Organización Mundial de la Salud OFICINA REGIONAL PARA LAS Américas Organización ...

Organización
Mundial de la Salud


OFICINA REGIONAL PARA LAS Américas


Organización
Mundial de la Salud


OFICINA REGIONAL PARA LAS Américas




Proteger la salud
frente al cambio climático


Autor principal coordinador: Kristie Ebi


Autores principales: Peter Berry, Diarmid Campbell-Lendrum, Carlos Corvalan, Joy Guillemot


Autores contribuyentes: Marilyn Aparicio, Hamed Bakir, Christovam Barcellos, Badrakh Burmaajav, Jill Ceitlin, Edith Clarke,
Nitish Dogra, Winfred Austin Greaves, Andrej M Grjibovski, Guy Hutton, Iqbal Kabir, Vladimir Kendrovski, George Luber,
Bettina Menne, Lucrecia Navarro, Piseth Raingsey Prak, Mazouzi Raja, Ainash Sharshenova, Ciro Ugarte




Proteger la salud
frente al cambio climático


Evaluación de la vulnerabilidad
y la adaptación


Organización
Mundial de la Salud


OFICINA REGIONAL PARA LAS Américas


Organización
Mundial de la Salud


OFICINA REGIONAL PARA LAS Américas




Edición original en inglés:
Protecting Health from Climate Change. Vulnerability and Adaptation Assessment.


© World Health Organization, 2011


Catalogación en la Fuente, Biblioteca Sede de la OPS


**************************************************************************************


Organización Panamericana de la Salud.


Proteger la salud frente al cambio climático: evaluación de la vulnerabilidad y la adaptación. Washington, DC: OPS, 2012.


1. Cambio climático. 2. Vulnerabilidad. 3. Políticas públicas de salud. I. Titulo.



ISBN 978-92-75-31698-6 (Clasificación NLM: QC902.8)


©Organización Mundial de la Salud, 2012. Todos los derechos reservados.


Edición en español preparada por la Organización Panamericana de la Salud, Área de Desarrollo Sostenible y Salud Ambiental


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Panamericana de la Salud podrá ser considerada responsable de daño alguno causado por su utilización.




Proteger la salud frente al cambio climático l iii


Contenido
Agradecimientos ............................................................................................................ vi


Prefacio .........................................................................................................................vii


Recuadros .....................................................................................................................viii


Cuadros ........................................................................................................................viii


Figuras............................................................................................................................ ix


Abreviaturas .................................................................................................................. ix


Palabras claves ............................................................................................................... ix


1. Introducción ........................................................................................................ 1
1.1. El cambio climático es uno de muchos determinantes de la salud ........................ 3


2. Pasos para realizar una evaluación de la vulnerabilidad y la adaptación ..... 5
2.1 Marco y alcance de la evaluación ........................................................................... 6


2.1.1 Definir el alcance geográfico y los resultados de salud de interés ................... 7


2.1.2 Identificar las preguntas que deben abordarse y los pasos a seguir ................ 9


2.1.3 Identificar el contexto de políticas para la evaluación ...................................... 9


2.1.4 Establecer un equipo del proyecto y un plan de gestión ................................. 11


2.1.5 Establecer un proceso con intervención de interesados directos .................. 11


2.1.5.1 Posibles socios para incluir en una evaluación .................................. 11


2.1.6 Elaborar un plan de comunicaciones ................................................................ 14


2.2 Realizar la evaluación de la vulnerabilidad y la adaptación ................................ 16


2.2.1 Establecer las condiciones de referencia mediante una descripción de los
riesgos de la variabilidad actual del clima y el cambio climático reciente
para la salud humana, y las políticas y programas de salud pública para
abordar esos riesgos…………………………………… ..................................... 16


2.2.2 Describir los riesgos actuales de resultados de salud susceptibles a los
efectos del clima, en particular en las poblaciones y regiones más
vulnerables ............................................................................................................. 17


2.2.2.1 Identificar las poblaciones y regiones vulnerables ............................. 18


2.2.2.2 Describir la distribución de riesgos utilizando un
mapeo espacial. .................................................................................... 19


2.2.3 Analizar las relaciones entre las condiciones meteorológicas y
climatológicas presentes y pasadas y los resultados de salud ........................ 21


2.2.4 Identificar las tendencias de la exposición relacionadas con el cambio
climático……………………… ............................................................................23


2.2.5 Tener en cuenta las interacciones entre los determinantes ambientales y
socioeconómicos de la salud ...............................................................................24


Condiciones climáticas y determinantes
sociales se combinan para causar impactos en
la salud.


Foto: W
M


O





iv l Proteger la salud frente al cambio climático


2.2.6 Describir la capacidad actual del sector salud y otros sectores para manejar
los riesgos de resultados de salud susceptibles a los efectos del clima ........ 27


2.2.6.1 Considerar la capacidad de adaptación y de recuperación
del sistema de salud ........................................................................... 31


2.3 Comprensión de las repercusiones futuras sobre la salud .................................... 33


2.3.1 Futuros riesgos para la salud y repercusiones del cambio climático ............ 33


2.3.2 Describir la manera en que los riesgos de resultados de salud susceptibles a
los efectos del clima, en particular en las poblaciones y regiones más
vulnerables, pueden cambiar en los próximos decenios
independientemente del cambio climático ....................................................... 33


2.3.3 Calcular la posible carga adicional de resultados de salud
adversos debidos al cambio climático................................................................ 33


2.3.3.1 Seleccionar métodos cualitativos o cuantitativos para proyectar
futuros riesgos en la salud .................................................................... 33


2.3.3.2 Enfoques cualitativos ............................................................................ 33


2.3.3.3 Enfoques cuantitativos ......................................................................... 35


2.3.3.4 Identificar los períodos por analizar .................................................. 38


2.4 Adaptación al cambio climático: establecimiento de prioridades e
implementación de la protección de la salud ....................................................... 40


2.4.1 Identificar y priorizar políticas y programas a fin de abordar los
riesgos para la salud actuales y proyectados .....................................................40


2.4.2 Identificar políticas y programas adicionales de salud pública y atención
de salud para prevenir probables cargas futuras sobre la salud ....................40


2.4.2.1 Identificar todas las políticas y programas de
adaptación posibles .............................................................................. 43


2.4.2.2 Evaluar políticas y programas para determinar los que pueden
implementarse a corto plazo ............................................................... 43


2.4.2.3 Posibles análisis adicionales para la toma de decisiones en
materia de adaptación ......................................................................... 44


2.4.3 Priorizar las políticas y programas de salud pública y atención de salud
para reducir las probables cargas futuras sobre la salud ................................45


2.4.4 Identificar los recursos para la implementación y las barreras
potenciales por abordar .......................................................................................48


2.4.5 Estimar los costos de la acción y de la falta de acción para proteger
la salud ...................................................................................................................49


2.4.6 Identificar posibles medidas encaminadas a reducir los riesgos potenciales
de adaptación en la salud y las políticas y programas de mitigación de los
gases de efecto invernadero, aplicados en otros sectores ................................50


2.4.7 Elaborar y proponer planes de adaptación del sector salud............................ 55


2.5 Establecer un proceso iterativo de control y vigilancia de los riesgos
del cambio climático para la salud ....................................................................... 56


Un bebé esperando en los brazos de su madre en
una clínica en India.


Foto: OM
S/Christopher Black





Proteger la salud frente al cambio climático l v


3. Conclusiones ......................................................................................................... 58


4. Contribuyentes y participantes en la Consulta de Costa Rica del 2010 .......... 59


5. Definiciones ........................................................................................................... 61


6. Referencias ........................................................................................................... 63




vi l Proteger la salud frente al cambio climático


Agradecimientos
Quisiéramos expresar nuestro agradecimiento a la Agencia de Protección Ambiental de los
Estados Unidos por su apoyo financiero para la elaboración y revisión de las guías, al
Gobierno de Costa Rica, y a la Representación de la OPS/OMS en Costa Rica por patrocinar
el taller para beneficiarse de las experiencias nacionales. Agradecemos también a Jonathan
Abrahams, Joan L. Aron, Waleska Teixeira Caiaffa, Kaila-Lea Clarke, Samuel Onyango
Okuche, Diana Salvemini, Gerardo Sánchez Martínez, Diego Ricardo Xavier Silva, Hisashi
Ogawa, Luiz Augusto C. Galvão, Guadalupe Gómez de la Torre, Gerardo Galvis, Federico
Hernández, Janet Khoddami, Marco Vinicio Marichal, Grettel Meneses, Julio Mena y Luis
Carlos Vargas Fallas, por sus contribuciones durante el taller y por la revisión y
observaciones.




Proteger la salud frente al cambio climático l vii


Prefacio
Existen pruebas sólidas de que el clima de la Tierra está cambiando rápidamente, debido sobre todo
a las actividades humanas. Se prevé que los aumentos de temperatura y nivel del mar, los cambios
en la distribución de las precipitaciones y los fenómenos extremos acrecentarán una diversidad de
riesgos para la salud, que abarca desde los efectos directos de las olas de calor, inundaciones y
tormentas, hasta condiciones más favorables para la transmisión de enfermedades infecciosas
importantes y repercusiones sobre los sistemas naturales y sectores socioeconómicos que sostienen,
en último término, la salud humana. Sin embargo, gran parte del posible impacto del cambio
climático en la salud se puede evitar, mediante la combinación del fortalecimiento de las funciones
clave del sistema de salud y un mejor manejo de los riesgos que conducen a un clima cambiante.


Los tomadores de decisiones de todo el mundo han reconocido este reto. En el 2008, los 193 Estados
que integran la Asamblea Mundial de la Salud, aprobaron una resolución por la que se compromete
a los países a fortalecer la acción encaminada a proteger la salud frente al cambio climático. En el
2009, el Consejo Ejecutivo de la Organización Mundial de la Salud (OMS) aprobó un plan de
trabajo que define las modalidades específicas de apoyo a los países para lograr ese objetivo. Estos
mandatos se han adaptado y refinado aún más a través de los cuerpos directivos regionales. Una
solicitud consistente de los países, a través de todos estos mecanismos coinciden en solicitar a la
OMS que apoye la planificación y ejecución de la adaptación.


El primer paso fundamental de este proceso consiste en evaluar la vulnerabilidad y la adaptación.
Esto permite a los países determinar cuáles son las poblaciones más vulnerables a los diferentes
tipos de efectos sobre la salud, identificar los puntos débiles de los sistemas que deben protegerlas, y
especificar intervenciones para responder. Las evaluaciones también pueden mejorar los datos
probatorios y el entendimiento de los vínculos entre el clima y la salud dentro del área objeto de
evaluación, servir de análisis de referencia para el seguimiento de los cambios en los riesgos de
enfermedades y para la vigilancia de las medidas protectoras, ofrecer la oportunidad de fortalecer la
capacidad y aportar argumentos en favor de inversiones en protección de la salud.


La OMS ha respondido a esta exigencia mundial aprovechando guías anteriores y herramientas
técnicas para describir un proceso flexible de evaluación de la vulnerabilidad y la adaptación. En el
2009, la Organización Panamericana de la Salud (OPS) y la OMS prepararon guías preliminares
para este proceso, que se sometió a prueba en estudios experimentales en todas las regiones de la
OMS. En julio del 2010, representantes de los ministerios de salud de 16 países se reunieron en
Costa Rica con la OMS y otros expertos en la materia para compartir experiencias y aportar
sugerencias, a fin de mejorar las guías sobre la evaluación de la vulnerabilidad.


El presente documento es resultado de ese proceso. No tiene por objeto ser una guía final ni
definitiva, sino una parte importante de un conjunto de recursos en evolución que respaldarán una
acción eficaz basada en datos probatorios para proteger la salud frente al cambio climático.


Maria Neira
Directora
Salud Pública y Ambiental
Organización Mundial de la Salud


Luiz A. C. Galvão
Gerente
Desarrollo Sostenible y Salud Ambiental
Organización Panamericana de la Salud


Los fenómenos climáticos extremos pueden dañar y destruir la
infraestructura de salud crítica y reducir la eficiencia del sistema
de salud.


Foto: OM
S/Joy Guillem


ot





viii l Proteger la salud frente al cambio climático


Recuadros
Recuadro 1 Alcance de la evaluación:


experiencia de la Federación de
Rusia


Recuadro 2 Integración del cambio climático
con otros procesos de salud
ambiental: análisis de la situación
de Ghana y evaluación de las nece-
sidades conforme a la Declaración
de Libreville


Recuadro 3 Aplicación de la herramienta de
participación de interesados
directos de la Oficina Regional de
la OMS para Europa (OMS/EURO):
experiencia de la ex República
Yugoslava de Macedonia


Recuadro 4 Criterios para la selección de
socios:información sobre
decisiones de adaptación en Costa
Rica


Recuadro 5 Evaluación y comunicación de la
vulnerabilidad de los canadienses
a los efectos en la salud debidos a
fenómenos de calor extremo


Recuadro 6 Comunicación de la evaluación
tunecina


Recuadro 7 Utilización de Sistemas de
Información Geográfica (SIG) para
identificar poblaciones
vulnerables en Brasil


Recuadro 8 Utilización de la epidemiología
panorámica para identificar los
límites geográficos del riesgo de
enfermedades: ejemplo de la
malaria de altitud en Bolivia


Recuadro 9 Innovaciones del Observatorio
Brasileño del Clima y la Salud en
intercambio de información,
comunicaciones y establecimiento
de alianzas


Recuadro 10 Ejercicio para determinar las
enfermedades susceptibles a los
efectos del clima en poblaciones
geográficamente definidas


Recuadro 11 Herramienta para evaluar la
eficacia del sector salud en la
gestión de riesgos de desastre y
su preparación para ello


Recuadro 12 Herramienta para evaluar la
capacidad de recuperación de los
servicios y establecimientos de
salud ante fenómenos extremos y
emergencias: el Índice de
Seguridad Hospitalaria


Recuadro 13 Fortalecimiento de los sistemas de
salud a fin de prepararse para el
cambio climático


Recuadro 14 ¿Está el sistema de salud
suficientemente preparado para
una crisis?


Recuadro 15 Estimaciones cualitativas de
futuros efectos del cambio
climático en la salud basadas en
dictámenes de expertos


Recuadro 16 Las líneas evolutivas cualitativas
sobre la salud ayudan a explorar
los futuros riesgos potenciales
para la salud en Tashkent,
Uzbekistán


Recuadro 17 Desarrollo de proyecciones
cuantitativas de los efectos del
cambio climático en la salud en
Oceanía


Recuadro 18 Escenarios de emisiones de
referencia normalizadas (SRES por
sus siglas en inglés)


Recuadro 19 Establecimiento de prioridades
para la adaptación en la República
Kirguisa


Recuadro 20 Priorización de opciones de
adaptación en Camboya


Recuadro 21 Cálculo de los costos de abordar
las posibles cargas adicionales del
cambio climático en la salud en
Bangladesh


Recuadro 22 Identificar y prevenir los riesgos
para la salud resultantes de
opciones de adaptación en otros
sectores: posible resurgimiento de
los riesgos de transmisión de
dracunculosis debido a prácticas
de conservación del agua en
Ghana


Recuadro 23 Evaluación y control de los riesgos
para la salud por el uso de aguas
residuales tratadas en Jordania


Recuadro 24 Manejo de las conexiones entre
almacenamiento de agua y
vectores del dengue en Barbados


Recuadro 25 Herramientas para evaluar
impactos en la salud de otros
sectores


Cuadros
Cuadro 1 Categorías de poblaciones


vulnerables a los efectos del
cambio climático en la salud


Cuadro 2 Vulnerabilidad a resultados de
salud susceptibles a los efectos
del clima, por subpoblaciones


Cuadro 3 Determinantes actuales de la
salud relacionados con el clima y
resultados en la región del Hindu
Kush-Himalaya


Cuadro 4 Resumen de los principales
resultados de la evaluación de
riesgos de Oceanía para el 2050


Cuadro 5 Asuntos prioritarios del plan de
adaptación para la salud


Cuadro 6 Recursos del sistema de salud
para la capacidad de recuperación
frente al clima


Cuadro 7 Costos calculados para el control
de los impactos adicionales del
cambio climático en la salud en
Bangladesh




Figuras
Figura 1 Marco DPSEEA (Fuerzas


Impulsoras, Presión, Estado,
Exposición, Efecto, Acción)


Figura 2 Evaluación de la vulnerabilidad y la
adaptación


Figura 3 Clasificación de los distritos de
Manaos, Brasil, según la
incidencia de malaria


Figura 4 Marco de la OMS de un sistema
de salud


Figura 5 Defunciones estimadas atribuibles
al calor en Brisbania, Australia, en
el 2050


Figura 6 Escenarios alternativos de
desarrollo socioeconómico
descritos en el Informe Especial
del IPCC sobre Escenarios de
Emisiones (IE-EE)


Figura 7 Evaluación de Camboya: árboles
de problemas que identifican
diferentes nexos causales y
oportunidades para proteger la
salud


Abreviaturas
BDT Taka de Bangladesh (BDT es el


código ISO 4217 de esta
moneda)


CDB Convenio sobre la Biodiversidad


CMNUCC Convención Marco de las
Naciones Unidas sobre el Cambio
Climático


CNULD Convención de las Naciones
Unidas de Lucha contra la
Desertificación


DPSEEA Fuerzas Impulsoras, Presión,
Estado, Exposición, Efecto,
Acción


GRIP Programa Global de Identifica-
ción del Riesgo


IE-EE Informe Especial sobre
Escenarios de Emisiones


IPCC Grupo Intergubernamental de
Expertos sobre el Cambio
Climático


OMM Organización Meteorológica
Mundial


OMS/EURO Oficina Regional de la
Organización Mundial de la Salud
para Europa


OMS/SEARO Oficina Regional de la
Organización Mundial de la Salud
para Asia Sudeste


OMS Organización Mundial de la Salud


ONG Organización No Gubernamental


OPS Organización Panamericana
de la Salud


PNUD Programa de las Naciones
Unidas para el Desarrollo


PNUMA Programa de las Naciones
Unidas para el Medio Ambiente


SARC Sistemas de Alerta y Respuesta
al Calor


SIG Sistemas de Información
Geográfica


SRES Situaciones Estandarizadas de
Emisiones de Referencia


FIOCRUZ Fundación Oswaldo Cruz


HIA Evaluación de impactos en la
salud


IRI Instituto Internacional de
Investigación para el Clima y la
Sociedad


LDEO Observatorio de la Tierra
“Lamont-Doherty” del Instituto
de la Tierra


VRAM Evaluación de vulnerabilidad y
riesgos y mapeo


PMASC Programa Mundial de
Aplicaciones y Servicios
Climáticos


AMS Asamblea Mundial de la Salud


Palabras claves
Clima


Vulnerabilidad a enfermedades


Exposición ambiental


Salud ambiental


Política de salud


Salud pública


Evaluación de riesgos


Gestión de riesgos


Proteger la salud frente al cambio climático l ix






Proteger la salud frente al cambio climático l 1


1.0 Introducción
El cambio climático está perjudicando la salud de las poblaciones en todo el mundo, con
mayores repercusiones en los países de bajos ingresos (Confalonieri et al., 2007; Mcmichael et
al., 2003a; OMS, 2002, 2009). Las repercusiones pueden surgir de lo siguiente:


• Los efectos del cambio climático en sistemas naturales y físicos, que a su vez afectan al
número de personas en riesgo de desnutrición, el alcance geográfico y la incidencia de
enfermedades de transmisión vectorial, zoonóticas y de transmisión alimentaria e hídrica
y la prevalencia de enfermedades asociadas a contaminantes atmosféricos y aeroalérgenos.
Se prevé que, en los próximos decenios, el cambio climático aumentará significativamente
el número de personas expuestas a estas importantes causas de mala salud (Confalonieri et
al., 2007).


• Las alteraciones relacionadas con el cambio climático en la frecuencia, la intensidad y la
duración de fenómenos meteorológicos extremos (por ejemplo, olas de calor, inundacio-
nes, sequías y tormentas de viento). Cada año, estos fenómenos afectan a millones de
personas, dañan la infraestructura de salud pública fundamental y causan miles de
millones de dólares de pérdidas económicas. Se prevé que la frecuencia y la intensidad de
algunos tipos de fenómenos meteorológicos extremos aumentarán, en los próximos
decenios, como consecuencia del cambio climático (IPCC, 2007b), sugiriendo que los
efectos asociados con la salud podrían aumentar si no se adoptan más medidas de
prevención.


• El cambio climático puede afectar la salud de la población debido a trastornos económicos
provocados por el clima y el deterioro ambiental, así como a retrocesos en el desarrollo
resultantes de daños causados en la infraestructura de salud pública y en los medios de
vida por fenómenos meteorológicos extremos.


El sector salud pública tiene experiencia en hacer frente a resultados de salud susceptibles a
los efectos del clima. El estado actual de la salud de la población refleja, entre muchos otros
factores, el grado de éxito o fracaso de las políticas y medidas diseñadas para reducir los
riesgos relacionados con el clima. El cambio climático hará más difícil controlar una amplia
gama de resultados de salud susceptibles a los efectos del clima. Por consiguiente, para
mantener y mejorar los niveles actuales de salud de la población será necesario no solo seguir
fortaleciendo las funciones básicas de los sistemas de salud, sino también considerar
explícitamente los riesgos acarreados por un clima cambiante y modificar las actuales
actividades de gestión de riesgos en la salud para responder a ellos.


Las políticas y programas necesitarán ir más allá de abordar la vulnerabilidad actual, a fin de
proteger la salud contra riesgos futuros y posiblemente cambios climáticos más graves.
Considerando la inercia inherente al sistema del clima y el tiempo requerido para que el
dióxido de carbono llegue a un equilibrio en la atmósfera, el mundo tendrá de tres a cinco


Un grupo pequeño de mujeres reunidas cerca de
Changli, Nepal.


Foto: IFAD/Anwar Hossain




1.0 INTRODUCCIóN


2 l Proteger la salud frente al cambio climático


decenios de cambio climático, independientemente de la rapidez con que se reduzcan las
emisiones de gases de efecto invernadero (IPCC, 2007b).


Los futuros efectos del cambio climático en la salud variarán según escalas espaciales y
temporales, y dependerán de condiciones socioeconómicas y ambientales cambiantes, con
posibilidades de aumento de la incidencia de enfermedades o modificación de su alcance
geográfico. Por consiguiente, debe formarse capacidad dentro y fuera del sector salud, para
identificar el aumento de los riesgos y luego preparar y manejarlos evaluando la eficacia de los
programas actuales y propuestos. En estas evaluaciones se debe considerar tanto el rápido
cambio climático, durante los próximos decenios, como los cambios a largo plazo en los
promedios de variables meteorológicas. Las políticas y programas para abordar los riesgos
para la salud debido al cambio climático, deben considerar explícitamente la forma de evitar
efectos graves en la salud a causa de los fenómenos acumulativos o catastróficos.


La reducción de los riesgos para la salud, actuales y proyectados, atribuibles al cambio
climático es un asunto de gestión de riesgos. Las respuestas principales para controlar los
riesgos del cambio climático para la salud son la mitigación o reducción de la influencia
humana en el sistema climático, y la adaptación o políticas y programas diseñados para
prevenir repercusiones evitables y reducir al mínimo la resultante carga sobre la salud
(prevención). Las políticas de mitigación y adaptación no son mutuamente exclusivas; por
ejemplo, puede haber cobeneficios para la salud humana resultantes de acciones encaminadas
a reducir las emisiones de gases de efecto invernadero (Haines et al., 2009), y las medidas de
adaptación pueden, a su vez, llevar a reducir las emisiones. Como el contexto de la adaptación
sigue cambiando al evolucionar los factores demográficos, las tecnologías, el desarrollo
socioeconómico y las condiciones climatológicas, un enfoque iterativo de gestión de riesgos
podría resultar sumamente eficaz. Al mismo tiempo, dado que el cambio climático es uno de
numerosos factores asociados al alcance geográfico y a la incidencia de muchos resultados de
salud adversos, las políticas y medidas diseñadas para abordar los riesgos del cambio
climático para la salud deben incorporarse en los programas existentes diseñados para
abordar esos riesgos y fortalecer los sistemas de salud.


Aunque hay incertidumbre acerca de la velocidad y la magnitud del cambio climático futuro,
si no se invierte en la adaptación y la mitigación las comunidades y las naciones podrán
quedar mal preparadas, con mayores probabilidades de sufrir consecuencias adversas graves
(OMS, 2009). Los tomadores de decisiones tienen que conocer los posibles efectos del cambio
climático en la salud, la eficacia de las políticas actuales de adaptación y mitigación y la
variedad de opciones disponibles para adoptar o mejorar políticas y programas.


Este documento está diseñado para proporcionar una guía básica y flexible sobre la
realización de una evaluación1 nacional o subnacional de la vulnerabilidad actual y futura a
los riesgos del cambio climático para la salud (por ejemplo, la susceptibilidad de una
población o región a padecer daños), y una evaluación de políticas y programas que podrían
aumentar la capacidad de recuperación, teniendo en cuenta los múltiples determinantes de


1 Por “evaluación” se entiende aquí una evaluación de la vulnerabilidad y la adaptación.




1.0 INTRODUCCIóN


Proteger la salud frente al cambio climático l 3


los resultados de salud susceptibles a los efectos del clima. El resultado de la evaluación
suministrará información a los tomadores de decisiones sobre el grado y la magnitud de los
probables riesgos para la salud atribuibles al cambio climático, y sobre políticas y programas


prioritarios para prevenir y reducir la gravedad de
las repercusiones futuras.2 Los pasos pueden
ejecutarse en el orden presentado, o pueden empren-
derse solamente pasos seleccionados para satisfacer
necesidades de la población considerada. Por
ejemplo, una evaluación se podría centrar en la
identificación de las poblaciones y regiones
vulnerables a los cambios actuales y posibles
cambios futuros en el alcance geográfico de
enfermedades infecciosas susceptibles a los efectos
del clima. La evaluación podría ser cuantitativa o
cualitativa, o una combinación de ambas. Dado que
las limitaciones de los datos pueden dificultar las
evaluaciones cuantitativas, esta orientación se
centra en enfoques cualitativos. Para más informa-
ción sobre enfoques cuantitativos, véase Kovats et
al. (2003) y Campbell-Lendrum y Woodruff (2007).


1.1 El cambio climático es uno de
muchos determinantes de la salud
El clima no es el único factor que afecta al alcance
geográfico y a la incidencia de los resultados de salud
susceptibles a los efectos del clima. Los factores no
climáticos pueden tener un efecto fuerte o dominante,
sea de manera independiente o bien mediante
modificaciones de los efectos del clima. También es
importante comprender las diversas vías causales que
van del cambio climático hasta los resultados de salud,


Figura 1 Marco DPSEEA (Fuerzas Impulsoras, Presión,
Estado, Exposición, Efecto, Acción).


Acciones


Fuerzas impulsoras


Políticas de energía, agricultura, y transporte; cambios
demográficos; cambios en el aprovechamiento de la tierra;


proceso de urbanización


Acuerdos internacionales (por
ejemplo, convenciones de las


Naciones Unidas como la
CMNUCC, el CDB o la CNULD)


Presiones


Emisiones de gases de efecto invernadero
Políticas nacionales de


mitigación


Estado


Cambio climático


Políticas de adaptación y
programas de gestión de


riesgos


Exposición


Fenómenos meteorológicos extremos (sequías,
inundaciones, olas de calor); cambios en ecosistemas;


escasez de agua; disponibilidad de alimentos; cambios en
la distribución de vectores


Indicadores, seguimiento,
sistemas de vigilancia, políticas


de salud pública, protección
ambiental


Efecto


Enfermedades susceptibles al clima, entre ellas
cardiovasculares, respiratorias agudas y crónicas,


diarreicas agudas, mentales, transmitidas por vectores;
malnutrición; lesiones


Diagnóstico y tratamiento


Basado en Kovats et al. (2005).


El Marco DPSEEA puede ayudar a los funcionarios de la salud pública a identificar la
variedad de factores que deben considerarse a la hora de proceder a la evaluación de la
vulnerabilidad y adaptación del cambio climático. 2 La guía no aborda las actividades necesarias para evaluar


los efectos positivos y negativos en la salud asociados a las
medidas de mitigación del cambio climático, aunque ello
sea tan importante como evaluar la vulnerabilidad y la
adaptación.


Servicios ecosistémicos a la salud: Los niños en los anteojos
protectores de madera atrapan los peces en la Isla de Atauro,
Timor-Leste.


Foto: UN/M
artine Perret




1.0 INTRODUCCIóN


4 l Proteger la salud frente al cambio climático


a fin de identificar las oportunidades de abordar los determinantes ambientales de los resultados
deficientes de salud.


El Marco DPSEEA (Fuerzas Impulsoras, Presión, Estado, Exposición, Efecto, Acción) se diseñó
como modelo jerárquico para describir la acción de diversas causas que intervienen, más o
menos directamente, en los resultados de la salud de las condiciones ambientales o de comporta-
miento. Muestra los diversos niveles de medidas que pueden tomarse para reducir los efectos en
la salud (Corvalán et al., 2000). Por fuerzas impulsoras se entiende los principales factores que
generan los procesos ambientales involucrados, como el crecimiento demográfico y el desarrollo
económico. Estas fuerzas impulsoras dan lugar a presiones sobre el ambiente. En respuesta, el
estado del ambiente se altera con cambios que pueden ser complejos y de amplio alcance. Estos
cambios en el estado del ambiente pueden operar a escalas geográficas marcadamente diferentes,
de local a internacional. Puede haber riesgos para la salud si las personas están expuestas a estos
riesgos ambientales, que luego pueden tener efectos sobre la salud; estos riesgos pueden variar en
tipo, intensidad y magnitud. En la figura 1 se aplica el Marco DPSEEA al cambio climático.




Proteger la salud frente al cambio climático l 5


2.0 Pasos para realizar una
evaluación de la vulnerabilidad


y la adaptación
Los pasos seguidos en una evaluación particular dependerán de los intereses de los usuarios.
Por ejemplo, la inquietud principal puede ser mejorar la preparación para fenómenos
meteorológicos extremos, en cuyo caso la atención se centrará probablemente en describir la
vulnerabilidad actual e identificar políticas y programas encaminados a mejorar la preparación
del sector salud y fortalecer la capacidad de recuperación de la comunidad (por ejemplo, su
capacidad para adaptarse). Otras evaluaciones pueden tener más amplio alcance e investigar
una variedad de preocupaciones de salud asociadas con el cambio climático y pueden proyectar
efectos en la salud en diferentes situaciones climatológicas y socioeconómicas.


El cambio climático en curso y los cambios continuos en el estado de vulnerabilidad implican
que la evaluación ha de ser un proceso iterativo. Los resultados de una evaluación deben
proporcionar puntos de referencia concernientes a la vulnerabilidad actual, efectos,
adaptación de políticas y programas, e identificación de medidas para informar evaluaciones
futuras. La vulnerabilidad futura quizá sea diferente de la actual debido a cambios en las
políticas de salud pública y atención de salud, la gobernanza y las instituciones, el desarrollo
socioeconómico, la disponibilidad de recursos humanos y financieros y otros factores. Las
repercusiones pueden cambiar junto con el cambio de la vulnerabilidad y el ambiente. Las
políticas, programas e intervenciones de salud pública para abordar la vulnerabilidad y las
repercusiones deberán volver a analizarse regularmente para velar por su eficacia continua en
un clima cambiante.


Los componentes básicos de una evaluación son los siguientes:


1. Marco y alcance de la evaluación:


• Definir la región geográfica y los resultados de salud de interés.


• Identificar las preguntas por abordar y los pasos a seguir.


• Identificar el contexto de políticas de la evaluación.


• Establecer un equipo y un plan de gestión del proyecto.


• Establecer un proceso con intervención de interesados directos.


• Elaborar un plan de comunicaciones.


2. Evaluación de la vulnerabilidad: Describir los riesgos para la salud humana resultantes de
la variabilidad actual del clima y del cambio climático reciente, y las políticas y programas
de salud pública para abordar esos riesgos. Comprende lo siguiente:


■ Describir los riesgos actuales de resultados de salud susceptibles a los efectos del clima,
incluyendo las poblaciones y regiones más vulnerables (2.2.2).




2.0 PASOS PARA REALIZAR UNA EVALUACIóN DE LA VULNERABILIDAD Y LA ADAPTACIóN


6 l Proteger la salud frente al cambio climático


■ Describir la capacidad actual del sector salud y otros sectores para hacer frente a los
riesgos de los resultados de salud susceptibles al clima (2.2.6).


3. Evaluación de las repercusiones: Proyectar riesgos de salud futuros y repercusiones del
cambio climático. Comprende lo siguiente:


■ Describir la manera en que los riesgos de resultados de salud susceptibles a los efectos
del clima, en particular en las poblaciones y regiones más vulnerables, pueden cambiar
en los próximos decenios, independientemente del cambio climático (2.3.2).


■ Calcular la posible carga adicional de resultados de salud adversos debidos al cambio
climático (2.3.3).


4. Evaluación de la adaptación: Identificar y priorizar políticas y programas a fin de abordar
los riesgos para la salud actuales y proyectados. Comprende lo siguiente:


• Identificar y priorizar políticas y programas a
fin de abordar los riesgos para la salud
actuales y proyectados (2.4.1).


• Identificar políticas y programas adicionales
de salud pública y atención de salud para
prevenir probables cargas futuras sobre la
salud (2.4.2).


• Identificar los recursos para la implementa-
ción y las barreras potenciales por abordar
(2.4.4).


• Estimar los costos de la acción y de la falta de
acción para proteger la salud (2.4.5).


• Identificar posibles medidas encaminadas a
reducir los riesgos potenciales de adaptación
en la salud y las políticas y programas de
mitigación de los gases de efecto invernadero,
aplicados en otros sectores (2.4.6).


5. Establecimiento de un proceso iterativo para
vigilar y controlar los riesgos del cambio
climático para la salud.


Estos pasos se muestran en la figura 2.


2.1 Marco y alcance de la
evaluación
El mandato para la evaluación, el cronograma
y los recursos disponibles para el equipo del
proyecto, determinarán el alcance de la
evaluación. Las evaluaciones pueden llevar


Figura 2 Evaluación de la vulnerabilidad y la adaptación


Marco y alcance de la
evaluación Evaluar Gestionar y vigilar los riesgos


La definición de la
región geográfica y
los resultados de
salud de interés.


Identificar las
cuestiones que deben
abordarse y los pasos
que deben utilizarse.
Identificar el contexto


político para la
evaluación.


El establecimiento de
un equipo de proyecto
y un plan de control.
El establecimiento de


un proceso con
intervención de


socios.
El desarrollo de un


plan de comunicación.


Repercusiones
futuras:


Cambio de la carga
sin cambio climático.
Efectos previstos del


cambio climático
sobre la salud.


Comunicar,
planificar e


implementar.


Vulnerabilidad:
Carga actual de


morbilidad.
Programas actuales
de protección de la


salud.


Perjuicios y
beneficios para


la salud en
otros sectores.


Adaptación:
Identificar y priorizar


intervenciones
adicionales.


Identificar recursos y
obstáculos a la


implementación.


Monitorear y
evaluar.




2.0 PASOS PARA REALIZAR UNA EVALUACIóN DE LA VULNERABILIDAD Y LA ADAPTACIóN


Proteger la salud frente al cambio climático l 7


desde varios meses hasta más de un año, requerir pocos a muchos científicos y socios y
tener presupuestos pequeños o grandes. El proceso de determinación del alcance y del
diseño de una evaluación comprende lo siguiente:


• Definir la región geográfica y los resultados de salud de interés.


• Identificar las preguntas por abordar y los pasos a seguir.


• Identificar el contexto de la política para la evaluación.


• Establecer un equipo y un plan de gestión del proyecto.


• Establecer un proceso con intervención de socios.


• Desarrollar un plan de comunicaciones.


El equipo nacional de cambio climático, el Ministerio de Salud u otra entidad pueden
solicitar la evaluación.


2.1.1 Definir el alcance geográfico y los resultados de salud de interés
El primer paso consiste en determinar los resultados de salud de interés y el alcance
geográfico de la evaluación, porque esto determina los conocimientos especializados y
experiencia necesarios para el equipo del proyecto, los tipos de interesados directos por
incorporar y los principales destinatarios de los resultados (véase el recuadro 1). En
algunos casos, la evaluación considerará todos los resultados de salud susceptibles a los
efectos del clima; en otros casos, la atención se concentrará en resultados específicos tales
como las enfermedades infecciosas o los efectos sanitarios de los fenómenos meteorológi-
cos extremos. La evaluación puede comenzar desde la perspectiva de cambios climáticos
específicos (exposición) y determinar sus consecuencias posibles, o desde la perspectiva de
los riesgos actuales para la salud susceptibles a los efectos del clima y determinar cómo
podrían variar con el cambio climático. La escala geográfica podría ser nacional o
subnacional.




2.0 PASOS PARA REALIZAR UNA EVALUACIóN DE LA VULNERABILIDAD Y LA ADAPTACIóN


8 l Proteger la salud frente al cambio climático


La Federación de Rusia tiene regiones con climas


que comprenden desde el ártico hasta el


subtropical, lo que conlleva diferentes retos de


adaptación en diferentes regiones del país. En


vista de que una proporción sustancial del país


está ubicada en áreas circumpolares y de que en


el Ártico se prevén los cambios climáticos más


pronunciados, se decidió seleccionar una de las


áreas circumpolares rusas —la región de


Arkhangelsk— para una evaluación de la


vulnerabilidad ante el cambio climático y la


salud. Los criterios principales aplicados al elegir


una región fueron los siguientes:


• Tamaño de la población en riesgo.


• Carga de morbilidad de los resultados de
salud susceptibles a los efectos del clima.


• Problemas de salud seleccionados que son
susceptibles al clima.


• Disponibilidad y calidad de información.


• Recursos humanos disponibles para realizar
la evaluación.


• Factibilidad de revertir las repercusiones y
disponibilidad de medidas preventivas.


• Factibilidad de integrar las consideraciones
sobre el cambio climático dentro de los


servicios o sistemas existentes de gestión


de riesgos.


La región de Arkhangelsk, ubicada en la parte


noroccidental de la Federación de Rusia, tiene


una superficie de 587 400 km2 y una población de


1,26 millones. La ciudad de Arkhangelsk, un


centro industrial, cultural y de investigaciones de


la región, tiene aproximadamente 350 000


habitantes. Si a estos se suman los de las vecinas


ciudades de Severodvinsk y Novodvinsk, la


población asciende a 600 000, lo cual asegura


suficiente información para una estimación


cuantitativa de las relaciones entre exposición y


respuesta. La combinación de una gran


aglomeración urbana y una latitud alta ofrece


oportunidades excepcionales para analizar las


asociaciones entre los factores climáticos y los


resultados relacionados con la salud. La región


también incluye la Zona Autónoma de Nenets, que


tiene una proporción alta de indígenas cuyo modo


de vida tradicional se basa en el pastoreo de


renos y la pesca. Esto ofrece la oportunidad de


comparar la vulnerabilidad de esta población con


la de origen étnico ruso y con las minorías


étnicas de otras áreas circumpolares.


La evaluación de la vulnerabilidad se concentró


en lo siguiente:


• La mortalidad por todas las causas en la
ciudad de Arkhangelsk.


• La morbilidad cardiovascular y respiratoria
en la región de Arkhangelsk.


• Las asociaciones entre los factores
climáticos y las enfermedades infecciosas


seleccionadas en la región de Arkhangelsk,


en particular la encefalitis transmitida por


garrapatas y la salmonelosis.


• La salud de la población autóctona en la
Zona Autónoma de Nenets.


• Las repercusiones asociadas a fenómenos
meteorológicos extremos y desastres.


Las enfermedades cardiovasculares se


encuentran entre las principales causas de


muerte en la región (causan más de las dos


terceras partes del total de defunciones) y, junto


con las lesiones y accidentes, han contribuido al


aumento de la mortalidad general en los últimos


20 años. La región tiene un sistema bien


desarrollado de vigilancia de las enfermedades


infecciosas que cubre más de 40 enfermedades.


Algunos estudios rusos indican un aumento


reciente de la incidencia de encefalitis


transmitida por garrapatas y picaduras de


garrapata. La región de Arkhangelsk abarca


áreas donde muchos decenios atrás se


notificaban picaduras de garrapatas y áreas


donde no fueron reportadas, lo cual representa


una oportunidad extraordinaria para estudiar la


migración de garrapatas hacia el norte.


Recuadro 1 Alcance de la evaluación: experiencia de la Federación de Rusia
Por Andrej M Grjibovski, Norwegian Institute of Public Health




2.0 PASOS PARA REALIZAR UNA EVALUACIóN DE LA VULNERABILIDAD Y LA ADAPTACIóN


Proteger la salud frente al cambio climático l 9


2.1.2 Identificar las preguntas que deben abordarse y los pasos a seguir
Declarar con claridad los objetivos de la evaluación, es decir, las preguntas por abordar son
fundamentales para definir el resto del proceso. La falta de claridad en los objetivos de las
evaluaciones pone la evaluación en riesgo de no suministrar la información que necesitan los
tomadores de decisiones.


Entre las preguntas que pueden abordarse figuran las siguientes:


• ¿Qué regiones y poblaciones de un país son las más vulnerables a la variabilidad del clima
y al cambio climático?


• ¿Cuál es la carga actual y la distribución de los resultados de salud susceptibles a los efectos
del clima?


• ¿Qué factores diferentes del tiempo y del clima determinan la vulnerabilidad de las
poblaciones y los sistemas de salud?


• ¿Cuán eficaces son las actuales políticas y programas del sector salud y de otros sectores
para en la gestión de los resultados de salud susceptibles a los efectos del clima?


• ¿Cómo cambiaría probablemente la carga de resultados de salud susceptibles a los efectos
del clima en los próximos decenios, independientemente del cambio climático?


• ¿Cuáles serían los probables efectos del cambio climático en la salud en los próximos
decenios y a más largo plazo?


• ¿Cuán bien preparado está el sistema de salud para los cambios en la demanda resultante
de los cambios en la distribución geográfica, la incidencia o la cronología de los resultados
de salud susceptibles a los efectos del clima?


• ¿Qué políticas y programas adicionales de salud pública probablemente se necesiten para
una gestión eficaz en la salud?


• ¿Qué políticas y programas son necesarios en otros sectores para proteger la salud?


• ¿Cuáles son los costos y beneficios estimados de las políticas y programas propuestos?


• ¿Cómo se considerará en la evaluación la vulnerabilidad específica de grupos tales como
las comunidades indígenas o las mujeres?


2.1.3 Identificar el contexto de políticas para la evaluación
Deben describirse el contexto de políticas y la finalidad de la evaluación, incluyendo las
políticas y programas existentes relativas al cambio climático, la salud y determinantes
fundamentales para la salud tales como el agua o el manejo de las tierras. En muchos países
de bajos ingresos, las evaluaciones forman parte de las comunicaciones nacionales previstas
al amparo de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático
(CMNUCC). Todos los países signatarios de la CMNUCC deben producir comunicaciones
nacionales regulares que incluyan una sección sobre vulnerabilidad y adaptación. Las Partes
no incluidas en el Anexo 1 reciben financiamiento para realizar su evaluación nacional, que
debe abarcar todos los sectores vulnerables a las repercusiones del cambio climático. Además,
algunas regiones y países tienen procesos normativos, como procesos ministeriales regiona-




2.0 PASOS PARA REALIZAR UNA EVALUACIóN DE LA VULNERABILIDAD Y LA ADAPTACIóN


10 l Proteger la salud frente al cambio climático


les sobre salud y ambiente (véase el recuadro 2) o planes nacionales de acción sobre salud
ambiental que se superponen o abarcan las conexiones entre cambio climático y salud. El
contexto de políticas de la evaluación también puede incluir la influencia de la sociedad civil
y de organizaciones no gubernamentales (ONG), a menudo en respuesta a las repercusiones
experimentadas de fenómenos extremos tales como inundaciones o sequías que pueden
generar inquietud sobre los efectos del cambio climático a más largo plazo.


Recuadro 2 Integración del cambio climático con otros procesos de salud ambiental: análisis de la
situación de Ghana y evaluación de las necesidades conforme a la Declaración de
Libreville
Por Edith Clarke, Servicios de Salud del Ministerio de Salud de Ghana, basado en PNUMA y OMS (2010)


La Declaración de Libreville es un compromiso


de los ministros de salud y de ambiente


africanos de abordar las interconexiones entre


la salud y el ambiente y recabar sinergias de


una colaboración más intensa, mediante la


formulación de planes nacionales de acción


conjunta en los países africanos. Los planes


nacionales se basan en datos probatorios


resultantes de un análisis de la situación y una


evaluación de las necesidades que aporta


información de referencia sobre la posición del


país con relación a 11 puntos de acción


previstos en la Declaración, e identificar lo que


se necesita para alcanzar los objetivos y metas


de los planes nacionales de acción conjunta


sobre salud y ambiente. Los objetivos del


análisis de situación y de la evaluación de las


necesidades son ayudar a las autoridades


nacionales a establecer hitos sobre salud y


ambiente, en particular para cumplir los


Objetivos de Desarrollo del Milenio. Los riesgos


del cambio climático y las respuestas pueden


incorporarse en este proceso de gestión


ambiental y de salud.


En Ghana, el análisis de situación y la


evaluación de las necesidades realizados en el


2009-2010 suministra información sobre lo


siguiente:


• Los factores de riesgo naturales y
producidos por el hombre que interactúan


con los efectos del cambio climático, por


ejemplo condiciones que podrían aumentar


la transmisión de la malaria.


• Las instituciones nacionales, cuyos
mandatos abarcan algún aspecto relaciona-


do con los riesgos del cambio climático para


la salud.


• La reglamentación nacional aplicable a los
riesgos del cambio climático para la salud,


por ejemplo la Ley del Organismo de


Suministro de Agua y Saneamiento para la


Comunidad (Ley 564).


• Los acuerdos multilaterales sobre el medio
ambiente pertinentes para el cambio


climático, incluyendo el estado de aplicación


de los mismos.


• Los marcos nacionales pertinentes a los
riesgos del cambio climático para la salud,


como la Estrategia de Crecimiento y Lucha


contra la Pobreza;


• Los planes de desarrollo de la salud, tales
como programas anuales de trabajo.


• Programas específicos que aborden los
resultados de salud susceptibles a los


efectos del clima, por ejemplo el programa


de lucha contra la malaria, incluyendo la


supervisión y la vigilancia de los programas.


Un médico se reúne con un grupo de clientes rurales en la región de
Puno, Perú.


Foto: M
aria Pia Valdivia/Photoshare




2.0 PASOS PARA REALIZAR UNA EVALUACIóN DE LA VULNERABILIDAD Y LA ADAPTACIóN


Proteger la salud frente al cambio climático l 11


2.1.4 Establecer un equipo del proyecto y un plan de gestión
Los miembros del equipo del proyecto necesitan conocimientos especializados y experiencia
pertinentes para evaluar los riesgos del cambio climático para los resultados de salud de
interés en la región elegida. Si la atención se centra en enfermedades de transmisión vectorial
en una región en particular, el equipo del proyecto podría incluir a entomólogos, especialis-
tas en salud pública, representantes del sistema de atención de salud, meteorólogos y
funcionarios de áreas relacionadas.


El plan de gestión debe incluir una cronología de la evaluación, funciones y responsabilida-
des, y un presupuesto. Para un examen completo de cómo establecer un plan de gestión,
véase Kovats et al. (2003).


2.1.5 Establecer un proceso con intervención de interesados directos
La evaluación de los riesgos del cambio climático para la salud y la identificación de posibles
políticas y programas para aumentar la capacidad de recuperación requiere aportaciones de
todos los grupos participantes o preocupados con la prevención y el manejo de los efectos del
cambio climático para la salud, incluyendo dentro del ministerio de salud, universidades, ONG,
comités de preparación para situaciones de emergencia nacionales y regionales, y representantes
de los afectados por el cambio climático. Las iniciativas comunitarias, regionales y nacionales
sobre el cambio climático y las centradas en controlar los riesgos para la salud susceptibles a los
efectos del clima pueden ayudar a identificar a los interesados directos apropiados.


Al comienzo de la evaluación, el equipo del proyecto tendrá que establecer un proceso para
generar aportes de interesados directos al diseño, la implementación y la realización de la
evaluación y a la comunicación de los resultados. Al identificar a los posibles interesados
directos, se debe considerar a quienes vayan a participar en políticas y programas de salud
pública y atención de salud. Los interesados directos pueden cambiar durante el curso de una
evaluación, según difieran, la experiencia y los conocimientos especializados necesarios para
evaluar las cargas actuales sobre la salud, proyectar cargas futuras e identificar modificaciones de
políticas y programas para reducir los riesgos para la salud. Por ejemplo, los socios con un
entendimiento de la vulnerabilidad de poblaciones específicas pueden ser diferentes de los que
tengan información sobre la eficacia de diversos programas de salud pública y atención de salud
para abordar un resultado de salud en particular.


2.1.5.1 Posibles socios para incluir en una evaluación
Los socios incluyen tomadores de decisiones, científicos, gerentes de programa (de ministerios,
departamentos y ONG activos en las áreas de salud, preparación para situaciones de emergencia,
agricultura, recursos hídricos, planificación urbana, transporte, desarrollo y otros) y a aquellos
con mayor probabilidad de verse afectados por los riesgos del cambio climático. La inclusión de
sus conocimientos especializados y experiencia durante la evaluación ayudará a conseguir que se
identifiquen y se aborden los temas clave (véanse los recuadros 3 y 4).


Una alianza sólida con todos los interesados
directos es un primer paso esencial.


Foto: UN/Isaac Billy




2.0 PASOS PARA REALIZAR UNA EVALUACIóN DE LA VULNERABILIDAD Y LA ADAPTACIóN


12 l Proteger la salud frente al cambio climático


Pueden requerirse dos etapas de participación de interesados directos. En las etapas iniciales de
la determinación del alcance de los proyectos, el grupo de interesados directos probablemente
será pequeño para permitir una identificación eficaz de los objetivos y de los interesados directos
adicionales necesarios. Después de las actividades iniciales de determinación del alcance, todo el
equipo del proyecto y un grupo amplio y diverso de interesados directos deben participar en
toda la evaluación. Será importante incluir a representantes de instituciones que sean
contribuyentes importantes de información o de aptitudes analíticas, de quienes vayan a aplicar
las políticas y programas identificados y de quiénes podrían verse afectados por esas políticas o
por repercusiones del cambio climático. Las funciones y responsabilidades de los interesados
directos deben ser claras para todos los participantes. El proceso de evaluación es una
oportunidad de formar una red continua de asociados participantes o preocupados por los
efectos del cambio climático para la salud.


Para las evaluaciones nacionales, los países celebran normalmente al menos una reunión de
interesados directos con representantes de todos los ministerios, ONG, universidades y otros
grupos pertinentes. Se presentan y se debaten los objetivos de la evaluación, y se solicitan aportes
sobre temas altamente prioritarios que deban abordarse (incluidas las regiones geográficas y
poblaciones vulnerables). Idealmente, los socios representarán a programas que aborden los
resultados de salud; a organizaciones o instituciones versadas en materia de cambio climático y
planes de desarrollo; a tomadores de decisiones locales, regionales y nacionales; y a los grupos
más vulnerables. Por ejemplo, si las enfermedades transmitidas por el agua son un tema
altamente prioritario, los socios podrían incluir a representantes del ministerio de salud, del
ministerio del ambiente (suponiendo que se ocupe del cambio climático), o del ministerio de
finanzas del país (suponiendo que supervise el desarrollo y la planificación de infraestructura), a
responsables de la gestión del agua, a científicos intervinientes en asuntos relacionados con el
agua y a líderes comunitarios y otros que conozcan las características del aprovechamiento y del
mal uso del agua en sus respectivas comunidades. Los resultados de una reunión inicial de socios
incluirán especificaciones adicionales sobre el contenido y el proceso de la evaluación, y detalles
sobre cómo asegurar un diálogo activo y sostenido con los socios durante toda la evaluación.


Hay una bibliografía sustancial sobre la participación de interesados directos, inclusive sobre
enfoques de planificación, la función de los facilitadores y principios de una consulta eficaz.
Véase, por ejemplo, PNUD (2003).




2.0 PASOS PARA REALIZAR UNA EVALUACIóN DE LA VULNERABILIDAD Y LA ADAPTACIóN


Proteger la salud frente al cambio climático l 13


Recuadro 3 Aplicación de la herramienta de participación de interesados directos de la Oficina
Regional de la OMS para Europa (OMS/EURO): experiencia de la ex República Yugoslava
de Macedonia
Por Vladimir Kendrovski y Margarita Spasenovska, basado en OMS/EURO (2010)


El Ministerio de Salud de la ex República


Yugoslava de Macedonia seleccionó a un


comité directivo sobre el cambio climático y la


salud para identificar a socios clave y elaborar


un plan de participación en el proyecto


Proteger la Salud Frente al Cambio Climático


en Europa Sudoriental, Asia central y el norte


de la Federación de Rusia. Se siguieron los


siguientes pasos para identificar y organizar a


los socios en el proyecto:


1. Identificar a los socios. Los miembros del


comité directivo enumeraron a todos los


socios que podrían participar en la


evaluación y en la elaboración de una


estrategia nacional de adaptación del


sector salud.


2. Analizar a los socios. Se analizó la lista para


identificar el interés de cada socio en el


proyecto y su influencia prevista al ayudar a


elaborar una estrategia nacional de


adaptación al cambio climático y la salud.


3. Clasificar a los socios. Los socios se


clasificaron en cuatro grupos:


(1) aquellos con quienes el proyecto se


debía asociar;


(2) aquellos que debían participar


directamente;


(3) aquellos a quienes se debía consultar; y


(4) aquellos a quienes se debía informar


regularmente.


4. Elaborar un plan de participación de los


interesados directos. Se elaboró un plan


de participación de los socios, según el


nivel deseado de participación, las


inquietudes e intereses de los socios, y los


requisitos operativos para terminar el


proyecto. Por ejemplo, los socios cuya


participación era fundamental se


asignaron como representantes en las


comisiones del proyecto. Se organizaron


sesiones de orientación y talleres para


informar a quienes se preveía consultar, y


se enviaron boletines por correo


electrónico a quienes se debía informar.


5. Actualizar la clasificación de socios y el


plan de participación. El plan de


clasificación y de participación de socios se


actualizó regularmente para velar porque


todos los grupos pertinentes participaran.


Recuadro 4 Criterios para la selección de socios: información sobre decisiones de adaptación en
Costa Rica
Por L. Navarro, Ministerio de Salud de Costa Rica


La evaluación de los riesgos del cambio


climático para la salud en Costa Rica se enfocó


desde la perspectiva de entender cómo podrían


los determinantes de la salud verse afectados


por características climáticas futuras. El


proceso fue sumamente participativo a través


de la inclusión de representantes


intersectoriales y multidisciplinarios,


evaluaciones cualitativas de expertos, e


intercambios abiertos de información para


garantizar una participación y aportes amplios.


El equipo de Costa Rica identificó a los socios


sobre la base de cinco criterios propuestos por


el Ministerio de Salud:


• Importancia legal: Grado necesario de
participación de socios como requisito legal


para abordar el asunto.


• Importancia política: Grado de influencia
posible de los socios en las decisiones


políticas, a nivel nacional.


• Importancia estratégica: Grado en que la
participación de los socios facilita alcanzar


los objetivos estratégicos de la evaluación.


• Relación con el asunto: Grado en que los
socios se ven directamente afectados por el


asunto.


• Representación: Grado en que la
participación de los socios garantiza una


representación y una participación social


equitativa.




2.0 PASOS PARA REALIZAR UNA EVALUACIóN DE LA VULNERABILIDAD Y LA ADAPTACIóN


14 l Proteger la salud frente al cambio climático


2.1.6 Elaborar un plan de comunicaciones
Al comienzo del proceso, deben formularse planes para comunicar el proceso de evaluación y
los resultados. La credibilidad y la legitimidad de los resultados de la evaluación aumentarán si
los socios y los usuarios previstos han sido informados de todas las discusiones e incluidos en
ellas. Deben identificarse los destinatarios de la evaluación —como el ministerio de salud a
nivel nacional o subnacional y el equipo responsable de la comunicación nacional a la
CMNUCC— y los mecanismos para comunicar los resultados. Por ejemplo, los resultados
podrían presentarse en un informe dirigido a los funcionarios y programas apropiados del
ministerio de salud, acompañado de un resumen de la comunicación nacional.


Se necesitan actividades de comunicación bien desarrolladas y ejecutadas para que las
contribuciones a una evaluación de la vulnerabilidad y la adaptación, así como las conclusiones
de esa evaluación, sean pertinentes para los tomadores de decisiones, lo que acrecentará las
posibilidades de que se utilicen (véanse los recuadros 5 y 6). Kovats et al. (2003) enfoques de la
comunicación. En general, es conveniente que en los planes de comunicaciones se incluya un
resumen del proceso de evaluación, la lista de socios intervinientes, una descripción de las
deliberaciones y un resumen de las políticas y programas prioritarios recomendados.




2.0 PASOS PARA REALIZAR UNA EVALUACIóN DE LA VULNERABILIDAD Y LA ADAPTACIóN


Proteger la salud frente al cambio climático l 15


En muchas regiones del Canadá el calor


entraña un riesgo creciente para la salud


pública porque el número, la intensidad y la


duración de los fenómenos de calor extremo


probablemente aumentarán. Según las


proyecciones de las temperaturas, el número


de días calurosos (de más de 30 °C) en algunas


ciudades canadienses casi se duplicará para


2041-2070 (Casati, 2010). A fin de prepararse


para el aumento proyectado de los fenómenos


de calor extremo, algunas comunidades


canadienses están aplicando sistemas de


alerta y respuesta frente al calor (SARC). Los


conocimientos derivados de las evaluaciones


de la vulnerabilidad y adaptación permiten el


desarrollo de SARC y otras intervenciones


eficaces (por ejemplo, programas de salud


pública, servicios de transporte, mitigación de


islas de calor urbanas). También apoyan los


esfuerzos de los funcionarios de salud pública y


administración de emergencias para dirigirse a


los grupos de población que necesitan


asistencia y para elaborar estrategias de


comunicación y mensajes eficaces para la


protección de la salud.


Sobre la base de las guías de evaluación de la


OPS/OMS, Health Canada elaboró un documento


de guía para evaluar la vulnerabilidad de la


salud al calor extremo Adapting to extreme


heat events: Guidelines for assessing health


vulnerability. Las directrices se están


sometiendo a prueba en evaluaciones de la


vulnerabilidad en Winnipeg, Manitoba; la


Autoridad Regional de Salud de Assiniboine,


Manitoba; Windsor, Ontario; y Fredericton, New


Brunswick. Las evaluaciones están utilizando


una amplia variedad de datos de salud y


métodos, como revisiones bibliográficas,


consultas a socios, estudios epidemiológicos,


dictámenes de expertos, modelos y escenarios


climatológicos. Suministrarán a los tomadores


de decisiones información histórica sobre el


tiempo y sobre las futuras tendencias


climatológicas (por ejemplo, temperaturas


diarias máximas y mínimas, los efectos de las


islas de calor urbanas), la sensibilidad de la


población al calor extremo (por ejemplo, de


adultos mayores, personas en tratamiento con


determinados medicamentos, obreros que


trabajan al aire libre, deportistas, lactantes y


niños pequeños), la capacidad individual para


adaptarse (por ejemplo, atendiendo a las


condiciones socioeconómicas, a la fuerza de


las redes sociales, al grado de alfabetización y


a los logros educativos) y la capacidad de la


comunidad para tomar medidas protectoras


(por ejemplo, servicios sociales disponibles,


opciones de refrigeración, servicios de


transporte público).


La comunicación amplia de los resultados de las


evaluaciones, especialmente los resultados


relacionados con grupos vulnerables al calor, es


decisiva para prepararse para los fenómenos de


calor extremo. A fin de ayudar a comunicarse


con las personas que corren más riesgos antes,


durante y después de los fenómenos de calor


extremo, y de ese modo reducir los efectos en


la salud, Health Canada ha publicado


Communicating the health risks of extreme heat


events: Toolkit for public health and emergency


management officials. Este conjunto de


herramientas presenta orientaciones sobre la


realización de una campaña de comunicación


eficaz sobre el calor y la salud y la transmisión


de mensajes científicamente válidos que puedan


adaptarse para satisfacer las necesidades del


público destinatario.


Las publicaciones pueden consultarse en:


http://www.hc-sc.gc.ca/ewh-semt/pubs/climat/


index-eng.php


Recuadro 5 Evaluación y comunicación de la vulnerabilidad de los canadienses a los efectos en la
salud por fenómenos de calor extremo
Por Peter Berry, Health Canada




2.0 PASOS PARA REALIZAR UNA EVALUACIóN DE LA VULNERABILIDAD Y LA ADAPTACIóN


16 l Proteger la salud frente al cambio climático


Recuadro 6 Comunicación de la evaluación tunecina
Por Mazouzi Raja, Ministerio de Salud Pública, Túnez


Durante el período 2007-2010, Túnez llevó a


cabo una evaluación intersectorial de la


vulnerabilidad y la adaptación al cambio


climático y tomó en consideración la salud


humana. La experiencia resultante demuestra


que debe haber intercambio de información


entre dirigentes de la evaluación,


investigadores, socios, tomadores de


decisiones y la sociedad civil, durante todo el


proceso y después de haber finalizado la


evaluación. Hubo una comunicación eficaz con


apoyo de lo siguiente:


• Un comité intersectorial dirigido por el
sector salud en el que participaron


representantes de otros sectores. El comité


facilitó la participación de los socios


pertinentes en la evaluación y veló por el


acceso de todas las partes a la información.


• Talleres de capacitación creados por el
comité para fortalecer la capacidad y los


conocimientos de todos los miembros


acerca de los temas pertinentes para la


evaluación.


• La celebración del Día Mundial de la Salud
cuyo lema fue “Proteger la salud frente al


cambio climático” se aprovechó como una


oportunidad para informar de la evaluación.


Se han planificado varias actividades de


comunicación para dar a conocer los


resultados de la evaluación y la elaboración de


la estrategia de adaptación. Se hará una


encuesta sobre el conocimiento actual de las


cuestiones relacionadas con el cambio


climático entre los funcionarios y profesionales


de la salud. Le seguirán sesiones para


concientizar frente al cambio climático y los


asuntos de salud. La estrategia de adaptación


se traducirá al inglés, al francés y al árabe para


que sea accesible a la audiencia más amplia


posible, y se difundirá mediante talleres de


extensión a nivel local y regional.


2.2 Realizar la evaluación de la vulnerabilidad y la adaptación


2.2.1 Establecer las condiciones de referencia mediante una
descripción de los riesgos de la variabilidad actual del clima y el
cambio climático reciente para la salud humana, y las políticas y
programas de salud pública para abordar esos riesgos


La magnitud y el alcance de los efectos del cambio climático en la salud dependen de la interac-
ción entre la exposición a las alteraciones meteorológicas relacionadas con el cambio climático,
por un lado, y la vulnerabilidad de los sistemas humanos y naturales expuestos que sean
pertinentes, considerando la incidencia y el alcance geográfico de los resultados de salud
susceptibles a los efectos del clima, por el otro. Por consiguiente, la gravedad de las repercusiones
está determinada por los cambios del clima y cambios concurrentes de factores no climáticos. La
exposición abarca cambios en la frecuencia y la intensidad de fenómenos meteorológicos
extremos y cambios en la temperatura media, las precipitaciones y otras variables meteorológicas
que tienen consecuencias para los determinantes de la salud, por ejemplo para la seguridad
alimentaria e hídrica y las vías de transmisión de enfermedades. La vulnerabilidad es consecuen-
cia de una variedad de factores que se deben investigar y entender dentro del contexto de los
múltiples determinantes de los resultados de salud. Los resultados de salud adversos de inunda-
ciones, por ejemplo, son consecuencia no solo de intensas precipitaciones, sino también de opcio-
nes de infraestructura y aprovechamiento de la tierra adoptadas en decenios precedentes, de la
eficacia de los programas de gestión de riesgos de emergencias y de otros factores. Otro ejemplo:


Un niño recoge agua potable de un tanque en el
Campamento de Personas Internas Desplazadas
(IDP) cerca de Banda Aceh.


Foto: OM
S/Jim


Holm
e




2.0 PASOS PARA REALIZAR UNA EVALUACIóN DE LA VULNERABILIDAD Y LA ADAPTACIóN


Proteger la salud frente al cambio climático l 17


la desnutrición es consecuencia no solo de los rendimientos de las cosechas locales y regionales
afectados por la temperatura y las precipitaciones, sino también de la vulnerabilidad del sistema
de producción de alimentos a las políticas comerciales, del acceso a un régimen alimentario
adecuado y diverso y de otras presiones.


El Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC) define la
vulnerabilidad al cambio climático como el grado en que un sistema es susceptible a los efectos
adversos de la variabilidad y del cambio climático, o incapaz de hacer frente a ellos (IPCC,
2007a). La vulnerabilidad de una población o una localidad es la suma de todos los factores de
riesgo y de protección que, en último término, determinan si una subpoblación o región
experimenta resultados de salud adversos (Balbus y Malina, 2009). La vulnerabilidad de una
localidad puede deberse a factores tales como el clima de referencia, incluidas la magnitud y la
frecuencia previstas de fenómenos meteorológicos extremos, y a circunstancias geográficas tales
como la de pertenecer a entornos costeros o urbanos que exponen a las poblaciones a riesgos
diferentes. La vulnerabilidad de una población también depende de la eficacia y la cobertura del
sistema de salud pública e instituciones conexas, que se ven reflejadas en la calidad de los
programas de vigilancia y control, y en las condiciones de mortalidad y morbilidad. Característi-
cas de la población tales como la estructura demográfica, la prevalencia de trastornos médicos
preexistentes; los factores adquiridos, tales como la inmunidad y los factores genéticos son
condiciones importantes de la vulnerabilidad de referencia (Balbus y Malina, 2009). Factores
demográficos y socioeconómicos, tales como la densidad de población, el capital social y la
distribución de los recursos también determinan decisivamente la vulnerabilidad, a menudo
interactuando con factores biológicos, tales como el estado de nutrición, que conducen a
diferencias en la capacidad de adaptarse o de responder a la exposición o a fases tempranas de
una enfermedad.


A la hora de evaluar la vulnerabilidad actual y futura probable se deben examinar estas fuentes
múltiples de vulnerabilidad. Al examinar dónde centrar la evaluación, quizá sea importante
considerar no solo la vulnerabilidad actual y la carga actual de resultados de salud específicos,
sino también los sistemas afectados o posiblemente afectados por el cambio climático, por
ejemplo la vulnerabilidad de los sistemas de producción de alimentos a los cambios de
temperatura, o de las precipitaciones y la manera en que los cambios asociados a la producción
de alimentos podrían influir en la desnutrición.


2.2.2 Describir los riesgos actuales de resultados de salud
susceptibles a los efectos del clima, en particular en las
poblaciones y regiones más vulnerables


El punto de referencia de la vulnerabilidad comprende una descripción cualitativa o
cuantitativa de la distribución actual y la carga de los resultados de salud susceptibles a los
efectos del clima por poblaciones o regiones vulnerables. Los resultados de salud incluidos
deben reflejar las prioridades del ministerio de salud o de la comunidad local.




2.0 PASOS PARA REALIZAR UNA EVALUACIóN DE LA VULNERABILIDAD Y LA ADAPTACIóN


18 l Proteger la salud frente al cambio climático


2.2.2.1 Identificar las poblaciones y
regiones vulnerables


Aunque el cambio climático afecta a todas las
poblaciones y regiones, algunas de ellas son más
vulnerables a la exposición climática y, por
consiguiente, podrían sufrir mayores daños si no
están preparadas. En este paso, se debe identificar a
las poblaciones y regiones con mayor o menor
vulnerabilidad al estado del tiempo, a la variabilidad
climática actual y al cambio climático reciente. El
cuadro 1 presenta categorías amplias de poblaciones
vulnerables; algunos ejemplos son los siguientes:


• Todas las personas que viven en llanuras
costeras y planicies propensas a las crecidas
fluviales corren riesgos durante una inunda-
ción, pero quienes tienen menos capacidad
de escapar de las aguas de inundaciones y sus
consecuencias (como niños, personas débiles
y personas cuyas viviendas costeras están en
malas condiciones de habitabilidad) se
encuentran en mayor peligro.


• Los adultos con enfermedades respiratorias
crónicas, las personas con asma, los niños y
quienes trabajan al aire libre corren mayores
riesgos durante episodios de mala calidad del aire.


• Las personas que viven en áreas donde los
cambios en el aprovechamiento de las tierras,
por ejemplo deforestación, desarrollo y
urbanización de zonas costeras, pueden afectar
la distribución de enfermedades infecciosas.


Cuadro 1 Categorías de poblaciones vulnerables a los efectos
del cambio climático en la salud


Vulnerabilidad
debida a factores
demográficos


Proporción de niños
Proporción de mujeres
Proporción de adultos mayores
Densidad de población


Vulnerabilidad
debida al estado
de salud


Poblaciones con virus de la inmunodeficiencia humana (VIH)/Síndrome de
Inmunodeficiencia Adquirida (SIDA) y poblaciones inmunocomprometidas
Poblaciones con tuberculosis (TB)
Poblaciones desnutridas
Poblaciones con carga de morbilidad infecciosa
Poblaciones con carga de morbilidad crónica
Personas mental o físicamente discapacitadas


Vulnerabilidad
debida a la
cultura o las
condiciones de
vida


Empobrecidos
Pueblos nómadas y seminómadas
Subsistencia de agricultores y pescadores
Minorías étnicas
Trabajadores no asalariados
Poblaciones desplazadas


Vulnerabilidad
debida al acceso
limitado a
recursos y
servicios
adecuados


Viviendas urbanas no planificadas
Zonas de riesgo de inundaciones
Zonas de riesgo de sequías
Zonas de riesgo de tormentas costeras y ciclones
Zonas de conflicto
Zonas afectadas por escasez de agua
Zonas con inseguridad alimentaria
Zonas urbanas y rurales remotas


Vulnerabilidad
debida a un
acceso limitado a
formas adecuadas


Atención de salud
Agua potable
Saneamiento
Educación
Albergue
Oportunidades económicas


Vulnerabilidad
debida a
condiciones
sociopolíticas


Inestabilidad política
Existencia de emergencias o conflictos complejos
Falta de libertad de expresión e información
Tipos de derechos civiles y de sociedad civil


Fuente: Joy Guillemot, OMS.


Los niños se encuentran entre los más afectados por los fenómenos climáticos extremos
como las inundaciones del 2010 en Pakistán.


Foto: UN/UNICEF/ZAK




2.0 PASOS PARA REALIZAR UNA EVALUACIóN DE LA VULNERABILIDAD Y LA ADAPTACIóN


Proteger la salud frente al cambio climático l 19


Ciertas condiciones de salud afectan en mayor o menor grado a subpoblaciones específicas
como resultado de diferencias de exposición y sensibilidad. En el cuadro 2 se muestran
ejemplos de algunas de las relaciones más importantes.


2.2.2.2 Describir la distribución de riesgos utilizando un mapeo espacial
El mapeo espacial es un enfoque valioso para describir la distribución geográfica de la
vulnerabilidad y los riesgos actuales o futuros proyectados. Una perspectiva geográfica de los
riesgos es valiosa porque ofrece una plataforma neutral para la integración, la visualización y
el análisis de la información variada sobre salud y ambiente utilizada o producida durante la
evaluación. Los mapas también sirven como herramientas importantes de comunicación
para explicar los resultados de la evaluación (véase el recuadro 7).


Una perspectiva geográfica y el aprovechamiento de los sistemas de información geográfica
(SIG) ofrecen la posibilidad de mostrar, por ejemplo, la distribución actual de las poblaciones
vulnerables y la relación espacial con vectores de enfermedades, cuencas hidrográficas
propensas a inundaciones, establecimientos de salud y otras variables importantes de interés
para los funcionarios de salud pública. Diversos programas de identificación de la vulnerabi-
lidad y los riesgos, como el de análisis y cartografía de los riesgos y de la vulnerabilidad
(VRAM), de la OMS, y el Programa Global de Identificación del Riesgo (GRIP), del Programa
de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), utilizan el SIG como una de sus principa-
les herramientas. Los recuadros 7 y 8 proporcionan ejemplos de cómo un análisis espacial
puede revelar nexos e ilustrar cómo los factores de riesgo de una población pueden evolucio-
nar en el tiempo y el espacio.


Cuadro 2 Vulnerabilidad a resultados de salud susceptibles a los efectos del clima, por subpoblaciones


Grupos con mayor vulnerabilidad Vulnerabilidad relacionada con el clima


Lactantes y niños
Estrés térmico, contaminación del aire, enfermedades transmitidas por el agua, por los alimentos y por vectores,
desnutrición


Embarazadas
Estrés térmico, fenómenos meteorológicos extremos, enfermedades transmitidas por el agua, por los alimentos y por
vectores


Adultos mayores y personas con
trastornos médicos crónicos


Estrés térmico, contaminación del aire, fenómenos meteorológicos extremos, enfermedades transmitidas por el agua,
por los alimentos y por vectores


Categoría socioeconómica empobrecida/
baja


Estrés térmico, contaminación del aire, fenómenos meteorológicos extremos, enfermedades infecciosas transmitidas por
el agua, por los alimentos y por vectores


Trabajadores al aire libre
Estrés térmico, contaminación del aire, enfermedades infecciosas transmitidas por vectores, exposición a la luz
ultravioleta (radiación ultravioleta)


Fuente: Adaptado de Balbus y Malina (2009).


Aumento proyectado de la contaminación
del aire bajo un clima cambiante.


Foto: Health Canada, 2008




2.0 PASOS PARA REALIZAR UNA EVALUACIóN DE LA VULNERABILIDAD Y LA ADAPTACIóN


20 l Proteger la salud frente al cambio climático


Varios programas de SIG están disponibles en el dominio público, y una variedad de
información ambiental, climatológica y sociodemográfica potencialmente pertinente está
disponible en la web, incluyendo:


• HealthMapper: http://gis.emro.who.int/PublicHealthMappingGIS/HealthMapper.aspx


• EPI INFO: http://www.cdc.gov/epiinfo/maps.htm


• SIG-EPI: http://www.paho.org/English/DD/AIS/sigepi_web2003en.htm


• GRIP: http://www.gripweb.org/grip.php?ido=1000


• Mapeo de información ambiental del Programa de las Naciones Unidas para el Medio
Ambiente (PNUMA): http://maps.grida.no/


Recuadro 7 Utilización de Sistemas de Información Geográfica (SIG) para identificar poblaciones
vulnerables en Brasil
Por Cristovam Barcellos, FIOCRUZ, Brasil


La transmisión de enfermedades durante brotes


es consecuencia de las estrechas relaciones


entre los seres humanos y el ambiente, las


organizaciones sociales dentro de las


comunidades y los servicios de salud existen-


tes. El análisis espacial utilizando el SIG


permite caracterizar el paisaje humano y


ecológico en el cual se transmiten las


enfermedades para identificar la vulnerabilidad


e intervenciones posibles. Por ejemplo, la


vulnerabilidad a las inundaciones puede


investigarse combinando información acerca de


la altura sobre el nivel del mar, las condiciones


de saneamiento, la densidad de población, la


incidencia de enfermedades y la presencia de


servicios básicos de salud. Puede utilizarse el


SIG para identificar conglomerados de


enfermedades y proximidad de las poblaciones


vulnerables a las fuentes de riesgos.


En Manaos, Brasil (en la cuenca amazónica), se


utilizó el SIG para recoger y analizar informa-


ción de salud, ambiental y sociodemográfica, a


fin de evaluar los riesgos del cambio climático


que afectaban la incidencia de malaria en los


suburbios. La deforestación y la presencia de


riachuelos y de asentamientos recientes


explican la elevada incidencia de malaria en


esta área. El ritmo de deforestación y la


extensión de los riachuelos desbordables


podrían aumentar considerablemente durante


los próximos decenios, debido a variaciones del


nivel del agua fluvial y a presiones ejercidas por


el aprovechamiento de tierras. El mapa (figura


3) permitió a los gerentes de salud identificar


las áreas de alta prevalencia de malaria y los


factores ambientales de riesgo que pueden


exacerbarse con el cambio climático, lo cual


ayudó en la planificación de programas de


prevención.


Figura 3 Clasificación de los distritos de Manaos, Brasil, según la
incidencia de malaria


Malaria incidence
High
Medium
Low


Incidencia de malaria
Alta
Mediana
Baja




2.0 PASOS PARA REALIZAR UNA EVALUACIóN DE LA VULNERABILIDAD Y LA ADAPTACIóN


Proteger la salud frente al cambio climático l 21


2.2.3 Analizar las relaciones entre las condiciones meteorológicas y
climatológicas presentes y pasadas y los resultados de salud


Al evaluar los riesgos que el cambio climático entraña para la salud de la población se
requiere una comprensión clara de las relaciones de los resultados de salud y sus
determinantes con las características meteorológicas y climatológicas. Estos análisis, a
menudo denominados análisis de sensibilidad, deben describir la vulnerabilidad actual a
una escala geográfica y un grado de detalle que sean los más apropiados para los tomadores
de decisiones, considerando el tipo y la calidad de la información probatoria.


En algunos casos no se dispone de información cuantitativa o no es necesaria para
describir estas relaciones. La carga de los resultados de salud elegidos se puede calcular
recurriendo al dictamen de expertos y se puede describir en términos relativos (por
ejemplo, hay una carga alta de malaria endémica en un distrito particular, o hay un riesgo
medio de malaria epidémica en otro).3 Las tendencias epidemiológicas estacionales
observadas y los brotes estacionales de enfermedades asociadas con anomalías meteoroló-
gicas también pueden ser, con el tiempo, buenas indicaciones de la sensibilidad de los
resultados a las condiciones meteorológicas (por ejemplo, incidencia de enfermedades
durante la estación seca o húmeda).


Los enfoques para analizar cuantitativamente las relaciones entre las variables meteoroló-
gicas y los resultados de salud susceptibles a los efectos del clima se detallan en Campbell-
Lendrum y Woodruff (2007) y Kovats et al. (2003). La disponibilidad de información, así
como la fiabilidad, los costos, la resolución espacial y temporal y la comparabilidad de la
información, son temas que deberán abordarse durante una evaluación. Como mínimo,
deben analizarse las relaciones entre la información de salud y las principales variables
meteorológicas, como temperatura, precipitaciones, humedad relativa y fenómenos


3 Si se dispone de información nacional y subnacional, se puede utilizar para cuantificar la carga. La OMS pone
a disposición información nacional en: http://apps.who.int/whosis/data/Search.jsp y en el Observatorio
Mundial de la Salud en: http://www.who.int/gho/en/. También se puede obtener información de mapas y
encuestas de riesgos climáticos y de salud realizados por ONG y otras organizaciones.


Recuadro 8 Utilización de la epidemiología panorámica para identificar los límites geográficos del
riesgo de enfermedades: ejemplo de la malaria de altitud en Bolivia
Por Marilyn Aparicio Effen, Facultad de Medicina, Universidad Mayor de San Andrés, La Paz, Bolivia


Los brotes recientes de malaria de altitud en


las regiones andinas de Bolivia pueden


relacionarse con el cambio climático, como


muestra un brote en ocho comunidades de


los municipios de Carabuco y Mocomoco,


situados entre 2600 y 3590 m sobre el nivel


del mar y a unos 50 km de Lago Titicaca. La


enfermedad afectó en 1998, durante la


estación de las lluvias (enero a mayo), a


comunidades no endémicas. Se suponía que el


clima frío y los ecosistemas semiáridos de


altitud excluían el desarrollo de los mosquitos


Anopheles que transmiten la enfermedad


porque no se habían registrado anteriormente


en el área antecedentes de malaria ni de


otras enfermedades transmisibles por


vectores.




2.0 PASOS PARA REALIZAR UNA EVALUACIóN DE LA VULNERABILIDAD Y LA ADAPTACIóN


22 l Proteger la salud frente al cambio climático


meteorológicos extremos y sus características. La información de salud se obtiene general-
mente de ministerios de salud, y la información sobre el tiempo de los servicios meteorológi-
cos e hidrológicos nacionales. Sin embargo, en algunos países el acceso a la información es
difícil porque algunos servicios meteorológicos y otras fuentes de información cobran por
ello, lo que puede limitar el alcance de los análisis. La participación de socios procedentes de
propietarios de información puede ayudar a facilitar el acceso (véase el recuadro 9).


Algunas fuentes de información meteorológica actuales e histórico pertinente para las
decisiones de salud puede encontrarse en los siguientes sitios:


• World Climate Applications and Services Programme (WCASP): http://www.wmo.int/
pages/prog/wcp/wcasp/wcasp_home_en.html


• Humanitarian Early Warning Service: http://www.hewsweb.org/


• Climate Prediction Center: http://www.cpc.ncep.noaa.gov/


• National Climate Services: http://www.climate.gov/


• International Research Institute for Climate and Society (IRI)/Earth Institute’s Lamont-
Doherty Earth Observatory (LDEO) Climate Data Library: http://iridl.ldeo.columbia.edu/


• IRI Climate and Health Resource Room: http://iridl.ldeo.columbia.edu/maproom/.Health/


Los períodos abarcados y la resolución geográfica y temporal de la información sobre el
tiempo atmosférico y la salud, a menudo, no coinciden perfectamente. Debe haber
consultas con los expertos en las disciplinas pertinentes sobre la elección de la escala del
análisis. Por ejemplo, si se dispone de información sobre salud a nivel de hospital o de un
distrito censal, y la zona de captación abarca varias estaciones meteorológicas, la
información sobre el tiempo tal vez necesita ser agregada al nivel de la información de
salud. Dado que los patrones meteorológicos pueden variar según la región geográfica, los
resultados de salud deben analizarse con cautela si la información sobre el tiempo
atmosférico se ha recogido a cierta distancia y con alguna diferencia de altitud respecto de
la población descrita.


Se debe tomar en consideración la robustez de las conclusiones que pueden sacarse si las
series cronológicas de información sobre la salud o el tiempo atmosférico son cortas. A
menudo se dispone de información de salud para unos pocos años solamente, y rara vez se
la encuentra para decenios o períodos más largos. Dado que el cambio climático ocurre a lo
largo de decenios o períodos más largos, los análisis de períodos más cortos pueden
suministrar información sobre posibles riesgos asociados a las condiciones climáticas, pero
no permiten determinar la manera en que el cambio climático ha afectado al alcance
geográfico o a la incidencia de un resultado de salud en particular. Donde se dispone de
información para varios decenios, un análisis valioso consiste en tratar de detectar una
tendencia en un resultado de salud y evaluar si alguno de sus cambios o todos ellos pueden
atribuirse al cambio climático; esto exige que en el análisis se incluyan otros controladores
de ese resultado de salud.




2.0 PASOS PARA REALIZAR UNA EVALUACIóN DE LA VULNERABILIDAD Y LA ADAPTACIóN


Proteger la salud frente al cambio climático l 23


Recuadro 9 Innovaciones del Observatorio Brasileño del Clima y la Salud en intercambio
de información, comunicaciones y establecimiento de alianzas
Por Cristovam Barcellos, Fundación Oswaldo Cruz (FIOCRUZ), Brasil


Dada la complejidad de los procesos que


impulsan las repercusiones del cambio


climático en la salud humana, es necesario


recoger información de diferentes


instituciones para entender, vigilar y


proyectar esos resultados. La información


incluye no solo variables climatológicas y de


salud humana, sino también tendencias en


factores sociodemográficos y ambientales y


capacidad institucional.


La experiencia del Observatorio Brasileño del


Clima y la Salud muestra cómo reunir a


múltiples instituciones y socios en apoyo de


acciones encaminadas a reducir la


vulnerabilidad de la salud humana al cambio


climático. El Observatorio tiene las siguientes


funciones:


• Recolectar la información disponible sobre
el clima, el ambiente, la sociedad y la salud.


• Hacer un análisis de la situación e identificar
de tendencias y modelos relacionados con


las repercusiones del cambio climático


sobre la salud (por ejemplo, gráficos y


mapas semicualitativos).


• Suministrar información a los sistemas
nacionales de alerta para vigilar las


emergencias de salud asociadas con


fenómenos meteorológicos extremos.


• Apoyar a las actividades de investigación y
desarrollo sobre los cambios climáticos y


ambientales y los efectos en la salud


asociados.


• Promover la participación activa de la
sociedad civil y los ciudadanos en


cuestiones relacionadas con el cambio


climático, la degradación del medio


ambiente y los efectos en salud (por


ejemplo, reportajes, comentarios,


fotografías).


El proyecto del Observatorio está patrocinado


por el Ministerio de Salud de Brasil y la OPS y


coordinado por la FIOCRUZ. En talleres los


participantes establecieron acuerdos


institucionales para intercambiar información


e identificar formatos de información


específica, plazos y la resolución espacial a


ser utilizados en el Observatorio. Los efectos


climáticos y de salud por abordar, en primer


lugar, son las repercusiones directas de las


olas de calor, las inundaciones y las sequías;


la expansión de las enfermedades de


transmisión vectorial; la vulnerabilidad de los


sistemas de abastecimiento de agua y


saneamiento y el creciente riesgo de padecer


enfermedades relacionadas con el agua; y la


interacción entre los efectos del cambio


climático sobre los contaminantes


atmosféricos que aumentan los riesgos de


padecer enfermedades respiratorias.


2.2.4 Identificar las tendencias de la exposición relacionadas con el
cambio climático


Las exposiciones relacionadas y no relacionadas con el cambio climático son importantes
para la salud humana. Las evaluaciones deben considerar cómo determinantes de la salud
decisivos como la pobreza, la disponibilidad de agua y alimentos y su calidad, así como la
densidad de población, podrían verse afectados por el cambio climático. Los análisis deben
concentrarse en entender estas tendencias a la escala del área de interés. A continuación se
presentan las conclusiones del IPCC (2007a) sobre las tendencias mundiales de determinantes
de la salud seleccionados:




2.0 PASOS PARA REALIZAR UNA EVALUACIóN DE LA VULNERABILIDAD Y LA ADAPTACIóN


24 l Proteger la salud frente al cambio climático


Determinantes de la salud susceptibles al cambio climático: Tendencias mundiales proyecta-
das por el IPCC:


• Olas de calor, inundaciones, sequías y otros fenómenos extremos: Se prevé que las olas de
calor aumentarán, los días fríos disminuirán en las latitudes medias a bajas y la proporción
de precipitaciones intensas aumentará, con diferencias en la distribución espacial de los
cambios (aunque habrá unas pocas áreas con disminuciones proyectadas en el número
absoluto de fenómenos de precipitaciones intensas). Se prevé que el cambio climático
aumentará significativamente la frecuencia y la duración de sequías extremas y la
superficie terrestre afectada por estos fenómenos durante el próximo siglo.


• La disponibilidad de agua se verá afectada por cambios en el escurrimiento debidos a
alteraciones en las estaciones lluviosa y seca. Los cambios de temperatura y de las
características de las precipitaciones podrían afectar la distribución geográfica y la
abundancia de vectores y agentes patógenos.


• Calidad del aire: El cambio climático puede causar un deterioro significativo en la calidad
del aire cambiando la formación del ozono troposférico, la química y el transporte de
contaminantes, la generación de aerosoles, la formación y la dispersión de aeroalérgenos, y
la intensidad de las emisiones procedentes de la biosfera, los incendios y las fuentes de
polvo. Se desconoce la magnitud la medida en que estos cambios sean positivos o negati-
vos; los cambios también variarán regionalmente.


• Rendimiento de las cosechas: Se prevé que la productividad de los cultivos aumentará
levemente en las latitudes medias a altas, con aumentos de las temperaturas medias locales
de hasta 1 a 3 °C, según el cultivo, y luego disminuirá más allá de esos valores en algunas
regiones. En las latitudes más bajas, en especial las regiones estacionalmente secas y
tropicales, se prevé que la productividad de los cultivos disminuirá incluso con pequeños
aumentos locales de temperatura (1 a 2 °C); esto aumentaría el riesgo de hambre, con
efectos negativos potencialmente grandes sobre la salud en el África subsahariana.


2.2.5 Tener en cuenta las interacciones entre los determinantes
ambientales y socioeconómicos de la salud


Las poblaciones y regiones especialmente vulnerables se destacaron en el Capítulo Sobre
Salud Humana del Cuarto Informe De Evaluación del IPCC (Confalonieri et al., 2007). Una
fuente de vulnerabilidad para muchos grupos de población es la distribución desigual de los
recursos que afecta la capacidad de adaptación. En muchas situaciones, el cambio climático
aumentará la inequidad (Patz et al., 2007):




2.0 PASOS PARA REALIZAR UNA EVALUACIóN DE LA VULNERABILIDAD Y LA ADAPTACIóN


Proteger la salud frente al cambio climático l 25


• Poblaciones urbanas vulnerables: La urbanización y el cambio climático pueden actuar
sinérgicamente para aumentar la carga de morbilidad. La urbanización puede influir
positivamente en la salud de la población, por ejemplo facilitando el suministro de agua
potable y mejor saneamiento. Sin embargo, la urbanización acelerada y no planificada
suele ir asociada a resultados de salud adversos. Los barrios pobres y las barriadas de
ocupantes urbanos ilegales suelen encontrarse en áreas sujetas a deslizamientos de tierra,
inundaciones y otros peligros naturales. La falta de agua y saneamiento en estos asenta-
mientos aumenta la dificultad de controlar los reservorios y vectores de enfermedades y
facilita la aparición y reaparición de enfermedades infecciosas. Las poblaciones de zonas
urbanas muy populosas con viviendas deficientes serán más susceptibles a los efectos de
peligros naturales relacionados con el clima cada vez más frecuentes e intensos, por
ejemplo olas de calor, exacerbadas en parte por la interacción entre las temperaturas en
aumento y los efectos de las islas de calor urbanas.


• Poblaciones rurales vulnerables: El cambio climático podría tener una variedad de efectos
adversos sobre algunas poblaciones y regiones rurales. Un ejemplo es la mayor inseguridad
alimentaria debida a los cambios geográficos de las condiciones óptimas para los cultivos y
la disminución de los rendimientos de las cosechas; la reducción de los recursos hídricos
para la agricultura y para el consumo humano; y la pérdida de propiedades tales como
tierras de cultivo debido a inundaciones, sequías y un aumento del nivel del mar. En
general, se considera que el mundo lleva varios decenios de retraso respecto de los
objetivos internacionalmente acordados de reducir el hambre (Rosegrant y Cline, 2003;
Naciones Unidas, 2006), y se prevé que el cambio climático aumentará el número de
personas en riesgo (FAO, 2005). Dado el gran número de personas afectadas actual y
potencialmente por la desnutrición, este quizá sea uno de los resultados más importantes
de los determinantes de salud.


• Poblaciones de zonas costeras y bajas: El cambio climático podría afectar a las zonas
costeras debido a un aumento acelerado del nivel del mar, un ascenso adicional de la
temperatura de la superficie del mar, una intensificación de los ciclones tropicales, cambios
en las características de las olas y el surgimiento de tormentas, alteraciones de las precipi-
taciones y el escurrimiento de aguas y acidificación de los mares. Todos estos cambios
podrían afectar la salud humana en estas áreas, mediante inundaciones y daños a la
infraestructura; intrusión de agua salada en los recursos de agua dulce; daños a los
ecosistemas costeros, los arrecifes de coral y la pesca costera; desplazamiento de poblacio-
nes; y cambios en la variedad y prevalencia de los resultados de salud susceptibles a los
efectos del clima, como malaria, dengue y enfermedades diarreicas (OMS, 2006).


• Poblaciones de zonas montañosas: Se ha publicado poca información sobre las posibles
consecuencias del cambio climático para la salud en las zonas montañosas (véase el
recuadro 10). Sin embargo, probablemente los agentes patógenos transmitidos por vectores
podrían aprovechar hábitats nuevos en altitudes que antes eran inadecuadas, y las
enfermedades diarreicas podrían pasar a ser más prevalentes con los cambios en la calidad
del agua dulce y su disponibilidad (Ebi et al., 2007). Los fenómenos más extremos de
precipitaciones probablemente harán aumentar el número de inundaciones y deslizamien-


Mujeres sudanesas del Campamento Kassab de
Personas Desplazadas Internas (IDP, por sus
siglas en inglés) acampanan en Kutum, Darfur
del Norte y se aventuran a salir a recoger leña.


Foto: UN/Albert Gonzalez Farran




2.0 PASOS PARA REALIZAR UNA EVALUACIóN DE LA VULNERABILIDAD Y LA ADAPTACIóN


26 l Proteger la salud frente al cambio climático


tos de tierra. Las inundaciones por explosión de lagos glaciares son un riesgo exclusivo de
las regiones montañosas; van asociadas a una morbilidad y mortalidad elevadas y se prevé
que aumentarán a medida que aumente el ritmo de fusión de los glaciares. Los cambios en
la profundidad de la cubierta de nieve de las montañas y de los glaciares y en su fusión
estacional pueden tener un impacto significativo sobre las comunidades que viven en la
montaña y aguas abajo y dependen del escurrimiento de agua dulce.


• Otras poblaciones: Otras poblaciones, como las que viven en ecosistemas frágiles (por
ejemplo, bosques o desiertos), estarán expuestas a mayores riesgos. Los servicios de los
ecosistemas son imprescindibles para la salud y el bienestar humanos porque proporcio-
nan alimentos, agua potable, aire limpio, albergue y otros productos o servicios que
mantienen la vida. Los cambios en su disponibilidad afectan los medios de vida, ingresos,
migraciones y, en ocasiones, conflictos políticos. Las repercusiones resultantes influyen
ampliamente sobre la salud y el bienestar (Evaluación de Ecosistemas del Milenio, 2005).


Cuadro 3 Determinantes actuales de la salud relacionados con el clima
y resultados en la región del Hindu Kush-Himalaya


País Afganistán Bangladesh Bhután China Nepal India


Olas de calor M-P P – P P P


Defunciones/morbilidad por inundaciones


Inundaciones de lagos glaciales M-P – M-P M-P M-P M-P


Inundaciones repentinas M-P P M-P M-P M-P M-P


Inundaciones fluviales P P – P P P


Enfermedades de transmisión vectorial P P P P P P


Malaria P P P P M-P P


Encefalitis japonesa – P – P P P


Kala-azar P – – – P P


Dengue – P P P – P


Enfermedades transmitidas por el agua M-P P M-P M-P M-P M-P


Escasez y calidad del agua M-P P P M-P M-P M-P


Inseguridad alimentaria relacionada con
la sequía


M-P P – M-P – M-P


M-P determinante de salud o resultado que ocurre en zonas montañosas y no montañosas (planicies);
P determinante de salud o resultado que ocurre solo en áreas no montañosas;
– determinante de salud o resultado que no está presente en el país (OMS/SEARO, 2006).


Recuadro 10 Ejercicio para determinar las enfermedades susceptibles a los efectos del clima en
poblaciones geográficamente definidas


Debido a inquietudes por la vulnerabilidad de la


salud relacionada con el cambio climático, se


celebró un taller conjunto OMS/OMM/PNUMA/


PNUD en la región del Hindu Kush-Himalaya (Ebi


et al., 2007). Debido a la falta de información de


vigilancia en salud a nivel local, se disponía solo


de estimaciones brutas de la carga actual de


enfermedades susceptibles a los efectos del


clima. Por consiguiente, se procedió a una


evaluación cualitativa como primera medida para


generar esa información. Se recurrió al dictamen


de expertos para determinar en qué medida las


enfermedades susceptibles al clima podrían ser


preocupantes en poblaciones de regiones


montañosas y no montañosas de seis países


(véase cuadro 3).




2.0 PASOS PARA REALIZAR UNA EVALUACIóN DE LA VULNERABILIDAD Y LA ADAPTACIóN


Proteger la salud frente al cambio climático l 27


2.2.6 Describir la capacidad actual del sector salud y otros sectores
para manejar los riesgos de resultados de salud susceptibles a
los efectos del clima


Los resultados de salud susceptibles a los efectos del clima se encuentran entre las principales
causas mundiales actuales de morbilidad y mortalidad. Cada año hay millones de casos de
desnutrición; de enfermedades infecciosas susceptibles a los efectos del clima, como las
enfermedades diarreicas, la malaria y el dengue; y de lesiones, discapacidad y defunciones
debidas a fenómenos meteorológicos extremos. Existe una amplia gama de políticas y progra-
mas para controlar estas cargas sobre la salud. Sin embargo, hay que reconocer que muchos
países están insuficientemente preparados ante los efectos de la variabilidad climática actual, y
con frecuencia sufren daños y retrocesos en el sistema de salud cuando la carga aumenta, así
como durante olas de calor o epidemias. Por lo tanto, es muy importante comprender la eficacia
y los puntos fuertes y débiles de estos programas en las condiciones de variabilidad actual del
clima y del cambio climático reciente. Esta evaluación es necesaria para identificar posibles
alteraciones de los programas y medidas existentes, a fin de aumentar la capacidad y abordar los
riesgos adicionales para la salud debidos al cambio climático.


El sector salud, integrado por un ministerio de salud, ONG, actores del sector privado y otros,
puede tener una responsabilidad plena o compartida de estos programas. Por ejemplo, los
ministerios de salud suelen ser responsables de los programas de vigilancia y control de las
enfermedades transmitidas por vectores. Otros programas, como los que comprenden
actividades de gestión de riesgos de desastres, pueden ser actividades conjuntas de varios
ministerios (como los de salud, gestión de emergencias y otros) e incluir a ONG y organizacio-
nes locales, como las sociedades nacionales de la Federación Internacional de Sociedades de la
Cruz Roja y de la Media Luna Roja. Se debe consultar a los representantes de todas las organiza-
ciones e instituciones pertinentes para determinar lo que está funcionando bien, lo que podría
mejorar, y la capacidad de los programas para abordar los posibles aumentos de la incidencia o
los cambios en el alcance geográfico de los resultados de salud de interés.


Es importante dar cuenta de los cambios planificados en las políticas y programas existentes, y
de todo cambio previsto en los niveles de financiación del sector salud. Los ministerios de salud
suelen tener planes quinquenales y decenales que priorizan áreas de inversión para la
promoción y protección de la salud. Estos planes detallan los cambios propuestos que podrían
afectar la cobertura y la eficacia de los programas de salud. A la hora de elaborar planes de
adaptación para abordar los riesgos del cambio climático para la salud, es necesario tener en
cuenta los cambios propuestos.


Las políticas y programas precisos por incluir dependerán del alcance de la evaluación, y
pueden abarcar medidas del sector salud y otros sectores. La participación de una amplia
variedad de socios ayudará a conseguir que se evalúen todas las políticas, programas e interven-
ciones pertinentes. A continuación enumeramos algunos ejemplos de intervenciones para
obtener resultados de salud específicos susceptibles a los efectos del clima:




2.0 PASOS PARA REALIZAR UNA EVALUACIóN DE LA VULNERABILIDAD Y LA ADAPTACIóN


28 l Proteger la salud frente al cambio climático


• Resultados de salud relacionados con fenómenos meteorológicos extremos:


■ sistemas de alerta anticipada y planes de respuesta de emergencia;


■ programas para vigilar los resultados de salud adversos durante y después de un
fenómeno meteorológico extremo;


■ programas educativos para individuos, comunidades, encargados de dar respuesta de
emergencia y trabajadores de salud sobre los riesgos de padecer fenómenos meteoroló-
gicos extremos y las respuestas apropiadas a los mismos;


■ códigos y normas sobre diseño de edificios e infraestructura;


■ leyes y reglamentos sobre el aprovechamiento de las tierras y su planificación.


• Enfermedades transmitidas por vectores, por roedores y zoonóticas:


■ sistemas de alerta anticipada;


■ programas de vigilancia y seguimiento de la malaria y otras enfermedades de transmi-
sión vectorial y zoonóticas;


■ programas de salud maternoinfantil, incluyendo campañas de vacunación;


■ programas de control integrado de vectores e higiene ambiental;


■ programas educativos para individuos, comunidades y trabajadores de salud sobre
identificación y tratamiento de enfermedades.


• Enfermedades transmitidas por el agua o por alimentos:


■ reglamentos para controlar las enfermedades transmitidas por el agua o por alimentos
y los contaminantes;


■ programas para aumentar el acceso al agua potable, el uso de ésta y un mejor sanea-
miento;


■ programas de vigilancia y seguimiento de las enfermedades transmitidas por el agua o
por alimentos;


■ programas educativos sobre la manipulación y seguridad de los alimentos;


■ reglamentos sobre la calidad del agua;


■ leyes de protección de cuencas hidrográficas.


• Resultados de salud relacionados con la calidad del aire:


■ programas para alertar a la población y a los proveedores de atención médica en los
días en que la calidad del aire es deficiente y tomar medidas de protección personal
apropiadas;


■ programas de vigilancia de la calidad del aire y sus consecuencias para la salud;


■ programas educativos para individuos, comunidades y trabajadores de salud sobre los
riesgos de una calidad deficiente del aire y tomar medidas de protección apropiadas;


■ reglamentos sobre la calidad del aire para controlar las emisiones de los contaminantes
generados por el tránsito automotor, la industria y otras fuentes.




2.0 PASOS PARA REALIZAR UNA EVALUACIóN DE LA VULNERABILIDAD Y LA ADAPTACIóN


Proteger la salud frente al cambio climático l 29


• Desnutrición:


■ vigilancia de programas sobre desnutrición en poblaciones vulnerables;


■ programas de apoyo a la producción local de alimentos y a fuentes alimentarias
sostenibles;


■ planes de respuesta de emergencias para aumentar la seguridad alimentaria;


■ educación nutricional para individuos y comunidades.


Para evaluar la capacidad y el desempeño de los programas actuales, se podrían formular las
siguientes preguntas:


• ¿Cuál es la estructura de gestión del programa? Esta información es necesaria a fin de
identificar limitaciones y oportunidades para modificar el programa.


• ¿Qué recursos humanos y financieros están disponibles? Catalogar estos activos es
importante a la hora de planificar políticas y programas adicionales.


• ¿Cuán eficaz es el programa para controlar la carga actual del sistema de salud? Una
eficacia subóptima puede ser resultado de una disponibilidad limitada de recursos
humanos y financieros, de suministros y materiales de laboratorio limitados, coordinación
insuficiente entre asociados, ineficiencias administrativas y otros factores. Al abordar esta
pregunta se deben incluir evaluaciones de la eficacia general, en particular de los progra-
mas que atienden a las poblaciones y regiones vulnerables.


• ¿Cuán robustas son las funciones centrales del sistema de salud (por ejemplo, planificación
de recursos humanos, vigilancia de enfermedades y preparación y respuesta frente a
situaciones de emergencia) ante fenómenos meteorológicos extremos? Esto es importante
para identificar las brechas existentes que se pueden exacerbar con un clima más variable.


• ¿Cómo podrían cambios propuestos del programa en los próximos 5 a 10 años afectar a su
capacidad de abordar los resultados de salud pertinentes susceptibles a los efectos del
clima?


Hay muchas maneras de medir la eficacia de estos programas, por ejemplo determinar las
tendencias en la reducción del número de lesiones, enfermedades o defunciones; la cobertura de
las regiones geográficas apropiadas y los grupos vulnerables; y la medida en que los cambios
planificados probablemente aumenten la capacidad del programa o de la actividad para reducir
aún más la carga de salud actual. En los recuadros 11 y 12 se describen herramientas y listas de




2.0 PASOS PARA REALIZAR UNA EVALUACIóN DE LA VULNERABILIDAD Y LA ADAPTACIóN


30 l Proteger la salud frente al cambio climático


4 Véase http://new.paho.org/disasters/index.php?option=com_content&task=view&id=1375&Itemid=1.


Recuadro 11 Herramienta para evaluar la eficacia del sector salud en la gestión de riesgos de
desastre y su preparación para ello
Por Jill Ceitlin y Ciro Ugarte, OPS, basado en OPS (2010a)


Es esencial medir la eficacia de las políticas y


programas diseñados para abordar los riesgos


de los fenómenos meteorológicos extremos


para la salud. La publicación de la OPS/OMS


titulada Self-Assessment Tool for Evaluating the


Effectiveness of Disaster Risk Reduction Plans


puede usarse para evaluar el nivel de


preparación de un programa de gestión de


desastres del sector salud para ocuparse de


emergencias de salud pública y otras


relacionadas con las condiciones


meteorológicas. Los coordinadores de salud en


situaciones de desastre u otros socios


pertinentes pueden aplicar esta herramienta


para captar una instantánea del estado de


preparación, determinar las prioridades para la


acción a fin de corregir deficiencias y medir los


progresos realizados con el transcurso del


tiempo. La herramienta comprende lo


siguiente:


• Normas e indicadores del sector salud para la
preparación, la mitigación, las funciones de


respuesta y recuperación, y el


establecimiento y mantenimiento de alianzas.


• Listas de verificación con preguntas que
puede utilizar el asesor para evaluar la


situación comparándola con los indicadores.


Recuadro 12 Herramienta para evaluar la capacidad de recuperación de los servicios y
establecimientos de salud ante fenómenos extremos y emergencias: el Índice de
Seguridad Hospitalaria
Por Jill Ceitlin y Ciro Ugarte, basado en OPS (2010b)


El Índice de Seguridad Hospitalaria (OPS,


2010b) se utiliza para evaluar la seguridad de


los establecimientos de salud y la probabilidad


general de que un hospital u otro


establecimiento de salud siga funcionando en


emergencias graves. Evalúa factores


estructurales, no estructurales y funcionales,


incluyendo el ambiente y la red de servicios de


salud a que pertenece el establecimiento. El


Índice de Seguridad Hospitalaria es un medio


de diagnóstico rápido, fiable y de bajo costo. Es


fácil de aplicar por un equipo capacitado de


ingenieros, arquitectos y profesionales de la


salud. Puede ayudar a los países a que


empiecen a priorizar las inversiones en la


seguridad hospitalaria para abordar los riesgos


crecientes del cambio climático.


El Índice de Seguridad Hospitalaria incluye una


guía para los evaluadores y una Lista de


Verificación de Hospitales Seguros que se usa


para evaluar el nivel de seguridad en 145 áreas


del hospital. Por ejemplo, un factor funcional


que se evalúa es si se ha establecido


formalmente un comité encargado de


responder a grandes desastres. Los equipos de


evaluación han utilizado los resultados de los


estudios de seguridad hospitalaria para alentar


a los gestores de riesgos de otros sectores a


que contribuyan a las acciones de reducción de


desastres e influyan en los programas políticos


a este respecto.


5 Véase http://new.paho.org/disasters/index.php?option=com_content&task=blogcategory&id=907&Itemid=884&test=true.




2.0 PASOS PARA REALIZAR UNA EVALUACIóN DE LA VULNERABILIDAD Y LA ADAPTACIóN


Proteger la salud frente al cambio climático l 31


Figura 4 Marco de la OMS de un sistema de salud


Pilares del sistema


Acceso


Cobertura


Calidad


Seguridad


Objetivos y resultados generales


Prestación de servicios


Personal de salud


Información


Financiamiento


Liderazgo y gobernanza


Productos médicos,
vacunas y tecnología


Capacidad de respuesta


Mayor eficacia


Mejor salud
(nivel y equidad)


Protección social y
financiera contra riesgos


Fuente: http:/www.who.int/entity/healthsystems/HSSkeycomponents.pdf.


verificación específicas para ayudar a identificar los puntos fuertes y débiles de un programa,
por ejemplo de evaluación y preparación para desastres y situaciones de emergencia.


2.2.6.1 Considerar la capacidad de adaptación y de recuperación del sistema de salud
La capacidad de recuperación de una infraestructura relacionada con el sistema de salud, y las
políticas y programas específicos para abordar los riesgos del clima, reflejan el grado de
flexibilidad y la gestión adaptativa incorporada en el sistema. Pocas políticas y programas
sanitarios se adaptan actualmente, tomando en consideración las condiciones meteorológicas y
las tendencias estacionales, la variabilidad actual del clima y el cambio climático reciente. Han
sido diseñadas en su mayoría, por ejemplo los programas de vigilancia y control de enfermeda-
des, suponiendo que el clima fuera estable. Además, las instituciones que administran esas políti-
cas y programas pueden tener estructuras que mejoran o restringen su flexibilidad para integrar
nueva información y responder a nuevas condiciones. A medida que el cambio climático se
acelera, algunas políticas y programas se deberán modificar para incorporar explícitamente la
consideración del cambio climático. La eficacia de un programa depende del funcionamiento del
sistema de salud en su conjunto. Componentes nucleares del sistema de salud como la gobernan-
za, el financiamiento, la gestión de la fuerza laboral, la gestión de la información y la prestación
de servicios de salud influirán en la capacidad de los actores para reducir riesgos para la salud
relacionados con el clima. Estos aspectos se deben considerar para garantizar que las medidas de
gestión de los riesgos del clima se integren al sistema de salud y sean suficientemente protectoras,
costoeficientes y receptivas a las diferentes condiciones y necesidades en un clima cambiante
(véanse los recuadros 13 y 14).


Conocer los puntos fuertes y débiles del sistema de salud y de programas específicos para
responder a cambios y sorpresas es de importancia fundamental para planificar las modificaciones




2.0 PASOS PARA REALIZAR UNA EVALUACIóN DE LA VULNERABILIDAD Y LA ADAPTACIóN


32 l Proteger la salud frente al cambio climático


Recuadro 13 Fortalecimiento de los sistemas de salud a fin de prepararse para el cambio climático
Por Bettina Menne, OMS/EURO


El fortalecimiento de los sistemas de salud


para abordar los riesgos adicionales del


cambio climático para la salud reduciría la


carga de morbilidad actual y futura. Las


intervenciones del sistema de salud


encaminadas a prepararse para el cambio


climático abarcan lo siguiente:


• Proporcionar liderazgo y gobernanza
promoviendo la salud en todas las políticas.


El sector salud tiene un reto—y una


oportunidad—de demostrar su liderazgo y


responsabilidad frente al cambio climático,


mediante su actuación, su liderazgo en la


formulación de planes nacionales de


adaptación del sector que consideren la


manera en que las intervenciones


relacionadas con el cambio climático


realizadas en otros sectores podrían afectar


a la salud de la población actual y futura, y


mediante su promoción de la equidad y la


buena gobernanza en las políticas


nacionales y regionales.


• Establecer sistemas de información que
recopilen oportunamente datos pertinentes


sobre las poblaciones y regiones vulnerables


y la incidencia y el alcance geográfico de los


resultados de salud susceptibles a los


efectos del clima. Esto incluye la


colaboración con los servicios


meteorológicos e hidrológicos nacionales


para conseguir que se recojan datos


ambientales apropiados en la misma escala


que los datos de salud, y que las políticas y


programas sean eficaces para abordar los


resultados de salud susceptibles a los


efectos del clima.


• Velar porque haya suficientes recursos
humanos y financieros para proteger a los


individuos y las comunidades de los efectos


del cambio climático en la salud. Esto incluye


impartir capacitación y aumentar la


capacidad de los profesionales y del público


para apoyar los esfuerzos encaminados a


reducir los riesgos para la salud y prestar


servicios eficaces durante crisis y desastres.


.


La preparación para una crisis de salud y su


prevención se vuelve más compleja con un


ambiente mundial cambiante. El número cada vez


mayor de incidentes relacionados con fenómenos


meteorológicos (por ejemplo, olas de calor,


inundaciones, sequías, tormentas de viento) y la


creciente amenaza de una pandemia de gripe


humana ponen de relieve la necesidad de


cooperación mundial, a fin de fortalecer las


defensas de salud pública para responder a


problemas internacionales de salud emergentes.


La OMS/EURO, en consulta con muchos asociados


y países, ha creado una herramienta que


presenta un panorama de los atributos


esenciales considerados vitales si un país cumple


con sus obligaciones nacionales e


internacionales en materia de preparación para


una crisis de salud. Su objetivo es reducir al


mínimo los efectos en salud de las emergencias y


crisis futuras, abordando las deficiencias de la


capacidad de recuperación de los sistemas de


salud para responder a todas las amenazas. No


facilita detalles técnicos ni tiene por objeto


reemplazar los procesos de planificación de los


sistemas de salud. Más bien, contribuye a reducir


la complejidad del proceso de preparación para


una crisis a unidades manejables que permiten al


ministerio de salud hacer lo siguiente:


• Identificar las tareas que se deben desempeñar.


• Establecer responsabilidades respecto a
tareas específicas.


• Determinar las relaciones de una tarea con
otros asociados, sectores y disciplinas para


realizar sinergias con los recursos.


• Comprobar que se complete la tarea.


• Evaluar la situación actual de la planificación
de la preparación de los sistemas de salud


para una crisis y emergencias.


Esta herramienta se basa en los seis pilares del


Marco OMS del Sistema de Salud (véase figura


4) y subraya los elementos clave inherentes al


mismo para separar y clasificar los diferentes


componentes esenciales para un proceso


integral y eficaz de preparación para una crisis


de salud.


La herramienta está diseñada para uso de los


expertos del ministerio de salud y de otras


instituciones (institutos nacionales, ONG,


organismos de las Naciones Unidas, etc.)


involucradas en la preparación del sistema de


salud para una crisis, y algunos de sus


elementos pueden ser utilizados por funciona-


rios de todos los niveles del sistema de salud,


cuya tarea sea coordinar actividades relacio-


nadas con la preparación para una crisis de


salud. Dado que los sistemas de salud y la


infraestructura de apoyo a los mismos varían


de un país a otro, cualquier planificación debe


adaptarse para tener cabida en el contexto


nacional. Por consiguiente, se recomienda a los


usuarios adaptar este recurso para ajustarlo a


las necesidades a nivel nacional y local.


Recuadro 14 ¿Está el sistema de salud suficientemente preparado para una crisis?
Por Gerard Rockenschaub, OMS/EURO




2.0 PASOS PARA REALIZAR UNA EVALUACIóN DE LA VULNERABILIDAD Y LA ADAPTACIóN


Proteger la salud frente al cambio climático l 33


necesarias, a fin de aumentar la capacidad de recuperación del sistema. La figura 4 y el cuadro 6
(véase página 48) destacan los componentes y recursos importantes necesarios para garantizar el
funcionamiento del sistema de salud y su capacidad de recuperación.


2.3 Comprensión de las repercusiones futuras sobre la salud


2.3.1 Futuros riesgos para la salud y repercusiones del cambio climático
Los efectos en la salud que se puedan producir en determinado lugar dependerán del cambio
climático real experimentado y de la vulnerabilidad de la comunidad y la región. Las
repercusiones reales también estarán determinadas por las medidas tomadas, dentro y fuera
del sector salud, para abordar los riesgos proyectados y la vulnerabilidad y prevenir resulta-
dos de salud negativos. Por ejemplo, la eficacia de los programas de vigilancia y control de
enfermedades transmitidas por vectores está determinada, en parte, por elecciones hechas en
otros sectores que afectan al acceso al agua potable y a la capacidad de la infraestructura para
resistir inundaciones.


2.3.2 Describir la manera en que los riesgos de resultados de salud
susceptibles a los efectos del clima, en particular en las
poblaciones y regiones más vulnerables, pueden cambiar en los
próximos decenios independientemente del cambio climático


Los cambios en los factores demográficos, el desarrollo socioeconómico, la urbanización y
otros determinantes importantes están asociados con aumentos o disminuciones en la
incidencia y el alcance geográfico de los resultados de salud susceptibles a los efectos del
clima. Para calcular cómo estos factores probablemente aumentarán o disminuirán en el
futuro, se requiere prorratear con exactitud el incremento de los riesgos del cambio climático
para la salud.


2.3.3 Calcular la posible carga adicional de resultados de salud
adversos debidos al cambio climático


2.3.3.1 Seleccionar métodos cualitativos o cuantitativos para proyectar futuros
riesgos en la salud


La posible carga adicional de resultados de salud susceptibles a los efectos del clima puede
calcularse cualitativa o cuantitativamente, según la información, los recursos y la
capacidad disponibles. Los métodos cuantitativos pueden usarse para la modelización de
relaciones y la extrapolación de cargas y riesgos futuros. Cualitativamente, se pueden
utilizar dictámenes de expertos y escenarios cualitativos hipotéticos para estimar las
repercusiones futuras (véanse los recuadros 15 y 16).


2.3.3.2 Enfoques cualitativos


Impacto del cambio climático en el agua y
saneamiento, aumentando la vulnerabilidad de
las familias.


Foto: OM
S/Jim


Holm
e




2.0 PASOS PARA REALIZAR UNA EVALUACIóN DE LA VULNERABILIDAD Y LA ADAPTACIóN


34 l Proteger la salud frente al cambio climático


El análisis cualitativo permite estimar cambios en períodos más breves. Por ejemplo, hay
n casos de malaria actualmente en una región particular. Se planifica un programa nuevo
para reducir la carga en un 20%, teniendo en cuenta el crecimiento demográfico, la
distribución de mosquiteros tratados con insecticidas y los programas de control
integrado de vectores. Por consiguiente, cabe prever razonablemente que la carga futura
de malaria se espera que esté entre la carga actual y el 80% de la carga actual. En otra
región, no se prevé que los programas de control cambien, pero sí que el crecimiento
demográfico aumente el número de casos en un 10%. Esta descripción es el punto de
referencia en comparación con el cual se evaluarán las posibles cargas adicionales del
cambio climático sobre la salud.


Las proyecciones cualitativas de los posibles cambios en los riesgos para la salud también
pueden basarse en escenarios sencillos de cambio climático, como un aumento de 1 °C de
temperatura como promedio en 20 años, y un aumento del 10% en la variabilidad de las
precipitaciones. Las proyecciones climatológicas utilizadas en la comunicación nacional
de un país a la CMNUCC u otras evaluaciones deben informar sobre el escenario
aplicado. Sobre la base de los resultados de los pasos anteriores de la evaluación (véase la
sección 2.2), los funcionarios de salud pública y otros expertos pueden calcular las
posibles cargas futuras sobre la salud. Por ejemplo, en zonas rurales de países tropicales
con poco acceso al agua potable y a un saneamiento adecuado, un aumento de los
promedios de temperatura y de la variabilidad de las precipitaciones probablemente
aumentará la carga de enfermedades diarreicas. Las consecuencias de este aumento


Recuadro 15 Estimaciones cualitativas de futuros efectos del cambio climático en la salud basadas
en dictámenes de expertos


Durante la evaluación de riesgos para la salud y


respuestas realizadas en la primera evaluación


nacional de Portugal, se procedió a una evaluación


cualitativa de las posibles repercusiones del


cambio climático en las enfermedades de


transmisión vectorial, incluyendo malaria, fiebre


del Nilo Occidental, esquistosomiasis, fiebre


botonosa del Mediterráneo y leishmaniasis; las dos


últimas son endémicas en Portugal. Aunque los


casos humanos de enfermedades de transmisión


vectorial han disminuido en general, en los últimos


decenios, muchos vectores competentes siguen


presentes en Portugal. El riesgo de transmisión de


enfermedades se clasificó cualitativamente sobre


la base de la distribución de los vectores y la


abundancia y la prevalencia de los agentes


patógenos. Se construyeron cuatro líneas


evolutivas breves de condiciones futuras


verosímiles basadas en el clima actual y el cambio


climático proyectado, suponiendo la distribución y


prevalencia actuales de los vectores y parásitos, o


la introducción de poblaciones focales de vectores


infectados por el parásito. Estas líneas evolutivas


se examinaron con expertos para calcular los


niveles de riesgo de transmisión. Con respecto a la


fiebre botonosa del Mediterráneo, el riesgo de


transmisión resultó alto en todas las líneas


evolutivas, lo cual sugiere que el cambio climático


probablemente tendrá repercusiones limitadas.


Con respecto a las otras enfermedades, el nivel de


riesgo variaba según las líneas evolutivas. Por


ejemplo, el riesgo de padecer leishmaniasis varió


de mediano con el clima actual a alto en ambas


líneas evolutivas de cambio climático. El riesgo de


padecer esquistosomiasis varió de muy bajo (clima


actual y distribución actual de vectores) a mediano


(cambio climático e introducción focal).


Fuente: Basado en Casimiro et al. (2006).




2.0 PASOS PARA REALIZAR UNA EVALUACIóN DE LA VULNERABILIDAD Y LA ADAPTACIóN


Proteger la salud frente al cambio climático l 35


Recuadro 16 Las líneas evolutivas cualitativas sobre la salud ayudan a explorar los futuros riesgos
potenciales para la salud en Tashkent, Uzbekistán
Por Joy Guillemot, OMS, preparado por el Grupo de Trabajo de Uzbekistán sobre Cambio Climático y Salud,
Reunión de la OMS y el Ministerio de Salud sobre Cambio Climático y Salud, julio del 2010


En un taller de planificación de evaluaciones


de la vulnerabilidad y la adaptación,


profesionales de la salud y de otros sectores


elaboraron una línea evolutiva cualitativa


para describir la salud futura. El ejercicio


tenía por objeto identificar los determinantes


de la salud y la exposición susceptible al


cambio climático e imaginar posibles clases


de efectos en la salud que podrían


desarrollarse en los próximos 20 años en


Uzbekistán. Este ejercicio se utilizó para


diseñar evaluaciones mediante tormentas de


ideas y para identificar cuáles determinantes


y resultados de salud podrían explorarse aún


más con estudios e información adicional.


Se prevé que en el 2030 en Tashkent habrá


una proporción mayor de menores de 14 años


y de mayores de 55 años, lo cual aumentará el


número de individuos vulnerables a riesgos


para la salud. Si los medios de vida rurales y


la industria crecen más lentamente que las


oportunidades urbanas, las presiones


migratorias hacia zonas urbanas seguirán


aumentando de aquí al 2030. Los principales


cambios que podrían afectar a la exposición y


la vulnerabilidad incluyen lo siguiente:


• Podría haber mayores emisiones de gases
de efecto invernadero como resultado de


aumentos del volumen del tránsito y de la


actividad industrial y comercial. Estas


actividades también aumentarían la


contaminación del aire y el ozono a ras del


suelo.


• La continua urbanización acelerada y el
aumento de la población podrían contribuir a


una mayor producción de residuos sólidos,


con la consiguiente contaminación del suelo


y del agua; esto aumentaría la presión


ejercida sobre los servicios sociales y


públicos que se ocupan de los desechos y la


contaminación. Probablemente se


resentirían la calidad y cantidad del


suministro de agua.


• La expansión continua de los centros
urbanos que reduce la superficie de tierras


de cultivo podría reducir la capacidad de


producir alimentos locales, en particular


frutas, verduras y granos.


• Las temperaturas más altas podrían hacer
aumentar la demanda de energía para


equipos de aire acondicionado.


Si las condiciones sociales y ambientales se


asemejaran a esta situación, se prevé que


aumentarían los riesgos asociados a


trastornos cardiovasculares y


cardiopulmonares, alergias, complicaciones


e infecciones de las vías respiratorias


superiores. Una mayor urbanización y


contaminación también podrían hacer


aumentar los problemas de salud mental, el


cáncer y los accidentes y lesiones resultantes


de la intensificación del tránsito. Las


infecciones intestinales agudas y las


enfermedades vinculadas a la desnutrición


podrían aumentar entre los niños. La


disponibilidad y calidad de alimentos y de


agua no se abordaron. Probablemente habrá


agentes patógenos y vectores emergentes o


nuevos. Semejante situación de salud


impondrá de múltiples maneras mayores


exigencias al sistema de salud actual. Es


posible que para entonces se disponga del


seguro de enfermedad universal, lo cual


aumentaría el acceso a los servicios de salud


esenciales.


proyectado para el control de estas enfermedades dependerán de la
eficacia y la cobertura geográfica de los programas actuales. En lo
posible, las cargas futuras sobre la salud deben calcularse en la escala
en que se ejecutan las políticas y los programas (es decir, comunidad,
ciudad o región).


2.3.3.3 Enfoques cuantitativos
En general, se suelen utilizar modelos para calcular cuantitativamente
cómo podrían aumentar o disminuir los riesgos del cambio climático en


Un agricultor
comprueba la
temperatura
dentro de un
invernadero
en Wangdi,
Buhtan.


Foto: IFAD/Anwar Hossain




2.0 PASOS PARA REALIZAR UNA EVALUACIóN DE LA VULNERABILIDAD Y LA ADAPTACIóN


36 l Proteger la salud frente al cambio climático


Cuadro 4 Resumen de los principales resultados de la evaluación de
riesgos de Oceanía para el 2050


Exposición Impacto de salud
estimado


Impacto de salud de
referencia


Impacto de salud futuro


Temperaturas
extremas (frío y


calor)


Mortalidad atribuible
en el grupo de >65


años de edad


1.100 defunciones anuales (en
10 ciudades); las ciudades de
clima templado tienen mayor
mortalidad por calor que las


ciudades tropicales


Mortalidad anual entre 1.400
y 2.000, según el escenario;
el aumento de la mortalidad
por calor compensará con
creces la disminución de la


mortalidad por frío


Pluviosidad
(tierra adentro)


Incidencia anual de
defunciones y lesiones


La tasa promedio de
mortalidad anual en


Australia (1970–2001) fue
0.41/millón (tasas estatales


variaron de 0,05 a 3,1); la
tasa de lesiones fue 1.9/


millón (variando de 0.1–8.7).


La tasa pronosticada de
mortalidad anual fue de
0.53–0.61/millón (tasas


estatales varían de 0,06 a
4,8); la tasa de lesiones fue


1.99/millón (variando de
0.22–13.77).


Temperatura y
pluviosidad


Población residente en
zonas de transmisión
potencial de malaria


Casos importados solamente
Expansión sustancial de la


zona malárica hacia el
sudeste


Presión de
vapor


Población residente en
zonas de transmisión
potencial de dengue


No hay dengue establecido,
pero en la mayor parte de


los años en el extremo
nordeste de Australia hay


brotes locales introducidos
por viajeros infectados


Expansión sustancial de la
zona con dengue hacia el


sudeste y el oeste


Temperatura
Incidencia anual de


enfermedades
diarreicas


Entre los aborígenes
residentes en comunidades
áridas remotas hay niveles
elevados de enfermedades


diarreicas


Un aumento del 10% (5 a 18%)
en el número anual de


ingresos hospitalarios de
niños aborígenes por


enfermedades diarreicas


la salud con el transcurso del tiempo, en particular durante períodos prolongados (véase el
recuadro 17). Los modelos de salud permiten explorar la variedad de posibles repercusiones
de un clima cambiante en el contexto de otros controladores de la salud de la población para
entender mejor dónde, cuándo y en qué grupos de población podrían aparecer resultados de
salud negativos. Los gestores de riesgos pueden identificar las poblaciones y regiones
vulnerables para facilitar la formulación y la ejecución de políticas y medidas de adaptación, a
fin de reducir las repercusiones negativas proyectadas. Los tomadores de decisiones también
pueden utilizar resultados del modelo de decisiones “resistentes al clima”, para velar mejor
porque las políticas y programas aplicados sean elásticos ante las características y tendencias
meteorológicas cambiantes (Ebi y Burton, 2008). Los modelos desarrollados para otros


La OMS y colaboradores elaboraron métodos de


estimación cuantitativa de la carga de morbilidad


resultante del cambio climático (Campbell-


Lendrum y Woodruff, 2007). Los métodos


comprenden lo siguiente:


• Identificar los resultados de salud
susceptibles a las influencias climáticas y


obtener estimaciones de sus cargas


actuales


• Cuantificar las relaciones entre variables
climáticas y no climáticas, y resultados de


salud seleccionados.


• Definir escenarios futuros sobre la base de
determinantes climáticos y otros


determinantes.


• Vincular estas relaciones para calcular la
futura carga de morbilidad, probablemente


atribuible tanto al clima como a factores de


riesgo no climáticos.


Se aplicó este método para evaluar


cuantitativamente los riesgos de efectos del


cambio climático en la salud en Oceanía


(McMichael et al., 2003b). En el cuadro 4 se


muestra la variedad de efectos en salud


evaluados y los principales resultados.


Recuadro 17 Desarrollo de proyecciones cuantitativas de los efectos del cambio climático en la
salud en Oceanía
Por Diarmid Campbell-Lendrum, OMS




2.0 PASOS PARA REALIZAR UNA EVALUACIóN DE LA VULNERABILIDAD Y LA ADAPTACIóN


Proteger la salud frente al cambio climático l 37


Figura 5 Defunciones estimadas atribuibles al calor en Brisbania,
Australia, en el 2050


Número de defunciones
atribuibles al calor


142


Efecto de la
temperatura


Efecto del
envejecimiento


Ambos efectos


791


2050


933


Punto de referencia = 134


sectores, como la gestión de emergencias y la agricultura, pueden servir de base o de
complemento de los modelos de salud para facilitar la comprensión de la manera en que
podría cambiar la vulnerabilidad a los efectos en la salud.


Se requiere cautela cuando se usan modelos para proyectar los riesgos del cambio climático
en la salud. La modelización puede ser una tarea compleja que requiere conocimientos
técnicos muy especializados e información específica, cuya adquisición requiere tiempo y
esfuerzo. La capacidad para diseñar y aplicar modelos a fin de proyectar efectos en la salud
puede promoverse mediante cursos de capacitación y otros mecanismos. Una meta de la
evaluación podría ser fortalecer la capacidad para la investigación y aumentar la disponibili-
dad de modelos para proyectar efectos en la salud en estudios futuros.


Recuadro 17 Continuación


Los resultados de la evaluación ilustraron la


importancia relativa de las influencias climáticas


y no climáticas. Por ejemplo, mostraron que


aunque las temperaturas en ascenso


probablemente causen un aumento significativo


del número de defunciones atribuibles al calor


en ciudades australianas, se prevé que la


tendencia hacia una población más anciana (más


sensible al calor extremo) aumentará en un


grado aún mayor la vulnerabilidad de


comunidades e individuos. Las autoridades de


salud tendrán que hacer planes para el aumento


general de los riesgos asociados a los factores


climáticos y no climáticos.


En la figura 5 se muestra el efecto de un


aumento gradual de las temperaturas y de las


tendencias al envejecimiento en el número


anual estimado de defunciones por estrés


térmico en Brisbania, Australia, en el 2050.


Una ventaja de este método es que permite


tener en cuenta tanto la magnitud de la carga


básica de morbilidad como la magnitud del


cambio proporcional. También puede utilizarse


para hacer una estimación global de los


efectos del cambio climático en una amplia


variedad de senderos de impacto y


proporcionar alguna indicación de la


importancia relativa de diferentes impactos en


salud (por ejemplo, si cambios en la frecuencia


de inundaciones pueden ser un problema de


salud mayor o menor que el aumento de la


malaria).


La limitación principal es que solo puede


aplicarse útilmente a senderos de impacto en


salud si hay información suficiente para


establecer modelos cuantitativos. Por ejemplo,


aunque quizá sea posible producir cálculos


razonables del efecto del cambio climático


sobre la carga de diarrea, actualmente no hay


ningún modelo para evaluar los posibles


efectos en la salud de sequías más frecuentes,


o de la desaparición gradual de glaciares que


proveen de agua dulce a grandes grupos de


población. Este método, por consiguiente, tal


vez deba utilizarse junto a otros enfoques


cualitativos para proporcionar una evaluación


más integral de la vulnerabilidad.




2.0 PASOS PARA REALIZAR UNA EVALUACIóN DE LA VULNERABILIDAD Y LA ADAPTACIóN


38 l Proteger la salud frente al cambio climático


2.3.3.4 Identificar los períodos por analizar
El equipo de evaluación decidirá los plazos que abarcará la evaluación. Para ello será preciso
equilibrar las necesidades de los encargados de adoptar las decisiones, que a menudo se centran
en los próximos 5 a 10 años, con la necesidad de comprender cómo el cambio climático podría
afectar a los riesgos para la salud durante decenios o más. Un reto particular radica en considerar
cómo cambiarán probablemente otros factores con el transcurso del tiempo, por ejemplo factores
demográficos, la urbanización y el desarrollo socioeconómico. Cuanto más largas sean las
proyecciones, más inciertos serán los cambios en esos y otros factores. La elección de los períodos
dependerá del enfoque de la evaluación. Por ejemplo, si una meta de la evaluación es determinar
las necesidades y la vulnerabilidad de la infraestructura de atención de salud, interesaría un
período largo. Los edificios nuevos duran normalmente muchos decenios, y convendría saber si
las posibles ubicaciones podrían experimentar mayores repercusiones de futuros incidentes por
fenómenos meteorológicos extremos, tales como inundaciones. La elección de los períodos
también dependerá de la disponibilidad de datos sobre los cambios proyectados.6


Debido a la inercia del sistema climático, las concentraciones atmosféricas actuales de dióxido de
carbono y otros gases de efecto invernadero condenan a la Tierra a varios decenios de cambio
climático, independientemente de la tasa y del grado de reducción de las emisiones de esos gases.
Por consiguiente, las proyecciones para los próximos decenios no necesariamente deben tener en
cuenta las emisiones de gases de efecto invernadero, en diferentes situaciones, como los
escenarios de emisiones de referencia normalizadas (SRES, por sus siglas en inglés; véase el
recuadro 18). Sin embargo, al proyectar los posibles efectos en salud de los cambios de las
temperaturas y las precipitaciones en esos períodos, se deben tener en cuenta los cambios
demográficos, el crecimiento económico y otros factores de confusión.


Las proyecciones a más largo plazo deben tener en cuenta diferentes escenarios de emisiones,
además de otros factores; posibles períodos de proyecciones son los decenios de 2060, 2070 y
2100. Todo período elegido debe ser pertinente para los tomadores de decisiones. Los escenarios
pueden ser cualitativos o cuantitativos, o pueden incluir elementos de ambos; por ejemplo,
pueden construirse con proyecciones cuantitativas de cambios demográficos combinadas con
descripciones de las vías posibles de desarrollo de la infraestructura de salud pública y la
prestación de servicios de salud en una región particular.


6 Las proyecciones de cambios climáticos y de otros factores se pueden obtener consultando el Centro de
Distribución de Datos en http://www.ipcc-data.org/. La División de Población de la Naciones Unidas tiene
proyecciones demográficas a nivel nacional para 2050 en todos los países en: http://www.un.org/popin/
wdtrends.htm.




Proteger la salud frente al cambio climático l 39


2.0 PASOS PARA REALIZAR UNA EVALUACIóN DE LA VULNERABILIDAD Y LA ADAPTACIóN


Figura 6 Escenarios alternativos de desarrollo socioeconómico
descritos en el Informe Especial del IPCC sobre
Escenarios de Emisiones (IE-EE)


Hincapié en lo económico


In
te


gr
ac



n


m
un


di
al


Línea evolutiva A1


Mundo: orientado al mercado
Economía: crecimiento per cápita más
acelerado
Población: alcanza un pico en el 2050 y
disminuye después
Governanza: interacciones regionales
fuertes; convergencia de ingresos
Tecnología: tres grupos de escenarios:
• A1FI:intensidaddecombustiblesfósiles
• A1T:fuentesdeenergíanofósiles
• A1B:equilibrioentretodaslasfuentesde
energía


Línea evolutiva A2


Mundo: diferenciado
Economía: orientación regional; crecimiento
per cápita menos acelerado
Población: aumenta continuamente
Governanza: autonomía y preservación de las
identidades locales
Tecnología: desarrollo más lento y
fragmentado


Hincapié en lo regional


Línea evolutiva B1


Mundo: convergente
Economía: basada en los servicios y la
información; crecimiento más lento que en la
A1
Población: igual que en la A1
Governanza: soluciones mundiales a la
sustentabilidad económica, social y ambiental
Tecnología: limpia con aprovechamiento
eficiente de los recursos


Línea evolutiva B2


Mundo: soluciones locales
Economía: crecimiento intermedio
Población: aumenta continuamente a un
ritmo más lento que en la A2
Governanza: soluciones locales y regionales
para la protección ambiental y la equidad
social
Tecnología: más rápida que en A2; menos
rápida y más diversa que en A1/B


Hincapié en lo ambiental


ß


ß


ß


ß


Los SRES se desarrollaron como imágenes


alternativas de la manera en que se podría


desplegar el futuro (Nakicenovic, 2000). Se


elaboraron cuatro líneas evolutivas narrativas


diferentes para describir las relaciones entre


fuerzas impulsoras, tales como el crecimiento


demográfico y económico y sus efectos sobre las


emisiones de gases de efecto invernadero (véase


figura 6). No se signaron probabilidades a


escenarios individuales. No hay un solo escenario


posible o mejor. Ninguno de los escenarios


representa una estimación de una tendencia


fundamental para todas las fuerzas impulsoras o


emisiones.


Cada línea evolutiva de SRES supone una dirección


marcadamente diferente del desarrollo futuro, a


fin de que las cuatro líneas evolutivas difieran de


manera cada vez más irreversible. Las líneas


evolutivas se crearon a lo largo de dos dimensio-


nes—los modelos de desarrollo mundiales frente


a los regionales y si los principales problemas


serían económicos o ambientales. Es importante


señalar que los escenarios no cubren todos los


posibles mundos futuros. Por ejemplo, no hay


ningún mundo de SRES donde los ingresos


absolutos sean constantes o disminuyan. Las


líneas evolutivas A2 y B2 se usan con frecuencia al


modelar efectos en la salud.


La línea evolutiva A2 describe un mundo muy


heterogéneo con un tema fundamental de


autonomía y preservación de las identidades


locales. Las características de la fecundidad en


todas las regiones varían lentamente, dando


lugar a aumentos continuos de la población


mundial. El desarrollo económico está


fundamentalmente orientado hacia el nivel


regional, y el crecimiento económico per cápita y


el cambio tecnológico se fragmentan y son más


lentos en comparación con los otros escenarios.


La línea evolutiva B2 describe un mundo donde se


hace hincapié en soluciones locales a la


sostenibilidad económica, social y ambiental. Es


un mundo donde la población mundial aumenta


continuamente (a una tasa más lenta que en la


A2), los niveles de desarrollo económico son


intermedios y el cambio tecnológico es menos


rápido y más diverso que en las líneas A1 y B1.


Recuadro 18 Escenarios de emisiones de referencia normalizadas (SRES por sus siglas en inglés)




2.0 PASOS PARA REALIZAR UNA EVALUACIóN DE LA VULNERABILIDAD Y LA ADAPTACIóN


40 l Proteger la salud frente al cambio climático


2.4 Adaptación al cambio climático: establecimiento de
prioridades e implementación de la protección de la salud


2.4.1 Identificar y priorizar políticas y programas a fin de abordar los
riesgos para la salud actuales y proyectados


La adaptación a los riesgos del cambio climático para la salud es esencialmente un proceso de
gestión de riesgos. Varios documentos de orientación no específicos para el sector salud
describen enfoques para identificar y controlar los riesgos del cambio climático, por ejemplo
los siguientes:


• Marco de políticas de adaptación: http://www.asocam.org/biblioteca/ASO_SEM9_025.pdf
(en español) http://www.undp.org/climatechange/adapt/apf.html (en inglés).


• Efectos del cambio climático y gestión de riesgos: Guía para las empresas y el gobierno
(Departamento del Cambio Climático, Australia) : http://www.climatechange.gov.au/en/
what-you-can-do/community/local-government/risk-management.aspx.


• Adaptación al cambio climático: Riesgo, incertidumbre, marco para la toma de decisiones
y herramienta de desarrollo (Programa de Efectos del Clima, Reino Unido): http://www.
ukcip.org.uk/index.php?option=com_content&task=view&id=62.


• Adaptación a la variabilidad y el cambio climático: Manual de Orientación para la Planifica-
ción del Desarrollo (Agencia para el Desarrollo Internacional de los Estados Unidos): http://
www.usaid.gov/our_work/environment/climate/docs/reports/cc_vamanual.pdf.


• Preparación para el Cambio Climático: Una guía para los gobiernos locales, regionales y
estatales (Grupo para Efectos del Clima de la Universidad de Washington, Condado King,
WA; ICLEI, Estados Unidos): http://www.cses.washington.edu/db/pdf/snoveretalgb574.pdf.


• Cambio Climático, Cambio de Guía de Comunidades y Cuaderno de Trabajo para la
Adaptación Climática Municipal: http://www.iclei.org/index.php?id=8708.


• Análisis de capacidad y vulnerabilidad climática (CARE): http://www.careclimatechange.
org/files/adaptation/CARE_CVCA_Handbook-2009-Spanish.pdf (en español) http://www.
careclimatechange.org/cvca/CARE_CVCAHandbook.pdf (en inglés).


2.4.2 Identificar políticas y programas adicionales de salud pública y
atención de salud para prevenir probables cargas futuras sobre
la salud


En un paso anterior de la evaluación se determinaba la eficacia de las políticas y programas
actuales para identificar, prevenir y controlar la aparición de resultados de salud asociados a la
variabilidad del clima y al cambio climático actuales. En esta parte de la evaluación se examina la
manera de identificar y sugerir posibles modificaciones de las políticas y programas actuales y
planificados, y de las nuevas políticas y medidas que podrían ser necesarias, a fin de prepararse y
responder a los riesgos para la salud actuales y emergentes asociados al cambio climático. Los
funcionarios de salud pública y los socios involucrados en el diseño y la ejecución de los




2.0 PASOS PARA REALIZAR UNA EVALUACIóN DE LA VULNERABILIDAD Y LA ADAPTACIóN


Proteger la salud frente al cambio climático l 41


programas en curso suelen ser los mejor ubicados para identificar las modificaciones apropiadas,
ya que saben bien lo que resulta eficaz (y por qué), dónde se necesitan mejoras, los problemas que
deben abordarse para una aplicación eficaz de las políticas y programas, incluyendo la esfera de
los recursos humanos y económicos, y los enfoques necesarios para superar obstáculos institu-
cionales (véase el recuadro 19).


El diseño y la ejecución de las políticas y programas en una región específica tienen lugar dentro
del contexto de factores que cambian lentamente, que son determinantes parciales de la
magnitud del impacto experimentado y que son específicos para una región o población. Estos
pueden consistir en la vulnerabilidad de una población y una región, factores sociales y
culturales, y el estado de la infraestructura de salud pública y los servicios de atención de salud.
Para reducir eficazmente las repercusiones del cambio climático en la salud, se requerirán
medidas encaminadas a abordar la vulnerabilidad subyacente dentro y fuera de la red sanitaria
oficial, por ejemplo mejorar la capacidad de recuperación de los establecimientos y servicios de
asistencia en salud, reducir las disparidades socioeconómicas y prestar servicios a las poblaciones
vulnerables.


Muchas intervenciones recomendadas por socios probablemente serán modificaciones para
corregir deficiencias en políticas y programas actuales, a fin de abordar los cambios en la
incidencia y el alcance geográfico de las enfermedades. Por ejemplo, el grado de eficacia de
programas diseñados para prevenir enfermedades de transmisión alimentaria, como la
salmonelosis, varía entre los países desarrollados (Kovats et al., 2004). El diseño y la aplicación de
cambios graduales de política deben basarse en un conocimiento de la suficiencia de las políticas
y programas existentes y de cómo podría variar su eficacia en diferentes escenarios de cambio
climático. Dado que el riesgo de intoxicación alimentaria por salmonella puede aumentar con
ascensos de la temperatura ambiente que favorecen el crecimiento y la propagación de bacterias,
el fortalecimiento de los programas actuales de control de la salmonelosis y el mejoramiento de
las medidas encaminadas a promover el cumplimiento de las directrices apropiadas de manipu-
lación de alimentos pueden hacer reducir la carga de morbilidad actual y futura, sin importar los
cambios climáticos futuros.


Dado que las actividades de vigilancia y respuesta son piedras angulares del control de las
enfermedades infecciosas, en muchas regiones probablemente se necesitarán modificaciones
para incorporar los riesgos del cambio climático, por ejemplo haciendo extensivos los programas
actuales de vigilancia a zonas donde los cambios meteorológicos y climáticos puedan facilitar la
propagación de enfermedades transmitidas por vectores, por alimentos y por el agua. En muchos
países de bajos ingresos, resulta difícil cumplir con los continuos compromisos financieros y de
capital humano necesarios para los programas de vigilancia. Dado que muchos donantes y
organizaciones bilaterales e internacionales están utilizando los resultados de las evaluaciones de
la vulnerabilidad y la adaptación frente al cambio climático, a fin de establecer prioridades para
un financiamiento adicional, al destacar las repercusiones del cambio climático para los
programas de vigilancia y respuesta se ofrecería una posibilidad de obtener recursos necesarios.


La información recopilada de los programas de vigilancia sobre algunos resultados de salud
susceptibles a los efectos del clima pueden servir de base para sistemas de alerta anticipada, con




2.0 PASOS PARA REALIZAR UNA EVALUACIóN DE LA VULNERABILIDAD Y LA ADAPTACIóN


42 l Proteger la salud frente al cambio climático


Cuadro 5 Asuntos prioritarios del plan de adaptación para la salud
Riesgo para la salud Tamaño de la población


en riesgo: 0=pequeño,
10=grande


Probabilidad de
daños: 0=baja


10=alta


Total Plazo


Olas de calor y rachas de frío 6 6 12 M


Flujos de lodo 3 4 7 M


Seguridad alimentaria e
inocuidad de los alimentos


4 3 7 S


Calidad del agua 6 4 10 S


Enfermedades infecciosas 7 7 14 L


Migración 2 3 5 S


Calidad del aire 4 5 9 M


Enfermedades
cardiovasculares


6 7 13 L


Enfermedades respiratorias 4 5 9 M


miras a reducir la magnitud o la extensión de brotes de enfermedades (OMS, 2005). Si están bien
diseñados, los sistemas de alerta anticipada pueden ajustarse para incorporar los aumentos
proyectados en la variabilidad y el cambio climáticos y, de esta manera, prevenir aumentos de la
carga de resultados de salud adversos.


Pueden necesitarse políticas y programas para abordar situaciones en las cuales puedan
atravesarse umbrales y ello dé lugar a grandes aumentos de resultados de salud negativos, sea
porque algún elemento de la transmisión de enfermedades se aproxime a sus condiciones límite,
o porque haya un cambio meteorológico repentino o grande. También pueden necesitarse
políticas y programas para abordar nuevos riesgos. La ola de calor europea del 2003 podría
clasificarse como una amenaza nueva porque su intensidad y duración superaron los márgenes
históricos registrados (Beniston y Díaz, 2004; Stott et al., 2004).


S corto plazo M mediano plazo L largo plazo


Para elaborar un plan de adaptación nacional de


los sistemas de salud, el Ministerio de Salud de la


República Kirguisa involucró a los ministerios


interesados y expertos multidisciplinarios en un


grupo de trabajo aprobado por el Gobierno. El


Ministerio de Salud también colabora con el Grupo


interinstitucional encargado de la elaboración de


la estrategia nacional y el plan de adaptación al


cambio climático de la República Kirguisa. Con el


objeto de definir los elementos del plan de salud,


se celebró un taller que aplicó un enfoque


escalonado que incluía la evaluación comparativa


de riesgos y un análisis con criterios múltiples


para establecer prioridades. Los participantes


utilizaron un enfoque cualitativo para identificar


el tamaño de la población en riesgo y la


probabilidad percibida de daños; además, se


determinaron los plazos de los riesgos (véase


cuadro 5).


Se procedió a una clasificación adicional para


determinar prioridades de adaptación para


reducir la carga sobre la salud. Se aplicaron


los siguientes criterios:


• Costos aproximados de la intervención.


Recuadro 19 Establecimiento de prioridades para la adaptación en la República Kirguisa
Por Ainash Sharshenova, Centro Científico y de Producción de Medicina Preventiva, Ministerio de Salud,
Bishkek, República de Kirguisa


• Beneficios de la intervención para el sector
salud y otros sectores.


• Viabilidad de su implementación con los
servicios o sistemas existentes.


• Perjuicios potenciales de cualquier
intervención.


• Posibles barreras u obstáculos.


• Oportunidades para la implementación.


Los diversos grupos de socios (sector salud,


profesionales de fuera del sector salud, ONG)


clasificaron las prioridades de manera


diferente. Finalmente, las máximas prioridades


establecidas consistían en intervenciones para


abordar el agua, la seguridad alimentaria y la


inocuidad de los alimentos.




2.0 PASOS PARA REALIZAR UNA EVALUACIóN DE LA VULNERABILIDAD Y LA ADAPTACIóN


Proteger la salud frente al cambio climático l 43


2.4.2.1 Identificar todas las políticas y programas de adaptación posibles
Al identificar políticas y programas específicos para sugerirlos a los tomadores de decisiones
sobre la ejecución, puede ser conveniente empezar por generar una lista de todas las opciones
posibles, sin considerar su factibilidad técnica, costo ni otros criterios limitadores (Ebi y
Burton, 2008). Esta variedad teórica de opciones (White, 1986) incluye intervenciones
actualmente en ejecución, intervenciones nuevas o inéditas, y otras intervenciones que son
teóricamente posibles. La lista puede compilarse de un sondeo de políticas, prácticas y
experiencias, de una búsqueda de políticas y programas aplicados en otras jurisdicciones y
otras sociedades, y de una sesión de lluvia de ideas con científicos, profesionales y socios
afectados. La enumeración de toda la variedad de posibles políticas y programas de adapta-
ción ofrece a los tomadores de decisiones más opciones y flexibilidad, con respecto a los
programas que podrían aplicarse para reducir la carga sobre la salud de los riesgos relaciona-
dos con el clima. También suministra información acerca de las opciones limitadas por falta
de tecnología, información o recursos, o como consecuencia de otras políticas y programas.


2.4.2.2 Evaluar políticas y programas para determinar los que pueden
implementarse a corto plazo


El paso siguiente consiste en evaluar las políticas y programas identificados para determi-
nar qué medidas son prácticas para una situación particular, habida cuenta de las
existentes limitaciones tecnológicas, financieras y de capital humano. En este paso, se
genera una lista de políticas y programas de la cual los tomadores de decisiones pueden
elegir. A continuación enumeramos algunos criterios para determinar qué opciones son
prácticas:


• Factibilidad técnica: ¿Es técnicamente viable y está disponible la opción elegida? Por ejemplo,
aunque un programa de vacunación permita abordar los posibles cambios de alcance
geográfico de la malaria, esta opción no está actualmente disponible.


• Factibilidad operacional: ¿Tiene el sistema de salud una fuerza laboral suficiente, recursos
financieros sostenibles, mecanismos de prestación de servicios y conocimientos técnicos y
capacidad para realizar las intervenciones o programas?


• Grado de eficacia: ¿Cuán eficaz es la política o el programa propuesto para reducir la
incidencia del resultado de salud adverso? Por ejemplo, debido a la resistencia a los medica-
mentos, no todos los tratamientos profilácticos de la malaria son eficaces en todas las regiones.


• Aceptabilidad ambiental: ¿Tiene la política o el programa propuesto consecuencias ambienta-
les inadmisibles? Por ejemplo, el avenamiento de humedales puede reducir el número de
criaderos de vectores, pero también tiene consecuencias ecológicas adversas. La resistencia de
vectores a algunos insecticidas es resultado de un mal uso de estos últimos en la agricultura y
en aplicaciones de salud pública.


• Eficiencia económica: ¿Cuán costosa es la política o el programa con relación a los beneficios
esperados? Por ejemplo, si los mosquiteros tratados con insecticida son demasiado costosos
para quienes residen en áreas expuestas, ¿sería rentable suministrar mosquiteros gratuitamen-
te o a un precio subsidiado? ¿Cuánto costaría y quién pagaría? ¿Serían los mosquiteros




2.0 PASOS PARA REALIZAR UNA EVALUACIóN DE LA VULNERABILIDAD Y LA ADAPTACIóN


44 l Proteger la salud frente al cambio climático


utilizados por las personas expuestas o vendidos a comunidades vecinas para complementar
ingresos? ¿Cuáles serían los beneficios en términos de reducción de la incidencia de malaria?


• Aceptabilidad social y legal: ¿Está la política o el programa propuesto en conformidad con las
leyes, costumbres y convenciones sociales de la comunidad o país? Por ejemplo, puede ser
necesario reglamentar el rociamiento de los criaderos de mosquitos con productos químicos
porque, de lo contrario, las personas pueden poner objeciones al rociamiento.


Después de esta evaluación, algunas políticas y programas seguirán siendo viables y otros se
eliminarán o se considerarán inviables en lo inmediato. Esto no significa que no estarán
disponibles en el futuro; el hecho de que un programa teórico no se considere factible puede
ser un incentivo para que, mediante investigaciones, cambio de leyes o educación del público
acerca de los beneficios de una práctica, se encuentren maneras de eliminar los obstáculos
existentes. Las opciones “abiertas” comprenden la variedad práctica actualmente disponible
de políticas y programas de adaptación.


2.4.2.3 Posibles análisis adicionales para la toma de decisiones en materia de
adaptación


Una vez que las políticas y programas se hayan reducido a opciones prácticas, mediante análisis
adicionales es posible identificar y priorizar esas opciones para someterlas a la consideración de
los tomadores de decisiones (Ebi y Burton, 2008). Los análisis se pueden realizar mediante
evaluaciones cuantitativas, dictámenes de expertos o grupos de socios. Pueden necesitarse
criterios adicionales para facilitar la selección de políticas y programas prácticos. Algunos ejem-
plos son los siguientes:


• Intensidad de la exposición (por ejemplo, magnitud y extensión proyectadas de las
inundaciones) e implicaciones de la exposición para el programa.


• Requisitos para la ejecución.


• Disponibilidad de recursos humanos y financieros.


• Compatibilidad con la política actual.


• Meta de oportunidad para su implementación.


• Medidas necesarias para reducir las posibles consecuencias negativas del programa.


Puede ser útil resumir el estado de los conocimientos sobre los que se basa la evaluación de cada
criterio para ayudar a los tomadores de decisiones a que creen el ambiente necesario para la
implementación. Por ejemplo, algunas vacunas requieren que se mantenga en todo momento la
cadena de frío para asegurar su eficacia. Por consiguiente, si la vacunación es el programa más
eficaz para tratar un brote, es preciso adoptar medidas para que las dosis de vacuna se manten-
gan por debajo de cierta temperatura. Una solución a más largo plazo consistiría en establecer
sistemas alternativos de administración de vacunas que no requieran refrigeración.


Esta lista de criterios no es exhaustiva. En la evaluación quizá se desee tener en cuenta otros
criterios. Por ejemplo, las cuencas hidrográficas a menudo trascienden las fronteras nacionales,
de manera que las prácticas de explotación de tierras de un país podrían afectar a las inundacio-
nes en otro. En ese caso, pueden necesitarse cooperación y colaboración transfronterizas.




2.0 PASOS PARA REALIZAR UNA EVALUACIóN DE LA VULNERABILIDAD Y LA ADAPTACIóN


Proteger la salud frente al cambio climático l 45


2.4.3 Priorizar las políticas y programas de salud
pública y atención de salud para reducir las
probables cargas futuras sobre la salud


No es fácil decidir cuáles son los riesgos para la salud más priorita-
rios que deban abordarse primero, dónde se obtendrán mayores
beneficios y reducciones de daños, o qué problema de salud merece
la mayor asignación de recursos. El proceso debe incluir a los socios
pertinentes. Para establecer las prioridades pueden usarse criterios
múltiples que, generalmente, abarcan los siguientes: trascendencia,
beneficios y eficacia, costos y factibilidad. Puede haber otros criterios importantes para los
socios, tales como conservar las instituciones culturales y sociales (véase el recuadro 20). Los
criterios efectivamente utilizados para establecer prioridades dependerán de los objetivos de
la evaluación (por ejemplo, reducir la vulnerabilidad a olas de calor o acrecentar la capacidad
de recuperación frente a las inundaciones):


• La trascendencia se considera para determinar la importancia relativa de las repercusiones
previstas, como la carga posible de los resultados de salud adversos adicionales.


• Los beneficios y la eficacia se consideran para evaluar el grado en que el programa
probablemente reduciría la vulnerabilidad al impacto en salud previsto. Los beneficios del
programa propuesto deben ser mayores que sus costos, teniendo presente lo que hayan
acordado los socios para medir los beneficios. También debe considerarse la flexibilidad
del programa para introducir modificaciones en el contexto del cambio climático.


• Deben calcularse los costos del programa. Abarcan operaciones y mantenimiento,
administración y dotación de personal, equipo y otras necesidades.


• La factibilidad se utiliza para evaluar si el programa puede, de manera realista, ejecutarse
en el contexto de las políticas y programas vigentes y planificados.


Los socios pueden identificar criterios adicionales por aplicar, por ejemplo la medida en que
los programas propuestos reducen las inequidades sociales.


Puesto que no hay seguridad absoluta, los tomadores de decisiones procuran entender la
siguiente pregunta “¿cuán seguro es suficientemente seguro?” La respuesta depende de los
criterios establecidos y las normas sociales de una sociedad determinada. Dado que una
pequeña elevación del riesgo quizá sea manejable con las políticas y programas existentes,
los tomadores de decisiones deben concentrarse en métodos para manejar mayores
aumentos del riesgo. Entre los métodos para evaluar si los riesgos asociados a una
exposición o actividad son aceptables para la sociedad y los líderes, o si el umbral de
riesgo requiere una intervención, figuran los siguientes:


• Determinación de cuánto aumentará (o disminuirá) la carga sobre la salud.


• Evaluación comparativa de riesgos para determinar si las opciones tienen niveles compa-
rables de riesgo. La comparación de riesgos se basa en la idea de que todos los riesgos


Un trabajador de salud comprueba la presión
arterial de una mujer en Kolkata, India.


Foto: Stefania Galliero




Cambio climático


46 l Proteger la salud frente al cambio climático


2.0 PASOS PARA REALIZAR UNA EVALUACIóN DE LA VULNERABILIDAD Y LA ADAPTACIóN


Figura 7 Evaluación de Camboya: Árboles de problemas que identifican
diferentes nexos causales y oportunidades para proteger la salud


Falta de productos sanguíneos en hospitales
y centros de salud


EF
EC


TO
S


Presiones financieras:
•Pérdidadeingresos(padresquenotrabajanpara
dedicarse a cuidar a sus hijos)
•Gastos médicos (especialmente en el sistema médico privado


Dificultad para identificar a los pobres para
beneficiarlos con el fondo de equidad social


Falta de atención y recursos médicos
apropiados


Retraso en el tratamiento del dengue: Los padres pueden
llevar primero al hijo a un curandero tradicional y después al
médico debido a costos elevados o escasa educación


Manejo médico incorrecto, en particular de
líquidos (demasiados o insuficientes)


Confusión (diagnóstica) entre dengue y
malaria


Falta de motivación del personal de salud
(en todos los niveles)


PR
OB


LE
M


A


Falta de vigilancia exhaustiva de brotes, subnotificación
considerable


Respuesta tardía al brote por escasos
recursos o mala comunicación en el sector
salud


La población no utiliza o no puede comprar
repelentes de mosquitos


Suministro de agua insuficiente o malo
Acumulación de agua en torno de viviendas
(80% en recipientes de agua y 20% en
recipientes desechables


Comportamiento humano


Desarrollo e infraestructura crecientes


Cambios en serotipo al cabo de un año (¿por qué?)


Efectos diferenciales de la pluviosidad:
•cese,comienzo,mayoresoportunidades
de criaderos en recipientes
•lluviasintensas,purgadelarvas,
reducción de dengue


Cambios en la estación lluviosa – brotes
tempranos si la estación es temprana y la
duración se prolonga si continúan las lluvias


Aumento de temperatura


Aumento de temperatura


Aumento de temperatura


Sequía, aumento de criaderos


Suministro de agua insuficiente o malo


Mayor urbanización


Suministro de agua insuficiente o malo


Mortalidad en grupos de 0 a 5 años de edad
(2ª más alta)


Mortalidad en el grupo de 6 a 9 años de
edad (grupo con la tasa más alta, el último
año)


Pobreza s Gasto del gobierno


CA
US


AS


La evaluación de la vulnerabilidad y la


adaptación en Camboya se centró en abordar


los riesgos de enfermedades de transmisión


vectorial (malaria, dengue), la seguridad


alimentaria, las enfermedades transmitidas por


el agua y por alimentos, y las consecuencias


para la salud de fenómenos meteorológicos


extremos. Una vez identificada la lista de


acciones potenciales, las opciones prioritarias


para la adaptación se redujeron utilizando


árboles de problemas (ver figura 7) basados en


respuestas a las siguientes preguntas:


La opción de adaptación:


• ¿Aborda eficazmente una cuestión de salud
pública relacionada con el cambio climático


actual y futuro?


• ¿Es técnicamente viable teniendo en cuenta
los recursos y la experiencia?


• ¿Responde a las necesidades y preferencias
(y a la cultura) de la comunidad local?


Recuadro 20 Priorización de opciones de adaptación en Camboya
Por Piseth Raingsey Prak, Ministerio de Salud de Camboya


• ¿Se integra o se complementa con otros
programas y prioridades nacionales?


• ¿Es sostenible con el tiempo? ¿Puede
ampliarse a mayor escala?


• ¿Contribuye a fortalecer la capacidad de la
comunidad o del sector salud o la capacidad


de investigación?


• ¿Se puede vigilar y evaluar?


• ¿Es rentable? ¿A corto, mediano o largo plazo?


• ¿Podría tener resultados de salud pública
adversos?


Brote de dengue en el entorno urbano




2.0 PASOS PARA REALIZAR UNA EVALUACIóN DE LA VULNERABILIDAD Y LA ADAPTACIóN


Proteger la salud frente al cambio climático l 47


deben ser aproximadamente iguales entre sí, después de haberse aplicado estrategias de
reducción de riesgos.


• Evaluación de riesgos y beneficios para determinar los costos y beneficios de la reducción
de riesgos.


• Evaluación con criterios múltiples para clasificar cuán bien satisface cada adaptación de
criterios establecidos, tales como la eficacia, la factibilidad y los costos (Whyte y Burton,
1980). Este enfoque ofrece la ventaja de que no es necesario aplicar métodos de medición
comunes a los criterios, y estos últimos pueden ponderarse para reflejar su importancia
relativa.


Las evaluaciones de beneficios y riesgos comparan los beneficios de una política o
programa en particular con la magnitud de la reducción de riesgos por obtener. Una
suposición básica es que la sociedad no debe invertir en políticas y programas cuyos
beneficios sean pequeños. Esto es particularmente pertinente para riesgos que se hayan
reducido hasta un nivel bastante bajo. En vista de que los riesgos no pueden reducirse a
cero, los tomadores de decisiones necesitan definir si el esfuerzo necesario para una
reducción adicional del riesgo es una asignación apropiada de escasos recursos para la
salud pública.


Las evaluaciones de beneficios y riesgos pueden aplicar análisis de rentabilidad o de
beneficios y costos (la sección 2.4.3 presenta un examen más detallado). Los análisis de
rentabilidad incluyen normalmente comparaciones de los costos relativos de diferentes
políticas y programas que logran resultados iguales o similares. El análisis de beneficios y
costos requiere una expresión de los beneficios (por ejemplo, repercusiones adversas
evitadas gracias a una adaptación) y de los costos empleando un método de medición
común para poder comparar beneficios y costos a fin de calcular si los beneficios exceden
los costos. Se suele hacer expresando los beneficios en términos monetarios. No es sencillo
aplicar esto a beneficios que no se compran ni se venden en los mercados, como evitar
enfermedades y prolongar la vida humana (USEPA, 2010).


El análisis con criterios múltiples es un tipo de herramienta de decisión particularmente
útil en casos en que no basta un criterio único (como los análisis de costos y beneficios),
especialmente si no se pueden asignar significativos valores monetarios a las repercusio-
nes ambientales y sociales. El análisis con criterios múltiples permite que los tomadores de
decisiones incluyan una amplia gama de criterios sociales, ambientales, técnicos, econó-
micos y financieros (CMNUCC, 2010). Una ventaja de la evaluación con criterios múlti-
ples es que no es necesario aplicar a los criterios métodos de medición comunes, y pueden
ponderarse criterios para reflejar su importancia relativa.




2.0 PASOS PARA REALIZAR UNA EVALUACIóN DE LA VULNERABILIDAD Y LA ADAPTACIóN


48 l Proteger la salud frente al cambio climático


2.4.4 Identificar los recursos para
la implementación y las
barreras potenciales por
abordar


Por cada política y programa prioritarios
identificados, conviene describir brevemente
los requisitos necesarios para implementarlos
dentro de los plazos previstos. Algunos
elementos descriptivos útiles son los benefi-
cios y la eficacia estimados de reducir la
vulnerabilidad actual y futura al riesgo para la
salud, los recursos necesarios, la factibilidad y
las limitaciones para la implementación.


Al determinar los recursos del sistema de
salud necesarios para implementar la política
y los programas relacionados con el clima se
deben considerar los aspectos indicados en el
cuadro 6.


Es preciso examinar las políticas y progra-
mas actuales diseñados para abordar los
resultados de salud, así como dónde y
cuándo se necesitan modificaciones para
aumentar su eficacia, a fin de responder a la
variabilidad actual y proyectada del clima y
del cambio climático. En este examen se
debe considerar cómo garantizar la
participación activa y continua de los socios
y la sostenibilidad financiera; cómo abordar
los cambios climáticos y demográficos, y la
vulnerabilidad de los sistemas de salud con
el transcurso del tiempo; y cómo dar cuenta
de las incertidumbres en las proyecciones
sobre el clima y las trayectorias del desarro-
llo. También deben abordarse las posibles
barreras, restricciones y límites. Algunas
barreras que suelen obstaculizar una gestión
eficaz de riesgos son la falta de liderazgo o
voluntad política, limitaciones de los
recursos humanos y financieros, informa-
ción y comunicación limitadas o incorrec-


Cuadro 6 Recursos del sistema de salud para la capacidad de
recuperación frente al clima


Recursos
financieros


Se necesitan fondos suficientes para mantener las funciones básicas del sistema de salud,
inclusive en caso de una crisis. Además de prever fondos para los servicios básicos de salud
(abastecimiento de agua y saneamiento, higiene ambiental, preparación para desastres y
situaciones de emergencia de salud), es necesario prever los costos de los seguros o de la
sustitución del equipo perdido o dañado, en establecimientos de salud, por causa de
fenómenos meteorológicos extremos.


Recursos
humanos y
capacidad


Para lograr los mejores resultados de salud posibles se necesita buen desempeño del
personal de salud. Esto requiere un número suficiente y una combinación de personal
capacitado, competente y productivo para promover y proteger la salud y tener en cuenta la
demanda local y estacional (por ejemplo, durante la temporada de los ciclones se puede
necesitar más personal en zonas costeras). También es necesario fortalecer la capacidad para
desarrollar aptitudes que abarquen desde cuestiones de política y gestión de salud hasta
disciplinas más nuevas como la aplicación de la información meteorológica a la política de
salud.


Mecanismos de
prestación de
los servicios


La prestación de servicios de salud debe combinar los insumos para realizar
intervenciones de salud que sean eficaces, seguras y de buena calidad, de una manera
equitativa. Puede ser necesario que los servicios de salud prevean turnos o cargas
adicionales, con consiguientes revisiones de los procesos de organización y gestión, y
de horarios y ubicación de los servicios.


Tecnología,
preparaciones
farmacéuticas o
productos
requeridos


Una variedad de productos médicos y tecnologías son necesarios para proteger a la
población de las condiciones de salud susceptibles a los efectos del clima. Comprenden
equipo y suministros médicos para respuestas de emergencia, servicios permanentes y de
emergencia en los establecimientos de salud, y tecnología en sectores de apoyo para la
salud, como del agua, el saneamiento y la higiene ambiental.


Recursos de
información


Los sistemas de información en salud que garantizan la producción y aplicación de
información confiable y oportuna sobre los determinantes de la salud, el desempeño de los
sistemas de salud y la situación de salud son esenciales para la gestión de riesgos de salud
relacionados con el clima. Los recursos de los sistemas de información en salud abarcan
recopilación de información, análisis, comunicación y notificación, evaluación de riesgos y de
la vulnerabilidad, sistemas de alerta anticipada, infraestructura general de información
(equipo y redes), y mecanismos de coordinación para vincular la información pertinente, por
ejemplo de servicios meteorológicos o hidrológicos, a fin de fundamentar decisiones de salud.


Liderazgo y
gobernanza


La voluntad política de adoptar medidas para hacer frente a los riesgos del cambio climático en
la salud es esencial. Abarca la elaboración de marcos de política estratégicos, la aplicación de
planes de adaptación y la garantía una vigilancia y manejo eficaces. También es necesario
forjar coaliciones entre los sectores y los asociados pertinentes, con inclusión de los
mecanismos nacionales e internacionales de políticas sobre el clima. Se requieren, asimismo,
actividades de promoción pública y comunicación de riesgos para garantizar el conocimiento y
el apoyo públicos.


Alianzas en pro
de la salud y
participación de
las comunidades


La salud pública depende de la utilización de los servicios de salud pública y de educación
sobre salud pública, por individuos y comunidades. Las alianzas entre todos los grupos de
socios y niveles son necesarias para hacer participar a los miembros de la sociedad como
protagonistas de la propia protección de salud.


Fuente: Joy Guillemot, OMS, elaborado para cuestiones de cambio climático utilizando la herramienta OMS/EURO de Evaluación en la Preparación
de los Sistemas de Salud para una Crisis.




2.0 PASOS PARA REALIZAR UNA EVALUACIóN DE LA VULNERABILIDAD Y LA ADAPTACIóN


Proteger la salud frente al cambio climático l 49


tas, falta de autoridad o jurisdicción para actuar, falta de coordinación y de alianzas, y factores
sociales y culturales. También puede haber barreras internas que afectan a los tomadores de
decisiones, como sus actitudes y creencias. Es importante identificar, evaluar e incorporar en
los procesos adaptativos de gestión opciones que permiten superar las barreras institucionales.


Es útil tener un resumen de los costos y beneficios de cada programa, incluyendo cómo se
prevé que el programa reduzca la carga de resultados de salud susceptibles a los efectos del
clima, las posibles consecuencias para la salud de la población si el programa no se ejecuta, y
cálculos de los costos de la ejecución del programa y del apoyo continuo al mismo con el
transcurso del tiempo.


2.4.5 Estimar los costos de la acción y de la falta de acción para
proteger la salud


Los tomadores de decisiones están interesados en los costos de las repercusiones de las
medidas encaminadas a adaptarse o a prevenir el cambio climático y en la eficacia de las
políticas y programas. Las estimaciones de los costos de las repercusiones actuales y proyec-
tadas si no se adoptan políticas y programas adicionales (por ejemplo, los costos de la
inacción) y los costos de las políticas y los programas para abordar estos riesgos (por ejemplo,
los costos de la acción) pueden contribuir a las decisiones sobre políticas de salud y recursos
(véase el recuadro 21). Los costos de la falta de acción, o costos de los daños, abarcan los
costos de tratar las adicionales cargas de salud resultantes del cambio climático, los costos
asociados con la mortalidad prematura, y otros costos no relacionados a la salud, por
ejemplo, el tiempo y los costos de cuidadores informales y el tiempo de productividad
perdido. La OMS ha publicado una guía para calcular las consecuencias económicas de las
enfermedades y lesiones.7 Los costos de las políticas y programas abarcan todas las activida-
des de promoción de la salud, las intervenciones preventivas y curativas, incluyendo los
sistemas de alerta anticipada y respuesta de emergencia.


Una vez que los tomadores de decisiones estén convencidos de que deben actuar, necesitan
conocer los costos de los procedimientos alternativos y sus méritos relativos (por ejemplo,
eficacia y eficiencia) para decidir sobre un procedimiento. Muchas intervenciones de salud
son siempre aceptables, pertinentes, aún sin cambio climático, o con incertidumbre sobre el
clima futuro, porque están orientadas a fortalecer las respuestas a los riesgos existentes para
la salud.


En vista de que las políticas y programas sanitarios rara vez son un 100% eficaces, probable-
mente habrá cargas de morbilidad excesivas, o “daños residuales para la salud”, como
consecuencia de repercusiones no evitadas. Esto puede obedecer a que algunos efectos en la
salud son muy difíciles de mitigar (por ejemplo, los resultantes de desastres naturales) o—
más a menudo—a que los costos marginales de evitar algunas repercusiones son mayores de


7 Véase http://www.who.int/choice/publications/d_economic_impact_guide.pdf.




2.0 PASOS PARA REALIZAR UNA EVALUACIóN DE LA VULNERABILIDAD Y LA ADAPTACIóN


50 l Proteger la salud frente al cambio climático


lo que las familias o los gobiernos están dispuestos a pagar. Estos daños residuales para la
salud pueden calcularse y valorarse.


Desde luego, en un ambiente cambiante, la estimación de los costos futuros está rodeada de
grandes incertidumbres. La OMS (2010c) ha publicado orientaciones para calcular los costos
de las intervenciones utilizando la herramienta “Cost-It”. Una manera sencilla de estimar los
costos de la adaptación consiste en calcular el número de casos actuales o futuros asociados a
un resultado de salud atribuible al cambio climático (con o sin programas de adaptación) y
multiplicarlo por el costo de la prevención o, para los casos no evitados, por el costo del
tratamiento —véase un ejemplo en Ebi (2008).


Cabe señalar que, debido a deficiencias8 de adaptación, en muchas comunidades, regiones y
países las inversiones motivadas por el cambio climático para mejorar las políticas del sector
salud permitirían abordar la carga de morbilidad más grande no atribuible al cambio
climático. En otras palabras, en ciertas condiciones, si los fondos destinados a la adaptación
se utilizan para fortalecer las políticas y la capacidad de respuesta, se pueden obtener
beneficios de salud netos.


Si la salud y otros beneficios se valoran en términos monetarios es posible determinar la
rentabilidad de programas individuales o combinados calculando los costos por caso o por
defunción evitada, así como la relación entre costos y beneficios. El modelo WHO-CHOICE
(OMS, 2010c) y Tan-Torres Edejer et al. (2003) ofrecen orientaciones sobre costoeficacia. Hay
herramientas disponibles para determinar los costos de enfermedades específicas como la
malaria (OMS, 2010a) y del abastecimiento de agua y saneamiento (OMS, 2010b).


2.4.6 Identificar posibles medidas encaminadas a reducir los riesgos
potenciales de adaptación en la salud y las políticas y programas
de mitigación de los gases de efecto invernadero, aplicados en
otros sectores


Dado que las decisiones de adaptación al cambio climático y mitigación de los gases de efecto
invernadero adoptadas en otros sectores pueden tener repercusiones importantes para la
salud pública, incumbe a los funcionarios de salud pública colaborar con estos sectores para
identificar las posibles consecuencias en la salud a partir de los planes de adaptación y
mitigación, e identificar y recomendar acciones encaminadas a reducir al mínimo los riesgos
para la salud y potenciar al máximo todo beneficio de salud posible. Muchos países tienen
programas sobre el cambio climático, por ejemplo, en el ministerio responsable del ambiente,
que coordina actividades relacionadas con el cambio climático, incluyendo comunicaciones
nacionales y presentación de solicitudes a donantes internacionales y bilaterales para obtener
fondos destinados a la adaptación. La participación del sector salud en estos programas


8 Los países no están suficientemente preparados para las presentes condiciones climáticas y aún menos
preparados para el cambio climático futuro.




2.0 PASOS PARA REALIZAR UNA EVALUACIóN DE LA VULNERABILIDAD Y LA ADAPTACIóN


Proteger la salud frente al cambio climático l 51


Cuadro 7 Costos calculados para el control de los impactos
adicionales del cambio climático en la salud en
Bangladesh


Enfermedades Costo calculado (US$
millones)


Diarrea 102.94


3,5 episodios por persona por año, 161.76


a razón de 50 BDT (la moneda local) por episodio 102,94


Kala-azar 161,76


Filariasis 51,47


Dengue, malaria, chikungunya 308,82


Enfermedad pulmonar obstructiva crónica 617,65


Lesiones, ahogamiento 602,94


Desnutrición 735,29


Otras enfermedades e incidentes 220,59


9 Fuente: Centro Internacional para la Investigación de enfermedades Diarreicas, Bangladesh (ICDDR,B).


Bangladesh está muy expuesto a las


repercusiones del cambio climático,


incluyendo las relacionadas con la salud


humana. Se prevé que las vidas y los medios


de vida de 36 millones de personas residentes


en las regiones costeras del sur se verán


afectados por el cambio climático. Los


fenómenos de calor extremo causarán estrés


térmico; habrá enfermedades de transmisión


alimentaria (por ejemplo, cólera y otras


enfermedades diarreicas); enfermedades de


transmisión vectorial (por ejemplo, dengue y


malaria); enfermedades respiratorias debidas


a los aumentos de la contaminación del aire y


los aeroalérgenos; repercusiones sobre la


seguridad alimentaria e hídrica (por ejemplo,


desnutrición); y problemas psicosociales


resultantes del desplazamiento de


poblaciones debido a la subida del nivel del


mar y después de desastres. El Gobierno de


Bangladesh calculó los costos adicionales de


controlar las enfermedades atribuibles al


cambio climático durante los próximos 10


años, hasta el 2021. Los costos totales


calculados ascendían a US$2,8 mil millones, o


sea un 3% del producto interno bruto.


Abarcaban la desnutrición (un 26% de los


costos), la enfermedad pulmonar obstructiva


crónica (un 22%), lesiones y ahogamiento (un


22%), dengue, malaria, chikungunya (un 11%),


kala-azar (un 6%), diarrea (un 4%), filariasis


(un 2%) y otras enfermedades y casos (un 8%)


(ver cuadro 7). A fin de prepararse para estos


impactos, el Gobierno de Bangladesh está


estableciendo un servicio modelo de atención


de salud basado en el desarrollo de nuevos


dispensarios de la comunidad y la


revitalización de los servicios de atención


primaria para reducir la vulnerabilidad de la


población.


Recuadro 21 Cálculo de los costos de abordar las posibles cargas adicionales del cambio climático
en la salud en Bangladesh
Por Iqbal Kabir, Ministerio de Salud y Bienestar Familiar, Bangladesh




2.0 PASOS PARA REALIZAR UNA EVALUACIóN DE LA VULNERABILIDAD Y LA ADAPTACIóN


52 l Proteger la salud frente al cambio climático


puede facilitar la identificación de modificaciones de la adaptación al clima y las opciones de
mitigación de gases de efecto invernadero que promoverían salud.


Por ejemplo, el IPCC (2007a, página 481) señala coincidencia general acerca de que una
menor polución del aire resultante de medidas de reducción de la emisión de gases de efecto
invernadero puede generar considerables cobeneficios para la salud, que podrían compensar
una fracción sustancial de los costos de la mitigación. Los cobeneficios, o beneficios auxilia-
res, de las políticas de mitigación de gases de efecto invernadero se han definido como
mejoras de la salud diferentes de las causadas por los cambios en las emisiones de dichos
gases, que son consecuencia de las políticas de mitigación (Bell et al., 2008). Las emisiones
resultantes de la producción y utilización de energía van asociadas a morbilidad y mortalidad
prematuras significativas; por consiguiente, la reducción de las emisiones actuales para fines
de mitigación también puede conllevar beneficios para la salud. Además de los daños
causados por la exposición a la contaminación del aire, las modalidades de uso de la energía y
el transporte pueden contribuir a cambios insalubres en la actividad física. El desarrollo y la
promoción de modalidades activas de transporte que reducirán las emisiones de gases de
efecto invernadero, si están bien planificadas, también podrían reducir algo los millones de
defunciones anuales asociadas a la inactividad física y los accidentes de tránsito (OMS, 2008).
Por consiguiente, en la evaluación de los costos y beneficios de las políticas encaminadas a
reducir las emisiones de gases de efecto invernadero se deben incluir los beneficios para la
salud, a fin de reflejar así con mayor precisión la amplia variedad de consecuencias posibles
(Haines et al., 2009).


Otro ejemplo es que el uso de biocombustibles puede afectar a la disponibilidad y los precios
de los alimentos que, a su vez, van asociados a nivel mundial a 3,5 millones de defunciones
anuales por desnutrición (Black et al., 2008). Además, la adaptación realizada en el sector del
agua, incluyendo el desarrollo de infraestructura, el riego y el aprovechamiento de aguas
residuales tratadas, probablemente tendrán implicaciones para la salud humana y el bienestar
al aumentar o disminuir riesgos de enfermedades de transmisión vectorial y otros riesgos
para la salud asociados a la ordenación de los recursos hídricos (véanse los recuadros 22 a 24).


Los posibles daños de las medidas adoptadas para la salud en otros sectores pueden evaluarse
mediante un examen experto de las políticas propuestas para determinar la naturaleza y
magnitud de los efectos en la salud posibles. Estos efectos auxiliares de la salud generalmente no
son intencionales y pueden variar de cero a muy significativos. Los posibles daños para la salud
se pueden evaluar en el marco de una evaluación del impacto en la salud para identificar dónde
las repercusiones son improbables, menores o más significativas (véase el recuadro 25). Tal
evaluación facilitaría el diseño y la implementación de los programas adicionales necesarios,
incluyendo la vigilancia para potenciar al máximo los beneficios y reducir los probables efectos




2.0 PASOS PARA REALIZAR UNA EVALUACIóN DE LA VULNERABILIDAD Y LA ADAPTACIóN


Proteger la salud frente al cambio climático l 53


2.4.7. Elaborar y proponer planes de adaptación del sector salud
La decisión sobre las medidas más apropiadas, eficaces, costoeficientes y de alta prioridad
necesarias para proteger la salud de las repercusiones actuales y futuras del cambio climático
conlleva un complejo proceso iterativo.


L s sequías prolongadas re ucen la producción


agropecuaria en zonas tales como el nort de


Ghana, donde las reci ita iones tienden a ser


escasas. Una medida de adaptación que se está


considerando para prevenir las mayores


sequías previstas debido al cambio climático


consiste en prácticas de conservación del


agua, así como su almacenamiento en


instalaciones superficiales (por ejemplo,


represas, stanqu s, hoyos y equeños


reservorios) para utilizarla durante los meses


secos. Se sabe que la transmisión de


dracunculosis aumenta durante la estación


seca, debido a la contaminación de las fuentes


superficiales de agua. Durante los últimos años,


gracias a la intensificación de los esfuerzos de


control, se redujeron drásticamente los casos


de dracunculosis, cuya eliminación podría ser


casi inminente. No obstante, la creación de


represas y estanques en áreas con


dracunculosis endémica podría anular los


resultados obtenidos. Este ejemplo subraya la


importancia de un debate multisectorial con


miras a reducir los riesgos de salud de


programas previstos en otros sectores para


contrarrestar las repercusiones del cambio


climático.


Recuadro 22 Identificar y prevenir los riesgos para la salud resultantes de opciones de adaptación
en otros sectores: posible resurgimiento de los riesgos de transmisión de
dracunculosis debido a prácticas de conservación del agua en Ghana
Por Edith Clarke, Servicio de Salud del Ministerio de Salud de Ghana


Jordania es uno de los países con mayor


escasez de agua del mundo. Para abordar ese


problema y aumentar la capacidad de


recuperación frente a las repercusiones del


cambio climático, la política del sector del


agua de Jordania requiere la utilización de


aguas residuales en la producción de


alimentos. El uso de aguas residuales


recicladas conlleva riesgos para la salud de los


trabajadores agrícolas, así como de sus


familias y comunidades y de los consumidores


de alimentos. Con miras a reducir al mínimo


estos riesgos, las autoridades de salud están


desarrollando un sistema nacional de gestión


para el uso seguro de las aguas residuales.


Este sistema abarca componentes y actores


múltiples, tales como:


• Reglamentos, vigilancia y servicios de salud
del Ministerio de Salud.


• Tratamiento y manejo de aguas residuales
por el sector del agua.


• Manejo de prácticas agrícolas por el sector
agropecuario.


• Vigilancia de la calidad de los alimentos
mediante políticas y programas de


administración de alimentos y


medicamentos encaminados a reducir las


repercusiones del cambio climático.


Recuadro 23 Evaluación y control de los riesgos para la salud por uso de aguas residuales tratadas
en Jordania
Por Hamed Bakir, Centro Regional de la OMS para Actividades de Salud Ambiental


adversos significativos. La evaluación de las implicaciones para la salud de decisiones de
múltiples sectores también puede recibir apoyo de enfoques integrados orientados hacia
entornos, como el proceso de “Ciudades Sanas” que se basa en establecer prioridades y planes
estratégicos, solicitar apoyo político, tomar medidas locales y evaluar los progresos realizados
hacia la satisfacción de las necesidades de la comunidad (Flynn, 1996).




2.0 PASOS PARA REALIZAR UNA EVALUACIóN DE LA VULNERABILIDAD Y LA ADAPTACIóN


54 l Proteger la salud frente al cambio climático


En Barbados, Aedes aegypti es el mosquito


vector del dengue. Las prácticas de


almacenamiento tradicional y moderno del agua


para contrarrestar la escasez de ésta


proporcionan criaderos de Aedes. El método


tradicional de almacenar agua potable era en


latas metálicas de 50 galones (unos 200 litros),


a menudo destapadas. En la agricultura de


pequeña escala con uso intensivo de agua, la


misma se almacenaba en baldes plásticos u


otros envases más pequeños, también


destapados. El advenimiento del agua corriente,


disponible ahora en más del 90% de los


hogares, debería haber reducido la necesidad


de almacenar agua. Sin embargo, el cambio


climático ha empezado a exacerbar el estrés


por falta de agua en Barbados. Para responder


a un abastecimiento insuficiente de agua, el


Gobierno de Barbados requiere que cada casa


recién construida tenga un tanque subterráneo


de almacenamiento de aguas pluviales. A falta


de educación de salud pública adecuada sobre


el mantenimiento de estos tanques, hubo una


explosión de Aedes que se reproducían en las


cisternas subterráneas. En respuesta, se


estableció un programa para capacitar a


personal auxiliar de los sectores público y


privado, a fin de encontrar, inspeccionar y


eliminar los criaderos de mosquitos. Además, se


encontró que las empresas de servicios


públicos tienen grandes pozos de inspección


utilizados para cables subterráneos y Aedes se


reproduce en el agua allí presente. Con la


orientación del Ministerio de Salud, las


empresas iniciaron un protocolo de inspección,


encargaron a contratistas privados para


bombear el agua de dichos pozos e


inspeccionaron éstos, junto con la unidad de


control de vectores. Este programa redujo


significativamente la infestación y ahora es una


alianza en curso entre el Ministerio de Salud y


empresas de servicios públicos.


Recuadro 24 Manejo de las conexiones entre almacenamiento de agua y vectores del dengue en
Barbados
Por Winfred Austin Greaves, Ministerio de Salud, Barbados


Los resultados de los estudios realizados por el sector salud pueden hacer aportes valiosos a las
decisiones sobre posibles políticas y programas de reducción de los riesgos del cambio climáti-
co. Por ejemplo, el IPCC llegó a la conclusión de que el número proyectado de personas en
riesgo de mayor estrés por falta de agua, debido al crecimiento demográfico y al cambio
climático, sería de 2,8 a 6,9 mil millones para el decenio de 2050 (en comparación con un punto
de referencia de 1,3 a 1,6 mil millones en 1995) (Kundzewicz et al., 2007). Para el decenio de
2050, las proyecciones demográficas tienen mayores repercusiones que las diferencias entre los
escenarios de emisiones en el número calculado de personas en riesgo. Los programas generales
para aumentar el acceso al agua potable incluyen aumentar el suministro y reducir la demanda.
Algunos programas son relativamente sencillos, como los de promover prácticas autóctonas de
uso sostenible del agua, pero otros son costosos y complejos, como la desalineación. Una
revisión Cochrane de las intervenciones encaminadas a mejorar la calidad del agua, desde la
fuente hasta el uso, para prevenir la diarrea concluyó que las intervenciones domésticas son más
eficaces que las intervenciones en la fuente de agua (Clasen et al., 2006). Esto es así porque los
usuarios de agua de muchos países en desarrollo dependen de la autoprovisión, intercambios
informales para obtener agua, e instituciones de la comunidad local. En términos generales, los
episodios de enfermedades diarreicas pueden reducirse un 25% al mejorar el abastecimiento de
agua, un 32% al mejorar el saneamiento, un 45% mediante el lavado de las manos y un 39%
mediante el tratamiento doméstico del agua y un almacenamiento seguro (Fewtrell et al., 2005).




2.0 PASOS PARA REALIZAR UNA EVALUACIóN DE LA VULNERABILIDAD Y LA ADAPTACIóN


Proteger la salud frente al cambio climático l 55


2.4.7 Elaborar y proponer planes de adaptación del sector salud
La decisión sobre las medidas más apropiadas, eficaces, costoeficientes y de alta prioridad
necesarias para proteger la salud de las repercusiones actuales y futuras del cambio climático
conlleva un complejo proceso iterativo.


El desarrollo de planes y programas de adaptación para el sector salud variará, según la política
estratégica y las necesidades programáticas específicas señaladas al comienzo del proceso de
evaluación. Sin embargo, el proceso de evaluación de la vulnerabilidad y la adaptación puede ser
un instrumento importante para aprender y establecer una cooperación entre los socios clave,
que aplicarán la información generada conjuntamente a la planificación de la adaptación y al
diseño de decisiones programáticas. Una vez que los riesgos para la salud actuales y futuros se
conozcan más a fondo, y que se hayan evaluado posibles ajustes y opciones de adaptación, los
pasos siguientes deben incluir más consultas con socios, comunicación y debates con dirigentes
del sector salud y otros sectores sobre la aplicación de esta información nueva sobre riesgos para
la salud. La participación de los socios y los planes de comunicación son vitales, a fin de adquirir
conocimientos, legitimidad y credibilidad para las recomendaciones que puedan ser resultado
de una evaluación de la vulnerabilidad y la adaptación.


La evaluación del impacto en la salud es un


enfoque utilizado para determinar los posibles


efectos en la salud de las políticas y programas


de otros sectores, como los de la vivienda, el


agua y la agricultura. Esta evaluación se refiere


a los procedimientos, métodos y herramientas


utilizados para evaluar formalmente los


efectos potenciales sobre la salud de una


política, programa o proyecto y la distribución


de esos efectos en la población (Cole y Fielding,


2007). Las cinco características clave


generalmente aceptadas de la evaluación del


impacto en la salud, son las siguientes:


• Un énfasis en determinadas propuestas de
políticas o proyectos.


• Una consideración integral del posible
impacto en la salud.


• Una perspectiva amplia, basada en la
población, que incorpora los múltiples


determinantes y dimensiones de la salud.


• Un enfoque analítico multidisciplinario
basado en sistemas.


• Un proceso muy estructurado que, no
obstante, mantiene la flexibilidad.


Al considerar los asuntos de salud en la toma


de decisiones de otros sectores cuyas acciones


afectan a la salud de la población, la evaluación


del impacto en la salud puede proporcionar un


medio práctico para facilitar la acción


intersectorial en pro de la protección de la


salud. La evaluación del impacto en la salud


puede identificar y comunicar efectos en la


salud potencialmente significativos que no son


reconocidos o esperados, como los efectos


potenciales en la salud al promover los


biocombustibles. La evaluación del impacto en


la salud promueve el análisis de presiones


sinérgicas sobre la salud de la población,


mediante un proceso entre múltiples socios.


Fuente: http://www.who.int/hia/en


Recuadro 25 Herramientas para evaluar impactos en la salud de otros sectores




2.0 PASOS PARA REALIZAR UNA EVALUACIóN DE LA VULNERABILIDAD Y LA ADAPTACIóN


56 l Proteger la salud frente al cambio climático


2.5 Establecer un proceso iterativo de control y vigilancia de los
riesgos del cambio climático para la salud


El manejo de los riesgos para la salud relacionados con el clima evolucionará con el cambio
climático y a medida que se conozcan mejor las relaciones del tiempo atmosférico y el clima
con los determinantes de la salud y los resultados de salud. Por lo tanto, el proceso de
políticas se beneficiará de un aprendizaje continuo, reconociéndose que los conocimientos
nunca serán suficientes, que siempre habrá incertidumbre y que la experiencia (aprendizaje
práctico) fundamentará la formulación de políticas (Scheraga et al., 2003). Hay una diferencia
importante respecto de otras políticas y programas de salud pública: los que se vayan a imple-
mentar deberán estar diseñados con mayor flexibilidad para que puedan ajustarse a los
cambios del clima y de otros factores. Además, se necesitan investigaciones continuas para
conocer las condiciones variables y sus repercusiones para el manejo de los resultados de
salud, incluidos los costos de los impactos y adaptaciones. Se necesita financiamiento para
que, en el seguimiento y la evaluación de los programas, se midan los principales indicadores
de la carga de morbilidad y la eficacia de las intervenciones. En particular, se necesitará finan-
ciamiento para que los países de bajos y medianos ingresos establezcan y mantengan
programas de esa índole. Se necesita flexibilidad para manejar cambios grandes o repentinos
del tiempo, el clima y otros factores. Cambiarán no solo las respuestas de política, sino
también las instituciones mismas de salud pública en respuesta a los cambios de los paradig-
mas sociales, económicos y políticos y de las estructuras de poder que dirigen y limitan el
contexto de políticas.


Componentes clave de un proceso iterativo de gestión de riesgos son los programas de
seguimiento y evaluación que velan porque las políticas y programas aplicados sigan siendo
eficaces con un clima cambiante. Los programas eficaces de vigilancia abarcan indicadores
que rastrean cambios en la vulnerabilidad, la incidencia y el alcance geográfico de los
resultados de salud susceptibles a los efectos del clima, las variables ambientales pertinentes
(por ejemplo, cambios en la temperatura, las precipitaciones, las concentraciones de ozono y
el aprovechamiento de tierras), así como posibles variables de confusión asociadas a las
variables ambientales y los resultados; esto comprende factores tales como cambios demográ-
ficos, el estado de la infraestructura de salud pública y el desarrollo económico. Por ejemplo,
English et al. (2009) identificó indicadores del cambio climático y de la salud en los Estados
Unidos que se eligieron para describir elementos de fuentes ambientales, riesgos, exposicio-
nes, efectos sobre la salud, intervenciones y actividades de prevención. Algunos indicadores
son mediciones de variables ambientales que pueden afectar directa o indirectamente la
salud humana, como temperaturas máximas y mínimas extremas, mientras que otros pueden
utilizarse para proyectar futuros efectos en la salud, en base a cambios de exposición,
suponiendo que las relaciones entre exposición y respuesta permanezcan constantes. Los
indicadores se clasificaron en cuatro áreas: ambientales, de morbilidad y mortalidad, de
vulnerabilidad, y respuestas de política relacionadas a la adaptación y la mitigación de gases
de efecto invernadero.


Los patrones cambiantes de enfermedades
requieren mayor vigilancia en el Instituto
Nacional de Salud de Tailandia.


Foto: OM
S/Chadin Tephaval




2.0 PASOS PARA REALIZAR UNA EVALUACIóN DE LA VULNERABILIDAD Y LA ADAPTACIóN


Proteger la salud frente al cambio climático l 57


También se necesitan indicadores que evalúen los resultados de programas diseñados para
aumentar la capacidad de recuperación frente a los riesgos del cambio climático para la salud,
identificar dónde pueden necesitarse modificaciones adicionales, a medida que el clima y
otros factores sigan cambiando. Estos indicadores son similares a los utilizados para vigilar la
eficacia de cualquier política o programa de salud pública, ajustados para tener en cuenta un
ambiente cambiante que podría alterar su eficacia.


Los programas eficaces de seguimiento y evaluación requieren compromisos sostenidos de
recursos humanos y financieros. La vigilancia y el seguimiento de los riesgos del clima para la
salud humana probablemente requieran un fortalecimiento de la conciencia institucional, de
alianzas y de la capacidad. Quizá haya oportunidades de vincular las políticas y programas
sobre cambio climático con actividades relacionadas, como proyectos de Ciudades Sanas
(Awofeso, 2003).




58 l Proteger la salud frente al cambio climático


3.0 Conclusiones
Evaluar la vulnerabilidad de la salud y la adaptación al clima conlleva un proceso similar en todos los
países y regiones. Su objetivo es conocer más a fondo cómo la variabilidad del clima y el cambio climáti-
co pueden afectar y afectan a los riesgos para la salud, hoy y en el futuro, a fin de fundamentar mejor las
políticas y programas que puedan proteger la salud pública. Sin embargo, el contexto, la estructura y el
contenido de la evaluación variarán según las circunstancias locales, las condiciones socioeconómicas,
los marcos jurídicos y normativos, y otros factores que reflejan la necesidad de decisiones locales. Todas
las políticas y programas de protección de la salud identificados mediante el proceso de evaluación
deben tener en cuenta la evolución de los contextos sociales, económicos, ambientales y políticos
dentro de los cuales se implementarán. Las diferencias entre comunidades y países afectarán a la estruc-
tura y la ejecución de las políticas y programas. Los procesos locales de formulación de políticas, las
instituciones locales y los recursos locales influirán en la elección de las políticas y programas por
aplicar, a fin de abordar los probables riesgos actuales y futuros del cambio climático para la salud. Por
ejemplo, algunas comunidades y países tienen sistemas de vigilancia de las enfermedades de transmi-
sión vectorial que obligan por ley a los individuos a limpiar los criaderos de vectores situados dentro de
sus áreas de vivienda, pero la mayoría de los países no tienen esta opción para mejorar el control de
vectores.


La capacidad de un país o comunidad para identificar e implementar políticas y programas de
adaptación eficaces depende de una variedad de factores. Los tomadores de decisiones y el público
deben tener un conocimiento suficiente de los riesgos del cambio climático para la salud y la
diversidad de respuestas necesarias para reducir los efectos en la salud nocivos actuales y proyecta-
dos. Una vez que hay motivación para la acción, los tomadores de decisiones necesitan conocer la
magnitud de los riesgos potenciales e identificar una variedad de opciones (factibilidad, beneficios,
aceptabilidad, eficacia y costos); la disponibilidad de recursos y su distribución en la población; y la
estructura de las instituciones fundamentales, incluyendo la asignación de autoridad para la toma de
decisiones. Una evaluación atenta puede aportar una contribución muy importante para proteger la
salud frente al cambio climático.


El control de los riesgos del cambio climático para la salud conlleva un proceso iterativo de gestión que
comienza con una evaluación de la vulnerabilidad actual y futura probable de la comunidad o región; una
estimación cualitativa o cuantitativa de la magnitud de las futuras cargas sobre la salud debidas al cambio
climático; el diseño y la implementación de políticas y programas para reducir los riesgos actuales y
futuros del cambio climático para la salud; y después un seguimiento y evaluación de estas políticas y
programas para identificar las modificaciones necesarias. La participación de socios es un componente
esencial del proceso. En cada paso hay posibilidades de comunicar los resultados a los socios, los
tomadores de decisiones, los investigadores y el público, para mejorar el conocimiento de los riesgos de
impacto en la salud del cambio climático y las políticas y programas de adaptación para abordarlos.


Los riesgos del cambio climático representan para el sector salud la oportunidad y el desafío de
demostrar su liderazgo dentro y fuera del sector en las esferas de la adaptación y la mitigación de gases
de efecto de invernadero. El aprovechamiento máximo de las oportunidades de colaborar con otros
sectores, en el diseño de vías fortalecedoras de la capacidad de recuperación, traería beneficios a todos.


Foto: Lars Bødker M
adsen




Proteger la salud frente al cambio climático l 59


4.0 Contribuyentes y participantes
en la Consulta de Costa Rica
del 2010
Marilyn Aparicio Effen, Facultad de Medicina, Universidad Mayor de San Andrés, La Paz,
Bolivia.


Joan L. Aron, Agencia de Protección Ambiental de los Estados Unidos (EPA), Washington, D.C.,
Estados Unidos.


Christovam Barcellos, Fundación Oswaldo Cruz (FIOCRUZ), Rio de Janeiro, Brasil.


Peter Berry, Oficina de Cambio Climático y Salud, Health Canada, Ottawa, Canadá.


Badrakh Burmaajav, Coordinación y Políticas en Materia de Investigación en Salud, Ministerio de
Salud, Ulaanbaatar, Mongolia.


Waleska Teixeira Caiaffa, Facultad de Medicina, Universidad Federal de Minas Gerais (UFMG),
Belo Horizonte, Brasil.


Edith Clarke, Servicio de Salud de Ghana, Ministerio de Salud, Accra, Ghana.


Nitish Dogra, Instituto Internacional de Gestión de Investigación en Salud, Nueva Delhi, India.


Kristie L. Ebi, Grupo Intergubernamental de Cambio Climático, Los Altos, California, Estados
Unidos.


Winfred Austin Greaves, Ministerio de Salud, Bridgetown, Barbados.


Andrej M. Grjibovski, Instituto Noruego de Salud Pública, Oslo, Noruega.


Iqbal Kabir, Ministerio de Salud y Bienestar Familiar, Dhaka, República Popular de Bangladesh.


Vladimir Kendrovski, Salud Ambiental, Seguridad Alimentaria y Nutrición, Instituto para la
Protección de la Salud, Skopje, ex República Yugoslava de Macedonia.


George Luber, Programa de Cambio Climático, Centros para el Control y la Prevención de
Enfermedades (CDC), Atlanta, Estados Unidos.


Marco Vinicio Marichal, Ministerio de Salud, San José, Costa Rica.


Grettel Meneses, Ministerio de Salud, San José, Costa Rica.


Julio Mena, Ministerio de Salud, San José, Costa Rica.


Lucrecia Navarro, Ministerio de Salud, San José, Costa Rica.


Samuel Onyango Okuche, Ministerio de Salud Pública y Saneamiento, Nairobi, Kenya.


Piseth Raingsey Prak, Ministerio de Salud, Phnom Penh, Camboya.




4.0 CONTRIBUYENTES Y PARTICIPANTES EN LA CONSULTA DE COSTA RICA DEL 2010


60 l Proteger la salud frente al cambio climático


Mazouzi Raja, Ministerio de Salud Pública, Túnez, República Tunecina.


Diana Salvemini, Grupo de Ambiente y Energía, Programa de las Naciones Unidas para el
Desarrollo (PNUD), Nueva York, Estados Unidos.


Gerardo Sánchez Martínez, Centro para el Desarrollo de la Salud de la OMS, Kobe, Japón.


Ainash Sharshenova, Centro de Investigación y Producción de Medicina Preventiva, Ministerio
de Salud, Bishkek, República Kirguisa.


Diego Ricardo Xavier Silva, Fundación Oswaldo Cruz (FIOCRUZ), Rio de Janeiro, Brasil.


Luis Carlos Vargas Fallas, Instituto Costarricense de Acueductos y Alcantarillados (AyA), San
José, Costa Rica.


Organización Mundial de la Salud (OMS)
Hamed Bakir Centro Regional para Actividades de Salud Ambiental, Oficina Regional de la
OMS para el Mediterráneo Oriental (OMS/EMRO), Ammán, Jordania.


Diarmid Campbell-Lendrum, Organización Mundial de la Salud, Ginebra, Suiza.


Joy Guillemot, Organización Mundial de la Salud, Ginebra, Suiza.


Bettina Menne, Oficina Regional de la OMS para Europa (OMS/EURO), Copenhague,
Dinamarca.


Hisashi Ogawa, Oficina Regional de la OMS para el Pacífico Occidental (OMS/WPRO),
Manila, Filipinas.


Organización Panamericana de la Salud/Organización Mundial de
la Salud (OPS/OMS)
Jill Ceitlin, Organización Panamericana de la Salud/Oficina Regional de la Organización
Mundial de la Salud, Washington, D.C., Estados Unidos.


Carlos Corvalán, Organización Panamericana de la Salud/Oficina Regional de la Organiza-
ción Mundial de la Salud, Washington, D.C., Estados Unidos.


Luiz Augusto C. Galvão, Organización Panamericana de la Salud/Oficina Regional de la
Organización Mundial de la Salud, Washington, D.C., Estados Unidos.


Gerardo Galvis, Representación de la OPS/OMS, San José, Costa Rica.


Guadalupe Gómez de la Torre, Organización Panamericana de la Salud/Oficina Regional de
la Organización Mundial de la Salud, Washington, D.C., Estados Unidos.


Federico Hernández Pimentel, Representación de la OPS/OMS, San José, Costa Rica.


Ciro Ugarte, Organización Panamericana de la Salud/Oficina Regional de la Organización
Mundial de la Salud, Washington, D.C., Estados Unidos.




Proteger la salud frente al cambio climático l 61


5.0 Definiciones
Los principales términos utilizados en la presente Guía se definen a continuación.9


Adaptación es un proceso por el cual se mejoran, desarrollan, ejecutan y vigilan estrategias y
medidas para moderar, enfrentar y aprovechar las consecuencias de los fenómenos climáticos
(PNUD, 2003). En la salud pública, un término análogo es “prevención”. Existen diversos
tipos de adaptación, incluyendo: previsora o reactiva, privada o pública, autónoma o
planificada.


Capacidad de adaptación es la capacidad general de individuos, comunidades e institucio-
nes de prepararse eficazmente para las consecuencias de la variabilidad del clima y el cambio
climático y hacerles frente.


Clima es “el estado medio del tiempo atmosférico” de un lugar determinado durante cierto
período de tiempo cronológico. Es la descripción estadística de la media y la variabilidad de
las variables meteorológicas (por ejemplo, temperatura, precipitación) durante un período de
tiempo que comprende desde meses hasta miles o millones de años; el período característico
es de 30 años.


Por cambio climático se entiende una variación estadísticamente significativa del estado
medio del clima o de su variabilidad, que persiste durante un período prolongado (normal-
mente decenios o más). El cambio climático obedece a procesos naturales internos o a
forzamiento externo y a cambios antropogénicos persistentes en la composición de la
atmósfera. En la CMNUCC el cambio climático se define como “un cambio de clima
atribuido directa o indirectamente a la actividad humana que altera la composición de la
atmósfera mundial y que se suma a la variabilidad natural del clima observada durante
períodos de tiempo comparables”.


Un resultado de salud susceptible a los efectos del clima es todo resultado de salud, cuyo
alcance geográfico, incidencia o intensidad de transmisión están directa o indirectamente
asociados con el tiempo atmosférico o el clima.


Por variabilidad del clima se entiende las variaciones en el estado medio y otros datos
estadísticos (como desviaciones estándar o incidencia de fenómenos extremos) del clima en
todas las escalas temporales y espaciales, más allá de las variaciones de fenómenos meteoroló-
gicos determinados. La variabilidad se puede deber a procesos internos naturales dentro del
sistema climático o a variaciones en los forzamientos externos antropogénicos.


Cobeneficios son beneficios (muchos de ellos para la salud) asociados a la reducción de las
emisiones de gases de efecto invernadero. Por ejemplo, la reducción de las emisiones de
contaminantes atmosféricos puede tener beneficios inmediatos para la salud. También puede
haber cobeneficios de medidas de adaptación, como nuevos sistemas de vigilancia de
enfermedades infecciosas relacionadas y no relacionadas con el clima.


9 Véase un glosario más completo en: http://www.who.int/globalchange/publications/climatechangeglos.pdf.




5.0 DEFINICIONES


62 l Proteger la salud frente al cambio climático


El grado de exposición se determina calculando la magnitud de un factor al cual ha estado
expuesto un grupo o individuo; a veces compara con la dosis (la cantidad que ingresa en el
organismo o interactúa con este). La exposición puede ser beneficiosa o perjudicial.


La salud es un estado de completo bienestar físico, mental y social, y no solamente la ausencia
de afecciones o enfermedades.


Los sistemas de salud comprenden todas las organizaciones, instituciones y recursos
dedicados a producir intervenciones principalmente encaminadas a mejorar, mantener o
restablecer la salud.


Mitigación se refiere a políticas y medidas para reducir las emisiones o mejorar los sumideros
de gases de efecto invernadero.


Capacidad de recuperación es la capacidad de un sistema natural o humano para absorber
trastornos, conservando la misma estructura y modalidades básicas de funcionamiento, la
capacidad de autoorganización y de adaptarse al estrés y al cambio.


Riesgo (por ejemplo, un riesgo relacionado con el clima) es un producto de la probabilidad de
exposición y las consecuencias de esa exposición. Surge de la interacción de un riesgo
físicamente definido (por ejemplo, inundaciones, otros fenómenos meteorológicos extremos,
temperatura en aumento) con las propiedades del sistema expuesto (su vulnerabilidad)
(PNUD, 2003). La vulnerabilidad de un sistema es un determinante fundamental del riesgo
de una región o subpoblación expuesta a determinado peligro. Esto significa que los progra-
mas para reducir la vulnerabilidad reducirán los riesgos.


Sensibilidad es la capacidad de respuesta de un individuo o subpoblación, principalmente
por razones biológicas, a una exposición particular. La sensibilidad biológica puede relacio-
narse con la etapa del desarrollo, afecciones médicas preexistentes, factores adquiridos (por
ejemplo, inmunidad) y factores genéticos (Balbus y Malina, 2009). Los factores socioeconó-
micos también desempeñan una influencia decisiva porque afectan la vulnerabilidad y la
susceptibilidad, interactúan con factores biológicos mediadores de riesgos (por ejemplo, el
estado de nutrición) o dan lugar a diferencias en la capacidad de adaptarse o responder a
exposiciones o a fases tempranas de enfermedades y lesiones.


Vulnerabilidad es la susceptibilidad de una población o una localidad a sufrir daños. La
vulnerabilidad al cambio climático es el grado en que un sistema es susceptible o incapaz de
hacer frente a los efectos adversos de la variabilidad del clima y el cambio climático (IPCC,
2007a). La vulnerabilidad es dinámica y se puede ver a su vez afectada por el cambio
climático (por ejemplo, hay fenómenos meteorológicos extremos que afectan la infraestruc-
tura de la salud). Desde una perspectiva de salud, la vulnerabilidad puede definirse como la
suma de todos los factores de riesgo y de protección que, en último término, determinan si
una subpoblación o región experimentan resultados de salud adversos debidos al cambio
climático (Balbus y Malina, 2009). Las características de una región, tales como el clima de
referencia, la abundancia de recursos naturales (por ejemplo, acceso al agua dulce), la altitud,
la infraestructura y otros factores pueden modificar la vulnerabilidad.




Proteger la salud frente al cambio climático l 63


6.0 Referencias
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525 Twenty-third St., N.W.
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www.paho.org




Organización Mundial de la Salud OFICINA REGIONAL PARA LAS Américas Organización ...
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