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ATLAS DE LAS DESIGUALDADES
SOCIO-ECONÓMICAS DEL ECUADOR



ATLAS DE LAS DESIGUALDADES
SOCIO-ECONÓMICAS DEL ECUADOR


ATLAS DE LAS DESIGUALDADES SOCIOECONÓMICAS DEL ECUADOR
SENPLADES
Secretaría Nacional de Planificación y Desarrollo
Av. Juan León Mera No. 130 y Patria, Quito, Ecuador
Tel: (593) 2 3978900 / Fax: (593) 2 256332
www.senplades.gob.ec
Subsecretaría de Planificación Nacional, Territorial y Políticas Públicas
Dirección de Políticas Públicas
Equipo consultor:
Unidad de Información Socio Ambiental UISA – Universidad Andina Simón Bolívar UASB
Centro de Planificación y Estudio Social - CEPLAES
Coordinación:
Carlos Larrea Maldonado (UASB)
Gloria Camacho Zambrano (CEPLAES)
Elaboración de análisis:
María Gloria Barreiro, Gloria Camacho Z., Carlos Larrea M., Mónica Maldonado A., Pablo Ospina P., Juan Samaniego F.
Equipo técnico:
Diego Andrade, Camilo Baroja R., William Ibáñez, Ana Isabel Larrea, Nicolás Larrea, Inés Luna, Mónica Maldonado, Cynthia Mendoza
Fotografías:
©Archivo SENPLADES, págs: 8, 15, 50, 67, 68, 96, 109, 116, 139 | ©Archivo UNIFEM, págs: 180 | ©Rómulo Moya Peralta, págs: 95,115, 163, 164 |
©Gloria camacho Zambrano, págs: 4, 18, 49, 110, 140, 152, 179
ISBN_978-9942-07-478-2
Quito, 2013
Agencias participantes:
Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (OACDH)
Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR)
Entidad de las Naciones Unidas para la Igualdad de Género y el Empoderamiento de las Mujeres (ONU MUJERES)
Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF)
Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA)
Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO)
Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO)
Organización Internacional para las Migraciones (OIM)
Organización Panamericana de la Salud (OPS)
Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD)
Programa de las Naciones Unidas para los Asentamientos Humanos (ONU Hábitat)
Programa Mundial de Alimentos (PMA)
Nota:
Las opinones vertidas en esta publicación son de respnsabilidad de sus autores y no representan el criterio institucional de la SENPLADES.
Diseño y realización: TRAMA EDICIONES. 2013
Correccion y ajuste de diegramación: Ing. Alejandro Aguirre SENPLADES
Juan de Dios Martínez N34–367 y Portugal. Quito – Ecuador. Telfs.: (5932) 2246315 –2246317 / editor@trama.ec | www.trama.ec
Hecho en Quito, Ecuador. 2013

Contenido
Presentación
5
Introducción
11
Fuentes y metodología
18
Desarrollo social, desigualdad y pobreza
21
Educación
53
Salud y equidad
71
Violencia de género contra las mujeres
99
Maltrato infantil
113
Empleo y seguridad social
119
Trabajo infantil
143
Uso del tiempo en trabajo doméstico y de cuidado
155
Vivienda
167
Bibliografía
184


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ATLAS DE LAS DESIGUALDADES SOCIO-ECONÓMICAS DEL ECUADOR 5
Presentación

ATLAS DE LAS DESIGUALDADES SOCIO-ECONÓMICAS DEL ECUADOR
El Ecuador es un referente internacional por sus avances en términos de inclusión
económica y social. Según la Comisión Económica para América Latina y El Ca-
ribe (CEPAL), el Ecuador es el país de América Latina que más rápidamente ha
conseguido reducir desigualdades. Un logro significativo en el continente más
desigual del planeta.
En pleno siglo XXI, con el grado de avance tecnológico que ha alcanzado la humanidad es
inadmisible que siga existiendo pobreza y hambre en el mundo. La pobreza es la negación
de la ciudadanía, pues no permite el ejercicio pleno de derechos. La desigualdad y la po-
breza son los principales obstáculos para alcanzar la sociedad del Buen Vivir. Por ello, el
Gobierno Nacional ha colocado estos problemas como centrales en la Agenda Pública y se
ha fijado como meta para el año 2017 erradicar la pobreza extrema.
Erradicar la pobreza significa remover sus raíces, eliminarla por completo de la vida social.
Esto solamente es posible, atacando las causas del empobrecimiento. La pobreza es prin-
cipalmente un problema político, fruto de la desigualdad y de la existencia de estructuras
sociales, políticas y económicas perversas que la reproducen y perpetúan. El sistema de
desigualdad socioeconómica se refuerza constantemente por los procesos de exclusión
social por género, etnia, edad o condición de discapacidad.
Para lograr alcanzar la ambiciosa meta de erradicar la pobreza extrema en el país es indis-
pensable un análisis desagregado de sus principales determinantes y de sus expresiones
territoriales, desde la perspectiva de derechos. La desigualdad también es territorial. Si
bien los datos nacionales dan cuenta de los logros alcanzados en el país, no muestran las
asimetrías territoriales ni las múltiples exclusiones y desigualdades que históricamente ha
vivido el Ecuador.
El Atlas de las Desigualdades Socioeconómicas del Ecuador realiza un análisis histórico y
territorializado de los distintos tipos de desigualdad que han existido y todavía se mantie-
nen en el país, desde la perspectiva del ejercicio de derechos. Presenta los cambios del
Ecuador en los últimos 20 años en educación, salud, vivienda, empleo digno, violencia de
género y maltrato infantil.
Se demuestra claramente que en el Ecuador estamos viviendo un cambio social inclusivo
que combina reducción de pobreza, reducción de desigualdad y aumento del consumo
por habitante. En períodos anteriores este tipo de cambio social era inexistente. Más aún,
desde el ámbito de la investigación internacional comparada, son pocos los países en el
mundo que logran combinar acertadamente los tres factores mencionados. Ecuador lo
ha logrado, y por ello es fundamental mantener esta perspectiva revolucionaria de cam-
bio social.
Desde la noción del Buen Vivir se construyó un Índice de Desarrollo Social con 19 indicado-
res que describen cómo vivíamos en 1990 y cómo estamos ahora. El estudio demuestra un
progresivo aumento en la calidad de vida de los ecuatorianos y ecuatorianas entre 1990 y
2010. Sin embargo, el mejoramiento de las condiciones sociales es mucho más acelerado

ATLAS DE LAS DESIGUALDADES SOCIO-ECONÓMICAS DEL ECUADOR 7
en la última década, en la cual el ritmo de mejoras casi se duplica. El índice social compa-
rativo pasa de 55% en 1990 a 68% en 2010.
Durante la última década, la pobreza se redujo en el 90% de las parroquias del país, en con-
traste con el período 1990 – 2001, en el cual la pobreza aumentó en 424 parroquias. Esto
se debe a un cambio de prioridades en la política pública, pues ahora los derechos dejaron
de ser mercancías, el ser humano es el objetivo principal de la acción gubernamental.
En los distintos y variados mapas que contien el Atlas de las desigualdades socio-económi-
cas del Ecuador se observan brechas que empiezan a cerrarse. Por ejemplo, actualmente
ya no existen diferencias de acceso a la educación primaria entre la áreas urbanas y las
rurales, o entre mestizos, indígenas y afroecuatorianos. Actualmente, todos los niños y ni-
ñas del Ecuador asisten a la escuela. En educación superior hay más estudiantes mujeres,
con una diferencia de seis puntos porcentuales. Las brechas en la diferencia salarial entre
hombres y mujeres también se acortaron. En 2005, los hombres percibían un ingreso 40%
más alto que las mujeres; ahora la diferencia es del 14%.
La información se presenta gráficamente mediante mapas que permiten visualizar las dife-
rencias territoriales existentes y los cambios alcanzados en los últimos veinte años. El Atlas
además contribuye con una tipología de los territorios en el Ecuador de acuerdo con sus
condiciones sociales.
En el proceso de cerrar las brechas de desigualdades que se ha propuesto la Revolución
Ciudadana, el Atlas de las desigualdades socio-económicas del Ecuador es una excelente
herramienta de planificación. Incluye un aplicativo informático que posibilita un fácil acce-
so a la información para la ciudadanía, investigadores y gestores de política pública en los
territorios.
Este trabajo fue posible gracias al apoyo del Sistema de Naciones Unidas del Ecuador, la
Unidad de Análisis Socio-Ambiental de la Universidad Andina Simón Bolívar y el Centro de
Planificación y Estudios Sociales (Ceplaes). Este instrumento permitirá generar políticas
nacionales y locales orientadas hacia el cierre de las brechas sociales y económicas, y
posibilitará la acción concertada entre el Gobierno Central, los Gobiernos Autónomos Des-
centralizados y la ciudadanía.
Este importante e ilustrativo documento, que apoya a la democratización del conocimiento,
puede ser empleado no sólo por el Estado, sino también por las organizaciones sociales
y políticas, los académicos y cualquier persona interesada en conocer la realidad territorial
del país y aportar en su transformación.
Pabel Muñoz
Ana María Larrea
Secretario Nacional de
Secretaria Técnica para la
Erradicación de la Pobreza

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“Nos encontramos en una coyuntura decisiva de
la lucha contra la pobreza. Ha llegado el momento
de escuchar con más atención a los vulnerables
y asegurar que el mundo cumpla lo prometido.
Mediante inversiones adecuadas y acciones
concretas podemos aprovechar los logros obtenidos,
respetar nuestros compromisos y ofrecer a todos
los hombres, mujeres y niños la oportunidad de
aprovechar al máximo su potencial”
(Ban Ki Moon, Secretario General de las Naciones Unidas)
En 1948, la Asamblea General de las Naciones Unidas aprobó por unanimidad
la histórica Declaración Universal de Derechos Humanos, en la cual se reco-
noce, entre otros derechos, que “toda persona tiene derecho a un nivel de
vida adecuado, que le asegure, así como a su familia, la salud y el bienestar”.
Transcurridas más de seis décadas, constatamos que todavía centenares de millones de
personas están privadas de sus derechos humanos básicos, como son el derecho a la
alimentación, a la vivienda adecuada, a la educación de calidad y a unas condiciones de
trabajo dignas. Sin duda, se han alcanzado importantes progresos en materia de reduc-
ción de la pobreza en el mundo, pero estos avances han sido desiguales entre regiones,
entre países y dentro de cada país.
Un buen ejemplo es nuestra región, donde es motivo de elogio la trascedental reducción
de los niveles de pobreza y extrema pobreza lograda por la mayoría de países; sin embar-
go, no es menos cierto que la sostenibilidad de estos avances peligra si no se avanza tam-
bién en el cierre de las brechas estructurales que perpetúan la desigualdad. Altos niveles
de desigualdad son incompatibles con los principios básicos de los derechos y la dignidad
humana, pues conspiran contra la cohesión social, alimentan la polarización y socavan los
esfuerzos por construir sociedades más justas y democráticas.
En el contexto actual, en que nacional e internacionalmente se debaten los futuros objeti-
vos de desarrollo, es fundamental que la lucha contra las desigualdades sea un elemento
central de nuestra agenda. Hoy en día, y especialmente en nuestra región que es la más
desigual del planeta, resulta imposible hablar de estrategias o planes de desarrollo que
no tengan como objetivos cerrar las brechas estructurales de las desigualdades y otorgar
atención prioritaria a los grupos más marginados.

ATLAS DE LAS DESIGUALDADES SOCIO-ECONÓMICAS DEL ECUADOR 9
Tanto el marco constitucional como el Plan Nacional de Desarrollo consideran a la reduc-
ción de desigualdades como un elemento indispensable para alcanzar el Buen Vivir. Para
lograr este objetivo estratégico es indispensable que el país priorice su atención y recursos
en las personas y los grupos más rezagados de la sociedad y en los lugares en donde éstos
se encuentran. Para ello, a su vez, los Estados precisan disponer de sistemas de informa-
ción estadística e indicadores orientados a medir las brechas en el disfrute de derechos y
adecuadamente desagregados para identificar a las personas y grupos de atención priori-
taria, con sus respectivas ubicaciones territoriales; los avances y los retos pendientes, de
acuerdo con el grupo poblacional y su localización geográfica. Únicamente sobre la base
de esta información se podrá orientar la formulación e implementación de las políticas, así
como evaluar su impacto en la reducción de las desigualdades.
Es en este contexto que se enmarca este Atlas de desigualdades socio-económicas del
Ecuador que, a nuestro juicio, constituye un aporte de proporciones continentales a la
construcción de una nueva métrica para las políticas públicas y el desarrollo desde una
perspectiva de derechos.
Este innovador instrumento técnico, visual y de fácil manejo constituye un complemento
de suma importancia para la toma de decisiones y para la generación de política pública
que permitan avanzar en la implementación de los mandatos constitucionales. Su utili-
zación ilustrará la continua voluntad del gobierno ecuatoriano de construir una sociedad
más justa, en la cual el ejercicio de derechos sea el denominador común de los habitan-
tes de este país.
Esperamos que esta herramienta, a cuyo desarrollo el Sistema de las Naciones Unidas en
el Ecuador tuvo el privilegio de contribuir técnica y financieramente, se convierta en un refe-
rente indispensable para la formulación y seguimiento de las políticas públicas del país —y
un ejemplo a seguir en otros países— de manera que permita cumplir con la necesidad de
priorizar la atención y los recursos en aquellos grupos y regiones que están más rezagados,
así como sostenerla en aquellos en los que, desde ya, se registran avances importantes en
la reducción de brechas.
Diego Zorrilla
Coordinador Residente del Sistema de las
Naciones Unidas en el Ecuador


ATLAS DE LAS DESIGUALDADES SOCIO-ECONÓMICAS DEL ECUADOR

ATLAS DE LAS DESIGUALDADES SOCIO-ECONÓMICAS DEL ECUADOR 11
Introducción

ATLAS DE LAS DESIGUALDADES SOCIO-ECONÓMICAS DEL ECUADOR
El sistema nacional de inclusión y equidad social es el
conjunto articulado y coordinado de sistemas, instituciones,
políticas, normas, programas y servicios que aseguran el
ejercicio, garantía y exigibilidad de los derechos reconocidos
en la Constitución y el cumplimiento de los objetivos del
régimen de desarrollo.
(Constitución de la República del Ecuador, Art. 340)
Desigualdad y discriminación
e igualdad de derechos, profundizó las desigualdades
social de la población en general, las desigualdades se
L
por razón de género, ciclo de vida, discapacidad, origen
mantienen, es decir, que los grupos más rezagados si-
a sociedad ecuatoriana constituida por una di-
nacional o étnico. Es así como, la diversidad se convier-
guen siendo las mujeres, la población indígena, afroecua-
versidad de culturas, que se expresan a través
te en sinónimo de desigualdad en tanto que, distintos
toriana y montubia, y las personas con discapacidad.
de los pueblos mestizo, afroecuatoriano, mon-
grupos humanos se quedan rezagados de los procesos
tubio, nacionalidades indígenas e inmigrantes de inversión pública para el “desarrollo”, son excluidos
En la vida cotidiana la discriminación y exclusión se ex-
de varios países, caracterizan la heterogeneidad cultu-
de los recursos y beneficios ofertados por el Estado y
presan en el acto consciente o inconsciente de diferen-
ral, la pervivencia de sistemas de vida, cosmovisiones y
descalificados por los sistemas educativos, económicos,
ciación, distinción, segregación, restricción, invisibiliza-
prácticas socioculturales múltiples.
culturales, de participación política, entre otros.
ción y separación a personas, grupos o culturas, en base
a criterios y juicios de valor negativos que se constru-
Históricamente la estructuración y formación social de
La discriminación y exclusión se expresan en las desigual-
yen socialmente. La discriminación es una situación en
valores de la sociedad ecuatoriana, en es resultado de la
dades o brechas sociales, culturales y económicas, y se
la que una persona, grupo de personas o culturas, son
imposición de la cultura occidental euro céntrica, a través
reproduce mediante mecanismos y prácticas coloniales
tratados de forma desfavorable y negativa, por su origen
de la conformación de la sociedad colonial y republicana,
profundamente arraigadas en la formación social ecuato-
e identidad cultural, color de la piel, orientación sexual,
de las que se han heredado, características, representa-
riana. La desigualdad en el trato, en los procedimientos,
religión, pobreza, edad, discapacidad, género, movilidad
ciones sociales simbólicas y juicios de valor positivos y
en las leyes y en el disfrute de derechos permite que se
humana. Dicha discriminación estimula la desigualdad,
negativos. Entre los aspectos negativos está la pervi-
mantengan privilegios y jerarquías sociales y patrones cul-
exclusión, inequidad y pobreza.
vencia de una matriz colonial marcada por relaciones de
turales que impiden la construcción de una sociedad plu-
poder y jerarquías sociales que se manifiestan en acti-
rinacional e intercultural horizontal inclusiva, con igualdad
La discriminación implica un trato diferencial al “otro” u
tudes y comportamientos racistas, xenofóbicos, sexis-
de oportunidades y garantías. Los indicadores sociales
“otros”, asumiendo la supremacía de un grupo sobre
tas, es decir, discriminatorios en general. El modelo de
dan cuenta de que pese al avance significativo en la supe-
los demás. La discriminación se basa en relaciones de
desarrollo económico neoliberal, aunque amparado en
ración de la pobreza, y en el ejercicio de derechos como
poder que colocan en posición de subordinación a las
la democracia liberal que pregona la libertad individual
la salud, la educación, el empleo, la vivienda, la seguridad
mujeres, a personas pertenecientes a nacionalidades

ATLAS DE LAS DESIGUALDADES SOCIO-ECONÓMICAS DEL ECUADOR 13
y pueblos indígenas, afroecuatorianos y montubios, a
general de realizar acciones u omisiones que represen-
cualquier otra índole… Todos tienen derecho a igual pro-
personas con discapacidad, inmigrantes irregulares y ten desigualdad en el trato, los procedimientos o las le-
tección contra toda discriminación que infrinja esta Decla-
refugiados, personas GLBTI (Orientación sexual e iden-
yes y que tengan como resultado la discriminación de
ración y contra toda provocación a tal discriminación…”
tidad de género distinta), niños-niñas y jóvenes. Si bien
las personas. Este principio es la columna vertebral de
las distintas formas de discriminación reciben denomi-
los sistemas democráticos y otorga sentido a la noción
La Constitución al definir en su Art. 1 al Estado ecua-
naciones específicas, -adulto centrismo cuando se des-
del Ecuador como país de justicia y derechos, orienta-
toriano como un “Estado constitucional de derechos y
califica a los niños-as y adolescentes; xenofobia cuando
do al Buen Vivir de todas y todos los ecuatorianos. Es
justicia, social, democrático, soberano, independiente,
se descalifica a extranjeros, etnocentrismo cuando se
así como en este sentido, Ecuador ha incorporado to-
unitario, intercultural, plurinacional y laico”, hace el reco-
descalifica a pueblos y nacionalidades originarias; sexis-
dos sus ciudadanos en su legislación interna el conte-
nocimiento de la existencia de nacionalidades y pueblos
mo, machismo o misoginia cuando se descalifica a las
nido normativo de la legislación internacional respecto
diversos con sus propias formas de entender el mundo
mujeres; homofobia y transfobia cuando se descalifica a
a la no discriminación y que consta en: la Declaración
e identidad cultural, y la participación conjunta en todas
las personas por su identidad u orientación sexual no he-
Universal de los Derechos Humanos, el Pacto Interna-
las instancias de la vida política, económica, social y cul-
terosexual-, el término discriminación es genérico y será
cional de Derechos Civiles y Políticos, la Convención tural del país. El Ecuador es un país unitario en la diver-
el que se emplee a lo largo del documento.
Americana de Derechos Humanos, la Convención In-
sidad, las desigualdades en el disfrute de derechos que
ternacional sobre la Eliminación de todas las formas de
se manifiestan de forma más drástica en las poblaciones
La Constitución Ecuatoriana consigna el concepto de
Discriminación Racial, la Convención para la eliminación
indígenas, afroecuatorianas y montubias son contrarias
discriminación mediante prohibición de distinciones irre-
de todas las formas de discriminación contra las mu-
a los postulados constitucionales, según los cuales las
levantes, arbitrarias, no razonables o injustas, dirigidas a
jeres, la Convención Internacional de los Derechos del
diferencias no pueden ser factores de desigualdad y dis-
la negación del goce, disfrute y tutela de los derechos de
Niño, la Convención Interamericana para la Eliminación
criminación.
grupos o personas. La discriminación es contraria al prin-
de todas las formas de Discriminación contra las Per-
cipio fundamental de la igualdad recogida en el Art. 11.2
sonas con Discapacidad, la Convención Internacional La Constitución del 2008 refleja la igualdad ante la ley, la
de nuestra Constitución Nadie podrá ser discriminado
sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad,
igualdad en el disfrute de derechos y la igualdad de opor-
por razones de etnia, lugar de nacimiento, edad, sexo,
la Declaración sobre la eliminación de todas las formas
tunidades, y consigna todas las posibles razones por las
identidad de género, identidad cultural, estado civil, idio-
de intolerancia y discriminación fundadas en la religión o
cuales se prohíbe la discriminación. El Art. 66.4 incluye a la
ma, religión, ideología, filiación política, pasado judicial,
las convicciones, los Principios de Yogyakarta , la Decla-
igualdad y no discriminación como un derecho de libertad
condición socio-económica, condición migratoria, orien-
ración sobre orientación sexual e identidad de género de
y desarrolla cada una de sus manifestaciones: igualdad
tación sexual, estado de salud, portar VIH, discapacidad,
las Naciones Unidas, los Convenios 100 y 111 de la OIT
formal, igualdad material y principio de no discriminación.
diferencia física; ni por cualquier otra distinción, personal
y el Convenio de la UNESCO de 1960.
o colectiva, temporal o permanente, que tenga por ob-
La doctrina internacional de los derecho humanos
jeto o resultado menoscabar o anular el reconocimiento,
Según la Declaración Universal de los Derechos Huma-
considera a la igualdad y no discriminación como un
goce o ejercicio de los derechos. La ley sancionará toda
nos, Todos los seres humanos nacen libres en dignidad y
solo principio, en tanto que incluye dos nociones com-
forma de discriminación…”
derechos….Toda persona tiene los derechos y libertades
plementarias: 1. la prohibición de la discriminación y,
El principio de no discriminación se traduce en la pro-
proclamados en esta Declaración, sin distinción alguna
2. la necesidad de acciones especiales de protección
hibición para el Estado, así como para las personas en
de raza, color, sexo, idioma, religión, opinión política o de
orientadas a lograr la igualdad real o positiva. La pri-

ATLAS DE LAS DESIGUALDADES SOCIO-ECONÓMICAS DEL ECUADOR
mera noción incluye la prohibición de trato, normas o
sonancia con el principio de igualdad y no discriminación,
igualdades en el reparto de los recursos) y de reconoci-
procedimientos desiguales o diferenciados por razón
de manera que no dejen a grupos sociales excluidos de
miento (desigualdades socioculturales) (Villegas Arenas,
del sexo, la orientación sexual o religiosa, la condición
los procesos de desarrollo.
2010). La equidad es un asunto político en la medida
de discapacidad, el origen nacional o étnico o la edad.
en que incide en el bienestar de las personas; particu-
La eliminación de barreras para las mujeres en el acce-
En el Art. 85 de la Constitución se introducen dos nocio-
larmente, en el mejoramiento de las condiciones en que
so a la carrera militar o policial es un ejemplo de la apli-
nes relacionadas con la igualdad y que consolidan la fi-
transcurre la vida de los más desaventajados (Campbell,
cación de esta noción. Para la disminución de brechas
gura del Ecuador como un Estado de justicia y derechos,
2002). Equidad entonces, significa justicia, dando a cada
de desigualdad, la misma Constitución reconoce el
equidad y solidaridad.
cual lo que le corresponde, reconociendo las condicio-
mecanismo de acciones afirmativas. “El Estado adop-
nes o características específicas de cada persona o gru-
tará medidas de acción afirmativa que promuevan la
El numeral 1 del artículo mencionado dice que las po-
po humano. Reconocimiento de la diversidad sin que
igualdad real en favor de los titulares de derechos que
líticas públicas y la prestación de bienes y servicios se
signifique razón para la discriminación.
se encuentren en situación de desigualdad”.
orientarán a hacer efectivo el Buen Vivir, y todos los de-
rechos se formularán de acuerdo con el principio de so-
La segunda noción suele causar confusión, en tanto lidaridad. En el numeral 3, el Estado asume la garantía
que justifica la implementación de medidas de protec-
de la distribución equitativa y solidaria del presupuesto
Enfoques de derechos para la
ción especial para favorecer a los grupos sociales ex-
para la ejecución de las políticas públicas. La solidaridad
igualdad
cluidos históricamente. Con estas medidas diferenciales
y la equidad, se plantearían como mecanismos redistri-
En el nuevo diseño institucional del Estado, según el Art.
se busca igualar en los resultados. Un ejemplo claro son
butivos en favor de los grupos sociales rezagados en el
156 de la Constitución, los Consejos Nacionales para la
las regulaciones que obligan a contratar a un porcentaje
ejercicio de sus derechos, o como medios para alcanzar
Igualdad son los órganos responsables de asegurar la
de personas con discapacidad en las empresas privadas
la igualdad en los resultados. La solidaridad y la equidad
plena vigencia y el ejercicio de los derechos consagrados
y organismos públicos. Además, se ha logrado incluir a
en Estados con limitados recursos económicos, como el
en la Constitución y en los instrumentos internacionales
ciudadanos que fueron excluidos históricamente del de-
nuestro, permiten redistribuir la riqueza mediante la impo-
recho al trabajo. Este trato diferenciado se justifica para
sición de deberes u obligaciones al Estado o a los y las
de derechos humanos. Para ello, estos Consejos ejer-
alcanzar la igualdad real o material en los resultados.
ciudadanas, en favor de personas o grupos humanos en
cerán atribuciones en la formulación, transversalización,
condición de exclusión y desigualdad.
observación, seguimiento y evaluación de las políticas
La igualdad es un concepto normativo que define el de-
públicas relacionadas con las temáticas de género, ét-
ber ser o ideal social, pero que está lejos de cumplirse
Desde el ámbito de lo público, la solidaridad adquiere un
nicas, generacionales, interculturales, de discapacidad y
en la realidad de países como el nuestro, marcado por
sentido especial. Considerando que una de las finalidades
de movilidad humana. Estos Consejos deben coordinar
diferencias económicas y jerarquías sociales. “El principio
del Estado es garantizar el bienestar colectivo, éste tiene la
con las entidades rectoras y ejecutoras de la política y
de igualdad no se ocupa de lo que sucede en la realidad,
obligación no sólo constitucional sino ante todo ética, de
con los organismos especializados en la protección de
sino de lo que debe suceder a saber: que los seres hu-
atender a las personas desprotegidas que viven en situa-
derechos en todos los niveles. En concomitancia con
manos, sean cuales sean sus rasgos comunes o distinti-
ciones adversas, de modo que se garanticen para ellas
esto, el Art. 14 del Código Orgánico de Planificación y
vos, deben ser tratados como iguales” (Laporta, 1985) y
condiciones dignas de vida y la realización de sus derechos.
Finanzas Públicas establece que las propuestas de políti-
disfrutar de todos los derechos que un Estado garantiza.
cas formuladas por los Consejos Nacionales de Igualdad
Este principio da sentido al contenido y alcance de los
Se entiende, entonces, que igualdad y equidad son dos
se recogerán en agendas de coordinación intersectorial
derechos consignados en la Constitución, de tal manera
dimensiones del concepto de justicia social (Garretón,
que han sido discutidas y consensuadas en los Conse-
que su aplicación debe llevar a que todas las personas
1999). Por ejemplo, en términos de género, la equidad
jos Sectoriales de la Política para su posterior ejecución.
disfruten de los derechos consagrados como mandato
supone que hombres y mujeres reciban en su justa pro-
Si bien la nueva estructura institucional, respecto a los
constitucional. Para ello, las garantías normativas, juris-
porción lo que como seres humanos les corresponde de
Consejos de Igualdad, aún no se ha consolidado, no
diccionales y de política pública posibilitan la exigibilidad
acuerdo con las necesidades y condiciones que les, im-
obstante, algunos de los anteriores Consejos –CNNA,
del cumplimiento de los derechos.
pone determinado contexto social y temporal.
CDT, CODENPE, CONADIS– formularon las llamadas
Las políticas públicas mediante las cuales se proveen
Por otra parte, la equidad adquiere un carácter político
Agendas para la Igualdad, que colocan en el centro de
bienes y servicios a la población deben aplicarse en con-
en la medida en que tiene un objetivo redistributivo (des-
atención a sujetos específicos de derechos: mujeres,

ATLAS DE LAS DESIGUALDADES SOCIO-ECONÓMICAS DEL ECUADOR 15
personas con discapacidad, niños-niñas y adolescentes
igualdad y la exclusión, con décadas de postergación, la
Para asegurar las obligaciones del Estado en este cam-
y pueblos y nacionalidades indígenas.
restitución de derechos es una obligación.
po, se crea el sistema nacional de inclusión y equidad
social como el conjunto articulado y coordinado de sis-
Desde una perspectiva teórica, es posible identificar di-
La inclusión social pasa por las dinámicas que vinculan el
temas, instituciones, políticas, normas, programas y ser-
versos tipos de desigualdades. Aunque la realidad es
desarrollo de capacidades con el acceso a oportunidades
vicios que aseguran el ejercicio, la garantía y la exigibili-
compleja, en una misma persona o grupo de personas
a lo largo del ciclo vital, y con ello, el acceso al bienestar,
dad de los derechos reconocidos en la Constitución y el
pueden confluir varios tipos de desigualdades. Cuando
a redes de relaciones y al ejercicio de la ciudadanía. La
cumplimiento de los objetivos del régimen de desarrollo.
la discriminación por razón de género, condición eco-
inclusión; social lleva a detectar las desigualdades que
nómica y étnica confluyen, encontramos lo que algunas
cada sujeto de derechos vive en sus procesos de inclu-
tratadistas han llamado “la trenza de la dominación”
sión, por ejemplo: más educación pero menos empleo,
(Francke 1990). Las variantes de esta trenza pueden
más acceso a información pero menos acceso a poder,
incluir a personas afroecuatorianas, con discapacidad,
más consumo simbólico que no necesariamente se tra-
de la tercera edad o personas refugiadas. Cuanto más
duce en más consumo material. Las desigualdades en
variantes concurran, más aguda será la exclusión y más
el desarrollo de capacidades y el acceso a oportunida-
baja la posición que ocupan en la escala de jerarquías
des tiene aristas como: situación del hogar de origen (por
sociales, con lo cual puede llegarse a niveles de extre-
ingresos familiares), la territorialidad (urbano-rural), entre
ma vulnerabilidad. La Constitución en su Art. 35 re-
otras condiciones que diferencian y segmentan, lo cual
conoce la necesidad de protección especial por parte
indica que las brechas de inclusión social se replican en
del Estado a personas que se encuentren en condición
las nuevas generaciones. Bajo esta óptica, la inclusión
de doble vulnerabilidad, e identifica a: personas adultas
social se constituye en el andamiaje para construir una
mayores, niñas, niños y adolescentes, personas con
ciudadanía plena, es decir, titularidad efectiva de ciuda-
discapacidad, mujeres embarazadas, víctimas de vio-
danía política, civil y social, que implica la participación
lencia doméstica y sexual, entre otras.
en deliberaciones, el acceso a activos, la afirmación de
identidad y la posibilidad de contar con redes de relacio-
En suma, puede decirse que el Ecuador es un país de
nes que ayudan a desarrollar el proyecto de vida. Su fina-
avanzada a nivel normativo, pues ha incorporado el lidad: consolidar un Estado democrático, pluralista y laico
principio y derecho a la igualdad y no discriminación. No
(Plan Nacional para el Buen Vivir 2009 – 2013), en el que
obstante, alcanzar la igualdad real en un escenario de
la igualdad sea de hecho y no solamente de derecho;
enorme diversidad es un desafío pendiente que deman-
donde integridad y responsabilidad se amalgamen, tan-
da esfuerzos a nivel de la acción gubernamental, para
to para exigir derechos como para cumplir obligaciones.
garantizar el disfrute de los derechos colectivos de todos
Desde la perspectiva del desarrollo humano, la inclusión
los ciudadanos, hombres y mujeres del Ecuador.
social puede comprenderse como el desarrollo de capa-
cidades para el ejercicio de libertades (Sen, 1999).
En la práctica, la inclusión implica identificar a los sujetos
de derechos rezagados o excluidos, del disfrute de de-
Inclusión social
rechos, buscando de forma proactiva su inclusión socio
económica, política y cultural. En este marco, la Consti-
La inclusión social implica reconocer y valorar cada dife-
tución en su Art. 35 visibiliza a varios de los colectivos,
rencia, respetar la diversidad y dar respuestas efectivas a
cuyos derechos han sido tradicionalmente vulnerados y
necesidades específicas para el disfrute de los derechos
fundamentales en condiciones de igualdad. Ante la atá-
los posiciona como grupos de atención prioritaria. Entre
vica y compleja gama de matices -culturales, sociales,
estos grupos están las personas con discapacidad, los
educativos, económicos, legales, estructurales, relacio-
niños, niñas y adolescentes, las mujeres embarazadas,
nales, informativos y digitales- que han legitimado la des-
víctimas de violencia intrafamiliar y sexual, entre otras.



ATLAS DE LAS DESIGUALDADES SOCIO-ECONÓMICAS DEL ECUADOR 17

ATLAS DE LAS DESIGUALDADES SOCIO-ECONÓMICAS DEL ECUADOR
Fuentes y metodología
Este Atlas se propone presentar, en un formato visual
y accesible, los avances alcanzados en el desarrollo
social en el Ecuador durante los últimos años, así como
las desigualdades sociales que todavía permanecen.
Se analizan, principalmente, las dimensiones de
educación, salud y nutrición, empleo, vivienda, pobreza
e inequidad social.
Las desigualdades se estudian tomando en cuen- del estudio, como educación, salud, empleo y vivienda. El método de los componentes principales asigna pe-
ta la etnicidad, el sexo, los grupos de edad, el
Cada indicador proporciona una aproximación particular
sos relativos a cada una de las variables que contribu-
área de residencia (urbana o rural) y las regiones,
al tema, como lo hacen los indicadores de acceso al al-
yen a un índice, de tal forma que su representatividad
así como la situación de las personas con dis-
cantarillado o a la electricidad en vivienda. Para obtener
sea máxima; en otras palabras, se obtiene el índice (pri-
capacidades. Este enfoque conceptual se sustenta en la
una visión global del desarrollo en algunas dimensiones
mer componente principal) que captura el máximo por-
necesidad de universalización de los derechos sociales.
del análisis, se han elaborado índices de síntesis, como
centaje posible de la varianza conjunta de las variables
los índices de salud y vivienda. También se ha estimado
originales.1
Las fuentes principales de información son los Censos
un índice de desarrollo social, a partir de 24 indicadores
de población y vivienda de 1982, 1990, 2001 y 2010; las
de distintas dimensiones. Todos estos índices han sido
Este método ha sido empleado en la construcción de ín-
Encuestas nacionales de hogares entre 2005 y 2011; las
elaborados empleando el método de los componentes
dices, particularmente en los casos en los que no existe
Encuestas de condiciones de vida de 1995 y 2006; la
principales.
un criterio de consenso entre los expertos o especialis-
Encuesta nacional de relaciones familiares y violencia de
tas, sobre la importancia relativa de las variables o de las
género contra las mujeres, realizada en 2011 por el INEC,
Tanto el análisis de componentes principales, como dimensiones que lo componen. El método proporciona
y la Encuesta ENDEMAIN de 2004. El procesamiento de
otras técnicas similares de análisis factorial, han sido am-
mayor peso a las variables más altamente correlaciona-
la información ha incluido el empleo de varios métodos
pliamente empleados en la elaboración de indicadores
das con el conjunto de variables restantes en el sistema.
multivariados, como regresión múltiple, análisis de com-
e índices a partir de variables numéricas. Estas técnicas
ponentes principales y análisis de aglomeración. Sin em-
se proponen buscar un “factor latente o subyacente”, no
El Atlas contiene una serie de mapas sobre indicadores
bargo, la información se presenta reduciendo al máximo
siempre directamente observable, a partir de sus distin-
socioeconómicos definidos por parroquias y proporcio-
la complejidad estadística y en un lenguaje accesible a
tas manifestaciones en varias dimensiones sometidas al
na al lector información detallada para la planificación y
los lectores no especializados, y cuenta, además, con
análisis empírico. De esta manera, si la cobertura de los
evaluación de políticas y proyectos a escala local. Las
la ayuda de abundantes mapas. La información técnica
servicios de agua, electricidad, alcantarillado, recolección
parroquias son la división administrativa más pequeña en
complementaria se puede encontrar en el CD adjunto a
de basura, y el porcentaje de viviendas hacinadas, refle-
el país, y se espera que la disponibilidad de información
esta publicación.
jan de varias formas la calidad de la vivienda en algunas
ciudades o parroquias, puede construirse un índice a
Se han seleccionado varios indicadores representativos
partir de ellas, mediante una combinación lineal, o suma
1 Matemáticamente, el índice se define como una combinación lineal de los indicadores que
lo conforman.
para explorar las brechas sociales en las dimensiones
ponderada de las mismas.

ATLAS DE LAS DESIGUALDADES SOCIO-ECONÓMICAS DEL ECUADOR 19
detallada para las parroquias rurales contribuya a fortale-
dos con población superior a 5.000 habitantes, y como
sino también de la consolidación de la cohesión social,
cer a los Gobiernos Autónomos Desentralizados.
rurales a las áreas dispersas o a los poblados aman-
de los valores comunitarios y la participación activa de
zanados con población menor a la mencionada. Esta
individuos y comunidades en las decisiones relevantes
Los censos no contienen información sobre las parro-
definición es independiente de la función de un núcleo
para la construcción de su propio destino, sobre la base
quias urbanas, de forma que las cabeceras cantonales
poblado como cabecera cantonal.
de la equidad y el respeto a la diversidad. Este proceso
aparecen como una “parroquia” en los mapas. En el
se inscribe en una relación armónica con la naturaleza,
Atlas, por consiguiente, se clasifican las unidades territo-
Varios estudios sobre la relación entre población y es-
donde la plena realización humana no puede exceder los
riales mínimas con jurisdicción administrativa provenien-
tructura productiva en las ciudades del Ecuador, como
límites de los ecosistemas que la sustentan.
tes de los censos, agregando indistintamente parroquias
el clásico estudio de Carrón y otras investigaciones de
rurales y cabeceras cantonales, dada la imposibilidad de
Larrea,2 han guiado la adopción heurística del límite de
Las necesidades humanas integran las necesidades bá-
una mayor desagregación. En los mapas, por ejemplo,
5.000 habitantes como el tamaño mínimo de los centros
sicas de acceso a la educación, nutrición, salud, empleo
las ciudades de Quito y Guayaquil no aparecen divididas
urbanos (5.607 habitantes). Para ilustrar la pertinencia
y trabajo, vivienda y hábitat, incorporando además una
en parroquias urbanas. Con esta salvedad, el país está
del límite adoptado, observemos el caso del poblado de
forma participativa de satisfacerlas, en concordancia con
dividido en más de mil segmentos, proporcionando una
Santa Isabel, en Azuay, que apenas superó los 5.000 ha-
los derechos humanos y en ausencia de discriminación
información muy detallada a escala local.
bitantes en 2010. En este ejemplo, la agricultura apenas
por etnicidad, cultura, género, grupos de edad, región
empleó al 11% de la PEA, mientras otras actividades tí-
de origen o residencia, nacionalidad, creencias políticas
o valores religiosos y culturales, estado de salud y capa-
La brecha social entre las áreas rural y urbana ha sido
picamente urbanas evidenciaron un alto grado de diver-
cidad física de las personas.
tradicionalmente amplia en el Ecuador, y su análisis es
sificación productiva. La manufactura ocupaba el 6% de
fundamental en este estudio. La división administrativa
la PEA, el comercio el 23%, la construcción el 11%, y los
Este Atlas propone una metodología para la evaluación
del país define como ciudades a las cabeceras de can-
servicios de educación y salud el 11%. En contraste, en
y el seguimiento de las brechas sociales, que pueda
tón. Esta clasificación no es la más adecuada para un
el cantón El Pan de la misma provincia, cuya población
permitir la progresiva superación de las inequidades en
análisis social de las desigualdades regionales porque,
en 2010 fue de 3.036 habitantes -y que fue clasificado
el país. Sus indicadores e índices han sido elaborados
en primer lugar, en las principales ciudades como Quito y
como rural de acuerdo con el criterio de este Atlas-, la
con el propósito específico de capturar adecuadamen-
Guayaquil, han aparecido áreas urbanas grandes dentro
agricultura absorbía en ese mismo año el 59% de la PEA.
te las distintas dimensiones de la inequidad social y su
del cantón, no necesariamente contiguas con las áreas
En este caso, la diversificación productiva era baja.
evolución en el tiempo. Esperamos que este esfuerzo se
previamente definidas como urbanas, como en los ca-
integre en una metodología más amplia hacia la cons-
sos de Cumbayá, Tumbaco, Nayón y otros centros en
trucción de un sistema de monitoreo del Buen Vivir, y
Quito. De acuerdo con el criterio político-administrativo,
El Buen Vivir y la superación de las adopte una nueva métrica para la construcción de una
estas poblaciones se clasificarían como rurales, aunque
brechas sociales
sociedad equitativa.
su estructura social corresponde claramente a centros
urbanos. En segundo lugar, existen algunas cabeceras
La nueva Constitución define la noción del Buen Vivir, o
cantonales de población muy reducida, que sociológica-
sumak kawsay, como el fundamento para la planificación
mente tienen características de pequeños pueblos inte-
nacional y local hacia el desarrollo. El Buen Vivir, basado
grados en un tejido social rural, con baja diversificación
en la tradicional cosmovisión indígena de los pueblos an-
económica.
dinos y amazónicos, se concibe como un proceso hacia
2 Carrón, José María. “El proceso de urbanización del Ecuador 1950-1962”, en Carrión, Fer-
el mejoramiento participativo de la calidad de la vida, a
nando (Comp.) El Proceso de Urbanización en el Ecuador (del siglo XVIII al siglo XX) –Antología
-. Quito, El Conejo – CIUDAD, 1986. Larrea, Carlos, “El proceso de urbanización del Ecuador
Se ha adoptado entonces, una definición alternativa, que
partir no solamente de un mayor acceso a bienes y ser-
1960-1974”. en Carrión, Fernando (Comp.) El Proceso de Urbanización en el Ecuador (del siglo
XVIII al siglo XX) –Antología -. Quito, El Conejo – CIUDAD, 1986. Larrea, Carlos. “Urbanización y
clasifica como urbanos a todos los centros amanzana-
vicios para la satisfacción de las necesidades humanas,
Estructura Social en el Ecuador: 1950-1982.” Quito: CIUDAD, documento no publicado, 1987.


ATLAS DE LAS DESIGUALDADES SOCIO-ECONÓMICAS DEL ECUADOR


ATLAS DE LAS DESIGUALDADES SOCIO-ECONÓMICAS DEL ECUADOR 21
Desarrollo social,
desigualdad y
pobreza

ATLAS DE LAS DESIGUALDADES SOCIO-ECONÓMICAS DEL ECUADOR
Desarrollo social, desigualdad y pobreza
Por Carlos Larrea Maldonado
desarrollo nacional, erradicar la pobreza, promover el
desarrollo sustentable y la redistribución equitativa de los
recursos y la riqueza, para acceder al Buen Vivir.”
(Constitución de la República del Ecuador, Art. 3, Lit. 5)
Aunque el Ecuador ha logrado avances im- de la inversión social. El Ecuador ha atravesado por va- El Índice Social Comparativo (ISC) permite evaluar el
portantes en su desarrollo social y económi-
rias etapas en su historia económica y social, con una
avance social en los dos intervalos censales, y ha sido
co durante los últimos años, prevalecen aún
sucesión de ciclos de crecimiento y crisis, como se ob-
construido a partir de los 19 indicadores sociales para las
carencias significativas heredadas de una es-
serva en el Gráfico 1. Al “boom” petrolero (1972-1982)
parroquias del Ecuador en 1990, 2001 y 2010, emplean-
tructura social con grandes desigualdades que se impu-
le sucedió un prolongado período de estancamiento
do el método matemático de los componentes principa-
so desde la conquista hispánica. En 2011, el Ecuador
económico y ajuste estructural, bajo los lineamientos
les, que maximiza su representatividad.2
ocupaba la posición 83 entre 187 países del mundo, de
del llamado “Consenso de Washington”. La declinación
acuerdo con el Índice de Desarrollo Humano del PNUD.
económica de los años 1980 dio lugar a una breve re-
En general, los indicadores sociales mantienen una tenden-
cia ascendente entre 1990 y 2010. Sin embargo, duran-
Su ingreso por habitante se encontraba todavía bajo la
activación económica a inicios de la década siguiente,
te el primer intervalo censal, entre 1990 y 2001, el avance
media latinoamericana1; la pobreza afectaba al 35% de la
que no logró mantenerse y se revirtió con la profunda
fue más lento que en el segundo período (2001-2010) en
población nacional, y el coeficiente de Gini de desigual-
crisis de 1998 y 1999. Durante la primera década del
el cual el ritmo de mejoras casi se duplica. El menciona-
dad social en el ingreso personal era de 0,495 en 2010,
presente siglo se restableció el crecimiento económico,
do índice ascendió de 55,2 a 60,4 puntos entre 1990 y
valor considerado alto en el contexto internacional. A lo
y a partir de 2007 se han fortalecido la inversión social
2001, con un crecimiento del 0,8% anual. En contraste, el
largo de la historia del Ecuador han prevalecido pronun-
y el rol del Estado en la economía, bajo una nueva es-
crecimiento entre 2001 y 2010 alcanzó el 1,3% anual, lle-
ciadas desigualdades regionales, étnicas y de género,
trategia de desarrollo que busca la transformación eco-
gando a un puntaje de 68,1 en el último año mencionado.
que han afectado principalmente a la población indígena
nómica con una mayor inclusión social, en un contexto
y afro ecuatoriana, las cuales de una u otra manera si-
de sustentabilidad.
guen vigentes como se muestra en el presente estudio.
1 El Ecuador alcanzó un ingreso nacional bruto por habitante de 7.589 dólares PPA, frente
a un promedio latinoamericano de 10.119 dólares, a precios de 2005. (PNUD, 2011).Con-
En esta sección introductoria se parte de una visión de
sultado en diciembre 2012 de: www.undp.org.
El desarrollo social durante las 2 Los indicadores empleados para la construcción del índice social comparativo son: es-
conjunto, tanto sobre el cambio social durante los últimos
dos últimas décadas
colaridad, alfabetismo, tasas netas de asistencia primaria, secundaria y superior, tasa de
acceso a la instrucción superior, diferencias por sexo en alfabetismo y escolaridad, per-
años, como sobre los retos que aún permanecen, particu-
sonal equivalente de salud, porcentaje de hijos muertos de madres entre 15 y 49 años,
larmente, desde la perspectiva de la desigualdad social.
porcentaje de mujeres en la PEA, porcentaje de viviendas con agua potable, alcantarillado,
Para explorar los cambios sociales con detalle, se han
recolección de basura, electricidad, paredes apropiadas, piso apropiado, porcentaje de
procesado varios indicadores de educación, salud, vi-
viviendas con menos de tres persona por cuarto y porcentaje de hogares con servicio
higiénico exclusivo. Los indicadores han sido previamente estandarizados, y el índice se
vienda, empleo y pobreza para todas las parroquias del
ha transformado a una escala entre 0 y 100 puntos. El índice social comparativo captura
el 50,5% de la varianza total de los 19 indicadores que lo componen. El Índice tiene la
El contexto económico
país, empleando los Censos de población y vivienda de
siguiente fórmula: ISC = 0.904 * ESCOL24 + 0.707 * ALFAB15 + 0.604 * TPRIM + 0.859 *
1990, 2001 y 2010. Los resultados se presentan en el
TSECUN + 0.822 * TSUP + 0.771 * TACSUP + -0.452 * DISEXAL + -0.299 * DISEXESCOL
+ 0.714 * PERSAL -0.722 * PNINMUER + 0.233 * PFEMPEA + 0.802 * PAGUA + 0.749 *
El cambio social está condicionado por el crecimiento
Cuadro 1, que diferencia las áreas rural y urbana, y se
PALCAN + 0.848 * PBASURA + 0.734 * PELECT + 0.693 * PPARED + 0.602 * PPISO +
0.716 * PPERCUA + 0.839 * PSSHH. Los indicadores han sido previamente estandariza-
de la economía y por las políticas sociales y la magnitud
ilustran también en el Mapa 1.
dos, y el índice se ha transformado a una escala entre 0 y 100 puntos.

ATLAS DE LAS DESIGUALDADES SOCIO-ECONÓMICAS DEL ECUADOR 23
Entre los indicadores que más han avanzado entre
2001 y 2010 sobresalen las tasas de asistencia a la
Ingreso por habitante en el Ecuador: 1950-2010
educación secundaria y superior, así como la dotación
de personal de salud por cada 10.000 habitantes. Me-
rece destacarse también la considerable reducción de
7000
la mortalidad infantil.
El Índice Social Comparativo muestra también la persis-
6000
tencia de una importante brecha en las condiciones de
Revolución Ciudadana
vida entre las ciudades y el campo (Gráfico 2), que se
evidencia en todos los indicadores presentados. La po-
6000
breza rural, por ejemplo, duplica a la urbana (Cuadro 1).
A 2005)
Esta brecha persiste, aunque su magnitud ha declinado
es PP
moderadamente. La diferencia entre el ISC urbano y ru-
6000
ral era de 20 puntos en 1990, 18 puntos en 2001 y bajó
a 16 puntos en 2010.
3000
Ingreso
Tendencia
2000
eso por habitante (Dólar
Ingr
Etapa bananera
Boom
Ajuste neoliberal
petrolero
1000
0
1950
1960
1970
1980
1990
2000
2010
Fuente: Alan Heston, Robert Summers and Bettina Aten, 2012.
Elaboración: Unidad de Información Socio Ambiental UASB y CEPLAES.
Índice social comparativo por área: 1990, 2001 y 2010
80
72,8
70
66,4
62,4
60
56,9
50
48,1
42,2
40
Rural
Urbano
Porcentaje
30
20
10
0
1990
2001
2010
Fuentes: INEC, Censo de Población y Vivienda, 1990, 2001 y 2010. Encuestas de condiciones de vida, 1995, 2006.
Elaboración: Unidad de Información Socio Ambiental UASB y CEPLAES.

ATLAS DE LAS DESIGUALDADES SOCIO-ECONÓMICAS DEL ECUADOR
Mapa 1-A
Índice social comparativo, por parroquias: 1990

CARCHI
ESMERALDAS
IMBABURA
ZONAS NO DELIMITADAS
ZONAS NO DELIMITADAS
SUCUMBIOS
PICHINCHA
GALAPAGOS
0 25 50
100
150
200
ZONAS NO DELIMITADAS
NAPO
Km
MANABI
ORELLANA
1:6.500.000
COTOPAXI
TUNGURAHUA
LOS RIOS
BOLIVAR
PASTAZA
CHIMBORAZO
GUAYAS
ZONAS NO DELIMITADAS
Leyenda
CAÑAR
MORONA SANTIAGO
Límite provincial
Sin información
AZUAY
76,6 - 87,8
69,3 - 76,5
64,6 - 69,2
EL ORO
60,5 - 64,5
ZAMORA CHINCHIPE
55,2 - 60,4
49,2 - 55,1
LOJA
200
100
´
45,5 - 49,1
42,3 - 45,4
0
200 Km
38,1 - 42,2
19,3 - 38,0
1:4.500.000
Fuentes: INEC, Censo de población 1990.
Información cartográfica: INEC, División político administrativa 2001.
Elaboración: Unidad de Investigación Socio Ambiental UASB y CEPLAES.

ATLAS DE LAS DESIGUALDADES SOCIO-ECONÓMICAS DEL ECUADOR 25
Mapa 1-B
Índice social comparativo, por parroquias: 2001
CARCHI
ESMERALDAS
IMBABURA
ZONAS NO DELIMITADAS
ZONAS NO DELIMITADAS
SUCUMBIOS
PICHINCHA
GALAPAGOS
0 25 50
100
150
200
ZONAS NO DELIMITADAS
NAPO
Km
MANABI
ORELLANA
1:6.500.000
COTOPAXI
TUNGURAHUA
LOS RIOS
BOLIVAR
PASTAZA
CHIMBORAZO
GUAYAS
ZONAS NO DELIMITADAS
Leyenda
CAÑAR
MORONA SANTIAGO
Límite provincial
Sin información
AZUAY
76,6 - 87,8
69,3 - 76,5
64,6 - 69,2
EL ORO
60,5 - 64,5
ZAMORA CHINCHIPE
55,2 - 60,4
49,2 - 55,1
LOJA
200
100
´
45,5 - 49,1
42,3 - 45,4
0
200 Km
38,1 - 42,2
19,3 - 38,0
1:4.500.000
Fuentes: INEC, Censo de población 2001
Información cartográfica: INEC, División político administrativa 2001.
Elaboración: Unidad de Investigación Socio Ambiental UASB y CEPLAES.

ATLAS DE LAS DESIGUALDADES SOCIO-ECONÓMICAS DEL ECUADOR
Mapa 1-C
Índice social comparativo, por parroquias: 2010

CARCHI
ESMERALDAS
IMBABURA
ZONA NO DELIMITADA
PICHINCHA
SUCUMBIOS
SANTO DOMINGO DE LOS TSACHILAS
GALAPAGOS
NAPO
0 25 50
100
150
200
ZONA NO DELIMITADA
Km
MANABI
ORELLANA
COTOPAXI
1:6.500.000
TUNGURAHUA
LOS RIOS
BOLIVAR
PASTAZA
GUAYAS
CHIMBORAZO
SANTA ELENA
GUAYAS
ZONA NO DELIMITADA
Leyenda
CAÑAR
MORONA SANTIAGO
Límite parroquial
GUAYAS
Sin información
AZUAY
76,6 - 87,8
69,3 - 76,5
64,6 - 69,2
EL ORO
60,5 - 64,5
ZAMORA CHINCHIPE
55,2 - 60,4
49,2 - 55,1
LOJA
200
100
´
45,5 - 49,1
42,3 - 45,4
0
200 Km
38,1 - 42,2
19,3 - 38,0
1:4.500.000
Fuentes: INEC, Censo de población 2010.
Información cartográfica: INEC, División político administrativa 2010.
Elaboración: Unidad de Investigación Socio Ambiental UASB y CEPLAES.

ATLAS DE LAS DESIGUALDADES SOCIO-ECONÓMICAS DEL ECUADOR 27
Cuadro 1
Indicadores sociales en el Ecuador por área: 1990, 2001 y 2010

Área rural
Área urbana
Total
Indicadores Sociales
Año
Año
Año
1990
2001
2010
1990
2001
2010
1990
2001
2010
Escolaridad de personas de 24 o más años
3,9
4,7
6.0
8,4
8,7
10.0
6,7
7,3
8,7
(escol24)
Tasa de alfabetismo población de 15 y más años
79.0
84.0
87,1
94,3
94,6
96,3
88,3
90,9
93,3
Tasa de asistencia primaria
84,5
82,9
95,6
93,2
89,3
95.0
89,2
86,6
95,2
Tasa de asistencia secundaria
23,1
30,2
63,3
58,8
56,9
75,7
43,3
46,2
71,1
Tasa de asistencia a la educación superior
3.0
4,1
11,3
15,8
18.0
28,1
10,9
13,2
22,6
Tasa de acceso a la educación superior
3,6
5,4
7,2
20,8
24,9
28,3
14,1
18,1
21,5
Diferencia de sexo en alfabetismo (hombres -
7,9
5,2
4.0
2,9
1,7
1,3
4,4
2,9
2,2
mujeres)
Diferencia de sexo en escol. (hombres - mujeres)
0,8
0,5
0,4
0,9
0,5
0,3
0,9
0,5
0,4
Personal equivalente de salud por cada 10000
6,2
10.0
17,3
43,2
50,6
64,4
29,8
37,1
50,3
habitantes
Porcentaje de niños muertos, de madres entre 15 y
11,9
6,9
4,3
6,7
3,6
3.0
8,3
4,7
3,4
49 años
Tasa de mortalidad infantil (por mil nacidos vivos)
76,2
47,3
35.0
44.0
28,2
25.0
57,8
36,2
28,6
Porcentaje femenino en la PEA
24,5
30.0
32,3
31,4
34,5
38,6
29.0
33,1
36,8
Porcentaje de viviendas con agua potable al interior
15.0
19,7
24,4
50,7
57,9
64,5
38,3
47,9
55,3
Porcentaje de viviendas con alcantarillado
11,8
18.0
21,3
54,5
58,7
63,2
39,7
48.0
53,6
Porcentaje de viviendas con eliminación de basura
10.0
20,7
41,8
61,1
77,6
87,4
43,4
62,7
77.0
Porcentaje de viviendas con servicio eléctrico de la
54,4
76,3
87.0
90,3
94,4
95.0
77,8
89,7
93,2
red pública
Porcentaje de viviendas con paredes apropiadas
32,9
48.0
58,2
71,1
79,6
84,5
57,9
71,3
78,5
Porcentaje de viviendas con piso adecuado
65,2
67,5
80.0
92,1
87,5
94.0
82,7
82,3
90,8
Porcentaje de hogares con servicio higiénico de uso
22.0
36,4
72.0
63,5
75,5
84,6
49,2
65,2
81,8
exclusivo
Porcentaje de hogares con más de 3 personas por
75,4
81,1
88,7
83,1
85,4
91,7
80,4
84,3
91.0
cuarto
Consumo mensual familiar por habitante ($ de 2006)
68,5
65,9
74,4
106.0
119,9
139,1
92,4
102.0
119,7
Incidencia de la pobreza
68,5
65,2
58,9
41,3
35,2
29.0
51,2
45,2
38.0
Índice social comparativo
42,2
48,2
57.0
62,4
66,4
72,8
55,2
60,4
68,1
Fuentes: INEC, Censo de Población y Vivienda, 1990, 2001 y 2010. Encuestas de condiciones de vida, 1995, 2006.
Elaboración: Unidad de Información Socio Ambiental UASB y CEPLAES.

ATLAS DE LAS DESIGUALDADES SOCIO-ECONÓMICAS DEL ECUADOR
La descomposición por regiones (Gráfico 3) revela que
mejoras se han concentrado en las regiones y parro-
dores los avances sociales en las áreas más aventajadas
las condiciones sociales más críticas se encuentran en
quias inicialmente más ricas?
son difíciles de obtener y se reflejan en cambios peque-
las áreas rurales de la Amazonía y de la Costa, mien-
ños en las escalas de medida. Si en una ciudad grande,
Para responder a estos interrogantes se ha empleado
tras que la Sierra rural ha alcanzado una ligera ventaja
por ejemplo, el porcentaje de alfabetismo y la tasa de
un análisis de regresión múltiple, tomando como variable
respecto a estas regiones en 2010. Galápagos, por otra
asistencia primaria se encuentran en el 95%, el máxi-
dependiente el cambio relativo del Índice Social Compa-
parte, mantiene condiciones de vida relativamente eleva-
mo ascenso posible es de 5% para llegar a la cobertura
rativo para cada parroquia, e incluyendo entre las varia-
das respecto a las otras regiones del país, y en el área ur-
universal. En cambio en una parroquia rural con cifras
bles independientes el índice mencionado al comienzo
bana, la Sierra supera con una diferencia clara a la Costa
del 60%, los avances porcentuales pueden ser mucho
de cada intervalo censal, la proporción urbana en cada
y la Amazonía. Las diferencias en favor de la Sierra urba-
mayores con inversiones iguales. En otras palabras, las
parroquia, así como las proporciones de indígenas, afro-
na son definidas, sobre todo, en educación y vivienda.
inversiones en varios indicadores sociales tienen retornos
ecuatorianos y montubios.
decrecientes, conforme mejoran las condiciones de vida.
Los resultados de las regresiones sugieren que durante
Existen diferencias importantes en el cambio social
el período 1990-2001 como en el siguiente (2001-2010),
¿Ha sido inclusivo el cambio
las parroquias más pobres obtuvieron mayores avances
entre los dos intervalos. Entre 1990 y 2001, las mejo-
social?
relativos que las más ricas. En este sentido, hubo una
ras sociales, en igualdad de otras condiciones como
El Ecuador ha mejorado sus condiciones sociales en
tendencia similar a la reducción de las desigualdades,
el desarrollo social inicial y la proporción urbana, fa-
forma lenta durante la década de 1990, y este cambio
debido a que posiblemente la inversión pública en edu-
vorecieron más a las ciudades que al campo, y tanto
cación, salud y vivienda se concentró en las áreas más
los indígenas como los afrodescendientes y los mon-
se ha acelerado entre 2001 y 2010. Aunque la brecha
pobres. Debe recordarse que el proceso de descentra-
tubios se beneficiaron menos de los avances socia-
rural-urbana se ha reducido ligeramente, las diferencias
lización del gasto público, que permitió a los municipios
les que el resto de la sociedad. En consecuencia, las
por área de residencia persisten y son pronunciadas,
y consejos provinciales recibir una mayor proporción del
mejoras sociales durante los años 1990 tuvieron ras-
así como las desigualdades regionales.
gasto público, se vio fortalecido desde mediados de los
gos mixtos, con ciertos matices redistributivos, pero
Esta visión puede ampliarse respondiendo a la pregun-
años 1990. La conclusión sobre el carácter socialmente
también con efectos concentradores en favor de las
ta sobre el carácter socialmente inclusivo del cambio
incluyente del cambio, y la consecuente reducción de las
áreas urbanas y en detrimento de los mencionados
social. ¿Han sido las parroquias pobres las que más se
desigualdades sociales para los dos intervalos censales
grupos étnicos, que han sufrido históricamente de
han beneficiado por el cambio, o por el contrario, las
debe tomarse con cautela, debido a que en varios indica-
procesos de discriminación social. Además el avance
Índice social comparativo por región y área: 1990, 2001 y 2010
78,3
80
74,6
72,1
69,6
69,6
70
67,2
68,2
66,8
68,0
65,9
65,5
63,0
62,1
59,0
59,6
60,4
60,3
60
55,2
54,3
54,1
55,1
49,0
50
47,6
45,8
42,1
42,4
40,9
40
Porcentaje
30
20
10
0
Sierrra rural
Sierra urbana
Costa rural
Costa urbana
Amazonía
Amazonía
Galápagos
Galápagos
Total
rural
urbana
rural
urbano
Fuentes: INEC, Censo de Población y Vivienda, 1990, 2001 y 2010. Encuestas de condiciones de vida, 1995, 2006.
1990
2001
2010
Elaboración: Unidad de Información Socio Ambiental UASB y CEPLAES.

ATLAS DE LAS DESIGUALDADES SOCIO-ECONÓMICAS DEL ECUADOR 29
social en este intervalo fue relativamente lento, como
los beneficios, se encuentran las provincias de mayor de-
2 y 3 tienen serias deficiencias. Esto significa que apro-
se ha mencionado.
sarrollo social relativo, como Pichincha, Guayas y El Oro.
ximadamente un tercio de la población nacional sufre por
Un caso importante de una región socialmente deprimida,
limitaciones sociales importantes.
En contraste, durante el intervalo siguiente (2001-2010), el
que ha recibido proporcionalmente menos beneficios, es
ritmo de mejoras aumentó, y también se observan cam-
la que corresponde a las estribaciones de la cordillera oc-
El Grupo 6, se encuentra principalmente ubicado en
bios en la distribución regional de los beneficios. En igual-
cidental, en las provincias de Bolívar y Los Ríos.
regiones cubiertas por selva primaria en la Amazonía y
dad de otras condiciones como el desarrollo social inicial,
Esmeraldas, y las carencias sociales en este caso deben
las ciudades no continúan beneficiándose más de las En síntesis, la mejora en la satisfacción de las necesida-
ser reexaminadas, considerando que las culturas indíge-
mejoras en relación al campo, y tanto los indígenas como
des básicas en educación, salud y vivienda, entre 2001
nas que habitan esta área no pueden ser adecuadamen-
los afroecuatorianos alcanzan más beneficios que el resto
y 2010, ha beneficiado principalmente a las regiones so-
te valoradas con estándares propios de la sociedad occi-
de la sociedad, de manera que solamente los montubios
cialmente más deprimidas del Ecuador, y ha sido menos
dental contemporánea. Su participación en la población
continuaron siendo afectados por una menor participa-
pronunciada en las áreas de mayor desarrollo relativo,
nacional es muy baja (0,4%).
ción en el avance social, respecto al resto del país. En
con pocas excepciones. Por lo tanto, la mejora social ha
consecuencia, el cambio social a partir de 2001 es más
El Grupo 5,
tenido un carácter redistributivo, confirmando los resulta-
ubicado principalmente en los páramos de
rápido y también más inclusivo que el del período anterior.
dos del análisis de regresión.
la Sierra central, tiene el más bajo nivel de escolaridad del
país, con 4,2 años, y un 23% de analfabetismo. Además
Las regresiones múltiples se encuentran en el anexo, que
presenta carencias serias en vivienda, con un acceso al
también incluye varios cuadros de contenido técnico es-
agua potable de sólo el 22%, y dispone solamente de
pecializado. Sus resultados no necesariamente estable-
Tipología de la satisfacción de
11,2 médicos equivalentes por cada 10.000 habitantes.
cen relaciones de causalidad, pero sugieren factores ex-
necesidades básicas en 2010
Además, sufre en un 54% de desnutrición crónica infan-
plicativos en la evolución de las desigualdades sociales.
til, que representa el porcentaje más alto del país.
Una vez caracterizado el cambio social desde 1990 y
2001, es importante analizar la configuración social re-
El Grupo 4, ubicado principalmente en las áreas coloni-
sultante en 2010, con énfasis en las desigualdades re-
zadas de la Amazonía y también en Esmeraldas, se ca-
cambio social
gionales. Para ello se han seleccionado 24 variables so-
racteriza por agudas deficiencias en infraestructura habi-
bre educación, salud, empleo, vivienda y pobreza3, y se
tacional y salud. Apenas una de cada 5 viviendas tiene
El Mapa 2 contiene la distribución, por parroquias, de los
ha realizado con ellas un análisis de componentes prin-
3
cambios en el Índice Social Comparativo para los dos
cipales, definiendo el índice de desarrollo social4 y luego
Las variables en educación son: escolaridad, alfabetismo, tasas de asistencia a la educa-
ción básica, media y superior, acceso a instrucción superior, promedio de años de sobre-
intervalos censales en estudio. En el caso del último pe-
un análisis de aglomeración, que permitieron diferenciar
edad, diferencia por sexo en alfabetismo, personal equivalente de salud por cada 10.000
habitantes, proporción de hijos muertos de madres entre 15 y 49 años, proporción de
ríodo (2001-2012), se observa que las áreas que más se
seis tipos de parroquias, de acuerdo con sus valores en
madres adolescentes, desnutrición crónica de niños menores a 5 años, proporción feme-
nina en la PEA, proporción de afiliados al seguro social en la PEA, proporción de viviendas
beneficiaron, corresponden, en buena medida, a algunas
los 24 indicadores mencionados.
con agua potable, alcantarillado, electricidad, recolección de basura, paredes adecuadas,
de las regiones socialmente más deprimidas del Ecuador,
piso adecuado, proporción de viviendas con menos de 3 personas por cuarto, proporción
de hogares con servicio higiénico exclusivo, incidencia de la pobreza y consumo medio
como los páramos de la Sierra central (Cotopaxi, Tungu-
El Cuadro 2 sintetiza los promedios en algunos indica-
familiar por habitante.
4 El Índice de desarrollo social captura el 41% de la varianza total de los 24 indicadores que
rahua, Chimborazo, Cañar), el norte de Esmeraldas y el
dores representativos para los seis grupos, y el Mapa 3
lo componen, y su fórmula es la siguiente: IDS = 0.86 * ESCOLARIDAD + 0.687 * ALFA-
sur-occidente de Azuay. También sobresale la franja de
contiene su distribución regional.
BETISMO + 0.348 * A_BASICA + 0.8 * A_MEDIA + 0.82 * A_SUPERIOR + 0.823 * AC_SU-
PERIOR - 0.246 * SOBREEDAD - 0.323 * DIF_ALFABETISMO + 0.763 * PER_SALUD
ceja de selva de la Amazonía, la Amazonía norte, así como
-0.534 * PNÑ_MUERTOS - 0.279 * PMD_ADOLECENTES - 0.502 * D_CRONICA + 0.192
* PMJ_PEA + 0.518 * PSS_PEA + 0.832 * PVIV_AGUA + 0.761 * PVIV_ALCANTERILLADO
una parte importante de la provincia de Manabí. En el otro
Los grupos en condiciones sociales críticas son + 0.584 * PVIV_ELECTIRICIDAD + 0.756 * PVIV_REC_BASURA + 0.655 * PVIV_PARED_
ADECUADA + 0.489 * PVIV_PISO_ADECUADO + 0.609 * PVIV_NO_HACINAMIENTO +
extremo, entre las regiones con menor participación en
principalmente el 4, 5 y 6, aunque también los grupos
0.615 * PVIV_SSHH - 0.754 * POBREZA + 0.78 * CONSUMO.
Cuadro 2
Indicadores seleccionados por tipología de desarrollo social: 2010

Escolaridad
Tasa de
Desnutrición
Viviendas con
Viviendas con paredes
Índice de
Porcentaje de la
Grupo
Personal de salud
mayores 24 años
analfabetismo
crónica
agua potable
adecuadas
desarrollo social
población
1
9,8
4,1
67,5
22,2
69,9
87,0
70,0
67,5
2
6,0
12,5
16,4
35,1
25,1
57,5
49,5
7,7
3
6,4
11,3
14,2
23,2
23,8
63,2
48,9
18,2
4
6,8
9,6
16,1
34,5
19,6
33,1
45,6
2,6
5
4,2
23,2
11,2
54,1
22,1
69,3
40,9
3,7
6
6,2
13,9
11,5
43,9
4,1
3,0
34,0
0,4
Total
8,7
6,8
50,3
25,2
55,5
78,5
62,8
100,0
Fuentes: INEC, Censo de Población y Vivienda, 2010. Encuestas de condiciones de vida, 2006.
Elaboración: Unidad de Información Socio Ambiental UASB y CEPLAES

ATLAS DE LAS DESIGUALDADES SOCIO-ECONÓMICAS DEL ECUADOR
agua potable, y solo una de cada tres viviendas dispone
de la pobreza ha sido algo mayor y ha beneficiado más
Los modelos, reportados en el anexo estadístico, sugie-
de paredes adecuadas. La desnutrición crónica afecta a
a las áreas rurales, donde la pobreza en 2010 fue del
ren que la reducción de la pobreza no necesariamente
más de un tercio de los niños menores a 5 años.
58,9%. En este último año, la cifra para el área urbana
ha beneficiado preferentemente a las parroquias inicial-
fue de 29% y el promedio nacional de 38%.
mente menos favorecidas en ninguno de los dos casos.
En síntesis, las áreas socialmente menos atendidas del
En ambos intervalos censales, bajo similares condicio-
país se encuentran en los páramos de la Sierra central
El Gráfico 4 ilustra también la amplitud y persistencia de
nes en el consumo inicial por habitante, las parroquias
y las zonas colonizadas de la Amazonía, pero sus ca-
la brecha rural urbana. En 2010 la incidencia de la po-
con mayor proporción urbana se beneficiaron más que
rencias son distintas en cada caso. En la Sierra central
breza rural duplicaba a la urbana, y la magnitud de la
las parroquias rurales, y en las parroquias con mayor
los problemas más agudos son la pobreza económica,
diferencia, de aproximadamente 30 puntos, se ha man-
población indígena recibieron comparativamente menos
la inequidad y falta de acceso a la tierra cultivable y a
tenido casi inalterada.
beneficios. En el caso de los afroecuatorianos, durante
otras oportunidades de empleo, y la creciente erosión de
el intervalo 1990-2001, éstos fueron más beneficiados,
los suelos, mientras que en la Amazonía prevalecen las
pero en el intervalo siguiente recibieron menores bene-
carencias de infraestructura, además de la falta de voca-
ficios. Para los montubios no se obtuvieron resultados
ción agrícola de la tierra y la escasa diversificación pro-
ductiva. Es importante formular y ejecutar políticas espe-
reducción de la pobreza?
significativos en ninguno de los dos intervalos, y por tan-
to, puede concluirse que este grupo recibió beneficios
cíficas para la atención a estos territorios. La distribución
En el caso del cambio en la pobreza, se han elaborado
comparables al resto de la sociedad.
geográfica de las regiones más deprimidas del país, que
también regresiones que vinculan el cambio en la po-
muestra la similitud entre los mapas más recientes y
breza en cada intervalo censal con el consumo por ha-
La relación entre reducción de la pobreza y consumo
aquellos realizados desde 1990, muestra la continuidad
bitante al inicio del período, la proporción urbana y las
por habitante al inicio de cada período cambia entre los
de los desequilibrios regionales que históricamente han
proporciones de indígenas, afroecuatorianos y montu-
dos intervalos. En el primero (1990-2001), la pobreza
afectado al país (Larrea, 1999 y 2006).
bios de cada parroquia. Los modelos de reducción de
declinó más en las parroquias con menor consumo,
la pobreza han incluido también la escolaridad inicial y la
pero en el segundo intervalo, la relación se invierte, y
proporción de migrantes internacionales de cada parro-
las parroquias más ricas se beneficiaron más. El nivel
Pobreza 1990, 2001 y 2010
quia, tomada del censo de 2001. Esta variable captura
educativo inicial tiene una asociación positiva con la re-
el efecto del envío de remesas de los migrantes interna-
ducción de la pobreza, pero en el segundo intervalo la
Los censos no tienen información directa sobre ingreso
cionales en la reducción de la pobreza.
relación no es significativa.
o consumo familiar, que son las variables que se utilizan
para estimar la pobreza de los hogares, comparando el
consumo (o ingreso) familiar por habitante de cada ho-
gar con el costo de una canasta básica que permita sa-
tisfacer las necesidades básicas del hogar. Este incon-
veniente se ha superado por el método de estimación
Incidencia de la pobreza por año y área: 1990-2010
de áreas pequeñas, que extrae modelos de regresión
de una encuesta de hogares que contenga información
sobre consumo o ingreso, y proyecta estas variables a
80
Rural
cada hogar del censo, aplicando algunas correcciones
Urbano
propias del modelo matemático. Este método se ha de-
68,5
Total
sarrollado desde 1995 y ha sido ampliamente difundido
70
65,2
y probado. En el caso ecuatoriano se ha empleado el
58,9
consumo familiar por habitante, para estimar la pobreza
60
a partir de las Encuestas de condiciones de vida (ECV)
51,2
de 1995 y 2006, que han sido proyectadas a los cen-
50
sos de 1990 (ECV, 1995), 2001 y 2010 (ECV, 2006). Los
45,2
resultados de las proyecciones de 1990 y 2001 pueden
38,0
consultarse en otros artículos (Larrea, 2011).5
40
41,3
Porcentaje
La reducción de la pobreza, que refleja una mejora en
35,2
30
los niveles de consumo, y por tanto en el ingreso de los
29,0
hogares, fue relativamente reducida entre 1990 y 2001,
y favoreció principalmente a las ciudades, donde el
20
crecimiento fue mayor (Gráfico 4). En el campo, por el
contrario, la pobreza declinó solo 3 puntos, del 68,5% al
10
65,2%. La mejora urbana fue de 6 puntos (del 45,3% en
1990 al 35,2% en 2001), similar a la total, que bajó entre
0
51,2% y 45,2%. En el intervalo siguiente, la declinación
1985 1990 1995 2000 2005 2010 2015
1985
5 Para el estudio se ha adoptado una línea de pobreza de 64.27 dólares de marzo de
2006 mensuales por persona, y una línea de indigencia de 31.92 dólares mensuales por
Fuentes: INEC, Censo de Población y Vivienda, 1990, 2001 y 2010.
persona.
Encuestas de condiciones de vida, 1995, 2006. Elaboración: Unidad de Información Socio Ambiental UASB y CEPLAES

ATLAS DE LAS DESIGUALDADES SOCIO-ECONÓMICAS DEL ECUADOR 31
Mapa 2-A
Incidencia de la pobreza, por parroquias: 1990
CARCHI
ESMERALDAS
IMBABURA
ZONAS NO DELIMITADAS
ZONAS NO DELIMITADAS
SUCUMBIOS
PICHINCHA
GALAPAGOS
0 25 50
100
150
200
ZONAS NO DELIMITADAS
NAPO
Km
MANABI
ORELLANA
1:6.500.000
COTOPAXI
TUNGURAHUA
LOS RIOS
BOLIVAR
PASTAZA
CHIMBORAZO
GUAYAS
ZONAS NO DELIMITADAS
Leyenda
CAÑAR
MORONA SANTIAGO
Límite provincial
Sin información
AZUAY
6,7% - 48,5%
48,6% - 51,4%
51,5% - 55,6%
EL ORO
55,7% - 57,8%
ZAMORA CHINCHIPE
57,9% - 60,2%
60,3% - 64,7%
LOJA
200
100
´
64,8% - 68%
68,1% - 83%
0
200 Km
83,1% - 90%
90,1% - 100%
1:4.500.000
Fuentes: INEC, Censo de población 1990.
Información cartográfica: INEC, División político administrativa 2001.
Elaboración: Unidad de Investigación Socio Ambiental UASB y CEPLAES.

ATLAS DE LAS DESIGUALDADES SOCIO-ECONÓMICAS DEL ECUADOR
Mapa 2-B
Incidencia de la pobreza, por parroquias 2001

CARCHI
ESMERALDAS
IMBABURA
ZONAS NO DELIMITADAS
ZONAS NO DELIMITADAS
SUCUMBIOS
PICHINCHA
GALAPAGOS
0 25 50
100
150
200
ZONAS NO DELIMITADAS
NAPO
Km
MANABI
ORELLANA
1:6.500.000
COTOPAXI
TUNGURAHUA
LOS RIOS
BOLIVAR
PASTAZA
CHIMBORAZO
GUAYAS
ZONAS NO DELIMITADAS
Leyenda
CAÑAR
MORONA SANTIAGO
Límite provincial
Sin información
AZUAY
6,7% - 48,5%
48,6% - 51,4%
51,5% - 55,6%
EL ORO
55,7% - 57,8%
ZAMORA CHINCHIPE
57,9% - 60,2%
60,3% - 64,7%
LOJA
200
100
´
64,8% - 68%
68,1% - 83%
0
200 Km
83,1% - 90%
90,1% - 100%
1:4.500.000
Fuentes: INEC, Censo de población 2001.
Información cartográfica: INEC, División político administrativa 2001.
Elaboración: Unidad de Investigación Socio Ambiental UASB y CEPLAES.

ATLAS DE LAS DESIGUALDADES SOCIO-ECONÓMICAS DEL ECUADOR 33
Mapa 2-C
Incidencia de la pobreza, por parroquias 2010
CARCHI
ESMERALDAS
IMBABURA
ZONA NO DELIMITADA
PICHINCHA
SUCUMBIOS
SANTO DOMINGO DE LOS TSACHILAS
GALAPAGOS
NAPO
0 25 50
100
150
200
ZONA NO DELIMITADA
Km
MANABI
ORELLANA
COTOPAXI
1:6.500.000
TUNGURAHUA
LOS RIOS
BOLIVAR
PASTAZA
GUAYAS
CHIMBORAZO
SANTA ELENA
GUAYAS
ZONA NO DELIMITADA
Leyenda
CAÑAR
MORONA SANTIAGO
Límite provincial
GUAYAS
Sin información
AZUAY
6,7% - 48,5%
48,6% - 51,4%
51,5% - 55,6%
EL ORO
55,7% - 57,8%
ZAMORA CHINCHIPE
57,9% - 60,2%
60,3% - 64,7%
LOJA
200
100
´
64,8% - 68%
68,1% - 83%
0
200 Km
83,1% - 90%
90,1% - 100%
1:4.500.000
Fuentes: INEC, Censo de población 2010.
Información cartográfica: INEC, División político administrativa 2010.
Elaboración: Unidad de Investigación Socio Ambiental UASB y CEPLAES.

ATLAS DE LAS DESIGUALDADES SOCIO-ECONÓMICAS DEL ECUADOR
Mapa 3
Tipo de necesidades básicas insatisfechas, por parroquias: 2010

CARCHI
ESMERALDAS
IMBABURA
ZONA NO DELIMITADA
PICHINCHA
SUCUMBIOS
SANTO DOMINGO DE LOS TSACHILAS
GALAPAGOS
NAPO
0 25 50
100
150
200
ZONA NO DELIMITADA
Km
MANABI
ORELLANA
COTOPAXI
1:6.500.000
TUNGURAHUA
LOS RIOS
BOLIVAR
PASTAZA
GUAYAS
CHIMBORAZO
SANTA ELENA
GUAYAS
ZONA NO DELIMITADA
CAÑAR
MORONA SANTIAGO
Leyenda
GUAYAS
Límite provincial
AZUAY
Sin información
Grupo 1
EL ORO
Grupo 2
ZAMORA CHINCHIPE
Grupo 3
LOJA
200
100
´
Grupo 4
Grupo 5
0
200 Km
Grupo 6
1:4.500.000
Fuentes: INEC, Censo de población 2010.
Información cartográfica: INEC, División político administrativa 2010.
Elaboración: Unidad de Investigación Socio Ambiental UASB y CEPLAES.

ATLAS DE LAS DESIGUALDADES SOCIO-ECONÓMICAS DEL ECUADOR 35
La emigración internacional ha jugado también un rol
el deterioro. El Mapa 5 ilustra que la inversión en necesi-
acompañada con aumento del consumo por habitante y
positivo en la reducción local de la pobreza, debido al
dades básicas alcanzó resultados importantes también
una reducción de la desigualdad social. Este resultado es
envío de remesas, pero en el segundo intervalo censal la
en estos páramos, aunque éstos no condujeron a una
excepcionalmente favorable, no solamente si se lo com-
relación no alcanza un nivel significativo.
reducción de la pobreza.
para con el período censal anterior, cuando esta combi-
nación no se presentó, sino también en el contexto lati-
En síntesis, en la reducción de la pobreza, existen ele-
noamericano, donde estudios comparativos entre más
mentos para sostener que las parroquias con mejores
de 10 países muestran que este crecimiento socialmente
condiciones iniciales en consumo por habitante y educa-
Tipología del cambio social
inclusivo es infrecuente, mientras que han predominado
ción se han beneficiado más que las áreas rurales, y las
incluyendo pobreza, consumo por escenarios de deterioro o de crecimiento no inclusivo.
parroquias con población indígena y afroecuatoriana han
habitante y desigualdad
(Berdegué, 2012).
recibido menos ventajas. Estos elementos sugieren una
tendencia a profundizar las desigualdades sociales entre
Para que la reducción de la pobreza alcance resultados
El 22% adicional de la población ha experimentado simul-
las parroquias, que es diferente a los resultados de los
perdurables en un determinado territorio, es aconsejable
táneamente una reducción de la pobreza y un aumento
avances en necesidades básicas. Este contraste pue-
que se encuentre acompañada con mejoras en la capa-
del consumo por habitante, sin mejoras significativas en
de explicarse porque la reducción de la pobreza depen-
cidad productiva local y con una generación amplia de
la desigualdad, situación que indica mejoras importantes
de de las mejoras en los ingresos familiares, que están
empleo que reduzca la desigualdad social. Para conocer
que pueden perdurar. Esta información sugiere que la re-
condicionadas por las oportunidades de los mercados
los lugares y la frecuencia de estos cambios simultáneos,
ducción reciente de la pobreza no responde únicamente
laborales locales. Existe una amplia evidencia sobre el
se ha clasificado las parroquias por sus cambios en tres
a transferencias condicionadas de dinero, mediante pro-
carácter concentrador de las estructuras de mercado en
variables: pobreza, consumo por habitante (que captura
gramas como el bono de desarrollo humano, sino que
América Latina, que tienden a perpetuar las diferencias
mejoras en la capacidad productiva local) y coeficiente de
también se fundamenta en una expansión amplia de la
regionales. En contraste, las mejoras en educación, sa-
Gini de la desigualdad social.8 En cada variable se han di-
capacidad productiva local, con efectos positivos en la
lud y vivienda son principalmente el resultado de la inver-
ferenciado dos resultados según exista o no una mejora
reducción de la inequidad social y en la generación de
sión social del Estado, que han aumentado considera-
empleo productivo.
estadísticamente significativa con un nivel de significación
blemente desde 2007 y han beneficiado más a las áreas
del 5%. Como resultado se ha obtenido el Cuadro 3.
socialmente más deprimidas.
6 Con un nivel de confianza del 90%.
El 39% de la población nacional se ha beneficiado con
7 Con un nivel de confianza del 95%.
8 Estas variables y sus errores estándar han sido obtenidas aplicando el método de esti-
una reducción socialmente inclusiva de la pobreza, mación de áreas pequeñas utilizado para medir la pobreza, con el programa Povmap 2.0.
reducción de la pobreza
Entre 1990 y 2001 la reducción de la pobreza fue me-
Cuadro 3
nor, y sólo benefició a ciertas parroquias, principalmente
urbanas, mientras que en 424 parroquias, con el 29%
de Gini por parroquias: 2001-2010
de la población nacional, la pobreza aumentó (Mapas 4
y 6). Solamente el 6% de la población se benefició con
una reducción de la pobreza a un nivel estadísticamente
Mejoras sociales
% Población
% Parroquias
significativo6.
Pobreza+ Consumo+ Gini+
39,2
19,6
En contraste, durante el intervalo censal 2001-2010,
Pobreza+ Consumo+ Gini0
22,1
15,7
la pobreza disminuyó en el 90% de las parroquias, y el
65% de la población se benefició con una reducción de
Pobreza+ Consumo0 Gini+
2,4
2,8
la pobreza estadísticamente significativa7. Debido a que
Pobreza0 Consumo+ Gini+
3,4
5,1
la reducción de la pobreza fue mayor, sus frutos llegaron
Pobreza+ Consumo0 Gini0
1,0
1,8
más a las áreas rurales, como lo muestran los Mapas 4
y 6. Los casos de aumento de la pobreza en las parro-
Pobreza0 Consumo+ Gini0
19,3
6,2
quias fueron excepcionales, y solamente el 1% de la po-
Pobreza0 Consumo0 Gini+
8,6
24,2
blación sufrió un deterioro estadísticamente significativo.
El Mapa 6 ilustra este contraste. Mientras en el primer
Pobreza0 Consumo0 Gini0
3,5
21,6
intervalo censal predominan los colores anaranjado y
Total casos válidos
99,7
97,0
rojo, que muestran aumento de la pobreza, en el interva-
Casos sin información
0,3
3,0
lo más reciente sobresalen con fuerza los tonos verdes,
que indican reducción de la pobreza. En particular, las
Total
100,0
100,0
áreas de la Sierra central, con predominio indígena, al-
canzaron mejoras, en algunos casos significativas, con
NOTA: El símbolo “+” denota mejoras estadísticamente significativas al 5%, y el símbolo “0” indica que esta condición no se cumple en cada variable analizada.
Fuentes: INEC, Censo de Población y Vivienda, 2010. Encuestas de condiciones de vida, 2006.
excepción de los páramos de Cotopaxi, donde continuó
Elaboración: Unidad de Información Socio Ambiental UASB y CEPLAES.

ATLAS DE LAS DESIGUALDADES SOCIO-ECONÓMICAS DEL ECUADOR
Existen, sin embargo, algunas excepciones importantes,
de calidad y pertinencia del sistema educativo ecuatoria-
Los servicios de salud continúan desproporcionadamente
ya que algunas regiones del país continúan afectadas
no, sin embargo, persisten y son importantes.
concentrados en las principales ciudades. Mientras Quito
por un deterioro social y económico considerable. Éste
disponía de 92 médicos equivalentes por cada 10.000 ha-
es el caso de territorios como el páramo de la provincia
A pesar de estos avances de dimensión histórica, per-
bitantes9 en 2010, el promedio nacional era de 50; y en 82
de Cotopaxi, ya mencionado, y las estribaciones de la
sisten brechas pronunciadas. Los indicadores de analfa-
parroquias, con un total de 84.000 habitantes, sobre todo
cordillera oriental en la Amazonía centro-sur en las pro-
betismo y escolaridad muestran que, tanto los indígenas
en la Amazonía, no existía en absoluto personal de salud.
vincias de Napo, Pastaza y Morona-Santiago. También
como las mujeres, continúan en una situación fuerte-
se observa una situación crítica en la provincia de Esme-
mente desventajosa. Las mujeres indígenas todavía te-
En general, las áreas rurales, sobre todo en la Sierra y
raldas y el norte de la Provincia de Napo (Mapa 6).
nían en promedio menos de 4 años de escolaridad en
Amazonía, presentan todavía condiciones críticas de sa-
2010, frente a una media nacional que sobrepasa al do-
lud, con altas tasas de mortalidad infantil, así como una
Estas regiones, y en particular las zonas de páramo y las
ble deesta cifra (8,7 años), y en este grupo, el analfabetis-
elevada prevalencia de la desnutrición infantil en la Sierra.
áreas de colonización antigua en la Amazonía, presentan
mo llegaba al 27%, aproximadamente cuatro veces más
En la Costa y Amazonía rurales se mantienen todavía de-
serias limitaciones ambientales, debido a la erosión de la
que la media nacional de 6,7%.
ficiencias altas de infraestructura de salud.
tierra (páramos) y el agotamiento progresivo de la fertili-
dad agrícola de los suelos amazónicos. En estas regiones
Además, perduran serias deficiencias en la calidad, per-
Desafortunadamente, no todos los indicadores de salud
puede ser apropiado el fortalecimiento de programas de
muestran avances positivos. El embarazo adolescente,
tinencia y capacidad de retención del sistema educativo.
desarrollo rural que combinen la promoción de mejoras
estimado mediante la tasa de fecundidad para mujeres
Varios estudios han demostrado que los conocimientos y
en los suelos, con programas de diversificación producti-
entre 15 y 19 años, ubica al Ecuador entre los países con
aptitudes adquiridos por los estudiantes son insuficientes
va hacia actividades rurales no agropecuarias. Este tipo
problemas más severos en América Latina, y no se ha
en áreas básicas de lenguaje, matemáticas y capacidad
de políticas ha recibido escasa prioridad en el pasado.
reducido significativamente desde 1990. Es fundamen-
de aplicar razonamientos cotidianos. El sistema educativo
tal fortalecer la estrategia integrada que se ha propuesto
tiene un carácter dirigido básicamente a la culminación
para enfrentar este problema, incluyendo una efectiva
de las carreras universitarias, cuando la inmensa mayoría
educación sexual, mayor acceso a servicios de salud,
Reducción y persistencia de la
de los niños y jóvenes abandona sus estudios antes de
mejores oportunidades y perspectivas ocupacionales
inequidad social en el Ecuador
cumplir esta meta, encontrándose débilmente prepara-
para mujeres entre 12 y 19 años, entre otros componen-
dos frente a las demandas de la sociedad y del mercado
tes (World Bank, 2012). El Gobierno nacional se encuen-
La actual Constitución se fundamenta en el reconoci-
laboral. La diversificación de oportunidades educativas en
tra implementando la Estrategia nacional intersectorial
miento de la universalidad de los derechos sociales en
opciones intermedias es mínima y la deserción escolar es
de planificación familiar y prevención del embarazo en
educación, salud, vivienda y superación de la pobreza,
alta, sobre todo a partir de los 12 años de edad.
adolescentes (ENIPLA – PEA) como eje articulador de las
y establece las metas del Buen Vivir como guía funda-
políticas en este sentido.
mental de las políticas públicas. Los derechos sociales,
por su naturaleza, tienen un carácter progresivo, y su
satisfacción obedece a procesos prolongados que con-
El logro más significativo alcanzado durante los últimos
duzcan, con la activa participación del Estado, a la satis-
años es la expansión considerable de la cobertura y ca-
Las condiciones habitacionales del país han mantenido
facción de las necesidades humanas.
lidad en la salud pública. El personal promedio de salud
un ritmo de mejora, relativamente sostenido durante las
(por cada 10.000 habitantes) ha subido de 37 a 50 mé-
últimas tres décadas. Este proceso de avance se ha in-
En esta sección se esbozan brevemente los avances
dicos equivalentes entre 2001 y 2010. Varios indicadores
tensificado recientemente. Uno de los logros más signifi-
alcanzados en este proceso; en particular, durante los
de resultado confirman la efectividad de estas políticas.
cativos se observa en el ámbito de la electrificación rural,
últimos años, y los desafíos que persisten. Los estudios
La brecha entre el campo y las ciudades en el acceso
con coberturas actuales del 87% en 2010, muy superio-
detallados que respaldan y amplían las principales con-
a los servicios de salud también se ha reducido, aun-
res al 52% prevaleciente en 1990.
clusiones presentadas se encuentran en los siguientes
que sus valores continúan siendo grandes (Cuadro 1).
capítulos de este libro.
Persisten, sin embargo, carencias masivas en el cam-
La mortalidad infantil se ha reducido a aproximadamente
po de la infraestructura habitacional que ha dependido
la mitad de su valor en 1990, con 29 casos por cada mil
del Estado, en este caso de los gobiernos autónomos.
nacidos vivos. También se observan avances importan-
Las coberturas nacionales de agua potable y alcantari-
Los logros más importantes alcanzados durante los úl-
tes en la esperanza de vida al nacer y una declinación en
llado apenas superaban el 50% en 2010, mientras en el
timos años corresponden a una pronunciada expansión
la tasa global de fecundidad.
campo la dotación de estos servicios no llegaba al 25%.
de la cobertura educativa, particularmente en el caso de
Incluso en el área urbana, una de cada tres viviendas ca-
la educación media. La tasa neta de asistencia en nivel
Persisten, sin embargo, varios problemas cruciales. La
rece de estos servicios.
secundario ascendió del 46% en 2001 al 71% en 2010,
desnutrición crónica infantil, que reduce irreversiblemente
mientras que entre 1990 y 2001 se mantuvo casi inalte-
el desarrollo intelectual y psicomotor de los niños meno-
En general, subsiste, con pocas reducciones, una pro-
rada. La cobertura de la educación básica ha alcanzado
res de 5 años, continuaba afectando al 26% de los niños
funda brecha en las condiciones de vivienda entre las
valores casi universales (95% para la instrucción primaria
en el país. Aunque este indicador también ha mantenido
áreas urbanas y las rurales. En el campo, el grupo menos
en 2010), y las brechas elevadas del pasado, que afecta-
una tendencia declinante, todavía su prevalencia se en-
favorecido corresponde todavía a los pueblos indígenas,
ban a las mujeres, a los indígenas y afroecuatorianos se
cuentra en valores alarmantes. Además, la desnutrición
han reducido o incluso han desaparecido, en el caso del
afecta sobre todo a los niños indígenas, y en general es
género. Como resultado, la juventud actualmente goza
mayor en la Sierra rural. La mortalidad infantil es mayor
9
de un mayor nivel educativo, y posiblemente también de
El personal equivalente de salud por cada 10.000 habitantes es la suma ponderada del
en las áreas rurales (35 por mil nacidos vivos) frente a las
personal de salud, asignando un coeficiente de 1 a los médicos o profesionales con forma-
una educación de mejor calidad, como lo revela la decli-
ción equivalente, de 0.6 a los asistentes profesionales de salud, y de 0.3 a los asistentes no
urbanas (25 por mil nacidos vivos), y afecta principalmen-
profesionales de salud, dividida para la población de cada localidad, estimada en múltiplos
nación de los problemas de sobre-edad. Los problemas
te a la Sierra y a la Amazonía.
de 10.000.

ATLAS DE LAS DESIGUALDADES SOCIO-ECONÓMICAS DEL ECUADOR 37
que sufren tanto por falta de infraestructura como por
cifras más recientes se ubican cerca del 5%, uno de los
falencias en las viviendas, particularmente respecto a
valores más bajos en América Latina. Los datos sobre
materiales de paredes y pisos.
trabajo infantil, a partir de la comparación entre los cen-
sos de 2001 y 2010, muestran también una importante
Regionalmente, el déficit de infraestructura habitacional
declinación.
es más severo en la Costa y en la Amazonía; en parti-
cular en el campo, mientras la Sierra, cuyo crecimien-
A pesar de los cambios positivos, como la mejora en
to urbano ha sido más pausado, mantiene condiciones
la calidad del empleo, el alza en los salarios reales y la
comparativamente favorables.
declinación del subempleo, persisten importantes pro-
blemas estructurales en el mercado laboral ecuatoriano.

El subempleo,11 aunque declinante, es todavía masivo, y
afecta a casi un tercio (32%) de la fuerza de trabajo en el
La OIT ha promovido la noción de trabajo decente, a par-
país en diciembre de 2011.
tir de un enfoque basado en derechos. El trabajo decen-
te incluye una actividad productiva que genere un ingre-
El estudio de los factores sociales condicionantes del
so digno, con normas de seguridad laboral y protección
salario muestra que el mercado laboral mantiene una
social familiar, con perspectivas de desarrollo personal,
estructura discriminatoria contra las mujeres, y también
participación en las decisiones e integración social, con-
contra los trabajadores indígenas. En igualdad de otras
diciones laborales estables, derechos a la jubilación y
condiciones, como la educación y experiencia laboral
cesantía, una remuneración que permita la satisfacción
del trabajador, el número de horas trabajadas y la forma
de las necesidades humanas del hogar, el derecho a la
de inserción laboral, los salarios percibidos por las mu-
organización sindical, la ausencia de discriminación sala-
jeres eran, en diciembre de 2011, un 14% inferiores a
rial o laboral por género, etnicidad u otra causa, y la elimi-
los de los varones, y la desventaja correspondiente para
nación del trabajo forzado.10 La Constitución ecuatoriana
los indígenas, respecto al resto de la sociedad, tam-
integra estos conceptos en la noción del Buen Vivir, que
bién bajo idénticas condiciones laborales, era del 11%.
es el eje de la planificación para el desarrollo.
Esta estructura discriminatoria se ha mantenido prácti-
camente inalterada a lo largo de la década. El modelo
Aunque no todas las nociones del concepto de traba-
matemático de regresión minceriana se presenta en el
jo decente pueden ser observadas, empíricamente, a
Cuadro 5 del apéndice.
partir de la información disponible en las encuestas na-
cionales de empleo, algunas de las más importantes
se pueden monitorear. El concepto de empleo apro-
piado permite observar, empleando las encuestas de
hogares, la calidad de las relaciones laborales desde
una perspectiva de derechos (Larrea, 2007). Este con-
cepto se define como una relación laboral con el cum-
plimiento de condiciones laborales mínimas como: un
ingreso que posibilite la satisfacción de las necesidades
básicas, la afiliación a la seguridad social, un contrato o
nombramiento estable, una jornada laboral de no más
de 48 horas por semana, y que la edad del trabajador
se encuentre entre 15 y 64 años.
Las encuestas nacionales de empleo, que se realizan
anualmente, muestran una continua ampliación en el
porcentaje de trabajadores con empleo apropiado, que
sube del 11% en 2007 al 20% en 2011. Aunque esta
última cifra es todavía muy baja, muestra un avance con-
siderable durante los últimos años, que ha sido el resul-
tado de la ampliación en la cobertura de la seguridad
social y de un aumento importante en los salarios reales.
En el período mencionado la mediana de los salarios rea-
les ascendió en 55%.
Otra característica destacada de la evolución laboral 10 Véase: OIT. Consultada en diciembre 2012 de: http://www.ilo.org/global/topics/
decent-work/lang--es/index.htm.
reciente es el mantenimiento de tasas de desempleo
11 El subempleo es principalmente una inserción laboral de baja productividad que
moderadas, pese a los efectos negativos de la crisis
no permite al trabajador alcanzar una remuneración sobre el nivel de subsistencia.
Existen varias modalidades de subempleo, como la visible y la invisible. La primera se
financiera internacional de 2008. El desempleo no ha
da cuando el trabajador labora involuntariamente menos de 40 horas por semana, y
en el segundo caso la remuneración se mantiene bajo un valor mensual considerado
superado el 7% durante los últimos cuatro años, y las
el mínimo aceptable, pese a que el trabajador labora 40 o más horas por semana.

ATLAS DE LAS DESIGUALDADES SOCIO-ECONÓMICAS DEL ECUADOR
Mapa 4-A
Reducción de la pobreza, por parroquias: 1990-2001

CARCHI
ESMERALDAS
IMBABURA
ZONAS NO DELIMITADAS
ZONAS NO DELIMITADAS
SUCUMBIOS
PICHINCHA
GALAPAGOS
0 25 50
100
150
200
ZONAS NO DELIMITADAS
NAPO
Km
MANABI
ORELLANA
1:6.500.000
COTOPAXI
TUNGURAHUA
LOS RIOS
BOLIVAR
PASTAZA
CHIMBORAZO
GUAYAS
ZONAS NO DELIMITADAS
Leyenda
CAÑAR
MORONA SANTIAGO
Límite provincial
Sin información
AZUAY
0,34 - 0,64
0,12 - 0,33
0,08 - 0,11
EL ORO
0,05 - 0,07
0,01 - 0,04
ZAMORA CHINCHIPE
-0,04 - 0,00
-0,07 - -0,05
LOJA
200
100
´
-0,11 - -0,08
0
200 Km
-0,37 - -0,12
-0,87 - -0,38
1:4.500.000
Fuentes: INEC, Censo de población 1990-2001.
Información cartográfica: INEC, División político administrativa 2001.
Elaboración: Unidad de Investigación Socio Ambiental UASB y CEPLAES.

ATLAS DE LAS DESIGUALDADES SOCIO-ECONÓMICAS DEL ECUADOR 39
Mapa 4-B
Reducción de la pobreza, por parroquias: 2001-2010
CARCHI
ESMERALDAS
IMBABURA
ZONAS NO DELIMITADAS
ZONAS NO DELIMITADAS
SUCUMBIOS
PICHINCHA
GALAPAGOS
0 20 40
80
120 160
ZONAS NO DELIMITADAS
NAPO
Km
MANABI
ORELLANA
1:6.500.000
COTOPAXI
TUNGURAHUA
LOS RIOS
BOLIVAR
PASTAZA
CHIMBORAZO
GUAYAS
ZONAS NO DELIMITADAS
Leyenda
CAÑAR
MORONA SANTIAGO
provincias_2001
Sin información
AZUAY
0,34 - 0,64
0,12 - 0,33
0,08 - 0,11
EL ORO
0,05 - 0,07
0,01 - 0,04
ZAMORA CHINCHIPE
-0,04 - 0,00
-0,07 - -0,05
200
100
´
LOJA
-0,11 - -0,08
0
200 Km
-0,37 - -0,12
-0,87 - -0,38
1:4.500.000
Fuentes: INEC, Censo de población 2001-2010.
Información cartográfica: INEC, División político administrativa 2001.
Elaboración: Unidad de Investigación Socio Ambiental UASB y CEPLAES.

ATLAS DE LAS DESIGUALDADES SOCIO-ECONÓMICAS DEL ECUADOR
Mapa 5-A
Cambio social comparativo, por parroquias: 1990-2001

CARCHI
ESMERALDAS
IMBABURA
ZONAS NO DELIMITADAS
ZONAS NO DELIMITADAS
SUCUMBIOS
PICHINCHA
GALAPAGOS
0 25 50
100
150
200
ZONAS NO DELIMITADAS
NAPO
MANABI
Km
ORELLANA
1:6.500.000
COTOPAXI
TUNGURAHUA
LOS RIOS
BOLIVAR
PASTAZA
CHIMBORAZO
GUAYAS
ZONAS NO DELIMITADAS
CAÑAR
Leyenda
MORONA SANTIAGO
Límite provincial
Sin información
AZUAY
0,37 - 0,71
0,28 - 0,36
0,24 - 0,27
EL ORO
0,20 - 0,23
ZAMORA CHINCHIPE
0,18 - 0,19
0,15 - 0,17
LOJA
0,11 - 0,14
0,08 - 0,10
200
100
´
0
200 Km
-0,01 - 0,07
-0,15 - -0,02
1:4.500.000
Fuentes: INEC, Censo de población 1990-2001.
Información cartográfica: INEC, División político administrativa 2001.
Elaboración: Unidad de Investigación Socio Ambiental UASB y CEPLAES.

ATLAS DE LAS DESIGUALDADES SOCIO-ECONÓMICAS DEL ECUADOR 41
Mapa 5-B
Cambio social comparativo, por parroquias: 2001-2010
CARCHI
ESMERALDAS
IMBABURA
ZONAS NO DELIMITADAS
ZONAS NO DELIMITADAS
SUCUMBIOS
PICHINCHA
GALAPAGOS
0 25 50
100
150
200
ZONAS NO DELIMITADAS
NAPO
Km
MANABI
ORELLANA
1:6.500.000
COTOPAXI
TUNGURAHUA
LOS RIOS
BOLIVAR
PASTAZA
CHIMBORAZO
GUAYAS
ZONAS NO DELIMITADAS
Leyenda
CAÑAR
MORONA SANTIAGO
Límite provincial
Sin información
AZUAY
0,37 - 0,71
0,28 - 0,36
0,24 - 0,27
EL ORO
0,20 - 0,23
ZAMORA CHINCHIPE
0,18 - 0,19
0,15 - 0,17
LOJA
0,11 - 0,14
0,08 - 0,10
200
100
´0
200 Km
-0,01 - 0,07
-0,15 - -0,02
1:4.500.000
Fuentes: INEC, Censo de población 2001-2010.
Información cartográfica: INEC, División político administrativa 2001.
Elaboración: Unidad de Investigación Socio Ambiental UASB y CEPLAES.

ATLAS DE LAS DESIGUALDADES SOCIO-ECONÓMICAS DEL ECUADOR
Mapa 6-A
Tipo de cambio en la pobreza, por parroquias: 1990-2001

CARCHI
ESMERALDAS
IMBABURA
ZONAS NO DELIMITADAS
ZONAS NO DELIMITADAS
SUCUMBIOS
PICHINCHA
GALAPAGOS
0 20 40
80
120 160
ZONAS NO DELIMITADAS
NAPO
Km
MANABI
ORELLANA
1:6.500.000
COTOPAXI
TUNGURAHUA
LOS RIOS
BOLIVAR
PASTAZA
CHIMBORAZO
GUAYAS
ZONAS NO DELIMITADAS
CAÑAR
MORONA SANTIAGO
AZUAY
Leyenda
Límite provincial
EL ORO
Sin información
ZAMORA CHINCHIPE
Mejora estadísticamente significativa al 5%
200
100
´
LOJA
Mejora no estadísticamente significativa
Deterioro no estadísticamente significativo
0
200 Km
Deterioro estadísticamente significativo al 5%
1:4.500.000
Fuentes: INEC, Censo de población 1990-2001.
Información cartográfica: INEC, División político administrativa 2001.
Elaboración: Unidad de Investigación Socio Ambiental UASB y CEPLAES.

ATLAS DE LAS DESIGUALDADES SOCIO-ECONÓMICAS DEL ECUADOR 43
Mapa 6-B
Tipo de cambio en la pobreza, por parroquias: 2001-2010
CARCHI
ESMERALDAS
IMBABURA
ZONA NO DELIMITADA
PICHINCHA
SUCUMBIOS
SANTO DOMINGO DE LOS TSACHILAS
GALAPAGOS
NAPO
0 20 40
80
120 160
ZONA NO DELIMITADA
MANABI
Km
ORELLANA
COTOPAXI
1:6.500.000
TUNGURAHUA
LOS RIOS
BOLIVAR
PASTAZA
CHIMBORAZO
GUAYAS
SANTA ELENA
ZONA NO DELIMITADA
CAÑAR
MORONA SANTIAGO
GUAYAS
AZUAY
Leyenda
Límite provincial
EL ORO
Sin información
ZAMORA CHINCHIPE
Mejora estadísticamente significativa al 5%
LOJA
Mejora no estadísticamente significativa
Deterioro no estadísticamente significativo
200
100
´
0
200 Km
Deterioro estadísticamente significativo al 5%
1:4.500.000
Fuentes: INEC, Censo de población 2001-2010.
Información cartográfica: INEC, División político administrativa 2001.
Elaboración: Unidad de Investigación Socio Ambiental UASB y CEPLAES.

ATLAS DE LAS DESIGUALDADES SOCIO-ECONÓMICAS DEL ECUADOR
Mapa 7-A
Tipo de cambio en la pobreza,

consumo y desigualdad, por parroquias: 1990-2001
CARCHI
ESMERALDAS
IMBABURA
ZONAS NO DELIMITADAS
ZONAS NO DELIMITADAS
SUCUMBIOS
PICHINCHA
GALAPAGOS
0 20 40
80
120 160
ZONAS NO DELIMITADAS
NAPO
Km
MANABI
ORELLANA
1:6.500.000
COTOPAXI
TUNGURAHUA
LOS RIOS
BOLIVAR
PASTAZA
CHIMBORAZO
GUAYAS
ZONAS NO DELIMITADAS
CAÑAR
MORONA SANTIAGO
Leyenda
AZUAY
Límite provincial
Sin información
Pobreza+ Consumo+ Gini+
EL ORO
Pobreza+ Consumo+ Gini0
ZAMORA CHINCHIPE
Pobreza+ Consumo0 Gini+
Pobreza+ Consumo0 Gini0
LOJA
Pobreza+ Consumo0 Gini0
200
100
´
0
200 Km
Pobreza0 Consumo0 Gini+
Pobreza0 Consumo0 Gini0
1:4.500.000
Fuentes: INEC, Censo de población 1990-2001.
Información cartográfica: INEC, División político administrativa 2001.
Elaboración: Unidad de Investigación Socio Ambiental UASB y CEPLAES.

ATLAS DE LAS DESIGUALDADES SOCIO-ECONÓMICAS DEL ECUADOR 45
Mapa 7-B
Tipo de cambio en la pobreza,
consumo y desigualdad, por parroquias: 2001-2010
2001-2010
CARCHI
ESMERALDAS
IMBABURA
ZONA NO DELIMITADA
PICHINCHA
SUCUMBIOS
SANTO DOMINGO DE LOS TSACHILAS
GALAPAGOS
NAPO
0 20 40
80
120 160
ZONA NO DELIMITADA
MANABI
Km
ORELLANA
COTOPAXI
1:6.500.000
TUNGURAHUA
LOS RIOS
BOLIVAR
PASTAZA
CHIMBORAZO
GUAYAS
SANTA ELENA
ZONA NO DELIMITADA
CAÑAR
MORONA SANTIAGO
Leyenda
GUAYAS
Límite provincial
AZUAY
Sin información
Pobreza+ Consumo+ Gini+
Pobreza+ Consumo+ Gini0
EL ORO
Pobreza+ Consumo0 Gini+
ZAMORA CHINCHIPE
Pobreza0 Consumo+ Gini+
200
100
´
LOJA
Pobreza+ Consumo0 Gini0
Pobreza0 Consumo+ Gini0
0
200 Km
Pobreza0 Consumo0 Gini+
Pobreza0 Consumo0 Gini0
1:4.500.000
Fuentes: INEC, Censo de población 2001-2010.
Información cartográfica: INEC, División político administrativa 2001.
Elaboración: Unidad de Investigación Socio Ambiental UASB y CEPLAES.

ATLAS DE LAS DESIGUALDADES SOCIO-ECONÓMICAS DEL ECUADOR
ANEXOS
Cuadro A-1
Regresión múltiple del cambio social relativo: 1990-2001

Variable dependiente: Proporción de cambio del Índice social comparativo 1990-2001 por parroquias.
R = 0,495
Variables independientes
B
Error Std.
Beta
t
Constante
0,3620
0,015
23,634
0
Proporción urbana
0,0307
0,009
0,129
3,446
0,001
Proporción indígena (2010)
-0,0412
0,008
-0,161
-4,879
0
Proporción montubia (2010)
-0,1035
0,013
-0,237
-8,087
0
Proporción afroecuatoriana
-0,0519
0,014
-0,11
-3,741
0
(2010)
Índice social comparativo 1990
-0,0049
0
-0,588
-14,269
0
Fuentes: INEC, Censo de Población y Vivienda, 1990 y 2001.
Elaboración: Unidad de Información Socio Ambiental UASB y CEPLAES
Cuadro A-2
Regresión múltiple del cambio social relativo: 2001-2010

Variable dependiente: Proporción de cambio del Índice social comparativo 2001-2010 por parroquias.
R = 0,628
Variables independientes
B
Error Std.
Beta
t
Constante
0,405
0,014
28,297
0
Proporción urbana
-0,002
0,007
-0,01
-0,314
0,754
Proporción indígena (2010)
0,020
0,007
0,082
2,743
0,006
Proporción montubia (2010)
-0,047
0,011
-0,112
-4,227
0
Proporción afroecuatoriana
0,018
0,012
0,04
1,52
0,129
(2010)
Índice Social Comparativo 1990
-0,004
0,000
-0,574
-15,714
0
Fuentes: INEC, Censo de Población y Vivienda, 2010.
Elaboración: Unidad de Información Socio Ambiental UASB y CEPLAES

ATLAS DE LAS DESIGUALDADES SOCIO-ECONÓMICAS DEL ECUADOR 47
ANEXOS
Cuadro A-3
Regresión múltiple del cambio de la pobreza: 1990-2001

Variable dependiente: Reducción relativa de la pobreza 1990-2001
R = 0,351
Variables independientes
B
Error Std.
Beta
t
Constante
0,023
0,021
1,141
0,254
Proporción urbana
0,042
0,020
0,084
2,145
0,032
Consumo medio
-0,001
0,00024668
-0,184
-4,468
0
Proporción indígena (2010)
-0,120
0,020
-0,213
-6,078
0
Proporción montubia (2010)
-0,027
0,031
-0,03
-0,877
0,381
Proporción afroecuatoriana
0,071
0,035
0,067
2,046
0,041
(2010)
Proporción de migrantes
0,388
0,146
0,089
2,659
0,008
Escolaridad de personas de 24 o
0,019
0,005
0,201
4,093
0
más años
Fuentes: INEC, Censo de Población y Vivienda, 1990, 2001 y 2010. Encuestas de Condiciones de Vida, 1995 y 2006.
Elaboración: Unidad de Información Socio Ambiental UASB y CEPLAES
Cuadro A-4
Regresión múltiple del cambio social relativo: 2001-2010

Variable dependiente: Reducción relativa de la pobreza 2001-2010
R = 0,352
Variables independientes
B
Error Std.
Beta
t
Constante
0,065
0,013
5,025
0
Proporción urbana
0,047
0,015
0,111
3,175
0,002
Consumo medio
0,001
0
0,192
5,085
0
Proporción indígena (2010)
-0,049
0,015
-0,108
-3,243
0,001
Proporción afroecuatoriana
-0,142
0,026
-0,166
-5,475
0
(2010)
Fuentes: INEC, Censo de Población y Vivienda, 1990, 2001 y 2010. Encuestas de Condiciones de Vida, 1995 y 2006.
Elaboración: Unidad de Información Socio Ambiental UASB y CEPLAES

ATLAS DE LAS DESIGUALDADES SOCIO-ECONÓMICAS DEL ECUADOR
ANEXOS
Cuadro A-5
Regresión múltiple sobre los factores explicativos de los salarios: diciembre 2011

Variable dependiente: Logaritmo natural del ingreso salarial total 2011
R = 0,737
Variables independientes
B
Error Std.
Beta
t
Constante
2,949
0,058
51,22
0
Escolaridad
0,011
0,005
0,067
2,268
0,023
Experiencia laboral
0,028
0,002
0,567
13,276
0
Dummy Mujer
-0,141
0,01
-0,089
-13,979
0
Dummy Sector informal
-0,14
0,023
-0,088
-6,056
0
Ln (Horas trabajadas por
0,596
0,013
0,258
45,638
0
semana)
Dummy Trabajadores agrícolas
-0,278
0,012
-0,152
-23,328
0
Dummy Trabajadores domésticos
0,056
0,023
0,015
2,433
0015
Escolaridad al cuadrado
0,002
0
0,324
11,719
0
Experiencia laboral al cuadrado
-0,001
0
-0,538
-5,584
0
Experiencia laboral al cubo
1,442E-06
0
0,081
1,351
0,177
Dummy Jefe de hogar
0,065
0,01
0,043
6,373
0
Dummy Indígena
-0,113
0,022
-0,029
-5,222
0
Dummy Sector público
0,599
0,045
0,304
13,456
0
Interacción escolaridad-sector
-0,014
0,003
-0,105
-4,443
0
público
Interacción escolaridad-sector
-0,02
0,002
-0,109
-8,025
0
informal
Fuentes: INEC, Encuesta de hogares ENEMDUR, diciembre 2011.
Elaboración: Unidad de Información Socio Ambiental, UASB y CEPLAES

ATLAS DE LAS DESIGUALDADES SOCIO-ECONÓMICAS DEL ECUADOR 49

ATLAS DE LAS DESIGUALDADES SOCIO-ECONÓMICAS DEL ECUADOR


ATLAS DE LAS DESIGUALDADES SOCIO-ECONÓMICAS DEL ECUADOR 51


ATLAS DE LAS DESIGUALDADES SOCIO-ECONÓMICAS DEL ECUADOR


ATLAS DE LAS DESIGUALDADES SOCIO-ECONÓMICAS DEL ECUADOR 53
Educación

ATLAS DE LAS DESIGUALDADES SOCIO-ECONÓMICAS DEL ECUADOR
Educación
Por Juan Samaniego Froment
“La educación es un derecho de las personas a lo largo
de su vida y un deber ineludible e inexcusable del Estado.
Constituye un área prioritaria de la política pública y de
la inversión estatal, garantía de la igualdad e inclusión
social y condición indispensable para el Buen Vivir.”
(Constitución de la República del Ecuador, Art. 26).
El sector de educación ha vivido, a partir de la se- A continuación, se presenta una descripción y análisis área de residencia urbano – rural, sexo y pertenencia a
gunda mitad de la década pasada, un proceso
de los principales indicadores de cobertura de la edu-
un grupo étnico. Finalmente se plantean los retos y desa-
de reformas muy significativo. En noviembre de
cación en el Ecuador. El documento consta de cuatro
fíos que persisten en el ámbito educativo.
2006 fue aprobado en referéndum el Plan De-
partes: en las dos primeras se destacan los indicadores
cenal de Educación 2006-2015, el mismo que se ha
que muestran el logro fundamental del acceso a la edu-
convertido en política de Estado. En 2008 se aprobó y
cación básica y los avances en el acceso al bachillerato;
Un logro fundamental: el acceso
expidió la Constitución vigente y, a partir de ella, distin-
Luego se describe la cobertura de la educación superior
a la educación básica
tos instrumentos legales como el Plan Nacional del Buen
y, por último, se exponen algunos indicadores relativos
Vivir y, posteriormente, la Ley Orgánica de Educación In-
a las brechas que persisten en el sistema educativo, a
El crecimiento del acceso a la educación básica consti-
tercultural, LOEI1. La continuidad de las políticas educa-
partir de los cuales se sugieren retos y desafíos.
tuye un logro fundamental de la última década. Entre los
tivas ha contribuido a los avances logrados en el sector.
años 2001 y 2010 la tasa neta de asistencia a la educa-
Los principios de universalidad, gratuidad y calidad de
No se presenta información sobre acceso a la educa-
la educación delimitan el ámbito de acción de todos los
ción inicial (0 – 4 años) ni evidencias de la calidad de la
actores del sistema educativo nacional. El Estado asume
educación básica y bachillerato. El análisis se centra en
de manera clara el rol fundamental en el cumplimiento
información disponible que da cuenta del acceso a la
1 La LEOI fue aprobada en enero de 2011 y publicada en el Registro Oficial No. 417 del 31
del derecho a la educación de la población.
educación en el período inter-censal 2001 – 2010, por
de Marzo 2011. Su Reglamento se expidío en el mes de julio de 2012.
Cuadro 1
Tasa neta de asistencia a la educación básica por área: 2001 y 2010

Urbana
Rural
Total
Índice: 2001 = 100
Año
%
No.
%
No.
%
No.
%
No.
2001
82,5
1,565,282
72,6
1,137,376
78,3
2,703,157
100,0
100,0
2010
91,2
1,894,099
90,3
1,172,040
90,8
3,066,139
110,5
124,3
Fuente: INEC Censo de población 2001 y 2010.
Elaboración: Unidad de Información Socio Ambiental UASB y CEPLAES

ATLAS DE LAS DESIGUALDADES SOCIO-ECONÓMICAS DEL ECUADOR 55
ción básica creció del 78,3 al 90,8%. Los datos permiten
Tasa neta de asistencia a la educación básica
constatar que el crecimiento es más significativo en el
área rural: en la actualidad no existen brechas de acceso
por etnicidad y sexo: 2001 y 2010
a la educación básica entre las áreas urbanas y las rura-
les, tal como muestran los datos del Cuadro 1.
100
Para el año 2010, el 90,8% de niños, niñas y adoles-
90,2
91,0
91,1
91,0
89,2
88,9
centes de nuestro país asisten a la educación básica,
90
lo cual representa un crecimiento de 12 puntos porcen-
79,6
78,8
80
76,2
tuales con respecto al año 2001. El significativo logro
72,4
74,0
70,0
también evidencia que prácticamente ya no existan
70
brechas de acceso a la educación básica entre hom-
60
bres y mujeres o debido a la pertenencia étnico-cultural
(Gráfico 1), y que se ha avanzado hacia la universaliza-
50
Porcentaje
ción de este nivel educativo.
40
El sustancial avance en el acceso a educación básica
se observa principalmente entre la población de niños,
30
niñas y adolescentes indígenas, cuya cobertura aumentó
20
en un 20% durante el período inter-censal, seguido por la
población afroecuatoriana que subió alrededor del 15%.
10
Este salto en el acceso de los grupos tradicionalmente
Indígena Afrodescendiente
Otros
discriminados en la sociedad ecuatoriana constituye un
cambio importante en términos de eliminar las desigual-
2001 Mujeres
2001 Hombres
2010 Mujeres
2010 Hombres
dades en cuanto a cobertura de la educación básica.
La tasa neta de asistencia a la educación básica, que se
sitúa en un 90%, constituye un logro muy relevante en
Fuente: INEC, Censo de población 2001 y 2010.
Elaboración: Unidad de Información Socio Ambiental UASB y CEPLAES
cuanto a equidad y garantía del derecho a la educación.
En lo fundamental, es el resultado de la continuidad y
combinación de políticas de ampliación de la oferta edu-
cativa (incorporación del 8vo., 9no. y 10mo. años en las
Tasa neta de asistencia al bachillerato por área: 2001 y 2010
escuelas) y de reducción de barreras de acceso (gratui-
dad, eliminación de cuotas, alimentación, provisión de
útiles y uniformes escolares), impulsadas en los últimos
años. A ello se suma la obligación que tienen las mujeres
beneficiarias del “bono de desarrollo humano” de mante-
80
ner a sus hijos/as en la escuela.
67,9
70
El crecimiento del acceso a la educación básica, entre
otras, ha enfrentado dificultades relacionadas a la secto-
60
rización educativa, sobre todo en las ciudades más gran-
des del país. En efecto, persisten incongruencias entre la
47,9
48,5
50
densidad poblacional y la existencia de oferta educativa
Urbana
en territorios urbanos determinados, como en el caso de
Rural
40
la zona sur de la ciudad de Quito.
Porcentaje
30
23,2
20
Avances en el acceso al
bachillerato
10
La información disponible permite constatar importantes
avances con relación al acceso al bachillerato en la última
0
década. De acuerdo con el último censo de población
2001 2010
(2010), dos de cada tres adolescentes de 15 a 17 años
(60,6%) asisten al bachillerato, mientras que para el año
2001 algo más de 1 de cada 3 adolescentes (38,9%) lo
Fuente: INEC, Censo de población 2001 y 2010.
Elaboración: Unidad de Información Socio Ambiental UASB y CEPLAES
hacía, tal como se observa en el Gráfico 2.

ATLAS DE LAS DESIGUALDADES SOCIO-ECONÓMICAS DEL ECUADOR
El avance en el acceso al bachillerato en el período inter-
Cuadro 2
censal es de 20 puntos porcentuales en el área urbana y
Ecuador: Tasa neta de asistencia al bachillerato
de 25 en el área rural. Empero, el avance es mucho más
significativo en el sector rural, pues la cifra se duplica, ya
por etnicidad: 2001 y 2010
que el incremento proporcional es del 109%, mientras
2001
2010
Índice: 2001 = 100
en los centros urbanos es del 41%. Pese a ello, todavía
Identidad étnica
persisten diferencias en el acceso de la población a este
%

%

Año 2001
Año 2010
nivel educativo por área de residencia, siendo la pobla-




ción rural la que se encuentra en desventaja.
Indígena
100,0
262,2
16,8
54,897
44,0
68,497
La ampliación de la cobertura de la educación básica




Afrodescendiente
100,0
174,7
28,3
38,049
49,4
64,452
presionó para el crecimiento del nivel subsiguiente (ba-




chillerato). Causas estructurales como la falta de oferta
Otros
100,0
153,7
41,0
661,456
63,1
735,387
educativa y la sobre - edad que se concentran en el ba-
chillerato, explican, entre otros factores, la presencia de
Total
38,6
755,432
60,6
868,683
100,0
156,9
brechas en el acceso a este nivel educativo, las mismas
que dejan por fuera, sobre todo, a chicos y chicas de las
Fuente: INEC Censo de población 2001 y 2010. Elaboración: Unidad de Información Socio Ambiental UASB y CEPLAES
áreas rurales.
De manera consistente y a pesar de las mejoras ob-
años que cursan el bachillerato se ha duplicado y más,
1,8 puntos porcentuales. El crecimiento de la asistencia
servadas en el conjunto, aún persisten las diferencias
siendo este grupo el que presenta mayor crecimiento
tanto para hombres como para mujeres es notorio en
debido a la pertenencia étnico-cultural; pues mientras
en la década analizada.
el decenio. En la actualidad continúa la tendencia y se
la media nacional de asistencia al bachillerato es del
60,6%, la cifra desciende 16 puntos entre la población
Los datos de asistencia al bachillerato muestran que en
observa que hay un 1,2% más de mujeres que de hom-
indígena y 11 entre la afroecuatoriana. No obstante,
el año 2001 había algo más de mujeres que hombres
bres asistiendo al bachillerato. Ello se explica, en parte,
vale resaltar que el porcentaje de indígenas de 15 a 17
en la educación media, siendo la diferencia entre sí de
debido a que los hombres abandonan antes los estudios
Tasa neta de asistencia al bachillerato por etnicidad y sexo: 2001 y 2010
80
2001 Mujeres
70
2001 Hombres
63,9
62,3
2010 Mujeres
60
2010 Hombres
51,4
50
47,4
46,2
42,2
41,8
Porcentaje
39,8
40
30,2
30
26,4
18,8
20
14,8
10
Indígena Afrodescendiente
Otros
Fuente: INEC, Censos de población 2001 y 2010.
Elaboración: Unidad de Información Socio Ambiental UASB y CEPLAES

ATLAS DE LAS DESIGUALDADES SOCIO-ECONÓMICAS DEL ECUADOR 57
para trabajar. Esta incorporación más temprana al mer-
cado de trabajo responde en gran medida a los determi-
Tasa bruta de asistencia a la educación superior por área:
nantes de género que asignan más a los hombres que a
2001 y 2010
las mujeres la responsabilidad del trabajo productivo y de
sostenimiento de la economía familiar.
60
El Gráfico 3, que ilustra el acceso al bachillerato, com-
binando el sexo y la identidad étnico-cultural, mues-
50,9
tra que en el conjunto de la población, entre los afro-
Media nacional
50
ecuatorianos y el resto de grupos (blancos, mestizos,
2001
2010
montubios), el porcentaje de mujeres es mayor que el
24,98
40,48
de los hombres, excepto entre la población indígena
40
donde de forma recurrente las mujeres aparecen en
33,9
desventaja. Entre los hombres, son los indígenas los
que menos acceden al bachillerato, lo que indica que
Urbana
30
a pesar de los avances, este grupo de población con-
Rural
tinúa siendo el más excluido en el país.
Porcentaje
19,0
20
Acceso a la educación superior
8,2
10
Durante el período inter-censal, la tasa de asistencia
a la educación superior creció en un 15%, porcentaje
que con seguridad corresponde principalmente al úl-
0
timo lustro, como resultado de las políticas de gratui-
2001 2010
dad y ampliación de la cobertura de estudios superio-
res. Para el año 2010, el 40,5% de la población asiste
Fuente: INEC, Censos de población 2001 y 2010.
Elaboración: Unidad de Información Socio Ambiental UASB y CEPLAES
a un establecimiento de educación superior.
Al desagregar los datos por área de residencia, se
obser va que entre 2001 y 2010 el incremento es
Tasa bruta de asistencia a la educación superior por etnicidad:
proporcional mente mayor entre los jóvenes de la zona
rural; sin em bargo, no se ha revertido la asimetría con
2001 y 2010
respecto a los que residen en los centros urbanos. Se
aprecia que la brecha de desigualdad sigue siendo
muy marcada, pues en 2010 la cifra del área urbana
50
(50,9%) casi triplica a la del sector rural (19,0%).
44,4
45
Un dato relevante sobre el acceso a educación superior
Media nacional
constituye la situación de hombres y mujeres. De acuer-
40
2001
2010
do con datos del censo del 2010, puede señalarse que,
24,98
40,48
35
uno de cada tres hombres(37,1%) y dos de cada cua-
tro mujeres (43,9%) asisten a la educación superior. El
30
mayor acceso de las mujeres es una realidad que ya se
26,9
expresó en el Censo del 2001 y se acentuó en los años
25
subsiguientes, lo cual muestra avances fundamentales
2001
20,5
en materia de equidad de género.
Porcentaje
20
2010
Nuevamente, como se mira en el Gráfico 5, las bre-
14,7
14,2
15
chas de desigualdad provienen de la pertenencia
étnico-cultural pues, a pesar de las mejoras observa-
10
das en el período inter-censal, las históricas exclusio-
6,4
nes y discriminaciones inciden para que los pueblos
5
indígenas y afrodescendientes accedan menos a los
0
niveles de educación superior, y que los autodefini-
dos como blancos y mestizos sean los que tienen
Indígena Afrodescendiente Otros
más oportunidades y pueden ejercer este derecho
Fuente: INEC, Censos de población 2001 y 2010.
en mayor medida.
Elaboración: Unidad de Información Socio Ambiental UASB y CEPLAES

ATLAS DE LAS DESIGUALDADES SOCIO-ECONÓMICAS DEL ECUADOR
Brechas, obstáculos
bachillerato, conviven con problemas y brechas al interior
centración de población que no asiste a la educación se-
e inequidades
del sistema educativo, cuya mayor expresión es la drás-
cundaria, tal como puede observarse en el Mapa 1. Esta
tica caída de la matrícula escolar que se presenta a partir
situación respondería a la escasez de establecimientos
Además de las asimetrías por área de residencia y etni-
de los 15 años de edad.
educativos de nivel medio o a que son de difícil acce-
cidad en el acceso a los distintos niveles de educación,
so, pero también a que la educación dista mucho de las
En efecto, la información del último Censo permite cons-
se observa que son cuatro los ámbitos principales en los
expectativas de las y los jóvenes estudiantes, al rezago
tatar que entre los quince y los dieciocho años de edad,
que persisten brechas u obstáculos de acceso a la edu-
escolar, o a que se ven obligados a incorporarse al mer-
la matrícula escolar desciende al menos en un 30%. Ta-
cación: i) la brusca caída de la asistencia escolar a partir
cado de trabajo.
maña constatación pone en cuestión el tema del acceso
de los 15 años; ii) el alto rezago escolar que merma la
al bachillerato, con relación a la diversidad de situaciones
permanencia de niños y jóvenes en el sistema educativo
-
de la población en cuanto a edad, particularidades y ne-
y la inclusión de aquellos que no están estudiando; iii) la
ción en edad escolar:
cesidades educativas, entre otras.
preminencia del analfabetismo entre mujeres indígenas, y
El trabajo infantil y juvenil es la primera causa que provoca
iv) las notables diferencias de años de escolaridad de la
El Gráfico 6 presenta el descenso de la tasa neta de
exclusión escolar. Miles de niños y jóvenes que trabajan y
población de áreas urbanas y rurales. A continuación, se
asistencia a establecimientos educativos, que ocurre de
estudian, acumulan rezago escolar durante su recorrido
abordan cada uno de estos ámbitos.
forma similar en hombres y en mujeres, lo que da cuenta
educativo. Cuando el rezago sobrepasa los tres y más
del enorme contingente de jóvenes que interrumpen su
-
años se convierte en “severo” y deviene en abandono
formación y ven limitado su derecho a la educación me-
ción a partir de los 15 años
escolar. Diversas evidencias muestran que los niños, ni-
dia o de mayor nivel.
ñas y jóvenes que están estudiando y tienen rezago se-
Los logros obtenidos en relación al acceso (casi univer-
A escala territorial, las provincias amazónicas, Esmeral-
vero, son muy vulnerables a ser excluidos de la escuela
sal) a la educación básica y los avances alcanzados en el
das y algunas regiones del litoral presentan mayor con-
o el colegio. Aquellos que no están estudiando y tienen
Tasa neta de asistencia a establecimientos educativos por edad y sexo: 2010
100
90
80
70
Hombre
60
Mujer
Porcentaje
Total
50
40
30
20
0 5 10 15 20 25 30
Edad
Fuente: INEC, Censos de población 2001 y 2010.
Elaboración: Unidad de Información Socio Ambiental UASB y CEPLAES

ATLAS DE LAS DESIGUALDADES SOCIO-ECONÓMICAS DEL ECUADOR 59
rezago severo, cuentan con escasas oportunidades de
reinsertarse y continuar su educación.
A pesar de los esfuerzos realizados a nivel nacional, el
trabajo infantil es un problema grave en el Ecuador. De
acuerdo con el último Censo de la población (2010), un
Cuadro 3
total de 234.000 niños, niñas y adolescentes trabajan,
Población que asiste a un centro educativo
cifra que podría ser más alta si se toma en cuenta que
y tiene rezago escolar severo: 2010
las actividades domésticas encargadas a ellos y ellas no
son consideradas como trabajo infantil.
Edad
Total nacional
Con rezago severo
%
Según los datos del Censo de población de 2010, de un
9 a 11
958,741
22,799
2,4
total de 2.946.981 niños, niñas y adolescentes de 9 a 18
años que asisten a un centro educativo, el 16% tiene re-
12 a 14
871,435
126,664 14,5
zago escolar severo, por tanto, un alto riesgo de dejar de
15 a 17
848,940
220,487 26,0
estudiar. En cambio, de los 411.646 niños y adolescen-
tes de 9 a 18 años que no estudian, el 45,7% tiene reza-
18
267,865
94,838
35,4
go escolar severo. Si a esto agregamos que, de acuerdo
Total
2,946,981
464,788
16,0
con la Encuesta de hogares de 2009, el 57,4% de todos
los niños con rezago escolar severo trabajan, se puede
Fuente: INEC, Censo de población, 2010.
inferir la relación directa entre trabajo infantil y exclusión
Elaboración: Unidad de Información Socio Ambiental UASB y CEPLAES
educativa. Los cuadros 3 y 4 muestran la dimensión del
problema del rezago escolar severo.
Cuadro 4
El rezago escolar está presente de manera fundamental
Población que no asiste a un centro educativo
en la población indígena y afrodescendiente. Si bien la
y tiene rezago escolar severo: 2010
información inter-censal muestra una reducción de un
poco más del 50% de rezago escolar severo en el ámbi-
Edad
Total nacional
Con rezago severo
%
to nacional (del 38,2% en el 2001 al 16% en el 2010), en
9 a 11
20,059
976
4,9
la actualidad uno de cada cuatro niños y adolescentes
indígenas y afroecuatorianos tiene rezago escolar severo
12 a 14
74,381
12,049
16,2
y, por tanto, se encuentran en grave riesgo de abandonar
15 a 17
192,818
120,210
62,3
los estudios y limitar sus oportunidades futuras.
18
124,388
54,788
44,0
El mapa 2 presenta los territorios donde prevalece el re-
zago escolar. Nuevamente se destacan la Amazonía, la
Total
411,646
188,023
45,7
provincia de Esmeraldas y algunas zonas del litoral.
Fuente: INEC, Censo de población, 2010.
En cuanto a la oferta de educación existente, el sistema
Elaboración: Unidad de Información Socio Ambiental UASB y CEPLAES
educativo de nuestro país requiere desarrollar y promo-
ver alternativas que respondan a la complejidad del re-
zago escolar severo: intermitencia del recorrido escolar,
Cuadro 5
desescolarización, desestructuración familiar, efectos ne-
Regazo escolar severo entre indígenas y
gativos de la vinculación con el trabajo, baja autoestima,
afrodescendientes: 2001 y 2010
ausencia de “proyectos de vida” entre los jóvenes.
Indígenas
Afroecuatorianos
El trabajo infantil y la exclusión educativa son dos ca-
Año
ras de la misma moneda. Garantizar el derecho a la


%

%
educación a la población en situaciones de tamaña vul-
nerabilidad como las que provoca el trabajo infantil y ju-
2001
114.132
54,1
82.698
50,1
venil, constituye un desafío sustancial del país. Desafío
2010
183.026
26,4
171.075
23,6
que demanda acciones integrales de prevención y erra-
dicación del trabajo infantil y al mismo tiempo la restitu-
Fuente: INEC, Censo de población, 2001 y 2010.
ción del derecho a la educación.
Elaboración: Unidad de Información Socio Ambiental UASB y CEPLAES

ATLAS DE LAS DESIGUALDADES SOCIO-ECONÓMICAS DEL ECUADOR
Mapa 1-A
Tasa neta de asistencias a niveles de educación secundaria, por parroquia: 2001

CARCHI
ESMERALDAS
IMBABURA
ZONAS NO DELIMITADAS
ZONAS NO DELIMITADAS
SUCUMBIOS
PICHINCHA
GALAPAGOS
0 25 50
100
150
200
ZONAS NO DELIMITADAS
NAPO
Km
MANABI
ORELLANA
1:6.500.000
COTOPAXI
TUNGURAHUA
LOS RIOS
BOLIVAR
PASTAZA
CHIMBORAZO
GUAYAS
ZONAS NO DELIMITADAS
Leyenda
CAÑAR
MORONA SANTIAGO
Límite provincial
Sin información
AZUAY
90,7% - 100%
81,1% - 90,6%
74,6% - 81%
EL ORO
52% - 74,5%
45,2% - 51,9%
ZAMORA CHINCHIPE
33,1% - 45,1%
200
100
´
LOJA
22,6% - 33%
15,4% - 22,5%
0
200 Km
8,7% - 15,3%
0% - 8,6%
1:4.500.000
Fuentes: INEC, Censo de población 2001.
Información cartográfica: INEC, División político administrativa 2001.
Elaboración: Unidad de Investigación Socio Ambiental UASB y CEPLAES.

ATLAS DE LAS DESIGUALDADES SOCIO-ECONÓMICAS DEL ECUADOR 61
Mapa 1-B
Tasa neta de asistencias a niveles de educación secundaria, por parroquia: 2010
CARCHI
ESMERALDAS
IMBABURA
ZONA NO DELIMITADA
PICHINCHA
SUCUMBIOS
SANTO DOMINGO DE LOS TSACHILAS
GALAPAGOS
NAPO
0 25 50
100
150
200
ZONA NO DELIMITADA
Km
MANABI
ORELLANA
COTOPAXI
1:6.500.000
TUNGURAHUA
LOS RIOS
BOLIVAR
PASTAZA
GUAYAS
CHIMBORAZO
SANTA ELENA
GUAYAS
ZONA NO DELIMITADA
Leyenda
CAÑAR
MORONA SANTIAGO
Límite provincial
GUAYAS
Sin información
AZUAY
90,7% - 100%
81,1% - 90,6%
74,6% - 81%
EL ORO
52% - 74,5%
ZAMORA CHINCHIPE
45,2% - 51,9%
33,1% - 45,1%
LOJA
200
100
´
22,6% - 33%
15,4% - 22,5%
0
200 Km
8,7% - 15,3%
0% - 8,6%
1:4.500.000
Fuentes: INEC, Censo de población 2010.
Información cartográfica: INEC, División político administrativa 2010.
Elaboración: Unidad de Investigación Socio Ambiental UASB y CEPLAES.

ATLAS DE LAS DESIGUALDADES SOCIO-ECONÓMICAS DEL ECUADOR
Mapa 2-A
Promedio de años de sobre-edad, por parroquias: 2001

CARCHI
ESMERALDAS
IMBABURA
ZONAS NO DELIMITADAS
ZONAS NO DELIMITADAS
SUCUMBIOS
PICHINCHA
GALAPAGOS
ZONAS NO DELIMITADAS
NAPO
0 25 50
100
150
200
MANABI
ORELLANA
Km
COTOPAXI
1:6.500.000
TUNGURAHUA
LOS RIOS
BOLIVAR
PASTAZA
CHIMBORAZO
GUAYAS
ZONAS NO DELIMITADAS
CAÑAR
MORONA SANTIAGO
Leyenda
Límite provincial
Sin información
AZUAY
0,2 - 0,4
0,5 - 1,1
1,2 - 2,3
EL ORO
2,4 - 2,8
ZAMORA CHINCHIPE
2,9 - 3,5
3,6 - 5,5
LOJA
200
100
´
5,6 - 6,3
6,4 - 14,2
0
200 Km
14,3 - 19,3
19,4 - 31,8
1:4.500.000
Fuentes: INEC, Censo de población 2001.
Información cartográfica: INEC, División político administrativa 2001.
Elaboración: Unidad de Investigación Socio Ambiental UASB y CEPLAES.

ATLAS DE LAS DESIGUALDADES SOCIO-ECONÓMICAS DEL ECUADOR 63
Mapa 2-B
Promedio de años de sobre-edad, por parroquias: 2010
CARCHI
ESMERALDAS
IMBABURA
ZONA NO DELIMITADA
PICHINCHA
SUCUMBIOS
SANTO DOMINGO DE LOS TSACHILAS
GALAPAGOS
NAPO
0 25 50
100
150
200
ZONA NO DELIMITADA
Km
MANABI
ORELLANA
COTOPAXI
1:6.500.000
TUNGURAHUA
LOS RIOS
BOLIVAR
PASTAZA
GUAYAS
CHIMBORAZO
SANTA ELENA
GUAYAS
ZONA NO DELIMITADA
Leyenda
CAÑAR
MORONA SANTIAGO
Límite provincial
GUAYAS
Sin información
AZUAY
0,2 - 0,4
0,5 - 1,1
1,2 - 2,3
EL ORO
2,4 - 2,8
ZAMORA CHINCHIPE
2,9 - 3,5
3,6 - 5,5
LOJA
200
100
´
5,6 - 6,3
6,4 - 14,2
0
200 Km
14,3 - 19,3
19,4 - 31,8
1:4.500.000
Fuentes: INEC, Censo de población 2010.
Información cartográfica: INEC, División político administrativa 2010.
Elaboración: Unidad de Investigación Socio Ambiental UASB y CEPLAES.

ATLAS DE LAS DESIGUALDADES SOCIO-ECONÓMICAS DEL ECUADOR
Alfabetización de mujeres
a que las diferencias han disminuido en relación con el
Escolaridad de la población
indígenas
año 2001, las brechas de género persisten, tal como lo
muestra el Gráfico 7.
Por último, la escolaridad de la población es un indi-
La tasa neta de analfabetismo del grupo de edad de 15
cador que experimenta cambios en el mediano plazo.
y más años ha disminuido de 9% en el 2001 al 6,8% en
La disminución de la tasa de analfabetismo de la pobla-
Aumentar el promedio de años de educación de la po-
el 2010. Sin embargo, la brecha entre el área urbana y
ción indígena entre los años 2001 y el 2010 es notoria:
blación demanda de políticas integrales y la consecu-
rural se mantiene casi invariable: el 12,9% de la población
ción de metas parciales.
7,9 puntos porcentuales. Pese a ello, en 2010 persiste
rural es analfabeta, en contraste con el 3,8% de la pobla-
la brecha entre los distintos grupos étnico-culturales en
Se observa (Gráfico 9) que entre 2001 y 2010, tanto en
ción analfabeta que reside en los centros urbanos. La tasa
perjuicio de la población indígena, en la cual el porcen-
el sector urbano como en el rural, los años de estudio de
de analfabetismo en el área rural en 2010 corresponde a
taje de analfabetismo (20,4%) triplica a la media nacional
la población suben la misma cifra: 1,3 años de estudio.
420.900 personas que no saben leer y escribir, en con-
(6,7%). Así, una de cada cinco personas indígenas nece-
traste con las 251.200 en el área urbana (Censo 2010).
La mayor expresión de inequidad en el acceso a la edu-
sita ser alfabetizada. Las mujeres indígenas, de entre to-
cación en nuestro país, sigue siendo una diferencia de
El porcentaje de mujeres analfabetas es mayor que el de
dos los grupos considerados, son quienes presentan la
cuatro años entre el promedio de escolaridad de la po-
los hombres: 7,7% frente a 5,8% en el año 2010. Pese
más alta tasa de analfabetismo con un alarmante 26,8%.
blación de áreas urbanas y rurales.
Tasa de analfabetismo para la población de 15 o más años por sexo y área: 2001 y 2010
20
18,7
18
Rural
Urbana
16
15,0
13,3
14
12
10,9
10
8
Porcentaje
6,1
6
4,6
4,3
3,2
4
2
0
Hombres
Mujeres
Hombres
Mujeres
2001
2010
Fuente: INEC, Censo de población 2001 y 2010.
Elaboración: Unidad de Información Socio Ambiental UASB y CEPLAES

ATLAS DE LAS DESIGUALDADES SOCIO-ECONÓMICAS DEL ECUADOR 65
Tasa de analfabetismo por etnicidad y sexo: 2001 y 2010
40
36,1
35
30
26,8
Indígena
25
Afrodescendientes
19,8
Resto del país
20
15
Porcentaje
13,7
11,2
9,8
10
8,6
7,9
7,4
6,8
6,3
5
5
0
Mujeres
Hombres
Mujeres
Hombres
2001
2010
Fuente: INEC, Censo de población 2001 y 2010.
Elaboración: Unidad de Información Socio Ambiental UASB y CEPLAES
Promedio de años de escolaridad por área: 2001 y 2010
12
10,0
10
8,7
8
Urbana
Rural
6,0
6
4,7
Años de escolaridad
4
2
0
2001 2010
Fuente: INEC, Censo de población 2001 y 2010.
Elaboración: Unidad de Información Socio Ambiental UASB y CEPLAES

ATLAS DE LAS DESIGUALDADES SOCIO-ECONÓMICAS DEL ECUADOR
Mapa 3-A
Tasa de analfabetismo, por parroquia: 2001

CARCHI
ESMERALDAS
IMBABURA
ZONAS NO DELIMITADAS
ZONAS NO DELIMITADAS
SUCUMBIOS
PICHINCHA
GALAPAGOS
0 25 50
100
150
200
ZONAS NO DELIMITADAS
NAPO
Km
MANABI
ORELLANA
1:6.500.000
COTOPAXI
TUNGURAHUA
LOS RIOS
BOLIVAR
PASTAZA
CHIMBORAZO
GUAYAS
ZONAS NO DELIMITADAS
Leyenda
CAÑAR
MORONA SANTIAGO
Límite provincial
Sin información
AZUAY
0,6% - 3,5%
3,6% - 5,4%
5,5% - 7,9%
EL ORO
8% - 10,6%
10,7% - 13,4%
ZAMORA CHINCHIPE
13,5% - 16,7%
16,8% - 21,3%
200
100
´
LOJA
21,4% - 28,3%
0
200 Km
28,4% - 38,2%
38,3% - 100%
1:4.500.000
Fuentes: INEC, Censo de población 2001.
Información cartográfica: INEC, División político administrativa 2001.
Elaboración: Unidad de Investigación Socio Ambiental UASB y CEPLAES.

ATLAS DE LAS DESIGUALDADES SOCIO-ECONÓMICAS DEL ECUADOR 67
Mapa 3-B
Tasa de analfabetismo, por parroquia: 2010
CARCHI
ESMERALDAS
IMBABURA
ZONA NO DELIMITADA
PICHINCHA
SUCUMBIOS
SANTO DOMINGO DE LOS TSACHILAS
GALAPAGOS
NAPO
0 25 50
100
150
200
ZONA NO DELIMITADA
Km
MANABI
ORELLANA
COTOPAXI
1:6.500.000
TUNGURAHUA
LOS RIOS
BOLIVAR
PASTAZA
GUAYAS
CHIMBORAZO
SANTA ELENA
GUAYAS
ZONA NO DELIMITADA
Leyenda
CAÑAR
MORONA SANTIAGO
Límite provincial
GUAYAS
Sin información
AZUAY
0,6% - 3,5%
3,6% - 5,4%
5,5% - 7,9%
EL ORO
8% - 10,6%
ZAMORA CHINCHIPE
10,7% - 13,4%
13,5% - 16,7%
LOJA
200
100
´
16,8% - 21,3%
21,4% - 28,3%
0
200 Km
28,4% - 38,2%
38,3% - 100%
1:4.500.000
Fuentes: INEC, Censo de población 2010.
Información cartográfica: INEC, División político administrativa 2010.
Elaboración: Unidad de Investigación Socio Ambiental UASB y CEPLAES.

ATLAS DE LAS DESIGUALDADES SOCIO-ECONÓMICAS DEL ECUADOR
CONCLUSIONES: RETOS Y DESAFÍOS
El análisis de la información sobre asistencia a los dis-
jóvenes. Tamaño desafío requiere, por tanto, plantear
tintos niveles de educación que presentan los Censos
nuevas comprensiones de la relación entre jóvenes,

de población de 2001 y 2010, permite establecer las
autoridad, y pedagogía, entre otras. El clima escolar,
siguientes conclusiones y proponer algunos retos y
por ejemplo, suele ser percibido por los adolescentes
desafíos:
como “autoritario” y los aprendizajes como “aburridos”
o “poco interesantes”, lo cual deja entrever la necesi-
Se constata un evidente aumento de cobertura de la
dad de avanzar hacia una educación más atractiva y
educación básica en el período inter-censal. Hoy en día
desafiante para los adolescentes y los jóvenes, lo cual
no hay brechas a nivel de género, área de residencia
contribuiría a mermar el abandono escolar.
o etnia. La educación básica está muy cerca de uni-
versalizarse.
La brecha de mayor significación es el promedio de
escolaridad: la población que reside en áreas urbanas
Entre el 2001 y el 2010 se registra un importante
tiene cuatro años más de escolaridad, con respecto a
crecimiento en el acceso de la población al bachille-
la población rural del país.
rato. Pese ello, persisten diferencias notorias a nivel
de campo y ciudad, y la población indígena y afro-
Una brecha notoria es el analfabetismo en las mujeres
ecuatoriana, en ese orden, son las que menos acce-
indígenas que llega al 26,8%, frente al 6,8% nacional.
den a este nivel educativo. Se ha eliminado la brecha
Tan grande desafío requiere de una mirada de corto
entre hombres y mujeres respecto a la asistencia al
y mediano plazo, que promueva oportunidades edu-
bachillerato.
cativas permanentes para adultos y adultas indígenas,
entre ellas, la alfabetización.
El acceso a la educación empieza a “desmoronarse” a
partir de los 15 años. Pese a los esfuerzos realizados,
El rezago escolar constituye un factor determinante
el acceso universal al bachillerato, constituye un reto
que alienta la exclusión educativa. Se constata un alto
de corto y mediano plazo.
rezago escolar severo tanto en la población en edad
El crecimiento sostenido del acceso a educación bá-
escolar que se encuentra estudiando, así como en la
sica no ha significado un crecimiento proporcional del
que está desescolarizada.
bachillerato. Tal constatación evidencia que la mayor
Los logros evidentes en el acceso a la educación bási-
parte de la población en edad escolar, que asiste a la
ca traen consigo el desafío de concentrar esfuerzos en
educación básica, lo hace en los primeros seis o sie-
la permanencia escolar. Como se ha dicho, el rezago
te años. Evidencia, además, la estrecha relación entre
escolar severo está presente en el sistema educativo y
trabajo juvenil y abandono escolar y la necesidad de
fuera de él. Precisa respuestas urgentes, pues consti-
explorar las causas provocadas por el propio sistema
tuye la principal causa de la exclusión educativa.
escolar, que desalentarían en los adolescentes y jóve-
nes el acceso y la no conclusión del bachillerato.
Los dos mapas presentados permiten constatar, tanto
la concentración de los problemas de acceso y sobre-
El debate sobre acceso al bachillerato requiere integrar
edad en algunos territorios (Esmeraldas, provincias
dos temas sustanciales: por un lado, la articulación del
amazónicas), como su dispersión. Tal constatación de-
bachillerato con el trabajo / empleo juvenil y, por otro,
manda de estrategias de ampliación de la oferta edu-
el clima escolar en las instituciones educativas y su
cativa diferenciadas y con visión territorial, de acuerdo
adecuación / respuesta a las necesidades e intereses
con realidades y necesidades concretas.
de los adolescentes y jóvenes.
Por último, es muy importante contrastar los resul-
La articulación de bachillerato y trabajo guarda relación
tados positivos que el país ha logrado en materia de
con un tema estructural referido al empleo. Ampliar
cobertura, con la calidad de la educación. Los avan-
la oferta y promover el acceso al bachillerato, implica
ces en el aumento de matrícula escolar requieren de
concretar respuestas a las preocupaciones y deman-
das de empleo juvenil.
investigaciones y estudios sobre calidad, con la fina-
lidad de dimensionar el impacto de la ampliación de
En cuanto a la cultura escolar, es sustancial desarrollar
cobertura. Es fundamental que el país cuente con
propuestas y estrategias de gestión educativa y pe-
información permanente sobre los impactos y resul-
dagógica, que impliquen una mejor comprensión de
tados de los procesos pedagógicos en las institucio-
los intereses y preocupaciones de los adolescentes y
nes educativas.


ATLAS DE LAS DESIGUALDADES SOCIO-ECONÓMICAS DEL ECUADOR 69


ATLAS DE LAS DESIGUALDADES SOCIO-ECONÓMICAS DEL ECUADOR

ATLAS DE LAS DESIGUALDADES SOCIO-ECONÓMICAS DEL ECUADOR 71
Salud y equidad

ATLAS DE LAS DESIGUALDADES SOCIO-ECONÓMICAS DEL ECUADOR
Salud y equidad
Por Carlos Larrea Maldonado
“La salud es un derecho que garantiza el Estado.”
(Art. 32)
“Se reconoce y garantizará a las personas: El derecho a una
vida digna, que asegure la salud, alimentación y nutrición,
agua potable, vivienda, saneamiento ambiental, educación,
trabajo, empleo, descanso y ocio, cultura física, vestido,
seguridad social y otros servicios sociales necesarios.”
(Constitución de la República del Ecuador, Art. 66, Lit. 2)
Varios indicadores de síntesis de salud, como Desafortunadamente, no todos los indicadores de salud Las políticas de salud también deben enfrentar nuevos
la esperanza de vida al nacer y la mortalidad
muestran una evolución favorable. El embarazo adoles-
desafíos, como la aparición de nuevas enfermedades
de menores de 5 años, han mantenido una
cente persiste como un problema serio de salud pública,
resistentes a los antibióticos, la expansión de enferme-
consistente tendencia a la mejora en América
sin mejoras importantes desde 1990, lo cual tiene graves
dades tropicales como resultado del cambio climático,
Latina y entre los países en desarrollo desde hace varias
consecuencias en la vida de las mujeres, como lo han
y problemas derivados del deterioro ambiental y la con-
décadas. Este proceso obedece a varios factores, como
demostrado varios estudios que “han encontrado una
taminación.
la difusión social de los avances tecnológicos en medi-
correlación significativa entre la maternidad temprana,
cina y la expansión en la cobertura de servicios básicos
menor rendimiento educativo y peores resultados en el
de salud. En el caso ecuatoriano, la esperanza de vida
mercado laboral para las mujeres” (Azevedo, 2011). Se-
Indicadores de salud
al nacer ha aumentado de 58,9 años en el quinquenio
gún el último censo (2010), casi una de cada cinco muje-
1970-1975 a 75,6 años en el quinquenio actual, mientras
res (18,5%) tenía al menos un hijo a los 19 años de edad,
En este capítulo se han seleccionado algunos indica-
que la mortalidad entre menores de 5 años ha declinado
y el 18% de todos los nacimientos en el país provenían
dores de salud provenientes de los censos o inferidos
de 138 por cada mil nacidos vivos en 1970 a 23 en la
de ellos, cuyo análisis permite desagregar los resulta-
de mujeres entre 12 y 19 años.
actualidad. Esta evolución ha sido similar a la tendencia
dos a escala parroquial y analizar los cambios entre
latinoamericana. En el caso de la mortalidad de menores
El gasto público en salud en el Ecuador se mantuvo entre
1990 y 2010.
de 5 años, el Ecuador todavía se mantiene en condicio-
1990 y 2006 en niveles cercanos al 1% del PIB, ubican-
nes desfavorables frente a la media regional, como lo
Para monitorear el acceso a los servicios de salud, se
do al Ecuador en una de las posiciones más bajas en
muestra el Gráfico 2.
ha seleccionado el personal equivalente de salud por
América Latina (CEPALSTAT). A partir de 2007 se pro-
cada 10.000 habitantes. Esta variable se calcula a partir
Estos importantes avances, y otros que han sido signi-
duce una considerable expansión del gasto social, inclu-
del número de médicos, de asistentes profesionales de
ficativos en el Ecuador como la reducción en la preva-
yendo educación y salud, como se observa en el Gráfico
salud, de asistentes no profesionales de salud y de la
lencia de enfermedades infecto-contagiosas, son por 3. Este marcado crecimiento en la inversión social en el
población de cada localidad. En primer lugar, se obtie-
su naturaleza promedios nacionales y no siempre están
último quinquenio puede ser evaluado mediante el estu-
ne la suma ponderada del personal de salud, asignan-
acompañados de una mejora en la distribución social y
dio de los indicadores. En el caso de la educación, por
do un coeficiente de 1 a los médicos o profesionales
regional de los beneficios obtenidos. Este capítulo analiza
ejemplo, se puede observar un avance considerable en
con formación equivalente; de 0,6 a los asistentes pro-
la evolución de estas diferencias, tanto en el acceso a los
la cobertura educativa, principalmente en la educación
fesionales de salud, y de 0,3 a los asistentes no profe-
servicios de salud como en los resultados alcanzados.
media, entre otros resultados.
sionales de salud. El personal equivalente de salud se

ATLAS DE LAS DESIGUALDADES SOCIO-ECONÓMICAS DEL ECUADOR 73
Esperanza de vida al nacer en el Ecuador y América Latina: 1970-2015

80
75,6
74,7
70
60,9
60
58,9
50
40
América Latina
Ecuador
30
Esperanza de vida (años)
20
10
0
1970_1975
1975_1980 1980_1985 1985_1990 1990_1995 1995_2000
2000_2005
2005_2010 2010_2015
Fuente: CEPALSTAT, 2012
Elaboración: Unidad de Información Socio Ambiental UASB y CEPLAES
Tasa de mortalidad entre menores de 5 años en el Ecuador y América Latina: 1970-2015
160
138,0
140
120
100
Ecuador
80
América Latina
60
61,0
asa por mil nacidos vivos
T
40
22,8
20
15,0
0
1965 1970 1975 1980 1985 1990 1995 2000 2005 2010 2015
Fuente: CEPALSTAT, 2012.
Elaboración: Unidad de Información Socio Ambiental – UASB y CEPLAES

ATLAS DE LAS DESIGUALDADES SOCIO-ECONÓMICAS DEL ECUADOR
transforma luego en una tasa por cada diez mil habitan-
5 años, definida como el número promedio de niños que
en el Censo de 2010, empleando el método de estima-
tes1.La ponderación busca capturar diferencias en el nivel
fallecen antes de cumplir cinco años por cada mil naci-
ción de áreas pequeñas, que combina una encuesta con
de calificación formal del personal de salud. Se han esti-
dos vivos (desagregada por cantón y área de residencia);
un censo y que aplica variables predictivas comunes de
mado también indicadores separados para el personal de
la tasa global de fecundidad, que se define como “el nú-
la desnutrición crónica medida en la encuesta. En este
salud pública y el de salud privada. Estos indicadores
mero de hijos que en promedio tendría una mujer de una
caso se ha usado la Encuesta de condiciones de vida
han sido aplicados para todas las parroquias a partir de
cohorte hipotética de mujeres que durante su vida fértil
de 2006. El método se expone con mayor detalle en el
los censos de 1990, 2001 y 2010.
tuvieran sus hijos, de acuerdo a las tasas de fecundidad
capítulo sobre pobreza.
por edad del período en estudio y no estuvieran expues-
Se ha calculado también el porcentaje de personas con
tas a riesgos de mortalidad desde el nacimiento hasta el
Como indicador complementario sobre embarazo adoles-
acceso a un seguro privado de salud, a partir del censo
término del período fértil” (CELADE, 2012), la tasa de fe-
cente, se ha calculado el porcentaje de niños nacidos de
de 2010. Este indicador, sin embargo, no está disponible
cundidad entre mujeres de 15 a 19 años, definida como
madres entre 12 y 19 años, sobre el total de nacidos vivos
para los censos anteriores. Otro indicador similar es el por-
la probabilidad de que una mujer en el mencionado gru-
durante los dos últimos años previos al censo, con de-
centaje de afiliados al seguro social en la PEA, que mide
po de edad tenga un hijo en un año determinado. Estos
sagregación parroquial, para los censos de 2001 y 2010.
el acceso a la seguridad social y sus servicios médicos.
indicadores han sido desagregados por cantón y área
Para obtener una mayor comparabilidad de los cam-
Están presentes varios indicadores de resultado para el
para 2010, y se han obtenido resultados preliminares
bios entre los tres últimos censos a escala parroquial,
censo de 2010 como: tasa de mortalidad de menores de
para 2001 y 1990.
se ha estimado también el porcentaje de hijos fallecidos
Se ha estimado, además, la prevalencia de la desnutri-
de madres de entre 15 y 49 años. Este es un indicador
crudo de mortalidad infantil, empleado como un recurso
1
ción crónica entre niños menores de cinco años, con-
Se incluye como médicos a: médicos, cirujanos, odontólogos, nutricionistas y optome-
tristas. Se clasifica como asistentes profesionales de salud a: asistentes médicos, asisten-
cebida como el porcentaje de niños menores a 5 años,
complementario para mejorar la comparabilidad con ma-
tes dentistas, farmacéuticos, enfermeros diplomados, parteras diplomadas, fisioterapeu-
tas, ergoterapeutas y técnicos de radiografía médica. Entre los asistentes no profesionales
cuya relación talla-edad se encuentra por debajo de dos
yor resolución geográfica y a lo largo del tiempo, ya que
se incluye a: asistentes farmacéuticos, enfermeros y parteras no diplomadas y otros tra-
desviaciones standard de la norma internacional de cre-
las tasas de mortalidad infantil no pueden desagregarse
bajadores de salud no clasificados, incluyendo también a los practicantes de medicina
tradicional y ancestral. Las categorías provienen de los grupos ocupacionales identificados
cimiento de los niños definida por la Organización Mun-
con facilidad a escala parroquial sin perder significación
en los censos y cambian ligeramente de acuerdo a la clasificación ocupacional de cada
censo. El indicador ha sido estimado para los censos de 1990, 2001 y 2010.
dial de la Salud (OMS). Este indicador ha sido calculado
estadística.
Gasto público en educación y salud como porcentaje del PIB: 2006-2011
6
5
5.2
4
Educación
3
% PIB
Salud
2.6
2
2.4
1
1.2
0
2005 2006 2007 2008 2009 2010 2011 2012
Fuente: Banco Central del Ecuador, Información estadística mensual, noviembre 2012.
Elaboración: Unidad de Información Socio Ambiental – UASB y CEPLAES

ATLAS DE LAS DESIGUALDADES SOCIO-ECONÓMICAS DEL ECUADOR 75
Evolución de los indicadores de
Cuadro 1
salud a partir de 1990
El Cuadro 1 sintetiza la evolución de varios indicadores
Rural
Urbana
Nacional
demográficos disponibles desde 1990, cuyos datos to-
davía están sujetos a revisión. El Cuadro 2 presenta el
1990
2001
2010
1990
2001
2010
1990
2001
2010
personal equivalente de salud total, público y privado, y
Tasa de mortalidad menores
la proporción de hijos muertos de madres entre 15 y 49
76,2
47,3
25,9
44,0
28,2
21,9
57,8
36,2
23,4
de 5 años
años, que permitirán un análisis más detallado, debido a
que esta información se ha desagregado por parroquias.
Tasa global de fecundidad
5,58
4,54
3,37
3,35
3,05
2,57
4,10
3,52
2,81
Tasa de fecundidad
0,136
0,124
0,128
0,088
0,090
0,090
0,105
0,101
0,102
adolescente (15-19 años)
Acceso a servicios de salud
Fuente: INEC, Censos de Población, 1990, 2001 y 2010.
Elaboración: SENPLADES, datos provisionales.
El personal equivalente de salud por cada 10.000 habi-
tantes en el sector público se ha duplicado entre 1990 y
2010, pasando de 11,8 a 23,2. La mayor parte de este
personal de salud pública, mientras que el resto urba-
nacional y cinco veces más que en el área rural (17 mé-
cambio ha ocurrido después de 2001. El personal de sa-
no recibe el 47% y apenas el 13% restante reside en el
dicos/10.000 hab.). El Gráfico 4 ilustra la inequidad en la
lud pública ha crecido más que el privado, y la brecha
campo, donde las carencias de salud son mayores. La
distribución del personal público y privado de salud por
entre las áreas rurales y urbanas se ha reducido, como lo
concentración geográfica del sistema privado de salud
áreas de residencia desde 1990 hasta 2010. Sobresalen
muestran el Gráfico 4 y el Cuadro 2.
es aún mayor, con porcentajes del 55% en las metró-
tanto el pronunciado crecimiento del sector de salud pú-
A pesar de estos avances impresionantes, la mayor par-
polis, 37% en el resto urbano y 8% en el campo (Cua-
blica entre 2001 y 2010, como la considerable reducción
te del personal de salud continúa desproporcionalmente
dro 3). Si bien la desigualdad ha declinado a lo largo del
de la brecha rural-urbana en el último año. En el sector
concentrado en el área urbana, particularmente en Gua-
tiempo, en 2010 Quito tenía 93 médicos equivalentes
privado, por el contrario, el indicador crece más lenta-
yaquil y Quito. Estas metrópolis concentran el 40% del
por cada 10.000 habitantes, casi el doble de la media
mente y mantiene la brechas.
Cuadro 2
Indicadores de Salud por Región y Área: 1990-2010

Porcentaje de hijos muertos
Personal de salud Total/ 10000 h.
Personal de salud privado/ 10000 h.
Personal de salud público/ 10000 h.
Región o ciudad
1990
2001
2010
1990
2001
2010
1990
2001
2010
1990
2001
2010
Costa rural
11,00
6,24
4,23
5,52
7,39
11,30
3,65
4,50
4,67
1,87
2,89
6,62
Costa urbana
7,34
4,19
3,07
36,29
43,44
52,98
24,39
30,01
29,65
11,90
13,43
23,33
Costa total
8,51
4,80
3,37
27,25
33,92
43,30
18,30
23,27
23,85
8,95
10,65
19,45
Sierra rural
13,76
8,47
4,68
6,32
9,13
22,91
3,11
4,87
10,85
3,21
4,26
12,07
Sierra urbana
6,75
3,85
3,27
55,24
64,58
84,43
30,13
39,72
46,95
25,11
24,86
37,48
Sierra total
10,04
5,85
3,80
34,74
43,30
62,74
18,80
26,35
34,22
15,93
16,95
28,52
Amazonía rural
11,16
7,26
5,16
8,06
8,35
15,96
2,97
3,63
3,76
5,10
4,72
12,20
Amazonía urbana
9,25
5,10
3,92
23,26
33,72
50,44
9,73
13,68
13,98
13,53
20,04
36,46
Amazonía total
10,62
6,62
4,73
12,78
16,99
29,63
5,07
7,05
7,81
7,72
9,94
21,82
Galápagos rural
5,48
3,20
4,10
48,99
22,60
56,19
17,48
7,87
31,18
31,51
14,73
25,01
Galápagos urbano
5,37
2,41
2,81
65,91
36,88
72,40
45,41
22,78
26,44
20,49
14,10
45,96
Galápagos total
5,43
2,79
3,15
56,41
29,94
68,22
29,74
15,53
27,66
26,67
14,40
40,56
(Quito)
5,74
3,37
3,43
67,14
75,56
92,89
37,18
48,86
57,37
29,96
26,70
35,52
(Guayaquil)
5,56
3,40
2,63
58,11
64,53
71,79
40,14
46,93
43,75
17,97
17,60
28,04
Rural total
12,33
7,37
4,55
6,21
8,32
17,31
3,40
4,60
7,52
2,81
3,72
9,78
Urbano total
7,17
4,10
3,17
43,21
51,11
64,54
26,29
33,26
35,57
16,92
17,85
28,97
Nacional total
9,23
5,32
3,62
29,83
36,96
50,41
18,01
23,78
27,18
11,82
13,18
23,23
Resultados provisionales. Fuente: INEC, Censos de Población, 1990, 2001 y 2010.
Elaboración: Unidad de Información Socio Ambiental UASB y CEPLAES

ATLAS DE LAS DESIGUALDADES SOCIO-ECONÓMICAS DEL ECUADOR
En el extremo opuesto de las metrópolis, se encuentran
La concentración geográfica y social de los servicios pri-
personal de salud por 10.000 habitantes. Una parte im-
parroquias que carecen por completo de personal de sa-
vados de salud obedece a que este sector se orienta, en
portante de la desigualdad social medida por el coeficien-
lud, de tal forma que las personas que requieren atención
gran parte, con el criterio del lucro y tiende a ubicarse en
te de Gini puede provenir de las diferencias en los niveles
médica, particularmente en emergencias, deben viajar a
lugares donde la demanda efectiva es mayor; principal-
de vida de las parroquias, determinadas por el consumo
otra parroquia en busca de este servicio. Todas las pa-
mente en barrios de clase alta y media en las principales
familiar por habitante. El índice de concentración mide la
rroquias en esta grave situación están en el área rural
ciudades, dejando a las áreas rurales y a los sectores
desigualdad atribuible a las diferencias sociales (Wagstaff
y entre ellas la región más afectada continúa siendo la
subalternos urbanos con serios problemas de cobertura.
et al., 1991 y Younge et al, 1997). El coeficiente de Gini
y los índices de concentración pueden estimarse a par-
Sierra (Cuadro 4).
El sistema público de salud, por el contrario, está orien-
tir de las curvas de Lorenz, que grafican la distribución
El porcentaje de población sin servicios de salud en sus
tado por el criterio de los derechos universales, y debe,
acumulada del recurso frente a la distribución acumulada
en principio, buscar la equidad en la distribución social y
parroquias declinó del 6,4%, en 1990, al 1,5% en 2001,
de la población. El Gráfico 5 ilustra las curvas de Lorenz
espacial de sus servicios, e incluso invertir más entre los
y al 0,6% en 2010, lo cual representa un avance impor-
para el personal público de salud en 1990, 2001 y 2010.
hogares más pobres. Si bien se observa un importante
El Cuadro 5 contiene los coeficientes de Gini e índices de
tante en la cobertura de servicios de salud. Sin embar-
avance en este sentido, todavía queda un largo camino
concentración del personal equivalentes de salud públi-
go, en 2010, 84.000 personas todavía carecían de este
por recorrer. Para analizar con mayor detalle este punto,
co, privado y total entre 1990 y 2010. El apéndice meto-
servicio en sus parroquias, y entre ellas, más de la mitad
se han calculado dos índices de inequidad en el personal
dológico incluye una explicación más detallada sobre las
estaban en la Sierra, mientras que el resto se distribuía
equivalente de salud por cada 10.000 habitantes.
curvas de Lorenz, el coeficiente de Gini y los índices de
entre la Costa y la Amazonía.
concentración.
El coeficiente de Gini, utilizado en varios capítulos de
En síntesis, aunque la cobertura de servicios de salud
este atlas, es el indicador más conocido de desigualdad
Las cifras revelan una importante declinación en la

se ha ampliado considerablemente, los costos de este
social en la distribución de un recurso,2 en este caso, el
desigualdad en el acceso a los servicios de salud públi-
servicio para los sectores populares han bajado y la ca-
ca, que se acentúa entre 2001 y 2010. El índice de con-
lidad de la atención ha mejorado; la inequidad social en
2
centración, que revela la parte de la desigualdad atribui-
El coeficiente de Gini es el indicador más común de desigualdad social en el acceso a
el acceso a la salud, aunque reducida, se mantiene aún
un recurso como la tenencia de la tierra, el ingreso, el consumo o el capital. Su rango varía
ble a diferencias sociales entre las parroquias, también
entre 0 y 1. Su valor de 0 corresponde a una distribución totalmente equitativa y mientras
en niveles altos.
más se acerca su valor a 1 es mayor la desigualdad social.
declina, mientras que las cifras para el sistema privado
Personal equivalente de salud por cada10.000 habitantes por área y sector: 1990, 2001 y 2010
40
35,6
35
33,3
30
28,9
26,3
25
20
1990
17,9
16,9
15
2001
9,8
10
2010
7,5
5
3,7
4,6
2,8
3,4
0
Rural
Urbano
Rural
Urbano
Público
Privado
Fuentes: INEC, Censos de Población, 1990, 2001 y 2010.
Elaboración: Unidad de Información Socio Ambiental – UASB y CEPLAES

ATLAS DE LAS DESIGUALDADES SOCIO-ECONÓMICAS DEL ECUADOR 77
Cuadro 3
Número equivalente de médicos por sector y región: 1990, 2001 y 2010

N° Sector privado
N° Sector público
% Sector privado
% Sector público
Región o ciudad
1990
2001
2010
1990
2001
2010
1990
2001
2010
1990
2001
2010
Sierra rural
516
921
2.211
533
805
2.459
3,0
3,2
5,6
4,7
5,0
7,3
Quito
4.574
7.996
11.354
3.686
4.369
7.029
26,6
27,7
28,8
32,6
27,3
20,9
Resto Sierra urbana
2.362
4.065
6.221
2.096
3.178
7.001
13,7
14,1
15,8
18,6
19,9
20,8
Costa rural
560
790
862
287
508
1.221
3,3
2,7
2,2
2,5
3,2
3,6
Guayaquil
6.245
9.491
10.182
2.795
3.560
6.525
36,3
32,9
25,9
24,7
22,2
19,4
Resto Costa urbana
2.744
5.198
7.887
1.591
3.014
7.691
15,9
18,0
20,0
14,1
18,8
22,9
Amazonía rural
75
131
168
128
171
545
0,4
0,5
0,4
1,1
1,1
1,6
Amazonía urbana
110
256
410
154
374
1.070
0,6
0,9
1,0
1,4
2,3
3,2
Galápagos rural
10
7
20
17
13
16
0,1
0,0
0,1
0,2
0,1
0,0
Galápagos urbano
20
22
49
9
14
86
0,1
0,1
0,1
0,1
0,1
0,3
Total
17.216
28.877
39.364
11.295
16.007
33.642
100,0
100,0
100,0
100,0
100,0
100,0
Subtotal Quito y
10.819
17.487
21.535
6.481
7.929
13.554
62,8
60,6
54,7
57,4
49,5
40,3
Guayaquil
Fuente: INEC, Censos de Población, 1990, 2001 y 2010.
Elaboración: Unidad de Información Socio Ambiental UASB y CEPLAES
Cuadro 4
Parroquias sin personal de salud por región y área: 1990, 2001 y 2010

1990
2001
2010
Región y área
N° parroquias
Población
N° parroquias
Población
N° parroquias
Población
Sierra rural
151
347.842
66
108.480
36
48.346
Costa rural
87
170.796
30
40.018
15
19.720
Amazonía rural
91
93.290
45
27.575
31
16.669
Galápagos rural
3
748
2
595
0
0
Total
332
612.676
143
176.668
82
84.735
% Total nacional
33,9%
6,4%
14,4%
1,5%
8,0%
1%
Fuente: INEC, Censos de Población, 1990, 2001 y 2010.
Elaboración: Unidad de Información Socio Ambiental UASB y CEPLAES
Cuadro 5
Coeficiente de Gini
Índice de Concentración
Personal de salud
1990
2001
2010
1990
2001
2010
Personal privado de salud
0,49
0,459
0,435
0,431
0,414
0,414
Personal público de salud
0,512
0,444
0,364
0,455
0,398
0,308
Personal total de salud
0,486
0,436
0,378
0,44
0,408
0,365

Nota: los datos corresponden al personal equivalente de salud pública, privada y total por cada 10.000 habitantes.
Fuente: INEC, Censos de Población, 1990, 2001 y 2010.
Elaboración: Unidad de Información Socio Ambiental UASB y CEPLAES

ATLAS DE LAS DESIGUALDADES SOCIO-ECONÓMICAS DEL ECUADOR
de salud presentan pocos cambios. Sin embrago, los
el acceso a los servicios de salud pública es mínimo,
valores actuales para la distribución social y regional de
mientras que en los páramos andinos la mortalidad es
los servicios públicos de salud continúan siendo altos, y
La tasa de mortalidad de niños menores de cinco años
también una consecuencia de la pobreza y de una alta
reflejan que las parroquias pobres todavía reciben con-
ha declinado, aproximadamente, a la mitad entre 1990
prevalencia de la desnutrición crónica.
siderablemente menos atención de salud pública que
y 2010; además, la brecha rural-urbana se ha reducido.
También se encuentra una importante reducción en las
aquellas con mejores condiciones de vida.
Persisten, sin embargo, diferencias sociales importantes.
La reducción de la mortalidad infantil es una tendencia
tasas globales de fecundidad, que bajan al aumentar la
participación femenina en el mercado laboral y las tasas
Los Mapas 1 y 2 presentan la distribución parroquial del
compartida por la mayor parte de los países en desarro-
de asistencia de las mujeres a centros educativos en to-
personal equivalente de salud privado y público. Al com-
llo, y obedece principalmente tanto a la difusión de la tec-
dos los niveles, y también como resultado de un mayor
pararlos se puede observar el contraste entre la modera-
nología médica como a la ampliación en la cobertura de
acceso a métodos anticonceptivos y el aumento en el
da expansión espacial de los servicios privados de salud
los servicios de salud, en particular la atención primaria, y
a la tendencia a la universalización de vacunas.
ingreso por habitante. En este caso, también persiste la
y la rápida ampliación de la cobertura de la salud pública,
brecha rural-urbana, aunque su magnitud relativa se ha
en particular a partir de 2001. El Mapa 2 ilustra también
El Mapa 3 ilustra los cambios a escala parroquial en el
reducido.
las parroquias rurales que todavía tienen servicios míni-
porcentaje de hijos vivos de madres entre 15 y 49 años.
mos o inexistentes, graficadas en color anaranjado. Es-
Éste es un indicador crudo que permite, por su alta re-
Estos cambios contrastan con el panorama de la tasa
tas parroquias se encuentran principalmente en el sur de
solución espacial, ubicar los cambios en la mortalidad
de fecundidad entre 15 y 19 años, que se mantiene casi
Manabí, el sur de Esmeraldas, en las provincias de Loja
infantil y determinar las áreas menos favorecidas. La inalterada durante las dos décadas de análisis, excep-
y Cañar en la Sierra, y en el este de las provincias de
comparación diacrónica evidencia la magnitud de las tuando una pequeña reducción en el área rural. Para
todos los restantes grupos de edad, la fecundidad ha
Sucumbíos y Orellana, donde se encuentran el Parque
mejoras, pero el Mapa de 2010 muestra también que,
declinado, como lo muestra el Gráfico 6.
Nacional Yasuní y la Reserva Faunística Cuyabeno y sus
tanto la región de altura en la Sierra central como el orien-
áreas de influencia. En contraste, los servicios privados
te de las provincias amazónicas de Sucumbíos, Orellana
El 18% de los nacimientos, durante los dos últimos años
y Pastaza, continúan teniendo una elevada mortalidad.
de salud siguen concentrados en Pichincha, Guayas y
previos al Censo de 2010, provinieron de adolescentes
Los territorios amazónicos mencionados correspon-
las áreas urbanas de Manabí, Azuay y El Oro, con gran-
entre 12 y 19 años de edad. El embarazo adolescen-
den a áreas protegidas y territorios indígenas, cubiertos
des deficiencias en el resto del país.
te, generalmente no deseado, limita las oportunidades
principalmente por bosques tropicales primarios, donde
educativas y laborales de las jóvenes, aumenta con fre-
cuencia la vulnerabilidad social de los hogares, reduce
las perspectivas futuras de los niños y refuerza la trans-
misión intergeneracional de la pobreza. De acuerdo con
Curvas de Lorenz de la distribución del personal
estudios recientes, el embarazo adolescente es más fre-
cuente en hogares pobres, en el área rural y entre muje-
de salud pública por parroquias: 1990, 2011 y 2010
res con baja escolaridad, impactando más a los grupos
más vulnerables de la sociedad (World Bank, 2012).
1
América Latina mantiene una de las tasas más altas de
fertilidad adolescente entre las regiones del mundo, so-
lamente por debajo de África Sub-Sahariana y el Sur de
Asia. En la región, la cifra fue de 72 nacimientos por cada
8
1.000 mujeres en 2010, superior al promedio mundial de
53. Además, este indicador ha bajado lentamente en la
región durante la última década. Entre los países latinoa-
6
mericanos, el Ecuador ocupaba el sexto lugar, bajo Ni-
1990
caragua, República Dominicana, Guatemala, Honduras
2001
y Venezuela. El país también se caracterizó por una de-
clinación muy leve de esta tasa, según datos del Banco
2010
4
Mundial.3
Equidistribución
El embarazo adolescente se inicia a los 12 años
de edad y su prevalencia crece rápidamente, en
2
particular entre los 15 y 19 años, la fertilidad sigue
creciendo hasta los 21 años y posteriormente de-
clina, como lo muestra el Gráfico 7, que ilustra tam-
bién la diferencia entre las áreas urbana y rural.

0
0
2
4
6
8
1
3 Según el Banco Mundial, la tasa de fertilidad adolescente del Ecuador fue de 81 por mil
Nota: Los coeficientes corresponden al personal equivalente de salud pública por cada 10.000 habitantes.
mujeres en 2012, cifra superior a la estimación provisional de SENPLADES, a partir de un
Fuente: INEC, Censos de Población, 1990, 2001 y 2010.
estudio realizado en base al Censo de 2010, de 102. Según ambas fuentes, el cambio
Elaboración: Unidad de Información Socio Ambiental UASB y CEPLAES
reciente en el indicador ha sido mínimo.

ATLAS DE LAS DESIGUALDADES SOCIO-ECONÓMICAS DEL ECUADOR 79
Tasa de fecundidad por grupos de edad: 1990, 2001 y 2010
0.25
0.207
0.2
0.195
0.178
0.164
0.150
0.15
0.149
0.133
Nacional 1990
0.122
Nacional 2001
0.105
Nacional 2010
0.1
0.101
0.102
0.104
Tasa de fecundidad
0.101
0.081
0.060
0.049
0.05
0.042
0.013
0.022
0.016
0.003
0
15-19
20-24
25-29
30-34
35-39
40-44
45-49
Grupos de edad
Fuentes: INEC, Censos de Población de 1990, 2001 y 2010.
Elaboración: SENPLADES, datos provisionales.
Probabilidad anual de tener un hijo según edad de la mujer y área: 2010
0.18
0.16
0.14
0.12
0.1
Urbana
0.08
Rural
Probabilidad
Total
0.06
0.04
0.02
Adolescencia
0
10
15
20
25
30
35
40
45
50
Edad
NOTA: Los datos no han sido ajustados por métodos demográficos ni suavizados mediante regresiones.
Fuente: INEC, Censo de Población, 2010.
Elaboración: Unidad de Información Socio Ambiental – UASB y CEPLAES

ATLAS DE LAS DESIGUALDADES SOCIO-ECONÓMICAS DEL ECUADOR
Mapa 1-A
Personal equivalente de salud del sector privado por cada 10000 habitantes,
por parroquias: 1990

CARCHI
ESMERALDAS
IMBABURA
ZONAS NO DELIMITADAS
ZONAS NO DELIMITADAS
SUCUMBIOS
PICHINCHA
GALAPAGOS
0 25 50
100
150
200
ZONAS NO DELIMITADAS
NAPO
Km
MANABI
ORELLANA
1:6.500.000
COTOPAXI
TUNGURAHUA
LOS RIOS
BOLIVAR
PASTAZA
CHIMBORAZO
GUAYAS
ZONAS NO DELIMITADAS
Leyenda
CAÑAR
MORONA SANTIAGO
Límite provincial
Sin información
AZUAY
65,8 - 108,3
11,4 - 65,7
9,1 - 11,3
EL ORO
7,3 - 9,0
ZAMORA CHINCHIPE
5,2 - 7,2
4,2 - 5,1
LOJA
200
100
´
2,8 - 4,1
1,3 - 2,7
0
200 Km
1,1 - 1,2
0,0 - 1,0
1:4.500.000
Fuentes: INEC, Censo de población 1990.
Información cartográfica: INEC, División político administrativa 2001.
Elaboración: Unidad de Investigación Socio Ambiental UASB y CEPLAES.

ATLAS DE LAS DESIGUALDADES SOCIO-ECONÓMICAS DEL ECUADOR 81
Mapa 1-B
Personal equivalente de salud del sector privado por cada 10000 habitantes,
por parroquias: 2001
CARCHI
ESMERALDAS
IMBABURA
ZONAS NO DELIMITADAS
ZONAS NO DELIMITADAS
SUCUMBIOS
PICHINCHA
GALAPAGOS
0 25 50
100
150
200
ZONAS NO DELIMITADAS
NAPO
MANABI
Km
ORELLANA
1:6.500.000
COTOPAXI
TUNGURAHUA
LOS RIOS
BOLIVAR
PASTAZA
CHIMBORAZO
GUAYAS
ZONAS NO DELIMITADAS
Leyenda
CAÑAR
MORONA SANTIAGO
Límite provincial
Sin información
AZUAY
65,8 - 108,3
11,4 - 65,7
9,1 - 11,3
EL ORO
7,3 - 9,0
ZAMORA CHINCHIPE
5,2 - 7,2
4,2 - 5,1
LOJA
200
100
´
2,8 - 4,1
1,3 - 2,7
0
200 Km
1,1 - 1,2
0,0 - 1,0
1:4.500.000
Fuentes: INEC, Censo de población 2001.
Información cartográfica: INEC, División político administrativa 2001.
Elaboración: Unidad de Investigación Socio Ambiental UASB y CEPLAES.

ATLAS DE LAS DESIGUALDADES SOCIO-ECONÓMICAS DEL ECUADOR
Mapa 1-C
Personal equivalente de salud del sector privado por cada 10000 habitantes,
por parroquias: 2010

CARCHI
ESMERALDAS
IMBABURA
ZONA NO DELIMITADA
PICHINCHA
SUCUMBIOS
SANTO DOMINGO DE LOS TSACHILAS
GALAPAGOS
NAPO
0 25 50
100
150
200
ZONA NO DELIMITADA
Km
MANABI
ORELLANA
COTOPAXI
1:6.500.000
TUNGURAHUA
LOS RIOS
BOLIVAR
PASTAZA
GUAYAS
CHIMBORAZO
SANTA ELENA
GUAYAS
ZONA NO DELIMITADA
Leyenda
CAÑAR
MORONA SANTIAGO
Límite provincial
GUAYAS
Sin información
AZUAY
65,8 - 108,3
11,4 - 65,7
9,1 - 11,3
EL ORO
7,3 - 9
ZAMORA CHINCHIPE
5,2 - 7,2
4,2 - 5,1
LOJA
200
100
´
2,8 - 4,1
1,3 - 2,7
0
200 Km
1,1 - 1,2
0 - 1,0
1:4.500.000
Fuentes: INEC, Censo de población 2010.
Información cartográfica: INEC, División político administrativa 2010.
Elaboración: Unidad de Investigación Socio Ambiental UASB y CEPLAES.

ATLAS DE LAS DESIGUALDADES SOCIO-ECONÓMICAS DEL ECUADOR 83
Mapa 2-A
Personal equivalente de salud del sector público por cada 10000 habitantes,
por parroquias: 1990
CARCHI
ESMERALDAS
IMBABURA
ZONAS NO DELIMITADAS
ZONAS NO DELIMITADAS
SUCUMBIOS
PICHINCHA
GALAPAGOS
0 25 50
100
150
200
ZONAS NO DELIMITADAS
NAPO
Km
MANABI
ORELLANA
1:6.500.000
COTOPAXI
TUNGURAHUA
LOS RIOS
BOLIVAR
PASTAZA
CHIMBORAZO
GUAYAS
ZONAS NO DELIMITADAS
Leyenda
CAÑAR
MORONA SANTIAGO
Límite provincial
Sin información
AZUAY
109,6 - 392,2
20,4 - 109,5
16,3 - 20,3
EL ORO
14,3 - 16,2
ZAMORA CHINCHIPE
9,2 - 14,2
8,7 - 9,1
LOJA
200
100
´
5,6 - 8,6
3,1 - 5,5
0
200 Km
1,1 - 3,0
0,0 - 1,0
1:4.500.000
Fuentes: INEC, Censo de población 1990.
Información cartográfica: INEC, División político administrativa 2001.
Elaboración: Unidad de Investigación Socio Ambiental UASB y CEPLAES.

ATLAS DE LAS DESIGUALDADES SOCIO-ECONÓMICAS DEL ECUADOR
Mapa 2-B
Personal equivalente de salud del sector público por cada 10000 habitantes,
por parroquias: 2001

CARCHI
ESMERALDAS
IMBABURA
ZONAS NO DELIMITADAS
ZONAS NO DELIMITADAS
SUCUMBIOS
PICHINCHA
GALAPAGOS
0 25 50
100
150
200
ZONAS NO DELIMITADAS
NAPO
MANABI
Km
ORELLANA
1:6.500.000
COTOPAXI
TUNGURAHUA
LOS RIOS
BOLIVAR
PASTAZA
CHIMBORAZO
GUAYAS
ZONAS NO DELIMITADAS
Leyenda
CAÑAR
MORONA SANTIAGO
Límite provincial
Sin información
AZUAY
65,8 - 108,3
11,4 - 65,7
9,1 - 11,3
EL ORO
7,3 - 9,0
ZAMORA CHINCHIPE
5,2 - 7,2
4,2 - 5,1
LOJA
200
100
´
2,8 - 4,1
1,3 - 2,7
0
200 Km
1,1 - 1,2
0,0 - 1,0
1:4.500.000
Fuentes: INEC, Censo de población 2001.
Información cartográfica: INEC, División político administrativa 2001.
Elaboración: Unidad de Investigación Socio Ambiental UASB y CEPLAES.

ATLAS DE LAS DESIGUALDADES SOCIO-ECONÓMICAS DEL ECUADOR 85
Mapa 2-C
Personal equivalente de salud del sector público por cada 10000 habitantes,
por parroquias: 2010
CARCHI
ESMERALDAS
IMBABURA
ZONA NO DELIMITADA
PICHINCHA
SUCUMBIOS
SANTO DOMINGO DE LOS TSACHILAS
GALAPAGOS
NAPO
0 25 50
100
150
200
ZONA NO DELIMITADA
Km
MANABI
ORELLANA
COTOPAXI
1:6.500.000
TUNGURAHUA
LOS RIOS
BOLIVAR
PASTAZA
GUAYAS
CHIMBORAZO
SANTA ELENA
GUAYAS
ZONA NO DELIMITADA
CAÑAR
MORONA SANTIAGO
Leyenda
Límite provincial
GUAYAS
Sin información
AZUAY
109,6 - 392,2
20,4 - 109,5
16,3 - 20,3
EL ORO
14,3 - 16,2
ZAMORA CHINCHIPE
9,2 - 14,2
8,7 - 9,1
LOJA
200
100
´
5,6 - 8,6
3,1 - 5,5
0
200 Km
1,1 - 3,0
0,0 - 1,0
1:4.500.000
Fuentes: INEC, Censo de población 2010.
Información cartográfica: INEC, División político administrativa 2010.
Elaboración: Unidad de Investigación Socio Ambiental UASB y CEPLAES.

ATLAS DE LAS DESIGUALDADES SOCIO-ECONÓMICAS DEL ECUADOR
Mapa 3-A
Porcentaje de hijos vivos de madres entre 15 y 49 años, por parroquias: 1990
CARCHI
ESMERALDAS
IMBABURA
ZONAS NO DELIMITADAS
ZONAS NO DELIMITADAS
SUCUMBIOS
PICHINCHA
GALAPAGOS
0 25 50
100
150
200
ZONAS NO DELIMITADAS
NAPO
Km
MANABI
ORELLANA
1:6.500.000
COTOPAXI
TUNGURAHUA
LOS RIOS
BOLIVAR
PASTAZA
CHIMBORAZO
GUAYAS
ZONAS NO DELIMITADAS
Leyenda
CAÑAR
MORONA SANTIAGO
Límite provincial
Sin información
AZUAY
98,6% - 100%
97,1% - 98,5%
96,5% - 97%
EL ORO
95,4% - 96,4%
ZAMORA CHINCHIPE
95% - 95,3%
94% - 94,9%
LOJA
200
100
´
93% - 93,9%
89,1% - 92,9%
0
200 Km
86% - 89%
63,6% - 85,9%
1:4.500.000
Fuentes: INEC, Censo de población 1990.
Información cartográfica: INEC, División político administrativa 2001.
Elaboración: Unidad de Investigación Socio Ambiental UASB y CEPLAES.

ATLAS DE LAS DESIGUALDADES SOCIO-ECONÓMICAS DEL ECUADOR 87
Mapa 3-B
Porcentaje de hijos vivos de madres entre 15 y 49 años, por parroquias: 2001
CARCHI
ESMERALDAS
IMBABURA
ZONAS NO DELIMITADAS
ZONAS NO DELIMITADAS
SUCUMBIOS
PICHINCHA
GALAPAGOS
0 25 50
100
150
200
ZONAS NO DELIMITADAS
NAPO
Km
MANABI
ORELLANA
1:6.500.000
COTOPAXI
TUNGURAHUA
LOS RIOS
BOLIVAR
PASTAZA
CHIMBORAZO
GUAYAS
ZONAS NO DELIMITADAS
Leyenda
CAÑAR
MORONA SANTIAGO
Límite provincial
Sin información
AZUAY
98,6% - 100%
97,1% - 98,5%
96,5% - 97%
EL ORO
95,4% - 96,4%
ZAMORA CHINCHIPE
95% - 95,3%
94% - 94,9%
LOJA
200
100
´
93% - 93,9%
89,1% - 92,9%
0
200 Km
86% - 89%
63,6% - 85,9%
1:4.500.000
Fuentes: INEC, Censo de población 2001.
Información cartográfica: INEC, División político administrativa 2001.
Elaboración: Unidad de Investigación Socio Ambiental UASB y CEPLAES.

ATLAS DE LAS DESIGUALDADES SOCIO-ECONÓMICAS DEL ECUADOR
Mapa 3-C
Porcentaje de hijos vivos de madres entre 15 y 49 años, por parroquias: 2010
CARCHI
ESMERALDAS
IMBABURA
ZONA NO DELIMITADA
PICHINCHA
SUCUMBIOS
SANTO DOMINGO DE LOS TSACHILAS
GALAPAGOS
NAPO
0 25 50
100
150
200
ZONA NO DELIMITADA
Km
MANABI
ORELLANA
COTOPAXI
1:6.500.000
TUNGURAHUA
LOS RIOS
BOLIVAR
PASTAZA
GUAYAS
CHIMBORAZO
SANTA ELENA
GUAYAS
ZONA NO DELIMITADA
Leyenda
CAÑAR
MORONA SANTIAGO
Límite provincial
GUAYAS
Sin información
AZUAY
98,6% - 100%
97,1% - 98,5%
96,5% - 97%
EL ORO
95,4% - 96,4%
ZAMORA CHINCHIPE
95% - 95,3%
94% - 94,9%
LOJA
92,5% - 93,9%
89,1% - 92,4%
200
100
´
0
200 Km
86% - 89%
85,9%
1:4.500.000
Fuentes: INEC, Censo de población 2010.
Información cartográfica: INEC, División político administrativa 2010.
Elaboración: Unidad de Investigación Socio Ambiental UASB y CEPLAES.

ATLAS DE LAS DESIGUALDADES SOCIO-ECONÓMICAS DEL ECUADOR 89
En el campo, la probabilidad de embarazo a los 19
centes, la pertinencia y flexibilidad del sistema educativo,
de crecimiento infantil definida por la OMS. Los Cuadros
años de edad alcanza aproximadamente el 14%. En
reducir la sobre-edad y la deserción, ampliar el acceso
6 y 7 contienen la prevalencia de la desnutrición crónica
las ciudades la cifra es del 11%. La mayor incidencia
a métodos anticonceptivos, y ofrecer mejores oportu-
por región, área y etnicidad, tomados de la Encuesta de
en el sector rural se explicaría porque dicha población
nidades en el mercado laboral a jóvenes, en particular
condiciones de vida de 2006, la fuente más reciente dis-
tiene niveles educativos más bajos, con respecto a la
a mujeres, con programas de capacitación, crédito y ponible hasta la fecha.
urbana, por el menor acceso a información y a medios
asistencia técnica. Debido a la estrecha asociación en-
para evitar los embarazos, como también por factores
tre pobreza y embarazo adolescente, es importante una
culturales. Dichos valores han sido calculados directa-
política global encaminada a reducir la pobreza y la ine-
Cuadro 6
mente del Censo, y no han sido ajustados por procedi-
quidad social con educación y generación de empleo
Desnutrición crónica de menores
mientos demográficos que compensan el subregistro,
productivo, sobre todo en las áreas rurales.
de 5 años por región y área: 2006
como el método de Brass. La tendencia general de las
curvas, sin embargo, es válida, aunque los valores pue-
den cambiar.
Desnutrición crónica infantil
Región
Área
Porcentaje
En síntesis, el embarazo adolescente en el Ecuador es
La desnutrición crónica, definida como un severo retardo
alto y apenas ha declinado desde 1990, y ha afectado
Sierra
Rural
43,9
en el crecimiento físico de los niños y niñas menores de
más a las áreas rurales. Un estudio empírico reciente
cinco años, afecta irreversiblemente su desarrollo intelec-
Urbano
23,7
sobre el Ecuador (World Bank, 2012), que incluyó una
tual y psicomotor, reduciendo las posibilidades futuras en
Total
32,8
encuesta detallada y paneles de opinión, afirma que los
el rendimiento escolar y laboral, así como su resistencia
grupos más vulnerables se caracterizan por la falta de
a enfermedades. Este problema afecta actualmente al
Costa
Rural
25,3
oportunidades para las mujeres afectadas, con proble-
26% de los menores a nivel mundial y al 13,6% de los/las
Urbano
16,1
mas de acceso y pertinencia, tanto en el sistema edu-
niños/as en América Latina (UNICEF-WHO-World Bank,
cativo como en el mercado laboral. En el capítulo sobre
Total
19,1
2012). En el Ecuador, las prevalencias provenientes de
educación se analiza la deserción escolar a partir de los
encuestas con medidas antropométricas fueron de
Amazonía
Rural
37,7
12 años, que se agudiza desde los 15 años de edad, y
40,2% en 1986, 32,5% en 1998, 29% en 2004 y 25,9%
Urbano
27,4
los problemas adicionales como la sobre-edad y la difi-
en 2006.4 Estas cifras, aunque declinantes, muestran un
cultad del currículo para responder a las necesidades de
problema masivo que afecta el derecho de los niños al
Total
35,2
las y los jóvenes.
pleno desarrollo de su potencial físico e intelectual.
Total país
Rural
35,6
El estudio sobre el embarazo muestra la insuficiencia ge-
La desnutrición crónica entre los niños menores de cinco
Urbano
19,4
neralizada de los programas de educación sexual que
años es el resultado de factores inmediatos, como de
Total
25,9
ha prevalecido hasta hoy, cuyo contenido es limitado a
deficiencias persistentes en la alimentación (en particular
temas fisiológicos, sin abrir espacios de diálogo y discu-

proteínas y micro-nutrientes) y/o de una elevada exposi-
Fuente: INEC, Encuesta de condiciones de vida, 2006.
sión de los problemas enfrentados por los adolescentes.
ción a enfermedades. Estas deficiencias, a su vez, res-
Elaboración: Unidad de Información Socio Ambiental UASB y CEPLAES
Aunque el conocimiento sobre métodos anticonceptivos
ponden a un conjunto de condiciones del entorno social.
es amplio, su acceso en grupos adolescentes es limi-
En este estudio se enfoca principalmente la desnutrición
tado, por varias barreras, incluyendo las culturales. El
crónica y su relación con condiciones sociales, étnicas y
Cuadro 7
capítulo sobre empleo muestra también que los adoles-
regionales que la afectan.
Desnutrición crónica
centes, y en particular las mujeres, constituyen uno de
de menores de 5 años
Otras formas de desnutrición como la global (bajo peso
los grupos más vulnerables en el mercado laboral, con
por etnicidad indígena: 2006
para la edad) o la aguda (bajo peso para la talla), reflejan
altas tasas de desempleo y subempleo. Estos proble-
en mayor medida cambios de corto plazo como conse-
mas afectan sobre todo a jóvenes mujeres con secunda-
cuencia de carencias o enfermedades recientes. En este
Etnicidad
Porcentaje
ria incompleta o aquellas que abandonan la universidad
estudio se enfoca principalmente la desnutrición crónica
en los primeros años.
No indígena
22,6
y su relación con las condiciones sociales, étnicas y re-
Indígena
50,7
El estudio sobre el embarazo en las adolescentes mues-
gionales que la afectan. La prevalencia de la desnutrición
tra también el efecto de la permanencia de los roles tra-
crónica se mide como el porcentaje de niños, cuya talla
Total
25,9
dicionales de género, en el cual el principal rol asignado
para la edad se encuentra al menos dos desviaciones
Fuente: INEC, Encuesta de condiciones de vida, 2006.
a las mujeres se reduce a sus funciones reproductivas,
estándar por debajo de una tabla normativa internacional
Elaboración: Unidad de Información Socio Ambiental UASB y CEPLAES
con actitudes culturales de pasividad y cierto fatalismo.
Las políticas para reducir la prevalencia del problema
deben partir de un enfoque integrado, con medidas en-
4 Consultado en diciembre 2012 de: WHO, http://www.who.int/nutgrowthdb/estimates/en/
caminadas a mejorar la educación sexual de los adoles-
index.html Las encuestas fueron DANS 1986, ECV 1998, ENDEMAIN 2004 y ECV 2006.

ATLAS DE LAS DESIGUALDADES SOCIO-ECONÓMICAS DEL ECUADOR
Los datos muestran que la desnutrición crónica en el
La fertilidad de la madre está asociada positivamente
ción productiva y de la dieta de los hogares, incluyen-
campo (36%) es casi el doble de la urbana (19%), y que
con la desnutrición, con un nivel alto de significación,
do cultivos andinos de alto valor nutricional como la
la Sierra rural es la región más afectada, con una preva-
como ocurre en modelos para otros países de América
quinua.
lencia del 44%. Los menores indígenas sufren la des-
Latina (2002). El consumo per cápita de alimentos, to-
nutrición en una proporción (51%) que duplica la media
mado como proxy del consumo total y a su vez como
-
nacional (26%). El Mapa 4, elaborado combinando la
determinante inmediato de la desnutrición, tiene también
yectos nutricionales para niños pre-escolares y
Encuesta de condiciones de vida de 2006 con el Censo
un efecto significativo.
madres embarazadas. En el caso ecuatoriano, la
de 2010, mediante el método de estimación de áreas
cobertura de estos programas llegaba únicamente
pequeñas, presenta a la Sierra como la región más afec-
La evidencia científica internacional confirma que los
al 2% de los niños en 1998 y al 15% de los hogares
tada, en particular, los páramos centrales entre Cotopaxi
niños/as de diferentes razas tienen el mismo potencial
con niños menores de 5 años en 2004. Es probable
y Cañar, que concentran la población indígena, y que
de crecimiento (Semba, 2001). El efecto negativo de la
que estos programas hayan ampliado considera-
presentan también una mortalidad infantil alta respecto
etnicidad indígena, controlado por los restantes determi-
blemente su cobertura en el último quinquenio. El
al resto del país. La Amazonía se ubica en una situación
nantes, sugiere fuertemente una situación de discrimina-
peso relativo de la suplementación nutricional en el
intermedia, y en la Costa la desnutrición es comparati-
ción en el acceso y uso de servicios de salud, acceso a
gasto social es muy pequeño, a pesar de su enor-
vamente baja, siendo Manabí la provincia más afectada.
educación de calidad, y otros factores.
me importancia para el desarrollo social, particular-
mente al ampliar los futuros horizontes educaciona-
Estudios previos han sugerido que la mayor prevalencia
Las condiciones de vivienda e infraestructura habitacio-
les de los niños.
de la desnutrición en la Sierra rural está asociada con
nal tienen un efecto menor, particularmente en la situa-
una dieta compuesta principalmente por carbohidratos,
ción actual de la Sierra ecuatoriana, donde estas caren-
-
provenientes principalmente de la papa, el arroz y las ha-
cias se han reducido considerablemente. Su efecto en
cronutrientes y refuerzos alimenticios) se pueden
rinas, y bajos contenidos de proteínas y micronutrientes
otras regiones es mayor, como en el caso de la Costa.
añadir programas de fortificación con micronutrientes
(Larrea et al., 2001). En la Costa, y en menor medida en
(hierro, vitamina A, yodo) de productos de consumo
la Amazonía, la ingesta de proteínas y ciertos micronu-
El estudio encuentra también que, entre los factores
masivo, como las harinas, la sal y el azúcar. Todos
trientes es mayor debido a la disponibilidad de alimentos
contextuales, la desigualdad social a escala provincial
estos programas tienen costos relativamente bajos y
como el pescado y a una mayor diversificación en la ca-
aumenta las probabilidades de desnutrición. La desigual-
alta efectividad.
nasta de alimentos.
dad reduciría el capital social, aumentaría la desconfian-
za, la violencia y afectaría negativamente la inversión en
Varios estudios especializados, en particular el de La-
desarrollo social y su efectividad.
los grupos sociales y áreas geográficas más afec-
rrea y Kawachi (2005), contienen un análisis detallado de
tadas, principalmente la Sierra rural y los indígenas.
los factores explicativos de la desnutrición en el Ecua-
A partir de los estudios reseñados, las recomendaciones
Es recomendable guiar la focalización con mapas de
dor, diferenciando entre efectos próximos (alimentación,
para reducir la desnutrición infantil, son las siguientes:
desnutrición, en lugar de emplear mapas de pobreza,
morbilidad) y mediatos (condiciones de vida del hogar y
ya que las dos variables tienen distribuciones geográ-
su entorno). La metodología incluye técnicas de análisis
solamente de programas específicos o del acceso a
ficas diferentes.
multinivel y controles por posible endogeneidad.
los servicios de salud. En vista de que la desnutrición
La variable de mayor incidencia entre los factores media-
es un efecto de la pobreza y la discriminación, la polí-
nutrición y de desarrollo social, procurando eliminar las
tos es la escolaridad de la madre. Sin embargo, la función
tica nutricional debe formar parte de un esfuerzo inte-
distintas formas de discriminación en el acceso y uso de
de regresión muestra que los impactos de la educación
grado para mejorar las condiciones educacionales, en
servicios sociales en salud y educación. Los promotores
primaria son débiles y los resultados son pronunciados
particular de las madres, y mejorar las condiciones de
deben ser miembros de los pueblos o nacionalidades
solamente a partir de los niveles de educación media y
vida mediante programas que amplíen el acceso de
indígenas o estar familiarizados con las lenguas nativas,
superior. El reducido efecto de la educación básica pue-
los hogares pobres a la tierra y otros activos produc-
sus prácticas culturales y la medicina tradicional.
de atribuirse a su mala calidad o escasa pertinencia. En
tivos (crédito, asistencia técnica, capacitación). Los
este contexto pueden ser particularmente útiles progra-
estudios comparativos internacionales muestran que
mas de capacitación nutricional dirigidos a las madres.
los avances en la reducción de la desnutrición están
asociados a estrategias efectivas de desarrollo social
Tipología de salud por
El uso y acceso a los servicios de salud (vacunas, aten-
y humano (Milman et al., 2005).
parroquias
ción pre-natal y del parto, etc.) tiene también un efecto
alto. Su interacción positiva con la etnicidad indígena su-
Los indicadores más representativos de salud a escala
giere el potencial de reducir la distancia cultural y lingüís-
infantil debe incluir programas de capacitación nutri-
parroquial en 2010 pueden sintetizarse mediante un ín-
tica del personal de salud pública frente a la población in-
cional para las madres, preferiblemente complemen-
dice que permita establecer un rango de parroquias, y
dígena, capacitándolo adecuadamente y reconociendo
tados en el campo con estrategias de desarrollo rural
cuantificar su avance en la consecución de este derecho
los valores de la medicina tradicional andina.
para ampliar la soberanía alimentaria y la diversifica-
social progresivo.

ATLAS DE LAS DESIGUALDADES SOCIO-ECONÓMICAS DEL ECUADOR 91
Mapa 4
Prevalencia de la desnutrición crónica infantil,
por parroquias: 2010
CARCHI
ESMERALDAS
IMBABURA
ZONA NO DELIMITADA
PICHINCHA
SUCUMBIOS
SANTO DOMINGO DE LOS TSACHILAS
GALAPAGOS
NAPO
0 25 50
100
150
200
ZONA NO DELIMITADA
Km
MANABI
ORELLANA
COTOPAXI
1:6.500.000
TUNGURAHUA
LOS RIOS
BOLIVAR
PASTAZA
CHIMBORAZO
GUAYAS
SANTA ELENA
ZONA NO DELIMITADA
CAÑAR
MORONA SANTIAGO
Leyenda
Límite provincial
GUAYAS
Sin información
AZUAY
6,3% - 16,4%
16,5% - 21,1%
21,2% - 25,2%
EL ORO
25,3% - 29,1%
ZAMORA CHINCHIPE
29,2% - 32,7%
32,8% - 36,5%
LOJA
200
100
´
36,6% - 40,7%
40,8% - 46,6%
0
200 Km
46,7% - 54,8%
54,9% - 70,2%
1:4.500.000
Fuentes: INEC, Censo de población 2010.
Información cartográfica: INEC, División político administrativa 2010.
Elaboración: Unidad de Investigación Socio Ambiental UASB y CEPLAES.

ATLAS DE LAS DESIGUALDADES SOCIO-ECONÓMICAS DEL ECUADOR
Cuadro 8
Tipología de salud por parroquias: 2010

% con
% de la
Desnutricion
Personal
Seguro
PEA con
% de hijos
% Embarazo
Índice
Nº de
Grupo
Nombre
crónica
Población
%
%
Salud
privado de
seguridad
muertos
Adolescente
Salud
parroquias
infantil
Salud
social
1
Ciudades con salud favorable
76,1
13,8
40,1
5,7
21,6
15,2
54,6
7991111
55,2
100
9,8
Ciudades y parroquias costeñas
2
21,5
6,1
26,5
7,2
21,6
22,6
34,7
3260305
22,5
297
29,0
con salud intermedia
Pueblos y parroquias serranas y
3
21,9
4,8
23,6
8,0
36,9
16,8
29,0
1641410
11,3
323
31,5
amazónicas con desnutrición
Parroquias costeñas con caren-
4
9,8
3,3
17,2
9,0
28,8
24,8
25,0
1186082
8,2
223
21,8
cias severas en servicios de salud
Parroquias serranas con carencias
5
severas en mortalidad y desnu-
10,4
2,7
15,7
12,9
57,2
17,6
15,1
404591
2,8
81
7,9
trición
Total
50,4
9,9
32,6
6,7
25,2
17,8
43,8
14483499
100
1024
100
Fuente: INEC, Censo de Población 2010.
Elaboración: Unidad de Información Socio Ambiental UASB y CEPLAES
Cuadro 9
Tipología de salud por región y área: 2010 (% de la población de cada grupo)

Región y área
Grupo 1
Grupo 2
Grupo 3
Grupo 4
Grupo 5
Total
Sierra rural
3,8%
4,3%
58,6%
19,6%
98,7%
14,1%
Sierra urbana
43,7%
15,2%
25,8%
Costa rural
0,3%
30,5%
6,6%
60,4%
12,7%
Costa urbana
49,2%
58,5%
7,2%
11,2%
42,1%
Amazonía rural
0,4%
3,5%
12,3%
7,7%
1,3%
3,1%
Amazonía urbana
2,2%
3,1%
1,0%
2,0%
Galápagos rural
0,0%
0,0%
0,2%
0,0%
Galápagos urbana
0,2%
0,1%
Total
100,0%
100,0%
100,0%
100,0%
100,0%
100,0%

Fuente: INEC, Censo de Población 2010.
Elaboración: Unidad de Información Socio Ambiental UASB y CEPLAES

ATLAS DE LAS DESIGUALDADES SOCIO-ECONÓMICAS DEL ECUADOR 93
El índice de salud ha sido construido empleando el mé-
Grupo 3. Pueblos y parroquias serranas y en la Costa rural (grupo 4). Cada uno de estos grupos
todo de los componentes principales, a partir de seis
amazónicas con alta desnutrición. Este gru-
requiere de una política específica de salud, integrada en
indicadores: personal equivalente de salud por 10.000
po integra ciudades pequeñas y pueblos principalmente
programas más amplios de desarrollo social que apor-
habitantes, porcentaje de personas con seguro privado
serranos, y se caracteriza por indicadores de acceso a
te tanto con capacitación y educación, sobre todo a las
de salud, porcentaje de la PEA con seguro social, por-
la salud algo inferiores al grupo 2, acompañados de una
madres, así como también con la ampliación de opor-
centaje de hijos muertos de madres entre 15 y 49 años,
prevalencia alta de la desnutrición crónica infantil (37%) y
tunidades de acceso a la tierra, al crédito productivo y a
porcentaje de madres adolescentes en el total de ma-
una proporción de hijos muertos algo superior al grupo
la asistencia técnica, promoviendo la diversificación de
dres durante los dos años previos al censo y desnutrición
anterior (8%). Este tipo está conformado por 323 parro-
cultivos y la soberanía alimentaria, con participación local
crónica infantil. El índice de salud captura el 43% de la
quias o ciudades pequeñas, con el 11% de la población
en la definición de prioridades. En el caso de la Sierra es
varianza total de los seis indicadores y ha sido transfor-
nacional. Lo integran, entre otras, Guaranda, Otavalo, fundamental además que el personal de salud conozca
mado a una escala entre 0 y 100 puntos, como se repre-
Pujilí, Salcedo, Pelileo, Catamayo, Gualaceo, Píntag, y respete el idioma kichwa, la cultura indígena y esté fa-
senta en el Mapa 65.
Cotacachi, San Antonio de Ibarra, Baños, Guano, Ar-
miliarizado con la medicina tradicional andina.
chidona, Santa Isabel, Pallatanga, Sigsig, Alausí, Paute
Complementariamente, se ha elaborado una tipología
En síntesis, los problemas de salud pública han sido
y Alluriquín.
parroquial multivariada de salud, empleando análisis de
diferenciados por los tipos de parroquias, y requieren
aglomeración (cluster analysis) con el método de Ward,
Grupo 4. Parroquias costeñas con caren-
políticas y estrategias específicas. En general, en la Sie-
incluyendo los seis indicadores mencionados. Los gru-
cias severas en servicios de salud.
rra rural los problemas más agudos se relacionan con
Este
pos formados se detallan a continuación y los resultados
la mortalidad y la desnutrición infantil, y requieren, como
grupo, conformado predominantemente por parroquias
se pueden observar en los Cuadros 8 y 9.
se ha mencionado, una estrategia multidimensional in-
de la Costa rural y pequeños poblados de esta región,
tegrada, que reduzca la pobreza, mejore la calidad y el
Grupo1. Ciudades con condiciones favo-
presenta las mayores carencias en el acceso a servicios
acceso a la educación, y genere alternativas de empleo.
de salud, con apenas 10 médicos equivalentes por cada
rables de salud. Este grupo, conformado principal-
Específicamente, en el campo de salud se pueden privi-
10.000 habitantes. Además, el grupo alcanza la mayor
mente por ciudades grandes y medianas de la Costa y
legiar la capacitación a las madres, programas de suple-
proporción de madres adolescentes en el país (25% de
la Sierra, incluye más de la mitad (55%) de la población
mentación alimentaria, y la capacitación de equipos con
todas las madres del grupo). El grupo está compuesto
nacional, con 100 ciudades o parroquias. Todos sus in-
conocimiento y sensibilidad frente a las culturas e idioma
por 223 parroquias que aglutinan al 8% de la población
dicadores se encuentran en condiciones superiores a
indígenas.
nacional. Lo integran parroquias como Salitre, Palenque,
la media nacional. Las cifras de acceso a servicios de
Pedro Carbo, Manga del Cura, La Unión, Ricaurte, Ma-
En las áreas rurales de la Costa y la Amazonía preva-
salud duplican o triplican a los de todos los grupos res-
limpia, Ponce Enríquez, Puerto López, Borbón y Paján en
lecen principalmente carencias en infraestructura básica
tantes y la mortalidad alcanza su valor mínimo. Entre las
la Costa, Yantzaza en la Amazonía, e Ingapirca y Chunchi
de salud. Además de ampliar el acceso y calidad de la
ciudades del grupo pueden mencionarse Quito, Guaya-
en la Sierra.
atención primaria, es importante también atender otras
quil, Cuenca, Machala, Portoviejo, Durán, Manta, Loja,
deficiencias sociales que afectan la salud pública, como
Ambato, Esmeraldas, Riobamba, Milagro, Ibarra, Lata-
Grupo 5. Parroquias serranas con caren-
la limitada cobertura del agua potable y el alcantarillado,
cunga, Babahoyo, Sangolquí, Tumbaco, Jipijapa, Puyo,
cias severas en mortalidad y desnutrición.
principalmente en áreas urbanas y periféricas. En gene-
Tena, Cumbayá, Machachi, Bahía, Píllaro, Guayllabam-
Este tipo de parroquias tiene el promedio más bajo en el
ral, en las áreas rurales del país el embarazo adolescente
ba, Puerto Ayora y Vilcabamba.
índice de salud y combina indicadores de acceso com-
continúa siendo un problema severo, y su intensidad en
parables al grupo anterior, con una elevada desnutrición
Grupo 2. Ciudades y parroquias costeñas
las ciudades, aunque menor, es también alta. En otras
infantil (57%) y la mayor mortalidad infantil del país. El
con situación intermedia de salud. Este gru-
partes de este libro se han esbozado políticas de inter-
grupo está compuesto por 81 parroquias, ubicadas casi
po, conformado principalmente por ciudades interme-
vención integral, que apoyen los esfuerzos que ya se rea-
por completo en la Sierra rural, que constituyen el 3% de
dias de la Costa y en menor proporción de la Amazonía,
lizan en este campo.
la población nacional. Lo integran principalmente Gua-
se diferencia del anterior por un acceso muy inferior a
mote, Cangahua, Columbe, Quinsapincha, Sumbahua,
El diseño de una política integral de salud diferenciada,
servicios de salud. El personal equivalente de salud por
Palmira, Simiatug, Tixán, Nabón, Cebadas, Guangaje, de acuerdo a la tipología, excede los límites de este es-
10.000 habitantes declina de 76, para el primer grupo,
Chugchilán, Licto, Toacazo, Quingeo, Punín, Suscal y tudio, basado únicamente en indicadores censales, cuya
a 22 para este tipo, y los otros indicadores de acceso
Flores. La mayoría de estas parroquias están ubicadas
temática es acotada. Sin embargo, el aporte de esta
también bajan. Entre los indicadores de resultado se
en los páramos y aglutinan varias carencias sociales perspectiva es relevante para una aproximación holística
observa un aumento del embarazo adolescente y de la
identificadas en otros capítulos de este atlas.
y efectiva.
mortalidad infantil. El grupo representa el 23% de la po-
blación nacional, con 297 ciudades o parroquias, entre
Los grupos con mayores carencias en salud correspon-
las que se destacan Santo Domingo, Quevedo, El Car-
den a los tipos 5 y 4, en este orden, ubicados princi-
men, Montecristi, Quinindé, Lago Agrio, Vinces, Balzar,
palmente en los páramos andinos y en la Costa rural,
Pasaje, Santa Elena, Santa Rosa, Huaquillas, El Triunfo,
que combinan un acceso limitado a servicios de salud,
La Troncal, Naranjal, Salinas, Shushufindi, Junín, Ataca-
con altos niveles de desnutrición y mortalidad infantil en
5 Su fórmula es: IndSalud = 0.793 * PERSAL + 0.821 * SEGSAL + 0.665 * SSPEA - 0.654
* PNINMUE - 0.6 * DCRONIC - 0.239 * PMADALDOL. El Índice ha sido transformado a
mes, Tenguel y Machalilla.
el grupo 5 andino, y un elevado embarazo adolescente
una escala entre 0 y 100 puntos, y se representa en el Mapa 6.

ATLAS DE LAS DESIGUALDADES SOCIO-ECONÓMICAS DEL ECUADOR
Mapa 5
Índice de salud, por parroquias: 2010
CARCHI
ESMERALDAS
IMBABURA
ZONA NO DELIMITADA
PICHINCHA
SUCUMBIOS
SANTO DOMINGO DE LOS TSACHILAS
GALAPAGOS
NAPO
0 25 50
100
150
200
ZONA NO DELIMITADA
Km
MANABI
ORELLANA
COTOPAXI
1:6.500.000
TUNGURAHUA
LOS RIOS
BOLIVAR
PASTAZA
CHIMBORAZO
GUAYAS
SANTA ELENA
ZONA NO DELIMITADA
CAÑAR
MORONA SANTIAGO
Leyenda
Límite provincial
GUAYAS
Sin información
AZUAY
67,5 - 97,2
50,7 - 67,4
41,6 - 50,6
EL ORO
35,5 - 41,5
ZAMORA CHINCHIPE
31,0 - 35,4
27,2 - 30,9
LOJA
200
100
´
23,7 - 27,1
19,9 - 23,6
0
200 Km
14,7 - 19,8
3,8 - 14,6
1:4.500.000
Fuentes: INEC, Censo de población 2010.
Información cartográfica: INEC, División político administrativa 2010.
Elaboración: Unidad de Investigación Socio Ambiental UASB y CEPLAES.

ATLAS DE LAS DESIGUALDADES SOCIO-ECONÓMICAS DEL ECUADOR 95
Mapa 6
Tipología de salud, por parroquias: 2010
CARCHI
ESMERALDAS
IMBABURA
ZONA NO DELIMITADA
PICHINCHA
SUCUMBIOS
SANTO DOMINGO DE LOS TSACHILAS
GALAPAGOS
NAPO
0 20 40
80
120 160
ZONA NO DELIMITADA
MANABI
Km
ORELLANA
COTOPAXI
1:6.500.000
TUNGURAHUA
LOS RIOS
BOLIVAR
PASTAZA
CHIMBORAZO
GUAYAS
SANTA ELENA
ZONA NO DELIMITADA
CAÑAR
MORONA SANTIAGO
GUAYAS
Leyenda
AZUAY
Límite provincial
Sin información
EL ORO
Grupo 1
ZAMORA CHINCHIPE
Grupo 2
LOJA
200
100
´
Grupo 3
Grupo 4
0
200 Km
Grupo 5
1:4.500.000
Fuentes: INEC, Censo de población 2010.
Información cartográfica: INEC, División político administrativa 2010.
Elaboración: Unidad de Investigación Socio Ambiental UASB y CEPLAES.


ATLAS DE LAS DESIGUALDADES SOCIO-ECONÓMICAS DEL ECUADOR
APÉNDICE METODOLÓGICO
A diferencia del coeficiente de Gini, los Índices de Con-
tribución social del recurso analizado que favorece a los
centración pueden tomar valores negativos, y su rango
pobres, como ocurre en numerosos países en el caso
Medición de las desigualdades
de variación corresponde al intervalo comprendido entre
del gasto público en educación primaria. El Gráfico A-1
sociales y de salud a partir de los - 1 y 1. De la misma forma, las nuevas curvas de Lorenz ilustra lo mencionado.6
índices
pueden tener tramos cóncavos o convexos, y pueden
Puede plantearse como una aspiración que los servicios
ubicarse sobre la recta de equidistribución, mientras en
de salud pública atiendan preferencialmente a los po-
el caso de los coeficientes convencionales de Gini, las
Una primera instancia en el análisis de la desigualdad so-
bres, disponiendo de mayores recursos para que sean
curvas de Lorenz no pueden tener concavidad negativa
cial en los indicadores de salud es la estimación de indi-
destinados a los hogares con más necesidades y menor
cadores convencionales de desigualdad social, a partir de
(convexidad). Los Índices de Concentración y las cur-
capacidad de pago. En este caso, su Índice de Concen-
los índices establecidos de nivel de vida y salud materno-
vas correspondientes de Lorenz muestran tanto el tipo
tración será negativo. Los valores positivos de los Índi-
infantil, como las curvas de Lorenz y el coeficiente de Gini.
como el grado de distribución social de los satisfactores
ces de Concentración de los servicios de salud mues-
El coeficiente de Gini varía entre 0 y 1, y sus valores ma-
analizados (en este caso el conocimiento, los servicios
tran una inadecuada focalización, ya que evidencian una
yores indican niveles más altos de desigualdad social.
y resultados de salud, como también la salud materno-
concentración de los recursos en sectores sociales con
infantil en conjunto) respecto a la desigualdad social.
menores necesidades y mayor capacidad de pago.
Adicionalmente, es útil explorar la asociación entre la
desigualdad en salud y la social. Para esta finalidad son
Si los valores de los Índices de Concentración son posi-
El estudio de la vinculación entre desigualdades socia-
ampliamente aplicados los Índices de Concentración y
tivos, y la correspondiente curva de Lorenz se encuentra
les y de salud es relavante, porque permite determinar
sus correspondientes Curvas de Lorenz (Wagstaff, Paci y
por debajo de la línea de equidistribución, la distribución
el grado de éxito alcanzado por las políticas de salud en
Van Doorslaer, 1991), que se obtienen ordenando los ho-
del recurso analizado (salud) -de acuerdo con el nivel de
mejorar los servicios y las condiciones sanitarias entre los
gares en forma ascendente, de acuerdo con los índices
vida-, es desigual en detrimento de los pobres, pues és-
grupos más pobres.
de nivel de vida, y graficando los valores relativos acumu-
tos se encontrarían en condiciones comparativamente
lados de los índices de salud, siguiendo una metodología
peores. Por el contrario, cuando los Índices de Concen-
6 Si se aplican los Indices de Concentración a indicadores de deficiencias o carencias,
como enfermedad, desnutrición o mortalidad, la distribución de los signos se invierte. En
planteada también para la distribución del gasto social,
tración son negativos y la curva de Lorenz correspon-
este caso, los valores negativos (positivos) implican una distribución en detrimento (bene-
por Yitzhaki y Slemord (Younge, Villafuerte y Jara, 1997).
diente se ubica sobre la línea de equidad, hay una dis-
ficio) de los pobres (Wagstaff, A. y Watabane, N., 2000).
Curvas de Lorenz para índices de concentración
Línea de equidistribución
Curva de Lorenz: nivel de vida
Área de
desigualdad
Inequidad Recurso A: Afecta a los pobres
social
Distribución del recurso B: beneficia a los pobres
Proporción acumulada de los recursos
Más pobres
Proporción acumulada de la población
Más ricos
ordenada por nivel de vida
Nota: Los datos no han sido ajustados por métodos demográficos.
Fuente: INEC, Censos de Población, 1990, 2001 y 2010.
Elaboración: Carlos Larrea M.


ATLAS DE LAS DESIGUALDADES SOCIO-ECONÓMICAS DEL ECUADOR 97


ATLAS DE LAS DESIGUALDADES SOCIO-ECONÓMICAS DEL ECUADOR

ATLAS DE LAS DESIGUALDADES SOCIO-ECONÓMICAS DEL ECUADOR 99
Violencia
de género
contra las
mujeres

ATLAS DE LAS DESIGUALDADES SOCIO-ECONÓMICAS DEL ECUADOR
Violencia de género contra las mujeres
Por Gloria Camacho Z.
Se reconoce y garantizará a las personas:
Una vida libre de violencia en el ámbito público y privado. El Estado
adoptará las medidas necesarias para prevenir, eliminar y sancionar toda
forma de violencia, en especial la ejercida contra las mujeres, niñas, niños y
adolescentes, personas adultas mayores, personas con discapacidad y contra
toda persona en situación de desventaja o vulnerabilidad; idénticas medidas
se tomarán contra la violencia, la esclavitud y la explotación sexual.
(Constitución de la República del Ecuador, Art. 22, literal b).
La violencia ejercida contra mujeres y niñas en público como en el privado”. (Convención de Be- distintos ámbitos del quehacer social. Esto significa que
el ámbito familiar, laboral, educativo, político o
lém do Pará, 1994)
3’260.340 mujeres ecuatorianas han sufrido algún tipo
comunitario constituye una violación de los de-
de violencia debido a su condición de género.
rechos humanos, que atenta contra la libertad
Las agresiones en contra de las mujeres, perpetra-
y pone en riesgo la integridad física, emocional, sexual
das sobre todo por esposos, novios y convivientes,
y la vida de ellas. Además limita el ejercicio de otros
contrarían el derecho a “una vida libre de violencia en
Tipos de violencia
derechos relacionados con su desarrollo personal, sus
el ámbito público y privado”, reconocido y garantiza-
posibilidades de participación social y su acceso a re-
do en la Constitución del Ecuador de 2008 (Art. 66.3
Con respecto a la incidencia de cada uno de los tipos
cursos y servicios, garantizados por la Constitución
b). Previamente, en 2007, el actual Gobierno declaró
de violencia se encuentra que, tanto en el ámbito ge-
del Ecuador. Se trata de un problema social de gran
como política de Estado la erradicación de la violen-
neral como en el marco de las relaciones de pareja, la
magnitud que afecta a las mujeres de todas las eda-
cia contra la niñez, adolescencia y mujeres, y puso en
violencia psicológica o emocional es la más frecuente;
des, culturas, etnias, religiones, ideologías y sectores
marcha un Plan nacional para trabajar en esa direc-
pues más de la mitad de las mujeres (53,9%) señalan
socioeconómicos; con efectos devastadores para sus
ción. Una de las acciones ha sido la realización de una
haber recibido prohibiciones y amenazas, haber sido
vidas, las de sus hijos e hijas, y para su entorno familiar
encuesta que permita contar con información oficial
encerradas, humilladas u ofendidas, es decir, haber
y social.
sobre la dimensión y características de este problema
sufrido agresiones que atentan contra su dignidad y
en todo el territorio ecuatoriano (INEC, 2011). Al ser la
resquebrajan su autoestima. En orden de magnitud le
La violencia contra las mujeres es un elemento central
primera encuesta que mide este tipo de violencia, no
sigue la violencia física, ya que el 38% de mujeres han
de desigualdad y discriminación entre hombres y muje-
es posible realizar una comparación para determinar si
recibido golpes, han sido tironeadas, heridas y lastima-
res. Es el resultado de las construcciones sociales y cul-
se han producido cambios en cuanto a su incidencia o
das por uno o más agresores, en un claro atentado a su
turales de género que han naturalizado dichas inequi-
en otros aspectos.
integridad personal. En tercer lugar aparece la violencia
dades y han distribuido el poder de forma asimétrica,
otorgando mayor autoridad y dominio a los hombres,
sexual cometida por distintos perpetradores, pues 1
y colocando a las mujeres en un rol subordinado. Esto
Violencia contra
de cada 4 mujeres (25,7%) ha vivido alguna agresión
también explica su reproducción y persistencia. Se lla-
de este tipo, sea que haya sufrido abuso sexual antes
ma también violencia de género en la definición de la
las mujeres
de cumplir 18 años, haya sido acosada sexualmente,
Convención Interamericana para prevenir, sancionar y
violada u obligada a realizar actos sexuales en contra
erradicar la violencia contra la mujer:
El primer hallazgo de la encuesta es que 1 de cada 6
de su voluntad. Dichas imposiciones no solo atentan
mujeres, de 15 o más años de edad (60,6%) ha vivi-
contra su libertad sexual, sino que suelen tener efectos
“Cualquier acción o conducta, basada en su gé-
do una o más formas de violencia de género –física,
devastadores en la vida de las mujeres. Finalmente se
nero, que cause muerte, daño o sufrimiento físico,
psicológica, sexual, patrimonial– a lo largo de su vida,
sitúa la violencia patrimonial (16,7%), la cual se refiere al
sexual o psicológico a la mujer, tanto en el ámbito
perpetrada por una persona conocida o extraña, en los
daño, pérdida, sustracción o destrucción de instrumen-

ATLAS DE LAS DESIGUALDADES SOCIO-ECONÓMICAS DEL ECUADOR 101
tos de trabajo, bienes, documentos personales o de los
brecha se encuentra entre aquellas que han sufrido
cambio en el extremo más bajo se ubican las blancas
recursos económicos de las mujeres.
violencia patrimonial y sexual, pues el porcentaje es
con el 52,7%. En el caso de la violencia sexual, también
superior en 10 y 9 puntos respectivamente, entre las
es más elevada la incidencia entre las mujeres afrodes-
mujeres que tienen alguna discapacidad con respecto
cendientes (31,2%), esta vez seguidas tanto por las in-
Vulnerabilidad y doble
a las que no la tienen.
dígenas como por las mestizas con tasas menores en 7
discriminación
puntos; mientras la menor incidencia corresponde a las
La magnitud de la violencia de género contra las mu-
montubias (20%). Finalmente, se observa que la violen-
jeres también difiere entre los distintos grupos étnico-
La incidencia de la violencia contra las mujeres pue-
cia patrimonial es similar en todos los grupos, excepto
culturales, y presenta variaciones conforme al tipo de
de aumentar o disminuir de acuerdo a ciertos factores
en el caso de las mujeres afroecuatorianas que nueva-
agresión. Se encuentra que la violencia física es noto-
que las colocan en una situación de mayor o menor
mente presentan la más alta incidencia.
riamente mayor entre las mujeres indígenas (52,2%) y
vulnerabilidad. Claro ejemplo de ello son las más altas
afrodescendientes (47,3%); mientras las mujeres blan-
Las razones de estas diferencias se explicarían, en
cifras que se observan entre las mujeres que seña-
cas presentan una tasa menor en 20 puntos con res-
cierta medida, porque las mujeres que se identifican
lan tener algún tipo de discapacidad permanente con
pecto a las primeras (32,9%). Cuando se trata de vio-
como blancas por lo general son de los estratos so-
respecto a aquellas que no las tienen, evidenciando
lencia psicológica, la distancia entre los dos extremos
cioeconómicos más altos, situación que les permite
una doble desigualdad, por las construcciones de gé-
es de 15 puntos, en el más alto están las afrodescen-
un mayor acceso, a la educación, a recursos simbóli-
nero y por su condición de discapacitadas. La mayor
dientes (67,1%), seguidas por las indígenas (62,9%), en
cos y materiales. Es decir, tienen mejores oportunida-
des para desarrollar sus capacidades y su valoración
personal, para empoderarse y afianzarse como ciuda-
danas con derechos.
Porcentaje de mujeres que han sufrido algún tipo de violencia de
De otro lado, podríamos inferir que los colectivos o
pueblos donde es más extendido el uso de la violencia
género (física, psicológica, sexual, patrimonial) por parte de
de género (indígenas y afroecuatorianas) son aquellos
cualquier persona: 2011
donde las mujeres sufren una fuerte discriminación
social y económica; pero también son subordinadas
al interior de sus colectivos. Ellas sufren triple discrimi-
nación: por ser pobres, por su condición de género y
por su pertenencia étnico-cultural. A ello se sumarían
otros factores ideológicos culturales. Por ejemplo, en
la mayor agresión sexual contra las afrodescendientes
39%
jugarían un papel los mitos y creencias de que son
mujeres “calientes” o poseedoras de una hipersexua-
lidad (Hernández, 2005), así como las concepciones
Números Absolutos
erróneas de considerar a las personas afros como in-
feriores.
2.119.916
No
Otro factor cuya asociación con el ejercicio de la vio-
lencia de género se ha comprobado mediante una re-
3.260.340

gresión, es el consumo de alcohol por parte de los
hombres. En tanto los hombres que, en promedio,
más ingieren licor son los indígenas seguidos por los
afroecuatorianos, no es de extrañarse que las mujeres
de estos colectivos sean las que sufren violencia en
61%
mayor proporción (Camacho, 2012 con base en ECV,
2006).
Fuente: INEC, Encuesta de relaciones familiares y violencia de género contra las mujeres, 2011.
Elaboración: Unidad de Información Socio Ambiental UASB y CEPLAES

ATLAS DE LAS DESIGUALDADES SOCIO-ECONÓMICAS DEL ECUADOR
Violencia sexual
más de la mitad de las violaciones sexuales ocurren en
Cuadro 1
el entorno personal y familiar de las mujeres. Si a ello su-
Mujeres violadas o forzadas a
La imposición de relaciones y prácticas sexuales uti-
mamos el 26,1% de casos en que los perpetradores son
tener sexo, según medios utiliza-
lizando la fuerza, amenaza o intimidación, es quizás la
otras personas conocidas (compadres, vecinos, padri-
dos por los perpetradores: 2011
más brutal expresión de las desigualdades de género,
nos, colegas) se determina que más del 80% de agre-
y refleja claramente el ejercicio de poder masculino para
sores sexuales son personas allegadas y que forman
someter o controlar los cuerpos de las mujeres. El to-
parte de la vida cotidiana de las víctimas. Esta particula-
tal de mujeres de 15 o más años que siendo niñas o
ridad hace que las consecuencias de estos hechos sean
Medios
Número
Porcentaje
adultas han sido violadas u obligadas a tener relaciones
aún más graves, sobre todo en el aspecto psicológico y
sexuales en contra de su voluntad, alcanza al 6,7%. Esto
emocional.
Engaños, chantajes o
significa que cerca de 380 mil mujeres han vivido este
263.075
4,6%
amenazas
tipo de agresión, cuyas huellas afectan el bienestar físico
Al igual que las demás formas de violencia en contra de
Uso de la fuerza o de un
y sexual de las víctimas; pero también su vida afectiva,
las mujeres, la violencia sexual constituye “un componen-
216.604
3,8%
arma
familiar, laboral y social.
te fundamental en el sistema de dominación, no un mero
Por dinero o fines
La agresión sexual contra las mujeres es ejercida tanto
acto de abuso individual”. (Fríes y Hurtado, 2010). Tam-
55.723
1,0%
económicos
en el ámbito privado y familiar, como en el ámbito públi-
bién constituye un delito que atenta contra el derecho
co y comunitario. Contrariamente a la idea generalizada
a la libertad sexual, a la igualdad y a la integridad de las
Uno o más medios
379.068
6,7%
de que el riesgo de sufrir violencia sexual está fuera del
mujeres. De ahí que se sostenga que la violencia sexual,
hogar, se encuentra que 1 de cada 3 casos (31,8%) son
al igual que las demás formas de violencia de género, es
perpetrados por la pareja o ex pareja de las víctimas, que
un problema social y político por su origen, magnitud y
Fuente: INEC, Encuesta de relaciones familiares y violencia de género contra
1 de cada 4 son responsabilidad de distintos parientes
repercusiones, y no una actuación aislada e individual de
las mujeres, 2011.
de las mujeres violentadas (25,3%), lo que significa que
un psicópata o un desadaptado social.
Elaboración: Unidad de Información Socio Ambiental UASB y CEPLAES
Mujeres que han sufrido violencia de género, por perpetrador y tipo de agresión: 2011
70
60,6
60
53,9
48,7
50
43,4
40
38,0
35,0
Pareja o ex pareja
Otras personas
Porcentaje
30
25,7
Total
20
16,7
14,5
11,9
10,7
11,2
10,5
10
6,0
3,0
0
Patrimonial
Sexual
Física
Sicológica
Algún tipo de violencia
Fuente: INEC, Encuesta de relaciones familiares y violencia de género contra las mujeres, 2011.
Elaboración: Unidad de Información Socio Ambiental UASB y CEPLAES

ATLAS DE LAS DESIGUALDADES SOCIO-ECONÓMICAS DEL ECUADOR 103
Los resultados de la encuesta deben alertar a la sociedad
mujeres. Estos resultados desmitifican la noción gene-
y la sexualidad femenina, o el uso de la fuerza para ase-
en su conjunto, pero también a los decisores de políticas
ralizada de que los mayores riesgos para las mujeres se
gurar su sujeción a los roles tradicionales. De ahí que la
para tomar medidas e impulsar amplios programas para
encuentran en los espacios públicos; de que los respon-
violencia de género se ejerza principalmente contra las
erradicar estas prácticas. Las agresiones sexuales, ade-
sables de las agresiones son personas extrañas, y que
mujeres del núcleo familiar y contra la pareja afectiva o ín-
más de violentar los derechos de las mujeres, dañan su
ésta ocurre en contextos ajenos a la vida cotidiana de
tima. Se trata de una paradoja, puesto que los hombres
salud física, sexual y psicológica, afectan su vida social y
niñas, adolescentes y mujeres adultas.
que dicen amar y proteger a las mujeres, son quienes las
relacional, y ponen en riesgo la vida de las víctimas.
agreden causándoles daño, dolor o sufrimiento.
Los datos que arroja la encuesta muestran que el

43,4% de mujeres reportan haber sufrido violencia psi-
Cualquiera sea el tipo o la frecuencia de la violencia, se
cológica de parte de su pareja o ex pareja, mientras
Violencia por parte de la pareja
trata de situaciones donde no solo se emplea la fuer-
algo más de la tercera parte (35%) declara haber sufrido
o ex pareja
za física, sino sobre todo el poder de dominación que
violencia física, seguida por el 14,5% que indica haber
asumen muchos hombres desde su condición de tales,
vivido agresiones e imposiciones sexuales, y el 10,7%
Deteniéndonos a mirar quiénes son los principales agre-
con el fin de imponer sus puntos de vista, coartar la
que han sido víctimas de violencia patrimonial. La causa
sores en las distintas violencias de género, hallamos que
autonomía femenina, limitar su acceso a los espacios
que explica estas prácticas es la distribución genérica de
en todos los casos la mayor proporción recae en los
funciones sociales y familiares, que ha otorgado autori-
tradicionalmente masculinos, controlar el cuerpo de las
hombres con quienes las mujeres tienen u tuvieron una
dad y poder a los hombres sobre la vida de las mujeres,
mujeres o despojarla de sus pertenencias físicas, eco-
relación sentimental, aunque los pesos varían de una a
sustentado en el tradicional manejo masculino de la eco-
nómicas y simbólicas. Todas estas imposiciones que
otra. Las tres cuartas partes de mujeres (76%) señalan
nomía familiar, y en la organización patriarcal y jerárquica
perpetúan la subordinación de las mujeres constituyen
como responsables de las agresiones a sus actuales o
de la sociedad. Entre las atribuciones masculinas aún
delitos que atentan contra el derecho a la libertad se-
anteriores esposos, novios o convivientes; lo que ubica
está presente la idea de que son los llamados a preser-
xual, a la igualdad, a la integridad física, moral, psicoló-
al espacio familiar y de las relaciones de pareja como el
var la “honra” familiar, mandato que con frecuencia ha
gica y sexual de las mujeres, garantizadas en la legisla-
principal ámbito en que se violentan los derechos de las
significado un fuerte control sobre la vida de las mujeres
ción ecuatoriana.
Mujeres que han sufrido violencia de género de cualquier persona, por discapacidad y tipo de agresión: 2011
80
67,9
70
61,4
60,4
60
53,7
50
43,1
37,9
40
34,6
Porcentaje
Con discapacidad
30
26,7
Sin discapacidad
25,4
20
16,4
10
0
Física Patrimonial Sexual Psicológica
Cualquier
tipo
Fuente: INEC, Encuesta de relaciones familiares y violencia de género contra las mujeres, 2011.
Elaboración: Unidad de Información Socio Ambiental UASB y CEPLAES

ATLAS DE LAS DESIGUALDADES SOCIO-ECONÓMICAS DEL ECUADOR
Mapa 1
Porcentaje de mujeres que han sido violadas o forzadas a tener sexo,
por provincias: 2011
2011
CARCHI
ESMERALDAS
IMBABURA
ZONA NO DELIMITADA
PICHINCHA
SUCUMBIOS
SANTO DOMINGO DE LOS TSACHILAS
GALAPAGOS
NAPO
0 25 50
100
150
200
ZONA NO DELIMITADA
Km
MANABI
ORELLANA
COTOPAXI
1:6.500.000
TUNGURAHUA
LOS RIOS
BOLIVAR
PASTAZA
CHIMBORAZO
GUAYAS
SANTA ELENA
ZONA NO DELIMITADA
Leyenda
CAÑAR
MORONA SANTIAGO
Límite provincial
GUAYAS
Sin información
AZUAY
2,9%
2,91% - 4,1%
4,11% - 4,8%
EL ORO
4,81% - 6,2%
ZAMORA CHINCHIPE
6,21% - 6,7%
6,71% - 6,8%
LOJA
200
100
´
6,81% - 7,2%
7,21% - 8,7%
0
200 Km
8,71% - 9,1%
9,11% - 10,5%
1:4.500.000
Fuentes: INEC, Censo de población 2011.
Información cartográfica: INEC, División político administrativa 2011.
Elaboración: Unidad de Investigación Socio Ambiental UASB y CEPLAES.

ATLAS DE LAS DESIGUALDADES SOCIO-ECONÓMICAS DEL ECUADOR 105
Mapa 2
Porcentaje de mujeres que han sufrido violencia de género de su pareja,
por provincias: 2011
2011
CARCHI
ESMERALDAS
IMBABURA
ZONA NO DELIMITADA
PICHINCHA
SUCUMBIOS
SANTO DOMINGO DE LOS TSACHILAS
GALAPAGOS
NAPO
0 25 50
100
150
200
ZONA NO DELIMITADA
Km
MANABI
ORELLANA
COTOPAXI
1:6.500.000
TUNGURAHUA
LOS RIOS
BOLIVAR
PASTAZA
CHIMBORAZO
GUAYAS
SANTA ELENA
ZONA NO DELIMITADA
Leyenda
CAÑAR
MORONA SANTIAGO
Límite provincial
GUAYAS
Sin información
AZUAY
36,1% - 38,5%
38,6% - 41,9%
42% - 44,4%
EL ORO
44,5% - 46,4%
ZAMORA CHINCHIPE
46,5% - 49,4%
49,5% - 53,5%
LOJA
200
100
´
53,6% - 53,5%
53,6% - 55,8%
0
200 Km
55,9% - 57%
57,1% - 63,7%
1:4.500.000
Fuentes: INEC, Censo de población 2011.
Información cartográfica: INEC, División político administrativa 2011.
Elaboración: Unidad de Investigación Socio Ambiental UASB y CEPLAES.

ATLAS DE LAS DESIGUALDADES SOCIO-ECONÓMICAS DEL ECUADOR
tendencia del litoral a presentar tasas más bajas se man-
o condición laboral, existen algunos factores socioeco-
violencia de género
tiene. La mayor incidencia de la violencia de género en la
nómicos que pueden incidir en una mayor o menor pro-
Sierra y la Amazonía respondería a dos factores que se
babilidad de sufrir violencia por parte de la pareja o ex
En términos generales, el mapa ilustra que la violencia
plantean a manera de hipótesis: en ambas regiones se
pareja. Se ha determinado que hay ciertas diferencias de
de género contra las mujeres por parte de su pareja o ex
concentra la población indígena1 que es la que presenta
acuerdo con el nivel de ingresos de los hogares, con la
pareja es mayor en la Sierra y en la Amazonía; mientras la
las tasas más altas de violencia contra las mujeres, y por
pertenencia étnico-cultural, con la escolaridad femenina
Costa y Galápagos presentan tasas más bajas, aunque
el mayor consumo de alcohol de la población masculina
y por discapacidad.
hay ciertas variaciones entre provincias. Por ejemplo, Es-
con respecto a las otras regiones (ECV, 2006). Si bien el
El gráfico 6 muestra que en términos generales no hay
meraldas y Los Ríos tienen un porcentaje de incidencia
consumo excesivo de licor no es la causa que explica la
diferencias significativas entre los cuatro primeros quinti-
mayor que el resto de la región costera, y o la magnitud
violencia hacia las mujeres, éste suele actuar para desin-
les; puesto que el porcentaje de mujeres violentadas por
de este tipo de violencia es más baja en Loja con respec-
hibir a los hombres y facilitar su actuación agresiva. Cabe
sus parejas es prácticamente el mismo en todos los tipos
to al resto de la región serrana.
mencionar que la densidad poblacional en la Amazonía
de agresión. En donde se observa un descenso es entre
es menor que la Sierra lo que puede relativizar las cifras,
las mujeres que pertenecen a hogares ubicados en el
Al analizar las diferencias regionales de acuerdo con los
sin afectar al análisis anterior.
quintil de mayores ingresos y el quintil de menores ingre-
distintos tipos de violencia por parte de la pareja, se en-
sos. La violencia física baja 10 puntos porcentuales entre
cuentra que las tasas de violencia física (39,1%) y psico-
los dos, ya que del 35,8% en el quintil 1 pasa al 26,1%
lógica (48,2%) hacia las mujeres son más elevadas en
Violencia y factores
en el quintil 5; también la violencia psicológica disminuye
la región serrana, aunque seguida muy de cerca por la
socioeconómicos
9 puntos porcentuales entre el primero y último quintil.
Amazonía, con tasas del 38% y el 46,2% respectivamen-
te. En cambio, se observa que la incidencia de la vio-
Si bien la violencia es un riesgo y un problema que afecta
Si calculamos en qué proporción disminuye la magnitud
lencia sexual es mayor en la región amazónica (15,9%),
a todas las mujeres, independientemente de su nacio-
de la violencia entre el quintil con mayor tasa y el quintil
que la Sierra tiene una tasa muy similar (15,3%); y que la
nalidad, cultura, religión, clase social, edad, estado civil
con menor tasa, hallamos que la principal variación ocu-
Porcentaje de mujeres que han sufrido violencia de género de cualquier persona, por etnicidad
y tipo de agresión: 2011

80
70
67,1
62,9
60
54,0
53,8
52,5
52,7
50
47,3
39,6
39,5
Violencia fisica
40
Violencia sicológica
Porcentaje
32,9
31,2
Violencia sexual
30
24,8
24,3
23,5
Violencia patrimonial
22,2
20,0
18,8
20
16,3
14,9
16,1
10
0
Indígena Afroecuatoriana Montubia
Mestiza
Blanca
Fuente: INEC, Encuesta de relaciones familiares y violencia de género contra las mujeres, 2011.
Elaboración: Unidad de Información Socio Ambiental UASB y CEPLAES

ATLAS DE LAS DESIGUALDADES SOCIO-ECONÓMICAS DEL ECUADOR 107
rre en la violencia patrimonial con una caída del 37,7%;
Es necesario anotar que una variable que juega un papel
mitad. En el primer caso pasa del 49 al 24%, mientras en
seguida de cerca por la violencia física que baja propor-
positivo para disminuir la violencia de género de parte de
el segundo se observa que la violencia sexual desciende
cionalmente 36,6 puntos, y por la violencia sexual pues
la pareja, es el nivel educativo. La probabilidad de sufrir
del 19 al 12%. En cuanto a la violencia patrimonial se ve
aunque solo desciende 5,2 puntos porcentuales entre
violencia por parte de la pareja es menor entre las mujeres
que este tipo de agresión no guarda una clara relación
los quintiles 1 y 5; esa diferencia en términos relativos
con una escolaridad alta. Vale la pena resaltar que no hay
con el nivel educativo de las mujeres.
significa una disminución del 32,3%. Estos cambios se
variaciones significativas entre las mujeres que han reali-
explicarían porque las necesidades y carencias de los
zado estudios primarios o secundarios; pues el descenso
hogares pobres son mayores y constituyen una fuente
de la violencia se produce sobre todo entre aquellas que
tienen 13 o más años de educación formal. Esta tenden-
de tensiones y conflictos, y las oportunidades educati-
cia se explicaría porque las mujeres con mayor educación
vas de sus integrantes son menores. En los hogares de
probablemente tienen mayor autonomía y empodera-
mayores ingresos las mujeres tienen una menor carga de
miento, atribuciones que contribuirían a disuadir las acti-
trabajo y una mayor escolaridad, factores que aportarían
tudes agresivas de su pareja.
a disminuir los episodios de violencia.
Mirando de forma desagregada la asociación entre la es-
A pesar de lo señalado, los datos confirman que la vio-
colaridad y la incidencia de los distintos tipos de violen-
lencia de género ocurre en todos los estratos socioeco-
cia, se constata que la caída es mayor cuando se trata
nómicos, y que ninguna mujer está exenta de sufrir ma-
de violencia física; pues la cifra se reduce 4 veces entre
los tratos por parte de su pareja o ex pareja. Lo que pasa
la observada para las mujeres que no accedieron a la
es que su causa originaria es la valoración diferenciada
educación (48%) y la que presentan las que tienen 20
de lo masculino y lo femenino. Ésta se expresa en rela-
años de estudio (12%). En el caso de la violencia psico-
ciones asimétricas de género que discriminan y colocan
lógica y sexual, la disminución es menor, ya que entre un
1 El 10,8% de la población serrana y el 33,1% de la población amazónica se identifica
en situación de desventaja a las mujeres.
extremo y otro la incidencia baja aproximadamente a la
como indígena (Censo, 2010)
Perpetradores de sexo forzado o violación a las mujeres: 2011
30
26,3
25
20
16,9
15,6
14,9
14,4
15
Porcentaje
10
5
3,6
3,6
3,4
2,4
1,3
0
Ex esposo o ex
Otra persona Jefe, supervisor, Personal centros Persona/s
pareja Enamorado
Otro
familiar
Padrastro
Hermano
Padrastro
conocida
empleador
educativos
desconocida/s
Fuente: INEC, Encuesta de relaciones familiares y violencia de género contra las mujeres, 2011.
Elaboración: Unidad de Información Socio Ambiental UASB y CEPLAES

ATLAS DE LAS DESIGUALDADES SOCIO-ECONÓMICAS DEL ECUADOR
Mujeres que han sufrido violencia de su pareja o ex pareja según tipo de agresión por quintiles: 2011
50
47,3
44,2
45,9
45
44,5
40
38,6
39,2
35,8
35,7
35,6
35
30
Física
26,1
25
Psicológica
Porcentaje
Sexual
20
16,1
15,6
Patrimonial
14,7
15
15
12,2
11,7
11
10,9
11,3
10
7,6
5
0
Quintil 1
Quintil 2
Quintil 3
Quintil 4
Quintil 5
Fuente: INEC, Encuesta de relaciones familiares y violencia de género contra las mujeres, 2011.
Elaboración: Unidad de Información Socio Ambiental UASB y CEPLAES
Tasa de mujeres que han sufrido violencia de su pareja o ex pareja, por tipo de agresión y escolaridad: 2011
0.7
0.6
0.5
Física
0.4
Psicológica
Sexual
0.3
Patrimonial
0.2
0.1
0
2 4 6 8 10 12 14 16 18 20 22
Años de estudio
Fuente: INEC, Encuesta de relaciones familiares y violencia de género contra las mujeres, 2011.
Elaboración: Unidad de Información Socio Ambiental UASB y CEPLAES

ATLAS DE LAS DESIGUALDADES SOCIO-ECONÓMICAS DEL ECUADOR 109
Mapa 3
Porcentaje de mujeres que han sufrido violencia de género de cualquier persona,
por provincias: 2011
CARCHI
ESMERALDAS
IMBABURA
ZONA NO DELIMITADA
PICHINCHA
SUCUMBIOS
SANTO DOMINGO DE LOS TSACHILAS
GALAPAGOS
NAPO
0 25 50
100
150
200
ZONA NO DELIMITADA
Km
MANABI
ORELLANA
COTOPAXI
1:6.500.000
TUNGURAHUA
LOS RIOS
BOLIVAR
PASTAZA
CHIMBORAZO
GUAYAS
SANTA ELENA
ZONA NO DELIMITADA
Leyenda
CAÑAR
MORONA SANTIAGO
Límite provincial
GUAYAS
Sin información
AZUAY
47,1% - 49,4%
49,5% - 55,3%
55,4% - 56,6%
EL ORO
56,7% - 58,2%
ZAMORA CHINCHIPE
58,3% - 59,5%
59,6% - 61,1%
LOJA
200
100
´
61,2% - 65,3%
65,4% - 68,8%
0
200 Km
68,9% - 70,8%
70,9% - 72,6%
1:4.500.000
Fuentes: INEC, Censo de población 2011.
Información cartográfica: INEC, División político administrativa 2011.
Elaboración: Unidad de Investigación Socio Ambiental UASB y CEPLAES.


ATLAS DE LAS DESIGUALDADES SOCIO-ECONÓMICAS DEL ECUADOR
CONCLUSIONES: LOGROS Y DESAFÍOS
La violencia de género contra las mujeres constituye un
cencia y mujeres, como también la formulación de un
problema social de gran magnitud, ya que 6 de cada
Plan nacional para ejecutarla.
10 mujeres ecuatorianas, de 15 o más años, ha sufrido
una o más agresiones físicas, psicológicas, sexuales o
Si bien el Plan Nacional para el Buen Vivir 2009 – 2013
patrimoniales, por el hecho de ser mujer.
propuso “reducir la violencia contra las mujeres” (Meta
9.4.1), es necesario redoblar esfuerzos y multiplicar
La violencia afecta a las mujeres de todas las edades,
acciones para lograr ese objetivo. Se requiere avanzar
de los diversos grupos étnico-culturales, de todos los
hacia la institucionalización del Plan nacional para erra-
sectores socioeconómicos y de las distintas regiones
dicar la violencia de género, asegurando el trabajo inte-
del país.
rinstitucional y la asignación de recursos para trabajar
Los perpetradores de la violencia de género son di-
en los ejes de trabajo propuestos: cambio de patrones
versos y están presentes en todos los ámbitos del
socioculturales, sistemas de información y registro,
quehacer social. Sin embargo, la mayor parte de
protección y atención integral a las víctimas, acceso a
perpetradores son familiares, allegados y conocidos
la justicia de forma gratuita, ágil y oportuna.
de las víctimas, sobre todo esposos, novios o con-
vivientes, hecho que cuestiona la noción de la familia
Es fundamental que se dé prioridad a la prevención
como un espacio de amor y solidaridad, e ignora las
de la violencia de género, para lo cual hay que ampliar
tensiones, conflictos y uso del poder que existe en
y fortalecer el trabajo para modificar los patrones so-
su interior.
cioculturales que fomentan la violencia, incluyendo a
Los resultados de esta encuesta deben constituirse
los medios de comunicación, universidades, escuelas,
en línea de base e insumo para la toma de decisiones
colegios, organizaciones barriales, de mujeres, entre
relativas a políticas y programas para disminuirla o eli-
otras instancias. Este desafío debe ser asumido tanto
minarla.
por el gobierno central como por los gobiernos locales.
Es importante que esta encuesta nacional se realice de
Un reto adicional es desarrollar mecanismos para la
forma periódica, de manera que sea posible hacer un
participación del movimiento de mujeres y feminista,
seguimiento a la evolución del problema y conocer el
de las organizaciones de derechos humanos, de de-
impacto de las políticas ejecutadas.
fensa de la niñez y de ONG, servicios e instancias
Un avance importante en las políticas públicas cons-
especializadas de la sociedad civil, en la definición
tituye el Decreto Ejecutivo N° 620 de septiembre de
de estrategias y en la priorización de políticas y pro-
2007 que declara como política de Estado la erradica-
gramas que se ejecuten para enfrentar la violencia en
ción de la violencia de género contra la niñez, adoles-
contra de las mujeres.


ATLAS DE LAS DESIGUALDADES SOCIO-ECONÓMICAS DEL ECUADOR 111


ATLAS DE LAS DESIGUALDADES SOCIO-ECONÓMICAS DEL ECUADOR

ATLAS DE LAS DESIGUALDADES SOCIO-ECONÓMICAS DEL ECUADOR 113
Maltrato
infantil

ATLAS DE LAS DESIGUALDADES SOCIO-ECONÓMICAS DEL ECUADOR
*
Maltrato infantil
Por Berenice Cordero
Las personas adultas mayores, niñas, niños y adolescentes
[...] recibirán atención prioritaria y especializada en los
ámbitos público y privado. La misma atención prioritaria
recibirán las personas en situación de riesgo, las víctimas
de violencia doméstica y sexual, maltrato infantil. El Estado
prestará especial protección a las personas en condición
de doble vulnerabilidad.
(Constitución de la República del Ecuador, Art. 35)
Las brechas de inequidad en las
tigo como una forma de disciplinamiento que no ofrece
Cifras
relaciones de la infancia y su
oportunidades de aprendizaje a niños y niñas. Un mode-
impacto en la violencia de los
lo de disciplinamiento positivo que asegure el aprendizaje
En el país al 2010, según el Observatorio de Derechos
adultos contra niños, niñas y ado-
basado en i) la escucha, ii) el diálogo, iii) los acuerdos y iv)
de la Niñez y Adolescencia (ODNA), el maltrato2 extre-
el tiempo compartido entre adultos y niños, es decir, un
mo a los niños en el hogar fue del 44 %. El maltrato
lescentes
modelo de disciplina positiva o de buen trato es lo que
culturalmente aceptado fue del 31 %. El buen trato es
del 22% y la indiferencia fue del 3%. Para llevar a cabo
Las relaciones de poder entre adultos y niños, niñas y
se necesita.
el procesamiento de datos, a las respuestas de las en-
adolescentes reflejan las relaciones inequitativas de po-
Presenciar situaciones de violencia/conflicto y malos tra-
cuestas del 2000, 2004 y 2010, se las agrupó bajo esas
der que se expresan en los contextos en los que niños
tos, lesiona severamente la autoestima de las víctimas y
cuatro categorías analíticas creadas y ya señaladas. El
y niñas viven su cotidianidad, particularmente las fami-
al mismo tiempo es un factor potente de riesgo porque
gráfico 2, elaborado por el ODNA y que ha sido extraí-
lias, las escuelas y los espacios públicos. El maltrato
esta pauta de conducta será repetida. En el caso de los
do del estudio ya mencionado, muestra los resultados
y la violencia, en su sentido más amplio, es un acto u
niños, al crecer responderán con violencia y las niñas con
obtenidos.
omisión ejercido por abuso de poder y/o fuerza, que
sumisión (González, 2003).
afecta la vida, integridad personal corporal o psíquica
El 78% de las respuestas apuntan a que el maltrato es
o libertad de una persona (por lo general niñas, niños
Los factores económicos y emocionales propician la vio-
la forma de relacionamiento que prima entre adultos y
y adolescentes) que amenaza gravemente el desarro-
lencia que puede ser física, sexual, psicológica y emocio-
niños. Sólo un 22% de la niñez y adolescencia encues-
llo de su personalidad 1.El abuso de poder de aquellos
nal. Es sustantivo que las políticas, los programas y los
tada dijo crecer y desarrollarse en un entorno de bue-
más vulnerables se asocia con el género, la edad y la
planes superen el enfoque centrado en el tratamiento de
nos tratos. El 78% restante está sujeto a maltrato extre-
condición de discapacidad.
la víctima y el perpetrador, y se avance hacia una com-
mo (44%), a maltrato culturalmente aceptado (31%), e
prensión sistémica de la violencia contra la niñez desde
indiferencia (3%). Este dato, además de confirmar que
El uso deliberado de la fuerza o el poder, ya sea en grado
una perspectiva integral. Cabe destacar, sin embargo, que
las relaciones tienden hacia el maltrato extremo, permi-
de amenaza o efectivo (Gelles, 1993) contra la niñez y
avances significativos se registraron a partir del año 2009,
adolescencia, se refrenda y reproduce en el marco de
cuando el MIES/INFA, creó y puso en funcionamiento la
relaciones de género y poder inequitativas que son alen-
primera red pública de servicios especializados para aten-
tadas y toleradas socialmente. La violencia intrafamiliar y
der a las víctimas del maltrato infantil y el abuso sexual.
* Este artículo ha sido preparado con base en la publicación “Estado de los derechos de la
el castigo físico/psicológico tienen una carga de humilla-
Actualmente el país cuenta con 83 Centros de Protección
niñez y la adolescencia en Ecuador 1990-2011. A 21 años de la Convención de los Dere-
chos del Niño”, preparado y publicado por el Observatorio de Derechos de la Niñez y Ado-
ción y denigración incompatible con la dignidad de niños,
de Derechos que actúan en coordinación estrecha con la
lescencia, ODNA, con el apoyo de Plan Internacional, Save the Children, AECID y UNICEF.
1 Consejo de Europa, 1986.
niñas y adolescentes. Los ecuatorianos aún usan el cas-
justicia, atendiendo a cerca de 30.000 casos anuales.
2 “Estado de los derechos de la niñez y adolescencia en Ecuador 1990-2011”. 2012

ATLAS DE LAS DESIGUALDADES SOCIO-ECONÓMICAS DEL ECUADOR 115
te conjeturar que las concepciones y actitudes de los
nes con sus padres y madres siguen siendo autoritarias
y el 80% de la población adulta ecuatoriana es ‘mal-
adultos que justificarían el regaño, pueden ser muy pa-
y poco democráticas. De ahí que posiblemente tampo-
tratante’ y atentan contra los derechos de niños, ni-
recidas a las concepciones y actitudes que conducen
co se habrían modificado las concepciones y actitudes
ñas y adolescentes, garantizados en la Constitución
a los golpes.
que sustentan estas formas de relacionamiento. Lo mu-
ecuatoriana y en la normativa internacional. Se cons-
cho o poco que se ha hecho para impulsar la doctrina
En torno a la categoría buen trato también existen dife-
tata que el maltrato es una práctica generalizada en
de la protección integral y el paradigma de la infancia
rencias. En las encuestas de 2000 y 2004 procesadas
como sujetos de derechos, no parece haber llegado a
los distintos grupos de población, de manera que no
por el ODNA (Observatorio de Derechos de la Niñez y
la vida cotidiana.
hay mayores diferencias entre ellos: la incidencia es
Adolescencia) el porcentaje de niños, niñas y adoles-
mayor con 8 puntos en el área rural en relación con
centes que dijeron solo dialogar con las personas adul-
En el gráfico 2, elaborado por el ODNA, se pone en
la urbana; en la Sierra el porcentaje se ubica 4 y 5
tas, era de 5% y 8% respectivamente; mientras actual-
evidencia esa cultura del maltrato. Para su elabora-
puntos por encima con respecto a la Amazonía y a
mente es del 22%. Siguiendo estos datos, podemos
ción, se han agregado los porcentajes referidos a la
la Costa respectivamente, y entre la población afro-
concluir que en la última década los adultos han modifi-
categoría de maltrato extremo, maltrato culturalmente
cado significativamente sus formas de relacionamiento
aceptado y de indiferencia. Alarmantemente, en las
ecuatoriana la incidencia se eleva en apenas 2 puntos
con la niñez y adolescencia. Sin embargo, para el 70%,
tres regiones del país y por grupo étnico, esos por-
sobre la observada entre la población blanca/mestiza
la mayoría de niños, niñas y adolescentes, las relacio-
centajes alcanzan cifras bastante altas: entre el 70%
y la indígena.
Evolución de las formas de relación por categoría: 2000-2004-2010 (porcentaje de NNA de 5 a 17 años)
60
57
2010
2004
51
2000
50
44
40
36
35
31
30
Porcentaje
22
20
8
10
5
5
3
3
0
Maltrato Externo
Maltrato Culturamente Aceptado
Buen trato
Indiferencia
Fuente: INEC, EMEDINHO 2000, ENEMDUR 2004 y ODNA et al 2010.

ATLAS DE LAS DESIGUALDADES SOCIO-ECONÓMICAS DEL ECUADOR
Retos para la aplicación de
de violencia familiar pueden atribuirse ‘exclusivamente’ a
Dado que la violencia es un problema polifacético con
nuevos enfoques
rasgos de personalidad, enfermedades mentales o psi-
raíces biológicas, psíquicas, sociales y ambientales, debe
copatológicas” de los individuos. Por ello las políticas/
afrontarse en varios niveles diferentes a la vez. El modelo
El abordaje de la violencia contra la infancia como un
programas de protección social, prevención y atención
ecológico se utiliza para un doble fin: cada categoría del
problema estructural requiere entender la violencia con-
de la violencia, en las últimas décadas, tienden a supe-
modelo representa un grado de riesgo y también pueden
tra la niñez y adolescencia tanto en el espacio público
rar las “soluciones centradas en el individuo”, y tienden
concebirse como un punto clave para la intervención, es
(actuar sobre entornos que aseguren la libertad de la ni-
decir, los denominados factores de protección.
a recomendar la adopción de nuevos paradigmas para
ñez y la adolescencia de vivir sin miedo, libertad para vivir
comprender al niño, niña y adolescente en el marco de
Queda entonces por conocer e identificar la violencia
con dignidad y libertad para vivir sin pobreza)3 como en
sistemas/ambientes más amplios con factores múltiples
contra la niñez en entornos que vayan más allá de la
el espacio privado, y abordar al menos las tres tipolo-
que interactúan dentro de distintos niveles ecológicos (el
violencia doméstica. De igual forma hay que generar un
gías básicas de la violencia que han sido identificadas.
individuo, relaciones familiares), transacciones de la fa-
plan de acción sistémico, tipificar el castigo corporal y
La clasificación que se propone aquí divide la violencia
milia con sistemas extra familiares (redes de apoyo for-
adelantar la red pública de centros de atención para las
en tres categorías generales, según las características de
males e informales) y variables culturales que apoyan o
víctimas. Las transformaciones culturales y las inequi-
los que cometen el acto de violencia: i) la violencia auto
previenen la violencia desde los macro sistemas.
dades en las relaciones de poder adulto/niño, requeri-
infligida, ii) la violencia interpersonal; iii) la violencia colec-
rán medidas y políticas de largo plazo que modifiquen
tiva (OMS, 2010).
Estos nuevos paradigmas reconocen, apoyados en sustancialmente las relaciones de edad y de género en
las familias.
En el trabajo de Fuster, García y Ochoa (1988), respecto
la teoría de sistemas, que la regulación de los niveles
al maltrato infantil, se señala que el reconocimiento “de
de abuso, negligencia, violencia y maltrato infantil, se

la importancia de los factores individuales no debe exi-
relacionan directamente con una multi determinación
mir de los esfuerzos para comprender el contexto social
y multi dimensionalidad de la violencia, y subrayan que
donde ocurre la agresión y la violencia” (Fuster, García y
cualquier intervención (política, programática y casuísti-
Ochoa, 1988). Estos autores subrayan que las distintas
ca) debe reconocer la combinación de todos los sistemas
3 “El enfoque de la seguridad humana desde tres estudios de caso”. PNUD, IIDH, San
investigaciones indican que “sólo un 10% de los casos
implicados.
José, Costa Rica, 2011.
Cultura del maltrato: 2000, 2004, 2010
84
83
82
81
80
80
78 78
78
78
77
76
76
Porcentaje
75
74
72
70
Total
Indígena
Afroecuatoriano
Blanco/ Mestizo
Urbana Rural
Costa
Sierra
Amazonía
Etnia
Área Región
Fuente: INEC, EMEDINHO 2000, ENEMDUR 2004 y ODNA et al 2010


ATLAS DE LAS DESIGUALDADES SOCIO-ECONÓMICAS DEL ECUADOR 117


ATLAS DE LAS DESIGUALDADES SOCIO-ECONÓMICAS DEL ECUADOR

ATLAS DE LAS DESIGUALDADES SOCIO-ECONÓMICAS DEL ECUADOR 119
Empleo
y seguridad
social

ATLAS DE LAS DESIGUALDADES SOCIO-ECONÓMICAS DEL ECUADOR
Empleo y seguridad social
Por Gloria Camacho Z.
“El trabajo es un derecho y un deber social, y un derecho
económico. Establece la garantía del Estado del respeto a
las personas trabajadoras… mediante remuneraciones y
retribuciones justas, condiciones saludables de trabajo, y
libertad para escoger y aceptar trabajo”
(Constitución de la República del Ecuador, Art. 33)
El Ecuador ha sufrido históricamente por la debi- En ese año se da un cambio en el modelo de desarrollo Condición de actividad
lidad de la economía para proporcionar empleo
que se propone superar una economía basada en el ex-
de la PEA
productivo a la fuerza de trabajo. Esta situación
tractivismo y en exportaciones primarias, y generar una
se agravó a partir de 1982, año en que se inició
base productiva más diversificada y menos dependiente
La recuperación económica y laboral que se inició en
la aplicación de las políticas neoliberales, cuyos pobres
de este tipo de exportaciones, promoviendo una estrate-
2000, luego de la crisis interna de fines de los 90, ha
resultados se expresaron en un mínimo crecimiento eco-
gia de sustitución selectiva de importaciones. Si bien se
continuado y se ha profundizado a partir de 2007 como
nómico. Así, el ingreso por habitante alcanzó un aumen-
están realizando esfuerzos en ese sentido, el cambio de
resultado de los cambios en el modelo económico, y
to anual medio del 0.8% entre 1982 y 2006.
la matriz productiva aún es un desafío para el país. Por
la adopción de políticas orientadas a mejorar las con-
otro lado, aunque se han promulgado leyes para regular
diciones de vida de la población y el mercado laboral.
En contraste, en el período 2006 – 2011, se observa
los mercados y las formas de organización económica
Sin embargo, este proceso no ha sido lineal y ha tenido
que el ingreso por habitante crece a una tasa casi 6
desde el modelo social y solidario, hacen falta incentivos
sus vaivenes debido al impacto de la crisis económica
veces mayor, del 4,6% anual, a pesar de cierto descenso
y condiciones para la generación de empleo productivo.
internacional que produjo la declinación de algunos in-
que se produjo debido a la crisis financiera internacional
dicadores en el mercado de trabajo ecuatoriano. En lo
que estalló en 2008. Esta recuperación obedeció, prin-
Los avances en el mercado de trabajo se encuentran
que respecta a la condición de actividad de la población
cipalmente, a los precios favorables del petróleo y otros
en la mejora de las condiciones de la fuerza laboral, en-
económicamente activa (PEA) se observa que en los
bienes de exportación, y al crecimiento de las remesas
marcada en una estrategia más amplia de cambio so-
años 2008 y 2009 se detuvo el proceso de mejora, pero
de los migrantes internacionales, aunque en 2009 em-
cial y de construcción de una sociedad más incluyente
que en los años siguientes se reactivó y la tendencia
pezaron a descender por efecto de la crisis en Estados
y sustentable. A partir de los derechos reconocidos en
continuó.
Unidos y España, principales destinos de la migración
la Constitución de 2008, en el Plan Nacional para el
ecuatoriana.
Buen Vivir 2009-2013 se propone “garantizar el trabajo
El análisis de la condición de actividad de la PEA se hará
estable, justo y digno en su diversidad de formas” (Ob-
utilizando las categorías desarrolladas por Carlos Larrea
Hasta 2006, en un contexto de mínimo crecimiento y es-
jetivo 6). Los datos muestran que se ha caminado en
(2007), en tanto incluyen una perspectiva de derechos,
casa diversificación, apertura comercial y rápido cambio
esa dirección y se han logrado avances importantes,
y son: ocupación apropiada, ocupación adecuada (no
tecnológico, la generación de empleo productivo fue res-
pero que aún persisten marcadas brechas de desigual-
apropiada), subocupación visible e invisible, y desocupa-
tringida. Además, la desregulación laboral condujo a la
dad que colocan en desventaja a diversos grupos de
ción abierta u oculta; cada una de las cuales será ana-
precarización del empleo y a la reducción de la cobertura
población debido a su edad, sexo, lugar de residencia
lizada más adelante. Los avances más significativos en
de la seguridad social y de la estabilidad laboral.
y/o a su pertenencia étnico-cultural.
la condición de actividad de la PEA del país son: por un

ATLAS DE LAS DESIGUALDADES SOCIO-ECONÓMICAS DEL ECUADOR 121
lado, el descenso del subempleo que del 49,7% obser-
con seguridad social, con estabilidad laboral, que tienen
el “salario digno” que corresponde al costo de la canasta
vado en diciembre del 2005 pasó al 31,6% en diciembre
una jornada de trabajo no mayor a las 48 horas sema-
básica familiar dividido para el número de perceptores
de 2011, y por otro, el ascenso del porcentaje de tra-
nales, y se encuentran en edad adecuada para trabajar
del hogar determinados por el INEC, de manera anual.
bajadores con empleo apropiado del 8,4% al 20,1% en
(entre 15 y 65 años). Este buen desempeño es en gran
Para el 2011 este salario fue fijado en 350,70 dólares,
el mismo período, es decir se duplicó. Ésta es la fuerza
medida el resultado de las políticas adoptadas por el ac-
mientras el salario mínimo vital fue de 264 dólares.
laboral con remuneración que supera la línea de la po-
tual gobierno en el campo laboral: eliminación de la ter-
breza, con seguridad social, con una jornada de trabajo
cerización, elevación de los salarios reales, promoción de
La mediana de ingresos laborales se incrementó en
justa, edad adecuada y estabilidad laboral. También hay
los derechos de los trabajadores, junto con la adopción
el 80,7% entre diciembre de 2005 y diciembre de
un incremento de trabajadores con ocupación adecua-
de medidas de control sobre su cumplimiento.
2011 para la población trabajadora en su conjun-
da (no apropiada), es decir, que no son subempleados
to. Sin embargo, las mujeres siguen percibiendo in-
o desempleados, pero que no cuentan con alguna de
Uno de los indicadores que conforma la ocupación apro-
gresos menores a los hombres, aunque la brecha
las condiciones requeridas para que su trabajo califique
piada es que los trabajadores cuenten con una remune-
de desigualdad ha disminuido de forma significativa.
como apropiado.
ración que posibilite la satisfacción de las necesidades
En 2005 la distancia entre los ingresos femeninos y
básicas. Si bien los ingresos laborales (renta primaria)
los masculinos era mayor, pues los hombres perci-
incluyen tanto los percibidos por los trabajadores asala-
bían montos 40,5% superiores a los que recibían las
riados como por los que laboran por cuenta propia, es
mujeres; mientras en 2011 esta ventaja en favor de
En el período comprendido entre diciembre de 2005 y di-
indudable el impacto del aumento progresivo de los sala-
los trabajadores hombres se ha reducido al 14,1%.

ciembre de 2011 se duplicó el porcentaje de integrantes
rios que ha dispuesto el gobierno central, como también
Es interesante anotar cómo las crisis acentúan las

de la PEA que tiene condiciones apropiadas de trabajo,
a un contexto económico favorable, exceptuando los desigualdades, de manera que la brecha se expande
es decir, que reciben una remuneración que permite a
años de la crisis. Además de la elevación del salario míni-
en 2009 y se achica en los años de recuperación

un hogar típico superar la línea de pobreza, que cuentan
mo vital realizada cada año, desde el 2010 se estableció
económica.
Condición de actividad de la PEA: 2005 - 2011
60
50
49,7
43,2
Ocupados apropiados
40
35,0
Ocupados adecuados no apropiados
31,6
30
Subocupados
Porcentaje
20,1
Desocupados
20
10
8,4
6,5
4,5
0
2004 2005 2006 2007 2008 2009 2010 2011 2012
Fuente: INEC, Encuesta ENEMDUR de diciembre de 2005 a diciembre de 2011.
Elaboración: Unidad de Investigación Socio Ambiental UASB y CEPLAES

ATLAS DE LAS DESIGUALDADES SOCIO-ECONÓMICAS DEL ECUADOR
A pesar de la mejoría en términos generales ocurrida en
el último quinquenio, apenas una quinta parte de la fuer-
Mediana de ingresos laborales reales, por sexo: 2005 - 2011
za laboral del país cuenta con una ocupación apropiada,
(Dólares de Dic. 2011)
y solo 1 de cada 12 trabajadores rurales accede a un
trabajo apropiado. En todos los años del período anali-
350
zado se observa que la condición de actividad de la PEA
rural es menos favorable con respecto a la urbana, lo que
320
pone en evidencia la persistencia de las asimetrías entre
300
300
estos dos sectores e, incluso, que se han acentuado en
275
algunos casos. Al concluir el año 2011 apenas el 8,2%
250
de la fuerza de trabajo rural tenía un empleo apropiado,
cifra tres veces menor que la PEA urbana en esa condi-
210
ción (25,9%). Desde el punto de vista de género se ve
200
que el mayor porcentaje de ocupación apropiada está
ares
170
entre las mujeres urbanas (29,9%), lo que respondería a
Dól
150
su mayor presencia en el sector público, ubicado princi-
125
Hombre
palmente en los centros urbanos.
100
Mujer
El análisis de la condición de actividad de acuerdo con
Total
la identificación étnico-cultural y según el sexo de la po-
50
blación trabajadora muestra que, entre los años 2005 y
2011, pese a los avances para la PEA en su conjunto,
0
las brechas de desigualdad no se han modificado du-
2004 2005 2006 2007 2008 2009 2010 2011
rante ese período. Los colectivos más r
2012
ezagados son el
montubio y el indígena, ya que para diciembre de 2011
apenas 1 de cada 20 montubios se encuentra en esta
Fuente: INEC, Encuesta ENEMDUR de diciembre de 2005 a diciembre de 2011
condición (5,2%), y solamente el 7,4% de indígenas tiene
Elaboración: Unidad de Investigación Socio Ambiental UASB y CEPLAES
una ocupación apropiada. Con 10 puntos por encima
se ubican los afroecuatorianos (17,7%), y la situación es
más favorable entre la población mestiza (22,1%) y la
blanca (22,9%).
Ocupación apropiada por sexo y área, porcentaje sobre PEA:
Siguiendo la tendencia general, la población femenina
2005 - 2011
tiene una mayor representación que la masculina en la
ocupación apropiada, en casi todos los grupos étnico-
culturales. La excepción se sitúa entre las indígenas,
35
quienes se ubican muy por debajo (4,3%) con respec-
to a los hombres de su mismo pueblo o nacionalidad
(10,1%), reiterando la doble discriminación que viven en
29,1
30
la sociedad ecuatoriana, tanto por ser mujeres como por
Urbana
ser indígenas. Asimismo, se constata que el aumento de
25
23,7
Rural
la fuerza laboral que tiene un trabajo apropiado ha sido
más significativo entre las mujeres, en tanto la mejora
entre ellas ha sido mayor en términos proporcionales. El
20
caso más relevante se encuentra entre las afroecuatoria-
nas, cuyo acceso al empleo apropiado se ha multiplica-
Porcentaje
do por cuatro, pasando del 6,4% en el 2005 al 24,1%
15
13,5
en el 2011. Un factor que seguramente ha contribuido
10,8
a mejorar la inserción laboral de las trabajadoras es la
10
8,4
elevación del salario mínimo vital de las empleadas do-
7,9
mésticas, el cual ha sido equiparado con el de los demás
trabajadores.
5
2,1
1,8
Al desagregar por edad a la población económicamente
activa que tiene una ocupación apropiada se ha determi-
0
nado que el grupo menos favorecido es el de adolescen-
2005 Hombres
2005 Mujeres
2011 Hombres
2011 Mujeres
tes y jóvenes de entre 15 y 19 años, es decir, de aquellos
que por primera vez buscan trabajo, que no cuentan
Fuente: INEC, Encuesta ENEMDUR de diciembre de 2005 a diciembre de 2011.
Elaboración: Unidad de Investigación Socio Ambiental UASB y CEPLAES
con mayor calificación pues ni siquiera han concluido

ATLAS DE LAS DESIGUALDADES SOCIO-ECONÓMICAS DEL ECUADOR 123
Ocupación apropiada por etnicidad y sexo, porcentaje sobre PEA: 2005 y 2011
30
25,0
25,1
25
24,1
2005 Hombres
21,5
2005 Mujeres
20,1
20
2011 Hombres
2011 Mujeres
14,6
15
Porcentaje
11,7
10,5
10,1
9,7
10
7,9
8,2
6,9
5,6
5
4,3
4,4
2,7
1,6
0
Indígena
Blanco
Mestizo
Afroecuatoriano
Montubio*
Fuente: INEC, Encuesta ENEMDUR de diciembre de 2005 a diciembre de 2011.
Elaboración: Unidad de Investigación Socio Ambiental UASB y CEPLAES Fuente: INEC, Encuesta
Ocupación apropiada por sexo y edad, porcentaje sobre PEA: 2005 y 2011
35
30
25
2005 Hombres
20
2005 Mujeres
Porcentaje
15
2011 Hombres
2011 Mujeres
10
5
0
15 a 19
20 a 24
25 a 29
30 a 44
45 a 59
60 o más
Fuente: INEC, Encuesta ENEMDUR de diciembre de 2005 a diciembre de 2011.
Elaboración: Unidad de Investigación Socio Ambiental UASB y CEPLAES

ATLAS DE LAS DESIGUALDADES SOCIO-ECONÓMICAS DEL ECUADOR
la educación media, y que no tienen muchas opciones
Ocupación adecuada (no apropiada) por área,
laborales. Esa confluencia de factores les obliga a acep-
tar cualquier empleo, por lo general en condiciones de
porcentaje sobre PEA: 2005 - 2011
precariedad.
En cambio, entre los jóvenes de más edad se encuen-
50
tra que su inserción ha mejorado de forma sustancial,
45,7
en tanto se ha producido un enorme salto en el empleo
45
apropiado en el grupo de 25 a 29 años de edad, pues del
40,3
10% en el 2005 la cifra prácticamente se ha triplicado, en
40
el 2011 llega al 29%. Igualmente la presencia de jóvenes
38,4
de entre 20 y 24 años entre los ocupados apropiados se
35
ha multiplicado por tres, puesto que del 6,9% suben al
21,4% en el mismo período. Este cambio ha favorecido
30
sobre todo a los jóvenes urbanos, a aquellos que han
25,2
realizado estudios superiores y que se han incorporado
25
al aparato estatal de forma significativa.
Porcentaje
20
Al tomar en cuenta la variable de género se confirma
Urbana
una cierta ventaja de la PEA femenina en casi todos los
15
grupos de edad; sin embargo, los hombres de 25 a 29
Rural
años presentan un porcentaje algo mayor (30%) que el
10
de las mujeres (27,5%) en su acceso a una ocupación
apropiada. Estos datos constatan que en esta condición
5
de actividad se ha modificado la brecha generacional en
favor de la población juvenil, excepto en el caso de ado-
0
2005 2006 2007 2008 2009 2010 2011 2012
lescentes y jóvenes de entre 15 y 19 años.
Fuente: INEC, Encuesta ENEMDUR de diciembre de 2005 a diciembre de 2011.
Elaboración: Unidad de Investigación Socio Ambiental UASB y CEPLAES
(no apropiada)
En esta condición de actividad se ubican los trabajadores
que no se encuentran desempleados ni subempleados,
Subempleo por área, pocentaje sobre la PEA: 2005 - 2011
pero que no cuentan con todos los beneficios sociales y
condiciones laborales mínimas para que su ocupación
sea apropiada. Se trata de una condición laboral inter-
media en la que también los indicadores son superiores
80
entre la fuerza laboral urbana (45,7%) que entre la rural
Urbana
(38,4%). No obstante, el incremento del porcentaje de
70
Rural
trabajadores en esta condición es más acentuado entre
67,9
los que residen en el área rural, lo que ha permitido dis-
60
minuir la brecha con respecto al área urbana. Vale resal-
tar que esta tendencia es contraria a la observada en la
50
ocupación apropiada donde los logros se concentraron
50,5
en el área urbana y produjeron una mayor desigualdad.
40
En lo que respecta a las diferencias de género, se en-
39,8
Porcentaje
cuentra que en esta condición de actividad la PEA mas-
30
culina tiene mayor presencia que la femenina, y que las
desigualdades entre ellos permanecen a lo largo del
20
22,3
tiempo. Mientras en diciembre de 2005 el porcentaje de
hombres con ocupación adecuada estaba 15 puntos
10
por encima del observado entre las mujeres, en diciem-
bre de 2011 la distancia es aún mayor, pues alcanza 17
0
puntos porcentuales. Asimismo, la discriminación hacia
la población indígena no se ha corregido en este período,
2004 2005 2006 2007 2008 2009 2010 2011 2012
por lo que su acceso a un empleo mínimamente adecua-
do es de apenas el 31,1%; mientras éste supera el 43%
Fuente: INEC, Encuesta ENEMDUR de diciembre de 2005 a diciembre de 2011.
Elaboración: Unidad de Investigación Socio Ambiental UASB y CEPLAES
entre los demás grupos étnico culturales. La brecha se

ATLAS DE LAS DESIGUALDADES SOCIO-ECONÓMICAS DEL ECUADOR 125
Subempleo por sexo, porcentaje sobre la PEA: 2005 - 2011
60
55,2
50
45,9
40
37,5
Hombre
30
Porcentaje
27,8
Mujer
20
10
0
2005 2006 2007 2008 2009 2010 2011 2012
Fuente: INEC, Encuesta ENEMDUR de diciembre de 2005 a diciembre de 2011.
Elaboración: Unidad de Investigación Socio Ambiental UASB y CEPLAES
Subempleo por etnicidad y sexo, porcentaje sobre PEA: 2005 y 2011
90
2005 Hombres
80,8
80
2005 Mujeres
72,4
2011 Hombres
67,8
70
2011 Mujeres
60
54,3
52,8
49,5
48,8
50
47,5
47,3
44,2
43,4
41,2
40
Porcentaje
34,2
30,1
31,3
29,1
30
24,7
23,2
20
10
0
Indígena
Blanco
Mestizo
Afroecuatoriano
Montubio
NOTA: La categoría “montubio” el INEC la incluyó a partir de 2010
Fuente: INEC, Encuesta ENEMDUR de diciembre de 2005 a diciembre de 2011. Elaboración: Unidad de Investigación Socio Ambiental UASB y CEPLAES

ATLAS DE LAS DESIGUALDADES SOCIO-ECONÓMICAS DEL ECUADOR
ensancha más aún cuando se observa que solo el 18%
de mujeres indígenas se ubican en esta condición.
Desempleo por área, porcentaje sobre PEA: 2005 - 2011
9
La mayor debilidad estructural del mercado laboral ecua-
Urbana
toriano a lo largo del tiempo ha sido el elevado porcentaje
8
Rural
de subocupación o subempleo de la PEA. Aunque esta
7,6
tendencia continúa, la cifra ha bajado 18 puntos porcen-
7
tuales entre diciembre de 2005 (49,7%) y diciembre de
2011 (31,6%), en forma consistente con el incremento
6
de la fuerza laboral con ocupación apropiada o adecua-
da. Este resultado positivo no ha modificado las asime-
5,3
5
trías que colocan en desventaja a los trabajadores del
4,4
campo con respecto a los que habitan en las ciudades,
4
de manera que la distancia entre el subempleo rural y
Porcentaje
el urbano es de 28 puntos porcentuales, tanto en 2005
3
como en 2011, año en que más de la mitad de la PEA
2,8
rural (51%) se ubica en esta condición de actividad.
2
De igual manera permanecen inamovibles las inequida-
des de género en perjuicio de las mujeres; pues si bien
1
hay una declinación del subempleo tanto entre la PEA
masculina como entre la femenina, la desigualdad per-
0
siste a lo largo del período. Al concluir el año 2005, el
2005 2006 2007 2008 2009 2010 2011 2012
porcentaje de mujeres subempleadas era mayor en 9
puntos que la observada entre los hombres, y en diciem-
bre de 2011 era de 10 puntos. Es evidente la doble des-
Fuente: INEC, Encuesta ENEMDUR de diciembre de 2005 a diciembre de 2011.
Elaboración: Unidad de Investigación Socio Ambiental UASB y CEPLAES
ventaja que tienen las mujeres rurales, tanto por su per-
tenencia genérica como por residir en el campo, sector
que no ha contado con políticas específicas para atender
sus necesidades o para remontar las desigualdades so-
cioeconómicas.
Desempleo por sexo, porcentaje sobre PEA: 2005 - 2011
Similar situación se constata al desagregar el subempleo
de acuerdo con la pertenencia étnica cultural, más toda-
12
vía si se consideran las diferencias por género. Los resul-
tados muestran que no se han corregido las históricas
Urbana
desigualdades en el mercado de trabajo ecuatoriano, de
9,5
10
manera que la población indígena es la que reiterada-
Rural
9,0
mente aparece con una deficiente inserción laboral: casi
las tres cuartas partes de mujeres (72,4%) y casi la mi-
8
tad de hombres indígenas (48,8%) son subempleados.
Además, para este colectivo el descenso de la subocu-
6,2
pación entre 2005 y 2011 es de apenas 8 puntos, es
6
decir, 20 puntos porcentuales por debajo del promedio
4,8
4,7
nacional. Aunque en menor medida, el pueblo montu-
Porcentaje
bio también se encuentra en desventaja. En contraste,
4
3,4
la presencia de los afroecuatorianos en el subempleo ha
disminuido de forma notable, hasta casi igualarse con los
demás grupos étnico-culturales, lo que podría estar aso-
2
ciado a su ubicación mayoritaria en el área urbana, que
ha sido la principal beneficiaria de las políticas laborales
del actual gobierno.
0
2004 2005 2006 2007 2008 2009 2010 2011 2012
En lo que respecta al desempleo, si bien éste es más
Fuente: INEC, Encuesta ENEMDUR de diciembre de 2005 a diciembre de 2011.
Elaboración: Unidad de Investigación Socio Ambiental UASB y CEPLAES
bajo en el área rural (2,8%) que en la urbana (5,3%), ello

ATLAS DE LAS DESIGUALDADES SOCIO-ECONÓMICAS DEL ECUADOR 127
responde a que la desocupación es siempre menor entre
de las familias de buscar paliar la crisis con el trabajo de
vulnerables son los que han concluido el bachillerato o
los más pobres, que al no contar con otros recursos se
las mujeres, sino a la brecha estructural de género que
tienen estudios superiores, y más concretamente los
ve obligado a trabajar en cualquier actividad y condición,
históricamente las ha colocado en situación de desven-
trabajadores con una instrucción correspondiente a los
generalmente en trabajos informales por cuenta propia,
taja no solo para acceder sino para permanecer en el
primeros años de universidad. En cambio las personas
con muy bajos ingresos. Además, el desempleo es me-
mercado laboral.
analfabetas o con educación primaria por lo general no
nor en el campo porque es muy difícil que algún integran-
permanecen largo tiempo en el desempleo, pues al ser
te de una familia campesina no haya dedicado al menos
Históricamente también adolescentes y jóvenes han
pobres y carecer de protección social, se ven obliga-
una hora a alguna actividad productiva en la semana, en
sido los más excluidos en el mercado laboral y en-
dos a crear su propio empleo, casi siempre precario o
cuyo caso pasan a ser subempleados.
frentan mayores obstáculos para encontrar trabajo. en condiciones de subempleo. Estas cifras corroboran
De ahí que las mujeres alcancen cifras de desempleo
el planteamiento de que la juventud actual ha mejorado
Los efectos de la crisis internacional en el mercado la-
sumamente altas: 17,6% en el grupo de 15 a 19 años
sustancialmente su acceso a la educación, pero paradó-
boral se pueden apreciar en todos los indicadores, tanto
en 2005, elevándose al 22,2% para el 2011, cifra 5 ve-
jicamente ha disminuido su acceso al empleo (Hopenha-
por el estancamiento como por el declive de los proce-
ces más alta que la media nacional en ese mismo año
sos de mejora en la situación de los trabajadores. Claro
(4,5%) y que duplica a la de los hombres (8,9%) de la
yen 2004, Gentili 2011, Martínez 2006).
ejemplo de esa tendencia es la evolución del desempleo
misma edad. Cabe preguntarse por qué ha aumenta-
en el área urbana, el cual inicia en diciembre de 2005 con
do el desempleo en este grupo de edad. Una hipótesis
condición de actividad
el 7,6%, luego desciende hasta el 6,6% en el 2007, ten-
sería que buena parte de ellas trabajaban como em-
dencia que empieza a revertirse en el 2008 y se expande
pleadas domésticas en condiciones precarias y que
Los mapas que ilustran la ocupación apropiada dan
en 2009 hasta llegar al 8,4%, para finalmente recuperar-
debido a la elevación de los salarios y a los mayores
cuenta de la mejoría experimentada entre 2005 y 2011, y
se y descender al 5,3% en diciembre de 2011.
controles laborales han dejado de ser contratadas. muestran que ésta es mayor en las provincias donde se
Este segmento laboral ha disminuido del 4% al 3% en
Si bien el desempleo es superior entre las mujeres en
ubican las tres principales ciudades del país: Pichincha,
el período intercensal 2001 – 2010. Entre las mujeres
todo el período, se constata que en los años de la crisis
Guayas y Azuay. Este mejor desempeño guarda rela-
de 20 a 24 años también el desempleo es tres veces
se profundizaron las asimetrías de género en desmedro
ción con el hecho de que en ellas se concentra la mayor
mayor al promedio del país, y supera en 3 puntos al
de la población femenina. En el año 2008 la tasa de
masculino del mismo grupo de edad.
parte de empleados estatales o de gobierno que, por lo
desempleo entre las mujeres (9,5) duplicó a la de los
general, cuentan con nombramientos que les aseguran
hombres (4,7) Es preciso anotar que el más marcado
Al analizar la escolaridad de la PEA y su relación con el
estabilidad, acceso a la seguridad social, salarios y con-
desempleo femenino no solo obedece a la estrategia
desempleo entre 2005 y 2011, se encuentra que los más
diciones laborales apegadas a la ley.
Desempleo por escolaridad: 2005 y 2011
16
14
12
Urbana
Rural
10
8
Porcentaje
6
4,6
4
1,6
2
0,9
0,0
0
2 4 6 8 10 12 14 16 18 20 22
Años de estudio
Fuente: INEC, Encuesta ENEMDUR de diciembre de 2005 a diciembre de 2011.
Elaboración: Unidad de Investigación Socio Ambiental UASB y CEPLAES

ATLAS DE LAS DESIGUALDADES SOCIO-ECONÓMICAS DEL ECUADOR
Mapa 1-A
Ocupación apropiada, porcentaje sobre PEA, por provincias: 2005
CARCHI
ESMERALDAS
IMBABURA
ZONAS NO DELIMITADAS
ZONAS NO DELIMITADAS
SUCUMBIOS
PICHINCHA
GALAPAGOS
0 20 40
80
120 160
ZONAS NO DELIMITADAS
NAPO
Km
MANABI
ORELLANA
1:6.500.000
COTOPAXI
TUNGURAHUA
LOS RIOS
BOLIVAR
PASTAZA
CHIMBORAZO
GUAYAS
Leyenda
ZONAS NO DELIMITADAS
Límite provincial
CAÑAR
MORONA SANTIAGO
Sin información
21,5% - 33,7%
18,8% - 21,4%
AZUAY
18,3% - 18,7%
16,7% - 18,2%
15,5% - 16,6%
EL ORO
14,8% - 15,4%
ZAMORA CHINCHIPE
14,1% - 14,7%
7,7% - 14%
LOJA
200
100
´
5,2% - 7,6%
4,2% - 5,1%
0
200 Km
2,3% - 4,1%
1,5% - 2,2%
1:4.500.000
Fuentes: INEC, Censo de población 2005.
Información cartográfica: INEC, División político administrativa 2001.
Elaboración: Unidad de Investigación Socio Ambiental UASB y CEPLAES.

ATLAS DE LAS DESIGUALDADES SOCIO-ECONÓMICAS DEL ECUADOR 129
Mapa 1-B
Ocupación apropiada, porcentaje sobre PEA, por provincias: 2011
CARCHI
ESMERALDAS
IMBABURA
ZONA NO DELIMITADA
PICHINCHA
SUCUMBIOS
SANTO DOMINGO DE LOS TSACHILAS
GALAPAGOS
NAPO
0 25 50
100
150
200
ZONA NO DELIMITADA
Km
MANABI
ORELLANA
COTOPAXI
1:6.500.000
TUNGURAHUA
LOS RIOS
BOLIVAR
PASTAZA
CHIMBORAZO
GUAYAS
SANTA ELENA
ZONA NO DELIMITADA
CAÑAR
Leyenda
MORONA SANTIAGO
Límite provincial
GUAYAS
Sin información
AZUAY
16,4% - 33,7%
14,5% - 16,3%
14,3% - 14,4%
EL ORO
13,4% - 14,2%
ZAMORA CHINCHIPE
13,1% - 13,3%
12,9% - 13%
LOJA
200
100
´
11,8% - 12,8%
10,5% - 11,7%
0
200 Km
3,8% - 10,4%
3,7%
1:4.500.000
Fuentes: INEC, Censo de población 2011.
Información cartográfica: INEC, División político administrativa 2010.
Elaboración: Unidad de Investigación Socio Ambiental UASB y CEPLAES.

ATLAS DE LAS DESIGUALDADES SOCIO-ECONÓMICAS DEL ECUADOR
Mapa 2-A
Ocupación adecuada (no apropiada), porcentaje sobre PEA, por provincias: 2005
CARCHI
ESMERALDAS
IMBABURA
ZONAS NO DELIMITADAS
ZONAS NO DELIMITADAS
SUCUMBIOS
PICHINCHA
GALAPAGOS
0 20 40
80
120 160
ZONAS NO DELIMITADAS
NAPO
Km
MANABI
ORELLANA
1:6.500.000
COTOPAXI
TUNGURAHUA
LOS RIOS
BOLIVAR
PASTAZA
CHIMBORAZO
GUAYAS
ZONAS NO DELIMITADAS
Leyenda
CAÑAR
MORONA SANTIAGO
Límite provincial
Sin información
AZUAY
55,3% - 61,7%
51,2% - 55,2%
50,3% - 51,1%
EL ORO
48,3% - 50,2%
ZAMORA CHINCHIPE
45,4% - 48,2%
38,4% - 45,3%
LOJA
200
100
´
36,5% - 38,3%
32,5% - 36,4%
0
200 Km
18,2% - 32,4%
15,2% - 29,4%
1:4.500.000
Fuentes: INEC, Censo de población 2005.
Información cartográfica: INEC, División político administrativa 2001.
Elaboración: Unidad de Investigación Socio Ambiental UASB y CEPLAES.

ATLAS DE LAS DESIGUALDADES SOCIO-ECONÓMICAS DEL ECUADOR 131
Mapa 2-B
Ocupación adecuada (no apropiada), porcentaje sobre PEA, por provincias: 2011
CARCHI
ESMERALDAS
IMBABURA
ZONA NO DELIMITADA
PICHINCHA
SUCUMBIOS
SANTO DOMINGO DE LOS TSACHILAS
GALAPAGOS
NAPO
0 25 50
100
150
200
ZONA NO DELIMITADA
Km
MANABI
ORELLANA
COTOPAXI
1:6.500.000
TUNGURAHUA
LOS RIOS
BOLIVAR
PASTAZA
CHIMBORAZO
GUAYAS
SANTA ELENA
ZONA NO DELIMITADA
CAÑAR
Leyenda
MORONA SANTIAGO
Límite provincial
GUAYAS
Sin información
AZUAY
55,3% - 61,7%
51,2% - 55,2%
50,3% - 51,1%
EL ORO
48,3% - 50,2%
ZAMORA CHINCHIPE
45,4% - 48,2%
38,4% - 45,3%
LOJA
200
100
´
36,5% - 38,3%
32,5% - 36,4%
0
200 Km
29,5% - 32,4%
15,2% - 29,4%
1:4.500.000
Fuentes: INEC, Censo de población 2011.
Información cartográfica: INEC, División político administrativa 2010.
Elaboración: Unidad de Investigación Socio Ambiental UASB y CEPLAES.

ATLAS DE LAS DESIGUALDADES SOCIO-ECONÓMICAS DEL ECUADOR
Mapa 3-A
Desempleo, porcentaje sobre PEA, por provincias: 2005
CARCHI
ESMERALDAS
IMBABURA
ZONAS NO DELIMITADAS
ZONAS NO DELIMITADAS
SUCUMBIOS
PICHINCHA
GALAPAGOS
0 20 40
80
120 160
ZONAS NO DELIMITADAS
NAPO
Km
MANABI
ORELLANA
1:6.500.000
COTOPAXI
TUNGURAHUA
LOS RIOS
BOLIVAR
PASTAZA
CHIMBORAZO
GUAYAS
ZONAS NO DELIMITADAS
Leyenda
CAÑAR
MORONA SANTIAGO
Límite provincial
Sin información
2,7% - 2,9%
AZUAY
3% - 3,1%
3,2% - 3,8%
EL ORO
3,9% - 4%
4,1% - 4,4%
ZAMORA CHINCHIPE
4,5% - 4,6%
4,7% - 4,9%
200
100
´
LOJA
5% - 6,1%
0
200 Km
6,2% - 6,9%
7% - 9,8%
1:4.500.000
Fuentes: INEC, Censo de población 2005.
Información cartográfica: INEC, División político administrativa 2001.
Elaboración: Unidad de Investigación Socio Ambiental UASB y CEPLAES.

ATLAS DE LAS DESIGUALDADES SOCIO-ECONÓMICAS DEL ECUADOR 133
Mapa 3-B
Desempleo, porcentaje sobre PEA, por provincias: 2011
CARCHI
ESMERALDAS
IMBABURA
ZONA NO DELIMITADA
PICHINCHA
SUCUMBIOS
SANTO DOMINGO DE LOS TSACHILAS
GALAPAGOS
NAPO
0 25 50
100
150
200
ZONA NO DELIMITADA
Km
MANABI
ORELLANA
COTOPAXI
1:6.500.000
TUNGURAHUA
LOS RIOS
BOLIVAR
PASTAZA
CHIMBORAZO
GUAYAS
SANTA ELENA
ZONA NO DELIMITADA
Leyenda
CAÑAR
MORONA SANTIAGO
Límite provincial
Sin información
GUAYAS
0,7% - 1,1%
AZUAY
1,2% - 3,1%
3,2% - 3,8%
EL ORO
3,9% - 4%
4,1% - 4,4%
ZAMORA CHINCHIPE
4,5% - 4,6%
LOJA
4,7% - 4,9%
200
100
´
5% - 6,1%
0
200 Km
6,2% - 6,9%
7% - 9,8%
1:4.500.000
Fuentes: INEC, Censo de población 2011.
Información cartográfica: INEC, División político administrativa 2010.
Elaboración: Unidad de Investigación Socio Ambiental UASB y CEPLAES.

ATLAS DE LAS DESIGUALDADES SOCIO-ECONÓMICAS DEL ECUADOR
Mapa 4-A
Subempleo, porcentaje sobre PEA, por provincias: 2005
CARCHI
ESMERALDAS
IMBABURA
ZONAS NO DELIMITADAS
ZONAS NO DELIMITADAS
SUCUMBIOS
PICHINCHA
GALAPAGOS
0 20 40
80
120 160
ZONAS NO DELIMITADAS
NAPO
Km
MANABI
ORELLANA
1:6.500.000
COTOPAXI
TUNGURAHUA
LOS RIOS
BOLIVAR
PASTAZA
CHIMBORAZO
GUAYAS
ZONAS NO DELIMITADAS
Leyenda
CAÑAR
MORONA SANTIAGO
Límite provincial
Sin información
AZUAY
33,2% - 35,4%
35,5% - 37,5%
37,6% - 45,5%
EL ORO
45,6% - 55,7%
ZAMORA CHINCHIPE
55,8% - 57,1%
57,2% - 59,7%
LOJA
200
100
´
59,8% - 61,9%
62% - 63%
0
200 Km
63,1% - 65%
65,1% - 74,4%
1:4.500.000
Fuentes: INEC, Censo de población 2005.
Información cartográfica: INEC, División político administrativa 2001.
Elaboración: Unidad de Investigación Socio Ambiental UASB y CEPLAES.

ATLAS DE LAS DESIGUALDADES SOCIO-ECONÓMICAS DEL ECUADOR 135
Mapa 4-B
Subempleo, porcentaje sobre PEA, por provincias: 2011
CARCHI
ESMERALDAS
IMBABURA
ZONA NO DELIMITADA
PICHINCHA
SUCUMBIOS
SANTO DOMINGO DE LOS TSACHILAS
GALAPAGOS
NAPO
0 25 50
100
150
200
ZONA NO DELIMITADA
Km
MANABI
ORELLANA
COTOPAXI
1:6.500.000
TUNGURAHUA
LOS RIOS
BOLIVAR
PASTAZA
CHIMBORAZO
GUAYAS
SANTA ELENA
ZONA NO DELIMITADA
Leyenda
CAÑAR
MORONA SANTIAGO
Límite provincial
GUAYAS
Sin información
AZUAY
17,5%
17,6% - 37,5%
37,6% - 45,5%
EL ORO
45,6% - 55,7%
ZAMORA CHINCHIPE
55,8% - 57,1%
57,2% - 59,7%
LOJA
200
100
´
59,8% - 61,9%
62% - 63%
0
200 Km
63,1% - 65%
65,1% - 74,4%
1:4.500.000
Fuentes: INEC, Censo de población 2011.
Información cartográfica: INEC, División político administrativa 2010.
Elaboración: Unidad de Investigación Socio Ambiental UASB y CEPLAES.

ATLAS DE LAS DESIGUALDADES SOCIO-ECONÓMICAS DEL ECUADOR
De otro lado, se observa que en la Sierra central se
Cuadro 1
sitúan los menores porcentajes de fuerza laboral con
Desempleo por discapacidad permanente, % sobre la PEA: 2010
empleo apropiado y adecuado, en tanto estos territo-
rios tienen una alta presencia de población campesina
Con discapacidad
Sin discapacidad
Total
e indígena, es decir que sufren mayor discriminación en
el mercado de trabajo. En cuanto al empleo adecuado
N° %
N° %
N° %
(no apropiado) se ve que éste es mayor en la Costa
14,174
5,1
287,821
5,4
301,995
5,4
tanto en el año 2005 como en el 2011, lo que significa
que una importante proporción de la PEA del litoral no
Fuente: INEC, Censo de Población y Vivienda, 2010.
Elaboración: Unidad de Investigación Socio Ambiental UASB y CEPLAES
está subempleada ni desempleada, pero que tampoco
cuenta con todos los requisitos para ubicarse dentro de
la fuerza laboral con ocupación apropiada.
Aunque el desempleo ha disminuido de forma significa-
Empleo y personas con
tiva en los últimos años, persisten diferencias regionales
discapacidad
Por la misma razón se observa que, a pesar de las
que ubican a la Costa con las tasas más altas de des-
mejoras entre 2005 y 2011, el subempleo se concen-
ocupación; mientras las provincias serranas (Cotopaxi, De acuerdo con el Censo de población de 2010, del total
tra en la Sierra, particularmente en las provincias de
Bolívar, Chimborazo, Tungurahua), y las amazónicas son
de la población nacional el 5,6% (816.156) son personas
Bolívar, Chimborazo y Cañar. También las provincias
las de menor desocupación. Ello se explica porque di-
que han tenido discapacidad permanente por más de
de la Amazonía aparecen con elevados porcentajes
chos territorios tienen una mayor población rural (38% la
un año. De la PEA total del país, el 5% corresponde a
de subempleo, asociados con la ruralidad y con ma-
personas con discapacidad. Es probable que esta cifra
yor porcentaje de población indígena. El caso de Su-
Sierra y 67% la Amazonía) con altas tasas de pobreza.
se haya incrementado como resultado de la disposición
cumbíos es una excepción, ya que al ser una provincia
Por tanto no pueden pasar mucho tiempo sin trabajo,
del Código de Trabajo que a partir de 2010 establece la
petrolera tiene un menor subempleo, a la vez que un
laboran en la parcela familiar para la subsistencia o se
obligación de contratar a personas con discapaci-
mayor empleo apropiado y adecuado en los términos
ven obligados a realizar cualquier actividad, generalmen-
dad en al menos el 4% del total de trabajadores de la
considerados en este estudio.
te como subempleados y con muy bajos ingresos.
empresa. Sin embargo, no es posible determinar el incre-
25
19,3
20
15
13,2
12,3
Hombre
Mujer
Porcentaje
10
8,7
5
0
2001 2010
Fuente: INEC, Censo de Población y Vivienda, 2001 y 2010.
Elaboración: Unidad de Investigación Socio Ambiental UASB y CEPLAES

ATLAS DE LAS DESIGUALDADES SOCIO-ECONÓMICAS DEL ECUADOR 137
mento puesto que no existe información comparable en
bido a su discapacidad. Por tanto, no son considerados
Entre el censo de 2001 y 2010 se observa un importan-
fuentes anteriores.
como desempleados de acuerdo con la definición con-
te incremento de la población de más de 15 años que
vencional que incluye a las personas que buscan empleo
se encuentra afiliada al seguro social, pues el porcentaje
De los que están en edad de trabajar, el 35,3% de per-
y no lo encuentran, o las que dejaron de buscarlo pero
crece 7 puntos entre los hombres y casi 5 puntos entre
sonas con discapacidad forma parte de la PEA, cifra 12
quisieran trabajar.
las mujeres, manteniéndose la desventaja para la pobla-
puntos por debajo del porcentaje de personas sin disca-
ción femenina. Ello se explica porque una proporción im-
pacidad (47,4). Esta diferencia se explicaría tanto por las
portante de mujeres no participan en el mercado laboral
mayores dificultades o discriminación que enfrentan las
debido a las tareas domésticas y de cuidado que deben
personas con discapacidad para acceder al derecho al
Seguridad social y jubilación:
asumir, y a que todavía no se ha efectivizado el derecho
trabajo, como por el impedimento de hacerlo cuando se
progresivo a la seguridad social que manda la Constitu-
trata de discapacidades graves. A la pregunta sobre las
ción para quienes tengan a su cargo el trabajo familiar no
razones por las que no trabajaron en la última semana,
remunerado (Art. 333).
244.038 personas señalan que no lo hicieron porque “les
Conforme al mandato constitucional sobre el derecho a
impide su incapacidad”, lo que significa que el 46,8% de
un trabajo estable, justo y digno, y que reconoce que
Si se centra el análisis en la población económicamente
personas con discapacidad permanente y en edad de
la seguridad social es “un derecho universal e irrenun-
activa (PEA), el crecimiento es aún mayor pues es de
trabajar no lo hacen.
ciable de todas las personas trabajadoras” (Art. 34), se
alrededor de 10 puntos: del 24,3% de mujeres que eran
han impulsado algunas políticas encaminadas a ampliar
afiliadas en 2001 se sube al 34,2% en 2010, y la tasa
En lo que respecta al desempleo, no se registran dife-
la cobertura y los beneficios de la seguridad social. La
entre los hombres afiliados aumenta 12 puntos pues del
rencias significativas entre el porcentaje observado entre
política 6.1 del Plan Nacional para el Buen Vivir 2009-
23,1% pasa al 33,2% en el mismo período. Práctica-
las personas con discapacidad (5,1%) y las personas sin
2013 se propone “generar condiciones dignas para el
mente se ha cerrado la brecha de género entre la fuerza
discapacidad (5,4%). Este hecho se puede explicar por
trabajo y velar por el cumplimiento de los derechos la-
laboral en este aspecto.
las medidas adoptadas por el gobierno para favorecer la
borales” (PNBV, política 6.1). Las acciones desarrolladas
incorporación al mercado laboral de las personas con al-
para lograrlo han conseguido mejorar las condiciones de
En lo que respecta a la seguridad social, se repiten las
guna discapacidad permanente; pero también a que casi
trabajo, como es el acceso a la seguridad social, particu-
inequidades en detrimento del sector rural. Si bien el
la mitad de ellos (46,8%) señala que no busca trabajo de-
larmente de la fuerza laboral asalariada.
seguro social campesino –creado en 1968 y regulado
40
34,2
35
33,2
30
24,3
25
21,1
Hombre
20
Mujer
Porcentaje
15
10
5
0
2001
2010
Fuente: INEC, Censo de Población y Vivienda, 2001 y 2010. Elaboración: Unidad de Investigación Socio Ambiental UASB y CEPLAES

ATLAS DE LAS DESIGUALDADES SOCIO-ECONÓMICAS DEL ECUADOR
25
21,8
20,8
20
2001 Mujeres
15,8
16,1
15,1
2001 Hombres
15
14,8 14,5
2010 Mujeres
12,5
2010 Hombres
11,2
Porcentaje
10
9,4
9,5
8,9
8,5
7,3
5,9
5
4,7
3,6
1,8
0
Indígena
Mestizo Montubio Blanco Afroecuatoriano
Fuente: INEC, Censo de Población y Vivienda, 2001 y 2010.
Elaboración: Unidad de Investigación Socio Ambiental UASB y CEPLAES
Personas de 65 y más años que reciben jubilación por área: 2001 y 2010
25
19,1
20
Urbana
Rural
15
11,1
Porcentaje
10
4,1
5
2,6
0
2001
2010
Fuente: INEC, Censo de Población y Vivienda, 2001 y 2010.
Elaboración: Unidad de Investigación Socio Ambiental UASB y CEPLAES

ATLAS DE LAS DESIGUALDADES SOCIO-ECONÓMICAS DEL ECUADOR 139
mediante ley en 1981– acoge a la población rural y a los
En concordancia con las desigualdades en el ac-
pescadores artesanales que pertenecen a organizacio-
ceso a la seguridad social, la población rural es la
nes populares que se afilian al sistema, los campesinos
Las personas de 65 o más años que reciben jubi-
más desprotegida, pues para 2010 apenas el 4,1%
que acceden a este beneficio solo constituyen el 3,3%
lación o pensiones en el Ecuador, apenas llega al
recibe una jubilación o renta. También las mujeres
del total de personas que cuentan con seguridad so-
13,1% de acuerdo con el Censo de 2010, a pesar
están en desventaja, pues solo el 9,9% de la po-
cial (Censo, 2010). Además de las desigualdades que
del incremento de casi 6 puntos con relación a la cifra
blación femenina de 65 o más años está jubilada.
afectan a los campesinos, se mantienen las discrimi-
(7,6%) obtenida de la misma fuente en el 2001. Si
Asimismo, son los pueblos y nacionalidades indí-
naciones hacia los más jóvenes, la población indígena
bien un porcentaje de este grupo de población puede
genas los que menos cuentan con este beneficio,
y las mujeres.. En ellas confluyen todas estas exclusio-
aún estar laborando y contar con seguridad social,
pues apenas un 2,5% tienen jubilación. Se observa
nes colocándolas en una situación de desigualdad muy
es evidente la desprotección en que se encuentra la
además que a pesar del incremento observado en
acentuada, tal como lo muestran las cifras de población
mayor parte de la población adulta mayor del país, en
el período intercensal para la PEA en su conjunto
afiliada de acuerdo con el sexo y la pertenencia étni-
términos de contar con una pensión, con un seguro
–sobre todo en el área urbana– este indicador casi
co-cultural, las cuales señalan a las mujeres indígenas
de salud y con los demás beneficios sociales que tie-
no creció, pues en el 2001 solo se ubicaba un me-
como las más discriminadas.
nen los jubilados.
dio punto por debajo (2%).
Personas de 65 y más años que reciben jubilación por etnicidad - 2001 y 2010
16
14,2
14
12
10
Indígena
8,5
8,1
Afrodescendiente
8
Resto del país
Porcentaje
6
5,0
4
2,5
2,0
2
0
2001
2010
Fuente: INEC, Censo de Población y Vivienda, 2001 y 2010.
Elaboración: Unidad de Investigación Socio Ambiental UASB y CEPLAES

ATLAS DE LAS DESIGUALDADES SOCIO-ECONÓMICAS DEL ECUADOR
CONCLUSIONES: LOGROS Y DESAFIÓS
En el período comprendido entre diciembre de 2005 y
tante, esta cifra obedecería también al alto porcentaje
diciembre de 2011 se han producido cambios y me-
(48,6) que no buscan empleo debido a que les impide
joras significativas en las condiciones de trabajo de las
su discapacidad.
y los trabajadores en su conjunto, que se expresan en
un sostenido descenso del subempleo, el incremento
Las desigualdades debido a la pertenencia étnico-
cultural no se han modificado, de manera que la po-
del porcentaje de trabajadores con ocupación apropia-
blación indígena es la de mayor discrimen en el mer-
da y adecuada, y el declive del desempleo.
cado laboral, seguida por el pueblo montubio y por
Los ingresos laborales reales, tanto de la PEA asala-
los afroecuatorianos. Así lo muestran los indicadores
riada como de los trabajadores independientes se han
sobre condición de actividad, ingresos laborales y se-
incrementado de forma progresiva durante el período
guridad social.
estudiado, tanto como resultado de las políticas labo-
La inserción laboral de los jóvenes de entre 25 y 29
rales adoptadas por el actual gobierno, como por el
años ha mejorado notablemente. Sin embargo las
mejoramiento de las condiciones económicas del país,
mayores desventajas la enfrentan los adolescentes
a pesar de un cierto estancamiento en 2008 y 2009,
entre 15 y 19 años de edad, grupo que demanda
debido a la crisis financiera internacional.
una atención especial, pues son los que abandonan
Hay un incremento de población que cuenta con segu-
los estudios, son trabajadores primerizos que en-
ridad social, sobre todo de la PEA. Aunque en menor
frentan múltiples obstáculos para conseguir empleo,
medida, el número de personas de más de 65 años
y que generalmente trabajan en condiciones de alta
que tienen jubilación también ha crecido; sin embargo
precariedad.
aún son bajos los porcentajes de población que cuen-
Las brechas de desigualdad por razones de género
ta con estos beneficios sociales.
persisten en detrimento de las mujeres, puesto que el
desempleo y el subempleo es mayor entre ellas; mien-
Estos avances se han producido más en el área urba-
tras la ocupación adecuada (no apropiada), los ingre-
na que en la rural, dando como resultado la permanen-
sos laborales, el acceso a la seguridad social y a la jubi-
cia e, incluso, el ensanchamiento de las desigualdades
lación es menor. Los indicadores para la PEA femenina
entre las dos áreas de residencia. Si bien el desempleo
solo son mejores entre la fuerza laboral con ocupación
es mayor en el área urbana, ello se explica por las ca-
apropiada, lo que guarda relación con la mayor pre-
racterísticas propias del campo y la mayor pobreza en
sencia de mujeres en el sector público.
el sector rural que determinan que quienes allí residen
no puedan pasar mucho tiempo sin trabajo y realicen

La confluencia de varias exclusiones profundizan las
cualquier labor para asegurar su súpervivencia. Por es-
desigualdades. De esa manera se encuentra que el
tas mismas razones es menor el desempleo entre los
colectivo con mayor discriminación son las mujeres in-
indígenas, y en la Sierra y Amazonía.
dígenas jóvenes, más aún si residen en el área rural.
Las personas con discapacidad tienen una participa-

Cerrar las brechas de desigualdad plantea el reto de
ción importante en la PEA, y presentan una tasa de
pasar de políticas universales hacia políticas específi-
desempleo similar que las personas sin discapacidad,
cas orientadas a superar las históricas discriminacio-
lo que respondería a la política de acción afirmativa
nes en el mercado laboral, y a garantizar el derecho al
establecida por el actual gobierno para la inserción la-
trabajo justo y digno a toda la población, en concor-
boral de quienes tienen alguna discapacidad. No obs-
dancia con el mandato constitucional.


ATLAS DE LAS DESIGUALDADES SOCIO-ECONÓMICAS DEL ECUADOR 141


ATLAS DE LAS DESIGUALDADES SOCIO-ECONÓMICAS DEL ECUADOR


ATLAS DE LAS DESIGUALDADES SOCIO-ECONÓMICAS DEL ECUADOR 143
Trabajo
infantil


ATLAS DE LAS DESIGUALDADES SOCIO-ECONÓMICAS DEL ECUADOR
Trabajo infantil
Por María Gloria Barreiro
El Estado adoptará, entre otras, las siguientes medidas
que aseguren a las niñas, niños y adolescentes: Protección
especial contra cualquier tipo de explotación laboral o
económica. Se prohíbe el trabajo de menores de quince años,
y se implementarán políticas de erradicación progresiva del
trabajo infantil.
(Constitución de la República del Ecuador. Art. 46, Lit. 2)
En esta sección se presenta una caracterización El trabajo infantil en el Ecuador: y asistencia técnica. Esta instancia establece las priori-
de la situación del trabajo infantil en el Ecuador,
institucionalidad, normativa y
dades nacionales en términos de trabajo infantil, define y
empezando por la descripción del marco insti-
política pública
coordina acciones estratégicas y delimita los roles y fun-
tucional y las competencias en el sector público
ciones de cada institución.
para abordar la problemática. El análisis de las cifras se
El Ecuador ha realizado importantes esfuerzos por erra-
centra en la población entre 5 y 15 años. Se excluyeron
En esta misma línea de trabajo, el MRL impulsó la confor-
dicar el trabajo infantil, lo que se refleja en la disminución
los datos correspondientes a adolescentes de 16 y 17
mación de la mesa productiva para la prevención y erra-
de brechas, especialmente en su magnitud en el sector
años, pues están en edad permitida de ingreso al em-
dicación del trabajo infantil como un espacio de diálogo
rural y entre la población indígena; así como entre los
pleo y su inserción laboral se analiza en el estudio sobre
y coordinación interinstitucional para apoyar la construc-
niños que solamente trabajan y no estudian.
empleo.
ción de políticas públicas con los gremios productivos
En términos de regulaciones, el país cuenta con un del país. Participan en ella, la Cámara de Agricultura y
El análisis se focaliza en los principales indicadores que
marco normativo claro con relación al trabajo infantil: la
las asociaciones nacionales de ganaderos, madereros,
dan cuenta del comportamiento y evolución del trabajo
Constitución lo prohíbe explícitamente para los menores
productores de palma africana, exportadores de banano
infantil en el periodo intercensal 2001-2010 y aborda las
de 15 años, lo establece como situación excepcional
y flores, y la cámara de la construcción.
principales tendencias, que caracterizan la problemática
para los adolescentes mayores de 15 y dispone como
El MRL también impulsa la Red de empresas por un
en los últimos 10 años, así como los cambios produci-
una obligación del Estado la implementación de progra-
Ecuador libre de Trabajo Infantil que tiene como objetivo
dos. Los indicadores seleccionados para el análisis son:
mas de erradicación progresiva. El Código de la Niñez y
comprometer a las empresas para que ejecuten accio-
la Adolescencia, vigente desde el año 2003, recoge en
- Magnitud del trabajo infantil (número y proporción de
nes de responsabilidad social encaminadas a erradicar
regulaciones específicas los instrumentos internaciona-
niños que trabajan)
el trabajo infantil en toda su cadena de valor. Tiene bajo
les de los cuales el país es signatario: los convenios de
- Trabajo infantil por área de residencia (urbano/rural) y
su responsabilidad el sistema nacional de inspecciones,
OIT 138 (sobre edad mínima) y 182 (peores formas).
provincia
que recientemente reorganizó su funcionamiento y elevó
- Trabajo infantil y edad, por sexo y pertenencia étnica
En relación con las competencias institucionales, el Mi-
el número de inspectores de 22 a más de 200.
- Trabajo infantil y educación
nisterio de Relaciones Labores (MRL) es la instancia rec-
El MIES/INFA1, por su parte, tiene como responsabili-
- Trabajo infantil y rama de producción
tora en lo que a trabajo infantil se refiere. Desde 2009
dad la organización del sistema nacional de protección
funciona en el Ecuador la mesa interinstitucional político-
especial, con el objetivo de restituir los derechos de ni-
El estudio concluye con la identificación de los más im-
técnica que agrupa a instituciones públicas con compe-
portantes desafíos que el país todavía enfrenta para ce-
tencia en el tema; es liderada por el MRL y convoca a
rrar las brechas que la problemática del trabajo infantil
instituciones privadas y de la cooperación internacional
1 Al momento de producir este reporte, INFA formalmente dejó de existir como instituto
adscrito al MIES, a finales del mes de diciembre el 2012. Sus competencias serán
requiere.
que participan como organismos de consulta, asesoría
integradas a una nueva estructura institucional del MIES.

ATLAS DE LAS DESIGUALDADES SOCIO-ECONÓMICAS DEL ECUADOR 145
ños, niñas y adolescentes, entre los que se prioriza a
Cuadro 1
trabajadores y trabajadoras.
Niños y niñas de 15 años que trabajan: 2001 y 2010
En términos de política pública, la eliminación del trabajo
infantil está incorporada en los objetivos y metas del Plan
2001
2010
Nacional de Desarrollo 2007-2010 (Senplades 2007), in-
Categoría
cluyendo la erradicación de la mendicidad infantil y en el

%

%
Plan Nacional para el Buen Vivir 2009-2013, en el que se
prioriza la reducción del porcentaje de niños que trabajan
Trabajan 180.509
6,6
116.443
3,5
y no estudian.
No trabajan
2.567,710
93,4
3.241,177
96,5
El gobierno ecuatoriano ha impulsado algunas líneas es-
pecíficas de política pública para la prevención y erradi-
Total 2.748,219
100,0
3.357,620
100,0
cación del trabajo infantil, entre las que se cuentan como
prioritarias, la eliminación del trabajo infantil en botaderos
Fuente: INEC, Censo de Población y Vivienda 2001 y 2010.
de basura para 2011. Este hito constituye un hecho in-
Elaboración: Unidad de Información Socio Ambiental UASB y CEPLAES
édito en la región, pues se trata de la primera experiencia
en la que se alcanzó la erradicación completa del tra-
bajo infantil en una actividad económica. Así mismo, el
gobierno nacional priorizó la erradicación del trabajo in-
Medición del trabajo infantil:
Con las limitaciones de subregistro que pudieran conte-
fantil en mercados, camales y terminales terrestres para
Las cifras y su complejidad
ner los censos, constituyen de todas maneras, una fuen-
2012-2013. En el momento actual, se logró ya la erradi-
te de información privilegiada que permite desagregar la
cación del trabajo infantil en camales.
El trabajo infantil se refiere a la participación de niños,
información territorialmente por una parte y analizar al-
niñas y adolescentes en las actividades económicas,
gunas variables clave que caracterizan la problemática o
Por otra parte, desde 2007, el gobierno nacional em-
sean éstas remuneradas o no. El SIISE en Ecuador es-
que están asociadas a ella como se verá en esta sección.
pieza a trabajar en torno de la erradicación de la men-
tablece como criterio para la identificación de niños tra-
dicidad infantil, entendiéndola como una forma de ex-
bajadores, a niños, niñas y adolescentes que en la en-
plotación laboral de los niños y propone su eliminación
trevista declararon haber trabajado al menos una hora
Caracterización del trabajo
para 2013. Desde este año, el MIES/INFA en alianza con
durante la semana de referencia (la semana anterior a la
infantil en el Ecuador
gobiernos locales, organizaciones comunitarias, ONG y
encuesta o censo), en la producción de bienes o servi-
la DINAPEN han realizado regularmente una campaña
cios, de acuerdo a la definición del sistema de cuentas
Los indicadores seleccionados para el análisis son mag-
nacional anual que, aunque no cuenta con cifras pre-
nacionales, por lo que el trabajo doméstico en el propio
nitud del trabajo infantil, género, etnia, edad, área geográ-
cisas sobre el número de niños prevenidos o retirados
hogar no es incluido.
fica, rama de actividad y educación. En su conjunto, esta
de la mendicidad, ha producido una visible reducción
información permite tener una idea clara de la situación
del problema y una concientización en la ciudadanía al
Es posible, por lo tanto, recuperar información sobre de trabajo infantil en el país, analizar las principales ten-
respecto.
trabajo infantil de las encuestas de hogares, de empleo
dencias y continuidades, así como los cambios produci-
y subempleo y de los censos nacionales. Estos instru-
Finalmente, el INFA ha desarrollado desde hace más
dos en el periodo intercensal y aportar a la identificación
mentos enfrentan algunos límites para capturar la in-
de una década una serie de programas y modalidades
de brechas y líneas de política pública para superarlas.
formación sobre trabajo infantil que tienen que ver, por
dirigidas a superar barreras de acceso a la educación;
ejemplo, con la idea que tienen las familias sobre el tema.
apoyar el sostenimiento de niños en riesgo y trabajado-
No en pocas ocasiones el trabajo que realizan los niños/
res en el sistema educativo; reinsertar a los niños tra-
En la actualidad trabajan en el Ecuador 116.443 niños,
as, se confunde con trabajo doméstico o “ayuda en
bajadores en el sistema, y erradicar las peores formas
niñas y adolescentes de entre 5 y 15 años. Esto significa
casa” por lo que el trabajo infantil se subregistra. En 2006
de trabajo infantil (mendicidad, ladrilleras, basurales,
que la magnitud del trabajo infantil disminuyó en el perio-
se realizó una encuesta especializada que captura mayor
minas, por ejemplo).
do intercensal del 6,6%, al 3,5%.
y mejor información, sin embargo para poder hacer una
Estas iniciativas se encuentran en la actualidad o en pro-
comparación el presente análisis se basa en los censos
Esta disminución del trabajo infantil tiene su correlato en
ceso de transferencia al Ministerio de Educación (en el
de 2001 y 2010. Es necesario advertir que los resultados
un aumento en el acceso a la educación, que se traduce
caso de las modalidades educativas) o de re-concep-
obtenidos difieren de los arrojados por las encuestas de
en incremento de la matrícula y una disminución de niños
tualización, como parte de la reorganización interna del
hogares y de empleo, al tratarse evidentemente de ins-
y niñas en edad escolar que se encuentran fuera del sis-
Ministerio de Inclusión Económica y Social (MIES).
trumentos de naturaleza distinta.
tema educativo.

ATLAS DE LAS DESIGUALDADES SOCIO-ECONÓMICAS DEL ECUADOR
Niños y niñas de 15 años que trabajan, por área: 2001 y 2010
El trabajo infantil en el Ecuador continúa siendo propor-
cionalmente mayor en el sector rural, que en el urbano;
12
y su magnitud todavía superior al promedio nacional. Sin
10,5
embargo, la brecha se ha reducido significativamente
entre 2001 y 2010. De hecho, la mayor reducción del
10
trabajo infantil se produce en el sector rural: mientras en
2001
2001, el 10,5% de todos los niños y niñas rurales traba-
2010
jaban, esta cifra se reduce al 5,5% en 2010.
8
Las provincias que mayor incidencia de trabajo infantil
6,6
presentan, tanto en 2001 como en 2010, son las pro-
6
5,5
vincias de la Amazonía, seguidas por las provincias de la
Porcentaje
Sierra. En términos de números absolutos, sin embar-
go, la Sierra concentra el mayor número de niños y niñas
3,8
4
3,5
que trabajan, porque tienen una población mayor que la
región amazónica y por el peso que tiene el sector rural
2,4
en relación con la Costa, región que a pesar de ser más
2
poblada, concentra un menor número de niños y niñas
trabajadores.
Al ser el trabajo infantil fundamentalmente rural en el
0
Ecuador, la rama que más concentra mano de obra in-
Rural
Urbano
Nacional
fantil es la agricultura. Su peso específico ha disminuido,
Fuente: INEC, Censo de Población y Vivienda 2001 y 2010.
sin embargo, entre 2001 y 2010 del 57 al 36%. Conti-
Elaboración: Unidad de Información Socio Ambiental UASB y CEPLAES
núan siendo importantes en términos de concentración
del trabajo infantil, el comercio al por mayor y menor
(14,4%); la industria manufacturera (7,9%) y la construc-
ción (4,3%), ramas en las que los niños se involucran ma-
yoritariamente en las áreas urbanas.
Niños y niñas de 15 años que trabajan, por región, 2001 y 2010
120.000
El trabajo infantil en el Ecuador, al igual que en el resto
de los países de la región, se incrementa a medida
103.047
2001
que los niños crecen y su contribución se torna más
100.000
2010
importante para el ingreso familiar. La gran mayoría de
niños, niñas y adolescentes que trabajan se ubica en
80.000
el grupo entre 12 y 15 años: 83% para el 2001 y cerca
del 79% para el 2010.
62.712
58.697
60.000
De acuerdo a los datos de los censos 2001 y 2010, el
punto de quiebre en el que se incrementa el trabajo in-
45.221
fantil se ubica en los 12 años; edad que normalmente
40.000
coincide con la terminación de la escuela primaria. En
ambos casos, existe un incremento entre los 12 y los
13 años de 6 puntos en la proporción de niños/as que
20.000
14.633
trabajan; mientras que en edades inferiores oscila entre
11.882
1 y 2 puntos. Esta tendencia se mantiene inalterada en
el periodo analizado. Si se compara el incremento del
0
trabajo infantil a partir de los 12 años, con los datos de
Costa Sierra Amazonía
matrícula escolar, su aumento coincide con la tendencia
decreciente de la matrícula a partir del octavo año de
Fuente: INEC, Censo de Población y Vivienda 2001 y 2010.
educación básica.
Elaboración: Unidad de Información Socio Ambiental UASB y CEPLAES

ATLAS DE LAS DESIGUALDADES SOCIO-ECONÓMICAS DEL ECUADOR 147
Cuadro 2
Niños y niñas de 15 o menos años de edad que trabajan por edad:
2001 y 2010

Estos datos ponen por sí solos como prioridad en térmi-
2001
2010
nos de política pública, el énfasis en expandir la cober-
Edad
tura de los años 8, 9 y 10 de la educación básica, espe-

%

%
cialmente en el área rural, donde la brecha en acceso es
5
1.089
0,6
1.343 1,2
todavía importante en este grupo de edad.
6
2.609
1,4
1.973 1,7
7
3.014
1,7
2.443 2,1
8
3.871
2,1
3.135 2,7
El acceso y permanencia en el sistema educativo suele
9
4.072
2,3
3.691 3,2
considerarse una de las estrategias más eficaces para
10
6.453
3,6
5.363 4,6
prevenir y erradicar el trabajo infantil, y este es el caso
en el país. Uno de los cambios más importantes en este
11
9.025
5,0
6.620 5,7
sentido, es el significativo descenso del número y por-
12
19.917
11,0
10.181 8,7
centaje de niños excluidos del sistema educativo (inde-
pendientemente de si trabajan o no). Así, se encuentra
13
31.033
17,2
16.858 14,5
una reducción del porcentaje de niños fuera del sistema
14
44.233
24,5
26.473 22,7
del 16,8 en 2001 al 6,9 en 2010. Esta cifra tiene su
15
55.193
30,6
38.363 32,9
correlato en el porcentaje de niños que solo estudian,
que se incrementa en 10 puntos, del 81 al 91% en el
Total
180.509
100,0
116.443
100,0
periodo intercensal.
Fuente: INEC, Censo de Población y Vivienda 2001 y 2010.
Elaboración: Unidad de Información Socio Ambiental UASB y CEPLAES
Los esfuerzos por universalizar la educación básica se
reflejan en los datos relativos al trabajo infantil; pues
mientras en 2001, de todos los niños/as que trabajaban,
Cuadro 3
el 73% se encontraba fuera de la escuela, esta cifra des-
Niños y niñas de 15 o menos años de edad que trabajan por rango de
ciende al 43% en 2010. Existe, por tanto, un cambio sig-
edad: 2001 y 2010
nificativo en la composición del trabajo infantil en la po-
blación menor a 15 años: para 2001, la mayor parte de
2001
2010
Grupo de edad
todos los niños/as que trabajaban se encontraban fuera

%

%
de la escuela, y para 2010 esta estructura se invierte,

30.133
16,7
24.568
21,1
ya que la mayor parte de quienes trabajan, combinan la
actividad laboral con los estudios.

Entre 12 y 15
83,3
91.875
78,9
150.376
La mayor disminución de niños y niñas que solo trabajan
Total
180.509
100,0
116.443
100,0
y no estudian, se presenta entre los indígenas. La reduc-
Fuente: INEC, Censo de Población y Vivienda 2001 y 2010.
ción del número y porcentaje de niños que trabajan y no
Elaboración: Unidad de Información Socio Ambiental UASB y CEPLAES
estudian se ha producido en todas las regiones y provin-
cias del país, como lo ilustran los mapas.
Cuadro 4
Continúan existiendo desigualdades en algunos can-
Niños y niñas de 15 o menos años de edad que trabajan por educación:
tones de las provincias amazónicas de Zamora, Moro-
2001 y 2010
na Santiago y Sucumbíos, en las zonas rurales de la
Sierra, especialmente de aquellas provincias con alta
2001
2010
Categoría
población indígena como Tungurahua, Chimborazo y

%

%
Cañar; así como en la frontera norte de la provincia
Solo trabaja
131.984
4,8
50.132
1,5
del Carchi. En la Costa y en Galápagos, la situación
aparece inalterada y se ubican zonas o territoritorios
Trabaja y estudia
48.525
1,8
66.311
2,0
de concentración de niños trabajadores fuera del sis-
No trabaja no estudia
329.416
12,0
181.948
5,4
tema educativo en el cantón Esmeraldas y en la fron-
Solo estudia
2.238.294
81,4
3.059.229
91,1
tera norte de esta provincia, en el cantón San Lorenzo;
como también en El Oro, donde es importante la ac-
Total 2.748.219
100,0
3.357.620
100,0
tividad pesquera y bananera, y en las zonas mineras
Fuente: INEC, Censo de Población y Vivienda 2001 y 2010.
fronterizas con la provincia del Azuay.
Elaboración: Unidad de Información Socio Ambiental UASB y CEPLAES

ATLAS DE LAS DESIGUALDADES SOCIO-ECONÓMICAS DEL ECUADOR
Mapa 1-A
Proporción de niños y niñas entre 5 y 15 años que trabajan y no estudian: 2001
CARCHI
ESMERALDAS
IMBABURA
ZONAS NO DELIMITADAS
ZONAS NO DELIMITADAS
SUCUMBIOS
PICHINCHA
GALAPAGOS
0 25 50
100
150
200
ZONAS NO DELIMITADAS
NAPO
Km
MANABI
ORELLANA
1:6.500.000
COTOPAXI
TUNGURAHUA
LOS RIOS
BOLIVAR
PASTAZA
CHIMBORAZO
GUAYAS
ZONAS NO DELIMITADAS
CAÑAR
Leyenda
MORONA SANTIAGO
Límite provincial
Sin información
AZUAY
0,7% - 1,8%
1,9% - 2,5%
2,6% - 3,2%
EL ORO
3,3% - 4,1%
ZAMORA CHINCHIPE
4,2% - 5%
5,1% - 6,1%
LOJA
200
100
´
6,2% - 7,6%
7,7% - 9,9%
0
200 Km
10% - 14,6%
14,7% - 39,2%
1:4.500.000
Fuentes: INEC, Censo de población 2001.
Información cartográfica: INEC, División político administrativa 2001.
Elaboración: Unidad de Investigación Socio Ambiental UASB y CEPLAES.

ATLAS DE LAS DESIGUALDADES SOCIO-ECONÓMICAS DEL ECUADOR 149
Mapa 1-B
Proporción de niños y niñas entre 5 y 15 años que trabajan y no estudian: 2010
CARCHI
ESMERALDAS
IMBABURA
ZONA NO DELIMITADA
PICHINCHA
SUCUMBIOS
SANTO DOMINGO DE LOS TSACHILAS
GALAPAGOS
NAPO
0 25 50
100
150
200
ZONA NO DELIMITADA
Km
MANABI
ORELLANA
COTOPAXI
1:6.500.000
TUNGURAHUA
LOS RIOS
BOLIVAR
PASTAZA
CHIMBORAZO
GUAYAS
SANTA ELENA
ZONA NO DELIMITADA
CAÑAR
MORONA SANTIAGO
Leyenda
Límite provincial
GUAYAS
Sin información
AZUAY
0,7% - 1,8%
1,9% - 2,5%
2,6% - 3,2%
EL ORO
3,3% - 4,1%
ZAMORA CHINCHIPE
4,2% - 5%
5,1% - 6,1%
LOJA
200
100
´
6,2% - 7,6%
7,7% - 9,9%
0
200 Km
10% - 14,6%
14,7% - 39,2%
1:4.500.000
Fuentes: INEC, Censo de población 2010.
Información cartográfica: INEC, División político administrativa 2010.
Elaboración: Unidad de Investigación Socio Ambiental UASB y CEPLAES.

ATLAS DE LAS DESIGUALDADES SOCIO-ECONÓMICAS DEL ECUADOR
Es evidente que la reducción de la brecha en el acceso a
Cuadro 5
educación es significativa; sin embargo, existen tres ám-
Niños y niñas de 15 o menos años de edad que trabajan y no estudian
bitos en los que todavía se presentan serias inequidades:
por edad: 2001 y 2010
a) el trabajo infantil y la exclusión educativa entre los
adolescentes;
2001
2010
b) la exclusión educativa de los adolescentes en el sec-
Edad
tor rural, y

%

%
c) el rezago escolar entre los niños trabajadores.
5
812
0,6
333
0,7
En términos de edad, se puede observar que en el grupo
6
1.445
1,1
302
0,6
de adolescentes de entre 14 y 15 años, si bien existe
7
1.257
1,0
321
0,6
una reducción en números absolutos de aquellos que
8
1.398
1,1
396
0,8
se encuentran solo trabajando y sin estudiar; la propor-
ción se mantiene inalterada en el primer caso (26%) y en
9
1.339
1,0
350
0,7
el segundo, se incrementa del 34 al 43% en el periodo
10
2.600
2,0
798
1,6
intercensal. Es decir, la tendencia a que se intensifique el
trabajo infantil y al mismo tiempo se agudice la exclusión
11
4.509
3,4
1.280
2,6
educativa en este grupo, no ha sufrido modificaciones en
12
13.809
10,5
3.526
7,0
el periodo analizado.
13
23.921
18,1
7.383
14,7
En el cuadro siguiente se presenta la información sobre
14
35.589
27,0
13.432
26,8
trabajo infantil y exclusión educativa por grupos de edad,
en el que puede observarse además, que el porcentaje
15
45.305
34,3
22.011
43,9
de niños que se encuentran en esta situación (solo traba-
Total
131.984
100,0
50.132
100,0
jando, sin asistir a la escuela), empieza a ser superior al
promedio nacional a partir de los 12 años de edad.
Fuente: INEC, Censo de Población y Vivienda 2001 y 2010.
Elaboración: Unidad de Información Socio Ambiental UASB y CEPLAES
En relación con el área de residencia de los niños que
se encuentran fuera del sistema escolar, el porcentaje –
independientemente de si trabajan o no- es mayor de
forma significativa en el sector rural, llegando al 25% en
Niños y niñas de 15 o menos años de edad que trabajan
los adolescentes de 15 años.
por sexo: 2001 y 2010
Como se pudo observar en el capítulo de educación,
persisten también efectos negativos sobre la situación
30
educativa de los niños, derivados del trabajo infantil,
Hombres 2001
como son el rezago escolar severo que sigue siendo un
Mujeres 2001
problema serio en el país y una situación crítica entre ni-
25,6
25
ños, niñas y adolescentes trabajadores, al afectar a alre-
Hombres 2010
dedor del 50% de ellos.
Mujeres 2010
20
La tendencia en relación al género se mantiene en el pe-
riodo intercensal: el trabajo infantil en el Ecuador, al igual
12, 8
15
que en el resto de los países de la región, es significativa-
mente mayor entre los niños varones. Para el 2001, 7 de
Porcentaje
cada 10 menores que trabajaban eran niños. En el 2010
11,1
10
la proporción se reduce ligeramente, pues 6,6 de cada
10 son hombres.
Sin embargo, dichos datos no reflejan una situación de
5
5,0
inequidad para las niñas, en tanto dentro del trabajo in-
fantil no se incluyen las labores domésticas en el propio
hogar; al no ser considerada como una actividad eco-
0
nómica. Por ello, suele suceder que el trabajo infantil de
5 6 7 8 9 10
11
12
13
14
15
las niñas se esconde bajo la figura de trabajo doméstico.
Edad
De hecho, tanto en el 2001 como en el 2010, existe un
número importante de niños, niñas y adolescentes “no
Fuente: INEC, Censo de Población y Vivienda 2001 y 2010.
Elaboración: Unidad de Información Socio Ambiental UASB y CEPLAES
trabajan y no estudian”, con cifras superiores a las de

ATLAS DE LAS DESIGUALDADES SOCIO-ECONÓMICAS DEL ECUADOR 151
trabajo infantil: en 2001, estos constituyen el 12% que
este promedio (3%). Igual tendencia se observa entre
equivale a 329.416 niños/as, y en 2010 el porcentaje baja
los niños que trabajan y no estudian, como lo ilustra el
al 5,4% que representa 181.948 niños/as. Si se desagre-
gráfico 4. Nuevamente los datos guardan coherencia con
ga esta información por sexo, se tiene que la mayor parte
las cifras de educación, en las que el grupo étnico indígena
de quienes no estudian ni trabajan son mujeres.
aparece como el que más ha incrementado su acceso a
la educación y ha reducido la incidencia de rezago severo.
La categoría “no trabaja y no estudia” lleva a hacerse una
pregunta aparentemente obvia: ¿qué hacen estos chicos
y chicas? Al desagregar el dato, se tiene que el 6,5%
tiene alguna discapacidad y que el 40,8% se encuentra
realizando actividades domésticas en el propio hogar. De
ellos, el 87,6% son niñas. No es infundado afirmar que
Cuadro 6
en esta categoría pudiera estar siendo invisibilizado el
trabajo infantil, especialmente de las niñas, en la medida
Niños y niñas de 15 o menos años de edad que no estudian por área
en que más de 80 mil de ellas (cifra que duplica el núme-
y edad: 2010
ro de niñas en situación de trabajo infantil) aparentemen-
te se encuentran realizando “quehaceres domésticos” y
Edad
Urbana
Rural
Total
1,5
no asisten a la escuela.
12
4,9
8,8
6,4
2,0
Como se vio anteriormente, la agricultura es la rama que
más trabajo infantil concentra y tanto niños como niñas
13
6,8
14,3
9,7
5,4
participan de las labores del campo; las niñas además
suelen encargarse de ciertas tareas domésticas. Al mo-
14
10,1
19,7
13,7
91,1
mento de contestar el cuestionario, los padres suelen
asignar más peso al rol reproductivo de las niñas, y cate-
15
14,3
25,7
18,6
100,0
gorizan sus actividades como “domésticas”; así realicen
actividades económicas, al igual que los niños varones.
Fuente: INEC, Censo de Población y Vivienda 2001 y 2010.
Esta es la experiencia de varios estudios cualitativos y
Elaboración: Unidad de Información Socio Ambiental UASB y CEPLAES
mediciones independientes de trabajo infantil.
Es importante, por tanto, que se profundice sobre el
trabajo doméstico y exclusión educativa, y se conside-
Niños y niñas de 15 o menos años de edad que trabajan
re el mandato constitucional que “reconoce como labor
productiva el trabajo no remunerado de auto sustento y
por etnicidad: 2001 y 2010
cuidado humano que se realiza en los hogares”. Enton-
ces, si niños y niñas se encargan del trabajo reproductivo
45
atentando contra su escolaridad, esta situación debería
Afrodescendientes 2001
ser considerada como trabajo infantil.
40
Afrodescendientes 2010
38,0
Indígenas 2001
35
Indígenas 2010
Los niños, niñas y adolescentes indígenas en el 2001
presentaban la mayor incidencia de trabajo infantil,
30
Resto del país 2001
comparándola con los afrodescendientes y el resto de
Resto del país 2010
la población del país. El 16,2% de todos los niños indí-
25
genas trabajaban, superando la media nacional en 10
puntos. Para el mismo año, los niños afrodescendien-
20
tes presentaban un porcentaje de trabajo infantil simi-
17,4
Porcentaje
lar al promedio nacional y los niños autodenominados
16,7
15
15,8
mestizos y blancos se encontraban por debajo del pro-
medio nacional.
10
8,8
En el caso de los niños/as indígenas, esta situación se
6,6
revierte para 2010 y puede observarse una significativa
5
reducción del trabajo infantil del 16 al 7,7%. Continúa
siendo superior al promedio nacional (3,5%), pero la bre-
0
cha ha disminuido significativamente. Para el resto de
4 5 6 7 8 9 10
11
12
13
14
15
16
niños, la tendencia no ha variado, pues los niños afro-
descendientes presentan un promedio similar al nacional
Edad
Fuente: INEC, Censo de Población y Vivienda 2001 y 2010.
(3,9%) y los niños mestizos están ligeramente debajo de
Elaboración: Unidad de Información Socio Ambiental UASB y CEPLAES

ATLAS DE LAS DESIGUALDADES SOCIO-ECONÓMICAS DEL ECUADOR
CONCLUSIONES: LOGROS Y DESAFÍOS
Es indudable -y así lo demuestran las cifras- que el Ecua-
vero sea uno de los más críticos. Es imprescindible
dor ha logrado significativos avances en su lucha contra
y urgente involucrar más activamente al MINEDUC
trabajo infantil, sobre todo aquella relacionada al mo-
el trabajo infantil. Esto se evidencia en la priorización que
en los esfuerzos nacionales por erradicar el trabajo
nitoreo y seguimiento que dé cuenta del acceso de
ha recibido el tema en la agenda pública; en el mayor
infantil y trabajar a la par, modalidades flexibles que
los niños retirados del trabajo infantil a servicios so-
acceso de la población infantil a la educación; en la signi-
aborden esta problemática.
ciales y de la eficacia de los mismos. La información
ficativa reducción de niños trabajadores que no estudian;
sobre trabajo infantil no está articulada a un sistema
así como en la disminución del trabajo infantil en la po-
de información por lo que la referencia y contra-refe-
blación de entre 5 y 15 años en general, particularmente
las niñas que se encuentran fuera del sistema edu-
rencia entre las instituciones es ineficaz.
entre los niños indígenas y del sector rural.
cativo por efecto de su rol reproductivo en el propio
hogar. Al no considerarse como trabajo infantil las
Persisten sin embargo algunos problemas y desigualda-
actividades domésticas, un grupo importante de ni-
trabajo infantil desde varios actores públicos como el
des que deberán ser tomados en cuenta en el diseño de
ñas en esta situación pueden potencialmente que-
MIES, INFA y el Ministerio de Relaciones Laborales,
la política y los programas públicos para superarlos:
dar excluidas de las políticas, planes y programas de
no se ha logrado la atención integral necesaria para
prevención y erradicación del trabajo infantil. De ahí la
resolver la problemática. Uno de los principales desa-
fíos es el involucramiento más activo por parte del Mi-
a la adolescencia, que coincide además con la fina-
necesidad de que las campañas de sensibilización y
nisterio de Educación en la definición y ejecución de
lización de la educación primaria o de los 6 primeros
las acciones de política pública se enfoquen también
la política pública dirigida a combatir el trabajo infantil;
años de la educación básica. A partir de los 12 años,
en los niños, pero especialmente en las niñas que se
puesto que no se cuenta con una estrategia especí-
se concentra el 80% de todo el trabajo infantil. Como
encuentran categorizadas como que “no trabajan y
fica que apunte a resolver los problemas educativos
se evidenció en el análisis, una de las estrategias más
tampoco estudian”, pues se trata de niñas que por
derivados del trabajo infantil, especialmente el rezago
efectivas para erradicar el trabajo infantil ha sido el
realizar tareas domésticas no tienen la posibilidad de
escolar severo.
mayor acceso a la educación. Por lo tanto, la expan-
asistir a la escuela.
sión de los tres últimos años de la básica es una de
las acciones que deberán ser priorizadas para avan-
trabajo infantil es insuficiente en la actualidad, sobre
disminuyó, pero sigue siendo importante la brecha
zar en la erradicación del trabajo infantil.
todo si se toma en consideración que fue pensada
existente entre los niños que se encuentran fuera del
para responder al trabajo infantil en el ámbito formal.
sistema educativo en perjuicio de los que residen en
Sin embargo, la mayor parte del trabajo infantil se
ingresar al empleo no fueron foco del análisis, es ne-
el área rural. Por lo tanto, es imprescindible redoblar
concentra en las actividades económicas que reali-
cesario mencionar que uno de los grandes vacíos en
esfuerzos para asegurar su acceso y permanencia
zan las familias tanto en la agricultura como en los
las políticas y programas nacionales es el abordaje
en el sistema educativo, especialmente de los niños
servicios y el comercio informal, que difícilmente pue-
del trabajo adolescente. La normativa vigente colo-
mayores y adolescentes del sector rural.
den ser objeto de inspección y regulación oficial.
ca a los adolescentes en un “limbo” pues no hacen
parte ni de las políticas dirigidas a los niños, ni de las
Política e institucionalidad pública
políticas de fomento del empleo adulto. Su situación
no se acompaña de un sistema de protección espe-
se convierte en crítica si se toma en cuenta que el
cial para los niños /as que son retirados del trabajo,
infantil se encuentra dispersa en varias instancias, lo
porcentaje de adolescentes cabeza de hogar ha cre-
lo que produce en no pocas ocasiones el reemplazo
que por sí solo no representaría un problema, sino
cido en el país y que los espacios formales de trabajo
de una actividad laboral por otra.
son muy restringidos para esta población.
fuera por la dificultad que se presenta al momento
de articular esfuerzos, los mismos que se diluyen
-
por una débil coordinación intersectorial y la dupli-
trabajo intersectorial, se defina con mayor claridad
bajo infantil y probablemente el rezago escolar se-
cación de roles.
la participación de los gobiernos locales y de los

ATLAS DE LAS DESIGUALDADES SOCIO-ECONÓMICAS DEL ECUADOR 153
nuevos consejos nacionales para la igualdad, así
e información que se requiere comunicar para lograr
como la participación de actores de la sociedad
impacto. Todo ello para generar un proceso de mo-
civil con experiencia en el tema, difícilmente se po-
vilización social en torno de la prevención y erradica-
drán alcanzar las metas de erradicar la mendicidad
ción del trabajo infantil, posicionando el tema en la
infantil para el 2013, las peores formas de trabajo
opinión pública. Más aún si se toma en cuenta que
infantil para el 2015 y todo el trabajo infantil para el
existen en el país voces que abogan por una línea
2020 como ha sido el compromiso asumido por el
que no se orienta a la erradicación sino a la “dignifi-
gobierno del Ecuador.
cación del trabajo infantil”.
e incorporar al sector empresarial, organizaciones
comunitarias y organizaciones sin fines de lucro en
los esfuerzos por combatir el trabajo infantil. Existen
varias e interesantes experiencias que podrían ser
aprovechadas; más aún si se toma en cuenta que los
temas relacionados con infancia convocan a distintos
actores independientemente de su posicionamiento
político y los consensos suelen fluir con facilidad.
infantil (y que no se mide ni en las encuestas de ho-
gares ni en los censos), es la valoración positiva que
tienen las familias, especialmente las más pobres y
rurales. En el país se han realizado esfuerzos para
colocar la problemática del trabajo infantil en el deba-
te de la sociedad nacional. Sin embargo, éstos han
sido inconexos y aislados, y no se han logrado arti-
cular acciones concertadas entre los actores tanto
públicos como privados. Normalmente las acciones
concretas referidas a la sensibilización de los actores
sociales, se han producido a propósito de fechas co-
yunturales (día contra el trabajo infantil) o problemáti-
cas específicas (mendicidad) por ejemplo.
-
lización sistemática con objetivos claros, audiencias
y estrategias diferenciadas. Las campañas difunden
mensajes generales que no aportan a la generación
de conciencia y no movilizan la acción en torno a pro-
blemas precisos. Es, por lo tanto, imprescindible defi-
nir con claridad las audiencias, medios más eficientes


ATLAS DE LAS DESIGUALDADES SOCIO-ECONÓMICAS DEL ECUADOR


ATLAS DE LAS DESIGUALDADES SOCIO-ECONÓMICAS DEL ECUADOR 155
Uso del tiempo
en trabajo
doméstico
y de cuidado

ATLAS DE LAS DESIGUALDADES SOCIO-ECONÓMICAS DEL ECUADOR
Uso del tiempo en trabajo
doméstico y de cuidado
Por Mónica Maldonado A.
Se reconoce como labor productiva el trabajo no remunerado
de autosustento y cuidado humano que se realiza en los hogares
(Constitución del Ecuador, Art. 333)
El trabajo de cuidado y reproductivo que tradi- En la misma línea el Plan Nacional para el Buen Vivir El cuidado de hijos e hijas y de personas adultas mayo-
cionalmente han realizado las mujeres ha sido
(2009-2013) “reconoce la importancia de las actividades
res aparece con una carga de 3,5 horas a la semana.
poco visibilizado y valorado, de manera que no
de reproducción social como un eje fundamental de un
Sin embargo vale resaltar que se refiere a una atención
se han reconocido sus aportes a la economía
modelo de desarrollo solidario y equitativo” (PNBV, 2009:
específica puesto que el cuidado incluye también la ali-
familiar y de sus países. Sin embargo, los planteamientos
37). Por ello, el Buen Vivir entiende los procesos pro-
mentación, la provisión de ropa y de un espacio limpio y
de los movimientos de mujeres y el avance en los estu-
ductivos en articulación con los procesos reproductivos.
adecuado, el apoyo en la realización de las tareas esco-
dios de género han permitido visibilizar el trabajo domés-
Este reconocimiento significa al mismo tiempo identificar
lares, todas actividades orientadas a cuidar y asegurar el
tico y validarlo como una categoría de análisis necesaria
los nudos de desigualdad que estas actividades relacio-
bienestar de niños, niñas y ancianos. Además, es nece-
para alcanzar una mejor comprensión del aporte al de-
nadas con el cuidado y la reproducción social han signi-
sario señalar que, por lo general, las mujeres realizan va-
sarrollo que hacen tanto las mujeres como los hombres
ficado. (Pérez, 2011: 11)
rias labores domésticas de forma simultánea, de manera
(Bravo, s/f).
que cuidan a sus hijos mientras hacen otras tareas.
El estudio de esta realidad ha sido incluido en el Atlas, en
En el Ecuador esta demanda de reconocimiento al tra-
tanto la inequitativa distribución del trabajo doméstico y
En contraste, se observa que la participación de los
bajo de reproducción social que realizan principalmente
de cuidado da cuenta de una importante desigualdad de
hombres en estas actividades domésticas es bastante
las mujeres, fue tomando cuerpo. Con el fin de conocer
género; puesto que son las mujeres quienes más asu-
menor; puesto que solo dedican 3 horas a la semana a
la dimensión de la carga laboral de las tareas domésticas
men dichas responsabilidades, lo que limita sus posibi-
la preparación de alimentos, lo que significa menos de la
y de cuidado, en el año 2003 la encuesta permanente
lidades de la realización de otras actividades, el acceso
tercera parte del tiempo que las mujeres asignan a dicha
de hogares (ENEMDUR) incluye un bloque de preguntas
al empleo, al descanso y a la recreación. Los datos pro-
tarea, en tanto deben hacerla 2 o 3 veces en el día. De
sobre el tiempo que los distintos integrantes de los hoga-
vienen del módulo sobre el uso del tiempo incluido en la
forma similar, el tiempo que utilizan los hombres para la-
res dedican a esta labor. En el 2005 se realiza la primera
ENEMDUR de 2011.
var, planchar y arreglar la ropa es sustancialmente menor
Encuesta sobre el Uso del tiempo en tres provincias, y en
(1,7 horas) al que dedican las mujeres (4,8 horas). Por
el 2007 se lo hace en el ámbito nacional.
otro lado, se encuentra que los hombres intervienen más
en tareas consideradas menos “femeninas”, como es el
Los resultados obtenidos de las encuestas dieron cuenta
Quehaceres domésticos: carga
apoyo a los hijos/as en las tareas escolares, o el hacer
de la magnitud de tiempo que demanda el trabajo re-
de tiempo por sexo
compras para el hogar. Estas diferencias, reflejan el peso
productivo no remunerado y desprotegido que realizan
de las construcciones sociales de género y la división se-
principalmente las mujeres. Entre otros factores, esta La participación de hombres y mujeres es distinta según el
xual del trabajo.
constatación contribuyó a que el trabajo doméstico y
tipo de actividades domésticas o de cuidado que se reali-
de reproducción familiar sea reconocido por la actual
zan en el ámbito familiar. Se encuentra que las tareas que
Como puede observarse en el gráfico 1, la proporción
Constitución (2008), como un trabajo productivo y que
demandan mayor tiempo de dedicación por parte de las
del tiempo dedicado a los distintos quehaceres domés-
requiere protección del Estado. Por tanto, en el Art. 33
mujeres son: la preparación de alimentos (10,6 horas), que
ticos es claramente mayor en el caso de las mujeres.
dispone que se extienda de forma progresiva la protec-
ocupa más de la tercera parte (38,3%) de la carga total
Ellas trabajan 27,7 horas a la semana en dichas tareas,
ción de la seguridad social para las personas que tengan
del trabajo doméstico semanal de la población femenina
frente a algo más de 12 horas en el caso de los hom-
a su cargo el trabajo familiar no remunerado en el hogar,
(27,7 horas); seguida por el arreglo de la casa (5 horas) y
bres. Esta disparidad viene a reafirmar la característica
ampliando así los derechos de las mujeres y personas
de la ropa de la familia (4,8 horas), tareas que demandan
de la feminización del trabajo doméstico, tarea que tiene
que realizan esta labor.
aproximadamente otra tercera parte (35,4%).
poco reconocimiento social o valoración, y sobre todo

ATLAS DE LAS DESIGUALDADES SOCIO-ECONÓMICAS DEL ECUADOR 157
no es remunerada, situación que coloca en desventaja a
las cuales se explicarían por la incidencia de otras va-
lización de los quehaceres domésticos, ni significa una
muchas mujeres, en tanto no manejan recursos propios.
riables como puede ser la situación socioeconómica, el
modificación de los roles de género.
área de residencia u otras. Así, las personas con menos
posibilidades de acceder a algún tipo de educación son
El Gráfico 2 ilustra que son las mujeres quienes asumen
también las más pobres, y por lo tanto con menos recur-
La participación e intensidad en el trabajo doméstico di-
en mayor proporción las actividades domésticas, inde-
sos que les permita aliviar la carga del trabajo doméstico;
fiere de acuerdo con la edad. El tiempo dedicado a las
pendientemente del nivel educativo que tengan, pues en
mientras que aquellas mujeres que tienen mayor nivel de
tareas para la reproducción social es más bajo entre los
todos los casos duplican las horas de trabajo que los
educación, es muy probable que cuenten con mayores
menores de 15 años, sin que haya diferencias marcadas
hombres dedican a este tipo de actividades, reflejando
ingresos que les permitan pagar empleadas domésticas
entre mujeres (12 horas) y hombres (9,6 horas). A partir
una mayor carga y una brecha de desigualdad hacia la
o puedan contratar servicios que disminuyan la carga del
de los 16 años se incrementa la carga de tiempo de las
población femenina.
trabajo reproductivo.
labores domésticas para unos y otras. Sin embargo ésta
Además, se observa que las mujeres que no tienen nin-
Con frecuencia se encuentran referencias a la escolari-
se dispara entre las mujeres hasta llegar a las 34,6 horas;
gún tipo de educación son las que más tiempo dedican
dad como la base para la solución de los problemas de
mientras entre los hombres se mantiene una dedicación
a las tareas del hogar (30,9 horas), en contraste con
la sociedad. Sin embargo, el gráfico 2 nos muestra que
similar en todos los rangos de edad, alcanzando el máxi-
aquellas que han accedido a la educación superior (24,9
la educación no conduce a una mayor conciencia de
mo de 14,4 horas, lo que significa 20,1 horas menos que
horas), lo que da cuenta de las diferencias intragénero,
corresponsabilidad entre hombres y mujeres en la rea-
las mujeres.
Horas por semana dedicadas a quehaceres domésticos por sexo: 2011
30
27,7
Hombre
Mujer
25
20
15
12,3
Número de horas
10,6
10
5,0
4,8
5
3,5
3,0
3,0
2,0
2,3
1,7
1,6
1,8
1,1
0
Arreglo de casa
Compras
Arreglo de ropa
Preparación de
Cuidado de
Ayudar en
Total
alimentos
niños, ancianos
tareas escolares
Fuente: INEC, Encuesta de empleo ENEMDUR 2011.
Elaboración: Unidad de Investigación Socio Ambiental UASB y CEPLAES

ATLAS DE LAS DESIGUALDADES SOCIO-ECONÓMICAS DEL ECUADOR
La mayor dedicación a los quehaceres domésticos se
inicia entre la población femenina a los 25 años, etapa en
Horas por semana dedicadas a quehaceres domésticos por nivel de
la que muchas mujeres han dejado de ser estudiantes e
educación: 2011
hijas de familia, se han casado o empezado una convi-
vencia de pareja, y tienen hijos pequeños. La suma de
estos factores obligan a las mujeres a asumir los roles de
Hombre
madres, esposas y amas de casa que la sociedad es-
pera de ellas. La leve disminución de la carga de trabajo
Mujer
35
que se observa entre las mujeres de más edad se explica
30,9
porque en esa etapa de su ciclo vital los hijos han crecido
28,3
30
27,7
y ya no demandan la misma atención.
24,9
El análisis específico sobre la participación de niños y
25
niñas en los quehaceres domésticos de sus hogares
muestra que la principal tarea a la que dedican tiempo
20
es al arreglo de la casa (3 horas). Es interesante consta-
16,5
tar cómo la división de roles de género se manifiesta ya
12,7
15
11,8
desde tempranas edades, de manera que la asunción
11,4
Número de horas
de las distintas tareas por parte de los menores de edad
10
es casi idéntica a la observada entre la población adulta.
Así, las principales diferencias por sexo indican que las
5
niñas dedican más tiempo que los niños a la preparación
de alimentos y al arreglo de ropa, reproduciendo y per-
0
petuando los estereotipos de género.
Ninguno Primaria
Secundaria
Superior
Fuente: INEC, Encuesta de empleo ENEMDUR 2011.
Elaboración: Unidad de Investigación Socio Ambiental UASB y CEPLAES
La denominada jornada doméstica incluye diversas acti-
vidades que van más allá de los quehaceres domésticos.
Para calcularla se suma el tiempo dedicado al trabajo
doméstico general (preparación de alimentos, arreglo de
Horas a la semana que dedican a quehaceres domésticos
casa y de la ropa, el cuidado de niños o ancianos y la
por edad: 2011
ayuda en tareas escolares), al trabajo doméstico auxiliar
(traslado a escuela de hijos o al trabajo, realización de
compras) y a otros trabajos domésticos no remunerados
Hombre
40
(participación comunitaria).
Mujer
34.4
34.6
Para el año 2011, se encuentra que entre el total de
35
32.0
las mujeres, la dedicación al trabajo doméstico para su
hogar representa un promedio semanal de 25,7 horas;
29.1
30
mientras en el caso de los hombres ésta representa 10,4
25.3
horas a la semana, es decir, ellos trabajan 15,3 horas
25
menos que las mujeres. Esta distribución asimétrica del
trabajo doméstico da cuenta de la persistencia de los ro-
20
les tradicionales de género que sobrecarga a las mujeres
dicha responsabilidad.
14.4
15
12.0
13.3
13.3
13.7
Número de horas
Con respecto al trabajo doméstico auxiliar, que com-
11.1
prende el tiempo semanal dedicado a trasladar a los hi-
10
jos a un centro educativo y al hogar, y la realización de
9.6
compras para el mantenimiento de la familia, se observa
5
que los hombres dedican 6,1 horas a la semana, cifra
levemente mayor a la de las mujeres (5,3 horas). Esta
0
mayor participación masculina guarda relación con la
0 a 15
16 a 24
25 a 34
35 a 44
45 a 54
55 o más
mayor presencia de los hombres en el ámbito público y
al cumplimiento de tareas extra-domésticas, acorde con
Fuente: INEC, Encuesta de empleo ENEMDUR 2011.
Elaboración: Unidad de Investigación Socio Ambiental UASB y CEPLAES
las asignaciones de género para ellos.

ATLAS DE LAS DESIGUALDADES SOCIO-ECONÓMICAS DEL ECUADOR 159
En lo referente a las otras actividades domésticas no re-
muneradas, entiéndase al número de horas dedicadas
Horas por semana dedicadas a quehaceres domésticos por niños de
a la participación en mingas, en construcción e infraes-
tructura de la comunidad, en sindicatos u organizacio-
15 o menos años de edad: 2011
nes, en reuniones de cooperativas, alguna instancia del
Estado y en organizaciones civiles no remuneradas, la
35
participación de hombres y mujeres es muy similar: 1,2
horas semanales los hombres, y 0,9 horas las mujeres.
3,0
No obstante, la mayor participación de los hombres en
30
las actividades extra-domésticas y/o comunitarias no
compensa ni equilibra el exceso del trabajo doméstico
25
general entre las mujeres.
2,3
La carga total de los tres tipos de trabajo doméstico evi-
20
dencia que son las mujeres las principales responsables
1,8
del trabajo no remunerado para la reproducción social,
pues mientras ellas dedican 31,6 horas a la semana a
15
1,4
1,3
las labores del hogar, los hombres dedican casi la mitad
Número de horas
1,1
de ese tiempo (17,2) confirmando que la distribución del
10
trabajo doméstico no es neutral respecto al género, in-
dependientemente de la edad y del estado conyugal de
mujeres y hombres. Por lo general, de acuerdo con el
5
estudio hecho a partir de la Encuesta de 2007, la unión
conyugal, tanto de las casadas como de las que viven
0
en unión libre, intensifica la carga de labores domésticas
que realizan las mujeres, lo que hace pensar que la lógica
Arreglo de casa
Compras
Arreglo de ropa
Preparación de
Cuidado de
Ayudar en tareas
alimentos
niños y ancianos
escolares
de organización de las parejas y la carga de trabajo en
Fuente: INEC, Encuesta de empleo ENEMDUR 2011.
cuanto al cuidado de la familia, así como el número de
Elaboración: Unidad de Investigación Socio Ambiental UASB y CEPLAES
hijos incide en esta variación en perjuicio de las mujeres
(Armas et al, 2009).
La participación de hombres y mujeres difiere de acuer-
do al área de residencia. En lo que respecta al traba-
jo doméstico general, éste es mayor entre las mujeres
de ambos sectores; pero sobre todo es mayor para las
personas del sector rural en comparación a la población
35
urbana. Esto se explica, principalmente, por el limitado
Hombre
31,6
acceso a algunos servicios, por las mayores distancias
y dificultades de traslado, y por la escasez de electro-
30
Mujer
domésticos que facilitan la realización de las tareas de
25,7
reproducción familiar. Esta desventaja observada en el
25
área rural es más acentuada aún para las mujeres, quie-
nes son las responsables de la recolección de leña, de
20
acarrear el agua, y de realizar tareas en condiciones pre-
17,2
carias y que demandan mayor tiempo (cocinar con leña,
15
moler manualmente, lavar en el río, etc.) En este caso se
Número de horas
evidencia una doble desigualdad, por ser mujeres y por
10,4
residir en el área rural.
10
Otra diferencia que se encuentra es que en el sector ru-
6,1
5,3
5
ral el tiempo dedicado a otras actividades domésticas
no remuneradas es mayor que el que se realiza en los
1,2
0,8
centros urbanos, lo que da cuenta de un mayor capital
0
social entre la población campesina y de la permanencia
Trabajo doméstico general
Trabajo doméstico auxiliar
Otro trabajo doméstico no
Total
de prácticas comunitarias de trabajo compartido. En el
remunerado
sector rural la población dedica un total de 2,4 horas se-
Nota: Fuente: INEC, Encuesta de empleo ENEMDUR 2011.
manales a actividades como mingas, a la construcción
Elaboración: Unidad de Investigación Socio Ambiental UASB y CEPLAES

ATLAS DE LAS DESIGUALDADES SOCIO-ECONÓMICAS DEL ECUADOR
o a trabajo en obras de infraestructura de la comunidad,
nan mayor parte de su tiempo al estudio, a los traslados,
a sus trabajos o para dejar a sus hijos en las guarderías
a reuniones de organizaciones o cooperativas, u otras
a las actividades de convivencia, deporte y entreteni-
o al cuidado de otras personas. En cambio, participan
actividades colectivas. Esta cifra es 8 veces mayor a
miento y al uso de medios masivos de comunicación,
menos en actividades comunitarias, mientras hombres y
la observada en el área urbana donde sus pobladores
con relación a las rurales. Estas importantes diferencias
mujeres que no están en la PEA dedican más tiempo a
apenas dedican 0,3 horas semanales a este tipo de ac-
están ligadas a aspectos culturales, costumbres y tradi-
mingas, reuniones y participación organizativa.
tividades. Así también se registra una diferencia entre la
ciones propias de su pertenencia étnico-cultural, a la si-
Es interesante verificar que la jornada doméstica de las
participación de hombres y mujeres, 0,4 horas menos
tuación socioeconómica, y a las oportunidades que dan
mujeres no se modifica debido a su participación o no
que los hombres.
cuenta de la desigualdad campo-ciudad. La distinta car-
ga de tiempo para los quehaceres domésticos (Gráfico 7)
en la PEA. Un punto interesante que se encuentra es
La diferencia de la dedicación del tiempo entre áreas de
confirma esta afirmación, pues en todas las actividades
que cuando las mujeres realizan trabajos remunerados,
habitabilidad de las personas, evidencia que en el área
la dedicación de las mujeres del sector rural es mayor
los hombres intervienen en mayor medida en el trabajo
rural se recarga con más fuerza que en la urbana el tra-
que las del sector urbano.
doméstico, sin que ello disminuya la carga de tiempo
bajo de las mujeres. La comparación por sector de resi-
que dedican las mujeres a estas actividades.
dencia evidencia que el tiempo promedio semanal que
A pesar de que hoy un importante número de mujeres
dedican las mujeres rurales a estas tareas (31,7 horas)
realizan un trabajo para el mercado, eso no las exime de
es mayor en 6 horas que el dedicado por las mujeres ur-
la PEA
su rol de ama de casa y de sus responsabilidades en la
banas (25,8 horas). Dicha disparidad puede relacionarse
reproducción social. Por ello, la fuerza laboral femenina
con las mejores condiciones de infraestructura y equipa-
Al analizar las diferencias entre el uso del tiempo para las
enfrenta una sobrecarga del trabajo, pues a la jornada la-
miento de las viviendas de las últimas, las facilidades que
labores domésticas entre las mujeres que forman parte
boral se añade el tiempo dedicado a las tareas domésti-
prestan los electrodomésticos, así como la dotación de
de la población económicamente activa (PEA) y las que
cas y al trabajo comunitario no remunerado. Estos datos
agua y otros servicios en las viviendas, lo que aligera el
no tienen trabajo remunerado, se encuentra que casi no
corroboran la tesis sobre la doble y triple jornada laboral
tiempo dedicado a la preparación de alimentos o arreglo
hay diferencias en la jornada doméstica total, como tam-
de las mujeres.
de la casa, etc. (Mapa 1 y 2)
poco en el trabajo doméstico general (alimentación, ves-
tido, cuidado). En el caso del trabajo doméstico auxiliar
Por otro lado, como muestran algunos estudios (Armas
(compras y traslados) éste es mayor para quienes están
et al. 2009, CONAMU 2006), las mujeres urbanas desti-
en la PEA, en tanto deben movilizarse más para dirigirse
Hombre
35
Mujer
Total
30
36,5
25
29,2
30,0
29,7
20
23,6
23,8
22,9
20,1
15
17,8
15,6
Número de horas
12,9
10
9,0
6,2
5,7
6,0
5
5,4
5,3 5,6
2,6 2,2 2,4
0,5 0,2 0,3
0
Otro trabajo
Otro trabajo

Trabajo doméstico

Trabajo doméstico
Total
Trabajo doméstico

Trabajo doméstico
Total
doméstico
doméstico
general
auxiliar
general
auxiliar
no remunerado
no remunerado
Urbana
Rural
Fuente: INEC, Encuesta de empleo ENEMDUR 2011.
Elaboración: Unidad de Investigación Socio Ambiental UASB y CEPLAES

ATLAS DE LAS DESIGUALDADES SOCIO-ECONÓMICAS DEL ECUADOR 161
Horas por semana dedicadas a quehaceres domésticos por las mujeres según área: 2011
14
Hombre
Mujer
12
11,7
10,1
10
8
6,2
5,8
6
Número de horas
4,4
4,3
4,3
4
3,2
2,8
2,1
2,1
2
1,7
0
Arreglo de casa
Compras
Arreglo de ropa
Preparación de alimentos
Cuidado de niños/as y
Ayudar en tareas escolares
ancianos
Fuente: INEC, Encuesta de empleo ENEMDUR 2011.
Elaboración: Unidad de Investigación Socio Ambiental UASB y CEPLAES
35
Hombre
32,2
Mujer
31,2
30
26,0
25,4
25
20
18,4
14,8
15
10,8
Número de horas
9,5
10
6,8
6,2
4,9
4,7
5
1,4
1,0
1,1
0,6
0
Otro trabajo
Otro trabajo

Trabajo doméstico

Trabajo doméstico
Total
Trabajo doméstico

Trabajo doméstico
Total
doméstico
doméstico
general
auxiliar
general
auxiliar
no remunerado
no remunerado
No participa en PEA
Sí participa en PEA
Fuente: INEC, Encuesta de empleo ENEMDUR 2011.
Elaboración: Unidad de Investigación Socio Ambiental UASB y CEPLAES

ATLAS DE LAS DESIGUALDADES SOCIO-ECONÓMICAS DEL ECUADOR
Mapa 1-A
Número de horas dedicadas por hombres al trabajo doméstico general,
por provincias: 2011
CARCHI
ESMERALDAS
IMBABURA
ZONAS NO DELIMITADAS
ZONAS NO DELIMITADAS
SUCUMBIOS
PICHINCHA
GALAPAGOS
0 20 40
80
120 160
ZONAS NO DELIMITADAS
NAPO
Km
MANABI
ORELLANA
1:6.500.000
COTOPAXI
TUNGURAHUA
LOS RIOS
BOLIVAR
PASTAZA
CHIMBORAZO
GUAYAS
ZONAS NO DELIMITADAS
Leyenda
CAÑAR
MORONA SANTIAGO
Límite provincial
Sin información
AZUAY
7,8%
7,9% - 12,2%
12,3% - 20%
EL ORO
20,1% - 21,3%
ZAMORA CHINCHIPE
21,4% - 22,4%
22,5% - 26,6%
LOJA
200
100
´
26,7% - 28,2%
28,3% - 29,7%
0
200 Km
29,8% - 31,7%
31,8% - 33,4%
1:4.500.000
Fuentes: INEC, Censo de población 2011.
Información cartográfica: INEC, División político administrativa 2001.
Elaboración: Unidad de Investigación Socio Ambiental UASB y CEPLAES.

ATLAS DE LAS DESIGUALDADES SOCIO-ECONÓMICAS DEL ECUADOR 163
Mapa 1-B
Número de horas dedicadas por mujeres al trabajo doméstico general,
por provincias:2011
CARCHI
ESMERALDAS
IMBABURA
ZONAS NO DELIMITADAS
ZONAS NO DELIMITADAS
SUCUMBIOS
PICHINCHA
GALAPAGOS
0 20 40
80
120 160
ZONAS NO DELIMITADAS
NAPO
Km
MANABI
ORELLANA
1:6.500.000
COTOPAXI
TUNGURAHUA
LOS RIOS
BOLIVAR
PASTAZA
CHIMBORAZO
GUAYAS
ZONAS NO DELIMITADAS
Leyenda
CAÑAR
MORONA SANTIAGO
Límite provincial
Sin información
AZUAY
15,7%
15,8% - 17,7%
17,8% - 20%
EL ORO
20,1% - 21,3%
21,4% - 22,4%
ZAMORA CHINCHIPE
22,5% - 26,6%
LOJA
26,7% - 28,2%
200
100
´
28,3% - 29,7%
0
200 Km
29,8% - 31,7%
31,8% - 33,4%
1:4.500.000
Fuentes: INEC, Censo de población 2011.
Información cartográfica: INEC, División político administrativa 2001.
Elaboración: Unidad de Investigación Socio Ambiental UASB y CEPLAES.

ATLAS DE LAS DESIGUALDADES SOCIO-ECONÓMICAS DEL ECUADOR
CONCLUSIONES Y DESAFÍOS
El análisis sobre el uso del tiempo dedicado al trabajo
La leve disminución del tiempo destinado a las labores
doméstico muestra claramente que hay una sobrecar-
domésticas y de cuidado entre las mujeres con más
ga de responsabilidad hacia las mujeres con respecto
nivel de educación, provendría de un mayor acceso a
a los hombres, situación que da cuenta de una brecha
recursos o ingresos económicos, lo que les posibilita
de desigualdad debido a las asignaciones sociales de
el acceso a algunos servicios o a contratar personas
género.
para apoyar en la realización de estas tareas.
Se encuentra que estas asimetrías se acentúan princi-
Esta carga de trabajo de las mujeres, la triple jornada
palmente entre la población rural, puesto que las mu-
laboral, puede implicar efectos en su salud y en el as-
jeres rurales, deben dedicar más horas a la realización
pecto emocional. Además, limita las posibilidades de
de las tareas domésticas, debido a la falta de acceso a
participación en otras actividades para su desarrollo
recursos que aligeren el trabajo doméstico y al menor
personal, para mejorar su formación o para la recrea-
acceso a algunos servicios. Este hecho refleja las dife-
ción, el descanso y el ocio.
rencias al interior de la población femenina, marcadas
principalmente por su situación socioeconómica y área
Es importante recalcar que uno de cada cinco hoga-
de residencia.
res tiene jefatura femenina, en cuyo caso la sobre-
carga de trabajo suele ser mayor; lo que plantea la
La participación de niños y niñas en las tareas domésti-
necesidad de poner atención a este grupo que tiene
cas empieza a muy temprana edad. La tarea en la que
mayor vulnerabilidad.
más participan es el arreglo de la casa. Sin Embargo
intervienen también en todas las demás actividades
Todo lo expuesto da cuenta de la persistencia de los
del hogar, incluido el cuidado de sus hermanos de me-
roles de género, pues no se han modificado de forma
nor edad, siendo las niñas las que dedican más tiempo
significativa, pero también de que las mujeres no cuen-
a dichas actividades. Estas diferencias de género que
tan con suficiente apoyo del Estado o que no existen
se manifiestan desde temprana edad evidencian cómo
aún suficientes medios para aliviar la carga de trabajo,
los roles tradicionales para hombres y mujeres se si-
como centros de cuidado infantil o escuelas de calidad
guen reproduciendo en la sociedad ecuatoriana.
cercanas a su lugar de residencia.
Al considerar la variable de edad se ve que al momento
Si bien se ha avanzado en el reconocimiento de la car-
en que las mujeres constituyen una familia, es cuando
ga del trabajo doméstico para las mujeres, aún está
más se dispara el tiempo dedicado a las actividades
pendiente concretar mecanismos para la protección
domésticas, lo que significa que la mayor inequidad
de las amas de casa, a través del seguro social tal
está en la pareja. La mayor tasa de trabajo domésti-
como lo establece la Constitución.
co se registra en la etapa del ciclo vital de las mujeres
cuando tienen hijos pequeños, aunque esto podría va-
En la medida en que las mujeres han transitado des-
riar de acuerdo al tamaño de la familia y a la estructura
de el ámbito doméstico al ámbito público se debe
de cada hogar.
propender a incorporar políticas que fomenten la co-
La carga del trabajo doméstico no disminuye cuando
rresponsabilidad y el tránsito de los hombres de sus
las mujeres forman parte de la PEA; por tanto, ellas
responsabilidades en el espacio público al privado, y
enfrentan una doble y hasta triple jornada laboral.
que también revalorice su participación en el cuidado
de los hijos.
Si bien hay una leve declinación de la carga del tra-
bajo doméstico relacionada con el nivel de educación,
Es necesario generar políticas que permitan modificar
ésta no necesariamente representa una mayor asun-
los patrones socioculturales, lo que implica una acción
ción del trabajo doméstico y de cuidado por parte de
interinstitucional para cambiar los estereotipos de gé-
los hombres. Se registra una notable brecha en todos
nero, para fomentar la flexibilización de los roles y pro-
los niveles educativos, ya que las mujeres dedican el
piciar una distribución adecuada de las tareas domés-
doble del tiempo para realizar las actividades domésti-
ticas para alcanzar una mayor equidad entre mujeres
cas en comparación con el dedicado por los hombres.
y hombres.


ATLAS DE LAS DESIGUALDADES SOCIO-ECONÓMICAS DEL ECUADOR 165


ATLAS DE LAS DESIGUALDADES SOCIO-ECONÓMICAS DEL ECUADOR

ATLAS DE LAS DESIGUALDADES SOCIO-ECONÓMICAS DEL ECUADOR 167
Vivienda

ATLAS DE LAS DESIGUALDADES SOCIO-ECONÓMICAS DEL ECUADOR
Vivienda
Por Carlos Larrea Maldonado
Las personas tienen derecho a un hábitat seguro y
saludable, y a una vivienda adecuada y digna, con
independencia de su situación social y económica.
(Constitución de la República del Ecuador, Art. 30)
En este capítulo se realiza un diagnóstico del dé- Incluye a las viviendas con abastecimiento de agua por complementa la información sobre los componentes
ficit cuantitativo habitacional del Ecuador y su
red pública de tubería dentro de la vivienda. No siem-
constructivos de la vivienda. Aunque este indicador es re-
evolución durante las últimas décadas, con el
pre el agua entubada es necesariamente potable en el
levante respecto a las características de las viviendas, no
fin de conocer los avances y los desafíos en
caso ecuatoriano, pero no se dispone de información
ha sido incluido en el análisis multivariado que se explica
cuanto al cumplimiento del derecho a una vivienda ade-
detallada sobre la calidad de este servicio.
adelante, porque presenta un comportamiento atípico que
cuada y digna, tal como lo establece la Constitución del
puede reducir la calidad del análisis multivariado. En efec-
- Porcentaje de viviendas con acceso a la red pública de
país. El estudio incluye una desagregación geográfica
to, este porcentaje apenas ha cambiado desde 1990 sin
detallada por parroquias a partir de 2001. Las fuentes
alcantarillado.
presentar una tendencia clara, y su valor es muy inferior a
empleadas son los censos nacionales de población y vi-
- Porcentaje de viviendas con eliminación de basura con
los de sus contrapartes en paredes y piso, ubicándose en
vienda de 1982, 1990, 2001 y 2010, que representan
carro recolector.
34% en 1990; 40% en 2001 y 39% en 20101.
la base empírica más detallada y confiable actualmente
disponible. Como se ha detallado en el capítulo metodo-
- Porcentaje de viviendas con servicio eléctrico de la red
Se ha estimado los ocho mencionados indicadores para
lógico, se definen como urbanos los centros amanzana-
pública.
1982,1990, 2001 y 2010, tanto a escala nacional, como
dos de más de 5.000 habitantes, independientemente
- Porcentaje de viviendas con paredes de hormigón, la-
por regiones y áreas de residencia del país, y para las dos
de su condición como cabeceras cantonales. El estudio
drillo o bloque.
principales ciudades: Quito y Guayaquil. El estudio con-
se realiza empleando la mayor desagregación geográ-
junto de los ocho indicadores parte de su integración en
fica posible dentro de la división político-administrativa,
Este indicador y el siguiente pretenden capturar la ca-
la categoría amplia de deficiencia cualitativa habitacional,
que corresponde a nivel parroquial. Como los censos no
lidad de los materiales de las viviendas, reconociendo
definida como el porcentaje de viviendas que sufren de
incluyen información sobre parroquias en las cabeceras
que una variedad de materiales, incluyendo la madera
al menos una carencia entre los indicadores menciona-
cantonales, éstas aparecen representadas como “parro-
y el adobe, permiten la construcción de viviendas ade-
dos. Se define el concepto de vivienda adecuada como
quias”, y la división empleada agrupa parroquias rurales
cuadas e inclusive antisísmicas. La gran mayoría de las
aquella que reúne simultáneamente los ocho requisitos
y cabeceras cantonales indistintamente.
viviendas edificadas con materiales no incluidos en los
de los indicadores, esto es, que tiene agua dentro de
indicadores tienen deficiencias de calidad en el medio
la vivienda, alcantarillado, electricidad de la red pública,
ecuatoriano.
recolección de basura, paredes y pisos adecuados, ser-
vicio higiénico exclusivo y menos de tres personas por
Metodología
- Porcentaje de viviendas con piso entablado, de parqué,
cuarto.2 Estos dos nuevos indicadores –deficiencia cua-
baldosa, vinyl, ladrillo o cemento.
El análisis parte de la definición de ocho indicadores ha-
litativa habitacional y vivienda adecuada– proporcionan
- Porcentaje de hogares con servicio higiénico de uso
bitacionales que han sido elaborados en varios estudios
una visión dinámica sencilla de la evolución habitacional
previos, a partir del Censo de 1990 (Larrea et al., 1999),
exclusivo.
del país a partir de 1982.
Los indicadores capturan distintas dimensiones del - Porcentaje de hogares con hasta tres personas por
tema, como la infraestructura, la calidad de la vivienda y
cuarto (excluyendo baño y cocina)
1
la densidad de su ocupación.
Los porcentajes de viviendas con techo adecuado (hormigón, cemento o teja) en 2010
fueron de 28% en el área rural y 44% en la urbana. El indicador es alto en la Sierra, con
Este indicador mide la proporción de hogares sin haci-
66%, pero declina en la Costa y la Amazonía, con el 20% en cada caso. Su valor mínimo
Los indicadores seleccionados son los siguientes:
namiento, adoptando el punto de corte mencionado.
por región y área se presenta en la Costa rural, con el 8%.
2 La definición de vivienda adecuada como indicador no necesariamente corresponde a
otros conceptos similares propuestos conceptualmente por MIDUVI. MIDUVI e INEC han
- Porcentaje de viviendas con agua entubada al interior
A estos indicadores puede añadirse el porcentaje de vi-
desarrollado indicadores de déficit habitacional cualitativo y cuantitativo, partiendo de me-
todologías y fuentes distintas a las empleadas en este Atlas, cuya metodología busca la
de la vivienda.
viendas con techo de hormigón, cemento o teja, que identificación de brechas.

ATLAS DE LAS DESIGUALDADES SOCIO-ECONÓMICAS DEL ECUADOR 169
Los indicadores definidos, así como una parte importan-
grando una reducción de la deficiencia de casi 10%,
Evolución de las carencias
te de los presentados en este Atlas, han sido elaborados
equivalente al doble de las mejoras alcanzadas duran-
habitacionales en el Ecuador
con la finalidad de proporcionar una visión diacrónica de
te los intervalos censales anteriores. Esto respondería
las brechas sociales en el Ecuador. No son compatibles
El Cuadro 1 presenta la evolución de la deficiencia cua-
a varios factores: la recuperación económica del país
con otras cifras previamente estimadas por varios orga-
litativa habitacional por región y área de residencia, para
en la última década, las políticas estatales sobre todo
nismos públicos, ya que sus definiciones básicas, como
todos los censos entre 1982 y 2010, y el Gráfico 1 ilus-
a partir de 2006, y la enorme inversión en vivienda he-
la diferencia urbano-rural, son diferentes.3
tra los porcentajes de viviendas adecuadas en el mismo
cha por el elevado número de migrantes que salieron
intervalo. Las principales conclusiones que se despren-
al exterior al cerrar el siglo anterior.
Para sintetizar la información eficientemente y facilitar
den de esta información se sintetizan a continuación.
el análisis de los cambios entre 1990 y 2010, se ha
3. Sobresalen también grandes diferencias regionales en
elaborado también un índice comparativo habitacio-
1. La deficiencia cualitativa habitacional en el Ecuador
las condiciones habitacionales. Mientras en el área ur-
nal, empleando análisis de componentes principales
bana la mitad de las viviendas son adecuadas, en el
continúa siendo alta. Aproximadamente el 45% de
a partir de los ocho indicadores, desagregados por
campo apenas el 8% alcanza esta condición, Las re-
las viviendas en el país carecen todavía de agua po-
parroquias, tomando conjuntamente la información de
giones más afectadas son la Amazonía, con un déficit
table y alcantarillado, y dos tercios de ellas sufren
1990, 2001 y 20104.
del 84%, Galápagos con 82% y la Costa con 71%.
de al menos una deficiencia en los ocho indicado-
3
Galápagos tiene un déficit alto debido a sus carencias
MIDUVI e INEC han desarrollado indicadores de déficit habitacional cualitativo y cuanti-
res analizados.
tativo, partiendo de metodologías y fuentes distintas a las empleadas en este Atlas, cuya
en alcantarillado, a pesar de que en otros indicadores
metodología busca la identificación de brechas.
4 El porcentaje de la varianza total captada por el índice es el 61,4%, y los indica-
2. Sin embargo, como lo muestran el Gráfico 1 y el Cua-
presenta un perfil comparativamente alto, como se
dores originales se incorporan en forma equilibrada, de acuerdo a la siguiente fórmula:

dro 1, la mejora en las condiciones habitacionales
observa en el Cuadro 2. Solamente la Sierra se des-
INCHAB* = 0,838 AGUA* + 0,78ALCAN* + 0,854 RBASU* + 0,807 ELEC* + 0,759 NOHAC* + 0,585 PISO* + 0,84 SSHH* + 0,771 PARED*.

del Ecuador ha sido continua desde 1982, y ha sido
taca por sus condiciones comparativamente mejores.
Los coeficientes de cada varaible en el índice están determinados por el proceso de op-
timización matemática de su rerpesentatividad empleado en el método de componentes
mayor en el último intervalo censal (2001-2010), lo-
La Costa rural presenta tanto las mayores carencias
principales.
como los menores avances.
Cuadro 1
4. Solamente en la Sierra urbana se alcanzan condi-
ciones habitacionales claramente ventajosas, con un
67% de viviendas adecuadas, y una mejora de casi
13% en el último intervalo censal.
Año
Región
Área
5. Obviamente los efectos de las carencias en infraes-
1982
1990
2001
2010
tructura son distintas entre las áreas urbana y rural.
La falta de agua potable o alcantarillado, por ejem-
Urbana
73,8
71,5
72,2
62,4
plo, tiene mayores efectos sobre la calidad de vida
Costa
Rural
99,1
98,9
97,9
97,5
en las ciudades que en el campo. Por consecuen-
cia, los datos comparativos por área de residencia
Total
87,3
80,0
79,6
72,3
deben ser leídos con cautela. Sin embargo, es evi-
Urbana
61,0
56,3
44,9
31,3
dente que las brechas entre las áreas rural y urbana
son pronunciadas no solamente en la dimensión ha-
Sierra
Rural
98,3
96,4
95,1
87,2
bitacional, sino también en todas las dimensiones
Total
82,0
75,0
65,0
51,8
de desarrollo social. El objetivo de este estudio es
identificar y medir brechas, por tanto es indispen-
Urbana
86,1
81,8
78,0
68,1
sable elaborar indicadores comunes o comparables
Oriente
Rural
98,6
97,0
96,1
93,3
entre las áreas rural y urbana.
Total
96,8
94,0
90,2
83,9
Urbana
98,3
79,8
Galápagos
Rural
95,2
92,7
69,5
88,7
Total
95,2
92,7
84,1
82,0
Urbana
68,3
65,0
60,3
50,3
Total
Rural
98,6
97,3
96,2
92,4
Total
83,3
78,1
73,1
64,4
Fuentes: INEC, Censo de Población y Vivienda, 1982, 1990, 2001, 2010.
Elaboración: Unidad de Información Socio Ambiental UASB y CEPLAES

ATLAS DE LAS DESIGUALDADES SOCIO-ECONÓMICAS DEL ECUADOR
Viviendas adecuadas por región y área: 1982, 1990, 2001 y 2010
80
1982
70
68,7
1990
2001
60
55,1
2010
50
43,7
39,0
40
37,6
35,6
Porcentaje
31,9
30
28,5 27,8
26,2
26,9
22,0
21,9
20
18,2
18,0
16,7
15,9
13,9
12,9
10
7,3
6,7
4,9
4,8
3,6
3,9
2,1 2,5
3,0
0,9
1,7
1,1
1,4
0
Costa urbana
Costa rural
Sierra urbana
Sierra rural

Amazonía

Amazonía

Galápagos

Total
urbana
rural
Nacional
Fuentes: INEC. Censo de Población y Vivienda, 1982, 1990,2001, 2010..
Elaboración: Unidad de Información Socio Ambiental UASB y CEPLAES
Cuadro 2
Indicadores de vivienda (%) por región y área: 1990, 2001 y 2010. Parte I

Alcantarillado
Agua potable
Electrividad de red pública
Región
Área
1990
2001
2010
1990
2001
2010
1990
2001
2010
Costa
46,2
47,9
55,0
45,6
53,5
63,2
94,6
93,9
93,8
(Guayaquil)
54,4
50,1
61,7
47,3
59,5
76,7
97,4
94,7
93,1
Sierra
77,0
89,2
93,4
68,3
79,3
84,4
96,1
97,3
99,4
(Quito)
Urbana
77,8
89,3
95,2
64,7
79,8
85,7
96,7
97,9
99,6
Amazonía
48,5
64,6
71,9
43,9
48,1
57,3
92,8
93,9
97,1
Galápagos
5,8
29,9
50,8
68,6
96,7
99,5
Total
59,5
60,9
70,9
55,5
59,7
71,6
95,2
94,9
96,1
Costa
3,0
6,9
4,9
6,3
9,8
12,2
40,0
71,5
84,1
Sierra
14,1
21,7
30,4
16,9
24,8
31,9
61,9
83,7
92,5
Amazonía
Rural
12,4
18,8
21,0
12,0
15,0
19,5
32,5
49,3
72,4
Galápagos
55,3
16,7
44,8
43,4
89,2
97,3
Total
9,9
19,3
19,0
12,8
21,5
22,7
51,9
78,1
87,3
Costa
33,0
35,1
41,6
33,5
40,7
49,6
77,7
87,5
91,2
Sierra
47,6
61,5
69,4
44,3
55,9
64,4
80,1
91,7
96,8
Amazonía
Total
19,0
33,8
40,1
17,8
25,8
33,6
43,6
63,7
81,7
Galápagos
15,5
29,8
26,8
44,5
50,4
62,6
94,8
93,4
99,0
Total
39,5
48,1
53,6
38,2
48,0
55,3
77,7
88,6
93,2
Fuentes: INEC, Censo de Población y Vivienda, 1990, 2001 y 2010.
Elaboración: Unidad de Información Socio Ambiental UASB y CEPLAES

ATLAS DE LAS DESIGUALDADES SOCIO-ECONÓMICAS DEL ECUADOR 171
Infraestructura habitacional
alcantarillado, electricidad y recolección de basura), y los
Índice comparativo habitacional
restantes a la calidad de la vivienda (paredes, piso, ser-
por provincias y parroquias
Los Cuadros 2, 3 y 4 y el Gráfico 3 presentan los indica-
vicio higiénico y personas por cuarto). El segundo grupo
dores seleccionados con más detalle. Las mayores ca-
muestra carencias menores y mejoras considerables en
El Gráfico 2 ilustra el índice comparativo habitacional por
rencias se observan en agua entubada y alcantarillado.
el último intervalo censal (Cuadros 2, 3 y 4). El porcentaje
provincias, para 1990, 2001 y 2010. Pichincha se ubica
En éstos, pese a los avances logrados, el déficit afecta
de viviendas sin hacinamiento ascendió del 85% al 92%,
en primer lugar, con considerable ventaja sobre el resto del
a alrededor del 45% de las viviendas, y el avance en la
y en 2010 el 79% de las viviendas tenía paredes adecua-
país. Las mejoras entre 2001 y 2010 son importantes en
última década ha sido pequeño (cerca del 6%). En el ser-
das, el 91% disponía de pisos adecuados y el 82% con-
todas las provincias, particularmente en algunas más pos-
vicio de recolección de basura el déficit es menor (23%)
taba con servicio higiénico exclusivo. Las regiones más
tergadas, como Napo y Orellana. Luego de Pichincha, el
y la mejora intercensal es grande (15%). Los resultados
afectadas por carencias en la calidad de la vivienda son
índice favorece a Galápagos, Tungurahua, El Oro y Azuay,
más favorables se observan en el campo de la electrifi-
la Amazonía rural y la Costa rural.
mientras las peores condiciones se encuentran en Los
cación, ya que en 2010 el 93% de las viviendas del país
Los Cuadros 2, 3 y 4 también contienen los ocho indica-
Ríos, Napo –a pesar de las mejoras–, Bolívar, Sucumbíos,
disponían de este servicio público, y aun en el sector rural
dores y el índice de vivienda para Quito y Guayaquil. Las
Orellana, Morona Santiago y las zonas no delimitadas.
la cobertura llegó al 87%.
dos ciudades muestran una situación claramente ventajo-
El Mapa 1 ilustra el índice comparativo habitacional a
sa respecto a la media nacional, pero Guayaquil mantiene
Las regiones con mayores problemas de servicios habi-
escala parroquial en 1990, 2001 y 2010. En los tres
serias carencias de infraestructura. En esta última ciudad
tacionales son la Costa rural, la Amazonía rural y Galápa-
solo el 62% de las viviendas tiene alcantarillado, mientras
casos se muestra un callejón con condiciones altamen-
gos, y las principales carencias se observan en el acceso
en Quito la cifra llega al 95% y en Pichincha al 88%. Debe
te favorables (colores verdes) a lo largo de los valles in-
a agua entubada y a alcantarillado.
mencionarse también que en las dos ciudades las caren-
terandinos de la Sierra norte y central, con las mejores
cias están espacialmente ubicadas en barrios populares,4
condiciones en Pichincha. La región serrana presenta
donde las privaciones sociales alcanzan cifras muy altas.
condiciones críticas en los páramos de la Sierra central
Calidad de la vivienda
en Cotopaxi, Tungurahua, Bolívar y sobre todo el sur de
Chimborazo. La Sierra sur presenta un mosaico hetero-
Los indicadores se agrupan en dos clases. Los cuatro
géneo de condiciones, con carencias mayores que en el
4 Los barrios populares son los lugares de residencia de estratos subalternos urbanos, y no
primeros se refieren a infraestructura habitacional (agua,
solamente incluyen asentamientos informales.
resto de la región.
Índice comparativo habitacional por provincias: 1990, 2001 y 2010
90
2010
80
2001
70
1990
60
50
40
Porcentaje
30
20
10
0
Oro
Loja
El
Azuay
Carchi
Cañar
Napo
Guayas
Bolívar
T
sáchilas
Manabí
Pastaza
Cotopaxi
Los Ríos
Santiago
Orellana
Pichincha
Imbabura
Chinchipe
Galápagos
ungurahua
T
Santa Elena
Chimborazo
Esmeraldas
Sucumbíos
Santo Domingo
de los
Morona
Zamora
Fuentes: INEC, Censo de Población y Vivienda, 1990, 2001 y 2010.
Zonas No Delimitadas
Elaboración: Unidad de Información Socio Ambiental UASB y CEPLAES

ATLAS DE LAS DESIGUALDADES SOCIO-ECONÓMICAS DEL ECUADOR
Cuadro 3
Indicadores de vivienda (%) por región y área: 1990, 2001 y 2010. Parte II

Recolección de basura
No hacinamiento
Servicio Higiénico
Región
Área
1990
2001
2010
1990
2001
2010
1990
2001
2010
Costa
54,2
82,0
93,3
80,3
82,1
89,3
70,1
80,7
86,3
(Guayaquil)
56,0
84,4
93,6
80,9
81,6
88,7
73,2
82,8
90,3
Sierra
84,2
92,7
97,8
88,5
91,7
95,4
67,7
80,3
87,2
(Quito)
Urbana
85,1
94,4
98,7
89,5
92,5
96,0
68,4
81,3
89,5
Amazonía
74,9
83,1
95,5
85,3
85,3
90,6
51,7
67,8
75,2
Galápagos
98,7
99,3
86,6
93,8
74,3
87,3
Total
67,5
80,2
95,2
83,9
85,6
91,8
68,9
76,2
86,4
Costa
4,1
16,7
34,3
74,4
80,3
90,0
25,7
40,4
74,3
Sierra
8,6
19,8
45,7
76,3
82,9
92,9
16,3
35,2
73,7
Amazonía
Rural
13,4
18,7
39,6
71,3
73
86,3
13,9
25,1
55,1
Galápagos
81,6
87,4
89,4
94,2
76,4
90,2
Total
7,5
23,9
40,5
75,3
81,4
91,1
19,7
38,6
72,4
Costa
38,7
64,1
77,5
78,5
81,3
89,5
56,5
68,8
83,1
Sierra
48,8
63,3
78,0
82,8
87,9
94,5
43,7
62,2
82,1
Amazonía
Total
24,7
39,7
60,6
73,9
77,0
87,9
20,8
38,9
62,6
Galápagos
84,2
91,5
96,5
88,9
88,1
93,9
66,9
76,3
88,0
Total
43,2
62,5
77,0
80,4
84,5
91,6
49,1
64,7
81,7
Fuentes: INEC, Censo de Población y Vivienda, 1990, 2001 y 2010.
Elaboración: Unidad de Información Socio Ambiental UASB y CEPLAES
Cuadro 4
Indicadores de vivienda (%) por región y área: 1990, 2001 y 2010. Parte III

Paredes adecuadas
Piso adecuado
Índice comparativo habitacional
Región
Área
1990
2001
2010
1990
2001
2010
1990
2001
2010
Costa
72,8
81,0
85,6
94,0
84,8
93,4
60,4
65,1
69,9
(Guayaquil)
75,1
83,3
87,9
95,8
84,9
94,2
64,3
68,4
73,7
Sierra
79,9
86,9
92,3
95,2
94,0
97,8
69,7
75,1
78,5
(Quito)
Urbana
84,1
90,7
95,0
96,2
95,0
98,4
71,4
76,8
80,2
Amazonía
58,9
63,6
72,4
98,3
94,0
98,7
55,5
62,4
68,5
Galápagos
91,1
97,3
90,7
99,1
64,0
65,9
72,8
Total
75,7
80,6
88,0
94,6
88,4
95,3
64,0
69,0
73,2
Costa
24,1
45,6
54,0
75,3
68,4
89,0
40,6
47,9
55,4
Sierra
37,6
55,7
68,8
56,6
63,9
74,1
42,7
51,3
60,8
Amazonía
Rural
16,7
22,1
31,8
81,0
79,8
92,1
37,2
43,2
51,9
Galápagos
84,5
89,7
88,1
96,9
64,7
69,4
67,6
Total
31,3
50,6
59,5
65,3
68,7
81,9
41,6
49,3
57,8
Costa
57,7
71,2
77,1
88,2
80,0
92,2
54,9
60,7
66,6
Sierra
60,1
74,4
83,4
77,1
82,2
88,8
58,6
66,4
72,5
Amazonía
Total
24,5
35,6
47,1
84,2
84,4
94,6
43,2
50,5
59,2
Galápagos
85,9
88,3
95,5
97,1
89,7
98,6
64,4
67,6
71,6
Total
57,7
71,1
78,5
82,7
81,1
90,8
56,1
62,8
68,7
Fuentes: INEC, Censo de Población y Vivienda, 1990, 2001 y 2010.
Elaboración: Unidad de Información Socio Ambiental UASB y CEPLAES

ATLAS DE LAS DESIGUALDADES SOCIO-ECONÓMICAS DEL ECUADOR 173
En la Costa se destaca la provincia de El Oro, seguida
gobiernos locales, y por el Estado nacional en el caso
por Santo Domingo de los Tsáchilas, el sur del Guayas,
de la electricidad. El segundo componente se refiere a la
y la zona central costera de Manabí, mientras las áreas
vivienda como tal, en cuanto a sus materiales, área y fun-
Además de las diferencias regionales, existen otras in-
críticas se encuentran sobre todo en Esmeraldas, en la
ciones, cuyas mejoras han sido asumidas por los hoga-
equidades en el acceso a la vivienda, entre las cuales una
mayor parte de Manabí, de Los Ríos y del norte de la
res, con frecuente apoyo crediticio y técnico del Estado.
de las más importantes se relaciona con la pertenencia
provincia de Guayas. En la Amazonía hay un contraste
étnico-cultural del jefe de familia. El Cuadro 7 presenta
entre las estribaciones de la Cordillera Real, a lo largo de
En el Ecuador el déficit de infraestructura habitacional los ocho indicadores habitacionales desagregados por
la troncal Amazónica, con condiciones heterogéneas, y
es mayor en la Costa, donde el crecimiento urbano ha
etnicidad. La información muestra que, en el caso de los
la zona oriental, con carencias críticas. Sin embargo, los
sido más intenso y reciente (a partir del auge banane-
afroecuatorianos, no existen diferencias significativas en
indicadores no son fácilmente aplicables para las comu-
ro iniciado en 1948), y la capacidad de gestión de los
su acceso a una vivienda adecuada con respecto a la
nidades indígenas de la Amazonía, ya que se han cons-
municipios menos efectiva. En la Sierra, por el contra-
media nacional, o si las hay, su magnitud es pequeña.
truido sobre bases culturales occidentales.
rio, los centros urbanos son más antiguos, han crecido
Por el contrario, entre la población indígena, las diferen-
Al comparar los mapas de 1990, 2001 y 2010 se ob-
a menor ritmo, y los municipios han abastecido mejor cias son pronunciadas. Sólo una proporción baja de sus
serva con claridad la mejora, representada por los tonos
las demandas de infraestructura (Larrea et al., 1999). Las
hogares cuenta con alcantarillado, agua potable y reco-
más verdes del mapa de 2010. El cambio es más intenso
carencias habitacionales en la Sierra afectan sobre todo
lección de basura. Ello guarda relación con su ubicación
en los valles interandinos de la Sierra norte y central, y en
a las áreas rurales, en particular a los páramos, y se ca-
en el área rural que tiene una baja dotación de servicios
el sur de la Costa.
racterizan también por problemas serios en la calidad de
básicos. En estos casos de servicios públicos, y también
las viviendas, como se detalla en la tipología. El Mapa 2
en el porcentaje de viviendas con pisos apropiados, las
ilustra la distribución regional del acceso a alcantarillado
diferencias son considerables y se han mantenido duran-
infraestructura habitacional
en 2010. Las áreas en condiciones más críticas se en-
te la última década. Es más, los porcentajes de acceso
Las políticas habitacionales tradicionalmente han con-
cuentran en la Costa, principalmente en las provincias de
a agua y alcantarillado (28% y 29%) entre los hogares
centrado sus esfuerzos en dos componentes físicos. El
Esmeraldas, Manabí, Los Ríos y el norte de Guayas. La
indígenas son inclusive menores que los promedios de
primero corresponde a la infraestructura, con agua pota-
situación también es grave en la Amazonía norte (Ore-
la Sierra rural. Por consiguiente, la brecha habitacional
ble, alcantarillado, electricidad y recolección de basura,
llana y Sucumbíos) que ha tenido un rápido crecimiento
por etnicidad se mantiene elevada y su tendencia a la
cuya construcción ha sido asumida principalmente por
demográfico vinculado a la extracción petrolera.
reducción entre 2001 y 2010 es relativamente pequeña.
Indicadores e índice comparativo habitacional: 1990, 2001 y 2010
Índice comparativo habitacional
2010
2001
Agua potable
1990
Alcantarillado
Electricidad de red pública
Recolección de basura
No hacinamiento
Paredes adecuadas
Pisos adecuados
Servicio Higiénico
0 10 20 30 40 50 60 70 80 90 100
Fuentes: INEC, Censo de Población y Vivienda, 1990, 2001 y 2010.
Elaboración: Unidad de Información Socio Ambiental UASB y CEPLAES

ATLAS DE LAS DESIGUALDADES SOCIO-ECONÓMICAS DEL ECUADOR
Mapa 1-A
Índice comparativo habitacional por parroquias: 1990
CARCHI
ESMERALDAS
IMBABURA
ZONAS NO DELIMITADAS
ZONAS NO DELIMITADAS
SUCUMBIOS
PICHINCHA
GALAPAGOS
0 25 50
100
150
200
ZONAS NO DELIMITADAS
NAPO
Km
MANABI
ORELLANA
1:6.500.000
COTOPAXI
TUNGURAHUA
LOS RIOS
BOLIVAR
PASTAZA
CHIMBORAZO
GUAYAS
ZONAS NO DELIMITADAS
Leyenda
CAÑAR
MORONA SANTIAGO
Límite provincial
Sin información
AZUAY
62,5% - 85,5%
54,5% - 62,4%
48,5% - 54,4%
EL ORO
43,9% - 48,4%
40,1% - 43,8%
ZAMORA CHINCHIPE
36,4% - 40%
LOJA
´
32,5% - 36,3%
27,4% - 32,4%
200
100
0
200 Km
25,8% - 27,3%
10,2% - 25,7%
1:4.500.000
Fuentes: INEC, Censo de población 1990.
Información cartográfica: INEC, División político administrativa 2001.
Elaboración: Unidad de Investigación Socio Ambiental UASB y CEPLAES.

ATLAS DE LAS DESIGUALDADES SOCIO-ECONÓMICAS DEL ECUADOR 175
Mapa 1-B
Índice comparativo habitacional por parroquias: 2001
CARCHI
ESMERALDAS
IMBABURA
ZONAS NO DELIMITADAS
ZONAS NO DELIMITADAS
SUCUMBIOS
PICHINCHA
GALAPAGOS
0 25 50
100
150
200
ZONAS NO DELIMITADAS
NAPO
Km
MANABI
ORELLANA
1:6.500.000
COTOPAXI
TUNGURAHUA
LOS RIOS
BOLIVAR
PASTAZA
CHIMBORAZO
GUAYAS
ZONAS NO DELIMITADAS
CAÑAR
Leyenda
MORONA SANTIAGO
Límite provincial
Sin información
AZUAY
62,5% - 85,5%
54,5% - 62,4%
48,5% - 54,4%
EL ORO
43,9% - 48,4%
ZAMORA CHINCHIPE
40,1% - 43,8%
36,4% - 40%
LOJA
200
100
´
32,5% - 36,3%
27,4% - 32,4%
0
200 Km
25,8% - 27,3%
10,2% - 25,7%
1:4.500.000
Fuentes: INEC, Censo de población 2001.
Información cartográfica: INEC, División político administrativa 2001.
Elaboración: Unidad de Investigación Socio Ambiental UASB y CEPLAES.

ATLAS DE LAS DESIGUALDADES SOCIO-ECONÓMICAS DEL ECUADOR
Mapa 1-C
Índice comparativo habitacional por parroquias: 2010
CARCHI
ESMERALDAS
IMBABURA
ZONA NO DELIMITADA
PICHINCHA
SUCUMBIOS
SANTO DOMINGO DE LOS TSACHILAS
GALAPAGOS
NAPO
0 25 50
100
150
200
ZONA NO DELIMITADA
MANABI
Km
ORELLANA
COTOPAXI
1:6.500.000
TUNGURAHUA
LOS RIOS
BOLIVAR
PASTAZA
GUAYAS
CHIMBORAZO
SANTA ELENA
GUAYAS
ZONA NO DELIMITADA
Leyenda
CAÑAR
MORONA SANTIAGO
Límite provincial
GUAYAS
Sin información
AZUAY
62,5% - 85,5%
54,5% - 62,4%
48,5% - 54,4%
EL ORO
43,9% - 48,4%
ZAMORA CHINCHIPE
40,1% - 43,8%
36,4% - 40%
LOJA
200
100
´
32,5% - 36,3%
27,4% - 32,4%
0
200 Km
25,8% - 27,3%
10,2% - 25,7%
1:4.500.000
Fuentes: INEC, Censo de población 2010.
Información cartográfica: INEC, División político administrativa 2010.
Elaboración: Unidad de Investigación Socio Ambiental UASB y CEPLAES.

ATLAS DE LAS DESIGUALDADES SOCIO-ECONÓMICAS DEL ECUADOR 177
Mapa 2
Porcentajes de viviendas con acceso a la red pública de alcantarillado,
por parroquias: 2010
CARCHI
ESMERALDAS
IMBABURA
ZONA NO DELIMITADA
PICHINCHA
SUCUMBIOS
SANTO DOMINGO DE LOS TSACHILAS
GALAPAGOS
NAPO
0 25 50
100
150
200
ZONA NO DELIMITADA
Km
MANABI
ORELLANA
COTOPAXI
1:6.500.000
TUNGURAHUA
LOS RIOS
BOLIVAR
PASTAZA
GUAYAS
CHIMBORAZO
SANTA ELENA
GUAYAS
ZONA NO DELIMITADA
Leyenda
CAÑAR
MORONA SANTIAGO
Límite provincial
GUAYAS
Sin información
AZUAY
69,4% - 96,2%
52,2% - 69,3%
39,3% - 52,1%
EL ORO
28,4% - 39,2%
ZAMORA CHINCHIPE
19,4% - 28,3%
12,1% - 19,3%
LOJA
200
100
´
6,6% - 12%
3,4% - 6,5%
0
200 Km
2,6% - 3,3%
0% - 2,5%
1:4.500.000
Fuentes: INEC, Censo de población 2010.
Información cartográfica: INEC, División político administrativa 2010.
Elaboración: Unidad de Investigación Socio Ambiental UASB y CEPLAES.

ATLAS DE LAS DESIGUALDADES SOCIO-ECONÓMICAS DEL ECUADOR
Mapa 3
Tipología habitacional por parroquias: 2010
CARCHI
ESMERALDAS
IMBABURA
ZONA NO DELIMITADA
PICHINCHA
SUCUMBIOS
SANTO DOMINGO DE LOS TSACHILAS
GALAPAGOS
NAPO
0 25 50
100
150
200
ZONA NO DELIMITADA
Km
MANABI
ORELLANA
COTOPAXI
1:6.500.000
TUNGURAHUA
LOS RIOS
BOLIVAR
PASTAZA
GUAYAS
CHIMBORAZO
SANTA ELENA
GUAYAS
ZONA NO DELIMITADA
CAÑAR
MORONA SANTIAGO
Leyenda
GUAYAS
AZUAY
Límite provincial
Sin información
Grupo 1
EL ORO
Grupo 2
ZAMORA CHINCHIPE
Grupo 3
LOJA
200
100
´
Grupo 4
Grupo 5
0
200 Km
Grupo 6
1:4.500.000
Fuentes: INEC, Censo de población 2010.
Información cartográfica: INEC, División político administrativa 2010.
Elaboración: Unidad de Investigación Socio Ambiental UASB y CEPLAES.

ATLAS DE LAS DESIGUALDADES SOCIO-ECONÓMICAS DEL ECUADOR 179
Tipología habitacional en 2010
principales ciudades, como Quito, Guayaquil, Cuenca,
de ellas tiene alcantarillado, y solamente el 54% de las
Machala, Portoviejo, Loja, Esmeraldas y Riobamba, ciu-
viviendas dispone de recolección de basura. La mayor
Es importante identificar las regiones con mayores ca-
dades satelitales o en proceso de conurbación con Qui-
parte de estas parroquias se ubican en las estribaciones
rencias habitacionales y los problemas más críticos en
to como Cumbayá, Calderón y Sangolquí, ciudades pe-
de la cordillera occidental, en las provincias de Los Ríos
cada una de ellas. La tipología habitacional agrupa las
queñas con buenas condiciones sociales como Baños,
y Santo Domingo, y en la franja costera de Santa Elena
parroquias con problemas similares en categorías homo-
Shell, Tulcán, Santa Rosa, Otavalo y Cayambe, entre y el Sur de Manabí. Estas 160 parroquias representan el
géneas, y permite definir políticas apropiadas en cada
otras. En total el grupo está integrado por 98 ciudades
10% de las viviendas del país.
caso, con miras a reducir las desigualdades regionales.
o parroquias, que representan el 54% de las viviendas
Grupo 4. Áreas rurales con carencias en
La tipología ha sido elaborada a partir de los ocho indica-
del país.
infraestructura y vivienda. El grupo está inte-
dores estudiados, tomando las parroquias en 2010, em-
Grupo 2. Ciudades y parroquias con con-
grado por 189 parroquias, principalmente en la Sierra
pleando análisis de aglomeración (‘cluster analysis’, con
diciones habitacionales intermedias. El rural, que combinan carencias en infraestructura, princi-
el método de Ward). Adicionalmente se ha elaborado un
grupo alcanza una cobertura de agua potable y alcan-
palmente en agua potable y alcantarillado, con importan-
índice de vivienda para 2010, como medida de síntesis,
tarillado cercana al 40%, con los restantes indicadores
tes problemas habitacionales en paredes y pisos. Las
empleando análisis de componentes principales.5 Este
fluctuando entre el 75% y el 90%. Está integrado princi-
parroquias se concentran en las áreas de páramo de la
índice se ha definido en una escala entre 0 y 100 puntos.
palmente por ciudades intermedias de la Costa y algunas
Sierra central y el Azuay, y se extienden a la mayor parte
A continuación se presentan las características de los 6
parroquias rurales de la Sierra, entre las primeras se des-
de las áreas rurales en Loja (Mapa 2). Entre las parro-
grupos definidos, que se ilustran en el Mapa 3, cuyos
tacan Santo Domingo de los Tsáchilas, Durán, Quevedo,
quias, en este grupo pueden mencionarse a Guamote,
indicadores se presentan en los Cuadros 5 y 6.
Daule, Milagro, La Libertad y El Carmen, mientras que
Sumbagua, Simiatug, Achupallas, Palmira, Ingapirca, El
Grupo 1. Áreas urbanas con buenas con-
en la Sierra aparecen Pelileo, Cañar, Biblián, San Gabriel,
Corazón y Poaló. En este grupo, apenas una sexta de
diciones habitacionales.
Saquisilí, entre otros. En la Amazonía se encuentran las
las viviendas dispone de agua potable, alcantarillado o
Este grupo presenta ciudades de Lago Agrio y Sucúa. El grupo integra 260 recolección de basura, y aproximadamente la mitad tie-
las mejores condiciones habitacionales del país. La co-
parroquias rurales, con el 23% de las viviendas del país.
ne pisos y paredes inadecuados. El grupo aglutina al 5%
bertura de agua potable y alcantarillado bordea el 76%,
de las viviendas del Ecuador.
y en los indicadores habitacionales restantes las cifras
Grupo 3. Áreas rurales y ciudades pe-
fluctúan cerca del 90%. El grupo está integrado por las
queñas con carencias en infraestructura Grupo 5. Parroquias rurales en regiones
habitacional.
Este grupo aglutina a parroquias y pe-
tropicales con carencias habitacionales
queñas ciudades con carencias altas en agua potable,
críticas. Este grupo presenta las mayores carencias
5 El índice de vivienda 2010 captura el 56% de la varianza total de los ocho indicadores
alcantarillado y recolección de basura. Apenas una quin-
de infraestructura en el país, con una cobertura de alcan-
habitacionales, y su fórmula es: INDVIV = 0.83 * AGUA + 0.771 * ALCAN + 0.775 * ELEC +
0.817 * BASU + 0.761 * NOHACI + 0.446 * piso + 0.771 * PARED + 0.747 * SSHH
ta parte de las viviendas dispone de agua y un octavo
tarillado de apenas el 8% y solo el 12,6% accede a agua
Cuadro 5
Tipología habitacional de las parroquias: 2010

Porcentajes de cobertura
Grupo
Recolección
No
Paredes
Piso
Índice de
Número de
% de viviendas
Agua
Alcantarillado
Electricidad
SSHH
basura
hacinamiento
adecuadas
adecuado
vivienda
parroquias
del país
Ciudades en situación
1
76,4
77,4
96,8
93,9
93,0
89,1
95,7
87,0
75,6
98
54,1
favorable
Ciudades en situación
2
43,7
39,9
92,9
76,0
90,0
75,8
89,7
79,7
66,0
260
22,8
intermedia
Carencias en
3
20,8
12,6
90,0
54,1
90,1
73,5
86,0
78,2
59,9
160
10,0
infraestructura
Carencias en
4
infraestructura y
18,9
15,2
87,5
18,7
85,0
49,4
50,8
64,0
51,3
189
4,5
vivienda
5
Carencias críticas
12,6
8,4
80,2
31,0
86,2
41,2
90,4
69,0
52,7
285
8,3
Bosques tropicales no
6
4,0
4,6
23,9
8,0
60,8
6,6
66,4
32,3
30,7
32
0,4
intervenidos
Total país
55,3
53,6
93,2
77,0
91,0
78,5
90,8
81,7
68,7
1.024
100,0
Fuente: Censo de Población y Vivienda, 2010.
Elaboración: Unidad de Información Socio Ambiental UASB y CEPLAES

ATLAS DE LAS DESIGUALDADES SOCIO-ECONÓMICAS DEL ECUADOR
Cuadro 6
Distribución regional de los grupos de la tipología habitacional: 2010

potable. Únicamente el 31% de las viviendas tiene servi-
cio de recolección de basura; mientras el 59% tiene pa-
Tipo de parroquias (Grupos)
redes inadecuadas. El grupo se extiende principalmente
Región y área
en las provincias de Esmeraldas y Manabí, así como en
1
2
3
4
5
6
las cuencas de los ríos Daule y Babahoyo en la Costa, y
Sierra rural
3,8
22,0
27,1
89,8
4,1
en las áreas colonizadas de la Amazonía, principalmente
en las estribaciones bajas de la cordillera oriental y el área
Sierra urbana
48,7
3,7
1,9
petrolera en el norte. Entre las parroquias que lo integran
pueden mencionarse Palenque, Baba, Taura, Muisne y
Costa rural
0,2
6,4
45,4
8,1
69,9
16,2
Cojimíes en las Costa, y Shushufundi, Cotundo y Dayu-
Costa urbana
45,4
61,3
26,9
3,1
ma en la Amazonía. Pertenecen a este grupo 285 parro-
quias, que representan el 8,4% de las viviendas del país.
Amazonía rural
0,2
1,6
0,3
0,2
20,8
83,8
Grupo 6. Parroquias en áreas mínima-
Amazonía urbana
1,5
4,4
2,1
mente intervenidas de la Amazonía y Es-
meraldas.
Este tipo se extiende en áreas cubiertas
Galápagos rural
0,1
0,2
principalmente por bosques tropicales primarios en la
Galápagos urbana
0,1
0,4
Amazonía y Esmeraldas, con baja densidad demográ-
fica, y habitados principalmente por pueblos indígenas,
Total
100,0
100,0
100,0
100,0
100,0
100,0
que combinan una agricultura de subsistencia con reco-
lección, caza y turismo comunitario. Aunque las caren-
Fuente: INEC. Censo de Población y Vivienda, 2010.
cias de infraestructura son muy altas, la noción de déficit
Elaboración: Unidad de Información Socio Ambiental UASB y CEPLAES
habitacional es difícilmente aplicable en este caso, ya
que las culturas ancestrales han desarrollado formas de
vida que no pueden evaluarse con estándares de consu-
Cuadro 7
mo de la sociedad occidental.
Indicadores de vivienda (%) por etnicidad: 2001 y 2010
Nacional
Indígena
Afroecuatoriano
Indicadores de vivienda
2001
2010
2001
2010
2001
2010
% de viviendas con agua
47,9
55,3
20,8
28,1
38,8
51,2
potable al interior de la vivienda
% de viviendas con acceso a la
48,0
53,6
21,4
29,1
38,6
47,0
red pública de alcantarillado
% de viviendas con eliminación
62,7
77,0
24,4
44,0
63,3
82,7
de basura con carro recolector
% de viviendas con servicio
89,7
93,2
74,3
83,2
88,5
90,2
eléctrico de la red pública
% de viviendas con paredes de
71,3
78,5
53,7
65,2
65,6
73,8
hormigón, ladrillo o bloque
% de viviendas con hasta tres
84,3
91,0
73,0
82,9
77,8
86,5
personas por cuarto
% de viviendas con piso
82,3
90,8
51,5
66,5
81,3
91,7
adecuado
% de hogares con servicio
65,3
81,8
26,7
62,0
63,2
78,2
higiénico exclusivo
Fuentes: INEC, Censo de Población y Vivienda, 2001 y 2010.
Elaboración: Unidad de Información Socio Ambiental UASB y CEPLAES


ATLAS DE LAS DESIGUALDADES SOCIO-ECONÓMICAS DEL ECUADOR 181


ATLAS DE LAS DESIGUALDADES SOCIO-ECONÓMICAS DEL ECUADOR


ATLAS DE LAS DESIGUALDADES SOCIO-ECONÓMICAS DEL ECUADOR 183

ATLAS DE LAS DESIGUALDADES SOCIO-ECONÓMICAS DEL ECUADOR
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