Experiencia de México en el establecimiento de impuestos a las bebidas azucaradas como...

Experiencia de México
en el establecimiento de
impuestos a las bebidas
azucaradas como estrategia
de salud pública






Experiencia de México
en el establecimiento de
impuestos a las bebidas
azucaradas como estrategia
de salud pública






Organización Panamericana de la Salud
Representación de México
México D. F., México | 2015


Experiencia de México
en el establecimiento de
impuestos a las bebidas
azucaradas como estrategia
de salud pública




Se publica también en inglés (2015) con el título:
Taxes on Sugar-sweetened Beverages as a Public Health Strategy: The Experience of Mexico


ISBN 978-92-75-11871-9


Catalogación en la Fuente, Biblioteca Sede de la OPS


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Organización Panamericana de la Salud.

Experiencia de México en el establecimiento de impuestos a las bebidas azucaradas como estrategia de
salud pública. México DF, México: OPS, 2015.

1. Sacarosa en la Dieta. 2. Enfermedades Crónicas. 3. Impuestos. 4. Diabetes. 5. Obesidad.
6. Políticas Públicas. 7. México. I. Título.

ISBN 978-92-75-31871-3 (Clasificación NLM: QU83)



© Organización Panamericana de la Salud, 2015. Todos los derechos reservados.

La Organización Panamericana de la Salud dará consideración a las solicitudes de autorización para
reproducir o traducir, íntegramente o en parte, alguna de sus publicaciones. Las solicitudes deberán
dirigirse al Departamento de Comunicaciones, Organización Panamericana de la Salud, Washington,
D.C., EE. UU. (www.paho.org/publications/copyright-forms). La Oficina en México de la Organización
Panamericana de la Salud (Horacio No. 1855, 3er. Piso, Oficina 305, Col. Los Morales Polanco, Delegación
Miguel Hidalgo, C. P. 11510 México, D.F.) podrá proporcionar información sobre cambios introducidos
en la obra, planes de reedición, y reimpresiones y traducciones ya disponibles.

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por las disposiciones sobre reproducción de originales del Protocolo 2 de la Convención Universal sobre
Derecho de Autor. Reservados todos los derechos.




Las denominaciones empleadas en esta publicación y la forma en que aparecen presentados los datos
que contiene no implican, por parte de la Secretaría de la Organización Panamericana de la Salud, juicio
alguno sobre la condición jurídica de países, territorios, ciudades o zonas, o de sus autoridades, ni
respecto del trazado de sus fronteras o límites.




La mención de determinadas sociedades mercantiles o de nombres comerciales de ciertos productos no
implica que la Organización Panamericana de la Salud los apruebe o recomiende con preferencia a otros
análogos. Salvo error u omisión, las denominaciones de productos patentados llevan en las
publicaciones de la OPS letra inicial mayúscula.




La Organización Panamericana de la Salud ha adoptado todas las precauciones razonables para verificar
la información que figura en la presente publicación, no obstante lo cual, el material publicado se
distribuye sin garantía de ningún tipo, ni explícita ni implícita. El lector es responsable de la
interpretación y el uso que haga de ese material, y en ningún caso la Organización Panamericana de la
Salud podrá ser considerada responsable de daño alguno causado por su utilización.






COORDINACIÓN Y EDICIÓN TECNICA
Dra. Maureen Birmingham
Representante de la OPS/OMS en México


Dr. Enrique Gil
Asesor en Enfermedades Crónicas y Salud Mental
de la OPS/OMS en México


REVISIÓN TÉCNICA
Mtra. Lynn Silver
Asesora en Enfermedades Crónicas y Obesidad
Instituto de Salud Pública,
Oakland, California, Estados Unidos de América


Dr. Carlos Santos-Burgoa
Jefe de Unidad de Factores de Riesgo
OPS/OMS, Washington, D.C., Estados Unidos de América


Dr. Eduardo Jaramillo
Director de Promoción de Salud
Secretaria de Salud, México, D.F., México


PARTICIPANTES EN LAS ENTREVISTAS
Dr. Eduardo Jaramillo
Secretaría de Salud, México D.F., México


Dr. Rodrigo Barros Reyes Retana
Secretaría de Hacienda y Crédito Público, México, D.F., México


Dr. Juan Rivera Dommarco
Instituto Nacional de Salud Pública, Cuernavaca, Morelos, México


Senadora María Marcela Torres Peimbert
Senado de la República, México, D.F., México


Dr. Alejandro Calvillo Unna
El Poder del Consumidor, A. C., México, D.F., México


Dra. Maureen Birmingham
Representación de la OPS/OMS en México, D.F., México


Dr. Enrique Gil
Representación de la OPS/OMS en México, México, D.F., México


Lic. Carlos Gámez
Representación de la OPS/OMS en México, México, D.F., México


PREPARACIÓN Y DOCUMENTACIÓN DE ESTA PUBLICACIÓN
Mtra. Alejandra Pérez de León


EDITOR
Dr. Guillermo J. Padrón




Tabla de Contenido


09 Agradecimientos


11 Prefacio


15 Resumen ejecutivo


21 Lista de siglas y acrónimos


25 01 Introducción


27 02 Antecedentes


27 2.1 Evidenciacientíficadelestablecimientodeimpuestos
comoestrategiadesaludpública


29 2.2 Experienciasinternacionalesenelestablecimiento
deunimpuestoalasbebidasazucaradas


31 03 Experiencia en México


31 3.1 PanoramadelaepidemiadeobesidadenMéxico


34 3.2 Desarrollodeinstrumentostécnicosenelcontextoglobal


35 3.3 Coyuntura política en México


39 04 La propuesta: impacto económico y en la salud
de los mexicanos


43 05 Alianzas estratégicas


43 5.1 Consolidación del grupo intersectorial


45 5.2 Estrategia de comunicación en medios masivos


49 06 Desafíos enfrentados


49 6.1 La respuesta de la industria refresquera


50 6.2 Elámbitodeaccióndelasinstituciones




51 07 Resultados y logros alcanzados


51 7.1 Impuestoabebidasazucaradasyalimentos
de alto contenido calórico


55 7.2 Tipos de productos sujetos al nuevo gravamen


57 08 Factores de éxito y lecciones aprendidas


57 8.1 Contexto epidemiológico y económico-social


58 8.2 Contexto político


58 8.3 Contexto intersectorial


58 8.4 Contextoglobal


59 8.5 Lecciones aprendidas


61 09 Impacto esperado


61 9.1 Recaudaciónfiscal


62 9.2 Reducción de la demanda y de las
consecuencias negativas asociadas con
el consumo de este tipo de productos


64 9.3 Instalacióndeaguapotableenescuelas
ylugarespúblicos


65 10 Conclusiones


69 Referencias bibliográficas


78 Bibliografíaadicional


79 Anexos


81 01 Argumentos esgrimidos por la industria
refresquera en contra del impuesto durante
la discusión de la Iniciativa en el Congreso


95 02 Análisis de la recaudación del impuesto
alfinalizarelcuartotrimestrede2014




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Agradecimientos


Se agradece a las instituciones que participaron activamente en la preparación, divulgación,
discusión y aprobación de la ley. Un agradecimiento especial a las personas que ayudaron a
redactar el informe del proceso para el establecimiento del impuesto a las bebidas azucaradas,
y a quienes aportaron información valiosa para lograr esta publicación:


• Alianza por la Salud Alimentaria: El Poder del Consumidor; Asociación Nacional de Em-
presas Comercializadoras de Productores del Campo (ANEC); Centro de Capacitación
en Ecología y Salud para Campesinos y Defensoría del Derecho a la Salud (CCESC-DDS);
Centro de Derechos Humanos Fray Francisco de Vitoria; Centro de Orientación Alimen-
taria (COA NUTRICIÓN); Coalición de Organizaciones Mexicanas por el Derecho al Agua;
Consejo Nacional de Organizaciones Campesinas; ContraPESO; El Barzón; FAN México
(Red de acción por el agua, México); Foodfirst Information and Action Network (FIAN
México); Food and Water Watch; Fundación Interamericana del Corazón; Fundación Mí-
dete; Greenpeace; Grupo de Estudios Ambientales; The Hunger Project México; Inter-
national Baby Food Action Network (IBFAN México); Oxfam México; Proyecto Planeta
Azul; REDIM; Semillas de Vida; Sin Maíz no Hay País; Slow Food; Unión de Productores y
Comerciantes de Hortalizas de la Central de Abasto de la Ciudad de México.


• Bloomberg Philantropies.


• Cámara de Diputados de los Estados Unidos Mexicanos.


• Coalición México Salud-Hable: Alianza contra el Tabaco, A.C.; ALIENTO; American Cancer
Society; AMPAHSH; Aquí nadie se rinde A.C.; ASBIS Mujer y Familia A.C.; Asociación Ge-
rardo Alfaro A.C.; Asociación Linfática de México, A.C.; Asociación Mexicana de Diabetes;
Asociación Mexicana de Leucemia y GIST; Asociación Mexicana de Lucha contra el Cán-
cer, A.C.; Asociación Renal Venados, A.C.; Círculos para el Desarrollo de la Promoción a la
Salud, A.C.; ContraPESO; Fundación CIMAB; Fundación de Mano Amiga a Mano Anciana;
Fundación Interamericana del Corazón; Fundación Mídete; Incide; Red contra el Cáncer;
Red Mundial de Suicidólogos; Salvati; The Hunger Project México; Voz Pro Salud Mental.




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AGRADECIMIENTOS


• Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF).


• Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO).


• Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO).


• Organización Mundial de la Salud (OMS).


• Organización Panamericana de la Salud (OPS).


• Plataforma Estratégica contra el Sobrepeso y la Obesidad (ContraPESO): Alimento para To-
dos; Amistad, Desarrollo y Cooperación; AnimaNaturalis; Asociación ALE; Asociación
Mexicana de la Cruz Blanca Neutral; Asociación de Salud y Bienestar Social; Asociación
Mexicana de Diabetes; Asociación Mexicana de Familiares y Pacientes con Artritis Reu-
matoide; Asociación Mexicana de Fibrosis Quística; Asociación Mexicana de Leucemia y
GIST; Asociación Mexicana de Lucha contra el Cáncer; Asociación Nacional del Síndrome
de Williams; Asociación Renal Venados; Clínica mexicana de Autismo y Alteraciones del
Desarrollo; Colegio Mexicano de Bariatría; Comité de Derechos Humanos de Ajusco; Ear-
th, Food and Fire; Federación Mexicana de Enfermos y Trasplantados Renales; Funda-
ción CIMAB; Fundación Mexicana del Riñón; Fundación Mídete; Grupo de Recuperación
Total (RETO); Huellas del Futuro; Instituto de Políticas para el Transporte y el Desarrollo;
Junior League Mexico City; Nuestras Realidades; Organismo de Nutrición Infantil; Or-
ganización Smiles; Plataforma Integral de Desarrollo Sustentable; Red Contra el Cáncer;
Red Mundial de Suicidiólogos; Red por la Salud –que agrupa a más de 10 organizaciones
de salud–; Respirando con Valor; Sociedad Mexicana de Salud Pública; The Hunger Pro-
ject México.


• Presidencia de la República.


• Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP): Subsecretaría de Ingresos; Unidad de Po-
lítica de Ingresos Tributarios.


• Secretaría de Salud: Dirección General de Promoción de la Salud (DGPS); Instituto Nacional
de Ciencias Médicas y Nutrición Salvador Zubirán; Instituto Nacional de Salud Pública
(INSP).


• Senado de los Estados Unidos Mexicanos.




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Prefacio


El mundo hace frente a una gran pandemia de enfermedades crónicas no transmisibles
(ECNT), que según muestran estimados de nuestra organización, es la principal causa de mor-
bilidad y mortalidad, puesto que representa 63% de las muertes.1 Los datos indican que 85%
de las muertes asociadas con las ECNT ocurren en los países de ingresos bajos o medios.2 La
Región de las Américas no es una excepción; estas enfermedades causan más de 75% del total
de las defunciones, y más de la tercera parte de ellas (37%) se consideran defunciones prema-
turas, es decir, de personas de menos de 70 años de edad.3 Aunque son más de una docena de
enfermedades crónicas que se agrupan bajo la denominación general de ECNT, las que más
afectan a la población son las cardiovasculares, el cáncer, la diabetes y las enfermedades res-
piratorias crónicas. Estos padecimientos comparten cuatro factores de riesgo: la alimentación
inadecuada (incluidas las bebidas de alto contenido calórico), el sedentarismo, el consumo de
tabaco y el uso nocivo de alcohol.


El incremento rápido del sobrepeso durante los últimos 30 años se debe principalmente a
los vertiginosos cambios que se han dado en nuestro entorno y que se relacionan de manera
estrecha con los avances tecnológicos, que si bien nos proporcionan muchas comodidades,
también han hecho más sedentarias nuestras vidas. Además, a esta situación se suma el fácil
acceso a la comida procesada que contiene grandes cantidades de grasa, sal y azúcar, así como
el consumo elevado de bebidas con azúcar añadido.


1 Organización Mundial de la Salud. Temas de salud. Enfermedades crónicas. Ginebra: OMS; 2014. Disponi-
ble en: http://www.who.int/topics/chronic_diseases/es/ Acceso el 8 de diciembre de 2014.


2 Organización Mundial de la Salud. Informe sobre la situación mundial de las enfermedades no transmisi-
bles 2010. Resumen de Orientación; Ginebra: OMS; 2010. Disponible en: http://www.who.int/nmh/publi-
cations/ncd_report_summary_es.pdf Acceso el 8 de diciembre de 2014.


3 Organización Mundial de la Salud. 28.a Conferencia Sanitaria Panamericana, 64.a Sesión del Comité Regio-
nal. Resolución CSP28.R13 Estrategia para la Prevención y el Control de las Enfermedades No Transmisi-
bles. Ginebra: OMS; 2012. Disponible en: http://www.paho.org/hq/index.php?option=com_docman&task=-
doc_view&gid=19267&Itemid Acceso el 8 de diciembre de 2014.




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PREFACIO


La Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Organización Panamericana de la Salud (OPS)
han alertado que el sobrepeso se debe a una dieta y actividad física inadecuadas, y lo consi-
deran como un problema de salud pública de importancia internacional, cuyo crecimiento e
interrelación con diversos padecimientos lo ha transformado en un desafío para los sistemas
sanitarios en todo el mundo, ya que abarca desde la prevención hasta la oferta de servicios
médicos.


La OMS/OPS y sus Estados Miembros han expresado con preocupación que el consumo de
bebidas con elevado contenido de azúcar es nocivo para la salud. De acuerdo con la evidencia
científica, la ingestión excesiva de azúcares, en cualquiera de sus formas —sacarosa, fructosa,
glucosa, etc.— brinda solo calorías vacías, que contribuyen al aumento de peso y al desequili-
brio hormonal. Asimismo, el incremento en el consumo de bebidas azucaradas, incluidos los
refrescos, afecta a todas las edades y los grupos étnicos, y está relacionado con el aumento de
la resistencia a la insulina que causa diabetes mellitus tipo 2 (DM2), entre otros padecimientos.


El período de la infancia es fundamental para el desarrollo de hábitos saludables y la preven-
ción del sobrepeso. La evidencia demuestra que el entorno es crítico: poca oportunidad para
realizar actividad física, poco acceso al agua potable y la posibilidad de adquirir alimentos y
bebidas no saludables a precios muy bajos son recetas para el sobrepeso. Además, un niño con
sobrepeso tiene alta probabilidad de padecer este trastorno durante toda su vida.


Las costosas consecuencias económicas y sociales del sobrepeso se constatan en el tratamien-
to de enfermedades cardiovasculares, cáncer, diabetes, discapacidad, enfermedad renal cró-
nica, afecciones músculo-esqueléticas, y problemas psicosociales, entre otros. También, el so-
brepeso puede acarrear una vida menos productiva, más pobre y corta, que tendrá más gastos
médicos y menor calidad.


A escala internacional, durante los últimos 15 años, la pandemia de las ECNT y sus factores
de riesgo fueron un tema importante de los Cuerpos Directivos de la OMS y OPS. En 2004,
los 193 Estados Miembros de la OMS aprobaron la Estrategia Global sobre Dieta, Actividad
Física y Salud, que contenía una nueva estrategia importante: el uso de políticas fiscales como
herramientas de salud pública. Cabe mencionar que en 2011, en la Organización de las Nacio-
nes Unidas, se adoptó por consenso la Declaración Política de la Reunión de Alto Nivel, de la
Asamblea General sobre la Prevención y el Control de las Enfermedades No Transmisibles,
que igualmente incluyó recomendaciones sobre políticas fiscales. Durante la Asamblea Mun-
dial de la Salud, celebrada en 2013, los Estados Miembros aprobaron el Plan de Acción para
la Prevención y Control de Enfermedades No Transmisibles, el cual propuso que las políticas
fiscales incorporaran impuestos o subsidios adaptados al contexto nacional, que promovieran
incentivos para generar ambientes y disponibilidad de alimentos más saludables. En el Plan
de Acción para la Prevención de la Obesidad en la Niñez y la Adolescencia, suscrito por el
Consejo Directivo de la OPS en 2014, se hizo la misma recomendación.


México es el primer consumidor de refrescos del mundo, con 163 L por persona al año. Un es-
tudio de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO)
de julio de 2013, reveló que México ocupa la tasa más alta de obesidad en adultos entre los paí-




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ses de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE). Expuestas las
cifras y la gravedad de la cuestión, la OPS/OMS reconoce al Estado Mexicano su preocupación
y voluntad política para combatir el problema de la obesidad en el país, reflejada en su Estra-
tegia Nacional de Prevención y Control del Sobrepeso, la Obesidad y la Diabetes, lanzada por
el Presidente, Lic. Enrique Peña Nieto, en octubre de 2013. Una regulación en esta estrategia
es el establecimiento de un Impuesto Especial sobre Producción y Servicios a las bebidas azu-
caradas como medida de reducción de la demanda. Este logro se debe a un trabajo coordinado
y complementario realizado entre la Secretaría de Salud, la Secretaría de Hacienda y Crédito
Público (SHCP) y el poder legislativo con el propósito de proteger la salud pública.


El Estado Mexicano se encuentra ante una oportunidad histórica y el mundo tiene interés en
conocer la experiencia mexicana en la prevención y el control de la obesidad, especialmente
en relación con la aplicación de estas políticas fiscales y su impacto. México, entonces, tiene
un papel muy importante que desempeñar como ejemplo en esta lucha, el cual servirá como
modelo para otros países de la Región y del mundo.


Dra. Maureen Birmingham
RepResentante de Ops/OMs en MéxicO


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Resumen ejecutivo


Existe mucha evidencia científica internacional que muestra la asociación entre el consumo
elevado de bebidas o alimentos con gran contenido de azúcares, en cualquiera de sus formas,
y el desarrollo del sobrepeso, la obesidad y la diabetes mellitus. México ha experimentado un
aumento rápido en la proporción de la población con sobrepeso y obesidad, a 35% en niños y a
71% en adultos, lo cual se reflejó en la comparación entre las Encuestas Nacionales de Salud y
Nutrición realizadas en 1988 y 2012, respectivamente. Además, México ocupa el primer lugar
en las Américas en la ingestión de bebidas azucaradas con cantidades de 163 L por persona
por año y el primer lugar en prevalencia de diabetes mellitus con 10,8% en la población entre
20 a 79 años, comparado con todos los países miembros de la Organización para la Coopera-
ción y el Desarrollo Económico (OCDE).


Desde la década de los 80, varios países han implementado medidas fiscales y regulatorias
relacionadas con el aumento de impuestos a las bebidas azucaradas, no solo con un objetivo
recaudatorio, sino también para reducir la demanda y el consumo de este tipo de bebidas. Las
evaluaciones confirman una disminución en las ventas y en el consumo, aunque todavía no
hay estimaciones del impacto de estas medidas fiscales en la salud.


El Instituto Nacional de Salud Pública de México (INSP) elaboró diferentes modelos matemá-
ticos sobre la elasticidad y regresividad de un impuesto a las bebidas azucaradas, con propor-
ciones de 10, 20 y 30% al valor final que paga el consumidor. Se demostró que la demanda de
refresco en México es elástica, y el hecho de incrementar los impuestos desincentivaría su
consumo y fortalecería la capacidad recaudatoria del país. Un impuesto de 20%, equivalente
a MXN 1,7 (US$ 0,12)4 por litro de refresco ayudaría a disminuir el consumo de 163,3 L por
persona al año a 120,9 L, lo que representaría una reducción de 26% y recaudaría cerca de
MXN 22 861 millones (US$ 1 687,2 millones), que permitirían al gobierno colocar bebederos
de agua potable en escuelas y espacios públicos, además de implementar otros programas en


4 Tasa de cambio: MXN 13,55 por US$ 1,00, tomada al 11 de octubre de 2015 de http://www.banxico.org.mx.
Los valores en dólares estadounidenses se redondearon a las decenas de miles.




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RESUMEN EJECUTIVO


contra de la obesidad y el sobrepeso. Igualmente se podría reducir en 12% la prevalencia de
diabetes y disminuir en 26% los costos de nuevos casos de esta enfermedad en los próximos
10 años.


En las mujeres adultas, entre 1988 y 2006, aumentó la prevalencia en los quintiles más bajos
de ingresos. Hoy, la prevalencia de peso excesivo es similar en los quintiles extremos de con-
diciones de vida y ligeramente superior en el quintil intermedio. Estas tendencias sugieren
que el país transita hacia una situación en la que la carga de peso excesivo será mayor para la
población más pobre en todas las edades. Los hogares con menores ingresos tienden a tomar
decisiones de gasto que permiten consumir un mayor nivel de calorías a un menor precio,
pero cuya calidad nutricional es menor; mientras que en los hogares de ingresos altos se con-
sumen alimentos de mayor costo por caloría. Por lo tanto, las personas con menores ingresos
son más proclives al sobrepeso y la obesidad. Otro beneficio de la adopción de esta medida es
que, aunque el impuesto no implica una carga financiera desproporcionada para las familias
de menores recursos, este grupo presenta mayor sensibilidad a los precios, por lo que dismi-
nuiría en mayor proporción el consumo de esos productos.


Cuando aparece el tema de los impuestos a las bebidas azucaradas en la agenda pública mexi-
cana por los medios de comunicación masiva y en diferentes foros de las organizaciones de
la sociedad civil (OSC), ya se habían desarrollado instrumentos técnicos a escala mundial. En
mayo de 2004, la 57.a Asamblea Mundial de la Salud aprobó la Estrategia Global sobre Ré-
gimen Alimentario, Actividad Física y Salud de la Organización Mundial de la Salud (OMS).
En 2011, en el marco de las Naciones Unidas, se adoptó por consenso la Declaración Política
de la Reunión de Alto Nivel de la Asamblea General sobre la Prevención y el Control de las
Enfermedades No Transmisibles. En 2013, durante la Asamblea Mundial de la Salud, los Es-
tados Miembros aprobaron el Plan de Acción para la Prevención y Control de Enfermedades
No Transmisibles, y el Consejo Directivo de la Organización Panamericana de la Salud (OPS)
en 2014 aprobó el Plan de Acción para la Prevención de la Obesidad en la Niñez y la Adoles-
cencia. Todas estas propuestas coinciden en que las políticas fiscales pueden aplicar impuestos
o subsidios adaptados al contexto nacional que creen incentivos para generar ambientes y
disponibilidad de alimentos más saludables.


Dentro de los esfuerzos realizados en México, el Gobierno impulsó en 2010 mediante la Secre-
taría de Salud el Acuerdo Nacional para la Salud Alimentaria la denominada Estrategia contra
el Sobrepeso y la Obesidad, que, además del enfoque multisectorial, promovía la participa-
ción del sector privado por medio de la autorregulación. Sin embargo, esta táctica tuvo pocos
progresos y se repitió la situación de los países europeos, donde la autorregulación no dio los
frutos esperados. En el mismo sentido, el 23 de agosto de 2010 se publicó en el Diario Oficial
de la Federación el Acuerdo para instaurar los lineamientos generales acerca del expendio o
distribución de alimentos y bebidas, en los establecimientos de consumo escolar de los plan-
teles de educación básica.


Como resultado del Pacto por México, en 2012 se concertó el respaldo de las principales fuer-
zas políticas del país a las reformas requeridas, entre ellas la fiscal; esto resultó fundamental,




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RESUMEN EJECUTIVO


pues se contó con el apoyo suficiente para incorporar el impuesto a las bebidas azucaradas en
el paquete presentado al Congreso por el Ejecutivo Federal.


Dando seguimiento a las acciones de prevención en escuelas y como medida regulatoria com-
plementaria, se realizaron modificaciones al Artículo 3.o Constitucional y 5.o Transitorio para
normar la venta de alimentos y bebidas no saludables en las escuelas. Esto permitió las ade-
cuaciones al marco jurídico, para prohibir en todas las escuelas los alimentos que no favorez-
can la salud de los educandos.


El 2 de abril de 2013, en el ámbito del Día Mundial de la Salud, el Presidente de la República,
Lic. Enrique Peña Nieto, instruyó a la Secretaría de Salud en el sentido de elaborar una Es-
trategia Nacional para la Prevención y el Control del Sobrepeso, la Obesidad y la Diabetes.
El objetivo de esta estrategia es mejorar los niveles de bienestar de la población y contribuir
a la sustentabilidad del desarrollo nacional al desacelerar el incremento del sobrepeso y la
obesidad, a fin de revertir la epidemia de las enfermedades crónicas no transmisibles, parti-
cularmente la diabetes mellitus tipo 2, mediante intervenciones de salud pública, un modelo
integral de atención médica y políticas públicas intersectoriales. El tercer pilar de la estrategia
se refiere a la política normativa y fiscal, que incluye el impulsar un nuevo etiquetado fron-
tal claro y sencillo, así como la regulación de la publicidad de alimentos y bebidas dirigida al
público infantil. Este pilar también comprende políticas fiscales para reducir el consumo de
alimentos y bebidas de escaso valor nutricional.


La propuesta del Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) a los refrescos y las be-
bidas azucaradas surge del trabajo conjunto de diversas instituciones nacionales, entre ellos el
gobierno federal, el congreso, la academia, las OSC y los organismos internacionales, los que
conforman un grupo intersectorial con representación de la mayoría de los sectores intere-
sados en la aplicación de políticas fiscales para favorecer la salud de la población mexicana. El
impuesto tuvo como propósito una mayor disminución del consumo de refrescos en el quintil
más pobre de la población.


La Representación de la OPS/OMS en México trabajó para establecer alianzas estratégicas
con varios sectores tales como los poderes ejecutivo y legislativo, OSC comprometidos con la
lucha contra la obesidad en México, representaciones del Sistema de las Naciones Unidas y
academias e institutos de investigación. Asimismo asistió a reuniones técnicas en el Senado
de la República junto a académicos, investigadores y miembros de las OSC para revisar la Ini-
ciativa y apoyar la elaboración de una estrategia para posicionarla desde el punto de vista de
la evidencia científica.


Se acompañó de una importante estrategia de comunicación social desarrollada por las OSC,
se compartieron mensajes clave en vallas o paneles publicitarios y afiches en lugares como
estaciones del metro, calles transitadas y avenidas donde la industria exponía su propaganda.
También participaron miembros de las OSC y los institutos nacionales de investigación en
programas de radio, televisión y publicaciones de la prensa escrita, y se colocaron inserciones
pagadas en los principales diarios de circulación nacional.




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Uno de los desafíos más importantes fue la respuesta de la industria refresquera, que actuó
de manera muy similar a otras empresas interesadas. Toda la industria involucrada mantuvo
una posición aliada entre sí, y formó un frente único en contra del impuesto, con un activismo
muy importante en los medios de comunicación. Una de sus estrategias fue presentar líderes
de opinión y profesionales de la medicina y la nutrición, para posicionar sus argumentos en
contra del impuesto y persuadir a la opinión pública Esto generó incertidumbre, sobre todo en
las cuestiones monetarias al manifestar el impacto económico del impuesto en su industria,
en términos de pérdidas de empleo y recaudación. Los empresarios extranjeros amenazaron
con el retiro de sus inversiones del país. Además, el sector industrial desplegó acciones en-
caminadas a la búsqueda permanente de aliados, con un intenso cabildeo en el Congreso, las
principales secretarías de Estado y otros entes reguladores.


Sin embargo, se logró la aprobación de la Reforma Hacendaria. Como resultado primordial de
todo el trabajo gubernamental y la participación intersectorial, se incluyó el impuesto a las
bebidas azucaradas dentro de las modificaciones a la Ley del IEPS. Si bien no se logró la pro-
puesta de 20%, el avance registrado de MXN 1,00 por litro, equivalente a 10%, es significativo
y digno de aplaudirse. Más tarde, se introdujo un punto que no estaba en la propuesta inicial
y que fue incorporado por el Ejecutivo en la Ley del IEPS a partir de la iniciativa del Congreso:
gravar alimentos de alto contenido calórico.


Los factores de éxito que favorecieron la propuesta y aprobación de un impuesto a las bebidas
azucaradas en México pueden integrarse en la conjunción virtuosa de los contextos epidemio-
lógico-social, político-económico, intersectorial y global.


El impacto alcanzado con la aplicación de la nueva ley se mide en sus etapas iniciales, median-
te dos elementos: uno relacionado con la recaudación fiscal y otro con la disminución de la
demanda-consumo de las bebidas azucaradas.


La recaudación de los gravámenes incluidos dentro del IEPS fue de MXN 124 016 000 millo-
nes (US$ 9 152 472 millones) entre enero y diciembre de 2014, lo que representó un aumento
de 51,1%, principalmente por la ampliación de la base del impuesto a las bebidas azucaradas y
los alimentos con alto contenido calórico.


En relación con la demanda-consumo de las bebidas azucaradas, el INSP y el Centro de Pobla-
ción de la Universidad de Carolina del Norte, Estados Unidos de América, realizan un estudio
para estimar el efecto del impuesto de MXN 1,00 por litro a las bebidas con azúcares adicio-
nados, aplicado a partir del 1 de enero de 2014. Los resultados preliminares muestran una
reducción promedio de 6% en las compras de las bebidas azucaradas con impuesto en 2014,
en comparación con el año 2013.


Los resultados revelan también un aumento de alrededor de 7% en las compras de bebidas sin
impuesto (bebidas con edulcorantes artificiales, agua mineral carbonatada, agua simple, jugos
sin azúcares adicionados y leche sin azúcares adicionados) y, dentro de esta categoría, un in-
cremento de cerca de 4% en la compra de agua simple durante el mismo período. Las compras
de bebidas carbonatadas sin impuestos (bebidas con edulcorantes artificiales y agua mineral


RESUMEN EJECUTIVO




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carbonatada) y otras bebidas (leches y jugos sin azúcares adicionados) no cambiaron de forma
estadísticamente significativa. Debemos tomar en cuenta que el gobierno lanzó en los medios
masivos una campaña de información que promovía hábitos saludables, y se tomaron otras
medidas complementarias a nivel nacional. Por lo tanto, creemos que el impuesto fue coadyu-
vante y tal vez no la medida única que generó la disminución de la demanda.


Del análisis realizado se pueden extraer siete conclusiones:


1. La proporción del impuesto: Según la evidencia existente, el impuesto debe ser de al me-
nos 20% para maximizar su impacto en el sobrepeso y la obesidad, y las enfermedades
cardiovasculares. Aunque el impuesto aprobado es de 10%, las proyecciones realizadas
con este porcentaje muestran que se tendrá un impacto positivo en la reducción del so-
brepeso, la obesidad y la diabetes.


2. Finalidad de los recursos generados: Varios investigadores concluyen que los impuestos
deben estar combinados con subsidios enfocados hacia el apoyo a familias pobres. Por
ejemplo, para:


a. aumentar la accesibilidad y disponibilidad de agua potable


b. promover un cambio hacia el consumo de bebidas y comida saludables


c. mejorar la atención a la salud


d. promover cambios en la agricultura e industria hacia comidas y bebidas saludables.


3. Integralidad de los impuestos a las bebidas azucaradas: Varias investigaciones mencionan
la importancia de considerar los cambios en el consumo hacia sustitutos no deseados que
pueden disminuir el impacto buscado. Por lo tanto, se tiene que considerar la integralidad
de los impuestos a todas las bebidas azucaradas para evitar sustituciones no saludables.


4. Regresividad y progresividad: Estos impuestos son regresivos para esos consumos no sa-
ludables, pero no para sus alternativas más saludables; de hecho, el resultado final es pro-
gresivo porque los impuestos protegen contra las enfermedades crónicas, que a la larga
resultan empobrecedoras. Entonces, el impacto positivo de salud sería más significativo
en los grupos de bajos ingresos. Además, estos grupos son más sensibles a los cambios en
los precios, por lo que los impuestos tendrán mayor impacto sobre sus hábitos. Por eso es
importante estudiar el impacto de forma integral.


5. Tipo de impuesto: Existe experiencia con respecto al impuesto al tabaco que apunta a que
es más recomendable establecer un impuesto específico, en vez de un impuesto ad valo-
rem. El último está calculado como un porcentaje del precio. Lo ideal es que fuera mixto
(impuesto específico y ad valorem). En el caso de las bebidas azucaradas, un impuesto cal-
culado por gramos o mililitros del producto es el mecanismo más apropiado.


RESUMEN EJECUTIVO




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6. Medidas para potenciar el impacto: Es mejor que el consumidor considere el precio del
producto con el impuesto incluido, en lugar de añadir el impuesto al momento de pagar.
Es aconsejable que el impuesto se ajuste sistemáticamente al nivel de inflación esperado.


7. Aceptabilidad de impuestos: La aceptación por parte de la población es más fuerte cuando
esta entiende que los impuestos son para mejorar su salud y bienestar.


Por último, se necesita más tiempo para entender los impactos en la salud en su totalidad,
pero los datos preliminares sugieren que estas políticas fiscales son herramientas poderosas
para proteger la salud pública y recaudar recursos que pueden ser aplicados para promover
entornos más saludables.


RESUMEN EJECUTIVO




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Lista de siglas
y acrónimos


ContraPESO Plataforma Estratégica contra el Sobrepeso y la Obesidad
DKK Corona danesa
DM2 Diabetes mellitus tipo 2
ECNT Enfermedades crónicas no transmisibles
ENIGH Encuesta Nacional de Ingreso y Gasto de los Hogares
ENSANUT Encuesta Nacional de Salud y Nutrición
GDA Guías Diarias de Alimentación
HUF Florín húngaro
IEPS Impuesto Especial sobre Producción y Servicios
INSP Instituto Nacional de Salud Pública
IVA Impuesto al valor agregado
JMRF Jarabe de maíz rico en fructosa
NOK Corona noruega
OCDE Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico
OMS Organización Mundial de la Salud
OPS Organización Panamericana de la Salud
OSC Organizaciones de la sociedad civil
RSE Responsabilidad Social Empresarial
SHCP Secretaría de Hacienda y Crédito Público










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01
Introducción


Resulta preocupante saber que en México,
70% de los niños que viven en comunidades
rurales desayuna con refresco; pero el pro-
blema no es privativo de la provincia o los
grupos rurales, sino que afecta a la inmensa
mayoría del país, donde se consume más re-
fresco que en cualquier otro lugar del mundo.


Los 163 L de refresco al año que consume
en promedio cada habitante5 provocan que
México tenga el índice más alto de muertes


5 Elaborado por Brownell KD a partir de datos de
The Datamonitor Group (http://about.datamoni-
tor.com/corporate/history.htm); Euromonitor In-
ternational (http://www.euromonitor.com) y An-
dreyeva y colaboradores (1).


relacionadas con la ingestión de refresco, en-
tre los 35 países revisados por la Asociación
Estadounidense del Corazón, y que el motivo
más frecuente de hospitalización en el país
sea el tratamiento no quirúrgico de infartos,
cuadros de hipertensión y diabetes.


Los inconvenientes del elevado consumo de
refrescos, bebidas azucaradas y alimentos
con alto contenido calórico no se limitan a la
ya considerable preocupación por las enfer-
medades que estos hábitos acarrean, sino que
alcanzan a las economías familiar y nacional.
Se ha calculado que 10% de los ingresos fa-
miliares en México se destinan a la compra
de este tipo de productos y que el costo de
atención hospitalaria por complicaciones de




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01INTRODUCCIÓN


la hipertensión y diabetes, alcanzó en 2008,
los MXN  68  000 millones, cifra sumamen-
te alta y alarmante si pensamos que todo el
presupuesto de un estado de la República,
por ejemplo Jalisco, fue para el mismo año
de MXN 79 000 millones. Debido a estas cir-
cunstancias, diversas organizaciones civiles
propusieron al Gobierno Federal que se gra-
vara con 20% a las bebidas azucaradas (2).


El propósito de este trabajo es describir el pro-
cedimiento para establecer un impuesto a las
bebidas azucaradas y la comida de alto conte-
nido calórico en México, como estrategia de
salud pública. El documento pretende dar a
conocer nuestra experiencia con la intención
de que se puedan replicar elementos útiles
para otros contextos y desarrollar acciones
propias a favor de la salud.


En primer término, se revisó ampliamente la
información y evidencia científica disponi-
bles sobre el consumo de bebidas azucaradas
y sus consecuencias para la salud, así como
las experiencias internacionales relativas al
efecto en el consumo a partir de cambios en
los precios de estas. De igual manera, se logró
acceder a la información del proceso en Mé-
xico, que constituye el centro de este trabajo
descriptivo.


Como parte de la explicación del procedi-
miento para establecer el impuesto citado, se
ofrecen datos acerca de la instrucción presi-
dencial para el lanzamiento de la Estrategia
Nacional para la Prevención y Control del
Sobrepeso, la Obesidad y la Diabetes, y el im-
pulso a la Reforma Fiscal de 2014, que se de-
cretó en el marco de difusión del Panorama de
la epidemia de la obesidad en México. A conti-
nuación, se analiza la Iniciativa de impuestos
a refrescos presentada en el Pleno del Senado
de la República, con insistencia en el impacto
que esta epidemia causa en la economía y la
salud de los mexicanos.


Se destaca en este trabajo un factor funda-
mental: la formación de alianzas estratégicas.
Entre ellas sobresale la colaboración inter-
sectorial que ocurrió en diversas reuniones y
foros académicos, así como la conformación
de una táctica de comunicación. En especial,
se presenta un análisis elaborado a partir de
los desafíos enfrentados ante la respuesta de
la industria refresquera. Dentro de los resul-
tados y logros alcanzados, se explica en qué
consiste el impuesto a las bebidas azucaradas
y los alimentos de alto contenido calórico y
los tipos de productos sujetos al nuevo grava-
men. También se mencionan los factores que
contribuyeron al éxito de la aplicación del
gravamen y las lecciones aprendidas.


Mientras tanto, como colaboración para futu-
ras evaluaciones de estas medidas, describi-
remos de forma breve el impacto esperado en
términos de recaudación fiscal y reducción
de la demanda, así como de las consecuencias
negativas asociadas con el consumo de las
bebidas azucaradas, por lo que tras exponer
la información seleccionada y analizarla de
acuerdo con las variables relevantes que se
van a investigar, se propondrán conclusiones.


Finalmente, se pretende proporcionar ele-
mentos útiles a los países, no solo de la Re-
gión, sino del mundo entero, que deseen
emprender un camino propio hacia políticas
públicas, para generar mejor salud para su
población.




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02
Antecedentes


2.1 Evidencia científica del
establecimiento de impuestos
como estrategia de salud pública


Las bebidas que contienen azúcares añadi-
dos (sacarosa, jarabe de maíz rico en fructosa
[JMRF]) se asocian con un mayor riesgo de
aumentar de peso y, por lo tanto, de desarro-
llar sobrepeso y obesidad, así como diabetes
(3). Igualmente, la ingestión de azúcares libres
o bebidas azucaradas es un determinante del
peso corporal y su consumo ha sustituido al
de la leche, lo que ha disminuido el aporte de
calcio y otros nutrientes (4,5).


Por eso, no ingerir bebidas azucaradas o re-
frescos y sustituirlos por agua simple y bebi-


das no calóricas, ha demostrado que previene
la ganancia de peso en personas con sobrepe-
so (6). Se han realizado estudios prospectivos
que notifican una ganancia de peso de alrede-
dor de 8 kg en promedio en mujeres enferme-
ras que se siguieron durante 4 años (7-9). En
el estudio longitudinal realizado en Framin-
gham, Estados Unidos, los sujetos que consu-
mían más de un refresco por día presentaron
37% más riesgo de tener obesidad en compa-
ración con los no consumidores (10).


En el caso de los menores de edad, entre los
niños que consumen habitualmente bebidas
azucaradas entre comidas, se encontró que
tuvieron 2,4 veces más probabilidad de te-
ner sobrepeso al compararlos con niños no




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02ANTECEDENTES


consumidores (p < 0,05) (11), se concluye que
la ingestión elevada de bebidas azucaradas
en niños y adolescentes predice ganancia de
peso en la edad adulta (12-13). También se ha-
lló una asociación genética con la adiposidad,
que parece ser más pronunciada cuando se
incrementa el consumo de bebidas azucara-
das, sobre todo en la población hispana (14).
Existe, por tanto, interacción significativa en-
tre un factor dietético importante —ingestión
de bebidas azucaradas— y un marcador de
predisposición genética y el riesgo de obesi-
dad (15).


En diferentes estudios, en el reemplazo de be-
bidas azucaradas por bebidas sin calorías, se
demostró una reducción significativa en la ga-
nancia de peso y acumulación de grasa en ni-
ños con peso normal (16-18). Asimismo, tomar
bebidas azucaradas y refrescos se ha identifi-
cado como un factor de riesgo importante pa-
ra la diabetes mellitus tipo 2 (DM2) y síndrome
metabólico, asociación que en parte está me-
diada por el índice de masa corporal (7).


En un estudio sobre diabetes se determinó
que por cada 150 kcal por persona por día
(12 onzas de bebidas azucaradas, es decir,
aproximadamente 354 mL) introducidos por
persona al día en el sistema de alimentos de
un país, la tasa de esa enfermedad aumenta
1,1% (19). Los países con más disponibilidad de
JMRF —que es por cierto un endulzante muy
usado en México en las bebidas azucaradas—
tienen una prevalencia mayor de DM2, de
alrededor de 20%, independientemente de la
obesidad (17). La evidencia sugiere que perso-
nas con un consumo elevado de bebidas (una
bebida azucarada promedio, de 12 onzas, casi
354 mL por día, o más) tienen mayor riesgo de
desarrollar DM2, comparados con quienes no
las beben. El riesgo encontrado fluctúa entre
26 y 31%, aunque se ha encontrado hasta 83%
más de riesgo de desarrollar DM2 (8, 20, 21).


Se ha descubierto una relación entre la in-
gestión de bebidas y el síndrome metabólico
en México. Las estadísticas revelan que los
sujetos que toman dos bebidas azucaradas
por día o más, tienen dos veces más riesgo
de presentar síndrome metabólico, que es
un padecimiento que provoca aumento de
triglicéridos y disminución de colesterol de
lipoproteínas de alta densidad (22). Además,
se ha confirmado una relación positiva entre
ingerir bebidas azucaradas y la incidencia de
hipertensión (23).


En cuanto a la fructosa, un edulcorante pro-
veniente de las frutas utilizado en las bebidas
azucaradas, se sabe que aumenta las concen-
traciones de ácido úrico en la sangre, y tomar
bebidas con azúcar añadido se ha relaciona-
do con el desarrollo de hiperuricemia y gota.
Las personas, cuya ingesta fue de dos bebidas
azucaradas por día o más, tuvieron 85% más
de riesgo de desarrollar gota, comparados con
quienes no las ingerían con frecuencia (23).
Además, el consumo de sacarosa está relacio-
nado con la acumulación de grasa ectópica, el
aumento de riesgo cardiovascular y de enfer-
medades metabólicas (24).


Según el estudio Impact of change in sweetened
caloric beverage consumption on energy intake
among children and adolescents (Impacto del
cambio del consumo de bebidas azucaradas en
la ingesta calórica en niños y adolescentes) del
Centro Nacional de Información en Biotecno-
logía de los Estados Unidos, el reemplazo de
bebidas azucaradas por productos alternativos
más saludables disminuiría en gran medida la
ingestión de calorías. La razón consiste en que
una bebida azucarada de 230 mL aporta 106
cal al día, mientras que la misma cantidad de
agua, solo aporta 8 cal. El estudio concluye que
el reemplazo de bebidas azucaradas por agua
ayudaría a disminuir la ingestión calórica en
235 cal al día (25). Otro estudio del Instituto de




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02 ANTECEDENTES


Investigación en Nutrición Infantil se centró
en la experiencia de Dortmund, Alemania, en
donde se colocaron bebederos en planteles
educativos para aumentar la accesibilidad al
agua y concluyó que el riesgo de sobrepeso se
redujo en 31%, con la implementación de este
tipo de programas (26).


2.2 Experiencias internacionales
en el establecimiento de un impuesto
a las bebidas azucaradas


Existen experiencias de diversos países que
han implementado mecanismos fiscales con
el propósito de mejorar la salud de sus po-
blaciones: Irlanda, por ejemplo, estableció
impuestos a las bebidas azucaradas durante
la década de 1980; esta acción se llevó a ca-
bo debido a la necesidad de obtener ingresos
adicionales y no tanto por disminuir el con-
sumo de refrescos. Entonces, se gravó la pro-
ducción física de estas bebidas (los informes
de producción se obtuvieron directamente
de los productores) en 0,37 libras irlandesas
(US$  0,58) por galón (27). Las autoridades
fiscales irlandesas observaron una dismi-
nución de 11% en el consumo, por cada au-
mento de 10% en el precio. Sin embargo, no
se examinaron los efectos del impuesto en la
salud. Cuando hubo presión para comenzar
la armonización de los sistemas fiscales en la
Unión Europea, que instó a la eliminación de
los impuestos especiales sobre el consumo de
las bebidas azucaradas, estos impuestos se re-
tiraron en 1992 (27).


En 1981, en Noruega se propuso un impues-
to al azúcar, el chocolate y las bebidas azu-
caradas. En la actualidad, este país grava las
bebidas no alcohólicas con adición de azú-
car o edulcorantes, el chocolate y el azúcar
con tasas de 2,81 coronas noruegas (NOK)


(US$ 0,48) por litro (a las bebidas), NOK 17,13
(US$  2,99) por litro (a los jarabes concentra-
dos), NOK 17,92 (US$ 2,48) por kilogramo (al
chocolate), NOK 6,94 (US$ 1,21) por kilogramo
(al azúcar) (27). El consumo de limonada y re-
frescos regulares disminuyó de forma signi-
ficativa entre 2001 y 2008 (de 4,8 a 2,5 veces
por semana y de 2,3 a 1,6 veces por semana,
respectivamente) después de la aplicación de
los impuestos, en contraste con los aumentos
en muchos otros países europeos (27).


En el Océano Pacífico existen ejemplos, co-
mo los siguientes. En Samoa, se estableció en
1984, un impuesto a las bebidas azucaradas
de 0,40 tala (US$ 0,18) por litro (28). Australia
se sumó a los países que adoptaron esta medi-
da y en el año 2000 impuso una tasa de 10%
a las bebidas azucaradas, confitería, galletas
y productos de panadería (28). En Polinesia
durante 2002 se impulsó el impuesto a las
bebidas azucaradas, confitería y helado de 60
francos (US$ 0,66 por litro) (28). En 2006, Fiji
impuso 5% a las bebidas azucaradas carbona-
tadas importadas (28). La República de Nauru,
ubicada en una isla cerca de Australia, fijó en
2007 un gravamen de 30% a la importación
de azúcar, confitería, bebidas carbonatadas y
leche con sabor (28).


Por su parte, Finlandia favoreció en 2011 el
aumento de impuestos a bebidas carbonata-
das y confitería, de €0,075 (US$ 0,10) por litro
y €0,75 por kilogramo, respectivamente (28).
Mientras que en Dinamarca se establecieron
impuestos sobre estas bebidas, de 0,34 co-
ronas danesas (DKK) (US$ 0,64) por litro; en
2011, también se introdujo un impuesto sobre
productos con más de 2,3%, de DKK 16 por ki-
logramo de grasas saturadas en los alimentos
(US$ 2,84) (27). Las estadísticas de FDB (Fæ-
llesforeningen para Danmarks Brugsforeninger,
Sociedad Cooperativa de Consumo Danesa),
el mayor minorista de bienes de consumo de




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02ANTECEDENTES


Dinamarca, muestra que los consumidores
daneses compraron carne más delgada y baja
en grasa entre noviembre de 2011 y agosto de
2012, y revelan una disminución en las ven-
tas de mantequilla y diversos productos que
contienen este ingrediente (27). Sin embargo,
una feroz respuesta de la industria llevó a la
abolición del impuesto sobre la grasa satura-
da, tan solo 13 meses después de su entrada
en vigor por el Gobierno danés (27). A su vez,
el Consejo de Agricultura, Alimentos y Esta-
dísticas de Dinamarca notificó en su Análisis
Estadístico de 2013, un aumento en el consu-
mo de carne de res, de 142 000 toneladas en
2012, a 150 000 toneladas en 2013 (29).


Con respecto a Hungría, se refiere que du-
rante 2011 se establecieron impuestos a las
bebidas azucaradas y alimentos con alto con-
tenido calórico. Se ha aplicado un impuesto a
las bebidas azucaradas de 5 florines húnga-
ros (HUF) (US$  0,01) por litro; a las bebidas
energéticas de HUF  250 (US$  1,12) por litro;
a los bocadillos salados y condimentos de
HUF  200 (US$  0,89) por kilogramo, y a los
dulces, las galletas, los helados y los chocola-
tes de HUF 100 (US$ 0,44) por kilogramo (27).
Después de la aplicación, se notificó una caída
en las ventas de botanas saladas —se produjo
una reducción de 33% en los primeros 6 me-
ses—, y en refrescos —de 117 millones de litros
vendidos en el último trimestre de 2011 a 69
millones de litros en el primer trimestre de
2012— (27). Asimismo, se ha observado que
algunas de las disminuciones en el consumo
podrían atribuirse en parte a la crisis econó-
mica general, ya que se informó que las per-
sonas hicieron compras adicionales antes de
la validación del impuesto (27).


En Francia desde 2012 se gravan todas las
bebidas con azúcar añadido o edulcoran-
tes artificiales en €0,07 (US$  0,09) por litro


y también las bebidas energéticas en €0,50
(US$  0,64) por litro (27). Las ventas de be-
bidas no alcohólicas en los supermercados
disminuyeron por primera vez en muchos
años en 3,3% durante los primeros 4 meses
después de la introducción de impuestos a las
bebidas con azúcar añadida y endulzadas ar-
tificialmente —de unos €0,07 por litro y que
resulta en un aumento de casi 5% del precio—
(27). Como respuesta, la Asociación Nacional
Francesa de Industrias Alimentarias activó
una campaña de cabildeo, dirigida principal-
mente a refutar las afirmaciones del gobierno
acerca de que el impuesto fue motivado por
preocupaciones relativas a la salud pública y
a la obesidad (27).


Asimismo, Argelia activó un impuesto a los
refrescos de 0,5% sobre el volumen de ven-
tas de los productores (27). La respuesta de la
industria fue inmediata: la Asociación Arge-
lina de Productores de Bebidas se postuló en
contra y ha exigido categóricamente su retiro
(27).


Algunas administraciones estatales en Esta-
dos Unidos han gravado los refrescos; en 38
de estas, se impuso esta medida a las bebidas
azucaradas, en niveles que van desde 1% has-
ta 7% —rango gravado de 1,225% en Missouri
hasta 7% en Indiana, Mississippi, New Jersey
y Rhode Island— (27). Aunque se evalúa esta
política en cuanto a su efecto en la reducción
de las tasas de obesidad, la investigación su-
giere que los actuales impuestos sobre be-
bidas azucaradas —gravamen promedio de
5%— son demasiado bajos como para tener
un efecto sustancial sobre la obesidad (27).
Dentro de Estados Unidos, las empresas de
la industria de bebidas azucaradas han gas-
tado un estimado de US$  70 millones desde
2009 en cabildeo contra los impuestos a sus
productos (27).




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03
Experiencia
en México


3.1 Panorama de la epidemia de
obesidad en México


El texto Obesidad en México: Recomendaciones
para una política de Estado, que recopila la in-
formación producida por varios actores e ins-
tituciones en México, señala que la obesidad
es una enfermedad multifactorial caracteri-
zada por el aumento en los depósitos de grasa
corporal, causado por un balance positivo de
energía —cuando la ingesta de energía excede
al gasto energético— (30-32). Tal balance po-
sitivo de energía es la causa inmediata de este
padecimiento, que está modulado por facto-
res fisiológicos, genéticos y epigenéticos.


Esta misma publicación apunta, además, que
existen causas subyacentes que promueven
el problema, entre las que se destacan la alta
disponibilidad y accesibilidad a alimentos con
elevada densidad energética y bebidas azuca-
radas; el bajo consumo de agua, frutas, verdu-
ras, cereales de grano entero y leguminosas;
el mercadeo masivo de alimentos procesados;
los bajos precios relativos por caloría, tanto
de alimentos procesados con alta densidad
energética como de bebidas con azúcar adi-
cionada, y la falta de orientación nutricional.
Todas estas causas se unen a la pérdida de la
cultura alimentaria y a un medio ambien-
te sedentario. Se puede afirmar que el perfil




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EXPERIENCIA EN MÉXICO 03


epidemiológico de México ha cambiado, ya
que la obesidad, la diabetes, las enfermeda-
des cardiovasculares y otras enfermedades
crónicas no transmisibles (ECNT) relaciona-
das con la nutrición son ahora los principales
problemas salud.


Los datos anteriores explican la necesidad de
atender el problema de manera transectorial,
multidisciplinaria y en diferentes entornos,
ya que, por un lado, la obesidad aumenta la
demanda de servicios de salud, y, por el otro,
afecta el desarrollo económico y social de los
mexicanos. En México se ha documentado
uno de los incrementos más rápidos a escala
mundial en la prevalencia de peso excesivo —
sobrepeso y obesidad— y sus comorbilidades.


La Encuesta Nacional de Salud y Nutrición
(ENSANUT), realizada en 2012, muestra
que los niños en edad escolar de 5 a 11 años
presentaron una prevalencia nacional com-
binada de sobrepeso y obesidad en la que se
alcanza un promedio de 34,4%, total que se
compone de 19,8% para el sobrepeso y 14,6%
para la obesidad. En las niñas, los porcenta-
jes fueron de 32% (20,2 y 11,8%, respectiva-
mente) y para los niños la cifra aumentó 5
puntos porcentuales con 36,9% (19,5 y 17,4%,
cada una) (33). Estos datos significan que al-
rededor de 5 664 870 de los niños mexicanos
en edad escolar tienen sobrepeso y obesidad
(33). La prevalencia de sobrepeso y obesidad
en menores de 5 años ha registrado un ligero
ascenso a lo largo del tiempo, casi 2 puntos
porcentuales de 1988 a 2012 (de 7,8% a 9,7%,
respectivamente) (33). El principal aumento
se registra en la región norte del país, donde
se alcanzó una prevalencia de 12% en 2012, o
sea, 2,3 puntos porcentuales por encima del
promedio nacional (33).


En 1999, un total de 26,9% de los escolares
manifestaron prevalencias combinadas de


sobrepeso y obesidad (17,9 y 9,0%, cada una),
pero en 2006 esta prevalencia aumentó casi 8
puntos porcentuales (34,8%) (33). El aumento
entre 1999 y 2006 fue de 1,1 puntos porcen-
tuales por año o 29,4% en tan solo 6 años para
los sexos combinados (33). En contraste, entre
2006 y 2012 se observó una ligera disminu-
ción en la prevalencia de sobrepeso y obesi-
dad para los sexos combinados. En 2012 este
factor fue de 34,4% en ambos sexos, 0,4 pun-
tos porcentuales o 1,1% menos que en 2006
(33). Sin embargo, la ENSANUT señala que
se observan algunas variaciones por género
y en relación con el sobrepeso y la obesidad.


En cuanto a los adolescentes, de acuerdo con
la ENSANUT 2012, la prevalencia nacional
combinada de sobrepeso y obesidad fue de
alrededor de 35,8% para el sexo femenino (lo
que representa a 3  175  711 adolescentes del
sexo femenino en todo el país) y 34,1% en el
sexo masculino (representativos de 3 148 146
adolescentes varones) (33). La proporción
de sobrepeso fue más alta entre las mujeres
(23,7%) que en hombres (19,6%), mientras que
para la obesidad los datos revelan que el por-
centaje de adolescentes del sexo masculino
afectados fue mayor (14,5%) que en el sexo
femenino (12,1%) (33).


En el documento Obesidad en México: Reco-
mendaciones para una política de Estado, se
señala que entre niños y adolescentes la pre-
valencia es mayor en los quintiles más altos
de ingresos. En este grupo, entre 1988 y 1999,
se registraron aumentos en las prevalencias
de sobrepeso y obesidad de más de 30% por
año. Sin embargo, el mayor aumento entre
1999 y 2006, se observó dentro de la pobla-
ción indígena de todas las edades (más de
15% por año).


La ENSANUT 2012 apuntó una prevalen-
cia combinada de sobrepeso u obesidad en




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EXPERIENCIA EN MÉXICO03


adultos de 73% para las mujeres y 69,4% pa-
ra los hombres (33). La prevalencia, tanto en
hombres como en mujeres, tiene sus valores
más bajos en los grupos de edad extremos en
la edad adulta: el grupo más joven (20 a 29
años) y el grupo de mayor edad (80 años o
más). El sobrepeso, por lo tanto, aumenta en
hombres a un valor máximo en la década de
60 a 69 años, mientras que en las mujeres el
valor máximo se observa en la década de 30
a 39 años. En el caso de la obesidad, la preva-
lencia más alta se presenta en el grupo de 40
a 49 años en hombres, y de 50 a 59 años en
las mujeres.


Entre 1988 y 2006, en mujeres adultas au-
mentó la prevalencia en los quintiles más
bajos de ingresos. En 2012, la prevalencia de
peso excesivo es similar en los quintiles extre-
mos de condiciones de vida de la población de
mujeres adultas y ligeramente superior en el
quintil intermedio. Lo anterior fue señalado
en Obesidad en México, texto que afirma que
estas tendencias sugieren que el país transita
hacia una situación en la que la carga de pe-
so excesivo será mayor para la población más
pobre en todas las edades (34). Se comenta,
además, que en los hogares con menores in-
gresos se toman decisiones de gasto que per-
miten consumir un mayor nivel de calorías
a un menor precio, pero que son de menor
calidad nutricional; mientras que en los ho-
gares de ingresos altos, se eligieron alimentos
de mayor costo por caloría. Se concluye que
las personas con menores ingresos, entonces,
son más proclives al sobrepeso y la obesidad,
según sugieren los datos epidemiológicos (35).


Ya que la demanda de refresco en México es
elástica, el hecho de incrementarles los im-
puestos, desincentivaría su consumo y for-
talecería la capacidad recaudatoria del país
(2). Un impuesto de 20% por litro de refresco,


equivalente a MXN 1,7 (US$ 0,12),6 ayudaría
a disminuir el consumo de 163,3 L por per-
sona al año, a 120,9 L, lo que representaría
una reducción de 26% y recaudaría cerca de
MXN 22 861 millones (US$ 1 687,2 millones),
que permitirían al gobierno introducir bebe-
deros de agua potable en escuelas y espacios
públicos, además de la implementación de
otros programas en contra de la obesidad y
el sobrepeso (2); también se ayudaría a re-
ducir en 12% la prevalencia de diabetes y a
disminuir en 26% los costos de nuevos casos
de esta enfermedad en los próximos 10 años.
Consecuentemente, se reduciría el costo de la
atención médica de enfermedades relaciona-
das con la obesidad de MXN 42 000 millones
(US$ 3 099,6 millones) a MXN 35 000 millo-
nes (US$  2  583,0 millones), lo que represen-
ta alrededor de 17% (2). Otro beneficio de la
adopción de esta medida es que, aunque el
impuesto no implica una carga financiera
desproporcionada para las familias de meno-
res recursos, ese grupo presenta mayor sen-
sibilidad a los precios, por lo que disminuiría
en mayor proporción el consumo de estos
productos (2).


El aumento en el consumo de refrescos ha
provocado un incremento de los casos de
diabetes y obesidad temprana en niños y jó-
venes mexicanos, por ser bebidas elaboradas
con sacarosa, glucosa y fructosa, que afectan
el páncreas y fácilmente llegan a la sangre,
donde se integran a los tejidos y se convier-
ten en grasa (36). Si reflexionamos que la obe-
sidad y el sobrepeso tienen un alto costo para
el país, no solo porque 8 de cada 10 muertes
en el país son causadas por ECNT, que tienen
relación con estos padecimientos (37), sino


6 Tasa de cambio: MXN 13,55 por US$ 1,00, tomada
al 11 de octubre de 2015 de http://www.banxico.
org.mx. Los valores en dólares estadounidenses se
redondearon a las decenas de miles.




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por el creciente gasto que representa para el
sistema de salud pública, imaginemos el costo
que representará atender la enfermedad en
una población que la padece cada vez a eda-
des más tempranas.


De 1980 al año 2000, se identificó un incre-
mento importante de 47% en la mortalidad
por DM2, que pasó de ser la novena causa de
muerte a nivel nacional en 1980, a la tercera
en 1997 y la segunda en 2010, con cerca de
83 000 defunciones (38).


En el texto Obesidad en México, se explica que
un análisis sobre la carga de enfermedad, a
partir de datos de 2004 (39), mostró que 75%
de todas las muertes ocurridas en el país es-
tuvo causado por ECNT. Se menciona que las
primeras causas fueron diabetes mellitus, en-
fermedad isquémica del corazón y enferme-
dad cerebrovascular. Los principales factores
de riesgo fueron el sobrepeso y la obesidad,
las concentraciones elevadas de glucosa en
sangre, y el consumo de alcohol y el tabaquis-
mo. Solamente el sobrepeso, la obesidad y la
glucosa elevada provocaron 25,3% del total de
las muertes en el país.


El costo total del sobrepeso y la obesidad se
duplicó entre 2000 y 2008, y pasó a ser de
MXN  35  429 millones (US$  2  614,7) a por lo
menos MXN 67 345 millones (US$ 4 970,1 mi-
llones) y se estima que ese gasto aumentará a
MXN 150 860 millones (US$ 11 133,6 millones)
en el año 2017 (40).


En el mismo sentido, el costo indirecto esti-
mado por la pérdida de productividad por
muerte prematura provocada por la obesidad
fue de MXN 25 000 millones (US$ 1 845,0 mi-
llones) en 2008, cifra que ha tenido un creci-
miento anual de 13,51%. Si este problema no
se soluciona mediante programas y políticas
públicas de prevención y disminución de los


factores obesogénicos, el costo alcanzará los
MXN 73 000 millones (US$ 5 387,5 millones)
en 2017, y afectará a aproximadamente a
68 000 familias por año (40).


Con tales índices de sobrepeso y obesidad, el
elevado consumo de refrescos y el costo que
estos factores causan al sistema de salud y a
la economía familiar, México se arriesga a su-
frir una desaceleración en su desarrollo eco-
nómico. Es imperiosa la elaboración de una
propuesta de ley para aumentar el impuesto
a los refrescos y de esta manera poder dis-
minuir el alto consumo y sus consecuencias
negativas, como una medida de salud pública.
También se debe considerar la propuesta des-
de el punto de vista fiscal, como una medida
recaudatoria, que permitirá la disponibilidad
de más recursos para el estado y su posible in-
versión en programas de prevención y aten-
ción del sobrepeso y la obesidad.


3.2 Desarrollo de instrumentos
técnicos en el contexto global


En mayo de 2004, la 57a Asamblea Mundial
de la Salud aprobó la Estrategia Mundial so-
bre Régimen Alimentario, Actividad Física y
Salud de la Organización Mundial de la Salud
(OMS), que se elaboró basado en una amplia
serie de consultas con todas las partes intere-
sadas, en respuesta a la petición que formu-
laron los Estados Miembros en la Asamblea
Mundial de la Salud celebrada en 2002 (reso-
lución WHA55.23) (41).


La Estrategia Mundial tiene cuatro objetivos
fundamentales, a saber (41):


1. Reducir los factores de riesgo de enfer-
medades no transmisibles, asociados a
un régimen alimentario poco sano y a


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la falta de actividad física, mediante una
acción de salud pública esencial y medi-
das de promoción de la salud y preven-
ción de la morbilidad.


2. Promover la conciencia y el conocimien-
to generales acerca de la influencia del
régimen alimentario y de la actividad
física en la salud, así como del potencial
positivo de las intervenciones de preven-
ción.


3. Fomentar el establecimiento, fortaleci-
miento y aplicación de políticas y planes
de acción mundiales, regionales, nacio-
nales y comunitarios, encaminados a
mejorar las dietas y aumentar la activi-
dad física, para que de manera sostenible
integral, hagan participar activamente
a todos los sectores, con inclusión de la
sociedad civil, el sector privado y los me-
dios de difusión.


4. Seguir de cerca los datos científicos y
los principales efectos sobre el régimen
alimentario y la actividad física; respal-
dar las investigaciones sobre una amplia
variedad de esferas pertinentes, incluida
la evaluación de las intervenciones; y
fortalecer los recursos humanos que se
necesiten en este terreno para mejorar y
mantener la salud.


De acuerdo con el texto de la propia Estrategia
Mundial, esta debe impulsar la formulación
y promoción de políticas, estrategias y planes
de acción nacionales para mejorar el régimen
alimentario y alentar la actividad física. Tam-
bién se identifica a los gobiernos con la fun-
ción primordial de conducción y rectoría, en
el inicio y desarrollo de la Estrategia y dentro
de los gobiernos, en particular a los ministe-
rios de salud, en la responsabilidad esencial de
la coordinación y facilitación de las contribu-


ciones de otros ministerios y organismos. Asi-
mismo, establece que las políticas nacionales
relativas a los alimentos y a la agricultura de-
ben ser compatibles con la protección y pro-
moción de la salud pública. Tal como los pre-
cios influyen en las decisiones de los consumi-
dores, entonces, las políticas públicas pueden
influir en los precios mediante la aplicación de
impuestos, la concesión de subvenciones o la
fijación directa de precios, como medios para
promover la alimentación sana y la actividad
física durante toda la vida (41).


En 2011, en el marco de las Naciones Unidas,
se adoptó por consenso la Declaración Políti-
ca de la Reunión de Alto Nivel de la Asam-
blea General sobre la Prevención y el Con-
trol de las Enfermedades No Transmisibles,
que igualmente contenía recomendaciones
sobre políticas fiscales. En 2013, durante la
Asamblea Mundial de la Salud, los Estados
Miembros aprobaron el Plan de Acción pa-
ra la Prevención y Control de Enfermedades
No Transmisibles; el cual propuso que las
políticas fiscales pueden incluir impuestos o
subsidios adaptados al contexto nacional que
creen incentivos para generar ambientes y
disponibilidad de alimentos más saludables.
En el Plan de Acción para la Prevención de la
Obesidad en la Niñez y la Adolescencia, sus-
crito por el Consejo Directivo de la Organiza-
ción Panamericana de la Salud (OPS) en 2014,
se hizo la misma recomendación.


3.3 Coyuntura política en México


Dentro de los esfuerzos realizados en Méxi-
co, el Gobierno impulsó en 2010 mediante
la Secretaría de Salud, el Acuerdo Nacional
para la Salud Alimentaria: Estrategia contra
el Sobrepeso y la Obesidad (42), que, además
del enfoque multisectorial, promovía la par-


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ticipación del sector privado por medio de la
autorregulación. Sin embargo, esta táctica tu-
vo pocos progresos y se repitió la situación de
los países europeos, donde la autorregulación
no dio los frutos esperados. El 23 de agosto
de 2010 se publicó en el Diario Oficial de la
Federación el Acuerdo para instaurar los li-
neamientos generales acerca del expendio o
distribución de alimentos y bebidas, en los
establecimientos de consumo escolar de los
planteles de educación básica (43).


En los meses siguientes a diciembre de 2012,
México vivía un momento político marcado
por la transición del gobierno federal. En este
contexto surge el Pacto por México, un acuer-
do político mediante el cual, una vez instala-
das las Cámaras del Congreso de la Unión y
consumada la calificación de la elección pre-
sidencial, los líderes del equipo de transición
del presidente electo Lic. Enrique Peña Nieto
y los representantes del Partido Revoluciona-
rio Institucional, del Partido Acción Nacional
y del Partido de la Revolución Democrática,
realizaron diversos encuentros para tratar
los temas de la agenda del cambio de gobier-
no (44). Como resultado de estos y de acuerdo
con el Pacto por México, se concertó el respal-
do de las principales fuerzas políticas del país
a las reformas requeridas, entre ellas la fiscal,
lo que en su momento resultó fundamental,
pues se contó con el apoyo suficiente para in-
corporar el impuesto a las bebidas azucaradas
en el paquete presentado al Congreso por el
Ejecutivo Federal.


Además, dando seguimiento a las acciones de
prevención en escuelas y como medida regu-
latoria complementaria se realizaron modi-
ficaciones al Artículo 3.o Constitucional y 5.o
Transitorio para normar la venta de alimen-
tos y bebidas no saludables en las escuelas. El
Decreto por el que se reforma el artículo 3.o
en sus fracciones III, VII y VIII y el 73, frac-


ción XXV, y se adiciona un párrafo tercero,
un inciso d, al párrafo segundo de la fracción
II y una fracción IX al artículo 3.o de la Consti-
tución Política de los Estados Unidos Mexica-
nos, se publicó en el Diario Oficial de la Fede-
ración el 26 de febrero de 2013, el cual señala
en su Transitorio Quinto, fracción III, inciso
c, que el Congreso de la Unión y las autorida-
des competentes deberán prever, entre otras,
las adecuaciones al marco jurídico, para pro-
hibir en todas las escuelas los alimentos que
no favorezcan la salud de los educandos (45).
Como ya se mencionó, el Gobierno de Méxi-
co también publicó el 16 de mayo de 2014, el
Acuerdo mediante el cual se establecen los
lineamientos generales para el expendio y la
distribución de alimentos y bebidas prepara-
dos y procesados en las escuelas del Sistema
Educativo Nacional (43).


El 2 de abril de 2013, en el ámbito del Día
Mundial de la Salud, el Presidente de la Re-
pública, Lic. Enrique Peña Nieto, instruyó a la
Secretaría de Salud en el sentido de elaborar
una Estrategia Nacional para la Prevención y
el Control del Sobrepeso, la Obesidad y la Dia-
betes, la cual una vez estructurada se rige por
cuatro premisas (46):


1. La salud debe estar presente en todas las
políticas públicas.


2. El enfoque de atención a la salud debe es-
tar basado en determinantes sociales ba-
jo un abordaje integral que incluya desde
su promoción hasta la atención médica.


3. Deberá privilegiarse la suma de esfuer-
zos y alineación de acciones de todos los
sectores y actores.


4. Los elementos esenciales para su correc-
to funcionamiento serán la medición del
impacto de las acciones; y la rendición de
cuentas.


EXPERIENCIA EN MÉXICO 03




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El objetivo de la estrategia consiste en mejo-
rar los niveles de bienestar de la población y
contribuir a la sustentabilidad del desarrollo
nacional al desacelerar el incremento del so-
brepeso y la obesidad en los mexicanos, a fin
de revertir la epidemia de ECNT, particular-
mente la DM2, mediante intervenciones de
salud pública, un modelo integral de atención
médica y políticas públicas intersectoriales.


El primer pilar de esta estrategia es el de la
salud pública, que propone acciones estra-
tégicas y busca preservar la salud de la po-
blación mediante la promoción de estilos de
vida saludables, campañas de educación, el
monitoreo del comportamiento de las ECNT
y algunos de sus principales determinantes,
además de acciones preventivas como la bús-
queda activa de personas que presentan fac-
tores de riesgo. Al segundo pilar le correspon-
de garantizar el acceso efectivo a los servicios
de salud para recibir atención oportuna ante
la aparición de los factores de riesgo o la en-
fermedad, y que estos servicios dispongan de
los medios y la tecnología para su buen fun-
cionamiento, así como de los recursos huma-
nos capacitados, que además realicen inves-
tigación y generen evidencias científicas. El
tercer pilar de la estrategia es el referente a
la política normativa y fiscal, que incluye el
impulsar un nuevo etiquetado frontal claro y
sencillo, así como la regulación de la publici-
dad de alimentos y bebidas dirigida al público
infantil. Este pilar también comprende polí-
ticas fiscales para reducir el consumo de ali-
mentos y bebidas de escaso valor nutricional.


EXPERIENCIA EN MÉXICO03






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04
La propuesta:
impacto económico
y en la salud
de los mexicanos


La propuesta de establecer el Impuesto Es-
pecial sobre Producción y Servicios (IEPS) a
los refrescos y las bebidas azucaradas surge
del trabajo conjunto de diversas instituciones
nacionales, entre ellos el gobierno federal, el
congreso, la academia, las organizaciones de
la sociedad civil (OSC) y los organismos inter-
nacionales, los que conforman un grupo in-
tersectorial con representación de la mayoría
de los sectores interesados en la aplicación
de políticas fiscales para favorecer la salud
de la población mexicana. La propuesta toma
como base la evidencia científica que mues-
tra la relación entre el consumo de bebidas
azucaradas, el sobrepeso y la obesidad, así co-
mo los datos epidemiológicos que señalan el


grave problema que causa esta relación, por
lo que los dos ejes principales de la propuesta
consistieron en desincentivar el consumo de
bebidas azucaradas mediante un impuesto de
20%, y recaudar recursos para la implemen-
tación de programas de prevención de la obe-
sidad, en particular el que promueve mejor
y mayor acceso al agua potable en escuelas,
espacios públicos y zonas rurales (47).


A partir del análisis y las estimaciones sobre
elasticidad de la demanda y regresividad, se
sugirió un IEPS, cuya expectativa consistió en
disminuir el consumo de bebidas con azúcar
añadido, alrededor de 26%, o sea, bajar de 163
a 120-130 L por año y en un promedio de 289




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04LA PROPUESTA: IMPACTO ECONÓMICO y EN LA SALUD DE LOS MEXICANOS


mL diarios, hasta cerca de 214 mL. El impues-
to tuvo como propósito una mayor disminu-
ción del consumo de refrescos en el quintil
más pobre de la población.


Como ya se ha dicho, esta disminución en el
consumo conduciría a una reducción de 5%
de la prevalencia de sobrepeso y obesidad en
adultos en 10 años y aminoraría la prevalen-
cia de diabetes en cerca de 12% (53 000 casos
anuales). Además, el impuesto disminuiría
cerca de 25% los costos de nuevos casos por
diabetes durante los próximos 10 años, lo cual
arrojaría que el costo directo de la atención
médica relacionada con diabetes se redujera
en aproximadamente 17%: de MXN  42  000
millones (US$ 3 099,6 millones) a MXN 35 000
millones (US$  2  583,0 millones). Esta acción
lograría, además, aumentar la recaudación
fiscal en al menos MXN  22  000 millones
(US$ 1 623,6 millones).


La propuesta de iniciativa de ley para gravar
las bebidas y los refrescos con alto conteni-
do de azúcar comenzó a tomar fuerza en el
segundo semestre de 2012 en el marco de la
discusión del Paquete Fiscal, donde un grupo
de senadores y diputados, encabezado por la
senadora Marcela Torres Peimbert, retomó
la propuesta y analizó su pertinencia y fun-
damentación. Se escuchó la opinión de otros
legisladores, quienes participaron hablando a
favor y en contra. Fue evidente que los que
estaban en contra expresaban los mismos ar-
gumentos que la industria refresquera.


Desde este momento, la OPS en México fa-
cilitó información y evidencias científicas
internacionales para sustentar la propuesta
de colaboración. Además, convocó al grupo
de instituciones públicas y privadas activas e
interesadas en el tema a reuniones de discu-
siones técnicas periódicas, con lo cual quedó
establecido un grupo de trabajo intersecto-


rial. Este grupo se reunió sistemáticamente
en las oficinas de la OPS para apoyar la pro-
puesta con evidencias científicas nacionales
e internacionales y delinear una estrategia
que permitiera llegar a la población general
y a los decisores gubernamentales, a modo
de preparación, antes de la presentación de la
iniciativa de ley en el Congreso de la Unión.


Durante el primer período ordinario del año
inaugural de ejercicio de la LXII Legislatura,
el martes 11 de diciembre de 2012, se presen-
tó la Iniciativa que contiene el proyecto de
decreto por el que se reforman y adicionan
diversas disposiciones a la Ley del IEPS (48).
Se pretendía, entonces, reformar los artículos
2.o, fracción II, inciso a, 4, segundo y cuarto
párrafos, 5-A, primer párrafo y 19, fracciones
II, tercer párrafo, VIII, X, XI y XIII; y adicio-
nar al artículo 2.o, fracción I, un inciso I y un
último párrafo, y al artículo 3, una fracción
XVIII, de la Ley del IEPS, para instituir un im-
puesto a los refrescos y las bebidas azucara-
das y establecer que los recursos tributarios
recaudados por este concepto se destinaran a
satisfacer los gastos que provocan las enfer-
medades originadas por el consumo de estas,
mediante el Sistema Nacional de Salud, sin
perjuicio de lo dispuesto por la Ley de Coordi-
nación Fiscal (48).


La Iniciativa plasmaba la necesidad de la apli-
cación de un impuesto especial ad valorem
de 20% sobre el precio de venta al público de
cualquiera de las bebidas y los productos para
producir bebidas, que se encuentren endul-
zados con azúcares y, por lo tanto, tengan un
aporte calórico. Estos abarcan refrescos, con-
centrados, polvos, jarabes, esencias o extrac-
tos de sabores que al diluirse permitan obte-
ner refrescos, ya que como se ha menciona-
do, el contenido de azúcares en tales bebidas
es una de las principales causas del sobrepeso
y la obesidad (47).




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04 LA PROPUESTA: IMPACTO ECONÓMICO y EN LA SALUD DE LOS MEXICANOS


Una vez presentada la Iniciativa, fue envia-
da a la Comisión de Hacienda y Crédito Pú-
blico de la Cámara de Diputados para emitir
un dictamen, la que, por tratarse de un tema
fiscal, sería discutida en el primer período de
sesiones del segundo año de la LXII Legisla-
tura (47). Esas iniciativas serían registradas
como desechadas y se archivaron como asun-
tos total y definitivamente concluidos (49).
Mediante tal acuerdo, la Iniciativa, junto con
muchas otras propuestas, fue desechada.


A pesar del tropiezo, se prosiguió con el tra-
bajo conjunto mediante el grupo intersec-
torial coordinado por la representación de
la OPS/OMS en México con el propósito de
seguir impulsando la propuesta. De manera
paralela, se fomentaron reuniones políticas
entre el Senado de la República y la Secre-
taría de Hacienda y Crédito Público (SHCP),
con el fin de motivar la inclusión del IEPS a
los refrescos en la propuesta de Ley de In-
gresos y Reforma Hacendaria que habría
de presentarse en septiembre de 2013. De la
misma manera, se logró un acercamiento de
intercambio técnico entre los promotores del
impuesto y la SHCP.


Finalmente, el 8 de septiembre de 2013, el Lic.
Enrique Peña Nieto, Presidente de la Repúbli-
ca, con fundamento en lo dispuesto por el ar-
tículo 71, fracción I, de la Constitución Políti-
ca de los Estados Unidos Mexicanos, envió la
Iniciativa de Decreto por el que se reforman,
adicionan y derogan diversas disposiciones
de la Ley del Impuesto al Valor Agregado, de
la Ley del IEPS y del Código Fiscal de la Fe-
deración (50), la cual incluyó un impuesto a
bebidas y refrescos con azúcares añadidas. La
Reforma Hacendaria fue avalada por la Cá-
mara de Diputados el 24 de octubre y enviada
al Senado de la República para ser analizada
y discutida. Así el 31 de octubre de 2013, el
Senado concluyó su análisis y después de


realizar algunas modificaciones aprobó la
propuesta de Reforma Hacendaria (51). La
Reforma consignada por el Ejecutivo propuso
un gravamen a las bebidas y refrescos azuca-
rados de 10%, lo cual se diferencia de la pro-
puesta inicial de los grupos parlamentarios,
apoyada por el grupo intersectorial y que era
de 20%, desechada en abril de 2013.






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05
Alianzas
estratégicas


5.1 Consolidación del grupo
intersectorial


La Representación de la OPS/OMS en México
trabajó para establecer alianzas estratégicas
con varios sectores tales como los poderes
ejecutivo y legislativo, OSC comprometidas
con la lucha contra la obesidad en México,
representaciones del Sistema de las Naciones
Unidas y academias e institutos de investiga-
ción. También asistió a reuniones técnicas en
el Senado de la República junto a académicos,
investigadores y miembros de la OSC para
revisar la Iniciativa y apoyar la elaboración
de una estrategia para posicionarla desde el
punto de vista de la evidencia científica.


La OPS/OMS respondió a solicitudes de infor-
mación, por lo que se brindó información téc-
nica, evidencia científica y experiencias inter-
nacionales a los legisladores involucrados en
la Iniciativa de ley, mediante la elaboración de
fact sheets (hojas de datos). Estas incluyeron
mensajes clave y evidencia científica nacional
e internacional para compartir con periodis-
tas, líderes de opinión y legisladores no invo-
lucrados con la nueva Iniciativa que estaba
comprendida en la propuesta de Reforma Ha-
cendaria enviada por el Ejecutivo.


Por tratarse de un tema relacionado con po-
lítica fiscal y de estricta competencia de la
SHCP, fue muy importante para la OPS/OMS




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ALIANZAS ESTRATÉGICAS 05


mantener conversaciones formales e infor-
males con las autoridades nacionales de salud
para informar sobre lo que se estaba hacien-
do, así como para promover su intervención.
Por eso, en el ámbito nacional la OPS/OMS
participó permanentemente en los espacios
intersectoriales de discusión y consulta pro-
vistos por la autoridad sanitaria. Esas reu-
niones estaban dirigidas a la elaboración de
la Estrategia Nacional para la Prevención y
Control de la Obesidad, Diabetes y Sobrepeso
donde se posicionó el tema del impuesto a los
refrescos.


La Representación de la OPS/OMS de México
convocó y lideró reuniones de coordinación
estratégica e intersectorial para la definición
de prioridades y actividades conjuntas, así
como la delimitación de roles y responsabili-
dades particulares, bajo el respeto de las indi-
vidualidades de cada institución.


Durante las reuniones quincenales de coor-
dinación asistieron representantes de la Se-
cretaría de Salud, el Senado de la República,
instituciones académicas e institutos de in-
vestigación, así como de las OSC y del Sistema
de las Naciones Unidas en México. De forma
paralela, en el interior de la OPS/OMS el tra-
bajo se orientó a la coordinación permanente
con el programa regional y se solicitó apoyo a
nivel global cuando fue necesario.


Gracias a esa colaboración, fue posible compi-
lar, sistematizar y compartir evidencia cientí-
fica e información global sobre experiencias
exitosas en la materia, así como colaborar con
información técnica producida por la OPS/
OMS para orientar y sustentar la elaboración
de políticas públicas de alto impacto, recomen-
dar y acompañar el desarrollo e implementa-
ción de actividades estratégicas y movilizar
a expertos internacionales. Especialmente, a
partir de la colaboración permanente que se


logró al consolidar al grupo intersectorial de
apoyo y coordinación estratégica de la Inicia-
tiva de incremento de impuestos a los refres-
cos, se acordó la realización de actividades
conjuntas. Entre estas destacaron tres foros
estratégicos que contaron con amplia cober-
tura mediática y que fueron programados en
fechas relacionadas con los momentos clave
de discusión que la Iniciativa de ley estaba te-
niendo en los medios de comunicación, en la
SHCP y en el Congreso de la Unión.


Foro con medios de comunicación: dirigido a
periodistas y líderes de opinión “Impuestos
al refresco: una política fiscal saludable”
agosto 9 de 2013. México D.F. (52)


El Senado de la República, con el apoyo técni-
co de la Representación en México de la OPS/
OMS, convocó a un encuentro de diálogo con
líderes de opinión y miembros de los medios
de comunicación denominado “Impuestos al
refresco: una política fiscal saludable”, en aras
de mostrar la importancia de las medidas fis-
cales como herramientas de reducción de la
demanda para desincentivar el consumo de
tales productos. Esta estrategia representa
una respuesta viable a los crecientes costos
sociales y económicos que la obesidad causa
en el país.


©OPS-México




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Foro Económico Instituto Tecnológico
Autónomo de México: dirigido a
economistas, responsables y asesores sobre
política económica y fiscal. “Impuestos por
la salud: el caso del IEPS a los refrescos”
agosto 26, 2013. México D.F. (53)


Con el fin de presentar propuestas de política
pública para combatir el sobrepeso y la obesi-
dad, específicamente para discutir el impues-
to a los refrescos azucarados, el 26 de agosto
se inauguró el foro “La Obesidad en México:
políticas públicas e implicaciones económi-
cas”, en el Instituto Tecnológico Autónomo
de México. El escenario contó con la partici-
pación del Senado de la República, así como
de representantes de la OPS, la Secretaría de
Salud, OSC y catedráticos de importantes ins-
tituciones académicas.


©OPS-México


©OPS-México


encuentro contó con la participación de reco-
nocidos científicos, académicos, investigado-
res y legisladores comprometidos con el tema,
entre ellos el congresista Jaime Delgado de
la República del Perú, quien expuso valiosas
experiencias legislativas sobre alimentación
saludable en su país.


Foro Legislativo: dirigido a senadores
y diputados. “Impuesto a las bebidas
azucaradas: una política fiscal saludable”
septiembre 11, 2013. México D.F. (54)


El objetivo del evento fue, desde la perspec-
tiva de la evidencia científica nacional e in-
ternacional, destacar la importancia de las
medidas fiscales como herramientas de salud
pública para la reducción de la demanda. El


5.2 Estrategia de comunicación
en medios masivos


Las campañas tuvieron como sustento la evi-
dencia científica, contaron con apoyo para su
financiamiento y respaldo del grupo interins-
titucional. Hubo expertos en comunicación
involucrados en el desarrollo de la estrategia,
lo que resultó fundamental, pues, además de
las campañas, se difundieron actividades,
mensajes clave y cuestiones relevantes sobre
los foros estratégicos realizados.


Fue muy importante el hecho de trabajar
coordinadamente en red, contar con inves-
tigación para el diagnóstico, planificar los
tiempos, elaborar cronogramas de acciones
y actividades, plantear objetivos alcanzables
y mensurables a corto y largo plazos, ofrecer
mensajes claros, simples y específicos para
cada público y etapa de la comunicación, así




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como emplear múltiples canales de comuni-
cación y no solo los tradicionales. Las redes
representaron una herramienta muy intere-
sante para la comunicación. La experiencia
reveló también que se debe documentar y
monitorear el proceso, y mantener contacto
permanente para recibir la retroalimentación
de los actores involucrados.


En cuanto a la estrategia de comunicación
social desarrollada por las OSC, se colocaron
mensajes clave en vallas o paneles publicita-
rios y afiches en lugares como estaciones del
metro, calles transitadas y avenidas donde la
industria exponía su propaganda. La coope-
ración de las OSC fue decisiva al publicar esa
información. Además, miembros de las OSC
y los Institutos Nacionales de Investigación
asistieron a programas de radio y televisión
y publicaciones de la prensa escrita, y se colo-
caron inserciones pagadas en los principales
diarios de circulación nacional.


La táctica de comunicación en el contexto
de la promoción de salud y comunicación de
riesgos se centró en llamar la atención de los
tomadores de decisiones, así como en obtener
el apoyo y el compromiso de la población e in-
cidir en la manera como se comprende deter-
minado tema, con el fin de propiciar cambios
de conductas y estilos de vida. Por lo tanto,
el objetivo fundamental de la estrategia de
comunicación fue brindar información y
evidencias científicas que respaldaran el im-
puesto a las bebidas y los refrescos azucara-
dos. La estrategia de comunicación se trabajó
vinculando el destino del recurso recaudado
con el impuesto en discusión.


A mediados de 2012 se conformó la red de
OSC Alianza por la Salud Alimentaria a partir
de un manifiesto; a finales de ese mismo año
se inició una campaña con la idea de enfocar-
se en las medidas fiscales mediante una estra-


tegia de comunicación pública para visualizar
el tema de la obesidad y diabetes, basada en
la evidencia científica que se expuso con un
orden: primero se mostró el problema, segun-
do se señalaron las causas y tercero, se hicie-
ron propuestas. En esa campaña hubo plan-
teamientos basados en las recomendaciones
de la Organización para la Cooperación y el
Desarrollo Económico (OCDE) y en las suge-
rencias de Oliver de Shutter, Relator Espe-
cial de Naciones Unidas sobre el Derecho a
la Alimentación. Se mostró la magnitud del
problema económico y humano, que se cen-
tró en la causa —el alto consumo de bebidas
azucaradas— y en la consecuencia —en este
año México se había convertido en el mayor
consumidor del mundo.


El 22 de mayo de 2013, algunos integrantes
de la Alianza por la Salud Alimentaria pre-
sentaron la campaña: “¿Te comerías 12 cu-
charadas de azúcar? ¿Por qué te las bebes en
un refresco?” con el fin de informar y alertar
sobre el alto contenido de azúcar que tiene
solo un envase de 600 mL de estas bebidas
y el riesgo a la salud que esto representa (55).


Durante el acto público realizado frente a la
Secretaría de Salud, diversas personas carga-
ron bolsas con 22,99 kg de azúcar que simbo-


Campaña “12 cucharadas” frente a la Secretaría de
Salud. México, D.F., 22 de mayo de 2013.


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Otra acción fue la promoción que se tituló
“No te hagas daño tomando bebidas azucara-
das”. La Alianza por la Salud Alimentaria pre-
sentó esta campaña de concientización sobre
el riesgo a la salud que representa el consumo
elevado de este tipo de bebidas, y, a la vez,
promovió el consumo de agua, agua con gas,
leche sin grasa y té sin azúcar como las me-
jores opciones de hidratación para el cuerpo


de uso, contactar a Alianza por la Salud Alimenta-
ria. http://alianzasalud.org.mx/carteles/.


ALIANZAS ESTRATÉGICAS05


lizan la carga para el organismo si se consu-
men 600 mL de refresco diarios (12 cuchara-
das de azúcar) (55).


En la página web de Alianza por la Salud Ali-
mentaria aparecen recursos como spots y car-
teles de una campaña que tuvo gran impacto
en la población general, al concientizarla so-
bre la cantidad de azúcar que contienen los
refrescos. Esta publicidad tuvo gran difusión
en muchos medios de comunicación, y provo-
có el debate sobre la necesidad del impuesto.


A continuación se reproducen dos de los car-
teles disponibles (para cuestiones relaciona-
das con derechos y lineamientos de uso, por
favor véase la nota al pie):7


7 Derechos y Lineamientos de Uso: Las imágenes
y los carteles de la campaña “12 cucharadas” son
propiedad intelectual de la Alianza por la Salud
Alimentaria. Se autoriza su uso bajo los términos
de Creative Commons de Atribución-No Comer-
cial-Sin Derivadas 2.5 México, por lo que se puede
copiar, distribuir, ejecutar y comunicar esta obra
de manera íntegra, sin modificación alguna de los
textos, imágenes, logotipos y leyendas para fines
públicos, no lucrativos, para la sensibilización de la
población, bajo las condiciones siguientes:


Atribución: Debe reconocer los créditos de la
obra de la manera especificada por el autor o el
licenciante (pero no de una manera que sugiera
que tiene su apoyo o que apoyan el uso que hace
de su obra).


No comercial: No se puede utilizar esta obra para
fines comerciales.


Sin obras derivadas: No se puede alterar, transfor-
mar o generar una obra derivada a partir de esta
obra.


La Alianza por la Salud Alimentaria no se respon-
sabiliza de las obras elaboradas por terceros, ya
sea de creación original, influencia derivada de la
campaña “12 cucharadas” u obras derivadas sin el
expreso consentimiento de uso de elementos reali-
zados para la campaña. En caso de querer realizar
una obra derivada, favor de ponerse en contacto
para solicitar la autorización expresa por parte de
la Alianza por la Salud Alimentaria. Para más in-
formación o para consultar propuestas adicionales




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(56). Igualmente, se trabajó para enfatizar la
idea de que la recaudación mediante el im-
puesto se utilizaría para proveer bebederos
en espacios públicos.


Las OSC que promovieron estas campañas
se enfrentaron a la censura de empresas que
reaccionaron negándose a contratar vallas
publicitarias, espacios en paradas de auto-
buses y en televisión. Pocos medios mantu-
vieron las puertas abiertas a la divulgación
de la campaña. Un elemento a favor fue que
la trayectoria de las OSC involucradas no se
encontraba vinculada con objetivos políticos,
lo que facilitó la reacción de hacer un contra-
peso a la campaña mediática de las empresas
refresqueras.


ALIANZAS ESTRATÉGICAS 05




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06
Desafíos
enfrentados


6.1 La respuesta de la industria
refresquera


Uno de los desafíos más importantes fue la
respuesta de la industria refresquera, que ac-
tuó de manera muy similar a otras empresas
interesadas. Toda la industria involucrada
mantuvo una posición aliada entre sí, y for-
mó un frente único en contra del impuesto,
con un activismo muy importante en los
medios de comunicación —televisión, radio,
prensa escrita y campañas publicitarias—.
Una de sus estrategias fue presentar líderes
de opinión y profesionales de la medicina y la
nutrición, para posicionar sus argumentos en
contra del impuesto y persuadir a la opinión
pública.


Estos argumentos generaron incertidumbre,
sobre todo en las cuestiones monetarias al
manifestar el impacto económico del impues-
to en su industria, en términos de pérdidas
de empleo y recaudación. Los empresarios
extranjeros amenazaron con el retiro de sus
inversiones del país. Además, el sector indus-
trial desplegó acciones encaminadas a la bús-
queda permanente de aliados, con un intenso
cabildeo en el Congreso, las principales secre-
tarías de Estado y otros entes reguladores.


También utilizó mecanismos de respuesta que
fueron similares a escala global, mediante la
agrupación y movilización de grupos fachada
para alertar a los gobiernos sobre falsos im-
pactos en su economía, y así posicionar sus




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DESAFÍOS ENFRENTADOS 06


intereses. En este caso, la industria se valió de
grupos como productores de caña de azúcar y
vendedores minoristas, entre otros. Otra tác-
tica por parte de la industria fue el constan-
te ofrecimiento para financiar programas de
activación física y de responsabilidad social
corporativa.


En el anexo 1 se muestran los argumentos que
las refresqueras expresaban en contra del im-
puesto durante la discusión de la Iniciativa en
el Congreso. Se expone cuál fue la respuesta
conjunta generada por el grupo intersectorial
que apoyó la Iniciativa de ley que el Ejecutivo
incluyó en su Reforma Hacendaria y que se
encontraba todavía en etapa de discusión en el
Congreso de la Unión. Primero se exponen los
argumentos generales de la industria y a con-
tinuación se agrupan en argumentos econó-
micos, sociales y médicos que la industria pre-
sentó, pero que inmediatamente se debatieron
con un contraargumento, a modo de réplica.


6.2 El ámbito de acción
de las instituciones


La propuesta inicial nace de una senadora, no
de quien representaba el presidente del Poder
Ejecutivo; tampoco era una posición colegia-
da de la bancada del partido de la senadora en
el Congreso de la Unión. Por lo tanto, la idea
no había surgido en el Pacto Nacional acor-
dado entre el Poder Ejecutivo y los principa-
les partidos. Además, esta propuesta inicial
tenía como objetivo fundamental el impacto
en salud pública, basado en evidencia y estu-
dios nacionales e internacionales, y no como
una intención recaudatoria, aunque se trata-
ba como principio el beneficio que tendría el
gobierno al disponer de más recursos finan-
cieros para ser invertidos en los sistemas de
abastecimiento de agua potable en escuelas y
lugares públicos.


La propuesta definitiva fue presentada por el
Poder Ejecutivo dentro del paquete de la Re-
forma Hacendaria. La instancia responsable
de la elaboración de la propuesta fue la SHCP,
lo cual significó un desafío para que se man-
tuviera la esencia de la propuesta inicial que
se había trabajado con la senadora Marcela
Torres y el apoyo técnico de las instituciones
aglutinadas en el Grupo Intersectorial que
convocaba la OPS/OMS. Una vez lanzada la
Reforma Hacendaria por el Poder Ejecutivo,
se contactó de nuevo a la Secretaría de Salud,
que manifestó que por tratarse de una políti-
ca fiscal le correspondía su gestión a la otra
Secretaría de Estado, pero que se mantendría
una comunicación permanente entre ambas
para facilitar los argumentos y las evidencias
científicas que justificaran la medida desde la
perspectiva de la salud pública. Finalmente,
la propuesta enviada por el Poder Ejecutivo
mantuvo la esencia de la idea inicial, y solo se
modificó el porcentaje de impuesto que sería
aplicado: de 20% en principio a 10%.


Otro desafío enfrentado fue que legalmente
pudieran “etiquetarse” los recursos produci-
dos por la recaudación hacia programas espe-
cíficos como el de bebederos de agua potable
en escuelas y lugares públicos o la prevención
del sobrepeso y la obesidad, ya que por nor-
ma, la política fiscal mexicana no orienta el
“etiquetado” de recursos recaudados.


Un desafío adicional fue poder “traducir” la
información científica resultado de las inves-
tigaciones y evidencias nacionales e inter-
nacionales a un vocabulario que pudiera ser
comprensible para la población en general y
los tomadores de decisiones en los poderes
Ejecutivo y Legislativo. Ellos no eran espe-
cialistas en salud pública, economía ni esta-
dística; sin embargo, los argumentos técnicos
sólidamente sustentados fueron importantes
para imponer el gravamen.




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07
Resultados
y logros alcanzados


7.1 Impuesto a bebidas azucaradas
y alimentos de alto contenido calórico


El resultado principal de todo este trabajo fue
la aprobación de la Reforma Hacendaria, que
contenía el impuesto a las bebidas azucara-
das dentro de las modificaciones a la Ley del
IEPS. Si bien no se logró la propuesta de 20%,
el avance registrado, de MXN 1,00 por litro,
equivalente a 10%, es significativo y digno de
aplaudirse.


La última reforma publicada en el Diario Ofi-
cial de la Federación el 11 de diciembre de
2013 de la Ley del IEPS de México dice en su
Título I, Capítulo I en lo relativo a Disposicio-
nes Generales, en el Artículo 1.o, que (57):


Están obligadas al pago del impuesto es-
tablecido en esta Ley las personas físicas
y las morales que realicen los actos o ac-
tividades siguientes:


I. La enajenación en territorio nacio-
nal o, en su caso, la importación de
los bienes señalados en esta Ley.


II. La prestación de los servicios seña-
lados en esta Ley.


• El impuesto se calculará aplican-
do a los valores a que se refiere
este ordenamiento, la tasa que
para cada bien o servicio estable-
ce el artículo 2.o del mismo o, en




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su caso, la cuota establecida en
esta Ley.


• La Federación, el Distrito Fede-
ral, los Estados, los Municipios,
los organismos descentralizados
o cualquier otra persona, aunque
conforme a otras leyes o decretos
no causen impuestos federales o
estén exentos de ellos, deberán
aceptar la traslación del impues-
to especial sobre producción y
servicios y, en su caso, pagarlo
y trasladarlo, de acuerdo con los
preceptos de esta Ley.


• El impuesto a que hace referen-
cia esta Ley no se considera vio-
latorio de precios o tarifas, inclu-
yendo los oficiales.


A continuación, en el Artículo 2, se indica
que al valor de los actos o actividades que a
continuación se señalan, se aplicarán tasas y
cuotas en la enajenación o, en su caso, en la
importación de diversos bienes (fracción  I).
En su inciso g se refiere a las “Bebidas sabori-
zadas; concentrados, polvos, jarabes, esencias
o extractos de sabores, que al diluirse permi-
tan obtener bebidas saborizadas; y jarabes o
concentrados para preparar bebidas sabori-
zadas que se expendan en envases abiertos
utilizando aparatos automáticos, eléctricos o
mecánicos, siempre que los bienes a que se
refiere este inciso contengan cualquier tipo
de azúcares añadidos”.


Al respecto, la cuota aplicable será de MXN
1,00 por litro. En cuanto a concentrados, pol-
vos, jarabes, esencias o extractos de sabores,
“el impuesto se calculará tomando en cuenta
los litros de bebidas saborizadas que, de con-
formidad con las especificaciones del fabri-
cante, se puedan obtener”.


La Ley del IEPS advierte que lo dispuesto en
este inciso también será aplicable a los bienes
mencionados en el inciso f de esa fracción
cuando contengan azúcares añadidos, en adi-
ción al impuesto establecido en dicho inciso
f. Tal inciso se refiere a bebidas energetizan-
tes, así como a concentrados, polvos y jarabes
para preparar bebidas energetizantes (tasa:
25%).


La cuota a que se refiere esta porción se ac-
tualizará conforme a lo dispuesto por el sexto
y séptimo párrafos del artículo 17-A del Códi-
go Fiscal de la Federación, que de conformi-
dad con el texto vigente de la última reforma
publicada en el Diario Oficial de la Federación
el 14 de marzo de 2014, indica (57):


Párrafo sexto.- Las cantidades en mone-
da nacional que se establezcan en este
Código, se actualizarán cuando el incre-
mento porcentual acumulado del Índice
Nacional de Precios al Consumidor des-
de el mes en que se actualizó por última
vez, exceda del 10%. Dicha actualización
entrará en vigor a partir del 1 de enero
del siguiente ejercicio de aquel en el que
se haya dado dicho incremento. Para la
actualización mencionada se considerará
el período comprendido desde el último
mes que se utilizó en el cálculo de la úl-
tima actualización y hasta el último mes
del ejercicio en el que se exceda el porcen-
taje citado. Para estos efectos, el factor de
actualización se obtendrá dividiendo el
Índice Nacional de Precios al Consumi-
dor del mes inmediato anterior al más
reciente del período entre el Índice Na-
cional de Precios al Consumidor corres-
pondiente al último mes que se utilizó en
el cálculo de la última actualización.


Párrafo séptimo.- Tratándose de cantida-
des que se establezcan en este Código,




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que no hayan estado sujetas a una actua-
lización en los términos del párrafo an-
terior, y para llevar a cabo su actualiza-
ción, cuando así proceda en los términos
de dicho párrafo, se utilizará el Índice
Nacional de Precios al Consumidor, co-
rrespondiente al mes de noviembre del
ejercicio inmediato anterior, a aquel en
el que haya entrado en vigor.


Párrafo octavo.- Para determinar el mon-
to de las cantidades a que se refieren los
párrafos sexto y séptimo de este artículo,
se considerarán, inclusive, las fracciones
del peso; no obstante lo anterior, dicho
monto se ajustará para que las cantida-
des de 0.01 a 5.00 pesos, en exceso de
una decena, se ajusten a la decena inme-
diata anterior y que de 5.01 a 9.99 pesos
en exceso de una decena, se ajusten a la
decena inmediata superior.


Un punto que si bien no fue incluido en la
propuesta inicial, luego fue incorporado por
el Ejecutivo en la Ley del IEPS a partir de la
iniciativa del Congreso fue gravar alimentos
de alto contenido calórico. La citada Ley in-
cluye en el inciso j a los alimentos no básicos
que se enlistan a continuación, con una den-
sidad calórica de 275 kcal o mayor por cada
100 g (tasa: 8%) (57):


1. Botanas (bocadillos).


2. Productos de confitería.


3. Chocolate y demás productos deri-
vados del cacao.


4. Flanes y pudines.


5. Dulces de frutas y hortalizas.


6. Cremas de cacahuate y avellanas.


7. Dulces de leche.


8. Alimentos preparados a base de ce-
reales.


9. Helados, nieves y paletas de hielo.


Cuando los alimentos mencionados
cumplan con las disposiciones relativas a
las especificaciones generales de etique-
tado para alimentos, los contribuyentes
podrán tomar en consideración las kilo-
calorías manifestadas en la etiqueta. En
el caso de los alimentos que no tengan
la etiqueta mencionada, se presumirá,
salvo prueba en contrario, que tienen
una densidad calórica igual o superior
a 275 kilocalorías por cada 100 gramos.
El Servicio de Administración Tributa-
ria, mediante reglas de carácter general,
dará a conocer los alimentos de consumo
básico, considerando su importancia en
la alimentación de la población, que no
quedaran comprendidos en este inciso.


De igual forma, de acuerdo con la fracción
II del artículo segundo de la Ley del IEPS, se
aplicarán tasas y cuotas en la prestación de
los servicios siguientes (57):


A) Comisión, mediación, agencia, represen-
tación, correduría, consignación y distri-
bución, con motivo de la enajenación [de
Bebidas energetizantes, así como con-
centrados, polvos y jarabes para preparar
bebidas energetizantes], […] y J) [Alimen-
tos no básicos… con una densidad calóri-
ca de 275 kilocalorías o mayor por cada
100 gramos] de la fracción I de este artí-
culo. En estos casos, la tasa aplicable será
la que le corresponda a la enajenación en
territorio nacional del bien de que se tra-
te en los términos que para tal efecto dis-
pone esta Ley. No se pagará el impuesto




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cuando los servicios a que se refiere este
inciso, sean con motivo de las enajena-
ciones de bienes por los que no se esté
obligado al pago de este impuesto en los
términos del artículo 8.o de la propia Ley.


La comisión destaca que el Artículo 8.o, su-
pracitado, menciona que no se pagará el IEPS
establecido en la Ley, en su fracción I, por las
enajenaciones8, 9 que “realicen personas dife-
rentes de los fabricantes, productores o im-
portadores de [bebidas saborizadas; concen-
trados, polvos, jarabes, esencias o extractos
de sabores, que al diluirse permitan obtener
bebidas saborizadas; y jarabes o concentrados


8 Es decir, la transmisión a otra persona del derecho
sobre un bien.


9 El Artículo 7.o establece que para los efectos de la
Ley del IEPS, se entiende por enajenación, además
de lo señalado en el Código Fiscal de la Federación,
“el faltante de materias primas o de bienes en los
inventarios de los contribuyentes que no cumplan
con los requisitos que establezca el Reglamento de
esta Ley. En este último caso, la presunción admite
prueba en contrario”.


Para los efectos de esta Ley, también se considera
“enajenación de los bienes […], el retiro del lugar
en que se produjeron o envasaron o, en su caso,
del almacén del contribuyente, cuando los mismos
no se destinen a su comercialización y se encuen-
tren envasados en recipientes de hasta 5,000 mi-
lilitros. […] Igualmente, se considera enajenación
de los bienes […], el retiro del lugar en el que se
fabricaron o, en su caso, del almacén del contribu-
yente, cuando los mismos no se destinen a su co-
mercialización y se encuentren empaquetados en
cajas o cajetillas. […] No se considera enajenación
la transmisión de propiedad que se realice por cau-
sa de muerte o donación, siempre que la donación
sea deducible para los fines del impuesto sobre la
renta. […] Tampoco se considera enajenación las
ventas de bebidas alcohólicas cuando éstas se rea-
licen al público en general, en botellas abiertas o
por copeo, para su consumo en el mismo lugar o
establecimiento en el que se enajenen”.


para preparar bebidas saborizadas que se ex-
pendan en envases abiertos utilizando apara-
tos automáticos, eléctricos o mecánicos, siem-
pre que los bienes a que se refiere este inciso
contengan cualquier tipo de azúcares añadi-
dos]. En estos casos, las personas distintas de
los fabricantes, productores o importadores,
no se consideran contribuyentes de este im-
puesto por dichas enajenaciones (inciso c)”.


El inciso d incluye las enajenaciones de [las
bebidas energetizantes, concentrados, polvos y
jarabes para preparar bebidas energetizantes]
que se efectúen al público en general, salvo
que el enajenante sea fabricante, productor,
envasador, distribuidor o importador de los
bienes que enajene. “No gozarán del beneficio
establecido en este inciso, las enajenaciones
de los citados bienes efectuadas por comer-
ciantes que obtengan la mayor parte del im-
porte de sus ingresos de enajenaciones a per-
sonas que no formen parte del público. No se
consideran enajenaciones efectuadas con el
público en general cuando por las mismas se
expidan comprobantes fiscales”.


Posteriormente, el inciso f muestra que tam-
poco se gravarán las enajenaciones “[…] de
bebidas saborizadas en restaurantes, bares
y otros lugares en donde se proporcionen
servicios de alimentos y bebidas”. “Las be-
bidas saborizadas que cuenten con registro
sanitario como medicamentos, emitido por
la autoridad sanitaria, la leche en cualquier
presentación, incluyendo la que esté mezcla-
da con grasa vegetal, así como los sueros ora-
les”. Asimismo, para los efectos de la Ley del
IEPS, el Artículo 3.o contiene las definiciones
de los productos que se explican en la sección
siguiente: 7.2. Tipos de productos sujetos al
nuevo gravamen.


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7.2 Tipos de productos sujetos
al nuevo gravamen


Los tipos de productos sujetos al nuevo gra-
vamen se encuentran definidos en la Ley del
IEPS de México, que en su Artículo 3.o indica
que (57):


XVII. Bebidas energetizantes: son las
bebidas no alcohólicas adicionadas con
la mezcla de cafeína en cantidades su-
periores a 20 miligramos por cada cien
mililitros de producto; y taurina o gluco-
ronolactona o tiamina y/o cualquier otra
sustancia que produzca efectos estimu-
lantes similares.


Se consideran concentrados, polvos y
jarabes para preparar bebidas energeti-
zantes, a aquéllos que por dilución per-
miten obtener bebidas energetizantes
con las características señaladas en el
párrafo anterior.


XVIII. Bebidas saborizadas: son las bebi-
das no alcohólicas elaboradas por la diso-
lución de azúcares en agua de cualquier
tipo y que pueden incluir ingredientes
adicionales tales como saborizantes na-
turales, artificiales o sintéticos, adicio-
nados o no, con jugo, pulpa o néctar de
frutas, verduras o de legumbres, de sus
concentrados o extractos u otros aditivos
para alimentos, y que además pueden es-
tar o no, carbonatadas.


XIX. Concentrados, polvos y jarabes,
esencias o extractos de sabores, que per-
mitan obtener bebidas saborizadas, es
decir, a los productos con o sin edulco-
rantes o saboreadores, naturales, artifi-
ciales o sintéticos, adicionados o no, de
jugo, pulpa o néctar de frutas, de ver-
duras o legumbres y otros aditivos para
alimentos.


XX. Azúcares [se considera]: a los mo-
nosacáridos, disacáridos y polisacáridos,
siempre que en este último caso se utili-
cen como edulcorantes con aporte caló-
rico.


XXI. Suero oral [es] la preparación en
agua que contenga todas y cada una de
las siguientes sustancias: glucosa anhi-
dra, cloruro de potasio, cloruro de sodio
y citrato trisódico.


[…]


XXV. Densidad calórica [se llama] a la
cantidad de energía, expresada en kiloca-
lorías por cada 100 gramos de alimento,
que se obtiene al multiplicar las kilocalo-
rías que contiene el alimento por cien; y
el resultado dividirlo entre los gramos de
la porción de que se trate.


XXVI. Botanas [son] los productos elabo-
rados a base de harinas, semillas, tubér-
culos, cereales, granos y frutas sanos y
limpios que pueden estar fritos, hornea-
dos y explotados o tostados y adicionados
de sal, otros ingredientes y aditivos para
alimentos, así como las semillas para bo-
tanas, que son la parte del fruto comesti-
ble de las plantas o árboles, limpia, sana,
con o sin cáscara o cutícula, frita, tostada
u horneada, adicionada o no de otros in-
gredientes o aditivos para alimentos.


XXVII. Productos de confitería [se refiere
a] los dulces y confites. Quedan compren-
didos los caramelos, el dulce imitación de
mazapán, gelatina o grenetina, gelatina
preparada o jaletina, malvaviscos, maza-
pán, peladilla, turrones, entre otros.


XXVIII. Chocolate [es] el producto obte-
nido por la mezcla homogénea de can-
tidades variables de pasta de cacao, o




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manteca de cacao, o cocoa con azúcares
u otros edulcorantes, ingredientes op-
cionales y aditivos para alimentos, cual-
quiera que sea su presentación.


XXIX. Los derivados del cacao, la mante-
ca de cacao, pasta o licor de cacao y torta
de cacao entre otros.


XXIX. Flan [se considera el] dulce que se
hace con yemas de huevo, leche y azú-
car, y se cuaja a baño María, dentro de
un molde generalmente bañado de azú-
car tostada. Suele llevar también harina,
y con frecuencia se le añade algún otro
ingrediente, como café, naranja, y vaini-
lla entre otros.


XXX. Pudin dulce [es el] que se prepara
con bizcocho o pan deshecho en leche y
con azúcar y frutas secas.


XXXI. Dulces de frutas y de hortalizas
[se llama] a los productos tales como ates,
jaleas o mermeladas, obtenidos por la
cocción de pulpas o jugos de frutas u hor-
talizas con edulcorantes, adicionados o
no de aditivos para alimentos. Compren-
de las frutas y hortalizas cristalizadas o
congeladas.


XXXII. Crema de cacahuate o avellanas
[se llama a] la pasta elaborada de caca-
huates o avellanas, tostados y molidos,
generalmente salada o endulzada.


XXXIII. Dulces de leche, comprende,
entre otros, la cajeta, el jamoncillo y las
natillas.


XXXIV. Alimentos preparados a base de
cereales, comprende todo tipo de alimen-
to preparado a base de cereales, ya sea en
hojuelas, aglomerados o anillos de cereal,


pudiendo o no, estar añadidos con frutas
o saborizantes.


XXXV. Helados [se llama] al alimento
elaborado mediante la congelación, con
agitación de una mezcla pasteurizada
compuesta por una combinación de in-
gredientes lácteos, que puede contener
grasas vegetales permitidas, frutas, hue-
vo, sus derivados y aditivos para ali-
mentos.


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Factores de éxito y
lecciones aprendidas


Basado en los puntos de vista de algunas de
las personas que desde diversas institucio-
nes colaboraron para el establecimiento del
impuesto a las bebidas azucaradas y las opi-
niones vertidas en entrevistas acerca de la
interacción que hubo en ese momento entre
el Ejecutivo Federal, el Poder Legislativo, la
Academia, los institutos nacionales de salud,
las OSC, los organismos internacionales y el
sector privado, a continuación se expresan
los factores de éxito que pueden integrarse
en la conjunción virtuosa de los contextos
epidemiológico, económico-social, político,
intersectorial y global.


8.1 Contexto epidemiológico
y económico-social


Los datos son claros: México es el mayor con-
sumidor de bebidas azucaradas del mundo. El
problema urgente de atender la epidemia de
obesidad en México no se puede minimizar,
ya que los datos revelan la alta incidencia de
diabetes y problemas asociados con ella, como
la ceguera. Esta circunstancia genera gastos
en el sector de la salud; aunque, en realidad,
el problema no solo se limita a los exorbitan-
tes gastos relacionados con el tratamiento de
esas enfermedades, sino a un panorama que




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pone en riesgo el futuro económico del país: la
población muere cada vez más joven o sufre
incapacidad. Existe, por lo tanto, suficiente in-
formación disponible sobre el costo e impacto
social y económico de la obesidad y la diabetes
para México, que nos proporciona herramien-
tas y nos exige una acción impostergable.


8.2 Contexto político


El Plan Nacional de Desarrollo 2013-2018,
presentado por el Presidente Lic. Enrique Pe-
ña Nieto, señala en el eje II, México Incluyente
y en la estrategia 2.3.2. Hacer de las acciones
de protección, promoción y prevención, un eje
prioritario para el mejoramiento de la salud. Sus
líneas de acción priorizan las ECNT, y la pre-
vención y el control del sobrepeso, la obesi-
dad y diabetes.


El Programa Sectorial de Salud 2013-2018
también identifica como prioridades las inter-
venciones sobre ECNT y sus factores de ries-
go, así como la instrumentación de la Estra-
tegia Nacional contra el Sobrepeso, Obesidad
y Diabetes en tres de los seis objetivos, estra-
tegias y líneas de acción mencionados en el
capítulo  III, que incluye una línea específica,
1.2.1: Proponer en conjunto con la Secretaría de
Hacienda y Crédito Público, impuestos a las be-
bidas saborizadas.


En esas circunstancias, México estaba inmer-
so en varias reformas estructurales durante
el primer año de gobierno del Lic. Enrique Pe-
ña Nieto: en educación, telecomunicaciones,
hacienda, finanzas, energía y política. Por tal
motivo, surgió la “coyuntura” y el Presidente
de la República, por medio de la SHCP pro-
puso una Reforma Hacendaria que incluyó el
impuesto a las bebidas azucaradas. Se unió,
entonces, el interés político por realizar las
reformas, entre ellas la reforma hacendaria y


el Pacto por México. Los tres partidos políticos
mayoritarios en el Congreso favorecieron la
aprobación de las reformas propuestas por el
Ejecutivo, lo que resultó en que la propuesta
final fuera impulsada por la Presidencia de la
República y apoyada por diversos sectores.


8.3 Contexto intersectorial


Si bien los puntos anteriores fueron defi-
nitivos para alcanzar el objetivo, uno de los
factores que la mayoría de los actores invo-
lucrados coincidieron en señalar como parte
del éxito fue el trabajo conjunto y la coordi-
nación intersectorial permanente. El proceso
se distinguió por la colaboración: diferentes
actores desempeñaron su propio papel, pero
enfocados en un objetivo común. Por ejem-
plo, el Ejecutivo y el Legislativo trabajaron
unidos, la OPS/OMS compartió recomen-
daciones, evidencia y experiencias de otros
países, el sector académico generó evidencia
científica nacional (datos y modelos matemá-
ticos), y la sociedad civil movilizó a la opinión
pública y fue muy activa en los medios de co-
municación. En general, el grupo permane-
ció, asumió y mantuvo desde el principio una
actitud y posición proactivas. No se conformó
con una conducta reactiva ante los embates
de la industria refresquera.


8.4 Contexto global


Los Cuerpos Directivos globales de la OMS
y la OPS, así como los Jefes de Estado en la
Asamblea General de las Naciones Unidas,
habían aprobado diferentes documentos po-
líticos, estratégicos y de planificación que
servían a los Estados Miembros como orien-
tación para el desarrollo de las políticas y es-
trategias nacionales. Todos estos documentos




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contenían la recomendación de implementar
políticas regulatorias y fiscales como la que
México desarrolló. Asimismo, existe informa-
ción publicada sobre experiencias similares
en diversos países, que demostraba la eficacia
en la reducción de la demanda y el aumento
en la recaudación fiscal por el gravamen a las
bebidas azucaradas.


8.5 Lecciones aprendidas


Este importante logro fue resultado del empe-
ño conjunto por parte de los representantes
de la SHCP, Secretaría de Salud, el Congreso
de la Unión, el sector académico, la sociedad
civil y de diversas organizaciones internacio-
nales. Por eso, parte de las lecciones aprendi-
das se describirán en el marco de las esferas
siguientes:


En la primera esfera, el liderazgo del gobierno
se dio por dos vías. Primero en el Legislativo,
ya que el Senado de la República encabezó la
propuesta inicial que fue trabajada en con-
junto con la sociedad civil, la academia y los
organismos internacionales, basado en la evi-
dencia científica local y global.


Una segunda vía fue determinante cuando
el Poder Ejecutivo retomó la propuesta e in-
corporó la Iniciativa como tema de finanzas
públicas, pero con impacto en salud pública.
La propuesta para aplicar impuestos especia-
les a las bebidas azucaradas fue una parte de
la Iniciativa de la Reforma Hacendaria en-
viada al Congreso. En ese punto, en el desa-
rrollo del impuesto, la colaboración entre las
Secretarías de Hacienda y Salud fue fluida y
permanente, sobre todo en la elaboración del
diagnóstico de la situación de la obesidad y el
sobrepeso en México para sustentar los argu-
mentos de salud pública que deberían justifi-
car el impuesto.


La OPS/OMS experimentó la colaboración
con otros sectores del Estado mexicano fuera
del sector de la salud. Si partimos de la idea de
que la salud debe formar parte de todo tipo de
políticas y se expande hasta el abordaje de las
determinantes sociales de la salud, es necesa-
rio que las oficinas de la OPS/OMS en todos
los países dimensionen el trabajo de coopera-
ción técnica con el Estado de una nación co-
mo un todo, así como con el sector privado,
los medios de comunicación, las OSC, los cen-
tros de investigación y la academia, cuando
estén involucrados en la construcción de po-
líticas públicas relacionadas con la salud.


En el caso del tema de esta publicación, fue
necesario vincularse con el Poder Legislativo,
la SHCP y la Secretaría de Salud, mediante la
facilitación de opiniones técnicas, evidencia


Figura 1.


Poder duro


Liderazgo


Voluntaddelgobierno


Poder del conocimiento


Parte técnica


Asesoría para desarrollar
propuestas


Poder de la población


Multisectorialidad


Trabajar
simultáneamente


conlapoblaciónpara
generar conciencia


con líderes de opinión
a través de medios
de comunicación y
organizacines de la


sociedad civil




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científica y experiencia internacional desde
el punto de vista epidemiológico, de salud
pública, fiscal, económico y político. La OPS/
OMS también desempeñó un papel de convo-
catoria neutra y de coordinación entre varios
actores, mediante la conformación del grupo
intersectorial que mantuvo reuniones perió-
dicas, así como la realización de eventos y fo-
ros con la participación de los sectores acadé-
micos, de investigación y líderes de opinión.


En la segunda esfera, la del trabajo multisec-
torial e interdisciplinario, parte del aprendi-
zaje fue que se debe sentar a la misma mesa
a todos los actores, e identificar un objetivo
común, pues es posible encontrar puntos de
convergencia. Otra enseñanza consistió en el
trabajo coordinado en varios niveles, ya que
es necesario contar con aliados, porque un
solo actor no lo puede hacer todo. Hay que
relacionarse y generar una gran red de vín-
culos, buscar un buen vocero que defienda
la propuesta, así como aprovechar el poder
que tienen las investigaciones académicas
para convencer y proporcionar argumentos.
En esta tarea cada actor tenía su papel, pero
había una estrategia consensuada, bien pla-
neada, coordinada y de colaboración perma-
nente, lo que impulsó a todos los integrantes
para ser proactivos, no reactivos.


También quedó claro que es importante posi-
cionar el tema en la opinión pública y enten-
der el gran poder de los medios de comunica-
ción para influir en el público. Se emplearon
las redes sociales para informar y difundir,
pero se comprendió que es fundamental ge-
nerar información continua y “traducirla”
para los medios. Se requiere habilidad para
presentar la información en los medios de
comunicación; por eso se necesita asesoría
de gente experta en medios y redes, así co-
mo coordinación constante. Diversas OSC
en México difundieron entre la población los
efectos adversos de las bebidas azucaradas y


la necesidad de una acción mediante el uso de
medidas fiscales. Tales agrupaciones busca-
ron generar impacto en la población con una
estrategia en los medios que incluyó demos-
traciones públicas. Al llevar el tema a los me-
dios, se cambió la visión del público en cuanto
al proceso salud-enfermedad, incluso se logró
el apoyo al impuesto, cuando antes esa acción
se veía de manera negativa.


En la tercera esfera, fue esencial la informa-
ción existente sobre experiencias similares en
otros países, además de los documentos técni-
cos y políticos desarrollados por la OPS/OMS,
aprobados por los Cuerpos Directivos en las
diferentes asambleas mundiales de salud,
consejos directivos y conferencias sanitarias
panamericanas en las que los Estados Miem-
bros respaldaron la estrategia fiscal. La acade-
mia y los institutos de investigación mexica-
nos desarrollaron estudios epidemiológicos,
sociales y económicos que fueron publicados
como la evidencia científica que avaló argu-
mentos y justificaciones. También propu-
sieron modelos fiscales basados en estudios
sobre elasticidad del precio de la demanda y
la regresividad del impuesto. El equipo de la
SHCP analizó estos estudios y percibió que
mostraban cómo un impuesto de estas carac-
terísticas impactaba en la disminución de la
demanda y la reducción de las tasas de so-
brepeso, obesidad y diabetes, así como en el
ahorro que significaría para el presupuesto de
salud y de las familias. Por lo tanto, sería una
medida que tendría consecuencias positivas
en salud pública y, además, traería consigo un
incremento en la recaudación.


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Impacto esperado


9.1 Recaudación fiscal


En el Informe sobre las Finanzas Públicas de
México, correspondiente al primer trimes-
tre de 2014, se aprecia que los resultados de
las finanzas públicas alcanzados al término
de esa fecha se encuentran en línea con lo
aprobado en el Paquete Económico para ese
año. Ya se muestran los primeros frutos de la
Reforma Hacendaria aprobada por el Hono-
rable Congreso de la Unión. En general, los
ingresos tributarios no petroleros, incluido el
impuesto sobre la renta y el impuesto sobre
el valor agregado (IVA), registraron un incre-
mento real de 10,7%. De manera específica, el
IEPS aumentó 18,2% real, principalmente por
la ampliación de la base del impuesto a las be-


bidas saborizadas, así como de alimentos no
básicos con alta densidad calórica (58).


Durante el mes de marzo de 2014 destacó el
crecimiento real de 17,1% de los ingresos tri-
butarios con respecto al mismo mes del año
anterior (58). Resulta significativo que los
ingresos tributarios fueron MXN 24 971 mi-
llones (US$ 1 842,9 millones) mayores que lo
esperado (5,4%), cifra que se alcanzó debido a
una mayor recaudación del IVA en el sistema
de renta (que incluye el impuesto sobre la ren-
ta, el impuesto empresarial de tarida única y
el impuesto a depósitos en efectivo). En el ca-
so del IEPS, la recaudación fue de MXN 2 000
millones (US$ 147,6 millones), derivada de los
impuestos a los tabacos labrados, la cerveza,




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las bebidas refrescantes y los alimentos de
alto contenido calórico (58). Estos impuestos
en conjunto lograron en el primer trimestre
de 2014 una sobre recaudación que alcanzó
el monto de MXN  3  627 millones. En enero
de 2014, se registraron ingresos adicionales
por el adelanto de operaciones en diciembre
de 2013 ante la entrada en vigor del nuevo
marco tributario (58).


En el segundo trimestre de 2014, los ingresos
presupuestarios sumaron MXN 1 912 211 mi-
llones (US$ 141 122,6 millones), nivel 1,7% su-
perior en términos reales al obtenido en igual
lapso del año 2013 (59). El IEPS aumentó 39,5%
real anual, en particular por la ampliación de
la base del impuesto a las bebidas saboriza-
das, alimentos no básicos con alta densidad
calórica (59). Los ingresos tributarios fueron
MXN 54 979 millones (US$ 4 057,5 millones)
mayores que lo esperado (6,2%) como conse-
cuencia de las medidas que conforman la re-
forma hacendaria y de acciones para mejorar
la administración tributaria. En los tributa-
rios se observó mayor recaudación del IEPS
por MXN 1 739 millones (US$ 128,3 millones),
sobre todo en los impuestos a la cerveza y las
bebidas refrescantes, las bebidas saborizadas
y los alimentos hipercalóricos (59).


En resumen:


• Los ingresos presupuestarios al cuar-
to trimestre de 2014 fueron de MXN
3 983 000 millones (US$ 293 948 millo-
nes) con un incremento de 0,8%, en com-
paración con el mismo período del año
anterior.


• En cuanto a la recaudación de los gra-
vámenes incluidos dentro del IEPS, se
obtuvieron MXN  124  016  000 millones
(US$  9  152  472 millones) durante el pe-
ríodo de enero a diciembre de 2014.


• El IEPS aumentó 51,1% real, principal-
mente por la ampliación de la base del
impuesto a las bebidas azucaradas, y los
alimentos con alto contenido calórico, lo
cual se reflejó a lo largo de todo el año
2014.


• En la estimación se calculaba obtener
por el rubro del IEPS, cerca de MXN 
117  959  000 millones (US$  8  705  461
millones). No obstante, esta cifra fue
superada por MXN  6  058  000 millo-
nes (US$  447  084 millones) y se ob-
tuvieron MXN  124  016  000 millones
(US$  9  152  472 millones). Este aumento
en la recaudación se debe, sobre todo, a
los impuestos a la cerveza, las bebidas
saborizadas y los alimentos de alto con-
tenido calórico.


La Plataforma Estratégica contra el Sobre-
peso y la Obesidad (ContraPESO) realizó un
análisis de la recaudación del impuesto al fi-
nalizar el cuarto trimestre de 2014, como se
puede ver en el anexo 2.


9.2 Reducción de la demanda y
de las consecuencias negativas
asociadas con el consumo de este
tipo de productos


El INSP y el Centro de Población de la Univer-
sidad de Carolina del Norte, Estados Unidos,
realizan un estudio para estimar el efecto del
impuesto de MXN 1,00 por litro a las bebidas
con azúcares adicionados, aplicado a partir
del 1 de enero de 2014 (60).10 Los datos pre-


10 El equipo de investigadores incluye a la Dra. Aran-
txa Colchero Aragones y al Dr. Juan Rivera Do-
mmarco del Instituto Nacional de Salud Pública
INSP y a los Dres. Barry M Popkin y Shu Wen Ng
de la Universidad de Carolina del Norte, quienes
aclaran que estos resultados son preliminares; se




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sentados por el INSP, provenientes de un pa-
nel de consumidores, contienen información
sobre compras de bebidas en hogares de 53
ciudades del país con al menos 50 000 habi-
tantes. Los resultados preliminares muestran
una reducción de aproximadamente 6% en
las compra de las bebidas azucaradas con im-
puesto a diciembre de 2014, en comparación
con 2013, y la reducción en el grupo socioeco-
nómico del percentil más pobre redujo la
compra en 17% en diciembre de 2014 (60).


Los resultados revelan también un aumento
de 7% en las compras de bebidas sin impuesto
(como bebidas con edulcorantes artificiales,
agua mineral carbonatada, agua simple, jugos
sin azúcares adicionados y leche sin azúca-
res adicionados) y, dentro de esta categoría,
un incremento de cerca de 4% en la compra
de agua simple durante el mismo período.
Las compras de bebidas carbonatadas sin im-
puestos (bebidas con edulcorantes artificiales
y agua mineral carbonatada) y otras bebidas
(leches y jugos sin azúcares adicionados) no
cambiaron de forma estadísticamente signi-
ficativa (60).


En cuanto a los resultados preliminares sobre
los efectos del impuesto a las bebidas azuca-
radas y los alimentos básicos de alta densidad
energética, el INSP realizó un estudio que
empleó datos de precios recolectados por el
Instituto Nacional de Estadística y Geografía
(INEGI) entre 2011-2014 en áreas de más de
20 000 habitantes, y precios obtenidos por el
INSP en áreas de menos de 20 000 habitantes
(61). Estimaciones preliminares muestran que
hubo un aumento de precios en las bebidas
azucaradas de cerca de MXN 1,00 por litro


está finalizando los análisis de datos y se someterá
los resultados finales para su publicación en una
revista científica con revisión por pares. El estudio
es financiado por las Filantropías Bloomberg y la
Fundación Robert Wood Johnson.


en 2014, comparado con 2013, tanto en áreas
urbanas como en las rurales. Lo anterior su-
giere que el impuesto pasó casi por completo
al precio final (61).


Para los alimentos no básicos con alta den-
sidad energética (más de 275  kcal por 100
g), los resultados preliminares señalan una
respuesta más heterogénea en sus precios.
En un grupo de alimentos, el precio aumen-
tó casi 8% —el monto del impuesto— o más
—palomas de maíz, pastelitos empaquetados,
chocolates y dulces, papas fritas y otros boca-
dillos y cereales en barra—. Es decir, en estos
productos el impuesto superó al precio para
el consumidor (61). En un segundo grupo de
alimentos, el precio tuvo aumentos menores
que 8% —cacahuates, cereales de caja, galle-
tas—, mientras que, en un tercer grupo com-
puesto por un menor número de alimentos,
no se documentaron cambios o se observaron
decrementos en sus precios —chocolate en
barra o polvo, pan dulce en pieza (61).


De acuerdo con estos datos previos, se puede
deducir que mientras para las bebidas azuca-
radas en conjunto el impuesto se reflejó casi
totalmente en sus precios, en los alimentos
no básicos con alta densidad energética, el
impuesto de 8% se autorizó solo para algunas
subcategorías. El resultado global que se es-
pera es la disminución en el consumo de las
bebidas azucaradas. Hay evidencia de elasti-
cidad y de disminución de alrededor de 10%,
y se tomó como sustituto al agua natural.
Aunque en el resultado se consideró que los
efectos calóricos no son tan perceptibles, sí
puede haber efectos en la salud que se mani-
fiestan en el padecimiento del síndrome me-
tabólico y sus subcategorías.11


11 Entrevista al Dr. Juan Rivera Dommarco del Ins-
tituto Nacional de Salud Pública. Cuernavaca,
Morelos, el 25 de septiembre de 2014. Resultados
preliminares, según la citada investigación.




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En el mismo sentido, el INSP indicó que: “el
impuesto a las bebidas y a los alimentos de al-
to aporte calórico podría tener efecto en am-
bos casos en la disminución de la demanda y
juntos influir en la disminución del sobrepeso
y la obesidad”. Además, la participación de la
sociedad civil que demanda dotación de agua
potable en escuelas y espacios públicos podría
generar un efecto adicional de disminución
del consumo de bebidas azucaradas.


9.3 Instalación de agua potable
en escuelas y lugares públicos


Otro de los elementos positivos alcanzados
se encuentra plasmado en el artículo Sexto
Transitorio de la Ley de Ingresos de 2014, en
el que se expresa el compromiso del Gobierno
Federal para favorecer el acceso al agua pota-
ble en zonas rurales, escuelas y espacios pú-
blicos. El 20 de noviembre de 2013 se publicó
el Decreto por el que se expide la Ley de Ingre-
sos de la Federación para el Ejercicio Fiscal de
2014, y en él se reforma el primer párrafo del
artículo 2.o de dicha ley, pero para el Ejercicio
Fiscal de 2013 y en la sección de Transitorios
de la Ley de Ingresos de la Federación para el
Ejercicio Fiscal de 2014, el Sexto estipula (62):


El Presupuesto de Egresos de la Federa-
ción para el Ejercicio Fiscal 2014 deberá
prever una asignación equivalente a la
recaudación estimada que corresponda
a la Federación, una vez descontadas las
participaciones que correspondan a las
entidades federativas, por concepto del
impuesto especial sobre producción y
servicios aplicable a las bebidas saboriza-
das, en términos del artículo 1o. de la Ley
de Ingresos de la Federación para el Ejer-
cicio Fiscal de 2014, para destinarse a
programas de combate a la desnutrición,
a la atención y prevención de la obesidad


y enfermedades crónico degenerativas
relacionadas, así como al acceso al agua
potable en zonas rurales, en escuelas y
espacios públicos.


El contenido del párrafo anterior concuerda
con el artículo 11 del Decreto por el que se re-
forman los artículos 7, 11 y 19 de la Ley Ge-
neral de la Infraestructura Física Educativa,
en materia de Bebederos Escolares que a la
letra dice: “[…] se garantizará la existencia de
bebederos suficientes y con suministro con-
tinuo de agua potable en cada inmueble de
uso escolar, conforme a los lineamientos que
emita la Secretaría de Salud en coordinación
con la Secretaría de Educación Pública” (63).
De igual forma, en el artículo Segundo Tran-
sitorio se señala que: “Con fundamento en el
artículo 19, fracción I, de la Ley General de la
Infraestructura Física Educativa, el Instituto
Nacional de la Infraestructura Física Educa-
tiva en un plazo no mayor de 180 días, conta-
dos a partir del día siguiente a la publicación
del presente Decreto, emitirá lineamientos
generales en materia de bebederos escolares
y calidad de agua para consumo humano en
las instalaciones del Sistema Educativo Na-
cional” (63).


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Conclusiones


La ciencia ha dejado claro que hay factores
individuales y genéticos que, además, con-
fluyen con los factores del entorno familiar
y comunitario, así como con elementos so-
cioeconómicos y medioambientales, que se
convierten en determinantes fundamentales
del sobrepeso y la obesidad. Entre los indivi-
duales se encuentran la elevada ingestión de
bebidas con azúcares adicionados y alimentos
con alta densidad energética, el bajo consumo
de frutas, verduras, granos enteros, legumi-
nosas y agua, y la poca actividad física. Hay
factores del entorno familiar y comunitario
como son la alta disponibilidad y accesibilidad
de alimentos y bebidas poco saludables, los
bajos precios de alimentos altos en calorías, la
pérdida de la cultura alimentaria tradicional,


incluida la práctica de cocinar, una pobre in-
fraestructura de mercados y dotación de agua
potable, la falta de información veraz y con-
fiable sobre una dieta saludable y estrategias
motivacionales para su adopción, así como
el inadecuado acceso a los servicios de salud
preventiva y la baja calidad de estos (46).


A nivel macro también se unen múltiples fac-
tores como urbanización, globalización, cam-
bios en la dinámica familiar; avances tecno-
lógicos en la producción y procesamiento de
alimentos, trabajo y recreación; políticas agrí-
colas, comerciales, educativas, fiscales; mar-
cos legales y regulatorios inadecuados para la
intervención del Estado, así como pobreza e
inequidad (46).




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CONCLUSIONES 10


Las recomendaciones y experiencias interna-
cionales destacan la necesidad de posicionar
la prevención del sobrepeso, la obesidad y sus
comorbilidades como una prioridad nacional,
un asunto de derechos humanos y una cues-
tión bioética, dados sus efectos en la salud y
el desarrollo económico, especialmente en
las poblaciones más vulnerables (46). Den-
tro de esas medidas se señala la aplicación
de impuestos como herramienta de salud pú-
blica que ayude a desincentivar el consumo
e impacte en una mejor sanidad. Aunque la
evidencia de los efectos de los impuestos para
apoyar temas de la salud es reciente, en este
sentido, y de conformidad con la evidencia
publicada, se destacan siete conclusiones im-
portantes:


1. La proporción del impuesto: Según la
evidencia existente, el impuesto debe ser
de al menos 20% para maximizar su im-
pacto en el sobrepeso y la obesidad, y las
enfermedades cardiovasculares. Aunque
el impuesto aprobado es de 10%, las pro-
yecciones realizadas con este porcentaje
muestran que se tendrá un impacto posi-
tivo en la reducción de sobrepeso, obesi-
dad y diabetes.


2. Finalidad de los recursos generados: Va-
rios investigadores concluyen que los
impuestos deben estar combinados con
subsidios enfocados hacia el apoyo a fa-
milias pobres. Por ejemplo, para:


a. aumentar la accesibilidad y disponi-
bilidad de agua potable


b. promover un cambio hacia el consu-
mo de bebidas y comida saludables


c. mejorar la atención a la salud


d. promover cambios en la agricultura
e industria hacia comidas y bebidas
saludables.


3. Integralidad de los impuestos a las bebi-
das azucaradas: Varias investigaciones
mencionan la importancia de considerar
los cambios en el consumo hacia sustitu-
tos no deseados que pueden disminuir
el impacto buscado. Por lo tanto, se tie-
ne que considerar la integralidad de los
impuestos a todas las bebidas azucaradas
para evitar sustituciones no saludables.


4. Regresividad y progresividad: Se ha dis-
cutido mucho sobre el tema de la regre-
sividad de los impuestos a las bebidas
azucaradas y a la comida no saludable.
Estos impuestos son regresivos para esos
consumos no saludables, pero no para
sus alternativas más saludables; de he-
cho, viéndolo integralmente, el resultado
final es progresivo porque los impuestos
protegen contra las enfermedades cróni-
cas, que a la larga resultan empobrecedo-
ras. Entonces, el impacto positivo de sa-
lud sería más significativo en los grupos
de bajos ingresos. Además, la evidencia
confirma que estos grupos son más sen-
sibles a los cambios en los precios, por lo
que los impuestos tendrán mayor impac-
to sobre sus hábitos. Por eso es importan-
te estudiar el impacto de forma integral.


5. Tipo de impuesto: Existe experiencia
con respecto al impuesto al tabaco que
apunta a que es más recomendable esta-
blecer un impuesto específico, en vez de
un impuesto ad valorem. El último está
calculado como un porcentaje del precio.
Lo ideal es que fuera mixto (impuesto es-
pecífico y ad valorem). En el caso de las




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10 CONCLUSIONES


bebidas azucaradas, un impuesto calcu-
lado por gramos o mililitros del producto
es el mecanismo más apropiado y deberá
agregarse al precio final del mostrador
para que pueda ser percibido por el com-
prador.


6. Medidas para potenciar el impacto: Es
mejor que el consumidor considere el
precio del producto con el impuesto in-
cluido, en lugar de añadir el impuesto al
momento de pagar. Asimismo, es acon-
sejable que el impuesto se ajuste sistemá-
ticamente al nivel de inflación esperado.


7. Aceptabilidad de impuestos: La acep-
tación por parte de la población es más
fuerte cuando esta entiende que los
impuestos son para mejorar su salud y
bienestar.


En México se unieron elementos epidemioló-
gicos —el problema de la obesidad era inobje-
table—, así como sus costos sociales, económi-
cos y políticos; también esta circunstancia se
vuelve apremiante en el marco de la transi-
ción de gobierno, donde se establece el Pacto
por México con el fin de aprobar las reformas
estructurales requeridas, entre ellas la fiscal.
Ante la necesidad de ampliar la base tributa-
ria se logró incluir el impuesto a las bebidas
azucaradas como parte del paquete fiscal. Al
mismo tiempo, y por acuerdo intersectorial,
varios sectores de la sociedad mexicana esta-
ban trabajando en el problema, por lo que se
pudieron potenciar las acciones al colaborar
en coordinación permanente.


Como resultado de esta voluntad conjunta,
se aprobó un impuesto especial de MXN 1,00
por litro a las bebidas azucaradas. Tal auto-
rización constituyó un gran logro, ya que el


impuesto no existía. Además, se pudo superar
una fuerte barrera ideológica que considera-
ba a los refrescos dentro de la canasta básica.
Se alcanzaron logros adicionales como la in-
fluencia para “etiquetar” los recursos que se
obtengan de este impuesto para la dotación
de agua potable y bebederos en todas las es-
cuelas del país. Se lanzó la Estrategia Nacio-
nal para la Prevención y Control del Sobre-
peso, la Obesidad y Diabetes, presentada por
el Presidente de la República que incluyó en
su tercer pilar medidas regulatorias y fiscales.
Por eso se debe destacar que la aprobación del
impuesto es tan solo una de las medidas que
plantea la Estrategia Nacional.


Por último, consideramos que se necesita más
tiempo para entender los impactos de estos
impuestos en la salud, en su totalidad. México
dio un gran paso adelante, al mostrar lideraz-
go e innovación en su Estrategia Nacional,
que incluyó acciones multisectoriales y el
uso de políticas fiscales para luchar contra un
problema de salud pública que tiene impacto
negativo en el ámbito social y económico de
una nación y su población.






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Argumentos esgrimidos por la industria
refresquera en contra del impuesto durante
la discusión de la Iniciativa en el Congreso


Argumentos generales


1. La industria está favoreciendo acciones para brindar mayor y más clara información a
los consumidores, vinculada con la composición nutrimental de los productos. Dentro
de esta validación, las bebidas azucaradas muestran en sus empaques Guías Diarias de
Alimentación (GDA), que son gráficas contenidas en las etiquetas de los productos que
informan el contenido de calorías, azúcares, grasas totales y sodio por empaque indivi-
dual, de cada bebida, así como el porcentaje que representan estos ingredientes en una
dieta de 2 000 cal diarias.


Réplica


Las GDA, propuestas a escala internacional por la industria alimentaria, no son lo suficien-
temente claras, pues no orientan a los consumidores sobre su contenido y son confusas (64).
Según el estudio Revisión del etiquetado frontal: Análisis de las GDA y su comprensión por es-
tudiantes de Nutrición en México, estas guías resultan imprecisas porque deben hacer una
diferenciación entre el contenido del empaque y el tamaño de la porción, para determinar la
cantidad de calorías, grasas, azúcares y sodio que se consumen. Si se toman en cuenta las des-
igualdades socioeconómicas en el país y los conocimientos de los mexicanos en esta materia,
“nos encontramos en un punto en el que la población no cuenta con la capacidad de realizar las
operaciones necesarias para comprender, interpretar y utilizar el etiquetado frontal GDA” (64).


Además, la información que se presenta en los envases de refrescos y otras bebidas indica los
contenidos calóricos de azúcar y otros componentes en función de porciones más pequeñas,
lo que dificulta la comprensión de la información nutrimental (65). Por eso, a pesar de que las
industrias alimentarias en México estén impulsando una campaña para facilitar la compren-
sión de los contenidos nutrimentales, siguen publicando el mismo tipo de gráficas frontales,
por lo que la información sigue siendo equívoca. Para complementar las acciones dirigidas a




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desmotivar el consumo de bebidas azucaradas, se recomienda que, además de gravarlas, se
proceda a la regulación del etiquetado, con el objetivo de facilitar la comprensión de su infor-
mación nutrimental.


El Centro de Políticas Alimenticias de la Universidad de la Ciudad de Londres señaló, cohe-
rentemente, que el desarrollo de la industria alimentaria está relacionado con el crecimiento
de la obesidad y las ECNT, por lo que la salud debe ser la prioridad de la economía alimentaria
moderna (66).


2. Las industrias proveen, a sí mismas y a los consumidores, programas e incentivos para la
activación física, el deporte y los estilos de vida saludables entre la población, incluso en
el lugar de trabajo, por medio de campañas de responsabilidad social empresarial (RSE).


Réplica


Para ser exitosos, los programas de activación física tienen que ir acompañados de políticas
públicas destinadas a la promoción de estilos de vida y alimentación saludables, que sean
adecuadas para controlar y disminuir los factores que aumentan los índices de sobrepeso y
obesidad, por ejemplo el consumo de alimentos y bebidas con alto contenido de grasas, sal y
azúcares —refrescos y bebidas azucaradas—. A pesar de que la industria ha reiterado de mu-
chas formas sus intenciones de disminuir la cantidad de productos que vende, se ha compro-
bado un incremento en las campañas y el tamaño de las porciones de los alimentos con alto
contenido calórico (67).


Si permitimos a la industria autorregularse, esta tendrá la oportunidad de vender más pro-
ductos sin importar el daño que cause a los consumidores. Continuarán respaldándose en sus
campañas de RSE, en las que intentan responsabilizar a las personas por su propia salud, sin
incriminarse por los productos que comercializan. Al mismo tiempo, apoyados en campañas
de RSE, logran impulsar su popularidad y la de sus productos, y evitar así la regulación. Coin-
cidimos con el Centro Rudd de Políticas Alimentarias y Obesidad de la Universidad de Yale,
en su recomendación de que el gobierno, la sociedad civil y demás instituciones deben estar
trabajando para la regulación, y no para propiciar las tácticas vendedoras de la industria ali-
mentaria (68).


Tal como se hizo con la industria tabacalera, en el caso del impuesto a las bebidas azucaradas,
los promotores de la salud pública deben enfrentarse a las campañas de RSE de la industria de
refrescos, y educar a la sociedad y a los decisores, en relación con los efectos de tales campa-
ñas y el consumo del refresco, y respecto a las enfermedades que provoca su consumo (67). En
consecuencia, se debe entender que la RSE se ha empleado como una estrategia de relaciones
públicas que está destinada a mostrar la inocencia y las buenas intenciones de las compañías,
quienes incurren en estas prácticas para mejorar su imagen pública y proteger sus intereses
económicos. A diferencia de las industrias tabacaleras, las refresqueras emplean la RSE de
manera agresiva y, específicamente, para aumentar sus ingresos. Responden a los reclamos de
los interesados en salud pública, al tiempo que generan lealtad hacia su marca entre los niños


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y jóvenes. En diversas ocasiones, las actividades de RSE de estas empresas son meramente
mercadotécnicas y no tienen nada de filantropía, ya que se gasta más en la publicidad de las
campañas, que en las propias campañas sociales.


Argumentos económicos


1. El impuesto aumentaría el precio de los productos, lo que implicaría una reducción en
la demanda y, por ende, en las ventas, lo que, a su vez, afectaría al empleo en México.


Réplica


El impuesto a los refrescos azucarados favorecerá la adopción de hábitos de consumo más
saludables y brindará nuevas oportunidades de mercado para la industria, que podrá diver-
sificar y ofertar más productos saludables, sin alto contenido de azúcares, sal o grasas. Esta
oportunidad se dará porque el impuesto está reorientando la compra de productos no saluda-
bles, hacia aquellos que sí lo son. Muchas industrias han reconocido que pueden ofertar más
de 40 productos, entre los cuales se encuentran agua potable y otras bebidas con nutrientes,
por lo que no se afectaría su oferta, sino que, incluso, podría aumentar la demanda de esos
otros productos.


Reconocemos que la industria de bebidas es uno de los más grandes generadores de empleo en
el país, como es el caso de Coca Cola, que solo en 2011, originó más de 93 000 empleos directos
y 800 000 indirectos (69). No obstante, el objetivo del impuesto no es afectar a la industria, si-
no reducir los índices de obesidad y sobrepeso, así como de las enfermedades crónicas relacio-
nadas con estos padecimientos, los cuales aumentan con el consumo de alimentos y bebidas
con alto contenido calórico, de azúcar y de grasas.


Aunque la reducción esperada en el consumo de refrescos, inducida por un impuesto, podría
tener un impacto negativo en empleos directos dentro de la industria, sin duda, este no influi-
rá en la magnitud estimada por ellos y lo más probable es que los empleos perdidos se trasla-
den a otros sectores. Este “traslado de empleos” se derivaría, por un lado, del aumento en el
consumo de bebidas y alimentos sustitutos y, por el otro, por la inversión que podría realizarse
con el monto de la recaudación derivada de este nuevo impuesto. Estimaciones en México
muestran que si aumentara el precio de los refrescos, las personas podrían sustituirlos con
agua o leche, de tal forma que aumentarían los empleos que se avoquen a generar un aumento
en la demanda de productos saludables (2). Si se invirtiera el monto de la recaudación para, por
ejemplo, proveer agua potable en escuelas y otros espacios, se haría una elevada inversión en
infraestructura, que implicaría un aumento de empleos.


Algunas investigaciones revelan que, como en el caso del impuesto al tabaco, el impuesto a las
bebidas azucaradas no solo no derivaría en pérdidas significativas en empleos directos, sino
que, por el contrario, favorecería un aumento neto en empleos (70). La evidencia para países


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desarrollados y en desarrollo, con los impuestos asignados al tabaco, muestra que la disminu-
ción del empleo en este sector puede ser compensada, e incluso rebasada, por nuevos empleos
generados en otras actividades productivas, por el consumo de otros bienes y servicios adqui-
ridos con el dinero que anteriormente se destinaba a la compra de tabaco (71). En Estados Uni-
dos, un estudio que analiza el efecto del impuesto al tabaco y las políticas para mantener los
espacios cerrados libres de humo determinó que el aumento de 10% en el impuesto a cigarros
se asocia con un incremento de 0,19% en el número de comercios (72). Y aunque la correlación
es baja, el estudio demuestra que no hubo una reducción en el número de estos comercios y,
por tanto, no se perdieron empleos. Parte de la explicación de este hallazgo es que el precio del
tabaco aumentó más que el monto del impuesto, lo que resultó en mayores ganancias econó-
micas para los minoristas.


Las empresas pueden incursionar en la transformación de sus productos y bebidas, volverlos
más saludables, y aportar así a la reducción de los índices de sobrepeso y obesidad. Según el
informe Globesity -The Global Fight Against Obesity de Bank of America Merryll Lych Global
Research, el creciente grado de obesidad es una megatendencia de inversión para las empre-
sas. En el caso de las industrias de las bebidas, esta situación representará un nuevo nicho
de mercado, ya que, como hemos comentado antes, podrían incursionar en la fabricación y
distribución de productos más saludables, apegados a la normativa sanitaria de los países y
a la demanda de las personas, aspectos que muestran una tendencia cada vez más alta hacia
productos más sanos. De igual manera, los productos nutritivos con bajos niveles de azúcares
y grasas son un ramo importante de inversión, ya que hoy 50% de la población en los países
occidentales hace dieta (73).


La posible pérdida de empleos en la industria refresquera, tal como muestra la evidencia en
otros países, podría ser compensada por la generación de empleos en otros sectores, como se
describió arriba. Desde el punto de vista del bienestar social y económico, en México se ha
estimado que la reducción en el consumo de refrescos podría ahorrar al menos MXN 12 000
millones anuales (US$ 885,6 millones) por casos de sobrepeso y obesidad evitados (2).


2. El impuesto es regresivo y afectará el bolsillo de todos los mexicanos, especialmente
quienes tienen menores recursos, ya que para muchos de ellos, el refresco representa un
producto de consumo básico.


Réplica


El impuesto no sería regresivo, puesto que los análisis realizados para estimar la elasticidad
en el precio de la demanda del refresco, con encuestas nacionales —Encuestas Nacionales de
Ingreso y Gasto de los Hogares (ENIGH) 2006, 2008 y 2010 y Encuestas sobre Niveles de Vida
e Ingreso de los Hogares de 2002 y 2005— muestran que el tercio de ingresos más bajo de la
población reduciría su consumo de manera significativa. En esta parte de la población, la elas-
ticidad en el precio de la demanda de refresco se estimó en 1,2, es decir, ante un aumento en
el precio del refresco de 10%, los más pobres reducirían su consumo en 12%, lo que indica una


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cifra de reducción más que proporcional al aumento del precio (2). En simulaciones realizadas
con las mencionadas bases de datos nacionales, se observa que con el impuesto al refresco,
la proporción de gasto se reduce en el tercio más bajo. La ENIGH de 2010 concluyó que 46%
de las familias más pobres notifican gastos en refrescos, en contraste con las más ricas, cuyo
porcentaje es de 68%.


El sobrepeso y la obesidad son en sí enfermedades regresivas, puesto que afectan de manera
desproporcionada a las personas de menores recursos y grupos vulnerables (68). Las comuni-
dades más pobres, entonces, son las más frágiles ante los padecimientos causados por el sobre-
peso y obesidad. Las complicaciones causadas por estos padecimientos derivan muchas veces
en la aplicación de diálisis, procedimiento médico que en México cuesta entre MXN 3 000
(US$ 221,4) y MXN 5 000 (US$ 369,0) al mes, lo que representa cerca de dos veces el salario
mínimo en México (que es de cerca de MXN 60,6 al día (US$ 4,47) y equivale a MXN 1 800
mensuales (US$ 132,8). En este sentido, una medida fiscal como esta resulta eficaz para ayu-
dar a proteger la calidad de vida de las familias de menores recursos en el país, así como para
proteger su desarrollo económico y social. Al ser más sensibles a los cambios de precios, estas
familias tendrían más incentivos para buscar sustitutos como el agua, cuyo aumento en la
alimentación diaria provocaría efectos positivos para su salud, al evitar enfermedades cró-
nico-degenerativas como la diabetes. A su vez, el Estado tendría más recursos para proveer
agua potable en las comunidades más marginadas. Gracias al impuesto, se crearían esquemas
de ganar-ganar (68).


Los refrescos azucarados no son necesarios para el consumo diario, además de que existen al-
ternativas como el agua natural con poco o ningún costo adicional. El cambio del consumo de
refrescos por agua mejoraría la salud de los más pobres, y disminuiría así su gasto en bebidas
azucaradas, las cuales no aportan ningún tipo de nutrientes. Las industrias señalan que han
desarrollado nuevos productos y ampliado su oferta con bebidas bajas en calorías o sin estas,
con lo que México ocupa también el primer lugar en el consumo de agua embotellada (74), lo
cual alerta sobre la falta de disponibilidad de agua potable en espacios públicos, especialmente
en escuelas y comunidades marginadas.


Un impuesto de 20% por litro (MXN 1,7; US$ 0,12) ayudaría a disminuir la ingestión de estos
productos, así como a recaudar cerca de MXN 22 861,7 millones (US$ 1 687,2 millones), lo que
permitiría al gobierno colocar bebederos de agua potable en escuelas y espacios públicos, ade-
más de la implementación de programas en contra de la obesidad y el sobrepeso (2). Asimismo,
ayudaría a reducir en 12% la prevalencia de diabetes en el país, a disminuir en 26% los costos
de nuevos casos de diabetes en los próximos 10 años, así como el costo directo de la atención
médica por enfermedades relacionadas con la obesidad, de MXN 42 000 millones (US$ 3 099,6
millones) en 2008 a cerca de MXN 35 000 millones (US$ 2 583,0 millones). También decrecería
en 3% el costo de tratar la obesidad en adultos durante los próximos 10 años.


El impuesto no tendría una carga financiera desproporcionada para las familias de menores
recursos, ya que el consumo de refrescos en los diferentes grupos sociales es similar, por lo
que disminuye en la misma proporción el consumo. Además, de acuerdo con un estudio del


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Instituto de Investigación en Nutrición Infantil de Dortmund, Alemania, donde se colocaron
bebederos en planteles educativos para aumentar la accesibilidad al agua, se concluyó que el
riesgo de sobrepeso se redujo en 31%, con la implementación de este tipo de programas (26).


3. El impuesto aumentará el mercado informal de alimentos y bebidas en México y de
nada servirá para combatir al problema del sobrepeso y la obesidad.


Réplica


Hacer frente al comercio informal tiene que ver con otras iniciativas de gobierno, en especial
las económicas y laborales, por lo que no se relaciona con la iniciativa de aumentar los im-
puestos a refrescos azucarados. Además, se requiere una estrategia integral contra la obesidad
para controlar los crecientes índices de este padecimiento, así como para incentivar un consu-
mo y estilo de vida más saludables, por lo cual se deben regular los alimentos que no aporten
nutrientes y no pertenezcan a la canasta básica, como es el caso de los refrescos azucarados.


El mercado informal se desarrolla debido a la falta de medidas y controles en los puntos de
venta (como en el caso de los cigarros). La medida es controlar y sancionar estos puntos de
venta de alimentos y bebidas, mediante acuerdos entre la SHCP y la Comisión Federal contra
Riesgos Sanitarios (COFEPRIS), los gobiernos y las autoridades locales. En el caso del impuesto
especial a productos de tabaco en México, el mercado informal aumentó entre 4 y 7%, mien-
tras que a nivel internacional, se considera 8% como nivel aceptado por las autoridades com-
petentes de los países (75). Recalcamos que este factor se relaciona con medidas y controles
fiscales.


4. Los impuestos no ayudan a reducir el nivel de consumo.


Réplica


Uno de los principales objetivos del impuesto a los refrescos es disminuir su consumo, ya que
se relacionan con un aumento en los índices de sobrepeso y obesidad. Si consideramos que
la demanda de refresco en México es elástica, los impuestos son herramientas para desin-
centivar el consumo de estos productos y para fortalecer la capacidad recaudatoria del país.
Un impuesto de 20% por litro de refresco (MXN 1,7), ayudaría a reducir la ingestión de estos
productos, de 163,3 L por persona al año, a 120,9 L (2).


En el caso del impuesto especial a los productos de tabaco, se señala que el gravamen fue
eficiente para reducir la demanda y aumentar la recaudación. Durante la presentación del
Informe del Primer Semestre de 2012 de recaudación por IEPS a productos de tabaco, el


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23 de agosto de 2012, se mencionó que para el primer semestre de este año, se recaudaron
MXN 46 891 millones (US$ 3 460,6 millones), comparado con el año 2011 completo, donde se
recaudaron MXN 31 343 millones (US$ 2 313,1 millones) (75). En lo que respecta a la demanda,
durante los primeros 5 meses de 2012, el consumo legal de cigarros en México bajó en 14 mi-
llones de cajetillas, una reducción de 3% en relación con el mismo período de 2010 (2).


Según el Centro de Políticas de Salud de la Universidad de Illinois en Chicago (69), el impues-
to a refrescos y bebidas azucaradas se relaciona con el que se aplicó al tabaco: ninguno de
estos productos es una necesidad de consumo; causan daños considerables a la salud de la
población; provocan consecuencias económicas para los sistemas de salud —al aumentar los
recursos destinados a la atención de enfermedades relacionadas con su consumo—, y ambos
comienzan a consumirse a temprana edad, cuando los compradores no comprenden bien la
información sobre los efectos negativos de su consumo.


5. El impuesto está asignado a los refrescos de manera indiscriminada, ya que el problema
del sobrepeso y la obesidad es mucho más complejo.


Réplica


El problema del sobrepeso y la obesidad en México es complejo; sin embargo, la alimentación
es uno de los factores clave para enfrentarlo. En este sentido, el consumo de bebidas azuca-
radas está ligado con estos padecimientos, que causan diversas enfermedades crónicas como
diabetes y cáncer, además de que los costos por el tratamiento de estos males atentan contra
la sustentabilidad del Sistema de Salud Pública del país. Por eso, uno de los resultados más
interesantes de este gravamen consiste en que los recursos obtenidos estarán destinados a
impulsar campañas, programas y políticas que fomenten hábitos de consumo y estilos de vida
más saludables, en aras de disminuir las tasas de sobrepeso y obesidad en México.


Efectivamente, estamos ante un problema complejo que más bien debería atraer el interés de
las industrias alimentarias para proteger la calidad nutricional y alimenticia de sus propios
consumidores, ya que al padecer enfermedades crónicas como la diabetes, el cáncer y la hi-
pertensión, los clientes tienen que dejar de consumir productos con alto contenido calórico,
azúcares y grasas. Asimismo, se debe considerar que de acuerdo con el Instituto Tecnológico
de Massachusetts, una porción de 500 mL de refresco contiene 220 cal, lo que es menor que la
misma cantidad de leche, que contiene 330 cal, solo que esta última provee de calcio, magne-
sio, vitamina A y D, entre otros nutrientes, mientras que el refresco no aporta ningún tipo de
ellos, pero sí contiene 60 g o 12 cucharadas de azúcar (76). Cabe mencionar que para producir
1 L de refresco se necesitan aproximadamente 2,7 L de agua (77), por lo que el impuesto a estos
productos ayudaría a reducir, a su vez, el consumo de agua para fines industriales, y a que esta
se emplee para el consumo humano mediante proyectos de infraestructura y accesibilidad al
agua potable.


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Figura 2.
Consumo de azúcar, jarabe de maíz rico en fructosa (JMRF) y edulcorantes no calóricos.
México, 2002-2011


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6. El impuesto dañará a los productores de azúcar en México.


Réplica


Este impuesto no afectará el consumo de azúcar estándar proveniente de la caña de azúcar, ya
que no implementará un impuesto basado en el nivel de azúcar de estas bebidas, que, además
contienen otro tipo de edulcorantes como jarabes, fructosa y sacarosa. Según datos de la Cá-
mara de la Industria Azucarera y Alcoholera, este sector en México genera 450 000 trabajos
directos en 15 estados y 227 municipios rurales, en donde viven 12 millones de personas, lo
que representa un beneficio para la población que habita en estas comunidades. Tampoco se
pretende afectar a la industria azucarera, puesto que los recursos obtenidos por el impuesto
beneficiarán a la población en general, incluso a las personas de este rubro industrial, ya que
se utilizarán para mejorar los servicios de salud relacionados con el sobrepeso y la obesidad.
A su vez, favorecerán a las personas de menores recursos, al ser estos quienes invierten una
mayor proporción de sus ingresos en la compra de bebidas azucaradas.


Aunque podría haber una disminución de la demanda de azúcar por la reducción en el con-
sumo de refrescos como efecto del impuesto, esta sería marginal, porque este no es el mayor
problema que enfrenta esta industria. Uno de problemas más importantes que enfrenta este
sector es la sustitución de azúcar por JMRF, que se emplea hoy en la producción de muchos
refrescos. En la figura se muestra que sigue, la reducción en el consumo de azúcar desde 2002,


ANEXOS


FUENTE:BalanceNacionaldeEdulcorantes,coninformaciónpreliminardefructosaenelmesdeseptiembre.
Para los azúcares no calóricos, se utilizaron estimaciones preliminares de la Dirección General de Comercio Exterior,
Secretaria de Economía de México.


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y en particular desde 2008, lo que contrasta con un aumento en JMRF y edulcorantes no caló-
ricos en México. Dada la tendencia mundial a desaparecer el azúcar de caña en la producción
de refrescos, se recomienda que se busquen en el país otras alternativas que permitan usar el
azúcar para otros fines como podrían ser los combustibles (en Brasil, 34% de la producción de
azúcar se destina para combustible), o aumentar la exportación para no afectar los empleos
de esta industria.


Es poco probable que se pierdan empleos de pequeños comerciantes, porque en general, este
tipo de comercios no ofrecen exclusivamente refrescos. Los pequeños comercios venden ali-
mentos y bebidas, y si se reduce el consumo de refrescos, pueden brindar otras alternativas
como agua y leche. Además, se ha notificado que las distribuidoras de refresco más grandes
del país han invertido sumas importantes para diversificar su mercado, pues han integrado a
su oferta la venta de leche, como ya lo habían hecho con los jugos y el agua (78).


7. Es un impuesto adicional a este tipo de productos, ya que el refresco es el único produc-
to de la canasta de alimentos y bebidas no alcohólicas que paga IVA; y su recaudación
equivale a 47% del costo directo de la atención de enfermedades relacionadas con el
sobrepeso y la obesidad, según cálculos de la Secretaría de Salud.


Réplica


En primer lugar, la canasta básica no debería incluir como “básicos” a alimentos y productos
que sean dañinos para la salud y el desarrollo de las personas. Los refrescos no son bebidas
básicas, ya que no aportan ningún tipo de nutrientes, solo calorías vacías. Específicamente,
deberíamos considerar el hecho de que en las zonas rurales o marginadas del país, los refres-
cos son la principal fuente de energía, y afirmar que una política alimentaria no puede estar
sustentada en refrescos, ya que no aportan ningún tipo de beneficio a la alimentación.


El refresco es el único producto de la canasta básica que paga IVA, y la explicación es que no
se trata de un alimento. La disminución de las ventas de refrescos no va a reducir el ingreso
fiscal mediante el IVA, de manera significativa, ya que aunque se redujera el consumo en
25%, las ventas del 75% remanente con el nuevo impuesto, no solo compensarían, sino que
notificarían más beneficios que las pérdidas de esa pequeña fracción. Así que con este nuevo
impuesto, aumenta la recaudación, mientras mejora la salud de los mexicanos y disminuyen
los gastos en salud, asociados con la diabetes y otras enfermedades crónicas.


8. Un impuesto aislado va en contra de una reforma fiscal integral.


Réplica


El impuesto a refrescos trata de combatir uno de los principales factores de riesgo en el pade-
cimiento del sobrepeso y la obesidad. En este sentido, la Iniciativa no plantea que el impuesto
sea la única acción, incluso se ha reconocido que el problema de salud pública que representa


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la obesidad para México se debe atacar mediante políticas multisectoriales, no aisladas. La
Iniciativa es tan solo una de muchas otras que se deben adoptar con el propósito de disminuir
los altos índices que ha alcanzado este problema. La propuesta debe estar acompañada de la
aplicación y el fortalecimiento de estrategias culturales, educativas, de políticas públicas y
regulatorias. Se necesitan diversas medidas educativas para informar a las personas y crear
conciencia de las causas y consecuencias del padecimiento. No obstante, los resultados obte-
nidos por estas, se reflejan en un lapso a mediano y largo plazos, mientras que el impuesto es
una medida de rápida ejecución e implementación.


Tomando como ejemplo el caso del tabaco, en lo que respecta a la demanda, durante los prime-
ros 5 meses de 2012, el consumo legal de cigarros en México bajó en 14 millones de cajetillas, lo
que representa una significativa disminución de 3%, en relación con el mismo período de 2010
(75). Ejemplos como este hacen inferir que las medidas regulatorias y fiscales son eficientes
para disminuir el consumo de productos que son dañinos para la salud de los consumidores, y
que no son necesarios para la alimentación o el desarrollo y crecimiento de la persona.


La propuesta de impuesto al refresco no es un empeño aislado. El gobierno ha llevado a cabo
otras medidas para reducir el consumo de refrescos y mejorar la dieta de los mexicanos como
es el caso de la regulación de alimentos y bebidas en las escuelas, la reducción de grasa en la
leche de Diconsa, y la modificación de desayunos escolares del Sistema Nacional para el De-
sarrollo Integral de la Familia.


Actualmente, la Secretaría de Salud continúa trabajando para implementar un etiquetado
frontal para los alimentos procesados, de tal manera que se regule la información de los eti-
quetados, para que se informe de forma adecuada, y que la población pueda tomar decisiones
más saludables en la elección de los productos que consume. Mientras tanto, sabemos que un
grupo de industrias del sector alimentario ha implementado ya un etiquetado frontal engaño-
so, que lejos de orientar a los consumidores, los confunde (79).


9. No hay evidencia de que este impuesto, en los pocos países en que se ha aplicado, haya
ayudado al combate contra la obesidad. En cambio, hay ejemplos de países que los han
retirado por no cumplir su objetivo y tener consecuencias indeseadas.


Réplica


Una revisión de estudios que incluye 19 naciones donde se han establecido impuestos a los
refrescos, muestra que es una medida eficaz para reducir el consumo y el sobrepeso, en paí-
ses cuya prevalencia de obesidad y consumo de bebidas azucaradas son elevados (80). Otra
investigación afirma que los impuestos al refresco pueden lograr reducciones significativas
en el consumo y mejoras en la salud, particularmente cuando se plantea que, al menos, el


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impuesto sea de 20% (28). Esta evidencia sustenta que en un país como México, que tiene una
prevalencia de sobrepeso y obesidad de más de 70%, una de diabetes de 18%, y un consumo de
refrescos que alcanza los 163 L per cápita al año; un impuesto de, al menos, 20% puede tener
efectos positivos en la salud, así como ahorros económicos importantes.


Experiencias internacionales han demostrado que el impuesto a los refrescos modifica los
patrones de consumo de la población hacia alternativas más saludables, como el agua natural,
y que reduce de manera eficaz el sobrepeso en la localidad. Algunos países que ya han imple-
mentado impuestos a refrescos son: Argelia, Francia, Finlandia, Grecia y Hungría; otros países
que están planeando aplicar gravámenes similares son Bélgica, Estados Unidos, Israel, Italia,
Rumania y Reino Unido.


Dinamarca es el caso de un país que eliminó el impuesto que tenía para los alimentos con
alto contenido calórico, azúcar, y grasas saturadas, es decir, no se aplicaba exclusivamente
a los refrescos. La medida se implementó como estrategia para minimizar el considerable y
creciente impacto económico, en los servicios de salud pública, causado por la obesidad. El
argumento para erradicar el gravamen refirió que los ciudadanos cruzaban la frontera con
Alemania, para comprar estos alimentos. El análisis hecho alrededor de esta situación reveló
que los daneses cruzaron la frontera debido a que los productos alemanes son considerados
más baratos, y no porque la medida no fuera necesaria y útil para disminuir el consumo de
alimentos hipercalóricos. Esta circunstancia no se corresponde con el caso mexicano, ya que
cruzar la frontera hacia otros países es caro y difícil para el ciudadano común, sobre todo si se
trata de la compra de alimentos y productos que no son fundamentales para la alimentación
de los consumidores.


Argumentos sociales


1. Es responsabilidad de las personas adoptar estilos de vida más saludables, y el gobierno
no puede imponer a los ciudadanos qué comer o qué comprar.


Réplica


El Consejo Mexicano de la Industria de Productos de Consumo A.C. (ConMéxico) señaló que
“es responsabilidad de las personas adoptar un estilo de vida saludable” (81); sin embargo, las
campañas de comunicación e información no han tenido el éxito deseado en el fomento de há-
bitos de vida saludables, lo que ha sido decisión de los propios consumidores. Por eso se busca
atender la grave situación de obesidad en México por medio de políticas públicas, destinadas
a disminuir el consumo de alimentos y bebidas que no aporten nutrientes, y tengan alto con-
tenido de azúcares y grasas.


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ANEXOS


El gobierno mexicano está muy involucrado en lo que comemos, por eso se ha encargado de
echar a andar diferentes tácticas, desde subsidios a la agricultura, hasta estándares nutricio-
nales en las escuelas. Las intervenciones gubernamentales en el sector de la salud han servido
para mejorar y promover la salud pública, tal es el caso de los impuestos a las bebidas alcohóli-
cas y el tabaco. Una buena idea para que los ciudadanos consuman menos bebidas azucaradas
sería que los gobiernos bajen los impuestos a los alimentos considerados necesarios, puesto
que las bebidas con azúcar añadida no son indispensables para la dieta diaria de las personas
(68). Como hemos dicho en repetidas ocasiones, la obesidad y el sobrepeso tienen un alto costo
para el país, no solo porque 8 de cada 10 muertes en México son causadas por ECNT, relacio-
nadas con estos padecimientos (37), sino por el creciente gasto que esta situación representa
para el sistema de salud pública, lo que deriva en la necesidad de la regulación de los factores
de riesgo que atentan contra la sustentabilidad de la salud de los mexicanos.


En este país, el costo total del sobrepeso y la obesidad se duplicó entre 2000 y 2008, y pasó
de MXN 35 429 millones (US$ 2 614,7 millones), a por lo menos MXN 67 345 millones (US$
4 970,1 millones). Se deduce que dicho gasto aumentará a MXN 150 860 millones (US$ 11 113,6
millones) en el año 2017, el equivalente a cinco veces el presupuesto de la Universidad Nacio-
nal Autónoma de México (UNAM), para 2012 (MXN 32 000 millones; US$ 2 361,6 millones)
(40). El costo indirecto calculado por la pérdida de productividad debida a muerte prematura,
provocada por la obesidad fue de MXN 25 000 millones (US$ 1 845,0 millones) en 2008, cifra
que ha tenido un crecimiento anual de 13,51%. Si este problema no se soluciona mediante pro-
gramas y políticas públicas de prevención y disminución de los factores obesogénicos, el costo
alcanzará los MXN 73 000 millones (US$ 5 387,5 millones) en 2017, lo que equivale al PIB de
estados como Nayarit o Colima. Esta situación afectará aproximadamente a 68 000 familias
por año (40).


Argumentos médicos


1. No todas las personas que beben refrescos o bebidas azucaradas padecen de sobrepeso y
obesidad, u otras enfermedades relacionadas.


Réplica


La intención del impuesto no es generalizar ni afirmar que todas las personas que consumen
bebidas azucaradas sufren de sobrepeso u obesidad, lo que se intenta es fomentar el equili-
brio en los hábitos de consumo de la población. De esta forma, entre 2000 y 2009, el índice
de casos diagnosticados de diabetes se incrementó de manera importante. No obstante, la
industria señala que a pesar de estas evidencias, el índice de consumo per cápita de refrescos
calóricos creció solo 1,8% (82). Sin embargo, existen pruebas científicas de la relación entre el
consumo de estos productos con el sobrepeso y la obesidad, así como con otras enfermedades
vinculadas.




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Según el artículo “Onzas de Prevención: el Caso de Política Pública para los Impuestos a Be-
bidas Azucaradas”, publicado en el New England Journal of Medicine, la probabilidad de que
un niño sea obeso aumenta en 60% por cada porción de refresco (equivalente a 227 mL) que
consume al día, al mismo tiempo, se aumenta la probabilidad de padecer diabetes y otras en-
fermedades ligadas con el sobrepeso (83). En el caso de las mujeres, el consumo de una porción
diaria de refresco aumenta en 23% el riesgo de enfermedades del corazón, mientras que el
peligro se eleva hasta 35%, para las que consumen dos porciones al día o más (83).


El Centro de Investigación en Salud y Nutrición del INSP sostiene que el aumento en el con-
sumo de refrescos incrementó los casos de diabetes y obesidad temprana en los niños y jóve-
nes mexicanos, puesto que se trata de bebidas elaboradas con sacarosa, glucosa y fructosa,
sustancias que afectan el páncreas y fácilmente llegan a la sangre, integrándose en los tejidos
y convirtiéndose en grasa (36). De igual forma, de acuerdo con el Centro de Investigación Pre-
ventiva de la Universidad de Yale, el consumo de azúcar en exceso, puede resultar dañino en
cualquiera de sus formas, ya que tales elementos brindan solo calorías vacías, lo que contribu-
ye al aumento de peso, el desequilibrio hormonal, la resistencia a la insulina y la diabetes (36).


2. La verdadera causa del sobrepeso y la obesidad recae en el sedentarismo y no en el con-
sumo de refrescos.


Réplica


Existen diferentes factores de riesgo que inciden en el desarrollo del conjunto binario que
constituyen el sobrepeso y la obesidad, y de las enfermedades relacionadas con ellos. Entre los
factores medioambientales se encuentran la alimentación y el sedentarismo. La alimentación
es probablemente el factor que más influye en la variación de peso, ya que con el creciente
consumo de alimentos industrializados e hipercalóricos, incluidos los refrescos y las bebidas
azucaradas, se consumen más calorías (84). El incremento en el consumo de estas bebidas,
en todas las edades y grupos étnicos, está relacionado con el aumento de la incidencia del
síndrome metabólico, así como la resistencia a la insulina —que causa diabetes—, entre otras
enfermedades tales como la hipertensión, la lipemia y el hígado graso (85).


El aumento en la prevalencia de esta enfermedad, que por cierto se considera ya una epi-
demia a escala mundial, está muy vinculado con una tendencia al aumento de la ingestión
de alimentos hipercalóricos, ricos en grasa y azúcares, incluidos los refrescos y las bebidas
azucaradas, que como hemos analizado, contienen escasas vitaminas, minerales y otros mi-
cronutrientes (86). Al decir del estudio Impacto del cambio del consumo de bebidas azucaradas en
la ingesta calórica en niños y adolescentes del Centro Nacional de Información en Biotecnología
de los Estados Unidos, el reemplazo de bebidas azucaradas por productos alternativos más
saludables está vinculado con la reducción de la ingestión calórica. Una bebida azucarada de
230 mL aporta 106 cal al día, mientras que la misma cantidad de agua solo aporta 8 cal. La
investigación concluye que el reemplazo de bebida azucarada por agua ayudaría a disminuir
la ingestión calórica en 235 cal al día (25).


ANEXOS




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3. El contenido calórico de la dieta, y no el de un solo producto, es el factor relevante de la
ingestión de calorías. Un impuesto a un producto no inhibe la sustitución por otros con
igual o mayor contenido calórico.


Réplica


El impuesto busca disminuir el consumo de refresco, mediante la ingestión habitual de bebi-
das alternativas como el agua potable. Por eso la Iniciativa pretende que los recursos obteni-
dos se inviertan en programas y políticas de prevención en materia de salud, así como en el
aumento al acceso y disponibilidad de agua potable en espacios de congregación pública como
escuelas y zonas rurales del país. Las estimaciones de la elasticidad del precio de la demanda
de refrescos, según datos suministrados por las ENIGH, revelan que ante un aumento en el
precio de los refrescos, los consumidores los sustituyen por agua y leche. La evidencia no
muestra sustitución por otras bebidas azucaradas como jugos y aguas de sabor (2).


La sustitución ideal por agua resultaría muy positiva, porque el agua no tiene calorías y su
consumo es altamente recomendable. Y aunque la leche tiene calorías, la sustitución por esta
bebida no sería de 100%. Los análisis demuestran que si aumenta en 10% el precio de los re-
frescos, el consumo de leche aumentará en 16%. Además, se han documentado diversas ven-
tajas nutricionales de la leche comparada con los refrescos, como a continuación describimos
(87, 88). En primer lugar, la leche sí tiene contenidos nutricionales —minerales, proteínas y
vitaminas— que son particularmente útiles a los niños. Como segundo punto, se sabe que el
consumo de bebidas azucaradas, sobre todo los refrescos, está asociado con un elevado riesgo
de diabetes, y en tercer término, se conoce que los refrescos tienen muy bajo índice de sacie-
dad, más bajo que la leche, por lo que se esperaría que los niños se sintieran satisfechos con
menores cantidades de leche, si la comparamos con refrescos.


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02
Análisis de la recaudación del impuesto
al finalizar el cuarto trimestre de 2014


Reporte de avances en recaudación del impuesto especial sobre producción y servicios
(IEPs) a refrescos y bebidas azucaradas del 4to trimestre de 201412


Febrerode2015


Tema


Informe del 4to Trimestre de 2014 sobre la Situación Económica y las Finanzas Públicas y la
Deuda Pública del primer trimestre de 2014 sobre la recaudación del Impuesto Especial sobre
Producción y Servicios (IEPS) a bebidas azucaradas.


Generales


• A principios de febrero de 2015, el Presidente Enrique Peña Nieto, a través de la Secreta-
ría de Hacienda y Crédito Público, emitió el Informe sobre la Situación Económica y las
Finanzas Públicas y la Deuda Pública, correspondiente al Cuarto Trimestre del 2014.


• Con la información publicada, se obtienen los datos de recaudación para los cuatro tri-
mestres de 2014 (es decir, el periodo anual de recaudación).


12 Un proyecto de la Plataforma Estratégica contra el Sobrepeso y la Obesidad (ContraPESO).
Tel. 52.02.31.07 | www.contrapeso.org | www.obesidadenlamira.mx | @obesidadenmira




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Análisis del Informe


• Los ingresos presupuestarios del 4to Trimestre de 2014, fueron de $3,983 miles de millo-
nes de pesos; con un incremento de 0.8% en comparación con el mismo periodo del año
anterior.


• En cuanto a la recaudación de los gravámenes incluidos dentro del Impuesto Especial
sobre Producción y Servicios (IEPS), se obtuvieron $124,016 miles de millones de pesos
durante el periodo de enero a diciembre de 2014.


• El IEPS aumentó 51.1% real, principalmente, por la ampliación de la base del impuesto a
bebidas azucaradas, alimentos con alto contenido calórico y carbono; situación reflejada
a lo largo de todo el 2014.


• En la estimación se calculaba obtener por el rubro del IEPS, cerca de $117,959 miles de
millones de pesos; no obstante esta cifra fue superada por $6,058 miles de millones de
pesos, obteniendo $124,016 miles de millones. Este aumento en la recaudación se debe
principalmente a los impuestos a la cerveza, a las bebidas saborizadas y a los alimentos
de alto contenido calórico.


• En temas de presupuesto aprobado y gastado durante el periodo de 2014 relacionados
con la obesidad se obtienen los siguientes datos:


Tabla 1.


RubRo pResupuestal
2014


pResupuesto apRobado
en CongReso


pResupuesto
autoRizado sHCp


pResupuesto gastado


(peRiodo 2014)


Prevención contra
la obesidad


$312,120,136
$312,120,136


(100% de lo aprobado)


$312,120,136


(100% de lo autorizado)


Atención de niñas,
niños y adolescentes
en prevención
contra la obesidad


$14,000,000
$8,868,515


(63.35%
de lo aprobado)


$8,868,515


(63.35%
de lo autorizado)


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• Respecto a la recaudación del 4to Trimestre por el IEPS bebidas azucaradas y por alimen-
tos con alto contenido calórico, se estima lo siguiente:


Tabla 2.


ieps alimentos bebidas azuCaRadas


Estimado 1er trimestre $907,000,000 $2,117,900,000


Recaudado 1er trimestre $2,335,900,000 $2,322,700,000


Estimado 2do trimestre $1,505,400,000 $3,628,200,000


Recaudado 2do trimestre $3,510,700,000 $4,909,000,000


Estimado 3er trimestre $1,608,600,000 $3,479,500,000


Recaudado 3er trimestre $3,761,000,000 $5,833,800,000


Estimado 4to trimestre $1,579,000,000 $3,174,400,000


Recaudado 4to trimestre $3,656,900,000 $5,189,400,000


Estimado 2014
(Presupuesto de Egresos)


$5,600,000,000 $12,400,000,000


Recaudado 2014 $13,284,500,000 $18,254,900,000


• Tomando como referencia la recaudación de los Cuatro Trimestres de 2014 en cuanto a la
recaudación del IEPS a bebidas azucaradas, se superó la estimación de recaudación para
todo el año en 147.22%.


a. En el caso del IEPS a alimentos con alto aporte calórico la situación es similar, donde
la recaudación de los Cuatro Trimestres de 2014 superaron en 237.22% la estimación
de recaudación para todo el año.


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Tabla 3.
Ingresos del sector público presupuestario.
2014


(Cifras acumuladas en millones de pesos)


ConCepto
pRogRama obseRvado p - / avanCe %


anual oCt nov diC   oCt nov diC


Total 3.816,747.7 3.183,291.1 3.542,940.0 3.983,411.7 83.4 92.8 104.4


Petroleros ¹ - / 1.265,725.0 1.009,300.9 1.099,380.6 1.213,347.8 79.7 86.9 95.9


Gobierno Federal 803,367.5 674,082.9 724,353.9 772,713.9 83.9 90.2 96.2


Derechos y
aprovechamientos 785,383.3 690,950.1 739,169.6 780,414.4 88.0 94.1 99.4


IEPS 16,483.0 -21,280.6 -19,344.4 -12,369.3 n.s n.s. n.s.


Artículo 2o. A
Fracción I -4,283.0 -41,936.7 -42,199.9 -37,210.5 n.s n.s. n.s.


Artículo 2o. A
Fracción II ² - / 20,766.0 20,656.1 22,855.5 24,841.2 99.5 110.1 119.6


Impuesto a
los rendimientos
petroleros


1,501.2 4,413.4 4,528.7 4,668.7 294.0 301.7 311.0


Pemex 462,357.5 335,218.1 375,026.7 440,634.0 72.5 81.1 95.3


No petroleros 2,551,022.7 2,173,990.2 2,443,559.4 2,770,063.9 85.2 95.8 108.6


Gobierno Federal 1,906,593.6 1,663,259.6 1,852,670.3 2,115,345.7 87.2 97.2 110.9


Tributarios 1,752,178.8 1.509,492.7 1,651,258.9 1.815,514.3 86.1 94.2 103.6


ISR, IETU e IDE ³- / 970,753.4 797,496.0 869,563.8 959,876.9 82.2 89.6 98.9


Impuesto
sobre la renta 1.006,376.9 820,004.5 893,910.1 986,601.5 81.5 88.8 98.0


Impuesto al activo 0.0 -754.5 -740.9 -735.5 n.s n.s. n.s.


Impuesto
empresarial a la
tasa única ³- /


-35,623.5 -10,363.4 -11,790.7 -13,667.2 n.s n.s. n.s.


Impuesto a
los depósitos ³- / 0.0 -11,390.7 -11,814.7 -12,322.0 n.s n.s. n.s.


Impuesto al
valor agregado 609,392.5 556,021.9 609,447.4 667,085.1 91.2 100.0 109.5


Producción y servicios 117,958.6 103,526.8 113,597.7 124,016.1 87.8 96.3 105.1


Tabacos labrados 37,208.4 28,979.6 31,416.4 34,496.0 77.9 84.4 92.7


Bebidas alcohólicas 11,714.2 9,434.9 10,317.9 11,340.0 80.5 88.1 96.8


Cerveza 25,037.8 23,206.6 25,371.9 27,590.6 92.7 101.3 110.2


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ANEXOS


ConCepto
pRogRama obseRvado p - / avanCe %


anual oCt nov diC   oCt nov diC


Juegos con
apuestas y sorteos 3,012.2 1,921.4 2,097.2 2,302.1 63.8 69.6 76.4


Redes públicas de
telecomunicaciones 8,081.0 6,070.7 6,666.6 7,217.4 75.1 82.5 89.3


Bebidas
energetizantes 25.6 18.5 19.6 20.3 78.3 83.1 86.0


Bebidas saborizadas 12,455.0 14,956.3 16,677.7 18,254.9 120.1 133.9 146.6


Alimentos no
básicos con alta
densidad calórica


5,600.0 10,761.0 11,986.2 13,284.5 192.2 214.0 237.2


Plaguicidas 184.7 245.9 282.1 313.7 133.1 152.7 169.8


P - / Cifras preliminares


n.s: nosignificativo:-o-mayorde500porciento


¹-/ ElmontocorrespondealosingresosrecaudadosporelGobiernoFederalporconceptodederechossobrela
extraccióndepetróleo,aprovechamientosobrelosrendimientosexcedentesdePemexeIEPSdegasolinasy
diésel,asícomolosingresospropiosdePemex.ElcualdifieredelosingresospetrolerosreportadosenelAnexo
IndicadoresdeRecaudaciónenelcuadro“IngresosdelSectorPúblico(actividadpetroleraynopetrolera)”,que
además incluye el I.V.A. de gasolinas y los impuestos de importación de Pemex.


²-/ SerefierealosrecursosporelsobreprecioalasgasolinasydiéselconformealArtículo2°-AFracciónIIdelaLey
delImpuestoEspecialsobreProducciónyServicios.


³- / Los impuestos empresarial a tasa única (IETU) y a los depósitos en efectivo (IDE) se derogaron a partir de enero de
2014.




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Tabla 4.
Ingresos del sector público
Enero-diciembrede2014


(Cifras acumuladas en millones de pesos)


ConCepto pRogRama ¹- / pReliminaR difeRenCia absoluta


Total 3,816,747.8 3,983,411.6 166,663.8


Ingresos del Gobierno Federal 2,709,961.1 2,888,059.6 178,098.5


Tributarios 1,770,163.0 1,807,813.7 37,650.7


Impuesto Sobre la Renta 1,006,376.9 986,601.5 -19,775.4


Impuesto al valor Agregado 609,392.5 667,085.1 57,692.6


Impuesto Especial sobre
Producción y Servicios 134,441.6 111,646.8 -22,794.8


IEPS Gasolina 16,483.0 -12,369.3 -28,852.3


Artículo 2o. A Fracción I -4,283.0 -37,210.5 -32,927.5


Artículo 2o. A Fracción II² - / 20,766.0 24,841.2 4,075.2


Tabacos labrados 37,208.4 34,496.0 -2,712.4


Bebidas alcohólicas 11,714.2 11,340.0 -374.2


Cerveza 25,037.8 27,590.6 2,552.8


Juegos con apuestas y sorteos 3,012.2 2,302.1 -710.1


Redes públicas de
telecomunicaciones 8,081.0 7,217.4 -863.6


Bebidas energetizantes 23.6 20.3 -3.3


Bebidas saborizadas 12,455.0 18,254.9 5,799.9


Alimentos no básicos con alta
densidad calórica 5,600.0 13,284.5 7,684.5


Plaguicidas 184.7 313.7 129.0


Combustibles fósiles 14,641.7 9,196.6 -5,445.1


Impuesto a la importación 26,758.6 33,927.8 7,169.2


Otros impuestos -6,806.6 8,552.5 15,359.1


Cifras preliminares sujetas a revisión


Lassumaspuedennocoincidirdebidoalredondeo


¹-/publicadoenelD.O.F.del11dediciembrede2013


Fuente:SecretaríadeHaciendayCréditoPúblico


ANEXOS












Experiencia de México en el establecimiento de impuestos a las bebidas azucaradas como...
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