ATLAS DE LA SALUD Y DEL CLIMA DESCARGO DE RESPONSABILIDAD Las denominaciones...

ATLAS DE
LA SALUD Y DEL CLIMA




DESCARGO DE RESPONSABILIDAD


Las denominaciones empleadas en esta publicación y la forma en que aparecen presentados los datos que contiene no implican, por parte de la Organización
Mundial de la Salud ni de la Organización Meteorológica Mundial, juicio alguno sobre la condición jurídica de países, territorios, ciudades o zonas, o de sus
autoridades, ni respecto del trazado de sus fronteras o límites. Las líneas discontinuas en los mapas representan de manera aproximada fronteras respecto
de las cuales puede que no haya pleno acuerdo. Al final de la publicación se proporciona información detallada sobre los mapas, tales como la fuente de los
datos o la elaboración y derechos de autor de los mapas, en las notas correspondientes.

La mención de determinadas sociedades mercantiles o de nombres comerciales de ciertos productos no implica que la Organización Mundial de la Salud ni la
Organización Meteorológica Mundial los aprueben o recomienden con preferencia a otros análogos. Salvo error u omisión, las denominaciones de productos
patentados llevan letra inicial mayúscula.

La Organización Mundial de la Salud ha adoptado todas las precauciones razonables para verificar la información que figura en la presente publicación, no
obstante lo cual, el material publicado se distribuye sin garantía de ningún tipo, ni explícita ni implícita. El lector es responsable de la interpretación y el uso
que haga de ese material, y en ningún caso la Organización Mundial de la Salud ni la Organización Meteorológica Mundial podrán ser consideradas respon-
sables de daño alguno causado por su utilización.


CATALOGACIÓN POR LA BIBLIOTECA DE LA OMS


Atlas de la salud y del clima.
1.Enfermedades transmisibles. 2.Urgencias médicas. 3.Cambio climático. 4.Salud mundial. 5.Salud ambiental. 6.Desastres. 7.Atlas.
I.Organización Mundial de la Salud. II.Organización Meteorológica Mundial.


Impreso en Francia


© Organización Mundial de la Salud y Organización Meteorológica Mundial 2012


OMM-N° 1098

Se reservan todos los derechos. Está publicación puede comprarse a la Organización Mundial de la Salud (OMS) o la Organización
Meteorológica Mundial (OMM):


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a las direcciones precitadas.


ISBN 978 92 4 356452 4 (OMS) (Clasificación NLM: WA 30.5),
ISBN 978-92-63-31098-9 (OMM)


Ilustraciones de la cubierta: Stockbyte (portada); Oli Scarff / Getty Images (contraportada)




ATLAS DE
LA SALUD Y DEL CLIMA




PREFACIO. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 4


SECCIÓN 1 | INFECCIONES 7


PALUDISMO . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 8




DIARREA . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 12


MENINGITIS . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 16


DENGUE . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 20




SECCIÓN 2 | EMERGENCIAS 25


CRECIDAS Y CICLONES . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 26




SEQUÍA . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 30


DISPERSIÓN AÉREA DE MATERIALES PELIGROSOS . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 34


ÍNDICE




SECCIÓN 3 | NUEVOS RETOS MEDIOAMBIENTALES 39


TENSIÓN TÉRMICA . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 40




RADIACIÓN ULTRAVIOLETA . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 44


POLEN . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 48


CONTAMINACIÓN DEL AIRE . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 52


AGRADECIMIENTOS . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 57


NOTAS Y REFERENCIAS . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 59




4


La salud humana se ve profundamente afectada por el tiempo
y el clima. Los fenómenos meteorológicos extremos matan a
decenas de miles de personas cada año y deterioran la salud
física y mental de millones de personas. Las sequías influyen
directamente en la nutrición y la incidencia de enfermedades
relacionadas con la malnutrición. Las crecidas y los ciclones
pueden desencadenar brotes de enfermedades infecciosas y
causar daños en hospitales y otras infraestructuras sanitarias,
desbordando los servicios de salud cuando más necesarios son.


La variabilidad del clima también tiene importantes conse-
cuencias para la salud. Afecta a enfermedades como la diarrea
y el paludismo, que matan a millones de personas cada año,
y causa sufrimiento y enfermedad a cientos de millones
más. El cambio climático a largo plazo amenaza con agravar
los problemas actuales y menoscabar los futuros sistemas
de salud, infraestructuras, sistemas de protección social,
suministro de alimentos y de agua, así como otros servicios
y productos ecosistémicos vitales para la salud humana.


Si bien los efectos del cambio climático en la salud se
observan a escala mundial, estos afectan a cada país en
un grado diferente. Los datos muestran que los efectos
perjudiciales más graves tienden a afectar a las poblaciones
más pobres y vulnerables. Además, la incidencia negativa del
clima sobre la salud se ve empeorada por una urbanización
rápida y no planificada, la contaminación del aire y el agua,
y otras consecuencias de un desarrollo insostenible desde
el punto de vista ambiental.


La preocupación por cómo afectará el cambio climático a
la salud se refleja en la Convención Marco de las Naciones
Unidas sobre el Cambio Climático y en el Marco Mundial
para los Servicios Climáticos. Asimismo, los países han reco-
nocido la necesidad de proteger la salud contra los riesgos
climáticos mediante la colaboración en la gestión de los
riesgos de desastre, la garantía de acceder a suficiente agua
potable y alimentos inocuos, y la mejora de la preparación
y de la capacidad de vigilancia y de respuesta necesarias
para gestionar las enfermedades sensibles al clima.


Para lograr estos objetivos, las instancias decisorias a todos los
niveles necesitan tener acceso a la información más pertinente
y fiable sobre las diferentes relaciones entre el clima y la salud.
La Organización Mundial de la Salud y la Organización Meteo-
rológica Mundial están trabajando juntas para satisfacer esta
necesidad mediante el enfoque práctico e innovador de utilizar
los servicios climáticos para mejorar la capacidad de adaptación
al clima de los sistemas de salud y apoyar una adopción de
decisiones proactiva. Estos servicios climáticos contribuirán a
proteger la salud pública y a mejorar la salud general.


El Atlas de la salud y del clima es el fruto de la colaboración
única entre los sectores de la meteorología y la salud pública.
Facilita información científica fidedigna sobre la relación entre
el tiempo y el clima y los principales problemas de salud.
Estos abarcan desde las enfermedades de la pobreza hasta
las emergencias causadas por fenómenos meteorológicos
extremos y brotes de enfermedades. Incluyen también la


PREFACIO
ATLAS DE LA SALUD Y DEL CLIMA: APROVECHAR LA OPORTUNIDAD DE MEJORAR LAS CONDICIONES
DE SALUD HACIENDO USO DE LOS SERVICIOS CLIMÁTICOS




5


degradación del medio ambiente, la creciente prevalencia
de enfermedades no transmisibles y la tendencia universal
al envejecimiento de la población.


El Atlas transmite tres mensajes fundamentales. En primer
lugar, el clima afecta a la distribución geográfica y temporal
de los grandes problemas de salud y supone amenazas
importantes para la seguridad sanitaria, en escalas temporales
que abarcan desde horas hasta siglos. En segundo lugar, la
relación entre la salud y el clima se ve afectada por muchos otros
tipos de vulnerabilidad, entre ellos la fisiología y el comporta-
miento de las personas, las condiciones medioambientales y
socioeconómicas de la población, y el alcance y la efectividad


de los programas de salud. En tercer lugar, la información
sobre el clima se está utilizando actualmente para proteger
la salud mediante la reducción de riesgos, y la preparación y
respuesta a diferentes escalas espaciales y temporales, tanto
en los países ricos como en los países en desarrollo.


Esperamos que este Atlas sirva como “llamamiento visual a
la acción”, al ilustrar no solo la escala de problemas a los que
ahora nos enfrentamos, y otros que irán cobrando importancia,
sino también al mostrar cómo podemos trabajar juntos para
aplicar la ciencia y los datos a la reducción de los efectos
nocivos del tiempo y el clima, y crear unas comunidades y
unos sistemas de salud resistentes al clima.


Margaret CHAN Michel JARRAUD
Directora General Secretario General
Organización Mundial de la Salud Organización Meteorológica Mundial
Ginebra, Ginebra,
Octubre de 2012 Octubre de 2012




Paciente enfermo de dengue bajo
una mosquitera en el hospital de San Felipe
en Tegucigalpa (Honduras)


6 ED
G


A
RD


G
A


RR
ID


O
/ R


EU
TE


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SECCIÓN 1
INFECCIONES


Las enfermedades infecciosas afectan gravemente a las
poblaciones de todo el mundo. Algunas de las infecciones
más virulentas son muy sensibles a las condiciones climáticas.
Por ejemplo, la temperatura, las precipitaciones y la humedad
tienen una gran influencia en la reproducción, la supervivencia
y el número de picaduras de mosquitos que transmiten palu-
dismo y dengue. Por otra parte, la temperatura afecta a los
ciclos de vida de los propios agentes infecciosos. Estos mismos
factores meteorológicos también influyen en la transmisión de
enfermedades a través del agua y los alimentos, como el cólera
y otras formas de enfermedades diarreicas. Las condiciones
secas y cálidas favorecen la meningitis meningocócica, una
de las principales causas de enfermedad en la mayor parte de
África. Todas estas enfermedades son problemas graves de
salud. La diarrea mata a más de 2 millones de personas al año
y el paludismo casi un millón. La meningitis mata a miles de
personas, destroza vidas y dificulta el desarrollo económico en
los países más pobres. Cada año, el dengue afecta a alrededor
de 50 millones de personas en todo el mundo. En los últimos
decenios el sector de la sanidad pública ha realizado avances
importantes en la lucha contra todas estas enfermedades,
aunque estas seguirán provocando muerte y sufrimiento en
un futuro próximo.


Uno de los retos importantes para el control de todas estas
enfermedades es comprender y, de ser posible, predecir
su distribución en el tiempo y el espacio para permitir que,
mediante los programas de control, se apliquen las medidas
adecuadas y se anticipen y prevengan las epidemias. Todas
estas enfermedades están muy influidas por el clima y el
tiempo, si bien esta influencia se ve afectada por otros factores.
En el caso de la diarrea, la meningitis y el paludismo, estos
factores están estrechamente relacionados con la pobreza
y las deficiencias de los programas de salud, que dejan a la
población sin servicios de abastecimiento de agua y sanea-
miento fiables, y sin vacunas de protección ni medicamentos
que salven vidas. En el caso del dengue, la urbanización no
planificada, la proliferación de los lugares donde se reproducen


los mosquitos entre la basura doméstica y el movimiento
de la población están contribuyendo a la reaparición de la
enfermedad. La sensibilidad al clima de estas enfermedades
significa que la información meteorológica puede desempeñar
un papel importante. La interacción con otros factores indica
que los servicios climáticos solo podrán alcanzar su pleno
potencial mediante una verdadera colaboración entre el sector
del medio ambiente y el sector de la sanidad.


Al utilizar programas de lucha contra las enfermedades, los
servicios meteorológicos pueden ayudar a determinar dónde
es más efectiva su información. Las primeras experiencias
muestran que facilitar los datos de vigilancia meteorológica
relativamente sencillos que recopilan los Servicios Meteoro-
lógicos Nacionales puede a menudo añadir un gran valor a
los programas de salud. Estos datos incluyen observaciones
a corto plazo de precipitaciones locales que pueden servir
para proporcionar avisos en caso de epidemias de cólera o
paludismo, y mapas reticulados de datos sobre temperatura
y humedad recopilados de forma periódica, que permiten ela-
borar mapas de utilidad para la lucha contra la transmisión de
la meningitis y el paludismo, con el fin de mejorar la eficiencia
y el enfoque del control de enfermedades. Los programas
de control de enfermedades, los servicios meteorológicos
y los investigadores también están empezando a trabajar
juntos para estudiar la utilidad de productos climáticos más
sofisticados, como las predicciones estacionales, para facilitar
con antelación avisos de riesgos de enfermedades infecciosas.


Si bien cada vez las ventajas de la colaboración entre los servi-
cios de salud y los servicios climáticos están más demostradas,
todavía no se aprovecha el pleno potencial de estas técnicas.
Para ello, es necesario aumentar la capacidad de los servicios
meteorológicos para que recopilen información y la utilicen
para elaborar servicios útiles, así como la de los servicios de
salud para que sepan interpretar y aplicar estos productos a
los problemas de salud, e incrementar en consecuencia su
propia demanda de servicios climáticos.


7




8


EL PROBLEMA DEL PALUDISMO


El paludismo es una enfermedad parasitaria transmitida
por las picaduras de mosquitos Anopheles infectados. Hay
muchos tipos de parásitos del paludismo si bien, de los cinco
que afectan a los humanos, la mayor amenaza para la salud
proviene del Plasmodium vivax y el Plasmodium falciparum.
El paludismo sigue siendo una enfermedad de importancia
mundial a pesar de los grandes progresos realizados en los
últimos años. Es una amenaza persistente para la salud en
los países en desarrollo, en los que representa una gran
limitación para las medidas de desarrollo económico y
reduce la probabilidad de disfrutar de una vida saludable,
especialmente entre los niños y las mujeres de las zonas
rurales pobres.


A lo largo del último siglo el área de riesgo de paludismo
se ha reducido de la mitad a la cuarta parte de la superficie
terrestre, pero el número de personas expuestas a esta
enfermedad ha aumentado de forma importante durante
este período a causa de los cambios demográficos. Las
estimaciones de casos y de fallecimientos son muy diversas:
el número de casos se mantiene entre 200 y 500 millones,
mientras que el número de fallecimientos es de cerca de un
millón al año. De acuerdo con el Informe Mundial sobre el
Paludismo de 2011, el paludismo sigue vigente en 106 países
de las regiones tropicales y subtropicales. En 35 países del
África subsahariana se concentra la mayor parte de los
casos, más del 80%, y más del 90% de los fallecimientos.
Esto se debe a los siguientes factores: parásitos más
mortíferos, vectores de transmisión del mosquito más
potentes e infraestructura rural insuficiente1.


SECCIÓN 1 | INFECCIONES


PALUDISMO


Índice de adecuación
de la temperatura


1


0


Inadecuada


O
M


S
/ S


TE
PH


EN
IE


H
O


LL
YM


A
N




9


Estimación (%) de mortalidad infantil entre los niños menores de 5 años
respecto de los casos de paludismo (2010) 3


Mortalidad infantil
por paludismo


0


<10 %


10-20 %


20,1-30 %


No se dispone de datos


No se aplica


Temperaturas adecuadas para la transmisión del Plasmodium falciparum 2




10


DISMINUIR LA INCIDENCIA DEL PALUDISMO


En los lugares en que el control del paludismo es insuficiente,
el clima puede proporcionar información valiosa sobre la dis-
tribución potencial de la enfermedad en el tiempo y el espacio.
Las variables climáticas -lluvia, humedad y temperatura- son
fundamentales para la propagación del mosquito vector y el
desarrollo del parásito. La lluvia propicia los lugares donde se
reproducen los mosquitos, la humedad mejora la supervivencia
del mosquito y la temperatura afecta a las tasas de desarrollo
del parásito. Trazar, predecir y hacer un seguimiento de estas
variables y de las condiciones excepcionales que puedan provo-
car epidemias, como los ciclones o la aparición de la sequía en
una región, ayuda a los servicios de salud a comprender mejor
el inicio, intensidad y duración de la estación de transmisión.


La OMS, la OMM y los Sistemas de alerta temprana para casos
de hambruna4 han venido elaborando de forma rutinaria este
tipo de servicios de información para el África continental
desde hace años. La más reciente colaboración con los Servi-
cios Meteorológicos Nacionales ha creado capacidad para la
predicción estacional5 y ha organizado una red de estaciones
terrestres de toma de datos mucho más densa para ser utilizada
en combinación con la amplia cobertura de datos satelitales6.
Los consiguientes productos de trazado, predicción y vigilancia
que se han puesto a disposición de los servicios de salud a
través de las páginas web de los Servicios Meteorológicos e
Hidrológicos Nacionales (SMHN) y los talleres conjuntos de
formación, favorecen el aprendizaje mutuo y la negociación
sobre las necesidades de información. Se han establecido foros
sobre la evolución probable del clima7 y grupos de trabajo sobre
el clima y la salud8 en varios países para definir las prioridades
en materia de investigación, políticas, prácticas y formación.


ESTUDIO DE CASO: ALERTA TEMPRANA DE PALUDISMO EN ÁFRICA MERIDIONAL


El Programa Mundial sobre Paludismo de la OMS en
los países sudafricanos de Angola, Botswana, Namibia,
Madagascar, Mozambique, Sudáfrica, Swazilandia,
Zambia y Zimbabwe es un buen ejemplo del uso prác-
tico de la información meteorológica y climática para
luchar contra las enfermedades. El programa utiliza las
predicciones climáticas estacionales emitidas por el Foro
regional sobre la evolución probable del clima de África
meridional para predecir las epidemias de paludismo
con varios meses de antelación, lo cual permite ejercer
un control efectivo y adoptar otras medidas preventivas.
Las predicciones climáticas han sido fundamentales para


el establecimiento del Sistema de alerta temprana del
paludismo. Se han puesto en marcha diversos proyectos
basados en el concepto “practicando se aprende” a través
de programas copatrocinados por la OMM, para ayudar
a los SMHN a colaborar y establecer asociaciones con el
sector de la sanidad. Así, en Bostwana y Madagascar, los
ministerios de sanidad disponen ahora de más tiempo
de anticipación con respecto a la posible aparición de
epidemias de paludismo, peste y fiebre del valle Rift,
gracias a las predicciones climáticas facilitadas por los
SMHN. En Etiopía, Burkina Faso, Chile, Panamá y Perú
se han puesto en marcha proyectos similares.


O
M


S
/ S


TE
PH


EN
IE


H
O


LL
YM


A
N




11


Número de meses propicios a la transmisión del paludismo 10


Ene Abr Jul Oct Ene


Mes


0
20


40
60


80
10


0


Fr
ec


u
en


ci
a


se
g


ú
n


lo
s


re
g


is
tr


o
s


h
is



ri


co
s


Climatología para
cuadrícula de ~11 km x 11 km
centrada en 36,15E y 6,35N
(ubicada en Etiopía).


Parásito: falciparum


11 km 36,15E 6,35N


Ver climatología


Frecuencia de las condiciones climáticas
propensas a la transmisión del paludismo


Ene Abr Jul Oct Ene


Mes


0
10


0


Fr
ec


u
en


ci
a


Precipitación


Ene Abr Jul Oct Ene


Mes


0
10


0


Fr
ec


u
en


ci
a


Temperatura


Ene Abr Jul Oct Ene


Mes


0
10


0


Fr
ec


u
en


ci
a


Humedad relativa


Los Servicios Meteorológicos Nacionales pueden proporcionar evaluaciones locales más precisas 9




12


SECCIÓN 1 | INFECCIONES


DIARREA


Más de dos millones de personas mueren cada año a causa
de enfermedades diarreicas, el 80% son niños menores de
5 años. El cólera es una de las enfermedades diarreicas
más graves transmitidas por el agua. Se observa una
incidencia esporádica de la enfermedad en los países
desarrollados, mientras que en los países en desarrollo
supone un problema importante de salud pública. En estos
países los brotes son estacionales y están relacionados
con la pobreza, un saneamiento deficiente y un agua no
apta para el consumo. Los fenómenos meteorológicos
extremos, como huracanes, tifones y terremotos, dañan
los sistemas de abastecimiento del agua, haciendo que se
mezcle el agua potable y las aguas negras, lo que aumenta
el riesgo de contraer el cólera.


En 1995 una media combinada del 65% de la población
mundial tuvo acceso a mejores fuentes de agua potable y
servicios de saneamiento1. Dos mil millones de personas
seguían abasteciéndose de agua potable que podía contener
agentes patógenos, como el Vibrio cholerae, organismo
causante del cólera. Existe una clara correlación entre
los brotes de la enfermedad y un acceso inadecuado al
agua salubre y al saneamiento. Por lo tanto, las personas
que viven en las regiones menos adelantadas del mundo,
que solo tienen acceso a agua no apta para el consumo
y a un saneamiento deficiente, también se ven afectadas
por la mayor parte de las enfermedades relacionadas con
esas condiciones, como el cólera y otras enfermedades
diarreicas.


Los fenómenos meteorológicos extremos, como la intensi-
ficación de las precipitaciones y las crecidas, contaminan
las fuentes de agua, que favorecen vías de contaminación
oral-fecal difíciles de gestionar e incrementan el número de
casos de la enfermedad y de fallecimientos. Cuando estos
fenómenos suceden, la bacteria Vibrio cholerae persiste
en los ecosistemas acuáticos, lo que provoca la rápida
propagación de epidemias estacionales en muchos países.


O
M


S
/ D


ER
M


O
T


TA
TL


O
W




13


Este mapa muestra que en 1995 hubo una amplia correlación entre la prevalencia del cólera y el acceso
precario al agua y al saneamiento, y las anomalías de las precipitaciones 2


Porcentaje de hogares con acceso al agua y al saneamiento


0,01 - 25,00


25,01 - 50,00


50,01 - 75,00


75,01 - 90,00


90,01 - 100,00


No se dispone de datos


No se aplica


Número de casos de cólera notificados por el país


0 -10


11-100


101-1000


1001-10000


10001-100000


100001-1000000


Desviación de las precipitaciones con relación a la normal


Superiores a la normal


Normales


Inferiores a la normal


Tendencias en el uso de las fuentes de agua (izquierda) y de las instalaciones de saneamiento (derecha) 1


18


30


44


8


10


27


52


11


3


16


50


31


2


16


52


30


22


33


43


2


14


30


53


3


1990 2010 1990 2010 1990 2010


El 10% de la población de los países menos
adelantados usa aguas superficiales


Total


■ Agua corriente ■ Mejorados ■ No mejorados ■ Aguas superficiales


Z. urbanas Z. rurales


45


23


11


21


24


25


16


25


14


21


24


41


7


20


25


48


53


24


7


16


32


25


13


30


1990 2010 1990 2010 1990 2010


Casi ¼ de la población de los países menos adelantados
practica la defecación al aire libre


Total


■ Saneam. mejorado ■ Inst. compartidas ■ Inst. no mejoradas ■ Defecación libre


Z. urbanas Z. rurales




14


APORTACIÓN DE DATOS CLIMÁTICOS


En 2010 el mundo cumplió la meta sobre agua potable estable-
cida en los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM)-medida
por el indicador sustitutivo correspondiente-, que consiste en
“reducir a la mitad para 2015 la proporción de la población (en
comparación con la de 1990) sin acceso sostenible a mejores
fuentes de agua potable” (ver figura). Pese a esos progresos,
casi 800 millones de personas carecen todavía de acceso a esas
fuentes y, según investigaciones de salud pública3, millones
de personas todavía usan agua no apta para el consumo. Al
mismo tiempo, estamos muy lejos de cumplir el ODM relativo
al saneamiento. El acceso al agua y al saneamiento mejoró de
1995 a 2010, pero no sustancialmente en los lugares del mundo
donde el cólera es recurrente. Los casos de cólera siguen
aumentando en las regiones pobres de África y Asia, donde el
acceso al agua y al saneamiento es deficiente y los progresos
en esos ámbitos son lentos o están estancados.


Como los fenómenos meteorológicos extremos han incremen-
tado las vías de transmisión de la enfermedad, los servicios
climáticos tienen un importante papel que desempeñar para
lograr una prevención efectiva. Al añadir datos climáticos,
como las anomalías en las precipitaciones (inundaciones, ...)
a los mapas que contienen otros conjuntos de datos como el
peso de la enfermedad, se podrían señalar los puntos críticos
que necesitan un análisis más profundo y para los que se ha
de mejorar y aumentar la recopilación de datos. Estos mapas
pueden ayudar a las instancias decisorias a localizar mejor los
problemas relacionados con el agua, el saneamiento y el medio
ambiente en su región y adoptar medidas para evitar brotes y
disminuir así la propagación de estas enfermedades.


Este tema complejo es objeto de investigación. En todo caso,
estos mapas de alto nivel pueden ayudar a las instancias
normativas a tomar medidas para reducir el peso del cólera5.


ESTUDIO DE CASO: SISTEMA MUNDIAL DE GESTIÓN DE LA INFORMACIÓN
SOBRE SALUD Y MEDIO AMBIENTE


El objetivo del proyecto de la OMS denominado “Sistema Mundial


de Gestión de la Información sobre Salud y Medio Ambiente”


(GIMS por sus siglas en inglés)4 es salvar vidas previniendo


las enfermedades que se transmiten por el agua, mediante


la facilitación de una base de datos para asegurar factores


favorables a la salud medioambiental, como el acceso al agua


potable y un saneamiento básico y sostenible en condiciones


medioambientales cambiantes a nivel mundial. La prevención de


las enfermedades relacionadas con el medio ambiente precisa


de un sistema de información completo para conseguir un uso


planificado y dirigido de los recursos con el fin de asistir a las


poblaciones más vulnerables en los análisis de puntos críticos.


Mediante el GIMS, se prevé producir estos mapas en tiempo real


y, gracias a su herramienta de predicción, también se pretende


contribuir a la elaboración de un sistema de alerta temprana


para las enfermedades diarreicas. En su fase inicial, que durará


hasta 2015, el proyecto se centrará en el cólera y se probará en


países piloto seleccionados según la prevalencia del cólera.


W
AT


ER
A


ID
/


JU
TH


IK
A


H
O


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LA


D
ER




15


La información sobre las anomalías de las precipitaciones, coincidentes con los casos de cólera registrados
en 2010 en los países donde el acceso al agua y el saneamiento sigue siendo escaso, indica las esferas


prioritarias en las que habría que realizar nuevas investigaciones e intervenciones sanitarias 2


La meta sobre agua potable establecida en los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM), medida por el indicador
sustitutivo para las fuentes mejoradas de agua potable, se alcanzó en 2010 y sigue mejorando 1


Porcentaje de hogares con acceso al agua y al saneamiento


0,01 - 25,00


25,01 - 50,00


50,01 - 75,00


75,01 - 90,00


90,01 - 100,00


No se dispone de datos


No se aplica


Número de casos de cólera notificados por el país


0 -10


11-100


101-1000


1001-10000


10001-100000


100001-1000000


Desviación de las precipitaciones con relación a la normal


Superiores a la normal


Normales


Inferiores a la normal


24


76


21


79


17


83


14


86


11


89


8


92


1990 1995 2000 2005 2010 2015 (proyecciones)


■ Fuentes mejoradas ■ Fuentes no mejoradas - - - (ODM)


Tendencias en la cobertura mundial de agua potable,
1990–2010, proyecciones hasta 2015


100%


90%


80%


70%


60%


50%


40%


30%


20%


10%


0%




16


SECCIÓN 1 | INFECCIONES


MENINGITIS


MENINGITIS – UN PROBLEMA DE SALUD


Aumento de los casos de meningitis en la estación seca, cálida y polvorienta. Datos de Burkina Faso (2005-2011) 2


La meningitis meningocócica es una enfermedad infecciosa
grave de las meninges, pequeña capa alrededor del cerebro
y la médula espinal. Hay muchos microorganismos que
pueden causar meningitis. La bacteria de mayor potencial
epidémico es la Neisseria meningitidis.


Aunque la meningitis es una enfermedad ubicua, el mayor
problema se encuentra en África subsahariana, en una
zona llamada “cinturón de la meningitis”. El cinturón de la
meningitis se ve afectado de forma regular por epidemias
que se producen únicamente durante la estación seca, de
diciembre a mayo. A lo largo de los últimos 10 años, se han
registrado más de 250.000 casos y 25.000 fallecimientos. La
enfermedad es un problema para el desarrollo socioeconó-
mico y el control de los brotes es extremadamente costoso
y paraliza el sistema de salud. Aproximadamente el 10%
de los supervivientes sufren secuelas de por vida como
sordera y ceguera. En un estudio realizado en Burkina Faso1,
uno de los países más pobres del mundo con unos ingresos


anuales de 300 dólares de Estados Unidos, se indica que la
carga económica para la familia de un paciente afectado
de meningitis es de 90 dólares Estados Unidos, y llega
a 154 dólares Estados Unidos cuando quedan secuelas.


Hay un claro comportamiento estacional de los casos de
meningitis que corresponde al período del año en que
aumenta la concentración de polvo y disminuyen los
niveles de humedadb debido al movimiento de la Zona
de Convergencia Intertropical. Mientras que la relación
temporal entre el clima y la meningitis es evidente, aún no
se sabe qué hace comenzar o terminar las epidemias. Una
hipótesis es que el aire caliente, seco y polvoriento irrita las
mucosas respiratorias y facilita la invasión de la bacteria.


0


1000


2000


3000


4000


5000


6000


1 11 21 31 41 51 61 71 81 91 10
1


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1


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1


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1


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1


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1


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1


25
1


26
1


27
1


Casos de meningitis
a la semana


2005 2006 2007 2008 2009 2010


Semana


Polvo
(kgm/m3)


0,8


0


HR (%)
80


20


Lluvia
(mm)


150


0


Año




17


Número estimado de casos de meningitis al año en el cinturón de la meningitis entre 1970 y 2012 5


Cinturón de la meningitis de África:
definido en sentido lato como las zonas


en las que se producen frecuentes epidemias
durante la estación seca 4


Media de la concentración de polvo en la superficie (μg/m3) polvo en el cinturón de la meningitis
de diciembre a febrero, promediada a lo largo del período 1979-2010 3


500


200


100


40


10


5


2.5


1


200 000
180 000
160 000
140 000
120 000
100 000
80 000
60 000
40 000
20 000


19
70


19
72


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74


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78


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80


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82


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84


19
86


19
88


19
90


19
92


19
94


19
96


19
98


20
00


20
02


20
04


20
06


20
08


20
10


20
12


Años


C
as


o
s




18


ABORDAR EL PROBLEMA DE LA MENINGITIS


La estrategia de la salud pública para luchar contra las epi-
demias de meningitis se basa en campañas de vacunación
a gran escala que deben realizarse de forma oportuna para
evitar casos posteriores.


Saber dónde y cuándo es probable que se produzca un brote
puede ayudar a los encargados de la adopción de decisiones
del servicio de salud pública a prepararse para las campañas
de vacunación, conseguir suficientes cantidades de vacuna
para inmunizar a la población expuesta y reducir los efectos
de la enfermedad. Al mejorar la comprensión de los factores
de riesgo de la meningitis y cómo afectan a la aparición de
epidemias, los funcionarios de los servicios de salud pública
tendrán más capacidad para predecir y prepararse para
posibles brotes mediante campañas de vacunación reactivas.


En los países de mayor riesgo de África subsahariana se
está siguiendo una estrategia de vacunación preventiva con
una vacuna conjugada contra la Neisseria meningitidis del
serogrupo A. Esta estrategia ofrece grandes posibilidades
para eliminar el problema de salud pública que suponen los
grandes brotes de meningitis. Mientras la introducción de
la vacuna conjugada de la meningitis A puede reducir de
forma significativa el problema de la meningitis en África, la
estrategia de vacunación reactiva seguirá siendo una parte
importante de la estrategia de lucha contra la enfermedad.6


Mejorar la prevención y el control de las epidemias de menin-
gitis es el objetivo de muchos proyectos de investigación que
se están realizando en África y en otros países. En el marco
de la iniciativa de colaboración denominada “Tecnologías de
la información sobre el riesgo de la meningitis en el medio
ambiente” (MERIT), en la que participan la OMS, la OMM,
el Instituto internacional de investigación sobre el clima y
la sociedad y otros responsables de los sectores del medio
ambiente y la salud pública, se han elaborado y llevado a cabo
proyectos de investigación para responder directamente a las
cuestiones y prioridades relacionadas con la salud pública.


Se está evaluando la combinación de datos obtenidos de
las actividades de investigación operativa para determinar
la efectividad de los modelos predictivos para reforzar la
estrategia en materia de salud pública. Por ejemplo, la pro-
babilidad esperada de que se produzca una epidemia sobre la
base de factores climáticos y medioambientales, combinada
con modelos epidemiológicos espacio temporales a nivel de
distrito puede, en el futuro, ayudar a los funcionarios de salud
pública a responder a posibles brotes. El servicio climático,
en apoyo a los funcionarios de salud pública de los países
afectados por meningitis, debería facilitar predicciones de
la posible duración y término de la estación seca y actualizar
estas predicciones con las predicciones meteorológicas
pertinentes.


Incidencia anual observada de la meningitis
(barras azules) y predicciones basadas en


los vientos meridionales (línea roja);
ofrecen potencial para informar
de la respuesta a los brotes 7


Burkina Faso


Tiempo (años)


R
eg


is
tr


o
(


in
ci


d
en


ci
a)


19
69


19
71


19
73


19
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77


19
79


19
81


19
83


19
85


19
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19
89


19
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19
93


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20
01


20
03


20
05


7


0


6


5


4


3


2


1




19


La vacunación precoz evita numerosos casos. Datos y
modelos para el distrito de Reo, Burkina Faso, 1997 9


Países beneficiarios de la vacuna conjugada de la meningitis A, con una población
aproximada de 450 millones de personas expuestas a la meningitis 8


Leyenda
Países para la introducción de la vacuna MenAfriVac
del Proyecto Vacunas contra la Meningitis


Países no abarcados


No se aplica


Níger


Tiempo (años)


R
eg


is
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o
(


in
ci


d
en


ci
a)


19
69


19
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19
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20
01


20
03


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05


7


0


6


5


4


3


2


1


Semanas de 1997


C
as


o
s


/
C


as
o


s
ev


it
ad


o
s Casos evitados


Casos


Campaña de
vacunación


1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12 13 14 15 1716


1400


1200


1000


800


600


400


200


0


O
M


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ST
O


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ER


B
LA


CK




20


SECCIÓN 1 | INFECCIONES


DENGUE


DENGUE – UN PROBLEMA CRECIENTE


El dengue, transmitido por el mosquito Aedes, es la enferme-
dad viral transmitida por mosquitos de más rápida difusión
en el mundo. Se estima que causa más de 50 millones de
infecciones y más de 20 000 muertes cada año en cerca de
100 países1, 2.


La infección puede variar desde parecerse a una gripe suave
hasta el dengue agudo potencialmente mortal, que afecta
especialmente a personas expuestas a una de las cuatro
diferentes cepas del virus como infección secundaria. Los
efectos del dengue y de otras enfermedades transmitidas por
mosquitos van más allá de los efectos médicos inmediatos.
A menudo se presentan en forma de epidemias y afectan
a grandes ciudades, por lo que pueden tener importantes
efectos en el desarrollo económico. Por ejemplo, pueden
afectar al turismo y desbordar la capacidad de los sistemas
de salud, llenando los hospitales.


El dengue se da especialmente en ciudades de zonas tropica-
les y subtropicales, donde la combinación de la abundancia de
lugares de reproducción de los mosquitos y la gran densidad
de población humana provoca altas tasas de infección. El
clima ejerce también una importante influencia en combina-
ción con esos condicionantes socioeconómicos (gráfico 1).
Las fuertes lluvias producen agua estancada y las sequías
hacen que las personas tengan más tendencia a almacenar
agua cerca de casa. En ambos casos se crean lugares de
reproducción de los mosquitos Aedes. Las temperaturas
cálidas aumentan las tasas de desarrollo, tanto del mosquito
transmisor como del virus, e intensifican la transmisión.


Actualmente, el dengue está aumentando en muchas partes
del mundo, a causa del desarrollo y la mundialización, la
combinación de la urbanización rápida y no planificada, los
movimientos de bienes y personas infectadas, la dispersión
de los mosquitos hacia nuevos territorios, la extensión y
mezcla de las cepas del virus y unas condiciones climáticas
más favorable3.


Completo (ausencia)


Bueno


Moderado


Deficiente


Intermedio


Deficiente


Moderado


Bueno


Completo (presencia)


No se dispone de datos


No se aplica


Acuerdo sobre la frecuencia
de transmisión


A
SI


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A


N
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CK
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O
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21


El control del dengue suele ser incompleto e inconsecuente. En el mapa
se combina información proveniente de diferentes fuentes que muestra


el grado de consenso sobre si la transmisión del dengue se produce en cada país 4


El clima ejerce una gran influencia en la transmisión del dengue, en combinación
con muchos otros factores no climáticos 5


Densidad de los vectores
(aptitud reproductora


y longevidad)


Transmisión del dengue


Ecología de
los vectores


Temperatura
y precipitación


Lugares de
reproducción
acuáticos


Capacidad de
los vectores y


oportunidades de
alimentación


Entorno
social y
ecológico


Control
de


vectores


Factores individuales
virológicos e inmunológicos


Enfermedad del dengue


Epidemiología


Inmunidad colectiva


Infraestructura
y comportamiento
de la comunidad


Tamaño y distribución
de la población


Acción comunitaria


Políticas y servicios
de control


Enfermedad
epidémica o


endémica


Gravedad clínica




22


Riesgo de dengue


Alta probabilidad


Baja probabilidad


Improbable / No endémico


SERVICIOS CLIMÁTICOS EN APOYO AL CONTROL
DEL DENGUE


Actualmente, no existe vacuna o medicamentos efectivos contra
el dengue. Los programas de lucha contra el dengue se basan
en el control químico y medioambiental de los vectores, la
detección rápida de casos y el tratamiento de casos de dengue
agudo en hospitales. Sin embargo, se trata de medidas difíciles,
y se han obtenido muy pocos resultados en el control de brotes
de la enfermedad en las zonas de transmisión más propensas.
Probablemente, las iniciativas futuras dependerán no solo de
la elaboración de medidas más adecuadas, sino de la mejor
dirección del control hacia el lugar y el momento adecuados.
En este contexto, la información meteorológica puede ser útil
para comprender dónde y cuándo es probable que se produzcan
casos de dengue.


Por ejemplo, los modelos estadísticos, basados en correlaciones
entre variables climáticas y otras variables medioambientales, y
en la incidencia de dengue en zonas que cuentan con un control
epidemiológico y entomológico adecuado, pueden utilizarse para
realizar predicciones sobre la probabilidad de transmisión en
lugares donde la vigilancia es insuficiente o nula. Esta informa-
ción también se puede utilizar para avisar a los gobiernos de la
posible propagación del dengue, cartografiando dónde el clima
y otras condiciones son, o pueden llegar a ser, más propensos a
la transmisión (mapa 2). Se puede compartir esta información
con los países vecinos para lograr una planificación adecuada
y un control efectivo de la transmisión de la enfermedad.


La información meteorológica, es decir el conocimiento sobre las
características estacionales y las predicciones meteorológicas,
también puede desempeñar un papel importante para orientar
los recursos a tiempo. Combinar la información sobre la lluvia y
la temperatura, teniendo en cuenta factores no climáticos, como
la existencia de lugares donde se reproducen los mosquitos y la
exposición anterior de la población a la infección, puede ayudar
a predecir dónde y cuándo pueden producirse epidemias o ser
particularmente graves.


O
M


S
/ J


IM
H


O
LM


ES




23


La información sobre el clima puede utilizarse para mejorar la lucha contra el dengue. El mapa muestra
la posible incidencia de dengue en lugares concretos, a partir de una combinación de datos relativos al control


de la enfermedad y de predicciones basadas en factores climáticos y otros factores medioambientales 6


3500 1000


900


800


700


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500


400


300


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500


0


1997 1998 1999 2000 2001 2002 2003 2004 2005 2006 2007 2008 2009 2010 2011


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Año


En muchos lugares el dengue muestra un comportamiento fuertemente estacional y comprender los efectos meteorológicos


puede ayudar a preparar y dirigir los esfuerzos para la lucha contra la enfermedad. En el gráfico se indica la incidencia colectiva


mensual de dengue (línea roja) y las precipitaciones mensuales (barras azules) en Siem Reap y Phnom Penh, Camboya 7




Sacan a una niña de un camión después
de haberla evacuado de una zona inundada
de la provincia de Ayutthaya en Tailandia


24 CH
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SECCIÓN 2
EMERGENCIAS


Todos los años las emergencias causadas por fenómenos


peligrosos relacionados con el tiempo, el clima y el agua


afectan a comunidades de todo el mundo, con la consiguiente


pérdida de vidas humanas, destrucción de infraestructuras


socioeconómicas, y degradación de ecosistemas ya de por


sí frágiles. Entre el 80 y el 90% de los desastres debidos a


peligros naturales registrados en los diez últimos años han


sido provocados por crecidas, sequías, ciclones tropicales,


olas de calor y tormentas intensas.


ESTADÍSTICAS Y EFECTOS COLATERALES


En 2011 se registraron 332 desastres debidos a peligros naturales


en 101 países, que causaron más de 30 770 muertos y afectaron


a más de 244 millones de personas. Los daños representaron


más de 366 100 millones de dólares de Estados Unidos1.


Sin embargo, las estadísticas no reflejan todos los efectos en


la salud ni el sufrimiento profundo que padecen las personas


durante esas emergencias. Millones de personas han sufrido


heridas, enfermedades o discapacidades de larga duración,


y angustia emocional por la pérdida de seres queridos y el


recuerdo de acontecimientos traumáticos2.


En los últimos 30 años la proporción de la población que vive


en cuencas fluviales propensas a las crecidas ha aumentado en


un 114% y las personas que viven en zonas costeras expuestas


a ciclones en un 192%3.


Los informes sobre fenómenos meteorológicos extremos y


desastres se han triplicado con creces desde el decenio de


1960 y los científicos prevén que estos fenómenos serán cada


vez más frecuentes y violentos debido al cambio climático


en numerosas partes del mundo. Además, cada vez hay más


indicios que vinculan la escalada de violencia y conflictos por


el acceso a los recursos alimentarios e hídricos al clima4.


SERVICIOS CLIMÁTICOS Y EMERGENCIAS SANITARIAS


En el Marco de Acción de Hyogo, adoptado en 2005 por 168


Estados miembros en la Conferencia Mundial sobre la Reducción


de los Desastres (Kobe, Japón), se describe la labor que deben


realizar los diferentes sectores y actores(comunidades sanitarias,


climáticas) para reducir las pérdidas causadas por desastres.


El Marco Mundial para los Servicios Climáticos contribuirá a la


ejecución del Marco de Hyogo facilitando información climática


de base científica para apoyar la inversión y planificación fun-


damentadas a todos los niveles, indispensables en la gestión


de riesgos5.


Los servicios climáticos brindan apoyo al sector de la salud y


a otros sectores para salvar vidas y prevenir enfermedades y


daños de los siguientes modos:


• apoyan las operaciones de respuesta de emergencia sani-


taria proporcionando, por ejemplo, alertas tempranas de


temperaturas extremadamente altas o bajas;


• proporcionan sistemas de predicción estacional y alerta


temprana para facilitar la planificación y las medidas;


• determinan con instrumentos de evaluación de riesgos qué


poblaciones e instalaciones de atención sanitaria están


expuestas a peligros hidrometeorológicos;


• aplican modelos para predecir los efectos del cambio cli-


mático a largo plazo, información que sirve , por ejemplo,


para decidir la ubicación de nuevas instalaciones sanitarias


fuera de las zonas de alto riesgo; y,


• facilitan datos meteorológicos e hidrológicos en tiempo real


que se integran en la información de los Servicios de salud


para apoyar la adopción de decisiones a nivel local y nacional.


25




26


EFECTOS GENERALIZADOS


Las crecidas pueden causar devastaciones generalizadas,
que tienen como consecuencia la pérdida de vidas humanas
y daños a los bienes personales y a la infraestructura
fundamental de salud pública, lo que representa miles de
millones de dólares de pérdidas económicas.


Las crecidas y los ciclones pueden afectar directa e indi-
rectamente a la salud de diversas maneras:


• aumentan los casos de ahogamiento y otros traumas
físicos;


• incrementan las enfermedades infecciosas transmitidas
por agua o por vectores;


• aumentan los efectos en la salud mental relacionados
con situaciones de emergencia1;


• perturban el sistema de salud, la infraestructura y los
servicios, dejando a las comunidades sin acceso a la
asistencia sanitaria2 cuando más la necesitan; y


• dañan las infraestructuras fundamentales, afectando
a los recursos alimentarios e hídricos y a los lugares
seguros3.


SECCIÓN 2 | EMERGENCIAS


ESTUDIO DE CASO: BANGLADESH



























Nueva Zelandia
En 2005 fuertes inundaciones
causaron daños generalizados
en zonas de Tauranga.


Australia e Indonesia
En 2010 hubo fuertes lluvias en vastas
zonas de Indonesia y Australia.


India
Lluvias intensas e inundaciones masivas sin
precedentes en zonas del oeste y el sur de India
en la estación del monzón de 2005.


Pakistán
En el verano de 2010 se dieron las peores
inundaciones en decenios, causando miles de víctimas.


China
En el verano de 2007 en el valle
del río Huai se dieron las peores
inundaciones desde 1954.


Siberia
En 2001 se perdieron o dañaron los hogares de más
de 300 000 personas por inundaciones generalizadas.


Reino Unido
En 2007 se dieron las peores inundaciones
en 60 años.


Europa central y oriental
Las inundaciones de 2010 en la cuenca
del río Danubio causaron graves daños.


Francia
Inundaciones graves
provocaron daños
y víctimas en
septiembre de 2002.


México
Las inundaciones masivas de noviembre
de 2007 fueron las peores en 5 decenios
y causaron el peor desastre de la
historia del país.


Colombia y Venezuela
En noviembre de 2010 se dieron
las peores inundaciones en más
de 30 años.


Perú y Bolivia
En 2004 intensas lluvias
estacionales causaron
daños en las cosechas
y al menos 50 víctimas.


Chile
Graves inundaciones
en la región centro-
meridional en 2002.


África meridional
Fuertes precipitaciones e inundaciones en varios
países de la zona entre febrero y abril de 2001.


Argentina y Uruguay
En la primavera de 2003 en la provincia
de Santa Fe se dio la peor inundación
desde el siglo XIX.


Brasil
En noviembre de 2008 lluvias intensas
causaron inundaciones y aludes de
lodo en el estado de Santa Catalina.


Suriname
Lluvias torrenciales en 2006 causaron los
peores desastres de los últimos tiempos.


África occidental
Peores inundaciones de la historia
de Benin en el verano de 2010.


Argelia y Marruecos
En noviembre de 2008 las peores
inundaciones en un siglo causaron
graves daños a las infraestructuras.


África oriental
Grandes inundaciones en Kenya
y el sur de Etiopía y Somalia en 2003.
En algunas zonas fueron las mayores
en más de 70 años.


Estados Unidos de América
Inundaciones generalizadas
en Missouri y en el sur de Indiana
en 2008.


En 1970 el ciclón más devastador jamás registrado se
cobró alrededor de 500 000 vidas en Bangladesh y en
1991 otro ciclón se cobró unas 140 000 vidas. Desde 1991
el Gobierno, con el apoyo de las organizaciones de las
Naciones Unidas, y en particular de la OMS y la OMM,
ha venido creando sistemas de alerta temprana, refugios
a lo largo de la costa, equipos de búsqueda y rescate, y


equipo y formación de primeros auxilios. El país tiene hoy
capacidad para evacuar a cientos de miles de personas de
la trayectoria de los ciclones y las crecidas. Cuando Sidr,
ciclón muy potente de categoría 4, azotó Bangladesh en
noviembre de 2007 fue tremendamente devastador. Tenía
una fuerza similar a la del ciclón de 1991, pero su número
de víctimas, 3 000 vidas, fue muy inferior4.


CRECIDAS Y CICLONES


O
M


S




27


29 780


77 640


AMÉRICA
DEL NORTE


AMÉRICA CENTRAL
Y DEL SUR


ÁFRICA
ASIA


AUSTRALIA
NUEVA ZELANDIA


640


850


3 640
Grado medio de exposición
a las inundaciones, suponiendo
un riesgo constante, en miles
de personas al año


CARIBE*


EUROPA


en 2030


en 1970


Los círculos son proporcionales
al número de personas afectadas


1 190


550
1 320


30
60


*Solo se han incluido en el análisis las cuencas superiores a 1 000 km2, por lo que solo quedan abarcadas las islas más grandes del Caribe.


70
180


1 650
1 870


Aumento previsto del número de personas (en miles) expuestas
a inundaciones en 2030 en comparación con 1970 6



























Nueva Zelandia
En 2005 fuertes inundaciones
causaron daños generalizados
en zonas de Tauranga.


Australia e Indonesia
En 2010 hubo fuertes lluvias en vastas
zonas de Indonesia y Australia.


India
Lluvias intensas e inundaciones masivas sin
precedentes en zonas del oeste y el sur de India
en la estación del monzón de 2005.


Pakistán
En el verano de 2010 se dieron las peores
inundaciones en decenios, causando miles de víctimas.


China
En el verano de 2007 en el valle
del río Huai se dieron las peores
inundaciones desde 1954.


Siberia
En 2001 se perdieron o dañaron los hogares de más
de 300 000 personas por inundaciones generalizadas.


Reino Unido
En 2007 se dieron las peores inundaciones
en 60 años.


Europa central y oriental
Las inundaciones de 2010 en la cuenca
del río Danubio causaron graves daños.


Francia
Inundaciones graves
provocaron daños
y víctimas en
septiembre de 2002.


México
Las inundaciones masivas de noviembre
de 2007 fueron las peores en 5 decenios
y causaron el peor desastre de la
historia del país.


Colombia y Venezuela
En noviembre de 2010 se dieron
las peores inundaciones en más
de 30 años.


Perú y Bolivia
En 2004 intensas lluvias
estacionales causaron
daños en las cosechas
y al menos 50 víctimas.


Chile
Graves inundaciones
en la región centro-
meridional en 2002.


África meridional
Fuertes precipitaciones e inundaciones en varios
países de la zona entre febrero y abril de 2001.


Argentina y Uruguay
En la primavera de 2003 en la provincia
de Santa Fe se dio la peor inundación
desde el siglo XIX.


Brasil
En noviembre de 2008 lluvias intensas
causaron inundaciones y aludes de
lodo en el estado de Santa Catalina.


Suriname
Lluvias torrenciales en 2006 causaron los
peores desastres de los últimos tiempos.


África occidental
Peores inundaciones de la historia
de Benin en el verano de 2010.


Argelia y Marruecos
En noviembre de 2008 las peores
inundaciones en un siglo causaron
graves daños a las infraestructuras.


África oriental
Grandes inundaciones en Kenya
y el sur de Etiopía y Somalia en 2003.
En algunas zonas fueron las mayores
en más de 70 años.


Estados Unidos de América
Inundaciones generalizadas
en Missouri y en el sur de Indiana
en 2008.


Algunas de las principales inundaciones de 2000-2010 5




28


PREDICCIÓN DE CRECIDAS Y CICLONES: PREDECIR Y PREPARARSE PARA SALVAR VIDAS


Los Servicios Meteorológicos Nacionales preparan regular-
mente información climática sobre el riesgo de crecidas y
ciclones para avisar a millones de personas sobre los peligros
a que se enfrentan, la forma de reducir su vulnerabilidad y las
medidas de preparación para emergencias. Esos Servicios
asesoran a los gobiernos y a otras organizaciones sobre las
respuestas después de desastres.


El “ciclo” de El Niño/La Niña es una alternancia de episodios
calientes y fríos a gran escala a ambos lados del Ecuador en
el océano Pacífico. Cuando un episodio de El Niño o La Niña
alcanza una intensidad máxima pueden ocurrir fenómenos


extremos que provocan desastres si las comunidades están
mal preparadas para hacerles frente.


Salvaguardar los hospitales de los desastres, reforzando los
existentes o asegurándose de que todos los nuevos hospitales
se construyan para soportar los peligros locales, protege a los
pacientes y al personal y los habilita para prestar servicios de
salud después de emergencias, cuando más necesarios son.
Con la información climática sobre los riesgos de crecidas se
pueden construir instalaciones de salud en zonas que no son
propensas a crecidas y las alertas tempranas pueden garantizar
que el personal esté preparado para atender emergencias7.


ESTUDIO DE CASO: PAKISTÁN


Durante la emergencia de crecida de 2010 en Pakistán,
las lluvias monzónicas y las violentas avenidas dañaron
o destruyeron más de 500 hospitales y clínicas9. La infor-
mación sobre el alcance de las crecidas sirvió para que el
Ministerio de Sanidad, con apoyo de la OMS y los asociados
de los grupos de acción sanitaria, planificara y ubicara
los servicios de salud para las poblaciones afectadas.


Las infraestructuras dañadas durante las crecidas de 2010
respondían a la clasificación de expuestas a riesgo de
daño en un modelo de análisis de riesgo llevado a cabo
por el Ministerio de Sanidad y la OMS en 200810. La OMM
sigue trabajando con el Servicio Meteorológico Nacional
para mejorar su capacidad de predicción de fenómenos
extremos como las crecidas de 2010.


La trayectoria de los ciclones tropicales varía sustancialmente entre los episodios de El Niño
y de La Niña. En la parte superior del gráfico se muestra la localización de los ciclones tropicales


durante los meses de La Niña y en la parte inferior durante los meses de El Niño 8


0,1 - 7


14,1 - 21


7,1 - 14


El centro de los ciclones
tropicales es una función
del índice de Oscilación
del Sur


0,1 - 7


14,1 - 21


21,1 - 28


7,1 - 14


El centro de los ciclones
tropicales es una función
del índice de Oscilación
del Sur




29


Mapa elaborado en 2008 que indica las zonas de riesgo de crecidas
y evalúa el nivel de riesgo de las instalaciones de salud 12


Peligro de crecida (índice)


Muy reducido


Muy alto


Fronteras internacionales


Reducido


Medio


Alto


(OMS, 2008)


No se aplica


Nivel de intensidad del peligro de crecida
Muy altoAltoMedioReducidoMuy reducido


N
ú


m
er


o
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e
es


ta
b


le
ci


m
ie


n
to


s
d


e
sa


lu
d 90


80


70


60


50


40


30


20


10


0


4


37
31


78


30


Situación de los centros


(OMS, 04/10/2010)


Establecidos


En curso


Por establecer


Centros y grupos de acción sanitaria de la OMS


Magnitud de las crecidas (Análisis de imágenes
satelitales UNOSAT, 08/08/2010 a16/09/2010)


Zonas afectadas por crecidas


(Datos oficiales, NDMA, 20/09/2010)


Media


Grave


Fronteras internacionales


No se aplica


de tratamiento de la diarrea


Provincia Establecidos En curso No establecidos Total


Baluchistán 11 4 0 15


Khyber Pakhtunkhwa 27 0 0 27


Punjab 12 4 2 18


Sindh 11 7 2 20


Total general 61 15 4 80


0 200 400100
Km


0 200 400100
Km


Zonas de Pakistán afectadas por las crecidas en 2010 y localización
de los centros de tratamiento de la diarrea 11




30




Canadá
Sequías graves en 2001.
En muchas regiones se dio
la temporada de cultivo
más seca en 34 años.


Estados Unidos de América
Sequías graves en 2004 y 2005
en la región occidental. La sequía
de 2006 contribuyó a una temporada
de incendios de monte sin precedentes,
con 3,9 millones de hectáreas quemadas.


América Central
El verano seco de 2002
tuvo repercusiones importantes.


Brasil
Entre 2004 y 2010 una serie de
precipitaciones inferiores a lo normal
provocaron graves sequías en el
Amazonas, las peores en 60 años.


Sureste de América del Sur
La sequía grave y prolongada
de 2008 fue la peor en más de un siglo.


Europa occidental
Grave sequía estival
en 2005.


África occidental
Precipitaciones inferiores a lo normal en
2002 y sequías a largo plazo en algunas zonas.


Rusia occidental
Grave sequía en la región central
de abril a agosto de 2002, con la
precipitación más baja registrada.


China
Sequía en todo el país durante
gran parte de 2009.


Asia meridional
Sequía devastadora de 1998 a 2001.


Gran Cuerno de África
La sequía a largo plazo de 2005
continuó en 2006. Afectó gravemente
a 15 millones de personas.


África Meridional
Grave sequía a principios de 2003.


Australia
Sequía más grave jamás registrada
en zonas del país en 2000-2010.



SEQUÍA: PANORAMA GENERAL


La sequía es la prolongación de un período natural de clima
seco que puede ocurrir en cualquier parte del mundo. Es
un fenómeno de evolución lenta producido por una falta
de lluvia en combinación con factores añadidos como la
pobreza o el uso inapropiado de la tierra, que incrementan
la vulnerabilidad a la sequía.


Cuando la sequía provoca escasez de agua y alimentos,
sus numerosos efectos en la salud pueden incrementar la
morbilidad y mortalidad. En los últimos años la mayoría
de las muertes debidas a la sequía se ha dado en países
que sufren además conflictos civiles y políticos.


La sequía puede agudizar y hacer crónicos los problemas
de salud:


• malnutrición debida a la escasez de alimentos;


• mayor riesgo de transmisión de enfermedades con-
tagiosas debido a una extrema malnutrición, agua
inadecuada o no apta para el consumo y la sanidad, y
al mayor hacinamiento de las poblaciones desplazadas;


• estrés psicosocial y alteraciones de la salud mental;


• incremento generalizado de la población desplazada; e


• interrupción de los servicios locales de salud debido a la
falta de abastecimiento de agua y/o la marcha obligada
de los trabajadores de asistencia sanitaria1,2.


SECCIÓN 2 | EMERGENCIAS


SEQUÍA


La desnutrición contribuye a provocar una
serie de enfermedades y causa el 35% de las
defunciones de niños menores de 5 años 3,5


Enfermedades
neonatales


41%
Más de un tercio
de las defunciones
infantiles a escala


mundial se atribuyen
a la desnutrición


Otros
16%


Sarampión
1%


Diarrea
14%


Paludismo
8%


Neumonía
14%


VIH/SIDA
2%
Lesiones


3%


O
M


S




31




Canadá
Sequías graves en 2001.
En muchas regiones se dio
la temporada de cultivo
más seca en 34 años.


Estados Unidos de América
Sequías graves en 2004 y 2005
en la región occidental. La sequía
de 2006 contribuyó a una temporada
de incendios de monte sin precedentes,
con 3,9 millones de hectáreas quemadas.


América Central
El verano seco de 2002
tuvo repercusiones importantes.


Brasil
Entre 2004 y 2010 una serie de
precipitaciones inferiores a lo normal
provocaron graves sequías en el
Amazonas, las peores en 60 años.


Sureste de América del Sur
La sequía grave y prolongada
de 2008 fue la peor en más de un siglo.


Europa occidental
Grave sequía estival
en 2005.


África occidental
Precipitaciones inferiores a lo normal en
2002 y sequías a largo plazo en algunas zonas.


Rusia occidental
Grave sequía en la región central
de abril a agosto de 2002, con la
precipitación más baja registrada.


China
Sequía en todo el país durante
gran parte de 2009.


Asia meridional
Sequía devastadora de 1998 a 2001.


Gran Cuerno de África
La sequía a largo plazo de 2005
continuó en 2006. Afectó gravemente
a 15 millones de personas.


África Meridional
Grave sequía a principios de 2003.


Australia
Sequía más grave jamás registrada
en zonas del país en 2000-2010.


Porcentaje de niños menores de 5 años con insuficiencia ponderal
(según los últimos datos disponibles de 2000) 6


Algunas de las principales sequías de 2000-2010 4


Niños menores
de 5 años con
insuficiencia ponderal (%)


<10


10-19,9


20-29,9


> 30


No se dispone de datos


No se aplica




32


ESTUDIO DE CASO: LA CRISIS DEL CUERNO DE ÁFRICA EN 2010 Y 2011


Dos estaciones consecutivas de precipitaciones muy por debajo


de la media hicieron de 2011 uno de los años más secos en la


parte oriental del Cuerno de África desde 1995. El incesante


conflicto en Somalia empeoró la situación y provocó la salida


masiva de refugiados hacia los países vecinos. La hambruna se


declaró en seis regiones de Somalia y amplias zonas de Kenya,


Etiopía y Djibouti sufrieron una grave inseguridad alimentaria,


que provocó elevados niveles de malnutrición aguda.


En septiembre de 2010 los servicios climáticos emitieron claras


alertas tempranas de la escasez de lluvias y de la situación de


crisis que empezaba a observarse, pero no se tomaron medidas


coordinadas y proactivas para aliviar los efectos previstos


de la crisis. Como resultado, 13,3 millones de personas de la


región necesitaron ayuda humanitaria.


Se pueden adoptar medidas preventivas. El proyecto de


recuperación de la sequía del río Tana en Kenya apoyó la


introducción de prácticas agrícolas modernas y de actividades


en materia de sanidad, como el establecimiento mensual de


equipos móviles de salud en zonas de difícil acceso, campañas


a domicilio sobre la inmunización y el paludismo, la distribución


de mosquiteras y la construcción de una unidad de maternidad


en el hospital de Mulanjo. Las 33 granjas creadas por ese


proyecto proporcionaron seguridad alimentaria a largo plazo


a casi 10 000 personas. Si se hubiera gastado el mismo dinero


en ayuda alimentaria, únicamente se habría proporcionado una


ración parcial de comida a 1 250 personas durante seis meses7-10.


33
33
33


35
40
25


25
35
40


25
35
40


A superiores a los valores normales
N cercanas a los valores normales
B inferiores a los valores normales


No se dispone de información


Condiciones más húmedas de lo normal


Condiciones más secas de lo normal


Masas de agua


Las cifras representan probabilidades de precipitación:


Leyenda


La sequía como factor de riesgo puede entrañar efectos complejos en la salud pública


y posibles esferas de respuesta de salud pública 12


Probabilidades de precipitaciones superiores, cercanas o inferiores a los valores normales


en el Cuerno de África. de septiembre a diciembre de 2010 11


Efectos en
la comunidad


Sequía


1. Alimentación complementaria
y atención de salud


2. Vigilancia epidemiológica,
alerta temprana y respuesta


3. Servicios de salud (inmuniza-
ción, salud maternoinfantil, deri-
vación de pacientes, educación)


4. Servicios especiales: divul-
gación, equipos móviles


5. Fondos de emergencia para
apoyar las actividades en


la esfera de la salud


Escasez
de agua


Crisis
alimentaria


Mala
cosecha


Pérdida de
ganado


Diarrea,
cólera,
etc.


Otros
riesgos sanitarios
(p.ej. insuficiencia


ponderal del
recién nacido)


Malnutrición


Efectos
en la salud


Fenómeno
climático


Respuesta a emergencias
sanitarias




33


ESTUDIO DE CASO: EL SAHEL – ALERTA TEMPRANA, RESPUESTA TEMPRANA


Como pronosticó la Red de sistemas de alerta temprana


para casos de hambruna, las lluvias por debajo de la media


registradas en el Sahel a finales de 2011 generaron sequías


en 2012 y la inseguridad alimentaria se extendió por toda la


región. Según las Naciones Unidas, más de 18 millones de


personas estuvieron en peligro en zonas de nueve países donde


la inseguridad alimentaria y la malnutrición ya eran crónicas.


En el Sahel la respuesta humanitaria a la alerta temprana


incluyó lo siguiente:


• suministro de asistencia alimentaria, incluidos alimen-


tos especiales destinados a combatir la malnutrición;


• control de la malnutrición mediante la formación de


enfermeras, aprovisionamiento de suministros médicos


y apoyo a un acceso gratuito a la asistencia sanitaria;


• prevención de enfermedades transmisibles mediante


la vacunación, vigilancia de enfermedades y prepara-


ción para brotes; y


• mejora de los servicios de abastecimiento de agua y


saneamiento para promover la higiene13.


Frecuencia de sequía (índice de satisfacción de las necesidades de agua


en los cultivos de mijo) de 1996 a 2011 en la región del Sahel 15


(Escala integrada de clasificación de las fases de la seguridad alimentaria)


Normal o mínima


Tensa


Crisis


Emergencia


Catástrofe/Hambruna


Seguridad alimentaria de abril a junio de 2012


No se dispone de datos


No se aplica


Frecuencia de las sequías
en número de años


0


Menos de 1 en 15


1 en 7 - 9


1 en 5 - 6


1 en 4


1 en 3


No se dispone de datos


Situación más probable de la seguridad


alimentaria en el Sahel de abril a junio (al 2 de abril


de 2012). Senegal, Gambia, el norte de Nigeria y el


norte de Camerún también se vieron afectados 14




34


SECCIÓN 2 | EMERGENCIAS


ESTUDIO DE CASO: INCENDIOS FORESTALES EN EL SURESTE DE ASIA EN 1997


En el otoño de 1997 el sureste de Asia sufrió uno de los
peores episodios de humo y calima debido a los incendios
forestales intensificados por la sequía que trajo consigo
El Niño. Según estimaciones, los más de dos millones de
hectáreas de bosques quemados en las islas indonesias
de Kalimantan y Sumatra emitieron el mismo volumen
de dióxido de carbono que todo un año de emisiones de
CO2 en Europa


2.


Los Servicios meteorológicos vigilaron el humo y la calima
resultantes, que afectaron negativamente a la salud de la
población de Indonesia y de los países vecinos. En Indo-
nesia, de las 12 360 000 personas expuestas a la calima,
más de 1 800 000 sufrieron asma bronquial, bronquitis e
infecciones respiratorias agudas. La vigilancia sanitaria
realizada en Singapur de agosto a noviembre de 1997 reveló
un aumento del 30% de casos de la asistencia a pacientes
externos por afecciones relacionadas con la calima y un
incremento de la asistencia por accidentes y emergencias3.


DISPERSIÓN AÉREA DE
MATERIALES PELIGROSOS


La imagen muestra la contaminación sobre
Indonesia y el océano Índico el 22 de octubre de
1997. El blanco representa los aerosoles (humo)


que quedaron en las cercanías de los incendios. El
verde, el amarillo y el rojo representan cantidades


en aumento de ozono troposférico (smog)
desplazadas al oeste por vientos de gran altitud4.


La dispersión aérea a gran escala de materiales peligrosos,
como el humo procedente de grandes incendios, sustancias
químicas liberadas por instalaciones peligrosas y materiales
radiológicos procedentes de incidentes nucleares pueden
tener repercusiones negativas en la vida de las personas y
de los animales, así como en el medio ambiente1.


INCENDIOS DE MONTE E INCENDIOS FORESTALES


En toda zona con vegetación puede haber incendios de
origen natural o humano. Las emisiones de esos incendios
contienen gases y partículas contaminantes que pueden
provocar problemas de salud y perturbar el transporte,
el turismo y la actividad agrícola. La radiación calorífica
extrema y la inhalación de humo pueden causar daños
o la muerte a las personas directamente expuestas. La


frecuencia de incendios de monte está fuertemente deter-
minada por las sequías y las olas de calor. Los climatólogos
creen que el cambio climático aumentará la incidencia de los
incendios de monte, ya que se prevé una mayor frecuencia
e intensidad de las sequías y las olas de calor asociadas.




35


Las zonas rojas muestran la distribución mundial de los incendios en un período
de 10 días del 8 al 17 de agosto de 2012 5


ESTUDIO DE CASO: ACCIDENTE NUCLEAR DE CHERNOBYL


El 26 de abril de 1986 un accidente ocurrido en la central
nuclear de Chernobyl, en Ucrania (antigua Unión de
Repúblicas Socialistas Soviéticas), liberó grandes can-
tidades de materiales radiactivos que fueron
transportados por la atmósfera sobre gran
parte de Europa oriental y occidental. Estas
emisiones expusieron a la radiación a los
trabajadores que participaron en las opera-
ciones de emergencia y de limpieza después
del accidente, a las personas evacuadas de
los lugares cercanos y a las que vivían en las
zonas contaminadas no próximas a Cherno-
byl. Se registró un gran aumento del cáncer
de tiroides de los niños expuestos al yodo
radiactivo durante los primeros meses que
siguieron al accidente6.


Tras el accidente de Chernobyl se crearon
sistemas de modelización para predecir el


transporte atmosférico de la radiactividad y se inició el
programa de actividades de respuesta de emergencia
de la OMM.


0


1


2


3


4


5


6


7


8


9


1986 1988 1990 1992 1994 1996 1998 2000 2002


In
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10


0
00


0


Años


Belarús
Ucrania


El gráfico ilustra el número de casos de cáncer
de tiroides por cada 100 000 habitantes, niños y


adolescentes, de Belarús y Ucrania, expuestos a la
radiación después del accidente de Chernobyl 7




36


SERVICIOS METEOROLÓGICOS


Los Servicios Meteorológicos Nacionales pueden facilitar
información sobre la dispersión y propagación del fuego
y de los penachos de humo para apoyar a las autoridades
de gestión de la salud y las emergencias en la adopción de
decisiones como la evacuación de zonas, el cierre de carreteras
o el suministro de información a la población sobre la posible
contaminación del agua y los alimentos. Los incendios de
monte se deben en gran parte a la sequía y las olas de calor.


La meteorología puede desempeñar un papel importante en
la reducción de los efectos en la salud de los materiales peli-
grosos que se liberan repentinamente en el medio ambiente.
La información meteorológica, como los pronósticos, sirve
de apoyo a las operaciones de emergencia a nivel local y
regional, y la modelización meteorológica y los sistemas
de localización pueden evaluar y predecir el movimiento,
la extensión o la concentración de las sustancias volátiles
peligrosas desde el lugar en que se liberan de forma repen-
tina. Los Servicios Meteorológicos analizan cómo el viento,
la lluvia y otros fenómenos meteorológicos afectarán a la
dispersión de esas sustancias peligrosas.


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37


ESTUDIO DE CASO: ENORME INCENDIO EN BUNCEFIELD, REINO UNIDO


El 11 de diciembre de 2005 hubo una importante explosión
en el depósito de petróleo de Hemel Hempstead (Reino
Unido), que provocó el mayor incendio de Europa en
tiempos de paz. El incendio duró 4 días hasta que se
consiguió apagar1.


El Centro de Operaciones de la Oficina Meteorológica de
Reino Unido proporcionó información inmediata y cada
hora sobre el penacho de humo y modelos de previsión
prospectivos a los departamentos del Gobierno de Reino
Unido, incluido el Organismo de Protección Sanitaria. Los
datos sobre la composición del humo se completaron
con información sobre la modelización de la dispersión


y extensión del penacho. Así, pudieron determinarse las
zonas expuestas al riesgo de que el humo alcanzara el
suelo, lo que facilitó la adopción de decisiones de alto
nivel sobre la evacuación y la respuesta de emergencia9.


En total 244 personas fueron hospitalizadas después
del incendio y 43 resultaron directamente dañadas por
la onda expansiva, pero no hubo muertos. El incidente
mostró el valor de un servicio de protección de salud
integrado, asesorado por el Servicio Meteorológico, capaz
de trabajar en varios sectores y de facilitar asesoramiento
y apoyo completos a los encargados de la respuesta de
emergencia y a la población en peligro9.


El modelo de dispersión muestra la densidad del penacho sobre el sureste de Reino Unido
a raíz del incendio de Buncefield, 2005 8


Concentración de
partículas en el aire


Más baja


Media


Alta


Más alta




Atasco en una arteria
principal y smog en
la ciudad de Beijing (China)


38 CL
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RO
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RS




SECCIÓN 3
NUEVOS RETOS
MEDIOAMBIENTALES
Las características del desarrollo y los diferentes estilos de
vida individuales están generando una serie de nuevos retos
para la salud pública. Entre los retos más importantes hay
muchos relacionados con los cambios medioambientales.


El ejemplo más claro es el cambio climático. La acumulación de
gases de efecto invernadero en la atmósfera, provocada princi-
palmente por el uso de combustibles fósiles, está aumentando
las temperaturas, exponiendo a la población a fenómenos meteo-
rológicos extremos más frecuentes e intensos, y perjudicando
factores medioambientales determinantes para la salud, como
el agua pura o una nutrición adecuada. Del mismo modo, la
acumulación de clorofluorocarbonos (CFC) y otras sustancias
químicas industriales en la atmósfera ha degradado la capa
de ozono estratosférico y provocado el aumento del nivel de
radiación ultravioleta, principal factor de riesgo del cáncer de piel.


Sin embargo, los efectos en la salud de estos cambios medio-
ambientales dependen sobremanera de factores locales. La
contaminación del aire, dentro y fuera de los hogares, se debe
a la vez a las características del desarrollo a nivel mundial y a la
vigilancia insuficiente de las fuentes de energía contaminantes
a escala nacional y local, lo que la convierte en uno de los
principales factores en rápido crecimiento que contribuyen a la
mala salud general. Las cuestiones de salud relacionadas con la
frecuencia cada vez mayor de las olas de calor se han agravado
con el rápido aumento del tamaño de los grupos de población
más vulnerables, es decir, las personas de edad, en particular
las que viven en grandes ciudades de las regiones tropicales y
subtropicales. El peligro de la radiación ultravioleta se ha unido
a la tendencia observada en los últimos decenios de una mayor
exposición al sol de las poblaciones de piel clara. En algunos
casos, como el rápido aumento del asma y otras enfermedades
respiratorias vinculadas a la exposición al polen, los mecanismos
no se entienden bien. Sin embargo, los datos existentes indican


que el aumento de casos registrados responde también a una
combinación de condiciones climáticas y medioambientales
más propicias, a una vigilancia más activa por parte de los
servicios de salud y a la propensión de las personas.


Es necesaria una respuesta combinada a los nuevos problemas
medioambientales a escala individual, local, nacional e interna-
cional. Una estrecha colaboración entre los servicios climáticos
y los servicios de salud puede apoyar considerablemente estos
esfuerzos. A escala local, las predicciones meteorológicas
realizadas en muchas partes del mundo ya facilitan habitual-
mente información sobre los niveles de sustancias que agotan
la capa de ozono, los partículas contaminantes, el polen, la
exposición a la radiación ultravioleta y los avisos de cuándo las
temperaturas altas pueden llegar a ser peligrosas para la salud.
Cuando esos servicios se relacionan con orientaciones o planes
de medidas preventivas, pueden ayudar a las personas y a los
servicios de salud a evitar y limitar los perjuicios para la salud.


Los Servicios Meteorológicos y otros Servicios de vigilancia
del medio ambiente facilitan también información sobre los
peligros medioambientales a escalas espaciales y temporales
más amplias . Esto incluye, por ejemplo, la vigilancia de la
dispersión de partículas contaminantes a escala nacional e
internacional durante semanas o meses y de la situación de
la capa de ozono durante años. Quizás lo más importante es
que estos Servicios proporcionan los datos fundamentales
que permiten predecir y hacer un seguimiento de la evolución
del cambio climático a escala mundial durante un período que
engloba de decenios a siglos. El sector de la salud puede utilizar
esta información para adaptar lo mejor posible sus servicios
de protección de la salud a las condiciones cambiantes. Puede
también utilizar esta información para promover la protección
medioambiental y el desarrollo sostenible, como aportaciones
fundamentales para mantener la salud de las personas.


39




40


LOS PELIGROS DEL SOL


El calor excesivo es una amenaza creciente para la salud
pública. Por cada grado centígrado por encima de un cierto
nivel, los fallecimientos pueden incrementarse entre el 2 y el
5%. Las olas de calor intensas y prolongadas elevan los riesgos.
Las personas de edad, los enfermos crónicos, las personas
socialmente aisladas, las personas que trabajan en ambientes
expuestos y los niños son especialmente vulnerables1, 2.


Mientras que el calor extremo afecta a las poblaciones de
todo el mundo, en los países en desarrollo y en los países
desarrollados, algunas de las olas de calor más espectacula-
res han ocurrido en regiones del mundo relativamente ricas
con temperaturas medias más frías y climas de latitudes
medias. El calor generalizado registrado en Europa en el
verano de 2003 causó un incremento de las tasas de mor-
talidad 4 a 5 veces superior al esperado en los momentos
de máximo calor en algunas ciudades, y provocó más de
70 000 fallecimientos adicionales en 12 países3,4. La tensión
térmica afecta a las zonas rurales, pero es particularmente
grave en las ciudades, donde el efecto de isla térmica puede
elevar las temperaturas más de 5°C5, y las altas tempera-
turas exacerbar los efectos perjudiciales del ozono y de las
partículas contaminantes en el aire.


El cambio climático, que se espera aumente la intensidad y fre-
cuencia de estos fenómenos extremos, empeorará los riesgos
para la salud humana. En el decenio de 2050 los episodios de
calor que actualmente solo ocurren una vez cada 20 años se
experimentarán cada 2 a 5 años6 por término medio. Se espera
también que el crecimiento de la población, el envejecimiento
y la urbanización aumenten el número de personas expuestas
a un riesgo elevado. En 2050 se estima que habrá al menos 3
veces más personas de edad superior a 65 años viviendo en
ciudades, y que será en las regiones desarrolladas donde se
registrará el mayor aumento7. El incremento del riesgo y el
crecimiento de la población vulnerable harán de la tensión
térmica una prioridad en los próximos decenios.


SECCIÓN 3 | NUEVOS RETOS MEDIOAMBIENTALES


TENSIÓN TÉRMICA


Las personas de edad que viven en ciudades son
las más vulnerables; se prevé que este número
aumentará drásticamente a mediados de siglo 7


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2


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8


16
1


2


4


8


16


1


2


4


8


16


1


2


4


8


16


1


2


4


8


16


Alaska/NW Canadá
E Canadá/Groenlandia/Islandia


1


2


4


8


16


E América del Norte


1


2


4


8


16


C América del Norte


1


2


4


8


16


W América del Norte


C América/México


Amazonia


NE Brasil


Costa W América del Sur


SE América del Sur


S África


W África E África


Sahara


S Europa/Mediterráneo


W Asia


C Europa


N Europa
N Asia


C Asia Meseta tibetana E Asia


S Asia


SE Asia


N Australia


S Australia/Nueva Zelandia


Factor de crecimiento
demográfico (2010 a 2050)


1 - 2,99


3 - 4,99


5 - 6,99


7 - 9,99


>10


No se dispone de datos


No se aplica


1


2


4


8


16


Período de retorno
(años)




41


El calor extremo es letal en los países desarrollados y en los países en desarrollo: temperaturas máximas
y mínimas diarias y número de fallecimientos, París, verano de 2003 9


1


2


4


8


16


1


2


4


8


16


1


2


4


8


16


1


2


4


8


16


1


2


4


8


16


1


2


4


8


16


1


2


4


8


16


1


2


4


8


16


1


2


4


8


16


1


2


4


8


16


1


2


4


8


16


1


2


4


8


16


1


2


4


8


16


1


2


4


8


16


1


2


4


8


16


1


2


4


8


16


1


2


4


8


16
1


2


4


8


16


1


2


4


8


16
1


2


4


8


16


1


2


4


8


16


1


2


4


8


16


1


2


4


8


16


Alaska/NW Canadá
E Canadá/Groenlandia/Islandia


1


2


4


8


16


E América del Norte


1


2


4


8


16


C América del Norte


1


2


4


8


16


W América del Norte


C América/México


Amazonia


NE Brasil


Costa W América del Sur


SE América del Sur


S África


W África E África


Sahara


S Europa/Mediterráneo


W Asia


C Europa


N Europa
N Asia


C Asia Meseta tibetana E Asia


S Asia


SE Asia


N Australia


S Australia/Nueva Zelandia


Las olas de calor cada vez más frecuentes se unirán al aumento de las poblaciones vulnerables.
Los gráficos de barras muestran la frecuencia a la que se prevé que los episodios de calor que, a finales


del siglo XX solo ocurrían una vez cada 20 años, ocurran a mediados del siglo XXI, en función de diferentes
escenarios de cambio climático6. Las cifras más bajas indican una mayor frecuencia. El sombreado indica


el porcentaje previsto de aumento de la población urbana mayor de 65 años 8


250 45,0


40,0


35,0


30,0


25,0


20,0


15,0


200


150


100


50


0


Fallecimientos en hospitales


Fallecimientos notificados por los bomberos


Temperatura mínima diaria


Temperatura máxima diaria


25.07 26.07 27.07 28.07 29.07 30.07 31.07 1.08 2.08 3.08 4.08 5.08 6.08 7.08 8.08 9.08 10.08 11.08 12.08 13.08 14.08 15.08 16.08 17.08 18.08




42


PROTEGER A LAS POBLACIONES DE LA TENSIÓN TÉRMICA


La protección del calor extremo requiere diversas medidas,
desde proporcionar alertas tempranas, vigilancia y tratamiento a
las poblaciones vulnerables mediante una planificación urbana a
largo plazo para reducir el efecto de isla térmica, hasta iniciativas
para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero para
disminuir la gravedad del cambio climático a nivel mundial.


La colaboración entre los Servicios de salud y los Servicios
Meteorológicos es fundamental para emprender todas esas
acciones. Por ejemplo, tras la devastadora ola de calor de
2003, 17 países de Europa establecieron planes de acción de
alarma sanitaria por olas de calor. Los aspectos principales
de esos planes son la definición de las situaciones meteoro-
lógicas perjudiciales para la salud humana, la vigilancia de
las predicciones meteorológicas, los mecanismos de difusión
de avisos y las actividades de salud pública para reducir o
prevenir las enfermedades o muertes causadas por el calor. Así
pues, una predicción meteorológica previamente determinada
pondrá en marcha una serie de medidas predefinidas, como
la difusión de avisos de riesgos para la salud, los cuidados
dirigidos a los grupos de población vulnerables, la vigilancia
y evaluación en tiempo real y la preparación de los servicios
sociales y de salud. Estos sistemas proporcionan avisos
específicos y a tiempo, y son a su vez eficientes en costo, tal
como muestra la experiencia europea y norteamericana. En
otras regiones del mundo podría hacerse un uso más amplio
de este tipo de medidas1,10.


Gracias a la observación y el estudio de datos fundamentales
registrados a lo largo de los años, los meteorólogos com-
prenden mejor cómo la combinación del uso de la energía,
los cambios del uso de la tierra y el calentamiento mundial
están modificando la evolución de las temperaturas extremas
a largo plazo. Los datos meteorológicos son esenciales para
elaborar escenarios climáticos y permiten comprobar la evo-
lución del clima. Esta información es crucial para planificar
la adaptación sanitaria local y vigilar la evolución del cambio
climático mundial.


Un gran número de países europeos cuenta ahora con
planes de acción de alarma sanitaria por olas de calor 11


Países con planes de acción
de alarma sanitaria por
olas de calor


Planes nacionales


Planes subnacionales


A
FP


P
H


O
TO


/
A


N
D


RE
Y


SM
IR


N
O


V




43


Es necesario asociar la información de los organismos meteorológicos a las medidas preventivas del sector
de la salud y otros sectores para elaborar un plan de acción de alarma sanitaria por olas de calor 13


La predicción de la temperatura se puede convertir de forma automática en la probabilidad
de superar un límite predeterminado de una ola de calor 12


Probabilidad de
una ola de calor (%)


0,01 - 9,99%


0%


10,0 - 19,9%


20,0 - 29,9%


30,0 - 39,9%


40,0 - 49,9%


50,0 - 59,9%


60,0 - 69,9%


70,0 - 79,9%


80,0 - 89,9%


90,0 - 99,9%


Actores principales: servicios,
de salud, gobierno local,
servicios locales, otros


Medios de comunicación


Público en general, grupos de
población vulnerables


Sistema de vigilancia
en tiempo real


Alerta


Experiencia/
Datos históricos


Selección de la
definición de un
episodio de calor


Predicción
meteorológica


Criterios para
la emisión de avisos


Criterios cumplidosNo Sí




44


SECCIÓN 3 | NUEVOS RETOS MEDIOAMBIENTALES


A
N


D
RE


A
S


G
. K


A
RE


LI
A


S
/ S


H
U


TT
ER


ST
O


CK
.C


O
M


RADIACIÓN
ULTRAVIOLETA


Incidencia del melanoma
por 100 000 habitantes


< 0,4


0,5 - 0,7


0,8 - 1,5


1,6 - 3,8


3,9 - 36,7


No se dispone de datos


No se aplica


LOS PELIGROS DEL SOL


Mientras que pequeñas dosis de radiación ultravioleta
(UV) solar ayudan al cuerpo a producir vitamina D, una
exposición excesiva es perjudicial para la salud humana.
La exposición excesiva puede tener consecuencias que
varían desde el envejecimiento prematuro de la piel hasta
el cáncer de piel. El número de casos de melanoma maligno
se ha duplicado cada 7 a 8 años durante los últimos 40 años,
sobre todo debido a un claro incremento de la incidencia del
cáncer de piel en poblaciones de piel clara desde principios
del decenio de 1970. Este fenómeno está fuertemente
relacionado con los hábitos personales: la opinión social
es que el moreno es deseable y saludable. Los niños son
los más expuestos al riesgo, puesto que la exposición al
sol durante la niñez parece establecer las condiciones para
el desarrollo de cáncer de piel a la edad adulta.


La radiación UV también puede dañar seriamente la córnea,
el cristalino y la retina del ojo humano. Exposiciones pro-
longadas producen fotoqueratitis y una vida de exposición
acumulada contribuye al riesgo de cataratas y otras formas
de enfermedades oculares. Además, cada vez hay más
datos que indican que ciertos niveles de radiación en el
ambiente pueden incrementar el riesgo de enfermedades
infecciosas y limitar la eficacia de las vacunas.


El agujero de ozono sobre la Antártida, descubierto en 1985,
empeora la situación. Los clorofluorocarbonos (CFC), y otros
productos químicos industriales liberados a la atmósfera,
están destruyendo el ozono estratosférico, que protege a la
tierra de la perjudicial radiación UV. El mencionado agujero
de ozono se ha extendido ya cerca de 25 millones de km2.




45


Tasas de incidencia del melanoma de piel en Australia para diferentes grupos de edad (izquierda)
y Los Ángeles (Estados Unidos), en diferentes tipos de piel (derecha) 2


80+
70-79
60-69
50-59
40-49
30-39
20-29
10-19
0-9


300


200


250


150


100


50


0


1983 1988 19981993


Año


Ta
sa


p
o


r
10


0
00


0


Edad


Varón de raza negra
Mujer de raza negra
Varón no hispano de raza blanca
Mujer no hispana de raza blanca


25


20


15


10


5


0


1973 1983 1993


Año


Ta
sa


p
o


r
10


0
00


0


Tasa estimada de incidencia normalizada del melanoma según la edad por 100 000 habitantes 1




46


DISFRUTAR DEL SOL DE FORMA RESPONSABLE


Saber cómo comportarse al sol es importante para frenar el
rápido aumento del cáncer de piel de muchas poblaciones. El
índice UV solar mundial es un recordatorio diario para tener
cuidado con el sol. Se trata de una medición sencilla del nivel
de radiación UV solar que se recibe en la superficie de la
Tierra en un momento dado y un indicador del posible daño
a la piel. Se introdujo en 1995 como medición armonizada
para hacer un seguimiento de los cambios a largo plazo del
nivel de radiación y del espectro UV en la superficie de la
Tierra provocados, entre otros, por el agotamiento del ozono.


El índice UV también sirve para recordar a la población la nece-
sidad de adoptar medidas de protección cuando se expone
a la radiación UV. En muchos países se facilita información
del índice junto con las predicciones meteorológicas durante
el verano. Animar a las personas a protegerse, buscando la
sombra y utilizando ropa adecuada, sigue siendo la clave
para prevenir las 66 000 muertes al año por cáncer de piel.


La protección medioambiental también es necesaria. La
OMM y el PNUMA desempeñaron un papel fundamental en
el establecimiento del Convenio de Viena para la Protección
de la Capa de Ozono de 1985. El Protocolo de Montreal,
firmado en 1987, reglamenta el uso de las sustancias que
pueden dañar la capa de ozono. La OMM y la comunidad
científica siguen la evolución del ozono a nivel mundial
analizando los datos meteorológicos obtenidos desde el
suelo, globos aerostáticos, aviones y satélites. Ante el posible
agravamiento del riesgo de cáncer de piel a causa de la
influencia sistémica y sin precedentes del cambio climático
en el ozono estratosférico, las lecciones aprendidas pueden
ayudar a superar retos aún mayores para preservar la salud
de las personas y la del planeta.


Máximo diario del índice UV mundial, 15.08.12 00.00 UTC período = +12 h


0 0,5 1,5 2,5 3,5 4,5 5,5 6,5 7,5 8,5 9,5 10,5 12,5 14,5 UVI


CONSEJOS GENERALES DE PROTECCIÓN SOLAR3


• Limitar la exposición al mediodía.


• Buscar la sombra.


• Ponerse ropa protectora.


• Utilizar un sombrero de ala ancha para proteger los ojos, el rostro y la nuca.


• Proteger los ojos con gafas de sol de diseño envolvente o con paneles laterales.


• Utilizar y aplicar frecuente y generosamente crema solar de factor de protección (SPF) 15+.


• Evitar las sesiones de rayos UVA.


• Proteger a los bebés y a los niños pequeños es particularmente importante.




47


Índice UV mundial en condiciones de nubosidad4


6 h 8 10 12 14 16 18 20 h


20


15


11


8
6


3


EXTREMO


ÍN
D


IC
E


U
V


MUY ALTO


ALTO


MODERADO


BAJO


Alerta UV: de 10.10 horas a 15.30 horas
Índice UV máximo:


9


Alerta UV SunSmart


Máximo diario del índice UV mundial, 15.08.12 00.00 UTC período = +12 h


0 0,5 1,5 2,5 3,5 4,5 5,5 6,5 7,5 8,5 9,5 10,5 12,5 14,5 UVIMáximo diario del índice UV mundial, 15.08.12 00.00 UTC período = +12 h
0 0,5 1,5 2,5 3,5 4,5 5,5 6,5 7,5 8,5 9,5 10,5 12,5 14,5 UVI


Ejemplo de información sobre el índice UV mundial según la hora del día 5


O
M


S
/ D


IA
RM


ID
C


A
M


PB
EL


L-
LE


N
D


RU
M




48


LOS EFECTOS DE LOS ALÉRGENOS NATURALES


La OMM estima que unas 235 millones de personas en
el mundo padecen asma. Es la enfermedad crónica más
frecuente en los niños. Puede deberse a varios factores,
entre ellos la mala calidad del aire y la presencia de potentes
alérgenos aéreos. El asma le cuesta a Europa 17 700 millones
de euros al año aproximadamente, incluido el costo de la
pérdida de productividad, estimado en 10 000 millones
anuales.


La Federación Europea de Asociaciones de Pacientes con
Alergia y con Enfermedades Respiratorias estima que
80 millones (más del 24%) de los adultos que viven en Europa
padecen diversas alergias, mientras que la frecuencia
de estas enfermedades en niños es del 30 al 40% y está
aumentando. Uno de los tipos de alergias más extendidos
es el causado por la presencia de polen en el aire. Sus
brotes estacionales provocan un rápido aumento de los
síntomas e incrementan el consumo de antihistamínicos.


Las razones del incremento de la sensibilidad a los alér-
genos, en particular al polen, siguen siendo inciertas;
sin embargo, parecen estar relacionadas con factores
medioambientales y con el estilo de vida. Los datos indican
que los contaminantes químicos del aire y los aerosoles
antropogénicos pueden alterar los efectos del polen que
produce alergia y modificar las características de los
alérgenos, a la vez que aumentan la sensibilidad humana
a los mismos.


El cambio climático también está afectando a los alérgenos
en diversos aspectos. En casi toda Europa la estación de
crecimiento de muchos árboles y hierbas empieza antes
y dura más que hace 10 o 20 años. La cantidad total de
polen observado en el aire también está creciendo, quizás
por la interacción entre el cambio de uso de la tierra, la
temperatura y la concentración de CO2, si bien aún no se
entiende del todo cómo se relacionan estas variables.
Sin embargo, los experimentos en cámaras climáticas
con CO2 controlado muestran que la producción de polen
de la ambrosía aumenta un 60% cuando se duplica la
concentración de CO2.


SECCIÓN 3 | NUEVOS RETOS MEDIOAMBIENTALES


POLEN Polen de ambrosía 2011
nulo
muy bajo


bajo


medio


alto
muy alto


Nivel de polen de ambrosía
observado en 2011 1




49


Correlación entre la presencia de diversos tipos de polen en el aire
y los síntomas de alergia (recuadro superior) y la intensidad
de la medicación (recuadro inferior) en los Países Bajos 2


1
2


3
4


5
6


P
u


n
tu


ac


n
m


ed
ia


m
áx


im
a


d
e


lo
s



n


to
m


as


0
20


0
40


0
60


0
80


0
10


00


P
o


le
n


/m
3


01ene2010 01abr2010 01jul2010 01oct2010 01ene2011


Fecha


1
2


3
4


5
6


P
o


rc
en


ta
je


d
e


p
ar


ti
ci


p
an


te
s


b
aj


o
m


ed
ic


ac


n


0
20


0
40


0
60


0
80


0
10


00


P
o


le
n


/m
3


01ene2010 01abr2010 01jul2010 01oct2010 01ene2011


Fecha


■ Abedul ■ Avellano ■ Hierba ■ Aliso ■ Artemisa


Polen de ambrosía 2011
nulo
muy bajo


bajo


medio


alto
muy alto


VE
SA


T
A


PI
O


LA
, E


TE
LA


-S
U


O
M


EN
S


A
N


O
M


AT




50


MITIGAR LOS EFECTOS DE
LOS ALÉRGENOS NATURALES


La concentración de polen en el aire cambia enormemente
en el tiempo y el espacio. Las plantas suelen polinizar solo
unas horas o días y liberan el polen principalmente durante
el día, pero este puede quedar en suspensión muchas dece-
nas de horas y causar brotes de alergia lejos de su origen
a cualquier hora del día. Sin embargo, la concentración de
polen decrece rápidamente con la distancia, por lo que un
solo árbol en un jardín puede tener más repercusiones en
la salud que un gran bosque a 10 km de distancia.


Las redes aerobiológicas realizan observaciones sistemá-
ticas de la concentración de polen en muchas partes del
mundo. Los modelos modernos de composición atmosférica
también pueden predecir la distribución del polen. Si
las personas alérgicas dispusieran de esta información
podríanadaptar a corto plazo sus actividades al aire libre
y quizás la medicación preventiva, lo que reduciría los
efectos en la salud.


Las ciudades, donde más ha aumentado la frecuencia de las
alergias debido a la contaminación química y de aerosoles
y, posiblemente, a la emisión de polen más agresiva de
las plantas en condiciones de tensión, deben prestar una
atención especial a las medidas de mitigación. La selección
de plantas ornamentales que provoquen poca alergia
para calles y jardines puede reducir significativamente la
exposición a los alérgenos. El corte periódico de ciertas
hierbas puede evitar la emisión de polen y eliminar del aire
esos alérgenos casi completamente. Estas medidas pueden
reducir de forma drástica la frecuencia de las alergias y
mejorar la calidad de vida de una parte importante de la
población mundial.


15W 10W 5W 0 5E 10E 15E 20E 25E 30E 35E 40E 45E


70N


65N


60N


55N


50N


30N


45N


40N


35N


SH
U


TT
ER


ST
O


CK
.C


O
M




51


ESTUDIO DE CASO: AMBROSÍA


Más del 10% de la población alemana padece polinosis
y el porcentaje está aumentando. Los pólenes más
alérgenos son los de avellana, abedul, aliso, hierbas,
centeno y artemisa. Las predicciones regionales diarias
de polen, cuyos textos se generan automáticamente, se


basan en las predicciones del Servicio Meteorológico de
Alemania (Deutscher Wetterdienst - DWD), en particular
sobre el viento y la lluvia, los datos de 50 estaciones de
medida de la Fundación para el Servicio de Información
sobre el Polen y datos fenológicos actualizados.


Predicción de ambrosía para 72 horas 3


15W 10W 5W 0 5E 10E 15E 20E 25E 30E 35E 40E 45E


70N


65N


60N


55N


50N


30N


45N


40N


35N


Concentración de polen de ambrosía (granos / m3)


0,1 1 5 10 25 50 100 500 1000




52


SECCIÓN 3 | NUEVOS RETOS MEDIOAMBIENTALES


CONTAMINACIÓN
DEL AIRE


CONTAMINACIÓN DEL AIRE: UN PROBLEMA
MUNDIAL EN AUMENTO


La contaminación del aire y el cambio climático están
estrechamente relacionados1. El gas de efecto invernadero
CO2, principal causante del cambio climático provocado
por las actividades humanas, proviene del uso de los
combustibles derivados del carbono para la producción
de energía, el transporte, la construcción y la industria,
y para cocinar y calentar los hogares. Otra causa son los
productos contaminantes provocados por la utilización
ineficiente de esos combustibles, como son el metano
y el monóxido de carbono, que interaccionan con otros
contaminantes orgánicos volátiles del ambiente para formar
ozono y varios tipos de partículas como el carbono negro.
Estos contaminantes diferentes del CO2 producen también
efectos directos, y a veces graves, en la salud. En 2008,
niveles peligrosos de contaminación en forma de partículas
finas (PM10) provocaron 1,3 millones de muertes prematuras
en áreas urbanas2. Esto supone un problema importante,
puesto que la población urbana está creciendo; se prevé
que en 2050 el 70% de la población mundial será urbana,
frente al 50% actual.


La contaminación del aire en y alrededor de las viviendas
supone una preocupación aún mayor si cabe. Se atribuyen
cerca de dos millones de muertes prematuras al año, sobre
todo de mujeres y niños en los países en desarrollo, a la
contaminación del aire del hogar a causa de una utilización
ineficiente de los combustibles sólidos para cocinar3. El
control de la contaminación del aire por medio de mejoras
en la utilización y eficacia energéticas, el carácter renovable
de las fuentes, y la vigilancia y modelización de la calidad
del aire proporcionan beneficios presentes y futuros para
la salud y el clima4.


O
M


S
/ N


IG
EL


B
RU


CE


<0,5


0,6 - 2


2,1 - 5


5,1 - 8


8,1 - 10


>10


No se dispone de datos


No se aplica


% de mortalidad infantil
por contaminación
del aire interior




53


91 µg/m3


0


20


40


60


80


100


120


140


160


77% 14% 35% 7% 61% 46%


36 µg/m3


141 µg/m3


34 µg/m3


52 µg/m3


81 µg/m3


µ
g


/m
3


Valor guía
OMS;
calidad del aire


■ África ■ Américas ■ Mediterráneo Oriental ■ Europa ■ Asia suroriental ■ Pacífico occidental


Medias regionales del porcentaje de población que usa combustibles sólidos (gráficos circulares) y niveles
anuales medios de la contaminación del aire de las ciudades (gráficos de barras) por región de la OMS 6


Aproximadamente 677 000 de las muertes de niños menores de cinco años (más del 8% del total mundial)
se deben a neumonía causada por la contaminación del aire dentro de los hogares 5




54


LUCHAR CONTRA LA CONTAMINACIÓN DEL AIRE


Una mejor utilización de las tecnologías disponibles, las
políticas y las medidas para reducir los contaminantes de
corta duración pueden producir una inmediata mejoría
del bienestar humano, el clima y el medio ambiente7. Por
ejemplo, el cambio hacia fuentes de energía más limpias
y eficaces puede reducir notablemente el nivel de emisio-
nes de contaminantes que provocan el cambio climático
liberadas por millones de hogares y mejorar la salud8.


Alrededor de 2 800 millones de personas9 utilizan com-
bustibles sólidos para cocinar, a menudo en cocinas rudi-
mentarias o fuegos abiertos que generan altos niveles de
contaminantes de corta duración, nocivos para la salud y
el medio ambiente10. Se han incrementado sobre todo los
riesgos de enfermedades respiratorias y cardiovasculares,
de cataratas y de varios tipos de cáncer. Sustituyendo a
nivel mundial las cocinas rudimentarias por tecnologías
más limpias como cocinas de combustión avanzadas se
podría evitar el 8% de la mortalidad infantil anual11.


La OMS hace un seguimiento del uso de combustibles y
tecnologías contaminantes, y sus efectos en la salud, y de los
beneficios del cambio a alternativas menos contaminantes.
Estas fuentes de información, junto con las Directrices
sobre la calidad del aire de la OMS12, apoyan las políticas
y las medidas para mejorar la salud y la calidad del aire. La
OMM, a través de sus miembros, recopila, difunde y evalúa
datos sobre la composición química de la atmósfera y su
relación con el cambio climático y la contaminación del
aire13. Gracias al desarrollo de capacidad de los servicios
de modelización y predicción de la calidad del aire, las
autoridades reciben información que facilita la mitigación
de los riesgos sanitarios14. El conocimiento de la OMS
y la OMM basado en datos se utiliza para el diseño y la
aplicación de políticas y medidas eficaces.


0.5 1 2 5 10 20 50


O
M


S




55


Emisiones de carbono negro en gigagramos (Gg). Incluyen las emisiones de combustibles fósiles y de
biocombustibles, como la biomasa (leña, carbón vegetal, estiércol, residuos agrícolas) utilizada para cocinar 15


0.5 1 2 5 10 20 50


Contribuciones previstas al forzamiento radiativo por sector en 2020 (el forzamiento positivo neto provoca
un calentamiento). Las intervenciones para reducir el carbono negro en el transporte y la energía


doméstica tienen un potencial considerable para la mitigación del cambio climático 16


600


400


200


0


-200


-400


-600


Industria


-158


Energía Combustibles
fósiles, hogar


Transporte
por carretera


Biomasa,
hogar


78


84


199
132


Dióxido de carbono


Óxido nitroso


Metano


Aerosoles, efecto indirecto


Carbono orgánico


Carbono negro


Nitrato


Sulfato


Ozono


0,5 1 2 5 10 20 50




SH
U


TT
ER


ST
O


CK
.C


O
M


56




AGRADECIMIENTOS


EQUIPO EDITORIAL Y DE PRODUCCIÓN


Jonathan Abrahams (OMS)
Diarmid Campbell-Lendrum (OMS)
Haleh Kootval (OMM)
Geoffrey Love (OMM)
Mariam Otmani del Barrio (OMS)


ELABORACIÓN DE MAPAS


Steeve Ebener (Gaia GeoSystems)


EDITORA


Sylvie Castonguay (OMM)


AUTORES


Paludismo
Steve Connor


Diarrea
Rifat Hossain


Meningitis
Emily Firth
Stéphane Hugonnet


Dengue
Raman Velayudhan
Diarmid Campbell-Lendrum


Crecidas y ciclones
Jonathan Abrahams
Ashton Barnett-Vanes
Geoff Love
Jennifer Post

Sequía
Jonathan Abrahams
Ashton Barnett-Vanes
Jennifer Post


Dispersión aérea de materiales peligrosos
Jonathan Abrahams
Ashton Barnett-Vanes
Jennifer Post


Tensión térmica
Diarmid Campbell-Lendrum
Mariam Otmani del Barrio
Bettina Menne


Radiación ultravioleta
Emilie van Deventer


Polen
Mikhail Sofiev
Uwe Berger
Siegfried Jaeger
Letty De Weger


Contaminación del aire
Heather Adair-Rohani
Annette Pruss-Ustün
Sophie Bonjour
Liisa Jalkanen


Hacemos extensiva nuestra gratitud a las siguientes
personas por su aportación de datos e imágenes:


Paludismo
Peter Gething, Simon Hay, Jane Messina


Diarrea
Karolin Eichler, Omar Baddour, Juli Trtanj, Antarpreet Jutla,
Cary López, Claire-Lise Chaignat


Meningitis
Rajul Pandya, Thomas Hopson, Madeleine Thomson,
Pascal Yaka, Sara Basart, Slobodan Nickovic, Geoff Love,
Carlos Pérez, John del Corral, Arthur Cheung


57




58


Dengue
Oliver Brady, Simon Hay, Jane Messina, Joshua Nealon,
Chantha Ngan, Huy Rekol, Sorany Luch


Crecidas y ciclones
Ellen Egan, Ariel Anwar, Omar Baddour, Karolin Eichler,
Qudsia Huda, Jorge Mar tínez, Rober t Stefanski,
Jeff Wilson


Sequía
Stella Anyangwe, Monika Bloessner, Cynthia Boschi
Pinto, Michael Budde, Karolin Eichler, Chantal Gegout,
Andre Griekspoor, Geoff Love, Robert Stefanski


Dispersión aérea de materiales peligrosos
Zhanat Carr, Wayne Elliott, Kersten Gutschmidt, Liisa
Jalkanen, Virginia Murray, Robert Stefanski, Helen Webster


Tensión térmica
Christina Koppe-Schaller, Tanja Wolf, Carsten Iversen,
Hans-Martin Füssel, Michael Benusic


Radiación ultravioleta
Craig Sinclair, Jacques Ferlay, Isabelle Soerjomataram,
Matthieu Boniol, Adèle Green, Liisa Jalkanen


Polen
Karl Christian-Bergmann


Contaminación del aire
Tami Bond


Hacemos extensiva nuestra gratitud a las siguientes
personas por sus observaciones:


Jochen Bläsing, Pietro Ceccato, Carlos Corvalán, Frank
Dentener, Kristie L. Ebi , Simon Hales, Uwe Kaminski, Sari
Kovats , Qiyong Liu, Tony McMichael, Mazen Malkawi,
Gilma Mantilla, Franziska Matthies, Virginia Murray, Helfried
Scheifinger, Madeleine Thomson.




NOTAS Y REFERENCIAS


Paludismo


1. Organización Mundial de la Salud (OMS), 2011. Informe
Mundial sobre el Paludismo. Ginebra: OMS.


2. Métodos Gething, P. W. y otros, 2011. Modelling the
global constraints of temperature on transmission
of Plasmodium falciparum and P. vivax. Parasites &
vectors; 4: 92. Fuente: Peter Gething, Universidad
de Oxford. Elaboración y derechos de autor del
mapa: OMS y Organización Meteorológica Mundial
(OMM).


3. Organización Mundial de la Salud, 2012. Observatorio
Mundial de la Salud. Disponible en: http://www.who.
int/gho/child_health/mortality/causes/en/index.html/. La
comparación de los dos mapas muestra el grado de éxito
de la lucha antipalúdica en el siglo pasado. Fuente: OMS.
Mapa, elaboración y derechos de autor: OMS-OMM.


4. Grover-Kopec, E. K. y otros, 2006. Web-based climate
information resources for malaria control in Africa.
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5. Thomson, M.C. y otros, 2006. Malaria early warnings
based on seasonal climate forecasts from multi-model
ensembles. Nature; 439(7076): 576-9.


6. Dinku, T. y otros, 2011. Improving availability, access and
use of climate information, Boletín de la Organización
Meteorológica Mundial, 60(2).


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Africa. Malaria Journal; 3(1): 37.


8. Ghebreyesus, T. A. y otros, 2008. Public health and
weather services-Climate information for the health
sector, Boletín de la Organización Meteorológica Mun-
dial, 57(4 ): 257.


9. Gráficos detallados sobre la idoneidad climática para
la transmisión del paludismo establecidos según datos
locales facilitados por el Servicio Meteorológico e Hidro-
lógico Nacional (SMHN) de Etiopía. Fuente: http://iridl.
ldeo.columbia.edu/expert/home/.remic/.maproom/.


NMA/.Regional/.Climate_and_Health/. Elaboración y
derechos de autor del mapa de Etiopía: OMS, http://
www.who.int/countries/eth/en/.


10. El mapa continental de la idoneidad climática para la
transmisión del paludismo en África muestra los meses
en que la combinación de temperatura, lluvia y humedad
son suficientes para favorecer la transmisión del palu-
dismo. http://iridl.ldeo.columbia.edu/maproom/.Health/.
Regional/.Africa/.Malaria/.CSMT. Fuente: Steven Connor,
Universidad de Columbia. Elaboración y derechos de
autor del mapa: OMS-OMM.


Diarrea


1. Informe bienal del Programa Conjunto de Monitoreo
del Abastecimiento de Agua y del Saneamiento (www.
wssinfo.org): Progress on Drinking water and Sanitation,
actualización de 2012, Fondo de las Naciones Unidas para
la Infancia (UNICEF) y OMS, Nueva York y Ginebra, 2012.


2. Fuentes: OMS y Administración Nacional del Océano
y de la Atmósfera (NOAA):


a. Acceso al agua y al saneamiento: porcentaje de la
población con acceso a sistemas de agua y saneamiento
mejorados, publicado por el Programa Conjunto de Moni-
toreo del Abastecimiento de Agua y del Saneamiento de
la OMS y el UNICEF. La definición de sistemas de agua y
saneamiento mejorados y los datos correspondientes figuran
en: Progress on Drinking water and Sanitation, actualización
de 2012, UNICEF y OMS, Nueva York y Ginebra, 2012.


b. Casos de cólera (escala logarítmica) notificados
por los Estados Miembros de la OMS y procedentes
del Observatorio Mundial de la Salud de la OMS (junio
de 2012): http://www.who.int/gho/en/. En los países
donde no se muestra incidencia del cólera no quiere
decir necesariamente que no haya ningún caso, sino que
los países no han proporcionado informes al respecto.


c. Anomalías de precipitación: se calculan sustrayendo
las medias anuales y dividiendo por la desviación típica.
Por ejemplo, para el valor correspondiente a enero de 2012
se sustraen la media de 60 años y la desviación típica de
ese mes. Fuente: NOAA, Reconstrucción de precipitación
sobre tierra (REPR/T) 2,5 x2,5; período: 1950-2010.


59




Elaboración y derechos de autor de los mapas: OMS-OMM.


3. Onda y otros, 2012 http://www.mdpi.com/1660-
4601/9/3/880/pdf.


4. Labor posible gracias al generoso apoyo de la NOAA de
Estados Unidos de América al proyecto GIMS de la OMS.


5. Labor fruto del proyecto GIMS de la OMS. Forma parte
de la publicación Climate induced vulnerability and risk
assessment of diarrhoeal disease transmission through
use of unsafe water and poor sanitation, obra sobre
salud y medio ambiente del Grupo de observación de
la Tierra (GEO).


Meningitis


1. Colombini, A. y otros, 2009. Costs for households and
community perception of meningitis epidemics in
Burkina Faso. Clinical Infectious Diseases; 49(10):1520-5.


2. Datos epidemiológicos: Oficina Subregional para África
de la OMS, Equipo de Apoyo Interpaíses para África
occidental, Uagadugú (Burkina Faso). Datos climáticos:
Geoff Love, OMM.


3. Fuente: Departamento de Ciencias de la Tierra, Centro
de Supercomputación de Barcelona - Centro Nacional
de Supercomputación (BSC-CNS), España. Elaboración
y derechos de autor del mapa: OMS-OMM.


4. Fuente, elaboración y derechos de autor del mapa:
OMS-OMM.


5. Fuente: Oficina Subregional para África de la OMS,
Equipo de apoyo Interpaíses para África occidental,
Uagadugú (Burkina Faso).


6. La vacuna conjugada contra la meningitis A es fruto de
la colaboración encabezada por el Proyecto Vacunas
contra la Meningitis (http://www.meningvax.org/).


7. Fuente: adaptado de Yaka y otros, 2008. Puede con-
sultarse información adicional en Relationships bet-
ween climate and year-to-year variability in meningitis
outbreaks: a case study in Burkina Faso and Niger.
International Journal of Health Geography; 7:34.


8. Fuente, elaboración y derechos de autor del mapa:
OMS-OMM


9. Leake, J. A. y otros, 2002. Early detection and response to
meningococcal disease epidemics in sub-Saharan Africa:
appraisal of the WHO strategy. Boletín de la Organización
Mundial de la Salud; 80 (5): 342-9.


Dengue


1. Simmons, C. P. y otros, 2012. Dengue. New England
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2. Organización Mundial de la Salud, 2012. Global strategy
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3. Van Kleef, E., H. Bambrick, S. Hales. 2010. The geographic
distribution of dengue fever and the potential influence
of global climate change. TropIKAnet.


4. Métodos: Brady, O. J. y otros, 2012. Refining the global
spatial limits of dengue virus transmission by evidence-
based consensus. Public Library of Science neglected
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Universidad de Oxford. Elaboración y derechos de
autor del mapa: OMS-OMM.


5. Adaptado de Arunachalam, N. y otros, 2010. Eco-
bio-social determinants of dengue vector breeding: a
multicountry study in urban and periurban Asia. Boletín
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6. Métodos: Simmons, C. P. y otros, 2012. Dengue. New
England Journal of Medicine; 366(15): 1423-32. Fuente:
Simon Hay, Universidad de Oxford. Elaboración del
mapa: OMS-OMM, derechos de autor: Massachusetts
Medical Society (2012). Reimpresión autorizada por la
Massachusetts Medical Society.


7. Datos suministrados por el Ministerio de Salud y el
Ministerio de Recursos Hídricos y Meteorología del
Reino de Camboya.


Emergencias


1. Centro de investigación de la epidemiología de los
desastres (CRED); Examen estadístico anual de desas-
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Lovaina, Bruselas, 2012. http://www.emdat.be.


2. Organización Mundial de la Salud y otros, 2009: Plata-
forma temática sobre reducción de los riesgos sanitarios
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Reducción de los Desastres (EIRD) y la OMS. http://
www.who.int/hac/events/thematic_platfom_risk_reduc-
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3. Estrategia Internacional para la Reducción de los
Desastres (EIRD) y otros, 2011: Informe de Evaluación
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Desastres (EIRD), 2011: Resumen del Presidente del
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para la Reducción del Riesgo de Desastres y Conferencia


60




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Crecidas y ciclones


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2. Organización Mundial de la Salud, 2009: “Para salvar
vidas: hagamos que los hospitales sean seguros en
las situaciones de emergencia”, http://www.who.int/
world-health-day/2009/whd2009_brochure_en.pdf.


3. Organización Mundial de la Salud y Organismo de
Protección Sanitaria (Health Protection Agency) de
Reino Unido, 2011: Disaster Risk Management for Health:
Climate Risk Management Factsheet, OMS. http://www.
who.int/hac/events/drm_fact_climate_risk_manage-
ment.pdf.


4. Oficina Regional de la OMS para Asia Sudoriental (SEARO),
2010: Community Resilience in Disasters, OMS. (http://
www.searo.who.int/LinkFiles/EHA_CRD.pdf).


5. Fuente: Administración Nacional del Océano y de la
Atmósfera (NOAA). Elaboración y derechos de autor del
mapa: OMS-OMM.


6. Fuente, elaboración y derechos de autor: Grupo Inter-
gubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático
(IPCC), 2012. Managing the risks of extreme events
and disasters to advance climate change adaptation.
Informe especial de los Grupos de Trabajo I y II del
Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio
Climático. Cambridge, Reino Unido y Nueva York
(Estados Unidos): Cambridge University Press.


7. Estrategia Internacional para la Reducción de los
Desastres (EIRD) y otros, 2009: Campaña sobre Hos-
pitales Seguros Frente a los Desastres, EIRD (http://
www.unisdr.org/2009/campaign/pdf/wdrc-2008-2009-
information-kit.pdf).


8. Fuente: Archivo internacional de datos sobre las tra-
yectorias más verosímiles para la asistencia climática
(IBTrACS) de la NOAA. Elaboración y derechos de autor
del mapa: OMS-OMM.


9. Organización Mundial de la Salud, 2010: Respuesta de
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10. Organización Mundial de la Salud, 2008: e-Atlas de
riesgos de desastres para la Región del Mediterráneo
Oriental de la OMS: http://www.who-eatlas.org/
eastern-mediterranean/. Fuente: OMS, Ministerio de


Salud de Pakistán. Elaboración y derechos de autor
del mapa: OMS-OMM.


11. Oficina de la OMS en Pakistán, 2011: e-Atlas de la salud:
inundaciones de Pakistán 2010-2011, Volumen 1. Fuente:
OMS, Ministerio de Salud de Pakistán. Elaboración y
derechos de autor del mapa: OMS-OMM.


12. Organización Mundial de la Salud, 2008: e-Atlas de
riesgos de desastres para la Región del Mediterráneo
Oriental de la OMS: http://www.who-eatlas.org/eastern-
mediterranean/. Fuente: OMS, Ministerio de Salud de
Pakistán. Elaboración y derechos de autor del mapa:
OMS-OMM.


Sequía


1. Organización Mundial de la Salud, Hoja de datos técnicos
sobre la sequía (consultada en septiembre de 2012):
http://www.who.int/hac/techguidance/ems/drought/en/.


2. EIRD-Oficina de las Naciones Unidas para la Reducción
del Riesgo de Desastres, 2011: Informe de evaluación
global sobre la reducción del riesgo de desastres 2011,
EIRD: http://www.preventionweb.net/english/hyogo/
gar/2011/en/home/index.html.


3. Organización Mundial de la Salud, 2012: Estadísticas
Sanitarias Mundiales 2012. http://www.who.int/gho/
publications/world_health_statistics/2012/en/.


4. Fuente: Administración Nacional del Océano y de la
Atmósfera (NOAA). Elaboración y derechos de autor
del mapa: OMS-OMM.


5. Liu L. y otros, (2012). Global, regional, and national
causes of child mortality: an updated systematic
analysis for 2010 with time trends since 2000. Lancet
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6. Organización Mundial de la Salud, Observatorio Mundial
de la Salud, http://www.who.int/gho/mdg/poverty_hun-
ger/underweight/en/index.html (consultado en octubre
de 2012.) Fuente: OMS. Elaboración y derechos de autor
del mapa: OMS-OMM.


7. Comité Permanente entre Organismos (IASC), 2012:
IASC Real-Time Evaluation of the Humanitarian Res-
ponse to the Horn of Africa Drought Crisis in Somalia,
Ethiopia and Kenya - Synthesis Report, IASC. http://
reliefweb.int/report/somalia/iasc-real-time-evalua-
tion-humanitarian-response-horn-africa-drought-
crisis-somalia.


8. Sida H y Darcy J. (2012): East Africa Crisis Appeal:
Ethiopia real-time evaluation report, Comité para Emer-
gencias en caso de Desastre.


61




9. Sociedad de la Cruz Roja de Kenya (consultado en
octubre de 2012): Proyectos de seguridad alimentaria en
el río Tana, Sociedad de la Cruz Roja de Kenya, https://
www.kenyaredcross.org/index.php?option=com_con
tent&view=article&id=326&Itemid=124.


10. Oficina de Coordinación de la Asistencia Humanitaria
(OCAH), 2012: Special Humanitarian Bulletin: Sahel
Food Security and Nutrition Crisis, 15 de junio de 2012,
OCAH.


11. Grupo de trabajo regional sobre seguridad alimentaria y
nutrición (África central y oriental), 2012: FSNWG Update
Central and Eastern Africa, octubre de 2010. Fuente:
Centro de predicción y de aplicaciones climáticas de la
IGAD. Update Central & Eastern Africa, octubre de 2010.
Elaboración y derechos de autor del mapa: OMS-OMM.


12. Adaptado del Centro de formación panafricano y
Organización Mundial de la Salud, 1998: Drought and
the Health Sector. Inédito. OMS.


13. Oficina de Coordinación de la Asistencia Humanitaria
(OCAH), 2012: Special Humanitarian Bulletin: Sahel Food
Security and Nutrition Crisis, 15 de junio de 2012, OCAH.


14. Fuente: Sistema de alerta temprana para casos de
hambruna (consultado en septiembre de 2012), http://
sahelresponse.org. Elaboración y derechos de autor
del mapa: OMS-OMM.


15. Fuente: Servicio Geológico de Estados Unidos, modelo
de balance hídrico en los cultivos, datos facilitados por
el Sistema de alerta temprana para casos de hambruna
financiado por el Organismo de los Estados Unidos para
el desarrollo internacional (USAID). Índice de satisfacción
de necesidades hídricas. La sequía se define como un
índice de satisfacción de las necesidades de agua en los
cultivos < 80 al final de la temporada. En este modelo
se usan los coeficientes de precipitación y de consumo
de agua en los cultivos obtenidos por satélite para
determinar en qué medida se satisfacen las necesidades
específicas de agua en los cultivos. Los valores del
Índice de satisfacción se expresan en porcentaje de las
necesidades cubiertas, donde un valor < 50 representa
un fracaso y un valor de 100 representa unas condiciones
excelentes de crecimiento de los cultivos. Elaboración
del mapa: OMS-OMM. Dominio público.


Dispersión aérea de materiales peligrosos


1. Organización Meteorológica Mundial, 2006: Actividades
de respuesta de la OMM en caso de emergencia medio-
ambiental. ftp://ftp.wmo.int/Documents/PublicWeb/
www/era/ERA-WMO_Bulletin_Jan2006.pdf.


2. Organización Meteorológica Mundial, 2004: Trabajar
unidos por un mundo más seguro. http://www.wmo.
int/pages/prog/www/WIS/Publications/WMO976e.pdf.


3. Organización Mundial de la Salud, 2007: Informe sobre
la salud en el mundo 2007: Protección de la salud pública
mundial en el siglo XXI: un porvenir más seguro. http://
www.who.int/whr/2007/07_chap2_en.pdf.


4. Fuente: NASA. Elaboración y derechos de autor del
mapa: NASA. Dominio público. http://earthobservatory.
nasa.gov/IOTD/view.php?id=1260.


5. Mapas de incendios: Jacques Descloitres. Algoritmo
para la detección de incendios: Louis Giglio. Imagen
sobre fondo azul mármol: Reto Stokli. Fuente: NASA
FIRMS MODIS Rapid Response System. Elaboración del
mapa: NASA y Centro de Vuelos Espaciales Goddard
(GSFC), MODIS Rapid Response. Dominio público.


6. Foro sobre Chernobyl, 2006: Chernobyl’s Legacy:
Health, Environmental and Socio-Economic Impacts
and Recommendations to the Governments of Belarus,
the Russian Federation and Ukraine, segunda versión
revisada. Foro sobre Chernobyl.


7. Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA),
según Jacob, P. y otros, 2006: Thyroid cancer among
Ukrainians and Belarusians who were children or ado-
lescents at the time of the Chernobyl accident. Journal
of Radiation Protection, Mar; 26(1):51-67.


8. Fuente: Oficina Meteorológica de Reino Unido (OMRU),
2012. Elaboración del mapa: OMRU. Derechos de autor:
datos procedentes del Estado Mayor (Ordnance Survey
data ©), derechos relativos a las bases de datos y los
derechos de autor de la Corona.


9. Organismo de Protección Sanitaria (HPA), 2006: The
Public Health Impact of the Buncefield Fire, HPA, Reino
Unido. http://www.hpa.org.uk/webc/HPAwebFile/
HPAweb_C/1194947375551.


Tensión térmica


1. Oficina Regional de la OMS para Europa (EURO),
2008: sistemas de alarma sanitaria por olas de calor.
Copenhague, EURO.


2. Kjellstrom, T. y otros, 2008: Workplace heat stress,
health and productivity - an increasing challenge for low
and middle-income countries during climate change.
Global health action; 2.


3. D’Ippoliti, D. y otros, 2010: The impact of heat waves
on mortality in 9 European cities: results from the
EuroHEAT project. Environmental Health; 9: 37.


4. Robine, J. M. y otros, 2008: Death toll exceeded 70,000
in Europe during the summer of 2003. Comptes Rendus
Biologies; 331(2): 171-8.


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5. Witte, J. C. y otros, 2011. NASA A-Train and Terra
observations of the 2010 Russian wildfires. Atmospheric
Chemistry and Physics; 11(17): 9287-301.


6. Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio
Climático (IPCC), 2012. Managing the risks of extreme
events and disasters to advance climate change adap-
tation. Informe especial de los Grupos de trabajo I y
II del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el
Cambio Climático. Cambridge, Reino Unido y Nueva York
(Estados Unidos de América): Cambridge University
Press.


7. Las estimaciones demográficas para el mapa “Las
olas de calor cada vez más frecuentes se unirán al
aumento de las poblaciones vulnerables“ y la figura
“Las personas de edad que viven en ciudades son las
más vulnerables” se basan en estimaciones (2010) y
proyecciones (2050) del tamaño de la población según
la edad a nivel nacional, multiplicadas por las tasas de
urbanización nacionales, y proceden de la División de
Población de las Naciones Unidas. http://www.un.org/
esa/population/. Las agregaciones regionales para la
figura se basan en las regiones de la OMS – véase OMS
2012, Informe sobre la salud en el mundo. Ginebra,
Organización Mundial de la Salud. http://www.who.
int/whr/en/.


8. Los gráficos de barras muestran los resultados corres-
pondientes a tres escenarios del Informe especial
sobre escenarios de emisiones (IE-EE) diferentes, tal
como se describen en ese Informe especial del IPCC,
y están basados en 12 modelos climáticos mundiales.
Las cajas de colores muestran la gama en la que se
encuentra el 50% de las proyecciones de los modelos
y los “bigotes” muestran las proyecciones máximas y
mínimas de todos los modelos. Véase la referencia 6
para más detalles. Fuente: IPCC y División de Población
de las Naciones Unidas. Elaboración y derechos de
autor del mapa: OMS-OMM.


9. Reproducido según datos de la Agencia Europea del
Medio Ambiente, 2009: Number of reported deaths and
minimum and maximum temperature in Paris during
the heatwave in summer 2003. http://www.eea.europa.
eu/data-and-maps/figures/. Creado el 12 de noviembre
de 2009. Consultado el 15 de octubre de 2012.


10. Ebi, K. L. y otros, 2004. Heat watch/warning systems
save lives - Estimated costs and benefits for Philadel-
phia 1995-98. Boletín de la Sociedad Meteorológica
Americana; 85(8): 1067.


11. El mapa muestra los países que cuentan con planes
de acción de alarma sanitaria por olas de calor previa-
mente definidos, que comprenden ocho componentes
fundamentales definidos por la Oficina Regional de
la OMS para Europa (véase la Referencia 1). El plan
del Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte
abarca solo Inglaterra. Los planes de Alemania, Hungría
y Suiza son operativos a nivel subnacional. El plan


de Serbia no abarca Kosovo pero sí prevé algunas
actividades en la zona. La denominación de Kosovo se
entiende sin perjuicio de las posiciones de las partes
sobre su estatuto y está en consonancia con la reso-
lución 1244 del Consejo de Seguridad de las Naciones
Unidas y con la Opinión de la Corte Internacional de
Justicia sobre la declaración de independencia de
Kosovo. Fuente: Elaboración y derechos de autor del
mapa: OMS-OMM.


12. Previsiones de las probabilidades de olas de calor
generadas automáticamente por el Servicio Meteo-
rológico de Alemania (Deutscher Wetterdienst-DWD)
para las subregiones de Europa para la semana del 18
de agosto de 2012. http://www.euroheat-project.org/
dwd/index.php. Fuente: DWD. © EuroGeographics para
las demarcaciones administrativas. Elaboración del
mapa: OMS-OMM. Derechos de autor: OMS-OMM.


13. En la figura se utilizan componentes especificados en
las Directrices preparadas por la OMM y la OMS sobre
los sistemas de alarma sanitaria por olas de calor (en
prensa) y componentes de los planes de acción para
ese efecto especificados en la Referencia 1.


Radiación ultravioleta


1. Ferlay J. y otros, 2010: Cancer Incidence in Five Con-
tinents, volúmenes I a IX: CancerBase Nº 9 del Centro
Internacional de Investigaciones sobre el Cáncer (CIIC)
[Internet]. Lyon, Francia: CIIC, 2010. Disponible en:
http://ci5.iarc.fr. Fuente: CIIC. Elaboración y derechos
de autor del mapa: OMS-OMM.


2. Ferlay J. y otros, 2010: GLOBOCAN 2008 v1.2, Cancer
Incidence and Mortality Worldwide: CancerBase Nº 10
del CIIC [Internet]. Lyon, Francia: CIIC, 2010. Disponible
en: http://globocan.iarc.fr, consultado el 20/08/2012.


3. Organización Mundial de la Salud, 2002: Global Solar
UV Index: A practical guide. A joint recommendation
of World Health Organization, World Meteorological
Organization, United Nations Environment Programme
and the International Commission on Non-Ionizing
Radiation Protection. Ginebra, OMS.


4. Global UV index under cloudy conditions. Fuente: DWD,
http://www.dwd.de. Elaboración y derechos de autor
del mapa: DWD.


5. Cortesía de la Oficina de Meteorología de Australia.


Polen


1. Datos de observación de la Red Europea de Aeroalérge-
nos (EAN) para 2011; http://www.ean-net.org. Fuente:
Universidad de Medicina de Viena, coordinador de la
Red EAN. Elaboración del mapa: EAN, adaptado por
OMS-OMM. Derechos de autor: © EAN.


63




64


2. Datos de http://www.allergieradar.nl.


3. Predicción de ambrosía para 72 horas, según un modelo
de SILAM para el 10.08.2012 http://silam.fmi.fi. Fuente:
Instituto meteorológico finlandés (FMI). Mapa elaborado
por el FMI y modificado por la OMS. Derechos de autor:
OMS-OMM.


Contaminación del aire


1. Brasseur, G., 2009. Implications of climate change for
air quality, Boletín de la OMM 58(1), p 10-15.


2. Organización Mundial de la Salud, http://www.who.
int/phe/health_topics/outdoorair/databases/burden_
disease/en/index.html.


3. Organización Mundial de la Salud, 2009: Global Risks:
mortality and burden disease attributable to selected
major risks. Ginebra, OMS.


4. Wilkinson, P. y otros, 2009. Public health benefits
of strategies to reduce greenhouse-gas emissions:
household energy. Lancet, 374(9705):1917-29.


5. Fuente: OMS. Elaboración y derechos de autor del
mapa: OMS-OMM, datos de 2008.


6. Los gráficos circulares muestran el porcentaje de la
población que usa principalmente combustibles sólidos
para cocinar, por región de la OMS; ese porcentaje es
muy similar al de la población expuesta a la contami-
nación del aire del hogar, datos de 2008. Los gráficos
de barras muestran las medias anuales, ponderadas
según la población, de las partículas con un diámetro
aerodinámico de 10 microgramos o menos por metro
cúbico (PM10) en las ciudades de más de 100 000 habi-
tantes. Como no había datos para todas las ciudades
se usó una media ponderada para estimar las medias
regionales. La línea discontinua indica la media anual
de 20μg/m3 de PM10, establecida en las Directrices
sobre la calidad del aire de la OMS. Las agregaciones
regionales para la figura se basan en las regiones de
la OMS – véase OMS 2012, Informe sobre la salud en
el mundo. Ginebra, OMS.


7. Programa de las Naciones Unidas para el Medio
Ambiente (PNUMA) y OMM, 2011 – Integrated
Assessment of Black Carbon and Tropospheric Ozone:
Summary for Decision Makers (http://www.unep.org/
dewa/Portals/67/pdf/Black_Carbon.pdf).


8. Smith, K. R., y otros, 2005 Household Fuels and Ill-health
in Developing Countries: What improvements can be
brought by LP gas? París, Asociación Mundial de Gases
Licuados de Petróleo.


9. Organización Mundial de la Salud, http://www.who.int/
gho/en/.


10. Bond, T. y otros, 2004. Global Atmospheric impacts of
residential fuels. Energy for Sustainable Development,
8(3):20-32.


11. Smith, K. R., y otros, 2004. “Indoor air pollution
from household use of solid fuels”. En: Ezzati M et
al., eds. Comparative Quantification of Health Risks:
Global and Regional Burden of Disease Attribution
to Selected Major Risk Factors, Ginebra, OMS:
1432-93.


12. Organización Mundial de la Salud, 2006. WHO air quality
guidelines – global update 2005, Copenhague, OMS.


13. Organización Mundial de la Salud, http://www.wmo.
int/pages/prog/arep/gaw/gaw_home_en.html.


14. Jalkanen, L., 2007: Air Quality: meteorological services
for safeguarding public health, en Elements for Life
(Elementos para la vida), editorial Tudor Rose. OMM.
http://mce2.org/wmogurme/.


15. Estas estimaciones se basan en las emisiones de
2000. Fuente y elaboración del mapa: Dr. Tami
Bond. Este mapa se elaboró con material de la
Agencia Nacional de Imágenes y Cartografía de
Estados Unidos de América y se reproduce con
permiso.


16. El efecto combinado de los contaminantes de larga
y de corta duración en el calentamiento de la Tierra
puede describirse en términos de “forzamiento radia-
tivo”. Un forzamiento radiativo positivo neto indica
un efecto neto de “calentamiento” y un forzamiento
radiativo negativo neto indica un efecto neto de
“enfriamiento”. Los valores del forzamiento radiativo
para el metano incluyen los efectos químicos directos
e indirectos de las especies de corta duración, y los
valores del forzamiento para el ozono incluyen el
ozono primario y el secundario. Datos adaptados de
Unger, N. y otros, 2010. Attribution of climate forcing
to economic sectors. Deliberaciones de la Academia
Nacional de Ciencias de Estados Unidos de América,
107(8):3382-7.




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Organización Meteorológica Mundial (OMM)


7 bis, avenue de la Paix – Case postale 2300 – CH-1211 Ginebra 2 – Suiza
Tel. : +41 (0) 22 730 84 03 – Fax: +41 (0) 22 730 80 40 – E-mail: cpa@wmo.int
www.wmo.int


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20 Avenue Appia – 1211 Ginebra 27 – Suiza
Tel. : +41 (0) 22 791 32 64 – Fax: +41 (0) 22 791 48 57
www.who.int


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