ESPACIO PÚBLICO URBANO COMO CATALIZADOR DE ACTIVIDAD FÍSICA Y BIENESTAR PSICOLÓGICO...

ESPACIO PÚBLICO URBANO COMO
CATALIZADOR DE ACTIVIDAD FÍSICA


Y BIENESTAR PSICOLÓGICO
Public urban space as motor of physical activity and psychological well-being


Yocelyn Urbina Casasola*


* Estudiante de licenciatura en psicología. Universidad de Costa Rica. Correo electrónico:
yosscycasu@gmail.com, yocelyn.urbina.c@outlook.com.


Recepción: 17/10/2013 Aceptación: 6/02/2014


Wímb lu, Rev. electrónica de estudiantes Esc. de psicología, Univ. de Costa Rica. 9(1): 67-81, 2014 / ISSN: 1659-2107


Resumen: El presente artículo tiene como objetivo principal, discutir con base a la revisión
de literatura los posibles efectos positivos que pueden tener el empleo del espacio público
urbano, específicamente las ciclovías sobre el bienestar físico y psicológico de sus usuarios
y usuarias. Dado a la evidencia, se halla que dichos espacios inciden sobre los niveles de
estrés, calidad de vida, capital social y cohesión social; colaborando en la percepción y
desarrollo de ciudades más saludables.
Palabras clave: espacio público urbano, ciclovía, bienestar psicológico, estrés, calidad
de vida.
Abstract: This article is aimed, to discuss based on the review of literature the possible
positive effects that can have the use of urban public space, specifically the bike lanes
on the physical and psychological well-being of its users. Given the evidence, is that such
spaces have an impact on the levels of stress, quality of life, social capital and social
cohesion; collaborating in the perception and development of healthier cities.
Key Words: space urban public, bicycle path, psycholigical well-being, stress, quality
of life.




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Introducción


Los espacios públicos urbanos son áreas potenciales y de intercambio social,
que además de permitir el tránsito y movilización de las personas permiten
el desarrollo de interacciones entre sus habitantes y la ciudad misma, lo que
conlleva a que se generen significados e interpretaciones sobre dichos espacios.
Estos, al ser un producto concreto de diversas y sucesivas intenciones, generan
una historia que es acumulada y reinterpretada, por ende cuenta con cierto grado
de significado dentro de la vida individual y grupal.


Características como son la cohesión social, seguridad percibida y capital
social pueden ser observadas y promocionadas desde diferentes espacios
públicos, entre ellos las ciclovías urbanas. Tuesca (2005) ha señalado que las
ciclovías como espacio público de construcción social pueden incentivar que sus
usuarios(as) interactúen con su ciudad de manera más íntima, aumentando la
cohesión social y el capital humano. Además de estimular el uso de la bicicleta
como medio de desplazamiento dentro de la ciudad, lo cual conlleva al desarrollo
de actividad física.


Diversos estudios han encontrado que la actividad física puede ser un
catalizador de bienestar psicológico y social, teniendo efectos positivos sobre la
experiencia subjetiva de estrés y ansiedad (Mutrie & Faulkner, 2004 citado en
Jimenez, Miró, Martínez & Sánchez, 2008). También se ha descrito que el pedalear
en bicicleta diariamente ayuda a mejorar la condición física, reduce el riesgo de
sobrepeso, fortifica la estructura muscular, disminuye el estrés y ansiedad, además
de brindar tiempo de esparcimiento (Rodríguez, 2004 citado en Luci, 2009). En
Costa Rica, se han construido ciclovías en algunos sitios como son Esparza, El
Roble de Puntarenas, Limón, Hatillo y Cartago pero no se han desarrollados
estudios que permitan valorar los efectos que pueden tener estos espacios sobre
los niveles de estrés e índices de calidad de vida entre sus usuarios(as).


Las investigaciones referidas al tema de actividad física y efectos psicológicos
en los últimos años han sido de ascendente interés pero se carecen de estudios
que vinculen dicha asociación con el uso del espacio público, específicamente, las
ciclovías. Por lo tanto, no se han podido señalar correlaciones o incluso relaciones
causales entre variables psicológicas, actividad física y uso del espacio público.
Por tales motivos el presente artículo, aborda el tema de las ciclovías con el
objetivo de evaluar el impacto que estas pueden tener sobre las personas en
términos de actividad física y bienestar psicológico; indicándose a su vez que
para trabajar sobre esta última dimensión, el estudio se centró en las variables
de estrés y calidad de vida.


En cuanto a la presentación del documento. Primeramente se aborda una
serie de antecedentes investigativos y definiciones referidas a los temas de
actividad física-bienestar psicológica, uso de ciclovías y niveles de estrés- calidad




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de vida. Seguidamente se detallan las principales discusiones y conclusiones
derivadas de la recopilación de literatura.


Marco Referencial


Espacio Urbano Público


El espacio urbano público es un producto concreto de diversas y sucesivas
intenciones, generador de una historia acumulada y reinterpretada, cual incide
en cierta medida dentro de la vida grupal e individual de sus ciudadanos y
ciudadanas. Por medio de los lugares las personas pueden llevar a cabo sus roles
culturales y sociales, ya que los lugares en sí son el escenario de la vida pública
(Low, 2000).


Según Ferrer (2009) el espacio público en sí es un sitio de tolerancia y
convivencia entre nos-otros que permite la presencia de diferencias y conflictos
entre sus partes, siendo un lugar de descubrimiento y encuentro para con sus
ciudadanos y ciudadanas; generador de sentido con respecto a las prácticas
desarrolladas dentro de la ciudad, además de contar con un correlato de índole
urbana directamente.


Investigadores como Jacobs (1992) señalan que las ciudades saludables
deben brindar distintos usos apoyados entre sí, mencionando que las ciudades
deben ser evaluadas no solo en términos de movilidad sino también en cuanto
a accesibilidad e interrelación se refiere, debiéndose observar, si la ciudadanía
logra moverse fácilmente, con bajo costos económicos y si pueden tener contacto
con diferentes espacios, bridando dichas características esbozos sobre la calidad
y usos que se le da al espacio urbano.


En cuanto a la adquisición de ciudadanía, el espacio público al cumplir con
funciones de estructuración urbana, política y sociocultural, brinda una de las
principales condiciones que forman parte de este proceso de adquisición. Desde
el espacio urbano se logra crear politización del mundo y de la sociedad; lo cual
hace surgir y movilizar el sentido común, mismo que forma parte de las líneas de
estructuración del ser y que conllevan a la representación de ciudadanía (Borja,
2002 citado en Ferrer, 2009).


En la actualidad los espacios públicos urbanos han sido invisibilizados,
elitizados y privatizados, dándosele a nivel mediático y representativo un mayor
valor tanto al transporte privado como a las zonas privadas, situación que ha
influido en el incremento de la adquisición de vehículos, acortando las posibilidades
de interacción entre ciudadanos y ciudadanas; haciendo que la ciudad sea vista
como una zona meramente de paso y no de construcción ciudadana.


Se convierte entonces la supervivencia cultural y social, uno de los mayores
retos de las y los habitantes de las ciudades contemporáneas, siendo una




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necesidad la promoción de espacios agradables que permitan el desarrollo de
oportunidades de interacciones interpersonales y sociales. Espacios cuales al
permitir la democratización de los territorios, incentiven que se dé un mayor uso
colectivo, donde la presencia de las personas en dichos espacios recree un mayor
sentir de pertenecía y reduzca los índices de criminalidad, ya que el habitar de
manera activa las áreas públicas aumenta la percepción de seguridad sobre la
ciudad (Jacobs, 1992).


Las medidas empleadas en Costa Rica para descongestionar los centros
urbanos como es la restricción vehicular, lo único que ha hecho es aumentar la
adquisición de vehículos automotores ya que se ha creado una mayor oferta de
espacios para los automóviles. Autores menciona que las ciudades que priorizan
el empleo de automóviles propician un aumento en los niveles de inactividad física
y sobrepeso (Parra, Goméz, Pratt, et als, 2007 citado en Goméz, Mosquera &
Jacoby, 2009). No obstante, se considera que aquellas ciudades que implementen
sistemas de transporte que permitan construir un vínculo funcional con las
distintas formas de transporte activo como son el uso de la bicicleta y caminar
puede impactar de manera positiva en la promoción de la actividad física y
reducción del riesgo de sobrepeso en sus habitantes (Agence de la sante et des
services sociax de Montreal, 2006 citado en Gómez et al., 2009).


Acorde al informe mundial de asentamiento humano 2013 sobre planificación
y diseño de una movilidad urbana sostenible del Programa de las Naciones Unidas
para los Asentamientos Humanos , ONU- Habitat ( 2013) indica que el mayor
reto de la movilidad urbana en el presente es pasar del enfoque implementado
varias décadas atrás centrado en aumentar la expansión de infraestructura de
transporte al enfoque de accesibilidad, orientación que busca que la construcción
del espacio urbano brinde mayor optimización de la densidad urbana y sentido de
pertenencia por medio de la promoción del uso de transporte no motorizado y
mejora de las economías de aglomeración. Desde el enfoque de la accesibilidad
emerge el concepto de movilidad urbana asequible, el cual indica que el transporte
debe estar al alcance de la mayor parte de la población de la ciudad, en especial
para aquellas poblaciones vulnerables que no cuentan con otra forma servicios,
bienes y actividades básicas, ya que una movilidad limitada se convierte en
un objeto de exclusión social, por ello dicho Programa de las Naciones Unidas
propone la importancia de apoyar el transporte urbano no motorizado, mejora en
la accesibilidad de los espacios públicos y reducción en los costes de los servicios
de transporte como estrategias urbanas y locales para el alcance de los objetivos
de la constitución de una movilidad urbana asequible y ciudades accesibles (ONU-
Habitat, 2013).


Las carreteras son consideradas como “no lugares”, entendiéndose como “no
lugar”, aquel sitio que debido a su diseño estándar y aislado del entorno brindan
uniformidad sobre las comunidades (Auge, 2005). El “no lugar” es la negación




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del lugar, diseñado según indicaciones de la época, en donde los sujetos que lo
visitan no se detienen ni participan en la dotación de su significado (Auge, 1994
citado en Castrogiovanni, 2007). Un lugar, en cambio es un espacio que puede
ser reconocido, con identidad propia y apropiado por medio de las relaciones
interpersonales y comunicacionales (Santos, 1994 citado en Castrogiovanni,
2007). Espacios públicos como son las ciclovías y los parques pueden ser
considerados como lugares, ya que a través de las actividades que promueven
invita al desarrollo de acciones como son interactuar, vincular y compartir entre
habitantes, lo cual favorece el proceso de significación.


Las ciclovías, son conceptualizadas como un espacio público diseñado
idealmente para el tránsito seguro de los(as) usuarios(as) de bicicletas que
conecta zonas residenciales con estaciones y áreas comerciales, cumpliendo
funciones de movilización recreación y salud (ARQHYS, 2013). Al ser las ciclovías
en principio un espacio excluyente (dirigido a los (as) ciclistas) son percibidas
como un espacio de poder y conflicto, las cuáles deben ser compartidas por
diferentes clases de usuarios y usuarias que van desde las personas que andan
en bicicletas, quienes caminan por ellas, quienes pasean a sus mascotas entre
otros (Gomescásseres, 2003).


Diseños y construcciones urbanas como son las ciclovías suscitan la
reducción de la dependencia de vehículos motorizados por el uso de movilidades
urbanas más sanas que influyen a que se perpetué un mayor sentir de habitar
una ciudad más accesible para su población en general y no solo para los (as)
dueños(as) de vehículos automotores privados.


Actividad Física y Bienestar Psicológico.


Se define como actividad física, cualquier movimiento procedente de la
contracción muscular esquelética (Escobar, 2003). Dicha actividad, ayuda a
distraer a la persona de estresores y estímulos que producen ansiedad, y deriva
beneficios como son cambios asertivos en las autopercepciones y autoconfianza,
liberación de tensión, generación de cambios positivos en estados ansiosos y
depresivos, incentivación de destrezas para el enfrentamiento del estrés y de la
vida cotidiana, estimulación de la autoestima y claridad mental (Pate, et al., 1995
citado en Castro 2005).


Por otra parte, el bienestar psicológico también llamado bienestar subjetivo
hace referencia a los índices de felicidad personal y satisfacción con la vida;
sobre su vinculación con la actividad física se ha encontrado que esta contribuye
a mejorar los niveles de salud y calidad de vida, incremento en la esperanza de
vida y descenso en las tasas de mortalidad (Marquéz, 1995).


Diferentes estudios señalan que existe una relación entre actividad física y
bienestar psicológico. Mencionándose entre ellos el llevado a cabo por un grupo de




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investigadores españoles, quienes trabajaron con una muestra de 208 estudiantes
de la Universidad de Averio en Portugal y 239 estudiantes de la Universidad de
Granada en España con el propósito de estudiar la asociación entre la práctica de
ejercicio físico, hábitos de vida saludable y bienestar psicológico (Jimenez et al.,
2008). Entre sus resultados se indica que las personas que practican algún tipo
de ejercicio se perciben sobre sí mismas como individuos más saludables, con
mejor estado de ánimo (menos tristes, mayor vigor y menos fatiga) y menores
índices de estrés tanto en la muestra portuguesa como española (Jimenez et al.,
2008). Dichos resultados concuerdan con los expuestos por estudios anteriores
que señalan que el ejercicio físico ayuda a mejorar la salud subjetiva, reduce
los niveles de ansiedad y depresión clínica, tanto en poblaciones clínicas como
no clínicas (Biddle, Fox & Boutchener, 2000; Akandere & Tekin, 2005; Lawlor &
Hopker, 2001 citado en Jimenez et al., 2008).


Se ha indicado que para obtener beneficios subjetivos asociados a la
actividad física es importante que dicha actividad sea moderada – baja, lo cual
se representa entre un rango de 30-60% de distinción entre la frecuencia cardiaca
en estado máximo y de reposo, con un tiempo de 20–30 minutos de duración
(Devenes, 1981, citado en Marquéz, 1995).


De acuerdo con Urzúa 2010 a través de investigaciones psico-
neuroinmunoendocrinólogica se ha logrado ir encontrando resultados que
permitan sentar las bases de la relación inmunidad y estado de ánimo, tanto en
poblaciones clínicas como en población general. Una investigación llevada a cabo
con una muestra de estudiantes universitarios(as) en Perú que tuvo la finalidad
de evaluar las relaciones entre estrés, salud mental y cambios inmunológicos
reporta que el estrés académico debido a los exámenes provocan un aumento en
la producción de superóxido por neutrófilos y variaciones en el número de células
NK ( Guarino, Gavida, Antor & Caballero, 2000). Además de señalar que es posible
que el efecto de somatización e intensidad experimentada y percibida del estrés
asociado se pueda deber de forma parcial a la disminución de la actividad física
(Guarino et al., 2000).


Se hallado que la actividad física trae beneficios tanto a nivel individual
como social, ya que aquellas comunidades que integren la actividad física como
una normativa social tienden hacer más sanas y disponer de mayores índices de
capital humano (Mutrie & Faulkner, 2001 citado en Jimenez et al., 2008). Pudiendo
entrar aquí en juego las ciclovías, parques, plazas y entre otros espacios públicos
construidos, cuales tienen entre sus objetivos el promover el ejercicio físico.


Con respecto al eje de las ciclovías, se ha encontrado que el esfuerzo físico
diario desarrollado a la hora de pedalear al andar en bicicleta no sólo permite
combatir enfermedades cardiovasculares e hipertensión ( Saraba, et als, 2005
citado en Luci, 2009) sino que también reduce el riesgo de padecer sobrepeso,
disminuye los niveles de estrés y ansiedad experimentado en las personas y




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brinda tiempo saludable de esparcimiento (Rodríguez, 2004 citado en Luci,
2009). Beneficios que pueden ser percibidos y experimentados desde el uso
de las ciclovías, ya que estas como tal buscan la promoción del empleo de la
bicicleta y otros medios de transporte activo (como son patines, patinetas y
caminar) de manera segura con el fin de crear una movilidad más asequible,
saludable y sostenible.


Estrés, calidad de vida, y su asociación con el uso de ciclovías.


Se considera importante antes de describir la potencial relación entre el uso
del espacios publico urbanos como son la ciclovías con variables latentes como
son calidad de vida y estrés, brindar una descripción de las definiciones de estrés
y calidad de vida empleadas para justificar dicho proyecto así como su interac-
ción con el modelo calidad de vida relacionado con la salud.


Estrés Percibido/ Estado


El estrés es una reacción psicofisiológica que permite que las personas
puedan responder de manera activa a las demandas y condiciones del medio
(Contrada, 2011). Mientras tanto, un estresor se define como aquella condición
o evento que puede vincularse con cualquier componente de la vida que
incide en la activación de una respuesta propia de estrés, donde el manejo de
la activación de estas respuestas permite el declive de tensiones, además de
permitir afrontar de forma eficiente y competente dichos estresores (Dorantes &
Matus, 2002).


Empíricamente se ha descubierto que el estrés es un factor que predispone
la aparición de enfermedades y quebranto en la calidad de vida. Acorde con las
conclusiones dadas por el Grupo de Trabajo Europeo de la Organización Mundial
de la Salud se estimó que el estrés para el año 2020 podría llegar a convertir-
se en la principal causa de mortalidad asociado con la aparición de afecciones
de carácter cardiovascular y trastornos depresivos ( Levi et al., 2001 citado en
Schawartzmann, 2003).


Existen tres distintos enfoques sobre los cuales se basa la interpretación
y abordaje del estrés , como es el enfoque que observa el estrés como una
característica aversiva del ambiente, el enfoque que describe el estrés como
un efecto fisiológico producto de los estímulos negativos y el enfoque que
explica el estrés según la dinámica ambiente e individuo ( Leandro, 2012).
Desprendiéndose de éste último enfoque el modelo propuesto por Lazarus y
Folkman (1984), cual determina que el estrés psicológico o el estrés percibido
debe ser visto como una relación particular entre el ambiente y la persona
desde la perspectiva transaccional del estrés. Ésta perspectiva esboza que las




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personas responden de manera distintiva ante los estímulos estresores quedando
sujeto a los estilos de afrontamiento e interpretaciones subjetivas con base a las
características personales, experiencias e historia de las y los individuos (Lazarus
& Folkman, 1984).


El estrés estado en cambio, es la respuesta psicofisiológica-emocional
momentánea activada ante la presencia de un estresor. Además, se ha encontrado
que el estrés estado tiende a correlacionar de manera positiva con la ansiedad
estado ( Alves, Cruz & Aguiar, 2006). Acorde con el Organismo del Sistema
Nacional de Salud de España (2009) se define ansiedad - estado como aquella
que comprende un estado emocional transitorio que se caracteriza por presentar
sentimientos subjetivos, conscientes, aprensivos e hiperactividad del sistema
nervioso autónomo. Este tipo de ansiedad posee una fase transitoria y variable en
cuanto a intensidad y duración, y es vivenciada por el individuo en un momento
particular, además de reflejar síntomas como son aumento en la tensión muscular,
dificultad de concentración y elevación de la tasa cardiaca (Organismo del Sistema
Nacional de Salud Español, 2009).


El estrés y su medición han sido de interés tanto para la psicología como
para otras ciencias de la salud. Se ha demostrado que los efectos derivados de
la relación estrés y salud va a depender de la dinámica que se establezca entre
carga genética y exposición a los diferentes factores ambientales (Mc Ewen,
2007 citado en Leandro, 2012). También se ha señalizado que las situaciones
estresantes y la vivencia de niveles de estrés negativo se hallan vinculados con
la etiología y fisiología de diferentes enfermedades tanto a nivel psicológico como
físico (Cohen, Janick, Deverts & Miller, 2007 citado en Leandro, 2012).


Altos niveles de estrés son un factor común que influye en el desarrollo
de trastornos depresivos mayores, asociándose el inicio de la depresión con la
presencia de situaciones cargadas de estrés; paralelamente la disminución de
síntomas depresivos se vincula con la reducción en los niveles de estrés. Si la
experiencia del estrés tiende a brindar respuestas más constantes y con mayor
intensidad, eso incide en un deterioro en la calidad de vida (Farabaugh et al.,
2004). A su vez Cardoso y Linnen (2012) explicitan que el estrés crónico inter-
personal (presencia a largo plazo de dificultades y problemas permanentes dentro
de las relaciones sociales) se vincula con la presencia de problemáticas en el área
física y emocional.


En resumen, el estrés es un proceso integrado por diferentes dimensiones,
entre ellas se pueden ubicar la dimensión percibida (estrés psicológico) y la dimensión
estado, teniendo el entorno gran peso sobre la experiencia de estrés en sí.


Calidad de Vida


Antes de hablar sobre el concepto de calidad de vida es pertinente describir
el Modelo Salutógenico, mismo que ha influido en la tendencia mundial referida




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a la promoción de la salud. Este modelo fue desarrollado por Antonsky (1979)
y enfatiza sobre las condiciones y orígenes que permiten que una persona
experimente bienestar y salud. Entre los conceptos que fundamente su teoría
se encuentran:


Los recursos generales de resistencia, son los factores psicosociales,
biológicos y materiales que permiten que una persona perciba su vida de modo
coherente, comprensible y estructurada (Rivera, Ramos, Moreno & García, 2011).


El Sentido de Coherencia, comprendido por la significatividad (ámbito
emotivo), manejabilidad (ámbito instrumental) y la comprensibilidad (ámbito
cognitivo) (Rivera et al., 2011).


Este modelo ha incidido en la implementación de la promoción de la
salud, al basarse precisamente sobre el constructo de salud y no sobre el
de enfermedad, ya que por medio de este enfoque se centraliza las acciones
sobre la resolución de los conflictos, búsqueda de soluciones aunado con la
identificación de recursos de resistencia propios de cada sujeto (Rivera et al.,
2011). Características que también son tomadas en cuenta desde los modelos
calidad de vida y calidad de vida relacionada con la salud (cvrs).


El concepto calidad de vida nace en la década de 1950 y es ampliamente
difundido en 1980, siendo en primera instancia empleado dentro del campo de
la medicina y posteriormente es tomado por la psicología y sociología quienes se
encargan de vincular la calidad de vida con los constructos de felicidad y bienestar
(Vinaccia, Japey, Martínez & Arbelaez, 2008).


En sus inicios la calidad de vida se le asociaba netamente con el cuidado
de la salud personal, conforme se fue avanzado en su elaboración teórica y
estudiada a nivel empírico se le añade conceptualizaciones relacionadas con
el campo de la salud e higiene pública, derechos laborales, derechos huma-
nos, derechos ciudadanos, teniendo como base en cada uno de estos campos la
preocupación y experiencia subjetiva de las personas ( Schawartzmann, 2003).


Desde el ámbito de la salud mental la calidad de vida es re lac ionada con
orientaciones que promuevan mejoras en las condiciones de vida de las personas
que presenten un trastorno psicológico o en aras de prevenir sus apariciones,
para ello dicha relación ha sido explicada por diferentes enfoques como son
el enfoque de satisfacción, funcionamiento del rol, el modelo calidad de vida
propuesto por Schalock y el modelo combinado de importancia / satisfacción
(Verdugo & Marín, 2002).


El grupo Calidad de Vida de la Organización de Mundial de la Salud
(World Health Organization Quality of Life, WHOQOL) (1995) esboza que la
calidad de vida debe contemplar ejes a nivel subjetivo, multidimensional
y funcionamiento tanto positivo como negativo. De acuerdo con el grupo el
concepto calidad de vida hace referencia a la percepción individual sobre la




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posición en la vida dentro de su contexto cultural y sistema de valores con el
cual interactúa, tomando en cuenta expectativas, metas e intereses.


El modelo calidad de vida relacionada con la salud se basa en el modelo
calidad de vida, donde la principal diferencia entre dichos modelos radica en que
los indicadores centralizados a evaluar la calidad de vida relacionada de la salud
a nivel individual posee una mayor focalización y facilidad para que las personas
logren centrarse en sí misma y valorar su salud, además de enfatizar en la
unicidad de cada individuo para responder a la enfermedad y situaciones externas
que atenten en contra de su bienestar.


La calidad de vida relacionada con la salud hasta la actualidad cuenta con
diferentes conceptualizaciones provistas por distintos investigadores. Algunos
la consideran como la consecuencia emocional y cognitiva del afrontamiento de
estresores percibidos que atentan en contra de los objetivos o como la valoración
subjetiva que las personas que presentan enfermedades dan sobre los ejes de
su vida considerados importantes ( Urzúa, 2010). También es visualizada como
aquel tipo evaluación subjetiva que incide en el estado de salud actual sobre
la capacidad para obtener y mantener un nivel de funcionamiento general que
colabore en la obtención de metas (Urzúa, 2010).


Ciclovías y sus efectos sobre el estrés, calidad de vida


En la actualidad el tema de movilidad en las ciudades es de suma importancia
debido a la contaminación ambiental, densidad y congestión vehicular, poca
accesibilidad a espacios públicos en conjunto con las inadecuadas formas de
relación con la ciudad en sí. Según Velascos ( 2011) los patrones de movilidad
centrados en la persona, la sostenibilidad y la ciudad, ayudan a que se revalore
los espacios públicos, el sentido de pertenencia e identidad por parte de la
ciudadanía con la ciudad.Entrando aquí en juego las ciclovías como espacios
públicos constructores de movilidad y relación social.


De acuerdo con Mariano Rojas (2012) investigador del Centro de Investigación
e Inteligencia Económica de Colombia, menciona que las sociedades progresan
en tanto posean, promuevan y contribuyan al bienestar de sus ciudadanos y
ciudadanas, asociado con la construcción de relaciones humanas y capital social,
señalizando que el poder habitar activamente un entorno, influye en la calidad de
vida así como en la salud mental.


Una investigación desarrollada en Colombia sobre la ciclovía en Bogotá,
menciona que la ciclovía permite la apropiación del espacio público, además al
gozar con normatividad legal y cultural favorece el establecimiento de pautas de
interacción social (Gomescásseres, 2003).Para la evaluación de ésta ciclovía se
efectuaron entrevistas semiestructuradas a diversos tipos de usuarios y usuarias,
además de segmentar el sector en dos tramos, uno referido al alto potencial de uso




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y bajo potencial de uso. Se halla que en el sector con mayor frecuencia empleo,
sus usuarios y usuarias recreaban mayores formas de interacción interpersonal y
de autocuidado (Gomescásseres, 2003).


Otro estudio hecho en el año 2009 sobre la ciclovía en Bogotá que trabajó
con una muestra de 1000 participantes (ciclistas) a los cuales se les aplicó la
versión larga de la escala de Actividad Física Internacional junto a otras 10
preguntas centradas en explorar los constructos de confianza, eficacia, apoyo
mutuo y componente social, concluye que el programa de ciclovía de esta ciudad
ayuda en la creación de mejores espacios sociales, brindando mayor seguridad
y bienestar general para sus usuarios y usuarias ( Sarmiento et al.,2010). Entre
el análisis de datos empleados en dicha investigación se encuentran el uso de
regresiones multivariadas con el objetivo de investigar la relación entre frecuencia
de participación y niveles de capital social (Sarmiento et al., 2010).


A nivel de Costa Rica no se ha efectuado ningún estudio que permita valorar
los efectos que las ciclovías pueden tener sobre los niveles de estrés y los índices
de calidad de vida relacionada con la salud de sus usuarios y usuarias. Por ende
se considera de interés la exploración de esta temática en Costa Rica con el fin
de obtener datos que colaboren a reflejar de manera conceptual y empírica la
existencia de posibles beneficios de índole psicológica relacionados con el uso de
la ciclovía como catalizador de la actividad física y social.


Discusión


El espacio público urbano cuenta con un gran potencial de investigación
desde el ámbito de las ciencias de la salud física y mental, siendo un importante
centro de fusión en cuanto a beneficios psicológicos, físicos y sociales se refiere.
Al realizar la revisión bibliográfica se halla que existe un creciente interés sobre
la relación actividad física y bienestar psicológico pero se carece de estudios que
investiguen de forma específica y rigurosa esta relación con el uso del espacio
público urbano, en especial las ciclovías.


Las ciclovías son espacios públicos, interesantes a estudiar que pueden
brindar datos de valor que permitan visualizar los efectos tanto positivos como
negativos que tienen estos espacios urbanos a nivel objetivo y subjetivo sobre
las personas que las emplean y comunidades en que se ubican; pudiendo ser un
apoyo en la toma de decisiones comunitarias y gubernamentales asociadas a la
creación de mayores áreas urbanas que prioricen un tránsito público, colectivo,
activo y saludable.


Espacios públicos urbanos como son las ciclovías brindan condiciones que
permiten el desarrollo de ciudades más sanas, lo cual influye de manera positiva
sobre la percepción, abordaje y afrontamiento que tienen las personas ante
estresores ambientales. A su vez dicho espacio, genera un mayor capital social,




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incentivando un aumento en los niveles de calidad de vida de sus habitantes, tal
como lo señala Sarmiento y colaboradores (2010).


El esfuerzo ejecutado a la hora de pedalear al andar en bicicleta diariamente
ayuda a mejorar la condición física, reduce el riesgo de sobrepeso, fortifica la
estructura muscular, disminuye el estrés y ansiedad, además de brindar tiempo
de esparcimiento (Rodríguez, 2004 citado en Luci, 2009).Consecuentemente, el
uso de la bicicleta combate afecciones propias derivadas del sedentarismo como
son la gestación de cardiopatías, enfermedades cardiovasculares e hipertensión (
Saraba, et als, 2005 citado en Luci, 2009). Situaciones que señalan los beneficios
tanto a nivel físico como psicológico que puede tener el uso un transporte activo
como es la bicicleta. Por tales motivos se considera de interés ahondar en la
relación entre actividad física- uso de bicicleta y bienestar psicológico, relación
que puede ser explorada desde el contexto público urbano como son los ciclovías,
y brindar datos que problematicen sobre temas referidos a salud urbana y
creación de ciudades saludables, sostenibles y accesibles.


Al promover el habitar activo de los entornos urbanos, no solamente se
influye de manera positiva sobre la salud mental y calidad de vida de las personas
sino que también contribuye sobre el progreso de las ciudades en sí. La imple-
mentación de la bicicleta como forma de movilidad activa además de favorecer
la reducción de los gases de efecto invernadero, funciona como un medio para
reactivar y recuperar el espacio público en conjunto al incremento de los niveles
de cohesión social (Montoya & Guzmán, 2013).


La calidad de vida al ser un constructo multidimensional y multidisciplinario
debe ser abordada desde el ámbito ambiental, social, político, cultural e individual,
por tanto el diseño urbano y espacio ambiental influye sobre los índices de calidad
de vida de las poblaciones. Al implementarse la creación de ciudades saludables
de manera directa se afecta la calidad de vida de las personas, ya que se les
reivindica su derecho ciudadano de contar con un espacio urbano que promueve
y proteja su medio tanto en el ámbito ambiental, mental, físico y social. Lo
cual permite combatir la creciente aparición de síntomas depresivos, ansiosos,
trastornos del sueño asociados a la contaminación atmosférica y acústica, así como
el aumento en los niveles de obesidad y afecciones cormórbidas (cardiopatías,
diabetes, embolias, cáncer de mama y colón) vinculadas a la falta de actividad
física, factores que se hallan de forma intrínseca asociados a la dependencia que
sea creado del transporte motorizado (ONU-Habitat, 2013).


Se encuentra que existe un creciente interés en el estudio de la relación
actividad física y efectos psicológicos pero se carecen de investigaciones rigurosas
que vinculen dicha relación dentro del contexto del espacio público urbano, y
en menor medida si se trata de espacios específicos como son las ciclovías. Por
ello con el fin de explorar la existencia de asociaciones directas entre espacio
público urbano- bienestar psicológico y actividad física se recomienda que




79URBINA: Espacio público urbano como catalizador de actividad física y bienestar psicológico


futuras líneas de investigación se estructuren desde diseños correlacionales
que permitan reflejar dichas asociaciones. También se propone el abordar el
estudio de las posibles relaciones entre uso de la bicicleta en espacios urbanos
construidos como son las ciclovías y sus efectos sobre la ansiedad, depresión,
auto-percepción y percepción urbana.


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ESPACIO PÚBLICO URBANO COMO CATALIZADOR DE ACTIVIDAD FÍSICA Y BIENESTAR PSICOLÓGICO...
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