son las vías de transmisión del VIH? ........................................................ 43
¿Por qué los preservativos son eficaces en la prevención del VIH? ...................... 44
¿Cómo se detecta el VIH? ...................................................................................... 45
¿Cuáles son las ventajas de hacerse la prueba? ................................................... 46
¿Qué es y cómo se realiza la asesoría previa y posterior a la prueba? ................. 47
¿Qué tratamientos existen para controlar la infección por el VIH? ......................... 48


CAPÍTULO IV .............................................................................. 49
MARCO NORMATIVO DEL VIH/Sida EN COLOMBIA


Del ámbito internacional .......................................................................................... 50
Del ámbito nacional ................................................................................................. 50


CAPÍTULO V ............................................................................... 55
JÓVENES EN CONTEXTOS DE VULNERABILIDAD


La gente joven y sus contextos ................................................................................ 55
La adolescencia desde el desarrollo ....................................................................... 57
Adolescencia temprana o inicial: de los 10 a los 13 años ........................................ 57
Cambios psicológicos de la adolescencia temprana ............................................... 58
Adolescencia intermedia: de los 14 a los 16 años .................................................. 58
Adolescencia final o tardía de los 17 a los 21 años ................................................ 58
Juventud de los 21 a los 24 años ............................................................................ 59
¿Por qué es necesario hablar de contextos de vulnerabilidad en jóvenes? ........... 59
Jóvenes ante los contextos individuales de vulnerabilidad
frente a la infección por Vih/Sida ........................................................................... 60
Jóvenes frente a los contextos sociales de vulnerabilidad a la
infección por VIH/Sida ............................................................................................. 61
Jóvenes frente a contextos programáticos de vulnerabilidad ante
la infección por VIH/Sida ......................................................................................... 62
Determinantes en salud .......................................................................................... 62
¿Y por qué invertir en las y los jóvenes? ................................................................ 63
Contextos de vulnerabilidad de jóvenes y adolescentes ......................................... 67




CAPÍTULO VI .............................................................................. 69
HERRAMIENTAS PARA LA TRANSFORMACIÓN DE CONTEXTOS DE
VULNERABILIDAD


CONSIDERACIONES GENERALES PARA EL USO DE LAS HERRAMIENTAS
DE FORMACIÓN Y SENSIBILIZACIÓN ................................................................. 70


ACTIVIDADES ROMPEHIELO ................................................... 71


ACTIVIDADES DE FORMACIÓN ............................................... 77


ACTIVIDADES DE SENSIBILIZACIÓN ...................................... 99


BANCO DE RECURSOS Y DATOS ........................................... 103


INDICADORES ............................................................................ 105


ANEXO .................................................................................................................... 111


GLOSARIO ................................................................................. 119


BIBLIOGRAFÍA ........................................................................... 125






ESQUEMA ESTRUCTURAL GUÍA METODOLÓGICA


INDICADORES
Fichas técnicas


Encuesta


Las personas
y sus contextos


HERRAMIENTAS
PARA LA


TRANSFORMACIÓN
DE CONTEXTOS DE
VULNERABILIDAD


ANEXO


ƒ Consideraciones genera-
les para el uso de las he-
rramientas de formación y
sensibilización.


ƒ Actividades rompehielos.
ƒ Herramientas para la
transformación de contex-
tos de vulnerabilidad.


HERRAMIENTAS
CONCEPTUALES


BÁSICAS


¿Qué se entiende por pers-
pectiva de derechos?


¿Qué se entiende por
perspectiva de género?


¿Qué se entiende por
enfoque diferencial?


¿Por qué las perspectivas
de derechos y de género en
el contexto del VIH/Sida?


¿Por qué el enfoque
diferencial y el enfoque de
vulnerabilidad en el contex-
to del VIH/Sida?


¿Qué es Sexualidad?
Diferencias entre sexo y
género y orientación sexual


¿Qué son los derechos
sexuales y reproductivos?


ESTIGMA &
DISCRIMINACIÓN


¿Qué es prejuicio?


¿Qué es estigma?


¿Qué es estigma interno?


¿Qué es discriminación?


Prejuicio, estigma y
discriminación por VIH/Sida


Prejuicio, estigma y
discriminación en los
contextos y poblaciones
que se abordan en esta
estrategia.


ASPECTOS
BÁSICOS


SOBRE VIH/Sida


Aspectos asociados al VIH


¿Cómo se transmite el VIH?


¿Qué ocurre en el organis-
mo cuando la infección es
por VIH?


¿Cómo se detecta el VIH?


¿Cómo se trata la infección
por VIH?


¿Por qué los preservativos
son eficaces en la preven-
ción del VIH?


¿Cuáles son las ventajas de
hacerse la prueba?


¿En qué consiste la prueba
diagnóstica?


¿Qué es y cómo se realiza
la asesoría?


MARCO NORMATIVO


Marco de respuesta al VIH/
Sida


Marco normativo del VIH/
Sida en Colombia






15


cAPÍtuLo I
HERRAMIENTAS CONCEPTUALES BÁSICAS


“Personas en situaciones similares deben ser tratadas de forma igual, y
(…) aquellas que están en situaciones distintas deben tratarse de manera


distinta, en forma proporcional a dicha diferencia”1.


Este aparte, pretende brindar algunas comprensiones básicas sobre dife-
rentes conceptos o términos que son fundamentales para el desarrollo de
una estrategia de prevención en VIH/Sida. Se considera que las personas
involucradas, son sujetos y sujetas activas en los procesos de construcción
de las estrategias que se desarrollan con ellos y ellas y —por supuesto—
capaces de transformar sus condiciones, prácticas, nociones de sentido y,
en general, su vida y su cultura.


Esta guía se suscribe dentro de la perspectiva de derechos y de género y
retoma dos enfoques: el de vulnerabilidad y el diferencial.


¿Qué se entiende por perspectiva de derechos?


La perspectiva de derechos parte de reconocer a las personas como ciudadanas
y ciudadanos libres; personas titulares activas de un conjunto de derechos civiles,
políticos, económicos, sociales y culturales; que son indivisibles, universales,
interdependientes e irrenunciables. Su aplicación implica el reconocimiento del
Estado como responsable de preservar, respetar y hacer efectivo el disfrute de
los derechos para toda la ciudadanía, en condiciones de igualdad y de dignidad.


1 Definicióndeenfoque diferencial,tomadadeDireccióndePoblaciones.MinisteriodeCultura.(n.d).Obtenidael5
deOctubrede2010,dehttp:/mincultura.gov.co/index.php?idcategoria=26023


La perspectiva implica el lugar paradigmá-
tico desde donde nos ubicamos para ver
la realidad de las personas y los contextos
sociales en que las mismas llevan a cabo
sus proyectos de vida.


El enfoque corresponde al énfasis que se
le da a esa mirada.




16


Jóvenes en contextos
de vulnerabilidad


¿Qué se entiende por perspectiva de género?


La perspectiva de género es una herramienta de análisis social cuyo pro-
pósito es hacer visibles desigualdades e inequidades en el contexto de
las relaciones sociales de poder, de dominación y exclusión, establecidas
entre hombres y mujeres. Esta perspectiva también tiene en cuenta las
experiencias, realidades, luchas y necesidades de las personas que se ubi-
can fuera de los marcos normativos en los que se organizan socialmente
las identidades de género y las sexualidades. Es decir, la perspectiva de
género incluye a gays, lesbianas, bisexuales y personas trans; quienes ex-
perimentan situaciones de desigualdad y discriminación por cuestionar las
normas de la heterosexualidad obligatoria y del binarismo de género que
solo permite la existencia de dos identidades claramente marcadas: mujer-
femenina/hombre-masculino.


Desde una perspectiva de género, las identidades tradicionales femeninas
y masculinas, están construidas en un contexto de desigualdad. La forma
como se construya la identidad puede transformarse en un factor que deter-
mine, disminuya o incremente la vulnerabilidad de cada persona frente a la
infección por VIH u otras infecciones de transmisión sexual. Esta desigual-
dad está determinada por un sistema diferencial de poder sustentado en el
patriarcado, que puede definirse como “un sistema simbólico que organiza
el funcionamiento de la sociedad a partir del dominio de los hombres y en el
machismo, que afecta a las mujeres, pero también a los propios hombres”2.


En el marco de este sistema patriarcal, tiene lugar el modelo hegemónico
de masculinidad; o de masculinidad tradicional3. Es decir, el esquema cul-
turalmente construido donde se presenta al hombre como esencialmente
dominante, quien discrimina y subordina a la mujer, así como a otros hom-
bres que no se adaptan a este modelo4. En palabras de Game y Pringle5,
tal esquema cultural dota a algunos hombres de poder sobre otros hombres
y, a todos los hombres, de poder sobre las mujeres. Este modelo asimila
la masculinidad con el riesgo, la valentía, el dominio, la fortaleza (…); y se
construye por oposición y dominio de lo femenino.


Este tipo de masculinidad —en especial en el ámbito de la salud sexual
y reproductiva, y de la prevención del VIH/Sida— a menudo se vuelve en
contra de los propios hombres que la encarnan. Las creencias en torno a la


2 Ibíd.,p.3.
3 R. Connell habla de masculinidades hegemónicas y masculinidades subalternas, constituías por estructuras


de poder de raza, clase y sexualidad. Es decir, en nuestro contexto lasmasculinidades hegemónicas serían
masculinidadesdelaclasemediaalta,blancas,mestizasyheterosexuales.Lasmasculinidadesgays,racializadas
y de clases sociales bajas, se ubicarían en la categoría de masculinidades subalternas. En: CONNELL, R.:
Masculinities.UniversityofCaliforniaPress,Berkeley,1995.


4 KEIJZER,B.:El hombre como factor de riesgo.Masculinidad, salud mental y salud reproductiva,p.201.Véase:
http://www.redmasculinidades.com/resource/images/BookCatalog/Doc/00026.pdf.


5 GAME,A.,PRINGLE,R.:GenderatWork.GeorgeAllenandUnwin,Sydney,1983.


¿Sabías que…?


El uso de la perspectiva de derechos en
cualquier trabajo que se realiza es funda-
mental ya que implica reconocer los efec-
tos de este en las personas desde sus
particularidades, respondiendo —de forma
adecuada— a un sin número de situacio-
nes que afectan a la dignidad y vida de las
personas.


La equidad de género es entendida como
la justicia en el tratamiento a mujeres y
hombres de acuerdo a sus necesidades y
expectativas específicas. Estas no implican
necesariamente medidas similares, pero
sí conducen a la igualdad en términos de
derechos, beneficios, obligaciones y opor-
tunidades1.


1 PROGRAMA DE NACIONES UNIDAS PARA EL
DESARROLLO (PNUD): Estrategia de Equidad de
Género.Colombia.2007-2008.




17


masculinidad, se transforman en mandatos socioculturales que instan a los
hombres a probar su supuesta virilidad y hombría mediante la exposición al
riesgo y en detrimento de ellos mismos, y de otros con los que interactúan
permanentemente.


El consumo de alcohol, ser sexualmente insaciable, sostener relaciones
sexuales sin protección y el uso de la violencia para mantener el ordena-
miento de género establecido son prácticas que sostienen las identidades
masculinas tradicionales, cuyos patrones incrementan la vulnerabilidad de
los hombres y la de sus parejas frente a la infección por VIH/Sida. Es por
ello, que constituye una de las barreras más importantes en la prevención
de la infección.


No obstante, cabe señalar que las identidades de género son construccio-
nes dinámicas que pueden transformarse a lo largo de la historia. Como se
ha dicho anteriormente, no existe una única forma de ser hombre o de ser
mujer. En este sentido, una de las estrategias claves en la prevención del
VIH/Sida, es la generación de procesos reflexivos que alienten a mujeres y
hombres a transformar imaginarios, prácticas y creencias en torno a su fe-
minidad y/o masculinidad; a construir identidades más flexibles, donde las
relaciones entre géneros permitan espacios proclives a la prevención del
VIH/Sida y al ejercicio de una sexualidad placentera. Identidades que den
paso al disfrute, al respeto y al reconocimiento de los derechos humanos,
sexuales y reproductivos de cada persona.


¿Qué se entiende por enfoque diferencial?


El enfoque diferencial6 enfatiza en la necesidad de reconocer las mane-
ras en que una situación similar afecta, de manera específica, a diferentes
grupos de poblaciones; reconociendo que, dicha diferencia, está profun-
damente influenciada y construida por los contextos sociales en lo que se
crece, por las construcciones del lenguaje que se desarrollan en esos con-
textos y, por supuesto, por las prácticas cotidianas en el mismo.


El enfoque diferencial en la prevención del VIH/Sida, contempla el desa-
rrollo de lecturas que permitan integrar en su mirada el reconocimiento de:


ƒ La condición etaria (relativa a la edad en la que queda inserta una per-
sona) y el estado respecto al ciclo vital, particularmente de niñas, niños,
jóvenes y personas mayores.


6 Lo correspondiente al enfoque diferencial, fue reconstruido contextualmente a partir del siguiente texto:
MEERTENS,D.:Enfoquediferencialydesplazamientoforzado.AltoComisionadodelasNacionesUnidasparalos
Refugiados.UnidaddeServiciosComunitarios.PresentaciónparaelSeminariodeProfundizaciónenDerechos
HumanosparaFuncionariosdelSistemadeNacionesUnidas,2007.




18


Jóvenes en contextos
de vulnerabilidad


ƒ El género y la identidad de género, distinguiendo la experiencia de hom-
bres, mujeres y personas trans.


ƒ La orientación sexual y las situaciones de discriminación y estigma que
traen consigo las orientaciones sexuales no hegemónicas.


ƒ El origen étnico, las tradiciones ancestrales, sus territorios, su autonomía
y su cultura.


ƒ La clase social. Dado que la estructura económica da lugar al acceso
diferencial a los recursos y a la desigualdad social, esto implica que unos
grupos humanos encuentren más dificultades en el acceso a los servicios,
a métodos de protección ante el VIH/ Sida y a una sexualidad consentida.


¿Qué se entiende por enfoque de vulnerabilidad?


En el contexto del VIH/Sida, la vulnerabilidad se define como “los diferentes
grados y naturalezas de la susceptibilidad de los individuos y las colectivi-
dades a infectarse, enfermarse o morir a causa del VIH/Sida, los cuales de-
penden de su situación frente al conjunto integrado de aspectos culturales,
sociales, políticos y económicos que los ubican en relación con el problema
y con los recursos para enfrentarlo”7.


Por ello, asumir la vulnerabilidad como un enfoque, significa reconocer las
formas en que estos aspectos —sociales, políticos y económicos— actúan
entre sí, afectan la vida de la personas, y definen contextos que incremen-
tan la susceptibilidad ante la infección por VIH/Sida.


La vulnerabilidad es:


ƒ Multidimensional, ya que se manifiesta en distintas personas, grupos
y comunidades, y adopta diferentes formas y modalidades.


ƒ Integral, porque puede afectar todos los aspectos de la vida de quien la padece.
ƒ Progresiva, porque existe previamente y puede acumularse e incre-
mentarse con el tiempo. En este sentido, es causa y consecuencia de
distintas situaciones que ponen en evidencia dificultades existentes, agu-
dizándolas y convirtiéndolas en detonadoras de nuevos problemas8.


La vulnerabilidad puede identificarse en dos dimensiones9: una dimensión
individual y una dimensión colectiva que se divide, a su vez, en dos: la
dimensión social y la dimensión programática.


7 AYRES,J.yJUNIOR,I.,citadosen:Factores de vulnerabilidad a la infección por VIH en mujeres.Ministeriodela
ProtecciónSocial–FondodePoblacióndelasNacionesUnidas,Bogotá,2009,p.19.


8 MINISTERIODELAPROTECCIÓNSOCIAL-FONDODEPOBLACIÓNDELASNACIONESUNIDAS:Factores de
vulnerabilidad a la infección por VIH en mujeres;Bogotá,2009,p.12.Véaseen:www.cndh.org.mx


9 ClasificaciónpropuestaporAyresyJunioret al.(2006),yretomadaporelestudiodelMinisteriodelaProtección
Social–FondodePoblacióndelasNacionesUnidas.Factores de vulnerabilidad a la infección por VIH en mujeres.
Bogotá.2009.P.13-15.


¿Sabías que…?


Una de las estrategias de desarrollo del en-
foque diferencial, son las acciones afirmati-
vas cuyo objetivo principal es garantizar el
goce efectivo de derechos en poblaciones
o grupos en una condición especial de vul-
nerabilidad. Estas acciones se consolidan,
en muchos casos, mediante el desarrollo
de planes, políticas, programas y proyectos
que lleven a atender la condición diferencial
y a avanzar en el proceso de restitución,
garantía y/o promoción de los derechos.


Para reflexionar…


Muchas de las intervenciones sociales,
consideran que las acciones que se toman
—frente a cualquier problema de tipo so-
cial— pueden ser generales y actúan bajo
el precepto de atender bajo los mismos pa-
rámetros a la mayoría.


Cuando se desconocen las condiciones
particulares, se actúa en detrimento de la
participación y el reconocimiento de las po-
blaciones que no tienen condiciones mayo-
ritarias, atentando contra su bienestar y el
obligatorio cumplimiento de la garantía de
sus derechos.




19


Estas dimensiones se entienden de la siguiente manera:


La dimensión social: está determinada por las condi-
ciones económicas, políticas, culturales, morales e institu-
cionales que definen mayor o menor protección
de una sociedad frente a la epidemia. Esta dimen-
sión incluye: normas sociales, relaciones de género y ge-
neracionales, referentes culturales, creencias y normas re-
ligiosas, estigma y discriminación, bienestar social, empleo,
ingresos, apoyo social; el acceso a la atención en salud, a
la educación, a la cultura, al ocio, al deporte y a medios de
comunicación; la libertad de pensamiento, de expresión, la
participación política, los derechos de ciudadanía, la rendi-
ción de cuentas del sector público y privado y —por último—
el acceso al sistema jurídico.


La dimensión programática: está determinada por
la fortaleza o la insuficiencia de los programas de pre-
vención, control y asistencia al VIH/Sida —indepen-
dientemente de si provienen del ámbito gubernamen-
tal, no gubernamental, o privado; o de si pertenecen
al nivel territorial (nacional, regional, o municipal)—.
Cabe señalar que estas acciones se relacionan es-
trechamente con la dimensión social y determinan la
dimensión individual.


La dimensión individual: Se define por tres supues-
tos: a) Todas las personas son vulnerables al VIH y sus
consecuencias; b) En las personas infectadas, el poten-
cial de vulnerabilidad está en función inversa al amparo
social y a la asistencia en salud que dispone; y c) Las
condiciones cognitivas, comportamentales y sociales
afectan la vulnerabilidad individual de toda persona10.


¿Por qué las perspectivas de derechos y
de género en el contexto del VIH/Sida?


En el contexto del VIH/Sida, las perspectivas de dere-
chos y de género están íntimamente vinculadas, dado


10Entendemospor“condicionescognitivas”,lainformación,concienciadelproblemay
formasdeenfrentarloqueposeeunapersona;por“condicionescomportamentales”,
losinteresesyhabilidadesdeunapersonaparatransformaractitudesyaccionesa
partirdeelementoscognitivos;por“condicionessociales”,elaccesoarecursosyel
poderqueseposeeparaadoptarcomportamientosprotectores.


que las desigualdades entre géneros y las violaciones
de los derechos, aumentan las vulnerabilidades —tanto
de mujeres como de hombres y población trans— a la
infección por VIH.


La relación intrínseca entre derechos y género que
determina el contexto del VIH/Sida, hace necesarias
acciones que distingan y hagan efectivos abordajes
diferenciados por género; que se unan en pos de la
defensa de los derechos humanos, de la promoción
de un ejercicio efectivo de los mismos, y de la valo-
ración de la situación específica que cada persona y
población posee frente a la discriminación, la exclu-
sión y la vulneración. El desarrollo de estas acciones
contribuye a la transformación de contextos de vulne-
rabilidad del VIH/Sida.


Por ello, la adopción de las perspectivas de derechos
y de género para la prevención de la infección por VIH,
implica:


Reconocer las desigualdades y jerarquías definidas por
el género en:


ƒ El acceso, goce y disfrute de oportunidades y ser-
vicios sociales para mujeres, hombres y personas
trans.


ƒ La participación, el reconocimiento, la libre expresión,
el respeto y el ejercicio de derechos para todas las
poblaciones.


Reconocer la identidad de género como una dimensión
dinámica que implica observar:


ƒ Las múltiples construcciones de identidad de género
que en el transcurso de la historia colectiva, individual
y personal, aparecen y cambian.


ƒ Los contextos y factores de vulnerabilidad, para ob-
servar las muy diversas maneras en que hombres,
mujeres y personas trans interiorizan, reciben y se
hacen partícipes de las políticas, programas y pro-
yectos ofrecidos por entes estatales y no estatales.




20


Jóvenes en contextos
de vulnerabilidad


Asumir que:


ƒ Todas las personas insertan sus vidas en una cultura concreta.
ƒ Todas las personas tienen un valor y una capacidad de autodetermina-
ción incuestionables que, especialmente en occidente, se ha denominado
“dignidad”.


ƒ Todas las personas deben asumir, defender y promover una serie de acuerdos
globales que han sido denominados “Derechos Humanos”. Estos derechos
no distinguen diferencias de sexo, género, orientación sexual, raza, etnia, cla-
se, edad, creencia política, filosófica o religiosa, entre las personas y están
destinados a proteger la dignidad de todo ser humano.


ƒ Los derechos de toda persona tienen que ser promovidos y protegidos en
toda condición y circunstancia.


ƒ El Estado debe garantizar los derechos de las personas y emprender ac-
ciones que los promuevan, difundan, defiendan y restablezcan. Por ello,
la misión de toda política pública es la eliminación de las brechas o des-
igualdades, la generación de condiciones sociales e institucionales que
promuevan la equidad y el acceso a los servicios sociales en condiciones
de igualdad en derechos, dignidad, y libertad para todas y todos; que
partan del reconocimiento de los contextos, expectativas, aspiraciones
sociales y culturales de cada persona o colectivo.


ƒ Los derechos sexuales y reproductivos están estrechamente vinculados
con derechos fundamentales y, por lo mismo, se consideran parte integral
de los derechos humanos.


¿Por qué el enfoque diferencial y el enfoque de
vulnerabilidad en el contexto del VIH/Sida?


Los abordajes que contemplan este enfoque, contribuyen a la implementa-
ción de acciones más efectivas y eficaces en el marco de la garantía de los
derechos humanos, así como a la reducción del estigma y la discriminación
hacia ciertos grupos que han sido identificados —erróneamente— como
“potenciales transmisores” o “reservorios” del virus. Se plantea así, que
todas las poblaciones y grupos humanos son potencialmente susceptibles
al VIH y no solo determinados grupos.


De esta forma, el objetivo de la utilización del enfoque diferencial respecto
a la epidemia del VIH/Sida, es reconocer el impacto diferencial que tie-
ne en todas las poblaciones11 y personas, en especial, las identificadas
con una susceptibilidad mayor a la infección en razón de sus contextos de
11Lascaracterísticasdiferencialesdecadaunodelosgrupos,seprofundizaránenelapartedecaracterizacióndela


población,siendoestas(ennuestrocaso):hombresquetienenrelacionessexualesconhombres(HSH),Mujeres
TrabajadorasSexuales(MTS),mujerestrans,jóvenesymujeresencontextosdevulnerabilidad,ypoblaciónpriva-
dadelalibertad.


¿Sabías que…?


Según Herrera y Campero2, desde que
apareció la epidemia del VIH/Sida en el
mundo, hubo una evolución conceptual en
la forma de caracterizarla: de la idea de
“grupos de riesgo”, se pasó a la de “prác-
ticas de riesgo”; luego a la de “situaciones
y contextos de riesgo” y, finalmente, a la de
“condiciones sociales del riesgo”; lo que dio
lugar al concepto de “vulnerabilidad”.


Mientras que las acciones para mitigar el
riesgo apuntan hacia una probabilidad y
evocan una conducta individual, la vulne-
rabilidad es un indicador de inequidad y
desigualdad social y exige respuestas en
el ámbito de la estructura social y política.


Para recordar…


La adopción del enfoque de vulnerabili-
dad exige lecturas e interpretaciones de
la realidad y la formulación y desarrollo
de acciones en las tres dimensiones pro-
puestas, ya que ellas se interrelacionan
entre sí de forma permanente. Asimismo,
se requiere del cuestionamiento constante
de las estructuras tradicionales que hacen
a algunos grupos humanos especialmente
vulnerables a la infección, al perpetuar y
naturalizar inequidades que sostienen di-
cha vulnerabilidad3.


2Citadoen:/www.americalatinagenera.org/es/index.
php?option=com_content&view=article&id=859&Ite
mid=231


3MINISTERIODELAPROTECCIÓNSOCIALFONDO
DEPOBLACIÓNDENACIONESUNIDAS:Factores
devulnerabilidadalainfecciónporVIHenmujeres,
Bogotá,2009.




21


vulnerabilidad; y, a partir de ello, generar acciones diferenciales tanto de
promoción, prevención y atención; como de restauración del derecho a la
igualdad y no discriminación, a la dignidad, a la integridad física, psicológi-
ca y moral, al desarrollo de las libertades fundamentales y a la realización
efectiva de los derechos vulnerados.


De acuerdo con estos enfoques, las estrategias de prevención de la epide-
mia de VIH/Sida deben estar sustentadas en:


ƒ El reconocimiento de vulnerabilidades y necesidades especiales de cada
grupo de población y de las personas que lo componen.


ƒ La identificación de los impactos diferenciales de la epidemia.
ƒ La garantía de la igualdad de oportunidades en el acceso a la informa-
ción, los servicios sociales en general y de salud en particular, y la parti-
cipación comunitaria.


ƒ La promoción del acceso y la participación equitativa.
ƒ La planeación y ejecución de acciones directas con las poblaciones para
reconocer, garantizar y restituir sus derechos. Es necesario señalar que
estas acciones deben estar basadas en el reconocimiento de sus carac-
terísticas específicas y la posibilidad de que ellas sean sujetas activas en
la transformación de sus condiciones.


En esta estrategia de prevención del VIH/Sida, se abordarán característi-
cas de los contextos que determinan la vulnerabilidad a la infección por VIH
de las personas que hacen parte de las siguientes poblaciones: hombres
que tienen relaciones sexuales con hombres (HSH); Mujeres Trabajadoras
Sexuales (MTS); jóvenes y mujeres en contextos de vulnerabilidad, mujeres
trans y población privada de la libertad; a partir de las cuales se formulan
las herramientas de promoción de la salud y prevención de la enfermedad.


Diferencias entre “sexualidad”, “sexo” y “género”. ¿Por
qué no son lo mismo?


La “sexualidad” es una dimensión constitutiva del ser humano que abarca
el sexo, el género y la orientación sexual, entre otras categorías. Todas
ellas están interrelacionadas e inmersas en el concepto de sexualidad pero
tienen definiciones diferentes.


Las diversas formas de comprensión del mundo, se van construyendo a tra-
vés del proceso de socialización en contextos específicos como la familia, el
grupo de amistades, la escuela, la universidad, el trabajo (...) que, junto con la
percepción y expresión particular de la persona, conforman el marco de refe-
rencia en el que cada quien asume su existencia y el ejercicio de su sexualidad.




22


Jóvenes en contextos
de vulnerabilidad


El “sexo” alude a las características estrictamente biológicas que fundamentan
diferencias específicas entre hombres y mujeres y que no suelen determinar las
conductas. Entre estas características se encuentran: una carga genética en el
par 23 de XX para las mujeres o XY para los hombres, presencia de gónadas
masculinas (testículos) o gónadas femeninas (ovarios), diferencia en los órganos
reproductores internos (útero, trompas de falopio, o conductos deferentes, prós-
tata), diferencia en los órganos genitales externos (pene, escroto, senos, vulva)
y —por último— caracteres sexuales corporales secundarios (tono de voz, masa
muscular, vello facial, etc.).


El “género” es una categoría de análisis que hace referencia al significado
otorgado socialmente al hecho biológico de ser mujer y hombre. Es decir, es una
definición específica cultural asignada socialmente a, lo que se espera, corres-
pondería a la forma de ser mujer (feminidad) o de ser hombre (masculinidad) y
que, por tanto, varía en el tiempo y en el espacio12. Por ser una construcción so-
ciocultural, cambia a lo largo de la historia y es diferente en cada cultura; incluso
pueden coexistir, dentro de una misma sociedad, diferentes sistemas de género
relacionados con la diversidad cultural que exista.


Por ejemplo, en la India existen las hijras, personas que tienen un sexo de na-
cimiento masculino o intersexual. Desde el género, se identifican a sí mismas
como mujeres, se refieren a sí mismas en femenino y suelen vestir acorde con su
identidad y desempeñar, por tanto, roles femeninos. La historia de esta condición
cuenta con una larga tradición —tanto en la cultura védica, como en las cortes de
los gobernantes islámicos del subcontinente—.


Todo lo anterior, significa que las características atribuidas a las mujeres y a
los hombres son modificables, es decir, no se puede hablar de una única
forma de ser mujer ni de una única forma de ser hombre.


La “orientación sexual” hace referencia a la atracción erótica y afectiva
hacia una persona. En la orientación sexual entran en juego la excitabilidad
sexual de la persona en relación con otro u otra, sus afectos, sus emocio-
nes e ideas de placer y de pareja.


La orientación sexual no se da en función del sexo o de la construcción de género.


Es necesario resaltar que el sexo o características biológicas, corporales y
físicas no determinan ni la forma en que se asumen los roles de género,
ni las formas en que una persona puede identificarse a sí misma frente
a dichas asignaciones, ni la orientación sexual y —por tanto— se permite
que la identidad frente a uno u otro sexo sea una construcción individual.


12PROGRAMA DE NACIONES UNIDAS PARA EL DESARROLLO (PNUD): Estrategia de Equidad de Género.
Colombia.2007-2008.


Para reflexionar…


En la mayoría de sociedades, este sistema
sexo-género, es decir, “el sistema de valo-
res a partir del cual se distribuyen social-
mente lugares, roles, y accesos al poder
para los sujetos de una sociedad de acuer-
do con el sexo de nacimiento” 5, ha desarro-
llado relaciones de desigualdad, exclusión
y discriminación —en contra de las muje-
res— en la mayor parte de las esferas de la
vida humana, pública y privada; que se cru-
zan —a la vez— con otras variables como
la edad, etnia, orientación sexual, religión
(…). Esto se traduce en menos oportunida-
des, acceso y control de los recursos para
las mujeres y una menor valoración y reco-
nocimiento a sus actividades y a sí mismas,
como seres humanos que se manifiestan
en todos los campos.


5 PROGRAMA DE NACIONES UNIDAS PARA EL
DESARROLLOPNUD:Cómoelaborarunaestrategia
degéneroparaunaOficinadePaís,2004.




23


Así, resulta pertinente hablar de “diversidad sexual” término con el cual se
reconoce el amplio espectro de posibilidades que el ser humano asume en
la búsqueda de satisfacer su deseo, afectividad, erotismo y genitalidad y, en
general, de relacionarse con otros y otras.


¿Qué son los Derechos Sexuales y Reproductivos?


Los desarrollos conceptuales y políticos en materia de reconocimiento de
los derechos humanos, han permito posicionar los derechos sexuales y
reproductivos, como tales, enfatizando que estos garantizan la convivencia
y la armonía sexual; lográndose que la sexualidad y la reproducción se
ejerzan con libertad y respetando la dignidad de las personas; permitién-
dole al ser humano el disfrute de una sexualidad plena, libre, segura y con
la menor vulnerabilidad posible13. Así, estos derechos se ven protegidos,
promovidos y garantizados, a través de los principios constitucionales de la
dignidad, la autonomía y la solidaridad.


El respeto y garantía de los derechos sexuales y reproductivos, alude a la
toma de decisiones en el ámbito público y al dominio sobre el propio cuerpo
de manera autónoma. En este sentido, se reconocen como condiciones
esenciales para el ejercicio y disfrute de otros derechos y como fundamento
de la verdadera ciudadanía en todas las personas. Lo anterior, entendiendo
que el cuerpo se constituye en el primer e inmediato territorio, de forma que
el ejercicio sobre él se constituye no solo como expresión de la sexualidad,
sino también como el primer espacio para el ejercicio de ciudadanía y la
toma de decisiones libres.


Los Derechos Sexuales y Reproductivos (DSR) son derechos humanos y
deben considerarse como tal. Estos son dinámicos, amplios y están com-
pletamente relacionados con la realización de otros derechos como la
igualdad, la equidad y la dignidad.


Para la presente guía, se utilizará la propuesta construida por Cook,
Dickens y Fathalla14 (2005); quienes realizan una agrupación de cinco
líneas de derechos, que representan los criterios de análisis del ejercicio
de los derechos sexuales y reproductivos, desde una perspectiva de
interpretación integral del ser humano.


Es importante destacar que esta interpretación no aísla unos derechos de
otros, tampoco invalida anteriores trabajos; sino que avanza en el fortaleci-
miento de los existentes.
13Véase:http://www.onusida.org.co/der_sex_rep.htm
14COOK,R.DICKENS,B.&FATHALLA,M.;Salud Reproductiva y Derechos Humanos. Integración de la medicina,


la ética y el derecho.Profamilia,Bogotá,2005.


¿Sabías que…?


Los Derechos Sexuales y Reproductivos
(DSR) son parte de los derechos humanos
y abarcan derechos que ya están reconoci-
dos en las leyes nacionales y documentos
internacionales sobre derechos humanos.
Estos se consideran:


Históricos,dado que están profundamente
ligados con los procesos políticos y sociales
de las comunidades a lo largo del tiempo,
como las movilizaciones promovidas por mu-
jeres y/o el movimiento de lesbianas, gays, bi-
sexuales y trans; en torno al ejercicio y disfrute
de la sexualidad.


Inalienables o intransferibles, pues es
imposible cambiar a la persona titular de un
derecho. Es decir, que no se puede pasar
o transmitir a alguien el dominio sobre ello.


Imprescriptibles, es decir, que son per-
manentes y no pueden desaparecer con
el tiempo.


Universales, ya que le pertenecen a to-
das las personas sin distinción alguna.


Indivisibles e interdependientes puesto
que están articulados entre sí, todos son im-
portantes y ninguno puede separarse de otro.


Progresivos, ya que su tendencia es al avan-
ce y no a su regresión o cancelación.




24


Jóvenes en contextos
de vulnerabilidad


Estos grupos de derechos son:


1. Derecho a la vida, a la libertad, a la supervivencia, a la seguridad y a una
sexualidad libre de riesgos.


2. Derecho a la autodeterminación reproductiva, a la libre opción a la mater-
nidad y a la protección, en caso de embarazo.


3. Derecho a la información, a la educación y a la toma de decisiones.
4. Derecho a la atención, a la protección en salud y a los beneficios del


progreso científico.
5. Derecho a la no discriminación y al debido respeto por las diferencias.


Reconociendo esta clasificación, proponemos la siguiente relación de de-
rechos sobre la infección por VIH/Sida, ya sea para personas que viven o
no con el virus.




25


El primer grupo de derechos hace referencia a todos los derechos relacionados con la vida, la libertad, la
supervivencia, la seguridad y una sexualidad libre de riesgos.


SEXUALIDAD REPRODUCCIÓN
Este grupo de derechos desde la sexualidad implica:


ƒ No infectarse con el VIH/Sida por el hecho de te-
ner relaciones sexuales.


ƒ Que su vida no corra riesgo por evitar infectarse con
el VIH/Sida.


ƒ Que su vida no corra riesgo por vivir con el VIH/Sida.


ƒ Recibir tratamiento para la infección por VIH/Sida.


ƒ Recibir seguridad por parte del Estado para la aten-
ción del VIH/Sida.


ƒ No ser re-infectado o re-infectada en una relación
sexual.


ƒ No ser víctima de tratos inhumanos por vivir con VIH/
Sida.


ƒ Tener una pareja y a protegerla.


ƒ Usar el condón como método de protección.


ƒ No ser una persona discriminada ni estigmatizada
por vivir con VIH/Sida.


ƒ No ser una persona discriminada ni estigmatizado
por presumirse que vive con VIH/Sida.


Este grupo de derechos desde la reproducción implica:


ƒ Recibir un diagnóstico a tiempo para tomar decisio-
nes sobre el ejercicio de la maternidad y/o paterni-
dad basadas en una información completa.


ƒ Asegurarse de no estar en situaciones de vulnerabi-
lidad cuando se decide gestar un embarazo.


ƒ Recibir tratamiento en caso de ser una mujer gestan-
te que vive con el VIH/Sida.


ƒ Recibir atención médica en el momento del parto.


ƒ Programar una cesárea para evitar el riesgo al que
pueda estar expuesto el bebé o la bebé, en el mo-
mento del parto.


ƒ Que su hija o hijo reciba toda la atención médica
necesaria y se apliquen todas las maniobras sufi-
cientes para evitar que se pueda infectar.


ƒ Ser informada, en caso de vivir con VIH, y desear un
embarazo.


ƒ Recibir la leche de fórmula que garantice la alimen-
tación del recién o la recién nacida.


“Tengo derecho a permanecer sano y/o sana,
el Virus de Inmunodeficiencia Humana


no debe constituir una amenaza para mi vida”.




26


Jóvenes en contextos
de vulnerabilidad


El segundo grupo hace referencia a todos los derechos relacionados con la autodeterminación reproductiva, la
libre opción a la maternidad y la protección en caso de embarazo.


SEXUALIDAD REPRODUCCIÓN
Este grupo de derechos desde la sexualidad implica:


ƒ Gozar del derecho a mantener una sexualidad pla-
centera, cuidadosa y responsable cuando se es una
persona que vive con VIH/Sida.


ƒ Decidir si quiere o no quedar embarazada a partir
de una relación sexual con una persona que viva
con VIH.


ƒ Decidir si quiere usar o no la anticoncepción de
emergencia para evitar un embarazo.


ƒ Decidir si quiere o no recibir la profilaxis post-
exposición.


ƒ Decidir si quiere o no tener relaciones sexuales con
una persona que viva con el VIH/Sida.


ƒ Decidir protegerse para evitar un embarazo y una
infección de transmisión sexual como el VIH/Sida.


ƒ Usar el condón cuando se decide no tener hijos
o hijas.


Este grupo de derechos desde la reproducción implica:


ƒ Decidir si quiere o no quedar embarazada cuando
sabe que su pareja vive con VIH/Sida.


ƒ Decidir libremente y sin presiones, si quiere quedar
embarazada cuando es una persona que vive con
VIH/Sida.


ƒ Recibir todo el seguimiento y tratamiento médico
que requiera una mujer en gestación para que su
bebé no se infecte con el VIH/Sida.


ƒ Decidir, como hombre, tener hijos y/o hijas indepen-
dientemente de su condición frente al VIH/Sida y su
orientación sexual.


ƒ Como hombre que vive con el Virus de inmunode-
ficiencia Humana, recibir el tratamiento y procedi-
mientos específicos para tener un hijo o una hija.


ƒ Participar del cuidado y la crianza de las y los
hijos y promover el ejercicio de una paternidad
responsable.


“Como mujer, puedo decidir sobre mi cuerpo
y sobre la reproducción, sin importar que sea


una persona que viva con VIH”.




27


“Tengo derecho a recibir toda la información
para poder prevenir la infección por VIH/Sida”.


El tercer grupo hace referencia a todos los derechos relacionados con la información,
la educación y la toma de decisiones.


SEXUALIDAD REPRODUCCIÓN
Este grupo de derechos desde la sexualidad implica:


ƒ Recibir toda la información para disfrutar la sexuali-
dad sin correr riesgo de infectarse con VIH/Sida.


ƒ Recibir la información sobre el uso adecuado del
preservativo.


ƒ Recibir o impartir información relacionada con VIH/
Sida.


ƒ Recibir información para que una persona que vive
con VIH, pueda disfrutar su sexualidad sin exponer a
otra persona al virus.


ƒ Reconocer el ejercicio de la sexualidad como va-
lioso, independientemente de aquellos estigmas o
razones de discriminación que se generen sobre la
misma.


Este grupo de derechos desde la reproducción implica:


ƒ Recibir información suficiente para que una mujer
que vive con VIH/Sida (MVVS), decida si quiere o no
tener hijos o hijas.


ƒ Recibir la información para prevenir un embarazo.


ƒ Obtener toda la información de los pasos que se de-
ben seguir para tener hijas o hijos.


ƒ Decidir si quiere o no tener hijas o hijos.


ƒ Recibir información del diagnóstico, antes, durante
y/o después del parto.


ƒ Decidir si quiere o no recibir asesorías personaliza-
das antes de tomarse la prueba para VIH/Sida.


ƒ Recibir información sobre el ejercicio de una paterni-
dad responsable y equitativa.




28


Jóvenes en contextos
de vulnerabilidad


El cuarto grupo hace referencia a todos los derechos relacionados
con la atención, la protección en salud y los beneficios del progreso científico.


SEXUALIDAD REPRODUCCIÓN
Este grupo de derechos desde la sexualidad implica:


ƒ Participar, informarse y beneficiarse de servicios que
promuevan el desarrollo de una sexualidad plena y
libre.


ƒ Gozar de servicios que se encuentren libres de es-
tigma y discriminación.


ƒ Recibir atención y servicios de salud para el diag-
nóstico por VIH/Sida.


ƒ Recibir atención sin condición de diagnóstico.


ƒ Aseguramiento en salud por condición de VIH/Sida.


ƒ Recibir todos los exámenes necesarios para diag-
nosticarse frente a la infección por VIH/Sida.


ƒ Obtener todo el tratamiento para prevenir el Sida.


Este grupo de derechos desde la reproducción implica:


ƒ Recibir todos los procedimientos necesarios para
que las mujeres que optan por la reproducción, pue-
dan tomar esta decisión con información sobre su
estado serológico.


ƒ Usar la última tecnología necesaria para la preven-
ción de la infección de un o una bebé cuya madre
sea diagnosticada con el VIH/Sida.


ƒ Recibir atención prenatal y tener facilidades en el
acceso a asesoría y prueba voluntaria para el diag-
nóstico de la infección por VIH y la sífilis gestacional,
así como a todas las alternativas de manejo y trata-
miento en caso de resultar infectada.


ƒ Recibir asesoría y prueba voluntaria de diagnóstico
rápido antes del parto en caso de no haber tenido
acceso al diagnóstico durante la gestación.


“Tengo derecho a recibir tratamientos modernos,
eficaces, oportunos y libres de estigma y discriminación”.




29


El quinto grupo hace referencia a todos los derechos relacionados con la no
discriminación y el debido respeto por las diferencias.


SEXUALIDAD REPRODUCCIÓN
Este grupo de derechos desde la sexualidad implica:


ƒ No ser estigmatizado ni estigmatizada por la orien-
tación sexual, la identidad de género o la condición
socioeconómica.


ƒ No ser considerada una persona enferma por cons-
truir identidades que no son socialmente normativas.


ƒ No ser estigmatizada ni estigmatizado por el ejerci-
cio del trabajo sexual.


ƒ El derecho a tener relaciones sexuales con informa-
ción necesaria para la prevención del VIH/Sida.


ƒ No ser discriminado o discriminada por hacerse la
prueba de VIH/Sida.


ƒ No ser discriminado o discriminada por vivir con VIH/
Sida.


ƒ No ser discriminado o discriminada por comprar, por-
tar y usar condones.


ƒ No ser señalado o señalada por vivir, compartir y
convivir con personas que vivan con VIH/Sida.


ƒ No ser discriminado o discriminada en los servicios
de salud con base en ningún prejuicio.


Este grupo de derechos desde la reproducción implica:


ƒ Decidir responsablemente tener hijos o hijas, sin im-
portar si existe un diagnóstico con VIH/Sida.


ƒ Construir una familia sin que esto implique respon-
der al modelo tradicional de esta.


ƒ Participar del proceso de cuidado y crianza de hijos
e hijas sin ser discriminado o discriminada; estigma-
tizado o estigmatizada por vivir con VIH/Sida.


ƒ No ser invalidado ni invalidada reproductivamente
por vivir con VIH/Sida.


ƒ No ser excluido ni excluida de los núcleos familiares
por la orientación sexual y/o la identidad de género.


ƒ Ejercer la maternidad o la paternidad sin que el de-
sarrollo del trabajo sexual sea considerado un impe-
dimento para ello.


“Ninguna persona puede ser discriminada o estigmatizada a razón de
su orientación sexual, identidad de género, condición socioeconómica,
condición etária o por el desarrollo de trabajos socialmente excluidos”.






31


cAPÍtuLo II
ESTIGMA Y DISCRIMINACIÓN


La pobreza, la exclusión social, el estigma, la discriminación, la inequidad
de género y la homofobia son, entre otros, fenómenos que se encuentran
íntimamente relacionados con los contextos de vulnerabilidad y el avan-
ce de la epidemia. Estas situaciones estructurales se complican aún más
cuando se niega el derecho a la educación sexual y persisten tabúes socia-
les respecto a la sexualidad humana1.


Para poder comprender los temas de estigma y discriminación, es necesario po-
der establecer algunos conceptos previos que se encuentran relacionados.


¿Qué es el prejuicio?
“El prejuicio es la forma más barata de pensar”


(A. Calabrese).


Es la acción y efecto de juzgar las cosas, situaciones, personas o grupos,
sin tener un conocimiento completo sobre aquello que se juzga. Un prejui-
cio, por tanto, es una opinión previa acerca de algo que se desconoce.


Los prejuicios son una primera causa para estigmatizar. Es una actitud
apresurada con la que se atribuyen etiquetas y que predispone a actitu-
des discriminatorias.


1 INSTITUTONACIONALDESALUDPÚBLICA(INSP):VIH/Sida y salud pública. Manual para personal de salud,
México,2009.


Una forma de eliminar los prejuicios, es a
través de la educación en la construcción
de ciudadanía y el reconocimiento de la di-
versidad. El establecimiento de relaciones
positivas con personas de diferentes razas,
etnias, preferencias u orientaciones sexua-
les o preferencias religiosas, contribuye de
manera significativa a eliminar prejuicios y
a la convivencia pacífica.




32


Jóvenes en contextos
de vulnerabilidad


Estos han sido construidos históricamente y dependen de los contextos y
las culturas en las que se desenvuelven las personas; muchos tienen una
relación directa con lo que implica ser hombres o mujeres o con el desafío
de esos mandatos que imponen “cómo se debe ser”.


Ejemplos:


“Esa mujer debe ser una cualquiera, mira cómo se viste”.
“Es una trans, debe tener muchas enfermedades”.
“Como es trabajadora sexual, es una trepadora”.


Comentarios como estos dan lugar a la discriminación y a perpetuar la epi-
demia entre los sectores de población más afectados.


¿Qué es estigma?


Se ha definido como un atributo descalificador que desprecia a la persona
a la que lo se le asigna. El término, en la Grecia clásica, se refería a una
marca física que se les hacía a grupos de personas que se encontraban
marginadas de la estructura social. En la actualidad, las marcas físicas casi
han desaparecido, pero el estigma ahora se basa en uno o más factores,
como el género, la orientación sexual, la clase, el grupo étnico, creencias
religiosas, el sexo, las prácticas sexuales, el estado serológico, entre otras.


Este concepto se incorpora al análisis sociológico a partir de investigaciones
con personas que sufren enfermedades mentales, padecen deformidades
físicas o tienen conductas percibidas como “socialmente desviadas”, tales
como la homosexualidad2. Lo anterior hace énfasis en un atributo “desca-
lificador”, como “un tipo de cosa”, una diferencia individual y relativamente
fija de las personas. De alguna manera, el concepto de estigma, ha sido
utilizado para marcar varias situaciones como “deshonrosas” en función de
lo que una comunidad considera tolerable o no. Es decir, las personas es-
tigmatizadas representan, para el conjunto de las normas y valores de una
sociedad, aquello indeseable que merece ser rechazado, sin que ello tenga
que ver directamente con la persona, sus cualidades o calidades.


Estas valoraciones negativas, que resultan de procesos sociales y cul-
turales, estigmatizan a ciertas personas y grupos: de forma que pueden
también afectar las percepciones de estas personas sobre sí mismas,
lo que se ha denominado estigma interno.


2 GOFFMAN,E.:Estigma.La identidad deteriorada.Amorrortu,BuenosAires,[1963](1968).


¿Sabías que…?


“Todas las personas nacen libres e iguales
ante la ley, recibirán la misma protección
y trato de las autoridades y gozarán
de los mismos derechos, libertades y
oportunidades sin ninguna discriminación
por razones de sexo, raza, origen nacional
o familiar, lengua, religión, opinión política
o filosófica”. Constitución política de
Colombia. Artículo 13.


“Todo lenguaje que tienda a estigmatizar
a una persona por su orientación sexual
es, entonces contrario, a la Carta y es
explícitamente rechazado por esta Corte
Constitucional”. Sentencia C-481 de 1998.




33


Aggleton y Parker, señalan que es necesario conceptualizar el estigma y la
discriminación como procesos sociales que solo pueden ser comprendidos
en relación con nociones más amplias como poder y dominación. Desde
este punto de vista, el estigma juega un rol principal, al producir y reproducir
relaciones de poder y control en todos los sistemas sociales3.


Cabe decir que, tanto estigma como discriminación, son un manifiesto con-
creto de la desigualdad e inequidad social, lo que da cuenta de un proceso
de construcción democrática que no ha concretado la participación y la
diversidad4. El estigma, entonces, replica comportamientos de superioridad
de un grupo sobre otro, dando lugar al escenario ideal para que se esta-
blezcan desigualdades que, dependiendo de los contextos, perjudicarán a
quienes se observan como “inferiores”.


¿Qué es discriminación?


La discriminación tiene diversos orígenes y se expresa de formas muy di-
versas: deteriora la convivencia entre las personas, margina a aquellas que
se encuentran más propensas a sufrirla y, así mismo, limita su desarrollo
humano y el disfrute de derechos fundamentales.


La discriminación es tratar diferente algo que es igual. Todas las per-
sonas son diferentes, sin embargo, en el marco de los derechos todas
las personas son iguales. Cuando esto no ocurre, se observa una ac-
ción de discriminación. Dichas acciones de discriminación perjudican a
las personas y grupos de personas que son objeto del estigma social5.


3 PARKER,R. yAGGLETON,P.:HIV andAIDS-related stigma and discrimination: a conceptual framework and
implicationsforaction.Social Science and Medicine,2003,p.57,pp.13-24.


4 HERNÁNDEZYMUÑOZ:AnálisisdesituacióndelestigmaydiscriminaciónalaspersonasquevivenconVIHy
losgrupospoblacionalesmásexpuestosenelmarcodelaccesouniversalalaprevención,tratamiento,atencióny
apoyoenVIH/Sidaypropuestadeplansub-regional2007-2010.OPS,2007.


5 Ibíd.


El estigma interno, puede llegar a relacio-
narse con sentimientos de subvaloración
personal, que repercuten en el ejercicio
de los derechos, en un menor acceso a
servicios y en la disminución o ruptura de
vínculos sociales.


Hacer
distinciones


Etiquetar/
clasificar


Juicio sin
fundamento


Estigma


DiscriminaciónPrejuicio




34


Jóvenes en contextos
de vulnerabilidad


Como causas de la discriminación se reconoce el temor
a lo desconocido, a las diferencias, a sentimientos de
amenaza a la propia identidad, desconocimiento de la
diversidad y de la posibilidad de enriquecimiento mutuo
a través de esa diversidad.


Se entiende así, que se discrimina por los prejuicios, los
estereotipos y los estigmas aprendidos y reproducidos
a lo largo de la vida por costumbre, por tradición o por
herencia familiar. El siguiente apartado ilustra la rela-
ción entre los tres conceptos tratados.


El estigma y discriminación coexisten en un círculo vi-
cioso, que se inicia en los juicios sin fundamento, pro-
movidos por las etiquetas que se asignan a las “perso-
nas diferentes” y que se cristalizan en distinciones que
contribuyen a generar nuevos prejuicios.


La discriminación se manifiesta de múltiples formas, en-
tre las que se encuentran:


ƒ Evitar a personas por su identidad de género o su
orientación sexual, por ejercer trabajo sexual, usar
drogas o habitar en la calle. De la misma manera, la
discriminación se da cuando se les niega el acceso a
algún tipo de servicio, al trabajo o a la vida en familia.


ƒ El rechazo a las personas que viven con VIH o que per-
tenecen a otros grupos en situación de vulnerabilidad,
al no permitirles el ingreso a sitios específicos, la mem-
bresía a un grupo, o por no desear asociarse con ellas.


También puede ocurrir, dentro de un entorno institucio-
nal, por ejemplo, cuando:


ƒ Las personas en contextos de vulnerabilidad o que viven
con el VIH, son apartadas de otras (pacientes) en una ins-
titución de salud o se les niega el acceso a los servicios
de atención a la salud o al seguro médico.


ƒ Cuando un empleador o una empleadora no respeta
los derechos de una persona en razón de su géne-
ro, orientación sexual, raza, etnia, religión o estado
serológico; de la misma manera, cuando revela el
diagnóstico sin el consentimiento de la persona a
colegas del trabajo.


ƒ Negar el acceso a la escuela a niñas o niños que
viven con VIH o se encuentran en una situación
de vulnerabilidad.


La discriminación puede ocurrir también a nivel nacio-
nal, cuando se le sanciona o legitima a través de leyes
y políticas. En este caso, la discriminación se convierte
en una violación del derecho en tanto es el Estado el
que actúa. Algunos ejemplos son:


ƒ Negar el ingreso a un país a una persona que vive
con el VIH debido a su estatus VIH positivo.


ƒ Prohibir que las personas que viven con VIH tengan
ciertas ocupaciones y tipos de empleo.


ƒ El tamizaje y prueba de VIH obligatorias para perso-
nas o grupos.


ƒ El rechazo o bloqueo a propuestas legislativas que
procuran la equidad patrimonial, pensional y de se-
guridad social, entre las diferentes orientaciones
sexuales e identidades de género con sus pares he-
terosexuales.


La discriminación, por cualquier razón, es una viola-
ción de sus derechos humanos y es algo que el siste-
ma legal de un país puede y debe abordar.


Prejuicio, estigma y discriminación por VIH
La infección del VIH se relacionó con la transmisión
sexual y, en la mayoría de las sociedades, tuvo su
impacto inicial en poblaciones con prácticas y/o identi-
dades sexuales diferentes a las de los patrones hege-
mónicos. Las primeras construcciones sociales sobre
el Sida se vincularon a imágenes de homosexualidad
masculina, pero luego se incorporaron algunas formas
de estigmatización: con las personas que desarrollan
el trabajo sexual, las personas trans, quienes tienen
más de una pareja sexual y con quienes usan algún
tipo de drogas.


Respecto a las personas que viven con VIH, las cons-
trucciones sociales y valoraciones se dieron en una lí-
nea de pensamiento que afirmaban que las personas




35


infectadas habían hecho algo malo o merecían su desti-
no porque se habían “portado mal”. Este estigma afecta
no solo a las personas que viven con el VIH, sino a
quienes están asociados con ellas como sus parejas,
sus hijos e hijas y otros integrantes de su misma unidad
doméstica o de su entorno social, generando además
distintas formas de discriminación.


En conclusión, es necesario comprender que:


La sexualidad del ser humano no puede estar sujeta
a valoraciones o juicios de valor que la encasillen o
limiten. El VIH no se transmite por razones de iden-
tidad, orientación o género. No hay que atender a
estos conceptos en este sentido, sino a la forma en
que se generan prácticas más seguras frente a las
vías de transmisión.


Dado que algunos de los obstáculos más significativos
respecto a la calidad de los servicios de salud para la
atención integral del VIH son el estigma y la discrimina-
ción, se requiere adicionalmente que:


ƒ Todas las respuestas a la epidemia del VIH, se plan-
teen desde un marco multisectorial que reconozca la
complejidad de los contextos en los que se ubican las
personas.


ƒ El sector salud se posicione desde un papel funda-
mental en dichos procesos.


ƒ Se fomente la participación activa de las personas
con VIH, así como de las comunidades más afecta-
das por la epidemia.


ƒ Se comprenda que quienes prestan el servicio de sa-
lud también son personas atravesadas por la cultura
y, por tanto, con actitudes que pueden ser estigmati-
zantes y discriminatorias y que —por lo mismo—, no
todas son válidas o indicadas para el ejercicio de su
labor. Se debe recordar que los y las profesionales
de la salud, ante todo deben regirse por el principio
ético de no maleficencia resumido en el aforismo la-
tino primum non nocere (primero no hacer daño)
ya que está visto que el estigma y la discriminación
lesionan la dignidad de las personas. Generar estra-
tegias de sensibilización y capacitación que aborden


los prejuicios existentes en torno a la sexualidad, el
género y las relaciones de pareja, la homosexualidad
y las relaciones sexuales entre hombres; la atención y
tratamiento del VIH y el Sida y las condiciones contex-
tuales que aumentan sus niveles de vulnerabilidad.


En mujeres en contextos de vulnerabilidad
Tanto el estigma como la discriminación, están iden-
tificados como dos de los principales obstáculos a la
prevención, atención y cuidados del VIH/Sida. La discri-
minación es definida, según el Protocolo para la iden-
tificación de la discriminación contra las Personas
que viven con VIH/Sida (PVVS), como “cualquier
medida que acarree una distinción arbitraria entre las
personas por razón de su estado de salud o su estado
serológico respecto al VIH, confirmado o sospechado”6.


En las mujeres, la discriminación por VIH/Sida se une
a las diversas discriminaciones por género, en donde
la violencia hacia ellas constituye una de sus manifes-
taciones más perversas. Por su parte, el estigma como
atributo que descalifica socialmente a la persona afecta-
da, produce soledad y aislamiento social, y está ligado a
una concepción del poder que justifica la dominación de
colectivos e individuos que se consideran mejores o su-
periores sobre otras personas; esto es particularmente
evidente en los casos de discriminación hacia las mu-
jeres. Por ello, su existencia profundiza la desigualdad
entre géneros e incrementa la vulnerabilidad de aque-
llas personas que se ven sometidas a la discriminación
por sexo e identidad de género.


Vale señalar que, históricamente, la sexualidad de las
mujeres ha estado sujeta a estigmatización y control
por diferentes instancias: la iglesia, la familia, la pare-
ja, el sistema de salud, entre otras. De hecho, la regu-
lación social de la sexualidad —que determina quién
debería expresarse sexualmente o no— restringe su
acceso a la información, a los servicios adecuados
sobre salud sexual y reproductiva, la capacidad para


6 ONUSIDA:Protocoloparalaidentificacióndeladiscriminacióncontralaspersonas
quevivenconelVIH/Sida.2001.




36


Jóvenes en contextos
de vulnerabilidad


tomar decisiones sobre su cuerpo, su sexualidad en general y el disfrute
del placer sensual y erótico; lo cual es particularmente preocupante en el
contexto del VIH/Sida.


Por ejemplo:


ƒ El estigma y la discriminación asociado al VIH/Sida, restringen la búsqueda
de información sobre la enfermedad por parte de las mujeres. Los patrones
tradicionales de género pueden impedir que cualquier mujer, sea o no sexual-
mente activa, busque información sobre asuntos relacionados con el ejercicio
de la sexualidad, por temor a la censura social o a que se la señale como
“inmoral” o “promiscua”.


ƒ Las mujeres que viven con VIH/Sida experimentan, frecuentemente, actitu-
des estigmatizantes y discriminación por parte del personal de salud. Las
gestantes son sujetas de acciones coercitivas para realizarse la prueba; so-
portan demoras en su tratamiento, son más propensas a la vulneración de
sus derechos reproductivos y, en ocasiones, son obligadas a abortar o per-
suadidas con el objetivo de que desistan de su maternidad.


ƒ El estigma afecta a la vivencia de las mujeres en los servicios de salud, la
cual está determinada —en buena parte— por la relación establecida con el
personal médico y asistencial. Los juicios morales negativos sobre la sexua-
lidad y las actitudes descalificadoras acerca de las Mujeres que Viven con
VIH/Sida (MVVS) o de las mujeres en general, expresadas por el personal,
se reflejan al momento de la atención y constituyen una barrera en el acceso
a estos servicios.


Otro escenario en donde el estigma se manifiesta entre las MVVS, es la
maternidad y la lactancia. La maternidad, como una opción elegida por una
mujer que vive con VIH/Sida, puede acarrear censuras y aislamiento por
parte de sus redes sociales y familiares. Por otra parte, la decisión de no
lactar puede implicar la develación involuntaria de su situación frente al VIH
y estar sujeta, así, a acciones discriminatorias y violentas por parte de su
familia, pareja o personas allegadas. Para muchas mujeres, el temor a la
violencia constituye una barrera para develar su estado serológico y, por
ende, para llevar a cabo acciones encaminadas al cuidado de su propia
salud.


En los hombres que tienen relaciones sexuales con
hombres (HSH)
Las manifestaciones del estigma y la discriminación en HSH, se manifies-
tan de diversas maneras y poseen fuertes implicaciones en el trabajo de
prevención con esta población. Existe todo un conglomerado de contextos


Para reflexionar…


Piensa algunos casos de personas que ha-
yan tenido problemas en el sistema escolar
o laboral por su identidad de género o su
orientación sexual. ¿Qué se debería hacer
en estos casos?


Recuerda algunos casos de personas que
hayan tenido problemas porque en su con-
texto laboral se enteraron de que viven con
el VIH.


¿Cuáles son las justificaciones para discri-
minar a otras personas? ¿Qué circunstan-
cias hacen que se discrimine a las perso-
nas en el sistema de salud?




37


que colocan a los HSH como blanco continuo y casi pre-
ferente de esta epidemia. Entendiendo que, biológica-
mente en términos constitutivos, no existen condiciones
que predispongan particularmente a estas personas a
la infección por el VIH, debemos pensar que existen
otros factores que hacen vulnerable a esta población.
La mayoría de las situaciones mencionadas tienen que
ver con estigma y discriminación.


Las evidencias del estigma y la discriminación en HSH,
señalan que los programas de prevención destinados
a los hombres que tienen relaciones sexuales con
hombres tropiezan con varios obstáculos. Por ejem-
plo: negación de que existen contactos sexuales entre
hombres; estigmatización o criminalización de los HSH;
información epidemiológica insuficiente o poco fiable
sobre la transmisión del VIH en las relaciones sexuales
entre hombres; dificultad para llegar a muchos de los
hombres que mantienen este tipo de relaciones; esta-
blecimientos sanitarios insuficientes o inadecuados
—incluyendo la atención en Salud, Sexual y Repro-
ductiva (SSR)—; falta de interés entre los organismos
donantes para apoyar y sostener los programas de pre-
vención dirigidos a los HSH y falta de programas des-
tinados, particularmente, a los trabajadores sexuales
masculinos; asimismo, falta de atención en los progra-
mas nacionales sobre el Sida a la cuestión de los HSH.


La marginación, la pobreza, la falta de acceso a servicios
de salud, y la falta de reconocimiento de la variedad de
identidades (situaciones que llevan en ocasiones hasta
el asesinato), son violaciones de los derechos a la plena
ciudadanía de los hombres gay y otros hombres que se
relacionan sexual y afectivamente con otros hombres7.
Las violaciones a la plena ciudadanía, son constantes
y generalizadas en nuestros países y la cruda realidad
es que estas situaciones conmueven poco al resto de
la comunidad. Aun en países en donde la protección a
la diversidad sexual estaría garantizada por la consti-
tución, la población de hombres que tienen relaciones
sexuales con hombres reconoce su propia vulnera-
bilidad y sus niveles de riesgo ante la agresión social.


7 DÍAZ,R.M.&AYALA,G.:Discriminaciónsocialylasalud:elcasodeloshombres
latinoshomosexualesyel riesgode infecciónporHIV.Washington:NationalGay
andLesbianTaskForce.2001.


Los obstáculos mencionados son muchos y de dife-
rente orden. Ahora bien, para enfrentar tales obstá-
culos, entre otras cosas, es menester contar con in-
formación completa y fiable y con análisis adecuados
y comprometidos. Un esfuerzo en tal dirección, se
encuentra en las páginas que siguen. En ellas se sin-
tetizan investigaciones que tratan de hacer un aporte
para una comprensión más acabada y realista de por
dónde pasa la epidemia.


La estigmatización de la sexualidad, especialmente
de HSH, se nutre de la invisibilidad social en la que
se la ha ubicado históricamente y, a su vez, contribu-
ye a perpetuarla.


La salida de la falta de reconocimiento social —factor
adicional de vulnerabilidad— es un proceso individual y
social, personal y político. En el marco de dicho proceso,
un modo más de promover que se hable de temas con-
siderados tabú; es incorporarlos a la agenda legítima de
la investigación, la producción y la socialización de los
conocimientos. En particular, el hecho de que las univer-
sidades, los centros de estudios y las organizaciones in-
ternacionales —en conjunto con las propias comunida-
des— alienten investigaciones sobre gays y otros HSH,
constituye un paso importante contra el señalamiento, la
injuria, la descalificación y condena a la que se somete
a estas personas y, por lo tanto, contra los contextos de
vulnerabilidad de este sector de la población.


En personas jóvenes
Cuando una persona joven vive con VIH, posiblemente
sea estigmatizada debido al erróneo imaginario colectivo
que se ha constituido en torno que, se piensa, que el VIH
ha sido contraído en prácticas sexuales descontroladas,
llevadas a cabo a través de actos sexuales irresponsables.
En todos estos planteamientos no se tienen en cuenta los
contextos vulnerabilidad de la persona que vive con el
virus y que no ha tenido que contraerlo, necesariamen-
te, a través de alguna de estas prácticas estigmatizadas.
Tampoco se visualiza aquí, que la razón de la infección
pueda provenir de otras vías diferentes a la sexual.




38


Jóvenes en contextos
de vulnerabilidad


Los señalamientos incluyen, también, cargar con el
pesar, dolor y vergüenza familiar y personal porque
“tan joven y ya infectado”, “esa señora tan joven y ya
con un hijo en esas” (...). Otras veces, simplemente
el desconocimiento es tan alto, que la infección no
da una posibilidad de vida posterior al diagnóstico.
Estos comentarios no cambiarán la condición serológi-
ca de las y los jóvenes infectados, pero si generará —
en cambio— estigmas que desmotivan, agreden y se-
ñalan; como si estuvieran escritas las vías específicas
de transmisión para jóvenes y adolescentes, como si
ello ayudara a que otras personas evitaran la infección.


En las Mujeres Trabajadoras Sexuales
(MTS)
Para identificar las condiciones de estigma y discrimi-
nación que afrontan las trabajadoras sexuales, es ne-
cesario que se les reconozca desde su condición: como
mujeres en un contexto en donde —generalmente—
presentan mayores condiciones de vulnerabilidad que
los hombres.


Las trabajadoras sexuales se enfrentan a diferentes
prejuicios sobre ellas, por ejemplo, se piensa que todas
ellas son malas, que están enfermas, que permanen-
temente pueden tener alguna infección de transmisión
sexual, que dan mala imagen a un lugar, que son inca-
paces de tener sentimientos y que, incluso, han optado
por el desarrollo del trabajo sexual porque es una vía
“fácil” de acceder al dinero.


Otros prejuicios sobre el desarrollo del trabajo sexual
están asociados a causas que se consideran deter-
minantes, por ejemplo, el haber sido víctimas de al-
gún tipo de violencia sexual en la niñez, la pobreza,
la pertenencia a una u otra región especifica del país.
También se cree que aquellas que ejercen el trabajo
sexual —en su mayoría—, son coaccionadas; que no
han podido decidir sobre el ejercicio de su sexualidad o
que todas desearían cambiar de actividad. En ocasio-
nes, estas creencias previas hacen que se les desco-
nozca como sujetas de derechos con plena autonomía.


Aunque ni una ni otra razón es, en sí misma, verdadera
o falsa, constituyen ideas desde las que —comúnmen-
te— las personas se relacionan con las trabajadoras
sexuales. Muchas de estas ideas son poderosas razo-
nes bajo las cuales se construyen estigmas y se ejercen
múltiples formas de discriminación. A su vez, una mujer
trabajadora sexual que viva con VIH, ve limitada seria-
mente su posibilidad de permanecer en el desarrollo de
su labor si es que las compañeras, la o el administrador
o, en ocasiones, el propio personal de salud —según
sea el caso— llegasen a enterarse.


Para una trabajadora sexual, el vivir con VIH no solo
implica aquellas características que se esbozaron an-
teriormente frente a las mujeres, sino que es una si-
tuación que complejiza —entre otras cosas— el acceso
a los recursos económicos; el perder la posibilidad de
seguir desarrollando el trabajo sexual; el ser señalada
y tildada por sus compañeras y por las o los adminis-
tradores y las dueñas o dueños de los establecimientos
así como por los clientes.


Las acciones de discriminación sobre trabajadoras
sexuales que vivan con VIH, se centrarán también en la
idea de que “se lo merecen” o “se lo han buscado”. Estas
ideas operan en todos los niveles: su familia, sus compa-
ñeras de trabajo, prestadores de servicios, clientes.


Es importante reconocer que todas y cada una de las
personas tienen o han tenido prejuicios frente a ellas y
su trabajo; por lo que la recomendación principal para
desarrollar cualquier tipo de trabajo es acercarse, reco-
nociéndolas como ciudadanas plenas y como sujetas
de derecho.


En la población privada de la libertad


En el contexto carcelario, es preciso reconocer las mu-
chas formas y motivos que sustentan la discriminación
y estigma. Por un lado, están aquellas que surgen en
la sociedad y que han hecho que, históricamente, se
tejan —alrededor de la cárcel y de quienes en ella se
encuentran— una serie de rechazos por considerarlas




39


personas delincuentes, agresoras de las reglas y el fun-
cionamiento de los esquemas sociales; sin detenerse
a contemplar situaciones particulares. Estos prejuicios,
asimilados por quienes ingresan a la cárcel, se eviden-
cian en forma de auto-discriminación ante el proceso
de reclusión, o por quienes hacen parte de la red de
soporte (familia, amistades, pareja, instituciones, etc.)
y, entonces, se rompen los vínculos que —en este con-
texto— conllevan situaciones de mayor vulnerabilidad
frente al VIH.


Relacionado con este marco, están aquellas formas
que se entrelazan al interior de los establecimientos
y que evidencian este contexto como una representa-
ción de lo que sucede en el entorno social externo, y
desde donde es posible definir la cárcel como un mi-
crosistema, espejo de la sociedad. En este sentido,
se reconocen las formas de discriminación y estigma
en las relaciones entre las personas privadas de la li-
bertad, demarcadas por los aprendizajes previos que
motivan que —cada uno y cada una— ponga en juego
representaciones sociales relacionadas con el género,
las orientaciones sexuales e identidades de género, la
edad, entre otras; las cuales tiñen de discriminaciones,
prejuicios y diversas formas de violencia, las relaciones.


Tal es así, que las personas con orientaciones sexuales
e identidades de género no normativas o personas jó-
venes y/o con menor educación, son las que se ven en
el lugar de mayor vulnerabilidad frente al VIH. Quienes
viven con el virus, experimentan también otras formas
de discriminación adicionales; y es que, si bien en oca-
siones son recluidos o recluidas en un patio aparte para
facilitar necesidades de atención, nutrición y descanso;
se les excluye también de las dinámicas del contexto,
limitando sus relaciones y las posibilidades de interac-
tuar de forma normal.


Otro de los niveles en los que se reconocen distintas
formas de discriminación y estigma, surgen desde la
idea de la pérdida de derechos que se expresa en la
estructura del sistema judicial y administrativo, desde
donde se limitan y controlan las expresiones sexua-
les y las distintas construcciones personales posibles.


Finalmente, está el estigma y la discriminación hacia
las personas que salen de la cárcel y pretenden rein-
corporarse al sistema. Este se manifiesta en las difi-
cultades para acceder al mundo laboral, reconfigurar
relaciones sociales y familiares y reconstruirse como
personas sujetas de derechos, luego de un periodo de
negación o desconocimiento de los mismos.


En la población trans


Las personas trans género (travestis, transexuales),
afrontan una serie de estigmas y discriminaciones re-
lacionadas con su identidad de género, que se sale de
los parámetros sociales que definen los cuerpos, las
estéticas, los roles y las sexualidades normativas de los
hombres y las mujeres. Nuestro sistema sexo–género
impone un binarismo sexual basado en la existencia de
dos categorías exclusivas: hombre–mujer; en las cua-
les deben insertarse todas las personas. Quienes se
salen de este esquema binario, experimentan violen-
cias, estigmas y discriminaciones.


Construir la identidad de género fuera de este marco
binario, impone en las personas trans un estigma y un
atributo profundamente desacreditador8, que aparece
en todas sus interacciones sociales; generando me-
nosprecio, reproche, incomprensión y violencia hacia
ellas9. El estigma se posiciona en los cuerpos trans,
leídos desde los códigos binarios como cuerpos ilegí-
timos, engañosos o como “cuerpos que no importan”10.


Los estigmas que recaen sobre las personas trans,
aparecen en sus interacciones sociales con las
personas y las instituciones; pues las mentali-
dades y las lógicas de funcionamiento institucio-
nal están estructuradas a partir de este binarismo
sexual que estigmatiza y excluye a todas las iden-
tidades que se salen del marco hombre–mujer.


8 GOFFMAN,E.:Estigma.La identidad deteriorada,Amorrortu,BuenosAires,[1963]
(1968).


9 MECCIA,E.;et. al.:Trabajosexual:estigmaeimplicanciasrelacionales.Trayecto-
riasdevulnerabilidaddemujeresytravestisensituacióndeprostituciónenelGran
BuenosAires.Los nuevos rostros de la marginalidad.UniversidaddeBuenosAires.
BuenosAires,2005.


10BUTLER,J.:Cuerpos que importan.Paidós,BuenosAires,2003.




40


Jóvenes en contextos
de vulnerabilidad


Las personas trans son percibidas como enfermas y
como anormales, lo cual tiene que ver con la lectura
que se hace desde la medicina acerca de las experien-
cias trans, interpretadas como una “disforia de género”
o un “trastorno de la identidad”, según el Diagnostic
and Statistical Manual of Mental Disorders (DSM IV y
el DSM V11). Es decir, como una anomalía o como una
enfermedad relacionada con la identidad de género de
la persona. Dicho imaginario de anormalidad, enferme-
dad, disforia o trastorno, impone un estigma sobre las
personas trans.


De otro lado, las personas trans son vistas como con-
taminadas y contaminantes en relación específica con
el VIH/Sida. Tal estigma se manifiesta, también, en las
prácticas del personal de la salud, quienes asocian direc-
tamente a las personas trans con el VIH/Sida y estable-
cen —de esta forma— una barrera de acceso al sistema
de salud para dicha población, que muchas veces prefie-
re no utilizar estos servicios debido a este estigma12. En
este caso, el estigma que recae sobre las personas trans
se convierte en una práctica discriminatoria.


También existen múltiples estigmas sociales que repre-
sentan a las personas trans, siempre, como personas
excluidas de los vínculos familiares, amistosos, amo-
rosos, de apoyo e incluso de las instituciones —tanto
públicas como privadas—. Es decir, se piensa que las
personas trans carecen de lazos sociales.


Otro estigma social generalizado, asocia a las personas
trans con trabajos como el trabajo sexual, el espectáculo
y la peluquería, sin la posibilidad de proyectarlas en otros
espacios laborales. De igual forma, las mujeres trans que
ejercen el trabajo sexual, se enfrentan a un doble estigma:
por ocupación y por identidad de género13. Los estigmas
que recaen sobre las personas trans pueden articularse
además con elementos relativos a la raza y a la clase so-
cial, en un contexto clasista y racista como el colombiano.


11AMERICANPSYCHIATRICASOCIATION:Diagnostic and statistical manual of men-
tal disorders.4ªEdittion.AmericanPsychiatricAsociation.WashingtonD.C,1994.


12SALAZAR, X.;et al:Las personas trans y la epidemia del VIH/Sida en el Perú:
Aspectos sociales y epidemiológicos. IESSDEH. Universidad Peruana Cayetano
Heredia.ONUSIDA.AMFAR,Lima,2010.


13SALAZAR,X.yVILLAYZÁN,J.:Lineamientos para el trabajo multisectorial en pobla-
ción trans, derechos humanos, trabajo sexual y VIH/Sida.IESSDEH.RedLacTrans.
UNFPA,Lima,2009.


Estos estigmas se relacionan directamente con una
serie de experiencias de discriminación que enfren-
tan las personas trans y que se manifiestan en diver-
sos niveles de su experiencia subjetiva y social. En
ocasiones, desarrollan formas de auto discriminación
a través de intensos sentimientos de inferioridad, de
anormalidad y de desigualdad, por su identidad de
género “diferente”, que las hace sentir fuera de las
categorías de ciudadanía y excluidas del disfrute de
los derechos. Tales formas de auto-discriminación, se
relacionan con lo que hemos definido como “estigma
interno” e implican silencios, ocultamientos, depre-
siones, subvaloraciones, baja autoestima y poca ca-
pacidad de exigencia de derechos en las personas.


Asimismo, tal estigma interno genera en las personas
trans distanciamientos y autoexclusiones de espacios
sociales e instituciones, como la institución de salud y
sus servicios de promoción de la salud y prevención y
atención del VIH/Sida. Muchas personas trans temen
ser discriminadas, estigmatizadas y violentadas en el
sistema de salud —ya sea por su identidad de género
o por la vinculación casi automática que existe de su
identidad trans con el VIH/Sida—.


La discriminación de las personas trans se manifiesta
en espacios cotidianos y cercanos como la familia y,
generalmente, trasciende a espacios públicos como
las comunidades, las instituciones educativas, las ins-
tituciones de salud y el Estado. Se trata de una expe-
riencia de discriminación intensa y violenta, que surge
en los vínculos familiares cotidianos y llega hasta la
relación que las personas tienen con la ciudadanía y
el Estado. De esta manera, se relaciona directamen-
te la exclusión familiar con las barreras instituciona-
les y de disfrute de derechos en las personas trans.




41


cAPÍtuLo III
ASPECTOS BÁSICOS DE LA INFECCIÓN POR VIH


Consideraciones generales respecto a la epidemia del
VIH/Sida


La epidemia de VIH/Sida, ha afectado a todos los niveles estructurales de
las sociedades y ha hecho evidente la necesidad de comprender la infec-
ción como un fenómeno social. Trascender la mirada clínica de la enferme-
dad y reconocer los factores sociales, políticos, económicos, educativos,
así como las relaciones entre ellos —que pueden estar configurando distin-
tas formas de vulnerabilidad frente al VIH—, implica también asumir nuevos
retos complejos para el abordaje en los distintos niveles de trabajo —tanto
en prevención como en atención—.


De esta forma, el enfoque de vulnerabilidad frente al VIH permite reconocer
a las personas y ubicarlas en entornos con características particulares. Las
amas de casa, jóvenes, personas trans, hombres que tienen relaciones
sexuales con hombres (HSH), población privada de la libertad y Mujeres
Trabajadoras Sexuales (MTS), han sido reconocidas como las poblaciones
más afectadas por la epidemia, hecho que tiene una intrínseca relación con
diversos contextos de vulnerabilidad que los y las hace susceptibles a la
infección por VIH.


En este sentido, una estrategia de prevención del VIH/Sida, debe re-
conocer los aspectos que configuran los contextos de vulnerabilidad
en las distintas poblaciones, construirse desde un marco de equidad
de género y promoción del ejercicio de los derechos humanos y en-
focarse a la transformación de aproximaciones teóricas, conceptua-




42


Jóvenes en contextos
de vulnerabilidad


les, metodológicas, imaginarios y prácticas que subyacen a la res-
puesta del país e intervienen en el curso de la epidemia del VIH/Sida.


¿Qué es el VIH?


El Virus de Inmunodeficiencia Humana —VIH— es una partícula infecciosa
que debilita el sistema inmunológico, llamado también “sistema de de-
fensa”, que afecta la capacidad de respuesta del organismo de una perso-
na a las enfermedades.


El Virus es extremadamente débil fuera del cuerpo humano. La exposición
a temperaturas altas y a condiciones del medio ambiente tales como el sol,
resultan suficientes para que esta partícula pierda todas sus cualidades. El
virus no puede penetrar la piel sana, solo ingresa al organismo por unas
determinadas “puertas de entrada” a saber: heridas abiertas, mucosas o
por el torrente sanguíneo.


¿Qué es el sistema inmunológico?


Es la defensa natural del cuerpo contra las infecciones. Lo constituyen dife-
rentes tipos de proteínas especiales de la sangre y glóbulos blancos, entre
los que se encuentran, las células CD4. Por medio de una serie de pasos,
este sistema se encarga de generar unas células especiales, llamadas an-
ticuerpos, para combatir y destruir los agentes infecciosos invasores antes
de que causen daño. Estos agentes pueden ser: bacterias, hongos, virus.


Cuando un agente infeccioso ingresa al cuerpo, las células CD4 envían al
sistema inmunológico la orden de neutralizarlo. El sistema inmunológico
requiere de cierto tiempo para generar una respuesta efectiva para con-
trarrestar al organismo extraño, que puede durar algunos días o semanas.


¿Qué ocurre en el organismo cuando ingresa el VIH?


Poco después de que tiene lugar la infección, el sistema inmunológico del
organismo se prepara para enfrentar el virus mediante los anticuerpos que,
por lo general, consiguen reducir provisionalmente la cantidad de virus en
la sangre. Sin embargo, la velocidad con la que el virus se replica es supe-
rior a la velocidad de la respuesta generada por el organismo.

Al ingresar al organismo, el VIH infecta directamente los CD4; ingresa
en ellos y los utiliza para replicarse (producir más VIH). Cada vez que


¿Sabías que…?


ƒ En las personas que viven con VIH, el
recuento de células CD4 y la carga
viral, permiten determinar la etapa de
la enfermedad o infección y, según los
resultados, el personal médico determina
el tratamiento a seguir.


ƒ El recuento de células CD4 de una per-
sona, da información sobre el estado de
su sistema inmunológico y la carga viral
es la cantidad de virus presente en la
sangre de una persona. Cuanta más alta
es la carga viral, más afectado está el
sistema inmunológico.


ƒ El VIH solo es detectable con la prueba
destinada para ello, llamada Elisa.


Los anticuerpos son proteínas produci-
das por ciertos glóbulos blancos contra
organismos específicos. Estos anticuer-
pos trabajan para evitar que los agentes
infecciosos se queden en la sangre y
afecten el organismo.




43


una célula de CD4 produce más virus, esta es destruida de forma que se
reduce la capacidad de producir más células de defensa y el organismo
va descompensando su sistema inmunológico; de esta manera queda
expuesto a otros agentes infecciosos y propensos a desarrollar infeccio-
nes oportunistas.


Con el tiempo, el virus puede anular la capacidad de respuesta del organis-
mo ante la enfermedad, momento en que se pueden reconocer una serie
de síntomas y signos propios del debilitamiento del sistema inmunológico,
denominado Síndrome de Inmunodeficiencia Adquirida (Sida).


¿Qué es el Sida?


El Sida se caracteriza por la manifestación clínica de las infecciones opor-
tunistas que afectan al cuerpo humano debido al bajo nivel de sus células
de defensa y al alto nivel de réplicas del VIH en la sangre. No obstante,
cabe señalar, que una persona que ha llegado a la etapa de Sida puede
regresar a una etapa asintomática si tiene la atención médica adecuada y
oportuna, acceso a los medicamentos y lleva hábitos de vida saludables
en cuanto al consumo de alimentos y bebidas, actividad física y soporte
emocional de sus redes sociales y familiares.


¿Cómo se transmite el VIH?


El virus que causa el Sida es un pequeño organismo que no puede repro-
ducirse solo, y por tanto, necesita alojarse en un ser humano para poder
vivir y replicarse. Se aloja en los fluidos corporales, particularmente en la
sangre, en los fluidos vaginales, en el líquido pre-eyaculatorio, el semen y
la leche materna.


Esta característica determina unas vías de transmisión particulares. Estas
son: la sexual, la perinatal y parenteral.


¿Cuáles son las vías de transmisión del VIH?


Sexual: Es llamada así porque sucede en relaciones sexuales no pro-
tegidas, es decir, sin preservativo o con uso inadecuado del mismo, con
una persona con VIH/Sida. Esta es una vía de transmisión dado que, en
estas relaciones, se entra en contacto con sangre, semen, líquidos cérvico-
vaginales y líquido pre-eyaculatorio.


Se denominan “infecciones oportunistas”,
aquellas que ingresan al organismo cuando
este está debilitado y no puede protegerse.


Para reflexionar…


Después de más de dos décadas del pri-
mer caso en Colombia, las personas aún
piensan que el VIH se puede transmitir
por dar o recibir caricias, abrazos o be-
sos, compartir el teléfono, visitar personas
enfermas, compartir comida, cubiertos o
vasos, beber en fuentes de agua potable,
bañarse en piscinas públicas, utilizar el
mismo sanitario, por picaduras de mosqui-
tos y otros insectos, trabajar, relacionarse o
convivir con personas viviendo con el VIH,
donar sangre, compartir la misma habita-
ción, albergue o refugio.


De igual manera, y pese a la gran cantidad
de información que aclara aspectos rela-
cionados con el VIH/Sida, aún permanecen
falsas creencias como las siguientes:


ƒ Que las mujeres casadas y monógamas
no están expuestas al VIH.


ƒ Que tener relaciones sexuales sin pro-
tección con la pareja estable no implica
una exposición al VIH.


ƒ Que el VIH solo afecta a personas ho-
mosexuales, trabajadoras y trabajadores
sexuales o personas trans.


ƒ Que el amor y la fidelidad protegen de la
infección por VIH.


ƒ Que las personas que viven con VIH son
promiscuas.


ƒ Que donar sangre es un riesgo para ad-
quirir la infección por VIH.




44


Jóvenes en contextos
de vulnerabilidad


En este sentido, se reconocen —entre las prácticas sexuales que no repre-
sentan exposición al virus—, el coito anal, vaginal y oral protegidos (es de-
cir, usando condón), los abrazos, las caricias, los masajes, la masturbación,
la masturbación mutua (sin heridas en la piel).


¿Por qué los preservativos son eficaces en la prevención
del VIH?


Cuando se usan correctamente y en todas las prácticas sexuales —desde
el comienzo hasta su fin—, los condones son el método de barrera más
efectivo para prevenir los embarazos no deseados y las Infecciones de
Transmisión Sexual y el VIH/Sida. Esto significa, emplear un condón por
cada práctica; sea esta vaginal, oral o anal.


En prácticas penetrativas —sean vaginales o anales— el condón debe
usarse desde antes de la penetración cuando el pene está erecto, has-
ta después de la eyaculación; y retirarse antes de que el pene pierda la
erección. Si la penetración se realiza con algún tipo de juguete, este debe
cubrirse con un condón. Si este juguete es utilizado con otra persona, el
condón debe cambiarse.


Para prácticas de sexo oral a hombres (felación), debe emplearse un con-
dón masculino. En el caso de sexo oral a mujeres (cunnilingus), puede
hacerse uso de un condón masculino o femenino preparado previamente
para que funcione como una barrera de látex (se rompe a la mitad antes de
desenrollarse).


De esta manera, el uso del condón tiene una eficacia protectora de por
lo menos un 98%. Los condones son fabricados, probados y verificados
de manera científica para garantizar su eficacia. Las pruebas técnicas de
calidad de los condones incluyen la prueba de filtración de agua, la prueba
tensil y la prueba de presión de aire. El condón de látex es impermeable
al semen y a los microorganismos, sean estos bacterias, hongos o virus; a
menos que se rompa o se deslice significativamente durante su uso.

Algunos factores que pueden estar asociados con la ruptura o deslizamien-
to del condón, incluyen un inadecuado almacenamiento, el vencimiento no
advertido, el uso de elementos corto-punzantes para abrir el empaque, falta
de lubricación, el uso de lubricantes derivados del petróleo, sustancias gra-
sas, cremas de manos o vaselina.


Para reflexionar...


En Colombia, cerca del 97% de las infeccio-
nes se dan por vía de transmisión sexual1.


Una persona que vive con VIH tiene dere-
cho a llevar una vida sexual activa, plena y
placentera. Es importante recordar que una
persona que vive con VIH, puede reinfec-
tarse con otra cepa del virus, lo que puede
complicar su tratamiento. Por lo tanto, el
auto-cuidado y la protección son determi-
nantes para mantener su salud.


La reinfección sucede cuando una persona
que vive con VIH, tiene relaciones sexua-
les con otra persona que tiene una clase
de VIH distinto. Entonces, se reinfecta con
esta otra clase de virus. Esto sucede por-
que el virus del VIH ha mutado, es decir,
que ha ido cambiando en su estructura. En
el transcurso del tiempo —desde que apa-
reció el VIH— hay otros virus que son más
nuevos y más resistentes, por ejemplo, a
los medicamentos antirretrovirales.


Las personas que viven con VIH tienen el
mismo aspecto físico que las personas que
no; así que el uso del condón no debe estar
sujeto a este criterio.


Para recordar…


En la transmisión por vía sexual, la única
manera de prevenir el VIH es mediante el
uso adecuado del condón masculino o fe-
menino de forma constante y desde el ini-
cio de la relación sexual, acompañado de
lubricante a base de agua.


1INSTITUTONACIONALDESALUD.SIVIGILA:Boletín
epidemiológico nacional.Semana52.2009.




45


Parenteral1: Sucede cuando se penetra la piel por medio de una agu-
ja u otros instrumentos no esterilizados y estos contienen sangre de una
persona que vive con VIH. Por ejemplo, en el intercambio de instrumentos
utilizados para el consumo de drogas inyectables, la realización de tatuajes
con instrumentos no esterilizados o desechables; transfusiones de sangre
o de órganos a los que no se les ha hecho la prueba de detección del VIH.


En general, conviene evitar la exposición directa a la sangre de otra per-
sona, así como el uso de instrumentos y utensilios —como jeringas y agu-
jas— que no sean desechables; no solo para evitar la infección por el VIH,
sino también otras infecciones como las hepatitis virales, entre otras.


Perinatal: Esta vía de transmisión se da de una mujer que vive con el VIH a
su bebé. Se puede producir en tres momentos:


ƒ Durante el embarazo, a través de la placenta. Cuanto más alta sea la
carga viral en la madre gestante, mayor es la probabilidad de que el o la
bebé adquiera el virus.


ƒ Durante el parto, por el contacto con sangre y otros fluidos. La mayor
parte de las infecciones ocurren en este momento.


ƒ Durante la lactancia, el virus puede pasar a través de la leche materna
o en el sangrado de los pezones de la madre.


Toda mujer gestante, debe tener presente la posibilidad de haber estado
expuesta a cualquier Infección de Transmisión Sexual (ITS) o al VIH, dado
que ha entrado en contacto con fluidos seminales y, por ello, debe practicar-
se la prueba de laboratorio indicada, previa asesoría y con un seguimiento
clínico adecuado.


Una mujer que vive con el VIH, puede evitar la infección de su bebé si reci-
be el tratamiento médico adecuado.


¿Cómo se detecta el VIH?


Se detecta mediante una prueba que consiste en un análisis de sangre que
puede hacerse de dos maneras:


1. Prueba rápida: Se hace mediante punción en el pulpejo del dedo, del cual se
toma una gota de sangre. El resultado se obtiene en 20 minutos aproximadamente.
1 Frenteaestavíadetransmisión,secuentaconunprotocolodemedidasuniversalesenlasqueserecomiendan


lasprácticasbásicasdebioseguridadaseguir,dirigidasaprofesionalesdelasaludparaevitarodisminuirlaexpo-
siciónocupacionalalVIH.


¿Sabías que…?


ƒ La posibilidad de que un o una bebé cuya
madre viva con el VIH nazca sin la infec-
ción, puede ser menor al 2%, siempre y
cuando se sigan las recomendaciones
médicas para evitar la infección perina-
tal: realizarse la prueba antes de iniciar
la gestación, tomar los medicamentos
antirretrovirales, nacimiento por cesárea
programada y suministro exclusivo de
leche de formula.


ƒ Desde 1988 toda la sangre que se
recibe en los bancos de sangre es
probada, no solo para prevenir la in-
fección por VIH sino otras enfermeda-
des transmisibles. De esta forma, do-
nar sangre o recibir transfusiones son
prácticas seguras que no representan
riesgo para la infección por VIH.




46


Jóvenes en contextos
de vulnerabilidad


2. Muestra de sangre tomada y procesada en el laboratorio: La prueba
más usada es la ELISA para VIH, que detecta los anticuerpos producidos por
el organismo como respuesta a la infección. Estos anticuerpos son detectables
unas semanas después de la exposición inicial al virus, en un periodo promedio
de doce semanas denominado “ventana inmunológica”.


Cabe señalar, que los resultados de la prueba ELISA para VIH, son de dos
tipos: reactivos y no reactivos. “Reactivos” cuando la prueba detecta anti-
cuerpos que dan cuenta de la infección del VIH y “no reactivos”, cuando la
prueba no detecta dichos anticuerpos.


Como las pruebas del VIH pueden no detectar los anticuerpos en caso
de infecciones muy recientes que están dentro del período de ventana in-
munológica, se recomienda que —tras una prueba inicial no reactiva— se
efectúe otra prueba de anticuerpos tres meses después.


Si el resultado de la primera prueba ELISA es reactivo, se realiza una se-
gunda prueba tamiz y, si esta sigue siendo reactiva, es importante realizar
una prueba confirmatoria denominada Western Blot.


¿Cuáles son las ventajas de hacerse la prueba?
La asesoría previa y posterior a la prueba tiene un impacto favorable en la
prevención primaria de la transmisión del VIH y otras infecciones de trans-
misión sexual (ITS).


La realización de la prueba y el acceso a una adecuada asesoría previa y
posterior a esta, puede ayudar a tomar decisiones importantes como asu-
mir el control de la propia vida. Si se piensa que se vive con el VIH, este
puede ser el primer paso para emprender hábitos de vida saludables y
evaluar alternativas de tratamiento. La prueba permite:


ƒ Reconocer factores que incrementan la propia vulnerabilidad a la infec-
ción por VIH.


ƒ Enfrentar la ansiedad y el miedo derivados del desconocimiento del esta-
do personal ante el VIH.


ƒ Prevenir la transmisión perinatal del VIH.
ƒ Contar con información que sustente decisiones oportunas destinadas al
cuidado de sí y de otras personas que vivan o no con el virus.


¿Sabías que…?


ƒ En Colombia, la prueba es voluntaria,
confidencial y gratuita para todas las
personas.


ƒ Todas las pruebas usadas para la detec-
ción del VIH son voluntarias y deben rea-
lizarse bajo el consentimiento informado
de la persona solicitante. El resultado es
confidencial y solo lo debe conocer la
persona que se realiza la prueba quien
decide a quién comunicarlo. No es requi-
sito para obtener empleo, contraer ma-
trimonio, recibir atención médica, formar
parte de instituciones, etc. Al respecto,
puede profundizar en el marco normativo
incluido en este documento.




47


¿Qué es y cómo se realiza la asesoría previa y posterior a
la prueba?


Para iniciar, es necesario señalar que la asesoría previa y posterior a la
prueba es un derecho de todas las personas que debe ser exigido en todas
modalidades de este procedimiento. La asesoría contempla un conjunto de
diversas actividades destinadas a informar, orientar y facilitar el acceso a
otros servicios de apoyo, en consideración a las circunstancias individuales
e intereses personales asociados al cuidado de su salud.


Esta asesoría se realiza en dos momentos: antes de la prueba para VIH y
después en la entrega de resultados.


Asesoría previa a la prueba. En esta fase se reconocen factores del
contexto de vulnerabilidad en el que se encuentra la persona y, según
estas:


ƒ Se identifican los aspectos asociados a la salud sexual y reproductiva.
ƒ Se ofrece información sobre el VIH y las vías de transmisión y se anali-
zan las posibles prácticas a través de las cuales el o la consultante se ha
expuesto al VIH.


ƒ Se promueve el uso correcto y consistente del preservativo en todas las
relaciones sexuales.


ƒ Se evidencia la red o redes de apoyo y los contextos que pueden hacerle
vulnerable a la infección.


ƒ Se evalúan las acciones a seguir frente a los posibles resultados.


Asesoría posterior a la prueba. En este segundo momento se entrega
el resultado, se reafirman los mensajes transmitidos en la asesoría previa
y se desarrollan las acciones psicosociales que se consideren necesarias.


Si el resultado de la prueba es reactivo, se sugiere la realización de la prue-
ba confirmatoria Western Blot.


Para lograr que la asesoría sea un proceso fortalecedor que promueva la
toma responsable y plena de las decisiones que directamente afectan la
vida de quien solicita la prueba, la de sus familiares y la de su comunidad,
se requiere:


ƒ Que se enmarque en un espacio confidencial y personalizado.
ƒ Que se desarrolle en un lugar tranquilo, que propicie la intimidad y cuente
con un tiempo suficiente pero definido.


ƒ Que se establezca un vínculo de confianza entre el o la asesora y el o la
solicitante que facilite la comunicación interpersonal.


Para recordar…


ƒ La prueba diagnóstica para VIH debe
realizarse en el marco de una asesoría
previa y posterior al resultado y debe
responder a las necesidades de quien la
solicita.


ƒ La prueba de VIH es la única manera de
saber si una persona vive o no con el vi-
rus, pero en ningún caso es una forma
de protección.




48


Jóvenes en contextos
de vulnerabilidad


ƒ Que sea realizada por personas idóneas, técnicamente competentes
y entrenadas para dar información, educación y apoyo psicosocial.


¿Qué tratamientos existen para controlar la infección por
el VIH?


Los medicamentos para controlar la infección por VIH —conocidos como
antirretrovirales (ARV)— no curan la infección; se usan para controlar la
reproducción del virus y para detener la progresión de la enfermedad rela-
cionada con el VIH.


El inicio del tratamiento con ARV es una decisión que toma el o la paciente
después de recibir una buena asesoría médica sustentada en exámenes y
la aplicación de protocolos clínicos que analizan los resultados de la carga
viral y del conteo de células CD4.


Con tratamiento con ARV, un proceso de recuperación nutricional y el apo-
yo psicosocial adecuados, el número de células de defensa CD4 vuelve a
elevarse al nivel normal y las réplicas del virus en la sangre puede llegar de
nuevo a ser tan bajo, que no se logre detectar en los exámenes de labora-
torio. A este estado se le denomina “estado indetectable”.


La asesoría es un proceso breve, focaliza-
do y centrado en:


ƒ Las condiciones de la persona que soli-
cita la prueba, ya sea previa o posterior
a la misma.


ƒ La resolución de conflictos asociados a
la toma de decisiones respecto a la reali-
zación de la prueba diagnóstica y temas
subsecuentes, una vez recibido el diag-
nóstico.


ƒ El tratamiento para la infección por VIH,
es un derecho para toda la población que
lo requiera y está incluido en los planes
de beneficios del SGSSS —tanto para
el régimen subsidiado como para el ré-
gimen contributivo, así como para las
personas pobres no aseguradas—. El
tratamiento no solo incluye los medica-
mentos ARV, sino que hace referencia a
la atención integral (psicología, nutrición,
terapias, odontología, etc.)




49


cAPÍtuLo IV
MARCO NORMATIVO DEL VIH/Sida EN COLOMBIA


El contexto normativo global y nacional, obliga a las instituciones de salud,
a brindar los servicios para la prevención y tratamiento del VIH/Sida que
se requieran para la protección de la salud y el bienestar de la persona.
Tales contextos normativos, promueven el acceso a asesorías eficaces y
amigables en pruebas de VIH/Sida, con el fin de garantizar el control de la
infección y la enfermedad, buscando en sí el cuidado de la salud de todas
las familias y personas del país.


Las acciones integrales de cualquier país en prevención, atención, manejo
y registro del VIH y del Sida; se enmarcan dentro de los contextos globales
regidos por normatividades, acuerdos y derechos internacionales suscri-
tos por diversas naciones del mundo; debido al impacto de la infección en
las sociedades contemporáneas. Este marco normativo global, obliga a los
Estados y a las entidades de salud al desarrollo de acciones eficaces de
promoción, prevención y atención en VIH/Sida, con lo que busca mitigar los
efectos de la infección.


¿Sabías que…?


La legislación colombiana contempla —no
solo el diagnóstico— sino que también
comprende la atención a personas vivien-
do con el virus que causa el Sida, y que
establece mecanismos para cubrir —me-
diante procesos de orden jurídico— la
prevención, diagnóstico y atención en la
infección por VIH y la enfermedad del Sida.




50


Jóvenes en contextos
de vulnerabilidad


Del ámbito nacional


Colombia ha desarrollado diferentes acciones para contener la infección por VIH y ha formulado documentos de
política pública relacionados con la prevención, diagnóstico y atención de la infección por VIH. Estos documentos,
dentro del Estado colombiano, pretenden incluir los distintos sectores y actores gubernamentales, sociales e insti-
tucionales y, de esta manera, contribuir a mejorar la situación de salud de la población.


Actualmente, Colombia ha desarrollado diferentes instrumentos normativos que realmente pretenden responder a
las necesidades —en especial a la prevención, el diagnóstico, la atención y el tratamiento integral— de personas
infectadas y afectadas por el VIH/Sida.


NORMAS, ACUERDOS, DERECHOS
INTERNACIONALES IMPORTANTE DESTACAR


1 Conferencia Internacional sobre Población y Desarrollo de El Cairo (1994) Propone prevenir las ETS7 —incluido el VIH/Sida— reducir su incidencia y proce-
der a su tratamiento, así como prevenir las complicaciones de las ETS, como la
infertilidad, prestando especial atención a las jóvenes y a las mujeres.
http://www.un.org/spanish/conferences/accion2.htm


2 Derechos Sexuales y Reproductivos (1997) Los DDSSRR pretenden garantizar libertades en materia de sexualidad humana,
así como asistencia e intervenciones efectivas por parte de las instituciones de
salud, en el bienestar sexual y reproductivo de las poblaciones.
http://www.onusida.org.co/der_sex_rep.htm


3 Objetivos de Desarrollo del Milenio y Metas (2000) Objetivo 1: Erradicar la pobreza extrema y el hambre.
Objetivo 2: Lograr la enseñanza primaria universal.
Objetivo 3: Promover la igualdad entre los géneros y la autonomía de las mu-
jeres.
Objetivo 4: Reducir la mortalidad infantil.
Objetivo 5: Mejorar la salud materna.
Objetivo 6: Combatir el VIH/Sida, el paludismo y otras enfermedades.
Meta 6 A: Haber detenido y comenzado a reducir, para el año 2015, la propaga-
ción del VIH.
Meta 6 B: Lograr, para 2010, el acceso universal al tratamiento de la infección por
VIH a quienes lo necesiten.
Objetivo 7: Garantizar la sostenibilidad del medio ambiente.
Objetivo 8: Fomentar una asociación mundial para el desarrollo.
http://www.undp.org/spanish/mdg/goallist.shtml


4 Asamblea General de las Naciones Unidas UNGASS (2001) Declaración de compromiso de lucha contra VIH. Incluye componentes de lide-
razgo, prevención, atención, apoyo, tratamiento incluyendo la terapia antirretrovi-
ral y derechos humanos. http://www.un.org/spanish/ag/sida/aress262.pdf


5 Asamblea General de las Naciones Unidas. Declaración Política sobre
VIH/Sida (2006)


Reafirma que la plena realización de todos los derechos humanos y las liber-
tades fundamentales para todas las personas, es un elemento fundamental de
la respuesta mundial a la pandemia del VIH/Sida, sobre todo, en las esferas
de la prevención, el tratamiento, la atención y el apoyo; y reconoce que hacer
frente al estigma y la discriminación también es un elemento fundamental en la
lucha contra la pandemia mundial del VIH/Sida. http://data.unaids.org/pub/Re-
port/2006/20060615_hlm_politicaldeclaration_ares60262_es.pdf


6 Plan Subregional Andino de VIH (2007 - 2010) Propone el acceso universal para la prevención, cuidados y tratamientos del VIH.
http://new.paho.org/col/index.php?option=com_joomlabook&Itemid=259&task=d
isplay&id=102


7Citatextualdeldocumento.


Del ámbito internacional




51


LEY, DECRETO RESOLUCIÓN
O ACUERDO NOMBRE IMPORTANTE DESTACAR


1 Constitución política de Colombia
http://www.armada.mil.co/?idcategoria=
542940#


Constitución política de
Colombia.


ƒ La Constitución indica que el derecho a la salud es de carácter fundamental para
cualquier ser humano sin importar su condición física, creencia, actitud y demás.
Se debe garantizar a todas las personas habitantes, el derecho irrenunciable a
la Seguridad Social.


ƒ El derecho a la salud es considerado como uno de los principales derechos que
conforman el Sistema General de Seguridad Social en Salud SGSSS.


ƒ La Seguridad Social es un servicio público de carácter obligatorio que podrá
ser prestado por entidades públicas o privadas bajo la dirección, coordinación
y control del Estado, el cual se debe regir bajo los principios de eficiencia,
universalidad y solidaridad.


ƒ La salud debe ser parte integral de los servicios de salud en atención, promoción,
prevención, protección, diagnóstico, recuperación y otros servicios de control
y vigilancia que le atañen a la institución de salud independientemente de su
condición pública o privada.


ƒ La ley señalará los términos en los cuales la atención básica para todas las
personas habitantes será gratuita y obligatoria.


ƒ Toda persona tiene el deber de procurar el cuidado integral de su salud y la de
su comunidad.


2 Ley 100 de 1993
http://www.minproteccionsocial.gov.co/
Normatividad/LEY%20100%20DE%20
1993.pdf


Por la cual se crea el sis-
tema de seguridad social
integral y se dictan otras
disposiciones.


ƒ El servicio público esencial de seguridad social se prestará con sujeción a
los principios de eficiencia, universalidad, solidaridad, integralidad, unidad y
participación.


ƒ El Ministerio de protección social definirá en el plan de atención básica (1)
las acciones previstas en el Plan Obligatorio de Salud y (2) las acciones de
saneamiento ambiental.


ƒ Se contemplan intervenciones que se dirigen directamente a la colectividad
o aquellas que son dirigidas a las personas, como la información pública, la
educación y fomento de la salud, el control de consumo de tabaco, alcohol y
sustancias psicoactivas, la complementación nutricional y planificación familiar,
la desparasitación escolar, el control de vectores y las campañas nacionales de
prevención, detección precoz y control de enfermedades transmisibles como
el VIH/Sida, la tuberculosis y la lepra, y de enfermedades tropicales como la
malaria.


3 Ley 972 de 2005
http://www.minproteccionsocial.gov.co/
Normatividad/LEY%200972%20DE%20
2005.pdf


Por la cual se adoptan
normas para mejorar la
atención por parte del
Estado colombiano de la
población que padece de
enfermedades ruinosas
o catastróficas, especial-
mente el VIH/Sida.


ƒ Es la Ley en la cual se declara de interés y prioridad de la República de Colombia
la Atención integral estatal a la lucha contra el VIH/Sida.


ƒ Especifica que el SGSSS garantizará el suministro de medicamentos, reactivos
y dispositivos para el diagnóstico y tratamiento de la Infección.


ƒ Indica que el día Primero (1ro) de diciembre de cada año se institucionaliza
como el Día Nacional de respuesta al VIH/Sida en Colombia.


ƒ Se garantiza el respeto a la intimidad y privacidad de la persona paciente,
derecho a la familia, al trabajo, al estudio y a llevar una vida digna.


ƒ La tarea fundamental de la autoridad de salud será lograr el tratamiento, la
rehabilitación del paciente o la paciente y evitará la propagación de la infección.


ƒ Cualquier entidad que conforme el SGSSS, no podrá negar la asistencia de
laboratorio, medicina u hospitalización a una persona paciente de VIH/Sida.


ƒ El o la paciente asegurada deberá ser obligatoriamente atendida por la EPS.
ƒ El o la paciente no asegurada deberá ser atendida por la respectiva entidad


territorial.


4 Ley 1122 de 2007 Por el cual se hacen al-
gunas modificaciones al
Sistema General de Se-
guridad Social en Salud
y se dictan otras dispo-
siciones.


ƒ Obligaciones de las Aseguradoras para garantizar la Integralidad y continuidad
en la Prestación de los Servicios. Las Empresas Promotoras de Salud (EPS)
del régimen contributivo y subsidiado deberán atender con la celeridad y
la frecuencia que requiera la complejidad de las patologías de los usuarios
y usuarias del mismo. Así mismo las citas médicas deben ser fijadas con la
rapidez que requiere un tratamiento oportuno por parte de la EPS, en aplicación
de los principios de accesibilidad y calidad correspondiente.




52


Jóvenes en contextos
de vulnerabilidad


5 Decreto reglamentario 559 de 1991 (De-
rogado)
http://www.cntv.org.co/cntv_bop/basedoc/
decreto/1991/decreto_0559_1991.html


Por el cual se reglamen-
tan parcialmente las
Leyes 09 de 1979 y 10
de 1990, en cuanto a
la prevención, control y
vigilancia de las enfer-
medades transmisibles,
especialmente lo rela-
cionado con la infección
por el Virus de Inmuno-
deficiencia Humana, HIV,
y el Síndrome de Inmu-
nodeficiencia Adquirida,
(SIDA), y se dictan otras
disposiciones sobre la
materia.


ƒ El presente decreto es el primer pronunciamiento y primera reglamentación
relacionada con el VIH/Sida en Colombia. Destacó por primera vez el carácter
confidencial del diagnostico y las asesorías y voluntariedad de las pruebas
diagnosticas. Hizo en este entonces énfasis en contar con personal cualificado
en salud y educación para hacerle frente a la infección y así tomar medidas de
prevención.


6 Decreto 1571 de 1993
http://www.minproteccionsocial.gov.
co/Normatividad/DECRETO%20%20
1571%20DE%201993.pdf


Por el cual se reglamenta
parcialmente el Título IX
de la Ley 09 de 1979, en
cuanto a funcionamiento
de establecimientos de-
dicados a la extracción,
procesamiento, conser-
vación y transporte de
sangre total o de sus he-
moderivados. Se crean la
Red Nacional de Bancos
de Sangre y el Consejo
Nacional de Bancos de
Sangre y se dictan otras
disposiciones sobre la
materia.


ƒ Indica que los bancos de sangre, cualesquiera que sea su categoría, requieren
como mínimo, entre otros, para su funcionamiento, la dotación y suministro de
equipos y reactivos para pruebas de diagnóstico de sífilis, hepatitis B y Virus de
Inmunodeficiencia Humana.


ƒ En el parágrafo cuarto refiere que el personal que labora en los bancos de
sangre y servicios de transfusión deberá utilizar ropa de trabajo y elementos de
protección que garanticen condiciones higiénico-sanitarias y de bioseguridad.


ƒ En el artículo 18 hace referencia a las bolsas de sangre o componentes que
se utilicen con fines terapéuticos. Según este, deberán tener adherida, como
mínimo, la siguiente información: entre otras, el Sello Nacional de Calidad de
Sangre, normatizado por el Ministerio de Salud y aplicado bajo la responsabilidad
del Director del Banco de Sangre, cualquiera que sea su categoría.


ƒ En el artículo 42 se especifica, que los bancos de sangre, cualquiera que sea su
categoría, deberán obligatoriamente practicar bajo su responsabilidad a todas
y cada una de las unidades recolectadas las siguientes pruebas; entre otras, la
detección de anticuerpos contra el Virus de Inmunodeficiencia Humana (VIH)
1 y 2.


7 Decreto 1543 de 1997.
http://www.minproteccionsocial.gov.co/
Normatividad/DECRETO%201543%20
DE%201997.pdf


Por el cual se reglamenta
el manejo de la infección
por el Virus de Inmu-
nodeficiencia Humana
(VIH), Síndrome de la
Inmunodeficiencia Ad-
quirida (SIDA) y las otras
Enfermedades de Trans-
misión Sexual (ETS).


ƒ Que la infección del Síndrome de Inmunodeficiencia Adquirida (SIDA) se
ha incrementado considerablemente en los últimos años en la población
colombiana, tanto en hombres como en mujeres y menores de edad.


ƒ Visibiliza la necesidad de expedir las normas correspondientes en desarrollo
de la función de control y prevención. Que por su naturaleza infecciosa,
transmisible y mortal, requieren de un esfuerzo a nivel intersectorial y de
carácter multidisciplinario para combatirlo.


ƒ Que la vulneración de los derechos fundamentales de las personas infectadas
del VIH/Sida son cada vez más frecuentes.


ƒ El temor infundado hacia las formas de transmisión del virus, hace necesario
determinar los derechos y deberes de PVVS y de la comunidad en general.


ƒ Es el decreto marco en el manejo de los casos de Infección por VIH/Sida.
ƒ Regula la atención y da los lineamientos para el manejo de la infección por VIH/


Sida en Colombia.


8 Decreto 2323 de 2006
http://www.minproteccionsocial.gov.co/Nor-
matividad/DECRETO%202323%20DE%20
2006.pdf


Por el cual se
reglamenta parcialmente
la ley 09 de 1979 en
relación con la Red
Nacional de Laboratorios
y se dictan otras
disposiciones.


ƒ Regula los resultados de laboratorio y garantiza la calidad en todas las pruebas,
lo cual hace que las pruebas de tamizaje sean confiables cuando sean tomadas
en los laboratorios de referencia.


LEY, DECRETO
RESOLUCIÓN O ACUERDO NOMBRE IMPORTANTE DESTACAR




53


9 Decreto 3518 de 2006
http://www.minproteccionsocial.gov.co/
Normatividad/DECRETO%203518%20
DE%202006.pdf


Por el cual se crea y
reglamenta el Sistema
de Vigilancia en Salud
Pública y se dictan otras
disposiciones.


ƒ En el presente decreto se reglamenta y crea el Sistema de Vigilancia en Salud
Publica (SIVIGILA) y se dictan medidas para los procedimientos de vigilancia
en salud pública.


ƒ Es importante resaltar, entre otras disposiciones del decreto, las
responsabilidades frente a la obligatoriedad de la información epidemiológica.
Las Unidades Primarias Generadoras de Datos y las Unidades Notificadoras
son responsables de la notificación o reporte obligatorio, oportuno y continuo
de información veraz y de calidad, requerida para la vigilancia en salud pública,
dentro de los términos de responsabilidad, clasificación, periodicidad, destino y
claridad. El incumplimiento de estas disposiciones dará lugar a las sanciones
disciplinarias, civiles, penales, administrativas y demás, de conformidad con las
normas legales vigentes.


10 Resolución 3442 de 2006
http://www.minproteccionsocial.gov.
co/Normatividad/RESOLUCIÓN%20
3442%20DE%202006.pdf


Por la cual se adoptan
las Guías de Prácti-
ca Clínica basadas en
evidencia para la pre-
vención, diagnóstico y
tratamiento de pacientes
con VIH/Sida y Enferme-
dad Renal Crónica y las
recomendaciones de los
Modelos de Gestión Pro-
gramática en VIH/Sida y
de Prevención y Control
de la Enfermedad Renal
Crónica.


ƒ Se adoptan las Guías de Práctica Clínica para VIH/Sida y Enfermedad Renal
Crónica, las cuales serán de obligatoria referencia para la atención de las
personas con infección por VIH y con Enfermedad Renal Crónica, por parte de
Entidades Promotoras de Salud, EPS subsidiadas, Instituciones Prestadoras
de Servicios de Salud, y en lo que sea competencia de las Administradoras de
Riesgos Profesionales.


ƒ Se Adoptan las recomendaciones del Modelo de Gestión Programática en VIH/
Sida y del Modelo de Prevención y Control de la Enfermedad Renal Crónica, en
sus aspectos de vigilancia en salud pública, promoción de la salud, prevención
de la enfermedad y asistencia integral como el instrumento de referencia para
la gestión programática, por parte de todas y todos los actores del Sistema
General de Seguridad Social en Salud, según los recursos y competencias
establecidas por la ley.


ƒ Son expedidas de acuerdo con Medicina basada en la Evidencia (MBE),
permitiendo tener un mejor control de los recursos y una mejor atención para
las personas usuarias.


11 Resolución 5261 de 1994
http://www.minproteccionsocial.gov.
co/Normatividad/RESOLUCIÓN%20
5261%20DE%201994.pdf


Por la cual se establece
el Manual de Actividades,
Intervenciones y Proce-
dimientos del Plan Obli-
gatorio de Salud en el
Sistema General de Se-
guridad Social en Salud.


ƒ El manual se diseñó con miras a unificar criterios en la prestación de servicios
de salud dentro de la Seguridad Social en Salud, como garantía de acceso,
calidad y eficiencia.


ƒ En el libro I, capítulo Sexto (VI) en las actividades, intervenciones y
procedimientos de diagnóstico y tratamiento, nomenclatura y clasificación, se
referencia y se clasifica:


• 19878 Sida, anticuerpos VIH 1.
• 19879 Sida, anticuerpos VIH 2.
• 19882 Sida, antígeno p. 24.
• 19884 Sida, prueba confirmatoria (Western Blot, otros).


ƒ Y en el libro II, capitulo I, título IV: el desarrollo del plan obligatorio de salud
para el nivel IV. La atención de patologías de tipo catastrófico a la que se hace
referencia en el artículo 117, dice que son “patologías catastróficas aquellas
que representan una alta complejidad técnica en su manejo, alto costo, baja
ocurrencia y bajo costo efectividad en su tratamiento”. Se consideran dentro de
este nivel, el manejo de pacientes infectados por VIH.


12 Resolución 412 de 2000
http://www.minproteccionsocial.gov.co/
Normatividad/RESOLUCIÓN%20412%20
DE%202000.pdf


Por la cual se establecen
las actividades, procedi-
mientos e intervenciones
de demanda inducida y
obligatorio cumplimiento
y se adoptan las normas
técnicas y guías de aten-
ción para el desarrollo de
las acciones de protec-
ción específica y detec-
ción temprana y la aten-
ción de enfermedades de
interés en salud pública.


ƒ En la presente resolución se expiden las guías de atención y la norma técnica
de obligatorio cumplimiento.


ƒ Dentro de las guías de atención a Enfermedades de Salud Publica que se
adoptan en la 412 de 2000 que están establecidas en el Acuerdo 117 del
Consejo Nacional de Seguridad Social en Salud: las Infecciones de transmisión
sexual y VIH/Sida (resolución 3442 de 2006).


LEY, DECRETO
RESOLUCIÓN O ACUERDO NOMBRE IMPORTANTE DESTACAR




54


Jóvenes en contextos
de vulnerabilidad


13 Acuerdo 117 de 1998
http://www.minproteccionsocial.gov.co/
Normatividad/ACUERDO%20117%20
DE%201998.pdf


Por el cual se establece
el obligatorio cumplimien-
to de las actividades,
procedimientos e inter-
venciones de demanda
inducida y la atención de
enfermedades de interés
en salud pública.


ƒ Que los servicios de Protección Especifica y de Detección temprana no son
demandados por los usuarios y usuarias en forma espontánea y por lo tanto
las EPS, Entidades Adaptadas y Transformadas y las EPS subsidiadas, deben
diseñar e implementar estrategias para inducir la demanda a estos servicios, de
manera que se garanticen las coberturas necesarias para impactar la salud de
la colectividad.


ƒ El acuerdo habla de la Atención de Enfermedades de Interés en Salud Pública,
entre las cuales, las condiciones patológicas serán objeto de atención oportuna
y seguimiento, de tal manera que se garantice su control y la reducción de las
complicaciones evitables, entre ellas, están las Enfermedades de Transmisión
Sexual (Infección gonocócica, Sífilis, VIH).


14 Circular 063 de 2007 Cobertura de servicios
de salud y la obligatorie-
dad para la realización
de las pruebas diagnósti-
cas y confirmatorias para
VIH.


ƒ Recuerda que en la resolución 5261 de 1994, están las intervenciones y
procedimientos de diagnóstico: las pruebas diagnósticas para VIH/Sida,
anticuerpos VIH1, VIH 2, antígeno P24 y prueba confirmatoria (Western Blot).


ƒ Acuerdo 000306 de 2005: la cobertura incluye las actividades, procedimientos
e intervenciones de protección específica, detección temprana y atención de
enfermedades de interés en salud pública.


ƒ La Ley 972 de 2005, establece que las entidades que conforman el SGSSS, bajo
ningún pretexto podrán negar la asistencia de laboratorio, médica u hospitalaria
requerida, a la persona paciente infectada con el VIH/Sida.


ƒ Recuerda que el artículo 23 del Decreto 2323 de 2006, señala que la financiación
de los exámenes de laboratorio de interés en salud pública para el diagnóstico
individual en el proceso de atención en salud, serán financiados con cargo a los
recursos del Plan Obligatorio de Salud contributivo y subsidiado.


15 Acuerdo 08 de 2009
http://www.pos.gov.co/Documents/Acuer-
do%20008%20Dic%2029-09.pdf


Por el cual se aclaran y
se actualizan integral-
mente los planes obli-
gatorios de salud de los
regímenes contributivo y
subsidiado.


ƒ Para los menores de 13 años de edad se garantiza exclusivamente la cobertura
de los procedimientos diagnósticos, terapéuticos, quirúrgicos y no quirúrgicos
con los servicios incluidos en el POS (…).


ƒ Cobertura de servicios de segundo y tercer nivel el POS-S cubre: prueba para
VIH 1 y 2, Prueba confirmatoria por Western Blot o Equivalente.


ƒ Los eventos y servicios de pacientes infectados por VIH están incluidos en el
POS-C y POS-S


ƒ En los casos de infección por VIH el Plan cubre la atención integral necesaria de
la persona infectada con el VIH y del paciente con diagnóstico de Sida (…) entre
otros atención, insumos y materiales, medicamentos y exámenes.


LEY, DECRETO
RESOLUCIÓN O ACUERDO NOMBRE IMPORTANTE DESTACAR


PLANES Y POLÍTICAS NACIONALES
NOMBRE DEL PLAN IMPORTANTE DESTACAR


1 Plan Nacional de respuesta ante el VIH y el Sida Colombia
2008-2011. http://www.acnur.org/biblioteca/pdf/6406.pdf


El plan tiene como finalidad global contribuir al logro del acceso universal a los servicios de promo-
ción, prevención, atención y apoyo en VIH/Sida.


2 Plan Nacional de salud Publica 2007 – 2010, adoptado
mediante el Decreto 3039 de 2007


http://www.minproteccionsocial.gov.co/Normatividad/
DECRETO%203039%20DE%202007.PDF


ƒ El plan Nacional de salud pública afirma y ratifica la prioridad frente a las enfermedades transmi-
sibles de mayor impacto, entre otras, las infecciones transmisión sexual, el VIH/Sida.


ƒ Dentro de las metas nacionales de Salud Sexual y Reproductiva está, entre otras, mantener por
debajo de 1,2% la prevalencia de infección por VIH en población de 15 a 49 años.


ƒ Pretende implementar el modelo de gestión programática de VIH y la guía para el manejo sin
barreras y con calidad de las infecciones de transmisión sexual y el VIH/Sida.


ƒ Incrementar la cobertura de asesoría y prueba voluntaria para VIH en población general y gestante.
ƒ Suministro de tratamiento a mujeres embarazadas y leche de fórmula a los recién nacidos y las


recién nacidas para reducir la transmisión perinatal del VIH.
ƒ Desarrollo de mecanismos de inspección, vigilancia y control de estándares de calidad de las


instituciones con servicios obstétricos habilitados y de las instituciones que realizan control
prenatal, atención del parto y puerperio, detección y diagnóstico de cáncer de cérvix y mama y
la atención de infecciones de transmisión sexual y el VIH/Sida.


ƒ Coordinar el trabajo integral de los programas de Atención Integral de las Enfermedades Preva-
lentes de la Infancia — AIEPI, de lucha contra el VIH y el Programa Ampliado de Inmunizacio-
nes— PAl para prevenir y atender la coinfección VIH/tuberculosis.




55


cAPÍtuLo V
JÓVENES EN CONTEXTOS DE VULNERABILIDAD


“Adquirir desde jóvenes tales o cuales hábitos no tiene poca importancia:
tiene una importancia absoluta…”


Aristóteles


La gente joven y sus contextos
El presente documento hace una breve descripción de jóvenes y adoles-
centes, partiendo del siguiente lema: “jóvenes distintos, derechos iguales”.
Esto no pretende encasillar, ni mucho menos, insertar a las y los jóvenes en
etapas lineales y rígidas. En oposición, genera precisamente una reflexión
frente a las posturas teóricas que clasifican y rotulan a la adolescencia en
sub-etapas lineales, rígidas y poco flexibles. Estas, a su vez, relacionadas
con los niveles de vulnerabilidad expresados anteriormente en el capítulo
de enfoque y perspectivas frente al Vih/Sida.


En Colombia, diferentes legislaciones catalogan, diferencian y clasifican a
los y las niñas, jóvenes y adolescentes según su edad. De esta forma, se
hace referencia a los niños y las niñas cuando se trata de personas de entre
10 y 12 años. Los y las adolescentes comprenden el periodo de edad que
va desde los 12 a los 18 años y, por último, las personas jóvenes se sitúan
en la franja de edad que se inicia a los 14 años y que finaliza a los 261.


La psicología hace clasificaciones con base en el desarrollo de los y las
jóvenes; sin embargo, estas diferencias generalmente se limitan a aspec-
tos relacionados con el desarrollo físico. La adolescencia puede tener una
1 VéaseCódigo de Infancia y adolescencia:http://www.unicef.org.co/Ley/2.htmyLey375del4deJuliode1997.


¿Sabías que…?


Según la oms/ops, los y las jóvenes son
catalogados como uno de los grupos po-
blacionales al que los gobiernos deben
prestarle especial atención.




56


Jóvenes en contextos
de vulnerabilidad


duración que supera la década —tiempo en el cual se da la transición entre
la niñez y la adultez—, lo que implica importantes cambios físicos, cognos-
citivos y psicosociales2.


De acuerdo con las necesidades particulares de la población ―específica-
mente de los y las jóvenes― no es posible encasillarlos ni encasillarlas, ni
catalogarlos y catalogarlas como “iguales”. Los y las jóvenes constituyen
una población dinámica, en constante cambio y movimiento3.


Entre jóvenes, existen diferencias según sus condiciones psicológicas, eta-
rias, regionales, sociales, económicas, culturales y étnicas, entre otras4. Es
diferente hablar de un joven de 15 años a hacerlo de otro de 19. Ambos son
jóvenes, pero se encuentran en etapas y en procesos distintos frente a su
desarrollo físico, psicológico y social.


Así mismo, existen mayores distancias diferenciales cuando se habla de
jóvenes provenientes de poblaciones diferentes. De esta forma, la informa-
ción que tiene una joven en la Costa Atlántica, es diferente a la que pueda
poseer una joven del centro, y distinta también a la de otro habitante del
sur del país. Esto mismo ocurre cuando se habla de jóvenes rurales y de
jóvenes urbanos5.


Las regiones geográficas de Colombia son distintas en formación y educa-
ción para la sexualidad. En algunos lugares, la sexualidad es un tema que
a diario es puesto en la agenda familiar y comunitaria, mientras que existen
otras regiones en las que esta información es de carácter reservado. Estas
diferencias generan brechas en la información, prácticas, proyectos de vida,
embarazos en la adolescencia e inclusive, pueden variar en el tiempo, alte-
rando la exposición y vulnerabilidad frente a la infección por Vih/Sida y otras
Infecciones de Transmisión Sexual (itS).


A partir de estas diferencias, es vital que quienes se encargan de llevar y
transmitir información relacionada con la sexualidad a diversos grupos de jó-
venes entiendan que la aproximación a cada una de estas poblaciones debe
ser específica, concreta, adecuada, pertinente y “en contexto”. Esto quiere
decir que se debe realizar un abordaje eficaz del tema si se pretende cumplir
el objetivo de brindar información que genere cambios de comportamiento y
movilización de la población joven frente a sus contextos de vulnerabilidad6.
2 PAPALIA,D.:Desarrollo humano,Mcgraw–Hill,México,p.354.
3 ANTEZANA,J,1996;EducaciónenpoblaciónparajóvenesruralesenAméricalatinavéaseen:http://www.fao.org/


docrep/X5633S/X5633S00.htm
4 Centrointeramericanoparaeldesarrollodelconocimientoydelaformaciónprofesional:http://www.cinterfor.org.uy/


public/spanish/region/ampro/cinterfor/temas/youth/doc/not/libro22/i.htm
5 VéaseCentrointeramericanoparaeldesarrollodelconocimientoydelaformaciónprofesional:http://www.cinterfor.


org.uy/public/spanish/region/ampro/cinterfor/temas/youth/doc/not/libro22/i.htm
6 MINISTERIODELAPROTECCIÓNSOCIAL,FONDODEPOBLACIÓNDELASNACIONESUNIDAS.Servicios


amigablesparaadolescentesyjóvenes.2007,[documentoenlínea]www.unfpacolombia.org/documentos/modelo-
samigables2.pdf


¿Sabías que…?


La adolescencia abarca, aproximadamen-
te, el lapso comprendido entre los 10-11
años hasta los 19-20 años, y no puede —ni
debe entenderse— como un proceso neta-
mente biológico, ya que comprende cam-
bios en lo físico, lo social, lo cognitivo y lo
psicológico del joven o la joven.


Las personas jóvenes son tan diversas
como la cantidad de jóvenes que hay.




57


Por ello, debe ser una habilidad de la persona facilitadora el manejar y acomo-
dar la presente guía según las diferencias a las que se hace alusión, ya sea
por condiciones regionales, niveles de información, manejo acertado y uso
adecuado del lenguaje, entre otros7. De esto dependerá el ejercicio concreto
y pertinente, el cumplimiento de los objetivos, los cambios de prácticas y la
motivación personal en el cambio profundo de su contexto de vulnerabilidad.


De acuerdo con el planteamiento de las guías para la detección temprana de
alteraciones del desarrollo de jóvenes de entre 10 a 29 años del Ministerio
de la Protección Social —adoptado por la Resolución 412 de 2000—, para
la comprensión, planeación e impacto efectivo de los servicios de salud de
atención integral a la adolescencia; es recomendable dividir esta etapa en
las siguientes sub-etapas8:


Para la comprensión del presente texto, se recomendó seguir el plantea-
miento de la oMS.


La adolescencia desde el desarrollo


En esta etapa, los cambios más visibles y sensibles son los físicos y —junto
a estos—, se encuentran los cognitivos y psicológicos. La adolescencia es
una etapa muy importante en el desarrollo de todo ser humano, ya que es
el momento en el que el cuerpo se prepara para la sexualidad y la reproduc-
ción, y es aquí donde no siempre lo físico y lo psicológico van de la mano.
Es el inicio de un proceso que toma, aproximadamente, una década del
desarrollo físico y psicológico de las personas, debido al cambio constante
y desbordado de producción hormonal. Físicamente, la persona inicia un
proceso que implica la maduración de glándulas suprarrenales (adrenar-
quia) y la maduración de los órganos sexuales (gonadarquia).


Adolescencia temprana o inicial: de los 10 a los 13 años*


En general esta etapa se inicia con cambios físicos, aunque esto no siem-
pre es así. Está acompañada por transformaciones en las redes sociales de
los y las adolescentes, quienes suelen experimentar sentimientos de con-


7 ALARCÓN,L., et al. “Pensamiento, lenguaje y comportamientoadolescente”.Psicología y pedagogía,Revista
enlíneadelaFacultaddePsicologíayPsicopedagogíadelaUSAL,añoIII,n.º10,Junio,2002.Enhttp://www.
salvador.edu.ar/psic/ua1-9pub03-10-05.htm


8 Definicionesde laAcademiaAmericanadePediatría, laSociedaddeSaluddeAdolescentesy laOrganización
MundialdelaSaludcitadasenNorma técnica para la detección temprana de las alteraciones del desarrollo del
joven de 10 a 29 años,2000.


* Lasetapasdedesarrollodel jovenquesedescribenenestedocumentoestán inspiradaseneldocumentodel
MINISTERIODEPROTECCIÓNSOCIAL,Técnica para la detección temprana de alteraciones del desarrollo del jo-
ven. [documentoenlínea]http://www.hospitalraulorejuelabuenoese.gov.co/soporte_magnetico_de_normas_2009/
subdireccion_cientifica/Resolucion_412_de_2000/Normas_Tecnicas/DeteccionTempranadelasAlteracionesdelDe-
sarrollodelJovende10a29anos.pdf


¿Sabías que…?


El artículo 209 de la ley 559 de 2000,
habla de los actos sexuales con meno-
res de 14 años y dice: “El que reali-
zare actos sexuales diversos del ac-
ceso carnal con persona menor de
catorce (14) años o en su presencia,
o induzca a prácticas sexuales, in-
currirá en prisión de tres (3) a cinco
(5) años” 1.
1 Ley 599 de 2000, por la cual se expide el Código


Penal. Las penas para este delito son aumen-
tadas por el artículo 14 de la ley 890 de 2004 a
partir del 1º de enero de 2005.


El abordaje con los y las jóvenes, inde-
pendientemente de su región y nivel so-
cioeconómico, es diferente y complejo; por
ejemplo, se caracterizan en su mayoría por
manifestar mayor interés en las preguntas
cortas con respuestas cortas.


Evite definir el proceso como “la cátedra”
o la “terapia”; desmotivan y generan bre-
chas entre la información y la acción.




58


Jóvenes en contextos
de vulnerabilidad


tradicción con respecto la idea de dedicar su tiempo a sus tutores y tutoras
o —por el contrario— reservarlo para sus amistades. Las y los jóvenes en
esta etapa pueden tener una visión difusa o escasa de un proyecto de vida
estructurado; hay también un incremento de actividad sexual que se enfoca
en la auto-estimulación.


En esta etapa se da inicio a la pubertad que se caracteriza por el alcance
de la madurez sexual y la capacidad de reproducción�. La pubertad es la
primera fase de la adolescencia en la que se producen las modificaciones
propias del paso de la infancia a la edad adulta�.


Cambios psicológicos de la adolescencia temprana


Los y las jóvenes experimentan con intensidad los cambios biológicos pro-
pios de esta etapa, por lo que existe una alta concentración de su energía
en la comprensión de los cambios de su cuerpo. Las personas adolescen-
tes regulan sus sentimientos, enfocándolos fuera de la casa y esperando
que amistades, compañeros y compañeras, personas adultas, docentes y
más, sean sensibles a sus problemas y comprendan sus conductas. Lo
anterior hace que se manifiesten inquietas y habladoras; por lo general,
no les gusta estar solas y —por esto— desarrollan múltiples relaciones
interpersonales.


Adolescencia intermedia: de los 14 a los 16 años


En esta etapa, se acentúa la distancia afectiva con la figura de autoridad
que representan sus tutoras y tutores y se inicia un proceso de exploración
de diferentes imágenes para expresarse y obtener reconocimiento en la
sociedad. Las y los adolescentes identifican aquí —para sí— diversos roles
de personas adultas. Se inicia una socialización con gente joven de su
mismo o distinto sexo y se puede dar el inicio de las primeras relaciones
sexuales. Su posición frente a la vida, les permite pensar de forma diferente
e independiente y participar en actividades sociales con pares, y de esta
manera ganar espacios de aceptación y reconocimiento social y cultural
que aportan al desarrollo de su propia identidad.


Adolescencia final o tardía de los 17 a los 21 años


Los y las jóvenes de este grupo se caracterizan por la independencia y la
habilidad para integrar su imagen corporal a su identidad o personalidad. Y
es en este proceso en el que en el que adquieren importancia las prácticas


¿Sabías que…?


Las y los jóvenes, en estos momentos de
su vida, empiezan a identificar cuáles son
las características de las personas que per-
ciben como ideales.


La Encuesta Nacional de Demografía y Sa-
lud (ENDS) 2010, encuentra que —en pro-
medio— el inicio de las relaciones sexua les
en jóvenes de Colombia se presenta desde
antes de los 15 años.




59


de cuidado y respeto por la autonomía e intimidad de los demás. Los y las
adolescentes dan mayor prevalencia a las relaciones sociales personales
frente a las establecidas en grupos o colectividades. Hay una clara postura
en relación con el desarrollo de su proyecto de vida y son conscientes de
que las acciones tienen consecuencias y de pueden adaptar su presente
para obtener resultados en su futuro.


Las personas jóvenes que se encuentran en esta etapa se enfrentan a deci-
siones que pueden afectar al resto de su vida, como pude ser la elección de
un proyecto vital determinado: estudiar o trabajar, estudiar antes y trabajar
luego o viceversa. Se acentúa la búsqueda de pareja y el gusto por los otros
y las otras, se potencian las relaciones sexuales y se toman decisiones
sobre ellas.


Juventud de los 21 a los 24 años


Según la Orgnización Mundial de la Salud (oMS), a este grupo pertenecen
las personas entre 21 y 24 años de edad. Esta etapa se corresponde con la
consolidación del rol social. Las y los jóvenes encuentran una consolidación
de roles sociales y de posturas académico-laborales más claras y suelen
iniciar el proceso del desempeño y la producción laboral. A nivel personal,
en las relaciones sexuales, las prácticas de autocuidado y cuidado de los
otros y las otras se acentúa; se pueden enfrentar a una toma de decisiones
frente a la maternidad o paternidad, la vida en pareja y vida laboral; y a la
forma de manejar las posturas personales frente cuestiones como el éxito
laboral, de pareja, académico o el deseo personal.


¿Por qué es necesario hablar de contextos de
vulnerabilidad en jóvenes?
A partir del planteamiento de vulnerabilidad individual, social y programática
frente a la infección por Vih/Sida y su influencia ante las diferentes condi-
ciones personales, se hace necesario implementar una nueva visión de
contextos de vulnerabilidad cuando se hace referencia a la infección en las
diferentes poblaciones.


Es por esto que interpretar estos contextos en la población joven tiene,
en sí, diferentes vertientes y —aunque ahora se nombrarán algunos, entre
ellos, los más conocidos y visibles—, se incita a no olvidar ni ignorar con-
diciones especificas y particulares que hace a los y las jóvenes pertenecer
a contextos de vulnerabilidad distintos frente a la infección por Vih/Sida.


¿Sabías que…?


En estas últimas etapas se empiezan a
definir y a clarificar los proyectos de vida
académicos, laborales y profesionales de
los y las jóvenes.




60


Jóvenes en contextos
de vulnerabilidad


Jóvenes ante los contextos individuales de vulnerabilidad
frente a la infección por VIH/Sida


Al hacer referencia a los contextos de vulnerabilidad individual de jóvenes fren-
te a la infección por Vih, se resalta que todos y todas son vulnerables al virus,
independientemente de sus condiciones. Se deben contemplar, además, las
condiciones cognitivas, comportamentales y sociales que les afectan9.


Dentro de las condiciones cognitivas que, de manera constante, se identifi-
can en las entrevistas realizadas a las y los jóvenes frente a la Infección por
Vih/Sida, se encuentra —de manera generalizada— el concepto de “in-
munidad subjetiva”10. Según este, las personas jóvenes tienden a
considerar que —aunque comprendan y tengan la información frente a las
infecciones, embarazos, riesgos y consecuencias de las relaciones sexua-
les—, no serán ellas las infectadas por el virus, es decir, “no les va a pasar”.


También es posible que dentro de los contextos de vulnerabilidad individua
se encuentren procesos personales frente a la toma de decisiones que pue-
den llegar a ser ambiguos. A modo de ejemplo, una persona joven puede
recibir —desde su formación académica y familiar— mandatos que impo-
nen la abstinencia frente a las relaciones sexuales. Todo ello, relacionado
con conceptos como el pecado, la visibilidad de la virginidad, el cuidado de
lo puro, el matrimonio como posibilidad única del disfrute de la sexualidad,
etc. Esto genera un proceso mental que —de manera individual y cogniti-
va— puede desembocar en relaciones sexuales que se llevan a cabo en
la clandestinidad o el silencio y que se realizan con cargas emocionales y
éticas que pueden afectar la visión de una sexualidad, libre, placentera,
protegida, negociada y responsable.


Ahora bien, dentro de los contextos de vulnerabilidad individual se encuentran
los procesos comportamentales que, a su vez, se identifican con condiciones
que hacen a las personas jóvenes vulnerables a la infección por Vih/Sida.


Los y las jóvenes que por condiciones sociales e individuales desenca-
denan comportamientos representativos de su edad —como puede ser la
maduración y desarrollo de su aparato reproductivo que lo prepara física-
mente para tener relaciones sexuales— son vulnerables a la infección, ya
que —al encontrarse en pleno desarrollo físico— no siempre cuentan con
la información suficiente para poder prevenir una infección por Vih/Sida y
otras infecciones de transmisión sexual11.


9 MINISTERIODELAPROTECCIÓNSOCIAL.FONDODEPOBLACIÓNDENACIONESUNIDAS:Factores de
vulnerabilidad a la infección por VIH en mujeres,Bogotá,2009.


10DOUGLAS,M.,La aceptabilidad del riesgo según las ciencias sociales.PaidósStudio,Barcelona,1996.
11ONUSIDA.HIV/AIDS and young people: hope for tomorrow. UNAIDS-United Nations Department of Public Information,


Switzerland, 2003.


¿Sabías que…?


“Vulnerabilidad subjetiva” es pre-
cisamente un contexto de vulnerabilidad
derivado de interacciones y aprendizajes
que hacen pensar a los y las jóvenes que,
por el hecho de serlo, no están en riesgo.


Por tanto, no es una conducta de vulnerabi-
lidad sino la consecuencia de una serie de
elementos contextuales que no permiten
que las personas jóvenes decidan prote-
gerse.




61


Los contextos de vulnerabilidad individual-social, pueden ser claramente
identificables y, a su vez, confundirse con los otros niveles de vulnerabilidad
social y programática ya que dentro de las condiciones sociales individua-
les se encuentran la concepción del amor versus la pasión, la presión de
grupo, el embarazo adolescente, entre otros.


Las presiones de grupo a las que se enfrentan las y los jóvenes se convier-
ten, posiblemente, en uno de los determinantes individuales más claros,
relacionados con el aprendizaje social, la toma de decisiones y la construc-
ción del amor desde los procesos cognitivos junto a los procesos y viven-
cias sociales12.


Jóvenes frente a los contextos sociales de vulnerabilidad
a la infección por VIH/Sida


Es importante destacar que dentro de los niveles de vulnerabilidad social
se encuentran todas las condiciones económicas, políticas, culturales, mo-
rales y los factores institucionales que definen una mayor o menor protec-
ción de una sociedad dada frente a la infección por Vih/Sida. Condiciones
sociales-morales que cuestionan la importancia del uso de la protección en
una pareja estable; espacios sociales donde se priman otros elementos a
la adquisición de preservativos, donde se refuerza constantemente —y de
manera errada— la estabilidad como método de protección, entre otros13.


Los determinantes económicos y políticos pueden contribuir a la genera-
ción de contextos de vulnerabilidad, teniendo en cuenta que —actualmen-
te— existe una necesidad imperante de recursos económicos en relación
con el ejercicio de la sexualidad y con la reproducción.


Diferentes condiciones económicas alteran las posibilidades, por ejemplo,
de adquirir los elementos para la protección (preservativos, anticoncepti-
vos, etc.) y afectan, además, las posibilidades de dar respuesta a necesi-
dades básicas insatisfechas.


Por otro lado, pero también desde la vulnerabilidad social, se encuentra la
posición de “jóvenes con una sexualidad no normativa”, en la que —ade-
más de todo lo anterior— se registra un choque con el aprendizaje so-
cial normativo establecido y que se da en una educación hetero-sexista
reproducida desde la niñez en juegos, roles, acciones, etc. Es importante


12SALAZAR,M.Adolescentes y sexualidad en América latina y Colombia.UniversidadPedagógicaNacional[docu-
mentoenlínea]en:www.pedagogica.edu.co/storage/rce/articulos/rce22-23_10infor.pdf,2004.


13CONSEJOLOCALDELAJUVENTUDDEVALLADOLID.Campaña de prevención del Sida; guía para la preven-
ción del VIH para mediadores y mediadoras,[documentoenlínea]www.cljv.org/descargas/guia.pdf


¿Sabías que…?


Los y las jóvenes se enfrentan a presiones
para tener relaciones sexuales por parte
de sus pares con frases como la siguiente:
“como tú no has tenido relaciones sexua-
les, no sabes de lo que estamos hablando”.




62


Jóvenes en contextos
de vulnerabilidad


Constantemente, las personas jóvenes encuentran ba-
rreras que les impiden acceder a los servicios de salud,
tales como medicina general, y asesoría, consulta y
exámenes relacionados con la salud sexual y reproduc-
tiva. Ello, en parte, se debe al desconocimiento de la
ley sobre la atención a jóvenes menores de 18 años, ya
que se piensa —de manera errada— que por ser jóve-
nes y menores de edad, es requisito obtener el permiso
de sus padres15.


De igual manera, es importante resaltar que la capa-
citación a jóvenes en temas relacionados con la salud
y sexualidad, en algunos casos es realizada por insti-
tuciones y personal poco flexibles y vulneradores. Por
ello, es imperante la necesidad de crear programas,
instituciones y servicios que permitan la eliminación de
este tipo de barreras a través de un personal —previa-
mente capacitado, formado y sensibilizado— que no
solo abra las puertas de la atención, sino que también
entienda y comprenda las necesidades individuales de
cada joven que allí se presente.


Determinantes en salud


Es posible que, además de lo descrito anteriormente,
los y las jóvenes durante el desarrollo físico, psicológico
y social experimenten diferentes situaciones importan-
tes y que, por ende, estas puedan influenciar tanto en
los contextos de vulnerabilidad individual como en la
social o programática. Dentro de estas situaciones, se
encuentran la actividad física (el ejercicio y la falta de
este puede influir en la salud física y mental); proble-
mas del sueño (dejar de dormir 10 horas para dormir
8 o menos); nutrición y trastornos alimenticios (obesi-
dad, anorexia y bulimia); salud sexual y reproductiva
(embarazos no planeados y no deseados, infecciones
de transmisión sexual, explotación sexual infantil, tra-
bajo sexual, trata de personas); consumo y abuso de
sustancias psicoactivas (alcohol, tabaco, marihuana,
drogas sintéticas, bazuco, éxtasis, expendio y tráfico de
estupefacientes); mortalidad adolescente (suicidio, ho-


15Véaseelconceptode“jovenmaduro”enlaLey1098de2006,porlacualseexpide
elCódigo de infancia y adolescencia.


destacar, ante esta situación, que no se da una condi-
ción o situación vulnerable por el hecho de ser “jóvenes
con una sexualidad no normativa” ya que la vulnerabili-
dad es generada por un contexto social que no cree, ni
acepta patrones que se escapan de sus limites hetero-
sociales, no solo negándolos, sino también enviándolos
a la clandestinidad y a la negación de una sexualidad
libre y responsable. Todo ello, cierra las puertas de di-
ferentes instancias como los servicios de educación,
salud y hasta los ofrecidos por la propia familia.


Jóvenes frente a contextos programáticos
de vulnerabilidad ante la infección por VIH/
Sida


Frente a las condiciones programáticas se encuentran
la imposibilidad de sufragar los costos que implica el ac-
ceso a los métodos de protección, las barreras en el ac-
ceso a los servicios de salud para jóvenes, los temores
institucionales para trabajar con menores de 14 años,
la existencia de programas precarios y no sostenibles,
la falta de capacitación del personal prestador de servi-
cios de salud en temas relacionados con la sexualidad,
la reproducción y la etiología de la infección por Vih, es-
trategias obsoletas, y un marco legal precario y carente
de soporte institucional para su cumplimiento14.


Programáticamente, —ya sea por esfuerzos, disponi-
bilidad o simple voluntad―, existen barreras que no
aportan herramientas para los y las jóvenes en la con-
secución de sus metas, en la postergación del inicio de
relaciones sexuales, en la posibilidad de tener menor
¿riesgo? de exposición a las Infecciones de Transmi-
sión Sexual (ITS) y a los Embarazos No Planeados
(ENP) y —por consiguiente— en la concepción de des-
cendencia antes del cumplimiento de metas académi-
cas o laborales. No existe la disponibilidad abierta y sin
restricción de elementos de protección como preserva-
tivos que permita al joven o a la joven protegerse en
una relación sexual.


14OMS.VIH, adolescentes y jóvenes: la oms interviene. [documentoen línea]www.
paho.org/spanish/ad/fch/ca/sa-VIH.noviembre.pdf




63


micidio); factores económicos (pobreza, pobreza extrema, infracciones de
la ley); conflicto armado interno (desplazamiento o reclutamiento forzado);
situaciones emocionales (depresión, euforia, relaciones familiares o acadé-
micas, entre otras)16.


¿Y por qué invertir en las y los jóvenes?


La gente joven también es parte de la sociedad.
(Taller de formación a ong, “Mesa de jóvenes”,


12 al 15 de octubre de 2010)


Cualquier tipo de acción, trabajo e inversión que se dirija a las y los jóvenes
jamás será en vano. Se hace necesario cuando se comprende que son la
base y, a la vez, la futura fuerza trabajadora del país. Cuanto mejor esté
preparada esta base, mejor será el trabajo en la calidad y efectividad que
se reflejará en el desarrollo armónico y potencial del mismo.


Ahora, dentro de este tipo de acciones, identificar las que se enfocan en
la prevención de embarazos no planeados e infecciones de transmisión
sexual —incluyendo el Vih/Sida— contribuye a que esta población pueda
cumplir objetivos y metas académicas, y a la adquisición de conocimientos
en áreas específicas con los que tengan mayores posibilidades de obtener
en el futuro mejores posiciones laborales17.


Los esfuerzos que se puedan unir para incentivar, cada vez más, la deci-
sión de aplazar los embarazos no deseados y/o los no planeados para —a
cambio de ello— incrementar el estudio y el trabajo profesional, hará de los
y las jóvenes una población preparada para enfrentar condiciones cada vez
más complejas y exigentes en los espacios académicos y laborales.


El ejercicio de la sexualidad en los y las jóvenes es una situación real que
no puede ni debe ocultarse pero que, en ocasiones, va en contravía de los
esquemas productivos y del desarrollo del país. Para esto, es importan-
te determinar si la sexualidad y la capacidad reproductiva se ejercen de
manera y, ante todo, con la responsabilidad que implica la prevención de
infecciones de transmisión sexual, incluyendo el Vih/Sida.


Actualmente, las cifras mundiales en Salud Sexual Reproductiva (SSR)
señalan a los y las jóvenes como sus principales sujetos de estudio. Las


16TallerdeformaciónONG,Convenio620-AdiciónVIH,“mesadeJóvenes”.12al15deOctubrede2010.
17SECRETARÍADESALUDDECHAPULTECMORALES.Prevención del embarazo no planeado en los adolescen-


tes, Dirección General de Salud Reproductiva México, D.F.[documentoenlínea]www.salud.gob.mx/unidades/cdi/
documentos/DOCSAL7201.pdf


¿Sabías que…?


Las y los jóvenes en contextos de vulnera-
bilidad necesitan oportunidades.




64


Jóvenes en contextos
de vulnerabilidad


estadísticas indican que las infecciones de transmisión sexual, como lo es
el VIH/Sida, afectan cada día más a esta población. El 73% de las mujeres
encuestadas tiene fallas en el conocimiento integral y comprensivo el VIH/
Sida18, y los mayores niveles de desconocimiento se encuentran entre las
mujeres más jovenes y entre las de mayor edad.


A través del seguimiento a los procesos de formación académica, las y
los jóvenes escolarizados pueden beneficiarse con el Programa de edu-
cación para la sexualidad y construcción de ciudadanía del Ministerio de
Educación Nacional y del Fondo de Población de las Naciones Unidas19
que —independientemente de que las instituciones educativas cuenten con
esta orientación— tiene como objetivo contribuir al fortalecimiento del sec-
tor educativo en el desarrollo de proyectos pedagógicos de educación para
la sexualidad, con un enfoque de construcción de ciudadanía y ejercicio de
los derechos humanos, sexuales y reproductivos. Este programa constituye
un importante referente de intervención tanto para los y las docentes como
para el personal prestador de servicios de salud y sus instituciones.


Las personas jóvenes en contextos de vulnerabilidad presentan diferentes
dificultades frente a su crecimiento personal, independientemente de lo que
se observe. Esto se debe a que los entornos en los que se desenvuelven se
encuentran, en ocasiones, en contra de todos sus esfuerzos de crecimiento
y superación personal. El estigma y discriminación en contra de los y las
jóvenes y de otras poblaciones vulnerables, son generalizados y en nume-
rosas ocasiones les niegan oportunidades.


Las oportunidades constituyen posibilidades de crecimiento y desarrollo de
cada persona, hacen posible la transformación de los contextos y superar
las dificultades que generan situación de vulnerabilidad. Es necesario en-
tonces crear contextos en los que las condiciones personales, familiares,
económicas y académicas que permitan a la gente joven incorporarse a un
mercado laboral complejo y exigente.


¿Cómo?


Los y las jóvenes no son terribles.


La población joven necesita más información y menos “cátedra”. Quieren y
precisan servidores que resuelvan la inmediatez de su necesidad; que les
indiquen instrucciones claras y precisas, alejadas de conceptos moralistas,
18PROFAMILIA,FONDODEPOBLACIÓNDELASNACIONESUNIDAS,MINISTERIODELAPROTECCIÓNSO-


CIAL&USAID:Encuesta nacional de demografía y salud,(ENDS),2010.
19VéaseMINISTERIODEEDUCACIÓNNACIONAL,FONDODEPOBLACIÓNDELASNACIONESUNIDAS. Pro-


grama de educación para la sexualidad y construcción de ciudadanía,2008, [documento en línea]: http://www.
mineducacion.gov.co/1621/article-172105.html


¿Sabías que…?


Todas las sociedades necesitan formar a
su base poblacional para procurarse una
mayor probabilidad de desarrollo y supera-
ción social.


El bono demográfico hace referencia a una
fase en la que el equilibrio entre edades
resulta una oportunidad para el desarrollo.
Ocurre cuando cambia favorablemente la
relación de dependencia entre la población
en edad productiva (jóvenes y gente adul-
ta) y aquella en edad dependiente (niñas
y niños y personas mayores), con un ma-
yor peso relativo de la primera en relación
con la segunda. Una mayor proporción de
trabajadores y trabajadoras no solo repre-
senta una reducción del gasto en personas
dependientes, sino que tiende a impulsar
el crecimiento económico a través del in-
cremento en el ingreso y la acumulación
acelerada del capital.2


2 http://www.eclac.cl/celade/noticias/documentosdetra-
bajo/2/37142/OIJ-CELADEBono_dem.pdf




65


señaladores y vulneradores. Las y los jóvenes se aferran a personas firmes
que les dirijan y que no titubeen con sus indicaciones; que usen un lenguaje
adecuado, que sean referentes; que muestren interés con sus actitudes y
que motiven a desarrollar prácticas cuidadosas en todos los aspectos de la
salud sexual y reproductiva.


Es necesario tener en cuenta que las personas jóvenes encuentran en sus
pares información de primera mano —aunque no siempre tan veraz y de la
manera que quieren recibirla (pregunta-respuesta)— y que, en ocasiones,
el hecho de buscar información en otros espacios académicos o institucio-
nales pueden hacerles objeto de burla y censura. Debido a ello, los y las
jóvenes encuentran los primeros referentes de información en sexualidad
en sus pares, dejando de lado y postergando la asesoría de personal es-
pecializado.


Para lograr una mayor eficacia en las acciones de formación y de sensibi-
lización se sugiere que la información sea transmitida a través de activida-
des lúdico-educativas y evitar métodos como conferencias.


Los y las jóvenes pueden tener acceso diario a herramientas como internet,
donde podrán encontrar información científica y académica acerca de la
infección del Vih/Sida. Por ello, las acciones deberán ir más allá de la mera
transmisión de conocimientos y procurar intervenir en aspectos como la
emoción, la decisión, el autoestima, la sensibilidad personal y en la posibili-
dad de cambiar a partir de las vivencias y los sentimientos.


Del mismo modo, la oferta de servicios deberá motivar la asistencia y la
participación y garantizar, además, la confidencialidad y privacidad en sus
espacios. Idealmente los ser servicios deben prestarse por personal capa-
citado para atender a esta población20.


Ahora —para quienes se mueven en contextos educativos— la preven-
ción de la infección por Vih/Sida se encuentra en segundo plano frente al
embarazo adolescente. Esto contribuye a reforzar los contextos de vulne-
rabilidad individual en especial los referentes a la vulnerabilidad subjetiva,
ya que se tiende a pensar que el riesgo se encuentra en la posibilidad de
embarazo y no en las infecciones.


20ORGANIZACIÓNPANAMERICANADESALUD,UNICEF,FONDODEPOBLACIÓNDELASNACIONESUNIDAS.
La única oportunidad: seguridad humana para el desarrollo de las mujeres y los niños del Perú. Resultados y
lecciones aprendidas del proyecto.[documentoenlínea]www.unfpa.org.pe/publicaciones/publicacionesperu/OPS-
UNICEF-UNFPA-Seguridad_Humana.pdf


No olvides que…


toda actividad académica de prevención de
embarazo debe contemplar la prevención
de infecciones de transmisión sexual y vi-
ceversa.




66


Jóvenes en contextos
de vulnerabilidad


¿Dónde?


Las personas jóvenes que, por diferentes causas, se encuentran en situa-
ciones y contextos de vulnerabilidad, no solo son diversas entre sí; también
lo son en su orientación sexual y en el concepto de género que manejan.
Dentro de las condiciones que contemplan los contextos de vulnerabilidad
se encuentra el desplazamiento forzado, el conflicto armado (ya sea como
víctima o como a causa del reclutamiento forzado), circunstancias econó-
micas y/o educativas deficientes, etc. Ante tales condiciones la población
joven requiere de orientación para transformar los contextos de vulnerabili-
dad en los que se encuentran.


Asimismo, se debe disponer de lugares adecuados y amigables; de profe-
sionales que ofrezcan un trato adecuado, y, en la medida de lo posible, que
sea un personal sexualmente diverso que les brinde una atención digna y
respetuosa que genere confianza en la institución y, de esta manera, res-
ponder a todas las necesidades e inquietudes que esta población requiera
en materia de salud.


En el caso de que en el ámbito institucional no se cuente con las condicio-
nes adecuadas para la atención de jóvenes, se deberá realizar de manera
respetuosa su remisión a los servicios especializados. Las iniciativas de los
Servicios de salud amigables para adolescentes y jóvenes, implementados
por el Ministerio de la Protección Social con el apoyo del Fondo de Pobla-
ción de las Naciones Unidas, pueden ser una solución a las necesidades
apremiantes de este sector poblacional.


Actualmente, existe un fenómeno claro en contextos sociales de vulnera-
bilidad; se trata de la conformación de grupos de jóvenes con afinidades y
situaciones similares y que, con base en los diferentes contextos culturales,
se denominan según sus afinidades. Es allí donde se encuentra la confor-
mación de tribus urbanas: “los parches”, “el combo”, “la pandilla”, “la barra”
—entre otros— que, a su vez, pueden tener ideologías y comportamientos
específicos (floggers, emos, metaleros, punks, entre otros21).


Estos grupos que algunas veces, han sido catalogados como “violentos”, se
caracterizan por disponer de lugares y puntos de encuentro propios en los
que tienen lugar diferentes acciones: ingreso y salida de jóvenes, consumo
experimental, social, esporádico o constante de sustancias psicoactivas;
afinidad en la música, en el dibujo, en la forma de vestir, en las “barras”, etc.


21MARTÍNEZ,J.Tribus urbanas en nuestra sociedad,véaseenlínea:http://www.pdf-engine.net/view.php?bt=TITULO-
DEL-PROYECTO--Tribus-urbanas--en-nuestra-sociedad--...-&lj=http://www.medellin.edu.co/sites/Educativo/Do-
centes/feriaexplora/Ciencias%20Sociales%20y%20del%20Comportamiento/Tribus%20urbanas%20en%20nues-
tra%20sociedad.pdf&k=tribus-urbanas-en-colombia


Para recordar…


Las personas jóvenes pueden obtener in-
formación de internet. Por consiguiente,
uno de los principales retos de las y los
facilitadores en los procesos de formación
y sensibilización es el de ser cada día más
creativos y dinámicos para motivar el en-
cuentro personal.




67


Cualquiera que sea la o el joven al que se le preste asistencia y orientación,
es importante identificar la existencia no solo de necesidades específicas,
sino también de características particulares que permitan desarrollar accio-
nes tendientes a contrarrestar las situaciones que los afecten.


Contextos de vulnerabilidad de jóvenes y adolescentes
Las personas jóvenes son consideradas una población vulnerable frente
a la infección del Vih/Sida por diferentes razones, las más notables están
relacionadas con la falta de información y la escasa posibilidad de de-
sarrollar acciones de prevención personal.


Una persona joven, inmersa en una familia con pautas de crianza conser-
vadora y cuyas vías de comunicación pueden encontrarse sesgadas, en
ocasiones, por una figura que se aleja de la realidad de la población juvenil,
puede ocasionar un distanciamiento de una educación para la sexualidad y
aumentar el riesgo frente a embarazos, infecciones de transmisión sexual
(Vih/Sida).Cualquier joven puede verse influenciada o influenciado por su
familia o por la precaria información recibida sobre la salud, la sexualidad y
la reproducción. Todo esto influye en que el Vih/Sida, ni siquiera sea con-
siderado como una posibilidad, impidiendo la prevención y restando interés
personal en su prevención22.


Históricamente la información común para la prevención de la infección
por Vih/Sida ha sido estigmatizada y ha discriminado a dos poblaciones
concretas: la población de hombres que tienen relaciones sexuales con
hombres (hSh) y las mujeres trabajadoras sexuales (MtS), no solo por
ser vulnerables a ella, sino porque en este tipo de poblaciones la infección
se ha concentrado de forma mayoritaria. Así mismo, han sufrido señala-
mientos y han sido juzgadas y juzgados por sus prácticas sexuales bajo
criterios errados, creándose la falsa idea de que la infección solo afecta a
esta población.


Ahora, las oportunidades que tienen las y los jóvenes de acceder a diferen-
tes servicios, asesoría e información veraz, adecuada y clara, son escasas.
En Colombia las barreras pueden ser tan grandes que se requiere de re-
cursos económicos suficientes para acceder a estos servicios que, por su
costo, la mayoría de jóvenes no puede sufragar, por lo cual se convierte
en privilegio de quienes tienen medios de pago. Esto permite afirmar que
las condiciones económicas también son un factor que vulnera a jóvenes
y adolescentes ya que, a menor cantidad de recursos económicos, dismi-


22FLOREZ,C.&SOTO,V.:Fecundidad adolescente y pobreza: Diagnóstico y lineamientos de política.Departamento
nacionaldeplaneación,2007.


¿Sabías que…?


Culturalmente existe una transmisión ver-
tical de información relacionada con los
temas de salud y sexualidad pero, dentro
de esta información, no se encuentra la
prevención del Vih/Sida.


El consumo de sustancias psicoactivas
(SPa) puede hacer que se pierda el control
y, por consiguiente, es una condición indi-
vidual social que genera vulnerabiliad a la
infección por Vih/Sida.


Las condiciones económicas insuficientes
disminuyen las oportunidades de acceso
a servicios e información sobre la salud
sexual y reproductiva y, por consiguiente,
refuerzan la condición de vulnerabilidad.




68


Jóvenes en contextos
de vulnerabilidad


nuyen las oportunidades de acceso a los servicios y la información. Esto
desencadena en una mayor vulnerabilidad frente a la infección.


El único método directo para prevenir la infección por VIH/Sida por vía
sexual es el condón. Sin embargo, las y los jóvenes siguen enfrentándose
a las barreras sociales y económicas que les impiden acceder a los pre-
servativos. La población joven debe enfrentarse a una cadena de barreras,
tales como los altos costos, a los juicios de vendedoras o vendedores que
con frases como “tan pequeño y ya pidiendo condones” o con afirmacio-
nes que no son reales como “eso está prohibido para menores de edad”,
que acaban alejándola de esta forma de prevención. Es por esto que, en
ocasiones, las y los jóvenes se muestran reacios a pedir un preservativo
aunque sea en la tienda más cercana ya que no les interesa sentirse vul-
nerados ni vulneradas, lo que les lleva a sostener relaciones sexuales sin
la protección necesaria.


Por otro lado, también es importante destacar que las habilidades y en-
trenamiento en el uso adecuado del preservativo no son claras y, muchas
veces, se cree que haberlo utilizado una vez es garantía de haber hecho
un buen uso del preservativo; esto no siempre es así. Las acciones de
formación siempre deben incluir el ejercicio de colocación del preservativo
con maniobras e instrucciones claras y además de demostrarse, deben
practicarse en un modelo anatómico.


¿Sabías que…?


El acceso a los servicios pretende que no
exista ningún tipo de restricción para los
jóvenes frente a la venta de preservativos.




69


cAPÍtuLo VI
HERRAMIENTAS PARA LA TRANSFORMACIÓN DE
CONTEXTOS DE VULNERABILIDAD


Las siguientes actividades fueron diseñadas para transformar niveles de
vulnerabilidad individual, social y programática frente a la infección por Vih/
Sida en Jóvenes en contextos de vulnerabilidad. Por lo cual, para su apli-
cación y para garantizar su efectividad es necesario conocer el enfoque de
vulnerabilidad y tenerlo en cuenta a la hora del desarrollo de las actividades
que aquí se proponen.


Los niveles de vulnerabilidad individual, social y programática; no repre-
sentan categorías cerradas, sino niveles interrelacionados que se vinculan
y se entrecruzan de múltiples maneras. Así, cada una de estas actividades
tiene la capacidad de enfocarse en un nivel de vulnerabilidad o de incidir
en los tres niveles propuestos, según los intereses y las necesidades del
facilitador o facilitadora.


Las herramientas de la presente guía permitirán orientar diferentes activi-
dades en el momento de realizar acciones encaminadas y enfocadas a la
prevención del Vih/Sida desde lo individual, lo social y lo programático. Por
ello, cuando usted se pregunte “¿cómo puedo hacer una actividad
de prevención de viH/Sida adecuada y pertinente con jóvenes
en contextos de vulnerabilidad?”, usted podrá hacer uso de esta guía
metodológica, y generar actividades de formación o sensibilización desde
este mismo enfoque.


En este apartado, encontrará diferentes herramientas que le ayudarán a
desarrollar la guía de una manera mucho más amena y cordial. Esto le
permitirá prepararse técnica, táctica y emocionalmente para el desarrollo




70


Jóvenes en contextos
de vulnerabilidad


de las actividades. La intención de esta guía es que us-
ted pueda elegir cuáles son las actividades que quiere
desarrollar, según su tiempo y disponibilidad. Encontra-
rá actividades rompehielo, actividades de formación y
otras actividades de sensibilización destinadas no solo
al grupo de personas que aquí se especifica, sino a la
población en general.


Consideraciones generales para el uso
de las herramientas de formación y
sensibilización


1. A continuación se exponen algunas ideas fundamen-
tales a tener en cuenta en el desarrollo de estas he-
rramientas:


ƒ Como facilitador o facilitadora que use esta guía es
preciso que se familiarice con las herramientas con-
ceptuales que anteriormente se han expuesto, interio-
rice los conceptos y los maneje a la perfección.


ƒ Es necesario que su postura en los talleres o interven-
ciones en espacios abiertos sea siempre garante de
los Derechos Humanos y que propenda por la visibili-
zación de los mismos desde sus propias actuaciones.


ƒ Reconozca el saber de las personas que participan;
esto es fundamental para lograr aprendizajes conjun-
tos y significativos para todas y todos.


ƒ Para el desarrollo de actividades en espacios cerra-
dos o talleres o para cuando las personas asistentes
se encuentren cansadas o adormiladas es fundamen-
tal el uso de técnicas de animación y/o rompehielos al
inicio del taller —como se explicará más adelante—.
Es importante que use un lenguaje sencillo y preciso
para explicar cada uno de los conceptos.


ƒ Potencie la creatividad y recursividad en el desarrollo
de todos los espacios, en tanto que algunas de las
actividades necesitarán integrar conocimientos y par-
ticularidades de las regiones o contextos en donde
tenga lugar la intervención.


ƒ Recuerde el uso de un lenguaje sencillo y preciso en
cada uno de los conceptos.


ƒ En el desarrollo de los talleres, busque siempre la inte-
gración y reconocimiento de los y las jóvenes asisten-


tes a las actividades; identifique también a personas
con algún tipo de limitación visual, auditiva o motora,
así como sus capacidades para leer o escribir.


ƒ No suponga que todas las personas presentes tienen
una orientación sexual heterosexual, ni tampoco ge-
neralice a las personas jóvenes como un todo.


ƒ Se sugiere, como estrategia pedagógica, el uso de
tarjetas visibles con los nombres de quienes partici-
pen en el desarrollo de las actividades, con el fin de
facilitar la interacción.


ƒ No olvide nunca, al presentarse, decir su nombre com-
pleto antes del inicio de cualquiera de las actividades.


2. Estructura de los Talleres:


a) Presentación del objetivo de la estrategia y del objeti-
vo del taller: la persona facilitadora hará una presen-
tación del marco en el cual se inscribe la estrategia
de prevención de VIH/Sida y el objetivo del taller. En
lo posible, utilice fichas para que éste se encuentre
visible a lo largo del mismo.


b) Actividad de presentación/rompehielos/relajación:
será necesario utilizar siempre una serie de activi-
dades rompehielos que —en lo posible— incluyan la
presentación de los y las asistentes.


c) Establecimiento de normas: proponga algunas nor-
mas básicas de relación como levantar la mano para
participar, escuchar activamente los contenidos y
participaciones, reconocer las opiniones de las otras
personas asistentes, respetar el desarrollo de los
tiempos, etc.


d) Actividad central: s desarrolle algunas de las activida-
des propuestas en las herramientas proporcionadas
más adelante.


e) No olvide cerrar siempre con el reconocimiento de la
participación de las personas asistentes, resalte las
principales ideas trabajadas, invite a la realización de
las tareas —si las hubiere— y motive a la participa-
ción al próximo taller.


EN TODOS LOS TALLERES DE FORMACIÓN Y SEN-
SIBILIZACIÓN, SE DEBERÁ REALIZAR LA EXPLICA-
CIÓN SOBRE EL USO ADECUADO DEL CONDÓN.
PARA TAL EFECTO, ES NECESARIO DISPONER DE
LOS MATERIALES NECESARIOS.




71


ActIVIdAdeS roMPeHIeLo
Es esencial que todos los talleres incluyan en su inicio actividades de pre-
sentación y rompehielo. Estas le permitirán desarrollar una relación dife-
rente con los y las participantes para hacer del espacio de formación un
espacio agradable, flexible y sensible. Por eso, a continuación se sugieren
algunas, las cuales pueden ser utilizadas indistintamente de la actividad
central a desarrollar. Es importante que procure relacionar las siguientes
actividades con el tema y objetivo del taller a desarrollar.


Actividad 1. El micrófono


Las y los participantes se deben sentar formando un círculo en el piso y se
pasan un objeto pensando que es un micrófono. De esta forma, les conta-
rán al resto de participantes cuestiones como cuál es su nombre o qué les
gusta hacer en su tiempo libre.


Actividad 2. Tingo tango


Los y las participantes se ubican en un círculo y, con ayuda de un objeto que
van rotando hacia la derecha de quien inició, se juega al tingo tango. La
persona que en al escuchar la palabra “tango” tenga el objeto en su mano,
debe presentarse (con nombre, edad y aficiones) y presentar a una o dos
personas más de manera rápida. No es necesario que todas las personas
participantes se presenten.




72


Jóvenes en contextos
de vulnerabilidad


Actividad 3. Circulando


En primer lugar se le solicita a cada participante enume-
rarse como “1” o “2” para —posteriormente— ubicarse
en dos círculos, uno por cada número (uno dentro de
otro). Así, deben acomodarse mirándose cara a cara de
tal manera, que siempre alguien del círculo interno esté
mirando a otra persona del círculo externo. Se les pide
que se presenten y que, posteriormente, giren el círculo
interno a la derecha y el externo a la izquierda para vol-
ver a presentarse con una nueva persona. Así, se rota
hasta terminar la fase de presentación. La idea es no
durar más de 1 minuto en cada presentación.


Actividad 4. El Pájaro Loco


Las personas participantes deben ubicarse en grupos
de tres personas. Dos de ellas, tomarán sus manos mi-
rándose frente a frente, y la otra estará ubicada entre
ambas. Se presentan entre sí y se cuentan el lugar de
donde vienen.


Posteriormente, se da la instrucción “pájaros a sus ni-
dos”, y las personas que están dentro del nido deben ir
en busca de otro nido. Al nido que llegue, le debe decir
su nombre y preguntar el de la pareja que forma el nido.
La o el facilitador indica de nuevo “nidos a los pájaros”.
En este momento, los nidos deben salir a buscar a los
pájaros. Al igual que antes, hacen una breve presenta-
ción personal; luego se dice “pájaro loco” y, tanto nidos
como pájaros, se deben reagrupar en nuevos nidos con
nuevos pájaros y se vuelven a presentar.


Actividad 5. La entrevista


La entrevista consiste en conocer diferentes aspectos
de una persona y que esta sea presentada por otra y no
por la misma persona.


ƒ Al iniciar el proceso, el facilitador o la facilitadora debe
entregar un rótulo con un número a cada persona.
Este rótulo debe posicionarse en un lugar visible para


los demás participantes.
ƒ Posteriormente, se entrega la guía de entrevista con
un conjunto de preguntas.


ƒ El o la facilitadora, antes de entregar la guía de en-
trevista debe marcar aleatoriamente en la parte su-
perior derecha de la hoja un número consecutivo que
dependerá del número total de personas asistentes.


ƒ Ahora, cada participante debe buscar a la persona del
número que se indica en la hoja correspondiente.


Ej.: ¿Dónde le gusta comer al número 17? La persona
debe ir en búsqueda del número 17 y preguntarle qué
le gusta comer; debe anotar la respuesta frente a la pre-
gunta.


Luego de haber hecho la entrevista a todas las perso-
nas (números), deben tomar asiento nuevamente en
mesa redonda.


El o la facilitadora pregunta “¿qué sabemos del número
4?”, y los y las participantes deberán responder según
las respuestas recolectadas. A continuación, propone-
mos posibles preguntas para esta actividad:


1. ¿Cuál es el nombre del número_______________?


2. ¿Qué hace, estudia o trabaja y en qué el número
___________?


3. ¿Cuántos años tiene el número _______________?


4. ¿Qué le gusta hacer al número _______________?


5. ¿Qué le gusta comer al número ______________?


6. ¿De dónde es el número____________________?


7. ¿Qué sitios le gusta de su ciudad al número ______?


8. ¿Cuál es el hobby preferido del número __________?


9. ¿Qué hace en sus ratos libres el número _______?


10. ¿Con quién vive el número ___________________?




73


11. ¿Tiene hijos o hijas el número ________________?
¿Cuántos?


12. ¿Tiene mascotas el número ________________?


13. ¿Cuál es la mejor cualidad del número ________?


14. De su personalidad, ¿qué debe mejorar el número
___________?


15. ¿Cuál es el color que más le gusta al número ____?


16. ¿Qué le gusta que le regalen al número _______?


17. ¿Qué música le gusta al número________?


Actividad 6. Pregunto y respondo


El facilitador solicita a los y las participantes, que en
una tamaño carta, hagan una pregunta que permita sa-
ber algo en profundidad de una persona. Cada una de
estas preguntas se coloca en una bolsa para que cada
participante pase, retire al azar una de las preguntas y
la responda en voz alta después de decir su nombre y
el lugar al que pertenece.


Actividad 7. La cita


Los y las participantes deben organizarse en grupos de
cuatro personas; luego de tres, hasta quedar con gru-
pos de dos personas. Ahora, se deben presentar con
el o la otra y tienen dos minutos para obtener la mayor
cantidad de información posible sobre su compañera
o compañero. Posteriormente, volvemos al círculo de
partida y cada persona debe presentar a la pareja con
la que tuvo la cita.


Actividad 8. Aprendiéndome tu nombre


Los y las asistentes se ubican en círculo. El facilitador
o facilitadora escoge a una persona del círculo quien
debe decir su nombre. Posteriormente, la persona de la


derecha debe repetir el nombre de la primera persona
y, luego, el suyo propio. La acción se repite. En la me-
dida en que el ejercicio avanza, se aumenta la cantidad
de nombres que deben recordar las y los participantes
hasta que se llega a la última persona del círculo, quien
debe decir el nombre de cada participante.


Actividad 9. La pregunta suelta


El facilitador o facilitadora tiene cinco preguntas previa-
mente diseñadas, y le pide a los participantes que res-
pondan la pregunta en un máximo de dos palabras. El
o la facilitadora pasará rápidamente, señalando a cada
participante, quienes deben responder las preguntas
que se proponen a continuación:


1) ¿Cuál es tu nombre?


2) ¿Cuántos años tienes?


3) ¿Tienes mascotas?


4) ¿Dónde vives?


5) ¿Qué haces?


6) ¿Qué tipo de música te gusta?


Actividad 10. A mí me decían…


Se pide a cada participante que diga su nombre en una
frase que alguna vez haya escuchado en su niñez; lo
importante es lograr describir con la frase algo caracte-
rístico de la persona. Por ejemplo: “Juan, deja de estar
revolcándote con los perros”, “Carolina, deja de estar
callejeando a toda hora”.


Actividad 11. Mi nombre… y me gusta…


Cuando una persona se presenta, dice su nombre y
una cualidad que la represente: “mi nombre es Juan y




74


Jóvenes en contextos
de vulnerabilidad


me gusta ser alegre”; “mi nombre es Paola y me gusta
comer”. La idea es que no se repitan las características
que dichas por otros participantes. Se pide la colabora-
ción de cada asistente en respetar lo que cada persona
exprese.


Una variante de esta actividad puede darse con colo-
res, películas, música, canciones, libros, programas de
televisión, proyectos de vida, entre otros.


Actividad 12. Mímica


Se pide a cada asistente que piense en un sentimiento
o característica personal que la defina y que la descri-
ba como persona. Luego, cada persona debe pasar al
frente, decir su nombre y representar la característica
hasta que el resto del grupo lo adivine.


Actividad 13. Hipnotismo colombiano


Después de haber recorrido el salón por el que se va a
realizar la actividad, las personas asistentes se deben
agrupar por parejas. El o la facilitadora hará un ejemplo
para que, después el resto del grupo, haga el respectivo
ejercicio.


Primero, la o el facilitador realiza el ejercicio con algu-
na persona participante. La idea es que la persona que
va a hipnotizar (guiar) se pare frente al que va a ser
hipnotizado (guiado) y coloque la mano muy cerca a la
cara de su compañero (la distancia ideal es de 5 a 10
cm). En este momento el facilitador le pide al que va a
ser guiado que busque un punto fijo en la mano y no lo
pierda de vista, y que tampoco pierda la distancia entre
su mano y su cara. El hipnotizador inicia el movimiento
de su mano y el guiado debe seguir la mano del guía.


Cuanto más lento sea el movimiento del facilitador o
facilitadora, mejor y más fácil será para la otra per-
sona que se encuentra hipnotizada. Es importante
experimentar nuevos movimientos y nuevas posturas.
Posteriormente, se pide que cambien de hipnotizador


o hipnotizadora y de hipnotizado o hipnotizada, para
que realice el mismo ejercicio con alguna persona par-
ticipante.


Se acaba la actividad rompehielo hablando de la impor-
tancia y responsabilidad de dirigir a otra persona.


Actividad 14. Preguntas iniciales


Se pide a cada participante —teniendo en cuenta que
se va a realizar una actividad relacionada con el Vih/
Sida— que plasme en una hoja de papel tamaño carta
las preguntas relacionadas con el tema. La persona fa-
cilitadora leerá rápidamente las preguntas que escribie-
ron los y las participantes para:


1) definir y presentar los temas a tratar y


2) identificar cuáles son las inquietudes más relevantes
de cada participante.


Actividad 15. El pasaporte


Se pide a los y las participantes que en una hoja de
papel tamaño carta, elaboren un documento de iden-
tificación tipo pasaporte, con características específi-
cas como: fotografía, nombre, fecha de nacimiento, lu-
gar de origen, estatura, barrio donde vive, estado civil,
lugar al que desee viajar y lugares que haya visitado
en su país.


Posteriormente, cada participante pasa al frente y, des-
pués de mostrar su pasaporte, lo coloca en una pantalla
mágica o lo coloca con cinta en la pared hasta que cada
persona se presente.


Actividad 16. Lazo de compromiso


La o el facilitador entrega a cada participante un lazo,
cinta de tela o lana como símbolo de la sabiduría (pue-
de hacer una reflexión relacionada con la importancia de
obtener conocimiento mientras hace entrega de la cinta).




75


Teniendo en cuenta que cada participante tiene su lazo,
se debe acercar a otra persona participante amarrándo-
le suavemente la lana en la muñeca izquierda y hacien-
do énfasis en que cada persona debe entregar y recibir
una cinta.


Durante el tiempo que amarra el lazo, debe construirse
una frase relacionada con el interés de aprender y de
llevarse consigo la mayor cantidad de conocimiento so-
bre el tema.


Actividad 17. Piropos


Cada participante debe tener en su mano tres hojas ta-
maño carta. Con todas las personas participantes de
pie, se debe acercar a quien desee y escribirá en el
papel algo interesante o importante de quien se acercó
(tipo piropo); por ejemplo, “tus ojos son lindos”, “tu ca-
misa es bonita”, “eres buen amigo”. La idea es que cada
persona puede recibir solo tres papeles y debe entregar
sus tres papeles.


Posteriormente, el facilitador o facilitadora abrirá la po-
sibilidad de que —quien desee— muestre al resto lo
que le escribieron en su papel.


Actividad 18. Una receta para la vida


Con todos y todas las participantes, se va a realizar
una metáfora tipo receta, en la que —cada asistente—
aportará un ingrediente para el éxito del taller. Enton-
ces el facilitador o facilitadora empezará a motivar a las


personas asistentes a agregarle elementos al platillo.
Ej.: “para el éxito del taller, necesitamos agregarle mo-
tivación”; “para el éxito del taller necesitamos apagar el
celular”, etc.


Es relevante hacer la reflexión enfocada a las reglas
mínimas que todos y todas deben cumplir para el éxito
armonioso del taller.


Actividad 19. Mi animal preferido


Cada participante se debe presentar, primero, diciendo
su nombre y, segundo, hablando un poco de un animal
de su interés y haciendo una relación directa entre él o
ella y el animal. Se debe aclarar que cuantos más ani-
males se destaquen resaltando sus capacidades, será
mejor para la discusión por lo que, se debe aclarar al
público, que no se pueden repetir animales.


Ej.: mi nombre es Cindy y me gusta el caballo porque
es el más elegante de todos los animales.


Actividad 20. Objetos Importantes


Cada participante debe presentarse recordando su
nombre y haciendo una reflexión respondiendo a la
pregunta “si yo fuera un objeto, ¿qué objeto sería y
por qué?”. El facilitador o facilitadora puede hacer di-
ferentes reflexiones relacionadas con la utilidad de los
objetos y la importancia de los humanos en servirles a
otras personas. Ej.: “mi nombre es Marina y me gustan
los floreros porque las flores son tan bellas como yo”.






77


ActIVIdAdeS de ForMAcIón
Se recomienda que las actividades de formación se desarrollen en mesa
redonda o círculo para así permitir la interacción con todos y todas las par-
ticipantes. Por ello, se solicita a los y las participantes que se ubiquen en
esta posición para iniciar las actividades. Una sugerencia para hacerlo es
diciendo: “antes de iniciar la actividad, he pensado en pedirle un favor muy
especial al último que se acomode en el círculo”. Esto ayudará a que la ubi-
cación se realice de manera más ágil. En todo caso nunca le pida el favor a
la persona que se acomodó en última posición.


Actividad 1. Mi escala de riesgo


Objetivo: identificar algunas de las condiciones de riesgo individual frente a
la Infección por Vih/Sida y materializarlas en una escala para evidenciar si
las conductas personales pueden ser protectoras o de riesgo.


Tiempo: 45 minutos.


Materiales/Equipos: Lista de chequeo, bolígrafos o lápices.


Descripción:
Paso 1: se hace entrega a cada participante de una lista de chequeo
que permita identificar las condiciones de riesgo frente a la infección por
Vih (opcional hacer entrega de lápiz, o bolígrafo). Se pide que espere las
instrucciones antes de empezar a diligenciarlo.


Paso 2: se hace una breve explicación de cómo llenar el formato, aclarando
que todos y todas deben esperar a que sea leído el enunciado para ser




78


Jóvenes en contextos
de vulnerabilidad


respondido, pues puede haber un lenguaje que impida
su comprensión.


Nota: no hay respuestas correctas o incorrectas por lo
que no hay afán en responder. Es necesario aclararle
al auditorio que debe responder a conciencia y clara-
mente: “las respuestas no serán vistas por el resto de
participantes así que, por favor, conteste con sinceridad
ya que este es un ejercicio individual y personal”.


Paso 3: aunque la lista de chequeo tenga el título y
el enunciado del ejercicio a desarrollar, se debe leer
en voz alta y fuerte con la intención de que exista una
comprensión completa del proceso por parte de cada
participante.


Paso 4: la ó el facilitador debe seguir el proceso de cada
individuo y evitar que por pena o por falta de compren-
sión, pierda la oportunidad de hacer un ejercicio completo.


Paso 5: cada enunciado tiene al frente un recuadro que
le permitirá a la persona afirmar o negar el enunciado
e intentar tomar una postura que permita identificar —
posteriormente— si es o no una condición de riesgo
Individual.


Paso 6: luego, cada participante debe sumar el total
de sus respuestas afirmativas y negativas, y ubicar el
puntaje en una escala de riesgo frente al Vih/Sida.


Paso 7: para finalizar la actividad, se debe permitir a los
y las jóvenes, identificar el significado de cada una de
sus respuestas.


Paso 8: a manera de plenaria, se realiza una explica-
ción completa de los significados de cada uno de los
postulados.


Paso 9: Se hace una plenaria partiendo de las siguien-
tes posturas:


ƒ ¿Qué significan los puntajes altos y qué los puntajes
bajos?


ƒ ¿Qué quiere decir que Ud. tenga un puntaje alto o un
puntaje bajo?


ƒ ¿Qué podemos decir de los puntajes medios?
ƒ ¿Qué podemos concluir cuando vemos que no es tan
fácil tener puntajes perfectos?


ƒ ¿Qué se puede hacer para tener puntajes perfectos?
ƒ ¿Es difícil obtener puntajes perfectos?


AFIRMACIÓN SÍ NO
1. Las pastillas anticonceptivas son suficientes para prevenir las infecciones de transmisión sexual


2. Creo que tener relaciones sexuales sin condón “es más rico”


3. La estabilidad significa que él o ella me será fiel siempre


4. En ocasiones, he tenido relaciones sexuales bajo los efectos del alcohol o de alguna sustancia psicoactiva


5. Alguna vez he tenido relaciones sexuales sin condón


6. Los condones son caros y son difíciles de conseguir


7. Las mujeres son las únicas que planifican


8. El condón tiene poros y por ahí pasa el Sida


9. El condón con mi pareja significa desconfianza


10. Los hombres más hombres lo hacen sin condón


Total


Actividad 2. Lista de chequeo
Una sola conducta es suficiente para puntuar




79


Se puedes aumentar la escala de riesgo con las si-
guientes preguntas relacionadas con conocimientos:


ƒ ¿El Vih es una enfermedad mortal?
ƒ El Sida y el Vih son lo mismo, solo que uno tiene el
nombre científico y el otro es su nombre popular.


ƒ ¿El semen, la sangre y los fluidos vaginales producen
la infección?


ƒ ¿ELISA es la prueba para detectar el Sida?
ƒ ¿El condón es el único medio para prevenir el Vih por
vía sexual?


Actividad 3. Leyendo una historia de vida


Objetivo: visibilizar algunas de las conductas de ries-
go individual frente a la Infección por Vih/Sida, que
pueden ser reflejadas en la lectura de un caso-ejemplo.


Tiempo: 50minutos.


Materiales/Equipos: historia de vida, música, repro-
ductor.


Descripción:
Paso 1: se pide a los y las participantes que hagan
un círculo y, en medio de este, se colocan elementos
representativos y personales de cualquier persona (un
cofre, un bolígrafo, un carro de juguete, un oso, un cua-
derno, una pelota) a manera de puesta en escena para
la reflexión.


Paso 2: se reproduce una melodía ligera —tipo relaja-
ción (lluvia, agua, mar, bosque o música de descanso)
— y se pide que tomen una postura cómoda en el lugar
en el que se encuentran.


Paso 3: se hace un ejercicio de 2 o 3 minutos de respi-
ración sin incluir relajación. Todo ello, con la intensión
de disminuir niveles de dispersión y elevar los aten-
cionales y emocionales. Se pide a los y las asistentes
que sigan con los ejercicios durante los siguientes
minutos.


Paso 4: al mismo tiempo, con la música de relajación y
con los ejercicios de respiración, el facilitador o facilita-
dora inicia la lectura de una crónica de vida previamente
diseñada por el equipo de facilitación (Ud. puede usar la
anexa en la presente guía).


Nota: la lectura debe ser lenta, tener las pausas reque-
ridas y debe introducirse de forma viva en los momen-
tos críticos en ella.


Paso 5: al finalizar la lectura, se hace una reflexión re-
lacionada con lo vivido por la persona ficticia, haciendo
énfasis en que puede ser una historia propia.


Paso 6: responder las preguntas a manera de panel:


ƒ ¿Qué considera Ud. que llevó al personaje a infec-
tarse?


ƒ ¿Cómo cree que pudo haber modificado su condición
frente a la infección?


ƒ ¿Cuál considera que puede ser la mejor manera de
usar el testimonio de esta persona?


ƒ ¿Por qué considera que el testimonio de una persona
es importante para prevenir su propio caso?


Paso 7: el o la facilitadora debe cerrar la actividad ha-
ciendo énfasis en mensajes como:


ƒ El Vih no discrimina edad, sexo, estrato, ni condición
socioeconómica.


ƒ El Vih puede infectar a cualquiera.
ƒ El Vih solo necesita una oportunidad para infectarte.
ƒ El Vih es un virus que no tiene cura, pero sí tiene
tratamiento.


ƒ La única forma de saber el estado frente a la infec-
ción, es realizándose la prueba de ELISA para Vih.


ƒ El condón es el único método que previene la Infec-
ción por Vih por vía sexual.


ƒ Es mejor preguntar que lamentar.
ƒ El Vihno da posibilidad de equivocación.
ƒ El Vihno se ve en la cara, ni en el cuerpo de las per-
sonas.




80


Jóvenes en contextos
de vulnerabilidad


Actividad 4. En PAREJA dos


Objetivo: clarificar lúdicamente los conceptos básicos
de la infección por Vih/Sida, por medio del juego de
parejas.


Tiempo: 50 minutos a una hora.


Materiales/Equipos: tarjetas con conceptos y tarje-
tas con definiciones.


Descripción:
Paso 1: se colocan en el piso de 15 a 20 palabras en
un papel.


Paso 2: se le pide a los y las asistentes que tomen
una palabra que no contiene su definición y, posterior-
mente, quien tenga esa palabra deberá escribir lo que,
consideren, sea la definición.


Ej.: “pastilla anticonceptiva: pequeño elemento con
medicamento de administración oral”.


Paso 3: luego, se les pide rotar el papel con esa pala-
bra y se solicita a la persona de la derecha que comple-
mente la definición del concepto.


Paso 4: Posteriromente se les hace entrega al azar de
las definiciones y, cada participante, debe buscar en el
resto de personas cuál es el concepto correspondiente.
Por ejemplo, una de las definiciones entregadas puede
ser: “proviene de las iniciales de Síndrome de Inmuno-
deficiencia Adquirida, que consiste en la incapacidad
del sistema inmunitario para hacer frente a las infeccio-
nes y otros procesos patológicos. El Sida no es conse-
cuencia de un trastorno hereditario, sino resultado de
la exposición a una infección por el Vih, que facilita el
desarrollo de nuevas infecciones oportunistas, tumores
y otros procesos1”. En ese caso, el concepto que le co-
rresponde es “Sida”.


Paso 5: se debe dar tiempo suficiente al grupo para el
desarrollo de la actividad. El papel del facilitardor debe
1 http://www.aciprensa.com/sida/definicion.htm


concentrarse en evitar la mezcla excesiva entre defini-
ción y enunciado por parte de las personas participantes.


Paso 6: después de que las personas participantes ha-
gan sus parejas, deben volver a sus lugares y —poste-
riormente— iniciar la actividad con los conceptos bási-
cos. De esta manera se conduce el proceso atendiendo
a los diferentes términos relacionados con la infección
por Vih.


1. ELISA: …


2. Vih: …


3. Sida: …


4. Ventana inmunológica: …


5. Asesoría a prueba voluntaria


6. Preservativo: …


7. Western Blot: …


8. Privacidad: …


9. Confidencialidad: …


10. Persona viviendo con el virus que causa el Sida: …


11. Infección por Vih: …


12. Conductas de riesgo: …


13. Poblaciones en situación de vulnerabilidad: …


Paso 7: En plenaria y con la ayuda del facilitador se
unen, posteriormente, las definiciones con sus corres-
pondientes respuestas y se realizará una explicación
sencilla de cada uno de los conceptos.


Actividad 5. La jenga


Objetivo: Identificar y proveer de herramientas indivi-
duales que permitan a los y las participantes apropiarse




81


de elementos teóricos que puedan aplicarse en la prác-
tica y prevención la infección por Vih.


Tiempo: 50 minutos a una hora.


Materiales/Equipos: 3 jengas (juego de bloques que
se arma en forma de torre), tarjetas con palabras y sig-
nificados relacionados con información científica, pero
con definiciones que pueden llevarse a la práctica.


Ej.: Sida, Síndrome de inmunodeficiencia Adquirida:
es el conjunto de síntomas que agrupados llevan a su
diagnóstico por personal médico calificado. Es la fase
final de la infección por Vih.


Se dice:


ƒ Una persona no muere ni de Vih ni de Sida; posible-
mente sea a causa de alguna infección o enferme-
dad oportunista, por falta o ausencia de defensas.


ƒ La única forma de saber que tiene Sida es a través
del diagnóstico médico.


ƒ La única forma de detectar el Vih es con las prue-
bas sanguíneas que detectan, a su vez, los anti-
cuerpos para Vih.


Descripción:
Paso 1: se divide al grupo en tres subgrupos en el es-
pacio que se va a desarrollar la actividad.


Paso 2: se pide a cada grupo que arme la jenga y se
cerciore que esta torre se encuentre en la posición inicial.


Paso 3: se inicia el juego, retirando bloque por blo-
que al igual que las reglas del juego original. Con
cada palo que se retira, cada participante debe leer
una de las tarjetas diseñadas previamente por el
equipo facilitador.


Paso 4: cuando la jenga se cae, se debe hacer una
explicación, en resumen, de todas las tarjetas que se
leyeron.


Paso 5: la actividad concluye con una reflexión sobre la
infección y la prevención del Vih/Sida.


Paso 6: puede hacer uso de las siguientes tarjetas para
orientar la actividad. Si Ud. considera importante usar
otras, necesitará —por lo menos— de 50 a 80 tarjetas
por grupo de jenga.


ƒ Síndrome de inmunodeficiencia adquirida
ƒ Virus de inmunodeficiencia humana
ƒ Asesoría a prueba voluntaria
ƒ Ventana inmunológica
ƒ Confidencialidad
ƒ Infección por Vih
ƒ Muertes por Sida
ƒ Discriminación
ƒ Prueba de ELISA
ƒ Preservativo
ƒ Western blot
ƒ Privacidad
ƒ Estigma y discriminación
ƒ Laboratorio clínico
ƒ Preservativo, condón
ƒ Jóvenes
ƒ Mujeres
ƒ Fluidos infectantes
ƒ Fluidos no infectantes
ƒ Infecciones de transmisión sexual por bacterias o por
virus


Paso 7: el o la facilitadora, al final de la actividad, deberá
hacer una explicación con mucho dinamismo, de las
palabras que les generaron mayor interés, colocando
ejemplos y usando las ayudas didácticas necesarias.


Paso 8: se hace el cierre de la actividad, invitando a los
y las participantes a informarse y a prevenir sus propios
casos de infección.




82


Jóvenes en contextos
de vulnerabilidad


Actividad 6. Haciendo mi propia historieta


Objetivo: usando la técnica artística del dibujo, iden-
tificar las posibles causas que pueden llevar a una per-
sona a infectarse.


Tiempo: 50 minutos a una hora.


Materiales/Equipos: pinceles, acuarelas, vinilos, pin-
turas, vasos, agua, papel, pliegos de papel periódico.


Descripción:
Paso 1: se pide a los y las participantes, acomodarse
en el lugar en el que se encuentran.


Paso 2: se hace entrega de medio pliego de papel pe-
riódico, pinceles, lápices, témperas, acuarelas, carbon-
cillo o colores.


Paso 3: se pide a los y las participantes que que pien-
sen en una historieta y que hagan uso de su imagina-
ción y empiecen a dibujar cómo sería el espacio en el
que, consideran, se pueden encontrar o topar con la
infección por Vih.


Paso 4. terminados los dibujos, se hace una galería de
la infección, en la cual se hace la exposición del dibujo
argumentando la explicación sobre lo que se ha repre-
sentado.


El facilitador o facilitadora deberá tener la habilidad para
explicar, aportar o rechazar cualquiera de las situacio-
nes que los y las participantes presenten, intentando
mostrarles que la infección no elige lugar y que, posible-
mente, una persona se pueda infectar en el lugar que
menos lo imagine.


Paso 5: la actividad termina con una explicación breve
sobre la infección, haciendo énfasis en que el virus
sólo necesita una única oportunidad para ingresar al
cuerpo.


Paso 6: la persona facilitadora debe hacer mención
de todas las vías de transmisión de la infección por


Vih: sexual, parenteral (por elementos quirúrgicos
infectados con Vih) y transmisión perinatal (antes,
durante y post parto).


Mediante la historia o cómic, diseñar una actividad
para por medio de la cual se finalice el encuentro mos-
trando cómo se pueden transformar los contextos de
vulnerabilidad.


Actividad 7. Rumba


Objetivo: identificar las posibles situaciones en las
que las personas pueden enfrentarse a uno de los con-
textos de vulnerabilidad social frente a la infección por
Vih/Sida.


Tiempo: 50 minutos.


Materiales/Equipos: globos, serpentinas, guirnaldas,
papel periódico.


Descripción:
Paso 1: pedirle al grupo que se divida en subgrupos y
que imaginen que van a hacerle una fiesta sorpresa a
alguno o alguna de las integrantes con carteles, globos,
serpentinas y demás.


Paso 2: dar tiempo suficiente a cada grupo para que
se imaginen cómo diseñar una fiesta. El facilitador o
facilitadora debe incentivar a las personas participantes
a diseñar elementos como vasos, botellas y demás.


En caso de que alguien desee disfrazarse, animar a
hacerlo.


Paso 3: se debe animar a las y los jóvenes a disfrutar y
a imaginarse una fiesta en todos sus momentos (inicio,
la gran rumba, el alcohol…) y con todas las personas
posibles (el borracho, el del show, las parejitas.).


Paso 4: se sugiere colocar música juvenil —tipo fiesta—
y hacer una fiesta simultánea entre todos y todas.




83


Paso 5: el facilitador o facilitadora incentiva a las per-
sonas jóvenes a disfrutar la fiesta y a imaginarse como
si estuvieran en la fiesta del viernes tras salir de casa.


Paso 6: evitando usar más tiempo de lo debido (2 o
máximo 3 canciones), el facilitador o facilitadora le pide
a los y las asistentes que cierren y finalicen la fiesta.
Se pide a algunas personas que narren “tipo chisme” lo
que pasó en la fiesta al siguiente día.


Paso 7: identificar los contextos de vulnerabilidad por
las que puede pasar una persona en una fiesta, reunión
o rumba sin control; haciendo énfasis en la pérdida del
control con el alcohol y las sustancias psicoactivas,


Paso 8: incluya la imposibilidad de negociación del
condón.


Paso 9: incluya el riesgo frente a la infección por Vih.


Paso 10: cierre de la actividad con conclusiones rela-
cionadas al riesgo y vulnerabilidad social.


Nota: incluya en las conclusiones las prácticas a las que
se ven enfrentados los y las jóvenes por la sociedad y
las condiciones culturales que los pueden colocar en
una situación de vulnerabilidad:


ƒ Tener relaciones sin condón es para machos.
ƒ Conozca a su pareja para tener relaciones sin con-
dón.


ƒ Los hombres no sienten lo mismo con el condón.
ƒ Las relaciones bajo los efectos del alcohol son mucho
más placenteras y mejores.


ƒ Han dicho que las relaciones sexuales bajo los efec-
tos de SPa son agradables.


ƒ Bajo los efectos del alcohol se pierden las posibilida-
des para negociar el uso del preservativo.


Actividad 8. Mímica


Objetivo: desarrollar habilidades individuales y socia-
les para identificar los principales elementos que hacen


parte y los que conforman los procesos de estigma y
discriminación en la infección por Vih/Sida.


Tiempo: 50 minutos.


Materiales/Equipos: fichas con palabras ocultas.


Descripción:
Paso 1: se reparten papeles o fichas previamente dise-
ñadas por el facilitador o facilitadora en las que se inclu-
yen palabras relacionadas con términos o situaciones
frente a la prevención del Vih/Sida.


Paso 2: se le pide a las y los asistentes que tomen la
palabra o situación y, sin decírsela a ninguna otra per-
sona, que se la coloque con una cita en la espalda de
otra persona.


Nota: es importante que ninguna de las personas que
participan hablen o lean en voz alta las palabras.


Paso 3: se sugiere que, por parejas, pasen al frente
del resto de participantes sin hablar y, solo con mímica,
una de las dos personas participantes debe hacer que
la otra adivine la palabra en su espalda.


Paso 4: con elementos corporales y de expresión ar-
tística, cada participante debe hacer el mejor esfuerzo
para que su compañero/a adivine la palabra oculta.


Palabras:
La siguiente lista debe ser usada por el facilitador o
facilitadora para realizar la actividad. Sin embargo, se
promueve el uso de otras palabras:


ƒ Confianza
ƒ Protección
ƒ Infección por Vih
ƒ Negociación del condón
ƒ Autocuidado
ƒ Decisiones
ƒ Prueba en sangre para Vih
ƒ Asesoría en prueba voluntaria para VIH




84


Jóvenes en contextos
de vulnerabilidad


Paso 5: Se hace el cierre de la actividad con la lec-
tura de las palabras y haciendo alusión a cómo estas
pueden influenciar en los contextos de vulnerabilidad
y en la conformación de los esquemas de estigma y
discriminación.


Actividad 9. Opinómetro


Objetivo: identificar, mediante el ejercicio de la línea
de valores, la vulnerabilidad individual y los contextos
sociales que pueden afectar en la infección por Vih/
Sida.


Tiempo: 45 minutos.


Materiales/Equipos: cinta,tizayletreros.


Descripción:
Paso1: se debe trazar una línea recta en el piso sobre
la cual se debe ubicar tres letreros: uno en cada extre-
mo y uno en el centro. El letrero del extremo debe decir
“acuerdo”, el del centro debe decir “indeciso”, y el del
otro extremo debe decir “desacuerdo”.


Paso 2: Explicará que esa línea es “la línea de los valo-
res” y que deberá ser respetada, pues todas las perso-
nas tenemos diferentes tipos de valores; que, además,
la línea puede ser dinámica; que una persona puede
pensar hoy algo y luego cambiarse de lugar sin recibir
penalidad o censura.


Paso 3: El facilitador o facilitadora indica las instruccio-
nes de la línea de valores:


ƒ Se enunciará una afirmación y cada participante, por
cuenta propia y sin influencia de sus compañeros y
compañeras, debe tomar una postura que podrá ser:
acuerdo, desacuerdo o indeciso.


ƒ Se le preguntará a los y las participantes la razón de
su postura.


ƒ Se preguntará a las personas indecisas las razones
de estar allí.


Nota:
El facilitador o facilitadora siempre deberá resaltar la res-
puesta, evitando que alguna persona sea señalada por
alguno o alguna de los asistentes, por su forma de pensar.


Paso 4: La persona facilitadora leerá las afirmaciones,
sin dar explicaciones, y después de que el grupo haya
tomado postura en su línea de los valores:


ƒ Yo acepto la homosexualidad mientras no se metan
conmigo.


ƒ Los y las jóvenes estamos en mayor riesgo de infec-
tarnos con el Vih/Sida.


ƒ Las personas con Vih, muy en el fondo tienen sed de
venganza y quieren infectar al resto.


ƒ El Sida es un castigo por haberse portado mal (rela-
ciones indiscriminadas).


ƒ Acepto las relaciones sexuales anales para evitar
perder la virginidad.


ƒ Prefiero donar sangre en lugar de tomarme la prueba
de Vih.


ƒ Con el condón se siente lo mismo.


Paso 5: el facilitador o facilitadora debe terminar la
actividad con una explicación clara y precisa sobre
las razones que motivan las respuestas ambiguas por
parte de las personas asistentes y, en caso de tener
que explicar o profundizar en algún concepto o término,
deberá hacerlo.


Actividad 10. Dibujando mi propia campaña de
prevención


Objetivo: identificar, mediante un ejercicio práctico,
las posibles condiciones en las que se pueda ser vul-
nerable a la infección por Vih y plasmarlas en un cartel
para que se convierta en una campaña propia de pre-
vención.


Tiempo: una hora.


Materiales/Equipos: Témperas, vinilos, pinceles,
papel kraft o periódico.




85


Introducción: Se hace una breve explicación, con ci-
fras, de la situación actual de la epidemia en el contexto
internacional y nacional. Se habla de la importancia de
retomar, constantemente, los compromisos para evitar
la infección por Vih.


Paso 1: se entrega medio pliego de papel periódico o
papel kraft, con témperas, pinceles, vinilos, vaso de
agua y trapo.


Paso 2: se pide a los y las participantes que hagan un
ejercicio de respiración y que reflexionen acerca de
cómo pueden enviar un mensaje claro y conciso a sus
compañeros y compañeras de escuela, barrio y otros
lugares que frecuenten cotidianamente frente a la pre-
vención de la infección por Vih/Sida.


Paso 3: realizar un dibujo en el que cada participante
plasme su idea de una campaña propia de prevención.


Paso 4: puede apoyarse con música de fondo y dé
tiempo suficiente para que los y las jóvenes desarrollen
su propio dibujo.


Paso 5: se finaliza la actividad con una reflexión de
cada propuesta y sobre la importancia de prevenir la
infección por Vih/Sida.


Actividad 11. El mural de la prevención


Objetivo: apropiarse del propio proceso de informa-
ción y educación relacionada con el Vih/Sida, mediante
el ejercicio de murales.


Tiempo: 90 minutos.


Materiales/Equipos: mensajes o ideas para ser
plasmadas.


Descripción:


Introducción: El facilitador o facilitadora hace una
explicación breve de la razón por la cual va a realizar


esta actividad con el grupo y les invita hacer parte de
los procesos personales de prevención del Vih/Sida.


Paso 1: se hace una introducción relacionada con los
mensajes que circulan sobre este tema en la vida coti-
diana. Puede leerse un documento, relato o similar; lo
importante es hacer una reflexión sobre a la cantidad
de información y estar atento para apropiarse de la ade-
cuada.


(Haga referencia a la información en Internet o a la in-
formación errada que haya escuchado).


Paso 2: Luego solicite a los y las asistentes que hagan
grupos de tres o cuatro personas que, preferiblemente,
quede mezclado entre hombres y mujeres.


Paso 3: entregue una hoja tamaño carta o un papel en
blanco y un lápiz. El equipo de participantes, deberá
realizar un boceto de un mural con un mensaje especí-
fico e invitar a sus compañeros y compañeras a incitar
a otros jóvenes a informarse sobre temas relacionados
con Vih/Sida.


Paso 4: Invite a todos los grupos a presentar su
boceto y, entre todos los y las participantes, realice una
votación —con criterio lógico— sobre cuál puede ser el
mejor dibujo para ser plasmado en el mural.


El boceto que se decida realizar, deberá ser acompaña-
do de las demás propuestas presentadas por los y las
participantes, puede ser un mural que —al colocarlo en
una pared— envíe por sí solo mensajes alusivos a la
importancia de informarse acerca del Vih/Sida.


Conclusiones y frases que el facilitador o facilitadora
puede arrojar durante el ejercicio de los bocetos:


ƒ No siempre estamos preparados y preparadas para
recibir información importante.


ƒ Creemos que lo que dicen las personas adultas son
mensajes aburridos.


ƒ Perdemos la posibilidad de aprender cosas importan-
tes por prestarle atención a cosas vanas.




86


Jóvenes en contextos
de vulnerabilidad


ƒ Los mensajes pierden su fuerza porque hay personas
a quienes les da pena escuchar o hablar de temas
relacionados con la salud sexual y reproductiva.
ƒ Haga referencia a que los mensajes relacionados
con temas como el Vih/Sida siempre serán im-
portantes, por lo que deben prestarle atención de
forma seria.
ƒ Hable de la importancia de entender las razones
por las que es necesario mantenerse lejos del Vih,
pero cerca de la persona infectada por Vih (promo-
ción, prevención y por evitar el estigma y la discri-
minación).


Nota: evite que se hagan señalamientos y que exis-
tan malos tratos entre los y las jóvenes durante la
actividad.


Actividad 12. Discriminador/a – discriminado/a


Objetivo: reconocer cuál es el sentimiento de las per-
sonas que son discriminadas e identificar cómo se per-
petúa la discriminación contra las personas que viven
con Vih.


Tiempo: 15 minutos.


Materiales/Equipos: lista de chequeo.


Descripción:
Paso 1: entrega de tarjetas, papel o impreso de la lista
de chequeo.


Paso 2: en la siguiente tarjeta se encuentran pregun-
tas que deben responderse con sinceridad y respeto;
las respuestas pueden ser afirmativas o negativas. El
resultado final le permitirá conocer su relación, acti-
tud, y pensamiento frente a las personas que viven
con Vih.


Nota: recuerde que los resultados deben ser personales;
evite que sean divulgados o que sean tomados para
lanzar juicios frente a la persona que lo responde.


Ejemplo de lista de chequeo2


ƒ ¿Creo que las personas que viven con Vih tienen de-
recho a ser tratadas con el mismo respeto que mere-
cen las demás?


ƒ ¿Abrazo a una persona aun sabiendo que vive con Vih?
ƒ ¿Invitaría a mi casa a una persona que vive con Vih?
ƒ ¿Estoy dispuesto o dispuesta a escuchar a una per-
sona que vive con Vih?


ƒ ¿Respeto a las personas que tienen una orientación
sexual distinta a la mía?


ƒ ¿Enviaría a mis hijos o hijas al colegio donde sé que
hay niños y niñas que viven con Vih?


ƒ ¿Si un amigo o amiga me dice que vive con VIH, lo
apoyo, respeto y soy solidario con él o ella?


ƒ ¿Creo que todas las personas, independientemente
de su sexo, género, raza u orientación sexual tienen
los mismos derechos que yo?


ƒ Si sé de alguien que tiene Sida en el trabajo, ¿estoy
dispuesto o dispuesta a continuar compartiendo con
él o ella el café, el baño o el almuerzo?


ƒ ¿Creo que quienes viven con Vih tienen derecho a
no revelar su condición en su lugar de trabajo o de
estudio?


Valoración:


ƒ 0-2 negativas: eres una persona que respeta y acepta
los derechos de los demás sin importar que vivan con
VIH y Sida.


ƒ 3-5 negativas: eres una persona que respeta la con-
dición de las demás personas, pero no interactúas
mucho con ellas. Te sientes retraído o retraída.


ƒ 6 negativas o más: debes revisar o chequear tu acti-
tud frente a las personas que viven con Vih y Sida, ya
que ellas tienen tanto derecho como tú.


Actividad 13. La historia inconclusa


Objetivo: Identificar, mediante la redacción de una
historia, cómo se dan los procesos relacionales entre
2 TomadodelacampañadeOnusida,CruzRojaColombiana,Mesadeorganizacio-


nesquetrabajanenVIH-Sida.¿Por qué sigue siendo tan difícil sentarme a tu lado?
En vez de discriminarme, infórmate.




87


jóvenes, cuáles son las prácticas, los contextos de vul-
nerabilidad y las situaciones que les afectan.


Tiempo: 45 minutos.


Materiales/Equipos: hojas en blanco y bolígrafos.


Descripción:
Introducción: se hace una introducción sobre el pro-
ceso que se está realizando y sobre la importancia de
hablar de Vih/Sida con jóvenes.


Paso 1: “La historia inconclusa” es una historieta que
se va construyendo de acuerdo con la persona por la
cual va pasando. Se puede inventar y crear siguiendo
la libre imaginación de quien la escribe.


Paso 2: se distribuye el grupo en subgrupos de tres
personas y a cada grupo se le entrega una hoja en blan-
co. El grupo debe empezar a escribir la historia de un
personaje desde su nacimiento y que —siendo joven—
supo que vivía con VIH.


Paso 3: el facilitador o facilitadora debe incentivar a los
y las participantes a que intenten describir su personaje
y detallarlo con mucho cuidado.


Paso 4: después de un tiempo —6 renglones— se pide
que cambien la hoja con otro de los grupos. La historia
que se recibe del grupo anterior debe continuarse y cir-
cular constantemente hasta que se termina el tiempo
después de haberla pasado entre los grupos.


Paso 5: luego se devuelven las hojas a sus autoras y
autores originales que la leen detalladamente en voz alta.


Paso 6: se hace una reflexión frente a las historias. Es
importante destacar cuáles son las condiciones y los
contextos de vulnerabilidad de cada personaje de la
historia; cómo se dan las relaciones y qué tan cercana
puede ser la historia con la realidad.


Hay veces que los y las jóvenes pueden fantasear;
aproveche la situación para hacer una reflexión directa


frente a la infección: “la infección no fantasea, infecta”
o algo así como que “en las historias bellas fantásticas
e irreales posiblemente no existan infecciones como el
Vih pero en la realidad, hay que ponerle atención”.


Actividad 14. Roles de la ciudad


Objetivo: reconocer cuáles son las actitudes predomi-
nantes ante las personas que viven con Vih/Sida.


Tiempo: 45 minutos.


Materiales/Equipos: hojas en blanco y bolígrafos.


Descripción:
Paso 1: se pide al grupo de asistentes que tomen asien-
to, en forma de media luna, dejando en el centro de la
luna una silla que da la espalda al facilitador o facilita-
dora y que se encuentra frente a las y los compañeros.


Paso 2: se pasa a la primera persona participante a
la silla del frente y el facilitador o facilitadora muestra
—a espaldas de la misma— un rol o una profesión que
puede ser leída por el grupo, pero no por la persona que
está en la silla.


Paso 3: se le pide al grupo que le dé pistas, sin decir el
rol o profesión hasta que la persona pueda adivinarla.


Paso 4: después de que el grupo entienda y participe
abiertamente adivinando diferentes profesiones, se le
coloca el rótulo de “persona viviendo con Vih”.


Paso 5: deberá registrar y observar las posturas de las
personas y lo que dice para que adivine.


Paso 6: debe seguir el juego hasta que la mayoría de
asistentes pasen por la silla.


Rótulos:
ƒ Camionero/a
ƒ Vendedor/a de perros calientes
ƒ La persona que cobra el peaje




88


Jóvenes en contextos
de vulnerabilidad


ƒ Panadero/a
ƒ Bacteriólogo/a
ƒ Vendedor/a
ƒ Persona que vive con Vih
ƒ Vigilante
ƒ Empacador/a de mercado
ƒ Administrador/a de empresas
ƒ Asesor/a en salud sexual y reproductiva
ƒ Joven
ƒ Embarazada
ƒ Trabajadora sexual
ƒ Hombres que tienen relaciones sexuales con hom-
bres


ƒ Mujer transexual
ƒ Marica
ƒ Arepera
ƒ Prepago
ƒ Indio
ƒ Ñero
ƒ Delincuente
ƒ hSh Pasivo
ƒ Padre de familia afeminado
ƒ Profesor con Vih


Paso 7: Cuando se termina la actividad, se hace un foro
relacionado con los estigmas de los roles y con la forma
en la que la sociedad, nosotros y nosotras mismas
discriminamos.


Actividad 15. Qué sabemos sobre el Sida


Objetivo: aportar a las personas participantes infor-
mación básica y suficiente sobre el Vih/Sida, que le
permita desmitificar conceptos errados.


Tiempo: una hora.


Materiales/Equipos: lista de preguntas.


Descripción:
Paso 1: mediante un ejercicio tipo concurso de cono-
cimientos, se pretende desmitificar información relacio-
nada con el Vih/Sida.


Paso 2: previamente el facilitador o facilitadora, ha di-
señado una actividad que tiene una pregunta con cua-
tro posibles respuestas. La intención es desmitificar los
conocimientos relacionados con el Vih/Sida.


Paso 3: se pide a las personas participantes que se
dividan en tres subgrupos y que cada grupo sea repre-
sentado por tres personas.


Paso 4: se les hace entrega de tres ayudas:


1. Anular dos respuestas incorrectas,


2. Llamar a una persona experta y


3. Ayuda de las personas presentes.


Paso 5: turno por turno, se le pide a cada uno de los
grupos que haga lectura completa de las preguntas y
decidan cuál es la respuesta correcta y por qué.


Paso 6: Por cada pregunta, el facilitador o facilitadora
hará una plenaria de cada una de las preguntas.


Preguntas:


1. Sida y Vih:
a. Es lo mismo Vih y Sida
b. Vih y Sida son diferentes
c. Las dos son enfermedades mortales
d. Vih es científico y Sida es popular


2. Asesoría a prueba voluntaria, aPV:
a. Asesorar al que sale positivo
b. Asesorar antes de la prueba
c. Asesorar antes y después de la prueba
d. Asesorar después de la prueba


3. ¿Qué es la ventana inmunológica?
a. Es por donde infecta el Vih
b. Es por donde sale el Vih
c. Es el tiempo de espera para detectar el Vih
d. Es lo que demora en infectar el cuerpo




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4. Las pruebas de Vih son confidenciales
a. Todo el mundo sabrá el resultado
b. La persona implicada, la familia y las amistades


sabrán el resultado
c. La persona implicada y la familia sabrá el resultado
d. Solo la persona implicada sabrá el resultado


5. Las personas que viven con Vih se infectaron por:
a. Relaciones sexuales desprotegidas con una per-


sona infectada
b. Contacto con material quirúrgico infectado
c. Contacto con la madre infectada en el embarazo,


parto, lactancia
d. Todas las anteriores


6. ELISA es:
a. Nombre de la mujer que descubrió el virus
b. Nombre de la primera mujer que murió de Sida
c. Nombre del químico que detecta el Vih
d. Nombre de la prueba que detecta el Vih


7. La gente que se muere por Sida:
a. Les dio una infección oportunista
b. Se mueren porque tienen Sida
c. Son flacos y mueren por hambre
d. Son homosexuales


8. Las personas con Vih o Sida
a. Deben salir de su trabajo
b. No pueden tener descendencia
c. No pueden compartir comida
d. Pueden hacer de todo


9. El preservativo
a. No se siente lo mismo
b. Es para trabajadoras sexuales
c. Demuestra desconfianza
d. Previene infecciones y embarazos


Nota: Puede diseñar tarjetas con las preguntas por una
cara y las respuestas explicadas por la otra.


Actividad 16. Urna de preguntas


Objetivo: identificar y aclarar a las dudas y pregun-
tas que puedan tener las personas participantes en el


espacio de formación, en relación con la infección por
Vih/Sida.


Tiempo: tiempo abierto.


Materiales/Equipos: urna de preguntas.


Descripción:
Paso 1: después de hacer una descripción de la epi-
demia del Vih/Sida a nivel nacional e internacional, se
hace entrega a los y las participantes de trozos de papel
cortados en cuartos.


Paso 2: el facilitador o facilitadora debe incentivar en
los y las participantes la manifestación de todas las
preguntas necesarias y las posibles dudas relaciona-
das con el Vih/Sida. También debe aclarar a las per-
sonas asistentes que nadie sabrá el tipo de preguntas
escritas por otro y que —por favor— formulen pregun-
tas sin tener en cuenta el nivel de complejidad de las
mismas, incluyendo aquellas que “les ha dado miedo
formular”.


Paso 3: cuando los y las jóvenes dejan de escribir sus
preguntas, el facilitador o facilitadora debe pasar por
los lugares en que se encuentran ubicados, para que
introduzcan sus papeles dentro de una urna.


Paso 4: la persona facilitadora abre la urna y, sin leer
el nombre de quien redactó cada pregunta, proporciona
una respuesta a todas, dando el énfasis necesario a la
prevención de la infección por Vih/Sida.


Nota:
puede hacer uso de ayudas audiovisuales o de
ejercicios con los y las participantes como soporte para
explicar sus respuestas.


Nota: es importante que las respuestas proporcionadas
sean concretas, explicativas, dinámicas y, ante todo,
interesantes.




90


Jóvenes en contextos
de vulnerabilidad


Actividad 17. Logra llegar a la estrella


Objetivo: dar a conocer los principales mitos y creen-
cias comunes en relación con la infección por Vih/Sida,
para no caer en ellos y romper las prácticas que los
perpetúan.


Tiempo: 1 hora.


Materiales/Equipos: estrellas y preguntas.


Descripción:
Paso 1: preparar una de las paredes o pantalla mágica
donde se colocarán, con cinta pegante, estrellas con
preguntas previamente diseñadas por el facilitador o
facilitadora.


Paso 2: realizar una breve introducción frente a la in-
fección por Vih.


Paso 3: se pide a cada participante que pase por turnos
al frente y lea la pregunta oculta. Debe responder si es
verdad o no y por qué.


Paso 4: posteriormente, el facilitador o facilitadora debe
afirmar o desmentir la respuesta dada por el participante,
y debe explicar al resto del público los elementos de la
respuesta dada por el participante que son reales, así como
los que no lo son. Puede ayudarse con estas preguntas,
pero —por favor— diseñe preguntas relacionadas con los
mitos de la comunidad con la que se trabaja.


ƒ ¿Qué es el VIH?
ƒ ¿Qué es el Sida?
ƒ ¿Qué es ELISA?
ƒ ¿Cuáles son las vías de transmisión del VIH/Sida?
ƒ ¿Cuál es la única forma de prevenir la infección del
VIH/Sida por vía sexual?


ƒ ¿Cuál es la estadística más importante en VIH?
ƒ ¿Es verdad que la orina infecta?
ƒ ¿La persona con VIH puede tener hijos e hijas?
ƒ ¿Las personas con VIH pueden besar a sus parejas?
ƒ ¿El VIH se transmite por el sudor?
ƒ ¿El VIH traspasa el condón?


ƒ ¿El VIH solo aparece en homosexuales y trabajado-
ras sexuales?


Nota: prepare de 30 a 40 preguntas. El material usado
en esta actividad puede ser usado en otras similares,
por lo cual resulta útil conservarlo.


Actividad 18. Convenciéndome


Objetivo: desarrollar y modelar diferentes técnicas y
habilidades que posibiliten la negociación del uso del
condón.


Tiempo: 30 minutos.


Materiales/Equipos: preservativos.


Descripción:
Paso 1: se debe acomodar al grupo en círculo (o mesa
redonda), dejando dos sillas vacías en su centro.


Paso 2: se debe pedir a dos personas que interpreten
voluntariamente los papeles de hombre-mujer, hombre-
hombre, mujer-mujer, haciendo uso de las sillas del
centro del círculo.


Paso 3: las personas participantes deben imaginar que
son una pareja estable que decide tener relaciones
sexuales, pero deben hacer el ejercicio de negociar el
uso del preservativo.


Paso 4: se le pide a dos o tres grupos de personas que
lleven a cabo la misma puesta en escena, en la que el
objetivo principal será convencer a la pareja de que es
necesario el uso del preservativo.


Paso 5: la idea es que el grupo busque argumentos
reales que puedan ser usados posteriormente, en el
momento en que se haga pertinente el uso del condón.


Paso 6: el facilitador o facilitadora debe finalizar la se-
sión haciendo énfasis en las habilidades que se deben
adquirir para negociar el uso del preservativo.




91


Nota: dentro de la actividad son válidos todos los tipos
de argumentos: desconocimiento frente a la infección,
proyecto de vida, pasado sexual, deseo de no infectarse,
deseo de no tener hijos e hijas, entre otros.


Actividad 19. Actos simbólicos


Objetivo: sensibilizar a los y las participantes sobre
las posturas personales que pueden ser lesivas para
las personas que viven con Vih/Sida.


Tiempo: 40 minutos.


Materiales/Equipos: témperas, papel seda o mante-
quilla, palos de bareque o bambú previamente desas-
tillados.


Descripción:
Paso 1: el facilitador o facilitadora explica a las personas
participantes la razón por la cual se realizan actividades
de formación relacionadas con el Vih/Sida.


Paso 2: se realiza una actividad enfocada en la realiza-
ción de una cometa. Se explica que las cometas tuvie-
ron origen en la antigua china y que proporcionan cien-
tos de horas de juego, aunque su buen funcionamiento
(es decir, su vuelo) depende de que esté construida con
materiales livianos.


A continuación, se construirá una cometa casera con
los siguientes materiales: hilo blanco, papel seda, tije-
ras, pegante y 2 varas de bambú. Se inicia por recortar
las dos varillas a la misma longitud, utilizando un cuchi-


llo para evitar astillarse. Posteriormente, las dos varillas
se colocan en forma de cruz (tal como se observa en la
figura) y se atan con un nudo en el centro.


Luego se ata un trozo de hilo a uno de los brazos de la
cruz, ubicándolo cerca de su extremo (es decir, aleján-
dolo de la mitad de ésta). Se toma un trozo de hilo y se
ata al otro brazo, dejando la misma distancia del centro
que en el paso anterior. Ahora se atan los extremos de
los dos hilos, de forma que al estirarlos se forme un
triángulo isósceles.


Con el papel seda se forma un rombo, de forma que la
superficie del papel tape las varillas cuando la coloca-
mos encima de éstas. Verter un poco de pegamento a
lo largo de las varillas y pegarlas sobre el papel seda.




92


Jóvenes en contextos
de vulnerabilidad


Finalmente, se toma el otro trozo de papel seda y se
recortan tiras para confeccionar la cola de la cometa,
cuya longitud debe ser el doble que el largo del rombo
de papel. Se unen las tiras a la parte inferior de la co-
meta, usando pegamento.


http://www.dibujosparapintar.com/manualidades_cometa.html


Actividad 20. Yo me hago la prueba, ¿y tú?


Objetivo: inducir en las personas participantes el de-
seo de diagnosticarse frente al virus de inmunodeficien-
cia humana, realizándose la prueba.


Tiempo: 1 hora.


Materiales/Equipos: papel kraft, marcadores, vini-
los, pinceles.


Descripción:
Paso 1: se realiza una presentación de las razones por
las que es importante diagnosticarse:


ƒ Porque tener el diagnóstico a tiempo es mucho mejor
para el tratamiento.


ƒ Porque es importante identificar contextos de vulne-
rabilidad frente a la infección.


ƒ Porque se debe determinar cuál es el diagnóstico,
entre otros.


Adicionalmente, se debe desmentir que en Colombia
las pruebas se piden para trabajar (o para ser aceptado
en un trabajo) o para retirarse el preservativo.
Paso 2. se hace entrega a las personas participantes
de diferentes materiales, como papel kraft, periódico,
vinilos, pinceles, etc.


Paso 3: se pide a las personas participantes que reali-
cen una campaña que incentive a otras personas a rea-
lizarse la prueba para detección de Vih.


Paso 4: se hace énfasis en que las pruebas de Vih
no se deben hacer en grupos de amigos y amigas,
sino que —durante el examen— se debe garantizar la
privacidad y la confidencialidad de la prueba, aún por
encima de la amistad.


Paso 5: se pide a las personas participantes que tomen
tiempo suficiente para realizar el trabajo.


Paso 6: posteriormente, cada grupo presenta su cartel,
el cual será publicado en un lugar visible.


Nota: aunque realizar un cartel que incentive la de-
manda de las pruebas no es suficiente para estimu-
lar su realización, puede ser motivante para las per-
sonas que lo realizan. Es decir, las pruebas que se
están incentivando son las del equipo que realiza la
actividad.


Actividad 21. Servicios de asesorías


Objetivo: Posibilitar la prestación de los servicios de
asesoría para incentivar la realización de la prueba de
Vih/Sida, aprovechando los servicios que pueden ofre-
cerse en los espacios de la onG.


Tiempo: 20 minutos, como mínimo.




93


Materiales/Equipos: cubículo de asesoría, modelos
anatómicos, dibujos y fotografías.


Descripción:
Paso 1: se debe buscar un espacio adecuado que cum-
pla con las condiciones idóneas de privacidad y confi-
dencialidad para realizar asesorías personalizadas, que
puedan ser canalizadas posteriormente a los servicios
amigables para jóvenes.


Paso 2: se debe identificar el personal adecuado, ca-
pacitado y formado para realizar las asesorías en salud
sexual y reproductiva.


En caso de ser necesario, se puede hacer uso del mo-
delo y de los preservativos para enseñar el uso adecua-
do del mismo.


Paso 3: se debe incentivar a la toma de la muestra para
el Vih desde las asesorías privadas. Igualmente, se de-
ben identificar las razones asociadas con su realización
o no realización, así como orientar frente a la importan-
cia de diagnosticarse.


Paso 4: indicar cuáles son las condiciones mínimas para
la toma de la muestra: asistir en ayunas, permanecer los
tres días anteriores a la realización de la prueba sin con-
sumir medicamentos, bebidas alcohólicas o SPa, y asistir
sin padecer gripe o alguna otra infección o enfermedad.


Nota: en caso de necesitar ayuda, es preferible remitir
a las personas participantes a los servicios amigables
en las regiones. Por lo anterior, las y los facilitadores
deben tener los datos de organizaciones regionales a
las cuales sea posible remitir a las personas participan-
tes, de acuerdo con las necesidades.


Actividad 22. Mi propio compromiso de vida


Objetivo: incentivar la formulación de diferentes com-
promisos de vida frente a la infección por Vih/Sida, me-
diante la realización de rituales de compromiso.


Tiempo: 30 minutos.


Materiales/Equipos: papeles y lápiz


Descripción:
Paso 1: se comienza con la entrega de papeles y
lápices a los y las participantes.


Paso 2: usando los materiales entregados, las perso-
nas participantes deberán escribir la que para ellas es
la razón más importante para estar atentas a la preven-
ción de la infección por Vih/Sida.


Paso 3: el papel puede ser doblado y luego guardado
en el bolsillo de la camisa o en un lugar cercano al
corazón.


Paso 4: es importante indicar frases importantes como:


ƒ Tengo la información suficiente para prevenir la infec-
ción por Vih, y lo voy a hacer.


ƒ El Sida llega hasta aquí, porque por aquí no va a pasar.
ƒ Voy a detener el Sida; voy a mantener la promesa.
ƒ Voy a diagnosticarme.


Posiblemente se pueda finalizar la actividad con rituales
de compromiso (acompañados con velas), en los que
los facilitadores y facilitadoras podrán incentivar en las
personas participantes la realización de compromisos
que permitan evitar la infección por Vih/Sida.


Actividad 23. La cadena de infección


Objetivo: identificar el mecanismo mediante el cual
se generan las cadenas de infección por Vih/Sida, me-
diante un ejercicio lúdico y educativo.


Tiempo: 30 minutos.


Materiales/Equipos: lanas y preservativos.


Descripción:
Paso 1: se realiza una reflexión inicial acerca de la im-




94


Jóvenes en contextos
de vulnerabilidad


portancia de hablar y trabajar sobre el tema del Vih en
la población.


Paso 2: se hace entrega a todas las personas asistentes
de un cuarto de papel tamaño carta y un lápiz. Tres de
los papeles deben llevar previamente una marca visible
como O o X.


Paso 3: se les pide a las personas participantes que
dibujen en el papel un órgano genital (vulva o pene).


Paso 4: se les pide que se pongan de pie y que co-
loquen el dibujo en la silla, luego de lo cual tomarán
asiento nuevamente.


Paso 5: con el lápiz en la mano, se les pide a los parti-
cipantes que la persona que haya realizado las afirma-
ciones, se coloque de pie y que rote de silla, es decir,
que abandone su silla y busque una nueva, dejando el
dibujo en su lugar. No importa el lugar al que llegue,
pero sí que rote.


Paso 6: cuando llega a su nuevo lugar, deberá escribir
su nombre a un lado del dibujo que encontró. Las afir-
maciones son:


Que cambie de silla la persona que:


ƒ “Alguna vez le han colocado una inyección”.
ƒ “Alguna vez ha tenido o piensa tener relaciones
sexuales”.


ƒ “Nació, lactó y/o estuvo en el vientre de una mujer”.


Paso 7: se pide a las personas participantes que vuel-
van a sus sillas, recuperen su dibujo e identifiquen a las
personas que escribieron sus nombres en el papel.


Paso 8: ahora se dice que imaginen que cada partici-
pante acaba de tener relaciones sexuales con esas per-
sonas. Adicionalmente, se le solicita a quienes tienen
las tres marcas que se coloquen de pie y se acerquen
al facilitador o facilitadora.


Paso 9: a continuación:


ƒ Se dice a todos los participantes que las tres perso-
nas con la marca X en sus papeles fueron personas
diagnosticadas con una infección de transmisión
sexual y, por consiguiente, aquellas personas que se
encuentran en sus papeles son quienes se encuen-
tran infectadas.


ƒ Se hace entrega de una lana a estas tres personas.
ƒ Leerán los nombres de las personas a las que acaban
de infectar, haciendo énfasis en que fue el facilitador
o facilitadora quien infectó a estas tres personas. Con
la pronunciación de los nombres de las personas se
muestra —metafóricamente— cómo se comporta la
epidemia.


Paso 10: la idea es que cada persona que sea llamada
vaya tomando parte de las personas infectadas, y que
vaya rotando la madeja de la lana.


Paso 11: el facilitador o facilitadora hace una reflexión
relacionada con las cadenas de infección del Vih/Sida.
Se termina la actividad con la reflexión sobre la impor-
tancia de usar preservativos. Es importante hacer énfa-
sis en el uso del preservativo y las ventajas de hacerlo.


Nota: puede agregarle alguna marca al dibujo o algu-
na palabra como “condón” y, de esta manera, mostrar
cómo la persona que siempre tuvo relaciones sexuales
con condón, estuvo protegida de la infección por Vih /
Sida. Recordar siempre (desde el inicio de la actividad)
el uso adecuado del preservativo.


Actividad 24. Pongamos bien el condón


Objetivo: realizar la muestra y demostración de la
colocación y uso adecuado del condón, mediante el
aprendizaje por observación.


Tiempo: 45 minutos.


Materiales/Equipos: modelo, condones, imagen en
una cartelera, venda para los ojos.




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Descripción:
Introducción: mediante un ejercicio muy respetuoso,
dinámico y agradable, invitar a los y las participantes a
colocarle el condón al modelo anatómico.


Paso 1: la persona facilitadora dividirá al grupo general
en grupos de cuatro personas, entregando a cada uno
cuatro preservativos y un modelo anatómico.


Paso 2: se pedirá a los participantes que se enumeren
(1, 2, 3 y 4), con el fin de que cada participante tenga
un turno por grupo.


Paso 3: ahora, se le pedirá al número 1 que coloque
el preservativo al modelo, tal como crea que se hace
correctamente.


Paso 4: luego, el facilitador o facilitadora explicará el
uso adecuado del condón, recordando todas las ins-
trucciones precisas y adecuadas para ello.


Paso 5: después de haber recibido las instrucciones, se
le pide al participante número 2 que lo coloque, expli-
cándole al resto los pasos que se deben seguir.


Paso 6: tras el segundo preservativo, se le pide a la ter-
cera persona que se tape los ojos y lo coloque, tal como
si estuviera intentando colocarlo con la luz apagada.


Nota. recuerde que muchas de las relaciones sexuales
se dan con la luz apagada. Este ejercicio puede incen-
tivar la práctica adecuada de colocación del condón en
este tipo de situaciones.


Paso 7: con el número 4, el facilitador o facilitadora hace
una explicación clara y sencilla de cómo se hacen las
barreras de látex con los preservativos masculinos, usa-
das para la realización del sexo oral (ver explicación).


http://acns.pbworks.com/w/page/1331243/Safer-Sex


Este tipo de entrenamiento debe realizarse en todas las
intervenciones que se desarrollen.


Cuestiones previas


ƒ Usa un preservativo nuevo en cada relación sexual.
ƒ Ten los preservativos a mano; cuantos más, mejor.
ƒ Controla la fecha de caducidad de los preservativos.
ƒ Compra sólo preservativos homologados por las au-
toridades sanitarias.


ƒ Guarda el condón en un lugar fresco, seco y donde
no reciba luz.




96


Jóvenes en contextos
de vulnerabilidad


Instrucciones para el uso del condón masculino




97


Instrucciones para el uso del condón femenino






99


ActIVIdAdeS de SenSIBILIZAcIón
Actividad 1. El puesto en la feria “stand”


Objetivo: realizar una sensibilización abierta para proporcionar informa-
ción relacionada con la prevención del Vih/Sida.


Tiempo: De 1/2 día a 1 día completo.


Materiales/Equipos: materiales impresos de prevención, afiches, posta-
les, pósters, preservativos.


Descripción:
Paso 1: se debe identificar cuál es el espacio o lugar donde se colocará el
stand y el objetivo de éste.


Paso 2: el stand debe contar con los y las facilitadoras suficientes para la
atención de personas.


Paso 3: se hace un stand llamativo, que pueda ser colocado en un lugar
visible de una institución educativa o en una feria.


Paso 4: se le debe entregar información respecto a la prevención del Vih
a todas las personas que se acerquen en busca de información.


Paso 5: alguno de los facilitadores o facilitadoras podrá reunir durante el día
a un grupo de personas, para hacerles la demostración del uso adecuado
del preservativo.




100


Jóvenes en contextos
de vulnerabilidad


Paso 6:
el stand puede tener música que convoque a los y las
jóvenes a acercarse a él.


Nota: el stand puede ser complementado con diferentes
campañas o acciones relacionadas con el Vih/Sida,
como:


ƒ La vacuna contra el estigma y la discriminación.
ƒ La profesora que no regaña, sino que enseña.


Actividad 2. Concierto de música


Objetivo: sensibilización de los y las participantes a
través de un concierto de música a través del cual se
transmitan mensajes relacionados con la prevención de
la infección por Vih/Sida.


Tiempo: tiempo destinado para el concierto.


Materiales/Equipos: frases claves para los y las ar-
tistas.


Descripción:
Paso 1: aprovechando los conciertos que se realizan
en la región, se pretende buscar y gestionar —ya sea
por medio de convenios o contratos— la divulgación de
mensajes alusivos a la prevención del Vih/Sida.


Paso 2: se hace un llamado constante de artistas para
que divulguen información relacionada con la preven-
ción Vih/Sida, con tips y datos relevantes.


Paso 3: capacitar a los y las artistas y a maestros y
maestras de ceremonia en el tema de prevención de
Vih.


Frases para los libretos (parrillas):


ƒ “Sabia Ud. ¿que la infección por Vih no es una Infec-
ción mortal?”


ƒ “Sabia Ud. que ¿el condón es el único método para
prevenir la infección por Vih por vía sexual?”


ƒ “Sabia Ud. ¿que el Vih se detecta únicamente median-
te la prueba de laboratorio elIsa, que es en sangre?


ƒ “Sabia Ud. ¿que las pruebas de Vih son voluntarias?”
ƒ “Sabia Ud. ¿que la persona que tiene a su lado puede
tener Vih y puede no saberlo?”


Actividad 3. Puesta en escena


Objetivo: sensibilizar masivamente a jóvenes y perso-
nas adultas frente a los temas de estigma y discriminación.


Tiempo: tiempo predestinado del montaje.


Materiales/Equipos: materiales necesarios tipo ves-
tuario, maquillaje, escenografía etc.


Descripción:
Paso 1: previamente con la formación de un grupo de
personas jóvenes multiplicadoras, sensibles y formadas
en salud sexual y reproductiva se propone una puesta
en escena artístico-teatral, en la que se hace un mon-
taje con escenografía y posibles personajes que hagan
alusión al tema de prevención y visibilización del estig-
ma y la discriminación de personas que viven con el
virus de inmunodeficiencia humana.


Paso 2: se ubica el lugar (parque, calle, andén, centros
comerciales, centros educativos, etc.) y se piden los
permisos en caso de ser necesario.


Paso 3: se hace la puesta en escena, que puede invo-
lucrar o no a transeúntes.


Paso 4: algunas de las personas facilitadoras, pueden
entregar volantes o mensajes durante la presentación.


Actividad 4. Sueños de libertad


Objetivo: permitir un espacio de reflexión en el que,
a partir de actividades lúdico-educativas relacionadas
con el crecimiento personal, se pueda reflexionar frente
a la infección por el Vih/Sida.




101


Tiempo: una hora.


Materiales/Equipos: globos o papeles para diseñar
aviones.


Descripción:
Paso 1: se hace un ejercicio de relajación en el que se
hace énfasis en el cuerpo y en las zonas donde cada
participante considere que el virus puede ingresar al
cuerpo.


Paso 2: por medio de un ejercicio —con música de fon-
do pero sin conversación alguna entre los participan-
tes— se le entrega a cada persona materiales como
témperas, papeles, pegante, cintas, etc.


Paso 3: se solicita al/la participante que dibuje su
silueta en la hoja y que indique sobre ella una zona
que le produzca incertidumbre en lo referente a su
sexualidad.


Paso 4: al tiempo, con música, se le pide que exprese
lo que siente con trazos cada vez más largos y fuertes,
mostrando cómo se transmiten esas sensaciones al
resto del cuerpo.


Paso 5: se le pide a los y las participantes, al finalizar sus
dibujos, que expresen sentimientos relacionados con
las sensaciones que hay en el cuerpo que, consideran,
tienen que ver con la infección por Vih y cómo estas se
pueden solucionar.


Paso 6: se abre el espacio para resolver dudas y pre-
guntas relacionadas con la infección.


Paso 7: el facilitador o facilitadora debe estar en condi-
ciones de responder cualquier pregunta que resulte del
proceso de sensibilización.


Paso 8: se les indica a las personas asistentes que to-
men su papel y lo conviertan en un avión de papel que
pueda ser lanzado por la ventana o por algún lugar que
permita verlos volar.


Paso 9: la persona facilitadora puede colocarlos en
globos llenos de helio y entregarlos a cada participante
para que los haga volar.


Actividad 5. Campañas de prevención


Objetivo: sensibilizar a la población general sobre las
situaciones que pueden generar el estigma y discrimi-
nación en relación con el VIH/Sida.


Tiempo: dos horas.


Materiales/Equipos: plegables informativos y pre-
servativos.


Descripción:
Paso 1: se elige una zona de espacio público y se deli-
mita claramente el área en la que se entregará informa-
ción persona a persona.


Paso 2: con el personal previamente sensibilizado, se
hace entrega de información y preservativos en un es-
pacio público.


Paso 3: se abordará a toda la población que pase por el
lugar diciendo “Señor o Señora, permítame y le entrego
esta información de interés para usted o para algún
familiar”.


Paso 4: con la mano estirada, se ofrece el volante o
papel informativo y los preservativos.


Paso 5: algunas personas lo recibirán y otras no. Sin
embargo, son muchas personas las que lo reciben cuan-
do se entrega la información de manera respetuosa.


Paso 6: en caso de que la persona se detenga y pre-
fiera pedir más información, puede ser remitida a una
persona que pueda entregar información cara a cara.


Paso 7: Las personas pueden ser remitidas a talleres
o a servicios amigables de salud sexual y reproductiva.




102


Jóvenes en contextos
de vulnerabilidad


Actividad 6. Video al parque


Objetivo: sensibilizar a la población general en rela-
ción con los contextos de vulnerabilidad ante diferentes
situaciones.


Tiempo: 120 min.


Materiales/Equipos: videos, plegables informativos
y preservativos, video beam y reproductor (amplifica-
dor) de sonido.


Descripción:
Paso 1: en un espacio abierto o cerrado se puede
hacer una proyección de una película que puede ser
analizada, posteriormente, por las personas asistentes
y facilitadoras.


Paso 2: se puede iniciar haciendo una pequeña intro-
ducción relacionada con la infección por Vih/Sida, y se
puede hacer una breve reseña sobre la dirección del
filme y de su recorrido en el mundo del cine.


Paso 3: se hace una revisión de las reglas para poder
disfrutar la película, hacer silencio y respetar la concen-
tración de otras personas.


Paso 4: se recomienda el uso de películas habladas en
español.


Paso 5: al finalizar la película o documental, se hace
una reflexión o foro enfocado a la problemática de las y
los protagonistas y sobre cómo logran salir o no adelan-
te ante contextos adversos.


Actividad 7. Un “chico” por la prevención


Objetivo: sensibilizar a la población general en rela-
ción con la inserción de personas que viven o desco-
nocen que viven con Vih en una comunidad específica.


Tiempo: dos horas.


Materiales/Equipos: plegables informativos, preser-
vativos, amplificador de sonido. Árbitro y balón del de-
porte que se convoca.


Descripción:
Paso 1: en un espacio abierto en la comunidad, realizar
una actividad deportiva que permita convocar a las y los
diferentes actores que viven en ella.


Paso 2: previamente se ha realizado una convocatoria
para un torneo de micro-futbol, básquet, y/o fútbol.


Paso 3: para el día del encuentro, se pueden gestionar
diferentes elementos con la Junta de acción Comunal
(JAC) para la participación en el mismo espacio deporti-
vo. Gestionar con diferentes empresas privadas, aporte
de bebidas y la logística para ese día.


Paso 4: aprovechar el espacio, como pretexto para en-
viar diferentes mensajes preventivos ante la infección
por Vih/Sida usando el apoyo de toda la comunidad
para la apertura al cambio de los contextos de vulne-
rabilidad.


Paso 5: al finalizar el torneo, se puede hacer una breve
premiación con elementos significativos que han sido
gestionados con otras empresas privadas. Ej.: camise-
tas, uniformes balones y demás.


Paso 6: Para este espacio es importante destacar la
oportunidad para hacer una actividad de sensibilización
con toda la comunidad en pro de los y las jóvenes.




103


BAnco de recurSoS Y dAtoS
Centro interamericano para el desarrollo del conocimiento y de
la formación profesional:


http://www.cinterfor.org.uy/public/spanish/region/ampro/cinterfor/temas/
youth/doc/not/libro22/i.htm


Definición de enfoque diferencial:
http://www.mincultura.gov.co/index.php?idcategoria=26023, el 05 de Octu-
bre 2010.


Ley 375 del 4 de Julio de 1997.


Ley 599 de 2000, por la cual se expide el Código Penal. Las penas para
este delito son aumentadas por el artículo 14 de la ley 890 de 2004 a partir
del 1º de enero de 2005.


Código de Infancia y adolescencia: http://www.unicef.org.co/Ley/2.htm


Ministerio de Educación Nacional, Programa de educación para la sexuali-
dad y construcción de ciudadanía.


http://www.mincultura.gov.co/index.php?idcategoria=26023


http://www.onusida.org.co/der_sex_rep.htm


http://www.eclac.cl/celade/noticias/documentosdetrabajo/2/37142/OIJ-CE-
LADEBono_dem.pdf






105


IndIcAdoreS de SeGuIMIento Y MonItoreo PArA eL
deSArroLLo de LAS AccIoneS PreVentIVAS


Toda acción de prevención debe estar precedida por procesos de seguimien-
to y monitoreo que permitan tener información respecto a las acciones claves
que se adelantan en los diferentes grupos de población para reducir la trans-
misión del VIH por mecanismo sexual, que es el más frecuente en el país.


Dentro de la prevención interesa particularmente hacer monitoreo al acceso
y uso de condones, al acceso a la prueba voluntaria en VIH, aspectos sobre
estigma y discriminación; para lo cual se han empleado algunos indicadores in-
ternacionales que permitan dar cuenta de los mismos, los cuales se presentan
más adelante.


En particular en el contexto de estas guías de prevención se sugiere incluir
de manera concurrente con el desarrollo de actividades de prevención, la
aplicación de instrumentos sencillos a cada una de las poblaciones (véase
anexo), para tener información que permita de manera rápida tomar deci-
siones frente a estos tres aspectos centrales en los temas de prevención.
Estas aproximaciones en campo dan información que de otra forma los
servicios de salud de manera cotidiana no provee o que puede ser muy
costosa la obtención de los mismos como, por ejemplo, las encuestas de
segunda generación, que vinculan la estimación de prevalencias de VIH a
encuestas sobre comportamiento sexual1.


Los instrumentos que se sugieren para cada población fueron revisados y
ajustados con la participación de las organizaciones de la sociedad civil y
por personas pertenecientes a cada grupo de población.


1 MinisteriodelaProtecciónSocial-FondodePoblacióndelasNacionesUnidasUNFPA-Comportamiento sexual y
prevalencia de VIH en mujeres trabajadoras sexuales.Colombia.2009




106


Jóvenes en contextos
de vulnerabilidad


Bajo este contexto, se proponen un grupo de indicado-
res que permiten evaluar las acciones preventivas diri-
gidas a las poblaciones en contextos de vulnerabilidad,
así como otras acciones para el fortalecimiento de la
oferta de asesoría y prueba voluntaria adelantada en
las instituciones de salud.


Se proponen las siguientes categorías para seguimien-
to a los indicadores de prevención2:


ƒ Porcentaje de personas que identifican correctamen-
te las formas de prevenir la transmisión sexual del
VIH y rechaza las principales ideas erróneas sobre la
transmisión del virus.
ƒ Porcentaje de personas que tuvieron más de una
pareja sexual en los últimos 12 meses y declara
haber usado un preservativo durante la última re-
lación sexual.


Indicadores que permitan establecer el conocimiento de
la infección como:


ƒ Porcentaje de personas que identifican correctamen-
te las formas de prevenir la transmisión sexual del
VIH y rechazan las principales ideas erróneas sobre
la transmisión del virus.


Indicadores que permitan establecer el comportamiento
frente a la prevención de la infección de VIH:


ƒ Porcentaje de personas que usaron el preservativo
en su última relación sexual.


Indicadores de asesoría y prueba voluntaria:


ƒ Porcentaje de personas que se realizaron la prue-
ba del VIH en los últimos 12 meses y conocen los
resultados.
ƒ Porcentaje de personas en situación de vulnera-
bilidad al que llegan los programas de prevención
del VIH.


2 ONUSIDA.Directrices para el desarrollo de indicadores básicos.Ginebra.Suiza.
2009.


Indicadores que permitan establecer Estigma y Discri-
minación frente al VIH:


ƒ Porcentaje de personas que han sido víctimas de
algún tipo de rechazo o maltrato (físico, verbal, ex-
presiones de discriminación, ridiculización, burlas, in-
timidaciones, amenazas, rechazo, entre otros) en los
servicios de salud por ser trans, HSH, MTS, joven o
mujer en contexto de vulnerabilidad.


ƒ Porcentaje de personas a quienes alguna vez le han
negado servicios en las instituciones de salud, juz-
gados, notarías, religiosos y/u otros establecimientos
públicos por ser mujeres trans.


ƒ Porcentaje de personas rechazadas por parte de la
familia por su identidad de género (tener que cambiar
de lugar de residencia, retiro del colegio, retiro del sis-
tema de seguridad social en salud entre otros).


ƒ Porcentaje de personas que cuando reciben servicios mé-
dicos, tiene algún temor de que quede registrado en su
historia clínica su práctica sexual o su identidad de género.


ƒ Porcentaje de personas que han sido discriminadas
por que viven con el virus del VIH.


Los resultados de estos indicadores permitirán aproxi-
marnos a la situación de las acciones preventivas dirigi-
das a las poblaciones en contextos de vulnerabilidad, así
como otras acciones para el fortalecimiento de la oferta
de asesoría y prueba voluntaria adelantada con institu-
ciones de salud, con el fin de revisarlas y fortalecerlas.


Por lo tanto se recomienda implementar estos indica-
dores de forma sistemática y en todas las acciones de
prevención y abordaje a las acciones frente al VIH.


FICHAS TÉCNICAS DE INDICADORES
PARA POBLACIÓN EN SITUACIÓN DE
VULNERABILIDAD

PREVENCIÓN DEL VIH
INDICADOR 01:


ƒ Nombre del indicador: Porcentaje de personas que
identifican correctamente las formas de prevenir la




107


transmisión sexual del VIH y rechaza las principales
ideas erróneas sobre la transmisión del virus.


ƒ Área Prevención.


ƒ Objetivo: Evaluar los progresos realizados hacia el
conocimiento de los hechos básicos sobre la trans-
misión del VIH.


ƒ Numerador: Número de entrevistados que contestó
correctamente a las 5 preguntas.


ƒ Denominador: Número de entrevistados que contes-
tó correcta e incorrectamente a las 5 preguntas.


ƒ Constante: 100.


ƒ Definición operativa: Identificar el grado de conoci-
miento de las formas de prevención de la transmisión
sexual del VIH.


ƒ Preguntas que evalúan el indicador:


1). ¿Pueden las personas protegerse a sí mismas del
VIH al tener una pareja fiel que no esté infectada?


2). ¿Pueden las personas protegerse así mismas del
VIH, el virus que causa el Sida, utilizando un condón
de manera correcta cada vez que se tengan relacio-
nes sexuales?


3). ¿Piensa que una persona que se ve saludable pue-
de estar infectada con VIH, el virus que ocasiona
el Sida?


4). ¿Puede una persona infectarse de VIH por picadu-
ras de mosquito?


5). ¿Puede una persona infectarse del VIH al compartir
una comida con alguien que está infectado?


INDICADOR 02:


ƒ Nombre del indicador: Porcentaje de personas que
tuvieron relaciones sexuales con más de una pareja
en los últimos 12 meses.


ƒ Área: Comportamiento.


ƒ Objetivo: Evaluar los progresos realizados en la re-
ducción del porcentaje de personas que tienen rela-
ciones sexuales de alto riesgo.


ƒ Numerador: Número de entrevistados que ha tenido
relaciones sexuales con más de una pareja en los úl-
timos 12 meses.


ƒ Denominador: Número total de entrevistados


ƒ Constante: 100.


ƒ Definición operativa: Identificar los progresos en la re-
ducción de personas que tienen relaciones sexuales
de alto riesgo.


ƒ Interpretación: Ofrece una visión de los niveles de re-
laciones sexuales de alto riesgo.


ƒ Preguntas que evalúan el indicador:


1. En el último mes, ¿con cuántas personas ha tenido
relaciones sexuales?


INDICADOR 03


ƒ Nombre del indicador: Porcentaje de personas que tu-
vieron su primera relación sexual antes de los 15 años.


ƒ Área: Comportamiento.


ƒ Objetivo: Evaluar los progresos realizados para au-
mentar la edad en la que las mujeres y varones jó-
venes de 15 a 24 años de edad tienen su primera
relación sexual.


ƒ Numerador: Número de entrevistados (de 15 a 24
años) que declara haber tenido su primera relación
sexual antes de los 15 años de edad.


ƒ Denominador: Número total de entrevistados de 15 a
24 años de edad.




108


Jóvenes en contextos
de vulnerabilidad


ƒ Constante: 100.


ƒ Definición operativa: Comparar el comportamiento
frente al inicio de las relaciones sexuales.


ƒ Preguntas que evalúan el indicador:


1. ¿A que edad tuvo su primera relación sexual?


INDICADOR 04:


ƒ Nombre del indicador: Porcentaje de personas que
tuvieron más de una pareja sexual en los últimos 12
meses y declara haber usado un preservativo durante
la última relación sexual.


ƒ Área: Comportamiento.


ƒ Objetivo: Evaluar los progresos realizados para pre-
venir la exposición al VIH a través de las relaciones
sexuales sin protección con parejas no habituales.


ƒ Numerador: Número de entrevistados que declara haber
tenido más de una pareja sexual en los últimos 12 me-
ses y que también declara haber usado un preservativo
durante la última relación sexual.


ƒ Denominador: Número de entrevistados que declara
haber tenido más de una pareja sexual en los últimos
12 meses.


ƒ Constante: 100.


ƒ Definición operativa: Mostrar el grado de uso del pre-
servativo de las personas con probabilidades de tener
relaciones sexuales de alto riesgo (p. ej., que cam-
bian de pareja habitualmente).


ƒ Interpretación: Mide el grado de uso del preservati-
vo de las personas que tuvieron relaciones sexuales
en los últimos 12 meses y que hayan tenido más
de una pareja. Los niveles y tendencias deben in-
terpretarse con cautela usando los datos obtenidos


sobre los porcentajes de personas que tuvieron
más de una pareja sexual durante el último año.


ƒ Preguntas que evalúan el indicador:


1. ¿En el último mes con cuántas personas ha tenido
relaciones sexuales penetrativas?


2. ¿La última vez que tuvo relaciones sexuales pene-
trativas, usted o sus parejas utilizaron un condón?


INDICADOR 05:


ƒ Nombre del indicador: Porcentaje de profesionales
del sexo y los otros grupos vulnerables que declaran
haber usado un preservativo con su último cliente.


ƒ Área: Comportamiento.


ƒ Objetivo: Evaluar los progresos realizados en la pre-
vención de la exposición al VIH entre profesionales
del sexo a través de las relaciones sexuales sin pro-
tección con sus clientes.


ƒ Numerador: Número de entrevistados que declara
haber usado un preservativo con su cliente más re-
ciente.


ƒ Denominador: Número de entrevistados que declara
haber mantenido relaciones sexuales remuneradas
en los últimos 12 meses.


ƒ Constante: 100.


ƒ Definición operativa: Establecer la persistencia en el
uso del condón en las relaciones sexuales comerciales.


ƒ Preguntas que evalúan el indicador:


1. La última vez que tuvo relaciones sexuales penetrati-
vas a cambio de dinero ¿usted o su pareja utilizaron
un condón?




109


INDICADOR 06:


ƒ Nombre del indicador: Porcentaje de personas que se
realizaron la prueba del VIH en los últimos 12 meses
y conoce los resultados.


ƒ Área: Programática.


ƒ Objetivo: Evaluar los progresos realizados en aseso-
ría y las pruebas voluntarias de VIH.


ƒ Numerador: Número de encuestados que se han rea-
lizado la prueba de VIH durante los últimos 12 meses
y conoce los resultados.


ƒ Denominador: Número de todos los encuestados.


ƒ Constante: 100.


ƒ Definición operativa: Establecer el uso de la prueba
voluntaria de VIH y el reclamo de los resultados.


ƒ Preguntas que evalúan el indicador:


1. No quiero saber los resultados, pero ¿le han hecho la
prueba del VIH en los últimos 12 meses?


2. ¿Usted se hizo voluntariamente la prueba de VIH o
se le solicitó hacerla?


3. No me diga el resultado pero, ¿averiguó usted el re-
sultado de su prueba?


INDICADOR 07:


ƒ Nombre del indicador: Porcentaje de personas en si-
tuación de vulnerabilidad al que llegan los programas
de prevención del VIH.


ƒ Área: Programática.


ƒ Objetivo: Evaluar los progresos realizados en la
puesta en práctica de los elementos básicos de los


programas de prevención del VIH en las poblacio-
nes vulnerables.


ƒ Numerador: Número de entrevistados de la pobla-
ción más expuesta que ha respondido “sí” a ambas
preguntas.


ƒ Denominador: Número total de encuestados.


ƒ Constante: 100.


ƒ Definición operativa: El indicador permite ofrecer una
idea del alcance de los servicios de pruebas de VIH
voluntarias en población vulnerable.


ƒ Preguntas que evalúan el indicador


1. ¿Sabe a dónde tiene que dirigirse si desea realizarse
la prueba del VIH?


2. ¿Le han suministrado preservativos en los últimos
doce meses (p. ej., a través de un servicio de di-
vulgación, centro de consulta o en los servicios de
salud sexual y reproductiva?


INDICADOR 08:


ƒ Nombre del indicador: Porcentaje de personas en
condición de vulnerabilidad que conocen que a la
prueba de VIH antecede una asesoría?


ƒ Área: Asesoría Prueba Voluntaria - APV.


ƒ Objetivo: Evaluar los progresos realizados en la
puesta en práctica de los elementos básicos de los
programas de prevención del VIH en las poblaciones
vulnerables.


ƒ Numerador: Número de entrevistados de la población
más expuesta que ha respondido “sí” a la pregunta
realizada.


ƒ Denominador: Número total de entrevistados.




110


Jóvenes en contextos
de vulnerabilidad


ƒ Constante: 100.


ƒ Definición operativa: El indicador permite ofre-
cer una idea del alcance de la asesoría previa a
la toma de prueba de VIH voluntaria en población
vulnerable.


ƒ Preguntas que evalúan el indicador:


1. La última vez que se hizo la prueba de VIH ¿recibió
algún tipo de asesoría o consejería?


INDICADOR 09:


ƒ Nombre del indicador: Porcentaje de personas en
condición de vulnerabilidad que conocen que para la
entrega del resultado de la prueba de VIH se debe
brindar asesoría pos test.


ƒ Área: Asesoría Prueba Voluntaria - APV.


ƒ Objetivo: Evaluar los progresos realizados en la
puesta en práctica de los elementos básicos de los
programas de prevención del VIH en las poblaciones
vulnerables.


ƒ Numerador: Número de entrevistados de la población
más expuesta que ha respondido “sí” a la pregunta
realizada.


ƒ Denominador: Número total de entrevistados.


ƒ Constante: 100.


ƒ Definición operativa: El indicador permite ofrecer una
idea del alcance de la asesoría previa a la toma de
prueba de VIH voluntaria en población vulnerable.


ƒ Preguntas que evalúan el indicador:


1. ¿Recibió asesoría o consejería cuando le entregaron
los resultados de la prueba de VIH?




111


anexo


ENCUESTA


Conocimientos, prácticas y asesoría en prueba voluntaria para VIH en jóvenes
de 15 a 24 años


A continuación encontrará una serie de preguntas sobre su vida y sobre lo que conoce sobre el Vih/Sida. Esta
encuesta es confidencial por lo que no es necesario que registre su nombre en ninguna parte. Sus respuestas son
de gran importancia para evaluar las intervenciones de prevención del Vih/Sida.


Número de la encuesta: _____________


Nombre de la institución u ONG que aplica la encuesta: ______________________________________________


Ciudad: _______________________________________


Fecha: _______________________________________


I. GENERALIDADES


1. Edad _____________ Sexo: q Masculino q Femenino q Otro ¿Cuál? ___________


2. Municipio en el que vive ________________________


Zona: q Urbana q Rural


3. ¿Cual es su estrato socioeconómico?


q 0 q 1 q 2 q 3 q 4 q 5 q 6


4. Tipo de seguridad social en salud a la que pertenece (carné de salud):


q Contributivo q Subsidiado q No asegurado q Especial


q Sisbén q No sé q No tengo q No responde




112


Jóvenes en contextos
de vulnerabilidad


5. ¿Cual es su nivel de educación?


q Primaria incompleta q Primaria completa


q Secundaria incompleta q Secundaria completa

q Tecnológico q Técnico


q Universitario q Postgrado

q Ninguno


6. ¿Actualmente esta trabajando?


q Sí q No ¿En qué?__________________


7. En términos de género ¿usted con cual género se identifica?


q Masculino q Femenino q Otro ¿Cuál? ___________


8. En términos de orientación sexual ¿usted con cual orientación sexual se identifica?

q Homosexual q Heterosexual q Bisexual


9. ¿A qué edad tuvo su primera relación sexual, entendida como penetración sexual anal, oral o vaginal con o sin
su consentimiento? _____________


q No sabe q No responde


10. ¿Esa primera relación sexual fue con?


q Hombre q Mujer q Otro ¿Cuál? ___________


11. En esa primera relación sexual ¿usaron condón?


q Sí q No




113


II. INFORMACIÓN DE CONOCIMIENTO SOBRE VIH/Sida


Con las preguntas que a continuación se presentan se quiere saber lo que usted cree y conoce acerca de la
prevención del VIH/Sida, por lo que no hay respuestas correctas e incorrectas, solamente se busca conocer su
opinión”.


1. ¿Ha oído hablar sobre el Vih o el Sida?


q Sí q No


2. La información que usted tiene sobre Vih, Sida o infecciones de transmisión sexual, la obtuvo por:


q Televisión q Radio o prensa q Familia q Instituciones de salud


q Amigos q Establecimiento educativo q Campañas q ONG/Fundación


q Agencias de cooperación q Otro ¿Cuál? ___________


3. ¿Ha participado en los últimos 12 meses contados hasta ayer, en actividades de información o educación
sobre VIH/Sida?


q Sí q No


4. ¿Qué entidad(es) le han brindado las actividades de información o educación sobre VIH/Sida?


q Hospital / Centro de salud q Clínica/Medicina prepagada q ONG/Fundación

q Iglesias q Establecimiento educativo q Otro ¿Cuál? ___________


5. ¿El Vih se puede prevenir utilizando el condón de manera correcta y desde el principio hasta el final de cada una
y en todas las relaciones sexuales?


q Sí q No q No sabe


6. ¿El Vih se puede prevenir teniendo una sola pareja sexual es decir, no tener múltiples parejas sexuales?
y que no viva con el virus.


q Sí q No q No sabe




114


Jóvenes en contextos
de vulnerabilidad


7. ¿El Vih se puede transmitir por la picadura de un zancudo o mosquito?


q Sí q No q No sabe


8. ¿El Vih se puede transmitir por compartir una comida con alguien que está infectado/a?


q Sí q No q No sabe


9. ¿Cree que una persona que se ve sana puede estar infectada con el Vih?


q Sí q No q No sabe


III. INFORMACIÓN SOBRE COMPORTAMIENTO


1. ¿Con cuántas personas ha tenido relaciones sexuales penetrativas anal, oral o vaginal, en el último mes con-
tado hasta ayer? n.° de personas ________


2. La última vez que tuvo relaciones sexuales penetrativas, ¿usted, su pareja o sus parejas utilizaron condón?


q Sí q No


3. Si no utilizó condón ¿cuales fueron las razones?


q A la pareja no le gusta q Son caros


q A usted no le gusta q Cree que disminuye lo que siente


q Siente vergüenza de pedir el condón q Confía en la fidelidad de su pareja

q Son difíciles de conseguir q No consiguió en ese momento


q Estaba bajo los efectos de las drogas q Estaba muy excitado


q La pareja estaba bajo los efectos de alcohol q No lo vió necesario


q Otro, ¿Cuál? ___________________




115


4. Qué lugares conoce para conseguir o comprar condones:


q Ninguno q Tienda q Farmacia/droguería


q Supermercado q Centro salud/hospital q Centro nocturno/reservado


q Clínica privada/consultorio q Tienda de artículos para sexo


q Otro, ¿Cuál? ___________________


5. ¿Cuanto pagó por cada condón la última vez que compró? $_______________


6. ¿En donde consiguió condones la última vez?


q Tienda q Farmacia/droguería q Supermercado


q Centro salud/hospital q Centro nocturno/reservado q Clínica privada/consultorio


q ONG/Fundación q Tienda de artículos para sexo


q Servicios amigables q Dispensadores de condones


7. ¿Con cuántas personas aproximadamente ha tenido relaciones sexuales penetrativas, en el último mes con-
tado hasta ayer?


N. ° de parejas ___________ q Ninguna


8. ¿Con quién tuvo la última relación sexual penetrativa?


q Hombre q Mujer q Otro, ¿Cuál? ___________________


9.¿Alguna vez en su vida ha recibido dinero a cambio de tener relaciones sexuales?


q Sí q No


Si no ha recibido dinero a cambio de tener relaciones sexuales, pase a las preguntas relacionadas con la infor-
mación sobre la prueba del VIH.




116


Jóvenes en contextos
de vulnerabilidad


10. Si ha tenido relaciones sexuales a cambio de dinero, ¿aproximadamente qué edad tenía la primera vez que
recibió dinero a cambio de tener relaciones sexuales? Edad _______________


11. La última vez que tuvo relaciones sexuales a cambio de dinero ¿usaron condón?


q Sí q No


IV. INFORMACIÓN SOBRE LA PRUEBA DE VIH


1. ¿En los últimos 12 meses contados hasta ayer ¿se ha hecho la prueba para detectar el Vih?


q Sí q No


Si no se hizo la prueba pase a la pregunta 7.


2. Cuando usted se hizo la prueba fue:


q Por su propia iniciativa q Por solicitud de trabajo q Por donación de sangre


q En alguna campaña q En estudio de investigación q La solicitó el personal de salud


q Alguien lo convenció q Una de sus parejas sexuales vive con el Vih


q Un conocido o familiar murió por Vih


q Otro, ¿Cuál?__________________


3. ¿Conoció los resultados de la última vez que se hizo la prueba de Vih?


q Sí q No


4. La última vez que se hizo la prueba del Vih, ¿Dónde se la hizo?


q Centro de Salud q Hospital q Clínica q ONG/fundación


q Banco Sangre q En una campaña q Laboratorio particular


q Otra, ¿Cuál? _______________




117


5. La última vez que se hizo la prueba de Vih ¿recibió algún tipo de asesoría o consejería antes de tomarle la
muestra de sangre?


q Sí q No


6. ¿Recibió asesoría o consejería cuando le entregaron los resultados de la prueba de Vih?


q Sí q No


7. ¿Usted sabe a dónde debe dirigirse si desea hacerse la prueba de Vih?


q Sí q No


8. ¿Le han suministrado condones en el último año en el servicio de salud al que usted asiste?


q Sí q No


V. ESTIGMA Y DISCRIMINACIÓN


1. Cuando recibe servicios médicos, ¿considera necesario ocultar sus prácticas sexuales?


q Sí q No


2. ¿Alguna vez ha sido víctima de maltrato en los servicios de salud por ser joven?


q Sí q No


VI. INFECCIONES DE TRANSMISIÓN SEXUAL


1. En el último año ¿ha tenido alguna enfermedad de transmisión sexual?


q Sí q No q No sabe


Si la respuesta es sí, mencione ¿Cuál? _______________




118


Jóvenes en contextos
de vulnerabilidad


Si la respuesta es sí, mencione cuál __________________________________________


¿Tiene alguna recomendación para fortalecer la prevención en Vih? escríbala en este espacio.


GRACIAS




119


GLoSArIo
Adherencia
Estricto seguimiento de un régimen de tratamiento recetado. Exige que una
persona que vive con VIH tome la dosis correcta de un medicamento en el
momento preciso; exactamente como se ha recetado.


Anticuerpo
Parte del sistema inmunitario que se encarga de reconocer y luchar contra
la presencia de organismos infecciosos y otras sustancias extrañas que
entran al organismo. Cada anticuerpo es específico de una parte del orga-
nismo infeccioso o de otra sustancia extraña particular. Los anticuerpos se
producen después de la primera exposición a una sustancia.


Antirretroviral (ARV)
Medicamento que inhibe la capacidad de multiplicación de un retrovirus
(como el VIH).


Asintomático(a)
Sin señas ni síntomas obvios de enfermedad.


Cierre conceptual
Es el momento en el que la persona facilitadora retoma los aspectos
conceptuales y teóricos, surgidos como producto del trabajo en el taller.
Señala las conclusiones y puede servir de punto de partida a otras acti-
vidades.


Coinfección
Infección por más de un virus, una bacteria o cualquier otro microorganismo
en un momento determinado. Por ejemplo, una persona infectada por el




120


Jóvenes en contextos
de vulnerabilidad


VIH puede presentar coinfección por el virus de la hepatitis C (VHC) o el
bacilo de la tuberculosis (TB).


Contagioso(a)
Que se transmite fácilmente por contacto diario normal entre las personas.
Por ejemplo, la varicela es una enfermedad infecciosa (causante de infec-
ción) y contagiosa. En cambio, el VIH es un ejemplo de una enfermedad
infecciosa pero no contagiosa (es decir, no se transmite de una persona a
otra por medio del contacto casual).


Infección de transmisión sexual (ITS)
Cualquier infección propagada por la transmisión de microorganismos de
una persona a otra durante el contacto sexual.


Enfoque
Hace referencia a la concentración de la mirada sobre un punto específico.
En esta guía se usa para enfatizar en el reconocimiento de las diferencias
de determinados grupos de poblaciones y sus contextos de vulnerabilidad.


Epidemia
Enfermedad que se propaga con rapidez en un segmento de la población
humana de una zona geográfica determinada.


Epidemiología
Rama de la medicina que estudia la incidencia, la distribución y el control de
una enfermedad en una población.


Estereotipos
Son aquellas ideas fijas que se tienen sobre las personas; encasillándolas
en modelos determinados y que, generalmente, crean acciones de discrimi-
nación hacia ellas. Por ejemplo, la idea de que todos los hombres gay son
promiscuos, o que todas las mujeres trabajadoras sexuales tienen Infeccio-
nes de Transmisión Sexual (ITS).


Exigibilidad
Es una cualidad inherente a cada derecho, que permite el gozo por parte de todos
los ciudadanos y ciudadanas, en condiciones de igualdad, libertad y dignidad.


Exposición ocupacional
Exposición a material potencialmente infeccioso, como sangre, tejido, flui-
dos corporales, equipo o suministros médicos, en el ambiente de trabajo.
La exposición podría ocurrir por medio de un pinchazo con una aguja, una
cortada con un objeto, contacto con una membrana mucosa o contacto con
la piel que no esté intacta.




121


Género
Es una categoría de análisis que hace referencia al significado otorgado
socialmente al hecho biológico de ser mujer y hombre. Es decir, es una
definición específica cultural asignada socialmente a, lo que se espera, co-
rrespondería a la forma de ser mujer (feminidad) o de ser hombre (mascu-
linidad) y que, por tanto, varía en el tiempo y en el espacio1. Por ser una
construcción sociocultural, cambia a lo largo de la historia y es diferente
en unas culturas y en otras; incluso pueden coexistir, dentro de una misma
sociedad, diferentes sistemas de género relacionados con la diversidad cul-
tural que exista.


Identidad de género
Se define como la forma en que cada persona se identifica a sí misma
como hombre o mujer, teniendo esto relación directa con lo que significa
serlo en cada cultura.


Imaginarios
Ideas socialmente construidas sobre diversas personas, que crean “verda-
des absolutas”; saberes populares que se legitiman a través de prácticas
sociales.


Incidencia
La proporción de casos nuevos de una enfermedad; en particular, en deter-
minada población.


Infección
Implantación y desarrollo de un microorganismo infeccioso en un cuerpo
biológico.


Inmunidad
Protección o resistencia a las enfermedades.


Inmunitario
Sistema que defiende el cuerpo contra la infección y la enfermedad.


Inmunocompetente
Capacidad de presentar una respuesta inmunitaria normal.


Inmunodeficiencia
Incapacidad de producir cantidades normales de anticuerpos o células in-
munitarias, o ambos.


1 PROGRAMADENACIONESUNIDASPARAELDESARROLLO(PNUD):Estrategia de Equidad de Género. Co-
lombia.2007-2008.




122


Jóvenes en contextos
de vulnerabilidad


Inmunodeficiente
Incapacidad de presentar una respuesta inmunitaria normal debido al dete-
rioro del sistema inmunitario.


Inmunodepresión
Incapacidad del sistema inmunitario de funcionar normalmente. Puede ser
provocada por medicamentos (por ejemplo, la quimioterapia) o ser el resul-
tado de ciertas enfermedades (como la infección por el VIH).


Intervención
En medicina, un tratamiento o una acción tomada para prevenir o tratar una
enfermedad o para mejorar la salud de otras formas.


Orientación Sexual
Hace referencia a la atracción erótica y afectiva hacia una persona. En la
orientación sexual entran en juego la excitabilidad sexual de la persona en
relación con otro u otra, sus afectos, sus emociones e ideas de placer y
de pareja. Existen tres grandes categorías de orientación sexual: Bisexual
(atracción hacia hombres y mujeres), Homosexual (hombres que siente
atracción por hombres, mujeres que sienten atracción por mujeres), He-
terosexual (hombres que sienten atracción hacia mujeres y mujeres que
sienten atracción hacia hombres).


Pandemia
Brote de una enfermedad infecciosa como el VIH, que afecta a la gente o a
los animales en una extensa zona geográfica. Llamada también epidemia
mundial.


Pareja Serodiscordante
Pareja sexual que mantiene una relación a largo plazo, en la que una
persona tiene una infección de transmisión sexual (como el VIH) y la
otra, no.


Parenteral
Cualquier vía de administración, por ejemplo, de un medicamento en el
cuerpo, distinta del aparato digestivo. Por ejemplo, las venas (intravenosa),
los músculos (intramuscular) o la piel (subcutánea).


Perinatal
Período inmediatamente anterior y posterior al nacimiento.


Personas Trans
Esta categoría se usa para mencionar a las personas que han decidido
realizar un tránsito en su identidad de género, no correspondiendo con lo




123


que se espera según su dotación biológica. (Para mayor información sobre
este aspecto diríjase a la guía para Mujeres Trans).


Perspectiva
Lugar ideológico desde donde se posiciona una persona para realizar inter-
pretaciones, explicaciones, intervenciones, entre otras.


Posnatal
Período después del nacimiento (se refiere al recién nacido o nacida).


Prenatal
También conocido como “antenatal”. Es el período comprendido entre la
concepción y el comienzo del trabajo de parto.


Prevalencia
El número de casos acumulados de un evento o infección en una población
en un momento dado.


Transmisión Perinatal
Transmisión del VIH de una madre infectada a su hija o hijo durante la ges-
tación, el parto y/o la lactancia.


Profilaxis
Tratamiento para evitar la aparición de una enfermedad o infección parti-
cular o prevenir recaídas de los síntomas de una infección ya controlada.


Prueba rápida
Tipo de prueba para la detección de anticuerpos del VIH en la sangre que
se realiza en menos de 30 minutos con más de 99% de sensibilidad y es-
pecificidad.


Prueba Western Blot
Es una técnica de laboratorio que se utiliza para confirmar los resultados de
la prueba conocida como ELISA.


Rol
Según la Real Academia Española, se define como el papel o función que
alguien o algo cumple; es frecuentemente utilizada esta expresión en el
contexto de los estudios feministas y de género para expresar como sinó-
nimo de las tareas asignadas para hombres y mujeres de acuerdo con el
sexo de nacimiento “roles de género”.


Sexo
Hace referencia a las características estrictamente biológicas que funda-




124


Jóvenes en contextos
de vulnerabilidad


mentan diferencias específicas entre hombres y mujeres y que no suelen
determinar las conductas.


Sexualidad
Constituye una amplia dimensión de las personas en donde se incluye su
manera de ser, actuar y pensar en relación con las demás personas; en
esta categoría se hace referencia al reconocimiento de otras, como la iden-
tidad de género y la orientación sexual.


Síndrome
Conjunto de síntomas o trastornos que ocurren juntos e indican la presen-
cia de cierta enfermedad o una mayor posibilidad de que se presente.


Síndrome de inmunodeficiencia adquirida (SIDA)
Enfermedad del sistema inmunitario causada por el virus de la inmunodefi-
ciencia humana (VIH). El Sida se caracteriza por dejar el cuerpo vulnerable
a afecciones potencialmente mortales.


Sistema patriarcal
Sistema social que tiene su centro en el poder masculino. Define la mas-
culinidad desde el poder, el control, el valor, el dominio de la razón, la po-
sesión del conocimiento, el gobierno de lo público y la independencia indi-
vidual, que configuran la identidad del varón. En este sistema de valores lo
femenino es inferior, y debe supeditarse a la autoridad y mando de quienes
lo encarnan.


Virus de la hepatitis B (VHB)
Virus causal de la hepatitis B, inflamación del hígado que puede ocasionar
lesión y cáncer de ese órgano. Se propaga por contacto con la sangre de
una persona infectada, por medio de las relaciones sexuales, o de la madre
al niño durante el parto. Existe una vacuna para prevenir la infección por
este virus; adicionalmente la hepatitis B puede tratarse con varios medica-
mentos.


Virus de la Inmunodeficiencia Humana (VIH)
Virus que causa el síndrome de inmunodeficiencia adquirida (SIDA).




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