Hacer Talleres - Una guía práctica para capacitadores

Presentación / HACER TALLERES
Una guía práctica para capacitadores


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HACER TALLERES
Una guía práctica para capacitadores


Carmen Candelo R.
Gracia Ana Ortiz R.


Barbara Unger


C A L I • C O L O M B I A • 2 0 0 3




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Importante
Para obtener información sobre los derechos
de reproducción de esta publicación contacte
a las autoras o a los editores en los correos
electrónicos de las respectivas organizaciones
o en hacertalleres@wwf.org.co


HACER TALLERES


Autoras
Carmen Candelo Reina, Gracia Ana Ortiz R., Barbara Unger


Una publicación de:
WWF Colombia (Fondo Mundial para la Naturaleza)
www.wwf.org.co


InWEnt (antes DSE • Alemania)
www.inwent.org


IFOK (Instituto para la Comunicación en Organizaciones • Alemania)
www.ifok.de


Diseño y diagramación:
Mónica Uribe


Ilustraciones:
Juan Pablo Marín


Primera corrección:
Guillermo Díez


Última corrección:
Oficina de comunicaciones de WWF Colombia


Preprensa e impresión:
Grafiq Editores


© WWF - InWEnt (DSE) - IFOK
© Las autoras


ISBN 958-95905-4-3


WWF Colombia
Cra 35 Nº 4A - 25
Barrio San Fernando


Teléfono: + 57 2 558 25 77
Fax: + 57 2 558 25 88


info@wwf.org.co


Cali, Colombia
2 0 0 3


Fotografías:


Portada:
© Edward Parker
© WWF Colombia / Diego M. Garcés


Páginas interiores:
© WWF Colombia / Carmen Candelo,
© WWF Colombia / Andrés Trujillo,
© WWF Colombia / Faizuly Cerón,
© WWF Colombia / Luis Fernando Gómez.




Índice / HACER TALLERES
Una guía práctica para capacitadores


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Índice


1. Presentación
1.1. Sobre las instituciones 7


1.1.1. WWF Colombia 7


1.1.2. DSE 7


1.1.3. IFOK 8


1.2. Sobre las autoras 8


2. Introducción


2.1. ¿Qué es HACER TALLERES? 9


2.2. ¿Cuál es el enfoque? 9


2.3. ¿A quién se dirige? 9


2.4. ¿Cómo se usa? 10


2.5. ¿De dónde viene el enfoque? 10


2.6. ¿Qué contiene? 11


3. Base conceptual
3.1. El aprendizaje 13


3.2. La comunicación 19


3.3. La participación 22


3.4. Manejo del tiempo 27


4. El taller de capacitación
4.1. Tipos de eventos de capacitación 31


4.2. Concepción de un taller de capacitación 34


5. Organización de un taller de capacitación
5.1. Plan de trabajo 41


5.2. Selección y contratación del equipo de capacitación 41


5.3. Fijación de las fechas del taller 42


5.4. Invitación a los participantes 42


5.5. Presupuesto 43


5.6. Lugar del taller 44


5.7. Materiales 48


5.8. Un día antes del taller 49




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Una guía práctica para capacitadores


5.9. Recomendaciones para la organización 51


5.10. Formatos de ayuda para la organización 52


Ejemplo de un plan de trabajo para la organización de un taller 52


Formato de listado de los requerimientos del lugar de un taller 53


Formato de listado de los materiales necesarios para hacer un taller


con visualización participativa 54


Ejemplo de agenda de taller 55


Formato de convocatoria o invitación 59


Ejemplo de convocatoria o invitación 60


Formato de confirmación de participación 63


Formato de sondeo previo 64


Ejemplo de sondeo previo 65


Formato de presupuesto 68


Formato de directorio 69


6. La ejecución del taller
6.1. La instalación del taller 71


6.2. El transcurso de los días 74


6.3. El cierre del taller 76


6.4. Documentación del taller 78


6.5. La fotomemoria 78


6.6. Recomendaciones para la ejecución del taller 81


7. El equipo de capacitación
7.1. Introducción 83


7.2. Roles en un equipo de capacitación 83


7.3. Composición del equipo 83


7.4. Desempaño del equipo de capacitación 84


7.5. El guión 86


7.6. El coordinador 87


7.7. El moderador 90


7.8. El docente 94


7.9. Las personas de apoyo 97


8. La caja de herramientas
8.1. Las herramientas al servicio de la participación 101


8.2. Las herramientas al servicio de la visualización 107


Tarjetas 112


Papelógrafo 112


Acetatos 113


107


109


110




Índice / HACER TALLERES
Una guía práctica para capacitadores


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Carteleras 114


Diapositivas 114


Notas o apuntes 115


Videobeam o datashow 115


Video 116


Presentación en computador 116


Visita de campo 117


8.3. Las herramientas al servicio de la capacitación 118


8.3.1. Para que los participantes se presenten


Presentación estandarizada 121


La entrevista 122


El dibujo 123


Mediante ilustraciones 124


El escudo 125


El libro de mi vida 126


La silueta 127


El ovillo 128


El clasificado 129


Se busca 130


8.3.2. Para formar parejas y organizar grupos


Parejas famosas 131


El coro de animales 132


Dichos y refranes 133


Dos puntas de un hilo 134


El rompecabezas 135


8.3.3. Para recoger opiniones o ideas


Selección de opciones 136


Lluvia de ideas 137


Sondeo por tarjeta 138


Diálogos simultáneos o cuchicheo 139


Grupos circulantes 140


Pecera 142


Phillips 66 143


8.3.4. Para analizar


Intercambio de experiencias 144


Juego de rol 145


Mapa conceptual 146


Estudio de caso 147


Simulación 148


Excursión o visita de campo 149


Análisis FODA 150


Diagramas de Venn 151


Diagramas de flujo 152


110




6 / 204 HACER TALLERES / Índice
Una guía práctica para capacitadores


Línea de tiempo 153


Pro y contra 154


El árbol de análisis de problemática 155


Matriz de análisis de conflicto 156


8.3.5. Para planificar


Matriz de priorización de problemas 157


Acta de compromiso 158


Matriz de compromiso 159


Estrella de compromiso 160


Matriz de objetivos 161


Matriz de plan de acción 162


8.3.6. Para evaluar


Comité diario 163


Humorómetro 164


Cuadros de evaluación 165


Sondeo relámpago 166


Rueda de evaluación 167


8.3.7. Para jugar y fomentar la creatividad


Canasta revuelta 168


El nudo (gordiano) 169


La rueda 170


Leer los colores 171


Cuatro flores de un solo trazo 172


Unir los puntos 173


Organicémonos 174


El juego de las tijeras 175


Ensalada de refranes 176


9. Problemas
9.1. Introducción 177


9.2. Problemas antes del taller 178


9.3. Problemas durante el taller 184


9.4. Problemas después del taller 199


Querida capacitadora, querido capacitador 201


Bibliografía 202




Presentación / HACER TALLERES
Una guía práctica para capacitadores


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ciones; a nuestras familias, por su comprensión y apo-


yo. Finalmente, queremos dar nuestras gracias a las tres


instituciones financiadoras, DSE, WWF e IFOK, en espe-


cial a Alan Walsch, Mary Lou Higgins, Gabriela Grau y


Hans-Peter Meister por su compromiso en la publica-


ción de este manual con el que hemos soñado desde


hace tiempo.


Nos gustaría conocer sus experiencias y recibir suge-


rencias para mejorar este manual en la dirección elec-


trónica: hacertalleres@wwf.org.co


1.1. Sobre las instituciones


1.1.1WWF Colombia


El Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF) Colombia


orienta sus esfuerzos hacia la conservación de los eco-


sistemas y el manejo sostenible de su biodiversidad a


través de una serie de proyectos y estrategias. Consi-


dera que para alcanzar estos propósitos de manera


eficaz y con proyección en el largo plazo es funda-


mental fortalecer las capacidades de actores clave de


la sociedad colombiana, es decir, de organizaciones


comunitarias, indígenas, no gubernamentales y guber-


namentales, entre otras. En este contexto, se lleva a


cabo un proceso de capacitación y formación en dife-


rentes temas, para los cuales ha venido diseñando y


ajustando contenidos y metodologías apropiadas a las


condiciones y características de las poblaciones bene-


ficiarias, pues considera que la capacitación y la for-


mación sirven para sembrar en el espíritu humano el


compromiso por un entorno mejor y un planeta vivo


• www.wwf.org.co


1.1.2. DSE
La Fundación Alemana para el Desarrollo Internacio-


nal (DSE) es una institución que promueve el diálogo


en el ámbito de la política de desarrollo y la formación


y el perfeccionamiento profesionales de personal téc-


1. Presentación


E l manual HACER TALLERES nace de unanece-sidad sentida del grupo de personas vincula-das al programa de cooperación de capacita-
ción entre la DSE y la corporación ECOFONDO de Co-


lombia entre 1997 y 2001. En los talleres de capacita-


ción a capacitadores con frecuencia los participantes


preguntaban por libros en español que les ayudaran a


llevar a la práctica lo aprendido, que no sólo tratasen


el trasfondo y la metodología de talleres participati-


vos, sino que también les ayudaran a recordar los pa-


sos de preparación, ejecución y seguimiento. Por eso


la DSE, WWF y el IFOK han decidido responder a estas


inquietudes con este manual.


Hemos concebido este manual como un libro prácti-


co. Usted puede decidir dónde empieza a leer, qué


capítulos elegir y qué herramientas utilizar de acuerdo


con las necesidades de su taller.


Le ofrecemos el enfoque en talleres participativos, vi-


sualizados a partir de necesidades sentidas. Este enfo-


que se fundamenta en la construcción colectiva y el


aprendizaje mutuo.


La experiencia que hemos tenido las tres juntas hacien-


do talleres es la base de HACER TALLERES. En especial


fueron muy importantes los talleres realizados en Co-


lombia, mencionados anteriormente. Queremos dar las


gracias a nuestras y nuestros colegas, amigas y amigos,


quienes nos ayudaron a concebir y escribir este ma-


nual. Muchas gracias a los participantes en los talleres


de capacitación. Entre ellos queremos destacar a Yanire


Becerra, Víctor Orozco, Ricardo Rodríguez y Diego


García por sus comentarios sobre el primer borrador; a


Fernando Caicedo por idear algunas de las situaciones


representadas en las caricaturas; a los revisores, Uwe


Krappitz y Julio Mario Fernández, por sus recomenda-




8 / 204 HACER TALLERES / Presentación
Una guía práctica para capacitadores


nico y directivo de países en desarrollo y países en


transición. Asimismo, en el marco de la cooperación


técnica y cultural alemana, la Fundación prepara a


cuadros técnicos y sus familias para su estadía en un


país en desarrollo. La mayoría de sus programas son


financiados por el Ministerio de Cooperación Econó-


mica y Desarrollo.


Las principales áreas de trabajo de la DSE son educa-


ción, ciencia y documentación; desarrollo económico y


social; promoción de la administración pública; fomen-


to a las profesiones industriales y artesanales; alimenta-


ción y agricultura; salud pública, así como periodismo.


Desde principios de 2003 la DSE se fusionó con la CDG


y en la actualidad se llama InWEnt • www.inwent.org


1.1.3. IFOK
El Institut für Organisationskommunikation GmbH (Ins-


tituto para la comunicación en organizaciones) es una


entidad privada que asesora a municipalidades, minis-


terios, asociaciones gremiales, empresas y otras enti-


dades públicas y privadas. El IFOK facilita formas de


diálogo, establece procesos de comunicación y co-


operación para distintos actores o entidades que de-


sean lograr en conjunto un objetivo, para lo cual ne-


cesitan una comunicación y organización eficaz entre


ellos. Además, identifica y trabaja alrededor de temas


de interés que puedan impactar el bienestar de la so-


ciedad, buscando opciones concertadas • www.ifok.de


1.2. Sobre las autoras


Carmen Candelo Reina (1961), tecnóloga en mercado-


tecnia, tecnóloga de alimentos y participante en la maes-


tría en desarrollo sostenible de sistemas agrarios, ha


sido responsable de procesos de capacitación en ins-


tituciones como la Asociación para el Desarrollo Cam-


pesino, la Universidad Javeriana y la Corporación


Ecofondo en temas como identificación y formulación


de proyectos, manejo de conflictos ambientales y me-


todologías participativas para la planificación y la ges-


tión ambiental. Como oficial del programa de WWF


Colombia coor-dinó durante cuatro años el Programa


Ecorregional del Chocó y en la actualidad coordina el


proyecto Fortalecimiento de la sociedad civil. Vive en


Cali, Colombia.


Gracia Ana Ortiz Ruiz (1965), licenciada en empresa-


riales y ciencias políticas, se ha dedicado al área de


capacitación en diferentes entidades universitarias y


privadas, en especial a la capacitación de capacitado-


res. Como oficial de programas del IFOK, se enfoca


en contribuir a la construcción y fortalecimiento de


redes y al intercambio de experiencias entre institu-


ciones, por iniciativa de diferentes ministerios del go-


bierno de Alemania. Vive en Francfort del Main, Ale-


mania.


Barbara Unger (1968), licenciada en ciencias políticas,


con una especialización en desarrollo internacional,


ha diseñado y ejecutado programas de capacitación


en las áreas de derechos humanos, resolución de con-


flictos y gestión ambiental dirigidos a personas de Amé-


rica Latina, Asia y África. Actualmente asesora a ONG y


al Ministerio Exterior de la República Federal de Ale-


mania en el área de transformación de conflictos, y


facilita talleres participativos y otros eventos. Vive en


Berlín, Alemania.


Carmen Candelo, Barbara Unger, Ana Gracia Ortiz Ruiz




Introducción / HACER TALLERES
Una guía práctica para capacitadores


9 / 204


2. Introducción


2.1. ¿Qué es HACER TALLERES?


Este manual es una recopilación de conceptos y he-


rramientas para planificar y organizar, llevar a cabo y


evaluar y hacer el seguimiento de un taller de capaci-


tación, independientemente de su contenido y con-


texto específico.


El manual resume los pasos importantes en listas de


tareas y definiciones accesibles para realizar de forma


ágil, eficaz y completa un taller de capacitación. De-


seamos de esta manera ayudar a los capacitadores en


su búsqueda de la mejor combinación posible entre lo


que necesitan los participantes y lo que ellos pueden


ofrecer.


2.2. ¿Cuál es el enfoque?


El manual HACER TALLERES está enfocado en la ca-


pacitación de adultos. La principal característica del


taller de capacitación consiste en transferir conocimien-


tos y técnicas a los participantes, de tal manera que


estos los pueden aplicar.


Los seres humanos, por naturaleza, buscamos cambios


positivos. El aprendizaje es una forma de iniciar estos


cambios, siendo más efectivo si aprendemos de forma


integral. Así que usted como capacitador buscará las


herramientas específicas para facilitar el proceso de


aprendizaje. La capacitación no es una vía de dirección


única, sino un proceso de aprendizaje mutuo y de re-


troalimentación, porque nadie lo sabe todo, sino que


todos sabemos algo y juntos sabemos mucho.


Los procedimientos, la metodología y las herramien-


tas que presentamos se fundamentan en tres ejes:


La atención a necesidades:
Aplicamos lo aprendido más fácilmente si lo que se


aborda en un taller trata los problemas que son de


nuestro interés.


La participación:
Todo proceso de capacitación que involucre la parti-


cipación aumenta la motivación individual y la capaci-


dad para aprender; es decir que la capacitación es


más eficaz si aprendemos haciendo.


La visualización:
Hacer visibles las propuestas, las discusiones y los


acuerdos que surgen en el taller facilita la participa-


ción y el enfoque en la atención de necesidades.


Del conocimiento


y la atención a las


necesidades de los


participantes se de-


rivan los objetivos


de un taller de capa-


citación; la participa-


ción, como proceso,


es la condición más im-


portante para que efecti-


vamente se produzca el aprendizaje; y


la visualización es el medio que lo hace posible.


2.3. ¿A quién se dirige?


El manual se dirige a capacitadores, entendidos como:


• Las personas que se encargan de la organización y


coordinación general del taller: los coordinadores.




10 / 204 HACER TALLERES / Introducción
Una guía práctica para capacitadores


nes, pasos y herramientas. Además le ofrecemos una


selección de herramientas para diferentes momentos


en un taller.


El diseño de HACER TALLERES permite sacar fácilmen-


te fotocopias de partes de él. De igual manera, permi-


te que usted vaya añadiendo sus apuntes o copias de


otras fuentes, de tal forma que pueda complementar


su manual individualmente, de acuerdo con sus nece-


sidades y gustos personales.


2.5. ¿De dónde viene el enfoque?


El término “taller de capacitación” se utiliza hoy para


eventos de capacitación que integran las experiencias


y las necesidades de los participantes con los objeti-


vos de la capacitación y lo que ofrecen los capacita-


dores.


Los conceptos y las herramientas que presentamos


en este manual tienen su origen en la metodología


que desarrollaron, a finales de los años 70, los promo-


tores de la educación popular en los países de Améri-


ca Latina y en el METAPLAN®, desarrollado por un equipo


de consultores alemanes.


Muchas instituciones han promovido enfoques didác-


ticos de participación y visualización en sus innume-


rables eventos de capacitación para personas de con-


textos culturales particulares y en áreas muy diversas.


Allí, los capacitadores de diferentes países y discipli-


nas han aportado sus experiencias personales y han


adaptado las herramientas a sus necesidades, afinán-


dolas cada vez más. Así que hoy en día, como usted


puede comprobar también en la bibliografía seleccio-


nada, existe mucho conocimiento explícito para dise-


ñar e implementar talleres de capacitación; y hemos


aprovechado estas fuentes y nuestras propias expe-


riencias para escribir este manual.


• Las personas responsables de conducir y dinamizar


las herramientas para abordar los contenidos de un


taller: los moderadores.


• Las personas que se responsabilizan de los conteni-


dos temáticos: los docentes.


Se dirige en especial a personas que han asistido a


talleres de tipo participativo, a quienes ahora les co-


rresponde ser capacitadores en un taller. Pero tam-


bién esperamos que los capacitadores con experien-


cia puedan rápidamente sacar provecho del manual.


A los que ahora empiezan a trabajar en este campo,


les brindamos con este manual una buena herramien-


ta de trabajo.


2.4. ¿Cómo se usa?


Este manual ayuda a tener en claro los principios di-


dácticos y metodológicos de un taller. Orienta sobre


los pasos necesarios y los aspectos importantes de


una capacitación exitosa.


De acuerdo con su nivel de conocimiento y expe-


riencia, el diseño le permite ir directamente a los ca-


pítulos que le interesan. De tal forma que, por ejem-


plo, usted como coordinador puede empezar leyen-


do los capítulos sobre el taller, mientras que como


moderador empezará tal vez mirando el capítulo so-


bre la moderación, para tener una definición exacta


de sus tareas.


En todo caso, como este manual no pretende dar pa-


trones ni recetas perfectas para realizar un taller, usted


siempre adaptará las sugerencias y recomendaciones


a las necesidades particulares del suyo.


Para que sea lo más útil posible, este manual contiene


listas de tareas y descripciones detalladas de funcio-




Introducción / HACER TALLERES
Una guía práctica para capacitadores


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2.6. ¿Qué contiene?


HACER TALLERES inicia con el


capítulo “Base concep-
tual”, que inclu-
ye elementos


de teoría del


aprendizaje, co-


municación, parti-


cipación y manejo


del tiempo que susten-


tan la propuesta pedagó-


gica. En el capítulo “El taller
de capacitación”, primero presenta-
mos algunos tipos de eventos de ca-


pacitación y sus características más


relevantes; luego nos concentramos


en el taller de capacitación: la idea


inicial que da origen al taller y todos


los pasos que contribuyen a que el


evento se vaya concretando hasta


completar su diseño. El siguiente ca-


pítulo “Organización de un taller de
capacitación” está dedicado a la des-
cripción de las diferentes tareas que


es necesario realizar y decisiones que


se deben tomar para que el taller se pueda llevar a


cabo. “La ejecución del taller” desarrolla paso a paso
lo que ocurre en el proceso de capacitación y orienta


sobre cómo manejar y sortear las contingencias y los


requerimientos del día a día del evento y las tareas


que quedan por hacer una vez haya concluido el mis-


mo. En el capítulo “El equipo de capacitación” anali-
zamos detalladamente quiénes lo conforman, qué ha-


bilidades deben tener y las responsabilidades que de-


ben asumir para posibilitar la capacitación. Después


le ofrecemos “La Caja de herramientas” al servicio de
la capacitación. Concluye con el capítulo “Problemas”,
que desarrolla una descripción amplia de los princi-


pales obstáculos que se pueden presentar en las dife-


Querido lector, querida lectora:


Es importante que noso-


tros como capacitadores tenga-


mos una actitud abierta y tolerante y


que seamos conscientes del contexto en el


que nos movemos. La equidad de género, así


como la equidad en otros aspectos, es muy im-


portante para la convivencia en grupo.


El aprendizaje es un proceso sensible y comple-


jo que precisa su tiempo y que puede ser mo-


lesto, ya que aprender significa complementar y/


o reemplazar nuestros viejos conceptos, costum-


bres y actitudes por otros nuevos. Por eso, como


capacitadores debemos actuar con ética, tacto y


respeto frente a los participantes.


rentes etapas de la capacitación (antes, durante y des-


pués), proponiendo soluciones.


Otro elemento que encontrará en la mayoría


de los capítulos que componen este manual


es un recuadro identificado con este símbolo:


allí le recordamos los puntos clave que debe tener en


cuenta a la hora de hacer un taller de capacitación.


En algunos capítulos, por otra parte, incluimos una


parte final de “Recomendaciones...” en el que le pre-
sentamos algunas sugerencias sobre cómo proceder


al momento de tomar decisiones o actuar en los dife-


rentes procesos del taller.




12 / 204 HACER TALLERES




Base conceptual / HACER TALLERES
Una guía práctica para capacitadores


13 / 204


existente en nuestra memoria y la agrupamos o clasi-


ficamos junto con otras ya adquiridas; así vamos cons-


truyendo y enriqueciendo nuestra experiencia per-


sonal. Cada vez que debemos tomar una decisión


nos acogemos a esa experiencia, lo que nos permite


reaccionar rápidamente y desempeñarnos en dife-


rentes actividades. Esto nos permite aprender, reac-


cionar rápidamente y mejorar el desempeño de nues-


tras habilidades.


Por ejemplo, cuando estamos aprendiendo a conducir


un automóvil cometemos muchos errores, olvidamos


pisar el embrague al cambiar las marchas, frenamos


bruscamente, se nos apaga el vehículo al frenar para


detenernos delante de un semáforo en rojo sin haber


pisado el embrague, etc. Cuando ya sabemos condu-


cir, al ponerse un semáforo en rojo automáticamente


frenamos de manera adecuada y pisamos finalmente


el embrague sin tener que pensar mucho. Nuestra


memoria asocia rápidamente las informaciones “se-
máforo en rojo” con “frenar y pisar el embrague, por-
que si no se nos apaga el motor”.


A diferencia de los niños, los adultos tenemos mucha


información y experiencias anteriores, que en un pro-


ceso de aprendizaje completamos o reemplazamos por


nueva información. El aprendizaje es, en definitiva,


este proceso de completar o romper con las imágenes


ya memorizadas y reemplazarlas por las nuevas. Es un


proceso de cambio más o menos dificultoso. El nivel


de resistencia depende de la distancia entre la infor-


mación existente y la nueva.


3. Base conceptual


P ara ser un buen capacitador, consideramos quees importante tener nociones básicas y com-prensión de:
• Cómo funciona el aprendizaje


• Cómo funciona la comunicación


• Qué es la participación y cómo se facilita


• Cómo se maneja el tiempo.


Conocer más sobre estos temas le ayudará a diseñar y


ejecutar un taller de capacitación.


3.1. El aprendizaje


La finalidad de toda capacitación es que las personas


aprendan algo. El aprendizaje es tema de interés de


distintas disciplinas como medicina, psicología, socio-


logía y pedagogía. Nosotras le brindamos elementos


básicos de cómo funciona el aprendizaje y cómo apro-


vechar estos conocimientos para fortalecer su práctica


pedagógica.


3.1.1. ¿Cómo aprendemos?
Aprender significa adquirir información, comprender-


la, memorizarla y llevarla a la práctica. Estamos cons-


tantemente recogiendo información de nuestro en-


torno a través de los cinco sentidos de manera in-


consciente y muchas veces sin darnos cuenta. En nues-


tra memoria tenemos la información agrupada en imá-


genes y asociaciones que nos sirven de referencia


para relacionarnos con el mundo. Cuando percibi-


mos nueva información, la comparamos con la ya




14 / 204 HACER TALLERES / Base conceptual
Una guía práctica para capacitadores


3.1.2. El proceso biológico del aprendizaje
Nuestra memoria está compuesta de tres partes: la de


fijación, la corta y la de largo plazo. El aprendizaje


como proceso biológico es una reacción química en


nuestro cerebro. Cuando percibimos información nueva


la acumulamos primero durante pocos minutos en for-


ma de vibraciones eléctricas en nuestra memoria de


fijación, de ahí pasa a través de una selección muy


subjetiva por un filtro a la memoria corta. Con ésta


somos capaces de retener y acumu-


lar información por más o me-


nos 45 minutos.


Los datos pasan de la memo-


ria corta a la memoria de lar-


go plazo, a través de otro fil-


tro que transforma la infor-


mación, mediante una reac-


ción química, en proteínas: esta


es la forma de almacenar las in-


formaciones en la memoria de lar-


go plazo.


Una de las consecuencias de este proceso es que a los


45 minutos la memoria corta esté copada y que, por


lo tanto, nuestra capacidad de asimilar más informa-


ciones se agote y necesite un tiempo de descanso


para tener espacio nuevamente. Este es el motivo por


el cual es recomendable que en un proceso de apren-


dizaje haya una pausa de aproximadamente 10 minu-


tos cada tres cuartos de hora. Todo este esfuerzo y las


reacciones químicas involucradas en el aprendizaje


El ser humano recibe sonidos
(oye) a través del oído (1) y de allí pa-


san al cerebro, a la corteza auditiva (2). Los
sonidos recibidos pasan al área de asociación (3)
y allí son comparados con la información alma-


cenada en los lóbulos frontal (4) y temporal
(5): esto permite interpretar lo oído.


La percepción de imágenes La percepción de sonidos


El ser humano recibe las imá-
genes en la retina del ojo; estas pasan al


cerebro, por medio del nervio óptico (1), a la
corteza visual (2). La información recibida llega al
área de asociación (3) y allí es comparada con la
almacenada en los lóbulos frontal (4) y tempo-


ral (5) lo que permite interpretar lo visto.




Base conceptual / HACER TALLERES
Una guía práctica para capacitadores


15 / 204


consumen una gran cantidad de energía. Por eso nos


es difícil aprender cuando estamos con bajos niveles


de energía; por ejemplo, cuando hemos dormido mal


o poco. También aprendemos menos después de las


comidas, ya que en esos momentos necesitamos la


energía para los procesos químicos de la digestión.


No se sabe exactamente por qué cierta información


consigue pasar de la memoria corta a la de largo plazo


y otras no. Sin embargo, se ha llegado a la conclusión


de que la información que logra pasar a la memoria


de largo plazo es en general información de interés


personal o emocional, relacionada con los propios


conocimientos y experiencia o con un significado par-


ticular, que se ha recibido en una situación especial o


que ha sido repetida varias veces.


3.1.1. ¿Cómo apoyar el aprendizaje
de personas adultas?


Aprender es un proceso de cambio, que causa cierto


grado de resistencia, como ya lo mencionamos. La


resistencia de la persona adulta ante el cambio es me-


nor y se supera cuando el aprendizaje está relaciona-


do con las necesidades actuales personales u organi-


zacionales. Es importante que la persona que se capa-


cita sienta la necesidad, manifieste un interés personal


y vea su beneficio. Las personas superamos nuestra


resistencia frente al cambio cuando sentimos la posi-


bilidad de usar lo aprendido de inmediato en nuestra


vida cotidiana o en nuestra ocupación profesional. Esto


significa para los capacitadores que la finalidad de la


capacitación fundamentada en las necesidades actua-


les de los participantes asegura el éxito.


Las memorias en la
percepción y el aprendizaje


Memoria sensorial
Retiene los estímulos


de, por ejemplo,
imágenes o sonidos


durante unos
segundos.


Memoria de
corto plazo


Recibe datos sensoriales
y puede retenerlos e


interpretarlos o
descartarlos.


Consolidación
La información pasa de


la memoria corta a la de
largo plazo por el


Hipocampo (lóbulo
temporal).


Memoria de
largo plazo


Permite almacenar y
recuperar los recuerdos


y tiene tres formas
básicas:


Memoria
procedural


Implica habilidades
aprendidas con la


práctica como montar
en bicicleta


Memoria
semántica


Trata con las palabras, el
lenguaje, los hechos y sus


significados.


Memoria
episódica


Registra hechos y
experiencias concretas
como unas vacaciones


(recuerdos).




16 / 204 HACER TALLERES / Base conceptual
Una guía práctica para capacitadores


Intuición


Parte
izquierda


Parte
derecha


Nuestro cerebro


Emociones


Fantasía


Análisis


Lógica


Lenguaje


Amor
al detalle


Taller visualizado


Imágenes


Para apoyar el proceso de cambio también es necesa-


rio utilizar herramientas que permitan a los partici-


pantes incorporarse en la dinámica de la capacitación


y adquirir experiencias personales. Algunos estudios


han demostrado que nos quedamos con el:


Por eso es tan importante que el capacitador propon-


ga ejercicios en los que se pone en práctica lo apren-


dido y en los que participan todas las personas que


asisten al taller; es decir, que los participantes no sean


sólo objetos del proceso sino sujetos que aportan sus


experiencias y tienen en cuenta sus intereses, pues es


así como fortalecen efectivamente sus capacidades y


habilidades y mejoran el desempeño personal.


Otro factor para tener en cuenta son los aspectos cog-


nitivo y afectivo del aprendizaje. Nuestro cerebro está


dividido en dos partes: la parte izquierda es la respon-


sable de la lógica, del lenguaje, de los números, del


análisis, de pensar verticalmente paso a paso y con


amor al detalle; y la parte derecha, de las emociones,


de lo visual, de la intuición, de la fantasía, la que desiste


de los detalles y admite contradicciones, la que diseña


conceptos. La parte izquierda es más bien la parte cog-


nitiva del cerebro, la derecha la parte afectiva.


100%
de lo que


practicamos
repetidamente


90%
de lo que
hacemos


70%
de lo que
decimos


65%
de lo que


escribimos


50%
de lo que


vemos y oímos


30%
de lo que


vemos


20%
de lo que


oímos


10%
de lo que


leemos


La mayoría de las personas tenemos una de las dos


partes más desarrollada que la otra, generalmente la


parte izquierda, ya que la enseñanza clásica fomenta


más esta parte del cerebro. Como capacitador usted




Base conceptual / HACER TALLERES
Una guía práctica para capacitadores


17 / 204


debe tener en cuenta las dos partes y presentar la infor-


mación de tal forma que se dirija a ambas y las estimule


simultáneamente; por ejemplo, complementar los tex-


tos visualizados con dibujos y diagramas, y enriquecer


las explicaciones orales utilizando imágenes que ayu-


den a la interpretación y comprensión de su mensaje.


También se recomienda usar dinámicas que obliguen


a los participantes a dar prelación a la parte derecha


de su cerebro.


Además de lo anterior, para apoyar el aprendizaje de


personas adultas, el capacitador debe tener en cuenta


el ambiente en el que se desarrolla la capacitación.


Éste debe ser favorable y abierto, procurando eliminar


toda clase de distractores, como ruidos, obstáculos vi-


suales y perturbaciones psicológicas. En el momento


de programar el horario de las jornadas tenga en cuenta


el biorritmo de los seres humanos, es decir, los ciclos


de mayor o menor actividad de una persona a lo largo


del día, que se regula por substancias hormonales que


producen una mayor o menor capacidad de concen-


tración, de rendimiento físico o mental.


La hormona principal que regula el ciclo circadiano


responsable del biorritmo es el cortisol. Esta comienza


Biorritmo
El ciclo circadiano


a incrementarse alrededor de las cinco de la mañana y


alcanza su pico máximo a las diez de la mañana; se


mantiene estable hasta aproximadamente las doce del


día, cuando empieza a disminuir en forma lenta y pro-


gresiva hasta las seis de la tarde. A esa hora vuelve a


haber un pico leve y decae nuevamente hasta su nivel


más bajo entre la una y las tres o cuatro de la mañana,


hora en que el ciclo vuelve a comenzar. Por eso, en la


planeación, es mejor programar las sesiones que re-


claman una mayor concentración de los participantes


para las horas de la mañana y dejar para la tarde los


ejercicios participativos y dinámicos.




18 / 204 HACER TALLERES / Base conceptual
Una guía práctica para capacitadores


Además usted facilita el aprendizaje


de la siguiente manera:


• Aclarando a los participantes el objetivo de la


capacitación. Si los participantes conocen los


propósitos, se pueden ubicar en el proceso y par-


ticipar activamente en él.


• Dosificando la cantidad de información, ya


que, como hemos mencionado antes, solamen-


te podemos acumular una cantidad limitada


de información en nuestra memoria corta.


• Posibilitando la reflexión y teniendo cuidado


de avanzar a la velocidad adecuada y adapta-


da a la capacidad de ellos.


• Combinando información nueva con las ex-


periencias personales de los participantes. Ideal-


mente, la información nueva aporta elementos


para solucionar los problemas.


• Alternando dinámicas; por ejemplo, después


de una exposición, seguir con un trabajo en gru-


po, utilizar distintas herramientas de visualiza-


ción, etc.


• Teniendo en cuenta el nivel de formación de


los participantes y adaptando el punto de par-


tida del aprendizaje a sus habilidades. Exigir


algo fuera de este nivel significa desilusionar-


los o desmotivarlos. La meta del taller tiene que


ser conseguida por los participantes con sus


propios recursos.


• Resumiendo y retomando lo aprendido, aten-


diendo a las necesidades de los participantes.


• Permitiendo que los participantes tomen de-


cisiones sobre lo que quieren aprender y cómo


quieren hacerlo, especialmente en lo referente


a los contenidos y herramientas didácticas ofre-


cidos en la capacitación. Si no se respeta esta


libertad, las personas tienen mayor resistencia


al cambio y no aceptan nueva información.


• Comprendiendo la capacitación como un pro-


ceso multidireccional. Los participantes apren-


den de los capacitadores, pero los capacitado-


res también aprenden de las experiencias de los


participantes, y los participantes aprenden de


otros participantes. Un capacitador no debe


adoptar la actitud de saberlo todo. Nadie sabe


todo, y todos los días aprendemos algo nuevo si


tenemos una actitud abierta.


• Poniendo en práctica lo aprendido durante el


taller en la medida en que los participantes en-


cuentren aplicables los conceptos, mostrarán más


interés.


• Entendiendo que un taller es un momento en


un proceso de capacitación. El seguimiento y el


apoyo para aplicar los aprendizajes son elemen-


tos complementarios de un verdadero proceso


de formación.




Base conceptual / HACER TALLERES
Una guía práctica para capacitadores


19 / 204


¿Qué opina
sobre mí?


Oreja de la
relación personal


¿Cuál es el
contenido?
Oreja del
contenido


¿Qué revela
de sí misma?


Oreja de la revelación
personal


¿Qué quiere
conseguir de mí?


Oreja de la
exhortación


3.2. La comunicación


Al igual que el aprendizaje, la comunicación es un as-


pecto de nuestra cotidianidad. Las personas estamos


permanentemente intercambiando mensajes con otros


y nuestro entorno. Comunicar es transmitir información,


conceptos, sentimientos e instrucciones. Aunque no


digamos nada estamos comunicando, pues el no decir


nada ya es un mensaje, además de que con nuestro


lenguaje corporal también mandamos mensajes.


El tema de la comunicación es complejo y abundante.


Nosotras aquí sólo le podemos dar una pequeña vista


muy general sobre algunos aspectos de la comunica-


ción. Describiremos el modelo de comunicación de


Schulz von Thun y reflexionaremos acerca del len-


guaje corporal, es decir, de nuestros gestos, posturas y


expresiones.


3.2.1. El modelo de Schulz von Thun
Cualquier mensaje requiere de una persona emisora


que manda el mensaje y una persona receptora que lo


recibe. El modelo de Fried-mann Schulz von Thun,


que enseguida explicaremos con un ejemplo, se fun-


damenta en que cada mensaje se puede oír como si


tuviéramos cuatro orejas diferentes:


Ejemplo
Dos personas van en un automóvil; el acompañante


le dice al conductor:


Este mensaje es interpretado por el receptor de cuatro
formas posibles de manera simultánea, como si efecti-


vamente tuviera cuatro orejas:


La oreja del contenido: con ella podemos oír el conte-
nido del mensaje, o sea, lo que objetivamente se ha


dicho. En el ejemplo, “El semáforo está en verde”.


La oreja de la exhortación: con ella podemos oír lo
que el emisor nos quiere motivar a hacer. En el ejem-


plo, “¡Acelera, para poder pasar antes de que el semá-


foro cambie a rojo!”


La oreja de la revelación personal: con ella podemos
oír lo que el emisor revela de sí mismo. En el ejemplo,


“¡Tengo prisa!”.


La oreja de la relación personal: con ella podemos oír
lo que el emisor siente sobre la relación y la depen-


dencia que existe con el receptor. En el ejemplo, “Ne-
cesitas mi ayuda para conducir”.


Las cuatro orejas del modelo
de Schulz von Thun




20 / 204 HACER TALLERES / Base conceptual
Una guía práctica para capacitadores


Los mensajes que se transmiten no siempre son claros


y, por tanto, son difíciles de interpretar. La interpreta-


ción depende mucho del propio contexto de la perso-


na receptora del mensaje. El mismo mensaje puede ser


interpretado de distintas formas. Algunos conflictos y


malentendidos tienen su origen en que el receptor ha


oído el mensaje por una de las orejas, que en realidad


no quería ser activada por el emisor. Cuanto más dis-


tancia haya en lo que el receptor ha entendido y lo que


el emisor quería decir, mayores son los malentendidos


y la imposibilidad de comunicar en doble vía.


Por este motivo, las personas del equipo de capacita-


ción con su actitud y su voz, volumen y tono, definen


qué oreja activar para que el mensaje no sea malinter-


pretado. Igualmente, deben estar atentos a lo que di-


cen los participantes y cómo lo dicen, para poder di-


ferenciar y saber qué es lo que ellos han dicho y qué


deseaban realmente decir.


3.2.2. El lenguaje corporal
Es el lenguaje no verbal o no hablado, conformado


por las manifestaciones del rostro, los gestos y movi-


mientos del cuerpo, que refuerza, reemplaza o contra-


dice lo que hemos dicho con palabras. Es decir que


nuestro cuerpo dice tanto como nuestras palabras, que-


ramos o no.


Nuestra primera forma de comuni-


cación como seres humanos es el


lenguaje del cuerpo: el llanto, la risa,


los gestos, son nuestra única forma


de expresión durante los primeros


meses de vida; el adulto normal es


incapaz de ignorar estos llamados.


Cuando aprendemos a hablar, el


lenguaje del cuerpo permanece in-


tacto: conservamos los gestos, mo-


vimientos y expresiones del rostro


y los utilizamos paralelamente a la


palabra. Sin embargo, como adul-


tos, en las relaciones cotidianas, estamos perdiendo


cada vez más la habilidad de interpretar esos mensa-


jes y señas que emiten los otros adultos por medio del


cuerpo y que acompañan a los mensajes verbales, agre-


gándoles significados importantes.


Es importante que usted como capacitador tenga en


cuenta la existencia de este lenguaje y su importancia


tanto para emitir como para recibir información: las


expresiones faciales demuestran sentimientos; la pos-


tura del cuerpo indica una determinada actitud y un


estado emocional; y los gestos hablan por sí solos en-


fatizando lo que se dice. Por lo tanto, observando aten-


tamente su entorno, usted sabrá interpretar las señales


de este tipo que los participantes se dirigen entre sí y


las que le dirigen a usted. Por ejemplo, si alguien está


sentado con la parte superior del cuerpo hacia ade-


lante, por lo general está escuchando atentamente; si


está sentado con la parte superior del cuerpo hacia


atrás y con los brazos cruzados, se puede interpretar


más bien como una actitud expectante.


Aunque seguramente usted tiene su estilo personal de


dirigirse a un público, en su papel de capacitador puede


tener en cuenta los siguientes ejemplos de mensajes


no verbales que le pueden ayudar para desempeñarse


adecuadamente en ese rol:


A= Persona emisora
B= Persona receptora


A Mensaje


Lo que B ha
interpretado


Lo que A quería
que B recibiera


Lo que B
también podría haber


comprendido




Base conceptual / HACER TALLERES
Una guía práctica para capacitadores


21 / 204


• El contacto visual permanente con el público de-


muestra interés y presencia activa; la ausencia de este


desmotiva y favorece las distracciones.


• La unión de los extremos de los dedos índice y


pulgar indica que el que habla da información sobre


asuntos exactos, estrictos y rigurosos.


• El movimiento cortante con la mano enfatiza en


algo verdaderamente importante.


• Manos y brazos deben moverse a la altura del plexo


solar, un poco más arriba del ombligo.


• Procure mantener una posición cómoda, relajada y


armónica. La postura fija, de pie, con los brazos exten-


didos en paralelo a lo largo del cuerpo da la


sensación de temor y rigidez.


• Frotarse las manos expresa im-


paciencia o ansiedad.


• Los brazos cruzados pue-


den interponer una barrera


entre usted y sus interlocuto-


res o proyectar una actitud de-


safiante frente al auditorio.


• Tocarse la cara, rascarse la ca-


beza, frotarse la oreja o la barbilla


con frecuencia: expresan inseguridad y


desconfianza.


• Las manos metidas en los bolsillos del pantalón con


los brazos pegados al cuerpo dan la sensación de que


quien habla esconde algo importante.


• Utilice durante la exposición el espacio disponible


entre usted y el auditorio; si lo considera conveniente


acérquese a uno de los participantes para hacerle una


pregunta. Todo esto con movimientos naturales que


mantengan la atención sobre usted y lo que dice.


• Movimientos exagerados con las manos y los brazos


transmiten impaciencia y distraen a los interlocutores.


• Jugar con el reloj, cadenas, pulseras, anillos, enros-


carse el bigote o el cabello repetidamente distrae al


auditorio.


Su experiencia e intuición le permitirán ampliar esta


lista y agregar significados a los que ya expusimos.


3.2.3. La importancia de la
comunicación para el aprendizaje


La comunicación es el enlace que une o dispersa a las


personas. Además de lo que ya hemos mencionado,


el tono de su voz y su aspecto personal son otros


recursos aprovechables para hacer más efectivo y pro-


ductivo el contenido del mensaje de la capacitación.


Una determinada entonación puede hacer


que efectivamente se reciba el con-


tenido del mensaje; otra puede


hacer que el centro de la per-


cepción sea la actitud del


emisor, desviando la aten-


ción del contenido del men-


saje. Por ejemplo, si digo


“Ahora haremos el ejercicio


más importante del taller”


pero lo expreso en un tono in-


apropiado, los participantes pue-


den interpretar la frase más allá de


su contenido literal y entenderla como una


ironía o un sarcasmo.


También es importante la cantidad de información que


se emite. Explicar algo con muchas palabras no signi-


fica que lo esté expresando mejor; al contrario, la abun-


dancia de explicaciones puede dispersar y confundir


el mensaje. Muchas personas no van al grano o al


asunto más importante, sino que dan rodeos a las co-


sas o empiezan a explicar ideas que aunque están


enlazadas con el tema, resultan innecesarias para el


asunto a tratar. Es probable que con frases clave usted


logre concentrar efectivamente a los participantes en




22 / 204 HACER TALLERES / Base conceptual
Una guía práctica para capacitadores


les que emite sin querer; por ejemplo, mues-


tras de inseguridad, malhumor, impaciencia,


y especialmente las que desconcentran a su


auditorio. Es recomendable que mejore su ca-


pacidad de captar las señales que le revelan


con el cuerpo los participantes, pues éstas son


indicadores confiables del nivel de compren-


sión y aprobación de lo que se está exponien-


do o presentando.


Recuerde que una buena imagen ayuda a que


se tome en serio lo que se dice y, por tanto,


puede producir efectos a su favor. Una sonrisa


de vez en cuando para acompañar lo que dice,


le conviene. A veces, una imagen vale más


que mil palabras.


el contenido que desea transmitir, antes de que ellos


formen otros conceptos.


Como mencionaremos en Las herramientas al servicio


de la visualización, su mensaje puede llegar mejor y


durar más si lo refuerza con ayudas visuales. Por ejem-


plo, si su mensaje es la explicación de un ejercicio


que llevará una serie de pasos, debería complementar


sus instrucciones con una visualización que permita


estructurar punto por punto su exposición oral. Con


esto da más claridad y recordación al procedimiento.


Así como puede haber perturbaciones al emitir men-


sajes, las puede haber al recibirlos. Muchas personas,


a pesar de que aparentemente están atentas escuchando


un mensaje, no logran entenderlo ni comprender su


sentido. Es determinante, por lo tanto, que el lenguaje


del taller sea adecuado y apropiado al contexto cultu-


ral de los participantes. Cuide los términos que em-


plea, porque un lenguaje demasiado rebuscado se le-


vanta como una barrera que impide la comunicación


entre el emisor y el receptor.


Aunque es más importante lo que us-


ted dice con palabras, el lenguaje de


su cuerpo es la manera como usted


visualiza el contenido de su mensa-


je, pues revela lo que usted realmente piensa


y la manera como se siente en ese momento.


De ahí la importancia de atender las seña-


3.3. La participación
La participación es el principal eje metodológico de la


capacitación que proponemos en este manual. Reco-


nocemos y valoramos la importancia de la participa-


ción como una práctica, una condición y una necesi-


dad de acción ciudadana fundamental para cualquier


tipo de desarrollo social.


Haremos énfasis en la participación contextualizada


en una capacitación en grupo. Estamos convencidas


de que una persona sólo puede aplicar la participa-


ción en su campo de trabajo cuando ella misma la


haya vivido como algo positivo y constructivo, y haya


logrado con ella buenos resultados para sí misma.


Bajo esta concepción, desarrollaremos en este capítulo


un concepto de participación: cómo debe ser esta; la


dinámica de un grupo; cómo participamos las perso-


nas, y las ventajas y desventajas de la participación en




Base conceptual / HACER TALLERES
Una guía práctica para capacitadores


23 / 204


importante que se tome en cuenta cómo está com-


puesto el grupo, cómo funciona, los niveles de cono-


cimientos y la manera de recopilar y procesar la infor-


mación útil para la toma de decisiones.


3.3.2. ¿Cómo debe ser la participación?
El enfoque participativo de un taller de capacitación


debe ser permanente, transversal y dinámico, lo cual


puede conseguirse mediante procesos adecuados y


eficientes, contextualizados de acuerdo con el perfil y


las necesidades de los participantes.


Para que la participación en un proceso de capacita-


ción se convierta en una experiencia positiva y efecti-


va, debe ser:


• Activa: todas las personas aportan en las discusiones
y toma de decisiones.


• Crítica: los temas son considerados y analizados de
forma constructiva bajo distintos puntos de vista.


• Organizada: obedeciendo unas reglas y secuencias
previamente acordadas.


• Creativa: construyendo conceptos innovadores, mez-
clándolos y complementándolos con ideas o asocia-


ciones nuevas.


• Equitativa: todas las personas tienen las mismas po-
sibilidades de participar y todos los aportes tienen el


mismo valor.


• Precisa: definiendo y aclarando los términos, para
llegar a resultados consensuados.


• Legitimadora: buscando acuerdos con los cuales se
puedan identificar todos.


3.3.3. ¿Cómo es la dinámica de un grupo?
Cada grupo desarrollará su propia dinámica, es decir,


ningún grupo funciona exactamente igual que otro. El


capacitador debe considerar que un grupo es más que


la simple suma de los individuos invitados.


un taller. En el capítulo “La caja de herramientas” en-


contrará una diversidad de herramientas y dinámicas


que le ayudarán a facilitar la participación en su taller.


3.3.1. ¿Qué entendemos por participación?
Participar significa ser parte de, tomar parte en, vivir el


proceso, apropiarse de la información, y sobre esta


base tomar decisiones para transformar la realidad. La


importancia de que cada persona haga parte y decida


sobre un proceso de capacitación tiene dos aspectos:


• Funcional: una persona aprende mejor si además de


recibir unos insumos puede aportar sus experiencias


y puntos de vista acerca de un problema dado y, así,


sentir que con su participación contribuye a la bús-


queda de la solución.


• Ético: toda persona tiene derecho a identificar y


definir los cambios que desea y considera convenien-


tes para su vida. Por eso, en toda capacitación, a los


participantes se les debe reconocer como sujetos que


pueden tomar sus propias decisiones, y no simple-


mente como objetos a los que se les impone un cam-


bio. Esto se logra solamente con un proceso de cons-


trucción participativa.


El principio básico de la participación en un taller es


aprovechar el potencial de los participantes, sus expe-


riencias y conocimientos acerca del tema. Para esto es




24 / 204 HACER TALLERES / Base conceptual
Una guía práctica para capacitadores


Una persona que asiste a un taller puede inicialmente


sentir temor o inseguridad, ya que, por un lado, se va


a ver confrontada e integrada con otras personas que


no conoce, y por otro, va a experimentar un proceso


del cual es posible que tenga una idea, pero no sabe


si en realidad va a ser así. Este estado de inseguridad


puede aumentar por el desafío de cambiar actitudes.1


Las personas pasan por diferentes niveles de participa-


ción a medida que avanza el taller y aumen-


ta la confianza. Inicialmente las perso-


nas que conforman un grupo nuevo


toman una actitud más bien reserva-


da y de observación. Por lo tanto, es


muy importante que el capacitador


apoye la integración del grupo y esté


atento a las personas que se puedan dis-


tanciar. La integración se inicia con las pri-


meras actividades de la apertura del taller.2


La dinámica del grupo, entre otras cosas, depende del


tamaño, los perfiles personales y profesionales, la pro-


cedencia, la homogeneidad o heterogeneidad, la du-


ración del taller, el lugar donde se ejecuta, el ambien-


te; por ejemplo, la posibilidad del alojamiento en con-


junto beneficia la integración.


Las diferentes etapas en la conformación de un grupo,


desde el momento en que se produce el encuentro,


por lo general son:


• Acercamiento inicial: en los primeros momentos del
encuentro la persona tiene una serie de interrogantes


acerca de quiénes son los demás, qué esperan de ella,


qué le pueden aportar, qué tanto decir, y en general


existe preocupación por la aceptación y, por tanto, la


manera de comportarse ante el grupo.


• La vinculación de intereses: ya iniciado el taller se
presentan las reacciones de unos frente a otros y


aparece la voluntad o resistencia de ponerse de acuer-


do y participar. Es la etapa de los conflictos, el mo-


mento de saber si es posible tolerarse unos a otros y


hacer compatibles los intereses. Los interrogantes es-


tán relacionados con saber si se puede estar en acuer-


do o en desacuerdo, aceptar o no las opiniones de


los demás, determinar quién toma las decisiones, y


las influencias del grupo.


• Reconocimiento y valoración del gru-
po como tal: los participantes apren-
den a aceptar sus roles y posiciones


individuales privilegiando lo colec-


tivo, ayudan en la regulación del gru-


po y hay demostración de confianza


y apoyo.


• Desempeño colectivo: cuando un grupo se con-
vierte en verdadero equipo de trabajo, los participan-


tes, como grupo, asumen la responsabilidad de tareas,


voluntariamente trabajan más tiempo del previsto, se


acepta la retroalimentación mutua en la búsqueda de


resultados positivos.


• Transformación o cambio como resultado de los nue-
vos conocimientos y prácticas adquiridas: el equipo lo-
gra los propósitos y la decisión de continuidad se toma


de manera voluntaria.


La dinámica de un grupo en un taller de capacita-


ción puede ser positiva si desde el inicio entre to-


dos acuerdan:


• Objetivos comunes y permanentes


durante todo el proceso.


• Procedimientos claros


para alcanzar los objetivos.


• Reglas de juego.
1 Ver: Base conceptual, El aprendizaje, p. 13.
2 Ver: La ejecución del taller, La instalación del taller, p. 71.




Base conceptual / HACER TALLERES
Una guía práctica para capacitadores


25 / 204


Con un moderador que ayude a identificar los interro-


gantes clave y que aporte opciones al grupo, el proce-


so de integración se puede acelerar, consiguiendo así


que el grupo pueda trabajar más eficazmente.1


La participación no se da de inmediato, es un proceso


dinámico que cambia y que se hace efectivo a medida


que transcurre el tiempo y se permite. Inicialmente, el


grupo tiene una actitud de expectativa en la cual sólo


responde a sus propias inquietudes. Con la presenta-


ción de las personas, por lo general se rompe el hielo


y se inicia la adaptación e incorporación al grupo; las


personas pierden el miedo. Después de la dinámica


de presentación, se da un primer nivel de confianza


en los participantes que los lleva a formular preguntas


sobre la base de aclarar sus dudas. De acuerdo con el


aumento de la confianza, se llega al nivel de la crítica,


en donde el grupo cuestiona la información que reci-


be, sugiere nuevas ideas y propone alternativas ante


los planteamientos presentados. A partir de este pun-


to la cohesión del grupo es más fuerte y hay una apro-


piación de la práctica de la participación hasta el nivel


de autogestión, en donde el grupo toma decisiones.


Estos procesos no ocurren siempre linealmente. Entre


las etapas, los ritmos y énfasis son diferentes. Además,


el proceso puede estancarse o hasta retroceder de


acuerdo con la dinámica del grupo y la habilidad del


equipo de capacitación.


3.3.4. ¿Cómo participamos?
La necesidad de formar parte de un grupo y las situa-


ciones que se dan en un taller generan comportamien-


tos diferentes en cada uno de los participantes. Esto


está relacionado con las personalidades particulares y


la situación específica de cada evento, es decir, los


1 Ver: El equipo de capacitación, El moderador, p. 90.
2 Ver: Problemas, p. 193.


anhelos y miedos personales, la manera de sentirse en


relación con las demás personas, etc.


Los capacitadores deben reconocer estos comporta-


mientos, las situaciones positivas o negativas que se


puedan presentar, y deben decidir qué hacer para man-


tener un buen ambiente grupal. Cada persona es úni-


ca y tiene su propia forma de participar.


La forma de participar oscila entre muy cooperativa y


muy competitiva. Hay participantes que tienden a do-


minar o imponerse y otros que se subordinan comple-


tamente, unos son muy activos y otros muy pasivos.


Distinguiremos, de manera simplificada, siete tipos de


participantes, conscientes de que existen más: el oposi-


tor, el sobrado o sabelotodo, el indiferente, el tímido, el


bromista o animador, y el payaso; en el capítulo “Pro-


blemas” describimos estos seis tipos de participantes.2


El séptimo tipo de participante es el positivo. General-


mente este participante ayuda en el proceso del taller,


es aceptado por los demás participantes y puede ser


el punto de apoyo para promover la participación ac-


tiva y creativa del grupo. Si usted como capacitador


identifica varias personas con esta característica den-


tro del grupo le sugerimos que las distribuya en dife-


rentes grupos de trabajo, para aprovechar su interés y


apoyarse en ellas para resolver conflictos grupales. Sin


embargo, se debe evitar preferir o favorecer a estas


personas frente a los demás, pues se debe privilegiar


la participación y dar un trato equitativo, justo y abier-


to a todos los participantes.


Para un capacitador que identifica entre el grupo a


un participante “difícil”, el primer paso sería analizar


el motivo: ¿Cuál es la situación que provoca que esa
persona se comporte de tal manera? ¿Se puede quitar
o introducir algo para evitar que siga con ese compor-
tamiento?




26 / 204 HACER TALLERES / Base conceptual
Una guía práctica para capacitadores


El capacitador debe dar a los participantes “difíciles”


un trato tan amable y abierto como a los demás, pro-


curar que el comportamiento de esas personas no obs-


taculice la participación del grupo y cuidarse de tener


prejuicios o reservas con ellas.


3.3.5. ¿Cuáles son las ventajas y desventajas
de un enfoque participativo?


Las siguientes son las ventajas de desarrollar un enfo-


que participativo en el taller de capacitación:


• Moviliza la capacidad de cada persona para consi-


derar, analizar y adoptar cambios.


• Permite que cada persona comparta el proceso y,


por lo tanto, se sienta beneficiaria y responsable de


los resultados y compromisos adquiridos.


• Facilita comprender los problemas desde diferentes


puntos de vista, ya que se aprovecha la heterogenei-


dad de un grupo en edades, formación académica,


etnia, cultura y experiencias.


• Posibilita abordar distintas alternativas para la solu-


ción de problemas.


• Permite que el aprendizaje sea mucho más intenso


y provechoso, por ser mutuo y compartido, a diferen-


cia de la enseñanza clásica, en la cual una persona


expone y las demás solamente asumen o reciben pa-


sivamente.


A pesar de estas ventajas y de las que tenga cada ca-


pacitador de acuerdo con su experiencia, se deben


tener en cuenta algunos factores que parecen desven-


tajas, pero que bien manejados se convierten en virtu-


des del enfoque participativo:


• Un taller participativo requiere más tiempo e insu-


mos que un capacitación clásica (cuando una perso-


na expone y las demás solamente asumen pasiva-


mente los conocimientos de esta). Sin embargo, el


tiempo y los recursos invertidos se compensan con


buenos resultados.


• El proceso participativo no se da automáticamente,


porque cada grupo es diferente. Se requieren capaci-


tadores experimentados en facilitar este proceso, y en


buscar con el grupo las reglas adecuadas para la con-


vivencia y el desarrollo del taller. Además, considerar


que las situaciones de conflictos son dinámicas intrín-


secas de la convivencia en grupo, de tal forma que


estas situaciones se puedan manejar y transformar de


manera productiva para beneficio del taller.


• No es fácil alcanzar una participación equilibrada


con personalidades diferentes, ya que, por ejemplo,


algunas tienden a dominar e imponerse, y otras son


muy tímidas. Por eso se necesita un moderador versa-


do que, con herramientas adecuadas y acuerdos, con-


siga el mejor balance posible.


• La creación de un ambiente idóneo para la partici-


pación está sujeta a un conjunto de factores que de-


penden uno del otro, y que deben ser combinados y


complementados adecuadamente. La asimilación de


un tema no sólo depende de un buen capacitador,


sino también de la disponibilidad de materiales didác-


ticos y de condiciones logísticas apropiadas.


Lograr la participación es un reto,


ya que depende de una combina-


ción de factores sobre los que usted


no siempre puede influir. Por eso


es tan importante lograr que los participantes


se apropien del taller y participen en su desa-


rrollo, contribuyendo con un ambiente abier-


to que genere confianza. De esta forma, ellos


también asumen la responsabilidad de que


el taller sea exitoso y participarán en la bús-


queda de soluciones alternativas a los posi-


bles problemas que se presenten.




Base conceptual / HACER TALLERES
Una guía práctica para capacitadores


27 / 204


Pero, ¿cómo identificar las tareas verdaderamente im-
prescindibles e importantes? Muchas veces nos suce-
de que después de realizada una actividad que consi-


derábamos urgente nos damos cuenta de que no era


importante y hubiera podido esperar; por eso, reco-


nocer la importancia de una tarea no es tan fácil y


además es un acto subjetivo para la persona o grupo


que toma la decisión.


La principal característica de una tarea importante es
que resulta imprescindible y trascendental para lograr


los objetivos. Por lo tanto, el primer paso para saber si


una tarea es importante sería hacernos las preguntas:


¿Esta tarea me ayudará a lograr el objetivo? y ¿Qué pasa
si esta tarea no se realiza?


En cambio, una tarea urgente es aquella que reclama
nuestra atención porque está condicionada por facto-


res de tiempo como una fecha de próximo vencimiento


o de otro tipo como un recurso de disponibilidad in-


mediata; sin embargo, que una tarea sea urgente no


implica que sea al mismo tiempo importante.


3.4. Manejo del tiempo


El año tiene 365 días ,es decir, 52 semanas; si le res-


tamos los fines de semana y las fiestas, obtenemos


los días de trabajo efectivo. El día, por su parte, tiene


24 horas.


A pesar de que todos sabemos esto y de que conoce-


mos nuestras propias habilidades y capacidades, es


frecuente que nos comprometamos a realizar en el


mismo día una cantidad de quehaceres que superan


el tiempo disponible: a la jornada no le “importa” la


cantidad de compromisos que hayamos adquirido,


siempre tendrá 24 horas y ni una más.


De la misma manera, cada una de esas horas seguirá


teniendo 60 minutos, aunque a veces nos parezca que


tiene menos; la percepción de que el tiempo pasa rápi-


damente se debe, en parte, a la cantidad de tareas que


asumimos para cortos períodos, especialmente cuando


nos enfrentamos a las exigencias de fechas límite.


¿Cómo podemos liberarnos de esta situación? Para


superar y evitar estas dificultades, es conveniente que


prestemos atención al manejo o administración del


tiempo.


Usted se habrá preguntado ¿Por qué en ciertas jornadas
dos o tres horas de trabajo y poco esfuerzo bastan para
conseguir la mayor parte de los objetivos del día? Esta
relación entre el resultado alcanzado y la cantidad de


tiempo invertido en ello fue analizada por el economis-


ta italiano Vilfredo Pareto, hace mas de 100 años; ese


examen lo llevó a descubrir la que hoy se conoce como


la Regla 80/20: el 80 por ciento de lo que una persona
logra (objetivos) es producto del 20 por ciento del tiem-


po invertido en ello. El reto que plantea este principio


es identificar ese 20 por ciento constituido por unas


pocas tareas que producen los mayores resultados, y


concentrar en su ejecución nuestro tiempo y atención.


La regla 80/20 o
Principio de Pareto




28 / 204 HACER TALLERES / Base conceptual
Una guía práctica para capacitadores


De lo anterior surge la idea de priorizar, es decir, iden-


tificar las tareas que son simultáneamente urgentes e


importantes. Una manera práctica de priorizar las ta-


reas es la que utilizó el presidente estadounidense


Dwight Eisenhower: él clasificaba diariamente cada


una de sus tareas por importancia y por urgencia.


• Las tareas de suma importancia y suma urgencia, las


clasificaba como “A” y las hacía enseguida. No podían
ser aplazadas.


• Las tareas de mucha importancia, pero poca urgen-


cia, las clasificaba como “B”, luego de lo cual planifi-
caba cuándo hacerlas o si podía delegarlas en otra


persona.


• Las tareas menos importantes pero muy urgentes,


las identificaba como “C” y buscaba delegarlas o re-
ducir su cantidad.


• Las tareas que quedaban, con menos importancia y


menos urgencia, las clasificaba en “P” y las desecha-
ba enviándolas a la papelera.


El Principio de Eisenhower


Aplicar estos postulados ayuda a determinar qué ta-


reas deben ser atendidas de manera imperativa, cuá-


les pueden ser postergadas sin que peligren sus obje-


tivos, encontrar alternativas para las otras y así evitar


el peligro de dejar cosas importantes sin realizar por


culpa de la sobrecarga de compromisos.


El seguimiento cuidadoso de los siguientes pasos puede


serle útil para organizar su tiempo, tanto en los asun-


tos cotidianos como en los que tienen que ver con la


organización de un taller de capacitación:


1. Ponga en una lista todas las tareas pendientes1.


2. Valórelas definiendo a qué objetivo contribuye cada


una ellas y agrúpelas si es necesario.


3. Analícelas una a una o por grupos y organícelas por


orden de importancia y urgencia (Principio de Eisen-


hower).


4. Defina el tiempo requerido para que cada actividad


quede bien hecha y ordene los recursos necesarios


para llevarlas a cabo. En ocasiones, emplear unos


minutos más en algunas actividades le evitará más ade-


lante invertir tiempo precioso en otras; por ejemplo,


destinar el tiempo necesario para una adecuada aper-


tura del taller (presentación de los participantes, pre-


sentación de objetivos y del programa, y conocer ex-


pectativas y temores) le evitará hacer varias tareas más


adelante.


5. En todo momento, aproveche su experiencia, intui-


ción e instinto.


6. No aplace las tareas que debe realizar inmediata-


mente, pero procure concentrarse en pocas.


7. Algunas actividades están determinadas por una se-


cuencia de eventos; este tipo de tarea concluirá satis-


1 Ver: Organización de un taller de capacitación,
Ejemplo de un plan de trabajo para la organización
de un taller, p. 52.




Base conceptual / HACER TALLERES
Una guía práctica para capacitadores


29 / 204


factoriamente si se va realizando paso a paso, respe-


tando el orden lógico al que está sujeta. Realizar algu-


nas tareas apresuradamente no conduce al logro de


los objetivos.


8. Evite las interrupciones y distracciones, y procure


disfrutar la ejecución de cada una de las tareas.


9. Decídase a delegar bien las tareas que puedan ha-


cer otros.


Pero, ¿cómo reconocer las actividades que se pueden


delegar? Las preguntas ¿únicamente lo puedo hacer yo?
y ¿es enteramente mi obligación? pue-
den ayudarle a definir qué puede


confiar a otras personas. En


todo caso, debe ser cuida-


doso al hacer las reparti-


ción de tareas, porque


delegar implica compar-


tir responsabilidades, no


liberarse de ellas; recuer-


de que finalmente quien ga-


rantiza el resultado es usted


mismo.


Los siguientes pasos pueden ayudarle a tomar una


buena decisión cuando se decida a delegar:


• Revise la tarea y el objetivo al cual contribuye.


• Seleccione la persona más indicada (que las tareas


asignadas correspondan con sus intereses, talento y


capacidad).


• Comuníquele a la persona designada, de manera


completa y clara, lo que se espera lograr y por qué


(actividades y objetivos).


• Sea flexible y realista con la fecha límite y no pro-


fundice demasiado en cómo lo hará la persona en


quien delegó la tarea, pues ella tendrá sus propios


criterios y experiencia; pero cerciórese de que esa per-


sona ha entendido bien y trate de conocer sus preocu-


paciones, si las tiene.


• Facilítele el acceso a toda la información y los recur-


sos necesarios para llevar a buen término el trabajo;


organice con ella un seguimiento para orientar de ma-


nera constructiva el progreso, pero evitando interferir.


Estos pasos ayudarán a lograr que la persona delega-


da entregue un buen trabajo, por el cual debe ser


valorada y con el que seguramente ha fortalecido su


capacidad. Finalmente trate de que quede registro de


este suceso para tenerla en cuenta en el futuro.


Otro tema que es importante resaltar


cuando de cumplir compromi-


sos se trata, es el de los dis-


tractores. Hoy en día, la


mayoría de los lugares de


trabajo están expuestos a


entretenimientos de dife-


rentes tipos; el más fre-


cuente es internet. Existen


aproximadamente 62 millones


de sitios web que nos ofrecen una


gran cantidad de información que es im-


posible entender y asimilar; lo recomendable es asignar


espacios específicos para consultar el correo electróni-


co y navegar en busca de información puntual y clara-


mente pertinente.


Después de haber reconocido las ta-


reas importantes y urgentes, está en


mejores condiciones para invertir su


tiempo de manera eficiente (lograr


el objetivo en un lapso prudente).


Las listas de tareas, los programas y las agen-


das son sólo herramientas que le ayudan a ma-


nejar bien el tiempo y su productividad. Re-




30 / 204 HACER TALLERES / Base conceptual
Una guía práctica para capacitadores


cuerde que su cerebro tiene su propia


memoria y que esta es la herramienta


más poderosa del ser humano; aprove-


che sus dos lados del cerebro para pro-


gramar y ejecutar sus compromisos.


Cuando esté en una situación difícil y


no tenga claro cómo seguir para cum-


plir sus tareas, lo mejor es detenerse,


dar un paseo y reflexionar o conver-


sar con alguien; evite hacer más grave


la situación, tómese un vaso de agua...


Es posible que luego encuentre la sali-


da para terminar sus compromisos.


Confíe en sus instintos y en su expe-


riencia acumulada y siempre trate de


disfrutar al realizar sus actividades.


Para no olvidar sus compromisos pue-


de serle útil:


• Poner fechas tope o límite.


• Dividir la tarea en etapas que se


puedan ir realizando en secuencia.


• Visualizar los compromisos y tener-


los siempre a la vista para recordarlos.


• Asignar colores a las tareas por gra-


do de prioridad.


• Contarles a otros sus tareas y las fe-


chas de vencimiento.


Cuando le resulte un nuevo compro-


miso pregúntese hasta dónde y con


cuánto se puede comprometer en el


lapso de tiempo disponible.


Recuerde que puede decir NO. Esto pue-


de ser más saludable que el estrés gana-


do como consecuencia de un sí apresu-


rado o por conveniencia.


Una buena programación, ordenada,


con asignaciones realistas de tiempo,


es la clave para que todo resulte den-


tro de los parámetros deseados. Muchos


de los aspectos de la preparación del


taller ayudarán a manejar el tiempo


en la ejecución del mismo; por ejem-


plo, una evaluación previa, el envío


anticipado del programa, de la agen-


da y de la información clave sobre la


logística y otros aspectos relevantes,


harán que los participantes lleguen in-


formados, lo que le ahorrará tiempo al


presentar estos temas. Igualmente, si


desde el inicio del taller se consigue una


buena participación, muchos aspectos


del taller transcurrirán con una inver-


sión mínima de tiempo y poco estrés.


Y, sobre todo:


¡No deje para mañana lo


que pueda hacer hoy!




El taller de capacitación / HACER TALLERES
Una guía práctica para capacitadores


31 / 204


Los eventos de capacitación que a continuación co-


mentaremos, y que no agotan la lista existente, tienen


en común los siguientes elementos:


• Requerimientos de preparación previa.


• Desarrollo con procedimientos controlados.


• Una o varias personas para conducir o


moderar el desarrollo.


4.1.1. La exposición
La exposición es la presentación frontal de un tema


por un experto. Puede ir seguida o acompañada de


una discusión con una plenaria moderada. El objetivo


es proporcionar información a muchas personas en


poco tiempo, transmitir conocimientos de manera sis-


temática dando a conocer aspectos de interés sobre el


tema central, motivando así la discusión que sigue. El


moderador se limita a introducir al expositor; luego


estructura y guía la discusión en la plenaria, dándole


oportunidad al expositor de contestar las preguntas


de los asistentes. La participación del auditorio es limi-


tada, ya que se reduce a la reacción de lo que ha


presentado el expositor. Para evitar que sea prolonga-


da y aburrida, la presentación debe ser bien prepara-


da y comunicada e introducir cuestionamientos que


despierten interés. Si se combina con herramientas par-


ticipativas, se pueden aumentar los niveles de inter-


vención del público.


4.1.2. El simposio
El simposio es un encuentro en el cual un grupo de


cuatro a seis personas capacitadas y expertas en un


tema realizan breves exposiciones orales frente a un


auditorio. Sus intervenciones son consecutivas y se


complementan sobre diferentes aspectos de un tema


central.


Su objetivo es ofrecer a los participantes, de manera


ordenada, nueva y amplia información formal respec-


4. El taller de capacitación


Aunque en este manual haremos énfasis en untipo específico de eventos de capacitación,el taller, consideramos relevante hacer un repa-
so general de otros eventos o encuentros con funcio-


nes de capacitación, de las cuales destacaremos su


validez e importancia.


Después mencionaremos algunas características fun-


damentales de un taller y, a través de todo el texto,


destacaremos detalladamente muchos de los aspectos


a tener en cuenta en la planificación y desarrollo de


un taller de capacitación, desde la concepción, la pre-


paración previa, la ejecución, la evaluación, hasta las


etapas postaller.


La responsabilidad de estas distintas etapas de un ta-


ller está en manos de un equipo de personas. Las


cualidades y funciones de los integrantes de este equi-


po serán explicadas en el capítulo “El equipo de capa-


citación”.


4.1. Tipos de eventos de capacitación


Un evento de capacitación tiene por lo general su ori-


gen en el deseo de ayudar a la solución de un proble-


ma. Éste puede ser realizado de diferentes formas que


van desde una reunión sencilla, en donde un exposi-


tor de manera frontal presenta un tema, hasta un evento


participativo de varios días. La elección del tipo de


evento está determinada por el objetivo de la capaci-


tación, es decir, según la necesidad que se quiere aten-


der, el tema a tratar y el perfil de los participantes. En


otras palabras, el ¿qué?, el ¿por qué? y el ¿para quién?




32 / 204 HACER TALLERES / El taller de capacitación
Una guía práctica para capacitadores


to a un tema central, clarificar problemas entrelazados


y ayudar al auditorio a comprender las relaciones en-


tre los diferentes aspectos del tema específico.


La persona que conduce o modera el desarrollo del


simposio debe conocer suficientemente el tema para


detectar las relaciones que hay entre las diferentes ex-


posiciones; controlar las intervenciones en cuanto a


enfoque y tiempo, motivar al auditorio yrealizar una


síntesis de lo abordado al finalizar el evento.


La participación del auditorio es limitada aunque pue-


den surgir preguntas después de cada exposición y al


final del evento, pero no se tiene realmente mucho


espacio para retroalimentar o discutir.


Un simposio puede durar desde tres horas hasta un


día. Si es prolongado, puede resultar fatigante.


4.1.3. La mesa redonda
La mesa redonda consiste en una serie de exposicio-


nes sucesivas por parte de tres a seis especialistas que


tienen diferentes puntos de vista acerca de un mismo


tema o problema. La confrontación de enfoques y de


puntos de vista, unas veces antagónicos, permitirá ob-


tener información variada. El éxito de la mesa redon-


da depende de los conocimientos que los especialis-


tas tienen del tema y de la forma como defienden sus


posiciones.


Los especialistas se seleccionan teniendo en cuenta


que sus puntos de vista sean diferentes e incluso opues-


tos. La persona que conduce o modera la mesa redon-


da se asegura de conocer las cualidades sobresalien-


tes de estos especialistas (dominantes, locuaces, silen-


ciosos, agresivos, etc.), para poder mantener una dis-


cusión viva y motivando la diversidad de opiniones.


Al finalizar, presenta el resumen y las conclusiones,


resaltando las coincidencias y diferencias entre los en-


foques. Si el moderador no coordina adecuadamente


la mesa, se puede llegar a discusiones improductivas


que no aportan al aprendizaje.


Finalmente, el moderador puede invitar al público a


realizar preguntas a los miembros de la mesa sobre


las ideas expuestas, procurando que las respuestas


no lleguen a profundas discusiones. La participación


por parte del auditorio es limitada, ya que la discu-


sión general del evento puede quedar centrada sólo


en las intervenciones de los especialistas. Es reco-


mendable que la duración no se extienda a más de


una hora, para permitir luego las preguntas por parte


del auditorio.


4.1.4. El panel
En este tipo de evento, un grupo de tres a seis perso-


nas expertas o cualificadas en un tema dialogan o de-


baten libremente acerca de él bajo la dirección de un


moderador.


A pesar de que la conversación es informal y espontá-


nea, para que tenga éxito la persona que conduce o


modera el panel debe tener profundo conocimiento


del tema, para iniciar el diálogo, formular preguntas,


ordenar la conversación, intercalar preguntas aclara-


torias para centrar el diálogo en el objetivo temático,


tratar de superar eventuales situaciones de tensión que


se puedan presentar, evitando intervenir con sus pro-


pias opiniones, y controlar el tiempo. Una vez finali-


zadas las intervenciones de los expertos, el modera-


dor destaca las conclusiones más importantes e invita


al auditorio a participar.


La participación es limitada, pues por lo general sólo


se entrega información en las exposiciones, y si los


participantes no poseen un conocimiento mínimo, no


podrán aprovechar plenamente la discusión. Esta for-


ma de discusión no permite siempre un aprendizaje


sistemático y articulado.




El taller de capacitación / HACER TALLERES
Una guía práctica para capacitadores


33 / 204


La duración de un panel puede oscilar entre 30 y 60


minutos.


4.1.5. El congreso
El congreso es un evento con muchos participantes,


que se desarrolla alrededor de una idea, tema o pro-


blema con amplio contenido y definido con anticipa-


ción. Casi siempre, los participantes tienen afinidad


con el tema.


En un congreso los expertos exponen temas y subte-


mas paralelamente, de tal forma que los participantes


no pueden asistir a todas las presentaciones, sino que


eligen entre las ofertas y organizan su propio progra-


ma de acuerdo con su interés y necesidad.


El objetivo de un congreso es entregar nuevos conoci-


mientos a un amplio grupo de personas. La prepara-


ción y el desarrollo de este tipo de eventos están bajo


la responsabilidad compartida de varias personas, en-


cargadas de los diferentes aspectos. Si el grupo es muy


numeroso, debe dividirse en grupos pequeños o co-


misiones, en función del tema central, para que, al


terminar, las conclusiones de los grupos se puedan


integrar. Para sacar provecho de este evento, es nece-


sario concretar en la sesión final acuerdos o recomen-


daciones y formalizar algún tipo de compromiso.


Dado su tamaño, la participación es mínima y no se


genera una dinámica de grupo. Es decir, tanto el apren-


dizaje como la retroalimentación son limitados. Los


participantes están sometidos al rol pasivo de sola-


mente escuchar; por tanto, posteriormente recuerdan


poco los contenidos abordados en el evento.


En el congreso priman los intereses de los organiza-


dores antes que las necesidades y problemas reales de


los participantes. Pero se consigue llegar a mucha gente


con una gran cantidad de información, con respaldo


institucional que puede generar credibilidad.


Un congreso puede durar más de un día y extenderse


hasta siete días.


4.1.6. El taller
Es un espacio de construcción colectiva que combina


teoría y práctica alrededor de un tema, aprovechando


la experiencia de los participantes y sus necesidades


de capacitación.


En el taller participan un número limitado de perso-


nas que realizan en forma colectiva y participativa un


trabajo activo, creativo, concreto, puntual y sistemáti-


co, mediante el aporte e intercambio de experiencias,


discusiones, consensos y demás actitudes creativas,


que ayudan a generar puntos de vista y soluciones


nuevas y alternativas a problemas dados.


La finalidad de un taller de capacitación es que los


participantes, de acuerdo con sus necesidades, logren


apropiarse de los aprendizajes como fruto de las re-


flexiones y discusiones que se dan alrededor de los


conceptos y las metodologías compartidas. Para al-


canzar esto se requiere que un grupo de personas se


responsabilice de organizar, conducir y moderar las


sesiones de capacitación, de tal manera que ayude y


oriente al grupo de participantes a conseguir los obje-


tivos del aprendizaje.


Su gran ventaja es que puede desarrollarse en un am-


biente grupal y participativo. Esto hace posible los


intercambios de experiencias y, con ello, la genera-


ción de múltiples y mutuos aprendizajes. Sin embar-


go, si no existe un compromiso claro frente a los re-


sultados y el seguimiento, es posible que el taller se


realice en vano.


La duración de un taller y el número de participantes


están sujetos a la conjugación de diferentes criterios,


en especial a la necesidad de profundizar y extender


el tema de la capacitación.




34 / 204 HACER TALLERES / El taller de capacitación
Una guía práctica para capacitadores


De acuerdo con lo expuesto, mientras que la exposi-


ción la lleva a cabo sólo un experto, el simposio, la


mesa redonda y el panel tienen en común que en


ellos intervienen varios. En la mesa redonda los expo-


sitores mantienen puntos de vista divergentes y opues-


tos, dejando espacio para el debate; en el panel, los


panelistas conversan o debaten libremente entre sí; y


en el simposio, los expertos exponen individualmente


y en forma sucesiva ideas particulares, coincidentes o


no, pero complementarias y relacionadas con un tema


central que, al terminar el evento, queda desarrollado


integralmente.


Una vez que cualquiera de estos eventos haya conclui-


do, es posible propiciar un espacio informal a manera


de foro. En este caso, el moderador puede invitar a los


participantes a desarrollar una discusión sobre lo trata-


do, buscando la objetividad en el manejo del tema. En


esta etapa los expositores pueden o no estar presentes.


El congreso y el taller tienen en común que duran


varios días, son costosos y requieren de una gran


logística. De allí que su realización implica contar


con respaldo financiero de entidades o gremios inte-


resados en el tema.


De aquí en adelante nos concentraremos unicamente


en el tipo de evento que nos ocupa, el taller de capa-


citación.


4.2 Concepción de un taller
de capacitación


El presente capítulo abarca las condiciones necesarias


y los pasos requeridos para diseñar un buen taller de


capacitación que realmente aporte soluciones a un pro-


blema dado.


La concepción de un taller incluye los siguientes pasos:


• El análisis previo de las necesidades.


• Las preguntas clave para la planificación.


• La composición del grupo de participantes.


• El diseño del programa.


• El diseño del seguimiento.


La mayoría de estos pasos están bajo la responsabili-


dad del coordinador.1


4.2.1. Análisis previo de necesidades
La capacitación es un paso hacia la solución de un pro-


blema. Por eso, antes de planificar un taller, es conve-


niente analizar las causas de ese problema e identificar


los posibles caminos que conducen a la solución.


La concepción de un taller empieza con la evaluación


de las necesidades del grupo beneficiario o afectado


por el problema. Este grupo no sólo lo componen los


posibles participantes del evento de capacitación, sino


también las personas que sentirán interés por un cam-


bio positivo, aunque no sean ellas las que reciben


directamente la capacitación.


La identificación de un problema nos parece muchas


veces fácil; por ejemplo, hay situaciones en las que


creemos que el problema es la “falta de dinero” o la


“falta de gestión”, y nos desesperamos, sin haber re-


flexionado y analizado a fondo la situación que pue-


de estar generando esa “falta de gestión”. Sólo me-


diante un examen y el razonamiento compartidos y


realistas, que atiendan las necesidade de hombres,


mujeres y niños, podemos medir la magnitud del pro-


blema y encontrarle una conclusión correcta —entre


las varias posibles— que asegure que el procedimien-


to propuesto como alternativa nos llevará de verdad


a resolverlo. La capacitación sirve para que los partici-
1 Ver: El equipo de capacitación, El coordinador, p. 87.




El taller de capacitación / HACER TALLERES
Una guía práctica para capacitadores


35 / 204


¿Por qué se realiza el taller?


¿Cuál es la situación actual y la deseada?


Conviene justificar la capacitación, analizando y valo-


rando otras opciones de solucionar el problema y lle-


gar al cambio deseado.


¿Para qué se realiza el taller?


¿Cuáles son los resultados deseados?


Conviene definir objetivos claros y realistas, indican-


do quiénes deben mejorar, en qué medida y para qué


el fortalecimiento de sus conocimientos y habilidades


en un tiempo definido. Distinguimos entre un objeti-


vo superior, o sea, a qué procesos generales contribu-


ye el taller, y el objetivo específico de éste.


¿A quién se dirige el taller?


¿Quiénes son las personas que asistirán al taller?


En el primer paso se decide el perfil ideal de los par-


ticipantes. Luego se verifica el perfil real de los que se


han inscrito. Esto facilitará la adaptación de los dife-


rentes componentes del taller.


¿Cuál es el contenido del


taller? ¿Qué conocimientos se desea transmitir?


Distinguimos entre temas conocidos y desconocidos


para los participantes. En el primer caso, el taller hará


énfasis en el intercambio de experiencias y en la cons-


trucción común. En el segundo, habrá insumos de


expertos para alimentar el aprendizaje.


¿Cómo se realiza el taller?


¿Cuáles son la metodología y las


herramientas adecuadas?


El aprendizaje está garantizado por el diseño didácti-


co, por eso la elección de las herramientas requiere


mucho cuidado.


¿Con quién se realiza el taller?


¿Qué instituciones realizan o patrocinan el taller?


Por lo general existe una institución responsable de


pantes mejoren sus conocimientos y fortalezcan sus


capacidades de encontrar soluciones a sus problemas,


con métodos adecuados a sus posibilidades.


Ejemplo
La ley de un determinado país otorga a las comunida-


des indígenas el derecho a acceder a unos fondos


especiales para el desarrollo comunitario. Una de es-


tas comunidades no sabe cómo acceder a esos recur-


sos; entonces decide contratar a un especialista para


que gestione estos fondos ante las autoridades com-


petentes en nombre de la comunidad. Esta “solución”


es una de las posibles opciones de tratar este asunto,


pero su resultado es puntual. Por otra parte, si la co-


munidad analizara mejor la situación podría optar por


otra solución, más permanente: capacitar a algunos de
sus miembros en los fundamentos, procedimientos y
contextos relacionados con la gestión de los recursos
que la comunidad quiere obtener. Esta solución per-


mite que la comunidad misma adquiera los conoci-


mientos y habilidades que se requieren para llevar a


cabo este tipo de procedimiento todas las veces que


sea necesario y al mismo tiempo desarrolla una nueva
fortaleza que la vuelve más autónoma en sus acciones
frente al Estado.


El análisis previo está bajo la responsabilidad de la


institución u organización interesada en realizar la ca-


pacitación, o de una persona contratada para organi-


zar y preparar el taller. A la persona con esta función


la llamamos coordinador.1


4.2.2. Preguntas clave para la planificación
Con el análisis previo se consigue la información bási-


ca para conceptualizar y planificar el taller. Sin embar-


go, es conveniente verificar y comprobar la necesidad


de la capacitación tomando como guía el resultado de


las siguientes preguntas:


1 Ver: El equipo de capacitación, El coordinador, p. 87.




36 / 204 HACER TALLERES / El taller de capacitación
Una guía práctica para capacitadores


Muchas veces, un taller hace parte de una serie de


eventos de capacitación. En este caso, usted tendrá en


cuenta las experiencias de los anteriores y compartirá


las suyas con las personas que organizan el siguiente


evento. De esta manera se pueden ir ajustando conti-


nuamente los contenidos y enfoques de la capa-


citación.


4.2.3. Composición del grupo
de participantes
De acuerdo con el contexto del


taller, se tendrá un grupo de par-


ticipantes definido previamente


o un grupo que se propone de


acuerdo con un perfil deseado.


En la primera situación, pueden ser,


por ejemplo, personas que trabajan en


un tipo de organización. Para este caso, el


programa y la dinámica del taller se adaptan a ese


grupo específico. Un ejemplo es un taller de planea-


ción estratégica para los miembros de la fundación X.


En el segundo caso, se presenta la oportunidad de


definir el perfil de los participantes, y a partir de allí,


se estructura el taller. Por ejemplo, un taller de capaci-


dad de carga en áreas de visitación para las personas


responsables de la sección o departamento de ecotu-


rismo de la organización convocada.


Los criterios que debe tener en cuenta para definir el


perfil de los participantes son los siguientes:


El cargo pertinente de la persona:


La relación con el tema, su autonomía, su influencia


dentro de la organización y el nivel de mando. Ejem-


1 Ver: El equipo de capacitación, p. 83.
2 Ver: Organización de un taller de capacitación,


Lugar del taller, p. 44.


este, pero para incrementar los efectos de la capacita-


ción conviene buscar alianzas con otras instituciones.


¿Quiénes componen el


equipo de capacitación?


Las funciones y tareas de las personas en-


cargadas de la capacitación las ex-


plicaremos en el capítulo respec-


tivo.1


¿Cuándo y por cuánto


tiempo se realiza el taller?


¿En qué fechas?


Se debe tener en cuenta


que las fechas del taller no


coincidan con días festivos u


otros eventos de interés y que


la duración se adecúe al tipo de


participantes.


¿Cuántos recursos requiere el taller?


¿Con cuántos recursos cuenta?


¿Cuánto es necesario conseguir?


Al elaborar el presupuesto, se incluyen todas y cada


una de las actividades y necesidades del taller, cuánto


cuestan y se identifican las posibles fuentes de finan-


ciación.


¿Cuánto tiempo de preparación requiere el taller?


Conviene calcular objetivamente el tiempo necesario


para cada una de las tareas de la preparación. Tam-


bién es recomendable empezar con suficiente tiempo


de anticipación.


¿Dónde se realiza el taller?


¿En qué lugar y sitio específicos?


Aspectos como el lugar y el ambiente del taller tam-


bién favorecen o impiden el aprendizaje. Por eso con-


viene que sean apropiados, para que se logre un buen


ambiente grupal.2




El taller de capacitación / HACER TALLERES
Una guía práctica para capacitadores


37 / 204


plo: en la elección de los participantes para un taller


sobre asuntos administrativos y contables se invita


por institución a la persona responsable de la contabi-


lidad y a quien ordena el gasto.


La institución querepresenta el participante:


Según el objetivo del taller, usted optará por la homo-


geneidad, que facilita puntos de vista similares, o por


la heterogeneidad, lo cual enriquece el intercambio


de experiencias. Para desarrollar algunos temas es con-


veniente que participen representantes de organiza-


ciones gubernamentales, no gubernamentales y em-


presas; por ejemplo, un taller sobre métodos y técni-


cas de gestión ambiental. También tendrá en cuenta la


inclusión de todas las instituciones pertinentes para el


abordaje de un tema específico.


La experiencia y conocimientos previos del


participante sobre el tema y los problemas a tratar:


Verifique si es conveniente para el logro de los objeti-


vos del taller contar con grupos con el mismo nivel de


conocimientos y experiencias, o grupos con distintos


niveles.


La motivación y la actitud frente al tema,


a la metodología y a la asistencia a un


evento participativo de capacitación:


Este es un aspecto sobre el que difícilmente se puede


influir, pero debe tenerse en cuenta al formular la con-


vocatoria. Es preferible que la asistencia al taller sea


por interés y voluntad propia de los participantes, en


vez de ser por exigencia de sus superiores.


El género:


Recomendamos el equilibrio de género en los talleres,


ya que generalmente el impacto de la capacitación es


mayor cuando los grupos son mixtos, aunque existen


campos de trabajo en los cuales no se puede lograr un


equilibrio de género. La convocatoria debe expresar


claramente lo que se espera obtener en ese sentido y


demostrar cómo, en la ejecución del taller, se favore-


cerá la participación equitativa; por ejemplo, se puede


favorecer la participación de mujeres si se garantiza el


cuidado de los hijos menores.


Las edades:


Las personas, de acuerdo con la edad, tienen distintas


manifestaciones y experiencias que pueden enrique-


cer la discusión en un taller, pero al igual que en el


aspecto del género, la relación con el tema debe ser lo


decisivo.


Los aspectos culturales:


Para algunos temas es imprescindible el aporte y el


intercambio, y con esto, la participación de represen-


tantes de distintas culturas, etnias y regiones.


Número de participantes:


El número apropiado de participantes depende de la


dinámica y de las herramientas que se aplicarán en el


taller. Para un taller participativo el tamaño ideal osci-


la entre 15 y 20 personas. En muchos talleres encon-


tramos más participantes. Sin embargo, se debe tener


en cuenta que la cantidad no significa buena calidad,


ya que, por ejemplo, el tiempo disponible para permi-


tir aportes y para la participación activa de cada per-


sona en un taller disminuye en la medida en que el


grupo sea mayor.


La decisión del número de participantes también tiene


en cuenta la relación costo-beneficio. Esta será negati-


va si hay muy pocos o demasiados participantes, ya


que existen unos costos que no dependen directa-


mente del número de participantes, como los honora-


rios de los docentes, y otros que, si se pasa de un


número determinado, exigen la búsqueda de solucio-


nes más costosas.


4.2.4. Diseño del programa
El diseño del programa del taller busca la mejor com-




38 / 204 HACER TALLERES / El taller de capacitación
Una guía práctica para capacitadores


binación posible entre los diferentes criterios hasta aho-


ra mencionados, de tal forma que motive y satisfaga


las necesidades de los participantes.


Los estímulos más eficaces de un taller dirigido hacia


adultos son la relación con el tema o problema de


interés, la metodología a utilizar y la posibilidad de


aplicar lo aprendido.


El diseño que proponemos puede desarrollarse me-


diante los siguientes pasos:


a. Definición del enfoque temático y


metodológico del taller y la elaboración del


primer borrador de la Agenda de taller.


El tema general se divide en subtemas relevantes y se


buscan las herramientas apropiadas para tratarlos, re-


cordando las características de la composición del gru-


po ya mencionadas, con esto se ela bora el primer


borrador de agenda.1


b. Elaboración del primer diseño del programa.


Es preferible desarrollar una estructura modular que


permita adaptarse a la profundidad del tema, a la du-


ración y a las herramientas. Existen varias herramien-


tas para tratar un mismo tema; se eligen las más ade-


cuadas y viables para conseguir su objetivo.


c. Diseño de la secuencia de


los temas y la metodología.


La comprensión de un tema mejora si se aborda de lo


conocido a lo desconocido y de lo simple a lo comple-


jo; esto favorece además la participación activa. Es con-


veniente alternar fases activas y pasivas combinando


sesiones de plenaria, trabajo en grupo y trabajo indivi-


dual, dejando suficiente tiempo para la reflexión indivi-


dual y la discusión extracurricular. Eso facilita a los par-


ticipantes la apropiación del contenido.


Al comienzo y al final de cada actividad se procura


contextualizar la secuencia temática con una síntesis,


conservando así el hilo conductor durante todo el


taller.


d. Definición del tipo de evaluación.


La evaluación es un proceso de análisis crítico de los


diferentes componentes del taller y de su totalidad.


Por esto es conveniente planificar las evaluaciones


continuas y la evaluación final del taller.2 La frecuen-


cia de las evaluaciones continuas se define de acuer-


do con la duración del taller. En lo posible, se reali-


zan evaluaciones diarias al final de la jornada para


detectar insuficiencias y errores y prevenir situacio-


nes difíciles o para fortalecer los aspectos positivos


1 Ver: Organización de un taller de capacitación,
Ejemplo de una Agenda de taller, p. 55.


2 Ver: Ejecución del taller, Evaluación continua, p. 73;
la evaluación del taller, p. 77.




El taller de capacitación / HACER TALLERES
Una guía práctica para capacitadores


39 / 204


una fiesta por la noche, conocer los alrededores o


visitar sitios culturales. Con esto se favorece además la


integración del grupo.


f. Otros aspectos


En la planificación del programa también deben ser


incluidos los requerimientos de equipos técnicos, los


horarios de los sitios de excursión, además de otros


que exija el tipo de taller que se programe.


Conviene en esta fase de planificación pensar tam-


bién en posibles alternativas, diseñando lo que llama-


mos un “plan B” para cada actividad del programa, al
cual se puede recurrir en caso de fracasar el plan ori-


ginal. Por experiencia sabemos que para cada necesi-


dad existe una alternativa adicional. El programa deta-


llado se hará con el equipo de capacitación después


de analizar y definir todos los criterios descritos.


Diseño del seguimiento
El seguimiento es una parte clave del taller aunque


muchas veces se le dedica poca atención. El proceso


de aprendizaje no termina con el taller; por esto, si


hay interés en un aprendizaje completo es convenien-


te pensar en mecanismos y recursos para un segui-


miento, es decir, para acompañar a los participantes


en la aplicación de lo aprendido o compartido, o por


lo menos tener un contacto con ellos y saber de sus


experiencias posteriores al taller.


Una vez finalizado el taller, generalmente se adquieren


dos compromisos; el primero consiste en elaborar un


informe técnico y financiero de la ejecución del taller, y


el segundo, en enviar la documentación o memorias.


Sugerimos que desde esta etapa de planificación del


taller se diseñe el seguimiento, para el cual propone-


mos estas opciones, que pueden ser combinadas:


Evaluación postaller por escrito


Se hace mediante un cuestionario por correo normal


del taller. Los resultados de la evaluación influyen en


la continuidad del taller.


e. Definición del horario.


Al elaborar el horario de cada día, es bueno recordar


que aprendemos mejor si la duración de las jornadas


es moderada.1 Por lo tanto, conviene limitar el horario


de sesiones de trabajo a un total de seis horas diarias,


repartiéndolas así: dos sesiones de 90 minutos en la


mañana, con un descanso entre ellas; luego una pau-


sa del mediodía de una hora a una y media, y final-


mente las dos sesiones de la tarde, otra vez separadas


por un descanso.


Las horas de inicio y de cierre dependen de las cos-


tumbres de los participantes, de los aspectos climáti-


cos y de las condiciones del lugar.


A pesar de que cada persona tiene su propio biorritmo,2


como ya mencionamos, por lo general las personas se


concentran mejor por la mañana y menos por la tarde.


Por eso recomendamos planificar las sesiones que re-


quieren alta concentración para la mañana y buscar la


forma de dinamizar las sesiones de la tarde.


Si la duración del taller es de más de una semana, es


recomendable planificar actividades lúdicas y/o un día


libre de descanso. Por ejemplo, realizar un paseo o


1 Ver: Base conceptual, El aprendizaje, p. 13.
2 Ver: Base conceptual, El aprendizaje, p. 17.




40 / 204 HACER TALLERES / El taller de capacitación
Una guía práctica para capacitadores


o correo electrónico. Al mismo tiempo, usted puede


chequear los compromisos adquiridos. De antemano,


debe tener claridad del objetivo de la evaluación y


avisar durante el taller a los participantes que ésta se


hará, cuándo y cómo se efectuará.


Contacto esporádico


El coordinador se pone en contacto con los partici-


pantes para averiguar cuánto les ha servido el taller y


cuáles son las necesidades actuales. También esto se


acuerda durante el taller. Al mismo tiempo, puede che-


quear si se cumplieron los compromisos adquiridos


en el taller.


Contacto permanente programado


Puede darse entre los mismos participantes o con el


equipo de capacitación, y sirve para verificar y apoyar


el cumplimiento de los compromisos.


Asesoría


Es recomendable que haya una persona asignada para


que asesore a los participantes en el cumplimiento de


las tareas postaller. Durante el taller se comunica esta


posibilidad y se elabora un cronograma de la asesoría.


Idealmente, el asesor también estará presente durante


el taller.


Asesoría por internet


Si todos los participantes tienen acceso a este medio,


es la forma más moderna de seguimiento. Requiere


una buena programación, preparación y logística es-


pecial. Para llevarla a cabo, se construye un foro en el


cual los participantes sigan discutiendo los temas per-


tinentes, asesorándose entre sí. Adicionalmente, se pue-


de contratar a una persona para asesorar ese foro. Si


se cuenta con los equipos apropiados este es el méto-


do menos costoso.


Taller o encuentro


de seguimiento


Para reforzar el aprendizaje y conocer los avances y


las dificultades se puede organizar un nuevo encuen-


tro. Este intercambio de experiencias puede tardar entre


medio día y varios días, dependiendo de la necesidad


y del contenido que usted le quiera dar. Se pueden


utilizar algunas preguntas clave que ayuden y orien-


ten a los participantes a reflexionar sobre los benefi-


cios, dificultades y vacíos que se tienen a partir del


proceso de capacitación.




Organización de un taller de capacitación / HACER TALLERES
Una guía práctica para capacitadores


41 / 204


• Los pasos y las tareas de la organización.


• El tiempo que requiere cada tarea.


• La persona responsable.


• Las fechas límite para cada actividad.


A partir de una lista de actividades identifique las ta-


reas de cada día y haga un plan de trabajo de la si-


guiente manera:


• Calcule el tiempo que tomará cada tarea.


• Analice la importancia y la urgencia de cada una de


ellas e identifique cuáles son prioritarias y cuáles


puede delegar.2


• Prevea un tiempo de amortiguación para sucesos


imprevistos.


• Construya un cronograma.


Las tareas no necesariamente las ejecuta una misma


persona; algunas pueden y deben ser delegadas. Este


hecho permite a los responsables concentrarse en sus


compromisos, y a quien coordina el taller, mantener


el control general de la organización.3


5.2. Selección y contratación del
equipo de capacitación


El coordinador del taller elige y coordina el equipo de


capacitación y decide cómo debe estar compuesto este


equipo. Los criterios y las tareas correspondientes a


cada integrante del grupo se tratarán detalladamente


en el capítulo “El equipo de capacitación”.


1 Ver: Organización de un taller de capacitación, Ejemplo
de un plan de trabajo, p. 52.


2 Ver: Base conceptual, Manejo del tiempo, p. 27.
3 Ver: El equipo de capacitación, p. 83.


5. Organización de un
taller de capacitación


E l éxito de un taller depende de su buena pre-paración. La organización cuidadosa del tallergarantiza en gran medida que transcurra tal como
estaba previsto y sin mayores dificultades.


Una vez transcurrida la fase de concepción, en la cual


ha definido los objetivos, los criterios para la selección


de participantes, los temas, la metodología, las herra-


mientas y el programa preliminar, usted empieza la


organización del taller.


La consideración de los siguientes aspectos le puede


ayudar a organizar bien su capacitación:


• El plan de trabajo.


• La selección y contratación del equipo


de capacitación.


• La fijación de las fechas.


• La invitación a los participantes.


• El presupuesto.


• El lugar del taller.


• La selección y organización del lugar.


• Los materiales necesarios.


• La preparación del día antes de iniciar el taller.


5.1. Plan de trabajo


El primer paso de la organización de su taller consiste


en construir un plan de trabajo,1 dejando en claro:




42 / 204 HACER TALLERES / Organización de un taller de capacitación
Una guía práctica para capacitadores


Al elegir los integrantes del equipo conviene:


• Tener en claro las habilidades y conocimientos que


debe tener cada persona y las funciones que estarán


bajo su responsabilidad.


• Identificar las personas con las características ante-


riores. Los datos de las personas desconocidas los pue-


de averiguar consultando a otras instituciones o per-


sonas del sector. Construya un directorio con esta in-


formación.


• Comunicarse con las personas identificadas. Desde


este momento, es preciso aclarar las funciones y res-


ponsabilidades de cada cual. En ocasiones, una per-


sona contactada puede ayudar a establecer contactos


con otras personas similares.


• Acordar los términos del trabajo y definir si es nece-


sario un contrato.


5.3. Fijación de las fechas del taller


La duración del taller se rige por los objetivos pro-


puestos y el presupuesto disponible. También depen-


de de la disponibilidad de tiempo del equipo de capa-


citación y de los participantes, ya que muchas perso-


nas, por su cargo y responsabilidad con su institución,


no pueden ausentarse de


su trabajo por un tiempo


prolongado. Considerando


este aspecto y los temas a


tratar, se fija la duración


adecuada.


A la hora de determinar la


fecha se procurará evitar el


cruce con otras actividades


de interés o días festivos.


5.4. Invitación a los participantes


5.4.1. Convocatoria
De la convocatoria depende en gran medida llegar al


grupo de participantes con el perfil deseado, es de-


cir, caracterizado por aspectos como el género, la


etnia, la edad, la formación académica, la experien-


cia laboral, etc.


Inicialmente se realiza una convocatoria en el nivel


institucional informando sobre los objetivos y conte-


nidos temáticos, y sugiriendo criterios del perfil para


la elección de los participantes.


La convocatoria da la primera impresión sobre el taller


y las instituciones responsables. Por eso conviene de-


dicarle mucho cuidado y antes de elaborarla tener pre-


sente lo siguiente:


• La persona adecuada en determinada institución, a


quien se dirigirá la invitación (cargo preciso, funcio-


nes, dependencia, etc.).


• Acuerdo sobre la persona o personas que firman la


convocatoria: los representantes de las instituciones res-


ponsables y patrocinadoras, el coordinador o ambos.


• Preparación de la información previa que debe acom-


pañar la convocatoria: los antecedentes, los objetivos,


el contexto general del ta-


ller, información sobre las


instituciones responsables,


el programa preliminar,1


las fechas, el lugar y un po-


sible cuestionario.


1 Ver: Organización de
un taller de capacitación,
Ejemplo de un sondeo
previo, p. 65.




Organización de un taller de capacitación / HACER TALLERES
Una guía práctica para capacitadores


43 / 204


te explorar el nivel de conocimiento del tema del ta-


ller, las necesidades, expectativas y posibles aportes


para este. Si el taller lo requiere, puede pedirles a los


participantes que se preparen para traer a la capacita-


ción material de las instituciones de origen, como pu-


blicaciones, mapas, afiches o videos. También puede


averiguar y concretar aspectos logísticos; por ejemplo,


si necesitan dieta alimenticia especial, equipos técni-


cos, o a qué hora y por qué medio de transporte llega-


rán. Este sondeo le permite adaptar la organización y


el programa del taller al perfil y las necesidades de los


participantes.


5.4.4. Contacto previo al taller
Es conveniente comunicarse con los participantes más


o menos una semana antes del taller, para informarles


sobre el programa definitivo y confirmar asuntos de


lugar, hora de comienzo, el procedimiento de la llega-


da y la recepción; brindarles un mapa de cómo llegar


al lugar y otra información que la situación amerite,


como ropa adecuada de acuerdo con el clima o los


requerimientos del taller (por ejemplo, botas, linter-


nas, impermeable, protector solar, gorras, etc., para


una salida al campo).


5.5. Presupuesto


La capacidad presupuestal finalmente define la dura-


ción, el número de participantes, la posibilidad de


1 Ver: Organización de un taller de capacitación, Ejemplo
de una de una convocatoria, p. 60.


2 Ver: Organización de un taller de capacitación, Formato
de directorio, p. 69.


• La convocatoria se envía con suficiente anticipación


para que el participante pueda reservar el tiempo pre-


visto para el taller. Si la envía por carta, considere la


distancia y las dificultades de comunicación que me-


dian entre el lugar de remisión y el de los posibles


participantes.


• Informe sobre las condiciones de la inscripción: costo


si lo hay y forma de pago, compromisos que adquiere


el participante, fechas límite, etc.


La convocatoria puede ser enviada por correo normal,


por fax o por correo electrónico.1 La experiencia nos


ha demostrado que es mejor enviar la primera convo-


catoria por correo convencional. Los siguientes con-


tactos e invitaciones se pueden hacer por el medio


que resulte más cómodo y ágil.


5.4.2. Inscripción
En la convocatoria se define una fecha límite para la


inscripción al taller, la cual preferiblemente debe estar


entre seis a cuatro semanas antes de la capacitación.


Así se contará con el tiempo necesario para adaptar el


programa al perfil de los participantes inscritos. La con-


firmación se puede agilizar por vía telefónica. Reco-


mendamos hacer claridad acerca de la necesidad y el


compromiso de que el participante disponga de tiem-


po para permanecer en el taller durante todo el tiem-


po que este toma. Con la inscripción se construye un


directorio de participantes.2


5.4.3. Confirmación y sondeo previo
A los participantes inscritos se les confirma con una


invitación personal. Esta se puede acompañar de un


sondeo previo a través de un cuestionario que permi-




44 / 204 HACER TALLERES / Organización de un taller de capacitación
Una guía práctica para capacitadores


contratar capacitadores, la disponibilidad de equipos


técnicos, y aspectos logísticos y nivel de acomoda-


ción. De acuerdo con los requerimientos prioritarios


e indispensables, se dará preferencia a algunos ru-


bros, para alcanzar a cubrir los gastos totales del ta-


ller. Una lista de gastos incluye, entre otros, los si-


guientes rubros:


• Honorarios y posibles gastos de viaje, alojamiento


y alimentación del equipo de capacitación, tanto para


las reuniones previas como para la participación en


el taller.


• El alquiler de las salas de trabajo y de equipos técni-


cos, como computadores, retroproyector, videobeam


y otros, si se requiere.


• Los gastos de viaje, de alojamiento y alimentación


de los participantes que la organización del taller cu-


brirá, como pasajes aéreos, transporte terrestre, fluvial


o marítimo o los que deben combinar diferentes me-


dios, transporte entre terminales aéreos y terrestres.


Verificar si parte o la totalidad de estos gastos pueden


ser asumidos por las instituciones que respaldan a los


participantes o por ellos mismos.


• Los materiales que necesita comprar (como papel


periódico, marcadores, tarjetas, libretas, lapiceros, pe-


gamento, tinta para impresora, rollos, papel para im-


presora, papelógrafo, y los que el taller, por su especi-


ficidad, requiera). Incluir también en el presupuesto


lo correspondiente al transporte de estos materiales.


• Otros servicios (como teléfono, fax, conexión a in-


ternet, fotocopias, revelado de fotos, traducción y equi-


pos para traducción simultánea, etc.).


• El transporte para las excursiones y los gastos que


estas ocasionen.


• Los impuestos que por cada rubro se tengan que


pagar sobre los honorarios, alojamiento y alimenta-


ción, etc. Se deben tener en cuenta estos gastos adi-


cionales, porque muchas veces no están incluidos en


los presupuestos cotizados o solicitados.


• Los imprevistos que puedan presentarse. General-


mente se calcula un margen de 5 a 7 por ciento del


presupuesto total.


Este presupuesto preliminar debe ser aprobado lo antes


posible por las entidades que financian el taller, para


continuar con las actividades necesarias.1


En la medida en que avanza la organización del taller,


se concretan los gastos de cada rubro, cuidando de no


superar las cantidades previstas. Los recibos de cada


gasto se guardan según las necesidades formales de la


entidad financiera, asegurándose de hacer correcta-


mente las retenciones de impuestos, si son obligato-


rias. Si existe este requerimiento, se recomienda ano-


tar los gastos, para que al final tenga la mayoría de las


cuentas en orden.


Al terminar el taller, se cierran las cuentas y se prepara


el informe financiero.


5.6. Lugar del taller


5.6.1. Condiciones
El sitio modelo para un taller debe reunir las siguien-


tes características:


• Disponer de un salón principal, y preferiblemente


con dos a cinco salas pequeñas y cercanas para tra-


bajos en grupo. Si el lugar no dispone de tantas sa-


las, se pueden aprovechar partes del salón principal


y otros espacios, como jardines, corredores amplios,


antesalas, pero procurando que reúnan las condicio-


1 Ver Organización de un taller de capacitación,
Ejemplo de un formato de presupuesto, p. 68.




Organización de un taller de capacitación / HACER TALLERES
Una guía práctica para capacitadores


45 / 204


nes para trabajar en grupo. Una de estas


salas puede servir de oficina.


• Disponer de la infraestruc-


tura técnica necesaria, es de-


cir, teléfono público, insta-


laciones eléctricas, equi-


pos audiovisuales, acceso


a internet, etc. Si el lugar


no ofrece algunos de los


equipos necesarios, se pro-


cura conseguirlos o buscar al-


ternativas.


• Tener cerca los alojamientos.


• Estar bien comunicado: tener acceso fácil y econó-


mico de transporte público, adonde todos los intere-


sados puedan llegar sin mayores inconvenientes. Si


no existe transporte público hacia el lugar, se deben


alquilar servicios de transporte que garanticen la lle-


gada a tiempo y la seguridad de los participantes y del


equipo de capacitación.


• Ser lo suficientemente tranquilo y seguro, para per-


mitir la concentración en el trabajo.


• Estar lo suficientemente cerca de servicios necesa-


rios, como revelado de fotografías, fotocopiadoras, asis-


tencia médica, o la posibilidad de desarrollar activida-


des lúdicas.


5.6.2. Salón del taller
Los requerimientos del salón son:


• Espacio suficiente: para un grupo de 15 personas se
calcula un salón de unos 10 metros por 7 (o sea unos


70 metros cuadrados); para un grupo de unas 25 per-


sonas se estima que en promedio el salón debe tener


unos 15 metros por 10 (o sea 150 metros cuadrados).


Se recomienda evitar salones alargados. El espacio debe


estar libre; por ejemplo, sin pilares o columnas en la


mitad del salón que dificulten la visibilidad.


• Luz apropiada: es imprescindible que
haya ventanas que permitan la en-


trada de luz natural, ya que esta


es más saludable y agrada-


ble que la luz artificial. De


igual manera, conviene


que las ventanas tengan


cortinas o persianas para


poder oscurecer la sala si


se exhibirán diapositivas o


videos o si el sol se refleja


demasiado en las superficies de


trabajo. Si el salón de taller tiene


iluminación artificial verifique con antici-


pación que funcionen todas las lámparas y que sean


suficientes.


• Circulación de aire y temperatura adecuada: la tem-
peratura ideal de un salón de taller es de 22 grados


centígrados y lo más recomendable es que el recinto


tenga ventilación de aire fresco. Si es indispensable el


uso de aire acondicionado o calefacción procure que


la temperatura constante sea la mencionada y trate de


ventilar la sala con aire fresco natural cada vez que se


pueda; por ejemplo, durante los descansos. Evite, has-


ta donde sea posible, que el salón de las sesiones esté


en medio de corrientes de aire.


• Asientos cómodos y móviles y mesas livianas, para
adaptar su orden a las necesidades del taller: recomen-
damos poner las sillas en una sola fila en forma de


medialuna o en forma de “U”, en cantidad suficiente


para los presentes y retirar las que sobren. Debe ha-


ber suficiente espacio entre las sillas; entre los partici-


pantes y el tablero o papelógrafo el espacio debe es-


tar libre de mesas y otros objetos, a menos que la


dinámica exija lo contrario. Se recomienda emplear


sillas del tipo universitario o facilitar a los participan-


tes una superficie de apoyo para que puedan tomar


sus apuntes. Se necesitan dos o tres mesas para ubicar


los materiales.




46 / 204 HACER TALLERES / Organización de un taller de capacitación
Una guía práctica para capacitadores


• Buenas condiciones acústicas y aislamiento de los


salones o de los espacios en donde estén realizando


otros eventos que puedan interrumpir o interferir con


el proceso de capacitación.


• Paredes o superficies despejadas para colgar las car-


teleras de tal manera que estén visibles durante el tiem-


po necesario. Procure encontrar la manera de fijar las


carteleras sin dañar las paredes.


• Proximidad entre los baños, la oficina, las salas o


espacios de trabajo, el comedor y el lugar donde se


toma el refrigerio.


5.6.3. Oficina del taller
Conviene tener una sala que sirva de oficina y que se


encuentre lo más cerca posible del salón. Lo ideal es


que esta oficina cuente con un computador, impreso-


ra, teléfono, correo electrónico, acceso a una fotoco-


piadora y un fax. Este espacio puede ser aprovechado


para tener a la mano listados de las direcciones más


importantes (de médicos, líneas aéreas, agencias de


Ejemplo de distribución
de elementos en el salón de taller


viaje), horarios y planes exactos del taller, guías telefó-


nicas y otra información de interés; también servirá de


almacén de los materiales de visualización y de equi-


pos técnicos.


5.6.4. Alojamiento
El balance entre la disposición presupuestal y am-


biente favorable determinará la elección del aloja-


miento. Lo deseable es que sea tranquilo, limpio, con


camas cómodas, con los requerimientos necesarios


según el clima, ambiente y costumbres, ya que si una


persona no se siente a gusto en el lugar o no duerme


bien, no tendrá buena disponibilidad para participar


en el taller.


5.6.5. Alimentación
Al igual que los demás espacios, conviene tener el


comedor cerca del salón principal. La comida apro-


piada para un taller es ligera y variada, y tiene en


cuenta las posibles dietas de los participantes. Es cla-


ve que tanto los refrigerios como las comidas se sirvan




Organización de un taller de capacitación / HACER TALLERES
Una guía práctica para capacitadores


47 / 204


puntualmente para evitar demoras del pro-


grama. De manera anticipada, se acuerda


con los responsables de la cocina dónde y


a qué horas facilitar el servicio de alimen-


tación. Procure que haya agua y bebidas


calientes (por ejemplo, café) disponibles


cerca del salón. En caso de que sea posi-


ble, recomiende que se proporcionen ali-


mentos típicos y productos de la región


donde se realiza el taller. No sobra asegu-


rarse de la sanidad y calidad de los ali-


mentos.


5.6.6. Comunicación
Los participantes querrán comunicarse con


sus hogares y oficinas en los lugares de


origen; esta posibilidad contribuye a man-


tener la sensación de bienestar del grupo.


Por lo tanto será necesario contar con un


teléfono público para llamadas locales y


de larga distancia, y también con una co-


nexión a internet. Si esto no es posible, un


teléfono móvil o el sistema de comunica-


ción disponible en la localidad podrá ser-


vir para este propósito. También se reco-


mienda que la organización del taller dis-


ponga de suficientes tarjetas de prepago,


las que correspondan al sistema disponi-


ble; nuestra experiencia nos ha enseñado


que los participantes estarán agradecidos


de poder comprarlas.


Sabemos que es muy difícil encontrar un


lugar que cumpla con todos los requisitos


que cada taller necesita, así que se tendrá


que hacer un balance entre los costos y las


ventajas del lugar. Los costos se pueden mi-


tigar con alternativas adicionales; por ejemplo, que dos


grupos de trabajo desarrollen sus tareas en el salón; o


comer en un restaurante cercano y ofrecer en los refrige-


rios frutas o alimentos, organizados por el equipo de ca-


pacitación. También puede reservar habitaciones dobles


en vez de individuales, pero se debe tener cuidado y tac-


to al acomodar las personas. La información obtenida


en el sondeo previo le puede ayudar a definir a quiénes


alojar en un mismo cuarto o si se deja a elección de los


participantes.


Recomendamos hacer una lista de criterios para elegir el


lugar más apropiado al taller. Reserve y asegure el lugar


escogido lo antes posible, pero considere las sanciones en


que podría incurrir si el taller llegara a ser cancelado; si


existe esta posibilidad, es mejor elegir un lugar que acep-


te ese riesgo sin cobrarle.


Recomendamos visitar previamente el lugar, para com-


probar si cumple con los requerimientos de la capacita-


ción. Si quien coordina el taller no puede viajar, puede


contactar personas que verifiquen si el lugar satisface los


requisitos. En caso de realizar la visita previa, se debe


aprovechar para acordar, con la administración del lu-


gar, todos los aspectos de logística mencionados.


La inversión debe ser cuidadosa. Lujos excesivos pueden


dar una imagen inadecuada de la institución que finan-


cia. Lo importante del taller es la capacitación, la integra-


ción y la buena armonía del grupo. Esto se consigue tam-


bién con ideas creativas e innovadoras y aprovechando


las características biofísicas y culturales del lugar, sin que


se llegue a exagerados lujos o eventos suntuosos.




48 / 204 HACER TALLERES / Organización de un taller de capacitación
Una guía práctica para capacitadores


5.7. Materiales


Para un taller participativo y vi-


sualizado como el que propo-


nemos en este manual, se ne-


cesitan los materiales que men-


cionamos a continuación. Si las


circunstancias y/o posibilidades


no permiten contar con estos,


es posible encontrar alternati-


vas adecuadas y apropiadas de


acuerdo con el taller y los par-


ticipantes.


Según la duración y el número


de participantes, recomenda-


mos que tenga:


• Tableros: el taller visualizado
es muy exigente en lo que se


refiere a la utilización de table-


ros; para un taller de 25 perso-


nas es ideal contar con cerca


de 15 tableros móviles. Estos


son páneles ligeros, compues-


tos por un marco metálico o


plástico y una superficie de tra-


bajo de 120 centímetros por


150, en la que se pueda fijar


fácilmente y retirar las tarjetas; esta superficie, que pue-


de ser de corcho, poliestireno expandible (icopor o


EPS) o fieltro, tiene la característica de permitir el em-


pleo de alfileres para fijar las tarjetas.


Aunque la cantidad de tableros mencionada es la ideal,


lo importante es que usted disponga de una superficie


(puede ser una pared de ladrillo o madera, o una im-


provisada) para fijar las carteleras y tenerlas perma-


nentemente a la vista. De esta manera, tres o cuatro


paneles o tableros pueden bastar. Si tampoco dispone


de estos pocos paneles, unas láminas de poliestireno


expandible (EPS o icopor) de 5 milímetros de espesor


le servirán para visualizar los ejercicios, básicamente


porque son livianas y transportables.


• Uno o dos papelógrafos y suficiente papel: aproxima-
damente 5-10 hojas por día, dependiendo de las he-


rramientas a utilizar.


• Papel kraft para forrar o cubrir los tableros: aproxi-
madamente 20 hojas por día. Las hojas deben recor-


tarse de acuerdo con el tamaño correspondiente de


las medidas de los tableros o láminas de poliestireno


expandible (EPS o icopor). La superficie del tablero se


Modelo de tablero


Títulos de los
diagramas o preguntas


Títulos de
categorías


Ideas e
información


Ideas e
información


Ideas e
información


Títulos de los temas
o preguntas


Resaltar,
estructurar,


evaluar.




Organización de un taller de capacitación / HACER TALLERES
Una guía práctica para capacitadores


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cubre con la parte opaca hacia afuera; esto favorece la


obtención de buenas fotos.


• Tarjetas de papel firme de diferentes colores y for-
mas: la cantidad y las dimensiones de los materiales
necesarios para hacer un taller de capacitación visua-


lizado están especificadas en un listado de materiales


que hemos incluido al final de este capítulo.1


• Marcadores: por lo menos uno por persona en ne-
gro (si es posible, recargables), y aproximadamente


12 de colores azul, rojo y verde para resaltar. Adver-


tencia: evite marcadores de punta redonda, ya que


estos disminuyen la legibilidad, y tenga en cuenta las


recomendaciones para el uso de los colores.


• Otros materiales: como alfileres y sus almohadillas,
rótulos o puntos adhesivos de diferentes colores para


marcar, pegamento y cinta adhesiva o de enmascarar,


tijeras, engrapadora, perforadora, clips, lápices, lapi-


ceros, libretas de apuntes, calculadora, papel para


imprimir, fólderes y materiales necesarios para la ela-


boración de la fotomemoria, acetatos o transparencias


con marcadores para escribir en ellos, rótulos o esca-


rapelas para escribir los nombres de los participantes


y del equipo de capacitación, carretes y pilas para la


cámara fotográfica, y posiblemente para la cámara de


video; dulces y juguetes para las dinámicas previstas,


como una pelota, un animal de peluche, un pito o


campana, un reloj, un dado, medicamentos básicos


de un botiquín y los materiales que usted necesite de


acuerdo con el tema de capacitación del taller.


Conviene organizar el material en cajas o maletas; de


esta manera se tendrá todo a la vista y, así, se dará


cuenta de si falta algo.2


5.8. Un día antes del taller


El día anterior a la ejecución del taller es muy impor-


tante para terminar de consolidar muchos de los as-


pectos que aún quedan pendientes de la etapa de


organización y establecer si se necesita echar mano


del “Plan B”. La persona encargada de la coordinación


del taller procura que los demás miembros del equipo


de capacitación estén presentes desde este día.


Así pues, el equipo de capacitación se encuentra y


acuerda asuntos pendientes para el taller: revisa y ajusta


el programa general con sus requerimientos de mate-


riales, equipos —en buen funcionamiento—, apoyos


académicos adicionales y asuntos de logística. Luego


todos revisan y ajustan el guión del primer día3 y final-


mente elaboran la agenda.4


La agenda es la descripción sucesiva y ordenada de


las diferentes acciones que se realizarán durante cada


día, con su respectiva asignación de tiempos. La rela-


ción que tengan estas actividades con los objetivos de


la capacitación, combinada con su experiencia y sen-


tido común, le servirán de referencia para definir la


duración de cada una de ellas. La exposición perma-


nente de la agenda permite que todos conozcan los


diferentes temas que se van a tratar, sepan a qué ate-


nerse y ayuda a optimizar el tiempo. Además, da una


idea de los resultados de cada día. Al construir la agenda


tenga en cuenta el ciclo circadiano5 y por tanto trate


de ubicar en las horas de la mañana los temas que


requieran mayor atención y creatividad.


La distribución del tiempo en el programa y en la agen-


da es un asunto de cuidado, pues casi siempre las ac-


1 Ver: Organización de un taller de capacitación, Listado
de los requerimientos del lugar de un taller, p. 53.


2 Ver: Organización de un taller de capacitación, Listado
de los materiales..., p. 54.


3 Ver: El equipo de capacitación, El guión, p. 86.
4 Ver: La organización de un taller de capacitación,


Ejemplo de una Agenda de taller, p. 55.
5 Ver: Base conceptual, El aprendizaje, p. 17.




50 / 204 HACER TALLERES / Organización de un taller de capacitación
Una guía práctica para capacitadores


tividades toman más tiempo de


lo previsto. El equipo de ca-


pacitación, aprovechando su


experiencia y la finalidad de la


actividad en sí, hará propues-


tas y acordará el tiempo sufi-


ciente para las presentaciones,


los trabajos en grupo, las visi-


tas, excursiones y plenarias, sin


olvidar el tiempo suficiente


para los descansos y la alimen-


tación.


Por lo general, para el primer


día del taller es necesario pro-


gramar varias actividades rela-


cionadas con la apertura del evento, la presentación


de los participantes, los objetivos y las expectativas,


los acuerdos metodológicos y la información general


relacionada con el evento; todas ellas requieren de


materiales en cantidad y calidad suficiente1 o equipos


técnicos en buen funcionamiento que deben estar pre-


parados con anticipación. Recuerde dar suficiente tiem-


po para que estos asuntos queden bien explícitos; de


esta manera ahorrará tiempo y atención durante algu-


nas fases del desarrollo del taller. Si lo considera nece-


sario, haga ensayos.


A veces, los establecimientos que alojan al taller dispo-


nen de carteleras para anunciar el evento; además, las


instituciones que convocan pueden llevar sus propios


afiches, pendones o vallas. Si no cuenta con este mate-


rial puede preparar una cartelera de bienvenida donde


se informe el nombre del taller, las fechas y las organi-


zaciones que convocan; esta se ubica en un lugar visi-


ble, por ejemplo, a la entrada del salón del taller.


Es importante que el coordinador confirme con las ins-


tituciones patrocinadoras su participación en la sesión


de apertura del taller, y concrete los tiempos y necesida-


des de equipos visuales para sus


intervenciones. Haga las consul-


tas del caso para disponer a


tiempo de estos recursos.


Si hacen parte del programa,


debe concretar las actividades


sociales que acompañarán la


bienvenida. Puede ser una


copa o cóctel, que se ofrece


una vez que concluya la aper-


tura formal o en otro momen-


to propicio; por ejemplo, en el


primer descanso, durante el


almuerzo o en la primera no-


che. En cualquier caso, para


elegir el momento más oportuno debe consultar la


opinión de las instituciones patrocinadoras.


Como seguramente algunos participantes llegan este


día, el coordinador estará pendiente de recibirlos y


ubicarlos en sus respectivos lugares; si es necesario,


se encargará personalmente de presentarlos informal-


mente ante el equipo de capacitación. Si alguno de


ellos no ha recibido la información enviada con antici-


pación a los demás, aproveche para entregársela, re-


cordándole la importancia de leerla cuidadosamente.


Las personas responsables de los detalles de la logísti-


ca colaboran con todas las necesidades del equipo y


se ocupan de que los recursos técnicos estén listos


para funcionar en el momento oportuno, de que los


materiales estén en los lugares donde serán requeri-


dos, preparan el salón del taller con las recomenda-


ciones del caso2 y organizan su espacio de trabajo.


1 Ver: Organización de un taller de capacitación,
Listado de los materiales..., p. 54.


2 Ver: Organización de un taller de capacitación,
Lugar del taller, p. 44.




Organización de un taller de capacitación / HACER TALLERES
Una guía práctica para capacitadores


51 / 204


Generalmente la administración del lugar donde se


realiza el taller designa a una persona de contacto


para acordar horarios, prestación de servicios y otros


temas de la logística; es conveniente que esa persona


pueda estar este día para definir con ella los procedi-


mientos del caso.


5.9. Recomendaciones
para la organización


• No pierda nunca la calma. La organización de un


taller será más fácil con un plan detallado de tareas y


soluciones alternativas consideradas en un “plan B”.


No conocemos ningún taller que se haya realizado 100%


de acuerdo con lo planificado, así que habrá cambios


imprevistos, aun con una buena planificación.


• Le recomendamos ser comunicativo: en caso de du-


das, es preferible asegurarse del cumplimiento de un


compromiso antes que suponer que se hará tal como


se había acordado. Más vale una llamada extra para


confirmar algo, que tener que lamentar después sor-


presas desagradables.


• ¡Sea creativo! Si no le alcanza el presupuesto, siem-


pre puede buscar alternativas de solución.


• Recuerde que la organización no termina cuando


empieza el taller. Durante el taller se irá verificando y


asegurando que las cosas marchen como se habían


planificado y organizado. En caso necesario, se harán


las adaptaciones requeridas al programa o a la logísti-


ca teniendo en cuenta cuáles son las actividades clave


y cuáles son secundarias.1


• Existen los dichos “La práctica hace al maestro”,


“Ninguno nace aprendido” y “La experiencia es el mejor


maestro”. La organización del taller se debe tomar como


un proceso de aprendizaje: si algo no sale bien la


primera vez, seguro que la siguiente saldrá mejor.


Después de hacer algo, siempre se sabe cómo se po-


dría haber hecho mejor. Pero para aprender se debe


tener una actitud abierta y autocrítica.


La impresión que se da el primer


día del taller muchas veces define


el destino de la capacitación; de


allí la necesidad de prestarle mu-


cha atención, de manera objeti-


va, a la preparación de ese día. La decisión


de qué tanto hacer se consolida desde el día


anterior a la apertura. Es así que, el equipo


de capacitación, bajo el mando de la coordi-


nación, prepara —con base en la agenda y


el guión— y deja en orden: materiales, las


presentaciones, equipos técnicos, salón del ta-


ller, anuncios, contactos con otras personas


y asuntos sociales; todo ésto sujeto al tipo de


taller, al enfoque de la capacitación y a la


disponibilidad de recursos.


Los preparativos están listos, la fase de pre-


paración de la capacitación ha concluido y


sabe perfectamente lo que le espera el día


siguiente; por eso evite dejar tareas de pre-


paración para el día siguiente, a menos que


sea imprescindible. Al terminar esta jorna-


da procure ir a descansar sin tareas pen-


dientes y asuntos sin resolver. Y recuerde el


viejo refrán “No deje para mañana lo que


pueda hacer hoy”. El éxito le aguarda... ¡¡Fe-


liz sueño!!


1 Ver: Base conceptual, Manejo del tiempo, p. 27.




52 / 204 HACER TALLERES / Organización de un taller de capacitación
Una guía práctica para capacitadores


3.10.1. Ejemplo de un plan de trabajo para la organización de un taller


Tarea Persona Tiempo Durante Fecha l’mite
responsable1 necesario quŽ plazo2 antes del taller2


Primer análisis de necesidades Coordinador 8 horas 1 semana 6 meses antes
Definir objetivos Coordinador 4 horas 1 semana 6 meses antes
Primer contacto con las entidades Coordinador 8 horas 2 semanas 6 meses antes
cofinanciadoras
Armar presupuesto Coordinador 16 horas 1 semana 5 meses antes
Elección y compromiso con los moderadores Coordinador 48 horas 2 semanas 5 meses antes
Verificar los objetivos de acuerdo Coordinador y moderador 4 horas 1 semana 5 meses antes’
a las necesidades analizadas
Concretar el tema según los objetivos Coordinador y moderador 2 horas 1 día 5 meses antes
Elaborar programa preliminar y el Coordinador y moderador 8 horas 1 día 5 meses antes
diseño metodológico
Primer contacto con docentes Coordinador 24 horas 1 mes 4-5 meses antes
Elegir y visitar lugar del taller Coordinador 24 horas 1 mes 3-5 meses antes
Definir el perfil de los par ticipantes para hacer Coordinador y moderador 24 horas 2 semanas 4 meses antes
un listado preliminar (a quiénes se va a convocar)
Convocar a las instituciones a las que están Coordinador 24 horas 1 semana 3 meses antes
vinculados los posibles par ticipantes
Selección definitiva de docentes y compromiso Coordinador y moderador 4 horas 1 día 3 meses antes
de su asistencia al taller
Formalizar compromisos con los docentes Coordinador 24 horas 2 semanas 3 meses antes
Diseño del programa y de la metodología Coordinador, moderador 48 horas 1 mes 2-3 meses antes


y docentes
Definir qué equipos técnicos Coordinador 16 horas 2 semanas 1-2 meses antes
se necesitarán y organizarlos


Seleccionar y contratar personal de apoyo Coordinador 24 horas 2 semanas 1-2 meses antes
Comprobar resultados de la convocatoria Coordinador 8 horas 1 semana 6 semanas antes
e insistir, si es necesario
Inscripción de los participantes Coordinador 6 horas 1 semana 4 semanas antes
Confirmar a los par ticipantes Coordinador 8 horas 2 días 3 semanas antes
Últimas aclaraciones y acuerdos con el lugar Coordinador 2 horas 1 día 3 semanas antes
Verificar la asistencia de todos los docentes y Coordinador 8 horas 3 días 2 semanas antes
moderadores y mandarles toda la información
nueva (listado de par ticipantes, etc.)
Comprar y organizar todos los materiales Coordinador 36 horas 1-2 semanas 3 días antes
para el taller
Preparación del inicio del taller Coordinador con 8 horas 1-2 días 1-2 días antes


equipo de capacitación
Reunión del equipo de capacitación Coordinador con 3 horas La tarde antes La tarde


equipo de capacitación del taller antes del taller


1 = El coordinador puede delegar partes de estas tareas y /o consultar con otras personas para obtener la información.
2 = Sustituir aquí estas indicaciones de acuerdo con la fecha de su taller.


5.10. Formatos de ayuda para la organización


Plan de trabajo




Organización de un taller de capacitación / HACER TALLERES
Una guía práctica para capacitadores


53 / 204


Listado de los requerimientos del lugar de un taller


Salón grande para la plenaria:


metros cuadrados


Con luz natural


Sin obstáculos que perturben la visión


Temperatura adecuada


Asientos adecuados y mesas livianas


2-5 salas para trabajos en grupo


Lugar tranquilo y seguro


Acceso fácil y económico para la llegada de los participantes


Normas del lugar adecuadas


Horario de cocina flexible


Alimentación adecuada, económica y con productos de la región


Alojamiento cómodo y limpio


Distancias cortas entre el salón, las salas de trabajo, el comedor y el alojamiento


Teléfono público, móvil u otro sistema de comunicación y tarjetas de prepago


Fax


Conexión para correo electrónico


Fotocopiadora


Equipo técnico para el taller:


Papelógrafo


Tableros


Retroproyector


Videobeam


Diaproyector


Pantalla


Cámara de video, video y televisor


3.10.2. Formato de listado de los requerimientos del lugar de un taller




54 / 204 HACER TALLERES / Organización de un taller de capacitación
Una guía práctica para capacitadores


Listado de los materiales necesarios para
hacer un taller con visualización participativa


Para un taller de una semana con 20-25 personas, se necesitan aproximadamente:


Entre 10 y 15 tableros 2 cintas adhesivas o de enmascarar


1 ó 2 papelógrafos 3 tijeras


Papel para papelógrafo, aproximadamente 1 engrapadora


5 a 10 hojas por día 1 perforadora


Papel kraft, aproximadamente Clips


20 hojas por día Lápices y lapiceros


Tarjetas de distintos colores claros: Libretas de apuntes


1.200 rectángulos (10 centímetros por 20,5) 1 calculadora


300 óvalos (11 centímetros por 19) 1 paquete de papel para imprimir


50 rectángulos (10 centímetros por 55) Fólderes


100 círculos, unos de 14 centímetros Materiales para la fotomemoria
de diámetro y otros de 19,5


Acetatos o transparencias


50 círculos de 9 centímetros de diámetro Marcadores para escribir en acetatos


20 tarjetas de formas de nubes grandes o transparencias


(25 centímetros por 42) Rótulos o escarapelas para los nombres


Alfileres: aproximadamente Rollos y pilas para la cámara
700 unidades con cabeza gruesa Juguetes y dulces


Almohadillas para los alfileres: Medicamentos básicos para el botiquín


4 a 5 almohadillas 25 marcadores en negro (recargables)


200 rótulos o puntos adhesivos 12 marcadores en azul, rojo y verde


(19 milímetros) de diferentes colores Los materiales para el tema del taller


12 pegamentos en barra Escarapelas o rótulos de identificación


1-2 cámaras de fotografía y, Cámara fotográfica


posiblemente, cámara de video Reloj


Una campana o un pito Regalos o premios para concursos, rifas y dinámicas
para ayudar al control del tiempo


5.10.3. Formato de listado de los materiales necesarios para hacer
un taller con visualización participativa.




Organización de un taller de capacitación / HACER TALLERES
Una guía práctica para capacitadores


55 / 204


5.10.4. Ejemplo de una agenda de taller


Agenda
Taller de Aplicación de herramientas de evaluación de


efectividad de manejo y capacidad de carga en áreas de visitación


Santuario Otún Quimbaya, 18 a 24 de noviembre de 2001


Día


Domingo
18


Lunes 19


Hora


Mañana


Mediodía


Noche
7:30 a.m.
8:30 a.m.


8:45 a.m.


10:00 a.m.


10:30 a.m.
10:45 a.m.


12:45 m
14:30 p.m.


16:30 p.m.


Duración


45 minutos
15 minutos


75 minutos
(11/4 horas )


30 minutos


15 minutos
120 minutos
(2 horas)


90 minutos
2 horas


15 minutos


Tema


LLegada de participantes
de fuera de Cali.


Viaje de Cali al Santuario


Instalación en el Santuario


Almuerzo
Introducción al Santuario
de flora y fauna


Cena
Desayuno
Apertura del taller


Presentación de
participantes y
expectativas


Presentación del programa
y de la metodología


Café
Conceptualización
sobre el ecoturismo


Almuerzo
Ecoturismo: antecedentes
y avances en los marcos
político y legal


Café


Resumen del contenido previsto


Encuentro en la oficina de WWF:
Carrera 35 Nº 4A - 25, Barrio San Fernando
Tel: 5582577


En tres vehículos (de WWF, de la Red y otro
contratado). La gente que llega directamente
a Pereira se traslada a Ecosueño (Calle 25 Nº
6 -57, Tel: 3339955).


Acomodación y bienvenida.


Bienvenida y presentación del Santuario por
parte del director del mismo, Andrés Rivera.


Bienvenida a los participantes. Presentación
del taller, los antecedentes y objetivos.


Dinámica para la presentación de los
participantes


Los contenidos de la agenda, la manera como
se abordará cada uno de los temas, las reglas
de juego del taller y anuncios de logística.
Recoger las expectativas y confrontarlas con
objetivos y contenido del taller.


Términos y respectivos significados relacio-
nados con el tema. Síntesis de los temas rela-
cionados. Entrega de materiales.


El contexto político y legal del ecoturismo en
Colombia y en el plano internacional. Cons-
trucción de aporte al documento de política
de ecoturismo del país. Avances del turismo
sostenible en Colombia.


Responsable


Faizuly C.,
Andrés Trujillo
Chaba.


Naikoa,
Chaba y
Andrés


Alejandra y
alguien del
Santuario


Andrés Rivera


Carmen Candelo
Ivonne Mejía
Chaba
Carmen Candelo


Carmen Candelo,
Naikoa Aguilar.
Faizuly Cerón.


Alejandra
Romero
y Chaba


Ivonne Mejía


Procedimiento


En vehículos de:
• WWF
• La Red
• Contratado


Presentación


Presentaciones


Dinámica de grupo


Presentaciones
visualizadas


Presentación,
trabajo en grupo y
plenaria


Presentación y
trabajo en grupo




56 / 204 HACER TALLERES / Organización de un taller de capacitación
Una guía práctica para capacitadores


Día


Lunes 19


Martes 20


Hora


16:45 p.m.


18:00 p.m.


18:45 p.m.


19:00 pm.


7:30 a.m.


8:30 a.m.


10:00 a.m.


10:15 a.m.


11:30 a.m.


12:00 m.


14:00 p.m.


15:00 p.m.


17:00 p.m.


18:00 p.m.


19:00 p.m.


Duración


1 hora


45 minutos


15 minutos


45 minutos


75 minutos
(11/4 horas)


15 minutos


75 minutos
(11/4 horas)


25 minutos


90 minutos


1 hora


2 horas


15 minutos


1 hora


15 minutos


Tema


Acuerdos de los temas
abordados


Preparación de la jornada
del día siguiente


Evaluación del día


Cena


Intercambio de
información
1a parte


Desayuno


Visita preliminar a los
senderos


Café


Visita preliminar a los
senderos


Análisis del recorrido


Almuerzo


Inducción a evaluación
de senderos


Aplicación práctica de
medición de senderos


Café


Plenaria del trabajo del día


Evaluación rápida del día


Cena


Intercambio, 2a parte


Resumen del contenido previsto


Cómo vamos a seguir para fortalecer e
incorporar estos conceptos y contexto al
interior de las instituciones.


Introducción a los temas de capacidad de
carga y límites permisibles de cambio, qué
vamos a hacer, cómo y para qué.


Recorrido por los senderos como lo hacen
los visitantes: Los bejucos y el humedal.
Recorrido guiado.


Recorrido por los senderos como lo hacen
los visitantes: Los bejucos y el humedal.
Recorrido guiado.


Los participantes comentan la experiencia
lograda en los recorridos. Descripción y
comentarios generales.


Cómo usar: brújula, cinta métrica, clinómetro.
Cómo hacer un recorrido analítico de sen-
deros (estado físico, ambiental, de manejo y
de interpretación) y para qué hacerlo.


Levantamiento y análisis de senderos. Cada
grupo evaluará a fondo uno de los senderos
seleccionados, como modelo de evaluación.


Cada grupo presenta sus observaciones par-
ciales sobre el trabajo realizado y los facto-
res que ha considerado relevantes para el
análisis de los senderos. A partir de estas pre-
sentaciones, los grupos pueden complemen-
tar los elementos a considerar en el análisis.


Intercambio de información y de materiales
de divulgación entre los participantes.


Responsable


Carmen Candelo


Naikoa Aguilar
Carmen Candelo


Chaba e Ivonne


Naikoa, Andrés,
Guías del
Santuario


Naikoa, Andrés,
Guías del
Santuario


Los participantes


Naikoa y Andrés


Naikoa y Andrés


Naikoa y Andrés.
Apoyo de
Luis A. Camargo


Carmen Candelo


Alejandra
y Miguel


Procedimiento


Discusión grupal


Presentación


2 grupos intercalan
recorridos de
2 senderos


2 grupos intercalan
recorridos de
2 senderos


Plenaria


Presentación y
minutaller (uso de los
instrumentos)


Trabajo en grupo
con guías de campo,
responsabilidades
compartidas


Discusión en
plenaria


Plenaria




Organización de un taller de capacitación / HACER TALLERES
Una guía práctica para capacitadores


57 / 204


Día


Miércoles 21


Jueves 22


Hora


7:30 a.m.


8:30 a.m.


12:00 m


13:30 p.m.


14:30 p.m.


16:30 p.m.


17:00 p.m.


19:00 p.m.


7:30 a.m.


8:30 a.m.


9:30 a.m.


9:45 a.m.


12. m.


13:30 p.m.


Duración


45 minutos


210 minutos
(31/2 horas)


90 minutos


1 hora


2 horas


15 minutos


90 minutos


15 minutos


45 minutos


1 hora


15 minutos


21/4 horas


90 minutos


21/2 horas


Tema


Desayuno


Continuación de medición
y análisis de los senderos


Almuerzo


Ejemplo de cálculo
de capacidad de carga


Ejercicio práctico
de aplicación


Café


Análisis


Evaluación del día


Cena


Reunión de la mesa
de trabajo


Desayuno


Introducción al estudio
de efectividad de manejo


Café


Búsqueda de información
para el estudio de
efectividad de manejo


Almuerzo


Continúa la búsqueda
de información


Resumen del contenido previsto


Concluir el levantamiento y el análisis de los
senderos. Cada grupo concluye el trabajo con
el diligenciamiento del formulario de campo,
la redacción del informe de análisis y la des-
cripción del estado del sendero (puntos críti-
cos, puntos de manejo especial) e informe de
análisis interpretativo de los senderos.


Ejemplo general de cálculo de CCF y CCR. A
partir de los datos recolectados en el levan-
tamiento anterior.


Con los datos recolectados en campo, se
calculará las CCF y CCR de cada uno de los
senderos del Santuario.


Discusión de los resultados y la metodología
abordada. Los participantes expresan su opi-
nión y posibilidades individuales de aplicación
de la metodología.


¿Cómo vamos a continuar?


Bases teóricas y metodologicas para el
cálculo de la efectividad de manejo: definición
de ámbitos o apectos y métodos de
evaluación


Basados en la Guía del Anexo 1, ubicar y
analizar información escrita, realizar
entrevistas y otras medidas para obtener
los datos referentes a cada uno de los
aspectos a evaluar dentro del marco de la
evaluación de efectividad de manejo.


Basados en la Guía del Anexo 1, ubicar y
analizar información escrita, realizar
entrevistas y otras medidas para obtener
los datos referentes a cada uno de los
aspectos a evaluar dentro del marco de la
evaluación de efectividad de manejo.


Responsable


Naikoa y Andrés.
Apoyo de
Luis A. Camargo


Naikoa


Naikoa y Andrés


Naikoa y
Carmen


Chaba, Ivonne y
Carmen


Naikoa


Los participantes


Los participantes


Procedimiento


Discusión en
plenaria


Presentación


Trabajo en grupo
y presentación en
plenaria


Reflexión individual
y puesta en común
de lo analizado en
colectivo


Presentación con
retroalimentación


4 grupos de trabajo
por ámbitos o
aspectos, recolec-
ción de información
de fuente primaria y
secundaria


4 grupos de trabajo
por ámbitos o
aspectos, recolec-
ción de información
de fuente primaria y
secundaria




58 / 204 HACER TALLERES / Organización de un taller de capacitación
Una guía práctica para capacitadores


Día


Viernes 23


Sábado 24


Hora


16:00 p.m.


16:15 p.m.


18:15 p.m.


18:45 p.m.


19:00 p.m.


7:30 a.m.


8:15 a.m.


10:15 a.m.


10:30 a.m.


12:00 m.


13:30 p.m.


15:30 p.m.


15:45 p.m.


19:00 p.m.


8:00 p.m.


8:00 a.m.


9:00 a.m.


Duración


15 minutos


2 horas


30 minutos


15 minutos


45 minutos


2 horas


15 minutos


90 minutos


90 minutos


2 horas


15 minutos


45 minutos


Tema


Café


Presentación de la
información recolectada


¿Cómo estamos nosotros
frente a los aspectos
analizados?


Evaluación rápida del día


Cena


Desayuno


Análisis basado en la
metodología de efectividad
de manejo


Café


Presentación de resultados


Almuerzo


Efectividad de manejo y
CCE del Santuario de Fau-
na y Flora Otún Quimbaya.


Café


Conclusiones finales


Evaluación final y clausura


Cena


¡¡Sorpresa!!


Desayuno


Salida del Santuario


Responsable


Los participantes


Los participantes


Carmen Candelo


Los participantes


Los participantes


Naikoa


Carmen Candelo


Chaba


Procedimiento


Presentación por
grupo y discusión
en plenaria.


Reflexión individual
y puesta en común
en colectivo


4 grupos de
trabajo


Presentación por
grupo y discusión
en plenaria


Con la matriz final
de guía se
construye y define
el EM del área en
plenaria.


Discusión en
plenaria


Resumen del contenido previsto


Presentación y discusión de resultados: cada
grupo presenta un resumen breve de lo que
encontró y su propio análisis preliminar.


¿Cuál de los aspectos analizados es el más vul-
nerable en mi organización y por qué?


Con base en el análisis de la información reco-
lectada, cada grupo evaluará, siguiendo la Guía
metodológica del Anexo 2 cada uno de los
aspectos examinados.


Cada grupo procede a hacer la presentación
de los resultados obtenidos, siguiendo el mo-
delo de matriz de resumen de datos. Al final se
da un espacio para discusión.


Cálculo final de la capacidad de carga
efectiva –CCE– del SFF Otún Quimbaya


Análisis y discusión de metodologías y resulta-
dos: posibilidades de aplicación, proyección,
fortalezas y debilidades.




Organización de un taller de capacitación / HACER TALLERES
Una guía práctica para capacitadores


59 / 204


Invitación


Instituciones que convocan
Programas que participan en la convocatoria


Nombre del taller


Una frase corta que describa el objetivo del taller


A quién se dirige


(una persona o abierta a varios colegas)


Estimados colegas,


Tenemos el placer de invitarlos al taller (nombre del taller)...


El objetivo del taller y a quién se dirige...


Fechas y lugar:
Alojamiento:
Personas responsables:
Contenido: (líneas gruesas y anexar más información). Quien corre con
los gastos o qué cubre la invitación... Cuándo y a quién enviar la confir-


mación (fechas límite, por qué medios).


Dirección de la institución:


Con atentos saludos,


Los responsables
Firma(s) (Sin firma si es invitación electrónica)


5.10.5. Formato de convocatoria o invitación




60 / 204 HACER TALLERES / Organización de un taller de capacitación
Una guía práctica para capacitadores


WWF Colombia


Carrera 35 Nº 4A - 25
Barrio San Fernando
Santiago de Cali
Colombia


Tel + 57 (2) 558 25 77
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Cali, julio 19 de 2001


Señores
Fundación CHONAPI
El Charco, Nariño


Estimados señores:


El Fondo Mundial para la Naturaleza -WWF Colombia lo invita a participar en el taller Bases
Cartográficas como Herramienta para la Planificación Territorial, que se realizará en la localidad
de Guapi (Cauca), del 12 al 18 de agosto de 2001. El evento está dirigido a personas de institucio-
nes y organizaciones vinculadas a procesos de planificación de territorios colectivos.


Este evento se realiza en el marco de los objetivos de WWF Colombia que hacen referencia al
fortalecimiento de capacidades técnicas y habilidades en el conocimiento e implementación de
herramientas para la toma de decisiones en procesos de planificación para el uso y manejo de los
territorios y recursos naturales. En este marco los objetivos específicos del taller son:


• Lograr que los participantes desarrollen habilidades y destrezas en la interpretación, obtención
y procesamiento de información geográfica básica, como herramienta dentro de los procesos de
planificación territorial.


• Aprender a reconocer e interpretar los elementos de un mapa: fuentes, orientación, informa-
ción descriptiva, escala, coordenadas, características geográficas, curvas de nivel, etc.


• Desarrollar destrezas en el manejo de equipos y metodologías para la captura de información
primaria necesaria para la elaboración de mapas.


• Elaboración de mapas a partir de la información primaria tomada en campo y secundaria por
medio de la consulta de otras fuentes disponibles.


Para el logro de estos objetivos se cuenta con una metodología participativa, que combina la
puesta en marcha de actividades prácticas y el empleo de equipos y herramientas para el fortaleci-
miento de las sesiones teóricas; además, consideramos importante el intercambio de experiencias
individuales entre los participantes.


Para complementar los módulos teóricos, hemos solicitado al Consejo Comunitario del Alto Guapi
su colaboración y autorización para realizar algunas prácticas de campo en su jusrisdicción (territo-


rio colectivo), solicitud que ya fue aprobada por dicha autoridad; además, para este propósito se


5.10.6. Ejemplo de convocatoria o invitación


-1-




Organización de un taller de capacitación / HACER TALLERES
Una guía práctica para capacitadores


61 / 204


contará con apoyo logístico de la CCR y el SENA (oficinas de Guapi) y, posiblemente, de otras de
quienes esperamos confirmación.


Se espera que el trabajo realizado en el taller permita conocer y aportar a la experiencia del
Consejo Comunitario del Alto Guapi, en su proceso de planificación territorial.


Dado el perfil de los participantes y de las instituciones que estamos convocando, consideramos la
posibilidad de realizar otras prácticas de campo en zona de manglar.


De acuerdo a los objetivos del taller y buscando la aplicación posterior de los aprendizajes, hemos
optado por algunos criterios para la selección de participantes, los cuales compartimos y espera-
mos sean tenidos en cuenta al decidir sobre la persona que participará en el evento. Estos criterios
son:


• Pertenecer a la institución u organización y estar vinculado con temas cartográficos.
• Tener interés y habilidades básicas en el manejo de estos temas.
• Ser bachiller o en su defecto poseer habilidades de lectoescritura y operaciones matemáticas


básicas.
• Tener la posibilidad de aplicar y replicar los aprendizajes del taller en su entorno laboral.
• Disponer de tiempo para participar durante todo el desarrollo del taller, es decir, 5 días de


trabajo sin contar con el tiempo que tomarán los desplazamientos para llegar y salir de Guapi.
• Estar dispuesto a aprender nuevas cosas y a compartir con otras personas en grupos grandes.


Con el interés de ajustar los contenidos temáticos y metodológicos del taller, y específicamente los
ejercicios de campo, es importante obtener información básica de cada una de las personas que
participarán en el taller; para esto contamos con un formato de Intercambio de Experiencias (Anexo
1) que anexamos a la presente y cuyo diligenciamiento es requisito para la inscripción. Para poder
asistir al taller se nos debe enviar la confirmación de asistencia junto con este formato diligenciado
a más tardar el 27 de julio de 2001, vía fax a nuestras oficinas en Cali o por correo electrónico
dirigido a Rosa Pérez o a Juan Pablo Casas:


Fax: (0+2) 558 25 88
Correos electrónicos: wwfg8@wwf.org.co / wwg6@wwf.org.co


El WWF Colombia financiará los gastos de inscripción, transporte, alojamiento y alimentación de
cada uno de los participantes (uno por cada organización o institución). Las personas que llegan de
otras ciudades se unirán al grupo que desde Cali se desplazará hasta Guapi. Por favor anotar en el
Anexo 1 el día y la hora en que llegarán a Cali, para coordinar su desplazamiento e instalación de
acuerdo con el respectivo itinerario. A quienes confirmen su asistencia les agradeceremos que sean


-2-


WWF Colombia


Carrera 35 Nº 4A - 25
Barrio San Fernando
Santiago de Cali
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62 / 204 HACER TALLERES / Organización de un taller de capacitación
Una guía práctica para capacitadores


puntuales, pues no se reconocerán gastos de desplazamiento que no estén dentro de los paráme-
tros de lo planeado ni llamadas telefónicas.


Solicitamos a los participantes y organizaciones que posean y dispongan de equipos y material
cartográfico, que puedan ser útiles para el desarrollo del taller, que los faciliten, para lo cual
anexamos la lista de herramientas necesarias:


• Brújula
• Escalímetro
• Transportadores
• Libreta de campo (cartera topográfica)
• Papel calcante milimetrado
• Reglas


es necesario llevar ropa de trabajo para clima c‡lido, gorra o sombrero, linterna y pilas de
repuesto, cantimplora o cualquier recipiente œtil para cargar l’quido, impermeable, botas de
caucho, c‡mara y rollos fotogr‡ficos si lo desean, una mochila para campo y elementos de aseo
personal.


M‡s adelante les estaremos enviando la agenda del taller e informaci—n de otros detalles.


Cordialmente,


Firma (s)
Responsable (s)
Cargo (s)


WWF Colombia


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Organización de un taller de capacitación / HACER TALLERES
Una guía práctica para capacitadores


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Nombre y apellido:


Institución:


Dirección:


Teléfono / Fax:


Correo electrónico:


Anunciar si debe pagar inscripción, el valor, la forma de pago, banco, número y tipo de
cuenta (corriente, ahorros, etc.), nombre de la cuenta y si este pago tiene una referencia
especial. Informar si hay descuentos por pago anticipado o por otros conceptos (profesores,
estudiantes, pasantes, etc.).


Anunciar al participante cómo debe enviar la copia del comprobante de pago, a qué direc-
ción debe hacerlo y a quién debe estar dirigida. Además, dirección de correo, números de
teléfono y fax de la organización del taller, correo electrónico y la forma como le harán
llegar al inscrito el recibo y la confirmación de que esta información llegó y que su inscrip-
ción fue aprobada.


Incluir información adicional sobre el lugar, el hotel y otros sitios de interés.


Dirección a la que pueden comunicarse los interesados para aclarar dudas y ampliar la
información recibida.


Nombres y cargos de los responsables del taller.


Confirmación de participación
Instituciones que convocan


Programas que participan en la convocatoria


Nombre del taller
Fecha y lugar en donde se llevará a cabo el taller


5.10.7. Formato de confirmación




64 / 204 HACER TALLERES / Organización de un taller de capacitación
Una guía práctica para capacitadores


Sondeo previo
Instituciones que convocan


Programas que participan en la convocatoria


Nombre del taller
Fecha y lugar donde se llevará a cabo


Información general


Por favor diligencie los siguientes renglones:


Nombre y apellido:


Institución:


Dirección:


Teléfono / Fax:


Correo electrónico:


Evaluación:


Mediante un cuestionario solicite al interesado en participar en su taller la siguiente
información en detalle (una forma puede ser por medio de preguntas):


• Si en su trabajo aplica el tema de la capacitación que usted está planeando realizar
o algunos elementos de la misma.


• Cuáles son los aspectos del tema que encuentra más fácilmente realizables y cuáles
le resultan más difíciles.


• Cuáles han sido los propósitos principales de la aplicación del tema en su trabajo.


• Si en los últimos años ha trabajado en el tema y qué conceptos tiene al respecto.


• Con quiénes, dentro o fuera de su organización, se relaciona para el tema.


• Si anteriormente ha participado en procesos de capacitación sobre el tema y los
puntos que le han resultado más complejos.


• Cuáles son los principales desafíos que enfrenta la organización en la que trabaja en
la aplicación del tema de que se ocupará el taller.


• Qué sugerencias tiene el aspirante o la organización para la realización del taller.


Indique el nombre de la persona a la que se debe hacer llegar la información,
dirección, teléfono, fax, correo electrónio y fecha límite de entrega.


5.10.8. Formato de sondeo previo




Organización de un taller de capacitación / HACER TALLERES
Una guía práctica para capacitadores


65 / 204


Como su nombre lo indica, el objetivo de este formato es permitir el intercambio de las
experiencias particulares en las áreas de estudio, en particular las relacionadas con fundamentos
en cartografía, entre todos los participantes. Mediante la información consignada aquí, se
compartirán herramientas, instrumentos y procedimientos que servirán para replantear trabajos
y adquirir conocimientos nuevos para la producción de materiales de trabajo.


En el marco de la gestión ambiental este procedimiento es útil para:


• Conocer e integrar procesos prácticos afines a los propios o diferentes.
• Fortalecer las experiencias y los procesos existentes.
• La valoración comparativa de experiencias con características similares dentro de un


proceso.
• Recolectar información.
• Sistematizar experiencias.


Ficha para la sistematización


Nombre del participante


Nombre de la institución u organización que representa


Nombre de la(s) experiencia(s) en el área de cartografía en que ha participado o participa


Lugar donde está sucediendo la experiencia (breve descripción del contexto)


Sondeo Previo sobre Experiencias
en el Área de Cartografía


5.10.9. Elemplo de sondeo previo




66 / 204 HACER TALLERES / Organización de un taller de capacitación
Una guía práctica para capacitadores


Objetivos que se ha planteado durante el trabajo


Beneficiarios (grupo humano que se beneficia y cómo se beneficia con su trabajo)


¿Cuál es la metodología de trabajo? ¿Qué procedimientos e instrumentos están utilizando?


¿Cuáles son los resultados que están alcanzando?


Obstáculos / Dificultades ¿De qué manera los han resuelto?




Organización de un taller de capacitación / HACER TALLERES
Una guía práctica para capacitadores


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Aprendizajes; breve descripción de las conclusiones de la experiencia


Planes de continuidad de la experiencia


¿Qué materiales puede traer para presentar y compartir en el mercado de información?


Especifique qué sistemas de trasporte utilizará para llegar:


Datos de la institución a la que usted representa:


A Cali A Guapi


Día: Hora:


Dirección:


Teléfono:


E. mail:


Fax:


Información adicional


Medio de transporte:




68 / 204 HACER TALLERES / Organización de un taller de capacitación
Una guía práctica para capacitadores


Rubro Número de Número Valor unitario Subtotal Valor total
personas de días


Honorarios
1
2
3
4
5.
Subtotal honorarios
Alojamiento


Subtotal alojamiento
Alimentación
Desayunos
Almuerzos
Cenas
Refrigerios
Otros
Subtotal alimentación
Transporte aéreo
Ruta 1
Ruta 2
Ruta 3
Ruta 4.
Subtotal transportes aéreos
Transporte terrestre
Ruta 1
Ruta 2
Ruta n.
Subtotal transporte terrestre
Materiales y fotocopias
20 pliegos de papel
1 cinta de enmascarar
Fotocopias
Producción de memorias
Subtotal materiales
Otros


Caja menor (imprevistos)
Subtotal otros
Total gastos


Nombre del taller
Fecha y lugar donde se llevará a caboPresupuesto


5.10.10. Formato de presupuesto




Organización de un taller de capacitación / HACER TALLERES
Una guía práctica para capacitadores


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5.10.11. Formato de directorio


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70 / 204 HACER TALLERES / Organización de un taller de capacitación
Una guía práctica para capacitadores




La ejecución del taller / HACER TALLERES
Una guía práctica para capacitadores


71 / 204


• Saluda y da la bienvenida a todas las personas.


• Sitúa el evento en el contexto específico


y el trasfondo del taller.


• Agradece a las instituciones que


posibilitaron el evento.


• Presenta el equipo de capacitación y sus roles.


Según el tipo de capacitación, la inauguración la hará


quien coordina el taller o un representante de una de


las instituciones convocantes. Los puntos clave de esta


sesión pueden ser visualizados. Este procedimiento


toma entre 15 y 30 minutos.


6.1.2. Presentación de objetivos
El conjunto de objetivos, derivados del análisis de ne-


cesidades, constituye la brújula que orienta el taller. La


presentación de los objetivos sirve para que los parti-


cipantes se ubiquen en el taller desde el principio; por


lo tanto, debe darse un espacio para aclaraciones, y


después dejarlos a la vista permanentemente para ser


tenidos en cuenta durante el desarrollo del mismo.


6.1.3. Presentación del programa general
El programa del taller propicia una visión global del


contenido total del evento. Una persona del equipo


presenta los temas de las diferentes sesiones, inclui-


das las actividades extracurriculares. Se deja en claro


el grado de flexibilidad del programa, es decir, la


medida en que la programación puede ser ajustada a


las circunstancias que se presenten en el taller. Este


programa y sus ajustes son visualizados y permane-


cen a la vista durante todo el encuentro.


6.1.4. Presentación de participantes
El siguiente paso es la presentación de los participan-


6. La ejecución del taller


La ejecución del taller consiste en hacer realidad loque soñó y pensó en la etapa de concepción deltaller y lo que planeó y preparó en la organiza-
ción del mismo. Enseguida explicaremos con detalle


las tareas de los diferentes momentos de la ejecución


de un taller:


La instalación del taller


El transcurso de los días


El cierre del taller


Dependiendo del tipo de capacitación, el tema, la du-


ración, el número y perfil de los participantes, etc., se


adaptarán los elementos aquí propuestos.


6.1. La instalación del taller


Las primeras sesiones determinan el éxito de todo el


taller, ya que son decisivas para la convivencia y el


aprendizaje. Por eso, el tiempo y el cuidado que se


invierten en estas sesiones están bien empleados.


Los distintos puntos de la instalación deben informar


a los participantes sobre el trasfondo, los objetivos,


los contenidos, el programa, las reglas de juego y el


enfoque metodológico. Además sirven para conocerse


mutuamente e iniciar la construcción de un ambien-


te de confianza. Por esto es importante que el equi-


po de capacitación esté presente durante la fase de


instalación.


6.1.1. Inauguración
La mayoría de los talleres se abren con un discurso


corto más o menos formal que:




72 / 204 HACER TALLERES / La ejecución del taller
Una guía práctica para capacitadores


tes para empezar a involucrarlos y “romper el hielo”.


La dinámica de presentación se elige de acuerdo con


el tipo de taller, el tema y los objetivos, la duración,


las condiciones locativas y los recursos didácticos dis-


ponibles, el tamaño y la composición del grupo, los


niveles de formación y el perfil de los participantes, y


si éstos ya se conocían con anterioridad1. Las caracte-


rísticas de la herramienta escogida determinará la in-


tegración y armonía del grupo a partir de este mo-


mento.


Tenga en claro qué clase de información es pertinente


conocer de cada participante. Recomendamos mez-


clar información técnica profesional con asuntos pro-


fesionales; por ejemplo:


• Datos personales, como nombre, procedencia,


edad, estado civil, formación, áreas de interés.


• Información profesional, como institución, cargo,


áreas de trabajo, experiencias, habilidades.


• Otras, como motivación para asistir al taller,


los sueños, gustos, disgustos o preferencias


de cada participante, etc.


La información resultante queda expuesta permanen-


temente en un lugar visible para facilitar el conoci-


miento mutuo. Además, recomendamos que cada par-


ticipante y miembro del equipo lleve en una escarape-


la su nombre (y otros datos necesarios).


6.1.5. Presentación del enfoque metodológico
El enfoque metodológico es el conjunto de criterios,


conceptos y herramientas con que se lleva a cabo la


capacitación. Este diseño didáctico —cuidadodamente


seleccionado y preparado— es presentado, discuti-


do, complementado y acordado con el grupo de par-


ticipantes.


Los diferentes componentes del enfoque metodológi-


co deben ser comprensibles para todas las personas:


• Participación: la manera como se va a abordar el
trabajo, es decir, expresar los principios, criterios y ele-


mentos del enfoque participativo.


• Visualización: la importancia de visualizar durante
el taller, los procedimientos que implica y las reco-


mendaciones que es necesario seguir; por ejemplo,


las reglas para la escritura de las tarjetas2. Comentar la


realización de la fotomemoria –si se va a hacer– pues


este mecanismo de registro libera a los participantes


de tener que tomar todos los apuntes del taller.3


• Esquema diario: a pesar de que habrá una agenda
por día, es conveniente explicar el esquema o proce-


dimiento general que guiará las jornadas de trabajo.4


• Responsabilidad compartida: si el tipo de taller así
lo plantea, se dan a conocer los diferentes integrantes


del equipo de capacitación y sus responsabilidades, es


decir, el coordinador, el moderador, el docente, el equi-


po de apoyo, y la relación de éstos con los participan-


tes y con el desarrollo metodológico. Si se prefiere, se


puede realizar en un esquema explicativo. Proponga


conformar grupos de apoyo con el objetivo de crear


sentimientos de colaboración y de participación en el


desarrollo del taller, y para recibir retroalimentación y


recomendaciones que orienten la ejecución. Los dis-


tintos grupos se pueden responsabilizar de retroali-


mentar sobre contenidos y metodologías, ayudar al


manejo del tiempo, asuntos de logística y apoyo en el


mantenimiento del buen ánimo y humor del grupo.


1 Ver: La caja de herramientas, pp. 121-130.
2 Ver: La caja de herramientas, Recomendaciones para


escribir en las tarjetas, p. 108.
3 Ver: La ejecución del taller, La fotomemoria, p. 78.
4 Ver: El taller de capacitación, Estructura de una


jornada de taller, p. 38.




La ejecución del taller / HACER TALLERES
Una guía práctica para capacitadores


73 / 204


• Evaluación continua: presente y explique las herra-
mientas que haya elegido para la evaluación continua


del taller; por ejemplo, el humorómetro.1 Informe des-


de el principio que la evaluación será una actividad


continua e importante para retroalimentar al grupo.


• Otros puntos de interés específico de cada taller.


6.1.6. Análisis de expectativas y temores
Cada participante llega al taller con sus propias ideas,


expectativas y temores, que no necesariamente coinci-


den con la programación del taller —aunque se consi-


dere que la informción suministrada con anticipación


fue suficiente—. Conocer estas expectativas y estos te-


mores le servirá para tratar de conciliarlos con los obje-


tivos de la capacitación, hasta donde le sea posible.


Solicite a los participantes que expongan sus expectati-


vas, es decir, lo que esperan del taller y sus temores o


preocupaciones acerca del mismo. Las expectativas se


confrontan con los objetivos y se analizan rápidamente


las implicaciones de los temores para ver de qué forma


se pueden disipar, pues éstos son señales de alarma


que es mejor atender tempranamente, de manera que


no alteren más tarde el desarrollo de la capacitación.


Recomendamos dos formas básicas de recoger esta in-


formación:


• Los participantes la escriben en tarjetas.


• El capacitador escucha a los participantes


y consigna sus comentarios, ordenadamente,


en una cartelera.


Esta información permanece visible durante el desa-


rrollo del taller y será un insumo importante en la eva-


luación.


6.1.7. Acuerdos y reglas de juego
Para que el taller pueda desarrollarse dentro de los pa-


rámetros mencionados —metodología, participación, vi-


sualización, objetivos, tiempos, expectativas, etc.— es


conveniente definir acuerdos relativos al comportamien-


to del grupo; a esto le llamamos las reglas del juego.


Para acordar unas reglas que todos estén dispuestos a


seguir, conviene hacer las siguientes preguntas:


¿Qué hacemos para que este taller


alcance los objetivos?


¿Qué debemos evitar para que el taller


alcance los objetivos?


¿Cómo debe transcurrir el taller


para que usted aprenda?


¿A qué me comprometo para que la


capacitación transcurra apropiadamente?


Los acuerdos —junto con las reglas propias del esta-


blecimiento que acoge al taller— deben permanecer


visualizados para que, en caso necesario, puedan ser


recordados o complementados por los participantes.


Sugerimos al capacitador que se abstenga de propo-


ner reglas, con la única excepción de las señales que


ayudarán a controlar el manejo del tiempo.2


Si en el transcurso del proceso se advierte la necesi-


dad de añadir una nueva regla, debe ser consultada


con el grupo que es, finalmente, el que decide sobre


los acuerdos y las reglas de juego.3


6.1.8. Otros
Puede haber otros elementos que se incluyan en la


instalación del taller, como la información sobre las


instalaciones locativas, las oraciones, el brindis de bien-


venida, etc.


1 Ver: Caja de herramientas, pp. 163-167.
2 Ver: La ejecución del taller, Ejemplos de señales para el


manejo del tiempo, p. 82.
3 Ver: La ejecución del taller, Listado de posibles reglas de


juego, p. 82.




74 / 204 HACER TALLERES / La ejecución del taller
Una guía práctica para capacitadores


Aprendizaje
interactivo


6.2. El transcurso de los días


6.2.1. Preparación de la jornada diaria
Antes de comenzar cada jornada los capacitadores se


aseguran de que los equipos técnicos estén disponi-


bles y en buen funcionamiento, tienen a mano los


materiales didácticos y de presentación que señale el


guión. Este ha sido ajustado a las necesidades del día


y orienta sobre los requerimientos de logística de la


jornada; por ejemplo, el horario de las comidas o del


transporte, etc.1 De igual manera se concretan las se-


ñales del control del tiempo entre el equipo de capa-


citación, en especial con los docentes invitados.


6.2.2. Apertura de cada día
El día comienza dando a conocer la agenda y la distri-


bución del tiempo estimado para cada actividad, de


acuerdo a los ajustes requeridos. Enseguida se anun-


cian asuntos de interés sobre aspectos logísticos o téc-


Integrantes y roles en un
taller de capacitación


• Experiencias
• Contactos


Fortalecer
conocimientos


y habilidades


• Experiencias
• Contactos


Intercambio
de:


1 Ver: El equipo de capacitación, El guión, p. 86.


Docentes Participantes


Coordinador


Moderadores
Docentes
expertos
invitados


Personal
de apoyo


Facilitar el
contenido


Facilitar el
taller


Asesorar a docentes
y participantes


en la metodología


• Experiencias
• Contactos


Intercambio
de:


Asegurar la logística


Fortalecer
conocimientos


Intercambio
de:


Participación
activa


• Experiencias
• Retroalimentación
• Contactos


Intercambio
de:


Asegurar la logística
y el desarrollo total




La ejecución del taller / HACER TALLERES
Una guía práctica para capacitadores


75 / 204


al docente. En ocasiones el capacitador que abre la


sesión es también el responsable de desarrollar el tema.


La relación del tema con las necesidades de los parti-


cipantes y la manera como se va a desarrollar son el


eje de la presentación inicial de la sesión.


6.2.4. Desarrollo del contenido
Cada tema se desarrolla con un conjunto de herra-


mientas que estimulan la reflexión, invitan a la partici-


pación y fomentan el aprendizaje.2 Tenga en cuenta


los siguientes criterios para escoger la herramienta más


adecuada:


• El contenido del tema.


• El número y nivel de formación de los


participantes.


• El tiempo disponible.


• Los aspectos culturales de los participantes.


• El contexto en el cual se desarrolle el taller.


• La disponibilidad de equipos y materiales.


• Las capacidades técnicas para el manejo


de equipos.


• Las condiciones locativas del taller.


Un tema se puede tratar, por ejemplo, empezando por


una conferencia; luego, una discusión sobre la pre-


sentación; a continuación, la elaboración de algunos


aspectos del tema por medio del trabajo en grupo,


seguida de la presentación de los resultados visualiza-


dos en la plenaria y, finalmente, la síntesis de los re-


sultados.


El mismo tema podría ser abordado iniciando con


una construcción conceptual colectiva; luego, apro-


vechando estos aportes, se desarrolla el tema, pasan-


do a la preparación de una visita para recolectar in-


1 Ver: Caja de herramientas, El comité diario, p. 163;
El humorómetro, p. 164.


2 Ver: Caja de herramientas, Cuadro de herramientas de
presentación, p. 112.


nicos del taller; por ejemplo, detalles administrativos,


requerimientos para una salida de campo, etc.


Luego se presenta el comité diario u otro mecanismo


que se haya elegido para la retroalimentación, o se re-


visa el estado de las evaluaciones permanentes —por


ejemplo, el humorómetro—.1


Es esencial que se deje claridad sobre la función de


ese día y sobre los avances del día anterior en el con-


junto de la capacitación. Este procedimiento no debe


tomar más de 15 minutos.


6.2.3. Introducción a las sesiones de trabajo
El capacitador encargado de la moderación abre la


sesión, presenta al docente, enuncia el tema vinculán-


dolo con los demás temas del taller y pasa la palabra




76 / 204 HACER TALLERES / La ejecución del taller
Una guía práctica para capacitadores


formación sobre este o ejecutar un ejercicio de apli-


cación. Después de haber realizado la visita, los gru-


pos sistematizan y analizan la información y presen-


tan y discuten estos resultados en la plenaria.


Los conceptos se pueden fortalecer con los materiales


didácticos, los cuales tienen relevancia en el abordaje


de los temas, ya sea que se hayan distribuido con


anticipación o que se ofrezcan en el momento de las


presentaciones.1 Hay que verificar si es necesario fo-


tocopiar y entregar documentos adicionales.


El equipo de capacitación procurará llevar el hilo


conductor del contenido, haciendo resúmenes y co-


nectando los diferentes temas para que el taller sea


vivido como un todo coherente y con sentido, y se


asegura de que los conceptos y procedimientos son


claros y comprensibles para los participantes, antes


de pasar a otro tema. De igual manera conviene pro-


curar que tanto el proceso como los resultados que-


den visualizados.


Para hacer una síntesis concisa, los capacitadores pres-


tan atención a las ideas que se producen en el grupo,


las integran al tema y organizan el conjunto de infor-


maciones en esquemas o cuadros sinópticos. Si es po-


sible, se pueden aprovechar los momentos o frases de


humor para incluirlos en el resumen.


El manejo del tiempo previsto para cada actividad es


una tarea que merece su atención y cuidado. Las mo-


dificaciones sustanciales deberán ser consultadas y acor-


dadas con los participantes. En ocasiones, con el áni-


mo de profundizar en un tema, los participantes asu-


men la responsabilidad de extender las jornadas de


trabajo. Pero esto no debe interrumpir la programa-


ción general y los tiempos libres. Hay situaciones que


pueden manejarse con facilidad; por ejemplo, no de-


tenerse para responder preguntas que podrían tener


respuesta en un tema posterior. Si es necesario, se


acude a las reglas de juego acordadas al inicio para


controlar el tiempo y el comportamiento de los parti-


cipantes.


6.2.5. Cierre de la jornada diaria
El día se termina con una evaluación breve,2 el anun-


cio de la hora de encuentro para empezar el día si-


guiente e información sobre asuntos logísticos pen-


dientes.


6.3. El cierre del taller


El viaje está por terminar: la jornada de aprendizaje y


convivencia va a concluir y se ha generado una serie


de sentimientos. Pero para que todo quede bien en-


trelazado y todos se vayan con un sensación de satis-


facción a casa, es importante cerrar bien el taller. Esto


se consigue con los siguientes componentes:


6.3.1. El resumen
El equipo de capacitación realiza un resumen recapi-


tulando los diferentes contenidos temáticos del taller


en su totalidad, sin olvidarse de recordar sucesos anec-


dóticos relacionados con el aprendizaje y destacando


aportes de los participantes en los distintos momentos


y dinámicas del taller. La síntesis permitirá al grupo


1 Ver: La caja de herramientas, Materiales didácticos, p. 110.
2 Ver: La caja de herramientas, Para evaluar, pp. 163-167.




La ejecución del taller / HACER TALLERES
Una guía práctica para capacitadores


77 / 204


repasar el trabajo efectuado y los avances y resultados


alcanzados. También se refuerza el sentimiento de


grupo, que es importante para responder a los com-


promisos que se vayan a adquirir.


6.3.2. Los compromisos
Por lo general, un taller de capacitación no es un pro-


pósito final, sino parte de un proceso. Por eso debe


concluir con una serie de compromisos y responsabi-


lidades que darán pie al seguimiento, sin olvidar que


el sentido de la capacitación es llevar a la práctica lo


aprendido.


El equipo de capacitación se pone de acuerdo en cómo


recopilar, documentar y concretar los compromisos


para el seguimiento. Por ejemplo, diseña una matriz


de programación en la cual se ubiquen algunas de las


siguientes preguntas:


¿A qué me comprometo?


¿Por qué lo quiero hacer?


¿Cómo lo puedo desarrollar?


¿Cuándo lo puedo hacer?


¿Con quiénes y para quiénes?


¿Qué necesito?


¿Qué espero lograr?


¿Qué dificultades puedo tener? 1


6.3.3. La evaluación del taller
La medición cuantitativa y cualitativa acerca del de-


sarrollo del taller proporciona críticas que ayudan a


mejorar y fortalecer las propuestas para una siguien-


te oportunidad. Por esto la evaluación es un ejercicio


de aprendizaje necesario que debe ser realizado de


manera objetiva y en un clima de libertad. Conviene


hacer sentir que la opinión de los participantes es


importante y pertinente. Ante esto, el equipo de ca-


pacitación debe tener una actitud abierta para asu-


mir las críticas, valoraciones y recomendaciones que


se presenten, estar dispuesto a reflexionar sobre las


opiniones y aprovechar la retroalimentación para me-


jorar y perfeccionar su propuesta de capacitación.


Existen distintas herramientas que pueden ser combi-


nadas para hacer la evaluación de un taller;2 este pro-


cedimiento —la evaluación— puede hacerse de ma-


nera anónima, para motivar la libre expresión de críti-


cas por parte de los participantes.


La evaluación final se lleva a cabo inmediatamente


después del taller, procurando que sea lo más com-


pleta posible, incluidos las propuestas y acuerdos ini-


ciales. Los aspectos a evaluar del taller pueden ser:


• Su diseño.


• El cumplimiento de expectativas.


• El cumplimiento de las reglas de juego.


• La superación de temores.


• La pertinencia del contenido.


• La aplicabilidad de lo aprendido.


• El logro de los objetivos.


• El estilo y las capacidades de los capacitadores.


• El proceso metodológico y su pertinencia


en el taller.


• El nivel de aprendizaje de los participantes.


• El nivel de intercambio e integración.


• El nivel de disfrute.


• Los distintos aspectos de logística (materiales, alo-


jamiento, alimentación, etc.). Además se pueden re-


1-2 Ver: La caja de herramientas, 158-160; 163-167.




78 / 204 HACER TALLERES / La ejecución del taller
Una guía práctica para capacitadores


coger mensajes que los participantes quieran en-


viar a los compañeros y a los organizadores.


En la evaluación final también se pueden incluir los


resultados de las evaluaciones diarias y el humoróme-


tro. El tiempo destinado a la evaluación depende de la


duración del evento y del tipo de taller. Para una se-


mana de taller corresponderían 2 horas destinadas a la


evaluación; la de un día puede tomar 30 minutos; la


de un evento de 3 horas puede durar 5 minutos.


6.3.4. La clausura
El tipo de clausura está sujeto a varios criterios, entre


ellos el tiempo, la proximidad a ciertos lugares y la


disponibilidad de recursos económicos. Puede ser una


cena o un brindis ofrecido por una entidad patrocina-


dora. En la clausura se incluye la entrega de certifica-


dos, que previamente deben estar diseñados y disponi-


bles para ese momento.


6.3.5. Después de la clausura
A pesar de que el viaje ha terminado, el equipo de


capacitación aún tiene asuntos pendientes por resolver.


Por ejemplo, dejar concertados sus propios compromi-


sos, ponerse a paz y salvo con el lugar del taller, tanto


en las cuentas como en la


entrega de equipos, realizar


su última reunión para su


propia evaluación final del


taller y aportar sugerencias


y recomendaciones para el


seguimiento. También debe


verificar si los insumos para


la documentación están


completos y en orden.


Para darle seguimiento al ta-


ller, usted habrá elegido una


de las opciones explicadas


anteriormente.1


1 Ver: El taller de capacitación,
Diseño del seguimiento,
p. 39.


6.4. Documentación del taller


Es el recuento de lo sucedido en un taller. Sirve de


soporte, de guía y de insumo para una fase o expe-


riencia posterior. Además:


• Facilita la sistematización.


• Ayuda a registrar contenidos y procesos.


• Registra resultados y compromisos.


• Sustenta informes y facilita la divulgación de


lo realizado.


• Una vez que se ha establecido que habrá docu-


mentación, se releva a los participantes de la carga


de tomar apuntes y libera su atención para que la


dediquen a la participación.


La documentación del taller se puede hacer por dife-


rentes medios: actas, memorias, registros gráficos y


virtuales, video, bitácora, etc. En nuestras pasadas ex-


periencias, que son muy variadas, la fotomemoria nos


ha dado excelentes resultados.


5.5. La fotomemoria


6.5.1. ¿Qué es?
La fotomemoria es la docu-


mentación gráfica y crono-


lógica del taller. Tiene la fun-


ción de:


• Registrar el contenido te-


mático de tal forma que


pueda servir de apoyo para


actividades de socialización


o replicación del taller, y que




La ejecución del taller / HACER TALLERES
Una guía práctica para capacitadores


79 / 204


pueda ser comprendido por una persona que no


haya asistido a la capacitación.


• Sistematizar y ayudar a recordar los contenidos


y el proceso del taller.


• Registrar los resultados y asegurar los compromisos


previstos para la fase de seguimiento.


• Servir de base para la continuidad de la


capacitación en caso de que el taller sea parte


de un proceso de formación.


• Complementar o sustituir otros informes.


• Reflejar también los resultados sociales y lúdicos


del taller.


La fotomemoria está compuesta de textos transcritos,


fotocopias de presentaciones y fotos de las carteleras


producidas en el evento; pero las fotografías de los


participantes en sesiones de presentación, trabajo y


recreo hacen el documento más ameno. Las imágenes


se acompañan con comentarios, aclarando su conte-


nido y conectando unas con otras, de tal manera que


en conjunto se pueda comprender el contenido y el


proceso general del taller.


La fotomemoria, como la acabamos de describir, re-


quiere de una inversión alta en dedicación de tiempo


y materiales. Por esto se deben considerar otras for-


mas alternativas y más económicas para obtener la


documentación del taller; por ejemplo, el video digital


—que requiere de equipos como cámara y computa-


dor— o la opción de hacer solamente fotos de las


carteleras más importantes y transcribir el resto de ellas


o prescindir completamente de las fotos.


6.5.2. ¿Quién es responsable?
Lo más recomendable es que la persona encargada de


hacer la fotomemoria sea un integrante del equipo de


capacitación. Esta persona toma las fotos y empieza a


organizar el documento en sí. Existe la posibilidad de


distribuir las tareas entre varias personas, pero lo fun-


damental es que:


• La persona responsable de tomar las fotos debe


saber manejar la cámara fotográfica y tener concep-


tos básicos de cómo tomarlas; por ejemplo, que


conozca el efecto del contraluz en las imágenes,


que sepa enfocar el contenido de una cartelera, etc.


• La persona encargada de armar la fotomemoria debe


haber asistido a todas las sesiones del taller y segui-


do el proceso, para poder documentarlo.


6.5.3. ¿Cómo se elabora?
• Una vez preparada y organizada la cartelera, se enu-


mera y se identifica con una señal. Le aconsejamos


que para cada día haga una enumeración individual.




80 / 204 HACER TALLERES / La ejecución del taller
Una guía práctica para capacitadores


• Después se organizan las tarjetas de la cartelera de


tal forma que todas se puedan leer, es decir que no


estén sobrepuestas. Se le toma la foto a la cartelera y


se marca para indicar que ya ha sido fotografiada.


• Las tarjetas se fijan con pegamento y las carteleras


se guardan con cuidado, si no se obtiene una buena


foto. Como las carteleras tienen la fecha y están nu-


meradas, será muy fácil encontrar rápidamente la car-


telera precisa y volver a tomar una foto en la que se


pueda leer claramente el contenido de las tarjetas.


• De cada presentación se toma por lo menos una


foto. También se toman fotos de distintos momentos


del taller, como grupos de trabajo, plenarias, excur-


siones, dinámicas y fiestas, pero sin exagerar: recuer-


de que es un procedimiento costoso.


• Vaya organizando el documento en un fólder o car-


peta conservando el orden por tema y sección diaria.


Es importante verificar si exis-


te una buena foto del grupo,


si no, tiene tiempo de elegir


un buen momento y lugar.


• Una vez terminado el ro-


llo o carrete, márquelo y há-


galo revelar lo antes posible.


• Como hemos sugerido, al-


gunas carteleras pueden


transcribirse cuando su con-


tenido sea pertinente y lo


permita; por ejemplo, cuan-


do el contenido puede servir para continuar traba-


jando en grupo, si se trata de los resultados de una


planificación o cuando es una matriz, etc.


• Entre las fotos de mejor calidad elija las que regis-


tran los momentos representativos de ese taller.


• Si es necesario, tome de nuevo las fotos que ha-


yan quedado defectuosas e incorpórelas en cuanto


las reciba.


• Las fotos seleccionadas se recortan para conservar lo


que es realmente relevante y ahorrar espacio y se pegan


cronológicamente en hojas que se van enumerando.


Aproveche algunas páginas para narrar procesos me-


diante composiciones o el montaje de partes de fotogra-


fías; no le tenga miedo a su creatividad. Si es posible,


asigne a cada página un encabezado que incluya nom-


bre del evento, lugar y fecha.


• Escriba el texto apropiado a cada foto, teniendo en


cuenta un orden secuencial. Durante el desarrollo del


taller esté atento a recoger comentarios y frases im-


portantes que pueda incorporar aquí.


• Elija los materiales que desea incluir en el docu-


mento; por ejemplo, el programa del taller, el listado


de participantes, materiales


didácticos, fotocopias de ace-


tatos presentados, etc.


•Si empieza la elaboración


de la fotomemoria durante el


taller, los participantes y el


equipo de capacitación po-


drán contribuir con ideas y


ayudar en caso de dudas.


•Revise y organice el docu-


mento en su totalidad. Si tie-


ne dudas consulte el progra-


ma y las agendas de cada día. Así usted obtiene el pa-


trón de la fotomemoria.


• Es recomendable finalizar la fotomemoria lo más


cerca posible de la terminación del taller; de lo contra-


rio, usted irá olvidando cada vez más los sucesos y




La ejecución del taller / HACER TALLERES
Una guía práctica para capacitadores


81 / 204


perdiendo el interés en esta tarea. Lo importante es no


perder el impulso. Tómela como una actividad ‘A’ o ‘B’
y, en cualquier caso, nunca como una actividad ‘P’.


6.5.4. ¿Cómo reproducir y distribuir?
Después de asegurarse de tener todo el documento


completo, continúe con la reproducción, que puede


consistir en fotocopiar, escanear o imprimir el docu-


mento maestro de la fotomemoria. Aunque las fotos


sean en colores, las reproducciones pueden ser en


blanco y negro. En este caso recomendamos que la


portada sea en colores, lo mismo que una u otra pági-


na que lo amerite; esto hace más amena la lectura del


documento. Utilice formatos o tamaños comunes, im-


presos por ambos lados, y con un empaste fuerte,


flexible y económico.


Si escanea la fotomemoria, podría guardarla en un


disquete o enviarla por correo electrónico a los parti-


cipantes. Tenga en cuenta que esta forma requiere


una gran capacidad de memoria del computador. Re-


comendamos enviar las reproducciones impresas por


correo normal.


Analice la viabilidad económica antes de decidirse por


la técnica de reproducción que empleará.


6.6. Recomendaciones para la
ejecución del taller


El primer día y el comienzo del taller son muy im-


portantes para el transcurso de la capacitación, ya


que es la primera impresión que reciben los partici-


pantes y marca las pautas para el resto del evento.


Por eso el equipo de capacitación debe estar prepa-


rado lo mejor posible.


Las expectativas y temores deben ser explícitos y to-


mados como referentes en la preparación permanen-


te del desarrollo del taller, en las evaluaciones y en las


propuestas para el seguimiento.


El equipo de capacitación es responsable de mante-


ner la dinámica metodológica, pero sin convertir cada


procedimiento en una camisa de fuerza. Si encuentra


que una herramienta es poco apropiada, debe escu-


char las opiniones, considerarlas y tomar decisiones


ágiles y pertinentes.


El taller es una oportunidad de aprendizajes, de inter-


cambio y de construcción permanente. Por lo tanto, el


equipo de capacitación debe estar atento a las nuevas


ideas y a los productos concretos que surjan del taller


(como diagnósticos, planes de trabajo, documentos,


materiales educativos y nuevos procedimientos) de


manera que pueda incorporarlos en el mismo taller o


en futuros eventos. De esta forma, el equipo de capa-


citación podrá actualizar y mejorar sus propios mate-


riales y casos para el seguimiento que se haga de este


taller y para eventos futuros.




82 / 204 HACER TALLERES / La ejecución del taller
Una guía práctica para capacitadores


Ejemplos de señales
para el manejo del tiempo


¡¡Quedan
5 minutos!! ¡¡Quedan


3 minutos!! ¡¡Se acabó
el tiempo!!


¡¡Quedan
3 minutos!! ¡¡Quedan


2 minutos!! ¡¡Se acabó
el tiempo!!


¡¡Empiece
a cerrar
el tema!!


¡¡Concluya!!
¡¡Se acabó
el tiempo,
se quedó


sin sonido!!


Estos son algunos ejemplos de paletas o señales


de tiempo que usted puede fabricar con tarjetas


de las que utiliza para la visualización, una tira


de madera ligera y pegamento; nosotras le propo-


nemos la idea, usted escoge los símbolos que en-


cuentre más apropiados para el grupo y para la


ocasión.


Listado de posibles reglas de juego


Respetar los horarios acordados.


Respetar el tiempo asignado para
las tareas o exposiciones.


Procurar aportar de una forma breve y
abstenerse de pronunciar monólogos.


Concentrarse en el tema.


Ser concretos.


Aprender a escuchar.


Evitar debates innecesarios.


Aclarar dudas.


Compartir las experiencias.


Participar activamente.


Cada idea cuenta.


No ridiculizar a nadie.


Mantener el grupo.


Cumplir con las tareas asignadas en el grupo.


Respetar el descanso.


Respetar los acuerdos.


Mantener el orden en las salas de trabajo
y cuidar los materiales.


Hablar por uno mismo.


Apagar los teléfonos móviles.


Respetar las recomendaciones del hospedaje.


No fumar en los espacios cerrados.




El equipo de capacitación / HACER TALLERES
Una guía práctica para capacitadores


83 / 204


Las personas de apoyo: asisten a las personas anterior-
mente mencionadas en relación con la logística.


7.3. Composición del equipo


De acuerdo con el número y perfil de los participan-


tes y las posibilidades presupuestales, se seleccionan


las personas que integrarán el equipo de capacitación.


En la selección se tendrán en cuenta los siguientes


criterios:


• El contenido del taller: los integrantes del equipo
de capacitación deben tener un conocimiento general


del contenido temático, pero es imprescindible que


para cada tema haya una persona que lo conozca a


fondo.


• El enfoque metodológico del taller: las personas que
integran el equipo deben tener experiencia con este


enfoque de capacitación y el manejo de sus herra-


mientas.


• La capacidad de las personas para trabajar
en equipo.


• La disponibilidad de tiempo: es preferible que los
integrantes del equipo de capacitación estén presen-


tes un día antes del taller y permanezcan hasta un


día después; de esta manera llevan a cabo conjunta-


mente las tareas correspondientes. Si esto no es posi-


ble, por lo menos una persona debe tener la secuen-


cia del taller.


7. El equipo de
capacitación


7.1 Introducción


E n este capítulo vamos a hablar de los distintosroles y funciones que existen en un taller de ca-pacitación. Lo haremos como si para cada fun-
ción hubiera una persona para dejar en claro las carac-


terísticas, las tareas y responsabilidades que están detrás


de los distintos roles. Algunos talleres podrán contar


por lo menos con una persona por rol. En otros habrá


personas que asumen varios roles. Lo importante es


que se ejecuten adecuadamente las distintas actividades


para el éxito del taller. Es imprescindible que la persona


que asuma varios roles tenga siempre en claro qué car-


go asume en ese momento y cómo actuar de acuerdo


con él, y que esto sea claro para los participantes.


7.2. Roles en un equipo
de capacitación


El enfoque de capacitación que estamos proponiendo


funciona con un equipo que tiene los siguientes roles:


El coordinador: organiza el taller, garantiza su logística
y es responsable del equipo.


El moderador: responde por la metodología y el hilo
conductor del taller.


El docente: es responsable de los contenidos temáti-
cos del taller.




84 / 204 HACER TALLERES / El equipo de capacitación
Una guía práctica para capacitadores


Cada capacitador tiene su estilo propio de capacita-


ción y características personales. Por lo tanto, se debe


buscar el equilibrio del equipo, de tal manera que los


participantes se puedan identificar con los capacitado-


res. Hemos tenido experiencias positivas al tener equi-


pos de capacitación lo más equilibrados posible en


cuanto a:


• Género: que haya tanto hombres como mujeres.


• Edades: tener personas de distintas edades para equi-
librar experiencias y actitudes que se puedan relacio-


nar con la edad.


• El contexto cultural: en talleres interculturales, con-
viene la combinación de personas de diferentes con-


textos culturales.


• El idioma: es imprescindible que todos dominen


bien el idioma del taller. Si esto no es posible, existe


la posibilidad de trabajar con intérpretes; por ejem-


plo, para idiomas extranjeros o lenguas indígenas,


aunque esto aumente el costo y se reduzca la diná-


mica del taller.


Sin embargo, la heterogeneidad del equipo y el cum-


plimiento de todos estos requisitos hay que balan-


cearlos, en busca de la buena integración del mismo.


7.4. Desempeño del equipo
de capacitación


Llevar a cabo un taller exige que el equipo de capaci-


tación funcione bien como grupo. Es importante un


espíritu de cooperación y confianza, además del co-


nocimiento y acuerdo sobre el enfoque conceptual y


metodológico. El buen funcionamiento del equipo de


capacitación requiere:


• Una fase de preparación previa al taller, en la cual


las personas se encuentran como grupo, analizan y


discuten un programa preliminar que se irá adaptan-


do, y acuerdan cómo se llevarán a cabo las sesiones


del taller. Como hemos afirmado, la posibilidad de


llevar a cabo una o más reuniones previas está sujeta


al presupuesto.


• La reunión del día antes del taller. Es un encuentro


imprescindible para que el equipo de capacitación pla-


nifique y organice en detalle las sesiones del taller y


distribuya las responsabilidades por sesiones de tra-


bajo. El equipo de capacitación acuerda sus reglas y


procedimientos, como el manejo del tiempo y las re-


glas de juego en las intervenciones, cuándo y dónde


hacer la reuniones para las evaluaciones diarias, y las


preparaciones sucesivas de cada día, cómo organizan


su sala de reunión y qué necesidades de apoyo tie-


nen. Si los integrantes del equipo no se conocen des-


de antes conviene dedicar el tiempo y espacio necesa-


rios para el proceso de conformación del equipo. Esta


reunión concluye con la preparación de las sesiones


del primer día y la organización del salón del taller.


• Reuniones diarias de retroalimentación, que se lle-


van a cabo al finalizar la jornada del día. El equipo de


capacitación comenta y evalúa en esta reunión lo acon-


tecido, analiza las posibles orientaciones, modificacio-


nes y ajustes al programa, y el guión para el día si-


guiente, conservando la orientación hacia los objeti-


vos y resultados esperados. Estas reuniones también


pueden servir para wl fortalecimiento de las habilida-


des de los capacitadores: recibir la retroalimentación


y recomendaciones de sus compañeros, les ayuda a


perfeccionar cada vez más su desempeño.


• Una reunión postaller para la evaluación de la capa-


citación y del funcionamiento como equipo, en la cual


también se definen los pasos para el seguimiento.


Las personas del equipo de capacitación que saben


de coordinación, de contenido y de herramientas pue-




El equipo de capacitación / HACER TALLERES
Una guía práctica para capacitadores


85 / 204


den rotar los roles entre las sesiones. Estos cambios


pueden ser elementos para el diseño de la dramatur-


gia del taller. Hay otros equipos en los que sólo una


persona maneja a fondo el contenido, así que esa per-


sona asumirá el rol de docente en todas las sesiones


de contenido.


Es importante que en cada momento del taller, cada


miembro del equipo tenga sólo una función, que debe


quedar en claro para los demás miembros del equipo


y para los participantes. Es prioritario que todas las


funciones estén cubiertas. El reparto exacto de las fun-


ciones se deriva en gran medida de las capacidades


individuales de cada persona. Lo más importante aquí


es el apoyo mutuo, es decir que todas las personas del


equipo se sientan parte y responsables del proceso y


de los resultados.


Si un tema específico no lo pueden cubrir los inte-


grantes del equipo, se puede invitar a una persona


experta. A esa persona se le debe informar a tiempo e


integrarla al equipo por el tiempo que permanezca en


el taller.


Ejemplo (primera parte)
Imaginemos la siguiente situación en un taller: Esta-


mos en una sesión donde el docente proporciona in-


sumos para aplicarlos luego en un trabajo en grupo.


Patricia, como moderadora, inicia la sesión explican-
do dónde está ubicado el tema en el marco del taller,


y cómo transcurrirá esa unidad. Pasa la palabra a Olga,
quien como docente cubre el tema del monitoreo am-


biental. Primero hace un sondeo de las experiencias


de los participantes, preguntándoles para qué sirve el


monitoreo. Patricia la ayuda en la visualización y diri-
ge la discusión que sigue. A continuación, Olga com-
pleta el cuadro dando pautas teóricas y prácticas que


no surgieron en el sondeo. Mientras tanto, Luis, el
coordinador, chequea si los espacios de trabajo en


grupo están listos, y como se da cuenta de que la


sesión se prolonga un poco, pide a la cocina que el


refrigerio se aplace por 30 minutos. Solicita a Daniel,
una de las personas de apoyo, que ponga más mate-


rial de visualización en los espacios de trabajo, y re-


cuerda a Susana, la otra persona de apoyo, que no
sólo trabaje en la fotomemoria, sino también que bus-


que a la experta invitada para la tarde, la Dra. Nuria,
en el aeropuerto. En la sala, Olga da las instrucciones
para el trabajo de grupo, lo divide y asigna tareas y


espacios para cada equipo. Patricia recuerda que en-
tre los participantes han acordado recomendaciones


de trabajo en grupo. Pregunta si todos saben qué ha-


cer. Después del refrigerio, cuando los grupos están


trabajando, Olga da las recomendaciones del caso.
Mientras tanto, Patricia saluda a la Dra. Nuria y acuer-
da con ella su presentación sobre el monitoreo de


aguas residuales, ya que la Dra. Nuria cuenta con
mucha experiencia como catedrática y consultora de


entidades ambientales, pero admite conocer muy po-


cas herramientas participativas. Patricia le cuenta cómo
ha transcurrido la sesión de la mañana y le avisa sobre


el nivel de conocimiento del grupo sobre monitoreo.


Por un sondeo se determina que el nivel es más bajo


que el indicado en los cuestionarios de los participan-


tes. Por lo tanto, propone a la Dra. Nuria que inicial-
mente resuma el concepto del monitoreo de aguas


residuales.


Usted tal vez habrá asistido a talleres en los cuales el


equipo está compuesto de menos personas. Esto es


posible; sin embargo, nuestra experiencia demuestra


que un taller transcurre con muchas menos irritacio-


nes e improvisaciones si en un equipo bien integrado


hay una persona por función. No sólo es una ventaja


para la planificación, donde cuatro ojos ven más que


dos, sino también durante cada fase del taller.


Ejemplo (segunda parte)
Si Luis fuera no sólo coordinador, sino también do-
cente, el café se hubiera enfriado al tomar el refrigerio




86 / 204 HACER TALLERES / El equipo de capacitación
Una guía práctica para capacitadores


más tarde; los grupos no hubieran encontrado el es-


pacio tan bien preparado pues el coordinador no ha-


bría tenido la oportunidad de dar instrucciones a Da-
niel; la Dra. Nuria, la experta en el tema del monito-
reo, hubiera llegado tarde y un poco alterada para la


sesión de trabajo por no encontrar el lugar del taller;


además no hubiera podido hacer las últimas adapta-


ciones a su insumo con el apoyo de la moderadora.


Título: Taller de gestión ambiental Fecha: 22/05/2002 Lugar: Cali, Colombia


Hora Tiempo Tema ¿Cómo? ¿Quién? Material que
se necesita Comentarios


8:00 15´ Comité del día Visualización Comité Papelógrafo, tableros


8:15 15´ Introducción a la sesión Visualización Patricia Cartelera y tarjetas Patricia: preparar desde antes las tarjetas
para la exposición y ubicar bien el tema
en el taller; Susana: buscar y entregar carre-
tes para la fotomemoria, digitar tablas de
cartelera marcadas.


8:30 45´ Introducción al Exposición y Olga Carteleras, tarjetas, Tener marcadores y tarjetas preparados
monitoreo ambiental sondeo por marcadores para repartir. Patricia: reparte materiales


tarjetas y tarjetas y al final ayuda a coleccionarlos.


9:15 45´ Clasificación y Discusión y Olga Carteleras, tarjetas, Olga: complementar al final de discusión.
comentarios sobre clasificación marcadores Daniel: tener tres espacios de trabajo
el monitoreo en la plenaria equipados, entregar lallave a Patricia.


10:00 30´ Introducción al Presentación, Olga Carteleras, tarjetas Olga: explicar e introducir, repartir
trabajo de grupo dinámica para la dinámica, las fotocopias de las tareas.


llave de las salas Patricia: recordar la cartelera con las
recomendaciones para trabajo en grupo.


10:30 15’ Refrigerio Luis: buscar a la Dra. Nuria en el aeropuer-
to, tener el cupo de ella para el almuerzo.


10:45 60’ Trabajo en grupos Olga: apoyar a los grupos, si necesitan
ayuda. Patricia: hablar con la Dra. Nuria.


11:45 60’ Presentación de los Exposiciones Participantes Patricia: al final de la sesión, recordar el
resultados y discusión y Olga resto del programa del día.
final


12:45 90’ Almuerzo Luis: presentar a la Dra. Nubia.


Coordinador: Luis Rojas
Moderadora: Patricia Pérez
Docente: Olga Luna
Apoyo: Daniel Pino y Susana Alegría


Docentes invitados:
Dra. Nuria Solarte
Joaquín Castaño


Ejemplo de un guión


7.5. El guión


Para que cada miembro del equipo se pueda ubicar


en cualquier momento con sus tareas y su función,


conviene hacer un guión para cada día del taller. El


guión es un resumen estandarizado de cómo transcu-


rrirá la jornada, definiendo tiempo, tema, herramien-


tas, responsable y material requerido.




El equipo de capacitación / HACER TALLERES
Una guía práctica para capacitadores


87 / 204


El guión es elaborado por el equipo de capacitación


antes del taller, pero debe ser adaptado y ajustado a


las necesidades y circunstancias de cada día.


7.6. El coordinador


7.6.1. ¿Quién es?
El coordinador es la persona que lleva el control de


todo el taller desde la planificación hasta el seguimiento,


aunque muchas veces para los participantes del taller


puede ser la persona menos visible del equipo. Usted


como coordinador planifica, coordina, ajusta planes,


controla, interviene y proporciona información. En fin,


usted es el punto central del taller: la cabeza, que


recuerda todo (en nuestro caso, la información), y el


corazón, que bombea la sangre (los requisitos necesa-


rios en un taller).


7.6.2. ¿Qué capacidades tiene?
Según nuestras experiencias, las fortalezas de un buen


coordinador son las siguientes:


Capacidad de capacitación: tener nociones básicas del
tema y de la metodología.


Capacidad de organización: saber mantener la visión
general sobre las actividades, no perder la calma cuan-


do las cosas no salen de acuerdo con lo previsto, y


tener la facilidad de hacer planes alterna-


tivos o planes B.


Capacidad de planificación: saber prio-
rizar las tareas y no empezar diferen-


tes actividades a la vez, saber mane-


jar el tiempo y ser capaz de autodis-


ciplinarse.1


Capacidad de trabajar en grupo y de
comunicación: conocer y utilizar las re-


glas de retroalimentación, saber escuchar,


aceptar y considerar nuevas propuestas.2


Capacidad de tomar iniciativas y actuar cuando sea
necesario.


Capacidad de gestión y de manejo presupuestal: identifi-
car y establecer alianzas, elaborar y manejar el presu-


puesto y llevar las cuentas, y además tener la iniciativa


de buscar recursos financieros y no financieros.


Capacidad administrativa: hacer los informes de acuer-
do con las exigencias de las instituciones responsa-


bles y diligenciar los contratos necesarios.


7.6.3. ¿Qué tareas tiene?
Las tareas que hemos descrito detalladamente en los


puntos “Concepción de un taller de capacitación” y


“Organización de un taller de capacitación” le corres-


ponden al coordinador. Por eso, en este capítulo resu-


mimos estas tareas, ubicándolas en las distintas etapas


de un taller.


Antes del taller


Usted, en la concepción del taller, elabora el primer


borrador del diseño temático y metodológico tenien-


do en cuenta:


1 Ver: Base conceptual, Manejo del tiempo, p. 27.
2 Ver: La caja de herramientas, la retroalimentación,


sugerencias, p. 106.




88 / 204 HACER TALLERES / El equipo de capacitación
Una guía práctica para capacitadores


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odelo de un guión


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ítulo:


Fecha:
Lugar:


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se necesita
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El equipo de capacitación / HACER TALLERES
Una guía práctica para capacitadores


89 / 204


• Contrate las personas de apoyo dándoles instruc-


ciones precisas.


• Defina y acuerde con el equipo de capacitación


el rol de cada uno.


• Transmita a cada persona la información que


ella necesita para que el equipo de capacitación


funcione bien.


Usted convoca y confirma a tiempo la realización del


taller a los participantes y al equipo de capacitación.


Durante el taller


Usted garantiza el funcionamiento del equipo de ca-


pacitación:


• Convocando a las reuniones diarias de éste.


• Siendo la persona a la que pueden acudir todos.


• Actuando como centro de información, recibiéndo-


la y distribuyéndola a las personas que la requieran.


• Llevando el control de las tareas y delegando las


que sean necesarias.


Usted presenta el programa del taller y procura que se


cumpla:


• Participando en la instalación del taller, presentan-


do lo que haya acordado con el equipo.


• Verificando y ajustando permanentemente el pro-


grama del taller con el equipo de capacitación.


• El trasfondo y los objetivos de la capacitación.


• Los temas y el enfoque necesario.


• Los criterios principales para elegir docentes: sus


experiencias en el tema y sus fortalezas personales


como capacitadores y conferencistas.


• A quién va dirigido el taller, o sea, el perfil perso-


nal, profesional e institucional de los participantes


beneficiarios.


• Los principios básicos del aprendizaje.1


• El biorritmo de una persona durante el día y a lo


largo de un taller.2


Este primer borrador usted lo irá consensuando y afi-


nando con el equipo de capacitación.


Usted planifica los presupuestos y gestiona los recur-


sos económicos; también garantiza la logística del ta-


ller en los siguientes aspectos:


• Lugar adecuado: accesible, con las instalaciones eléc-


tricas y de comunicación necesarias y con un am-


biente positivo para la dinámica del grupo y el apren-


dizaje.3


• Materiales y equipo técnico.4


Usted selecciona y coordina al equipo de capacita-


ción:5


• Concrete con los moderadores y los docentes


los temas y la metodología que se implemen-


tará en el taller.


1 y 2 Ver: Base conceptual, El aprendizaje, p. 13.
3 Ver: Organización de un taller de capacitación, Lugar


del taller, p. 44.
4 Ver: Organización de un taller de capacitación,


Materiales, p. 48.
5 Ver: El equipo de capacitación, Composición del


equipo, p. 83.




90 / 204 HACER TALLERES / El equipo de capacitación
Una guía práctica para capacitadores


Usted atiende las necesidades de logística del taller


con las personas de apoyo:


• La disponibilidad de equipos técnicos y materiales


necesarios.


• La disponibilidad en tiempo y lugar de las comidas.


• La realización de excursiones.


• La realización de actividades lúdicas.


• La confirmación de tiquetes de los participantes y


del equipo de capacitación.


• La elaboración de certificados y las firmas respec-


tivas.


• El apoyo necesario para la elaboración de la foto-


memoria.


Usted lleva a cabo el control del presupuesto y gestio-


nes administrativas; por ejemplo, reembolsar cuentas


pendientes.


Después del taller


Usted evalúa el taller con el equipo y las instituciones


responsables.


Usted se encarga de la entrega del lugar de acuerdo


con los compromisos.


Usted se asegura de que se guarde la información


para el seguimiento, y el material que haya sobrado.


Usted garantiza la finalización de la fotomemoria y el


envío de ésta a los participantes, al equipo de capaci-


tación y a las instituciones responsables.


Usted cierra el presupuesto.


Usted deja en claro los compromisos para el segui-


miento.


Usted escribe un informe para las instituciones convo-


cantes y financiadoras.


Por nuestra experiencia considera-


mos que vale la pena ser realista y


sincero consigo mismo para acep-


tar el cargo de coordinador. Es im-


portante ser realista con propias fortalezas y


debilidades frente a las tareas de coordina-


dor; analícelas y verifique la posibilidad de


delegar o compartir con otra persona del equi-


po esas tareas que usted no están el ámbito de


sus habilidades.


Consideramos que las capacidades de orga-


nizar, planificar, comunicar y producir ini-


ciativas son cualidades imprescindibles para


un coordinador. Los asuntos presupuestales,


administrativos, al igual que los asuntos de


logística, puede delegarlos, siempre y cuando


usted sea responsable de garantizar que se dis-


pongan y que se lleven a cabo.


7.7. El moderador


7.7.1. ¿Quién es?
El moderador es responsable de aplicar y ejecutar las


herramientas para facilitar el aprendizaje del conte-


nido del taller. Además se hace cargo del proceso y


la dinámica de éste. Estabiliza y lleva el proceso ase-


gurándose de que siempre se siga el hilo conductor


para llegar a los resultados de acuerdo con los obje-


tivos del taller.




El equipo de capacitación / HACER TALLERES
Una guía práctica para capacitadores


91 / 204


El moderador debe estar presente y saber que el proce-


so de un taller se mueve entre los siguientes niveles:


• Factor temático; por ejemplo, visualizando el pro-
ceso y sus resultados.


• Factor emocional; por ejemplo, contextualizando los
conflictos latentes en el taller.


• Factor metodológico; por ejemplo, aclarando el por
qué y cómo se utiliza cada herramienta y con qué


objetivo.


El moderador considera estos factores de forma inte-


gral promoviendo la participación de todos.


7.7.2. ¿Qué capacidades tiene?
Según nuestra experiencia, las fortalezas de un buen


moderador son las siguientes:


Capacidad de capacitación: tener conocimientos pro-
fundos sobre la metodología y nociones básicas del


tema. Tenga en cuenta que el objetivo del taller es el


fortalecimiento en cuanto a contenido, y que la meto-


dología es la vía para lograrlo.


Capacidad de trabajo en equipo.


Capacidad de comunicación: conocer y utilizar las su-
gerencias para aplicar la retroalimentación y el len-


guaje corporal.1 También es importante saber escu-


char activamente; esto significa:


• Diferenciar los aportes objetivos de los aportes


emotivos.


• Formular preguntas precisas para aclarar los


aportes o para puntualizarlos.


• Motivar las discusiones, sin imponer sus propias


opiniones.


• Integrar los aportes y darles la importancia nece-


saria.


• Resumir y sintetizar las intervenciones de los


participantes.


Capacidad de manejo del grupo: conseguir generar un
ambiente positivo y agradable que facilite la integra-


ción de todos. También significa tener la sensibilidad


para detectar y tratar los conflictos en el momento y la


magnitud adecuada, teniendo en cuenta de no asumir


los conflictos del grupo como suyos, ni tomar una


postura a favor o en contra, sino conservar siempre


una actitud neutral.


Es importante mantener el equilibrio entre ser toleran-


te y ser rígido cuando sea necesario para el proceso,


sin llegar a imponer sus propias ideas u opiniones a


los participantes.2


Capacidad de planificación: manejar el tiempo sin vol-
verse esclavo de él y sin interrumpir el proceso del


taller. Para esto hay que saber priorizar, tener iniciati-


va y ser flexible, para así poder decidir rápidamente


cómo seguir y ajustar el programa sobre la marcha.


Además, se deben planificar y organizar a tiempo los


materiales que se requieren.


Capacidad de reflexión: esto se refiere, por una parte,
al análisis y la retroalimentación del proceso, y por


otra, a la autorreflexión. Los participantes se identifi-


carán con el moderador y verán en él un ejemplo. Por


eso el moderador debe autorregular su comportamiento


y decisiones durante todo el proceso.


Capacidad de visualización.3


1 Ver: Base conceptual, El lenguaje corporal, p. 20; y La caja
de herramientas, La retroalimentación, p. 105.


2 Ver: Base conceptual, La participación, p. 22.
3 Ver: La caja de herramientas, p. 107.




92 / 204 HACER TALLERES / El equipo de capacitación
Una guía práctica para capacitadores


Usted vela por el cumplimento de las reglas de juego


durante todo el taller y, por lo tanto, debe ser la pri-


mera persona en cumplirlas pues, como hemos men-


cionado, su comportamiento es el ejemplo que el gru-


po va a seguir. Si observa que existen algunas reglas


que permanentemente no se cumplen, trate ésto en la


plenaria y decida con los participantes cómo proce-


der: anularlas, cambiarlas o buscar juntos alguna san-


ción constructiva para el incumplimiento.


Usted apoya las sesiones de los docentes, y acuerda


con cada uno de ellos el tipo de apoyo que necesitará.


Independientemente de lo acordado, esté atento a pres-


tar su ayuda si se presentan situaciones imprevistas,


como dificultades en el manejo de los equipos técni-


cos o situaciones conflictivas entre el do-


cente y los participantes.


Usted estimula la discusión


y garantiza su fluidez. Us-


ted escucha activamente


y se asegura de que to-


dos los participantes ten-


gan las mismas posibili-


dades de participar en la


discusión. Además, promue-


ve la discusión, pero sin actuar


como asesor del tema o imponer su


propia opinión o sus ideas.


Usted está pendiente de que el hilo conductor esté


presente y se siga. De vez en cuando puede haber


desviaciones necesarias y productivas para el tema.


Pero si la discusión se enreda o se desvía por comple-


to, debe intervenir diplomáticamente, recordar el tema


1 Ver: Caja de herramientas, p. 121-176.
2 Ver: La ejecución del taller, Listado de posibles reglas


de juego, p. 82.


Capacidad de motivar: facilitar un ambiente abierto y
de confianza utilizando herramientas apropiadas que


relajen y faciliten las jornadas de aprendizaje.1


Capacidad de mantener el hilo conductor.


7.7.3. ¿Qué tareas tiene?
Cuando usted asume el rol de moderador de un taller,


le corresponden las siguientes funciones:


Antes del taller


Usted participa en las reuniones de preparación: es


importante que esté en contacto permanente con el


equipo de capacitación para coordinar, elaborar y te-


ner acuerdos relacionados con el taller.


Usted garantiza que las herra-


mientas elegidas apoyen el


hilo conductor del taller y


el aprendizaje. Esto es


que las herramientas de-


ben conformar un con-


junto articulado y armó-


nico que subraye y vaya


‘‘tejiendo’’ el proceso de la ca-


pacitación.


Usted argumenta y acuerda con el docente las


herramientas más adecuadas.


Usted llega un día antes del taller para asistir a la re-


unión de equipo de capacitación y preparar en detalle


el primer día.


Durante el taller


Usted acuerda con los participantes, al inicio del taller,


las reglas de juego que regirán para todos y explica las


sugerencias que es importante acoger para la retroali-


mentación.2




El equipo de capacitación / HACER TALLERES
Una guía práctica para capacitadores


93 / 204


de cada sesión y del taller general y llevar a los parti-


cipantes y a veces al docente otra vez al punto central.


Por eso usted no se involucra en el contenido de las


discusiones, sino que las dirige.


Usted facilita la participación de todos. Como mode-


rador, aplica mucha sensibilidad y manejo de grupo,


para motivar y estimular a los participantes silenciosos


y frenar a los que hablan mucho.1 La participación de


todos se consigue también por medio de la elección


de las herramientas apropiadas; por ejemplo, los tra-


bajos en grupo.


Usted tiene cuidado de que no se pierdan los acuerdos


y resultados del taller. Esto lo puede conseguir con vi-


sualización y resúmenes, entre otros posibles medios.


Usted detecta a tiempo conflictos latentes. Debe estar


atento a las señales no verbales, es decir, al lenguaje


corporal de los participantes, para identificar a tiempo


este tipo de situaciones. De esta forma, podrá hacer-


los explícitos y buscar con los participantes solucio-


nes para superarlos.


Usted cuida los tiempos destinados a cada actividad.


Cuando algunas discusiones o actividades se prolon-


gan, debe tomar la decisión entre cuidar el tiempo


estrictamente y dejar que avance la discusión o se


termine la actividad, si esto es fructífero para el pro-


ceso del taller.


Para la fotomemoria,2 usted tiene en cuenta una vi-


sualización clara y legible.3


Usted participa en las reuniones diarias del equipo de


capacitación para evaluar, ajustar y afinar el programa


del taller sobre la marcha. Aquí también es muy im-


portante que busque la retroalimentación y los conse-


jos del equipo de capacitación sobre su trabajo y com-


portamiento.


Después del taller


•Usted participa en la reunión final del equipo de


capacitación, es decir, en la evaluación total del taller


y en el diseño del seguimiento.


Usted cumple con los acuerdos para el seguimiento.


Si fuera necesario, usted revisa la fotomemoria.


Como hemos afirmado, el taller es


un espacio participativo y de cons-


trucción permanente. Por eso usted


está atento y muestra sensibilidad


frente a las necesidades y requerimientos del


aprendizaje de los participantes. Recuerde siem-


pre: usted trabaja con y para los participantes.


Evite asumir los conflictos de manera personal.


No defienda a ultranza los contenidos ni la me-


todología y sus herramientas, pues éstos no son


suyos. Explíquelos y acuerde con los participan-


tes la conveniencia de utilizarlos o no.


Usted debe mantener una actitud neutral y


abierta. Intente integrar a todos los participan-


tes aun fuera de las jornadas de trabajo, ya


que existen personas tímidas que necesitan un


pequeño apoyo para motivarse y tomar con-


fianza. Pero cuidado, también fuera del taller


debe adoptar un comportamiento profesional,


lo que no significa que se olvide de su buen


humor: ¡al contrario!


Disfrute el taller y en situaciones difíciles re-


cuerde: haciendo se aprende y la próxima vez


será más fácil.


1 Ver: Problemas, Tipos de participantes, p. 193.
2 Ver: La ejecución del taller, La fotomemoria, p. 78.
3 Ver: La caja de herramientas, Recomendaciones, p. 109, 118.




94 / 204 HACER TALLERES / El equipo de capacitación
Una guía práctica para capacitadores


7.8. El docente


Diferenciamos dos categorías de docentes:


• El que está permanentemente durante todo el taller


y hace parte del equipo de capacitación.


• El que es invitado para llevar a cabo el desarrollo


de un tema específico o para apoyar la profundiza-


ción de un tema, como presentar una experiencia.


Esta persona será informada a tiempo e integrada al


equipo durante su permanencia en el taller.


7.8.1. ¿Quién es?
El docente es la persona responsable del tema del ta-


ller. Él concreta los contenidos pertinentes


y su enfoque en la práctica. Su fun-


ción principal es transmitir cono-


cimientos, facilitando así el


aprendizaje. Cuando se trata


de elegir el enfoque metodo-


lógico más adecuado para el


abordaje del contenido, pue-


de consultar al moderador.


De acuerdo con lo que hemos ex-


puesto sobre los roles en el equipo de


capacitación, no es imprescindible que el do-


cente maneje completamente todos los contenidos del


taller. Algunos pueden ser llevados a cabo por otra per-


sona del equipo; lo importante es que la secuencia ló-


gica del tema se conserve durante el taller; esto es res-


ponsabilidad del docente.


7.8.2. ¿Qué capacidades tiene?
Según nuestra experiencia, si usted va a asumir la res-


ponsabilidad de docente, es favorable que cuente con


las siguientes fortalezas:


Conocimiento del tema y de experiencias prácticas: us-
ted domina la teoría y la práctica.


Capacidad de comunicar ideas y transmitir conoci-
mientos: usted puede satisfacer las necesidades de
los participantes de aprender algo nuevo o fortalecer


sus conocimientos.


Usted logra mejores niveles de enseñanza utilizando


las herramientas adecuadas.1 También lo consigue si


refuerza los conceptos con ejemplos y experiencias


propias, de otros y de los participantes, y si muestra y


facilita contextos de aplicabilidad.


Capacidad de planificación y manejo del tiempo: usted
hará presentaciones ordenadas con duración adecua-


da, dejando tiempo para cada una de las actividades


previstas; por ejemplo, la profundización,


los trabajos en grupos y la plenaria.


Actitud flexible y sensible: con-
viene que usted mantenga


una actitud abierta para tra-


bajar en grupo y, si es nece-


sario, consensuar y construir


con los participantes concep-


tos alternativos a los suyos. Por


lo general, usted trabaja con un


grupo heterogéneo de adultos, con for-


mación académica, ocupación, experiencias y


conceptos ya establecidos.


Capacidad de síntesis: usted retroalimenta los aportes
de los participantes de manera objetiva, asegurando


los resultados del taller. Así mismo, a partir de los


diferentes aportes y discusiones que se presentan, us-


ted debe sintetizar los contenidos, por ejemplo, reali-


zando un resumen, resaltando los puntos más rele-


vantes, dibujando cuadros sinópticos y dibujando es-


quemas o diagramas.


1 Ver: La caja de herramientas, Las herramientas al servicio
de la capacitación, p. 118.




El equipo de capacitación / HACER TALLERES
Una guía práctica para capacitadores


95 / 204


Capacidad de autorregularse: tenga en cuenta que su
actitud y apariencia de por sí emiten un mensaje. Us-


ted está allí para complementar conocimientos, lo


que le da un poder que es necesario manejar con


prudencia e inteligencia. Por eso debe adoptar una


postura abierta guardando tranquilidad y dominio en


las diferentes discusiones.


Capacidad para manejar ayudas visuales: usted deberá
contar con los suficientes conocimientos y habilida-


des para el uso adecuado de las herramientas de vi-


sualización1 y el manejo de los equipos técnicos que


va a emplear; si no tiene esta habilidad, pide ayuda al


moderador.


7.8.3. ¿Qué tareas tiene?
Una vez que usted ha sido convocado y acepta parti-


cipar como docente en un taller, deberá tener en cuenta


las siguientes funciones:


Antes del taller


Usted selecciona con el coordinador los contenidos


temáticos. Para esto requiere información acerca de


los antecedentes del taller (necesidades y justificación


de la capacitación) y el perfil personal y profesional


de los participantes.2


Usted participa en las reuniones de preparación del


taller en las cuales el equipo de capacitación presenta,


discute y acuerda asuntos relacionados con el taller.


De esta manera:


• Garantiza que el enfoque y el contenido temático


sean seleccionados de acuerdo con el nivel de los


participantes y el tiempo disponible.


• Sugiere —si fuera necesario— otros docentes que


pueden ser invitados para desarrollar o apoyar un


tema específico.


• Acuerda con el coordinador y el moderador los


requerimientos de escenarios prácticos para apo-


yar el desarrollo de los contenidos y lasposibles


alternativas. Por ejemplo, excursiones, a las cuales


usted sacará el mayor provecho para sustentar los


contenidos.


Usted prepara los contenidos para cada tema. Es im-


portante que su presentacióntenga una secuencia ló-


gica, la misma que se utiliza para elaborar el guión.3


Usted define las herramientas y los equipos técnicos


necesarios para cada sesión, y los acuerda con el equipo


de capacitación. Por ejemplo, los estudios de caso a


considerar o los juegos de simulación a tener en cuen-


ta o las tareas para los trabajos en grupo.


Usted prepara las ayudas visuales para la presenta-


ción y los materiales para entregar a los participantes,


como la bibliografía, los libros que se deben llevar al


taller, y selecciona las fotocopias.


Usted mantiene comunicación permanente con el equi-


po de capacitación para continuar afinando el progra-


ma del taller.


Usted llega un día antes del taller y participa en la


planificación en detalle de las diferentes sesiones, re-


visa su presentación y prepara los materiales para la


instalación y otras sesiones donde participe.


Durante el taller


Usted presenta los temas y los ubica en el marco del


taller. Para cada tema, presenta el contenido y la ma-


nera como se va a tratar.


1 Ver: La caja de herramientas, Las herramientas al servicio de
la visualización, p. 107.


2 Ver: El taller de capacitación, Concepción de un taller de
capacitación, p. 34.


3 Ver: El equipo de capacitación, El guión, p. 86.




96 / 204 HACER TALLERES / El equipo de capacitación
Una guía práctica para capacitadores


El docente garantiza que los contenidos sean transmi-


tidos en un lenguaje comprensible para los partici-


pantes de todos los niveles y contextos.


Usted asegura la secuencia lógica y el entrelazamiento


de los temas.


Usted afina con el moderador las instrucciones que se


darán a los participantes para los trabajos en grupo y


facilita las intervenciones utilizando diferentes herra-


mientas.1


Usted aprovecha las visitas y excursiones para forta-


lecer los conocimientos. Si es necesario, usa materia-


les, como mapas, esquemas, diagramas, guías de ejer-


cicios.


Usted contribuye a la profundización de los temas,


facilitando referencias bibliográficas, recomendando


otros expertos en el tema, sugiriendo visitar experien-


cias en diferentes contextos o entregando direcciones


de internet.


Usted cierra cada sesión del tema asegurándose de


que los conceptos quedaron claros y que los objetivos


de aprendizaje se están logrando.


Usted participa en las reuniones continuas de retroali-


mentación del equipo de capacitación y evalúa objeti-


vamente el avance del programa, para ajustarlo de


acuerdo con las necesidades de capacitación, tanto en


los contenidos como en la metodología.


Usted revisa y ajusta los contenidos temáticos y mate-


riales día a día.


Usted procura disponer de tiempo para conversacio-


nes extracurriculares con los participantes.


Después del taller


Usted cumple con los compromisos y programación


que haya asumido.


Usted participa en la evaluación del taller y en el dise-


ño del seguimiento.


Usted revisa la fotomemoria para que los contenidos


estén correctos de acuerdo con el proceso y los resul-


tados.


Cada docente tiene un estilo parti-


cular para tratar los temas y com-


portarse ante un grupo, pero tenga


en cuenta que su relación con los participantes


se mueve en dos niveles interdependientes en-


tre sí: un nivel objetivo —qué cosas dice— y


otro emotivo —cómo las dice—.2 Por lo tanto,


si como docente de un taller sólo está interesa-


do en presentar el contenido, y no se preocupa


por crear y facilitar un ambiente de armonía y


entendimiento con los participantes, difícilmen-


1 Ver: La caja de herramientas, Las herramientas al servicio
de la participación, p. 101.


2 Ver: Base conceptual, El aprendizaje, p. 13.




El equipo de capacitación / HACER TALLERES
Una guía práctica para capacitadores


97 / 204


te los contenidos serán asimilados y apropia-


dos por ellos.


Por nuestra experiencia, consideramos que


como docente, debe poner atención en los si-


guientes elementos:


• La verdad no está dada, se construye. La


búsqueda de respuestas a un problema es un


motivo que convoca. El taller es un es pacio


para compartir, proponer, discutir, acordar y


construir respuestas.


• El punto de partida no es cero; es decir, que


la experiencia, los prejuicios y los conoci-


mientos de los participantes son el punto de


partida para iniciar la reflexión, el fortale-


cimiento de las capacidades y las posibilida-


des de cambio. Es importante explorar las opi-


niones de los participantes sobre cada tema.


• Nadie ignora todo, nadie sabe todo. Por eso


valore e integre las diferentes experiencias,


vivencias cotidianas e institucionales de los


participantes en el tratamiento de cada tema.


• Conserve la objetividad durante todo el taller.


• Tenga cuidado al abordar sentimientos po-


líticos, morales, culturales y religiosos de los


participantes.


• Utilice sólo ejemplos que conoce bien.


• Adopte un comportamiento profesional y


de seriedad, aun por fuera de las sesiones


de trabajo.


• Guarde la tranquilidad y sea tolerante y


abierto a las diferentes opiniones.


• Recuerde que la letra con risa entra, y us ted


se asombrará de la cantidad y calidad de


aportes que recibe en un taller.


7.9. Las personas de apoyo


7.9.1. ¿Quiénes son?
Las personas de apoyo colaboran con los diferentes


aspectos de la logística, de acuerdo con las necesida-


des del taller. En un taller de tipo participativo y vi-


sualizado se presentan necesidades logísticas simul-


táneas. Si se dispone de recursos económicos, se


puede contratar una o dos personas específicamente


para esta función; esto hará más ágil el desarrollo del


taller. De lo contrario, estas tareas pueden ser atendi-


das por el equipo de capacitación en una distribu-


ción acordada.


7.9.2. ¿Qué capacidades tienen?
Según nuestra experiencia, una persona de apoyo tie-


ne buen desempeño si cuenta con las siguientes cali-


dades:


Personalidad amable y abierta que le permita trabajar
en equipo y relacionarse fácilmente con los partici-


pantes.


Responsabilidad y puntualidad.


Capacidad de planificación y de priorizar las tareas.


Capacidad de organización y de conservar el orden.


Capacidad para manejar computadores y programas
que le permitan digitalizar documentos y carteleras y


elaborar cuadros, acetatos, esquemas o diagramas.


Capacidad para manejar equipos técnicos
y ayudas visuales.


Conocer o saber ubicar sitios o elementos clave cerca-
nos, como fotocopiadoras, almacenes o casas fotográ-


ficas, papelerías y demás lugares de los cuales se re-


quiera servicio durante el desarrollo del taller.




98 / 204 HACER TALLERES / El equipo de capacitación
Una guía práctica para capacitadores


7.9.3. ¿Qué tareas tienen?
Usted como persona de apo-


yo estará bajo la dirección del


coordinador, aunque colabo-


ra con todos los integrantes


del equipo de capacitación.


Por lo general, usted está pre-


sente desde un día antes hasta


un día después del taller.


Antes del taller


Usted verifica que la cantidad


de materiales sea suficiente


para las diferentes sesiones.


Usted verifica que los equipos


técnicos estén disponibles y


en buen estado.


Usted ayuda a preparar los materiales de apertura del


taller, así como el salón donde se instalará el taller y


otros salones que se necesiten.


Usted prepara su espacio de trabajo, con los recursos


que estén disponibles, como computador, impresora,


papel para la impresora, directorio o guía de teléfo-


nos, números de teléfonos importantes, mapa de la


ciudad y otros materiales de oficina.


Usted y su compañero, si lo hay, se reparten las tareas


del primer día de acuerdo con el guión; por ejemplo,


uno colaborará con la disponibilidad permanente de


tableros y el otro con la fotomemoria.


Usted se asegura de conocer los alrededores y de ubi-


car los sitios clave en caso de necesidad; por ejemplo,


un servicio de fotocopiado.


Usted se familiariza con el programa general (el qué


y cómo del taller) para que pueda analizar las dife-


rentes alternativas de apoyo


para el taller.


Usted conoce las personas


del equipo de capacitación


y sus roles.


Usted se informa acerca de


los perfiles y el número de


participantes.


Durante el taller


Usted colabora con mantener


las salas de trabajo en bue-


nas condiciones de limpieza


y orden.


Usted asegura permanente-


mente la disponibilidad de materiales en cantidad su-


ficiente (marcadores, papel periódico, tarjetas, alfile-


res, pegamento, cinta de enmascarar).


Usted mantiene los materiales de visualización listos


para cada sesión, es decir, el papelógrafo con sufi-


ciente papel, los tableros forrados con papel, las carte-


leras de insumo en buen estado, las tarjetas en buena


cantidad y variedad de colores y formas, y los alfileres


en los lugares asignados.


Usted se anticipa a las necesidades tanto de equipos


técnicos como de materiales didácticos, y los ubica en


los lugares asignados para cada sesión del taller. Para


esto, estará atento a las indicaciones del equipo de


capacitación y del guión.


Usted colabora para que las comidas y los refrigerios


estén a tiempo y en los lugares indicados.


Usted, a partir de lo indicado por el equipo de capaci-


tación, organiza los tableros después de cada sesión,




El equipo de capacitación / HACER TALLERES
Una guía práctica para capacitadores


99 / 204


o pega cuidadosamente las tarjetas en las carteleras y


guarda las que se quieran conservar, o ubica otras en


los lugares recomendados (algunas pueden ser utili-


zadas como insumos en sesiones posteriores) o des-


carta las que no se necesiten.


Usted transcribe los materiales de capacitación que le


sean indicados por el equipo; por ejemplo, poner en


limpio el guión, elaborar algunos cuadros o matrices.


Usted colabora en la elaboración de la fotomemoria,


de acuerdo con las recomendaciones que le haga la


persona encargada; por ejemplo, tomar algunas fotos,


llevarlas a revelar, recortar y organizar de acuerdo con


las indicaciones.


Usted consigue información general y la pone a dis-


posición de las personas del taller, como el mapa de


los alrededores, el sistema del transporte público y las


tarifas, los números de teléfonos importantes, el acce-


so a sitios turísticos, con tarifas y horarios, y las direc-


ciones de otros sitios de interés que sean relevantes


para el taller.


Usted elabora el directorio de todos participantes en


el taller y revisa que la información esté completa y


correcta.


Después del taller


Usted entrega los materiales que tenga pendientes.


Usted devuelve los equipos y colabora en la entrega


de las instalaciones en las condiciones que fueron


encontradas.


La participación en un taller le per-


mite también a usted como persona


de apoyo relacionarse con los parti-


cipantes y el equipo de capacitación,


teniendo la posibilidad de compartir y apren-


der cosas prácticas para el futuro. Esto se logra


si se interesa y mantiene una actitud abierta.


Para que pueda sacarle jugo a la experiencia


de trabajo, es decir, para tener un buen balan-


ce entre aprender y disfrutar el taller, entre otras


cosas, le recomendamos lo siguiente:


• Contar con disponibilidad de tiempo para


estar permanentemente en el taller.


• Preguntar y asegurarse de que los procedi-


mientos y resultados de las tareas son com-


prendidos con claridad. Así evitará repetir


algunas tareas y, por tanto, invertir tiempo


innecesario.


• Si quedan dudas sobre el orden de las tarje-


tas en las carteleras, antes de fijarlas es pre-


ferible consultar la persona responsable.


• En la distribución de las tareas, tenga en


cuenta sus habilidades individuales y las


prioridades del taller, e informe al coordi-


nador sobre estos arreglos.


• Como usted está en un espacio participati-


vo y todas las ideas cuentan, debe comuni-


car sus iniciativas y sugerencias al equipo


de capacitación para que puedan ser teni-


das en cuenta.




100 / 204 HACER TALLERES




La caja de herramientas / HACER TALLERES
Una guía práctica para capacitadores


101 / 204


• Sobre el trabajo anterior puedo hacer un Juego de


rol, con el fin de profundizar en el tema y permitir


que los participantes interioricen y asocien su pro-


pia experiencia con el tema.


• Los resultados del anterior trabajo en grupos pue-


den ser socializados con una herramienta de visua-


lización como las tarjetas; para elaborar las conclu-


siones se puede construir en la plenaria una carte-


lera de ideas clave.


En este ejemplo utilizamos simultáneamente las herra-


mientas para fomentar la participación y para visuali-


zar ideas o procesos que, en general, son herramien-


tas para la capacitación.


Somos conscientes de que nuestra ‘‘Caja de herramien-


tas’’ no lo tiene todo. Seguramente usted conoce otras


herramientas que querrá usar y combinar con las que


le ofrecemos aquí; precisamente de eso se trata, de


que usted vaya completando con el tiempo su propia


‘‘Caja personalizada’’.


8.1. Las herramientas al
servicio de la participación


8.1.1. ¿Cómo fomentar la participación?
Uno de los mayores retos que enfrenta el capacitador


en el desarrollo de un taller es lograr la participación


8. La caja de herramientas


E n los talleres de capacitación, lo más importantees que las personas aprendan algo y lo apliquenen su vida cotidiana. Ya hemos visto las bases
conceptuales de un taller de capacitación: el aprendi-


zaje, la comunicación, la participación y el manejo del


tiempo.


Una vez que usted tiene claridad sobre el enfoque de


la capacitación, su principal reto consiste en viabilizar


la participación y el aprendizaje mediante la elección


y el empleo de las herramientas más apropiadas. No


entraremos en la discusión semántica sobre qué es


método, instrumento, técnica o material. Sencillamen-


te le ofrecemos herramientas que usted puede elegir


según sus necesidades de visualización, participación,


análisis, presentación, integración, etc.


Estas herramientas pueden ser combinadas según la


necesidad. Por ejemplo, si nos proponemos profundi-


zar en un tema, podríamos elegir una secuencia de


herramientas como la siguiente:


• Con una herramienta de visualización presento las


fases conceptuales.


• Luego, mediante una Lluvia de ideas con tarjetas


permito que los participantes hagan aportes de su


propia experiencia para enriquecer la presentación


realizada.




102 / 204 HACER TALLERES / La caja de herramientas
Una guía práctica para capacitadores


de todos. El cuidado que se tenga desde la concep-


ción misma del taller en la preparación y selección de


las dinámicas y herramientas que se usarán en la ca-


pacitación, determina en gran medida el éxito que se


pueda tener en ese sentido.


En ocasiones se cree que el uso de herramientas par-


ticipativas es suficiente para lograr altos niveles de par-


ticipación; en realidad, aunque estas son de gran ayu-


da, en sí mismas no bastan para que los participantes


se involucren y comprometan a fondo con el proceso


del aprendizaje. A continuación incluimos algunas de


las condiciones que se deben dar para que la partici-


pación en el taller sea efectiva, según lo hemos podi-


do comprobar por medio de nuestra experiencia como


capacitadoras:


• El grado de acierto entre la necesidad de los partici-


pantes y el tema de la capacitación define el interés y


el deseo de ellos de involucrarse en el taller.


• Conviene limitar el tamaño del grupo a un número


cercano a las 25 personas y buscar que durante el


transcurso de la capacitación se realicen trabajos en


grupos pequeños de no más de 5 integrantes.


• El rol especial de la moderación es motivar y garan-


tizar que cada persona participe, equilibrando las dis-


tintas personalidades del grupo y valorando los dife-


rentes aportes.


• Establecer reglas de juego para el comportamiento y


la interacción en el taller, y hacerlas cumplir, es deter-


minante para facilitar la equidad en las intervenciones.


• El desarrollo del taller debe transcurrir con una idea


de proceso en el que se conectan los temas entre sí,


por medio de un sistema de procedimientos que si-


guen un orden lógico; por ejemplo, exposiciones en


plenaria, reflexión individual, construcciones colecti-


vas, trabajos en parejas o en grupos y plenaria de


acuerdos y conclusiones.


• Es importante propiciar oportunidades de integración


con dinámicas lúdicas o espacios extracurriculares.


• Es conveniente rotar y cambiar la composición de


los grupos de trabajo para facilitar el intercambio y


conocimiento rápido de todos los participantes entre


sí; de esta forma se facilita la integración de las perso-


nas tímidas al grupo.


• Prestar atención al lenguaje corporal de los partici-


pantes.1 Esto permite darnos cuenta de sus dudas, sus


desacuerdos o su inconformidad con la información


presentada. Usted, como moderador responsable de


la participación activa, debe facilitar que los partici-


pantes hagan preguntas con propiedad y sin temor.


• El ambiente propio del lugar y el que se forma por


efecto de la capacitación influyen en la participación. El


ambiente de trabajo en la sala del taller determina si los


participantes se sienten a gusto, despiertos y alerta; por


ejemplo, la acomodación de las sillas en filas dificulta la


visibilidad, la comunicación entre los participantes, el


conocimiento mutuo y la integración del grupo. Por


eso, para cada actividad del taller, usted debe estimar el


espacio que se necesita para trabajar holgadamente con


el número de participantes presentes.2


• La visualización es el fundamento de muchas de las


herramientas que fomentan la participación; es impor-


tante encontrar la disposición y combinación de ele-


mentos visuales más apropiados a las necesidades del


momento del aprendizaje, es decir, a la fase específica


de la ejecución del taller.3


1 Ver: Base conceptual, La comunicación, p. 19.


2 Ver: La organización de un taller de capacitación,
Lugar del taller, p. 44.


3 Ver: La caja de herramientas, Las herramientas al
servicio de la visualización, p. 107.




La caja de herramientas / HACER TALLERES
Una guía práctica para capacitadores


103 / 204


8.1.2. Trabajo en grupo
El trabajo en pequeños grupos es una de las maneras


más apropiadas y usadas para facilitar la participación,


ya que por lo general las personas están más dispues-


tas a incorporarse a un grupo cuyo tamaño reducido


favorece positivamente la comunicación y la interac-


ción. Esta relación positiva entre menor tamaño del


grupo y mayor participación se aprovecha para forta-


lecer el aprendizaje.


El trabajo en pequeños grupos se aprovecha para uti-


lizar y combinar diferentes herramientas y facilitar la


¿Cómo funciona el grupo en
un proceso participativo?


Actitud general


Actitudes individuales


Reflexiones individuales
Cambios en el grupo




104 / 204 HACER TALLERES / La caja de herramientas
Una guía práctica para capacitadores


participación; por ejemplo, un grupo aborda un tema


con un estudio de caso y el análisis lo combina con un


mapa conceptual.1


También de esta manera se ayuda a fomentar la res-


ponsabilidad, pues es más fácil que los integrantes de


un grupo pequeño asuman el trabajo, el manejo del


tiempo, las intervenciones necesarias para la partici-


pación, la producción de los resultados del ejercicio y


su presentación en la plenaria.


8.1.3. Recomendaciones para formar grupos
Presentamos dos maneras de formar grupos:


• Al azar: aquí no existe un criterio definido para se-
leccionar a quienes hacen parte de un determinado


grupo. Por ejemplo, los integrantes de la plenaria se


enumeran del 1 al 4, repitiendo la serie tantas veces


como sea necesario; luego se juntan los números 1


para conformar el grupo 1, los números 2 para formar


el grupo 2 y así sucesivamente. O también metiendo


nombres de animales repetidos en una bolsa —cuatro


o cinco gatos, cuatro o cinco perros, etc.—; los que


saquen al azar el mismo animal integrarán un grupo.


En vez de nombres de animales se pueden usar colo-


res, nombres de árboles, etc. También se puede dar la


opción de agruparse libremente.


• Según criterios definidos: se asignan o sugieren de-
terminadas personas para que hagan parte de los dis-


tintos grupos con el fin de obtener el balance o la


composición deseada; por ejemplo, grupos de partici-


pantes de disciplinas similares o interdisciplinarios;


grupos de participantes con la misma actitud frente al


tema o grupos con distintas actitudes frente al tema;


grupos del mismo género o grupos mixtos, grupos de


distintas instituciones o similares, entre otros.


8.1.4. Recomendaciones para trabajar en grupo
Para que el trabajo en grupo resulte efectivo y exitoso,


tanto el capacitador como los integrantes de los gru-


pos deben tener presentes varias consideraciones.


El capacitador procura:


• Que el tamaño del grupo no supere las 5 personas


para que cada integrante pueda participar.


• Proponer la división de roles dentro del grupo; por


ejemplo, alguien que controle el tiempo, un relator


que recoja los aportes, un moderador que conduz-


ca al grupo, un expositor que presente los resulta-


dos, etc.


• Facilitar la presentación visualizada de los resulta-


dos del trabajo en grupo, proporcionando los ma-


teriales y la asesoría para hacerlo correctamente.


• Tener visualizadas las tareas y las instrucciones para


el trabajo en grupo, y preparados los espacios de


trabajo con los materiales y equipos que serán ne-


cesarios.


• Es importante asegurarse de que las tareas son com-


prendidas por todos los integrantes.


• Acordar el tiempo para realizar el trabajo y presen-


tar los resultados.


• Permanecer atento al desempeño de los grupos,


prestar ayuda y hacerle seguimiento al empleo del


tiempo acordado.


Los integrantes de los grupos
de trabajo tratan de:


• Asegurar que todas las personas del grupo hayan


entendido la tarea.


• Ubicarse en un espacio adecuado, asegurándose


de tener los materiales y equipos necesarios.


1 Ver: La caja de herramientas, Las herramientas al servicio
de la participación, p. 101.




La caja de herramientas / HACER TALLERES
Una guía práctica para capacitadores


105 / 204


• Asumir con responsabilidad los roles asignados.


• Estructurar el tema y la forma de abordarlo, asig-


nando tiempo y herramientas para tratarlo; por ejem-


plo, recopilar las ideas individuales con tarjetas, lue-


go agruparlas, discutirlas y buscar el título más ade-


cuado para cada conjunto.1


• Si tienen dudas sobre el procedimiento o la temáti-


ca, recurrir al capacitador antes de continuar.


• Destinar un tiempo para la preparación de la pre-


sentación e incluir en ella los principales aportes y


resultados expresados en la discusión desarrollada


por el grupo.


• Que el expositor de los resultados exponga el fruto


del grupo y no sus interpretaciones personales. Si


lo hace, debe aclarar esto ante la plenaria.


8.1.5. La Retroalimentación


¿Qué es?


La retroalimentación es el proceso de devolver las im-


presiones, percepciones u opiniones producidas por


la acción y el comportamiento de una persona, con el


objetivo de fortalecer sus conocimientos y habilida-


des. El fundamento de la retroalimentación es dar y


recibir, no dar y contestar. Pero recibir y asumir críti-


cas nos pone ante una situación difícil e incómoda,


pues, por lo general, tendemos a justificar y defender


nuestra actitud o a buscar culpables cuando recibimos


un comentario de corrección. Esta actitud es una limi-


tante del potencial de aprendizaje que nos ofrece la


retroalimentación a los capacitadores.


La retroalimentación es importante para el aprendiza-


je porque fomenta y mejora los comportamientos y


las habilidades positivas, corrige y enmienda los com-


portamientos y habilidades negativas o complementa


los insuficientes.


La retroalimentación se puede incorporar en la capaci-


tación en distintas situaciones o momentos; por ejem-


plo, después de trabajos en grupo —sobre la forma de


trabajar del equipo—, o después de una presentación


—el expositor puede recibir una retroalimentación so-


bre el contenido y su forma particular de presentar—.


Para hacer la retroalimentación se pueden utilizar dife-


rentes medios: verbalmente, por escrito —por medio


del sondeo con tarjetas— o escuchando una grabación.


Nosotras hemos logrado los mejores aprendizajes con


retroalimentación por medio del video.


¿Cómo debe ser?


Para que la retroalimentación sea efectiva y se acepte


debe ser:


• Deseada: Lo más importante para que la retroali-
mentación funcione es que no se obligue a nadie a


dar o a recibir retroalimentación, porque cuando


no está apoyada en la voluntad de los involucra-


dos, ni se da bien ni se recibe bien y, por tanto, no


es fructífera para el aprendizaje.


• Descriptiva: Se debe explicar lo que uno ha visto o
ha sentido, pero no interpretar, valorar o clasificar


lo visto o experimentado. La pregunta es ¿qué vi


yo? o ¿qué impresión me quedó?


• Concreta: No se debe hablar en términos genera-
les, sino aplicar lo que se dice a la situación especi-


fica que se ha dado.


• Precisa: Se debe dar lo más clara y exacta posible, y
sin grandes enredos o introducciones, para que sea


comprensible.


• Apropiada: Se debe dar una crítica sincera y cons-
tructiva, considerando las necesidades de la perso-


1 Ver: La caja de herramientas, Las herramientas al servicio
de la capacitación, Sondeo por tarjetas, p. 138.




106 / 204 HACER TALLERES / La caja de herramientas
Una guía práctica para capacitadores


na que recibe la retroalimentación; esta no puede


ser negativa, despectiva o injusta.


• Idónea: Sólo se debe criticar y tratar cosas y com-
portamientos que la persona receptora pueda cam-


biar o influir.


• A tiempo: Se debe dar lo antes posible para recor-
dar la situación que la generó.


Sugerencias para el capacitador
• Usted debe crear un ambiente abierto y de confian-


za para facilitar la retroalimentación, ya que es una


situación delicada y en ocasiones hasta desagradable


para la persona que la recibe.


• No debe obligar a nadie a participar en la retroali-


mentación; usted debe estar seguro de que es desea-


da por los participantes.


• Antes de retroalimentar a una persona, se le debe


brindar la posibilidad de expresar cómo fue para ella


la experiencia y cómo se sintió en la situación que se


va a retroalimentar.


• Usted, como capacitador, no debe repetir o comen-


tar lo que los participantes hayan dicho.


• Usted no debe exagerar las críticas ni permitir las


críticas excesivas.


• Usted tiene que ser el árbitro del cumplimiento de


las reglas y defensor de la persona que recibe la re-


troalimentación en el momento que sea criticada con


exceso o injustamente.


• Permita el humor, pues quita el miedo y fomenta la


confianza, pero no permita que se hagan bromas crue-


les.


Sugerencias para quien
da la retroalimentación
• Mencionar en primer lugar lo positivo y luego lo


negativo.


• No hacer críticas generales sino referirse al momen-


to (el hoy y aquí) y a un ejemplo preciso.


• Dirigirse directamente al receptor de la retroalimen-


tación, mirándolo.


• Hablar en primera persona, es decir, hacer la retroa-


limentación a título personal y no en nombre de los


demás.


• Indicar las consecuencias de lo observado o perci-


bido.


• Hacer propuestas concretas y opciones de cómo


mejorar lo criticado; no dar consejos.


• No tratar aspectos de índole personal o juzgar sobre


el carácter de la persona.


• No comparar.


Sugerencias para quien
recibe la retroalimentación
• Escuchar atentamente la retroalimentación, es decir


tener una actitud abierta.


• Solicitar aclaraciones, si no comprendió lo dicho.


• No dar aclaraciones ni justificarse o defenderse.


• Elegir lo que usted quiera aceptar y aplicar.


La retroalimentación debe ser una


práctica permanente durante todo


el desarrollo de la capacitación y su


correcta aplicación beneficia y me-


jora las relaciones entre todos los integrantes


del taller —equipo y participantes—.


Alégrese de tener la posibilidad de recibir re-


troalimentación. Es una forma de mejorar sus


habilidades y saber.




La caja de herramientas / HACER TALLERES
Una guía práctica para capacitadores


107 / 204


8.2. Las herramientas al servicio
de la visualización


En el capítulo del aprendizaje mencionamos la impor-


tancia de los sentidos (vista, olfato, tacto, oído, gusto)


como medios para recibir información. En promedio,


con la vista adquirimos el 83% de la información, con


el oído 10%, a través del olfato un 4%, el 2% con el


tacto y un 1% a través del sentido del gusto.


El objetivo de la visualización es fomentar el aprendi-


zaje. La visualización no sustituye la comunicación oral,


sino que la respalda y la complementa. Lo presentado


en una ponencia o exposición exige una alta dosis de


concentración para que pueda ser recordado; pero si


se visualiza lo expuesto puede ser más fácilmente


memorizado por los asistentes y la secuencia temática


del hilo conductor de la exposición resulta más fluida.


La visualización ayuda a:


Retener mejor las cosas


Orientar a los participantes sobre el proceso


Reducir la palabrería


Elucidar lo esencial


Repasar lo que se ha presentado


Disminuir los malentendidos


En toda clase de visualización debe tenerse en cuenta


la costumbre de las personas al leer, para que lo visua-


lizado se pueda captar rápidamente. En nuestra cultu-


ra occidental lo hacemos de izquierda a derecha y de


arriba hacia abajo.


En este capítulo hablaremos sobre los diferentes mo-


mentos del taller en que se pueden usar algunas de


las principales herramientas de visualización; esta in-


formación la hemos complementado con un cuadro


en el que se explican cuáles son sus ventajas, desven-


tajas, peligros y requerimientos. Al final, también men-


cionaremos los materiales didácticos que sustentan me-


todológicamente los contenidos de la capacitación.


La elección de una u otra forma de visualización está


sujeta a varios factores: el tamaño del grupo, el conte-


nido del tema, el perfil y nivel de formación de los


participantes, la disponibilidad de material y equipos


técnicos y el momento en el cual se va a utilizar.


Las tarjetas
La visualización con tarjetas está fundamentada en el


concepto del METAPLAN®. Tiene el objetivo de facili-


tar la participación y el aprendizaje en el desarrollo


del taller: las ideas, propuestas y los resultados de las


exposiciones, discusiones y acuerdos se escriben en


tarjetas que se visualizan y así se convierten en insu-


mos para continuar trabajando. Esto también consti-


tuye la documentación diaria del proceso y forma la


base para realizar la fotomemoria.


Las tarjetas no sólo son un medio de visualización


para las presentaciones del docente, sino también un


instrumento de participación en el cual los participan-


tes escriben sus ideas y aportes. Por eso es convenien-


te tener unas bases mínimas de escolaridad. Sin em-


bargo, en las tarjetas se pueden dibujar imágenes, sus-


tituyendo así el mensaje deletreado, o se asignan per-


Vista
83%


Gusto
1% Tacto


2%


Oído
10% Olfato


4%




108 / 204 HACER TALLERES / La caja de herramientas
Una guía práctica para capacitadores


Recomendaciones para
escribir en las tarjetas


¿Cómo
hacerlo?


¿Para qué
hacerlo?


¿Por qué
hacerlo?


Sólo una idea
por tarjeta


Máximo
tres renglones
por tarjeta


Describir la idea
con palabras claras


Si necesita más de
una tarjeta para
expresar la idea,
numere las que
sean necesarias


Escriba en letra
imprenta


Evite usar sólo
letras mayúsculas


Deje espacio
entre las palabras


Escriba con azul
o negro


Escriba con el lado
ancho del marcador


Facilitar la
estructuración de
ideas


Poder leerlas a
una distancia
de cinco metros


Para que se
pueda comprender
el mensaje


Completar la idea
o mensaje


La primera letra
en mayúscula y
las demás en
minúscula se
leen mejor


Para que el mensaje
sea legible


Rojo y verde sólo
para resaltar y
subrayar


Para que se
lea mejor


Más de una idea por tarjeta
dificulta la estructuración
del mensaje


Tres renglones por
tarjeta es el límite
de legibilidad


Las palabras
aisladas no
dicen nada


Una idea completa
no necesariamente
cabe en una sola
tarjeta


Si las palabras
están muy unidas
no se leen bien


Letras en rojo o en
verde no registran
bien en las copias




La caja de herramientas / HACER TALLERES
Una guía práctica para capacitadores


109 / 204


sonas que se encarguen de escribir las ideas que se


generen en grupos de personas analfabetas.


¿Cómo utilizar las tarjetas?


Se usan tarjetas de distintas formas y colores de acuerdo


con la estructura del mensaje y la necesidad de resal-


tar y ordenar las ideas.


Le recomendamos lo siguiente:


• Los rectángulos pequeños: para las ideas y la infor-
mación.


• Los óvalos: para los títulos que encabezan grupos
de ideas e información recopiladas en los rectán-


gulos.


• Los rectángulos largos: para los títulos de los temas
de las sesiones o para las preguntas de los trabajos


en grupo.


• Los círculos: para resaltar, estructurar o evaluar algo.
• Las nubes: para títulos o preguntas importantes o


generales.


En cuanto a los colores, evite utilizar los fuertes y


chillones, que dominen y cubran con su matiz el men-


saje de la idea. Además, si va a fotografiar las cartele-


ras, es mejor utilizar tarjetas de colores claros. Para no


distraer demasiado la vista y dificultar así el aprendi-


zaje, no sobrecargue una cartelera con muchos colo-


res; lo ideal es no utilizar más de cuatro colores por


cartelera.


Usted puede elegir las formas y los colores libremen-


te; lo que le recomendamos es que siga una estructu-


ra lógica en su utilización, para que sirva al proceso


de aprendizaje.1 Además, las tarjetas:


• Permiten recolectar y estructurar ideas, introducir y


proseguir cambios.


• Permiten la combinación de diferentes formas y


colores, para diferenciar mensajes de acuerdo con


su contenido.


• Se pueden guardar temas e información comple-


mentarios.


• La información puede estar siempre presente.


• Se ve la estructura y el proceso de discusión que ha


tenido un tema.


• Ayudan a reflexionar sobre lo presentado y discutido.


• Facilitan la introducción de temas y conceptos.


• Ofrecen la visión general del tema o la discusión.


• Posibilitan la participación de todas las personas.


• Obligan a concentrarse en lo esencial.


• Ayudan a lograr un consenso alrededor del tema.


Adicionalmente a las anteriores recomendaciones, tenga


en cuenta que:


• Para muchos participantes esta es una forma nueva


de trabajar, por lo que es importante dedicar más


tiempo y explicaciones con el fin de que se adapten


a esta herramienta y puedan adoptar sus reglas.


• Para algunos pueden resultar demasiado estrictas y


resumidas.


• Se necesita mucho material (tarjetas, marcadores,


carteleras, alfileres, etc.).


Papelógrafo
El papelógrafo es el medio más conocido y usado


para grupos pequeños de trabajo o durante una ple-


naria, y en muchos sitios ha sustituido la pizarra o


1 Ver: Organización de un taller de capacitación, Listado de los
materiales necesarios para hacer un taller con visualización
participativa, p. 54.




110 / 204 HACER TALLERES / La caja de herramientas
Una guía práctica para capacitadores


tablero tradicional. Por lo general, en él se anotan so-


lamente las ideas principales o conceptos clave de la


exposición. Las letras y gráficas deben ser escritas en


un tamaño adecuado, para que se puedan leer a cierta


distancia. Además, al escribir se debe procurar mante-


ner una línea recta y una imagen clara. Las hojas utiliza-


das y con información útil se pueden colgar en la sala


de tal forma que sean visibles para los participantes.


Acetatos o transparencias
Los acetatos se utilizan por lo general en una plenaria


y se pueden usar para un grupo numeroso de partici-


pantes. Antes de utilizar acetatos o transparencias, debe


asegurarse de que haya el equipo y las instalaciones


necesarios en los lugares adecuados: retroproyector,


electricidad, enchufes alcanzables o extensiones eléc-


tricas y una superficie para proyectar.


Para elaborarlos, tenga en cuenta lo siguiente:


• Utilizar un tamaño de letra que se pueda leer (míni-


mo de 8 milímetros) y no incluir más de ocho ren-


glones por acetato.


• Dejar suficiente margen: la superficie que se pro-


yecta no es la superficie completa del acetato. Los


márgenes del formato horizontal deben ser: por la


izquierda y la derecha 5 centímetros, arriba y aba-


jo 3. Si utiliza el formato vertical, los márgenes


son: por la izquierda y la derecha 3 centímetros,


arriba y abajo 5.


• Utilizar letras mayúsculas y minúsculas: un texto


sólo en mayúscula es más difícil de leer. También


se debe elegir letra de imprenta, más legible que la


letra manuscrita.


• Elegir un contraste adecuado entre fondo y texto:


la letra oscura en fondo claro se lee mejor que la


letra clara en fondo oscuro, ahorra tinta al imprimir


el acetato y queda mejor al fotocopiarlo.


• Utilizar dibujos y gráficas: frecuentemente un dibu-


jo o una gráfica puede aclarar o decir más que mu-


chas palabras.


• Utilizar un formato único para toda la exposición.


Por ejemplo, utilice solamente un tipo de letra y al


estructurar la información utilice el mismo tipo de


enumeración.


Videobeam
La presentación con videobeam se puede interpretar


como la evolución y el perfeccionamiento del acetato;


por eso las anotaciones y las recomendaciones sobre


los acetatos también tienen validez para una presenta-


ción con videobeam.


En general, una presentación con videobeam utiliza


varios colores y efectos con movimiento; por eso debe


tenerse en cuenta:


• La proyección de los colores puede cambiar de un


videobeam a otro; por esto es recomendable hacer


una prueba de la presentación en el equipo dispo-


nible en el taller.


• Si va a pasar una presentación de videobeam a ace-


tatos, es posible que tenga que hacer algunos cam-


bios en el color y elementos del fondo y de los


tipos (texto), para obtener un fondo claro y letras


oscuras.


• Utilizar los efectos disponibles de una forma mode-


rada y adecuada al contenido y al grupo.


Otros: póster, mapas, diapositivas, fotos,
películas o videos, opacos, rotafolios y sonovisos
Estos medios también pueden ser interesantes para


visualizar su exposición. Generalmente estos materia-


les han sido elaborados previamente; por eso usted


debe balancear si tratan exactamente el tema con el


contenido deseado o solamente lo mencionan super-


ficialmente y si además son adecuados para los parti-


cipantes.


Materiales didácticos
Los materiales didácticos son el conjunto de informa-


ción que se entrega a los participantes para fortalecer




La caja de herramientas / HACER TALLERES
Una guía práctica para capacitadores


111 / 204


y complementar la capacitación, como documentos,


bibliografías, guías de trabajo.


En general existe mayor preocupación por incluir una


gran cantidad de información que por dedicarle tiem-


po y atención a la idoneidad y claridad visual del


material. Obviamente, el contenido y la esencia del


documento es lo que se desea transmitir; pero no so-


bra que el material sea atractivo y agradable, porque


así animará a los participantes a leerlo, que es precisa-


mente el objetivo que se persigue.


Los materiales didácticos de una capacitación se pue-


den entregar a los participantes antes, durante o des-


pués del taller. La decisión de cuándo hacerlo está


sujeta a las necesidades de la capacitación.


Conviene entregarlos antes del taller si el objetivo es:


Informar de antemano a los participantes y generar


una base común sobre el tema. Por lo general son


textos de lectura que introducen a los participantes en


la materia.


Conviene entregarlos durante del taller si el objetivo es:


Fomentar el aprendizaje en el momento de la presen-


tación. Pueden ser resúmenes o notas clave sobre el


tema del momento, o textos de lectura. Si son guías de


trabajo, debe entregarlas preferiblemente en el mo-


mento en que se van a usar.


Otras ventajas de entregarlos durante el taller son:


• Los materiales se incorporan en el proceso del apren-


dizaje.


• Los participantes pueden añadir sus anotaciones en


los materiales.


• El capacitador puede observar la aceptación y la


utilización de los materiales.


Si toma la decisión de entregarlos durante el taller


tenga en cuenta que:


• Pueden presentarse interrupciones en la sesión de


capacitación por la distribución en ese momento;


esto puede distraer a los participantes.


• Como el material es entregado en el momento dado,


la posibilidad de una discusión crítica sobre el con-


tenido es limitada.


Conviene entregarlos después del taller:


Si el objetivo es complementar y documentar las ex-


posiciones y fortalecer el seguimiento de la capacita-


ción. La fotomemoria puede ser uno de los materiales


que se envían después del taller, o algunos textos más


específicos sobre los temas tratados.


Algunas ventajas de entregarlos después del taller son:


• Que los participantes son motivados a hacer sus


propios apuntes durante el taller.


• Los materiales se refieren y contienen directamente


asuntos específicos del taller.


• Por lo general corresponden a solicitudes e intere-


ses de los participantes, con el propósito de pro-


fundizar un tema.


• Apoyan tareas del seguimiento y los compromisos.


Si decide entregarlos después del taller tenga en cuen-


ta que:


• Los participantes no pueden agregar sus apuntes


directamente en los materiales.


• Existe el peligro de que los materiales no sean


leídos, sino apenas guardados sin ser utilizados.


• Disminuye la retroalimentación.


• El envío puede ser costoso y toma tiempo.




112 / 204 HACER TALLERES / La caja de herramientas
Una guía práctica para capacitadores


8.2.1. Cuadro de herramientas de presentación


Tarjetas
Ventajas
• Muy versátil.
• Se va construyendo con la


ayuda de los participantes.
• Favorece la participación.
• Se puede dar una secuencia


lógica y ordenada a las ideas
y agruparlas en categorías
para visualizar los procesos.


Desventajas
• Sirve sólo para grupos pe-


queños (hasta 25 participan-
tes).


• Requiere que el capacitador
tenga destreza en el manejo
de esta herramienta e impli-
ca dar instrucciones muy es-
pecíficas a los participantes.


• Emplea gran cantidad de ma-
teriales.


Peligros
• Que el capacitador no ten-


ga claridad sobre el objeti-
vo de la car telera o de
cómo debe quedar, por lo
que el ejercicio resulta en-
redado y se pierden ideas
importantes.


¿Qué necesito?
• Papel durable.
• Tarjetas.
• Alfileres.
• Cinta adhesiva.
• Pegamento.
• Marcadores.
• Una pared grande para
exhibición.


Papelógrafo
Ventajas
• Bajo costo.
• Es fácilmente transportable, lo


que permite hacer presentacio-
nes fuera del recinto principal
del taller, inclusive en exterio-
res.


• Bajos requerimientos técnicos.
• Permite que a hojas preelabo-


radas se les vayan agregando
aportes, ideas o anotaciones
durante la presentación o en
un momento posterior duran-
te el taller.


• Se puede preparar y producir
la presentación en el sitio.


• La información puede perma-
necer a la vista durante todo
el taller.


• Cuando se presentan proble-
mas técnicos para proyectar una
presentación preparada en el
computador o los acetatos, este
medio lo puede sacar del apu-
ro para hacer su presentación.


Desventajas
• Dispendioso de archivar.
• Sirve sólo para pequeños


grupos (máximo 15 per-
sonas).


• El expositor se ve obliga-
do durante buena parte
de la exposición a dar la
espalda al público.


Peligros
• Comenzar a escribir con


el tamaño de letra ade-
cuado e irlo reduciendo
hasta que se vuelve ilegi-
ble.


• Calcular mal el espacio
disponible o la cantidad
de información que debe
ir en cada hoja.


• Calcular mal la cantidad
de hojas necesarias para
la presentación.


• Calcular mal el tiempo de
exposición.


¿Qué necesito?
• Papelógrafo.
• Papel.
• Marcadores.
• Si se elaboran las páginas durante


la presentación, preparar un mo-
delo con la cantidad de informa-
ción que va en cada página y su
disposición. Hacer en cada hoja una
anotación de tiempo para calcular
el tiempo de exposición.


25 x 42 cm


11 x 19 cm


10 x 20,5 cm


10 x 55 cm


14 cm


19,5 cm




La caja de herramientas / HACER TALLERES
Una guía práctica para capacitadores


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Ventajas
• Puede ir construyendo y me-


jorando su presentación con
el tiempo, y adicionar infor-
mación y anotaciones con un
marcador especial durante la
presentación.


• No exige destrezas especia-
les del capacitador.


• Puede elaborarlos e impri-
mirlos en su propio compu-
tador


• Se archiva fácilmente.
• Ocupa poco espacio.
• Puede ir construyendo un


concepto o una figura (dia-
grama, mapa, etc...) durante
la presentación, para ilustrar
un proceso o un ordena-
miento lógico por medio de
la superposición de acetatos.


Desventajas
• Requiere de mucho orden y


conocer a fondo la presen-
tación (los acetatos deben
estar numerados para cada
ocasión o presentación).


• En cada acetato caben pocas
líneas de texto de buen ta-
maño; por lo tanto, sirve só-
lamente para enunciar ideas
o conceptos clave que de-
ben ser desarrollados verbal-
mente por el expositor o ca-
pacitador.


• La oscuridad necesaria para
la proyección impide que los
participantes puedan tomar
apuntes.


• Se debe entregar por escrito
a los participantes la totali-
dad de los conceptos ex-
puestos en los acetatos, in-
cluyendo lo que el exposi-
tor desarrollará verbalmen-
te pero de manera más am-
plia y completa; para ese fin,
por lo tanto, no es apropia-
do fotocopiar o imprimir los
acetatos.


Peligros
• Demasiada información en


cada acetato y letra muy
pequeña que en la proyec-
ción resulta ilegible.


• La imagen proyectada no
cuadra con la proporción de
la pantalla.


• Acetatos rayados, envejeci-
dos o desteñidos que resul-
tan ilegibles.


• Textos muy densos, más
apropiados para un folleto.


• El proyector queda prendido
y sin acetato, lo que distrae la
atención del auditorio.


• La exposición no coincide
con el acetato en la pantalla.


• El tiempo previsto no alcan-
za para exponer todos los
acetatos y al terminar la ex-
posición se quedan sin pre-
sentar conceptos clave.


• Utilizar el tiempo de la ex-
posición para ajustar la ima-
gen (ubicación, foco, distan-
cia, conexiones, etc.).


• Se funde el bombillo.


¿Qué necesito?
• Un guión inicial que sirva de


guía para desarrollar ordena-
damente las ideas en cada
uno de los acetatos.


• Acetatos para impresora lá-
ser, de punto o fotocopiado-
ra, para imprimir en color o
con tinta negra (según sus
necesidades o equipos).


• Marcador especial para ace-
tatos (de tinta permanente).


• Equipo de proyección.
• Bombillo de repuesto.
• Un guión para el expositor


con las ideas complementa-
rias que deberá desarrollar
verbalmente a partir de cada
acetato.


Acetatos




114 / 204 HACER TALLERES / La caja de herramientas
Una guía práctica para capacitadores


Ventajas
• Puede ir construyendo y mejo-


rando su presentación con el
tiempo, adicionando o cambian-
do de lugar las diapositivas.


• Permite combinar imágenes con
texto.


• Sirve para hacer presentaciones
ante grupos pequeños o gran-
des.


• Es especialmente útil para mos-
trar detalles de maquinaria, lu-
gares, personajes y en general
imágenes captadas por medio
de cámara fotográfica.


Desventajas
• No permiten adicionar informa-


ción durante la presentación.
• Se deterioran con facilidad.
• Sólo puede devolverse durante


la presentación en forma lineal.
• Es costosa y dispendiosa de pro-


ducir.
• La oscuridad necesaria para la


proyección impide que los par-
ticipantes tomen apuntes.


Diapositivas


Ventajas
• Permiten presentar infor-


mación sistematizada y per-
manente, incluir fotografías,
imágenes, mapas, diagra-
mas y texto entre otros.


• Pueden quedar exhibidas
durante todo el taller.


• Son manejables.


Desventajas
• Se requiere tiempo para


diseñarlas y elaborarlas.
• No se pueden enriquecer


con comentarios.
• Es necesario disponer de


mucho espacio para exhi-
birlas.


Peligros
• Utilizar notas escritas por otros o que no


se conocen bien.
• Leer literalmente las notas, es decir, que


la exposición resulte ‘’telegrafiada’’ y los
conceptos pierdan sentido y profundidad.


• Acostumbrarse a las notas o depender
de ellas para hablar con claridad y senti-
do lógico.


• Que la exposición no coincida con la in-
formación entregada por escrito a los par-
ticipantes.


¿Qué necesito?
• Papel durable.
• Imágenes, fotos, mapas, diagramas, etc.
• Pegamento.
• Recursos de impresión.
• Cinta adhesiva u otro medio para fijarlas


a la pared.


Carteleras


Peligros
• El empleo de fotografías de mala ca-


lidad, lo cual sólo es evidente cuan-
do la diapositiva es proyectada.


• Que se produzcan fallas técnicas y de
logística el día de la presentación: se
traba el carrete, se funde el bombillo,
se produce un corte de energía...


¿Qué necesito?
• Un guión.
• Presentación montada en el compu-


tador e imágenes adicionales para
enviar al servicio que provee las dia-
positivas.


• Numerar las diapositivas.
• Salón y recursos técnicos apropia-


dos: equipo de proyección, mesa,
control remoto.


• Bombillo de repuesto.
• Hacer una proyección de ensayo


para corroborar el orden de la pre-
sentación, así como la nitidez y cali-
dad de las diapositivas, la adecuada
ubicación del equipo, el foco y la vi-
sibilidad desde todos los puntos del
salón.




La caja de herramientas / HACER TALLERES
Una guía práctica para capacitadores


115 / 204


Ventajas
• Complementar la in-


formación resumida
que se presente por
otros medios como
acetatos, diapositivas,
opacos, ordenador,
etc.


• Refrescar la memoria
del expositor y ayu-
dar a seguir el hilo
conductor de la pre-
sentación.


• Muy útil para recor-
dar e incluir datos es-
tadísticos.


• Si sólo tiene notas o
fallaron los medios
técnicos, puede utili-
zarlas para hacer una
exposición verbal.


Desventajas
• Requiere habilidades


tanto para su diseño
como para la presen-
tación.


• Genera rechazo en al-
gunos públicos.


• La oscuridad necesaria
para la proyección im-
pide
que los participantes
puedan tomar apuntes.


Peligros
• Demasiados efectos


que distraen al audito-
rio de lo fundamental.


• No hay unidad visual ni
gráfica.


¿Qué necesito?
• Un guión.
• Recursos técnicos para preparar la presentación.
• Salón adecuado: que se pueda oscurecer, con vi-


sibilidad para todos los participantes y una pan-
talla o pared en la que se proyecta la imagen.


• Energía eléctrica.
• Conocimientos técnicos.
• Disponibilidad de equipos, cables y recursos téc-


nicos que exija la presentación (computador, VHS,
línea telefónica., etc.).


• Una mesa adecuada para disponer los equipos.
• El disquete, casete o disco que contiene la pre-


sentación.


Videobeam
o datashow


Desventajas
• El expositor debe desarrollar


su propio estilo de guión y de
notas, fácil de seguir y enten-
der.


Peligros
• Utilizar notas escritas por


otros o que no se conocen
bien.


• Leer literalmente las notas, es
decir, que la exposición resul-
te ‘’telegrafiada’’ y los concep-
tos pierdan sentido y profun-
didad.


• Acostumbrarse a las notas o
depender de ellas para hablar
con claridad y sentido lógico.


• Que la información presenta-
da no coincida con la entre-
gada por escrito a los partici-
pantes.


Notas o
apuntes


¿Qué necesito?
• La información complementa-


ria a las ideas que se enuncian
por otros medios (acetatos,
diapositivas, papelógrafo, etc.)
no la misma.


• Tarjetas numeradas o diferen-
ciadas por colores y ordenadas
según el orden lógico del tema.


• Escritura clara y concisa.
• Luz suficiente y bien ubicada


para leer las notas. Es ideal uti-
lizar una lámpara halógena de
mesa con la luz dirigida hacia
abajo, que produce un haz es-
trecho que no afecta la proyec-
ción ni distrae al auditorio.


• Hacer un ensayo para contabi-
lizar el tiempo y hacer las ano-
taciones correspondientes en
las tarjetas.


Ventajas
• Puede ser conectado al com-


putador o a un reproductor
de video para proyectar imá-
genes fijas o en movimiento.


• Dinamiza las presentaciones.
• Versatilidad.
• Facilita la graficación.
• Flexibilidad.
• Una misma presentación pue-


de ser utilizada muchas veces.
• El expositor no necesita dar


la espalda al público.
• Tiempos de producción cortos.
• Permite proyectar diferentes


tipos de presentación: en vi-
deo, preparada en el compu-
tador (con o sin efectos), vi-
deoconferencia, etc. La imagen
proyectada por el videobeam
puede verse reflejada en una
pared, en un telón o en una
pantalla.




116 / 204 HACER TALLERES / La caja de herramientas
Una guía práctica para capacitadores


Video
Ventajas
• Permite registrar pro-


cesos.
• Es agradable porque


puede incluir músi-
ca, efectos especia-
les, imagen y audio
simultáneamente.


• Es impactante.


Desventajas
• Dependiendo del me-


dio de proyección, sólo
sirve para grupos re-
ducidos.


• Requiere habilidad en
el manejo del compu-
tador.


• Tal y como ocurre con
los acetatos (que pue-
den ser preparados
por este medio), sirve
para enunciar ideas y
conceptos mediante
frases o listas. No es
apropiado para pre-
sentar párrafos largos.


• Es necesario entregar
a los participantes un
documento impreso
que incluya lo que el
expositor desarrollará
verbalmente, pues la
oscuridad necesaria
para la producción im-
pide que los asistentes
tomen apuntes.


¿Qué necesito?
• Un guión general.
• Un guión de preproducción.
• Equipo de producción y ma-


terial (cámara, luces, micró-
fonos, cables, casetes o dis-
cos grabables).


• Equipo de visualización para
inventario de imágenes.


• Guión de postproducción.
• Equipo y materiales de post-


producción.
• Pago de derechos de autor


de la música (si la va a utili-
zar).


• Locutor, editor, productor.
• Transporte.
• Salón apropiado para la pro-


yección y equipos (video-
beam, televisor, VHS, pantalla
o pared, etc.).


Ventajas
• Fácilmente transportable


en un disquete o un CD.
• Es versátil, puede modifi-


carla cuantas veces sea
necesario, cambiar el or-
den de los cuadros, intro-
ducir nueva información,
etc.


• Los programas disponibles
en el mercado permiten
incluir efectos de movi-
miento, composición, color,
etc., que tienen un gran
efecto en el público.


• Puede ser interactiva.
• No requiere destrezas di-


ferentes a conocer el ma-
nejo del programa.


• Se puede proyectar por di-
ferentes medios (un mo-
nitor o videobeam) o im-
primirla en acetatos u opa-
cos y presentarla median-
te diferentes sistemas de
proyección.


Peligros
• Exceso de efectos o


efectos no pertinen-
tes que distraen la
atención de lo funda-
mental.


• Falta unidad gráfica.
• Exceso de informa-


ción.
• Fallas en las condicio-


nes técnicas de pro-
yección: el programa
utilizado no está en el
computador disponi-
ble en el lugar, fallas
en la conexión de los
cables, monitor muy
pequeño, falla el vi-
deobeam, etc.


• Utilizar para la expo-
sición una presenta-
ción preparada por
otra persona, sin ha-
berla examinado o ha-
berse tomado el tiem-
po necesario para co-
nocerla.


¿Qué necesito?
• Un guión.
• Un computador con el


programa apropiado.
• Fotos, diagramas, mapas,


logotipos, dibujos, esque-
mas, etc. y escaner para in-
troducirlos al ordenador.


• Un computador en el sitio
del taller con el mismo pro-
grama utilizado para pre-
parar el archivo y las mis-
mas fuentes utilizadas en la
presentación (tipos).


• Un medio de proyección:
televisor, videobeam y pan-
talla, telón o pared.


• Salón adecuado: que se pue-
da oscurecer y que tenga
buena visibilidad de la super-
ficie de proyección para to-
dos los participantes.


• Guión para el expositor.
• Ensayo previo en el lugar.


Presentación
en computador


Desventajas
• Muy costoso.
• Requerimientos técnicos


muy exigentes.
• Es lineal, tiene un principio,


un desarrollo y un final que
son inmodificables.


• No permite introducir co-
mentarios durante la pre-
sentación.


• Desde el momento de la
preproducción, es decir, en
el proceso de producir el
guión, se debe tener gran
claridad sobre la estructu-
ra del tema.


• Requiere de destrezas es-
pecíficas para su prepara-
ción.


Peligros
• La narración no co-


incide con la expo-
sición.


• Problemas logísticos
impiden la proyec-
ción (falta un cable
de extensión o co-
nexión, falla la ener-
gía eléctrica, etc.).




La caja de herramientas / HACER TALLERES
Una guía práctica para capacitadores


117 / 204


Visita de
campo
Ventajas
• Contacto directo y real con una


experiencia que es pertinente
en el aprendizaje.


• Es interactiva.
• Favorece la participación y la in-


tervención de los participantes
mediante preguntas espontá-
neas.


• En ocasiones, la experiencia que
proporciona la visita al grupo es
insustituible en el proceso de
capacitación.


• No exige el empleo de medios
técnicos, con la excepción úni-
ca del megáfono.


Desventajas
• Tanto los visitantes como los an-


fitriones deben recibir una in-
ducción previa para que el en-
cuentro sea productivo y para
reducir los impactos negativos.


• Requiere de una preparación
cuidadosa y la confirmación, en
un momento cercano a la visita,
de que las condiciones relevan-
tes del lugar están vigentes.


• Requiere que el acompañante
(docente, coordinador o mode-
rador) tenga la habilidad de
mantener la cohesión del gru-
po durante la visita.


Peligros
• Fallas en los medios de transporte.
• Choques culturales entre los visitantes y los


anfitriones.
• El tiempo invertido en el desplazamiento es


mayor que la duración de la visita o excesivo
respecto de los beneficios que aporta la ex-
cursión.


• El grupo impacta negativamente a los anfi-
triones.


• Problemas de orden público.
• Si el espacio es muy amplio, el grupo puede


dispersarse.
• Las condiciones del lugar cambiaron y la visita


pierde su razón de ser porque no se encuen-
tra lo que se esperaba (un proceso, un grupo
de personas, un procedimiento...).


• El megáfono distorsiona el sonido y no puede
cumplir su función.


• El tiempo de la visita se extiende más allá de
lo programado.


• El capacitador no puede mantener el hilo con-
ductor (la pertinencia de la visita con el tema y
con el taller) por lo que esta actividad de capa-
citación se convierte en un paseo y se pierde
una buena cantidad de tiempo que es
irremplazable en el contexto de la capacitación.


¿Qué necesito?
• Medios de transporte.
• Programa.
• Instrucciones para el com-


portamiento que debe se-
guir el grupo y un guión de
la visita.


• Mapas del lugar.
• Un anfitrión encargado y


preparado para la visita.
• Confirmación de todos los


detalles (alimentación si es
necesaria, disponibilidad de
servicios sanitarios, etc.).


• Un megáfono.
• Importante: el grupo debe


saber con anticipación cuál
es el atuendo apropiado (za-
patos, abrigos, sombrero, im-
permeable) y si es necesa-
rio llevar insecticida o blo-
queador solar, etc.




118 / 204 HACER TALLERES / La caja de herramientas
Una guía práctica para capacitadores


Para toda visualización el arte está


en comprimir en pocas palabras e


imágenes el contenido del mensaje.


Pero tenga cuidado de no usar palabras aisla-


das que dificulten la comprensión de la idea.


Utilice los medios de visualización que usted do-


mina. Si utiliza alguno por primera vez, pruebe


antes y muestre a alguna persona de su con-


fianza lo que desea presentar, para conocer su


opinión acerca de la calidad y ajustar y refinar


su presentación.


Elija los medios de visualización que sean apro-


piados para el grupo de participantes y no exa-


gere utilizando muchos y distintos medios de vi-


sualización. Primero, porque usted tiene que or-


ganizar más; segundo, porque con esto hay ma-


yores posibilidades de fallar, y tercero, porque


8.3. Las herramientas al servicio
de la capacitación


Desde el principio declaramos que la participación es


uno de los ejes del enfoque de este manual. También


aseguramos que lograr la participación es un desafío,


que puede enfrentarse exitosamente por medio de una


combinación de factores; uno de estos es el uso de


herramientas didácticas.


Nosotras hemos realizado una recopilación de herra-


mientas que son complementarias entre sí para su-


plir diferentes necesidades de capacitación, y que


usted puede mejorar con las que ya conoce, con sus


propias consultas o con una combinación adecuada


de ambas.


muchos cambios también cansan a los partici-


pantes. Recuerde que cantidad no es sinónimo


de calidad. Esto también cuenta para la canti-


dad y combinación de colores. Lo más vistoso y


colorido no es lo más comprensible; uselas para


enfatizar y no para impresionar. Cuando


visualice, diríjase al grupo y no a la pantalla o


tablero.


Somos conscientes de que existen circunstancias


en las que no se puede llevar a cabo una visua-


lización como la que recomendamos en este ca-


pítulo. En este caso, existen otras formas de reco-


ger la información del taller y elaborar la docu-


mentación; por ejemplo, las grabaciones de las


sesiones de trabajo, las presentaciones y las dis-


cusiones. Pero esto toma tiempo y se requiere


disciplina y compromiso para recuperar la in-


formación recolectada.


¿Qué herramienta utilizar?
Recuerde que no hay recetas; las herramientas que


presentamos aquí deben ser tomadas como una de


las posibles opciones para abordar un cierto enfoque


participativo. Cada taller es un evento único y por


tanto la elección estará sujeta al balance de los si-


guientes criterios:


• El tema del taller y sus contenidos.


• El tipo de información que se quiere obtener: cuali-


tativa o cuantitativa.


• La manera como se va a guardar la información


obtenida: en su forma original de recolección o so-


lamente un resumen de lo sucedido.


• El perfil profesional y personal de los participantes:


¿practican las mismas disciplinas o tienen el mismo




La caja de herramientas / HACER TALLERES
Una guía práctica para capacitadores


119 / 204


nivel de experiencia?, ¿es un grupo de perfil hetero-


géneo?; si es mezclado, ¿cómo es la proporción de


unos con respecto a otros?


• El tamaño del grupo de participantes. Existen herra-


mientas que son útiles en grupos reducidos y pier-


den su objetividad y efectividad en grupos nume-


rosos.


• El momento del proceso de la capacitación, es de-


cir, si se implementa en una etapa inicial, en una


intermedia, en una fase avanzada de la ejecución


del taller o inclusive en la etapa final o de postaller.


• La necesidad específica; por ejemplo, analizar pro-


blemas, priorizar alternativas o tomar decisiones.


• El tiempo disponible para realizar el ejercicio.


• El contexto cultural en el cual se desarrolla.


• El espacio físico donde se aplicará.


• El nivel de conocimiento y manejo que el equi-


po de capacitación tiene de las herramientas.


• La disponibilidad de los insumos y materiales que


requiere la implementación de cada herramienta.


Las necesidades de los participantes determinan la


combinación de herramientas que permite elevar


los niveles de participación y obtener la informa-


ción más acertada del cruce de los diferentes resul-


tados.


Antes de proponer el empleo de una u otra herra-


mienta es recomendable verificar con anterioridad


el manejo que se tiene de ella y confirmar que la


cantidad y calidad de los requerimientos técnicos y


logísticos estén disponibles.


Deber tenerse cuidado de no trans-


mitir la sensación de que se quiere


instrumentalizar la participación,


pues estas herramientas son medios


y, por lo tanto, utilizar una u otra no es el fin


en sí. Lo más importante es llegar a satisfacer


las necesidades de capacitación de los partici-


pantes; hacia ese propósito debe estar dirigido


el uso de las herramientas participativas.


Procure utilizar herramientas que ya conoce


por su experiencia anterior o una nueva que


haya ensayado y de cuyo funcionamiento esté


seguro. Nunca improvise.


Si existe una alternativa por parte de los parti-


cipantes a la herramienta y procedimiento que


usted propone, no se incomode; por el contra-


rio, conózcala y busque mejorar su propia caja


de herramientas. Así también usted respeta y


valora a los participantes y pone en práctica el


principio de que el aprendizaje es mutuo.


Antes de llevar a cabo la etapa de aplicación


de cualquier herramienta, asegúrese de que el


procedimiento ha quedado claro; así se crea


un ambiente de confianza. Muestre flexibili-


dad para adaptar a las circunstancias la he-


rramienta elegida, en caso de que sea necesa-


rio; sea creativo para aprovechar al máximo


las opiniones de los participantes. Procure vi-


sualizar los objetivos, los materiales necesarios,


los pasos, los resultados esperados, el tiempo y


las recomendaciones específicas de cada di-


námica; esto ayudará a lograr los objetivos con


mayor precisión.




120 / 204 HACER TALLERES




La caja de herramientas / HACER TALLERES
Una guía práctica para capacitadores


121 / 204


¿ Para
cuántas
personas ?


¿ Cuánto
tiempo toma ?


¿ Cuándo se usa ?¿ Para qué sirve ?


¿ Qué materiales necesito ?


¿ Qué variaciones puede tener ?


¿ Otras recomendaciones ?


¿ Cómo se usa ?


Para iniciar y conocerse mutua-
mente. Con criterios definidos se
asegura que al hacer la presenta-
ción de los participantes se reciba
de todos la información básica.


Al iniciar el taller.


Cartelera, papelógrafo y marcadores.


1. En vez de escribir directamente en el
papelógrafo puede utilizar tarjetas, una
por dato. Cada persona que pasa ade-
lante a exponer va pegando sus tarjetas
en la cartelera.


2. Los participantes se pueden presen-
tar mutuamente en pareja.


3. Si se quiere una presentación muy rá-
pida se le pide a cada participante que
se presente con su nombre y un adjeti-
vo: por ejemplo, Ana la sonriente, Juan
el osado, etc.


La ventaja de esta presentación es que
puede ser preparada antes de que co-
mience el taller propiamente dicho, de
manera que los participantes estén en-
tretenidos rellenando la matriz.


Se puede incluir otros datos como por
ejemplo ‘el día más felíz’, cosas que no
le gustan, lo que más quiere, sus temo-
res, etc.


1. Se prepara una cartelera en la que
hay datos de los participantes que
es importante saber; por ejemplo,
nombre, edad, procedencia, estado
civil, hijos, profesión, pasatiempos,
sueños, libro favorito, música favo-
rita, etcétera.


2. Se asigna un tiempo para que los
propios participantes escriban sus
datos en la matriz al entrar al salón.


3. Después, cada participante lee y
explica sus propios datos al grupo.


4. La cartelera permanece visible du-
rante todo el taller.


10 - 25
En total:


10 - 50 minutos
Por persona:
2 minutos


Nombre Procedencia Profesión Cargo Pasatiempo ¿Con qué
sueña?


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122 / 204 HACER TALLERES / La caja de herramientas
Una guía práctica para capacitadores


¿ Para
cuántas
personas ?


¿ Cuánto
tiempo toma ?


¿ Cuándo se usa ?¿ Para qué sirve ?


¿ Qué materiales necesito ?


¿ Qué variaciones puede tener ?


¿ Otras recomendaciones ?


¿ Cómo se usa ?


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10 - 25
Entrevistas:


15 minutos


Presentación
por cada persona:


2 minutos


Para conocerse mutuamente al dar
inicio al taller. Esta herramienta
ayuda a romper el hielo porque
permite que los participantes ha-
blen más de aspectos personales
con lo que se llega a un conoci-
miento más profundo del grupo.


Al iniciar el taller.


Papel para tomar apuntes.


Visualizar la información recibida en
tarjetas que se pegan en una cartelera
en la medida en que se va haciendo
la exposición. Al final queda una ta-
bla con la información de todos los
participantes.


La cantidad de información que se es-
pere obtener en la entrevista depen-
derá del tipo de evento y de la rele-
vancia que determinados datos pue-
dan tener para el taller.


1. Se forman parejas.


2. Las parejas se entrevistan mutuamente
preguntándose datos personales de interés.
Esto lo hace cada pareja en privado.


3. Cada participante presenta a su pareja ante
el grupo, socializando lo que averiguó
en la entrevista privada.


En total, toma entre 30 y 75 minutos
desarrollar esta herramienta.


Busque que las parejas se confor-
men entre personas que no se co-
nocen o que se conocen poco. Si se
percata de que algunas parejas que-
daron conformadas por personas
que ya se conocen intervenga para
cambiar esa situación.


Se pueden incluir datos de la pre-
sentación estandarizada.




La caja de herramientas / HACER TALLERES
Una guía práctica para capacitadores


123 / 204


¿ Para
cuántas
personas ?


¿ Cuánto
tiempo toma ?


¿ Cuándo se usa ?¿ Para qué sirve ?


¿ Qué materiales necesito ?


¿ Qué variaciones puede tener ?


¿ Otras recomendaciones ?


¿ Cómo se usa ?


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5 - 20
Dibujo:


10 minutos


Exposición
de cada participante:


2 minutos


Para iniciar el taller y conocerse
mutuamente; tiene la ventaja de
que incentiva la creatividad y
ayuda a romper el hielo entre
los participantes.


Al inicio del taller.


Papeles, marcadores y lápices.


Después de hacer el propio di-
bujo, los participantes pueden
formar parejas, entrevistarse y
presentarse mutuamente ante el
grupo.


En vez de hacer un dibujo, cada
participante puede escribir una
frase con la cual se identifica.


Esta herramienta también es ade-
cuada para iniciar un taller en el
que participan personas que ya
se conocen.


1. Cada participante recibe una hoja en blanco
y marcadores o lápices.


2. Cada participante dibuja una imagen en la
que se siente representado.


3. Se hace una exposición en la que cada
participante se presenta y explica su dibujo.


Implementarla toma entre 20 y 60 minutos:
10 minutos para hacer el dibujo y 2 minutos
máximo para la exposición de cada participante.




124 / 204 HACER TALLERES / La caja de herramientas
Una guía práctica para capacitadores


¿ Para
cuántas
personas ?


¿ Cuánto
tiempo toma ?


¿ Cuándo se usa ?¿ Para qué sirve ?


¿ Qué materiales necesito ?


¿ Qué variaciones puede tener ?


¿ Otras recomendaciones ?


¿ Cómo se usa ?


Pa
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Hasta


25
Elegir las imágenes:


5 minutos


Exposición
de cada participante:


2 minutos


Para conocerse mutuamente e ini-
ciar. Ayuda a romper el hielo, pues
las ilustraciones estimulan la narra-
ción de anécdotas e informaciones
que generalmente no surgen en una
presentación personal. También es
adecuada para iniciar un taller en el
que los participantes ya se conocen.


Al iniciar el taller.


Muchas ilustraciones (de almanaques,
revistas, postales, pequeños afiches, et-
cétera) con motivos variados de paisa-
jes, situaciones, personas, cosas...


1. Según la cantidad de participantes y
el tiempo disponible, se puede redu-
cir el número de ilustraciones por per-
sona a dos o a una.


2. Pedir a los participantes que elijan
una ilustración que les guste mucho y
otra que no les guste para que en la
exposición expliquen sus motivos.


3. Después de elegir las imágenes, los
participantes pueden formar parejas,
entrevistarse mutuamente y presentar
al compañero ante la plenaria.


1. Se reparten muchas ilustraciones sobre una mesa
grande o sobre el suelo de tal forma que todos
puedan verlas.


2. Cada persona elige tres ilustraciones que tengan
relación con sus experiencias personales o en las que
se sientan representados.


3. Cada participante se presenta brevemente,
mencionando su nombre, profesión, etcétera;
al final, muestra las ilustraciones que eligió y
comenta por qué las escogió.


Implementar esta herramienta toma entre 30 y 60
minutos: 5 minutos para elegir las imágenes y 2
minutos máximo para la presentación de cada
participante.


1. Es importante que las ilustraciones
tengan una gran diversidad de temáti-
cas y motivos; a mayor diversidad, me-
jor resultará la dinámica.


2. Las ilustraciones deben ser suficien-
temente grandes como para que sean
visibles al público en la plenaria.




La caja de herramientas / HACER TALLERES
Una guía práctica para capacitadores


125 / 204


¿ Para
cuántas
personas ?


¿ Cuánto
tiempo toma ?


¿ Cuándo se usa ?¿ Para qué sirve ?


¿ Qué materiales necesito ?


¿ Qué variaciones puede tener ?


¿ Otras recomendaciones ?


¿ Cómo se usa ?


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5 - 25
Para dibujar el escudo:


5 minutos


Exposición
de cada participante:


3 minutos


Para conocerse y dar inicio al taller.
Ayuda a romper el hielo pues abre
un espacio para contar, de manera
creativa, información que general-
mente no surge en una presentación
personal. También es adecuada para
iniciar un taller en el que participan
personas que ya se conocen.


Al iniciar el taller.


Papeles y marcadores o lápices.


1. Los aspectos se pueden definir
entre todo el grupo o cada persona
puede elegir los suyos.


2. El escudo puede representar el
proyecto en que trabaja.


3. En vez de dibujar un símbolo
pueden escribir una frase.


Procure que los participantes se sien-
tan en la libertad de hacer pública
la información de manera volunta-
ria; si, por ejemplo, alguno no sien-
te deseos de informar sobre su ado-
lescencia, no lo presione, presénte-
le una alternativa.


1. Cada persona recibe una hoja en blanco, dibuja en ella
un escudo y lo divide en cuatro partes.


2. Cada parte representa un aspecto significante de su vida:
profesión, intereses personales, familia, etcétera.


3. En cada una de las partes, los participantes dibujan un
símbolo que represente ese aspecto de su vida.


4. Cada uno de los participantes presenta a la plenaria su
escudo y explica los símbolos que eligió.


Implementar esta herramienta toma entre 20 y 60
minutos: 5 minutos para dibujar el escudo y unos 3
minutos para la exposición de cada participante.


Niñez Adolescencia


Vida personal Vida profesional




126 / 204 HACER TALLERES / La caja de herramientas
Una guía práctica para capacitadores


¿ Para
cuántas
personas ?


¿ Cuánto
tiempo toma ?


¿ Cuándo se usa ?¿ Para qué sirve ?


¿ Qué materiales necesito ?


¿ Qué variaciones puede tener ?


¿ Otras recomendaciones ?


¿ Cómo se usa ?


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10 - 25
Escribir el libro:
10 minutos


Exposición
de cada participante:


3 minutos


Para iniciar y conocerse
mutuamente.


Al inicio del taller.


Papel y marcadores o lápices.


El capacitador puede recoger las hojas
y leer los libros en voz alta. El grupo
adivina de quién es el libro. después,
el autor del libro hace sus comenta-
rios adicionales.


Esto es posible cuando existe un cier-
to nivel de conocimiento entre los par-
ticipantes.


1. Se reparten hojas en blanco y
marcadores o lápices.


2. Cada participante escoge un título para su
obra y desarrolla entre 4 y 8 capítulos que
representen su vida, por ejemplo: infancia,
adolescencia, estudios, vida laboral, mi
familia, mi barrio, mi ciudad, mis preferen-
cias, mis conflictos, mis retos, mis amores,
etcétera.


3. Ante la plenaria, cada participante lee su
propio libro y hace comentarios adicionales
si es necesario.


Implementar esta herramienta toma entre 60
y 90 minutos: 10 minutos para escibir el libro
y 3 minutos máximo para la exposición de
cada participante.


Esta herramienta también es adecua-
da para iniciar un taller en el que los
participantes ya se conocen.


Los libros pueden quedar a disposi-
ción permanente de los participantes
para que los consulten.




La caja de herramientas / HACER TALLERES
Una guía práctica para capacitadores


127 / 204


¿ Para
cuántas
personas ?


¿ Cuánto
tiempo toma ?


¿ Cuándo se usa ?¿ Para qué sirve ?


¿ Qué materiales necesito ?


¿ Qué variaciones puede tener ?


¿ Otras recomendaciones ?


¿ Cómo se usa ?


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10 -25
Dibujar la silueta:
10 minutos


Exposición
de cada participante:


2 minutos


Para conocerse mutuamente e
iniciar el taller. Es muy útil para
romper el hielo entre los parti-
cipantes.


Al inicio del taller.


Papel y marcadores.


Los participantes, después de terminar
los dibujos de las siluetas, pueden for-
mar parejas, entrevistarse y presentar
al otro ante el grupo general.


Esta herramienta también es adecua-
da para iniciar un taller en el que par-
ticipan personas que ya se conocen.


1. Se reparte una hoja de papelógrafo para cada participante y
marcadores.


2. Se elige una silueta y se define qué aspecto se le asigna a
cada parte: la cabeza, por ejemplo, representa la identidad
de la persona (nombre, edad, etc.); las manos, lo que
hace; el corazón, cómo se siente; el estómago, qué expecta-
tivas tiene; la cintura, sus temores; la cadera, sus desafíos;
los pies, de dónde procede; etc.


3. Cada participante dibuja una silueta en su hoja y escribe
con palabras clave al lado de la respectiva parte del cuerpo
el aspecto definido.


4. Ante la plenaria, cada participante presenta su silueta
y la explica.


Implementar esta herramienta toma entre 40 y 60 minutos:
10 para dibujar la silueta y 2 minutos máximo para la expo-
sición de cada participante.




128 / 204 HACER TALLERES / La caja de herramientas
Una guía práctica para capacitadores


¿ Para
cuántas
personas ?


¿ Cuánto
tiempo toma ?


¿ Cuándo se usa ?¿ Para qué sirve ?


¿ Qué materiales necesito ?


¿ Qué variaciones puede tener ?


¿ Otras recomendaciones ?


¿ Cómo se usa ?


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10 - 25


Entre
30 y 45
minutos


Para que los participantes se pre-
senten y aprendan, en forma ame-
na, los nombres de los demás.
Ayuda a romper el hielo.


Se puede llevar a cabo al inicio
del taller como presentación,
más tarde durante el primer día
o al iniciar la segunda jornada,
a manera de dinámica.


Un ovillo de lana.


1. Además del nombre de los partici-
pantes se puede decir algo más, como
el lugar de procedencia, la institución
o lugar de trabajo, un lema personal,
etc.


2. Otra posibilidad es que la persona
que lanza el ovillo hace una pregunta
y la que lo recibe la responde.


3. Una vez formada la telaraña se pue-
de hacer una reflexión sobre las impli-
caciones del trabajo en colectivo.


Para evitar que alguien suelte la
cuerda y se dañe el ejercicio,
prevenga a los participantes para
que sujeten bien el hilo.


1. Los participantes forman un círculo.


2. El capacitador toma un ovillo de lana, sujeta el hilo por el
extremo, dice su nombre y sin soltar el hilo lanza el ovillo
a otra persona en el círculo.


3. La persona que recibe el ovillo dice su nombre, sujeta el
hilo y sin soltarlo lanza el ovillo a otro participante. Esta
operación se repite hasta que todos los integrantes del
círculo tengan sujeto un punto del hilo y se haya forma-
do una telaraña.


4. La persona que completó el paso anterior devuelve el
ovillo a la que se lo pasó, llamándola por su nombre y así
sucesivamente, desenredando la telaraña hasta que el
ovillo vuelva a quedar en manos del capacitador.




La caja de herramientas / HACER TALLERES
Una guía práctica para capacitadores


129 / 204


¿ Para
cuántas
personas ?


¿ Cuánto
tiempo toma ?


¿ Cuándo se usa ?¿ Para qué sirve ?


¿ Qué materiales necesito ? ¿ Qué variaciones puede tener ?


¿ Cómo se usa ?


20-25


Para que los participantes se co-
nozcan entre sí. Para que, además
de los datos personales, se conoz-
can algunas habilidades particu-
lares de los participantes.


Cuando se tiene un grupo experi-
mentado en el tema del taller y se
quiera conocer en detalle la ex-
perticia o habilidades propias de
cada participante; esta información
sirve en la organización de gru-
pos durante el taller o en la dele-
gación de trabajos sobre el tema.


Papel periódico, marcadores. En vez de pareja cada uno elabora su propio clasificado y lo
presenta. También se puede incluir en la hoja de papel la elabo-
ración de un “retrato” del participante que se presenta y datos de
la Presentación estandarizada.


El ejercicio se asemeja a la elaboración de un clasifi-
cado en un diario, anunciando las habilidades de la
persona para conseguir un empleo en el puesto de-
seado. Selección de las habilidades que se quieren
dar a conocer, por ejemplo: años de trabajo en el
tema, capacitaciones que la persona haya recibido
que lo hacen adecuado para desempeñarse en el
tema, relación que tenga con otras instituciones, las
referencias, etc.


1. El grupo se organiza en parejas; a cada una se le
entregan dos hojas de papel periódico y marcado-
res.


2. Los integrantes de las parejas se entrevistan mu-
tuamente preguntando por datos personales y las
habilidades del participante que se quieran resaltar.


3. Todos escriben los datos de su compañero o com-
pañera en una de las hojas de papel periódico.


4. Cada pareja organiza la información y se prepara
para presentarla ante la plenaria.


5. Los integrantes de las parejas se presentan (el uno
al otro).


6. Se elaboran carteleras con esa información y se
dejan visibles durante todo el taller.


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¡Excelente oportunidad!
de contar con una


experimentada profesional en
el área de la ingeniería de


alimentos.


Blanca Rosa Perales
• 5 años instructora del Servicio Nacional


de Aprendizaje.
• 8 años de docencia en el Instituto Técnico


Departamental de Antioquia.
• Miembro de la Asociación Nacional de


Ingenieros de Alimentos.
• Coordinadora de proyectos especiales de la


Asociación de Productores de Alimentos de
Cundinamarca.


• Le gusta bailar, comer y hacer amigos.


45-60 minutos




130 / 204 HACER TALLERES / La caja de herramientas
Una guía práctica para capacitadores


¿ Para
cuántas
personas ?


¿ Cuánto
tiempo toma ?


¿ Cuándo se usa ?¿ Para qué sirve ?


¿ Qué materiales necesito ?


¿ Qué variaciones puede tener ?


¿ Otras recomendaciones ?


¿ Cómo se usa ?


20-25
Entre


60 y 90 minutos


Para que los participantes puedan
mejorar el nivel de conocimiento
sobre sus compañeros de taller.


.


Cuando el grupo de participantes
se conoce desde antes, con el fin
de que se conozcan mejor. En ta-
lleres de varios días, cuando se
ha avanzado en la capacitación y
se quiere saber el nivel de cono-
cimiento alcanzado entre los par-
ticipantes.


Hojas de papel diseñadas para el ejer-
cicio, una para cada participante; mar-
cadores y tableros.


1. se prepara un cartel que tiene espacios predeterminados para la informa-
ción que se desea incluir: sus gustos o preferencias, cosas que no le gustan,
lo que quiso ser y no pudo, su procedencia o lugar de origen.


2. Se entrega a cada participante una hoja de papel con el formato previa-
mente diseñado como se muestra abajo.


3. Se pide a los participantes que escriban en el formato sus datos en los
espacios predeterminados, pero se les advierte que deben dejar el espacio
del nombre sin diligenciar (esta es la clave del ejercicio).


4. Se recogen los carteles y se distribuyen entre los participantes, compro-
bando que ninguno reciba su propio cartel.


5. Se le pide a los participantes que lean la información y traten de localizar
a la persona mentalmente.


6. Ante la plenaria, cada participante lee la información y dice de quién se
trata, a quién corresponden esos datos. Si con las referencias leídas no
puede identificar a la persona, las vuelve a leer en voz alta y pide a otro
participante que identifique a la persona en cuestión.


7. Una vez “encontrada” la persona se escribe el nombre debajo de la foto
y el identificado paga la recompensa a quien logró identificarlo.


8. Los carteles se fijan en un lugar visible hasta que termine el taller.


Se recomienda incluir en el cartel,
además de la información mencio-
nada, datos informales que com-
plementen la identidad de la per-
sona en cuestión.


Cuando la persona no sea identifi-
cada en el primer momento, el fa-
cilitador debe procurar que se
mantenga el orden en la plenaria.


1. En talleres de grupos pequeños (en-
tre siete y doce personas) o personas
de la misma organización o empresa,
se pueden escribir los nombres de to-
dos los participantes en papeletas se-
paradas; las papeletas se doblan y se
ponen entre un sobre grande para que
cada participante tome un nombre al
azar.


2. Cada persona elabora el cartel co-
rrespondiente al nombre que sacó del
sobre y lo presenta en la plenaria sin
mencionar el nombre; para que el que
se sienta representado o los demás
quienes adivinen de quién se trata.


3. Si es necesario se complementa la
información y todos los carteles se fi-
jan en un lugar visible.


SE BUSCA
Le gusta


Le disgusta o no le gusta


Lo que muy pocos saben de el o ella


Nació en
Vive en
Admira a
Además


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La caja de herramientas / HACER TALLERES
Una guía práctica para capacitadores


131 / 204


¿ Para
cuántas
personas ?


¿ Cuánto
tiempo toma ?


¿ Cuándo se usa ?¿ Para qué sirve ?


¿ Qué materiales necesito ?


¿ Qué variaciones puede tener ?


¿ Otras recomendaciones ?


¿ Cómo se usa ?


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10 - 30 20-30 minutos


En cualquier momento del ta-
ller, para integrar personas de
manera dinámica.


Tarjetas y marcadores o lápices.


En vez de famosos podría utilizar ani-
males de un mismo tipo o ciudades
de una misma región o país, u otras
categorías similares.


Si el capacitador conoce al grupo pre-
viamente y se percata de que las pare-
jas quedaron conformadas por perso-
nas que ya se conocían, puede sugerir
cambios con otros.


1. Se preparan tarjetas con nombres de parejas conocidas
(por ejemplo Adán y Eva o Romeo y Julieta, etcétera) o
de personas famosas de un sector (cantantes, actores,
deportistas, escritores, etcétera).


2. Los participantes escogen a ciegas una tarjeta y pregun-
tan quién tiene la tarjeta o tarjetas correspondientes a su
pareja o grupo. Por ejemplo, la persona que saca la
tarjeta de Romeo busca a quien tiene la tarjeta de Julieta o
una persona que saque la tarjeta de un cantante famoso
busca entre el grupo las demás tarjetas de cantantes.


La herramienta Parejas famosas
sirve para formar, al azar y en for-
ma amena, parejas o grupos de
participantes.




132 / 204 HACER TALLERES / La caja de herramientas
Una guía práctica para capacitadores


¿ Para
cuántas
personas ?


¿ Cuánto
tiempo toma ?


¿ Cuándo se usa ?¿ Para qué sirve ?


¿ Qué materiales necesito ?


¿ Qué variaciones puede tener ?


¿ Otras recomendaciones ?


¿ Cómo se usa ?


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10 - 30
5-10 minutos


La herramienta El coro de ani-
males sirve para formar parejas
al azar y romper el hielo.


En cualquier momento del ta-
ller, para integrar personas de
manera dinámica.


Tarjetas y marcadores o lápices.


Se reparten tantas tarjetas como grupos
(cuatro, cinco) se quieran conformar a
igual número de personas que actuarán
como cabeza de grupo y se les da ins-
trucciones para hacer el sonido o movi-
miento correspondiente al animal que
aparece en su tarjeta. A los demás se les
entrega una tarjeta con el nombre o figu-
ra del animal del grupo correspondiente.


El sonido o movimiento característico de
cada animal es la clave para que los par-
ticipantes encuentren su grupo.


Si el capacitador conoce al grupo previa-
mente y se percata de que las parejas que-
daron conformadas por personas que ya
se conocían, puede intervenir y sugerir
cambios con otros.


1. Elija tantos animales como grupos o parejas
necesite conformar, preferiblemente los que
tengan un sonido o movimiento típico, por
ejemplo el perro, el gato, el gallo, la serpien-
te, el gallo, el mico, etc.


2. Se preparan tarjetas con los nombres o
figuras de esos animales.


3. Cada participante recibe al azar una tarjeta.
Para encontrar el grupo o pareja que le
corresponde debe emitir el sonido o imitar el
movimiento de animal que le correspondió;
los demás hacen lo mismo y así los grupos o
parejas se van identificando y encontrando.




La caja de herramientas / HACER TALLERES
Una guía práctica para capacitadores


133 / 204


¿ Para
cuántas
personas ?


¿ Cuánto
tiempo toma ?


¿ Cuándo se usa ?¿ Para qué sirve ?


¿ Qué materiales necesito ?


¿ Qué variaciones puede tener ?


¿ Otras recomendaciones ?


¿ Cómo se usa ?


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10 - 30 5-10 minutos


Sirve para formar parejas o
grupos al azar.


En cualquier momento del
taller, para integrar personas
de manera dinámica.


Tarjetas, marcadores o lápices.


Se emplean recipientes cerrados (como
los magazines de los rollos fotográficos,
por ejemplo), tantos como participantes
haya en el grupo y se preparan de dos
en dos con igual contenido: semillas,
clips, monedas, guijarros, puntillas, un
líquido, bolitas de papel, alfileres, etc.


Se reparten los recipientes para que los
participantes los agiten: el sonido simi-
lar de lo que tienen adentro es la clave
para encontrar a la pareja.


Si el capacitador conoce al grupo pre-
viamente y se percata de que las parejas
quedaron conformadas por personas
que ya se conocían puede sugerir cam-
bios con otros.


1. Todo refrán tiene dos partes:


Cuando el río suena... piedras lleva.


De un árbol caído... todos hacen leña.


Al que madruga... Dios le ayuda.


Establezca cuántas parejas necesita conformar
y elija igual número de refranes.


2. Organice cada refrán en dos tarjetas:
la primera parte del refrán en una y la
segunda en otra. Distribúyalas al azar.


3. Cada participante recita la parte del refrán que
le tocó y busca entre los murmullos la parte
que completa su refrán.




134 / 204 HACER TALLERES / La caja de herramientas
Una guía práctica para capacitadores


¿ Para
cuántas
personas ?


¿ Cuánto
tiempo toma ?


¿ Cuándo se usa ?¿ Para qué sirve ?


¿ Qué materiales necesito ?


¿ Qué variaciones puede tener ?


¿ Otras recomendaciones ?


¿ Cómo se usa ?


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10 - 30


5-10 minutos


La herramienta Dos puntas de
un hilo sirve para formar pare-
jas o grupos al azar.


En cualquier momento del ta-
ller, para integrar personas de
manera dinámica.


Un ovillo y tijeras.


Para conformar grupos se hacen nu-
dos —uno para el grupo A, dos para
el grupo B, tres para el grupo C, etc.—
en la parte central del hilo, de manera
que queden escondidos en la mano
del capacitador que los sostiene mien-
tras los participantes los escogen.


Cuando cada participante tiene una
punta, el capacitador suelta los hilos y
así se sabe cuáles personas integran
cada grupo de acuerdo al número de
nudos.


Si el capacitador conoce al grupo
previamente y se percata de que
las parejas quedaron conformadas
por personas que ya se conocían,
puede sugerir cambios con otros.


1. Se cortan tantas tiras de hilo
como parejas necesite conformar.


2. El capacitador toma los hilos en la
mano de manera que por cada
lado de la mano salga un extremo
del hilo.


3. Cada participante toma un
extremo de hilo y hace pareja con
la persona que haya tomado el
otro extremo. Las parejas se conocen
cuando todas las puntas de los hilos que
cuelgan de la mano del capacitador
tienen un dueño.




La caja de herramientas / HACER TALLERES
Una guía práctica para capacitadores


135 / 204


¿ Para
cuántas
personas ?


¿ Cuánto
tiempo toma ?


¿ Cuándo se usa ?¿ Para qué sirve ?


¿ Qué materiales necesito ?


¿ Qué variaciones puede tener ?


¿ Otras recomendaciones ?


¿ Cómo se usa ?


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10 - 30


5-10 minutos


Sirve para formar, al azar y en
forma amena, parejas o grupos
de participantes.


En cualquier momento del ta-
ller, para integrar personas de
manera dinámica.


Postales o tarjetas y tijeras.


En las tarjetas se pueden escribir pala-
bras o frases alusivas al tema del taller
y se cortan en formas caprichosas o
irregulares. Las parejas se encuentran
uniendo las dos partes.


Si el capacitador conoce al grupo pre-
viamente y se percata de que las pare-
jas quedaron conformadas por perso-
nas que ya se conocían, puede sugerir
cambios con otros.


1. Se necesitan postales o tarjetas en
un número igual a la cantidad de
parejas o grupos que se necesite
conformar.


2. Cada tarjeta se corta en dos (si
es para conformar parejas), o en
tantas partes como integrantes
tenga cada grupo.


3. Se reparten las partes entre el
grupo, al azar. No deben sobrar
partes.


4. Los participantes buscan a su
pareja o grupo.




136 / 204 HACER TALLERES / La caja de herramientas
Una guía práctica para capacitadores


¿ Para
cuántas
personas ?


¿ Cuánto
tiempo toma ?


¿ Cuándo se usa ?¿ Para qué sirve ?


¿ Qué materiales necesito ?


¿ Qué variaciones puede tener ?


¿ Otras recomendaciones ?


¿ Cómo se usa ?


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5-25


Para establecer de manera rápida
el nivel de preferencias de los par-
ticipantes acerca de diferentes opi-
niones en discusión.


El ejercicio sirve para priorizar y
también para conocer el nivel de
concordancia y divergencia acer-
ca de un tema o asunto.


Después de una lluvia de ideas
o de la identificación de proble-
mas o alternativas. Es decir,
cuando hay varias opciones y se
debe adoptar solo una o pocas.


Tableros, papel, marcadores, tarjetas.


Si prefiere, se puede hacer votación
anónima, es decir, que los participan-
tes señalen su opinión en un tarjeta y
la depositen en una bolsa.


Otra opción es que cada participante
tenga derecho a tres votos y los asigne
como le parezca conveniente; esto
supone que el total de las opciones
sea mayor de tres, porque si fuera igual
habría un empate.


Se aconseja que el facilitador esté muy
pendiente de orientar la discusión pues
es fácil caer en repeticiones.


1. Se visualizan por medio de tarjetas todas las ideas u opciones
sobre las cuales se va a decidir (en el ejemplo señaladas como
a, b, c, d, e y f).


2. Los criterios que deben orientar la decisión se formulan clara-
mente, pues todos deben ser tenidos en cuenta para la elección
de una de las opciones.


3. Se recomienda a los participantes que voten (marcando una
equis en la casilla correspondiente a una idea u opción) y que
su votación considere todos los criterios planteados.


4. El facilitador explica las reglas de juego para la votación —
cómo y en qué orden se vota— y los participantes proceden a
marcar una opción cada uno.


5. Se ordenan las ideas u opciones según el número de votos
que obtuvo cada una, de mayor a menor votación.


6. Entre todos se interpreta el resultado y se decide cómo se va
a proceder con la opción elegida.


30-45 minutos


Criterio 1 ........................................................
Criterio 2 ......................................................................
Criterio 3 ..............................................................
Criterio 4 ...........................................................................................


Idea / opción -c


Idea / opción -b


Idea / opción -a


Idea / opción -e


Idea / opción -d


x x x x x x x x x x x x x x x x


x x x x x x x x x x x x


x x x x x x x


x x x x


x x x


x


Idea / opción -f




La caja de herramientas / HACER TALLERES
Una guía práctica para capacitadores


137 / 204


¿ Para
cuántas
personas ?


¿ Cuánto
tiempo toma ?


¿ Cuándo se usa ?¿ Para qué sirve ?


¿ Qué materiales necesito ?


¿ Qué variaciones puede tener ?


¿ Otras recomendaciones ?


¿ Cómo se usa ?


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5 – 25
15 - 45 minutos


Para conseguir información pertinen-
te y variada en forma rápida, en ple-
naria o en grupos. Los temas son
abiertos y se busca recolectar todas
las ideas.


Cuando se requiera obtener ideas
generales de las percepciones y
reacciones de los participantes
frente a un tema. Cuando se quie-
ra introducir un tema.


Papelógrafo, marcadores y tarjetas.


1. A cada participante se le entrega un
marcador y suficientes tarjetas. Tan
pronto como ha expuesto su idea, la
persona la escribe en una tarjeta y la
fija en el tablero personalmente.


2. A continuación se pueden formar
pequeños grupos que eligen entre to-
das las ideas expuestas unas cuantas y
trabajan sobre ellas, analizando cómo
se podrían realizar estas propuestas.


• Para que los participantes se sientan
libres de exponer lo que se les ocurra
se necesita un ambiente abierto, infor-
mal y positivo. Haga cumplir las reglas
de juego y evite cualquier tipo de mani-
festación que pueda inhibir la esponta-
neidad de los miembros del grupo.


• Con el fin de que no hablen varios al
mismo tiempo, el facilitador puede asig-
nar turnos para las intervenciones; esto
ayuda a que no se pierdan ideas valio-
sas y a que los tímidos participen.


• Los participantes necesitarán un tiem-
po de calentamiento para animarse a ex-
presar ideas nuevas y poco comunes.


• Si el flujo de ideas se atascó un poco
es importante continuar, porque gene-
ralmente es a partir de ese momento que
se producen las ideas verdaderamente
nuevas e inovadoras.


1. Se presenta y precisa el tema, y se visualiza la pregunta central para
que esté presente durante todo el tiempo.


2. Se explican las reglas del juego:
• Toda clase de idea es admitida, aunque parezca fantástica o


irracional.
• Se prohibe cualquier crítica sobre las ideas que se exponen.
• Cada persona puede decir tantas ideas como le sea posible,


mientras más mejor.


3. Se concreta el tiempo previsto para la creación (la lluvia) de ideas.


4. Se designa a una o dos personas para que vayan apuntando las
ideas en un papelógrafo o tablero, de manera que sean visibles para
todo el grupo —escritura clara y suficientemente grande—. Se reco-
mienda eliminar todo tipo de restricciones en los aportes para que se
exprese la creatividad de los participantes y puedan surgir ideas inno-
vadoras y asociaciones inusuales.


5. Terminado el tiempo previsto se analizan las ideas considerando su
practicabilidad y se extraen conclusiones.


6. Esta cartelera puede utilizarse como insumo para iniciar el uso de
otras herramientas de planificación,




138 / 204 HACER TALLERES / La caja de herramientas
Una guía práctica para capacitadores


¿ Para
cuántas
personas ?


¿ Cuánto
tiempo toma ?


¿ Cuándo se usa ?¿ Para qué
sirve ?


¿ Qué materiales necesito ?


¿ Qué variaciones puede tener ?


¿ Otras recomendaciones ?


¿ Cómo se usa ?


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5 - 25
Entre


30 y 60 minutos
según la cantidad
de participantes.


Para coleccionar
todas las opinio-
nes, informacio-
nes o ideas que
el grupo pueda
expresar.


En plenaria o con grupos, esta herramienta da a to-
das las personas las mismas posibilidades de partici-
par y cada idea u opinión tiene el mismo valor. Por
esto es ideal cuando hay personas tímidas y otras
muy dominantes o cuando existe una jerarquía; por
ejemplo, en un grupo de directivos y subalternos.


Un marcador para cada persona, suficien-
tes tarjetas y tableros.


1. Se puede limitar el número de tarjetas
que se le da a cada participante.


2. Conforme las personas terminan de
escribir las tarjetas, ellas mismas pueden
ir colocándolas en el lugar que conside-
ren conveniente, agrupándolas a otras que
ya fueron fijadas en el tablero.


1. Es necesario explicar las reglas que
orientan la escritura en tarjetas y la meto-
dología antes de empezar.


2. Se debe tener mucha sensibilidad al
agrupar las tarjetas para tener en cuenta
las sugerencias de los participantes. Es el
grupo el que decide dónde debe ser ubi-
cada la tarjeta, no el capacitador.


3. Si una tarjeta no se puede clasificar cla-
ramente en una categoría, se puede du-
plicar esa tarjeta y ubicarla simultáneamen-
te bajo varios grupos temáticos.


4. Habrá varias tarjetas repetidas, pero por
medio de las repeticiones se puede ver la
importancia de esa idea.


1. Se formula y se visualiza en el tablero la pregunta
que el grupo debe resolver.


2. Se reparten a todos los participantes marcadores y
tantas tarjetas como sean necesarias.


3. Se asigna el tiempo suficiente tiempo para que pue-
dan llenar las tarjetas.


4. Se coleccionan las tarjetas y se mezclan, especialmente
si para la composición del grupo o para la temática es
importante que se mantenga el anonimato de las res-
puestas.


5. Se van leyendo las tarjetas mostrándolas al grupo.


6. Conforme se leen, se agrupan temáticamente en el
tablero con la ayuda de los participantes.


7. Finalmente se busca para cada grupo de tarjetas una
palabra o frase clave que se le pone como título.


Pregunta...................


Palabra
clave


Idea


Idea


Idea


Idea


Idea


Idea


Idea


Idea


Idea


Idea


Idea


Idea


Idea


Idea


Idea


Idea


Palabra
clave


Palabra
clave


Palabra
clave




La caja de herramientas / HACER TALLERES
Una guía práctica para capacitadores


139 / 204


¿ Para
cuántas
personas ?


¿ Cuánto
tiempo toma ?


¿ Cuándo se usa ?¿ Para qué
sirve ?


¿ Qué materiales necesito ?


¿ Qué variaciones puede tener ?


¿ Otras recomendaciones ?


¿ Cómo se usa ?


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10 - 30


Entre
30 y 40 minutos


Para obtener la opinión
del grupo acerca de un
tema o problema, favo-
reciendo la participación
de todos los miembros
del grupo.


Cuando la participación no es fluida o el
grupo se encuentra bloqueado, y como no
necesita preprativos se puede realizar en
cualquier momento del taller. Se lleva a cabo
en parejas, por lo que hasta los más tímidos
participan en la conversación.


Papelógrafo o tablero.


• Para no perder mucho tiempo en la
conformación de las parejas el facilita-
dor puede dar instrucciones para que
los participantes se asocien con su
vecino o vecina de asiento.


• Es muy importante que la pregunta
sea precisa y que antes de los diálo-
gos simultáneos se puedan aclarar to-
das las dudas para que las parejas con-
versen de verdad sobre el tema y no
sobre otras cosas.


1. Sobre el tema elegido se formula una pregunta
clara y concisa.


2. Se forman parejas para que conversen sobre las
preguntas.


3. Cada pareja dialoga en voz baja durante 5 minu-
tos —máximo 15—, intercambiando ideas y opinio-
nes para llegar a una respuesta o proposición com-
partida.


4. Todas las personas se reunen nuevamente en la
plenaria, donde se exponen y registran las ideas y
conclusiones de cada pareja.


5. Se sigue trabajando con estos resultados en la
plenaria.


• En vez de parejas también se pue-
den formar grupos de tres o cuatro
personas.


• Se puede introducir un paso inter-
medio: después de haber dialogado en
parejas se juntan dos parejas forman-
do subgrupos que intercambian sus
resultados de pareja, los discuten bre-
vemente y sacan conclusiones. Las con-
clusiones se presentan después en la
plenaria como resultados de los sub-
grupos.




140 / 204 HACER TALLERES / La caja de herramientas
Una guía práctica para capacitadores


¿ Para
cuántas
personas ?


¿ Cuánto
tiempo toma ?


¿ Cuándo se usa ?¿ Para qué sirve ?


¿ Qué materiales necesito ?


¿ Qué variaciones puede tener ?


¿ Otras recomendaciones ?


¿ Cómo se usa ?


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G
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12 - 25
Entre


1 y 2 horas


Para que todos los partici-
pantes desarrollen varios
aspectos de un tema con
mayor profundidad. Tam-
bién permite que todos
participen y hagan sus
aportes en un tiempo mo-
derado.


En cualquier momento del ta-
ller cuando es importante que
todas las personas tengan la
oportunidad de dar su opinión
sobre todos los aspectos del
tema. Facilita que los partici-
pantes asuman los resultados
como los suyos propios.


Tarjetas, marcadores, tableros y suficiente espacio
para distribuir los grupos (idealmente una sala de
trabajo por grupo).


1. Al cambiar una persona del subgrupo explica
brevemente al siguiente grupo lo que ha elabora-
do su grupo. Después de la presentación se reune
otra vez a su propio subgrupo.


2. Se puede disminuir el tiempo por ronda, ya que
se va trabajando sobre algo ya elaborado por otros
(por ejemplo, la primera ronda de 45 minutos, la
segunda de 30 y la tercera y cuarta de solo 20
minutos).


3. Si no se requiere de suficiente tiempo y no es
esencial que todas las personas tengan la posibili-
dad de insertar sus informaciones e ideas en todos
los temas, se pueden reducir el número de rota-
ciones (por ejemplo, cada subgrupo trabaja sola-
mente sobre dos temas).


• Otra posibilidad más sencilla es que todos los
participantes trabajen su pregunta en una hoja, sen-
tados en su puesto; lo que circula es la hoja (con
su respectiva pregunta) hasta que todos hayan opi-
nado en todas las hojas circulantes.


1. Es importante que al inicio quede claro el pro-
cedimiento, por eso es preferible visualizar estas
instrucciones de tal forma que estén permanente-
mente presentes.


2. Se debe saber trabajar y visualizar con tarjetas,
ya que a partir de la segunda ronda los subgrupos
trabajan sobre lo elaborado y visualizado por otros.
En grupos que no dominen esta técnica, conviene
elegir una persona que asegure la visualización.


1. Se precisa el tema; se formulan preguntas centrales, una
por cada grupo, y se visualizan.


2. Los participantes se reparten en grupos de entre 3 y 5
personas. A los grupos conformados los llamaremos G1,
G2, G3, G4, G5, etc. –sólo para efectos de esta explicación–


3. Cada grupo trabaja sobre el aspecto del tema que le fue
asignado, visualizando sus aportes.


4. Cuando termina el tiempo previsto de la primera ronda,
cada grupo deja su trabajo y pasa al trabajo de otro grupo,
es decir, cambia de lugar: G1 pasa al lugar en donde se
encuentra el tablero con lo visualizado por G2; G2 pasa al
lugar en donde estuvo G3 y así sucesivamente. Los grupos
hacen esta segunda ronda de discusión y visualizan lo ex-
puesto y sus resultados.


5. Se hacen tantas rondas de discusión como sean necesa-
rias para que todos los grupos trabajen sobre todos los te-
mas. La manera como se rotan los temas entre los grupos se
explica esquemáticamente en el diagrama de la página si-
guiente.


6. Al finalizar la última ronda todos los participantes se en-
cuentran en la plenaria; una vez allí, un representante de
cada grupo presenta brevemente los resultados consigna-
dos por todos los grupos en el último tema –o tablero– en
que su grupo trabajó.


7. Al terminar las presentaciones hay una breve discusión
sobre lo expuesto, tratando de llegar a un acuerdo
consensuado. Se consigran las conclusiones y se hace un
resumen final.


El tiempo que tome el ejercicio dependerá del número de
grupos y del nivel de profundidad al que se quiera llegar en
el análisis del tema.




La caja de herramientas / HACER TALLERES
Una guía práctica para capacitadores


141 / 204


¿ Cómo se usa ?


Grupos circulantes:
A, B, C y D son los tableros en los que los
grupos van dejando consignadas sus re-
flexiones y corresponden cada uno a un
aspecto —o a un grupo de aspectos—
del tema que se va a analizar. Preferible-
mente, al pasar a la siguiente ronda los
grupos cambian de salón —es decir, al
siguiente tablero— en vez de movilizar
todos los tableros en cada ronda.




142 / 204 HACER TALLERES / La caja de herramientas
Una guía práctica para capacitadores


¿ Para
cuántas
personas ?


¿ Cuánto
tiempo toma ?


¿ Cuándo se usa ?¿ Para qué sirve ?


¿ Qué materiales necesito ?


¿ Qué variaciones puede tener ?


¿ Otras recomendaciones ?


¿ Cómo se usa ?


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12 – 25
1 - 2 horas:


Discusión en grupos,
15 - 30 minutos
Discusión en pecera,


30 minutos
Discusión en plenaria,
20 - 45 minutos


Para que en la discusión de un tema
complejo o de debate sea factible
la participación amplia del grupo.
Facilita la escucha atenta y reflexi-
va de los argumentos ajenos. Sirve
para aplicar técnicas de negociación
y para analizar la validez de los ar-
gumentos expuestos por diferentes
partes en una discusión.


Cuando se quiera considerar muchos
puntos de vista, observar y reflexio-
nar sobre los argumentos y compor-
tamientos de los negociadores en
una discusión. Existen distintas for-
mas de aplicación de esta herramien-
ta, dependiendo del objetivo que se
tenga. Es apropiada para grupos
grandes.


Papel, lápices y suficiente espacio.


1. Los delegados pueden cambiar su rol
con otro miembro del grupo si llega un
momento en el que no se sienten a
gusto participando en la discusión o no
saben cómo seguir.


2. En el círculo interior se coloca una
silla adicional. Si alguien del círculo
exterior desea intervenir y participar en
la discusión, toma asiento en esta silla
durante un tiempo preestablecido.


Los frutos de la utilización de esta he-
rramienta dependen mucho del análi-
sis que se hace al final. Por eso es re-
comendable que los participantes se-
pan desde el principio en qué punto
está enfocado el ejercicio: en el conte-
nido, es decir, en la validez de los ar-
gumentos, o en el aspecto social, esto
es, la aptitud de los negociadores o
delegados y sus estrategias.


1. Se precisa el tema, el procedimiento y el tiempo disponible.


2. los participantes se reparten en grupos que trabajan sobre el tema
elaborando sus argumentos para la discusión y unas estrategias para
defenderlos. Eligen una persona como delegada que será la encargada
de negociar los argumentos mediante la implementación de las estrate-
gias elegidas por el grupo (como se muestra en el diagrama de distribu-
ción de grupos que incluimos abajo).


3. Todos los participantes se reúnen de nuevo en plenaria, sentándose
en dos círculos concéntricos. En el círculo interior sólo se sientan los
delegados o negociadores; los demás miembros del grupo se sitúan en
el círculo grande, detrás de su delegado (como se describe en el diagra-
ma que incluimos abajo, a la derecha).


4. Los delegados inician la discusión, mientras que los demás escuchan
atentamente; este procedimiento no debe durar más de 30 minutos. Si
alguien del círculo exterior desea intervenir, sólo puede hacerlo por
escrito, entregando el comentario a su delegado sin hablar.


5. Al terminar la sesión de exposición y negociación de argumentos
vuelve a reunirse la plenaria para analizar la discusión, teniendo en
cuenta qué argumentos no fueron expuestos, cuáles podrían haber sido
sugeridos y qué estrategias se habían propuesto desarrollar las partes
según el enfoque que se estableció inicialmente. El siguiente es un
ejemplo de disposición de las sillas que ilustra también la dinámica de
las reuniones:


Delegado




La caja de herramientas / HACER TALLERES
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¿ Para
cuántas
personas ?


¿ Cuánto
tiempo toma ?


¿ Cuándo se usa ?¿ Para qué sirve ?


¿ Qué materiales necesito ?


¿ Qué variaciones puede tener ?


¿ Otras recomendaciones ?


¿ Cómo se usa ?


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6
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Más de
18


Por lo menos
45 minutos


Para recoger rápidamente informa-
ción o completar un tema en un
grupo numeroso. Evaluar rápida-
mente una actividad o propuesta y
llegar a acuerdos implicando todas
las personas en un grupo grande.


Cuando se desea detectar las su-
gerencias, opiniones o informacio-
nes de un grupo grande en muy
corto tiempo, garantizando además
la máxima participación posible.
Sirve para acopiar la información
pero no para el debate, ya que so-
lamente se recolectan las opinio-
nes pero no se discute sobre ellas.


Papelógrafo o tablero y suficiente espa-
cio para que cada grupo delibere sin
interferir en el trabajo de los demás.


A los grupos se les puede dar hasta 15
minutos en vez de 6; pero si les da más
tiempo se corre el riesgo de empezar a
debatir sobre lo dicho, en vez de colec-
cionar nuevas opiniones o informacio-
nes que es el objetivo central de la he-
rramienta.


1. El tema que se desarrolla con este ins-
trumento no debe ser de debate sino
informativo.


2. La pregunta que se formula al inicio
debe originar un listado de respuestas:
por ejemplo: Qué factores influyen en...,
Mencione las causas de..., etc.


Esta herramienta se llama Phillips 66 porque cada grupo tiene 6 parti-
cipantes y cuenta con 6 minutos para responder la pregunta.


1. Se explica el procedimiento y cuál es el objetivo de la herramienta.


2. Se precisa el tema y se formula la pregunta que deberán responder
los grupos.


3. Los participantes se reparten en grupos de 6 personas. Cada grupo
elige: un coordinador que tiene la función de controlar el tiempo y
permitir que cada miembro del grupo exponga sus ideas; un secreta-
rio que toma apuntes y anota las conclusiones para presentarlas des-
pués ante la plenaria.


4. Los grupos tienen 6 minutos para responder la pregunta. Luego, el
grupo discute sobre lo expuesto en busca de un acuerdo. La conclu-
sión es redactada y registrada por el secretario.


5. Todos se reunen en plenaria y los secretarios exponen brevemente
(1 minuto para cada uno) las conclusiones de su grupo (mencionando
también las diferencias o discrepancias de opiniones, si las hubo).


6. Se anota en una cartelera o pizarra la síntesis de las exposiciones de
los secretarios.


7. Se hace un resumen o una conclusión general.


El siguiente es un ejemplo de la disposición de las sillas para el trabajo
en grupos:


Coordinador
Secretario




HACER TALLERES / La caja de herramientas
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¿ Para
cuántas
personas ?


¿ Cuánto
tiempo
toma ?


¿ Cuándo se usa ?¿ Para qué sirve ?


¿ Qué materiales necesito ?


¿ Qué variaciones
puede tener ?


¿ Otras recomendaciones ?


¿ Cómo se usa ?


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10 - 25 2
1/2 horas


hasta 1 día


Para que los participantes conozcan,
intercambien, fortalezcan, comparen y
valoren sus experiencias relacionadas
con al tema.


Cuando se quiera sistematizar e in-
tercambiar experiencias, conocer pro-
cesos prácticos y aprender de ellos.


1. Varios salones para los grupos
(preferiblemente uno por cada
tema), que sean continuos o cerca-
nos y amplios; mesas y otros ense-
res para que los participantes pue-
dan disponer y exponer sus mate-
riales. Si se trata de un salón gran-
de, debe haber una distancia pru-
dente entre los grupos para evitar
interferencias.


2. Equipos visuales y audiovisuales,
y materiales para los stands.


1. Puede haber invitados; por ejem-
plo, colegas de los participantes,
representantes de otras institucio-
nes interesadas en el tema, etc.


2. Si el taller tiene la finalidad es-
pecífica de compartir experiencias,
se debe de disponer de más tiem-
po para profundizar en las expo-
siciones.


Es importante la preparación de
cada experiencia; por eso es im-
prescindible avisar con tiempo a
los participantes para que puedan
emplear su creatividad en el dise-
ño de los materiales, idear una pre-
sentación acompañada de música,
pintarse ellos mismos, ponerse un
disfraz o ilustrar la experiencia con
un acto artístico.


1. Antes del taller: Se envía a los participantes un formato que deben diligenciar
y entregar antes de la iniciación del taller (via fax o correo electrónico) para que
el capacitador pueda tener una idea general de las experiencias que llevarán al
taller; con esta información se diseña el intercambio. En este formato se pide a
los participantes que traigan materiales y sus experiencias visualizadas, de acuer-
do a los puntos señalados en la comunicación. El formato diligenciado debe
incluir el nombre de la experiencia y los materiales que elaborarán y llevarán al
taller para comunicar la situación o problema que aborda el proyecto, el contex-
to en el cual se desarrolla, actores, procedimientos utilizados, principales apren-
dizajes, resultados alcanzados, fortalezas y debilidades, etc.


2. En el taller se agrupan las experiencias por afinidad temática y a cada grupo se
le asigna un espacio, preferiblemente una sala independiente. Aconsejamos con-
formar entre 4 y 5 grupos.


3. Los participantes preparan y organizan individualmente la presentación de
cada experiencia en carteleras.


4. Por cada grupo temático, cada participante presenta su experiencia al grupo
respectivo. Por ejemplo, los integrantes del tema A, reunidos en su sala, compar-
ten sus experiencias y reciben comentarios de sus compañeros; lo mismo hacen
los demás grupos en sus respectivas salas. La presentación de cada experiencia
toma aproximadamente entre 10 y 15 minutos. Hasta aquí cada participante ha
dado a conocer y conoce experiencias afines con su trabajo.


5. Transcurridas estas presentaciones, cada persona del grupo temático, en su
respectivo espacio, organiza su puesto o stand para atender al ‘público’ y se
prepara para el paso siguiente.


6. El mercado de información se realiza mediante rotación en la que a cada
grupo temático le corresponden unos 30 minutos repartidos entre las exposicio-
nes individuales de sus integrantes; los demás grupos hacen de visitantes. Un
campanazo o señal anuncia el final de cada sesión.


Cada expositor debe ingeniar la forma de atraer a los visitantes o ‘compradores’
a su stand, ofreciendo sus productos, videos, afiches, pleglables, ect., que pue-
den ser adquiridos mediante intercambio o ‘compra’; los ‘compradores’ están en
libertad de visitar con mayor o menor intensidad una experiencia u otra. Lo
anterior se repite hasta que todos los grupos temáticos hayan expuesto. Así, al
final de este ejercicio, cada participante ha conocido la experiencia de los demás
con cierto nivel de detalle.


7. Para concluir, se encuentran todos en la plenaria y evalúan el procedimiento
y los resultados.




La caja de herramientas / HACER TALLERES
Una guía práctica para capacitadores


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¿ Para
cuántas
personas ?


¿ Cuánto
tiempo
toma ?


¿ Cuándo se usa ?¿ Para qué sirve ?


¿ Qué materiales necesito ?


¿ Qué variaciones
puede tener ?


¿ Otras recomendaciones ?


¿ Cómo se usa ?


10 - 25


En la pieza
teatral:


3 - 8


2 o 3 horas


Para comprender más profundamen-
te un tema, porque los participantes
hacen una reconstrucción escénica o
pieza teatral improvisada de una si-
tuación real o ficticia. Cada partici-
pante representa un rol o papel.


1. Una situación que se preste para
el juego de roles, es decir, que
complete el tema del taller y per-
mita ver diferentes motivos y ni-
veles de actuación.


2. La documentación correspon-
diente a la situación (información
e instrucciones) ordenada y clara.


3. Suficiente espacio despejado.


4. los materiales que requiera el
juego.


Es importante señalar que cuan-
do se habla de una representación
lo más realista posible queda
excluída la comedia, pues la fina-
lidad del ejercicio es identidicar di-
ferentes maneras de reaccionar
ante una situación dada e inclusi-
ve cambiarlas.


Se puede poner en escena varias
veces la misma situación, proban-
do diferentes comportamientos y
maneras de reaccionar y también
diferentes soluciones.


1. Se busca y prepara
una situación que ilus-
tre el tema, que puede
ser real o imaginada
pero orientada a un caso
real.


2. Se elaboran las ins-
trucciones para los dis-
tintos roles —papeles o
personajes con funciones,
comportamientos, reacciones y posiciones dadas— que serán representa-
dos en la pieza teatral y la información general para todos los participantes.


3. En plenaria se presenta el marco general de la situación que será repre-
sentada y se reparte la información preparada.


4. Se asignan los roles a los participantes que quieran representarlos en la
reconstrucción escénica y se imparten las instrucciones específicas a cada
uno por separado.


5. A los actores se les pide representar su parte de la manera más realista
posible y según las instrucciones particulares que recibió para su papel. Al
grupo restante, que hará de público, se le solicita que observe detallada-
mente y tome notas sobre los comportamientos, las reacciones y los argu-
mentos de los diferentes personajes durante la representación escénica o
pieza teatral.


6. Después de haber leído y comprendido todos la situación y las instruc-
ciones empieza la pieza teatral improvisada.


7. Al finalizar la pieza teatral se evalúa la situación a partir de las anotacio-
nes del público sobre las actitudes, formas de pensar y reaccionar de los
personajes representados; se aclara cuáles fueron las instrucciones particu-
lares que se le entregaron a cada actor y se vincula la situación y lo apren-
dido a partir de la representación con los temas del taller.


La introducción del ejercicio toma entre 10 y 15 minutos, la preparación y la
representación de la pieza teatral una hora, y los comentarios otro tanto.


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Cuando se quiera estimular los senti-
dos y la creatividad de los participan-
tes; en especial, cuando se desea pro-
fundizar en las actitudes, los conflictos
y posiciones relacionados con un tema
y retar al grupo para que actúe y reac-
cione de manera diferente a como lo
hace rutinariamente.




146 / 204 HACER TALLERES / La caja de herramientas
Una guía práctica para capacitadores


¿ Para
cuántas
personas ?


¿ Cuánto
tiempo
toma ?


¿ Cuándo se usa ?¿ Para qué sirve ?


¿ Qué materiales
necesito ?


¿ Qué variaciones
puede tener ?


¿ Otras recomendaciones ?


¿ Cómo se usa ?


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Se puede hacer
individualmente


o en grupo.


Depende
de la


complejidad
del tema.


El Mind map© sirve para visualizar el flujo de
pensamiento sobre un tema determinado,
mediante la activación de ambos hemisferios
del cerebro (aprendizaje). Sirve para recordar
las ideas y las rutas de asociación que surgie-
ron del trabajo del grupo.


Cuando se necesite visualizar llu-
vias de ideas, planificar de forma
individual o en grupo y acercarse a
la solución de problemas; permite
visualizar y redactar el acta de una
reunión o de un proceso creativo.


Papelografo y marcadores en
diferentes colores si se hace
en grupo; para trabajo indi-
vidual una hoja de papel y
lápices.


Como el Mind map© es un
instrumento de visualización,
puede tener muchas aplica-
ciones que varían en cómo
llegar al mapa. En este ejem-
plo cada idea da origen a dos
nuevas ramificaciones, pero
podrían ser tres o una... El
resultado de un mapa en sí
es el mismo en los diferen-
tes procesos.


Se logra un mejor provecho
del Mind map© si ya se ha
trabajado con el instrumen-
to. Por lo tanto, conviene
practicar el Mind mapping©
en procesos cotidianos y sen-
cillos antes de aplicar el ins-
trumento en un taller.


El Mind map© es una técnica para visualizar
un proceso de pensamiento. Tony Buzan in-
ventó esta técnica basándose en las vanguar-
dias de pensamiento de los años setenta. El
Mind mapping© se basa en la interacción
de los dos hemisferios del cerebro (derecho
e izquierdo); esta comunicación potencia las
capacidades inherentes a cada uno de ellos,
de manera que se obtienen resultados más
creativos que los que se logran mediante el pensamiento lineal (en el que sólo
interviene uno de los lados).


El mapa, un esquema con formas de arborescencias múltiples, tiene como punto de
partida un tema que se apunta en el centro. De ese centro salen ramas inspiradas en
las asociaciones que aportan los participantes. Cada rama, a su vez, puede seguir
ramificándose a partir de nuevas ideas que se escriben en forma de palabras clave,
símbolos o dibujos.


Altura


Mejorar


Belleza


Incremento


Adorno


Maquillaje


Gracia


Armonía


Truco


Arreglo


Multiplicación


Talento


Gigante


Crecer


Condimento


Reparación


Repuesto


Ajuste


Color


Taller


Original
Magia


Rol


Ilusión


Obra


Virtuoso


Herramienta
Similar


Serenidad


Coordinación


Tuerca


Técnico


Mecanismo


Experto


Pericia


Sistema


Aceitar


Goliat


David
Sabor


Ají
Picante


Estrellas


Sorpresa


Lágrimas


Fugaz


Brillo


Germinar


Caer


Sal


Salsa Procrear


Nacer
Entregar


Resultado


ProductoFinal


Gusto


Sentidos


Ritmo
Orquesta


El cerebro humano


Hemisferio
izquierdo


Linealidad
Lógica
Matemáticas
Análisis
Razonamiento
Amor al detalle


Cifras
Lenguaje


Progresividad


Hemisferio
derecho


Globalidad
Sensaciones
Intuición
Estética
Emociones
Síntesis
Fantasía
Metáforas
Espontaneidad
Imágenes




La caja de herramientas / HACER TALLERES
Una guía práctica para capacitadores


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¿ Para
cuántas
personas ?


¿ Cuánto
tiempo toma ?


¿ Cuándo se usa ?¿ Para qué sirve ?


¿ Qué materiales necesito ?


¿ Qué variaciones puede tener ?


¿ Otras recomendaciones ?


¿ Cómo se usa ? Pa
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Es


tu
di


o
de


c
as


o


10 - 25
Divididas


en grupos de


4-5


Entre
2 horas
y 1 día


Para observar una situación concre-
ta en profundidad y sacar conclusio-
nes que se puedan generalizar o apli-
car a casos parecidos. Fomenta lo
aprendido, pues permite aplicar los
conocimientos y las herramientas in-
cluidos en el taller en la búsqueda
de soluciones específicas.


Cuando se quiera analizar un
escenario, un incidente o una si-
tuación real posible.


Un caso muy bien documentado que
sea pertinente o esté reacionado con
el tema tratado.


1. El estudio de caso se puede combi-
nar con una excursión, un juego de rol
o una simulación.


2. Al caso se le pueden dedicar varias
sesiones seguidas o varias sesiones di-
ferenciadas por aspectos temáticos.


3. Después de elaboradas las conclusio-
nes en la plenaria, expertos o personas
experimentadas pueden dar un testimo-
nio de cómo se resolvió realmente el caso
específico; así, los participantes puedan
evaluar sus propias soluciones.


• El material que se presenta o entrega,
aunque debe estar resumido, debe abar-
car todos los niveles y actores del caso.


• Las instrucciones para los participan-
tes deben ser claras y su ejecución via-
ble en el tiempo previsto.


• Es clave que se tenga claro cuál es la
finalidad del ejercicio, pues esta debe
orientar la elección del caso, el diseño
de la metodología apropiada y la con-
formación de los equipos de trabajo.


1. Se busca material sobre un caso concreto relacionado con el tema
del taller y una metodología apropiada para las capacidades e intere-
ses de los participantes.


2. El material se prepara de tal manera que permita:


• Ver la pertinencia o relación con el tema del taller.
• Ver la complejidad de la situación.
• Entender la dinámica del proceso específico.
• Entender los motivos, acciones y reacciones de los
actores implicados.


3. Se presenta el caso a los participantes en una sesión de plenaria y se
imparten instrucciones claras para analizar el caso elegido y buscar
posibles soluciones.


4. Los participantes trabajan sobre el caso en grupos. Esto lo pueden
hacer todos partiendo desde el mismo enfoque o por grupos desde
diferentes perspectivas.


5. Todos los grupos exponen en la plenaria sus resultados en forma
visualizada de manera que sirva de base para la evaluación del caso.


6. La plenaria elabora conclusiones a partir de los resultados presenta-
dos; si es posible, estas conclusiones se proyectan o aplican a casos
similares.




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Una guía práctica para capacitadores


¿ Para
cuántas
personas ?


¿ Cuánto
tiempo toma ?


¿ Cuándo se usa ?¿ Para qué sirve ?


¿ Qué materiales
necesito ?


¿ Qué variaciones
puede tener ?


¿ Otras recomendaciones ?


¿ Cómo se usa ?Pa
ra


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Si


m
ul


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10-25 Entre1/2 día
y 2 días


Para analizar exhaustivamente un tema,
situación o conflicto real, observando
comportamientos desde diferentes pun-
tos de vista y buscar cambios de actitud
frente al problema. Es una forma de
aprendizaje experimental.


Cuando se desea que los participantes
desarrollen habilidades por medio del
ejercicio y se quiera aplicar los aprendi-
zajes del taller a una situación real sobre
la que se pregunta: ¿qué sucedió?, ¿por
qué sucedió? y ¿qué se puede hacer?


Información suficiente del
caso. Si es posible, varios sa-
lones donde los grupos pue-
dan reunirse y discutir sin in-
terrupciones. Una o varias per-
sonas que conozcan en pro-
fundidad la simulación.


Se puede apoyar el ejercicio
con la ayuda de computadores
y programas que muestren rá-
pidamente las consecuencias de
las decisiones tomadas por los
grupos o suministren nueva
información derivada de esas
decisiones. Otro apoyo pueden
ser las visitas de campo.


No es aconsejable aplicarla en
talleres cortos.


Para que el ejercicio sea exito-
so es importante preparar con
anticipación el caso en sus po-
sibles variaciones.


Cuando se trate de un caso real
sea cauteloso con el procedi-
miento y los posibles resulta-
dos; en cualquier caso, esto no
afecta el ejercicio cuya función
es mostrar el camino, más que
para encontrar soluciones.


1. Se busca y elige un caso real que se conozca bien y que pueda ser simplifica-
do sin que pierda su validez.


2. Se presenta el caso en forma clara y comprensible; se explica que el sentido del
ejercicio no es obtener una victoria sino aprender mediante la experimentación.


3. Se identifican las partes del caso y se asignan los roles —papeles o personajes
con funciones, comportamientos, reacciones y posiciones dadas— por grupo.


4. Se presentan y distribuyen las premisas y la información para cada grupo
conforme al rol que deberán representar, explicándoles su situación y las tareas
que deben realizar.


5. Cada grupo prepara su rol o papel para el evento de simulación según las
premisas que recibió y las tareas que le fueron asignadas: describir los supues-
tos, las posiciones que podría tomar, hasta dónde quiere llegar y formular las
preguntas que le ayuden a mejorar el nivel de información, aclarar dudas, forta-
lecer sus supuestos y tomar decisiones.


6. Se ejecuta la primera sesión de simulación: cada parte del caso, de acuerdo
con el rol que le fue asignado, participa activamente según el orden de las
presentaciones, el tiempo y las reglas de juego acordadas. Previamente se habrá
establecido si hay tiempo para unas cuantas preguntas. Esta reunión termina
con un resumen que incluye las propuestas de cada una de las partes.


7. Se dan nuevas instrucciones e información adicional sobre el caso.


8. Los grupos vuelven a preparar la siguiente sesión de simulación, de acuerdo
con la información nueva sobre el caso y los resultados de la primera sesión.


9. Se realiza la segunda sesión de simulación. Al finalizar esta sesión se da
nueva información y así sucesivamente hasta que termine el ejercicio.


10. Finalmente, los resultados de la simulación son discutidos y evaluados en la
plenaria; los participantes elaboran nuevas conclusiones y se evalúa el ejercicio
tanto en los aspectos positivos como en los negativos; por ejemplo, con la
ayuda de preguntas:


¿Cuáles fueron las fortalezas en las reuniones?, ¿que se haría de otra manera en
una ocasión futura?, ¿cómo vivieron su papel en la simulación?, ¿qué experi-
mentaron con los roles de los demás?, ¿qué comportamientos y reacciones se
generaban a partir del comportamiento de los otros?, ¿qué comportamientos y
reacciones se generaban al obtener nueva información?, ¿cómo se sienten des-
pués de la experiencia?, etc.




La caja de herramientas / HACER TALLERES
Una guía práctica para capacitadores


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¿ Para
cuántas
personas ?


¿ Cuánto
tiempo toma ?


¿ Cuándo se usa ?¿ Para qué sirve ?


¿ Qué materiales necesito ?


¿ Qué variaciones puede tener ?


¿ Otras recomendaciones ?


¿ Cómo se usa ?


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10 - 25


Entre
medio día


y 1 1/2


Para ofrecer la oportunidad de
conocer una localidad, una ex-
periencia o un caso y vincular
el tema del taller con una situa-
ción concreta; para implemen-
tar y comprobar herramientas
o métodos e ilustrar lo apren-
dido; para cambiar la rutina del
taller.


Conviene realizar la excursión duran-
te la segunda mitad del taller, no sólo
para cambiar el ritmo sino para que
los participantes puedan aprovechar lo
que ya aprendieron. La excursión tam-
bién sirve como pausa de relajación y
descanso cuando se planea simple-
mente para conocer las riquezas cul-
turales o naturales de la zona.


• Conocimiento previo del territorio y
de la situación objeto de la excursión.


• Confirmación, con suficiente antici-
pación, de los contactos en el sitio, el
día y hora en que se hará la excursión.


• Por lo menos una persona de con-
tacto local para que sirva de guía y res-
ponda las preguntas de los participan-
tes.


• Transporte adecuado, comida, aloja-
miento si fuera necesario, etc.


• Elegir las tareas más pertinentes para
el caso y para conformar los grupos.


• Material apropiado para las presen-
taciones de los grupos ante la plenaria.


• Fichas preelaboradas en las que
conste el objetivo del ejercicio, las ta-
reas y el horario de la excursión.


1. Antes del taller se busca el lugar adecuado, y se organiza y prepara un
guión de la excursión en función del tema que se va a desarrollar.


2. Durante el taller se presenta al grupo el plan de la excursión, los obje-
tivos y el material o información sobre el trasfondo de la situación que se
va a analizar.


3. Se exponen las tareas previstas para la visita; por ejemplo, un sondeo
rápido de la calidad ambiental de la zona.


4. Se definen las reglas que orientarán la presentación del grupo ante la
institución visitada, las personas que serán entrevistadas allí y el tipo de
relación que se tendrá con ellas para evitar que surjan expectativas que
no se cumplirán.


5. Se conforman grupos de entre 3 y 5 personas según las tareas y el
número de participantes. Los grupos preparan la excursión: dividen el
trabajo y planean la mejor manera de realizar el ejercicio con todos sus
objetivos.


7. Al iniciarse la visita se recuerda a todos el tiempo asignado a las tareas
y las reglas acordadas.


8. Al término de la excursión los grupos analizan los datos obtenidos y
preparan una presentación para exponer los resultados de la reflexión. El
análisis puede apoyarse en otras herramientas.


9. Todos los grupos hacen sus presentaciones ante la plenaria, sacan
conclusiones y, para terminar, se evalúa la excursión.


En vez de una visita de caso puede ha-
cerse una visita informativa, cuya acti-
vidad principal sea una charla sobre el
tema de interés, dictada por un exper-
to en el lugar visitado.


Si no se prepara cuidadosamente la vi-
sita se pierden las ventajas que la justi-
fican y el grupo podría quedar muy
insatisfecho.




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¿ Para
cuántas
personas ?


¿ Cuánto
tiempo toma ?


¿ Para qué sirve ?


¿ Qué materiales necesito ?


¿ Qué variaciones puede tener ?


¿ Otras recomendaciones ?


¿ Cómo se usa ?¿ Cuándo se usa ?


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A



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5 - 25


Para analizar y evaluar el ambiente interno y externo de una situación dada.
Toda situación está condicionada por la forma como se desarrolla internamen-
te y por el contexto en el cual sucede (situación actual y tendencias económi-
cas, sociales, políticas, institucionales, físicas y tecnológicas). El análisis de
Fortalezas o fuerzas, Oportunidades, Debilidades y Amenazas sirve para anali-
zar el statu quo y el potencial del caso analizado. Es muy útil en ejercicios de
planeación estratégica y sirve para concientizar a los integrantes de una organi-
zación de su margen de acción. Facilita la toma de decisiones pues permite
establecer si una entidad es capaz de alcanzar sus objetivos. Ayuda a diseñar
actividades que fortalezcan los aspectos positivos y mitiguen los aspectos limi-
tantes.


En cualquier momento del taller, cuan-
do se quiera tomar decisiones sobre
ventajas y desventajas de una situa-
ción o cuando se quiere analizar el
potencial, posibilidades y dificultades
de un caso en particular o de una or-
ganización.


Tableros, tarjetas, marcadores; si se
prefiere el tablero puede estar prepa-
rado para explicar el método.


El grupo no se divide en subgrupos
de trabajo sino que hace una lluvia
de ideas sobre cada variable para el
asunto en cuestión. Un relator escri-
be los aportes para cada variable del
FODA. También se puede construir
un FODA para alternativas que se
identifiquen en la priorización de so-
luciones.


Recomendamos especificar muy cla-
ramente la meta y el alcance del ejer-
cicio. Los resultados dependen de
quiénes hacen el análisis, por lo que
recomendamos conformar los grupos
cuidadosamente.


1. Se explica el para qué y el cómo del análisis FODA y los participantes se
dividen en grupos de 3 a 5 personas para analizar uno o todos los aspectos.


2. Los siguientes son los aspectos de análisis de la situación u organización:


90 minutos
hasta


1 día


Aspectos de análisis:


3. Los grupos escriben su análisis en tarjetas (un color para cada aspecto), las
agrupan y las priorizan bajo cada uno de los aspectos de análisis.


4. Puesta en común de los resultados de los grupos: se presentan los table-
ros de los grupos y el facilitador permite que se hagan aclaraciones.


5. Discusión sobre actividades para fortalecer la entidad; programación de
las acciones seleccionadas.


Oportunidades:
Aspectos positivos que
se manifiestan en el en-
torno (externos) y que
ayudan o favorecen el
cumplimiento de los
objetivos y que por tan-
to pueden ser aprove-
chados con ese fin.


Debilidades:
Aspectos negativos del
funcionamiento inter-
no o inherentes al caso
analizado que limitan
la operación efectiva y
que sería necesario su-
perar para alcanzar ob-
jetivos.


Amenazas:
Aspectos negativos del
entorno cuya ocurren-
cia representa un obstá-
culo para el logro de sus
objetivos y por tanto
pueden dificultar el
cumplimiento de lo que
se propone lograr.


Fortalezas:
Aspectos positivos in-
ternos o inherentes al
caso analizado y que
pueden ser aprovecha-
dos es decir potencia-
lizados para el logro de
los objetivos.


Positivos


Negativos


Ambiente interno
(tenemos bajo control)


Entorno Externo
(no controlamos)


Fortalezas Oportunidades


Debilidades Amenazas




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¿ Para
cuántas
personas ?


¿ Cuánto
tiempo toma ?


¿ Cuándo se usa ?¿ Para qué sirve ?


¿ Qué materiales necesito ?


¿ Cómo se usa ?


Entre
1 y 2 horas5 - 25


Analizar y entender las inter-
acciones, vínculos o relacio-
nes que se generan entre
variables, organizaciones o
actores. El análisis puede ayu-
dar a definir responsabilida-
des, puntos de conflicto y mo-
tivos de desacuerdo.


En cualquier momento del ta-
ller cuando se quiera eviden-
ciar contrastes o relaciones
entre temas, roles, responsabi-
lidades y vínculos entre dife-
rentes actores.


Pa
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gr


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Tableros, papel, papelógrafo, marcadores,
círculos de diferentes colores y tamaños.


1. Se presenta el ejercicio y se establecen las
reglas de juego para las intervenciones.


2. Se inicia una lluvia de ideas sobre las organi-
zaciones y/o actores considerados para el ejer-
cicio.


3. La organización principal o central se escribe
en un círculo —grande— y se ubica en el cen-
tro de la cartelera o tablero.


4. En círculos más pequeños se escriben los
nombres de las organizaciones y actores consi-


derados en el ejercicio; se van ubicando en la
cartelera, según se haya establecido en la re-
flexión con los participantes, más o menos cer-
ca de la organización central de acuerdo al tipo
de actividad que desarrollan.


5. Se utilizan flechas para representar el tipo de
relación y las funciones y responsabilidades que
desempeña cada uno. Para complementar la
representación se pueden añadir comentarios a
las líneas (como se aprecia en el ejemplo).


6. Si inicialmente se decidió trabajar por grupos
se comparan los resultados.




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Una guía práctica para capacitadores


¿ Para
cuántas
personas ?


¿ Cuánto
tiempo toma ?


¿ Cuándo se usa ?¿ Para qué sirve ?


¿ Qué materiales necesito ?


¿ Qué variaciones puede tener ?


¿ Otras recomendaciones ?


¿ Cómo se usa ?


IndustriaExportación


Pa
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gr


am
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d
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flu
jo


Entre
1 y 2 horas


Representar en forma esquemáti-
ca el flujo de eventos y decisio-
nes relativos a un proceso. Puede
servir para ilustrar la complejidad
de un proceso o servir de base
para discutir o reflexionar sobre
determinado punto o momento
del mismo.


En cualquier momento del ta-
ller cuando sea necesario anali-
zar los impactos de un proceso
o presentar los vínculos y rela-
ciones involucrados en él en
forma esquemática.


5 - 25


Papelógrafo, marcadores y tarjetas.


• El diagrama puede ser preelaborado
y se analiza con el grupo.


• A los diagramas se les puede incluir
datos cuantitativos para reforzar el aná-
lisis.


• Los grupos pueden ser organizados
por género de manera que el análisis
arroje las percepciones diferenciadas de
hombres y mujeres.


Motive la reflexión sobre los vínculos y
los flujos. En este caso se van analizan-
do las consecuencias posibles de cada
acción y se van ordenando en flujos,
considerando los aspectos positivos y
negativos.


Productor de
papa


Venta
al acopiador


Consumidor


1. Explicar el objetivo.


2. Presentar el tema.


3. Explicar las reglas de juego para
las intervenciones y los criterios de
construcción del diagrama, bien
sea que se vaya a trabajar en ple-
naria o por grupos; en este último
caso se organizan los grupos.


4. Indicar en el diagrama el inicio
del proceso. Esto puede ser acor-
dado con los participantes.


5. Escribir la primera etapa o paso
y continuar con los siguientes y con
los respectivos vínculos.


6. Las ramificaciones y aspec-
tos se van añadiendo. En este
punto se puede incluir en cada
nivel o paso del proceso el
análisis de diferentes aspectos
relacionados con el mismo. Por
ejemplo, costos, participación
por género, peligros, % de uti-
lidad, etc.


7. Si se trabajaron los diagra-
mas por grupos, se va a ple-
naria para construir uno en co-
mún, profundizar en el análi-
sis y sintetizar.


Consumo personal
Intercambio con


vecinos


Plaza de abastos


RestauranteSupermercado


Tienda de barrio


Proveedor de
empaques


Transportador


Aduana


Chef




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¿ Para
cuántas
personas ?


¿ Cuánto
tiempo toma ?


¿ Cuándo se usa ?¿ Para qué sirve ?


¿ Qué materiales necesito ?


¿ Qué variaciones puede tener ?


¿ Otras recomendaciones ?


¿ Cómo se usa ? Pa
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de
t


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po


5 - 25


Entre
60 y 120
minutos


Conocer la historia de un proceso
o tema, su historia y las influen-
cias que se han derivado y que han
llevado al estado actual.


La línea de tiempo es una lista de
eventos relacionados con un tema
específico, registrados tal y como
lo recuerdan los participantes.


Cuando se quiera conocer los
antecedentes de una idea, tema
o proceso y se quiera relacionar
ideas importantes sobre un asun-
to en un cuadro que representa
el transcurso del tiempo.


• Se pueden desarrollar líneas de tiem-
po por asuntos específicos con el fin
de entender los cambios ocurridos en
el transcurso del tiempo de manera
más detallada y particularizada.


•␣ Asociándola a cada fecha de análi-
sis, se puede añadir información de
sucesos ocurridos en los diferentes ám-
bitos. Por ejemplo, a nivel local, na-
cional, internacional.


• Este análisis se puede combinar con
otros que se enfocan en otros aspec-
tos para lograr una comprensión pro-
funda de una problemática, proceso o
tema.


• El tiempo de duración del ejercicio
está sujeto al nivel de profundidad del
tema que se va a analizar.


Tableros, papelógrafo, papel, marca-
dores y tarjetas.


1. Una vez establecido el tema se identifica el evento más lejano que
recuerde un participante y sobre el que tenga información.


2. En subgrupos o en plenaria, a partir de esa fecha, se van registrando
en orden los eventos que le siguieron al primero a partir de intervalos
de tiempo acordados: año por año, cada dos años, cada tres años, etc.


3. En algunas fechas se ubican referencias de eventos importantes de
carácter nacional o internacional.


4. Todos los eventos se escriben al lado de cada fecha o línea de tiem-
po y en cada caso se debe promover la discusión.


5. Cuando se ha terminado la tarea de anotar todas las ideas del tiempo
analizado se discuten con los participantes las tendencias resultantes.
Por ejemplo, el aumento o disminución de tal aspecto o frecuencia de
tal circunstancia, etc.


6. Si se decidió inicialmente trabajar en subgrupos se presentan en la
plenaria los resultados y se construye una línea de tiempo en común.


Fecha Evento Comentario


Fecha Evento Local Nacional


Variación


Linea
de tiempo




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¿ Para
cuántas
personas ?


¿ Cuánto
tiempo toma ?


¿ Cuándo se usa ?¿ Para qué sirve ?


¿ Qué materiales necesito ?


¿ Qué variaciones puede tener ?


¿ Otras recomendaciones ?


¿ Cómo se usa ?


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5 - 25
Entre


30 y 45
minutos


Para propiciar la reflexión abierta
sobre un tema que presenta con-
tradicciones o para analizar en pro-
fundidad las ventajas y desventa-
jas de una opción o tema.


Cuando se vea la necesidad de
aclarar las opiniones divergen-
tes sobre un tema o cuando se
identifique la importancia de que
los participantes se expresen cla-
ramente.


Tableros, papelógrafo, papel, marca-
dores y tarjetas.


Se divide al grupo en dos subgrupos
—en vez de convocar a dos volunta-
rios—. Se concede un tiempo a los
subgrupos para desarrollar internamen-
te los argumentos en pro y en contra, y
luego se presentan a la plenaria para
construir una argumentación conjunta.


Es importante visualizar tanto el pro-
ceso como las conclusiones.


1. Se identifica el tema que es necesario aclarar y se formula en términos
de propuesta o declaración positiva.


2. Se convoca entre los participantes a dos voluntarios para que desem-
peñen cada uno un rol: el optimista (que defiende los argumentos en
pro de la propuesta y resalta sus aspectos favorables) y el pesimista
(que interpone los argumentos en contra de la propuesta y señala las
dificultades que presenta).


3. Cuando ya se han expresado todas las ideas se visualizan en un
cuadro comparativo y a partir de los argumentos señalados se hace una
priorización.


Propuesta


Argumentos
en pro


Argumentos
en contra




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¿ Para
cuántas
personas ?


¿ Cuánto
tiempo toma ?


¿ Cuándo se usa ?¿ Para qué sirve ?


¿ Qué materiales necesito ?


¿ Qué variaciones puede tener ?


¿ Otras recomendaciones ?


¿ Cómo se usa ?


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5 - 25


Entre
1 y 3 horas


según la complejidad
del problema


Representar una problemática a par-
tir de sus causas y sus consecuen-
cias y entender qué aspectos del pro-
blema deben ser abordados para ob-
tener un cambio significativo.


Cuando se quiera analizar una pro-
blemática compleja cuyas causas
y consecuencias se prestan a con-
fusiones. Cuando no haya claridad
sobre los aspectos del problema
en los que conviene intervenir.


Tarjetas, marcadores, tablero, pliegos de
papel.


El resultado puede ser aprovechado para
identificar los objetivos de un proyecto.
Del problema central se deriva el objeti-
vo general; de las causas del problema se
deriva la formulación de los objetivos es-
pecíficos; de las consecuencias negativas
se deriva la formulación de los resulta-
dos, los logros y los impactos.


El facilitador debe asegurarse de que por
lo menos algunas personas entre los parti-
cipantes tengan un conocimiento profun-
do del caso o problemática que se analiza.
Para obtener mejores resultados se puede
hacer una presentación sucinta en la ple-
naria de la situación que se analiza: ante-
cedentes, actores, contexto socioeconómi-
co, conflictos, etc.


• Es importante formular causas y efectos
negativos en términos de problemas pues
esto facilita que el resultado del ejercicio
pueda ser utilizado para formular objeti-
vos, resultados, logros e impactos, es de-
cir, que pueda ser empleado en el proceso
de formulación de un proyecto.


1. Se formula claramente el problema o problemas que se quiere analizar
y se anotan en tarjetas.


2. Se identifica el problema central y se ubica en el centro del árbol.


3. Se propicia la intervención de los participantes para ir identificando los
problemas que son causas del problema central, es decir, que lo originan,
y se escriben en tarjetas que se van ubicando en relación de causalidad
en las raíces del árbol.


4. Una vez establecidos los problemas de origen o causas, se identifican y
organizan, en relación de causalidad, las consecuencias negativas del
problema central. Para ello se ubican las tarjetas corerspondientes en las
ramas del árbol.


5. Al finalizar estas tareas se analiza el esquema y se propicia la discusión
para establecer si la organización de las tarjetas efectivamente correspon-
de a causas y consecuencias.


Problema central


Efecto Efecto Efecto Efecto


Efecto


Efecto


Efecto Efecto


Efecto


Causa Causa Causa Causa


Causa Causa Causa




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Una guía práctica para capacitadores


¿ Para
cuántas
personas ?


¿ Cuánto
tiempo toma ?


¿ Cuándo se usa ?¿ Para qué sirve ?


¿ Qué materiales necesito ?


¿ Qué variaciones puede tener ?


¿ Otras recomendaciones ?


¿ Cómo se usa ?


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M


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lic
to


5 - 25 1-2 horas
Sirve para conocer y anali-
zar las diferentes áreas de
conflicto que ocurren alre-
dedor de varios temas so-
bre un mismo asunto.


Esta herramienta de análi-
sis es útil cuando se ve la
necesidad de iniciar la dis-
cusión de temas que afec-
tan los intereses del grupo.


Tablero, papelógrafo, papel, marcado-
res y tarjetas. Matrices preelaboradas.


Con el fin de profundizar en los resultados de
otros ejercicios (Árbol de problemas, Matriz de
priorización de problemas, etc.), se puede cons-
truir esta matriz de la siguiente manera: en las
columnas (sentido vertical) se ubican los proble-
mas que se quiere analizar; en las filas (sentido
horizontal) se ubican los elementos o criterios
bajo los cuales se quieren analizar los problemas
(ecológicos, económicos, sociales, tecnológicos,
sociológicos, etc.). El cruce de cada problema
con cada uno de los criterios da un nivel de rela-
ción que puede valorarse con un número, bajo
diferentes ópticas: frecuencia, importancia, inci-
dencia, permanencia, etc. Al criterio elegido se le
asignan niveles de relación que se señalan en la
casilla con un número. Por ejemplo:


3 Alto nivel de importancia
2 Mediano nivel de importancia
1 Mínimo nivel de importancia


Los resultados generales se analizan en la plena-
ria con todos los participantes.


• Se debe emplear esta herramienta, pre-
feriblemente, cuando ya existe un buen
nivel de confianza entre el grupo.


• El facilitador debe insistir a los partici-
pantes en que no se debe personalizar
el conflicto


1. El facilitador presenta el tema y propone la matriz de análisis.


2. Se establecen los parámetros sobre los que se quiere hacer el
análisis de los conflictos y los actores involucrados en los mis-
mos y se ubican en la matriz de análisis.


3. Para cada cruce entre parámetro de análisis y actor involucra-
do, cada participante debe señalar el nivel de importancia de la
relación. Se puede señalar el nivel de conocimiento, el nivel de
incidencia o identificar puntos clave de la relación.


4. Con este procedimiento se obtiene una caracterización del
conflicto que puede ser expuesta a los participantes para su
análisis. A partir de este punto se puede discutir sobre implica-
ciones y posibles o potenciales problemas. La formulación de
preguntas facilita el análisis.


Parámetro
de análisis


Actores


Tenencia
de la tierra


Manejo de
recursos
naturales


Decisiones
sobre


proyectos


Aspectos
educativos


Entre
miembros de


una comunidad


Entre
varias


comunidades


Entre
una comunidad


y el Estado


Con
terratenientes
o empresarios


Ejemplo de matriz de análisis de conflicto




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¿ Para
cuántas
personas ?


¿ Cuánto
tiempo toma ?


¿ Cuándo se usa ?¿ Para qué sirve ?


¿ Qué materiales necesito ?


¿ Cómo se usa ?


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5-25
Para tomar decisiones acer-
ca de qué problema o tema
es más importante o priori-
tario abordar, mediante el
empleo de un diagrama en
el que se relacionan los prin-
cipales problemas identifica-
dos por el grupo.


2 horas


Cuando se quiere decidir sobre
qué tema (situación o asunto)
trabajar, conociendo la existen-
cia de muchos.


Tableros, papelógrafo, papel, tarjetas, hojas con
esquemas de matrices.


1. Se explican el objetivo y el procedimiento del ejercicio.


2. Se distribuye al grupo en equipos de trabajo según criterios previamente definidos y orientados por la
finalidad del taller.


3. Se prepara una matriz de filas y columnas con el mismo número de casillas verticales y horizontales,
tantas como problemas que se está considerando: en este ejemplo tenemos cuatro problemas, cuatro
casillas.


4. Se escriben los problemas identificados en el mismo orden sobre las filas y las columnas: Problema 1,
Problema 2, Problema 3 y Problema 4 (ver ejemplo).


5. Se pide a los participantes que comparen, por pares, todos los problemas (1 y 2, 1 y 3, 1 y 4; 2 y 3, 2 y
4; 3 y 4) y definan cuál de los dos es más importante o cuál de los dos debería ser resuelto más rápidamen-
te. Se da un espacio para la discusión y se busca el consenso para señalar uno entre los dos, con el número
correspondiente, en la casilla de cruce (ver el ejemplo). Al final se tendrá la mitad de la matriz llena, como
se muestra abajo.


6. Se comparan las matrices de los grupos y se elige el problema de mayor frecuencia, teniendo en cuenta
todas las casillas de todas las matrices.


7. Se asume el problema más frecuente para continuar con los siguientes ejercicios. Por ejemplo, con un
Árbol de problemas.


Problema 1 Problema 2 Problema 3 Problema 4


Problema 1 1 1 4


Problema 2 3 4


Problema 3 4


Problema 4


Columna
Línea




158 / 204 HACER TALLERES / La caja de herramientas
Una guía práctica para capacitadores


¿ Para
cuántas
personas ?


¿ Cuánto
tiempo toma ?


¿ Cuándo se usa ?¿ Para qué sirve ?


¿ Qué materiales necesito ?


¿ Qué variaciones puede tener ?


¿ Otras recomendaciones ?


¿ Cómo se usa ?


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Se construye durante el taller pero
adquiere su mayor sentido –cum-
plir un compromiso adquirido
públicamente– cuando los parti-
cipantes regresan a sus lugares de
origen y asumen la responsabili-
dad de poner en marcha los com-
promisos.5 - 25


Trabajo individual:


15 minutos


Exposición
de cada participante:


2 minutos


• Para consignar en un documen-
to individual (Acta de compromi-
so) los compromisos personales
relacionados con la aplicación de
los aprendizajes del taller.


• Facilitar y apoyar el seguimien-
to al proceso de capacitación.


Tablero preparado para explicar el mé-
todo, un pliego de papel periódico para
cada participante o grupo de trabajo y
marcadores.


El número y el tipo de preguntas que
sirven para recoger los compromisos de
los participantes están determinados por
las necesidades del taller. La herramien-
ta se puede trabajar en pequeños gru-
pos en vez de hacerlo individualmente,
especialmente si se logra conformar gru-
pos integrados por personas que tienen
algo en común, por ejemplo: trabajar en
la misma institución o proyecto, aten-
der a una misma población, etc.


• Cada acta se transcribe y se adjunta
como parte de la fotomemoria.


• Si se estima que la fotomemoria va a
tardar, se recomienda enviar estas trans-
cripciones a cada participante para que
sirvan de referente en las actividades
orientadas al cumplimiento de los com-
promisos.


1. El capacitador reflexiona sobre los compromisos a que puede haber
dado lugar la capacitación, en relación con la puesta en práctica de los
aprendizajes que generó el taller. Una de las maneras más prácticas de
concretar estos compromisos consiste en establecer unas categorías y
unas preguntas relacionadas con éstas; por ejemplo:


• Actividades, ¿qué voy a hacer?
• Objetivos, ¿para qué?
• Procedimiento, ¿cómo lo voy a hacer?
• Tiempo estimado, ¿en qué plazo lo voy a hacer?
• Alianzas, ¿con quién lo voy a hacer?
• Lugar de ejecución, ¿dónde lo voy a hacer?
• Recursos, ¿con qué lo voy a hacer?
• Beneficiarios, ¿para quién lo voy a hacer?
• Otras categorías y preguntas relacionadas que considere pertinentes.


2. A cada participante se le entrega una hoja de papel con el esquema
de los componentes identificados; con esta información se escribe el
Acta.


3. Se identifican los testigos entre los participantes.


4. Se exponen y leen las Actas en la plenaria.


5. El Acta se firma en público con fecha y en presencia de los respecti-
vos testigos.


Responsable Acta de compromiso Nº


Testigos
Nombre y firma Nombre y firma Nombre y firma


Yo (nombre del participante) me comprometo a:
1.
2.
3.
4.
5.
6.
7.


(Nombre y fecha del taller)




La caja de herramientas / HACER TALLERES
Una guía práctica para capacitadores


159 / 204


¿ Para
cuántas
personas ?


¿ Cuánto
tiempo
toma ?


¿ Cuándo se usa ?¿ Para qué sirve ?


¿ Qué materiales
necesito ?


¿ Qué variaciones
puede tener ?


¿ Otras
recomendaciones ?


¿ Cómo se usa ?


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5 - 25


Preparación:
15 minutos


Exposición
individual:


2 minutos


Para facilitar el seguimiento de manera plani-
ficada al proceso de capacitación. Permite,
en una matriz construida individualmente,
organizar los compromisos que asume cada
participante para aplicar los aprendizajes de-
sarrollados en el taller.


Se construye durante el taller pero
adquiere su principal sentido, cum-
plir un compromiso adquirido pú-
blicamente, cuando los participan-
tes regresan a sus lugares de ori-
gen y la ponen en práctica.


Tablero preparado para ex-
plicar el método, un pliego
de papel periódico para cada
participante o grupo de tra-
bajo y marcadores.


Se puede trabajar en peque-
ños grupos en vez de hacer-
lo individualmente, especial-
mente si se logra conformar
grupos integrados por perso-
nas que tienen algo en co-
mún. Por ejemplo, trabajar en
la misma institución o pro-
yecto, atender a una misma
población, tener presencia en
una misma región, etc.


• El número y el tipo de pre-
guntas que se hacen para re-
coger los compromisos de los
participantes están determina-
dos por las necesidades del
taller.


• Si se estima que la fotome-
moria va a tardar, se reco-
mienda enviar las transcripcio-
nes a cada participante como
referente para el cumplimien-
to de sus compromisos.


1. El capacitador reflexiona sobre los compromisos a que puede haber dado lugar
la capacitación, en relación con la puesta en práctica de los aprendizajes que
generó el taller. Una de las maneras más prácticas de concretar estos compromisos
consiste en establecer unas categorías y unas preguntas relacionadas con éstas; por
ejemplo:


• Actividades, ¿qué voy a hacer?
• Objetivos, ¿para qué?
• Procedimiento, ¿cómo lo voy a hacer?
• Tiempo estimado, ¿en qué plazo lo voy a hacer?
• Alianzas, ¿con quién lo voy a hacer?
• Lugar de ejecución, ¿dónde lo voy a hacer?
• Recursos, ¿con qué lo voy a hacer?
• Beneficiarios, ¿para quién lo voy a hacer?
• Otras categorías y preguntas relacionadas que considere pertinentes.


2. A cada participante se le entrega una hoja de papel con el esquema de la matriz
o en blanco para que cada persona la dibuje y la escriba y la marque con su
nombre.


3. Se exponen y leen las matrices en la plenaria. Cada matriz se transcribe y se deja
como parte de la fotomemoria.


Qué Para qué Cómo Cuándo


Dónde Con quién Para quién Qué necesito


(Nombre del taller) • Matriz de compromiso y seguimiento


Persona responsable (nombre):




160 / 204 HACER TALLERES / La caja de herramientas
Una guía práctica para capacitadores


¿ Para
cuántas


personas ?


¿ Cuánto
tiempo
toma ?


¿ Cuándo se usa ?¿ Para qué sirve ?


¿ Qué materiales
necesito ?


¿ Qué variaciones
puede tener ?


¿ Otras
recomendaciones ?


¿ Cómo se usa ?


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5 - 25
Trabajo individual:
15 minutos


Cada exposición:
2 minutos


Para facilitar el seguimiento al proceso
de capacitación. Permite organizar los
compromisos que asume cada partici-
pante para la aplicación de los apren-
dizajes desarrollados en el taller. Tiene
el sentido de alcanzar una estrella.


Se construye durante el taller pero ad-
quiere su mayor sentido (cumplir un
compromiso adquirido públicamente)
cuando los participantes regresan a sus
lugares de origen y ponen en marcha
lo acordado.


Tablero preparado para expli-
car el método, un pliego de
papel periódico para cada par-
ticipante o grupo de trabajo y
marcadores.


Se puede trabajar en peque-
ños grupos en vez de hacerlo
individualmente, especialmen-
te si se logra conformar gru-
pos integrados por personas
que tienen algo en común, por
ejemplo, trabajar en la misma
institución o proyecto, atender
a una misma población, etc.


• El número y el tipo de pre-
guntas que sirven para recoger
los compromisos de los parti-
cipantes están determinados
por las necesidades del taller.


• Si se estima que la fotome-
moria va a tardar, se recomien-
da enviar las transcripciones a
cada participante, para que les
sirvan de referente para el cum-
plimiento de sus compromisos.


1. El capacitador reflexiona sobre los compromisos a que puede haber dado lugar
la capacitación, en relación con la puesta en práctica de los aprendizajes que
generó el taller. Una de las maneras más prácticas de concretar estos compromisos
consiste en establecer unas categorías y unas preguntas relacionadas con éstas;
por ejemplo:


• Actividades, ¿qué voy a hacer?
• Objetivos, ¿para qué?
• Procedimiento, ¿cómo lo voy a hacer?
• Tiempo estimado, ¿en qué plazo lo voy a hacer?
• Alianzas, ¿con quién lo voy a hacer?
• Lugar de ejecución, ¿dónde lo voy a hacer?
• Recursos, ¿con qué lo voy a hacer?
• Beneficiarios, ¿para quién lo voy a hacer?
• Otras categorías y preguntas


relacionadas que considere pertinentes.


2. A cada participante se le entrega una hoja de papel con el esquema de la estrella
o en blanco para que cada persona la dibuje, consigne sus compromisos y la
marque con su nombre.


3. Se exponen y leen las estrellas en la plenaria. Cada estrella se transcribe y se deja
como parte de la fotomemoria.


Nombre


¿Qué voy a hacer?
Seguir trabajando para
fortalecer nuestras
organizaciones de base ¿Para qué?


Acompañar y compartir
con mis comunidades el
sueño de mejorar la
calidad de vida.


¿Para quién?
Las organizaciones
de base


¿Cómo?
Interactuando con la comunidad,
las ONG y las instituciones
estatales locales en un trabajo
concertado, orientado por un plan
común que se elaborará
conjuntamente.


¿Cuándo?
Es un proceso
permanente.


¿Con quién?
La comunidad, las ONG y


las instituciones estatales.


¿Dónde?
Tres municipios y los


corregimientos aledaños.


¿Con qué?
Recursos propios y los que


los demás actores estén
dispuestos a aportar.


¿Qué más?
Talleres de réplica de lo


aprendido para garantizar
el logro de los propósitos


planteados.




La caja de herramientas / HACER TALLERES
Una guía práctica para capacitadores


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¿ Para
cuántas
personas ?


¿ Cuánto
tiempo toma ?


¿ Cuándo se usa ?¿ Para qué sirve ?


¿ Qué materiales necesito ?


¿ Cómo se usa ?


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5-25 Desde 3 horashasta 1 día


Para ordenar objetivos y re-
sultados en una cadena ló-
gica. Es muy útil en el pro-
ceso de formular proyectos.


Cuando se requiera ordenar
ideas relacionadas con un plan
de trabajo, después de cono-
cer la situación principal que
se quiere mejorar o cambiar.
Lo ideal es utilizarla después
de tener un diagnóstico.


El punto de partida son los objetivos (tanto el objetivo general como los específicos) previamente identificados y
formulados. Varios objetivos específicos permiten llegar al objetivo general. Se considera que un objetivo específico ha
sido cumplido o logrado cuando se obtienen los productos o resultados correspondientes. Para que estos sean
alcanzados es necesario llevar a cabo varias actividades que, a su vez, requieren de insumos. La construcción de la
siguiente matriz facilita la organización de la secuencia lógica descrita:


Papelógrafo, pliegos de papel, tarjetas, marca-
dores.


1. Se formula el objetivo general o superior. Este correspon-
de a la solución de lo que se ha identificado como proble-
ma central o situación principal a resolver.


2. Se definen los objetivos específicos. Estos pueden corres-
ponder a las causas principales del problema central. Se
recomienda formular objetivos medibles o verificables en
un tiempo definido, apropiados y realistas.


3. Se anotan los resultados que se espera alcanzar con el
cumplimiento de cada objetivo específico.


4. Se definen las actividades o acciones que serán necesa-
rias y suficientes para obtener los resultados.


Por cada objetivo específico pueden obtenerse varios resul-
tados y para alcanzar cada resultado, puede ser necesario
adelantar varias actividades. Es fundamental que el marco
lógico sea coherente y que cada nivel asegure el logro del
nivel superior como se muestra en este esquema:


Objetivo general Objetivos específicos
1.


2.


3.


Resultados


1.1.
1.2.
2.1.
2.2.
2.3.
3.1.
3.2.


Actividades


Hay impacto


Si logramos el objetivo general


Logramos el objetivo general


Si alcanzamos los objetivos específicos


Alcanzamos los objetivos específicos


Si logramos los resultados


Logramos los resultados


Si realizamos bien las actividades




162 / 204 HACER TALLERES / La caja de herramientas
Una guía práctica para capacitadores


¿ Para
cuántas


personas ?


¿ Cuánto
tiempo
toma ?


¿ Cuándo se usa ?¿ Para qué sirve ?


¿ Qué materiales
necesito ?


¿ Qué variaciones
puede tener ?


¿ Otras
recomendaciones ?


¿ Cómo se usa ?


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5-25


Para diseñar una secuencia ordenada
de actividades; puede complementar la
construcción de una matriz de objeti-
vos. Sirve para graficar la toma de deci-
siones y resumir las acciones, las res-
ponsabilidades y el cronograma.


Cuando se quiera formular de manera
esquemática las acciones en el marco
de un proyecto, fomentar las responsa-
bilidades de trabajo del colectivo y te-
ner unos referentes básicos para el se-
guimiento y la evaluación.


Papel, marcadores, tableros,
tarjetas, hojas con formato de
la matriz.


Desde
3 horas


hasta
1 día


Los grupos pueden estar divi-
didos de acuerdo al número
de objetivos de tal forma que
cada grupo trabaje un objeti-
vo. Luego en la plenaria los de-
más pueden complementar. Se
puede incluir una columna
adicional de materiales o in-
sumos necesarios.


Procurar el mayor nivel de par-
ticipación y buscar la claridad
y comprensión


1. El facilitador presenta el ejercicio y con el grupo se acuerda
la metodología y el formato de la matriz.


2. Se conforman subgrupos de trabajo, según criterios previa-
mente acordados. Por ejemplo, por el tipo de organización a la
que pertenecen los participantes, por área temática de trabajo,
por objetivo, etc.


3. Se desarrolla la matriz definiendo cada uno de los aspectos
propuestos. Por ejemplo:


4. Una vez completada la matriz, se revisa.


5. Los resultados de los grupos se presentan en la plenaria, y se
discuten los diferentes enfoques con el fin de complementar la
información y obtener una matriz muy completa.


Objetivo Actividades Subactividades responsable
Cronograma


1 2 3 4 5 6




La caja de herramientas / HACER TALLERES
Una guía práctica para capacitadores


163 / 204


¿ Para
cuántas
personas ?


¿ Cuánto
tiempo toma ?


¿ Cuándo se usa ?¿ Para qué sirve ?


¿ Qué materiales necesito ?


¿ Cómo se usa ?


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2 - 3
cada día


Preparación diaria: 30 minutos
Exposición diaria: 15 minutos


Para hacer evaluación con-
tinua; promueve la reflexión
sobre la anterior jornada de
taller. Sirve para retroalimen-
tar las siguientes jornadas del
taller y para darse una idea
del avance en el proceso de
conocimiento de los partici-
pantes.


Durante todo el taller, al ini-
ciar el trabajo de cada día.


Papel, marcadores, un espacio disponible fuera del
horario del taller, medallas, botones u otras mar-
cas que identifiquen a los integrantes del Comité.


1. Se explica por qué se hace esta evaluación y las ventajas que tiene.


2. El comité está conformado por tres participantes, voluntarios o designados por el capacitador, un grupo
diferente cada día de taller.


3. El comité resume lo acontecido en la jornada que terminó, en cuanto a: temas, contenidos, metodología,
participación, etc. Lo puede hacer en forma humorística y recuperando pequeños sucesos significativos o
anecdóticos: la frase del día, el personaje del día, la noticia del día, etc.


4. Al terminar la primera jornada o antes de iniciar la segunda el comité se reune para preparar su presenta-
ción. Es recomendable que alguien del equipo de capacitación apoye al primer comité en esta tarea con el
fin de aprovechar al máximo el potencial de esta herramienta. Este comité servirá de ejemplo a los siguientes.


5. El día siguiente el comité presenta su evaluación de la jornada anterior y, al terminar, entrega sus funciones
al comité que lo sucederá durante esa jormada que se inicia.


6. El capacitador agradece al comité el apoyo que ha prestado al grupo y se aprovecha para incorporar los
cambios sugeridos.


El comité diario


¿Cómo es?


¿Qué hace?


Rotación diaria


Conformado por 3 ó 4 participantes


Resume el día anterior y lo presenta
visualizado


Retroalimenta sobre:
• El contenido temático
• Los procedimientos metodológicos
• Otros asuntos


Inicia el día con una actividad lúdica
Revisa el buzón
Señala al próximo comité




164 / 204 HACER TALLERES / La caja de herramientas
Una guía práctica para capacitadores


¿ Para
cuántas
personas ?


¿ Cuánto
tiempo toma ?


¿ Cuándo se usa ?¿ Para qué sirve ?


¿ Qué materiales necesito ?


¿ Qué variaciones puede tener ?


¿ Otras recomendaciones ?


¿ Cómo se usa ?


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7 - 35
Evaluación (cada día):


5 minutos
Cálculo de promedios


(cada día):
7 minutos


Sirve para medir (monito-
rear) los niveles de ánimo
del grupo durante el trans-
curso del taller.


Al final de cada jornada de trabajo, a
manera de evaluación continua, pues
permite construir una curva que ilus-
tra cómo se sintieron los participan-
tes durante el evento.


Papel para la matriz. Un punto adhesivo
para cada participante por día.


1. Se puede hacer una evaluación pun-
tual con el mismo instrumento en un
momento difícil del taller, con una ma-
triz que tenga las caritas en una sola
línea.


2. Se puede medir el ánimo de subgru-
pos dentro del grupo asignando, por
ejemplo, un color para los puntos de
las mujeres y otro a los de los hom-
bres. En el conteo final por color se
puede saber la diferencia de ánimo por
género durante la jornada, lo que po-
dría llevar a que el equipo de capacita-
ción tome decisiones para balancear
mejor los contenidos con el fin de me-
jorar el ánimo de uno de los géneros.


Si no tiene a mano puntos autoadhesi-
vos, puede utilizar marcadores y hacer
cruces o puntos gruesos.


1. Se prepara la matriz de base con sus caritas como se indica en el
dibujo (abajo).


2. Se explica por qué y cómo se hace esta evaluación.


3. Al concluir la jornada de trabajo se solicita a cada participante
que pegue su punto en la casilla de la carita correspondiente a su
estado de ánimo durante la jornada. Esto se hace ántes de salir del
salón.


4. Se invita al Comité del Día a tener en cuenta, en su presentación,
el resultado de esta evaluación.


5. En la evaluación final se toma la matriz con los puntos de cada
día y se cuentan los puntos de cada espacio. Luego se marca el
promedio y se pone un punto grande en la carita correspondiente.
Por último, se unen los puntos grandes por medio de una línea, con
la ayuda de un marcador de línea gruesa. La curva resultante refleja
la evolución del humor del grupo a lo largo del taller.


Presentar la herramienta —el primer día por una sola vez— toma
10 minutos. Cada vez que los participantes ponen los puntos (una
vez al día, al final del día) 5 minutos. El cálculo del promedio diario
toma cerca de 7 minutos. Adicionalmente, usted puede asignar al
grupo unos minutos de reflexión sobre el resultado del día anterior;
por ejemplo, en la exposición del Comité del Día o en la evaluación
final del taller.


Lunes Martes Miércoles Jueves Viernes


•••••• ••••
•• ••••••


•••••• •• ••• •••
••


•••• •••


••• ••••
•••••••••
•••••••••••••


•••••• •••••


•• ••
••


6 7 6 6 9


4 6 7 8 6


8 5 5 4 3




La caja de herramientas / HACER TALLERES
Una guía práctica para capacitadores


165 / 204


¿ Para
cuántas
personas ?


¿ Cuánto
tiempo
toma ?


¿ Cuándo se usa ?¿ Para qué sirve ?


¿ Qué materiales necesito ?


¿ Qué variaciones
puede tener ?


¿ Otras recomendaciones ?


¿ Cómo se usa ?


8 - 40


Entre
45 y 60
minutos


Para evaluar a fondo y anónimamente dife-
rentes aspectos del taller y dejar plasmada la
evaluación en una gráfica de visualización.


Papel, puntos adhesivos (1 punto
multiplicado por la cantidad de
participantes, por la cantidad de
aspectos por calificar), tarjetas y
marcadores. Un listado de los as-
pectos que se serán evaluados.


1. Puede ser combinada con hojas
o tableros para escribir comenta-
rios libres y adicionales o para ano-
tar «Mi sugerencia para futuros ta-
lleres», etc.


2. Diferenciar la evaluación de
hombres y mujeres por medio del
empleo de puntos de color dife-
rente –un color para hombres y
otro para mujeres–.


3. Si no tiene puntos adhesivos, los
puntos se hacen con marcadores.


Procure ofrecer más de tres nive-
les de calificación y siempre un nú-
mero par (aprobación / desapro-
bación), para evitar que personas
indecisas se sitúen en el medio de
la evaluación.


1. Se explica por qué se hace esta evaluación.


2. Se muestran las matrices de evaluación preparadas especialmente para el
caso, explicando cada aspecto y la manera como deben ser puestos los
puntos.


3. Los participantes ponen un punto por aspecto en el espacio correspon-
diente a su calificación —muy satisfecho, satisfecho, poco satisfecho, insa-
tisfecho—. En este momento, el equipo de capacitación sale de la sala o se
aleja de las carteleras o matrices para garantizar el anonimato de la votacion
y evitar que se incida en la decisión.


4. Se suman los puntos de cada casilla separadamente y se pone cada total
encima de los puntos correspondientes.


5. Se da a conocer el resultado de la evaluación y se analiza cada rubro.


6. Se agradece a los participantes su aporte en esta evaluación y se les
explica cómo se van a tener en cuenta, en adelante, estos resultados.


En la fase de evaluación fi-
nal del taller.


Contenido


satisfecho Poco
satisfecho


Insatisfecho


•••••• •••••
••


•••••••
••


••• •• ••••
••••••••


••••••


6 8 4 4


6 7 5 4


6 8 6 2


Método


Organización


••••••


•••••••• •••
•••


Muy
satisfecho




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166 / 204 HACER TALLERES / La caja de herramientas
Una guía práctica para capacitadores


¿ Para
cuántas
personas ?


¿ Cuánto
tiempo toma ?


¿ Cuándo se usa ?¿ Para qué sirve ?


¿ Qué materiales necesito ?


¿ Qué variaciones puede tener ?


¿ Otras recomendaciones ?


¿ Cómo se usa ?


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So
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el
ám


pa
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10-25


10-15
minutos


Para recoger opiniones sobre el
transcurrir de la sesión y para faci-
litar reflexiones abiertas del grupo.


Al final de una sesión o al final
del taller.


Tablero, tarjetas, marcador.


Se puede pedir a los participantes que
expresen su opinión mediante asocia-
ciones, es decir, con palabras que re-
presentan sensaciones agradables o des-
agradables. Por ejemplo:


Dulce (Me gustó)
Amargo (No me gustó)


Miel (Me gustó)
Verbena (No me gustó)


Estas opiniones se visualizan en tarjetas
y se cuantifican para concluir.


El facilitador debe explicar claramente
qué sesión se está calificando y pedir a
los participantes que se concentren en
lo que ocurrió en ella.


1. En el momento que el facilitador considere conveniente solicita al
grupo que reflexione sobre la manera como se desarrolló la sesión (o
la jornada) qua acaba de concluir.


2. Pasados unos cinco minutos pide a los participantes que comenten
el resultado de su reflexión individual resumida en una frase corta o si
es posible en una palabra.


3. Una vez que todos han opinado ordenadamente el facilitador tiene
en cuenta lo expresado para planear la siguiente sesión o jornada.




La caja de herramientas / HACER TALLERES
Una guía práctica para capacitadores


167 / 204


¿ Para
cuántas
personas ?


¿ Cuánto
tiempo toma ?


¿ Cuándo se usa ?¿ Para qué sirve ?


¿ Qué materiales necesito ?


¿ Qué variaciones puede tener ?


¿ Otras recomendaciones ?


¿ Cómo se usa ?


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R
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da
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••••••••
••••• •


8- 30


Para evaluar de manera ágil y si-
multánea varios aspectos de un
taller; tiene la ventaja de que per-
mite visualizar los valores con que
el grupo califica cada aspecto.


Dependiendo de la
cantidad de aspectos


que se quiere
evaluar,
entre


15 y 30 minutos


Cuando sea necesario evaluar una
sesión del taller o, inclusive, todo
el taller.


Papel, marcadores o puntos adhesivos (1
punto por participante, multiplicado por
la cantidad de participantes y por el nú-
mero de aspectos que se quiera evaluar).


1. Combinarlo con hojas o un tablero
para consignar comentarios libres, o para
escribir ‘‘Mi mensaje para realizar futu-
ros talleres...’’.


2. Diferenciar con puntos de diferentes
colores el género de los participantes
(por ejemplo, mujeres con puntos azu-
les, hombres con puntos negros).


3. Si no tiene a la mano puntos
autoadhe-sivos, las señales se pueden
hacer con un marcador.


Procure ofrecer más de tres niveles de
evaluación y siempre un número par de
aprobación/negación para evitar que
personas indecisas se sitúen en el me-
dio de cada categoría.


1. Se eligen los aspectos que se quiere evaluar; por ejemplo, la
metodologìa, el trabajo en grupos, el o los temas abordados, etc.


2. Se dibuja la rueda, ubicando los aspectos a evaluar. El capacitador
debe hacer una presentación de la herramienta explicando breve-
mente el alcance de cada aspecto, cómo se evalúa y si se evalúan de
manera diferenciada.


3. Se pide a los participantes que evalúen cada uno de los aspectos,
es decir, que pongan los puntos: uno por cada participante en cada
uno de los aspectos, en el espacio que corresponda a su calificación.
Es preferible que el equipo de capacitación de suficiente libertad y
privacidad para que los participantes evalúen con tranquilidad.


4. Se cuentan los puntos o señales en cada aspecto y en cada espacio.


5. Se da a conocer el resultado de la evaluación.


6. Se les agradece a los participantes y se les explica de qué manera
se va a tener en cuenta su evaluación.




168 / 204 HACER TALLERES / La caja de herramientas
Una guía práctica para capacitadores


¿ Para
cuántas
personas ?


¿ Cuánto
tiempo toma ?


¿ Cuándo se usa ?¿ Para qué sirve


¿ Qué materiales necesito ?


¿ Cómo se usa ?


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10 - 18 Entre 15 y 20 minutos
Para que los parti-
cipantes aprendan
los nombres de los
demás y pasen un
rato agradable.
También es útil
porque ayuda a
romper el hielo.


El primer día de taller, en diferentes mo-
mentos. Si el grupo es grande, es mejor
hacerla en la tarde del primer día, al final
de jornada, o al inicio del segundo día de
taller cuando las caras y los nombres de
los compañeros son más familiares; si el
grupo es pequeño, inmediatamente des-
pués de la presentación del grupo.


Sillas suficientes para todos los participantes y
espacio para disponerlas en círculo.


1. Los participantes se sientan en círculo, de manera que no queden sillas libres.


2. El capacitador permanece en pie en el centro del círculo y explica las reglas del juego.


3. Se inicia la dinámica: una persona situada en el centro del círculo señala a otra que está sentada y le dice ‘‘limón,
limón’’; la persona señalada debe decir el nombre de la persona que está sentada a su izquierda. Si el jugador en el
centro dice en cambio ‘‘naranja, naranja’’ el jugador señalado debe decir el nombre de la persona que está sentada a su
derecha. Esto se hace hasta que el jugador señalado titubee, se demore en contestar o diga el nombre equivocado; en
este caso, pasa al centro y la persona en el centro se sienta en su lugar.


4. Cuando la persona del centro dice ‘‘canasta revuelta’’, todos los participantes deben cambiar rápidamente de silla;
esta ocasión puede ser aprovechada por la persona del centro para sentarse y dejar a otro sin silla y parado en el centro
del círculo para continuar la dinámica.


Una posible variación de este ejercicio consiste en que el capacitador tome el lugar de la persona en el centro e indique
movimientos de personas con ciertas características: por ejemplo, que cambien de silla todos los que tienen zapatos
negros; o, todos los hombres; o, todas las mujeres; todos los que tienen camisa blanca; todos los mayores de 25 años;
todos los que vienen del norte... Y cuando se diga ‘‘canasta revuelta’’, deben moverse todos. Los que se equivoquen o
no se cambien cuando les corresponde, se van retirando del juego.


Se puede hacer esta dinámica al aire libre y, si la ocasión y la composición del grupo lo permiten, los participantes
pueden sentarse sobre el césped.




La caja de herramientas / HACER TALLERES
Una guía práctica para capacitadores


169 / 204


¿ Para
cuántas
personas ?


¿ Cuánto
tiempo toma ?


¿ Cuándo se usa ?¿ Para qué sirve ?


¿ Qué materiales necesito ?


¿ Cómo se usa ?


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15 - 25


Sirve para dinamizar al gru-
po en un momento de can-
sancio. Esta herramienta
también fomenta la dinámi-
ca del grupo.


En un momento de cansancio
del grupo.


Un espacio despejado en el que el grupo pueda
moverse holgadamente.


1. Todos de pie forman un círculo.


2. A una señal del capacitador, todos cierran los ojos, extienden los brazos y se acercan al centro del círculo
tratando de alcanzar las manos de los demás. Entonces el capacitador pasa los brazos de unos por debajo de los
de los otros, los va enredando hasta que forma un verdadero ‘nudo humano’, procurando que ninuno suelte la
mano del compañero.


3. Cada participante debe estar tomado de la mano de otros dos asistentes como requisito para que se permita al
grupo abrir los ojos de nuevo. El siguiente paso consiste en que son los participantes los que deben intentar
desatar el ‘nudo humano’ en que quedaron enredados los brazos, sin que se suelte una sola mano.


4. La dinámica termina cuando se haya desatado el nudo hasta donde sea posible.


15 a 20 minutos




170 / 204 HACER TALLERES / La caja de herramientas
Una guía práctica para capacitadores


¿ Para
cuántas
personas ?


¿ Cuánto
tiempo toma ?


¿ Cuándo se usa ?¿ Para qué sirve


¿ Qué materiales necesito ?


¿ Cómo se usa ?


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10 – 30 10 - 15 minutos
En cualquier momento del taller en el
que las personas se sienten cansadas,
como un juego para volver a animar
al grupo.


Para crear confianza
y fomentar la diná-
mica del grupo.


1. Los participantes forman una rueda tomando con las
manos la cintura del compañero y empiezan a caminar
en círculo.


2. Poco a poco, el grupo debe ir estrechando el círculo
(hacia el centro).


3. Cuando los participantes están ya muy unidos, se les
anima a que, sin dejar de andar en círculo, doblen las
rodillas hasta que cada uno llege a apoyarse en los
muslos del que está detras.


Ningunos, solamente suficiente espacio.




La caja de herramientas / HACER TALLERES
Una guía práctica para capacitadores


171 / 204


¿ Para
cuántas
personas ?


¿ Cuánto
tiempo toma ?


¿ Cuándo se usa ?¿ Para qué sirve ?


¿ Qué materiales necesito ?


¿ Cómo se usa ?


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Le


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No hay límite
Entre


15 y 25 minutos


Para despertar habilidades
relacionadas con la creativi-
dad en el grupo; es decir,
para que los participantes
usen simultáneamente la
parte izquierda y la parte
derecha de su cerebro.


En cualquier momento del ta-
ller. Pero sirve para preparar a
los participantes antes de im-
plementar una herramienta
que busque obtener respues-
tas creativas y para estimular
la concentración del grupo al
iniciar una jornada.


El principio en el que se fundamenta este ejercicio, y por el
cual se estimula la creatividad de los participantes, consiste
en que la parte derecha del cerebro intenta decir el color al
tiempo que la parte izquierda insiste en decir la palabra.


1. Los participantes se dividen en dos grupos al azar, se
reparte un juego de carteles a cada grupo y se explica la
dinámica.


2. Cada cartel tiene escrito el nombre de un color con otro
color; por ejemplo, la palabra ‘‘rojo’’ está escrita en azul, la
palabra ‘‘verde’’ está escrita en rojo y así sucesivamente,
puede fabricar tantos carteles como desee. Mientras más
variados sean los carteles, más entretenida será la dinámica.
Puede fabricar paletas con tarjetas redondas y listones de
madera ligera o, sencillamente, hacer pequeños carteles.


3. En cada equipo se encarga a una persona para que mues-
tre los carteles a los integrantes del otro grupo. Por turnos
alternados un integrante de cada grupo lee el cartel que le
muestra el encargado del otro grupo, hasta que todos los
participantes hayan tenido un turno: se debe leer rápida-
mente el color —decir el color— en que está escrita la pala-
bra, mas no la palabra. Por ejemplo, si la palabra ‘‘rojo’’ está
escrita en verde debe decir ‘‘verde’’; si en cambio lee la
palabra, pierde.


4. Se anotan en un tablero los puntos buenos de cada gru-
po. Al final gana el grupo que tenga más puntos favorables.
No es necesario escribir los puntos negativos.


Marcadores de colores variados y tarjetas (círcu-
los) o unas hojas de papel con los nombres de
los colores; paletas para armar las señales.


Rojo


Azul


Verde


Negro


Amarillo




172 / 204 HACER TALLERES / La caja de herramientas
Una guía práctica para capacitadores


¿ Para
cuántas
personas ?


¿ Cuánto
tiempo toma ?


¿ Cuándo se usa ?¿ Para qué sirve ?


¿ Qué materiales necesito ?


¿ Qué variaciones puede tener ?


¿ Otras recomendaciones ?


¿ Cómo se usa ?


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No hay
límite.


15-20 minutos


El tiempo que
usted quiera dar
al grupo para
descubrir la


ruta de la línea.


Prepara a los participantes para ejer-
cicios orientados a recoger aportes
poco usuales o poco convenciona-
les, porque estimula la creatividad.
También ayuda a que el grupo se
relaje después de una larga jorna-
da de trabajo.


En cualquier momento del taller,
pero especialmente cuando nece-
site preparar al grupo para que
aporte soluciones ingeniosas y
creativas, porque para resolver el
ejercicio los participantes deben
poner en funcionamiento, simul-
táneamente, ambos hemisferios del
cerebro, el izquierdo y el derecho.


Una hoja (con el dibujo final), un lápiz
por participante y que todos tengan una
superficie de apoyo para dibujar.


• Puede formar grupos para que la par-
ticipación sea por equipo.


• Puede retar a los participantes el pri-
mer día y dejar la conclusión para la
última jornada. Si son varios los partici-
pantes que encontraron la ruta de la lí-
nea, puede hacer una competencia en
el tablero para saber cuál de ellos pue-
de hacer el dibujo más rápidamente.


Las personas que ya lo saben hacer de-
ben quedar por fuera del reto. Si son
varias, también puede cambiar la diná-
mica para que gane el primero que lo-
gre enseñar a otro participante cómo
hacer el dibujo sin levantar la mano.


1. En la plenaria se presenta la herramienta a los participantes. Se trata
de encontrar la ruta de la línea que permita hacer las cuatro flores de un
solo trazo (sin levantar el lápiz o la mano).


2. A cada participante o grupo se le entrega una copia del dibujo final
para que lo puedan tener como referencia y se fija el tiempo que se
dará para la búsqueda.


3. El participante que haya encontrado la ruta de la línea para completar
el dibujo deberá probarlo, es decir, hacerlo en el tablero frente a todos.




La caja de herramientas / HACER TALLERES
Una guía práctica para capacitadores


173 / 204


¿ Para
cuántas
personas ?


¿ Cuánto
tiempo toma ?


¿ Cuándo se usa ?¿ Para qué sirve ?


¿ Qué materiales necesito ?


¿ Qué variaciones puede tener ?


¿ Otras recomendaciones ?


¿ Cómo se usa ?


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No hay
límite


10 minutos


Estimula la creatividad y prepara a
los participantes para herramien-
tas orientadas a recoger aportes
poco usuales o poco convencio-
nales. Sirve para obtener respues-
tas inusuales porque la ejecución
de este juego obliga a usar ambas
partes del cerebro, la derecha y la
izquierda.


En cualquier momento del taller,
especialmente cuando necesite
preparar al grupo para que aporte
soluciones ingeniosas y creativas.
También la puede proponer en un
momento de cansancio del grupo
o después de una jornada de tra-
bajo pesada, pues sirve para que
los participantes se relajen.


Un tablero visible desde todos los pun-
tos del salón, papel y lápices para todos.


• Puede formar grupos para que la par-
ticipación sea por equipos.


• Si son varios los participantes que en-
contraron la solución, puede hacer una
competencia en el tablero para saber
cuál de ellos puede hacer el dibujo más
rápidamente.


Las personas que ya lo saben hacer de-
ben quedar por fuera del reto. Si son
varias, también puede cambiar la diná-
mica para que gane el primero que lo-
gre enseñar a otro participante cómo
hacer el dibujo.


1. En la plenaria se presenta la herramienta a los participantes. Se trata
de encontrar la ruta de la línea que permita pasar por cada uno de los
puntos (de ambas figuras o de una de las dos) en un solo trazo, es decir,
sin levantar la mano.


2. A cada participante o grupo se le entrega papel y lápiz y se establece
el tiempo que se dará para la búsqueda.


3. El participante que haya encontrado la ruta de la línea para completar
el dibujo deberá probarlo, es decir, hacerlo en el tablero frente a todos.




174 / 204 HACER TALLERES / La caja de herramientas
Una guía práctica para capacitadores


¿ Para
cuántas
personas ?


¿ Cuánto
tiempo toma ?


¿ Cuándo se usa ?¿ Para qué sirve ?


¿ Qué materiales necesito ?


¿ Qué variaciones puede tener ?


¿ Otras recomendaciones ?


¿ Cómo se usa ?


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on
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20-25


15-20
minutos


Para conocer un poco más a los
participantes o reforzar el cono-
cimiento que ya se tiene de ellos
antes de organizar los grupos de
trabajo.


Cuando hay cansancio en el gru-
po o cuando sea necesario co-
nocer más a fondo a los partici-
pantes, con el fin de organizar
los grupos de trabajo bajo crite-
rios específicos.


En vez de fila se pueden organizar por
grupos, teniendo en cuenta otras catego-
rías. Por ejemplo, agruparse por tipo de
organización: los de las ONG y los de
empresas; los extranjeros y los locales;
por grupos étnicos; por preferencias de
música o de color. Si las instalaciones y
el clima lo permiten, también se puede
hacer este ejercicio al aire libre.


Las pautas están determinadas por el
perfil y tipo de participantes.


Tenga cuidado con la elección de las
pautas, pues en ocasiones los grupos o
las personas son muy sensibles a que se
toquen ciertos temas o aspectos de su
vida o su trabajo.


Se pide a los participantes que se pongan de pie y se muevan en dife-
rentes direcciones y se explica que se dará pautas para organizarse en
fila o en línea. Estas pautas pueden ser:


• Organizarse por edad, desde la menor hasta la mayor.


• Organizarse por estatura, de menor a mayor.


• Organizarse en orden alfabético según el nombre de los
participantes.


• Organizarse por orden alfabético según el apellido.


• Organizarse por contextura, desde el más delgado hasta
el más gordito.


• Organizarse por orden de procedencia, desde el norte
hasta el sur.


• Organizarse por número de hijos.


Después de cada pauta se da un espacio para que los participantes
logren identificarse con sus vecinos inmediatos. Cada nueva organiza-
ción permite conocer mejor o identificarse con más participantes.


Para finalizar la dinámica, cada participante puede decir su nombre,
agregándole una característica que comience con la misma letra inicial:


Elena, la entusiasta


Pedro, el pensador


Mónica la magnífica


Ninguno. Pero es importante contar con
un espacio despejado en el que los par-
ticipantes puedan moverse y organizar-
se según la dinámica del juego.




La caja de herramientas / HACER TALLERES
Una guía práctica para capacitadores


175 / 204


¿ Para
cuántas
personas ?


¿ Cuánto
tiempo toma ?


¿ Qué materiales necesito ?


¿ Cómo se usa ?


10-25


30-45
minutos


Marcadores o lápices que asemejen
las partes de unas tijeras, o tijeras si
dispone de ellas.


Los participantes se sientan en círculo mirando
hacia el centro.


El que dirige el juego, sentado en la misma po-
sición que los demás, toma unas tijeras y dos
lápices ó dos marcadores que simulen las dos
partes de unas tijeras y los pasa a su vecino de
la derecha diciéndole:


“Aquí te entrego estas tijeras abiertas” ó “Aquí
te entrego estas tijeras cerradas”.


Lo que dice cuando entrega las tijeras —“abier-
tas” o “cerradas”— no está relacionado con la
forma como las entrega, sino con la posición en
que tiene las piernas al momento de pasarlas.
El que las recibe debe decir: “Recibo estas tije-
ras abiertas” o “Recibo estas tijeras cerradas”
según sea la posición de sus piernas al momen-
to de recibirlas. Luego las pasa a su vecino de la
derecha diciendo “Aquí te entrego estas tijeras…”
y el que las recibe contesta “Recibo estas tije-
ras…” y así se van pasando las tijeras abiertas o
cerradas al jugador sentado a la derecha hasta
que todos las hayan pasado o recibido. Muchos
irán entendiendo el juego a medida que las tije-
ras pasan de mano en mano.


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176 / 204 HACER TALLERES / La caja de herramientas
Una guía práctica para capacitadores


¿ Para
cuántas
personas ?


¿ Cuánto
tiempo toma ?


¿ Qué materiales necesito ?


¿ Cómo se usa ?


10-25


20-30 minutos


Papel y lapiceros. Espacio despeja-
do para que los participantes pue-
dan hacer las filas y moverse holga-
damente.


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Los participantes forman dos filas de tal forma que queden
en parejas. Los integrantes de cada fila identifican a su pare-
ja en la otra fila; una vez terminado el reconocimiento de
parejas la fila de la derecha se retira del salón.


Cada una de las personas de la fila de la izquierda escribe la
primera parte de un refrán, doblan el papel y luego salen
del salón.


Entran los de la fila derecha y se les pide que escriban en
un papel, cada uno, la segunda parte de un refrán. Cuando
hayan terminado se llama nuevamente a los de la fila de la
izquierda y se les pide que se ubiquen frente a su pareja (la
que habían identificado en la otra fila en el paso 1).


En orden, las parejas van leyendo lo que cada uno escribió,
es decir, la persona de la fila izquierda lee lo que escribió
—la primera parte de un refrán— y su pareja en la fila
derecha la segunda parte.


El resultado de esta lectura en voz alta es un rato muy
divertido gracias a los refranes inéditos y a veces sin sentido
que se formaron al azar..




Problemas / HACER TALLERES
Una guía práctica para capacitadores


177 / 204


presentan dificultades que deben ser reconocidas y ma-


nejadas por el equipo de capacitación y aprovechadas


en la construcción de equipos de trabajo con una meta


común: el aprendizaje.


Sabemos que cada taller es una experiencia única y


que no existen recetas para resolver las dificultades. En


este capítulo presentamos las situaciones y los proble-


mas más comunes que surgen antes, durante y después


de cualquier taller, clasificándolos bajo:


• Problemas logísticos y de organización
• Problemas interpersonales
• Problemas financieros


Para cada situación que tratamos aquí proponemos ac-
titudes y procedimientos que el equipo de capacitación
puede adoptar para prevenir esos problemas y encon-


trar alternativas de solución si se presentan. Así es que


usted podrá pensar en estas situaciones críticas durante


la planificación o la organización de su taller y antici-


parse a ellas preparando un plan B, es decir, una acción
alternativa.


9. Problemas


9.1. Introducción


En todo taller de capacitación es normal que sepresenten situaciones más o menos críticas quepueden ser de tipo intergrupal, interpersonal, de
logística y organización o financiero.


Aunque por regla general una buena preparación y


anticipación garantiza la ejecución tranquila y exitosa


del taller, casi siempre se presentan incidentes inespe-


rados. Seguramente todos hemos estado en situaciones


imprevistas desagradables; por ejemplo, un equipo téc-


nico falló, un capacitador no se presentó, un bus para


la excursión no llegó, etc., pero también hemos encon-


trado la forma de hacerles frente.


El taller de capacitación implica interacción entre per-


sonas con diferentes puntos de vista, experiencias e


intereses unas veces diversos –otras similares– frente a


los objetivos de la capacitación; los participantes pue-


den estar dispuestos a compartir sus conocimientos y


habilidades y a aceptar cambios en sus conceptos y


prácticas, pero a veces no lo están. En esta realidad se




178 / 204 HACER TALLERES / Problemas
Una guía práctica para capacitadores


9.2. Problemas antes del taller


9.2.1. Problemas logísticos y de organización


Situación indeseable


Dificultad para definir el
programa con participación de
las instituciones organizadoras.
Si una de las instituciones organizadoras
se margina de la preparación del taller, la
toma de decisiones puede demorarse,
retrasar la agenda y limitar el tiempo de
la organización.


No se encuentran las personas
idóneas para cada rol y para
desempeñar las respectivas
funciones en la capacitación.
La preparación sufre retraso pues, a pe-
sar de que se tienen claros los objetivos
y el marco general del taller, el conteni-
do, la metodología, los materiales, las he-
rramientas y la logística deben ser ajus-
tados a los perfiles y experiencia de los
capacitadores.


Cómo prevenir


Buscando el contacto directo: preparar un
encuentro anticipado con personas clave
de cada institución para presentar toda la
información sobre el taller, o asegurarse de
que la reciban por algún medio de comu-
nicación. Lo importante es que todas las
personas involucradas puedan conocer la
temática del taller, comprender la impor-
tancia de la participación, y definir y com-
prometer sus aportes.


Circulando una lista de compromiso en-
tre las instituciones participantes, con los
nombres de los responsables y las fechas
límite. La socialización de los compromisos
puede aumentar la motivación y también
el cumplimiento de las tareas.


Manteniendo contacto permanente con
los responsables para intercambiar infor-
mación. Así ellas pueden sentirse identifi-
cadas y comprometidas y estar al tanto de
los avances y de posibles modificaciones
en la programación.


Buscando información: consultar a perso-
nas relacionadas con el tema y revisar me-
morias de eventos similares; buscar en el
internet; consultar bibliografías y directo-
rios de expertos, verificando sus aptitudes
y habilidades. Si identifica a alguno que no
es suficientemente conocido, solicite hojas
de vida y consiga referencias.


Contactando con anticipación: invitar a
tiempo a las personas seleccionadas, pro-
porcionarles la información pertinente y
confirmar lo antes posible su participación
en el taller.


Motivando: informar sobre aspectos que
puedan despertar el interés de la persona;
por ejemplo, el listado de participantes, ins-
tituciones involucradas, los demás miem-
bros del equipo y la remuneración econó-
mica si la habrá.


Cómo corregir


Elaborando el programa con la infor-
mación disponible: al cabo de las fechas
límite, realizar una planeación ajustada.


Consiguiendo información relevante so-
bre la organización e incluyéndola en los
documentos del taller; cuando las orga-
nizaciones conozcan este material es
posible que se motiven e interesen por
el taller y decidan dedicarle energías.


Sugiriendo a las instituciones que si no
disponen de personas que puedan ser
asignadas a la preparación del taller, de-
leguen la ejecución de tareas en el coor-
dinador, que se comprometerá a man-
tenerlas informadas.


Modificando el programa: verificar si se
puede cambiar el tema o parte del él,
sin perjudicar el objetivo del aprendizaje.


Delegando las tareas: llegar a un acuer-
do con otra persona del equipo de ca-
pacitación que esté en condiciones de
asumir esas funciones.


Cambiando las fechas del taller si aún
es posible.




Problemas / HACER TALLERES
Una guía práctica para capacitadores


179 / 204


Situación indeseable


Mucho por preparar
para el taller en poco tiempo.
Esta es una situación bastante frecuente
que pone en situación difícil al equipo
de capacitación y lo obliga a trabajar bajo
presión.


El equipo de capacitación
no logra reunirse.
Si el equipo de capacitación no se reúne
anticipadamente, el alcance de la respon-
sabilidad de cada uno no queda clara
con suficiente antelación y, por tanto,
surgen problemas de confusión de ro-
les en la ejecución del taller. Por las mis-
mas razones, la preparación tampoco es
completa.


Más solicitudes de participantes
que cupos disponibles.
La preparación del taller se altera, afecta
el presupuesto y se deben hacer reajus-
tes en toda la propuesta de implemen-
tación ¿hay cama pa´ tanta gente?


Cómo prevenir


Planificando a tiempo: elaborar una agen-
da con todas las tareas y fechas limite e
identificar las alternativas posibles. De esta
manera, se conoce el tiempo preciso de la
organización del taller.


Adelantando trabajos: realizar todas las ta-
reas que se puedan hacer sin depender de
otras personas o instituciones, aunque to-
davía no tenga la confirmación definitiva para
todos los aspectos del taller. Por ejemplo,
preparar un borrador de convocatoria al
que luego deberá agregar únicamente la fe-
cha y el lugar; elaborar un listado de los
posibles participantes con sus direcciones;
visitar y solicitar la cotización y las fechas
disponibles de los lugares que podrían ser-
vir para llevar a cabo la capacitación.


Delegando tareas: tener en cuenta los pro-
pios recursos y habilidades, los de las per-
sonas del equipo y de las instituciones par-
ticipantes para asignar responsabilidades con
fechas (Ver: Base conceptual, Manejo del
tiempo, p. 27). Así se pueden realizar varias
tareas paralelamente y ganar tiempo.


Asignando recursos en la planificación para
hacer estas reuniones; citar a los miembros
el equipo con suficiente anticipación y, para
motivarlos a asistir, acordar una agenda de
los puntos que serán tratados en cada re-
unión.


Concertando con el equipo: al componer
el equipo debe tenerse en cuenta la dispo-
nibilidad de estas personas —cercanía geo-
gráfica o intención de desplazarse— para
asistir a los encuentros de planificación y
organización del taller.


Buscando sinergias: para ahorrar recursos
de transporte y tiempo se pueden hacer
coincidir los encuentros del equipo con
otros acontecimientos de interés común.


Haciendo un análisis de necesidades para
identificar el nivel de interés que despierta
el taller antes de hacerlo público.


Enfatizando el perfil de los participantes y
de las instituciones.


Cómo corregir


Priorizando: definir los asuntos más re-
levantes por realizar y ejecutarlos según
su nivel de importancia. (Ver: Base con-
ceptual. Manejo del tiempo, p. 27)


Consiguiendo apoyo: buscar y concre-
tar la ayuda necesaria para realizar el
taller en el tiempo disponible: cuatro
manos hacen más que dos y cuatro ojos
ven más que dos; y... procure respirar
hondo y relajarse. (Ver: Base conceptual,
Manejo del tiempo, p. 27)


Decidiendo sobre la pertinencia de eje-
cutar el taller: verificar realista y objeti-
vamente si con los recursos y el tiempo
disponibles todavía es posible realizar el
taller sin perjudicar el alcance de los
objetivos. Si encuentra que ya no es
posible, puede aplazarlo o cancelarlo.


Utilizando alternativas de comunica-
ción: mantener contacto permanente
por los medios de comunicación dispo-
nibles y procurar que los integrantes del
equipo conozcan los objetivos del taller
por estos medios de manera que pue-
dan aportar datos para la programación.


Programando por lo menos un encuen-
tro: la reunión que efectúa el equipo un
día antes del taller es prácticamente im-
prescindible; aproveche esta reunión al
máximo para tratar los temas priorita-
rios, y asignar y acordar las tareas y los
compromisos que cada persona del equi-
po tendrá a su cargo durante el taller.


Comprobando el perfil de los partici-
pantes: verificar si los interesados reúnen
los criterios definidos y necesarios para
el taller.


Limitando el número de participantes:




180 / 204 HACER TALLERES / Problemas
Una guía práctica para capacitadores


Situación indeseable


Los participantes no confirman.
La no confirmación de los participantes
genera incertidumbre en la preparación
del taller y puede ser un elemento
desmotivante para los que convocan.


El perfil de los participantes
interesados no concuerda
con el deseado.
La programación tiene que ajustarse
sobre el tiempo, pues es posible que el
nivel conceptual y la metodología pre-
parados para el grupo previsto no sean
apropiados para el nuevo grupo intere-
sado. La capacitación puede perder ob-
jetividad.


Cómo prevenir


Asignando cupos por cada institución con-
vocada.


Explicando claramente los criterios que
orientan la decisión sobre el cupo máximo
de participantes.


Convocando adecuadamente: enviar la
convocatoria con suficiente anticipación
para que los participantes puedan acomo-
dar sus agendas.


Facilitando la confirmación: adjuntar a la
convocatoria un formato para que los aspi-
rantes puedan confirmar en una fecha de-
terminada y mencionando el cupo límite.
(Ver: Organización de un taller de capacita-
ción, Ejemplo de convocatoria, p.60)


Manteniendo la comunicación: verificar que
la convocatoria ha sido recibida e identifi-
car la persona de contacto para seguir en-
viándole información del taller y obtener
su compromiso.


Llevando una lista de reserva: anotar per-
sonas interesadas en el taller que puedan
ser tenidas en cuenta en el caso en que
otros invitados no muestren interés por la
convocatoria.


Dejando en claro los objetivos y conteni-
dos del taller que definen el perfil convoca-
do, y comunicarlos claramente desde la pri-
mera convocatoria.


Sugiriendo criterios para orientar una ade-
cuada elección. Esto también se comunica
en la primera convocatoria.


Consultando previamente acerca del per-
fil de las instituciones convocadas a quien
se dirigirá la convocatoria.


Enviando la agenda. El conocimiento de la
agenda puede ayudar a mejorar el criterio
de elección del candidato.


Cómo corregir


comunicar amablemente y con firmeza
a los que no podrán ser incluídos los in-
convenientes de tener un grupo nume-
roso.


Repitiendo el taller: considerar la posi-
bilidad de realizar dos eventos en vez
de tener grupos numerosos.


Exigiendo confirmación: si llega la fecha
límite, contactar al participante y pun-
tualizar la confirmación definitiva.


Recurriendo a la lista de reserva: llamar
a los participantes de reserva, invitarlos y
buscar la confirmación de su asistencia.


Tomando decisión: definir una fecha lími-
te para decidir si se justifica hacer el taller
con el número de participantes que ha-
yan confirmado para esa fecha. Haga un
balance de las ventajas y desventajas de
aplazarlo o de realizarlo con un número
pequeño de participantes. Cualquier de-
cisión debe ser tomada bajo la óptica de
los objetivos de la capacitación.


Reduciendo la duración del taller, si de-
finitivamente se decide por realizarlo. De
esta manera, puede ahorrar algunos re-
cursos para futuros eventos o aprove-
char para realizar actividades adicionales
que puedan fortalecer el aprendizaje.


Solicitando a las instituciones convoca-
das que reconsideren la elección del par-
ticipante y que propongan uno más cer-
cano a los objetivos de la capacitación.


Reenviando la agenda, asegurándose de
que en ella estén claros los contenidos
temáticos.


Manteniendo la comunicación con las
instituciones convocadas.


Sugiriendo el nombre del participante
que debería asistir, si usted conoce bien
la institución y a sus integrantes.




Problemas / HACER TALLERES
Una guía práctica para capacitadores


181 / 204


Situación indeseable


El grupo de participantes
interesados no concuerda con
la diversidad deseada.
La programación toma más tiempo por
los reajustes. Los objetivos deben
modificarse, pues habían sido fijados en
función de la diversidad de participan-
tes, y también los temas y la metodolo-
gía deben ser reorientados.


No encuentra un lugar adecuado
para realizar el taller.
Es posible que no se puedan concretar
algunos asuntos de logística y luego ten-
ga que hacerlo en el último momento;
mientras tanto, la programación avanza
con ciertos niveles de incertidumbre,
pues se planea sobre supuestos.


No se consiguen los materiales.
La programación no se puede consoli-
dar y los participantes no pueden co-
nocer los materiales con anticipación, a
pesar de que este es un requisito im-
portante de la capacitación.


Cómo prevenir


Evitando superponer el taller con otros
eventos de interés del grupo deseado.


Buscando el balance entre los contenidos
del taller, el lugar y el perfil de los partici-
pantes y comunicarlo.


Aclarando en la convocatoria la convenien-
cia de mezclar participantes de diferentes
características para el buen desarrollo del
taller (Ver: Organización de un taller de ca-
pacitación, La convocatoria, p 42).


Considerando la asignación de cupos se-
gún ciertos criterios; por ejemplo, género,
generación, procedencia, tipo de institución,
especialidad, etc.


Teniendo en cuenta otros puntos señala-
dos en el caso anterior.


Consultando con otros: Comunicar la si-
tuación a conocidos que puedan saber so-
bre alternativas, o buscar en el directorio
telefónico.


Visitando varios sitios: contactar y concre-
tar visitas a diferentes lugares seleccionados
mediante los criterios y recomendaciones
planteadas en la concepción del taller. (Ver:
Organización de un taller de capacitación,
Lugar del taller, p. 44)


Consultando anticipadamente con otras
personas y organizaciones sobre dónde se
pueden conseguir o qué alternativas ofrece
el mercado.


Pidiéndolos en préstamo; por ejemplo, los
equipos técnicos o los tableros.


Concibiendo un “plan B”.


Sistematizando sus propios procesos. Así
podrá encontrar fácilmente la información
que le será útil.


Haciendo programaciones contextualizadas.
Antes de iniciar la preparación sea realista
del cómo teniendo en cuenta el qué, para
qué, dónde, cuándo y para quién.


Cómo corregir


Considerando adaptar el taller a las ne-
cesidades de los participantes que final-
mente confirmaron.


Solicitando reconsiderar la decisión a
las instituciones convocadas, indicándo-
les las características que deben tener
los participantes para que se puedan de-
sarrollar los objetivos del taller.


Buscando completar el grupo con otros
participantes que tengan las caracterís-
ticas menos representadas en el grupo
inicial.


Ajustándose a las circunstancias: verifi-
car todas las ventajas que ofrece el lugar
disponible y minimizar las dificultades.


Acordando la acomodación que per-
mita llevar a cabo el taller con los re-
querimientos mínimos.


Complementando los requerimientos
con algunos implementos que se pue-
dan conseguir adicionalmente; por ejem-
plo ventiladores, mantas, mesas, etc.


Creando o consiguiendo materiales
alternativos.


Usando la creatividad para trabajar con
los recursos disponibles, haciendo uso
mesurado de ellos o reutilizando mate-
riales de eventos anteriores.


Comentando el problema con el equi-
po de capacitación para que en conjun-
to piensen en la alternativa.


Programar con los que tiene pues no
aparecerán por arte de magia.


Usando el “plan B”.




182 / 204 HACER TALLERES / Problemas
Una guía práctica para capacitadores


Situación indeseable


Desacuerdos entre el equipo.
La preparación no es participativa. Pre-
valece la subjetividad antes que la obje-
tividad y esto hacer tomar más tiempo
del previsto.


9.2.3. Problemas financieros


Situación indeseable


Incumplimiento de una de las
partes en su aporte económico.
La preparación toma mas tiempo, lo que
lleva a tomar decisiones sobre el tiempo.


Se pueden perder oportunidades de
descuento por pronto pago.


Algunos acuerdos se pierden por que
no se pagan los anticipos pactados.


Los proveedores perciben una imagen
equivocada del coordinador que es quien
figura como responsable de lo pactado.


Cómo prevenir


Eligiendo personas que puedan trabajar
con el grupo, es decir, que las personas que
integran el equipo de capacitación tengan
afinidad.


Facilitando encuentros: posibilitar encuen-
tros de los integrantes del equipo para fo-
mentar la formación del equipo.


Identificando posibles roces: estar alerta a
los conflictos —velados o explícitos—y pro-
curar tratarlos antes de que se conviertan
en un problema.


Cómo prevenir


Planificando cuidadosamente: se debe ela-
borar un presupuesto y un plan de inver-
sión realista e incurrir sólo en los gastos
prioritarios. Empezar con suficiente tiempo
a buscar y asegurar fuentes de financiación.
Así tendrá un periodo adecuado para bus-
car otras fuentes si alguna de las partes no
cumple. Estructurar presupuestos reales
para poder planificar acertadamente.


Diversificando las fuentes de financiación:
buscar desde un principio diversas fuentes
de financiación, para así no depender ex-
clusivamente de una sola fuente.


Asegurando compromisos reales: la exis-
tencia de un contrato aumenta el nivel de
compromiso de las partes.


Acordando con representantes legales o
con los ordenadores del gasto en las insti-
tuciones.


Invitando a otras instituciones afines: con-
tactar y vincular apoyos de personas o insti-
tuciones relacionadas con el tema del taller;


Cómo corregir


Definiendo y asignando los diferentes
roles y responsabilidades con claridad y
asegurándose de que sean comprendi-
dos.


Identificando una persona mediadora
para que ayude a reducir las tensiones y
los conflictos que se puedan presentar.
Esta persona debe poder conservar la
neutralidad y buscar soluciones objetivas.


Consultando y analizando la posibilidad
de prescindir de una de las partes al
fracasar los intentos de resolución de un
determinado conflicto; debe buscar so-
luciones que lleven a un normal funcio-
namiento del taller.


Cómo corregir


Reduciendo costos: considerar la posi-
bilidad de suprimir actividades costosas;
por ejemplo, salidas de campo. También
se puede optar por consumir alimentos
más económicos, por ejemplo compran-
do directamente los refrigerios en vez
de contratarlos en el restaurante del si-
tio del taller. Sin embargo, tenga cuidado
de no romper contratos ya establecidos.


Acordando aportes adicionales de par-
ticipantes: exponer antes las institucio-
nes que respaldan a los participantes la
situación y consultar con ellos la posibi-
lidad de asumir costos o de proponer
opciones para reducir los costos.


Acordando plazos para pagos posterio-
res de cuentas.


Aplazando el taller: Si usted considera
que las condiciones no son adecuadas
para realizar el taller conforme los pla-
nes y consideradas todas las alternati-
vas, analice el aplazamiento del taller has-
ta conseguir los fondos necesarios. Por
vergonzoso que parezca en el mo-


9.2.2. Problemas interpersonales




Problemas / HACER TALLERES
Una guía práctica para capacitadores


183 / 204


Situación indeseable


Baja capacidad de la
persona responsable
para gestionar financiación.
En ocasiones es conveniente conseguir
apoyo financiero adicional para llevar a
cabo la capacitación. Se requiere así iden-
tificar instituciones afines que estén inte-
resadas en contribuir financieramente con
la ejecución del taller. Pero si la persona
responsable no es diligente en este as-
pecto, la programación en general puede
retrasarse y peligrar la ejecución del taller.


Cómo prevenir


el respaldo de las estas instituciones puede
mejorar el nivel de compromiso.


Solicitando diferentes cotizaciones: tener
distintas ofertas —de costos o servicios—
para ir adaptando los gastos a los recursos
reales.


Verificando la posibilidad del crédito para
sortear la eventualidad de una demora en
los aportes de las partes; explore con anti-
cipación la posibilidad de ampliar el plazo
del desembolso mediante la suscripción de
garantías como cuentas de cobro, etc. Sin
embargo, asegúrese de que el servicio es-
tará disponible cuando lo necesite.


Considerando aportes de participantes.


Cuidando la selección de la persona ade-
cuada. Definiendo los criterios y comuni-
cándolos a los candidatos.


Contratando una persona que reuna los
requisitos: tener criterios para la elección
de la persona responsable; por ejemplo, que
tenga experiencia, contactos y conocimien-
tos relacionados con el tema.


Delegando. Si la persona que se contrata
para coordinar el taller no cuenta con estas
capacidades o no dispone del tiempo nece-
sario para esta tarea, debe delegar el asunto
de la financiación en una persona idónea.


Preparando presupuestos alternativos.


Consiguiendo cotizaciones.


Cómo corregir


mento, es preferible posponer el taller
que llevarlo a cabo con deficiencias que
pongan en peligro el objetivo del taller.


Buscando apoyo para el desempeño de
la persona asignada.


Reemplazando a la persona encargada
como última opción.


Tomando decisiones. Analizar si con los
recursos que tiene conviene hacer el ta-
ller o aplazarlo.




184 / 204 HACER TALLERES / Problemas
Una guía práctica para capacitadores


Situación indeseable


Los participantes inscritos
no llegan a la primera sesión.
La iniciación del taller se dificulta. Si em-
pieza, debe buscar un espacio para inte-
grar a los participantes que lleguen tar-
de. Afecta el presupuesto, pues se ha-
cen pagos por servicios solicitados y no
prestados o porque se incurre en gas-
tos adicionales por transporte individual.


Se presentan más
participantes de los confirmados.
La ejecución se hace compleja, pues la
preparación ha considerado un núme-
ro determinado y sobre éste se ha pro-
gramado el desarrollo del taller y con-
tratado los servicios. Además, pueden
presentarse situaciones desagradables
con las personas que llegan de
sobrecupo, pues probablemente deban
abandonar el taller.


Un grupo de mayor tamaño puede afec-
tar la dinámica participativa del taller.


Las sesiones de trabajo se alargan.
El manejo del tiempo se complica. Se
puede presentar cansancio en los parti-


Cómo prevenir


Cuidando la convocatoria y los mecanis-
mos de inscripción y confirmación: es con-
veniente dejar clara la necesidad de tener
el grupo completo desde la fase.


Facilitando el acceso al lugar, dando infor-
mación clara de cuál es la mejor manera
de llegar al lugar y anunciar horarios y me-
dios de transporte.


Enviando la agenda previamente. Si ellos
conocen el horario, procurarán llegar a tiem-
po para la iniciación del taller.


Generando compromiso con los partici-
pantes inscritos y comunicándose con ellos
periódicamente; esto seguramente los man-
tendrá motivados.


Mantenerse en contacto con la agencia de
viajes para conocer el estado de los itinera-
rios para comunicarlos a los participantes.


Solicitando pago anticipado, cuando se co-
bra la asistencia al taller; esto genera un
mayor compromiso de los participantes.


Cuidando el manejo de la convocatoria y
manteniéndose firme ante la solicitud de
ampliar el grupo (Ver: Organización de un
taller de capacitación, Convocatoria, p.42).
Deje claros los criterios y la pertinencia del
tamaño del grupo propuesto.


Aplicando las recomendaciones antes
mencionadas en la situación “más solicitu-
des de participantes que cupos disponibles”
(Ver: Problemas antes del taller, p. 179).


Acordando la profundidad del tratamien-
to del tema: desde la concepción del taller
el equipo de capacitación define y acuerda


Cómo corregir


Aplazando la inauguración del taller
para dar tiempo a que lleguen o empe-
zar con una sesión menos central para
todos. Para tomar la decisión debe inda-
gar los motivos de la tardanza y cercio-
rarse de si llegarán tarde o no asistirán.


Decidiendo hasta qué punto de avance
del taller es conveniente admitir a los
que llegan tarde. Sea firme y objetivo.


Analizando los pro y contra de realizar
el taller con los pocos participantes o
de aplazarlo. Recuerde que poder o no
lograr el objetivo de la capacitación es
lo fundamental para orientar esta deci-
sión.


Ajustando el programa al tamaño del
grupo definitivo; puede aprovechar la si-
tuación para establecer una comunica-
ción más directa con el grupo y para
desarrollar una capacitación más perso-
nalizada.


Comunicando cuanto antes a la admi-
nistración del lugar para evitar el pago
de servicios no utilizados.


Aceptando o rechazando solicitudes de
inscripción: tener claridad del número
máximo de personas y del perfil de las
personas que pueden asistir al taller sin
poner en peligro el alcance de los obje-
tivos de la capacitación o generar pro-
blemas logísticos y financieros (punto de
equilibrio). Explicar la situación amable-
mente y, con firmeza, tomar la decisión
más conveniente.


Repitiendo el taller: considerar la posi-
bilidad de realizar dos eventos en vez
de tener un grupo muy grande.


Buscando soluciones concertadas: con-
sultar con el grupo de participantes la
conveniencia de seguir profundizando el


9.3. Problemas durante el taller


9.3.1. Problemas logísticos y de organización




Problemas / HACER TALLERES
Una guía práctica para capacitadores


185 / 204


Situación indeseable


cipantes o algunos temas y ejercicios
deben ser sacrificados. Se pone en peli-
gro la ejecución de la agenda en su to-
talidad.


Participantes y/o docentes invitados no
tienen en cuenta el horario acordado.
La ejecución del taller se trastorna.
Se desequilibra la agenda y el manejo
del tiempo se vuelve muy complejo.


Cómo prevenir


previamente sobre la extensión y el nivel
de profundidad de los temas, de acuerdo al
contexto, la necesidad y el perfil de los par-
ticipantes.


Aclarando los objetivos: recordar los ob-
jetivos de capacitación del taller, el tiempo
disponible y la pertinencia del tema para
buscar el equilibrio entre lo deseado y lo
realmente posible.


Explicando el contenido a los participan-
tes: desde la invitación dejar claro para los
participantes el alcance y la profundidad de
cada tema, para que estén informados acer-
ca de lo que encontrarán en el taller; de
esta manera pueden adaptar sus expectati-
vas a los objetivos del taller.


Acordando reglas y mecanismos de mane-
jo de tiempo para que todos se respon-
sabilicen del horario.


Socializando los contenidos de los temas
en su totalidad. Así se evitará profundizar
en temas que pueden ser abordados en
una sesión posterior.


Incluyendo materiales didácticos. Convie-
ne que todos los temas tengan materiales
didácticos complementarios a las sesiones
para que los participantes puedan profun-
dizar por su propia cuenta.


Dando a conocer el programa y la agenda
de cada día, en los que la propuesta de
horario y la duración de cada sesión están
claramente especificados. Además, el cono-
cimiento del conjunto de actividades ayuda
a contribuir con el manejo del tiempo. Así
también se sabe o se tiene una idea de lo
que sigue.


Estableciendo reglas de juego: al iniciar el
taller se identifica y se acuerda con los par-
ticipantes las reglas de juego para el mane-
jo del tiempo que son comunicadas opor-
tunamente a los docentes que llegan.


Dando buen ejemplo: los integrantes del
equipo de capacitación deben dar siempre
buen ejemplo, demostrando puntualidad y


Cómo corregir


tema. Una posibilidad puede consistir en
ofrecer un espacio adicional —por ejem-
plo, una sesión de trabajo después de la
cena— para seguir con el tema.


Ajustando el programa y la metodolo-
gía: buscar herramientas alternativas que
le permitan alcanzar los mismos objeti-
vos en menos tiempo; o, si es necesario,
suspender o prescindir de alguna activi-
dad. Por ejemplo, en vez de realizar tra-
bajo en grupos seguido de la presenta-
ción y discusión de los resultados en la
plenaria, proponer solamente desarrollo
del tema y discusión en plenaria.


Revisando objetivamente los temas que
aún faltan por trabajar y considerar la
posibilidad de suprimir alguno, reempla-
zándolo por la entrega de documentos.


Siendo firmes. Si la extensión de la se-
sión pone en peligro otra parte impres-
cindible del taller, es necesario suspen-
derla usando un mecanismo amable y
convincente. Lo importante son los obje-
tivos de la capacitación.


Entregando bibliografía y recomenda-
ciones para conseguir más información
sobre el tema.


Haciendo valer las reglas de juego: re-
cordar las reglas de juego pactadas y, si
se ve la necesidad, acordar la incorpora-
ción de reglas adicionales.


Buscando apoyo: elegir entre los parti-
cipantes a personas que se responsa-
bilicen de los mecanismos de manejo
del tiempo.


Analizando las causas. Verificar si la jor-
nada se extiende por profundizar inne-
cesariamente en detalles que no apor-
tan, o es que el tema lo amerita y con
esto se fortalece el aprendizaje. Delica-
damente interrumpa la exposición para
llegar a un consenso con el grupo, co-
municando las implicaciones que tiene la




186 / 204 HACER TALLERES / Problemas
Una guía práctica para capacitadores


Situación indeseable


Los docentes no tratan los temas
con el enfoque acordado.
Si la desviación es mínima o sea que el
nuevo enfoque está en coherencia con
el acordado inicialmente, la situación no
es crítica. Pero a veces la nueva propuesta
de enfoque llega a generar contradic-
ciones que afectan negativamente el
aprendizaje o que comprometen la con-
tinuidad del taller.


Los docentes no tratan los temas con
la metodología acordada.
Si la nueva metodología no es contex-
tualizada a la situación actual, puede que
la comprensión del tema se haga difícil.
Además si la metodología original ha sido
anunciada a los participantes, los partici-
pantes pueden sentirse desubicados con
la nueva. Si por el contrario los cambios
son mínimos y favorecen el aprendizaje,
todos estarán satisfechos y agradecidos.


Cómo corregir


prolongación del tema. Si conviene con-
tinuar, trate de acordar con el grupo el
límite de tiempo adicional. Si no convie-
ne, oriente la construcción de una sínte-
sis y detenga la sesión.


Proponiendo alternativas: si es necesa-
rio y de interés de algunos extender la
conversación sobre el tema, puede su-
gerir la asignación de otro momento para
hacerlo. Mientras tanto, concrete la con-
tinuidad del programa.


Dialogando con el docente: aprovechar
un momento oportuno —antes de la
presentación— para conversar sobre la
importancia del tema y para recordarle
lo pactado inicialmente.


Complementando la exposición: forta-
lecer el tratamiento del tema con la in-
tervención de uno de los integrantes del
equipo o con materiales didácticos alu-
sivos al tema, si es necesario.


Comprendiendo la situación. Si la nue-
va propuesta de enfoque contribuye
efectivamente con el aprendizaje, reláje-
se, apóyelo y aproveche para aprender.


Dialogando con el docente: recordar los
acuerdos sobre la metodología y reco-
mendar la importancia de mantener el
hilo metodológico.


Acompañando la exposición: apoyar al
docente con las herramientas adecuadas.


Comprendiendo la situación. Si la nue-
va metodología aporta efectivamente al
aprendizaje, relájese apóyela y aprove-
che para aprender.


Cómo prevenir


seriedad para asumir los acuerdos estable-
cidos.


Acordando mecanismos de alertas y avi-
sos: proponer con anticipación señales para
manejo del tiempo. Por ejemplo, los colo-
res del semáforo: una tarjeta verde para in-
dicar que aún tiene tiempo, una amarilla para
indicar que el tiempo está por terminar y
una roja para anunciar la finalización del pla-
zo para una actividad.


Suministrando toda la información que el
docente necesita para definir, contextuali-
zar y preparar los contenidos temáticos: in-
formación sobre los participantes, el pro-
grama general, los objetivos del taller, do-
cumentos de otros talleres similares, etc.


Conociendo la información de las presen-
taciones: procurar saber de la manera más
exacta posible el contenido de la exposi-
ción y los materiales didácticos que cada
docente utilizará. Verificar si corresponden
a lo acordado.


Ayudando en la preparación de las pre-
sentaciones.


Realizando un contrato escrito con tér-
minos de referencia, si es necesario.


Programando y llevando a cabo las jorna-
das de evaluación y retroalimentación del
equipo de capacitación.


Acordando y aclarando la metodología:
acordar previamente con el docente qué
herramientas usar y asegurar la compren-
sión de las mismas. Discutir opciones.


Ofreciendo apoyo metodológico durante
la preparación y aplicación de las sesiones.


Realizando un contrato con términos de
referencia por escrito si lo considera nece-
sario.


Garantizando la disponibilidad de los re-
cursos necesarios para el abordaje apro-
piado.




Problemas / HACER TALLERES
Una guía práctica para capacitadores


187 / 204


Situación indeseable


El docente no llega o
no llega a tiempo para su sesión.
La agenda no puede realizarse como está
propuesta. Hay estrés en el equipo; si es
muy evidente ante los participantes se
pueden generar comentarios negativos
y desconfianza. El manejo del tiempo se
dificulta por el retraso.


Una sesión programada no se puede
realizar por otras razones técnicas,
logísticas, ambientales etc.
La agenda no puede realizarse de acuer-
do a lo previsto. El presupuesto puede
afectarse con la consecución de recur-
sos o cambios a última hora. Se genera
estrés que puede afectar la dinámica de
grupo. Afecta las expectativas de todos.


Cómo prevenir


Programando y llevando a cabo las jorna-
das de evaluación y de retroalimentación
del equipo de capacitación.


Acordando y confirmando la llegada con
anticipación: procurar que el docente lle-
gue con suficiente anticipación a la sesión
que le corresponde. El docente puede apro-
vechar el tiempo adicional para conocer el
grupo e integrarse. Además, puede recibir
aportes para la preparación de su presen-
tación.


Garantizando el transporte: Asegurarse de
que el docente tenga la dirección correcta
y si ha comprendido la manera de llegar al
sitio. Comunicar los cambios y las dificulta-
des que se le puedan presentar.


Facilitándole la llegada, buscándole en el
aeropuerto, terminal de transporte o punto
acordado y llevarlo hasta el sitio del taller; la
persona del equipo que le busca puede apro-
vechar el viaje para conocerlo mejor y po-
nerlo al día sobre los avances del taller.


Acordando reemplazos: esto es, mediante
un “plan B”. Con el docente titular identifi-
car a personas que puedan sustituirle en
caso de que no pueda asistir. O identificar
dentro del equipo de capacitación, alguien
que pueda sustituir al docente. En ambos
casos acordar la preparación.


Identificando anticipadamente posibles
cambios de sesiones en la agenda, sin que
se sacrifique el hilo conductor del conteni-
do de la capacitación.


Solicitándo al docente que envíe con an-
terioridad la información.


Programando de manera realista conside-
rando el tiempo, las distancias, la seguridad,
etc. para traslados a sitios, duración de la
actividad y regreso.


Verificando y asegurando la puntualidad y
certeza de los servicios, por ejemplo, el
transporte para la excursión.


Cómo corregir


Guardando la calma: evitar que el páni-
co invada al capacitador y este lo trans-
mita al grupo.


Trabajando en equipo: interesar de la si-
tuación a los demás miembros del equi-
po de capacitación y entre todos buscar
la solución: llevar a cabo una actividad o
decidir qué hacer si el docente definiti-
vamente no va allegar.


Utilizando una alternativa prevista: po-
ner a funcionar el “plan B”, dependiendo
si llegará más tarde o definitivamente no
llegará.


Modificando el orden de las sesiones:
cambiar sesiones o partes de las mismas
para dar tiempo a la llegada del docente.
Tener cuidado de mantener una secuen-
cia lógica y el hilo conductor del conte-
nido.


Compartiendo la situación con los par-
ticipantes. Anunciar a los participantes
el caso para que la solución esté concer-
tada y sea más pertinente.


Avanzando con lo que tiene. Si cuenta
con materiales didácticos o información
previa que conozca del tema, puede
compartirla con los participantes y con-
siderar si se aprovecha para lecturas o
trabajo en grupo. Todo sujeto al tema y
su contenido.


Guardando la calma.


Utilizando el “plan B”.


Trabajando con lo disponible.


Acordando con el equipo. Es convenien-
te analizar la situación y tomar la deci-
sión que más convenga para el beneficio




188 / 204 HACER TALLERES / Problemas
Una guía práctica para capacitadores


Situación indeseable


Los horarios para las comidas
se corren porque el servicio
contratado no cumple.
Afecta el desarrollo de la agenda. De
acuerdo al grupo de participantes, se
puede generar molestias por las comi-
das a destiempo.


El lugar no tiene las
características deseadas
Afecta la programación, pues algunas de
las actividades seguramente no podrán
llevarse a cabo como se había previsto.
La dinámica, ambiente del taller y como-
didad de los participantes pueden verse
afectados.


Puede generar sobrecostos representa-
dos en la consecución, contratación y
compra apresurada de servicios o ma-
teriales que son indispensables para el
desarrollo de la capacitación.


Cómo prevenir


Cuidando el funcionamiento de los
equipos técnicos. Disponer repuestos en
casos necesarios, por ejemplo el bombi-
llo del retroproyector.


Programando con flexibilidad y contan-
do con un “plan B”.


Acordando previamente con la cocina
los horarios y la manera de comunicar
posibles cambios de horarios que se
puedan presentar en la ejecución del
taller.


Asignando responsable en el equipo
para estar en comunicación con la ad-
ministración del servicio. Esa persona
también se encargará de verificar si los
alimentos están disponibles y anunciarlo
al equipo de capacitación.


Dedicándole tiempo y atención a la con-
secución de un sitio adecuado, que cuen-
te con las instalaciones apropiadas al con-
texto y que ofrezca servicios básicos para
la convivencia en grupo.


Conociendo el lugar con anticipación:
escoger el sitio después de haberlo vis-
to y de haber verificado que llene los
requisitos básicos. Procurar obtener la
mayor cantidad de información disponi-
ble del lugar; por ejemplo, por medio de
volantes, fotos, mapas, páginas web, con-
sultando con otros que hayan utilizado
esos servicios.


Contando con alternativas: tener otros
lugares aptos, por si a último momento
cancelaron el sitio de primera elección.
En cualquier caso es recomendable te-
ner varios lugares a los que se pueda
recurrir.


Realizando un contrato. Si el lugar es el
elegido haga un contrato donde quede
claro los servicios que ofrece y el estado
en que serán recibidos y entregados.


Llegando con anticipación: procurar lle-
gar al lugar con tiempo suficiente para ve-
rificar los requisitos previstos o, en su de-
fecto, organizarlos y buscar alternativas.


Cómo corregir


de la capacitación y de los participantes.


Decidiendo con los participantes. Si es
necesario reemplazar la sesión, por ejem-
plo anticipando otras sesiones o profun-
dizando la anterior.


Cambiando la agenda en acuerdo con
los participantes; por ejemplo, alargan-
do la sesión hasta el momento en que la
comida esté lista o dejando el espacio
libre para descansar, pero acordar una
hora fija para reiniciar la sesión.


Acordando con la administración del
servicio para que no se presente nue-
vamente la situación. O fijar la hora más
conveniente para todos.


Relajándose.


Acomodándose a las circunstancias con
humor y creatividad.


Buscando usar alternativas: sustituir o
prestar equipos técnicos que no estén o
no funcionen; contratando los servicios
que el lugar no presta; preparar el café si
no se ofrece entre comidas, etc.


Exigiendo la calidad de los servicios
ofrecidos en el contrato (si elaboró con-
trato) o que le ofrecieron en el momento
de concretar los servicios mediante
acuerdo verbal. Recuerde que para un
aprendizaje eficaz también es importan-
te el ambiente del taller.




Problemas / HACER TALLERES
Una guía práctica para capacitadores


189 / 204


Situación indeseable


Los participantes entran y salen
continuamente del salón.
Se interrumpe la dinámica del taller. La
atención de los participantes se desvía. El
capacitador puede desconcentrarse en su
presentación y perder el hilo conductor.


Los teléfonos celulares o móviles
interrumpen las sesiones del taller.
La dinámica del taller se ve interferida. El
sonido molesta al grupo. La atención de
los participantes se desvía. El capacita-
dor puede desconcentrarse y perder el
hilo conductor de su presentación.


9.3.2. Problemas interpersonales


Situación indeseable


Confusión de roles del equipo
de capacitación durante las sesiones.
Genera incertidumbre entre los partici-
pantes y la identidad de equipo de tra-
bajo se pone en peligro.


Cómo prevenir


Planificando jornadas adecuadas: progra-
mar las sesiones de trabajo con duración
moderada y pausas suficientes.


Dando a conocer el horario: tanto el gene-
ral como el de cada día, así los participan-
tes pueden programar otros asuntos.


Acordando reglas de juego para el com-
portamiento.


Programando espacios para hacer llama-
das y atender asuntos personales.


Dando buen ejemplo.


Acordando reglas de juego: desde el inicio
del taller definir entre todos el horario y el
lugar para recibir y hacer llamadas telefóni-
cas. Como pueden presentarse excepcio-
nes, debe acordarse con la persona un pro-
cedimiento que no interrumpa el desarro-
llo del taller.


Ofreciendo alternativas para recibir las lla-
madas que son imprescindibles. Por ejem-
plo, considerar la posibilidad de que las lla-
madas sean recibidas fuera del salón por
una persona de apoyo. También puede es-
cogerse un modo de timbre discreto que
no interrumpa la sesión.


Mediante el buen ejemplo del equipo.


Cómo prevenir


Definiendo y asignando roles: asegurar des-
de el inicio que los roles estén bien distri-
buidos y aclarar las respectivas responsabi-
lidades e implicaciones de cada rol.


Asegurándose de que es entendible la asig-
nación de roles para cada sesión: hacer un
guión que detalla lo que hace cada quien
(Ver: El equipo de capacitación, El guión, p.
86).


Acordando mecanismos de alerta: prepa-
rar y acordar con el equipo posibles tipos


Cómo corregir


Cumpliendo los horarios: procurar que
los tiempos de descanso se cumplan.


Recordando las reglas de juego acor-
dadas y discutiendo con el grupo el ma-
nejo de la situación.


Conociendo los motivos de las salidas
para encontrar una solución.


Conversando con la persona.


Siendo firmes. Si la situación lo amerita
hable con la persona con delicadeza y
tome una decisión.


Recordando las reglas sobre el uso de
teléfonos.


Conociendo los motivos y acordando
el manejo de la situación.


Implementando las alternativas conside-
radas en la fase inicial del taller.


Siendo firmes. Si la situación lo amerita
hable con la persona con delicadeza y
tome una decisión.


Cómo corregir


Acordando mecanismos de alerta cuya
utilización sea imperceptible para los
participantes.


Retroalimentando: aprovechar las sesio-
nes diarias del equipo para retroalimen-
tar las situaciones y recordar las funcio-
nes de cada rol.




190 / 204 HACER TALLERES / Problemas
Una guía práctica para capacitadores


Cómo prevenir


de señales o mecanismos para avisar e in-
tervenir en caso de que una persona del
equipo esté tomando un rol diferente.


Programando espacios de retroalimenta-
ción diaria y sus respectivas reglas (Ver: El
equipo de capacitación, Desempeño del
equipo de capacitación, p. 84).


Aclarando roles y tareas: elaborar y acor-
dar un listado con las tareas de todos y un
guión de las sesiones; intercambiar esa in-
formación de tal manera que se pueda ve-
rificar la equidad de compromisos. Asignar
las tareas de acuerdo a las capacidades y
habilidades de cada miembro del equipo.


Formando equipo: facilitar tiempo y herra-
mientas para la formación e integración de
grupo.


Detectando los roces que generen con-
flictos: estar alerta y procurar afrontarlos
antes de que se conviertan en un proble-
ma y perjudiquen el trabajo del equipo o
se hagan visibles para los participantes.


Seleccione la herramienta a conciencia y
con objetivad respecto al aprendizaje. Haga
un ensayo de cómo va a usarla.


Escogiendo las herramientas que conoce
bien y que tienen relación directa con el
tema de capacitación.


Explicando desde el principio el procedi-
miento asegurándose de que ha sido com-
prendido por todos.


Preparando alternativas: tener a mano va-
rias herramientas opcionales para tratar un
tema determinado.


Conociendo los intereses de los partici-
pantes por medio de un sondeo previo.
Esto le permite preparar con mayor acier-
to las jornadas.


Preparando contenidos y metodologías de
acuerdo a los niveles de formación de los
participantes, pues ellos participan en la


Cómo corregir


Dialogando claramente: nombrar el
problema en la siguiente reunión del
equipo o, si es muy grave, buscar un
momento para reunirse lo antes posi-
ble con las personas implicadas. En esa
reunión exponer el problema y bus-
car una solución lo más objetiva posi-
ble. Hacer un llamado al profesionalis-
mo de los integrantes del equipo.


Pidiendo ayuda para que las tareas es-
tén resueltas en el tiempo previsto.


Delegando tareas cuando se considere
conveniente (Ver: Base conceptual, Ma-
nejo del tiempo, p. 27).


Presentando y explicando la convenien-
cia de utilizar esa herramienta para la
comprensión del tema.


Conservando la calma. Recuerde que
la herramienta está al servicio de la ca-
pacitación y no debe ser defendida a ul-
tranza.


Acogiendo la alternativa.


Cambiando esta herramienta por otra
si el grupo lo decide.


Adaptando el contenido: Consultar la
situación con los participantes y enfocar
el tema en lo que ellos realmente nece-
sitan. Así los participantes sienten que
sus aspiraciones se tienen en cuenta.


Intercambiando sesiones; por ejemplo,
proponga trabajar en grupos de pocos


Situación indeseable


Desbalance en el equipo de
capacitación en cuanto a carga de
trabajo, toma de decisiones y
apoyo mutuo.
Si la mayoría de las tareas se dejan en
manos de una persona, es posible que
ella no alcance a conseguirlas y tenerlas
listas a tiempo; por esta razón los recur-
sos y requerimientos necesarios para el
desarrollo de las sesiones no están dis-
ponibles en el momento y sitio adecua-
dos. La dinámica propia de un equipo
no se da.


Los participantes se niegan a trabajar
con una herramienta propuesta.
La programación no se puede llevar a
cabo como estaba previsto y pueden
alargarse las jornadas mientras se discu-
te la conveniencia de la herramienta.
El capacitador puede sufrir estrés.


Los participantes son pasivos.
La dinámica participativa se dificulta, pues
los participantes apenas reaccionan ante
preguntas. Puede a veces parecer una
situación obligada y aburrida.




Problemas / HACER TALLERES
Una guía práctica para capacitadores


191 / 204


Cómo prevenir


medida que sienten que aportan y apren-
den.


Preparando la realización de intercambios:
eligiendo el uso de herramientas adecua-
das que faciliten la participación activa y
contextualizada en los diferentes momen-
tos del taller.


Separando espacios para preguntas y acla-
raciones en cada una de las jornadas. Así se
evita que los participantes se queden con
dudas y las vayan acumulando.


Acordando reglas de juego para la partici-
pación que sean compartidas por todos.


Dimensionando el programa de acuerdo
al perfil de los participantes, sus necesida-
des y el contexto en el que se desarrollará
el taller; evitando recargarlo (Ver: Base con-
ceptual, El aprendizaje, p. 13; El taller de ca-
pacitación, Concepción de un taller de ca-
pacitación, p. 34). Proponga un programa
flexible.


Eligiendo un lugar cómodo (Ver: Organi-
zación de un taller de capacitación, Lugar
del taller, p. 44). Recuerde que la elección
de un buen ambiente de taller es decisivo
para el bienestar del grupo.


Programando los horarios según el con-
texto: tener en cuenta las condiciones del
contexto cultural, las características geográ-
ficas y el ritmo circadiano para la definición
de la agenda (Ver: Base conceptual, El apren-
dizaje, p. 13).


Considerando las necesidades de los par-
ticipantes: recordar que son el punto de
partida para toda planificación y a partir de
allí identifique el docente apropiado, que
aporte a la formación y fortalecimiento de
habilidades y capacidades de todos.


Ofreciendo a los docentes toda la infor-
mación disponible: el análisis de necesida-


Cómo corregir


participantes para aumentar la confianza
y posibilidad de participar.


Usando herramientas y dinámicas que
faciliten la interacción. Tenga cuidado con
la dinámica que elige.


Dirigiendo preguntas directamente a los
pasivos para motivar su participación.


Cuidando el ambiente: tener cuidado de
los espacios físicos. Por ejemplo, procu-
rar una distancia apropiada entre el ca-
pacitador y las sillas del grupo. Una dis-
tancia exagerada aleja y los participantes
pueden no atreverse a opinar.


Conociendo los motivos del pasivo; qui-
zá por medio del diálogo se encuentre
una vía para obtener su participación.


Proponiendo dinámicas que despierten
al grupo y lo mantengan alerta.


Conservando el humor.


Intercalando las sesiones con diferentes
actividades y herramientas.


Haciendo pausas espontáneamente.


Adecuando las jornadas y horarios de
acuerdo al contexto.


Ofreciendo servicios adecuados; por
ejemplo, comida ligera para no tener que
emplear mucha energía en la digestión.


Programando actividades extracurricu-
lares de tal manera que permitan dor-
mir o descansar suficientemente.


Reflexionando sobre el motivo de ese
comportamiento: analizar calmadamen-
te si se trata de un problema interperso-
nal o de diferencia en opiniones. Se re-
comienda mucha objetividad y, si es opor-
tuno, analizar la situación con los partici-
pantes para encontrar una solución sa-
tisfactoria.


Situación indeseable


El grupo muestra cansancio.
La dinámica general del taller se afecta.
Los capacitadores pueden desmotivarse.


Oposición continua del grupo
de participantes contra
el equipo de capacitación.
Se genera malestar en el equipo, el am-
biente se pone denso y en general se
afecta el desarrollo del taller, pues las
discusiones pueden volverse agresivas.




192 / 204 HACER TALLERES / Problemas
Una guía práctica para capacitadores


Cómo prevenir


des, los objetivos de la capacitación, y el perfil
profesional y personal de los participantes
para que su aporte sea más dirigido.


Procurando conocer previamente lo que
el docente va a trabajar en el taller. Así
puede retroalimentar para encauzar mejor.


Considerando una alternativa


Manteniendo una postura abierta, flexible
y objetiva, y procurando que todo el equi-
po de capacitación esté consciente de que
los participantes puedan tener ideas, prefe-
rencias y opiniones diferentes a los suyos.
Esto merece cuidado y respeto.


Acordando reglas de juego para el com-
portamiento.


Obteniendo información previa sobre los
participantes para llevar a cabo una prepa-
ración más realista. Esto le permitirá definir
la metodología y la forma como llevará a
cabo la conformación de grupos de trabajo.


Definiendo un tamaño de grupo que faci-
lite la participación.


Preparando la metodología de acuerdo al
perfil y diversidad de los participantes.


Escogiendo herramientas que faciliten la
integración.


Eligiendo un lugar adecuado que permita
la concentración del grupo y la cercanía en-
tre los participantes.


Rompiendo el hielo desde el principio:
para la mutua presentación de los partici-
pantes utilizar herramientas creativas y di-
námicas.


Acordando reglas de juego para el com-
portamiento y el trato mutuo.


Identificando posibles conflictos: analizar
con el equipo de capacitación el listado de
participantes e invitados para detectar po-


Cómo corregir


Propiciando espacios para resolver di-
ferencias personales, si este es el motivo
de la oposición.


Dando retroalimentación al grupo bus-
cando un cambio en el comportamien-
to para beneficio de la capacitación.


Cambiando objetivamente la metodolo-
gía o el enfoque del tema: de acuerdo a
lo que es conveniente a los participantes.


Manteniendo actitud flexible y cambiar
los planes sin poner en peligro el alcance
del taller.


Siendo firme. Determinar con toda cla-
ridad el objetivo y contexto de la capa-
citación y con energía proponer la con-
tinuidad del taller o la decisión que más
convenga.


Proponiendo trabajar en grupos pe-
queños.


Alternando la composición de los gru-
pos de trabajo.


Usando herramientas que faciliten la in-
tegración.


Promoviendo espacios informales: or-
ganizar actividades informales si el tiem-
po y las condiciones lo permiten, por
ejemplo una pequeña fiesta.


Animando con el ejemplo de la buena
integración del equipo de capacitación.


Neutralizando las intervenciones agre-
sivas: puntualizar con claridad el objetivo
concreto de la opinión. Si esta no se re-


Situación indeseable


Baja articulación entre los participan-
tes que impide el aprendizaje mutuo.
Se puede presentar cuando los grupos
son numerosos.


Comportamiento agresivo de
un participante hacia otra
persona del taller.




Problemas / HACER TALLERES
Una guía práctica para capacitadores


193 / 204


Cómo prevenir


sibles roces; por ejemplo, originados por las
instituciones que representan.


Atendiendo el lenguaje corporal de los par-
ticipantes; esto permite detectar a tiempo
futuros ataques entre personas. Si logra
anticiparlos, busque la manera de evitarlos.


Buscando el dialogo previo.


Evitando calificar ideologías, juzgar escalas
de valores o calificar creencias y clases so-
ciales. Los prejuicios pueden afectar las per-
sonalidades y generar comportamientos
agresivos.


Dando ejemplo. Si el capacitador tiene un
trato amable y equitativo con todos, los
participantes pueden controlar agresividad
con los compañeros y reducir sus deseos
de aprovechar el taller como un espacio
para resolver conflictos.


Cómo anticiparse ante este tipo
de comportamiento


Evaluando previamente: conocer el inte-
rés de los participantes por el tema y sus
niveles de conocimiento acerca del mismo
(Ver: Organización de un taller de capacita-
ción, Formato de sondeo previo, p. 64).


Enviando la agenda en la convocatoria para
que el participante conozca lo que se tra-
tará en el taller (Ver: Organización de un
taller de capacitación, Ejemplo de una agen-
da de taller, p. 55).


Conociendo expectativas y temores des-
de el principio del taller para tenerlos pre-
sentes durante el desarrollo de la capacita-
ción (Ver: La ejecución del taller, p. 73).


Cómo corregir


fiere al tema sino a otra persona, sus-
péndala con decisión.


Conservando una actitud tranquila: no
conteste al agresor con el mismo nivel
de agresividad, ni exprese sus opiniones
personales. El problema no es con us-
ted.


Conversando con las partes para ente-
rarse de la situación, comunicarles el áni-
mo del taller y sugerir momentos de diá-
logo; por ejemplo, que almuercen juntos.
Si le parece útil ofrezca ayuda, pero no
se empeñe en resolver un conflicto que
no conoce bien.


Buscando apoyo en el grupo, pues la si-
tuación compromete el aprendizaje.
Además, la presión del grupo puede ser
más efectiva y decisiva que sus propues-
tas o pueden contribuir a fotalecerlas.


Retroalimentando al agresivo, haciéndo-
le saber las implicaciones que tiene su
actitud en el taller y en su propio apren-
dizaje.


Qué hacer ante este
tipo de comportamiento


Permitiendo que esa persona se des-
ahogue, prestándole atención; esto le
hará sentir que el grupo le escucha, lo
que le ayudará a tranquilizarse.


Manteniéndose a favor del grupo en su
conjunto. No demuestre estar del lado
de ninguno.


Evitando y prohibiendo comentarios hi-
rientes. Tenga presente que se enfren-
tan las ideas no las personas.


Contestando a sus preguntas de la for-
ma más objetiva posible: intente aclarar
sus dudas usando su tono su voz fre-
cuente. Usted demuestra que está dis-
puesto a tomar en serio sus propuestas.
Pero no caiga en la trampa de contrade-
cirle directamente; ello conduciría a una


Situación indeseable


Afecta negativamente la dinámica de la
capacitación. La atención se desvía a bus-
car la solución de problemas que pue-
den tener su origen en espacios dife-
rentes al taller; por ejemplo, conflictos
preexistentes de tipo profesional o per-
sonal. Se afecta la objetividad del taller.


Tipo de participante


1) El opositor:


Es un participante que cuestiona insis-
tentemente a los capacitadores o a otros
participantes. Pone en duda las herra-
mientas utilizadas y los resultados, inte-
rrumpe continuamente y expone otras
propuestas.


Usted puede sacarle partido a esta si-
tuación, pues las oposiciones pueden
ayudar a un mejor entendimiento y a
reforzar cambios.


El problema es que las personas acaban
emocionalmente en un desacuerdo irra-
cional que puede conducir a la agresión
personal.




194 / 204 HACER TALLERES / Problemas
Una guía práctica para capacitadores


Cómo anticiparse a este
tipo de comportamiento


Acordando reglas de juego sobre compor-
tamiento desde el principio (Ver: La ejecu-
ción del taller, La instalación del taller, p. 71).


Explicando con claridad el contenido del
taller y su relación con las necesidades de
los participantes.


Justificando con claridad las herramientas
y asegurándose de que los procedimientos
de las distintas dinámicas y ejercicios son
claros y comprensibles.


Tratando equitativamente a los participan-
tes, valorando por igual las intervenciones
de los participantes. Si usted sospecha que
existe conflicto entre dos partes, reúnase
con ellas antes de las sesiones del taller y
busque llegar a un acuerdo por el bien del
taller. Trate de que entre las partes hagan
una propuesta conjunta.


Integrando y diversificando los grupos de
trabajo: procurar que se mezclen los parti-
cipantes de diferentes comportamientos.


Acordando reglas de juego; fijar tiempo
para las intervenciones individuales, el en-
foque u orientación de las mismas e “ir al
grano”. Además, acordar los procedimien-
tos para las intervenciones y mecanismos
de control del tiempo.


Evitando la concesión de preferencias a
unos participantes. Mostrar interés equita-
tivo al grupo de participantes.


Valorando los aportes de todos: recono-
cer e incorporar las diferentes ideas en las


Qué hacer ante este
tipo de comportamiento


polémica inadecuada o a una discusión
de nivel personal entre usted y esa per-
sona.


Considerando los aportes de esta per-
sona pero sin preferencias. Por un lado,
esos aportes pueden ser fructíferos para
el desarrollo del tema; pero, por otro, si
tienden a ser negativos y más bien de
índole destructivo, pueden detener e in-
terrumpir el proceso y, en consecuen-
cia, producir que los demás participan-
tes se abstengan de participar.


Compartiendo la situación con el gru-
po; invite a los demás participantes a dar
respuesta a las preguntas formuladas por
el “opositor” y a hacer propuestas de
cómo manejar la situación que provoca
el comportamiento de esa persona.


Utilizando dinámicas integradoras des-
de la presentación del taller.


Recordando las reglas de juego.


Explicando con claridad y didáctica el
contenido del taller, su relación con las
necesidades de los participantes y des-
tacando los resultados positivos que se
logren frente a los objetivos.


Integrando y diversificando los grupos
de trabajo: procure intercambiar los in-
tegrantes de grupos de trabajo.


Buscando el diálogo con el opositor.


Integrándola al proceso grupal y per-
mitiéndole que exponga. Si conviene,
busque sacar buen provecho de sus cua-
lidades para los objetivos del taller.


Buscando el apoyo del grupo para “fre-
nar” sus escapadas individuales y los dis-
cursos.


Recordando las reglas de juego acor-
dadas; por ejemplo, un límite de tiempo
de máximo tres minutos para cada apor-
te (Ver: La ejecución del taller, La insta-


Tipo de participante


2) El sobrado o sabelotodo:


Se trata de un participante que quiere
demostrar sus capacidades frente al gru-
po y a los capacitadores. A veces son
personas que se creen superiores a los
demás, son dominantes y se muestran
arrogantes; se mantienen aislados de los
demás y no son receptivos a otros apor-
tes —hacen los propios de manera ego-
céntrica—. Quieren tratar los temas de
su propio interés sin tener en cuenta las
necesidades del grupo.




Problemas / HACER TALLERES
Una guía práctica para capacitadores


195 / 204


Cómo anticiparse a este
tipo de comportamiento


sesiones de capacitación, por ejemplo al
hacer los resúmenes o síntesis.


Integrando y diversificando los grupos de
trabajo.


Observando el lenguaje corporal de los
participantes, pues este personaje en parti-
cular no se molesta en refrenar los gestos y
expresiones faciales que dicen que usted
no le está diciendo nada nuevo, principal-
mente porque él ya lo sabe todo.


Evaluando previamente: conocer el interés
del participante por el tema y su nivel de
conocimiento acerca del mismo (Ver: Or-
ganización de un taller de capacitación, For-
mato de Sondeo previo, p. 64).


Conociendo expectativas y temores: al ini-
ciar el taller puede encontrar información
al respecto (Ver: Ejecución del taller, p. 73)
y tenerlos presentes durante el taller.


Acordando reglas de juego relacionadas
con la participación activa.


Qué hacer ante este
tipo de comportamiento


lación del taller, p. 71), así puede evitar
discusiones improductivas.


Manteniendo a calma pero buscando un
balance entre lo productivo del discurso
y el manejo de tiempo.


Procurando no entrar en una conver-
sación exclusiva con este participante.
Se puede retomar un comentario suyo
para ceder la palabra a otra persona. Por
ejemplo: Lo que usted acaba de men-
cionar es muy importante y merece tra-
tarlo detenidamente, pero ¿qué opina Vi-
cente? O, un momento, Adán; Eva, ¿ibas a
decir algo?


Solicitando su opinión a cada partici-
pante por turnos rigurosos; o dando
prelación a la opinión de los mas tímidos
y tratando de visualizar todas las ideas. A
todo el mundo le gusta ver registrada su
idea; esto también evitará repetirlas.


Utilizando el lenguaje corporal; mante-
niendo el contacto visual con la persona
y, con sus gestos, ayudarle a que conclu-
ya el discurso.


Buscando el diálogo con esta persona
a solas y con tranquilidad, para tratar los
inconvenientes que trae su comporta-
miento a la dinámica participativa, al
manejo del tiempo, y las reacciones que
provoca en los demás participantes.


Vinculándolo al taller; mostrar interés
por su experiencia, sus preferencias y
opiniones, y hacerle sentir que son im-
portantes para el taller.


Involucrándolo en los temas y, cuando
obtenga resultados, haciéndole sentir que
ha aportado.


Solicitando su opinión acerca de temas
en los que usted sabe que puede aportar.


Haciendo preguntas que todos deban
contestar.


Tipo de participante


Este participante sólo se interesa por su
propia participación e insiste en impo-
ner sus aportes u opiniones, provocan-
do en los demás participantes actitudes
de aburrimiento o agresividad contra los
aportes de esta persona, o conformis-
mo o pasividad, de tal forma que se pier-
da la creatividad y la equidad. Con la ac-
titud del “sabelotodo” existe la posibili-
dad que se pierdan los contenidos de
las propuestas de ellos, a pesar de lo in-
teresantes que puedan ser.


3. El indiferente:


Este participante demuestra apatía por
el contenido del taller y adopta una acti-
tud pasiva; por ejemplo, lee el periódico
o interrumpe las sesiones de trabajo con
sus frecuentes salidas del salón, sus lle-
gadas a destiempo tarde, o sus charlas
con los vecinos.




196 / 204 HACER TALLERES / Problemas
Una guía práctica para capacitadores


Cómo anticiparse a este
tipo de comportamiento


Utilizando dinámicas integradoras desde
la presentación del taller.


Tratando equitativamente a los participan-
tes. Tratar de valorar por igual las interven-
ciones de los participantes.


Evitando preferencias. Hará sentir que to-
dos los participantes tienen el mismo rol.


Explicando con claridad y didáctica el con-
tenido del taller y su relación con las nece-
sidades de los participantes


Asegurándose de la comprensión de las
presentaciones.


Integrando y diversificando los grupos de
trabajo; procurar que se mezclen los dife-
rentes grupos de participantes.


Proponiendo grupos de trabajo de pocos
participantes en los que se pueda dar un
mayor nivel de participación.


Utilizando dinámicas integradoras que per-
mitan romper el hielo y vincular equitativa-
mente a todos los participantes desde el
principio del taller.


Conociendo algunas cualidades y carac-
terísticas de los participantes. Así evitará
proponer dinámicas que son indeseables y
que inhiben la participación.


Indagando sobre las características perso-
nales de los participantes desde el princi-
pio del taller. Si para la presentación incluye
preguntas de tipo personal, es posible que
desde allí identifique las personas tímidas y
pueda ajustar las propuestas de trabajo y
de desarrollo del taller.


Dando un trato equitativo a todos desde
el principio del taller, así se sentirán a gusto
y darán sus opiniones.


Qué hacer ante este
tipo de comportamiento


Recordando los objetivos y las reglas
acordadas previamente.


Dialogando; conversar con el “indiferen-
te” cuando se distraiga demasiado. Bus-
car un espacio y momento para hablar
con esta persona a solas y conocer los
motivos de su comportamiento. Con
esta información el equipo puede en-
contrar una solución.


Ofreciendo opciones; hágale sentir, en
ultimo caso, que es libre en tomar la de-
cisión de quedarse o abandonar el taller.
En ocasiones, para la motivación y la di-
námica del resto del grupo es mejor que
este participante salga del taller, ya que
su comportamiento desvalora el proce-
so y desmotiva a los demás a participar.
Muchas veces estas personas cambian
cuando se les da la oportunidad de ele-
gir entre quedarse o irse y sienten que
no están forzadas a asistir. Pero claro, us-
ted debe tratar de formular esto como
una propuesta sincera y no como un
despido del taller.


Integrando a estas personas a las diná-
micas del taller mediante la conforma-
ción de grupos de trabajo adecuados,
de tal manera que estas personas ten-
gan la posibilidad de expresar sus ideas.
Muchas veces los tímidos tienen ideas y
aportes interesantes para el taller.


Interesándose por sus experiencias y
opiniones. Hágale preguntas, pero no le
sature con frases complejas y largas.


Incorporando sus aportes. Usted pue-
de provocar un cambio en su participa-
ción si tiene en cuenta los aportes que
el tímido ha expresado en otros mo-
mentos del taller.


Utilizando herramientas que fomentan
la participación de todos. Con esto se
le puede dar un “empujoncito”.


Utilizando terminología comprensible
y asegurándose de que hay compren-
sión.


Tipo de participante


4) El tímido:


Este participante sólo habla si alguien se
dirige hacia él y a menudo habla en tono
muy bajo. Muchas veces se comporta
así porque tiene miedo de caer mal, de
saber menos o de ser menos que los
demás.




Problemas / HACER TALLERES
Una guía práctica para capacitadores


197 / 204


Cómo anticiparse a este
tipo de comportamiento


Siendo un ejemplo de comportamiento.
Una sonrisa espontánea y auténtica puede
conquistar la simpatía de los participantes,
pero deben suceder en situaciones y mo-
mentos oportunos.


Evitando espacios y comentarios en que
el bromista pueda excederse en su com-
portamiento


Cultivando estos comportamientos con
mesura: aprovechar las posibilidades de
romper el hielo en algunas sesiones, solici-
tarles que participen por separado en los
comités diarios.


Propiciando con mesura espacios para las
bromas, pues lo que para unas personas
puede ser cómico para otras es sencilla-
mente molesto.


Dando a todos un trato equitativo. En oca-
siones estas personas quieren ser tenidas
en cuenta y consideran que con sus bro-
mas lo pueden lograr.


Tratando de identificar este tipo de com-
portamiento desde el principio del taller
para preparar los mecanismos que permi-
tirán enfrentarlo.


Siendo ejemplo de comportamiento se-
rio; dando la pauta para permitir las bro-
mas en la situaciones en que sean conve-
nientes.


Evitando espacios y comentarios en los que
este tipo de participante pueda excederse
en su comportamiento y llegar a poner en
ridículo a un miembro del equipo de capa-
citación o a otro participante.


Qué hacer ante este
tipo de comportamiento


Evitando agrupar a varios participantes
con este mismo comportamiento.


Diversificando la conformación de gru-
pos de trabajo pues, a veces, los bromis-
tas encuentran en ciertos grupos a las
personas que estimulan sus bromas pe-
sadas. Es mejor separarlos.


Conversando: dialogar con estas perso-
nas y solicitarles moderación en su com-
portamiento; es probable que respon-
dan positivamente a sus sugerencias.


Con el buen ejemplo y cautela.


Aprovechando estos comportamientos
para motivar y mantener el grupo de
buen humor. Para que esto sea posible
usted debe encontrar el balance nece-
sario entre la broma y la seriedad, de
manera que la situación no se vuelva in-
controlable.


Siendo firme. Si ve la necesidad, evite fo-
mentar las bromas; y si deja que se pro-
duzcan, interrúmpalas antes que hagan
daño a otras personas o que perjudiquen
la capacitación.


Vinculándolos al taller, delegándoles al-
gunas responsabilidades. Esto les hará
sentirse comprometidos con el desarro-
llo del taller.


Actuando con cautela: analizar con cal-
ma la situación. Mientras que las bromas
y chistes se den en un marco aceptable,
que no interrumpa o ponga en peligro
el proceso del taller, usted no necesita
reaccionar.


Frenando el comportamiento de esta
persona; intervenga para que las vícti-
mas de las bromas no limiten su partici-
pación.


Dialogando: Hablar con esta persona
acerca de su comportamiento, pues
muchas veces ella misma no se da cuen-


Tipo de participante


5) El bromista o animador:


Es una persona aceptada por el resto
del grupo y que por lo general cae bien
a todos. Este tipo de personas hace bro-
mas, pero casi siempre respeta las nor-
mas de grupo y la integridad de los de-
más participantes.


En ocasiones una broma, un chiste o una
gracia espontánea e ingeniosa que no
toque fibras o sea hiriente, enriquece la
dinámica del taller; todo, sin embargo,
debe tener su medida.


Aunque una persona de este compor-
tamiento no necesariamente llega a in-
terrumpir la dinámica participativa con
sus bromas y comentarios, la presencia
de varias personas de este tipo puede
llevar a la proliferación de las bromas
mutuas, de forma tal que se llegue a una
situación incontrolable.


6) El payaso:


Es una persona que desea caer bien al
grupo. Hasta cierto grado es una per-
sona simpática y muy tratable que de-
trás de su comportamiento esconde fre-
cuentemente su inseguridad y sus com-
plejos. Pero, a diferencia del animador,
“el payaso” hace continuamente bromas
que llegan a ser excesivas o que se con-
vierten en burlas que atacan o hieren la
dignidad de los otros participantes; por
ejemplo, sobre temas culturales o reli-
giosos.




198 / 204 HACER TALLERES / Problemas
Una guía práctica para capacitadores


Qué hacer ante este
tipo de comportamiento


ta de que está exagerando o sobre-
pasándose en sus comentarios.


Recordando las reglas de juego cada
vez que sea conveniente


Cómo manejar la situación


Controlando los gastos; buscar me-
canismos para evitar el abuso en los
gastos. Por ejemplo, entregar fichas o
bonos para que los participantes no
exageren en los consumos.


Buscando apoyo en los participantes;
presentar la situación ante los partici-
pantes para que ellos también ayuden
a encontrar alternativas de solución.


Ahorrando; evitar realizar actividades
costosas, buscar alternativas de servi-
cios similares a menor costo. Hacer
uso del “plan B”.


Consiguiendo crédito: gestionar con
el hotel y otros servicios las posibili-
dades de un crédito. Esto sólo se re-
comienda cuando los recursos están
garantizados y pueden cubrir el com-
promiso de pagar posteriormente.


Tipo de participante


9.3.2. Problemas financieros


Situación ideseable


No se dispone de recursos para reali-
zar algunas actividades del taller.
Si la actividad estaba prevista en la pre-
paración puede alterar el programa y se
generan expectativas que no pueden ser
satisfechas.


Cómo anticiparse a este
tipo de comportamiento


Acordando las reglas de juego relaciona-
das con el comportamiento y los espacios
para bromas y chistes.


Dando trato equitativo. En ocasiones es-
tas personas quieren ser tenidas en cuenta
y buscan lograrlo de cualquier forma; así
que aprovechan su habilidad para hacer reír
o burlarse de los demás.


Cómo prevenir


Invirtiendo en lo estrictamente presupues-
tado y planeado.


Identificando alternativas o un “plan B” al
que pueda recurrir en casos de emergencia.


Presupuestando bien: al elaborar el presu-
puesto se incluyen gastos imprevistos que
pueden ser asignados a materiales, partici-
pantes no esperados, atención medica de
algún participante que enferma, etcétera.


Definiendo los gastos que cubre el taller;
aclarar en la convocatoria y en la inaugura-
ción del evento los costos que asume la
organización. Esto también debe quedar cla-
ro para la administración del lugar.




Problemas / HACER TALLERES
Una guía práctica para capacitadores


199 / 204


Situación indeseable


Infraestructura dañada.
Se deja una mala impresión en los admi-
nistradores del lugar y se puede incurrir
en sobregastos para pagar los daños.
Situación indeseable


No se cumplen los compromisos
adquiridos para el seguimiento.
Se pone en peligro el proceso de capa-
citación. Los participantes e instituciones
pierden su confianza en los organizado-
res. No se pueden conocer las aplica-
ciones posteriores, efectos e impactos
de la capacitación. Además, queda la sen-
sación de que se asistió a “un taller más”,
“un taller como cualquier otro”.


9.4.2. Problemas financieros


Situación indeseable


Los participantes no pagan sus cuentas
personales.
La imagen de los organizadores queda
comprometida. Desconfianza que se
convierte en una barrera para obtener
servicios en el futuro.


Cómo prevenir


Asignando el uso de equipos a personas
con habilidades comprobadas.


Explicando claramente a todos el uso y
recomendaciones del lugar con el apoyo
de una persona de la casa.


Exigiendo cumplimiento por parte de to-
dos sobre las especificaciones y uso apro-
piado de las instalaciones.


Contratando un seguro.


Revisando el estado de equipos e instala-
ciones al momento de recibirlos.


Fijando compromisos; buscar que los com-
promisos queden por escrito, socializados
y con fechas límite.


Construyendo una programación con los
participantes para la continuidad dejando
en claro ¿qué? ¿para qué? ¿cómo? ¿cuán-
do? ¿con quien y para quién? ¿dónde? y
¿qué necesito? y otros interrogantes que
sea necesario resolver. Es conveniente de-
jar un tiempo al final del taller para hacer
este ejercicio.


Construyendo indicadores medibles para
todos.


Cómo prevenir


Dejando en claro cuáles son los gastos que
cubre el taller: informar en la convocatoria
y en las diferentes comunicaciones los cos-
tos que asume la organización del taller y
los que debe cubrir el participante. Recor-
dar esto durante el taller.


Solicitando a la administración del lugar
que no acredite gastos personales.


Llevando un monitoreo de los pagos per-
sonales para poder actuar a tiempo.


Cómo manejar la situación


Reparando el daño.


Identificando si alguien debe aportar
para la reparación.


Cerciorándose del caso; asegurarse de
que el daño ha sido causado por el uso
durante el taller o por otra causa, por
ejemplo, por desgaste del mismo equipo.


Informando a la agencia de seguros, si
cuenta con este servicio.


Manteniendo contacto; informar y mo-
tivar el cumplimiento de los compromi-
sos y mostrar las consecuencias que tie-
ne el incumplimiento en la consolidación
final de los efectos de la capacitación (Ver:
El taller de capacitación, Diseño del se-
guimiento, p. 39).


Utilizando mecanismos alternativos
para no perder el contacto. Actualmen-
te el internet facilita estos procesos.


Cómo corregir


Informando y negociando con el parti-
cipante para encontrar una solución.


Enviando la cuenta a la organización a
la que pertenece el participante, si es
que no se llega a un acuerdo con él.


Dejando que el asunto se resuelva en-
tre la administración y quien incurrió
en los gastos, pues usted lo había deja-
do claro desde el principio.


9.4. Problemas después del taller


9.4.1. Problemas logísticos y/o de organización




200 / 204 HACER TALLERES / Problemas
Una guía práctica para capacitadores


Situación indeseable


Una de las partes organizadoras
no cumple con el compromiso
de los pagos.
El coordinador tiene problemas con la
administración, pues es la persona de
contacto y tendrá dificultades en una
próxima oportunidad.


Cómo prevenir


Asegurando compromisos efectivos en-
tre los representantes de las instituciones y
la administración del lugar. Recuerde que
su rol es de intermediación.


Evitando comprometerse si no está segu-
ro de la seriedad de las partes.


Procurando medir los gastos, para que el
monto de la cuenta no se eleve más allá de
lo previsto (Ver: Problemas financieros an-
tes del taller, p. 182; Problemas financieros
durante el taller, p. 198).


Cómo corregir


Ayudando con el cumplimiento del
compromiso. Como usted ha sido testi-
go de los servicios recibidos puede exi-
gir que se respete lo pactado.


Marginándose del problema y dejando
que se resuelva entre las partes com-
prometidas.




Bibliografía / HACER TALLERES
Una guía práctica para capacitadores


201 / 204


Querida capacitadora,
querido capacitador:


U na de sus fortalezas como capacitador es guardarla calma; utilice su experiencia y habilidad paraevitar y corregir las dificultades que se presentan
antes, durante y después del taller. Una buena planifica-


ción y organización le ayudan a anticipar posibles proble-


mas, lo que puede traducirse en una ejecución exitosa,


pero cada paso requiere de cuidado.


Las tensiones y el estrés se pueden evitar si, desde la


convocatoria, los objetivos del taller son realistas y


están directamente relacionados con las necesidades


de los participantes; y, si durante el desarrollo de la


capacitación, se crea un ambiente positivo y abierto


en el que todos se sientan libres de participar y tengan


la sensación de que sus aportes son valorados y están


contribuyendo con el aprendizaje colectivo. Así, cada


participante se afirma como sujeto del proceso.


Tenga en cuenta, sin embargo, que los conflictos son


parte de la cotidianidad. Por lo tanto, es normal que


se presenten en toda convivencia de grupos; en cual-


quier caso, usted debe estar atento a la dinámica pro-


pia del grupo y a las actitudes de todos, y tratar de


interpretar las reacciones y los mensajes verbales y no


verbales, es decir, procurar conocer bien al conjunto


de participantes y, en cada situación, identificar los


mecanismos procedentes. Lo más importante es que


usted no asuma los problemas como asuntos persona-


les. Recuerde que compiten las ideas no las personas:


evite a toda costa que el conflicto se haga más grande.


No existen recetas milagrosas ni soluciones únicas y


mecánicas para resolver los diferentes problemas que


se presentan. Desde su propio y único estilo la expe-


riencia acumulada le ayudará a anticipar muchos pro-


blemas o a detectarlos a tiempo y encontrar la solu-


ción. Además, recuerde que usted no está solo; cada


vez que sea necesario, recurra su equipo de capacita-


ción y al grupo de participantes, en quienes encontra-


rá recomendaciones y propuestas para solucionar los


problemas.


El “plan B” puede ser una alternativa para evitar o


mitigar las dificultades que se presenten en el desarro-


llo de la capacitación.


Ganarse el afecto de los participantes por medio de la


espontaneidad y sacar provecho de la capacidad hu-


morística que acompaña a su amena e interesante pre-


sentación, le pueden ayudar a mantener controlados a


los participantes difíciles y ganar el respaldo del resto


del grupo.


En cada taller que se inicia usted tiene una nueva ex-


periencia que se irá sumando en cantidad y calidad a


sus propias herramientas para salir de situaciones difí-


ciles. Pero recuerde, siempre es mejor prevenir que


curar. Todo taller se consigue mejor si no se olvida el


humor; el buen humor y las risas compartidas tam-


bién favorecen el aprendizaje y, por tanto, el logro de


los objetivos.




202 / 204 HACER TALLERES / Bibliografía
Una guía práctica para capacitadores


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